Etiqueta: Avar Kriss

  • Nuevo episodio de Star Wars The High Republic Show: Imágenes del consejo Jedi, avances y nuevas portadas

    Nuevo episodio de Star Wars The High Republic Show: Imágenes del consejo Jedi, avances y nuevas portadas

    Por Mariana Paola Gutiérrez

    Un nuevo episodio de Star Wars: The High Republic Show llegó con nuevas revelaciones y anuncios. Como siempre te informamos aquí de todas las novedades desveladas en el nuevo episodio.

    Un segmento animado especial presentó el Consejo Jedi de la época, dándonos nuestro primer vistazo a muchos de los 12 Maestros Jedi que lideraban la Orden en ese momento. Durante la Alta República, los 12 puestos del Consejo están formados por tres Grandes Maestros, entre ellos Yoda, Lahru y Pra-tre Veter.

    También están Keaton Murag, Ada-Li Carro, Teri Rosason, Oppo Rancisis, Adampo, Rana Kant, Yarael Poof y la maestra Jedi Jora Malli, que emitió el voto decisivo para unirse a la Coalición de Defensa de la República para dar caza a los Nihil.

    El episodio también reveló nuestro primer vistazo a la Espada de Bardotta, Porter Engle, el Maestro Jedi y célebre cocinero.

    Además, tenemos un vistazo al arte de Marvel’s Star Wars: The High Republic #7, con una versión macabra de Avar Kriss, y la revelación de una portada variante para The High Republic #9 por el artista Leinil Francis Yu.

    Otras portadas reveladas incluyen Star Wars: The High Republic Adventures #8 de IDW y un vistazo al nuevo libro de George Mann para los lectores más jóvenes, Showdown at the Fair.

    Además, pudimos ver unas cuantas páginas nuevas del próximo cómic The Monster of Temple Peak, de IDW, con un avance más largo disponible ya en StarWars.com.

    Y el episodio incluye un primer vistazo al manga de VIZ, The Edge of Balance.

    Mira el último episodio de Star Wars: The High Republic Show a continuación.

  • Avance del cómic Star Wars The High Republic #7

    Avance del cómic Star Wars The High Republic #7

    Por Gorka Salgado

    Keeve Trennis ha puesto todo en juego para salvar a su antiguo maedtro, pero las cicatrices son profundas. Cuando la Maestra Avar Kriss convoca un grupo de trabajo para hacer frente a la amenaza de los temibles Drengir, un remanente de Nihils desesperados atacan un puesto de avanzada distante. ¿Puede Keeve luchar contra las sombras el tiempo suficiente para defender la luz y la vida?.

    • Autores: Cavan Scott y Georges Janty
    • Editorial: Marvel
    • Fecha: 28 de julio
    • Páginas: 32 pags.
  • Los Jedi se adentran en la maleza Drengir en The High Republic #6. Reseña y curiosidades

    Los Jedi se adentran en la maleza Drengir en The High Republic #6. Reseña y curiosidades

    Por Mario Tormo

    Comienza el segundo arco de la serie de cómics de La Alta República editada por la casa de las ideas, titulado Corazón de los Drengir. Los Jedi llevan meses haciendo frente a la amenaza que suponen las monstruosas plantas y que se ha extendido por cientos de mundos después de que fueran liberadas de la estación Amaxine.

    • Título: Heart of the Drengir – Chapter I: The Galaxy Unites
    • Guión: Cavan Scott
    • Dibujo: Georges Jeanty
    • Tinta: Karl Story
    • Color: Annalisa Leoni
    • Editado: 30 Junio 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: Marvel
    • Páginas: 32 (Grapa)
    • Precio: 3.99 $

    Historia (con spoilers)

    Han pasado varios meses desde que la amenaza Drengir se desatase por todos los mundos de la frontera y los Jedi aún siguen haciendo frente a esta monstruosa plaga. En Daivak la alianza entre los hutts y la República para combatir al enemigo común sigue en pie principalmente a Avar Kriss y Myarga, aunque el consejo Jedi no lo ve con tan buenos ojos.

    Pero ahora lo importante es la lucha que tienen por delante, y Avar pide ayuda a todos los Jedi disponibles en Starlight. Maru acude raudo, pero Keeve, que se encuentra cuidando de Sskeer no puede aguantar más y decide actuar.

    Desactiva el campo energético que ralentizaba el desarrollo de la infección en el trandoshano y se deja contagiar para poder hacer uso de sus poderes telepáticos. Es así como llega a descubrir que existe un Gran Progenitor Drengir, y que se encuentra en el sistema Mulita. Quizá esa sea la clave para acabar con la plaga…

    Opinión

    Cavan Scott firma el número argumentalmente más sólido hasta ahora. Consigue «cerrar» el arco anterior sentando las bases para lo que parece será el fin de los Drengir. Ya que la sensación es que la trama anterior terminó truncada (no sabemos realmente cómo terminó la plaga de la Baliza Starlight y la solución temporal que propusieron para aplacar a los Drengir era realmente peregrina…).

    Tenemos nuevo equipo artístico en lápices y tintas. El resultado es irregular aunque la balanza se decanta hacia el lado positivo. Georges Jeanty tenía el listón muy alto y consigue alcanzarlo en las viñetas a página completa como la que hay sobre estas líneas o la que podemos ver en la sección de curiosidades con el Gran Progenitor. Pero por otro lado en los planos cortos vemos caras que se nos hacen a veces raras, como las de Avar o Sskeer. Otro punto flaco sería que se está apoyando demasiado en el trabajo anterior, replicando quizá demasiados esquemas o tratamientos como exponemos también en la sección de curiosidades. Aun así es su primer número, tenemos que darle tiempo a hacerse con los personajes y desarrollar su estilo, que en otras franquicias (sobre todo ha destacado en Buffy Cazavampiros) es más que sobresaliente. ¡Bienvenido a la saga galáctica!

    Cursiosidades

    Tenemos la primera aparición en imagen del Doctor Gino’le, el responsable Anacondan médico de la Baliza Starlight que pudimos conocer en el relato Primera Tarea de la Star Wars Insider que tenéis traducido aquí.

    El diseño del Gran Progenitor es el más fiel al concepto original que nos presentaron de los Drengir.

    Tenemos un homenaje, un recurso recurrente, o una inspiración. Como queramos verlo, de nuevo tenemos una composición muy similar al primer número de la serie con Maru y la Starlight. Similitudes al comienzo de ambos arcos.

    Hay también una similitud a la hora de ver a Keeve hacer uso de su poder telepático, tenemos el uso de los morados y un entorno onírico para presentar esta capacidad tan particular de la Jedi.

    La Nightmare Conjuction fue mencionada por primera vez en la novela Dooku: Jedi Lost, también de Cavan Scott, asociada a Darth Krall, del que hemos sabido hace nada que protagonizará una portada variante del siguiente número…

    Conclusión

    Comienza un nuevo arco que consigue darle un cierre al anterior, y dejarnos con los dientes largísmos para lo que se viene. Con el adelanto de la portada de Darth Krall, la mención ahora a la Nighmare Conjution… Lo más probable es que aparezca en un flashback, pero estamos deseosos de saber qué veremos del Sith y sobre todo cómo consiguen acabar con los Drengir ahora que saben que hay un Gran Progenitor que apunta que será la clave de su fin.

    Reseñas de números anteriores

  • Una Alianza inesperada En el avance de Star Wars The High Republic #6

    Una Alianza inesperada En el avance de Star Wars The High Republic #6

    Escrito por Mariana Paola Gutiérrez

    En Star Wars The High Republic #6 se forma una improbable alianza entre los Jedi y el Cártel Hutt. La Maestra Jedi Avar Kriss negocia esta tensa paz con Myarge el Benévolo, de los Hutts, después de darse cuenta de lo peligroso que son sus enemigos. Los Drengir empiezan a atacar planetas, ya sean de la Nueva República o de los Hutt, sin distinción. Echa un vistazo a la cómic que saldrá a la venta en USA el próximo 30 de junio escrito por Cavan Scott y dibujo de Georges Jeanty.

    «Nuestro nuevo arco ve la frontera galáctica aterrorizada por los Drengir que se están extendiendo literalmente como una plaga», dice Scott. «Mientras tanto, en el Faro Starlight, Keeve Trennis está luchando por salvar a Sskeer, cuya vida parece estar escurriéndose pieza a pieza. La galaxia sin su antiguo maestro es demasiado dolorosa para ella, y Keeve no está dispuesta a renunciar a él sin luchar…»

    Como se remarca en este artículo «Sskeer fue infectado por el Drengir hace unos números, lo que exacerbó sus recientes problemas con el uso de la Fuerza y lo hizo errático e impredecible. Keeve, una antigua padawan de Sskeer, es testigo de todo ello, y ahora hace todo lo posible por salvarlo.»

    Phil Noto ha dibujado la portada principal de Star Wars: The High Republic #6, con Peach Momoko y Javier Garron colaborando con portadas variantes:

    Star Wars: The High Republic #6 sale a la venta el 30 de junio. Para el 24 de agosto está prevista una recopilación de estos seis primeros números en los Estados Unidos, titulada Star Wars: The High Republic, Vol. 1: There Is No Fear. Fuente: gamesRadar+

  • Segundo extracto traducido de The Rising Storm, la nueva novela de The High Republic de Cavan Scott

    Segundo extracto traducido de The Rising Storm, la nueva novela de The High Republic de Cavan Scott

    Traducción Mariana Paola Gutiérrez Escatena
    Corrección por Mario Tormo

    Estimados bibliotecarios os dejamos aquí esta traducción exclusiva del nuevo extracto de The Rising Strom de Cavan Scott que saldrá a la luz el 29 de junio de este año. Esperamos que lo disfruteis, la verdad es que es un pequeño adelanto muy revelador. Podéis leer el anterior extracto aquí.

