¡Hola bibliotecarios! Os traemos la traducción de este interesantísimo artículo de Kristin Baver (presentadora de This Week! in Star Wars y autora de Skywalker: Una familia en guerra, así como de la nueva edición del Año a año) sobre los primeros años de ILM, que sirve de introducción a la serie documental Light & Magic, estrenada hace poco en Disney+. Como complemento, os dejamos el enlace a este artículo sobre la trayectoria de Phil Tippett, uno de los nombres claves de esa época, y a este otro sobre StageCraft, la última tecnología desarrollada para la creación de los efectos visuales de las series de Star Wars.
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Los protagonistas del nuevo documental Light & Magic, que ya se puede ver en Disney+, nos hablan de las innovaciones que ayudaron a dar forma a la historia del cine moderno.
Durante casi 50 años, Industrial Light & Magic ha sido un campo de pruebas para la imaginación, reuniendo a personas de diversas disciplinas, pero con ideas en común, para innovar en el arte de los efectos visuales en el cine.
En sus inicios, ILM era un lugar para crear lo imposible, donde el ingenio era recompensado con resultados, la aclamación de la crítica y éxitos de taquilla que inspirarían a la siguiente generación de creadores.
«Es algo que nunca podría volver a suceder», dice el director y artista de efectos visuales Joe Johnston a StarWars.com. «Se juntaron todos estos elementos diferentes, ¡algunos de los cuales tuvieron que ser creados sobre la marcha! No existían, como el control de movimiento. Y se juntaron todas estas personas, que aunque la mayoría no había trabajado antes en el cine, tenían unas habilidades y unos talentos muy específicos. Fue una asombrosa conjunción que se dio en ese momento que nunca podrá volver a repetirse. Y todos tuvimos la suerte de formar parte de ello».
Dennis Murren mirando un modelo de bombardero TIE
Por cada éxito, siempre surgía un nuevo problema que había que resolver para seguir evolucionando, y los pioneros de ILM nunca se dieron por vencidos. «Sólo mantengo la curiosidad y, cuando termino una película, intento ver el trabajo que he hecho ya ha quedado obsoleto», añade Dennis Muren, supervisor de efectos visuales durante mucho tiempo y ahora director creativo consultor en ILM. «Lo digo en serio. No significa que no te guste. Pero, ¿hay otro lugar al que podría haber ido que me satisfaga más a mí y al público? Hay que investigar y ser curioso».
Para celebrar el lanzamiento de Light & Magic, la nueva serie documental de Disney+ dirigida por Lawrence Kasdan, que recorre la historia de ILM desde su génesis en la primera película de Star Wars hasta sus últimos avances con la tecnología StageCraft de ILM, visitamos el Rancho Skywalker, donde nos reunimos con algunas de las brillantes mentes que ayudaron a convertir a ILM y Skywalker Sound en lo que son hoy.
El equipo con una mesa llena de modelos de ala-X
«SE ENCENDIÓ UNA LUZ»
Johnston, Muren, Phil Tippett y Ben Burtt fueron algunos de los pioneros de los efectos visuales y el diseño de sonido contratados en la temporada de formación de ILM y Skywalker Sound.
«Creo que fui el undécimo empleado contratado», recuerda Johnston, que atribuye la escasez de personal a que buscaban gente que pudiera trabajar en varias cosas a la vez, desde el storyboard hasta la creación de maquetas. «Cuando Grant McCune, en el taller de maquetas, me preguntó si podía pintar esto, le dije que sí. Nunca había pintado una maqueta así, pero vas descubriendo cosas sobre la marcha, te equivocas y luego aprendes de los errores».
Ben Burtt tras las cámaras de El Imperio contraataca
Aunque acabaría convirtiéndose en el principal diseñador de sonido de la trilogía original de La guerra de las galaxias y de muchos otros proyectos de Skywalker Sound, Burtt ya formaba parte de Lucasfilm en aquellos primeros tiempos. La industria estaba recién creada, por lo que la mayoría de las personas contratadas en aquel momento no tenían experiencia en el trabajo de un largometraje tradicional. «No se trataba de veteranos de Hollywood que tuvieran una forma de hacer las cosas», dice Burtt. «Eran todos jóvenes con ideas nuevas, que venían de diferentes entornos para trabajar en una película en la que iban a aprender mucho sobre la marcha. Y se les pidió que inventaran cosas y pensaran fuera de lo convencional. El caso es que, para empezar, todos estaban ya fuera de lo convencional».
Muren contrató a Tippett —ambos llegarían a ganar el Oscar a los mejores efectos visuales— durante la producción de Una nueva esperanza. «Tuvimos mucho cuidado con quién contratábamos. Conocía a mucha gente, pero solo confiaba en aquellos que sabía que podían hacer el trabajo. Y creo que eso ocurrió en muchos departamentos».
«De diferentes disciplinas», añade Tippett. «Un montón de chicos que no eran cineastas en absoluto».
Ambos habían trabajado ya en Cascade Pictures, donde Tippett había conseguido su primer trabajo siendo un adolescente. Pero se conocieron cuando Muren le mostraba la bobina de efectos especiales de su película The Equinox: Journey into the Supernatural. «Me quedé prendado de aquello», cuenta Tippett a Muren. «Tenía algo que mostrar que era realmente impresionante».
Phil Tippett con una marioneta stop-motion de un tauntaun. Phil Tippett con una marioneta de stop-motion AT-AT.
De adolescente, Tippett estaba fascinado con averiguar cómo había hecho Ray Harryhausen sus epopeyas en stop-motion. «Tendría unos 14 años cuando salieron las versiones en 8 mm de las películas de Harryhausen. Conseguí una de esas pequeñas cosas de juguete que podías comprar en una tienda de bromas y que tenía 10 segundos de un clip de Laurel y Hardy, y lo reconfiguré con un par de carretes de cinta que de alguna manera arreglé con lápices», recuerda Tippett. Pude revisarlas fotograma a fotograma y ver lo que ocurría en cada uno de ellos, y luego pose a pose. Hacías todo lo que podías para formarte. Los referentes eran especialmente importantes.»
Tippett formaba parte del equipo que trabajaba en la secuencia original de la cantina, pero su don para esculpir seres de otro mundo y darles vida mediante marionetas de stop-motion le llevó al taller de criaturas desde el principio. Todavía recuerda la reunión oficial de contratación. «Jon Berg y yo fuimos a nuestra entrevista con George [Lucas] para hablar de dinero. El padre de Jon tenía abejas y, sin que Jon lo supiera, era alérgico a ellas y una le había picado en la cara. Así que se parecía a Quasimodo y fuimos a la entrevista, ya sabes, para hacer monstruos», dice Tippett riendo.
En colaboración con Muren y el equipo de ILM, Tippett y el equipo de animación tomarían el sistema de cámara Dykstraflex que había hecho de las peleas en el espacio una ilusión creíble para hacer que los tauntauns corrieran por las llanuras nevadas en El Imperio Contraataca. «Me costó mucho tiempo aprender a mover una nave espacial y conseguir que pareciera que estaba volando de verdad», dice Muren. «Bueno, Phil estaba de visita un día y…»
Un equipo de stop-motion coloca las maquetas del AT-AT en el rodaje de El Imperio Contraataca.
«Fue como si se encendiera una luz», añade Tippett, terminando la frase de Muren. «Los animadores de stop-motion habían estado intentando hacer desenfoques con sus personajes y nada funcionaba. Y era bastante evidente». Bautizado como «go-motion», el equipo fusionó ese modelo con el sistema de control de movimiento. «Fue un salto enorme, que pasó a ser algo mucho más sofisticado cuando lo usamos para El dragón del lago de fuego y El retorno del Jedi«.
«Intentábamos hacer algo diferente, ¿sabes?», añade Muren. «Podríamos haber hecho el mismo stop-motion. Podríamos haber hecho todo tipo de cosas para intentar desenfocar con vaselina en la lente, pero ILM siempre ha intentado ir al siguiente paso para hacer lo mejor.»
ANIMACIÓN POR ORDENADOR
Ed Catmull, cofundador de Pixar, empezó queriendo dedicarse a la animación, inspirado por su amor a la película de Disney Pinocho, antes de llegar a la conclusión de que no era un artista lo suficientemente bueno para lograr su objetivo. De manera fortuita, cuando llegó a la Universidad de Utah en los 70, se decantó por las ciencias de la computación, en una época en la que el potencial de la realidad aumentada y la narración de realidad virtual apenas estaba comenzando. «Lo cambió todo», dice sobre el descubrimiento de la combinación del arte con la tecnología. «Eso básicamente me reorientó».
George Lucas tras la cámara
Tras su graduación, Catmull trabajó en el Instituto Tecnológico de Nueva York durante un breve periodo de tiempo. «El problema era que el tipo que financiaba el programa creía que los informáticos iban a sustituir a los artistas. Ese no era el enfoque correcto», dice. Por suerte, George Lucas se había interesado por las posibilidades tecnológicas de los gráficos animados generados por ordenador. «George se convirtió en la única persona con credibilidad en toda la industria cinematográfica que pensaba que esto iba a ser importante y estaba dispuesto a financiarlo», recuerda Catmull. «Me hizo una oferta y la acepté de inmediato. Así que empezamos a crear un grupo, la División Informática de Lucasfilm».
Juntos crearían la base de la tecnología RenderMan, que más tarde ayudaría a lanzar los Estudios de Animación Pixar y las películas animadas por ordenador de ahí en adelante. «ILM estaba formado por gente que era la mejor del mundo en los procesos químicos mecánicos ópticos. Era realmente increíble. Pero lo mejor de todo es que se concentraban en lo que necesitaban conseguir en la película, no en cómo funcionaban las máquinas», dice Catmull. «Eran neutrales respecto a los ordenadores; no se oponían a ellos».
