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  • Traducción exclusiva del relato Star Wars The High Republic: Errores del Pasado Parte 2

    Traducción exclusiva del relato Star Wars The High Republic: Errores del Pasado Parte 2

    Traducido por Mario Tormo

    Segunda parte del relato escrito por Cavan Scott y que forma parte de la antología Starlight. Aparecido únicamente en la Star Wars Insider 206 en inglés. Os traemos la traducción al Castellano de esta historia protagonizada por la Administradora Velko Jahen y el Maestro Jedi Sskeer.


    Anteriormente:

    Mientras la República lidera el contraataque a los Nihil, las pérfidas consecuencias provocadas por los anarquistas galácticos tienen un alcance cada vez mayor. Tras llegar a la Baliza Starlight bajo la apariencia de un comerciante, las filiaciones de Vane Sarpo, un antiguo amigo y aliado de Velko Jahen, pronto quedan al descubierto…

    Starlight:
    Errores del Pasado
    (Parte Dos)

    Starlight Beacon había cambiado mucho en muy poco tiempo. Cuando llegó por primera vez, la Administradora Velko Jahen se sorprendió por la atmósfera, todos muy seguros de sí mismos y tranquilos entre un gran bullicio. Y luego estaba la emoción. Lo podías sentir en el ambiente. La Baliza fue un nuevo comienzo, tanto para la frontera galáctica como para una veterana hastiada en busca de un nuevo propósito en la vida. ¿Ahora? Ahora era diferente. Todo eso fue antes de Valo. Todo eso fue antes de que los Jedi tuvieran como tarea acabar con los Nihil. Fue antes de que los pabellones de la torre de seguridad se llenaran de Nihil capturados como parte de la Operación: Contraataque.

    Ahora estaba de pie frente a una celda, mirando a un hombre junto con el que había luchado en Soika. Un hombre al que había, si no amado, querido profundamente. Un hombre que era su prisionero. Ella misma lo había encarcelado. Le había puesto las esposas en las muñecas después de descubrir que estaba usando Starlight para hacer llevar armas a los Nihil. Y una pregunta le quemaba.

    — ¿Por qué?

    Vane Sarpo estaba sentado de espaldas a ella detrás del campo de energía. Su asistente Clune estaba enroscado como una pequeña bola naranja, la reacción instintiva de todos los peasles en momentos de gran peligro. El pequeño insectoide no se había desenrrollado ni una sola vez desde que encontraron los blásteres de contrabando.

    — Necesito saberlo, Vane. ¿Por qué hacerlo? ¿Qué te ofrecieron?

    El vuman tatuado no respondió. Pero los Nihil del resto de celdas, sin duda, sí que tenían mucho que decir, abucheando y gritando. Un Wookie particularmente flacucho le dijo a Velko, sin un ápice de duda, lo que le haría si los campos de energía fallaran. Velko no estaba preocupada. El guardia de la puerta del bloque tenía su bastón aturdidor y ella su bláster. Se había asegurado de estar armada. La visita no estaba exactamente autorizada, estaba segura de que la Jefe de Seguridad Ghal Tarpfen tendría mucho que objetar al respecto, pero Velko no iba a darle la oportunidad de hacerlo.

    Aun así, Vane permaneció en silencio. Nada de esto tenía sentido para Velko. La idea de que podría haberse unido voluntariamente a los Nihil era demasiado terrible para comprender. Vane había caminado por el filo de varias líneas rojas a lo largo de los años, especialmente cuando sirvieron juntos en Soika, ella como miembro de la Fuerza de Liberación y él como mercenario, pero estaba malditamente segura de que él no era un anarquista.

    — Te están pagando, ¿se trata de eso? –Ninguna respuesta–. ¿Les debes dinero? –Aún nada–. En nombre del vacío, Vane, háblame.

    Finalmente alguien dijo algo, pero no fue el prisionero.

    — Administradora Jahen.

    Velko maldijo por lo bajo cuando escuchó los pesados pasos detrás de ella. Se giró y vió la imponente forma del Maestro Jedi Sskeer caminando hacia ella, con su única mano sana apoyada en la empuñadura de su sable de luz.

    — Esto –siseó el trandoshano–, es bastante… Irregular.

    Estaba alterado, se dio cuenta inmediatamente. Algo más que había cambiado desde que llegó a Starlight. Antes creía que los Jedi eran incapaces de sentir emociones, un planteamiento completamente erróneo. El Jedi que había conocido tenía sentimientos tan profundos como cualquier otro individuo. Simplemente se les daba mejor controlarlos. A la mayoría al menos. Sskeer parecía tener más dificultades que el resto para ello, y en cuanto a la mariscal Avar Kriss…

    — Maestro Jedi –empezó a decir alejando sus pensamientos–. Simplemente pensé que…

    — Pensó que podría usar su historia personal para presionar al prisionero.

    Las plateadas mejillas de Velko ardían.

    — No, no iba a ser así.

    — Por supuesto que sí –dijo una voz tras ella. Por fin Vane había decidido hablar. Todavía les daba la espalda, pero su voz tenía un tono que no había escuchado nunca antes–. Yo hubiera hecho lo mismo, pero estás perdiendo el tiempo Vel.

    Ella no podía aceptar eso.

    — Podemos ayudarte Vane, si tú nos ayudas a nosotros.

    — Si os ayudo, ¿cómo? –Estaba de pie ahora–. ¿Revelando los secretos de los Nihil? ¿Y qué harías entonces? ¿Administradora? ¿Protegerme como los Jotas protegieron Valo? Sois un chiste, tú y tus amigos Jedi –sus ojos iban de uno a otro–. Miraos, con vuestras mejores galas. Túnicas doradas y cuellos almidonados. Acabaréis quemados. Lo sabéis, ¿no? Todo esto se derrumbará sobre vuestras cabezas. No podéis ayudarme, ¡porque el problema sois vosotros!

    Por todos lados, los Nihil encarcelados gritaron en apoyo a la perorata de Vane. El wookiee sacudía sobre su cabeza sus largos y peludos brazos. ¿En qué había estado pensando Velko? Esto estaba siendo inútil. Vane… Vane no era el hombre que ella recordaba. El hombre que había sido. Y si quería pudrirse en una cárcel de la República, que así fuera. Tenía trabajo que hacer. Trabajo importante. El trabajo de ayudar a que caigan más hombres como él.

    Giró sobre sus talones marchando hacia el guardia de la puerta. Pero se detuvo al darse cuenta de que Sskeer no la acompañaba. Estaba de pie, inmóvil, frente a la celda de Vane.

    — ¿Maestro Sskeer? –Inquirió, pero ni así se movía–. Master Sskeer, ¿viene?

    — Algo no va bien –dijo, ignorando la pregunta, sin apartar sus entrecerrados ojos anaranjados del rostro de Vane–. Siento ira.

    — ¡Ja! –Ladró Vane, alzando los brazos haciendo una pantomima–. No mentían sobre ti, ¿verdad Jedi? El lagarto es capaz de percibir que estoy enojado. Y yo pensando que no era más que un estúpido dewback.

    — Deberíamos marcharnos –le dijo Velko al trandoshano.

    — Al fin lo capta –resopló Vane–. Denle a la chica una medalla para su colección. Adelante. Largaos. Me ponéis malo, todos. Malo del estómago.

    — Percibo algo más que ira –continuó Sskeer. Sus palabras sonaban extrañamente doloridas –. Siento vergüenza. Siento… Miedo.

    Había algo en la forma en la que el Jedi hablaba que hizo que Velko sintiera un escalofrío, las emociones que describía le eran demasiado familiares. Pero los Jedi no sentían miedo, ¿verdad? Sin embargo, Sskeer tenía razón. Vane tenía miedo, podía verlo en sus ojos, pero ¿de qué? ¿De ser encarcelado por sus crímenes? De las consecuencias si traicionaba a los Nihil. No. Era de algo más. De alguien más.

    Los ojos de Vane se posaron en Clune y se abrieron como platos. El peasle se estaba balanceando sobre su caparazón, preparándose para desplegarse.

    El sable de Sskeer se encendió.

    — Apaga el campo de energía –le ordenó al guardia de la puerta.

    Vane alzó sus brazos, con las palmas de las manos hacia el sable celeste.

    — No. No hagas eso. Vete. Por favor, vete.

    — No lo pediré otra vez –bramó Sskeer.

    Velko volvió a mirar al aterrorizado guardia, quien obviamente se preguntaba si debía o no obedecer al Jedi. Fue entonces cuando un rayo de luz brotó del interior de la celda de Vane.

    Todo sucedió muy rápido. Velko se dio la vuelta y sus ojos se abrieron como platos cuando se dio cuenta de que el brillo emanaba del propio Vane Sarpo. Los tatuajes de su rostro brillaban como si fueran relámpagos intermitentes.

    –El campo –gritó Sskeer. Sus fosas nasales aleteaban mientras el bloque se llenaba de un nauseabundo olor a carne quemada y ozono carbonizado–. ¡Ahora!

    — No –gritó Velko, entrecerrando los ojos por el resplandor–. Aisle el bloque. Cierre toda la torre –ordenó.

    El guardia se lanzó hacia los controles a la vez que una luz tan brillante como un sol emanaba de la celda de Vane. La ráfaga procedía del propio Vane.

    Velko gritó, cubriéndose los ojos con una mano, pero el daño ya estaba hecho. Solo podía rezar para que los efectos fueran solo temporales, que no se hubiera quedado ciega porque su antiguo amante había… ¿qué? ¿Explotado? Le zumbaban los oídos, pero aún podía percibir el crepitar del bastón aturdidor del guardia de seguridad y el silbido del sable de luz de Sskeer. Solo una cosa llamaba la atención por su ausencia: el zumbido de los campos de energía que mantenían a raya a los prisioneros.