    Elzar Mann es un hombre consumido por una visión que no puede comprender del todo. El dolor y el sufrimiento, los rostros de sus amigos más queridos y de personas que aún no conoce, se arremolinan a su alrededor. Pero, ¿qué significa esto?

    Los gritos nunca habían abandonado a Elzar Mann. Habían pasado muchos meses desde la ceremonia de inauguración del Faro Starligth, desde que estuvo junto a sus compañeros Jedi. Desde que estuvo junto a Avar Kriss.

    Los ojos de la galaxia estaban puestos en ellos, con sus galas de templo, y el maldito cuello de la camisa que le picaba mientras escuchaba los discursos y frases trilladas, primero de la canciller Lina Soh, líder de la República Galáctica, y luego de Avar. Su Avar. La heroína de Hetzal.

    El Faro era su compromiso con la galaxia, había dicho Avar. Era su pacto. Todavía podía escuchar sus palabras.

    Siempre que os sintáis solos… siempre que la oscuridad aceche… sabed que la Fuerza estará con vosotros. Sabed que estamos con vosotros… Por la luz y la vida.

    Por la luz y la vida.

    Pero eso no impidió que la oscuridad se cerniese más tarde ese mismo día. Una ola de dolor y sufrimiento, una visión del futuro demasiado terrible como para comprenderla. Se había tambaleado, agarrado a una barandilla, y la nariz le había empezado a sangrar, mientras la presión en su cabeza amenazaba con partirle el cráneo en dos.

    Lo que había visto lo había perseguido desde entonces. Le había consumido.

    Jedi muriendo uno por uno, atrapados por una retorcida e impenetrable nube. Stellan. Avar. Todos los que había conocido en el pasado y todos los que conocería en los días venideros. Rostros, tanto familiares como extraños, desgarrados.

    Y los gritos.

    Los gritos eran lo peor.

    Había pasado el resto de la velada aturdido, dejándose llevar, no del todo presente, con el eco de lo que había visto… lo que había oído… grabado a fuego en su mente. Había habido errores, unas cuantas copas de más de Kattadan rosado en la recepción, Avar reclamando ese baile que había mencionado, Elzar acercándose con demasiada impaciencia, demasiado públicamente.

    Todavía podía sentir la mano de ella en su pecho, empujándolo hacia atrás.

    «El ¿Qué estás haciendo?»

    Habían discutido, en privado, con su cabeza todavía dando vueltas.

    «Ya no somos padawans».

    Habían pasado meses desde que la volvió a ver, y cuando lo hizo, el ambiente era tan frío como un amanecer en Vandor. Avar había cambiado con él. Estaba más distante. Preocupada por sus nuevos deberes como mariscal del Faro Starlight.

    O quizás era él quien estaba preocupado. Elzar había meditado sobre la visión día y noche desde la inauguración. Debería haber ido a ver a Avar, para disculparse y pedirle consejo, o si no a ella, a Stellan Gios, su amigo más antiguo, pero Stellan tenía sus propias obligaciones. Ahora era miembro del Consejo, responsable de guiar a la Orden en su conjunto. No tendría tiempo. Además, pedir ayuda no era el estilo de Elzar. Elzar Mann era del tipo que resuelve los problemas, no del que los plantea. Él encontraba soluciones. Respuestas. Nuevas formas de conseguir hacer un trabajo. Así que Elzar hizo lo que siempre había hecho: Tratar de resolver el problema solo.

    Primero había consultado los Archivos del Gran Templo, estudiando detenidamente los innumerables archivos de texto y holocrones de la colección, llegando incluso a intentar descifrar los misterios del Códice Ga’Garen, el antiguo grimorio cuyo texto había confundido a los lingüistas durante miles de años.

    Incluso entonces, sentado en los Archivos, bajo la atenta mirada de las estatuas de los Perdidos, Elzar había oído los gritos en las profundidades de su mente, había visto los rostros de los asesinados en cada reflejo o padawan que pasaba.

    El Códice lo había traído aquí, a Ashla, la luna principal de Tython. Los antiguos habían llamado a esta franja de tierra la Isla del Retiro, que era exactamente lo que necesitaba si quería comprender plenamente lo que había visto. Necesitaba soledad, concentración. La gota que colmó el vaso fue recibir un mensaje del antiguo Maestro de Stellan, la estimada Rana Kant, felicitándolo por su ascenso a Maestro Jedi. Además, el Consejo tenía un destino para él; iba a ser mariscal del puesto de avanzada Jedi en Valo, en el límite del sector Rseik.

    ¿Él? ¿Un mariscal? ¿Cómo podían estar tan ciegos? ¿No podían ver que no estaba preparado? ¿No podían ver lo preocupado que estaba?

    Elzar caminó hacia el océano, sintiendo la cálida arena bajo sus pies, despojándose de su túnica exterior a medida que se acercaba al agua. Sí, esto era mejor. Aquí era donde finalmente vería la verdad. Donde finalmente entendería. No se detuvo en la orilla, sino que se adentró con decisión entre las olas. Hasta las rodillas. Hasta la cintura. Pronto estuvo nadando hacia el mar, deteniéndose sólo cuando ya no podía ver tierra. Giró lentamente, flotando en el agua, rodeado sólo por el mar y la propia Fuerza.

    Era el momento.

    Elzar respiró hondo y se impulsó bajo las olas, con los ojos cerrados, con el agua entrando en sus oídos y bloqueando cualquier otro sonido.

    Muéstrame.

    Guíame.

    Dame las respuestas que busco.

    No hubo nada. Ninguna revelación. Ninguna respuesta.

    Se impulsó con los pies hacia arriba, llenando de aire sus pulmones antes de volver a sumergirse.

    Estoy aquí.

    Quiero aprender.

    Necesito entender.

    Nada cambió.

    ¿Dónde estaban las respuestas que se le habían prometido? ¿Dónde estaba el conocimiento?

    Repitió el ritual, tomando aire, volviendo a sumergirse, dejando que el océano lo tragara entero. Una y otra vez, y…

    Fue como dar con una bolsa de aire. De repente no se hundía, estaba corriendo, con sus compañeros Jedi a su lado mientras las pesadillas les pisaban los talones. No estaban en el agua, sino en la niebla. Espesa. Ácida. Impenetrable. Nada tenía sentido. Ni el caos, ni el pánico.

    Ni el miedo.

    Abrió la boca para gritar y le cayó agua de un mar lejano, de un mundo diferente, de un tiempo diferente.

    ¿Qué es esto?

    ¿Dónde está esto?

    ¡Háblame!

    Y la Fuerza habló con tal fortaleza que Elzar acabó en un remolino, con sus ojos escociéndole por el destello de imágenes pasando por delante de ellos como un rayo púrpura.

    Avar.

    Stellan.

    Un tholothiano… ¿Indeera Stokes? No, faltaba uno de sus zarcillos, una cara desconocida desfigurada por la rabia.

    Huesos astillados.

    Piel resquebrajándose.

    Ojos nublados, sin poder ver.

    Y los gritos. Los gritos eran más fuertes que nunca. Más duros que nunca. Y su grito fue el más fuerte de todos.

    ¿Dónde?

    ¿Dónde?

    ¿DÓNDE?

    Los hombros de Elzar se agitaron mientras sus pulmones escupían el agua de mar. Estaba de vuelta en la orilla de Ashla, con la sal secándose en su piel, calcinada por el sol abrasador. Miró a su alrededor, con los ojos todavía borrosos, tratando de enfocar y ver la dorada arena que se extendía a ambos lados de él, Y wingmaws volando en círculos sobre el cielo, listos para arrancarle la carne de los huesos. Pero aún no estaba muerto. Ninguno de ellos lo estaba.

    Se incorporó y se tambaleó hacia su Vector, recogiendo su túnica mientras avanzaba. Necesitaba alejarse de Ashla. Necesitaba dejar el Núcleo. La Fuerza había hablado. Ya había respondido a su pregunta, sólo tenía que haber escuchado.

    Un nombre, un planeta, donde por fin podría arreglar las cosas.

    Valo.


    Star Wars: The High Republic: The Rising Storm está escrita por Cavan Scott y se publica el 29 de Junio en Estados Unidos. Si queréis conocer más detalles de esta novela podéis consultar los siguientes enlaces:

  • Primera Tarea, Parte 2. Traducción exclusiva del relato canon de The High Republic

    Primera Tarea, Parte 2. Traducción exclusiva del relato canon de The High Republic

    Traducción por Mario Tormo

    Os traemos la conclusión del segundo relato de La Alta República, escrito por Cavan Scott, dentro de la serie Starlight que publica regularmente la revista Star Wars Insider. Estas historias expanden los hechos que hemos podido leer en la primera ola de esta nueva era de Star Wars situada 200 años antes de los sucesos de La Amenaza Fantasma. Podéis leer la parte 1 aquí.

    Anteriormente

    Sedar a un furioso medoslean en el centro medico de la Baliza Starlight no era como Velko Jahen había pensado que sería su primer día como administradora en la estación. Y el repentino asesinato de un embajador skembo, el cual le había pedido protección, solo consiguió empeorar las cosas…

    Arte de Louie Di Martinez

    Starlight:
    PRIMERA TAREA
    (Parte 2)

    Todo el mundo estaba hablando a la vez, todos excepto Velko Jahen. Las horas transcurridas desde el intento de asesinato estaban borrosas. Velko aún podía ver el cuerpo del embajador Ceeril desplomado sobre la cama cada vez que cerraba los ojos y estaba convencida de que el olor a carne carbonizada aún flotaba en el aire, incluso aquí, en el vasto centro de operaciones de la Baliza Starlight. Había visto heridas de bláster antes, demasiadas para recordarlas todas, y olían mucho peor en los campos de batalla de Soika. ¿Por qué este ataque, orquestado no en la mugre de una trinchera excavada apresuradamente, sino en el estéril centro médico de la estación espacial más nueva y más grande de la República, la había abrumado?