Detrás de las cámaras del diseño de sonido de El Imperio Contraataca
El ambiente en ILM era una combinación de entusiasmo sin límites y de una tremenda presión. «Era una época muy animada», dice Burtt. «ILM era un lugar donde todo el mundo iba en pantalón corto; era como una comunidad de playa. Era definitivamente informal. De hecho, al principio me sorprendió un poco… Pero en el fondo siempre había un poco de estrés porque había que alcanzar un objetivo enorme y la tecnología para hacerlo se estaba inventando día a día.»
«Fuimos mejorando en lo que hacíamos. Lo descubriamos, teníamos un proceso», añade Johnston. «Al principio, era sólo experimentación. Pero nunca supimos realmente cómo iba a ser la película, ¿sabes? Ni siquiera vimos [La guerra de las galaxias] completa hasta el estreno. Habíamos visto un corte aproximado sin efectos visuales».
Johnston se marchó en 1985, con planes para viajar con todo el dinero que había ahorrado durante su trabajo en ILM durante una década. «Nunca quise dedicarme a la industria del cine», dice. «Era diseñador industrial cuando conseguí el puesto de trabajo en ILM». Pero Lucas tenía otras ideas. «Cuando me fui, le dije a George [Lucas] que estaba harto. ‘¡No quiero ver otro efecto visual!’ Iba a viajar y me dijo: ‘¿No prefieres ir a la escuela de cine?’. Y lo recuerdo claramente. Le dije: ‘George, me siento como si hubiera estado en la escuela de cine durante 10 años’». Con una beca para pagar sus estudios en la Universidad del Sur de California, Johnston aceptó la oferta de Lucas, que lanzó su carrera ayudándole a conseguir el puesto de director de Cariño, he encogido a los niños, entre otras películas, muchas de las cuales incluirían efectos visuales creados por ILM.
Doug Chiang creando arte digital
«NO HAY QUE TENER MIEDO AL FUTURO»
Los cimientos educativos de ILM continuaron en la siguiente generación de cineastas que pasaron por las puertas de la casa de efectos visuales.
Para muchos de ellos, La guerra de las galaxias y otras películas de ILM habían impulsado su interés por el cine. «La película en sí me cautivó», dice Doug Chiang, actual vicepresidente y director creativo ejecutivo del departamento de arte de Lucasfilm. Creó este mundo de una manera tan envolvente que realmente quería aprender más sobre él y experimentarlo». Luego, al año siguiente, cuando se estrenó el documental The Making of Star Wars en la televisión, me transformó por completo».
Chiang estudió cine en la Universidad de California, en Los Ángeles, y se vio impulsado a encontrar un camino hacia ILM y Lucasfilm en el condado de Marin. Pero incluso con la formación formal en cine, no había un camino fácil para el joven artista y diseñador. «Fue realmente difícil. Me fijé en todos los demás, en lo que veía en los documentales -Ralph McQuarrie y Joe Johnston- y no había un camino muy definido. Todo había sido fortuito».
Por suerte para Chiang, mientras trabajaba en producción en Los Ángeles, consiguió una oferta para un proyecto de tres semanas como artista en ILM. «Era un proyecto realmente corto, pero era mi oportunidad, mi pie en la puerta. Recuerdo que cuando me enteré, lo empaqué todo, salí de mi apartamento y conduje hacia el norte, con la esperanza de que esas tres semanas me llevaran a algo más. No tenía ninguna garantía de que fuera a estar en ILM durante más tiempo, pero tenía que hacerlo porque era la oportunidad de cumplir mi sueño.»
Diseñando una galaxia: trabajando en conceptos para droides de combate en 1995.
El encuentro con las leyendas de ILM cambió la vida de este joven artista que tanto había estudiado su trabajo. «Recuerdo mi primer día caminando por ILM», dice. «Había un pasillo en el que se colocaban todos los storyboards y donde se celebraban las reuniones. Pasé por la recepción para ir al departamento de arte y Dennis Muren pasó por allí. Y, por supuesto, le conocía porque había visto su foto cientos de veces, pero verle en persona fue alucinante. Y luego Lorne Peterson y Ken Ralston. Me sentí como si estuviera en Oz o en algún lugar de fantasía de mi imaginación donde todos mis héroes de la infancia estaban allí en persona».
John Goodson tuvo una experiencia similar. Los efectos visuales de Star Trek y Perdidos en el espacio le cautivaron por primera vez cuando era niño. A los tres años, recuerda haber visto el aterrizaje de la nave Júpiter 2, a toda pantalla, una secuencia aparentemente imposible. «Me fascinó mucho. Decía: ‘Si abro el televisor, puedo sacar esta cosa’». Ver La guerra de las galaxias unos años más tarde hizo que su fascinación se centrara más. «Empecé a escribir cartas a Lucasfilm», dice, pidiendo trabajo. «Y me respondían: ‘No nos escribas más. Tu carta está archivada’».
El modelista John Goodson con una maqueta de Tatooine.
Pero Goodson acabó consiguiendo un puesto en el taller de maquetas en 1988 -más tarde se encontraría con sus cartas archivadas en el almacén de la empresa- antes de aterrizar en el departamento de gráficos por ordenador.
Era una época de grandes avances tecnológicos, una bendición para la producción digital que, hay que reconocerlo, era desalentadora para los que trabajaban en efectos más prácticos y les preocupaba que su oficio estuviera a punto de extinguirse, irónicamente como resultado de los logros de los efectos visuales creados para dar vida a los dinosaurios de Parque Jurásico. «El taller de maquetas sabía que eso estaba ocurriendo», dice Goodson. «Esa película tenía una sola miniatura: un Ford Explorer aplastado. Y esa era la única maqueta».
Pero Lucas, siempre mirando más allá, no vio más que potencial. «Le pregunté a George si íbamos a deshacernos del taller de maquetas y me dijo: ‘No tengas miedo del futuro’», recuerda Goodson.
En unos pocos años, a principios de la década de 1990, la industria dio un asombroso salto adelante, empezando por el estreno de Terminator II en 1991, con impresionantes efectos de ILM, seguido por el acuerdo de Pixar para hacer Toy Story, y culminando con el éxito de la rompedora Parque Jurásico. «Parque Jurásico tenía unos siete minutos de animación de dinosaurios. Fue tan impactante que la mayoría de la gente pensó que estaba lleno de ellos», dice Catmull. Los gráficos por ordenador pasaron de «Es completamente irrelevante» a «¡Lo ha cambiado todo!». Sin embargo, los que estaban dentro del negocio sabían que, en realidad, era la culminación de 20 años de avances y desarrollo de los ordenadores, que por fin estaban a la altura de la imaginación de los cineastas y sus equipos.
Deborah Chow dirigiendo dentro del Volumen.
«ESE ESPÍRITU REBELDE COMPARTIDO»
En los años siguientes, ILM ha seguido superando los límites. Cada nuevo logro se ha construido sobre las innovaciones de los pioneros que vinieron antes, utilizando el éxito anterior como marco para el futuro. Sin embargo, las nuevas tecnologías no han sustituido a las técnicas clásicas, sino que sólo han servido para mejorarlas.
Goodson sigue haciendo modelos para Lucasfilm e ILM, y recientemente ha trabajado en la Razor Crest y el crucero ligero de Moff Gideon para The Mandalorian. «Para mí, de nuevo, es una especie de círculo completo», dice Goodson. Y Tippett sigue contribuyendo a la magia práctica de la animación stop-motion, dando vida recientemente la grúa de carga móvil en la segunda temporada de The Mandalorian, así como al monje b’omarr en El libro de Boba Fett.
La Razor Crest en el interior del volumen.
ILM se ha expandido hasta abarcar cinco estudios en todo el mundo. Cuando Janet Lewin comenzó su carrera en la empresa hace casi 30 años como trabajadora temporal en el departamento de compras, ILM tenía 130 empleados en el edificio Kerner de San Rafael. «Ahora tenemos más de 3.000», dice. «Creo que es realmente inspirador mirar hacia atrás en nuestro legado y darse cuenta del impacto que estos increíbles genios -muchos de los cuales todavía trabajan en ILM- han tenido en las películas y en los iconos que han creado». Tanto Lewin, ahora Vicepresidenta Senior de Efectos Visuales de Lucasfilm y Directora General de Industrial Light & Magic, como Lynwen Brennan, Directora General y Vicepresidenta Ejecutiva de Lucasfilm, cuentan con las películas de ILM entre su inspiración para entrar en el negocio. A Lewin le animó ver Terminator II. «Las primeras películas de mi infancia –La guerra de las galaxias y E.T.– fueron las que despertaron mi amor por el cine, pero no me hicieron querer entrar en la industria ni pensar que fuera posible al crecer en Gales», añade Brennan. «La película que realmente lo hizo por mí y me hizo pensar ‘tengo que trabajar en ILM algún día’ fue Parque Jurásico«.
Más recientemente, el desarrollo de la tecnología StageCraft de ILM ha permitido la creación de efectos visuales como nunca antes. «En Lucasfilm e ILM nuestro mantra es que la historia lo impulsa todo», dice Lewin. «Nunca invertimos en tecnología si no es para apoyar la visión de un cineasta. Uno de los aspectos más interesantes de StageCraft y de ILM es que no se trata de la herramienta. Es la gente; es el oficio».
«Tienen ese espíritu rebelde compartido», añade Brennan.