    Parpadeó furiosamente. Sacó su bláster y disparó algunos tiros hacia las formas borrosas que corrían hacia ella. Nihil cayendo al suelo. Apuntó y disparó sin ver, confiando en su entrenamiento, escuchando los gruñidos y golpes de un enemigo caído antes de volverse contra el siguiente. Era solo cuestión de tiempo antes de que se le acabara la suerte. Un Nihil evitaba su disparo. El bláster se le cayó de la mano. Lo escuchó deslizarse y arremetió a ciegas. Su puño solo encontró aire. El Nihil no tuvo problemas para dar con la mandíbula de Velko, añadiendo una supernova centelleante de colores imposibles a su ya confusa visión. Cayó y se abalanzaron sobre ella, sin importar lo fuerte que golpeara y pateara. La arrastraron sobre sus rodillas, con los brazos por detrás. Una voz áspera en su oído diciendo que dejase de forcejear. Como si tuviera otra opción. Pero incluso cuando su visión se aclaró lentamente, con los ojos llorosos, una sonrisa se extendió por sus labios partidos. Sskeer los sacaría de esto. Sskeer era un Jedi. Sskeer tenía un sable de luz.

    Un sable que ya no escuchaba.

    Sskeer cayó sobre la cubierta a su derecha, inmovilizado en el suelo por la peluda wookiee que obviamente era más fuerte de lo que parecía. Pero esto aún no había terminado. Sskeer usaría la Fuerza. Se desharía del Nihil sobre su espalda con tanta facilidad como si se quitase la capa.

    En cualquier momento.

    En cualquier…

    — Bueno, quizá tengamos un problema.

    Ecabulléndose frente a ellos vieron las diminutas patas de un peasle deslizándose por el suelo. Un peasle que sostenía el bastón aturdidor del guardia.

    — ¿Clune? –Jadeó Velko aturdida.

    — Qué tal –dijo el pequeño insectoide–. No hemos tenido oportunidad de charlar antes, ¿verdad?

    — Antes te has enrollado como una bola –le recordó ella.

    — Como un cobarde –añadió Sskeer.

    Clune sacudió su cabeza segmentada.

    — Vaya un prejuicio, y viniendo precisamente, de entre todos los seres posibles, de un Jedi –el peasle se deslizó hacia Sskeer, pinchándolo con el bastón aturdidor que crepitó con energía. El trandoshano rugió de dolor, pero Clune solo chasqueó la lengua–. No me importa decirlo, estoy un poco decepcionado. Parece de lo más indigno.

    — ¿El guardia? –preguntó Velko, estirando el cuello para mirar alrededor–. ¿Dónde está?

    — Oh, está muerto –le informó Clune–. Bastante, bastante muerto. Pero no ha sido antes de que lograra cerrar las puertas, esas que nuestro estallido de iones no consiguió derribar, eso es.

    Todavía luchando contra el Nihil que la sujetaba con fuerza, Velko se giró para mirar dentro de la celda de Vane. El vuman estaba tendido boca abajo, hilillos de humo emanaban desde la parte oculta de su cara.

    — Los tatuajes de Vane –graznó.

    — Ahora veo que fue algo inteligente –dijo Clune, con su voz llena de un estridente orgullo–. Entrelazados con filamentos de iones, ¿no lo sabías? Preparados para ser detonados en cualquier momento, gracias a esto –hizo tintinear el brazalete de control que colgaba holgadamente alrededor de una de sus muchas muñecas.

    — ¿Cómo? –preguntó Velko.

    Una sonrisa se dibujó en el rostro segmentado del Peasle.

    — Es muy realmente difícil desplegar un peasle una vez que se han convertido en una bola.

    — ¿Y qué hay de los escáneres de seguridad? –dijo Sskeer.

    — Son prácticamente inútiles –confirmó Clune–. La quitina de peasle es tan efectiva bloquando tanto los barridos de sensores como las sospechas sobre un… ¿Cómo dijiste Jedi? ¿Un cobarde?

    — Fascinante –dijo Velko con los dientes apretados–, pero no es a lo que me refería. ¿Cómo persuadiste a Vane para que lo hiciera? Para tatuarse la piel. ¿Para atacar Starlight?

    Clune se echó a reír, un ligero sonido de gorjeo.

    — Realmente no tenía otra opción. Te dije que los tatuajes eran ingeniosos. No solo ocultaron una carga de iones; podían causar un dolor insoportable si no hacía lo que le dijese. Debo admitir que me impresionó la forma en que intentó que te fueras. Todos esos gritos y demás. Debe haberse preocupado mucho por ti, intentando evitar que te vieses involucrada en todo…–el Peasle blandió el aturdidor describiendo un círculo que abarcó todo el bloque de celdas–. En todo esto. Quizás lo subestimé. No es que importe. Los filamentos eran de un solo uso. Esperaba detonarlos en medio de la noche.

    — Pero te obligué a usarlo –bramó Sskeer.

    — Y tanto, lo que nos lleva de vuelta a nuestro problema. En todo momento la idea era escaparse.

    — Y ahora estás atrapado –dijo Velko permitiéndose una sonrisa amarga.

    — Todos lo estamos, querida. Incluida tú, todo porque ordenaste el aislamiento. Ahora no tenemos comunicadores ni manera de escapar.

    — Pero tenemos esto –un Nihil amani de cabeza ancha pasó frente a Sskeer y Velko, sosteniendo con su flacucho brazo un arma muy familiar.

    — Ah sí –dijo Clune cogiendo la empuñadura–. El sable de luz del Jedi.

    — No te atrevas a… –gruñó Sskeer intentando, sin éxito, salir de debajo de la wookiee.

    — No te atrevas a… ¿Qué? –cuestionó Clune– ¿Hacer esto?

    Velko torció el gesto cuando el peasle golpeó a Sskeer en la cara con su propio guardamanos.

    — ¿O esto?

    La hoja azul se brotó majestuosamente de la empuñadura, reflejando su luz en los ojos de Clune. En todo momento, Sskeer luchaba por ponerse de pie, pero lo mantuvieron inmovilizado en el suelo.

    — Esto es lo que va a pasar –dijo Clune, moviendo lentamente la hoja para que estuviera peligrosamente cerca de la cara de Velko–. Vamos a negociar por tu vida. O permiten que nos vayamos todos, o empezarás a perder extremidades –Se rió antes de mirar de nuevo a Sskeer–. Más extremidades en algunos casos.

    — No –dijo Velko tranquilamente.

    — ¿Y cómo es eso?

    Miró a Clune directamente a sus ojos negros.

    — No me importa lo que me hagas, no te ayudaré, y tampoco lo harán los Jedi. Serás capturado, y devuelto a tu celda, sin oportunidad de escapar.

    — ¿Así pues? –Preguntó el Peasle, acercando aún más la hoja brillante. No desprendía calor, pero eso no detendría la quemadura en cuanto el campo de contención tocara su piel. Velko entrecerró los ojos, preparándose para el dolor… Dolor que no llegó nunca.

    Un disparo de bláser salió de la nada, haciendo que Clune girara sobre sí misma. El sable encendido voló de su mano. El segundo disparo la golpeó de lleno en la espalda y cayó. El bastón aturdidor del guardia muerto resonó en el suelo.

    Velko no miró para ver quién había disparado. No tuvo tiempo. Echó la cabeza hacia atrás bruscamente, golpeando la mandíbula del Nihil que la sostenía. Se tambalearon hacia atrás, perdiendo el control y ella se abalanzó, agarrando el aturdidor y haciéndolo girar para clavarlo con fuerza en el costado de la wookiee. La peluda Nihil gritó cuando los voltios fluyeron libremente a través de su cuerpo. Sskeer finalmente pudo liberarse. El sable estuvo en su mano en cuestión de segundos. Velko y el Jedi estaban hombro con hombro, con las armas desenfundadas y listos para castigar a cualquier Nihil que se atreviera a atacar.

    Pero ninguno de ellos se movió siquiera. Tal vez fue la doble amenaza del sable y el bastón aturdidor, o el hecho de que los Nihil habían perdido la ventaja. Lo más probable es que tuviera algo que ver con el desintegrador que Vane Sarpo sostenía en la mano, listo para disparar en cualquier momento. Velko no tenía ni idea de si Vane había caído sobre su arma por accidente, o si la había tapado a propósito con su cuerpo mientras recuperaba fuerzas. Pero no importaba. No ahora que sonreía secamente, con la cara gravemente quemada.

    — Clune tenía razón –jadeó. Sus ojos brillaban por el dolor–. Nadie piensa nunca en registrar al cobarde.

    ***

    Los guardias llegaron minutos después, junto con la antiguo padawan de Sskeer, Keeve Trennis, quien parecía que nunca andaba lejos su maestro. Vane fue transferido a un ala segura en el centro médico, sus quemaduras curadas y cualquier rastro de los tatuajes de Nihil eliminados de su rostro. El propio Sskeer insistió en vigilar la habitación, pero Velko tenía la ligera sospecha de que estaba más preocupado por proteger a Vane de las represalias de los Nihil que por el hecho de que el vuman huyera.

    — Lo siento –dijo Vane desde su cama.

    — ¿Porque te pillaron? –dijo ella, intentando no sonreir–. Aunque creo que esa fue siempre la intención.

    Se encogió de hombros.

    — Es difícil saltarse un bloqueo de seguridad Nihil cuando te quedas parado en la bahía del hangar.

    — Podrías haber confiado en mí, ¿sabes? Podrías haberme dicho lo que estaba pasando, cuando estuvimos en el bar.

    — ¿Podría? –Le tocó la mejilla, estremeciéndose ligeramente.

    — No era dolor de muelas –dijo, recordándolo haciendo una mueca en ese momento–. Fue una advertencia.

    El asintió.

    — Clune me recuerda que tengo que volver a mi trabajo. Lo cual deberías hacer tú también –dijo desplegando esa sonrisa exasperante–. Especialmente si vas a conseguir que me perdonen.

    — Ya está arreglado, pero no fue cosa mía –hizo un gesto con la cabeza a Sskeer que estaba en la puerta de pie de espaldas a ellos.

    — ¿El viejo dewback tiene corazón?

    — El viejo dewback también tiene un oído excelente –rugió el trandoshano sin moverse.

    — Entonces, gracias –le dijo Vane, antes de volver a mirar a Velko–. A los dos.

    — Paso luego a verte –dijo Velko, dirigiéndose a la puerta–. No te vayas a ningún lado, ¿me oyes?

    — Haré lo que pueda –Vane estaba empezando a sonar más como él mismo, aunque la duda se deslizó a través de su voz cuando gritó– ¿Vel?

    Se detuvo, mirándolo erguido en la cama.