    —¿Administradora?

    Velko tardó un minuto en darse cuenta de que Rodor Keen estaba hablando con ella. ¿Cuántas veces había obligado al jefe de operaciones de Starlight a repetir su rango antes de responder? La expresión de su rostro le daba la respuesta: ¡Demasiadas!

    —Lo siento, señor —balbuceó, molesta por lo nerviosa que sonaba—. Estaba repasando lo que ocurrió una última vez.

    —Una idea excelente —sonó una voz detrás de ellos. Velko y Keen se volvieron para ver caminando hacia ellos a una de las figuras más llamativas que jamás habían visto. El corazón de Velko se paró. Había estado esperando este momento desde que obtuvo su cargo, anhelando conocer a esta mujer, pero jamás se la habría imaginado así.

    La maestra Jedi Avar Kriss, Mariscal de la Baliza Starlight y Heroína de Hetzal, era tan impresionante como cabría esperar de la persona que había planeado la respuesta Jedi al Gran Desastre, salvando miles de millones de vidas en el sistema Hetzal y más allá. Todo en ella irradiaba confianza, desde su vaporosa túnica hasta los penetrantes ojos azules que ahora miraban Rodor Keen con la intensidad de un equipo de fijación de objetivo. Ni el hecho de que estuviera flanqueada por una mujer Jedi al menos tres décadas mayor que ella, y sin mencionar al imponente wookiee vestido con el ropaje de los padawans, conseguían disminuir su presencia en la habitación. Velko tenía la impresión de que Avar Kriss podría estar rodeada por todos y cada uno de los Jedi de aquí y de allí, y aun así todos las miradas seguirían centradas en ella.

    Esto no iba a ir bien.

    Junto a ellos, Estala Maru dio un paso adelante para recibir a los recién llegados por turnos.

    —Mariscal. Maestra Assek. Padawan Burryaga. Bienvenidos de nuevo a Starlight. ¿Puedo dar por hecho que su misión en el Clúster de Málaga ha sido un éxito?.

    —El acuerdo comercial entre Ayelina y Ludmere se firmó sin incidentes —confirmó Kriss—. Y pese a ello, conseguimos evitar una crisis diplomática para toparnos con otra en Starlight.

    —Las cosas se han complicado un poco en vuestra ausencia.

    –Lo cual es decir poco —intervino Keen, con un nervio de la sien palpitando sobre su ojo cibernético.

    —¿Qué ha pasado? —Preguntó Kriss, dirigiendo su atención al jefe de operaciones—. Pudimos sentir la inquietud desde que llegamos.

    —Tal vez deberíais verlo vosotros mismos —interrumpió Maru antes de dirigirse al astromecánico que nunca andaba lejos de él—. Kaysee, informa al centro médico de que la Mariscal está en camino.

    ***

    La habitación de Ceeril estaba exactamente como la había visto Velko por última vez, aunque ahora había más gente, con Kriss y sus acompañantes apiñados alrededor de la cama, ahora vacía.

    —¿Y es aquí donde encontró al embajador administradora Jahen?

    Velko asintió con la boca seca.

    —Sí, Mariscal. Estaba tendido boca arriba…

    —Había recibido un disparo en el pecho.

    —Así es.

    —¿Y qué hay de su guardaespaldas?

    —Destruido. Habían arrancado su cabeza de los hombros —dijo Ghal Tarpfen, la mon calamari jefa de seguridad de Starlight, que los había estado esperando en el pabellón. Dio un paso adelante, señalando pequeños fragmentos de metal incrustados en lo alto de la pared del fondo—. Pueden ver metralla de sus procesadores, aquí y aquí.

    De pie, junto a la puerta, Burryaga lanzó una pregunta que Maru se apresuró en responder.

    —Las imágenes de seguridad son un misterio.

    El kessuriano asintió con la cabeza a su astromecánico, que proyectó obedientemente una imagen de la escena de esa mañana. Velko frunció el ceño al verse a sí misma de pie hablando con Ceeril, y al droide guardaespaldas que todavía se tenía sobre sus anchos pies. Luego vino el alboroto exterior, con Velko saliendo por la puerta segundos antes de que la imagen se perdiera con interferencias.

    —La señal se interrumpió minutos antes del ataque.

    —El asesino cubriendo sus huellas —sugirió Nib Assek mientras el astromecánico avanzaba la imagen rápidamente hasta que volvía a ser nítida, mostrando al skembo, ahora boca abajo, sobre la cama, y el droide caído hacia atrás con un golpe.

    —Todavía no me puedo creer que nadie haya escuchado nada —se quejó Keen—. Un bláster no es nada silencioso.

    —Estábamos distraídos —admitió Velko.

    —Con el incidente del… Repetidme ¿qué era? —Preguntó Assek.

    —Un medoslean —le dijo Tarpfen—. El paciente tuvo una convulsión violenta y comenzó a atacar a los miembros del personal, incluido yo mismo. Si no hubiera sido por la administradora Jahen aquí presente, la situación podría haber sido mucho peor.

    —¿Peor? — Espetó Keen—. Un embajador ha recibido un disparo en la . ¿Tiene idea de a cuántos supervivientes estamos atendiendo desde el desastre del hiperespacio?»

    —Dieciocho mil cuatrocientos setenta y cuatro —dijo Maru, atrayendo una mirada furiosa del coordinador—. Lo siento. Era una pregunta retórica, ¿verdad?

    —Cualquiera que sea el número —continuó Keen—, se supone que Starlight es un refugio, un santuario, y sin embargo, esto sucedió justo delante de nuestras narices.

    —La verdadera pregunta es, ¿qué van a hacer al respecto?

    Los Jedi y los oficiales de la República se volvieron para mirar al embajador Ceeril al otro lado de la puerta. El skembo de rostro rocoso estaba encorvado en una silla repulsora, con un chaleco de bacta que cubría su pecho. Burryaga se hizo a un lado para dejar pasar a Kriss, mientras la mariscal saludaba al mandatario herido con una reverencia.

    —Su Excelencia, me alegro de que haya sobrevivido a esta terrible experiencia.

    —No gracias a ninguno de ustedes —espetó Ceeril, agarrándose el pecho.

    —Eso no es del todo cierto —señaló Maru, mirando a la enfermera Okana, que había conducido al embajador de vuelta al pabellón—. Si el doctor Gino’le y su personal no hubieran respondido tan rápido…

    —Los hasarianos se hubieran salido con la suya, sí, lo sé.

    —¿Los hasarianos? —Preguntó Kriss, atrayendo una furiosa mirada del dolorido embajador.

    —Esos brutos no descansarán hasta que los skembo sean expulsados del sector. Una y otra vez le hemos pedido ayuda a la República, y una y otra vez nos la han negado.

    —¿Vio a su agresor?

    —Tan claramente como la veo ahora.

    —Al contrario que las cámaras —agregó Assek.

    —Encontraron los cabellos, ¿no? —Preguntó Ceeril, tosiendo con dureza—. ¿En mi droide? —Eso era cierto. Velko los había encontrado ella misma, pelos atrapados entre las tenazas, ahora durmientes, del droide. Del mismo color que los de las melenas de los hasarianos, que se encuentran en otras partes de la enfermería—-. ¿Cuántas pruebas más necesitan?

    La tos del embajador se intensificó y su cuerpo se retorció con agonía. El doctor Gino’le se acercó con sus patas mecánicas y le ordenó a Okana que acompañara a Ceeril a la habitación que había sido preparada al otro lado de la sala. El grupo de la mariscal lo vio irse. El rostro de Rodor Keen se había oscurecido tanto como el del skembo había palidecido.

    Kriss se volvió hacia el coordinador tan pronto como Ceeril estuvo los suficientemente lejos como para no escucharlos.

    —¿Tenemos hasarianos en la estación?

    Velko habló antes de que Keen pudiera responder.

    —Un par, sí.

    Una mirada mordaz del coordinador volvió a dejarla bloqueada de nuevo.

    —¿Y qué es lo que cuentan de sí mismos?» Preguntó Kriss.

    —Ambos resultaron gravemente heridos en la emergencia de Wazta —dijo Keen—. Uno ha estado en un tanque de bacta durante tres días y el otro apenas está consciente.

    —¿Podemos estar seguros de eso? —Preguntó Tarpfen.

    —Sería la tapadera ideal —coincidió Assek.

    Kriss suspiró.

    —¿Puedo verlos?

    —Por supuesto —dijo Tarpfen, conduciendo al grupo hacia el siguiente pabellón—. Por aquí.

    Velko fue a seguirlos, pero Keen la detuvo.

    —Usted no, administradora.

    Frunció el ceño.

    —¿Señor?

    —Necesitamos un informe completo para el Senado. No te dejes nada por poner. Nada en absoluto.

    Así que eso era todo. Velko era apartada, reducida a presentar informes mientras Ghal Tarpfen lideraba la operación. Hasta aquí su brillante carrera en la primera mega-estación de la República. La pondrían en un rincón del centro de operaciones antes de que pudieras decir «Dank Farrik».

    Solamente al escuchar el murmullo de KC-78 se dio cuenta de que no todo el grupo se había ido con Tarpfen. El astromecánico todavía estaba en la sala al igual que su maestro.

    —Te envidio —le dijo Maru, con un atisbo de sonrisa.