Y el objetivo no es simplemente impresionar al público; los efectos visuales sólo funcionan si están al servicio de la historia, añade Johnston. «Siempre busqué algo que no tuviera tantos efectos visuales porque quería probarme a mí mismo de que podía contar una historia que no necesitara efectos visuales para ayudarla. Pero, ya sabes, los efectos visuales son sólo una herramienta que te ayuda a contar la historia. Porque puedes poner cualquier cosa que quieras en la pantalla, pero eso no significa que debas hacerlo. Todo lo que pasa por ese objetivo tiene que estar al servicio de la historia».
Primer plano en la Razor Crest.Más imágenes del rodaje en la Razor Crest.
Para The Mandalorian, Jon Favreau ideó una serie de acción en vivo de Star Wars con en la que se pudieran visitar los planetas de las películas y que al mismo tiempo cumpliera las limitaciones de presupuesto y calendario de un programa de televisión. «Me encantan esos momentos en los que estás en una habitación diciendo: ‘Bueno, ¿cómo demonios vamos a hacer eso? Pero con la plena confianza de que lo resolveremos», dice Brennan. «ILM StageCraft es un gran ejemplo. Nos apuntamos a hacerlo en un plazo determinado sin tener ninguna idea de si podíamos hacerlo. Y, ya sabes, tienes esa euforia de saber que lo has conseguido».
Lewin aún recuerda el momento con viveza. ILM había construido un volumen minúsculo, para probar lo que finalmente se convertiría en la plataforma StageCraft a menor escala, un escenario envuelto por pantallas LED con imágenes de alta resolución desde un estudio. Trajeron el traje de metal brillante para Din Djarin para ver si la solución teórica funcionaba. «Y los reflejos, el realismo, la luz interactiva», dice Lewin. Como ha dicho el supervisor de efectos especiales Richard Bluff, el director de cine ganador del Oscar James Cameron vino a echar un vistazo y no podía creer lo que veían sus ojos. «Si pudimos engañar a Jim Cameron, sabíamos que teníamos algo», dice Lewin.
Esperamos que os haya resultado interesante este artículo, que os recordamos podéis visitar aquí en su fuente original. ¡Que la lectura os acompañe!
¡Hola, bibliotecarios! Después de analizar La tregua de Bakura, avanzamos en la cronología y nos detenemos en El cortejo de la princesa Leia, otra de las novelas icónicas de la continuidad Leyendas, previa a la llegada de Thrawn. Primero, como siempre, veremos los aspectos técnicos y editoriales, y luego nos sumergiremos en esta historia que, pese a plantar muchas semillas para el Universo Expandido, está llevada al límite en muchos aspectos.
DAVE WOLVERTON
El padre de la criatura es John David Wolverton, conocido por estos lares como Dave Wolverton, aunque también firmó obras, fuera de Star Wars, con el pseudónimo David Farland. Nacido en 1957 en Oregón, falleció a principios de 2022, después de desarrollar una fructífera carrera como escritor. Estuvo nominado a los premios Locus, Philip K. Dick y Nebula, además de alcanzar los primeros puestos de la conocida lista de libros más vendidos del New York Times con su saga The Runelords. También enseñó escritura creativa, destacando entre su alumnado Brandon Sanderson (novelas del Cosmere), Stephenie Meyer (Crepúsculo) o James Dashner (El corredor del laberinto). Como dato adicional, Wolverton estuvo relacionado tanto con La iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es decir, los mormones, como con L. Ron Hubbard, fundador de la Cienciología, con el que coescribió una novela, A very Strange Trip, y para quien editó una serie de antologías.
Dave Wolverton
En cuanto a la franquicia, la novela que tenemos entre manos supuso su debut galáctico, saliendo a la venta el 1 de abril de 1994. Wolverton también participó en las tres antologías editadas por Kevin J. Anderson, con un relato en cada una: The Sand Tender: The Hammerhead’s Tale (Tales from the Mos Eisley Cantina, 1995), A Free Quarren in the Palace: Tessek’s Tale (Tales from Jabba’s Palace, 1995) y Payback: The Tale of Dengar (Tales of the Bounty Hunters, 1996), como vimos aquí. En 1998 escribió ocho libros de la serie Star Wars Missions —del 5 al 16, ambos incluidos—, y en 1999 volvió a las historias principales con la serie Aprendiz de Jedi, escribiendo el primero, El resurgir de la Fuerza (The Rising Force), y participando en el segundo, El pasado oculto (The Hidden Past). Su trayectoria en Star Wars acabaría al año siguiente, con la publicación de los volúmenes 5 al 8 de la serie Episode I Adventures, incluyendo los game books.
Respecto a las ediciones de la novela en cuestión, como hemos comentado, apareció por primera vez en 1994 en tapa dura, de la mano de la editorial Bantam Spectra, publicándose en paperback justo un año después. En 2011, ya bajo el sello Del Rey, salió a la venta en formato digital. En cuanto al audiolibro, fue editado en una versión resumida de tres horas por Bantam Doubleday Dell Audio Publishing, con narración de Anthony Heald —igual que el de La tregua de Bakura y la mayoría de novelas de esos años—, llegando al mercado el mismo día que el libro en 1994.
Portadas de la edición tapa dura, paperback y del audiolibro
Con la cubierta empezamos ya a vislumbrar algunas cosas que sucedieron en los despachos de la editorial. Existen dos versiones, ambas de Drew Struzan, y muy confusas con respecto a la trama. La intención de Wolverton era crear una historia romántica, en ocasiones llevada al extremo, por lo que la primera versión del arte de portada, que se usó para la edición inicial en tapa dura, se basó en esta idea, con un collage de imágenes un poco extraño: Leia vestida de boda, Han Solo photoshopeado del poster de Blade Runner, y el príncipe Isolder, antagonista del corelliano, representado cual Fabio Lanzoni, el modelo que se prodigó en las novelas románticas de la época, melena al viento. El problema fue, como comentó la propia editora ejecutiva de Lucas Licensing, Sue Rostoni, en los antiguos foros de starwars.com, que las ventas no fueron como esperaban, estando muy pocas semanas entre los más vendidos; justo lo contrario que había pasado con la Trilogía de la Nueva República. Y es que seguramente el fan, en esos años, buscaba otra cosa, al menos como planteamiento inicial. Así que un año más tarde, con la salida de la edición paperback, se cambió la portada por otra que, si bien obviaba el componente romántico por un corte más dinámico o “de acción”, tampoco hacía justicia a la historia, ya que presentaba a los tres personajes clásicos: Luke, Leia y Han, ataviados como en la luna de Endor y acechados por un rancor gigante.
Portadas de las dos ediciones aparecidas en España
Al margen de esta polémica, a España la novela llegó de manos de Martínez Roca, bajo la dirección de Alejo Cuervo, también en 1994, con traducción del prolífico Albert Solé. En el año 2000 se reeditaría sustituyendo «La guerra de las galaxias» por «Star Wars», igual que ocurriría con Sombras del Imperio. Como curiosidad, y a diferencia de en la edición estadounidense, en el texto español «Tatooine» y «wookiee» aparecen como «Tattoine» y «wookie» respectivamente; menudencias en realidad que no restan a la gran —y maratoniana— labor editorial que se hizo en esos años ni un ápice de mérito. A colación de esto, la ironía hace que el uso de «wookie» sin doble «e» obedeciera, a finales de los setenta, a la manera en que la adaptación al cómic del Episodio IV llegó a España de manos de la editorial Bruguera, la cual no respetaba la manera correcta en que estaba escrito en el Star Wars #1 de Marvel Comics —y que Roy Thomas defendía como la manera en que George Lucas lo escribía—, pero sí que lo hacía con los programas oficiales de la película que se daban en los cines, incongruentes con el cómic. ¿Sería Solé un purista? Quién sabe, pero, para más detalles, Biblioteca Jedi #3.
CONTEXTO EDITORIAL
Como ocurría en la mencionada La tregua de Bakura, esta novela se localiza en el lustro de tiempo comprendido entre El retorno del Jedi y la Trilogía de la Nueva República, aunque más cercana temporalmente a esta segunda, ya que se sitúa cuatro años después de la batalla de Endor. Publicada después del cierre de la mencionada trilogía literaria, esta historia, en palabras de su autor, pretendía contarnos cómo se había llegado al matrimonio entre Han y Leia, ya formalizado en Heredero del Imperio (1991). Lo curioso es que este hecho ya se había desarrollado en Prophets of the Dark Side (1993), el último volumen publicado de la serie popularmente conocida en castellano como «Príncipe Jedi», que precisamente cerraba la trama con el inicio de la ceremonia, relegando, aún más si cabe, a esta entretenida e inocente serie juvenil a los subniveles más bajos del antiguo canon.
Ilustración de la ceremonia al final de Prophets of the Dark Side
Antes de entrar en la trama, es importante señalar dos hechos extraños que se encontraría el lector en los años 90, ya que ahora, con la continuidad cerrada, se han completado esos huecos. En el momento en el que se sitúa la historia, la Nueva República aún se enfrenta a señores de la guerra imperiales que seguían controlando muchos sectores, al mismo tiempo que nuestros héroes continúan buscando aliados para hacer frente a esta amenaza. Así pues, dentro de este contexto, nos encontramos, en primer lugar, con el regreso de Han Solo a Coruscant después de derrotar, teóricamente, a Zsinj, del que no hemos oído hablar hasta este momento —pero que pasaría a ser la principal amenaza imperial de nuestros héroes en la galaxia tras la caída de Palpatine—, y, en segundo lugar, la llegada a la ecumenópolis de los emisarios del Cúmulo de Hapes, a los que Leia había visitado tres meses antes, pero de lo que tampoco teníamos noticia.