    — ¿Eres realmente feliz aquí? ¿Con todo lo que está pasando? ¿Con los Nihil, los Jedi y …?

    Ella se había encogido de hombros ante la pregunta la última vez que él la había hecho, sentados en el Unity’s. Esta vez ni siquiera dudó, incluso después de todo lo que había sucedido en las últimas horas. Precisamente por lo que había sucedido. ¿Y qué si la vida en el Faro se había vuelto más difícil? Starlight estaba aquí para ofrecer esperanza, para proteger, para evitar que cosas como Valo volvieran a suceder.

    Al igual que ella.

    — Sí –dijo ella, sintiéndolo de todo corazón–. No me gustaría estaría en ningún otro lugar.

    FIN


    Si quieres leer los anteriores relatos puedes hacerlo aquí:

  • Reseña y curiosidades del cómic The High Republic Adventures: Galactic Bake-Off

    Reseña y curiosidades del cómic The High Republic Adventures: Galactic Bake-Off

    Escrito por Mario Tormo

    Esta divertida grapa esconde una interesante historia sucedida en el marco temporal del Gran Desastre que no conocíamos hasta ahora. Sigue leyendo para conocer todos los detalles y descubrir qué estaban haciendo Buckets of Blood y Kantam Sy tras el primer gran ataque Nihil.

    • Guión: Daniel José Older & Vita Ayala
    • Dibujo: Jo Geyong & Toni Bruno
    • Color: Jo Geyong & Rebecca Nalty
    • Título: Galactic Bake-Off
    • Editado: 19 de Enero de 2022 (USA)
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: IDW
    • Páginas: 32
    • Precio: 5.99 $

    Historia (con spoilers)

    Durante el Gran Día del Horneado Jedi Torban Buck y Kantam Sy enseñan a los padawans que para un cocinado adecuado se debe contar mientras una historia.

    En los días del Gran Desastre la Voyager Dawn, que transportaba ancianos Jedi, requirió evacuación. Primero acudió una nave mediana comandada por Kantam para asistir, pero no podían evacuar a todos. Por eso el pequeño carguero que de Bucks también acudió al rescate.

    Pero cuando Sy tenía a todos reunidos en la bahía de atraque listos para ser evacuados el Jedi Fambola se da cuenta de que falta su compañero Griswel. Kantam entonces, después de una búsqueda frenética y una huída evitando el desastre, tuvo que sincronizarse mediante la fuerza con Bucks para ser extraídos a través del espacio.

    Opinión

    Daniel José Older une fuerzas con Vita Ayala para ofrecernos dos historias conjuntas. La principal se sitúa previa al The High Republic Adventures #11, ya que se menciona que los pasteles iban a ser para los ganadores de la Great Jedi Rumble Race, y la secundaria durante el Gran Desastre. Comenta Older, autor de la principal, que «todo el tema de la panadería y bollería empezó con un comentario aislado de Yoda, queriendo hacer de Starlight un lugar seguro y agradable para Zeen (…) y acabó en una broma recurrente, algo que colaba cada vez que tenía una viñeta extra o un diálogo que completar.» Fue el editor Michael Siglain quien sugirió la idea de crear un número especial dedicado a ello.

    Por su parte, y después de hacer un Tales of Villainy para el Star Wars Adventures #9, Vita Ayala regresa a la franquicia con una historia bastante interesante. Porque nos permite conocer dónde estaban el resto de Jedi, que hemos ido conociendo posteriormente, en los momentos de Luz de los Jedi. Estoy seguro que, dado que la siguiente fase de la Alta República es anterior a todo esto, no será la última vez que veamos a estos, ahora ancianos, nuevos Jedi.

    El dibujo de Jo Geyong es muy elegante y descargado. Aterriza por primera vez en la saga y lo hace de una manera fantástica. Si entendéis coreano podéis seguirlo en Twitter. Ha dibujado unas páginas completas repletas de personajes y aun así no parecen recargadas, cosa que se agradece ya que estamos demasiado acostumbrados a tener estos personajes con muchos detalles que a veces llegan a cansar. Además pone el color también, y lo hace con unos tonos pastel que hacen que la vista descanse y le resulte agradable. Aquí tenéis algunas de sus viñetas libres de diálogos.

    A Toni Bruno ya lo conocemos de la serie The High Republic Adventures por ser el dibujante sustituto de Tolibao. Tiene un estilo propio que nos encanta, parece muy sencillo, pero luego está lleno de detalles, por ejemplo el bebé en el tanque de bacta, increíble. En el aspecto negativo debemos apuntar que la narración se vuelve confusa con respecto a las naves. No llegamos a saber si en la que llega Kantam es el Vector que vemos al final (sería extraño porque se habla de una nave mediana, que es un pequeño equipo de rescate, y al menos entendemos que está acompañado de un jedi iktotchi). Se echa de menos saber en qué nave y está cada uno y cómo hacen, si es que se hace, el reparto de los evacuados.

    Pero centrémonos en el color ahora, porque tenemos una vez mas a la gran Rebecca Nalty, de la que podemos ver el resultado sin bocadillos encima de estas líneas. Intensos tonos con una gran paleta cromática. La idea de tener dos equipos creativos diferentes para cada época siempre es un acierto porque ayuda a diferenciar, también visualmente, cada una de las historias.

    Curiosidades

    Por fin vemos a Buckets of Blood usando sus «poderes» de curandero, capacidad a la que hacía referencia en el The High Republic Adventures #2 y que ahora vemos cómo funciona.

    Tenemos nave nueva, la Voyaguer Dawn, y teniendo en cuenta que transporta a Jedi ancianos y que la siguiente fase va a situarse 150 años de esta… Tiene pinta de que la volveremos a ver.

    Conclusión

    Un número que se situaría cronológicamente antes del número #11 de la serie, pero que cuenta un suceso del principio de la Fase 1. Una grata sorpresa por las implicaciones que puede tener la historia, pero también por traer a la Alta República a dos nuevos creadores.

    Reseñas de números anteriores

  • Reseña y curiosidades del cómic The High Republic Adventures #12

    Reseña y curiosidades del cómic The High Republic Adventures #12

    Escrito por Mario Tormo

    El penúltimo número de la colección ofrece una acción trepidante. Increíblemente ilustrado por Harvey Tolibao, la grapa ofrece de las mejores viñetas de toda la serie. Daniel José Older también nos prepara para lo que su título avanza: Dejar ir… Sigue leyendo para conocer todo los detalles.

    • Guión: Daniel José Older
    • Dibujo: Harvey Tolibao, Pow Rodrix
    • Color: Rebecca Nalty
    • Título: Let Go
    • Editado: 12 de Enero de 2022 (USA)
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: IDW
    • Páginas: 32
    • Precio: 3.99 $

    Historia (con spoilers)

    Ha habido un incidente en Corellia y Kantam se lleva a Ram para ir a examinar lo sucedido. Por otro lado Lula y Torban liderarán una fuerza de trabajo para localizar a Krix Kamerat.

    Mientras tanto, atendiendo una señal de auxilio en Dol’har Hyde, el padawan Bibs se encuentra por sorpresa con la nave de Sabata y, al seguirla, encuentra la guarida de Krix.

    La fuerza de trabajo sale disparada al planeta y, tras una batalla contra los Nihil, consiguen acorralar a Krix en su base. Sabata le había tendido una trampa y aunque no le deja otra opción que ser capturado o morir matando los Jedi consiguen reducirlo antes de que tomara la peor de las decisiones.

    Opinión

    Daniel José Older tiene mucho, mucho que contar. Y es que parece que las viñetas se le hacen pocas para poder desarrollar todas las tramas que tiene para cada uno de los personajes de su serie. Y aunque luego vamos a loar su trabajo, quizá sea el momento, tras leer varios números de Trail of Shadows, donde la trama (tramas) se siguen perfectamente, en señalar que Tolibao quizá no es el mejor narrador visual. Es un artista visual fantástico, compone viñetas, páginas y dobles páginas a-s-o-m-b-r-o-s-a-s. Pero cuando tiene que narrar todo es muy enrevesado. Justo como sus dibujos, llenos de detalles, con perspectivas imposibles y personajes doblándose sobre sí mismos.

    Quizá también sucede que Older no quiere de dejar de meter matices, como el que atañe a Ishnar y que resaltaba en Twitter.

    Y es que el dibujo de Tolibao es pura fantasía. Y en este número ha sacado toda la artillería pesada. Creemos que en esta grapa ha dibujado algunas de sus mejores páginas. La previa a la batalla de Dol’har Hyde es puro espectáculo. La composición, las perspectivas… Una obra de arte, sencillamente. Y es que además la cantidad de detalles es espectacular en todo el número. Simplemente mirad la imagen del visor de Krix… Un verdadero artista que pone todo lo que tiene en cada página.

    Curiosidades

    La holo-proyección que vemos en el Faro Starlight corresponde a Prybolt intentando comunicarse con Crash, el apodo de Alys Ongwa, la jefa del dispositivo de seguridad para proteger a la canciller Linah Soh en su visita a Corellia. Estos hechos los vimos en el The High Republic Adventures Annual 2021.

    El campamento Nihil de Dol’har Hyde ya lo habíamos podido ver previamente en el Doctor Aphra #8 de 2020, cuando la arqueóloga encuentra un motor de caminos de la época de la Alta República.

    Conclusión

    Este número ha sido una pequeña victoria para los Jedi. Pero sobre todo ha sido una gran victoria para Lula y Zeen, quienes parece que por fin cierran el arco de Krix que se abrió en el primer número. A partir de ahora tendremos que estar preparados para que los problemas no vayan a tener un desenlace tan satisfactorio… El 9 Febrero llega el número #13, que será el último. Aunque antes llegará el especial Galactic Bake-Off Spectacular.

    Reseñas de números anteriores

  • Reseña y curiosidades del cómic Star Wars The High Republic: Trail of Shadows #2

    Reseña y curiosidades del cómic Star Wars The High Republic: Trail of Shadows #2

    Escrito por Mario Tormo

    En la segunda entrega de esta miniserie de la segunda ola de la primera fase de la Alta República tenemos el debut de varios personajes ya conocidos, pero sobre todo la génesis del tándem que sabemos formarían Emerick y Sian. La corrección al lado de la falta de escrúpulos. Se vienen cositas. Sigue leyendo para conocer todos los detalles.