    —¿Me envidia?

    —¿Un informe completo? ¿Con todos esos jugosos detalles? Mi paraíso particular.

    Ella arqueó una ceja.

    —Puede escribirlo si lo desea.

    Un suspiro melancólico escapó de sus delgados labios.

    —Por desgracia, la estación no funcionaría sola. Pero me lo puedo imaginar, ¿verdad Kaysee? —Miró al pequeño droide—. Cotejar pruebas de cada uno de los testigos. Incluso de la propia víctima.

    El astromecánico lanzó un pitido agudo.

    —Admito mi error. Víctimas, plural. Ese desafortunado guardaespaldas.

    —Ese destruído guardaespaldas —le recordó Velko.

    Maru la miró con esos curiosos ojos escarlata.

    —Por supuesto. Ahora, ¿a dónde se llevaron a ese pobre? —Sacó un datapad de su manga, deslizó la pantalla y el dispositivo le devolvió un bip resolutivo—. Ah, sí. A la torre de seguridad. Sala de pruebas tres .

    Velko dio un respingo allí donde estaba, captando inmediatamente la indirecta nada sutil que Maru acababa de lanzarle. Quizás había algo más en este kessuriano de lo que parecía después de todo.

    —¿Tengo acceso a la sala de pruebas tres? —Preguntó ella.

    —No —respondió el Jedi con picardía mientras se giraba y salía de la habitación—, pero Kaysee sí…

    ***

    La torre de seguridad era tan austera que contrastaba con la opulencia del resto de la estación. Las paredes eran de bronce pulido y los muebles eran vastos aunque funcionales. Los restos del droide guardaespaldas habían sido depositados en una mesa de operaciones elevada, iluminados por luces de un color azul intenso.

    —¿Listo para grabar, Kaysee? —Preguntó Velko al droide.

    El astromecánico emitió un pitido indicando que sí lo estaba.

    —De acuerdo. La unidad guardaespaldas está intacta excepto por el daño en su cabeza —examinó sus manos mecánicas—-. Las pinzas acaban de ser escaneadas y revelan restos de ADN hassariano, lo que confirma que el cabello era de un hassariano —trató de imaginarse a una de las criaturas altas que había visto en los pabellones entrando por la puerta, y al guardaespaldas corriendo para proteger a su amo. Un forcejeo y al droide arrancando un mechón de pelo. Algo no cuadraba.

    —Kaysee, ¿puedes volver a ponerme la grabación?

    El holoproyector de KC-78 zumbó y Velko se vio a sí misma una vez más desaparecer a través de la puerta, dando paso entonces a las interferencias, y después la imagen parpadeando de nuevo y mostrando al guardaespaldas cayendo al suelo.

    —¿Pero de dónde vino el disparo? —Se preguntó Velko en voz alta.

    KC lanzó una pregunta, pero lo ignoró, inclinándose para mirar el daño en la cabeza cilíndrica del guardaespaldas. Con cuidado, Velko pasó un dedo por el borde irregular donde había estado su única unidad receptora, extrayendo un fragmento de metal chamuscado.

    —¿Puedes escanear esto? —Le preguntó a su compañero, sosteniendo el fragmento frente al microanalizador de KC. La luz azul bañó el metal mientras los procesadores zumbaban y hacían clic en el interior del rechoncho chasis del droide.

    —¿Y bien?

    El droide emitió pitidos emocionado mientras pronunciaba el veredicto, y en un instante Velko supo quién había disparado al embajador.

    ***

    Podía escuchar a Ceeril quejarse en voz alta mientras se acercaba a su nueva habitación. Nib Assek y Burryaga habían permanecido en la puerta, en un intento de convencer al embajador de que se estaban tomando en serio el peligro. Assek asintió con la cabeza en señal de saludo cuando Velko entró en la habitación, con KC-78 a su lado, encontrándose al skembo reprendiendo a Ghal Tarpfen mientras Okana intentaba cambiarle los vendajes.

    —No me importa lo que estén haciendo ni a quién hayan puesto para proteger mi habitación, no me sentiré seguro hasta que la mariscal Kriss o el coordinador Keen me informen personalmente de lo que están haciendo al respecto de la vil amenaza hassariana. Exijo justicia. ¡Exijo acciones!

    —La amenaza ha pasado —dijo Velko, tan tranquilamente como pudo, ignorando la mirada de desconcierto que le dirigió la jefa de seguridad cuando entró en la habitación—. No corre ningún peligro.

    Los ojos del skembo se abrieron completamente.

    —¿Ha deportado a los hasarianos de Starlight?

    Velko negó con la cabeza.

    —No es necesario. Su ‘asesino’ ha desaparecido.

    Lo que quedaba de la cabeza del guardaespaldas resonó cuando la tiró sobre su regazo.

    —¿Qué significa esto? —Farfulló Ceeril, apartando la unidad decapitada lejos de él.

    —Me estaba preguntando lo mismo —dijo Tarpfen, señalando el trozo de metal retorcido—. Eso es un prueba.

    —Lo es —coincidió Velko—. Una cabeza destrozada a quemarropa como prueba. Vimos a su pobre guardaespaldas caer hacia atrás y acabar en el suelo en el momento en que las cámaras volvieron a estar operativas. Sin embargo, me pareció extraño que esas mismas imágenes no mostraran al asesino.

    —Deben haber disparado cerca de la puerta —tartamudeó Ceeril.

    —¿Antes de salir a correr?

    —No sabría decir. ¡Estaba demasiado ocupado aferrándome a la vida!

    —Y, sin embargo, nuestros misteriosos asesinos no dispararon cuando el droide estaba lo suficientemente cerca como para arrancarles un mechón de pelo de la cabeza. En vez de eso, esperaron hasta que estaban a punto de escaparse, disparando a un guardaespaldas cuyas armas estaban desactivadas —señaló la unidad craneal carbonizada que yacía frente al horrorizado embajador—. Extrañamente, la cabeza no ofrece pruebas de residuos de bláster, aunque sí encontramos restos de detonita dentro del chasis.

    —¿Dentro? —La pregunta de Tarpfen quedó sin respuesta cuando Ceeril sacó una lengua increíblemente larga y sorprendentemente pegajosa que arrebató de la cadera de la mon cala su blaster para cambiar de dueño.

    —¡Creo que no! —Espetó la mon calamari, agarrando la lengua cuando se retiraba y sujetándola con fuerza. El embajador se atragantó y se echó hacia atrás, pero Tarpfen lo agarró con firmeza y la pareja se enfrascó en un extraño tira y afloja.

    —¿Qué significa todo esto? —Una voz resonó mientras Rodor Keen aparecía por la puerta, mirando con incredulidad la escena, con Avar Kriss y un divertido Estala Maru tras de él.

    —El embajador intentó desarmarme —le dijo Ghal Tarpfen al controlador, dejando de agarrar su lengua, que volvió a la boca de Ceeril con un fuerte golpe y dejó caer el bláster al suelo.

    —Probablemente porque fingió su propio asesinato —dijo Velko, señalando con la cabeza a KC-78. El droide emitió varios pitidos como respuesta y proyectó un holograma de los restos del guardaespaldas esparcidos en la sala de pruebas, con una ligera diferencia.

    —¿Es un compartimento oculto? —Preguntó Keen, mirando una pequeña tapa que estaba abierta en el pecho del droide.

    —Lo es —respondió Velko—. Tuve que investigar un poco, pero cuando lo encontré, Kaysee pudo identificar ADN hassariano dentro del compartimento.

    —¿Del tipo que queda cuando escondes pruebas falsas en un compartimento privado? —Preguntó Tarpfen, mirando con el ceño fruncido al embajador, que estaba pasando el dorso de su mano fría su lengua palpitante.

    —Además de esto —dijo Velko, sacando un bote de gas bláster de su bolsillo—, que contiene el suficiente eleton para cargar un arma. Suficiente para mutilar…

    —Pero no tanto como para matar —Tarpfen parecía querer terminar el trabajo ella misma.

    —Fue temerario —admitió Velko—. Programar a tu droide para que simule el disparo y luego detonar un explosivo alojado dentro de su unidad craneal.

    —Destruyendo así cualquier rastro del engaño —concluyó Keen, cruzando los brazos con decisión.

    —Eso es un sinsentido —protestó el embajador, revolviéndose en su colchón—, eso es lo que es.

    —¿Lo es? —Ceeril palideció cuando Avar Kriss avanzó hacia el centro de la habitación y se detuvo a los pies de la cama—. ¿Sabe lo difícil que es mentir frente a una Jedi, embajador?

    —Especialmente cuando la administradora Jahen ha proporcionado multitud de pruebas —dijo Maru, tocando su siempre presente datapad—. Todo lo cual acabo de enviarlo al servicio de seguridad de la República en Coruscant.

    —¿No es ese mi trabajo? —Preguntó Ghal Tarpfen, sonando más divertida que molesta, con el arma otra vez en sus manos.

    —Eso es lo maravilloso de la Baliza Starlight —dijo Avar Kriss, volviéndose hacia Ceeril—. La República y los Jedi trabajando juntos por el bien de todos. Creo que formamos un gran equipo, ¿no es así, embajador? Quizás sería mejor si pasara el resto de su convalecencia en el centro de detención.

    —¿Quieres hacer los honores? —Preguntó Tarpfen a Velko, pero ella negó con la cabeza—. Tú eres la jefa de seguridad.

    —Y a ti se te debe un recorrido por Starlight —le dijo Rodor Keen mientras Burryaga maniobraba la camilla del skembo fuera de la habitación, bajo la atenta mirada de Tarpfen—. Dime, ¿por dónde te gustaría empezar?