Zsinj
El enfrentamiento previo con Zsinj es una semilla que planta Wolverton, en connivencia con los autores Michael A. Stackpole y Aaron Allston, para crear, sobre todo este último, el villano principal al que se enfrentaría el Escuadrón Rebelde en el segundo arco de la serie Ala-X, compuesto por las novelas X-Wing: Wraith Squadron (1998), X-Wing: Iron Fist (1998) y X-Wing: Solo Command (1999), las cuales, aunque se publicarían más tarde, se situaban cronológicamente antes. Así pues, se trataba de una maniobra editorial para hilar una historia que, leída con posterioridad, quedara lo más continua y planeada posible. Aunque seguramente los lectores contemporáneos se debieron quedar un poco descolocados, definitivamente, en aquellos tiempos sí que sabían crear expectación y hype desde el sello editorial. De hecho, la profesionalidad era tal que, por ejemplo, el propio Stackpole hablaba habitualmente por teléfono con Timothy Zhan para acordar el uso de sus personajes y concretar detalles cronológicos en la serie Ala-X, cuando no se daba también al contrario en tiempos de la The Hand of Thrawn Duology (1997-1998) de este último. Por último, y respecto a la visita de Leia a Hapes, se narraría en el relato corto Crossroads, de Christopher Cerasi, aparecido en la web Hyperspace en agosto de 2008, aunque es tan breve que no aporta mucha información (y que podéis leer en Libros Star Wars).
LA TRAMA
Vamos, ahora sí, a sumergirnos en la novela. Como decíamos, la historia arranca con la llegada a Coruscant del general Solo, quien tras cinco meses de duros combates, ha conseguido, o eso cree, derrotar a Zsinj, el primer gran señor de la guerra imperial tras Endor. Han, que echa de menos a Leia, se encuentra a su llegada con que ella está ocupada con la recepción de los representantes del Cúmulo de Hapes. En una bombástica ceremonia, por la que desfilarán todo tipo de obsequios, los hapasianos ofrecen aliarse con la Nueva República y proporcionar su ejército, a cambio de que Leia se case con el principe Isolder, el heredero al trono. Como parece que a ella cada vez le hace más tilín, Han Solo decide pegarle un tiro —al menos en modo aturdimiento; podría haber sido peor— y llevársela secuestrada a Dathomir, un planeta que acababa de ganar en una partida de sabacc. De ahí que a esta novela también se la conozca como El secuestro de la princesa Leia. Este sería el surrealista punto de partida, ya que, en su búsqueda partirán juntos Luke, que en una antigua morada Jedi había encontrado una misteriosa referencia a Dathomir, y el príncipe Isolder. A favor de Wolverton diremos que, partir de este momento, la novela empieza a remontar, y es que el planeta está habitado por las famosas brujas y sus mascotas, unos rancors gigantes.
De paseo por Dathomir
EL CÚMULO DE HAPES
Antes de seguir haremos una parada en el Cúmulo de Hapes. Esta región del Núcleo, inventada para la ocasión, había sido fundada por piratas, quienes, para aumentar su población, se dedicaban a asaltar naves y capturar a los más agraciados, de manera que, tras milenios, todos los hapasianos eran lo que consideraríamos top models —luego veremos la descripción de Isolder para hacernos una idea—. Y es que alguna ventaja debía tener ser feo. Así pues, esta curiosa sociedad, favorecida por las leyes mendelianas galácticas, había permanecido relativamente aislada del resto de la galaxia, ya que nadie quería acercarse a ellos. Estaba gobernada por la Ta’a Chume, título que recibía la reina del Cúmulo, y cuya nuera —la esposa del príncipe Isolder— sería la heredera del cargo.
Portadas protagonizadas por Fabio Lanzoni, base para el personaje de Isolder
Vamos a describir la fisionomía de Isolder según Wolverton. Os diría que cerrarais los ojos para imaginároslo mejor, pero entonces no podríais gozar de la excelsa prosa con la que nos deleita:
«El hombre llevaba una tiara de plata que sostenía un velo negro delante de su rostro, y su larga cabellera rubia caía en libertad sobre sus hombros. Llevaba el pecho desnudo salvo por una pequeña media capa de seda sujeta con broches de plata, y sus musculosos brazos sostenían una gran caja de ébano adornada con complejas incrustaciones de plata. El hombre avanzó con la caja hasta el estrado y la dejó en el suelo. Después dobló las rodillas y se sentó sobre las piernas con las manos apoyadas en las rodillas, y las mujeres apartaron su velo negro. Debajo de él había el rostro masculino más increíblemente apuesto que Han había visto en toda su vida. Sus ojos de mirada profunda y escrutadora eran de un azul grisáceo, como el color del mar en el horizonte, y prometían ingenio, humor y sabiduría, y sus poderosos hombros y su firme mandíbula estaban llenos de fuerza.»
Y encima forrao. Vamos, que solo le faltaba aparecer a cámara lenta a lomos de un corcel blanco por una playa paradisiaca. Como se ve, la idea de Wolverton era crear un personaje tan exageradamente guapo que la misma Leia sucumbiría irremediablemente (esta vez sin usar feromonas, como cierto príncipe fallen), y contra el que Han Solo no pudiera hacer nada, ya que a su lado parecería un piltrafilla de medio pelo. Problema: el autor simplifica tanto a los personajes, reduciéndolos a adolescentes con las hormonas disparadas, que se desdibujan por completo. Si los protagonistas hubieran actuado tal y como son, la novela habría acabado en la segunda página. Y para redondear la astracanada, C-3PO pasa de androide de protocolo involuntariamente gracioso a recitador de poemas eróticos y compositor de tonadillas viriles en homenaje a Solo.
DATHOMIR
Regresamos a la historia, ya que, como indicábamos, la aventura propiamente dicha empieza cuando llegan a Dathomir, creado también para esta novela. Han Solo, intentando conquistar a Leia con riquezas, había ganado en la citada partida de sabacc la posesión de este mundo de manos de una drackmariana, pero lo que no sabía es que no era como se lo habían pintado —un destino de ensueño en el que recuperar el amor de Leia—, sino uno más de los planetas que aun controlaba Zsinj y que el Emperador puso en cuarentena debido al miedo que tenía a las brujas. Sí, no es broma, y esta fue otra de las críticas que le cayeron al autor, aparte de otros calificativos como que toda la novela «apestaba» a fanzine. En este planeta, igual que en el Cúmulo de Hapes, se ha desarrollado una sociedad matriarcal, pero en este caso, a imitación de las amazonas de la mitología griega, relegando los hombres a las tareas domésticas y reproductivas. Sus habitantes femeninas aprendieron sus poderes de Allya, una Jedi renegada que fue exiliada a la colonia penal del planeta hacía seis siglos. Sus enseñanzas en la Fuerza, pervertidas con el tiempo, se convirtieron en una suerte de encantamientos y hechizos, similares a la tradición medieval europea, aunque no dejaban de ser meros rituales y parafernalias para la práctica de ésta, al estilo del entendimiento de la informática en el universo de Warhammer 40.000.
Teneniel (izquierda) y Gethzerion (derecha)
A la llegada de nuestros protagonistas al planeta, los habitantes están divididos en varios clanes, y de uno de ellos, el de la Montaña del Cántico, se ha escindido un grupo, conocido como «Hermanas de la Noche», que han sido consumidas por el Lado Oscuro de la Fuerza. Al mando del mencionado clan está Augwynne Djo, mientras que su hija, Gethzerion, es la cabeza de las Hermanas. A esta saga familiar se une Teneniel Djo, nieta de Augwynne, que formará un triángulo amoroso con Luke e Isolder, e incluso un cuadrado y un pentágono si sumamos en la ecuación a Han y Leia. De space opera a soap opera. Todos deberán unir sus fuerzas para derrotar a Gethzerion y huir del planeta, que recordemos, sigue dentro de los dominios de Zsinj.
MÁS ALLÁ DE EL CORTEJO
Como se ha dicho, esta novela plantó las semillas para el segundo arco de las novelas de la serie Ala-X, pero también creó otros personajes, como Isolder y Teneniel —padres de la, a posteriori, importantísima Tenel Ka Djo—, que luego serían rescatados en La Nueva Orden Jedi. Además, el mundo de las brujas de Dathomir fue referenciado en muchísimas obras del Universo Expandido, tanto novelas como cómics, así como redescubierto para las nuevas generaciones con The Clone Wars bajo un renovado halo que rozaba la brujería más extrema en el sentido más estricto de la frase «hacer posible lo imposible».
Brujas de Dathomir en The Clone Wars
Respecto a la boda de Han Solo y Leia, tenemos dos píldoras de información enterradas en textos de los años 90. En primer lugar, en Tales from Jabba’s Palace, en concreto en el epílogo, se nos dice que la bailarina Yarna d’al’ Gargan realizó la danza de los Setenta Velos Morados en el enlace, mientras que, en segundo lugar, en The Essential Chronology (2000) se nos detalla que la ceremonia se realizó en el consulado alderaaniano de Coruscant, con cientos de asistentes y miles de millones de espectadores a través de la HoloRed. Esto en Leyendas, porque en el nuevo canon la tenemos narrada en The Princess and the Scoundrel (Beth Revis, 2022).