    • Título: Chapter II: Way Down Deep in the Dark
    • Guión: Daniel Jose Older
    • Dibujo: David Wachter
    • Color: Giada Marchisio
    • Editado: 24 de Noviembre de 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: Marvel
    • Páginas: 23
    • Precio: 3.99 $

    Historia (con spoilers)

    Lina Soh presenta a Sian Holt y Emerick Caphtor. A partir de ahora van a trabajar juntos. El compañero abatido de la investigadora privada, Keefar Branto, era en realidad un agente encubierto de la República que iba tras la pista de una potente arma que un alto cargo de los Nihil está ofreciendo en los bajos fondos. Su caso y el del Jedi pueden estar relacionados.

    Juntos llegan a Efavan, en el planeta Vorzyd V, siguiendo los pasos de Arathab Fal. Pero el encuentro que tenía con otro agente encubierto acaba en tragedia. El tarnab y el supuesto comprador se ven sorprendidos por varios Nihil. Arathab ha conseguido escapar y los investigadores lo siguen hasta presenciar su encuentro con su jefe… El doctor Uttersond.

    Opinión

    Daniel nos presenta en este número las dinámicas que se van a dar entre los protagonistas. Hace un trabajo magnífico dotando a cada personaje de un rol en principio antagónico y logrando que sintamos las reticencias de Emerick como propias. Y el relato se complica, ¿los Nihil intentando hacerse con un arma que sabemos que pertenecía a Marchion Ro? ¿Uttersond intentando vender ese arma? Ya hemos visto en la serie principal, The High Republic de Marvel, que Uttersond y el Leveler estaban al servicio de Lourna Dee… Veremos cómo se encaja todo, porque por ahora nos faltan piezas para encajar el puzle final.

    Hay que destacar en el exquisito trabajo de Dave la capacidad de incluir muchísimas especies diferentes en cualquier viñeta, aunque no tengan ningún tipo de trascendencia. Es muy de agradecer esa atención al detalle. En la primera aparición de los Nihil tenemos también una buena muestra de la cantidad de detalles que podemos disfrutar en el dibujo de Wachter.

    En el apartado del color Giada Marchisio destaca por su buen hacer. En este caso resaltamos la capacidad de darle un volumen mucho más realista al dibujo, añadiendo brillos y sombras en lugares donde se podría aplicar un color plano. Buen tándem en el equipo artístico sin duda.

    Curiosidades

    Tenemos la primera aparición en cómic de Ghirra Starros, madre de Avon Starros y Senadora. Tenemos también mención a Norel Quo, ayudante de la canciller, aunque no llegamos a verlo.

    El sector Vorzyd es la primera vez que aparece en el Canon, pero en Leyendas aparece por primera vez mencionado en una noticia de la Holonet (Greyshade Proposes Gambling as Revenue, Número 52, Volumen 531 de 2002) sobre aplicar tasas a las ganancias d elos casinos del sector. De ahí que se la denomine en el cómic como el paraíso de los ajugadores.

    La contraseña que usa el agente infiltrado menciona Cato Neimoidia, de actualidad recientemente por la anunciada novela Brotherhood, que contará el episodio referido por Obi-Wan en El Ataque de los Clones.

    El chadra-fan que vemos en la página final de la grapa es, a falta de confirmación oficial, el doctor Uttersond. Su primera aparición en cómic fue en el Star Wars Adventures #6 (2020), aunque ya sabíamos que era el responsable de los cuidados de Mari San Tekka por el libro Luz de los Jedi. Pero en la segunda ola parece que ha adquirido el rol de cuidador del Nivelador. Recientemente lo hemos visto en ese papel en el The High Republic #10.

    Conclusión

    El nudo se afloja y se vuelve a apretar en este número. Hemos asistido por fin a la formación de un duo que estamos seguros dará que hablar. Pero el final nos ha dejado tan sorprendidos como confundidos. Habrá que esperar al siguiente número. Aunque ya hay portada del Trail of Shadows #5, que será el último, y… Bueno, se acaba la Fase 1 y lo que parece claro es que la Baliza Starlight no va a acabar bien.

    Reseñas anteriores

  • Reseña y curiosidades de Star Wars The High Republic: The Monster of Temple Peak #4

    Reseña y curiosidades de Star Wars The High Republic: The Monster of Temple Peak #4

    Escrito por Mario Tormo

    Último número de esta miniserie de la Alta República escrita por Cavan Scott. IDW va cerrando publicaciones y la protagonizada por la otrora Jedi Ty Yorrick es una de las sorpresas del año. Te contamos todos los detalles a continuación.

    • Guión: Cavan Scott
    • Dibujo: Rachael Stott
    • Color: Vita Efremova & Nicola Righi de Watermark Studio
    • Título: The Monster of Temple Peak. Chapter 4: Bones of a Jedi.
    • Editado: 17 Noviembre 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: IDW
    • Páginas: 32
    • Precio: 4.99 $

    Historia (con spoilers)

    Ty Yorrick ha descubierto el verdadero propósito de sus empleadores, y no duda en hacer justicia. El Gretalax son dos criaturas en realidad, y los de Layton Wyke habían conseguido capturar a Lax, pero querían los cuernos de Greta. El monstruo de la montaña había arrasado el campamento buscando a su compañera presa, por lo que los cazadores asentados en Loreth habían contratado los servicios de Yorrick para conseguir su propósito de hacerse con la cabeza de Greta.

    Pero a Ty no le gusta que la engañen. Tras un rifirrafe en el que es capturada y escapará con la ayuda de Drewen y las arañas Tejerrocas (Rock Weavers), la tholothiana libera a Lax y entrega a Layton a Greta, para que haga con él lo que crea conveniente.

    Mientras estuvo presa Ty rememoró el final de su trágico pasado con Klias. En su incursión en el santuario de la Hermandad Yallow, Tylera acabó con la vida de Klias en un enfrentamiento producido porque el zeltron acabó poseído por un artefacto que estuvo examinando.

    Opinión

    Cavan Scott remata su miniserie con un número muy emocionante y completo. Entendemos la necesidad de contar este relato para afianzar el giro que se produce en el comportamiento de Yorrick y para conocer su pasado. Parece que es en esta aventura donde comienza a tener consciencia de su capacidad de conectar con las bestias que antaño capturaba para el mejor postor. Es aquí donde consigue desarrollar esta habilidad Jedi y cuando empieza a perdonarse a sí misma por el terrible suceso con Klias. Empieza a desarrollar ese lado humano que no sólo se refleja en su comportamiento con el Gretalax, si no con Drewen y hasta con su droide KLO.

    Rachael Stott sigue demostrando su buen hacer y nos regala una doble página con Yorrick capturada, los de Wyke, las arañas, la maquinaria… Que es bien digna de mención. Destacar también el diseño de vestuario que es increíblemente detallado. El atuendo de Ty en el santuario, con esas filigranas en el pecho, una preciosidad. Y por supuesto seguimos enamorados de la tholothiana que está bellísima aunque esté colgada bocabajo.

    El trabajo de portada también es de Rachael, que ha dibujado y coloreado los números 2, 3 y 4. Como podemos ver en el tweet anterior y en el siguiente, el proceso de la artista estaba ya en marcha (y probablemente terminado) para Agosto, tres meses antes de la publicación.

    El trabajo al color de Vita Efremova y Nicola Righi es sobresaliente también. Con unas sombras y contrastes totalmente realistas. Aunque no seamos capaces de localizar las/los artistas ni a su estudio, Watermark Studio, creemos que son rusas. Además hemos comprobado que han trabajado en otros productos como El Ascenso de Kylo Ren para Star Wars u otros productos de Disney como Enredados, Frozen o Buscando a Nemo.

    Curiosidades

    Asistimos pues en esta serie al último uso de las piedras Verazeen por parte de Yorrick para decidir su futuro. En la novela Tormenta Creciente nos adelantaban ya que «En su día, habría utilizado un juego de piedras de Verazeen para tomar la decisión, diciéndose a sí misma que estaba dejando las cosas al azar. A la voluntad del universo. Un lado de las piedras estaba grabado con símbolos lunares, el otro con soles«. Aunque la novela aún no está publicada en España (Planeta Cómic ha anunciado recientemente que lo hará en Febrero de 2022), podéis leer un extracto traducido en exclusiva del pasado Abril en este enlace.

    Aunque The Monster of Temple Peak se anunció en Abril de este año como la primera novela gráfica de The High Republic, al final parece que por ahora sólo va a estar disponible en estas cuatro grapas, ya que no hay más información sobre una posible edición que las recopile.

    Como bien reza la última página, parece que tendremos más aventuras de la tholothiana. Además Cavan Scott comenta en Twitter que le ha encantado trabajar con la dibujante Rachael Stott y que espera que no sea la última vez.

    Conclusión

    Un fantástico cierre para una historia que nos cuenta parte del pasado remoto y el reciente de Ty Yorrick. Hemos disfrutado mucho de esta historia y como comentamos esperamos poder verla recopilada en algún momento, y que tenga continuación, ya que desde su aparición en la Tormenta Creciente, el personaje de la tholothiana nos ha enamorado. Con respecto a dónde la podremos ver, tenemos que tener en cuenta que recientemente hemos conocido que IDW pierde la licencia para editar cómics de Star Wars en favor de Dark Horse, que toma el relevo. De hecho abajo mostramos varios tweets de Cavan explicándolo y despidiéndose de sus compañeros en la casa. Estaremos atentos para ver cuál es la siguiente aventura de esta Jedi renegada.

    Reseñas de números anteriores

  • Nuevo relato de The High Republic: Errores del Pasado (Parte Uno). Traducción exclusiva.

    Nuevo relato de The High Republic: Errores del Pasado (Parte Uno). Traducción exclusiva.

    Traducido por Mario Tormo

    Anteriormente:

    La galaxia se tambalea tras el devastador ataque de los Nihil en la Feria a la República en Valo. El caos reina a medida que los anárquicos maleantes hacen notar su presencia en sistemas a lo largo y ancho del espacio. Mientras tanto la Baliza Starlight siente la llamada del deber para ser el centro neurálgico de la misión de contraataque coordinada de la República….