    La decisión quedó fuera de su alcance cuando llegó un aviso por el sistema de comunicaciones, una voz ronca y sibilante informaba a la mariscal Jedi que habían recibido una llamada de socorro del Sistema Kazlin.

    —Tal vez deberíamos ir donde esté la acción —dijo Velko mientras Avar Kriss se dirigía al turboascensor.

    —Una excelente idea, administradora —coincidió Keen—. Creo que encajarás perfectamente».

    FIN


    El siguiente número de la revista Insider, el 203, traerá un nuevo relato de la mano de Justina Ireland. Si os habéis quedado con ganas, os recordamos que tenéis los anteriores relatos ya traducidos:

    Starlight: Vamos Juntos. Parte 1Parte 2.

    Starlight: Primera Tarea. Parte 1, Parte 2.

  • Reseña de Star Wars The High Republic #4

    Reseña de Star Wars The High Republic #4

    Escrito por Mariana Paola Gutiérrez

    Hoy os dejamos la reseña de La Alta República #4. Antes de pasar a esta nueva aventura haremos un repaso del número anterior. Espero que lo disfruten. ¿Vamos?…

    Resumen

    Todo comienza con una nave abandonada, una incursión Nihil y la respuesta de un grupo de Jedi a esta situación. En Sedri Minor mientras Avar y Sskeer trataban de calmar a un desorientado Terec. Keeve toma la decisión de investigar la desaparición de Ceret y un pequeño niño local. Termina encontrando a ambos en manos de un Drengir.

    Al saber que la padawan se había marchado, Avar decide buscarla y Terec queda a cargo del maestro Sskeer. Pero algo extraño sucede y el trandoshano termina infectado con unas esporas extrañas proveniente del padawan a su cuidado.

    En tanto, Keeve debe enfrenta cara a cara a la enorme planta carnívora y Avar hace su aparición cortando a la criatura en dos. Entonces cuando creen que estarán a salvo, este se duplica y un Sskeer infectado cambia de bando para atrapar a sus compañeras Jedi que ahora cuelgan a sus pies.

    Star Wars: La Alta República #4

    • Editorial Marvel
    • 32 páginas
    • $ 3.99
    • Escrito por Cavan Scott
    • Arte de Ario Anindito
    • Entintador: Mark Morales
    • Colorista: Annalisa Leoni
    • 7 de abril
    • Portada: Phil Noto

    Historia:

    Atrapada junto a quienes vinieron a rescatar y la Marshall del Starlight Beacon Avar Kriss, Keeve reflexiona sobre su maestro. La escena nos lleva seis años antes a Kirima, dónde Sskeer instruye a su padawan en el arte de caer y aterrizar como un verdadero Jedi. Ella no se siente segura de estar preparada para esto, pero él la anima a dar un salto de fé.

    «La fuerza está contigo Keeve»

    El maestro Sskeer alienta a su padawan a saltar

    Mientras descendia la confianza también, perdiendo así el control de la acción. Y cuando estaba por convertirse en uno con la fuerza, su maestro interviene evitando la catástrofe. Trennis se disculpa, pero Sskeer le explica que «No hay atajos en el camino de la fuerza»… Para finalmente alentarla a intentarlo otra vez.

    Volviendo a los hechos actuales…

    Mientras colgaba de las extrañas ramas de los carnívoros sensibles llamados Drengir, Avar Kriss confrontaba a Sskeer quien permanecía parado a su lado con el sable de luz en su mano. El repetía que debían alimentarse, pero parecía que no era un mensaje del maestro. En ese momento Avar le dice que la gente estaba desapareciendo, gente que había jurado proteger antes de dejarse corromper. Seguramente con la intención de recordarle quien era, pero aún así no parecía reaccionar.

    En ese instante Kriss descubre que Sskeer se había separado de la fuerza y por eso no podía escuchar su canción. Quizás también por esa razón no podía conectarse con él para ayudarle a volver a la luz.

    «Avar Kriss, siempre tan convencida de que la galaxia baila a tú ritmo. Dices que quieres entender, dices que quieres saber. Entonces por una vez debes escuchar la verdad. Escucha el canto del Drengir

    Entonces la historia fue relatada, los Drengir habían cosechado por toda la galaxia. Otros vieron su poder y se unieron a la cosecha, para mayor beneficio de ambos, pero fueron traicionados. Atraparon a la primera de ellos dentro de sus tótems para obligarla a dormir. Mientras la progenitora dormía, ellos dormían bajo la tierra, hasta que los viajeros la encontraron. Despertándola de su profundo sueño. Y despertándonos a todos.

    Mientras tanto en el Faro Starlight…

    Vernestra, Imri, Maru y Lahru descubren en la autopsia del Hutt asesinado que las heridas no eran provocadas por los Nihil, tampoco por envenenamiento con nagnol, estaba infectado. Las venas del muerto estaba atravesadas por un complejo sistema de raíces. Y de pronto, algo se movía dentro de él, desgarrando todo, para salir e invadir el lugar, atacando a quienes estaban a su alrededor. Las medidas de cuarentena iban a ser puestas a prueba en este instante.

    De vuelta en las profundidades de Sedri Minor…

    Keeve Trennis, no podía aceptar perder a su maestro, entonces apeló a tocar su corazón. «No hay atajo en el camino de la luz, ¿recuerdas? eso es lo que me enseñaste, es lo que todavía creo. Porque sigo creyendo en tí.»…

    Y cuando todo parecía perdido, Sskeer, el gran maestro, el estratega, cortó el dominio de los Drengir y volvió a ser él. Todo había sido un arriesgado plan, para entender la verdadera naturaleza de los Drengir y comprender sus puntos débiles.

    Y cuando el maestro Sskeer quiso revelar lo que le había sucedido estás últimas semanas, Avar corto el momento y les dijo que eso debería esperar porque aún tenía al pequeño amigo que Keeve había hecho en este planeta. Debían rescatarlo.

    Ya de vuelta en el pueblo después de confrontar a los Drengir, los Jedi se encuentra con una escena inesperada, Kal Sulman el líder autoproclamado del lugar, estaba atacando al padre del pequeño fallecido en manos de los drengir. Entonces Sskeer, se encarga de la situación e intenta persuadirlo para que le diga si sabía sobre las criaturas que acababan de enfrentar. Entonces el comunicador de Avar suena y Maru le comenta que estaba siendo atacados.

    Pero los problemas no terminan ahí. El poderoso Cártel de los hutt venían a invadir el planeta. Ahora los Jedi tenían un nuevo problema que enfrentar y la situación cada vez era más compleja. …¿Cómo saldrán de este enredo? ¿Podrán confrontar a dos nuevos enemigos y volver al faro Starlight para ayudar a los demás? ¿Cuán peligrosa será la infección drengir que se ha instalado en el Starlight? Tendremos que esperar hasta el próximo capítulo.

    Curiosidades:

    La Conexión: Después de la batalla de Kur, Sskeer, no solo perdió su brazo, sino también su buena amiga Jora Malli. Desde ese entonces no fue el mismo. El dejarse infectar por los drengir hizo que obtuviera un nuevo brazo permanente, el cual representa un vínculo mucho más profundo entre Sskeer y estos.

    Algo sorprendente: Los drengir tienen la capacidad de manipular a los infectados mentalmente, haciendo que ellos actúen a su voluntad. Sskeer permitió que estos sé apoderaran de sí mismo para adquirir una mayor comprensión de lo que hace funcionar a estos seres. Gracias a su valor, los Jedi ahora estarán armados con el conocimiento de las debilidades de los drengir. Y seguramente la información obtenida ayudará ahuyentar con mayor facilidad a las plantas carnívoras.

    Pero el actuar inestable del maestro Sskeer parece que podría indicar que la conexión entre ambos es recíproca. No siempre puede controlarlos. A demás la conexión parece ser muy dolorosa para el infectado y la extremidad obtenida de esa unión no puede ser extirpada. O al menos eso parece.

    La extremidad: La unión de Skeeer con los drengir le dió un nuevo brazo, como expresé y este es fenomenal. No solo puede canalizar su sensibilidad, sino también indica tener una fuerza bruta y puede distorsionar su masa o forma, doblándose y alargándose. Convirtiéndose así en una herramienta poderosa para la batalla.

    Los Sith: la historia que se relato aquí sobre los drengir, demuestra que alguna vez los sith fueron aliados de estos y los traicionaron.

    El despertar de los drengir: la historia también nos deja claro que la base encontrada por Reath Silas, Orla, Affie, Leox, Conan y Geode es algo más que una simple estación. La Amaxine es la fuente del despertar de los drengir.

    Opinión:

    Hoy debo destacar dos cosas, primero el guió, la historia. Podemos ver como comienza a unirse con las demás, a mostrarnos cuan peligrosos pueden ser estas nuevas amenazas y lo voluntariosos y sacrificados que son nuestros Jedi. También los vemos muy emocionales, cercanos y preocupados unos por los otros. Por otro lado, me sorprendió de buena manera la actitud de Sskeer. No podía creer lo que estaba leyendo. Todo el tiempo pensé que realmente la batalla de Kur lo había afectado, de tal manera que fue más fácil ser infectado. Pensaba que el dolor y el miedo lo habían alejado de la luz, pero nunca esperé que él se prestara de carnada para ser infectado y adentrarse en el mundo de los drengir, con la intención de conocerlos, saber cual es su principal debilidad. Eso fue como una buena película de espías, donde el infiltrado se adentra en la problemática, para destruirla desde dentro. Veremos en el próximo número como se desarrolla esta historia y que ha descubierto el buen Sskeer.