Ilustración en The Essential Chronology
En esta novela también encontramos dos detalles curiosos relativos al pasado de Han Solo. El primero es la mención de su estancia en el planeta Mindar cuando era recluta imperial. Este mundo ya había sido mencionado en la novela Han Solo’s Revenge (Brian Daley, 1979), pero como «Mindor», ya que así lo encontramos como parte del nombre de un crucero, el Lady of Mindor. Este error, que podría haber pasado sin más, dio pie a que en la novela Luke Skywalker y las sombras de Mindor (Matthew Stover, 2008), cuando Han avista el planeta, se refiere a él de nuevo como «Mindar», siendo corregido por sus compañeros. La segunda información sobre el corelliano es su supuesta pertenencia a un linaje real, que lo convertiría en heredero de su planeta natal. Esta teoría partía de que descendía de Jonash e Solo, el príncipe-almirante de Corellia, que vivió tres milenios antes de los acontecimientos de la novela, y del que habría heredado el apellido. No ahondaremos más en esta idea, ya que la propia novela lo desmiente, pero nos da pistas de que ya se estaba trabajando en el pasado del contrabandista, como veríamos en la Trilogía de Han Solo, iniciada solo unos años después.
En un artículo publicado en la antología Nebula Awards 29: SFWA’s Choices For The Best Science Fiction And Fantasy Of The Year, en donde Wolverton era mencionado junto a Kevin J. Anderson en lo que a sus trabajos para 1994 dentro de la saga se refiere, se comenta que el autor fue contratado para crear una trilogía, pero finalmente se quedó en la novela que tenemos entre manos. En resumen, aunque algunas cosas nos las hayamos tomado a cachondeo, porque seguramente Wolverton las escribió riéndose de lo absurdas que eran, hemos visto que han influido y bastante en la saga. El tema del secuestro, quizá el más discutible de todos, podría ser un homenaje al rapto de Helena de Troya por parte de Paris, construyendo así el autor una mezcla de mitología griega y medieval en esta galaxia. Para terminar, y a colación de esto último, resulta que, ante muchas de las críticas que recibió, de las que ya hemos visto algunas, el propio autor argumentó, en una entrevista dentro de los foros de la web TheForce.net, que el propio George Lucas le mandó una carta felicitándole por tal grata lectura y reproducción del espíritu de sus personajes, así que, sabiendo del gusto por las influencias clásicas del director al comienzo de idear Star Wars, igual no vamos mal encaminados.
No queremos despedir el artículo sin mencionar los Micro Machines que Galoob sacó de esta novela, dentro de la serie Epic Collection, en su segunda tanda de tres, siendo este el sexto pack.
Micro Machines de la novela
Esperamos que os haya gustado la reseña y os animamos a rescatar estas viejas novelas Leyendas, pues aunque no es oro todo lo que reluce, siempre tienen la esencia de Star Wars. ¡Que la lectura os acompañe!
¡Hola, bibliotecarios! Este sábado hemos podido disfrutar en la Ciudad de las Artes de las Ciencias de Valencia del XII Training Day, con la Legión 501 – Spanish Garrison, es decir, la guarnición española de esta asociación, en todo su esplendor, ¡con 400 personajes de esta galaxia tan lejana desfilando ante nosotros!
El evento
Después de dos años aplazado por la pandemia, el Training Day se ha realizado este sábado 22 de octubre en el inmejorable marco de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. El evento ha constado de dos sesiones de photocall, para recaudar fondos para la Casa Ronald McDonald; y del desfile, iniciado a las 17:30 y que, partiendo del Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, ha rodeado las gigantescas láminas de agua, atravesado el Umbracle, rodeado el Hemisfèric, Palacio de las Artes Reina Sofia y el CaixaForum, para, finalmente, volver al Museo. A lo largo del recorrido se han congregado más de 20.000 personas de todas las edades.
Imagen del periódico Las ProvinciasImagen del periódico Las ProvinciasImagen del periódico Las Provincias Imagen cedida por el compañero bibliotecario Gerardo Rodríguez Imagen cedida por el compañero bibliotecario Gerardo RodríguezImagen propia, y es que ¡la Biblioteca del Templo Jedi también estuvo presente!
La Legión 501, como organización de fans, fue creada en 1997 por Albin Johnson y Tom Crews. Lo que empezó siendo un sitio web para compartir fotos personales, ataviados de trajes soldados de asalto hechos en casa, fue evolucionando hasta recibir el permiso de George Lucas en 2007 para poder usar los uniformes de manera oficial, siempre que no fuera para beneficio personal. Aunque en un principio la idea era vestirse de soldados de asalto, se expandió para incluir todos los tipos de uniforme Imperial, así como de otros villanos, ya fueran Sith, cazarrecompensas u otros personajes del Universo Expandido.
Además, en el 2000 se había fundado también la organización hermana, la Legión Rebelde, idéntica pero centrada en los personajes del otro bando. Así mismo, para los menores de 18 años, se creó también la Academia Galáctica, de manera que para eventos como el Training Day participan las tres asociaciones de manera conjunta. Como comentaremos a continuación, la labor de estas organizaciones es principalmente solidaria, ya que acuden a eventos para recaudar fondos para asociaciones benéficas, además de visitar hospitales, colegios, etc.
Visita al Hospital Álvaro Cunqueiro en Vigo
En cuanto al término «Legion 501», fue introducido por Timothy Zahn en su novela Survivor’s Quest, publicada en 2004 e inédita en nuestro idioma. Al año siguiente, para el estreno de La venganza de los Sith, se oficializó en las guías y en el merchandise como la unidad que acompañaba a Anakin Skywalker cuando se dirigía al Templo Jedi.
Anakin y la 501 llegando al Templo Jedi
Héroes del Imperio
No queremos despedir este artículo sin recomendaros el visionado del documental Heroes of the Empire, subido recientemente a Netflix. Filmado en 2018, nos muestra el funcionamiento y la gran labor social de la Legion 501 UK Garrison, haciendo hincapié en las visitas que realizan a hospitales infantiles, especialmente a niños con cáncer. Para alguien que no sea fan de Star Wars esto puede parecer una tontería, pero este documental nos enseña que no son solo adultos haciendo cosplay, son voluntarios alegrando la vida de unos niños con enfermedades muy graves y tratamientos extremadamente agresivos, cuya única alegría en semanas probablemente sea ver entrar en su habitación al mismísimo Darth Vader acompañado de soldados de asalto.
Póster del documental Heroes of the Empire (2018)
Si queréis más información sobre todas estas asociaciones, podéis consultar sus webs oficiales: Legión 501 (global y española), Legión Rebelde y Academia Galáctica. Para una explicación detalladísima de la 501, tenéis también este enlace. ¡Que la lectura os acompañe!
¡Hola bibliotecarios! Después del éxito de la anterior entrega de nuestra serie de antologías, volvemos a la carga con este tercer número titulado Soñando con galaxias muy lejanas Volumen 3, con más historias y más autores, con el cariño inigualable del producto creado por fans para fans. Igual que hicimos con los autores e historias de la anterior entrega, les damos paso en este artículo para que podáis conocerlos un poco más y descubrir cuales han sido sus inspiraciones e inquietudes a la hora de desarrollar estas narraciones.
Portada de la antología
Adrià Boix Sas | Deserción en Geonosis
Hola, soy Adrià, un fanático más de la saga que sueña cada día con relatos de esta galaxia tan lejana. En mis historias me gusta fusionar lo que pasa en el canon con lo que cuento, aprovechar escenarios, personajes y hechos, para que el lector pueda imaginar mejor donde está y qué ocurre. En este caso vemos la batalla de Geonosis desde otro ángulo, como un Jedi que entra en ese circo macabro que terminará en masacre. Espero que la disfruten.
Alberto Izquierdo López | El terror de Más Allá
¡Muy buenas! Soy Alberto Izquierdo López —alias ‘el Profe’, como últimamente me han dado por llamar—, y junto a Lara Franco Cobo, soy uno de los miembros del equipo de La biblioteca del Templo Jedi que, entre otras cosas, trabaja en los proyectos de las antologías literarias fanfic de Star Wars Soñando con galaxias muy lejanas, en calidad de editor, corrector y maquetador; no sin las inestimables enseñanzas de Jose Alabau Casaña y la confianza ciega de Gorka Salgado Sautu, desde luego. O, al menos, esas habían sido mis únicos labores hasta la anterior entrega, puesto que, para la actual, finalmente decidí lanzarme como un participante más, escribiendo mi propio relato corto basado en el universo de la saga que, lo cierto y verdad, casi estuve a punto de colar en la segunda antología. En cierto modo, ha sido fortuito que esperara, pues lo que en su momento era solo una idea, realmente requirió su tiempo entre que tomara forma y que un servidor se sintiera lo suficientemente experimentado como para plasmarla.
Mi relato, al que titulé como El terror de Más allá, no es realmente un trabajo de nuevo cuño, puesto que, de primeras, ya solamente una parte del título evoca el de aquel de cierta «Operation» aparecida en el año 2012 como parte de un bloque de misiones colectivas lanzado con la primera expansión del MMORPGStar Wars: The Old Republic. En el trasfondo de esa misión opcional, descansa parte del concepto en que se basa mi relato, al que, ya por mi cuenta, añadí toda una serie de elementos sacados tanto del propio lore del videojuego como también del extensísimo Universo Expandido de la continuidad Leyendas, pero que, todos, en sí mismos, compartían un aspecto del universo no cinematográfico de la saga especialmente sinónimo de lo que yo siempre entendí como terrorífico, sobrenatural o, en cierta manera, hasta parapsicológico. Pudiera parecer que, más allá del concepto original de la Fuerza, Star Wars fundamenta su base conceptual en una sencilla ciencia ficción espacial, pero la explotación de su rico universo por parte de ciertos autores, ha dado lugar a toda una serie de sucesos que escapan a las líneas de diseño creadas en origen por George Lucas y Ralph McQuarrie, y que llegan a rozar el campo del género del Terror cósmico. Escenas de comuniones místico espaciales; seres de formas angelicales, demoniacas o draconianas que cruzan el vacío tanto astral como físicamente; antiguas deidades tentaculares talladas en piedra con formas monstruosas; insectoides terroríficos, cuyas mentes colmenas acechan en lo desconocido; entidades sin forma que pueblan el vacío intergaláctico; seres más allá de los poderes de la creación que juegan con ella, rompiendo toda ley física… Ejemplos que a mí me evocan a uno de mis autores literarios favoritos: Howard Phillips Lovecraft; incluyendo, todo el cosmos que sus amigos y ‘discípulos’ enriquecieron.