    Starlight:
    Errores del Pasado
    (Parte Uno)

    Velko Jahen dejó escapar un largo suspiro mientras cerraba el canal de comunicación con el centro de control principal de la Baliza Starlight. Acababa de supervisar otro despliegue (el tercero del día) de Vectores Jedi, los elegantes cazas acoplados a los hipermarcos triangulares que les permiten dar el salto a la velocidad de la luz. La deriva, comandada por el Jedi froziano Nooranbakarakana, iba a toda velocidad a ayudar a la mariscal Kriss, que en ese momento estaba inmersa en una batalla contra asaltantes Nihil en el sistema Magaveene.

    La vida no había sido precisamente tranquila desde que Velko fue destinada a la Baliza, pero los últimos meses habían rozado el caos. La Operación Contraataque era la respuesta oficial a la atrocidad de Valo, donde los Nihil habían arrasado la Feria de la República. Starlight era el núcleo de la acción, siendo la plataforma de despegue de docenas de misiones para sacar a los Nihil de dondequiera que se escondieran. Los días de Velko, así como la mayoría de sus noches, consistían en coordinar diversos ataques, actuando en gran medida como enlace entre los Jedi y las distintas fuerzas de la República. Había prosperado al principio, ya que las intensas emociones vividas en la estación le recordaban su anterior vida en las trincheras de Soika, pero ahora la adrenalina empezaba a agotarse. En este momento tenía cansados hasta los huesos.

    Velko comprobó su cronómetro. Pasarían otras cuatro horas antes de que pudiera desplomarse sobre su litera. Tal vez podría tomar un café rápido en el vestíbulo antes de que llegara la siguiente crisis. Pero la vibración de su comunicador le indicó que eso no iba a suceder.

    — Aquí Jahen –dijo, tratando de apartar el cansancio de su voz mientras respondía la llamada.

    — Administradora, ¿está ocupada?

    Velko trató de suspirar sin que se percibiera al escuchar a Ghal Tarpfen, la Jefa de Seguridad de la República en la Baliza. Vaya pregunta para empezar. ¿Quién no estaba ocupado estos días?

    — ¿Qué necesita jefa?

    — Hay una… pelea en la bahía del hangar cuatro.

    — ¿Una «pelea»?

    — ¿Puede pasarse por aquí? ¿Ahora mismo?

    Velko se pellizcó el puente de la nariz. Un dolor de cabeza se estaba formando detrás sus ojos.

    — ¿Es que nadie es capaz de…

    La mon cala no la dejó terminar.

    — Iría yo, pero estoy procesando a los prisioneros Nihil traídos por el Escuadrón Firebird.

    — ¿Cómo va eso?

    — Bien –respondió Tarpfen–. Sólo llevo dos docenas de retraso, lo cual es mejor que ayer. Lo último que me hace falta es ir hasta la bahía cuatro…

    — Cuando pase por la siguiente sección.

    — Todo tuyo. Diría por favor pero… –Velko no pudo evitar sonreír.

    — Pero te provocaría un sarpullido.

    — Eso y el ormachek a la parrilla. Así que ¿podrías?

    La relación de Velko con Ghal había sido difícil al principio, pero ambas habían ido estrechando lazos últimamente, unidas por la crisis desatada tras Valo. Aún no diría que son amigas, pero se están acercando a ese punto.

    — Estoy de camino –dijo, dirigiéndose hacia las puertas–. Pero me debes una.

    ***

    Vaya que si le debía una Tarpfen…

    La «pelea» resultó ser una discusión entre un navegante espacial visitante y un trandoshano muy particular. Se supone que los Jedi deben mantener la calma y el control en todo momento, pero no había dudas de la cara de indignación que mostraba el rostro verde del maestro Sskeer. Cuando Velko lo divisó, el corpulento trandoshano estaba abriendo de cuajo las tapas de unos contenedores de carga con su único brazo. El otro (aunque ya estaba volviendo a crecer) lo había perdido en una batalla antes de que Velko llegara a Starlight. Sskeer era conocido por ser una fuerza bruta con la que tener cuidado en el mejor de los casos. Pero la situación empeoró mucho más, ya que Velko reconoció no sólo la nave ante la que el trandoshano se alzaba, sino también al comerciante con el que estaba discutiendo.

    — ¿Vane?

    La última vez que había visto a Vane Sarpo, el vuman estaba cubierto de barro procedente de los campos de batalla de Soikan, con un bláster de repetición 599 en las manos y una herida que sangraba profusamente encima del ojo izquierdo. Ahora solo quedaba la silueta de una cicatriz en su frente, y su sucio uniforme de combate había sido reemplazado por una lujosa camisa de seda que combinaba perfectamente con el color de los tatuajes azul eléctrico que cubrían su rostro, el elaborado patrón de líneas y símbolos había crecido considerablemente desde la última vez que se habían encontrado.

    — ¡Velko! –Exclamó Vane. Sus oscuros ojos se iluminaron cuando la vio–. Velko Jahen. En nombre de Vuma, ¿qué estás haciendo aquí?

    — Pensé que el uniforme daría una pista –dijo cruzando los brazos.

    — Te sienta realmente bien –dijo mirándola de arriba abajo. Todavía quedaba algo del viejo carisma de Sarpo, aunque muchos (incluido Dagni, el confidente más cercano de Velko en la Fuerza de Liberación) lo consideraban más zalamero que encantador.

    — ¿Conoces a este … individuo? –Siseó Sskeer, su voz silbaba aún más de lo habitual.

    — Por supuesto –contestó Vane con una sonrisa descarada sin dejarla responder–. Somos antiguos…

    — Amigos –Velko interrumpió rápidamente ya que no quería descubrir qué secretos estaba Vane a punto de revelar frente a los Jedi.

    — Más que eso, diría yo –dijo Vane frunciendo los labios.

    — Combatimos juntos –explicó, ignorándolo–. Durante la guerra civil en mi mundo natal.

    Sskeer examinó al vuman con desconfianza.

    — Él no es Soikan.

    — Y tú eres una persona muy observadora… Quiero decir, lagarto… Es decir… ¿Cómo te llamo?

    — Jedi –retumbó la respuesta.

    Vane rió entre dientes, completamente ajeno a la frustración de Sskeer o la incomodidad de Velko.

    — Supongo que era un… Soldado de fortuna.

    Uno de los labios de Sskeer se curvó mostrando una hilera de dientes afilados.

    — Un mercenario.

    — Pero ya no –le contestó Vane–. Ahora soy un humilde comerciante, junto con Crune, que está allí –asintió con la cabeza a una peasle notablemente nerviosa que estaba haciendo todo lo posible para sellar las cajas que Sskeer había estado investigando. Velko no podía culpar a la pequeña insectoide por estar asustada. Los peasles eran seres tímidos en su mayor parte, propensos a enrollarse como una bola a la primera señal de problemas. Y un maestro Jedi descontento definitivamente contaba como un problema.

    — ¿Qué son? –Dijo Velko, metiendo la mano en la caja más cercana y extrayendo una pequeña estatuilla de plástico.

    — Son un insulto –le informó Sskeer, luciendo como si no pudiera decidir entre aplastar el ofensivo artefacto o lanzarlo por la esclusa de aire más cercana.

    — Son arte –dijo Vane, acercándose para quitarle la estatua de las manos a Velko. Ella la apartó bruscamente, dándole la vuelta. La figura era de una mujer con cabello largo y rubio que sostenía en alto una espada resplandeciente, con una túnica ondeando detrás de ella de la manera más melodramática posible.

    — ¿Se supone que es…?

    — La maestra Jedi Avar Kriss –dijo Vane con orgullo–. La mismsíma Heroína de Hetzal. ¿No son geniales? Las he conseguido directamente del escultor snivviano más talentoso de Cadomai Prime. En serio, el tipo es un genio. Basta con verlas.

    Rebuscó en la caja y sacó un modelo de nave espacial que le resultaba familiar y casi cómicamente erróneo.

    — ¿Un Vector Jedi? –Dijo Velko.

    — Totalmente.

    — Un Vector Jedi con seis alas.

    Vane miró extrañado sus productos.

    — ¿Cuántas se supone que deben tener?

    — No importa si tienen cuatro, seis o setecientas –gruñó Sskeer–. No se van a vender en esta estación.

    — ¿Pero por qué? –Preguntó Vane, abriendo los brazos abarcando todo el hangar–. Mira este lugar. Aquí viene gente de todo el Borde Exterior, ¿y qué buscan?

    — Ayuda –le respondió el trandoshano.

    — Error –Sarpo llegó incluso a señalar a Sskeer en medio de su pecho de barril–. Para veros a todos vosotros. ¡Ver a los Jedi! Y qué mejor que llevarse un recuerdo de su viaje. De hecho estoy seguro, mi dientudo amigo, que podría hacer rápidamente una estatua tuya. La gente se volvería loca por ella. En serio, volarían de los estantes.

    El corazón de Velko se hundió aún más cuando Vane miró el muñón vendado de Sskeer.

    — ¿Le digo que le ponga un brazo o dos?

    ¡Por las estrellas vivas! ¿En qué estaba pensando?

    Velko se interpuso entre ellos cuando el trandoshano dio un peligroso paso hacia el comerciante.

    — Maestro Sskeer. Déjeme ocuparme de esto.

    El Jedi realmente gruñó desde lo más profundo de su garganta.

    — No quiero ver esas cosas en ninguna de las tiendas de ninguno de los vestíbulos. No deben venderse en Starlight ni en ningún otro lugar.

    — Bien –dijo Vane detrás de ella–. Lo entiendo. No habrá estatuas –hubo entonces una pausa y un susurro, aunque en realidad Velko no quiso darse la vuelta–. Pero, ¿qué tal una taza de recuerdo?

    ***

    «¿Qué tal una taza de recuerdo?»

    Velko miró el objeto de cerámica barato sobre la mesa frente a ella, una imagen asimétrica de la Baliza Starlight representada bocabajo.

    Vane tomó un trago de cerveza.

    — Valió la pena intentarlo. ¿Qué le pasa a ese tipo de todos modos? Yo creía que los Jedi eran uno con el universo –Vane ilustró su punto de vista moviendo sus largos dedos frente a su cara–. Pensé que me iba a arrancar los brazos.