    La segunda es sin duda el extraordinario trabajo de Ario Anindito, combinado con el de Annalisa Leoni. Es un deleite ver cada imagen y la exactitud de los colores para reflejar diferentes momentos, más o menos dramáticos, recuerdos entre medio. El guión de Cavan Scott sin duda tiene en el trabajo de estos enormes artistas un complemento enérgico, que hace la historia aún más poderosamente entretenida y cautivante. Estoy ansiosa por la nueva historia.

    Historial:

    *RESEÑA DEL CÓMIC STAR WARS THE HIGH REPUBLIC #3

    *SSKEER SE ENFRENTA A SUS PEORES MIEDOS EN THE HIGH REPUBLIC #2

    *RESEÑA DE STAR WARS THE HIGH REPUBLIC #1 DE MARVEL

    Espero que hayan disfrutado de esta reseña, y que la lectura os acompañe.

  • Reseña de Star Wars The High Republic Adventures #3: Marchion Ro empieza a mover los hilos

    Reseña de Star Wars The High Republic Adventures #3: Marchion Ro empieza a mover los hilos

    Por Mario Tormo

    Tercera entrega de la serie de cómics editada por IDW y centrada en La Alta República. Después de conseguir salir victoriosos de su enfrentamiento con los Nihil, el maestro Yoda tiene preparado el próximo encuentro, ¿estarán los Nihil preparando algo? ¡Vamos a disfrutar del último número y analizar su contenido!

    • Guión: Daniel José Older
    • Dibujo: Harvey Tolibao
    • Color: Rebecca Nalty
    • Editado: 7 Abril 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: IDW
    • Páginas: 32
    • Precio: 3.99 $

    Historia (con spoilers)

    Vemos que Zeen y Krix, aunque separados, mantienen el contacto gracias al comunicador que les proporcionó Yoda. Ambos relatan cómo están siendo sus primeros días tanto en el Faro Starlight como en el Gaze Electric respectivamente. Pero aunque Krix quiera edulcorar su situación, lo cierto es que no es tan apacible como la de Zeen.

    Marchion Ro quiere que Elder Tromak le revele sus secretos y para ello, y ante su negativa, lo obliga a participar, junto con Krix, en una lucha de Bogaranths en la pista de batalla (Battle Rink). Dada la situación y la posibilidad de morir en la arena, Krix convence a Tromak para que le revele la localización de una antigua reliquia que su pueblo dividió en dos partes y escondió en dos planetas diferentes.

    Pero en mitad de la pelea de Bogaranths Marchion Ro irrumpe para hacer una acusación de traición. Ha encontrado el transmisor de Krix, pero éste acusa a Tromak. Marchion Ro conoce la verdad, pero permite la traición y echa de comer al anciano a los Bogoranths. Para Krix tiene otra misión, y es la de servir de cebo para los Jedi, ya que espera que vengan a por ellos y quiere tenderles una trampa.

    Efectivamente Yoda junto con sus padawans irán a la caza de los Nihil…

    Opinión

    Daniel José Older consigue mezclar la tensión con la diversión, el misterio con el dramatismo. La situación a la que se ven abocados Zeen y Krix, divididos por un credo y obligados a tomar parte es muy similar a la que se pudo ver en la serie Resistance entre Kazuda Xiono y Tamara Ryvora, donde la última descubre que su amigo está colaborando con la Resistencia y ante la traición acaba abrazando al Imperio. En este caso es Krix quien abraza a los Nihil tras descubrir que Zeen es usuaria de la Fuerza y acaba del lado de los Jedi. Aunque hay un elemento a tener en cuenta, y es que la trampa del comunicador la ha tendido Yoda, lo que nos ofrece una parte del maestro bastante gris, por no decir ciertamente oscura. Sabe que está exponiendo a la nueva tripulante de la estación. Y si además sabe que no la van a acabar entrenando, está usando a la chica directamente… Muy interesante este matiz en un personaje al que le hemos visto pocas sombras hasta la fecha.

    El trabajo de Tolibao sigue siendo fantástico, con páginas y viñetas llenísimas de contenido, personajes, especies… Y algunas espectaculares composiciones como las que podemos ver abajo, con lo que está viviendo por un lado Zeen en el Faro Starlight y por otro lo que está viviendo Krix en el Gaze Electric.

    El color de Rebecca Nalty sigue siendo vibrante y muy vivo. Los rosas de Zeen contrastados con el verde de Yoda… Increíble. Aunque nos ha llamado la atención la diferencia de tono de Estala Maru, ya que en la serie de Marvel el color de la piel es lila y los detalles y pelo son azules, mientras que en el de IDW la piel aparece roja y el pelo marrón. Nada importante simplemente apuntar la curiosidad.

    Y aunque en este número no aparece acreditado, según un tweet de la propia Rebecca parece que en este número también ha ayudado con el dibujo el brasileño Paulo Roberto Rodrigues, conocido como Pow Rodrix. A falta de conocer las páginas, os dejamos con los originales que ilustró para el número anterior, que hemos encontrado ahora investigando un poco.

    Curiosidades

    En este número debutan unas nuevas criaturas llamadas Bogaranth, de las que supimos por primera vez gracias al segundo episodio de Star Wars: The High Republic Show. En el mismo se nos adelantaba el concept art y se las describía como «bestias vorces que van dejando un rastro de baba a su paso mientras luchan en la arena de los Nihil».

    Conocemos por fin al maestro de Lula Talisola, Kantam Sy, un humano que vemos junto con el resto de maestros que se suponen en el Faro Starlight como Stala Maru o Avar Kriss.

    Conclusión

    Un número que da arranque a una nueva aventura y que nos fija los conflictos de los dos personajes que serán clave en la historia general de esta serie. Estamos deseando seguir leyendo y saber qué nos espera en los próximos números, cuyas portadas se han revelado hace poco y son espectaculares.

    Reseñas y avances de números anteriores

  • Reseña del cómic Star Wars The High Republic #3

    Reseña del cómic Star Wars The High Republic #3

    Escrito por Mariana Paola Gutiérrez Escatena

    Hoy vamos a reseñar con Spoilers el tercer número del cómic Star Wars The High Republic de Marvel creado por el gran equipo formado por Scott, Anindito, Morales y Leoni que salió el pasado 3 de marzo, con esa espectacular portada de Noto.

    • Editorial: Marvel
    • Páginas: 32 pags.
    • Precio: 3.99 dólares
    • Escrito por Cavan Scott
    • Arte de Ario Anindito y Mark Morales
    • Portada de Phil Noto
    • Portadas variantes de Kev Walker, Paolo Villanelli, Minkyu Jung, Mike Mayhew, Jan Dursema – Rachelle Rosenberg y Will Sliney.

    Previamente, haremos un repaso de los dos números anteriores. Comencemos…

    RESUMEN:

    Bueno, en el primero número vemos a la padawan del maestro Sskeer, Keeve Trennis a punto de afrontar sus pruebas para convertirse en caballero Jedi, las cuales se ven interrumpidas cuando el deber llama, y decide ayudar a la ciudad de los Ximpi que es atacada por los inoportunos Ridadi. En una charla con el Mastro Estala Maru descubre cuál es el inconveniente, al parecer la señal de la estación Starlight ha cambiado sus referencias espaciales desorientándolos. Por ende Trennis usa la señal de su vector para guiarlos y evitar una catástrofe.

    Finalmente cuando regresa a la estación es recibida por la flamante Marshall Avar Kriss, quien decide sorpresivamente nombrarla caballero Jedi, pese a que la joven creía que no había cumplido con su objetivo principal (la prueba) y destruido el Vector. Pero no todo fue alegría a pesar de celebrar la dedicación. Algo estaba muy mal con el maestro Sskeer.

    En el segundo número una nave Hutt que transportaba Vratixia Renanicus, un ingrediente necesarios para producir Bacta, fue asaltado por los Nihil y los Jedi Keeve Trennis, Sskeer, Ceret y Terec acuden a su llamada de auxilio hasta el Sistema Kazlin. Al estar ahí, para asombro del grupo, el maestro Sskeer actúa de manera desmedida y violenta con uno de los Nihil que había sido abandonado a la merced de quien viniera y los había atacado hiriendo a Terec. Ahí me pregunté por lo que sucederá en este nuevo número. Por si eran municiones simples o contenían algún tipo de contaminante que agravó la posterior situación del gemelo afectado.

    Después de lo acontecido Avar Kriss decide que ella y Vernestra Rwoh irán en el Ataraxia para recuperar la fragata Hutt, con la ayuda de Keeve y Terec. Mientras tanto Sskeer y Ceret irán a Sedri Minor, de donde parece que provenía la nave.

    Cuando Keeve le relata detalladamente a la Marshall lo acontecido con su ex- maestro, Terec presiente que a su hermano le ha sucedido algo terrible, ya que comparten sus mentes genéticas. No estaba equivocado, había desaparecido, dejando su sable de luz como la única prueba de su existencia en el lugar.

    Así continuamos con este tercer capítulo, con una desaparición, seguida por la investigación y más, más problemas. «El rastro de la investigación de los Jedi los llevó a Sedri Minor, donde Ceret acaba de desaparecer sin dejar rastro»…

    PERSONAJES:

    Keeve Trennis:

    Caballero Jedi humana. Ex padawan del maestro Sskeer. Parte de la orden del Starlight Beacon. Está es la primera misión como caballero Jedi. En este número después de charlar con los lugareños decide que debe salir a investigar.

    Avar Kriss:

    Maestra Jedi humana. Marshall del Starlight Beacon después de la muerte de Jora Malli. Participó activamente en el gran desastre. Heroína de Hetzal. Siente la fuerza como una canción. Y puede conectarse con sus compañeros de la orden mentalmente de manera amplificada.