El relato está totalmente imbuido en la gramática y manera de escribir que «el de Providence» hacía gala en sus obras de mayor suspense y dramatismo, llegando incluso a tener elementos que, a los que conozcan el universo mediático generado desde entonces, recordará más a las adaptaciones cinematográficas realizadas, que otra cosa. De hecho, lo escribí teniendo siempre en mente la sintonía principal de la película Dagon: La secta del mar, del año 2001, que tan inspiradora es siempre para cualquier tema relacionado con todo esto. Muy recomendable leerlo con ella en bucle, la verdad, para embriagarse del aura de terror desprendido de la incomprensión hacia lo desconocido, pero evocadoramente real, que he intentado plasmar con esa prosa en primera persona tan propia de él, y que resulta ideal para escenificar la sensación de imposibilidad y miedo en casi cualquier trasfondo el que uno se base.
Pido disculpas al pobre pueblo gree, al que he hecho blanco de mis locuras lovecraftianas por, las cosas como son, los evidentes parecidos anatómicos.
Alberto López Calvo “Claalc” | El primer encargo
La historia arranca justo después de la película Han Solo: Una historia de Star Wars, con el corelliano y el wookiee presentándose en Mos Eisley con motivo de trabajar para el «gánster de los gordos» del que le había hablado Beckett.
Alberto López Calvo nació en Santander el 11 de marzo de 1984. Informático de profesión, ejerció al mismo tiempo de crítico de cine durante cinco años en la web Jovenmanía del Gobierno de Cantabria y fue director de cortometrajes a nivel amateur, llegando a ganar el Premio del Jurado del III Concurso de Movilmetrajes de Foconorte por Webcam (2009). Es autor de varias novelas, siendo la primera de ellas Indiana Jones y el Reino Maldito (1993), escrita cuando tan solo tenía 9 años. A destacar 007: Libertad para Vengarse (2008), protagonizada por su Bond favorito, Pierce Brosnan, dado que tuvo tal acogida en formato digital por parte de los fans del espía que optó por publicarla por medio de UNO Editorial en 2016. Suyas son también Star Wars: Misión Fortuita (2002), publicada por Editorial Vivelibro en 2018, e Indiana Jones y el Sueño de la Serpiente (2014), disponible únicamente en formato digital a día de hoy. Su pasión por las franquicias de Star Wars, James Bond e Indiana Jones lo ha llevado a realizar todo tipo de proyectos sobre ellas, como juegos de mesa, vídeos, fotomontajes, relatos cortos, podcasts, guías, revistas… También ha colaborado con multitud de grupos y asociaciones relacionados con estas tres sagas. Es miembro del staff del Club Archivo 007 y colaborador de la AFIJ, las asociaciones españolas dedicadas a Bond e Indy, respectivamente. Es uno de los integrantes de The Force Group, del gran Jose Gracia, y, por supuesto, colabora también con la propia Biblioteca del Templo Jedi. Por ejemplo, es uno de los redactores de su revista, Biblioteca Jedi. Además, ha participado en convenciones como Cificom, CometCon o Cinefan Festival. Incluso ha organizado sus propios eventos, como las Jornadas Bondianas del Club Archivo 007 o las Jornadas Star Wars de Santander. Todo lo relacionado con Star Wars lo comparte a través de Taller Skywalker, su página de Facebook con canal de YouTube.
Alguer Mas Rofes | Antes de que acabe la guerra
Álvaro Aroca García | La fortaleza de obsidiana
La galaxia vive tiempos oscuros. Han pasado 10 años desde el final de las Guerras Clon y de la instauración del primer Imperio Galáctico. Un grupo de cazafortunas intenta sobrevivir bajo el ferro dominio del Imperio. Un encargo inesperado los llevará a uno de los lugares más oscuros del Borde Exterior, para enfrentarse a su destino…
Mi nombre es Álvaro, y soy de Andújar, en la provincia de Jaén. Soy Historiador y Profesor de Geografía e Historia. Mi pasión por Star Wars empezó desde mi niñez gracias a la primera escena de Darth Vader rodeado de stormtroopers en los pasillos de la Tantive IV en Una Nueva Esperanza. Desde entonces, Star Wars ha estado muy presente en mi vida tanto en lo personal, a modo de ocio, como en lo académico. Gracias al Máster de Historia de la Universidad de Granada y, a través de la asignatura de Historia e Imagen, pude realizar mi Trabajo de Fin de Máster sobre la saga: Star Wars: análisis histórico/cultural de una galaxia de no tan lejana.
El relato que he escrito para esta antología es un pequeño homenaje al cine bélico de la Segunda Guerra Mundial (e incluso a Rogue One: una historia de Star Wars) y, más concretamente, a aquellas películas donde un grupo de personajes tenían que infiltrarse tras las líneas enemigas para rescatar a alguien o destruir un objetivo concreto (Los cañones de Navarone, 12 del patíbulo, El desafío de las águilas, Salvar al soldado Ryan…) Con ligeros toques de terror y mucha acción, mi relato ha intentado tocar elementos de toda la saga Skywalker. Ha sido todo un regalo dar vida a esta pequeña historia y, sobre todo, ambientarlo en una de mis épocas favoritas de la saga, amén de poder escribir sobre mi personaje favorito de Star Wars. Espero que lo disfrutéis.
Cano Farragute | Marcha retornada
Escribir Marcha retornada fue muy fácil. Sé que no es lo que se espera que diga un escritor de su propia obra, pero la realidad es que existen tantos referentes para inspirarse en una historia de Star Wars, que lo difícil es no ver que esta historia ya existía antes de ser contada.
Esta galaxia muy, muy lejana, me ha permitido jugar con la tridimensionalidad y variedad de personajes, pretendiendo con sus personalidades llevar al lector a plantearse su posición en la ambigua ética que es el corazón de esta historia.
Mi nombre es Cano Farragute, y me gustan los relatos agridulces; que sea más agrio o más dulce, dependerá del lector. Espero que lo disfruten.
Cristina Gámez | Larso
Jon Larso es el ejemplo ideal de alguien que no tiene nada que perder: eso lo convierte en el agente perfecto para una misión del submundo donde nada es lo que parece.
Soy Cristina Gámez y tengo 31 años. Natural de Los Palacios (Sevilla), siempre he adorado leer y escribir. Como amante de Star Wars sueño con mil y una historias que escribo y que atesoro para mí misma y a ratos comparto con mis círculos cercanos.
Mi zona de confort son los personajes con un alineamiento caótico neutral, ni buenos ni malos. Me gusta abordar sentimientos complejos y decisiones grises. La cara más humana de la moneda en un universo en el que siempre estuvieron bien definidos los conceptos del bien y el mal.
Esta brevísima historia de Larso es una primera toma de contacto para algo muchísimo mayor. Espero que la disfrutéis tanto como yo lo hice al escribirla.
David Pablo Bellido Herrero | Incursión en Kashyyyk
Soy creador del canal de YouTube dedicado a Star Wars Perdidos en Hoth junto a Jesús Jiménez. También soy un gran fan de la literatura en general y este ha sido mi primer acercamiento a los relatos de Star Wars, aunque escribo desde hace años a título personal. En lo profesional, soy violinista, actualmente con una plaza en la orquesta de La Hays, pero supongo que eso no es de interés para esto XD.
Como enamorado de la trilogía original siempre he fantaseado con más historias de la Guerra Civil Galáctica. Me encantaría que Lucasfilm indagara en las historias del Imperio y la Rebelión entre los Episodios IV y V. Con este relato quise marcar un posible comienzo para esas historias, con nuevos personajes, alguna sopresa llegada desde las historias de las precuelas y, sobre todo, abriendo paso a nuevas historias que pudieran llegar en un futuro.
Eduardo Martin Macho | Los hermanos y el monstruo
Dos jóvenes llegan a un planeta selvático del Borde Exterior siguiendo una pista que podría llevarlos hasta su maestro, quien desapareció en combate durante la guerra contra el Imperio Eterno de Zakuul. Sin embargo, una vez ya dentro de la atmósfera del planeta, su nave es derribada y se precipita contra el suelo. Recuerdos del pasado, cuentas pendientes, cazadores y cazados se mezclan en la espesura de la jungla mientras la lluvia no cesa…
Soy Edu y tengo 29 años. Aunque soy de España, resido en EE UU desde hace 6 años (y los que me quedan) y todavía recuerdo el día en que vi por primera vez el Episodio IV y al terminarla lo único que se me ocurrió fue girarme hacia mi padre con un millón de preguntas ante lo cual él simplemente me respondió: “tranquilo, que hay dos más”. Después vinieron las precuelas, las secuelas, series, los juegos (Dark Forces II, qué recuerdos) y todo esto solo para decir que ésta, junto a otras, es una saga que me lleva acompañando toda la vida.
Siempre me ha gustado imaginar historias en mundos ya existentes o de invención propia, pero no fue hasta hace un par de años que me puse a escribir y a intentar hacerlo con regularidad. Casi siempre parto de una premisa y después me dejo llevar o, mejor dicho, que los personajes me lleven adonde ellos sientan y crean que hay que ir. Este breve relato es parte de una historia mayor en la que busco que quienes la lean den cosas por sentado para luego llevarse alguna sorpresa que otra. Ojalá que la disfrutéis. Muchas gracias por vuestro tiempo.