    — Cuanto menos menciones los brazos, mejor –enfatizó Velko, frotándose la nuca–. Sskeer es… Un caso especial. Bajo toda esa bravuconería él está…

    — ¿Si?

    Sacudió la cabeza, mirando hacia el techo abovedado.

    — En realidad no tengo ni idea. ¿Cascarrabias? ¿Irritado?

    — ¿Porculer..

    — ¿Otra ronda? –Velko se sobresaltó ante la repentina interrupción del droide camarero que se había acercado a ellos.

    — Para mí no –dijo, antes de agregar rápidamente–. Y tampoco para él. No nos vamos a quedar.

    Vane soltó aire mientras el camarero continuaba hacia la mesa de al lado.

    — Aguafiestas.

    — Tienes suerte de que no te haya ordenado salir de la estación inmediatamente.

    — ¿Y perderte el placer de mi compañía? –Vane le ofreció su mejor sonrisa. La misma sonrisa que la había metido en todo tipo de problemas en el pasado–. No harías eso, no después de todo este tiempo.

    Ella trató de no devolverle la sonrisa. Era bueno verlo, y aún mejor detenerse a tomar el descanso que se había estado prometiendo a sí misma durante al menos tres ciclos de trabajo. Habían venido a Unity, el bar con bebida de grifo favorito de Velko en la estación, un bullicioso abrevadero a los pies de la torre del comerciante. La enfermera Okana le había descubierto el lugar poco después de la llegada de Velko, y era una buena alternativa a los bares frecuentados por el personal de la República, lo que significaba que podían relajarse sin preocuparse por el trabajo. Al menos esa era la idea. Habían pasado semanas desde que Velko probó por primera vez lo que se había convertido rápidamente en su bebida favorita, un Cohete Teralov aderezado con olap fresco de los bio-jardines de la estación. Una bebida ciertamente extravagante que Vane ahora contemplaba con cierta diversión.

    — ¿Qué diría tu escuadrón si te vieran con eso?

    Velko tomó otro sorbo.

    — Probablemente me acusarían de deserción. Los mejores de Soikan solo toman ron gagic.

    La forma en que la miraba la hizo sonrojarse de nuevo.

    — ¿Eres feliz aquí Vel?

    Asintió.

    — Por supuesto.

    — Pareces cansada.

    — Y tú estás más colorido que nunca –dijo, señalando las líneas azules en su rostro–. Pensé que no te ibas a hacer más tatuajes.

    Su sonrisa vaciló por un segundo mientras se frotaba la mejilla estampada.

    — Ya sabes como soy. Siempre me gusta destacar entre la multitud.

    Ella estaba a punto de preguntarle si se encontraba bien, pero él centró la conversación en ella.

    — De todos los lugares posibles, me sorprende verte en este. Usando ese uniforme, jugando a ser una diplomática con los Jedi.

    — Estoy haciendo mucho más que eso.

    — No lo dudo, pero… Después de todo por lo que pasamos en los campos de Dionas, ¿no prefieres descubrir la galaxia en lugar de estar encerrada en un único lugar?

    De primeras Velko no supo qué decir, pero una vez comenzó a responder, las palabras no paraban de brotar.

    — La sensación es que esto es relevante, ya sabes, el trabajo que estamos haciendo aquí, especialmente tras Valo. La gente busca ayuda en Starlight, no solo por los Jedi, sino porque ofrecemos certeza en una galaxia cada vez más incierta. Bien sabes lo que hay ahí fuera en este momento Vane. La gente está asustada, realmente asustada, por primera vez en años.

    — Lo pillo pero, ¿por qué tú Vel? ¿Es realmente lo que tú quieres…

    Paró bruscamente, haciendo una mueca de dolor, y se llevó la mano a la frente.

    — ¿Vane?

    Forzó una sonrisa avergonzada.

    — Lo siento… –dijo frotándose la sien–. Dolor de cabeza. Debe ser la luz de aquí. Ha pasado tiempo desde que estuve en un lugar como este…

    Velko frunció el ceño. Siempre sabía cuándo Vane no decía la verdad… O cuándo estaba distraído. Mientras hablaba sus ojos se posaron en su hombro, mirando intensamente algo (o alguien) detrás de ella.

    Se volvió para ver a una impresionante zeltron sentada en la barra junto a un enorme houk casi tan imponente como Sskeer. La zeltron estaba mirando hacia atrás.

    Velko dejó su bebida, sacudiendo la cabeza. ¿Cómo podía haber sido tan estúpida? El vestuario de Vane podía haber cambiado, pero sus hábitos obviamente no… Ni sus ojos curiosos. Si has sido jugador, serás siempre jugador.

    Se puso de pie y se atusó la túnica de un tirón fuerte.

    — Debería haberte dejado con Sskeer. Me largaría si fuera tú.

    Su atención volvió hacia ella.

    — ¿Perdona?

    — Tu nave…

    — La Corazón de Rapscallion.

    — Creo que te vas a encontrar con que tu permiso de atraque acaba de caducar.

    — ¿Estás de broma?

    — Debería llevarte solamente treinta minutos desembarcar. Veinte si te das prisa.

    — ¿Cómo? Espera… ¡Vel!

    Pero Velko ya se estaba marchando.

    — Así es la Administradora Jahen –dijo bruscamente cuando las puertas del Unity se abrieron y salió furiosa.

    ***

    Velko necesitó la mayor parte de los veinte minutos que le había dado a Vane para calmarse, y luego sólo un par de segundos para sumirse en la vergüenza. ¿En qué había estado pensando? ¿Revocar los privilegios de atraque del tipo sólo porque había mirando a una hermosa zeltron? Vane siempre había sido un mujeriego, incluso cuando estaban en primera línea. Entonces no le había importado. Incluso le parecía bien. Lo último que hubiera necesitado era una relación en medio de una zona de guerra, por lo que su informal, sin ataduras, fuera-lo-que-fuera, le había venido bien. Entonces, ¿por qué reaccionaba tan mal ahora? Debía estar más exhausta de lo que pensaba.

    Afortunadamente los registros mostraban que la Corazón de Rapscallion aún no se había ido. Lo mínimo que podía hacer era disculparse. Pero cuando regresó a la bahía 4 del hangar Vane Sarpo no estaba solo. Podría haberse esperado encontrárselo con la zeltron, pero no al houk que estaba husmeando dentro de una de las cajas. Pero eso fue hasta que vio a Velko abriéndose paso a través de las naves atracadas, y cerró la tapa de golpe. El ruido repentino sorprendió tanto a Clune que de inmediato se hizo una bola.

    — ¡Velko! –Exclamó Vane quizá demasiado fuerte, levantando las manos como para alejarla–. Me voy. Lo prometo. Yo solo…

    Sus palabras se apagaron y Velko sintió un nudo en el estómago, un instinto en el que había aprendido a confiar no solo con respecto a Vane, sino con cualquiera que no estuviera diciendo la verdad.

    — Abre la caja –ordenó bruscamente.

    — No es necesario –dijo Vane–. Este amigo mío tan solo estaba mirando para ver si podía quitarme algo del merchandising de encima, pero como señaló tu amigo Sskeer, es basura.

    — Sí –murmuró el houk, haciendo como que se daba prisa–. Un montón de basura antigua.

    Algo no encajaba. Velko se abalanzó sobre la caja más cercana y quitó la tapa.

    — Vel, ¡no!

    Y ahora houk estaba prácticamente corriendo, pero ¿por qué motivo? ¿Una caja de mercancía Jedi cutre? Eso no tenía ningún sentido… A menos que…

    Velko metió la mano en la caja y cogió la bandeja superior de estatuillas. Se desprendió fácilmente, revelando más baratijas debajo. Tiró la bandeja a un lado y los adornos de plástico repiquetearon en la cubierta mientras alcanzaba la siguiente tanda. Esta vez Vane no intentó detenerla. En cambio, cogió a Clune y corrió hacia la rampa de la Rapscallion. Velko jadeó cuando vio lo que se escondía debajo de los recuerdos.

    — ¡Vane! ¡Detente ahí!

    Vane no hizo caso mientras subía por la rampa. Con un gruñido de esfuerzo, Velko tiró la bandeja y las estatuillas baratas volaron por todas partes, aterrizando a los pies de Vane. El vuman tropezó y al caer Clune rodó de sus manos. Velko lo alcanzó en un instante, retorciendo su brazo para que no pudiera escapar.

    — ¿Qué has hecho? –Bufó ella mientras él forcejeaba.

    — Más de lo que cualquiera de nosotros hubiera esperado –siseó una voz desde atrás.

    Era Sskeer, con el sable de luz encendido mientras conducía a houk, ahora esposado, hacia ellos, con Ghal Tarpfen a su lado.

    — Sskeer hizo algunas averiguaciones –dijo la mon cala mientras Velko ayudaba a Vane a ponerse de pie–. Resulta que el CDR lleva un tiempo con la Corazón de Rapscallion en el punto de mira.

    — Puedo explicarlo –dijo Vane, que ya no intentaba librarse de la sujeción de Velko.

    — ¿Sí? –Dijo Velko, empujándolo hacia la caja abierta–. Tal vez puedas empezar con esto.

    Lo empujó dentro del contenedor, por lo que se vio obligado a mirar hacia los estantes de blásters que habían estado escondidos debajo de los suvenires.

    — Eso es sencillo –siseó Sskeer, echando a Vane una mirada fulminante–. Tu amigo ha estado haciendo contrabando de armas… Para los Nihil.

    CONTINUARÁ…


    Hasta aquí esta primera parte del nuevo relato escrito por Cavan Scott. En el siguiente número, la Star Wars Insider 206, tendremos la resolución de esta aventura en la que Sskeer y Velko Jahen han descubierto que un antiguo amigo de la última parece ser un contrabandista de armas para nada más y nada menos que… ¡los Nihil! Si quieres leer los anteriores relatos puedes hacerlo aquí:

  • Reseña y curiosidades del cómic The High Republic: Trail of Shadows #1

    Reseña y curiosidades del cómic The High Republic: Trail of Shadows #1

    Escrito por Mario Tormo

    Arranca la nueva miniserie de Marvel ambientada en la Alta República. El investigador Jedi Emerick Caphtor tiene la tarea de averiguar qué mató a Loden Greatstorm tras la Batalla de Grizal, que fue el acto final de The Rising Storm. Sigue leyendo para conocer todos los detalles de esta novedosa y emocionante aventura.