    Sskeer:

    Maestro Jedi Trandoshan de la Orden. Perdió su brazo en la batalla de Kur. También presenció la muerte de su amiga y maestra Jora Malli. Fue «envenenado» por Terec con una especie de contaminante en forma de esporas de color negro.

    Terec:

    Jedi Kotabi, y el gemelo de Ceret. Ambos gemelos estaban destinados a la estación espacial Starlight Beacon. Compartían sus mentes genéticas, por ende podía sentir lo que sucedía con su hermano Ceret. Fue herido por un arma Nihil.

    Ceret:

    Jedi Kotabi, y el gemelo de Terec. Ambos gemelos estaban destinados en la estación espacial Starlight Beacon. Compartían sus mentes genéticas. Fue secuestrado por los Drengir y manipulado mentalmente hasta que Avar Kriss lo liberó con un mantra.

    Bartol:

    Bartol era un niño humano habitante de la colonia agrícola en el planeta Sedri Minor. Se unió a Keeve Trennis en la investigación de las desapariciones.

    Kal Sulman:

    Poblador de Sedri Minor, líder autoproclamado. No quería que los Jedi estuvieran en el planeta e investigarán sobre los sucesos. Le avisó a Avar Kriss que Keeve Trennis se había marcado para investigar.

    Julus:

    Rodiano. Uno de los niños desaparecidos, capturados y asesinados por los Drengir.

    Padres de Julus:

    Rodianos padres de Julus. Son los primeros que informan a Keeve Trennis sobre lo que estaba aconteciendo. Pide ayuda, pero Kal Sulman no los deja brindar más información y le hace saber a la Jedi que ninguno es bienvenido

    Estala Maru:

    Maestro Jedi kessuriano. Fue parte de la operación de rescate en el gran desastre. Está designado al Starlight Beacon. Suele ser a quien buscan para información o consejo los demás miembros.

    Vernestra Rwoh:

    Caballero Jedi. La más joven en realizar la prueba. Ella capturó a dos rayos en wevo después de confrontar a Imri el ex padawan de Douglas Sunvale, quien murió en la catástrofe del Steady Wing. Vern es ahora maestra de Imri Cantaros. Los Nihil fueron los responsables del sabotaje de la nave.

    Historia (SPOILERS)

    LA ALTA REPÚBLICA. NO HAY TEMOR. CAPÍTULO III: Abajo

    En la nave Ataraxia mientras Keeve hace guardia y reflexiona sobre todo lo sucedido, en especial la manera de actuar agresiva de su ex maestro, se ve rodeada de visitantes. Dos niños le ofrecen comida y luego dos adultos también. Pero no sólo eso, ellos le comentan que su hijo Julus había desaparecido al igual que el Jedi, a demás no eran las únicas desapariciones. Al entablar una conversación le informan que algunos creen que el planeta estaba maldito. Perdieron las cosechas y ahora sus seres queridos se desvanecían de la nada. La oscuridad está presente en ese lado de la galaxia.

    Sin embargo, no todos son tan agradables con los Jedi, no todos están a gusto con su presencia y mucho menos con el hecho de que estén averiguando o husmeando, por eso Kal Sulman les hacen saber que no son bienvenidos y que no necesitan de su ayuda.

    Avar Kriss dentro de sala médica del Ataraxia trata de ayudar a Terec, que aparenta estar convulsionando o poseído. Termina envuelta en una discusión con Sskeer que sigue al parecer fuera de control. Sskeer no se muestra conmovido ante la situación del joven jedi. Él se muestra impaciente y hasta violento. La oscuridad crece y ambos Jedi no puede entender en profundidad lo que pasa y mucho menos cuando discuten entre si.

    Afuera, Keeve abrumada por todo lo acontecido decide hacer algo para ayudar sin esperar la aprobación de sus maestros. Con las pistas obtenidas, sale a investigar las cosechas. Pero no lo hará sola, un pequeño y aventurero niño llamado Bartol tiene un objetivo similar y quiere ser parte de la búsqueda a pesar de la insistencia de Trennis, con respecto a quedarse a salvo. No solo eso, da el primer paso hacia un terreno desconocido en lo profundo, donde la Caballero Jedi siente crecer la oscuridad. Keeve lo sigue y ahí encuentran a Ceret y Julus entrelazados en una red construida de cebada. Pero, no sólo eso….

    Mientras tanto Sskeer intenta disculparse con la Marshall, pero Avar está más interesada en indagar cómo están las cosas en Starlight y pregunta sobre la autopsia. Terec permanece inconsciente. Pero cuando Kriss sale en busca de la recién nombrada caballero Jedi Keeve Trennis, ya que le anunciaron de su partida. Skeeer se queda sólo con la advertencia de su superior de que la conversación no ha terminado. Ella le ordena cuidar al gemelo, entonces el caos en forma de esporas liberadas por el poseído Terec se desata. Eso definitivamente no podía terminar bien.

    Abajo, como dije, ambos desaparecidos están entrelazados con una masa verde que se asemeja a enormes tentáculos de cebadas, con espinas. Keeve los libera y se da cuenta que el pequeño rodiano ya es uno con la fuerza. Bartol no toma bien la noticia, obviamente es un pequeño niño que ha perdido a su amigo, pero ella lo consuela y le pide que sostenga su sable de luz para poder ayudar al sobreviviente. En ese instante la fuerza le comunica que algo no está bien antes de que una enorme planta carnívora denominada Drengir haga su aparición indicándole tener solo dos opciones, unirse o ser comida. Ceret no la ayuda a pesar de la insistencia de Keeve de darle una mano y además sostiene amenazante al niño. Ahora la primera misión como caballero se ha convertido en una pesadilla oscura.

    «Así lo veo»… Dice Avar Kriss

    «Ceret somos uno, tú y yo somos Jedi»…

    «Soy un Jedi» repite Ceret

    «Libera al niño y vuelve a la luz»

    The High Republic #3. Scott Cavan.

    Cuando el Drengir parece ganar la batalla, de la nada Avar Kriss parte la planta carnívora en dos con su sable de luz. Para luego conectarse con Caret (ella utiliza su capacidad para enlazarse con otros Jedi, como lo hizo en Hetzal y romper así e vinculo dominante que tiene esta extraña y desconocida especie). Su intención era traerlo de nuevo a la luz con un mantra «Así lo veo»… «Ceret somos uno, tú y yo somos Jedi»… «Libera al niño y vuelve a la luz»… Pero, cuando todo parecía encaminarse un Sskeer totalmente sumido por la oscuridad de los drengir hace su aparición, desafiando a sus compañeros Jedi. Está historia continuará

    Curiosidades:

    Ataraxia: Crucero al servicio de Orden. Jora Malli combatió en la Batalla de Kur con dicha nave. Pero, no es la primera vez que es nombrado en Star Wars. Oímos sobre ella en la novela Dooku Jedi Lost del mismo autor. El Ataraxia fue utilizado para transportar a varios Jedi al planeta Sereno, para que los iniciados asistieran a una celebración de los planetas y culturas. En donde Sifo-Dyas le advirtió a Dooku que no respondiera los agravios de Tarrex, ya que sería castigado y obligado a permanecer en el Atararaxia.

    Vratixia renanicus: Cebada cultivada inicialmente en Thyferra, que en combinación con alazhi y kavam produce lo que conocemos como Bacta. En ese instante la cosecha de Sedri Minor es crucial para la galaxia, ya que la bacta es una medicina emergente. Con el gran desastre esté es uno de los productos escasos.

    Ceret y Terec: Gemelos Kotabi que comparten sus mentes genéticas, creando una conexión sustancial entre ellos. Tal es así que Terec, puedo sentir lo que su hermano estaba experimentando al ser capturados por los Drengir.

    Drengir: «Los Drengir son plantas inteligentes que buscan obtener una cosecha terrible a través de la frontera galáctica ”… “La semilla de los villanos basados ​​en la vegetación provino de un boceto del [legendario artista conceptual de Star Wars] Iain McCaig en los primeros días del desarrollo de The High Republic.»... Cavan Scott.

    Además de ser inteligentes, utilizan una especie de esporas o algún contaminante que se expande a través de sus víctimas para producir violentas alucinaciones y controlar eficazmente a los envenenados. Lo más sorprendente es que puede controlar a los gemelos, pero en realidad sólo tuvieron contacto estrecho, por decirlo de alguna manera, con Ceret. Quizás esa conexión de ellos a través de sus mentes genéticas los lleven a que los afectos logren influir a los dos. O quizás ambos fueron expuestos al contaminante de dos maneras distintas, primero Terec con el disparo del Nihil (un proyectil envenenado). Y luego Ceret cuando fue atrapado por uno.

    Lo alucinante es que el control se convierte en una especie de manipulación haciendo que el infectado se transforme en una especie de soldado headhunter (reclutador) o asesino a sueldo. No sólo eso, por sino era suficiente, los Drengir se regeneran si los partes. ¿Ahora como podrán acabar con esta nueva amenaza?

    Los Drengir fueron parte de “A Bitter Harvest” uno de los tres cuentos de la edición exclusiva de la colección Dark Legends para las tiendas Target. Está escrito por George Mann y que fue lanzado en los Estados Unidos por Disney-Lucasfilm Press el 30 de agosto de 2020.

    OPINIÓN:

    Cavan Scott es muy ingenioso en su escritura, lo que permite disfrutar de una historia fresca y emocionante. Los personajes se entrelazan bajo la misma problemática, pero cada uno tiene una pequeña aventura bien construida y sumamente entretenida. Ario Anindito hace un trabajo fenomenal con sus dibujos y esos pequeños detalles en cada gesto o expresión, contando situaciones, dilemas, dramas momentaneos de una manera auténtica. A su vez todo ello combinado con el talento de Mark Morales y Annalisa Leoni. Colores, viñetas, dibujos detallistas y la historia hacen de este cómic una verdadera obra para admirar y tener en nuestra colección.