Félix Sánchez-Laulhé “Shuco7” | Duda
Lo tiene decidido. Sabe que tiene que ser así. No hay vuelta atrás. Es lo más importante de lo que queda de su vida. Lleva años haciéndose a la idea. Planifica todo hasta el más mínimo detalle. Sin quererlo, ocupa toda su razón de ser. Toda su existencia. Solo vive para la llegada de ese momento. Pero cuando este llega, …duda.
Mi nombre es Félix Sánchez- Laulhé, aunque en las redes soy conocido como Shuco7. Soy amante y seguidor de nuestra galaxia muy, muy lejana desde una edad muy temprana, cuando en un cumpleaños se proyectó la película Star Wars. A partir de ahí mi vida, en mayor o menor medida, siempre ha estado acompañada de este maravilloso universo.
La idea para desarrollar este relato me surge al pensar en cómo la toma de cualquier gran decisión a lo largo de la vida puede llegar a cambiarla totalmente. Desde fuera, parece una decisión sencilla pero sabemos que detrás de ello hay muchas horas de reflexión y análisis que además, se acentúan cuando llega el punto de no retorno. Y te asaltan las dudas. Yo me preguntaba si le ocurrirá lo mismo a los protagonistas de las sagas fantásticas. Ellos siempre parece tenerlo claro, pero… ¿hasta qué punto es esto verdad? Me fascinaba la idea de pensar en que los personajes de Star Wars son, en parte como nosotros. Con sus dudas y titubeos cuando se les presenta una gran decisión.
No querría terminar sin agradecer a todos los componentes de La Biblioteca del Templo Jedi por su trabajo desinteresado para cumplir el sueño que es el poder ver en papel nuestros relatos y convertirnos en autores Star Wars. Ahora ya solo me queda esperar que disfrutéis del relato tanto como yo lo he hecho escribiéndolo.
Jairo J. Estudillo | El reflejo invidente
Me llamo Jairo José, aunque se me conoce más como Kruzio Baal, tengo 32 años, de Málaga afincado en Vizcaya, llevo escribiendo relatos desde los 11 años, con mayor o menor acierto, pero siempre con ganas.
Siento que no se le da valor a la Fuerza ni al lado Oscuro ni a los villanos, por eso escribí este el tercer relato que en esta ocasión tiene que ver con la trilogía de Disney (de la cual no soy fan, pero disfruto detalles).
Disfruten y lean.
Javier Martínez Yuste | El destino de los guardianes
A todos nos quedaron muchas preguntas cuando acabó el Episodio IX El ascenso de Skywalker. Los Guardianes del Archivo han estado presentes en esta antología desde el primer volumen y han ido expandiendo su historia relato tras relato, autor tras autor, pero es verdad que nunca tuvieron un final concreto planeado.
Con este relato, mi intención es dar respuesta a algunas de las preguntas que quedaron sin contestar en la película utilizando para ello a este grupo de personajes, y uniendo los hilos de forma que a nadie le resulte extraño y puedan tener también su momento de interacción con los protagonistas de la Saga.
Podría contar más, pero el resto queda codificado en los canales de Fulcrum…
Jeffrey Antonio Palma Herrera | El principio del odio
Jose Alabau Casaña | Extracción
Hola de nuevo bibliotecarios. Muchos me conoceréis ya de la web (especialmente por los artículos más «densos» y las guías), así como por la revista, de manera que pasaré directamente a la historia. En el anterior volumen participé, además de con la portada, con el relato El arquitecto, pero para esta ocasión me apatecía escribir una narración más ligera y no tan sujeta a eventos o personajes ya conocidos. Es decir, me lo tomé como un pasatiempo, como una historia que me gustaría leer sin tener que estar consultando la Wookieepedia constantemente para captar todas las referencias. El título, Extracción, es un homenaje a la reciente Tyler Rake, de la que toma su nombre original, añadiendo pizcas de Black Hawk derribado y toques de la saga Misión Imposible. En resumidas cuentas, un relato de acción dentro de un contexto bélico extremo.
En cuanto a la portada, la idea era variar un poco el estilo respecto a la segunda (igual que ésta era diferente de la primera). Al recopilar historias tan diferentes, el diseño tenía que ser algo neutro, que se entendiera que era un libro con relatos de Star Wars pero al mismo tiempo que no que fuera muy específico de una temática concreta. Espero que os guste tanto la historia como el diseño de la portada y ya sabéis, ¡que la lectura os acompañe!
Jose Javier Sevilla Vilches | Tormenta
¡Hola! Soy Jose Javier, aunque todos me llaman Jota. Soy ingeniero para conseguir construir un Ala-X en un futuro y por más que me guste leer libros y cómics, hasta ahora mi creatividad se centraba más en la artesanía que en la escritura… Pero con esta oportunidad, me animaré a seguir intentando hacer relatos de este maravilloso universo. El relato que he escrito es el viaje de un anciano perdido en un planeta alejado. O quizá algo más, eso, ahora, depende de ti… Si quieres ver cosas de artesanía que hago, aquí tienes mi Instagram: artedefrikis.
Juan Pino Rodil | 1978
Mi padre era alcohólico y maltrataba a nuestra madre casi todos los días. Nuestra infancia y adolescencia mejoró un poco cuando ella nos llevó a ver La Guerra de las Galaxias en 1978, pues ya teníamos toda una galaxia para evadirnos de nuestra situación.
Tanto me fascinó su creatividad y fantasía que entre 1980 y 1981 dibujé mi adaptación al comic a “todo color” en 36 páginas. Posteriormente autoedité esa obra bajo el título de Por Siempre La Guerra de las Galaxias y sus 80 ejemplares se repartieron entre Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Turquía, Países Bajos, Uruguay, España… lo que me produjo una enorme satisfacción al poder compartir este recuerdo de la infancia con tantos fans. El primer ejemplar fue para La Biblioteca del Templo Jedi.
Respecto al relato incluido en esta magnífica antología, y para no desvelar su contenido, diré que está basado en un hecho real.
Mi mayor agradecimiento a La Biblioteca del Templo Jedi y a su entusiasta equipo.
MTFBWY.
Julián Navarro Rodero | Una estrella mortal
Tras muchos años leyendo libros, un día me decidí a comenzar a escribirlos. Era lógico empezar a escribir sobre un mundo que me apasiona desde que tengo uso de razón. Un mundo tan fantástico que te permite crear historias dentro de un universo completamente diferente. Hablo, claro está de La Guerra de las Galaxias. Además de varios relatos fanfic, me encuentro inmerso en la colosal tarea de escribir una novela basada en el universo de George Lucas. Sí, estoy un poco loco.
En este relato que he titulado Una estrella mortal traigo una clásica historia de aventuras en la que un soldado del remanente imperial se ve inmerso en una misión de exploración. Historia, secretos, misterio y aventura se unirán en un relato con un trasfondo muy cuidado y con claras influencias de la historia y mitología mesoamericana. Una historia que trascurre una década después de la caída del Imperio y que se entrelaza con el canon para formar una historia entretenida y sólida.
Marcos Fernández Berruezo | Armaduras imperiales y chapuzas a raudales
Hello there, fanáticos de Star Wars y lectores de esta antología de relatos. Mi nombre es Marcos Fernández Berruezo, soy de León y he de confesaros algo antes de nada: no soy fan de Star Wars desde muy pequeño como muchos de vosotros seréis. Con esto sé que avergonzaré a muchos fans tanto como Jar Jar Binks a los suyos (no más, porque eso es imposible), pero es la realidad. Mi padre me ponía la trilogía clásica y a mí, sin más. No fui al cine a ver La amenaza fantasma, de la misma forma que no fui a ver El ataque de los clones. Mi pobre padre se conformó con ir con mi hermano. Lo que sí hacía era jugar a sus videojuegos, como el Super Star Wars de SNES o el del Episodio I de PS1 (ambos bastante complicados, por cierto), pero teniendo en cuenta que jugaba a todo videojuego que se me ponía por delante, no es algo que significara mucho.
Fue en el año 2004 cuando comenzó mi particular fiebre por Star Wars. Aunque hasta ese momento solo me había llamado ligeramente la atención, en 2004, con 12 años, y a unos meses de que se estrenara en cines La venganza de los sith, me convertí en el fan que estaba destinado a ser. Devoraba revistas sobre la saga y, ahora sí, me tiraba a sus videojuegos para conocer más de su lore. Llegué a estar realmente obsesionado con el Episodio III y me veía todo lo que podía de la peli antes de su estreno, pues eran tiempos en que los spoilers me importaban menos que a Jabba la integridad física de sus esclavas. Ahora podría decir que estaba hypeado, pero eran tiempos en los que esa palabra nos sonaba a jawés, así que simplemente me limitaba a decir: “fuah chaval, qué ganas tengo de ver a Anakin y Obi-Wan curtirse el lomo”. Por fortuna, mi vocabulario con los años se refinó un poco para poder escribir relatos decentes como estos que os presento.
La experiencia de ver esa película en el cine podría definirla con muchas palabras refinadas de esas que intentas meter en los relatos para parecer más culto, pero lo dejaré en que fue BRUTAL. De esa sala de cine, aquella noche del lunes 23 de mayo de 2005, no solo salió un fan de Star Wars, salió un férreo amante de La venganza de los sith, la peli de la saga que más veces he visto. Si algo me apasiona de esa peli es el viaje en la psique de Anakin, su precipitación al abismo más hondo y oscuro de su mente, al que se tiraba agarrándose a un hilo de luz proyectado por el amor de Padmé, y que no desaparecería así como así incluso convertido en uno de los mayores villanos de la historia de la cultura popular.