    • Título: Chapter I: Trail of Shadows
    • Guión: Daniel Jose Older
    • Dibujo: David Wachter
    • Color: Giada Marchisio
    • Editado: 13 de Octubre de 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: Marvel
    • Páginas: 23
    • Precio: 3.99 $

    Historia (con spoilers)

    El investigador Jedi Emerick Caphtor ha analizado los supuestos restos de Loden Greatstorm pero las pruebas no han podido demostrar que pertenezcan al maestro desaparecido. Stellan Gios le pide entonces que vaya a Vrant Tarnum ya que los asaltantes capturados en Valo hablan del lugar con cierto respeto.

    Mientras tanto vemos como Sian Holt, siguiendo la pista de Keefar Branto, consigue que los dos acaben en una emboscada y los acribillen.

    Emerick hace caso a Stellan y al llegar a Vrant, y tras deshacerse de una pequeña resistencia Nihil, descubre que las paredes de las ruinas que buscaba llevan inscritas la misma canción de cuna que él y Gios escuchaban cuando se formaban como padawans con el viejo Vidyarvrikt y que últimamente el ahora miembro del consejo no dejaba de canturrear…

    Opinión

    Daniel José Older vuelve a la carga con una historia completamente diferente a lo que habíamos visto hasta ahora. Como ya os contamos en el anuncio publicado en Mayo, será una miniserie de crímenes protagonizada por dos agentes al estilo de Mulder y Scully. Emerick Caphtor será el investigador por parte de la Orden Jedi y Sian Holt la enviada por parte de Lina Soh, y por lo tanto representante de la parte diplomática de la República.

    Haber comenzado con el punto final de The Rising Storm ha sido una maravilla. Ha conseguido devolvernos ligeramente la esperanza sobre una posible reaparición de Loden (¿otra?). Pero es que lo más alucinante de Older es que ha logrado conectar un montón de hilos y tramas que se habían ido dejando por varios y diferentes productos de La Alta República. Sobre todo es muy importante haber leído The High Republic Adventures, la serie de cómics editada por IDW, escrita también por el estadounidense de origen latino. De las conexiones hablamos luego en la sección Curiosidades con más detalle, aunque parece que se van a ir resolviendo algunas de las preguntas que dejó en el aire la novela de Cavan Scott

    El trabajo del dibujante Dave Wachter es una pasada. Estilo propio y con mucho que decir en cada trazo. Consigue dotar de ese ambiente mezcla de pulp y noir que tan bien le viene a esta serie. Conocido por sus trabajos para las series de las Tortugas Ninja, Godzilla o sus recientes aportaciones en Alien o Iron Fist (podéis ver parte de su proceso en su canal de Twitch), parece que aunque sea su primer encargo para la saga ya era fan, por lo menos, desde 1996. En un post de Twitter ha contado que adjunto a uno de los guiones sobre los que está trabajando venía un diseño suyo de ese año con unos chadra-fan piratas…

    El trabajo de la colorista se puede apreciar especialmente en las escenas del nivel 1347 de Coruscant. Giada Marchisio consigue llenar de color las escenas sin que dejen de ser lúgubres y sin aplicar filtros sobre toda la viñeta. La de Sian Holt caminado al lado del puesto de comida está especialmente conseguida.

    Curiosidades

    Como ya hemos comentado, la Batalla de Grizal aparece contada en el tramo final de la novela The Rising Storm, escrita por Cavan Scott. Las primeras páginas de este número corresponden a las últimas del mencionado libro.

    El pasaje en el cual se narra el descubrimiento de la base Nihil por parte de Vernestra y Kantam se narra en el libro Carrera a Torre Crashpoint, pero la historia sobre Vrant Tarnum se ha ido hilando a lo largo de varios números de la serie The High Republic Aventuras publicada por IDW y de la cual Planeta Cómic ya ha editado el primer tomo. Vamos a intentar hacer un resumen.

    La primera vez que sabemos sobre el planeta (o luna) Vrant Tarnum es en el The High Republic Adventures #3. Elder Tromak le confiesa a Krix Kamerat que es allí, en las ruinas de Kharvashark, es donde se encuentra la otra reliquia que buscaba Marchion Ro.

    Krix traiciona a Tromak contándole el secreto a Ro. Tromak intenta entonces llegar antes que Marchion a Vrant, ayudado por Yoda, pero son abatidos el Ojo de los Nihil consigue su objetivo.

    Un tiempo indeterminado después llega Emerick Caphtor para investigar las ruinas. Esto son los hechos que podemos leer al final de esta grapa de Trial of Shadows #1.

    Pero creemos que los hechos que se van a narrar en Trail of Shadows, al menos los sucedidos en Vrant, suceden entre el The High Republic Adventures #3, donde Marchion encarga la defensa del puesto Nihil a Krix y el The High Republic Adventures #8, donde Ro se lamenta del fracaso de Kamerat en Tarnum.

    Si os habéis fijado bien en las viñetas anteriores podréis apreciar que los restos de la nave en la que viajaban Yoda y Tromak se pueden apreciar sobre la superficie de Vrant Tarnum. No en vano el dibujante compartió en sus redes sociales unos bocetos del pequeño Jedi verde que curiosamente no aparecían en el artículo de presentación en el que se mostraban los bocetos del dúo de investigadores. Parece que descubriremos qué pasó con Yoda finalmente…

    La nana la cual es uno de los leit motivs del número no es la primera vez que la podemos «escuchar». En el audiolibro Tempest Runner, escrito por Cavan Scott, ya sonó por primera vez.

    El autor ha revelado que la foto de él con un pequeño teclado a principios de Julio era cuando se encontraba componiendo la canción. El audio original compuesto por Daniel José se puede oír en el vídeo que se ve en el tweet de abajo del todo.

    Conclusión

    Muy buen primer número que siembra todas las semillas de la duda. ¿Realmente está muerto Loden? ¿Qué le sucede a Stellan? ¿Quién es realmente Sian Holt? Daniel José ha sabido dar un arranque totalmente detectivesco y nos ha encantado tener un misterio por resolver. A continuación tenéis todas las portadas del Trail of Shadows #2 y las reveladas hasta ahora del Trail of Shadows #3 y Trail of Shadows #4. Llama la atención ese monstruo que, quizá, ¿podría ser The Leveler?

    Aunque también tenemos un pequeño vistacillo a algunas viñetas que nos ha ofrecido el dibujante Dave Wachter.

    Otras reseñas de The High Republic

  • Reseña y Curiosidades de The High Republic Adventures #7

    Reseña y Curiosidades de The High Republic Adventures #7

    Por Mario Tormo

    Farzala y Leox están apresados en Bilbousa mientras que La Nave, con Affie, Geode, Qort y el durmiente maestro Obratuk Giil a bordo, se encuentra secuestrada por unos misteriosos malhechores. ¿Lograrán nuestros héroes salir de este embrollo? Pasa a leer el análisis después de leer el cómic, desgranamos todos los detalles.

    • Guión: Daniel José Older
    • Dibujo: Harvey Tolibao
    • Color: Rebecca Nalty
    • Título: Mission to Bilbousa Part II
    • Editado: 18 Agosto 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: IDW
    • Páginas: 32
    • Precio: 3.99 $

    Historia (con spoilers)

    Farzala reflexiona en su celda colgante. Mientras el miedo domina sus pensamientos el maestro Obratuk Giil aparece en sus pensamientos. El parwan le recuerda que los Jedi no deben ser ajenos al miedo, si no que cada oportunidad de enfrentarse a éste es una oportunidad para superarlo. Con esta enseñanza y confianza en si mismo el padawan se dispone a salir del encierro.

    Mientras tanto en La Nave se descubre el misterio. Los asaltantes están enviados por Jabba, con el propósito de hacer fracasar las negociaciones de paz y debilitar a su colega Skarabda. Pero los enviados de la república, que se encontraban escondidos, pronto se imponen a los secuestradores, recibiendo por fin la ayuda de Obratuk, que ha despertado de su ensueño.

    En Bilbousa Farzala, junto con Leox, acaba aliado con su oponente Ishnar para ayudar a combatir al enemigo común: los Drengir. Pero al llegar a los aposentos de Skarabda, que se encuentra acompañado de Jabba, llega una transmisión desde La Nave. El plan de Jabba ha quedado al descubierto, y nuestros héroes están listos para luchar de manera conjunta con Skarabda y los suyos.

    Opinión

    Daniel José le empieza a coger el ritmo a los cómics y firma el mejor número hasta el momento. No va todo aturullado y la trama respira. Ha sido un acierto justificar el miedo de Farzala basado en la perdida de tantos Jedi últimamente, algo nada habitual en esa era. El argumento recuerda en cierta manera a alguno de los capítulos introspectivos de The Clone Wars donde algún maestro Jedi compartía su sabiduría. Obratuk se revela aquí como un gran maestro y un personaje muy interesante.

    Tolibao también está en muy acertado en este número, donde la acción también se siente muy dinámica y hay viñetas donde puedes sentir perfectamente tanto las acciones de los personajes, como los porrazos o los golpes de efecto. En la página sobre estas líneas se ve un momento que es realmente bueno donde el pirata se gira sobre si mismo para encontrar que las presas han desaparecido.

    Aunque nos gustan mucho los colores eléctricos de Rebecca Nalty, hay veces que peca de poca variedad cromática, y tenemos páginas con el mismo color en diferentes tonos, lo que resta valor a la cantidad de elementos que Harvey coloca en cada viñeta. Ponemos un ejemplo sobre estas líneas también.

    Curiosidades

    Primera aparición canónica de Jabba. Aunque ya sabíamos que en el momento de su muerte tenía 604 años, es grato ver aparecer a uno de los señores del crimen más temidos de toda la galaxia en La Alta República

    Primera vez que vemos una imagen de Rah Barocci, el Jedi que murió durante el Gran Desastre, y que pudimos leer en Luz de los Jedi.