    En si la historia me ha gustado muchísimo, vemos a la protagonista decidida a ayudar. Valiente y protectora. El autor nos da una visión más amable de los Jedi. Keeve charla con los seres que se acercan a brindarle un poco de alimento. Luego cuando la tensión aumenta ella es tan cercana, cálida con el niño que trataba de entender porque su pequeño amigo había dejado de existir. Lo abraza, lo escucha y lo consuela. Es una imagen que va directo al corazón.

    En cuanto a los Drengir, cuando escuche hablar de ellos me dije a mi misma podrán hacer que una especie de planta sea aterradora. Sin duda. El hecho de que sea carnívora o pueda envenenarte y dominar tu mente para que cumplas sus ordenes, perdiendo el control total de si mismo, es aterrador. A demás se multiplican. También no saber que son, de que están compuestos y cual es su fuente de poder, los hace más poderosos y peligroso para los Jedi. ¿Será la fuente de manipulación solo algo biológico producido por un contaminante? ¿Podrán ser a demás de inteligentes portadores de la fuerza y sabrán utilizarla a su conveniencia?. Quiero que la luz siempre gane. Se los recomiendo y espero que lo disfruten tanto como yo, es divertido, sumamente atraparte y genera ganas de más en cada edición .

    Seguramente les gustará y que la lectura os acompañe! Hasta la próxima.

    Reseñas de números anteriores, avances, entrevistas y enlaces de interés

  • Star Wars: El Apego vs el dogma

    Star Wars: El Apego vs el dogma

    Traducción

    «El apego está prohibido. La posesión está prohibida. La compasión, que yo definiría como amor incondicional, es esencial para la vida de un Jedi. Así que podría decirse que se nos anima a amar.» Esto le dice Anakin Skywalker a Padmé Amidala en una de sus muchas incursiones insoportablemente torpes en los juegos preliminares en Star Wars: Episodio II – El ataque de los clones. La necesidad de mantener su eventual romance en secreto ante las fuerzas dogmáticas de la Orden Jedi acaba por hundir a toda la República.

    Pero ahora que nos encontramos con esa República en su punto álgido en la nueva iniciativa editorial de Disney sobre Star Wars, y con una Orden Jedi en la aparente cúspide de su luminosidad, ha llegado el momento de reconsiderar quizá esa regla. ¿Es el apego realmente algo tan malo para una Orden Jedi que debería ser más abierta y experimental, más considerada y compasiva, que nunca antes para sentirse realmente en su cúspide?

    El concepto de apego aparece varias veces a lo largo de las historias de la Alta República que hemos tenido hasta ahora, incluyendo el lanzamiento esta semana de la novela Into the Dark de Claudia Gray. Se toca de forma explícita e implícita: hay Jedi en estas historias que, por ejemplo, cuestionan sus vínculos con sus maestros a medida que sus relaciones evolucionan de maestro/aprendiz a colegas, o tocan la restricción de la doctrina Jedi en ciertos aspectos fundamentales. Pero también están los reconocimientos que tocan directamente las reglas de la Orden sobre el apego.

    En La luz de los Jedi, por ejemplo, los Jedi del puesto de avanzada de Elphrona adoptan a una sabuesa local llamada, de forma poco creativa por el cuarteto, Ember. Reconociendo que, si bien los Jedi tienen normas sobre los vínculos personales, su presencia como compañera y amiga de los que están destinados en el lejano planeta es una bendición bienvenida, incluso necesaria. También es una relación que finalmente lleva a Ember a salvar a uno de sus amigos Jedi durante una emboscada de los Nihil. Y eso es antes de llegar a algo aún más explícito: Jedi que aman, que forjan relaciones románticas, ya sea dentro de la Orden o fuera de ella.

    En general, el concepto de amor entre Jedi no es algo desconocido, aparentemente. Al principio de la novela, un trabajador de la República comenta la afición de su colega por las novelas románticas Jedi, un género de amor caballeresco y deseos no correspondidos que era, al menos, lo suficientemente común y popular como para que ni los Jedi ni sus aliados de la República renegaran de la venta de este tipo de ficción. Y más que la imagen de los Jedi románticos en la frontera del espacio en la literatura, había al menos algunos Jedi reales que mantenían relaciones románticas. Dos de los personajes más destacados de Light of the Jedi son Elzar Mann y Avar Kriss. Esta última un ejemplar símbolo del poder y la paz de la Orden, lo más parecido a una imagen perfecta de los Jedi que se puede conseguir. El primero, un audaz e inventivo experimentalista admirado y amonestado a partes iguales por sus compañeros por su deseo de explorar los usos esotéricos de la Fuerza.

    A pesar de lo diferentes que puedan parecer en un principio, Avar y Elzar se presentan como amigos muy cercanos en la novela, habiendo crecido como compañeros jóvenes, padawans, caballeros y, en conclusión, al final del libro, maestros de la Orden. Van juntos a todas partes, a las misiones o a los ratos libres. Es evidente que se compadecen entre sí. Su conexión con los demás les permite, como Jedi, hacer cosas espectaculares con la Fuerza en múltiples ocasiones en la novela, basándose en la capacidad única de Avar de conectar a sus compañeros Jedi a través de la Fuerza en poderosos actos de sensibilidad. Una de las últimas escenas de Light of the Jedi entre ambos confirma algo que resultaba muy obvio al observar su relación a lo largo de toda la novela: en un momento dado, cuando eran Jedi jóvenes, Avar y Elzar estuvieron unidos sentimentalmente, antes de elegir separarse amistosamente para centrarse en sus estudios como aprendices de la Fuerza.

    Arte de Cabal Rive

    Dos Jedi. Dos Jedi que se amaban. Que todavía lo hacen. Que no sólo son buenos amigos, sino que tienen una profunda intimidad entre ellos que va más allá de la amistad. Dos Jedi que están, según cualquier definición de la palabra, emocionalmente unidos el uno al otro. Y sin embargo, ¿ha implosionado la Orden? ¿Estos herejes que se atrevieron a desafiar la doctrina han caído en el Lado Oscuro como si se hubiera encendido un interruptor? No. Todo está bien. Todo está más que bien, todo es genial. Esta es una Orden Jedi, se nos recuerda constantemente tanto textualmente dentro de estos cuentos como metatextualmente por los creativos detrás de ella, que está en el punto más brillante en miles de años de historia para ellos. Nunca han sido tan respetados, nunca han estado tan conectados a la Fuerza, nunca han sido tan ligeros.

    Todo esto, si no lo aborda directamente, al menos pinta una imagen de que la Orden Jedi de la época tiene suficiente confianza en sí misma y en sus miembros como para que el concepto de amor y apego no sea el tabú autodestructivo que es para cuando llegamos a la iteración más conservadora de los Jedi que se ve en las precuelas de Star Wars. ¿Existen las mismas reglas? Sí, hay enseñanzas similares sobre el apego, con 200 años de diferencia, pero la forma en que se aplican es totalmente diferente. Lo que fue blandido como un garrote por el Consejo de las precuelas, la mecha de la chispa que prendió el abrazo del lado oscuro de Anakin, ya sea por su apego a su madre o su apego a Padmé, se presenta en The High Republic como algo que se siente radicalmente diferente.

    Es un recordatorio, para los Jedi que conocemos en estas historias, que las relaciones no son el todo y el fin de la conexión, sino simplemente un aspecto de muchos conjuntos que representan su relación con la Fuerza. Aspectos que coexisten en todos ellos, que no son secretos que deban ser avergonzados y ocultados, y si no necesariamente celebrados (la implicación es que el romance de Elzar y Avar era privado, pero su cercanía desde entonces es lo suficientemente abierta como para que varias personas lo comenten), al menos apreciados. Y más allá de eso, se entiende. Estos Jedi no habrían superado las tensiones a las que se han enfrentado en estas historias hasta ahora sin apoyarse en la amistad, en la conexión, y en la confianza y la fuerza que proporcionan esos lazos tan estrechos entre las personas en tiempos de crisis.

    Es algo que esperamos sinceramente que La Alta República siga explorando. Sin embargo, no es necesario vincular esta libertad con las doctrinas de la Orden a su eventual e inevitable caída: estos Jedi están destinados a dar el paso al dogmatismo de los Jedi que conocemos en La amenaza fantasma, después de todo, un mundo en el que alguien como Qui-Gon es condenado al ostracismo y despreciado incluso por adentrarse en las enseñanzas más esotéricas de la Fuerza, por no hablar del trato que recibe Anakin a manos del Consejo. Eso supondría un terrible retroceso y, afortunadamente, lo que hemos visto de La Alta República hasta ahora no parece insinuar que se haga tal paralelismo. Pero estaría bien ver más allá de las insinuaciones y miradas que tenemos.

    No estoy diciendo que necesitemos una novela romántica Jedi propia, o que nuestros Maestros y Caballeros se pongan cachondos las 24 horas del día. Pero gran parte de lo que hemos visto en La Alta República gira en torno a la idea de la conexión. Ya sea la de los Jedi con la gente a la que protegen, el propio mantra de la República de «Todos somos la República«, o incluso la relación simbiótica entre Marchion Ro y los Nihil. Por lo que ver a Jedi que puedan entender ese romance y ese apego es tan vital para comprender su lugar dentro de la Fuerza como la meditación o las escrituras.

    Es lo único que les haría contrastar con los Jedi que conocemos en las películas, y sentirse realmente más poderosos y más unidos a sí mismos y a la Fuerza que cualquier dominio del sable láser o la capacidad de mover rocas con la mente.

    Fuente: IO9 Gizmodo