    Al igual que el clan de Jabba tiene su logo, el cual el propio hutt lleva tatuado en su brazo como se puede ver en El Retorno del Jedi, el clan de Skarabda tiene su propio logo, que hemos podido ver tanto en este número como en el anterior en el ropaje de Ishnar.

    Conclusión

    El cómic acaba de pasar a un nivel mucho más profundo y el equipo artístico se beneficia y se luce de todo ello. Esta serie empieza a tomar su propia entidad y a defenderse por si misma. Y tenemos la suerte que el próximo 1 de Septiembre llega el siguiente número, sólo dos semanas después de esta grapa.

    Reseñas y avances de números anteriores

  • Reseña y Curiosidades The High Republic Adventures #6

    Reseña y Curiosidades The High Republic Adventures #6

    Por Mario Tormo

    Comienza un nuevo arco centrado en dos personajes que no se habían desarrollado por ahora, Farzalla y Qort, que nos presenta a un nuevo maestro Jedi y que trae de vuelta a los secundarios estelares de En la Oscuridad, toda la tripulación de La Nave: ¡Leox, Affie y Geode! Todos juntos se van a Nal Hutta a firmar la paz pero con los hutts de por medio…

    • Guión: Daniel José Older
    • Dibujo: Harvey Tolibao, Pow Rodrix
    • Color: Rebecca Nalty
    • Título: Mission to Bilbousa Part I
    • Editado: 21 Julio 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: IDW
    • Páginas: 32
    • Precio: 3.99 $

    Historia (con spoilers)

    Los padawans Farzala y Qort se dirigen a Bilbousa, ya que los hutts han solicitado un representante diplomático dada la alianza de Avar con las babosas galácticas. El Maestro Obratuk les acompaña, en un viaje que realizan en La Nave, junto con su cuadrilla habitual: Leox Gyasi (piloto), Affie Hollow (propietaria de la nave) y Geode (navegador).

    Una vez llegados a la capital de Nal Hutta, Leox y Farzala son recibidos por Ishnar, que los conduce hasta Skarabda, jefe de la diplomacia y hermano de Myarga, para negociar una paz duradera entre ambas partes. Pero al hutt no entiende por qué La Nave está con las armas cargadas y apuntando hacia ellos.

    A bordo se encuentran Geode, Obratuk y Affie, que han sido asaltados por un grupo de bandidos que no dudan en abrir fuego. Mientras Gyasi y el padawan intentan buscar refugio tanto de los disparos como de los secuaces de Skarabda se topan con un Drengir.

    Mientras los piratas se marchan del planeta con la nave secuestrada, los negociadores han sido apresados por Ishnar y los suyos…

    Opinión

    Older firma un número con momentos tremendamente divertidos, como toda la interacción entre Qort y Geode o Geode apareciendo por sorpresa… Es la primera aparición en cómic de la tripulación de La Nave y nos encanta que podamos reirnos a pesar de que los protagonistas estén pasándolas canutas. Aunque el secuestro de la nave resulta un tanto caótico, parece enlazar muy bien con lo visto en la serie de cómics de Marvel y con la segunda ola de libros de The High Republic.

    En el apartado artístico tenemos otro número al alimón entre Tolibao y Rodrix. Una grata noticia volver a recuperar las Galactic Data File, que nos ofrecen un primer vistazo a las estatuas que mantenían a ralla a los Drengir en En la Oscuridad. Por otro lado ha sido muy, muy divertido ver las versiones infantiles y cabezonas de los padawans Farzalla y Lula, con un estilo que recuerda al manga y que es encantador. Como ya decíamos, y tal y como cuenta el propio Pow Rodrix en su cuenta de Instagram, su trabajo no se ha limitado esta vez a realizar varias páginas, si no también a diseñar al nuevo droide, el oxidado Y-99 que vemos como parte de los bandidos que atacan La Nave.

    El color de Rebecca Nalty sigue siendo vibrante, con unos contrastes muy muy acusados que dotan a las páginas de una entidad propia. Pero vamos a destacar el rancor azul, ¡qué maravilla! Que como la colorista nos ha contado, se le pidió que fuese un rancor de la jungla.

    Curiosidades

    El usuario starwarsobscurity ha conseguido decodificar el mensaje de Qort. Incluso ha creado un pequeño alfabeto con las letras identificadas. Según aporta otro usuario, the_ewok_slayer, ha descubierto que la fuente se llama Xenotribal y se puede encontrar aquí. El propio Older se ha sorprendido de que ya se haya decodificado el lenguaje.

    Parece que Older ha dejado ver que como ya sugeríamos en el primer número, sabremos más sobre la posible relación entre la máscara de Darth Krayt y la que lleva Qort.

    Conocemos a un nuevo Maestro Jedi, Tal Bota, que luchaba contra secuaces Sith. Por lo visto tendremos la oportunidad de saber más sobre esta leyenda en el próximo número.

    La ciudad Bilbousa la pudimos ver por primera vez en el episodio de Clone Wars Amigos y Enemigos, el número 14 de la cuarta temporada.

    Conclusión

    Nuevo arco, nuevos personajes, nuevos peligros… Teníamos ganas de avanzar y aquí lo tenemos. El próximo número está previsto para el 18 de Agosto, aunque unos días antes tendremos el especial por el Día del Cómic Gratis, que nos cuenta parte de lo sucedido en los nuevos libros de la segunda ola, por lo que podemos ver mejor las conexiones de las que hablábamos antes.

    Reseñas y avances de números anteriores

  • Reseña y Curiosidades del cómic War of the Bounty Hunters: Jabba the Hutt #1

    Reseña y Curiosidades del cómic War of the Bounty Hunters: Jabba the Hutt #1

    Por Mario Tormo

    Primer one-shot del crossover y que aunque lleve el nombre de la babosa criminal más famosa de la galaxia, en realidad está protagonizado por Deva Lompop. Una cazarrecompensas que nos desvelaron en starwars.com hace un mes y que por lo visto lleva por ahí desde los tiempos de The High Republic.

    • Título: Trust Issues
    • Guión: Justina Ireland
    • Dibujo: Ibraim Roberson (Presente), Luca Pizzari (Flashback)
    • Color: Edgar Delgado (Presente), Giada Marchisio (Flashback)
    • Editado: 21 Julio de 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: Marvel
    • Páginas: 34
    • Precio: 4.99 $

    Historia (con spoilers)

    Opinión

    Charles Soule sube al barco de la guerra de los cazarrecompensas a su compañera de la Alta República Justina Ireland. Ella ha creado el personaje de Deva Lompop y es la encargada de escribir su primera aparición en la saga.

    Un cómic que sirve para introducir a un nuevo personaje muy interesante que veremos en The High Republic y que arroja ciertas pistas del trabajo en las sombras que estaba haciendo el Crimson Dawn hasta ahora. Una cazarrecompensas muy interesante que tiene las ideas muy claras y no le tiembla el pulso para matar, traicionar o hasta comerse a un ex. Increíble. Queremos mas de ella y parece ser que será en la era de La Alta República ¿Quizá conozcamos ahí cómo Jabba le salvó la vida?

    El equipo artístico es completamente (salvo Giada) nuevo para la saga. Se han elegido dos equipos distintos para diferenciar las historias del pasado y del presente, y es una idea muy buena, para que el lector pueda saber rápidamente en qué momento temporal se encuentra ya que las historias se van intercalando de una página a otra.

    Para la historia presente se ha elegido el dibujo del brasileño Ibraim Roberson, habitual de Marvel, donde ha dibujado X-Men por ejemplo, y que también ha trabajado para DC con Batman. Con un estilo muy detallado, con mucha atención a todos los elementos que pueden componer tanto el lugar donde se sitúa la acción como todas las características de los personajes. Especial mención por ejemplo a Nar Shaddaa, repleto de naves, edificios, muchedumbre… Y el diseño de vestuario de Deva simplemente para la escena de la cantina… Una maravilla.

    Los colores son de Edgar Delgado, también habitual de Marvel en series como Conan, ofrece un colorido muy rico y elegante. Un disfrute para la vista.

    Sin embargo a Luca Pizzari esta combinación le hace un flaco favor. Su dibujo es demasiado sencillo y en algunas viñetas funciona muy bien, pero en otras flaquea un poco… El diseño de Jabba deja que desear, y en algunas composiciones la perspectiva parece que no encaja, como cuando Deva está pisando a Boba… De todas maneras sobre estas líneas podemos ver a tinta y color alguna de las páginas más inspiradas.

    En esta publicación de la cuenta de Instagram del dibujante del 27 de Mayo podemos ver una comparación de sus lápices con el producto final, es interesante poder ver el proceso y comparar para entender todo el trabajo que tiene. El color de Giada Marchisio (la única que ya lleva tiempo haciendo colores para diferentes series de la saga) parece que también tiene sus claroscuros, ofreciendo a veces mejoras al dibujo, como en el caso del casco de Boba por ejemplo, y otras veces simplificando aún más ciertos trazos. Quizá el tiempo o posibles modificaciones han hecho que en algunos casos el resultado final quede deslucido.

    Curiosidades

    Deva está co-creada por la escritora Justina Ireland y el artista Iban Coello y es de la especie Shani: un antiguo pueblo que los hutts consideran los cazarrecompensas originales de la galaxia.

    La Luna de Neral aparece mencionada por primera vez en la novela infantil Lando’s Luck, inédita en España, y escrita por (¡oh, sorpresa!) Justina Ireland.

    El poblado de Mos Entha aparece mencionado en una de las mini historias creadas para la app estadounidense de Alexa, Amazon FreeTime, Star Wars: Choose your Destiny. En concreto para An Escape Mission escrita por Cavan Scott.

    Conclusión

    Un número muy entretenido y que presenta a un nuevo personaje que parece que va a tener bastante recorrido. Cosa que nos encanta ya que los mimbres han sido más que interesantes. Un primera incursión de Justina en el mundo de la viñeta bastante buena. Pese a lo que indica el check-list del final del cómic, el crossover continúa, tras el Star Wars #15 (del que ya tenéis disponible un avance) de la próxima semana, con el one-shot dedicado a 4-LOM & Zuckuss y el Bounty Hunters #15 que adelantan su salida al 4 de Agosto.

    Reseñas anteriores del crossover en orden cronológico