Habitualmente escribo mis propios relatos, muchos de ellos con este toque reflexivo e introspectivo, narrados en primera persona. Pero, claro, no siempre uno es intensito. También le gusta reírse con chorradas, al fin y al cabo, es otra forma de combatir nuestros demonios más implacables y nuestros temores más arraigados. No siempre hay que adentrarse en la insondable oscuridad del abismo de nuestra locura, a veces basta con burlarnos de él o dejarnos llevar por el sinsentido y la absurdez. Sin intención de romantizar nada, en ocasiones dejarse llevar por la “locura” (bien entrecomillado el término) puede ser divertido y catártico. Así que el humor se convierte en un arma poderosa. Y aunque soy el primero que disfruta con muchos tipos de humor y consumiendo pelis, series, cómics, libros o videojuegos humorísticos nunca había escrito nada de esta índole. Siempre me pongo demasiado serio cuando escribo, tal vez porque en mi vida normal no lo soy tantísimo.
El caso es que llevaba tiempo teniendo ganas de escribir algo así, de risa, absurdo, pero no sabía el qué ni cómo enfocarlo. Hacer reír al lector me parece más difícil que hacerle llorar o crear angustia a la hora de escribir, así que para mí suponía un reto. Una noche de junio de 2021, por alguna razón que desconozco, me vino la idea de crear un relato humorístico de Star Wars. ¿Y qué es lo que más risa suele dar y de lo que se suele hacer más mofa? De Jar Jar Binks, el personaje más divertido de la saga y con el que millones de personas nos reímos a carcajadas cada vez que abre la bo… Venga, no en serio, el humor lo dejamos para el relato. Me refiero al hecho de que los imperiales sean tan sumamente paquetes, no den ni una y duren menos que una rana al lado de Grogu. ¿Y si doy una explicación al motivo de tal desastre? Al menos al hecho de que con un simple disparo caigan tiesos. La saga ya está llena de explicaciones sobre cosas grandilocuentes como el surgimiento de la Rebelión, pero nadie habla de lo que todo el mundo quiere que se hable: ¿quién diantres diseñó esas armaduras y por qué al Emperador le parecía bien que su poderoso e inconmensurable ejército fuese ataviado con tales plasticuchos inservibles? Este relato inicialmente se llamaba El peor enemigo del Imperio, pero, como buen lector de los tebeos de Bruguera en general y Mortadelo y Filemón en particular, sobre todo en mis tiempos mozos, lo rebauticé como Armaduras imperiales y chapuzas a raudales.
Un mes después de escribirlo vi el llamamiento a escritores frikis de Star Wars para crear esta maravillosa antología, así que no dudé en enviar el relato que han tenido a bien publicarme, lo cual agradezco enormemente al equipo de La Biblioteca del Templo Jedi. Con que alguien esboce una sonrisa leyéndolo me daré por satisfecho.
María Rojas Ramírez | Reencuentro
Buenas a todos, soy María Rojas Ramírez autora del relato Reencuentro, que forma parte de este nuevo volumen de Soñando con galaxias muy lejanas. Este relato tiene como protagonistas a mi personaje de Star Wars, Kyra, y a otro personaje muy querido en la saga, Ahsoka. Ambas se reencuentran en una situación algo peliaguda de la cual tienen que ingeniárselas para escapar. Este relato fue algo difícil de escribir, pero el resultado final acabo convenciendome. Espero que os guste y gracias a La Biblioteca del Templo Jedi por volver a darme esta oportunidad.
Mariana Paola Gutiérrez Escatena | Memorias de un secuestro: La niña de los cabellos de lava
Mi nombre es Mariana Paola Gutiérrez Escatena, soy de Córdoba, Argentina. Escribo desde pequeña, porque es mi manera de expresarme, casi como mi forma de hablar. Por eso esta oportunidad es valiosa para mi y solo espero que lo escrito os parezca de vuestro agrado.
Historia de un secuestro: La niña de los cabellos de lava se basa en Mara Jade, Mano del Emperador, contrabandista, maestra Jedi de la Nueva Orden, esposa de Luke Skywalker y madre de su único hijo Ben. Pero no hablaremos de esa etapa, sino mucho antes.
Mara Jade, aunque no canónica, es uno de los personajes más destacados, y como tal, quizás uno de los más complejos de Star Wars. Es producto del ingenio del gran Timothy Zahn y supimos de ella por primera vez en 1991 con la gran obra Herederos del Imperio, a partir de ahí la disfrutamos en más de 80 historias entre novelas, cómics y relatos cortos. Pero todos ellos tienen una particularidad, es un personaje sin pasado, toda su historia se ha contado desde la perspectiva como Mano del Emperador o maestra Jedi. El autor no nos ha revelado nunca su pasado y una de las pocas cosas que sabemos se pudieron leer en las páginas de La ultima orden. Fue alejada de su familia, aparentemente secuestrada y llevada con mismísimo Darth Sidiuos para convertirse en una de sus armas más letales y leales.
«…Las víctimas huyen y se esconden. Las presas huyen y se esconden. Pero yo no soy una víctima. Y no soy una presa. Soy la Mano del Emperador. Soy la depredadora definitiva…”
Mara Jade ha sido desde entonces mi personaje favorito de toda la galaxia. Esa solitaria mujer criada para ser la justicia implacable del Imperio, pero que a pesar de perder sus lazos familiares, de ser entrenada para asesinar, investigar, robar, torturar, usar la fuerza como un herramienta del mal, nunca perdió su esencia de bondad, justicia y nobleza, como si a pesar de no tener recuerdos sobre su infancia, ahí estaba todo eso en su interior. Sí, cumplió con las órdenes de su amo, pero sólo después de poner en la balanza todo el panorama del acusado. Nadie veía el destello violeta de su sable de luz, sin que ella diera su veredicto final.
Esta aventura es un atrevimiento, un deseo convertido en una pequeña historia en mi mente para luego ser plasmada aquí, tomando en cuenta la necesidad de saber más sobre ella. ¿Por qué a pesar de criarse de una manera brutal, con el entrenamiento de “elite militar” más estricto, siendo torturada, golpeada y pasando sus días entre misiones y soledad, ella no mostraba esa oscuridad que su puesto requería? ¿Por qué se tomaba todas las molestías para verificar la culpabilidad o no de los señalados por el imperio? ¿Por qué defender a los inocentes ante la persona más peligrosa de la galaxia cuando entendía que era lo correcto? ¿Por qué no asesinaba por asesinar, simplemente cumpliendo órdenes?
Aquí indagarás en sus primeros años, en como fue secuestrada, torturada, eliminaron sus recuerdos, entrenada para ser letal, pero también verás la pequeña parte de su vida que la marcó y le dió esa particular forma de ser. Esta historia no indagará quizás en todas esas preguntas que me surgieron para escribir, pero abrirá el camino para encontrar algunas respuestas, aquellas que he pensado tanto tiempo y que hoy de alguna manera se convierten en realidad. Solo espero que os guste como a mí y que la lectura os acompañe siempre.
«Soy una luchadora. Siempre he sido una luchadora. Las pocas veces que he estado en el ocio, he sido miserable. Quiero retos, los anhelo» Mara Jade Skywalker.
Nicolás D’Opazo Gallego | Colección de sirvientes
Visité por primera vez esta galaxia tan lejana gracias a una reposición de la trilogía original que retransmitieron por televisión cuando era pequeño; a causa, seguramente, del estreno de la primera de las precuelas en el cine. Una vez me introduje en los mundos de la saga, no dejé de explorarlos, y me acompañaron conforme fui creciendo, ya fuera a través de películas, las series posteriores o cualquier otro medio con el que surgiera la oportunidad. Al mismo tiempo, fui leyendo todo lo que caía en mis manos, especialmente novelas de ciencia ficción y fantasía, aunque hasta el día de hoy he disfrutado de muchos otros géneros. El cómic francobelga también es una de mis aficiones, y últimamente estoy teniendo una pequeña recaída en el manga.
La semilla de Colección de sirvientes surgió de mi interés por explorar la vida de un guardia imperial después de El Retorno del Jedi, aunque acabé llevando esa idea varias décadas más allá al plantearme dónde podría recaer su fidelidad con el escenario que conocemos a través de las últimas películas. La trama me condujo a Exegol y supuso una oportunidad para conocer un poco su sociedad, explorar la otra cara de ciertos eventos e hilarlos con alguna que otra propuesta que me llamó la atención en los primeros borradores que nos llegaron sobre las secuelas.
Pau Garriga Santapau “elchopin” | La resistencia de Naboo
«¡El número de bajas es catastrófico! ¡Debemos acceder a sus deseos! ¡Debéis contactar conmigo!»
Este relato cuenta la valiente historia de aquellas y aquellos soldados de Naboo que lucharon para liberar su planeta de la opresión a la que les sometía la Federación de Comercio. Una historia del débil contra el fuerte, de guerrillas clandestinas, de vínculos entre compañeros de armas, y también de futuros truncados. En definitiva, una historia de Star Wars…
Mi nombre es Pau Garriga, aunque por internet me suelo hacer llamar “elchopin”. Soy de Vinaròs, una pequeña ciudad justo en la frontera entre el País Valenciano y Cataluña. Soy musicólogo y profesor, aunque siempre me ha picado el gusanillo de esto de escribir. Desde niño que he estado imaginando historias de Star Wars en mi cabeza. Casi podría decir que tenía mi propio “Universo expandido” personal. Así que, cuando me encontré con esta oportunidad de escribir un relato, no dudé en intentarlo.
Espero que este sea el primero de muchos. ¡Que la Fuerza y la lectura os acompañen!
Pep Valls | El circo del gran Zadunni
Soy Pep Valls de Terrassa (Barcelona). Algunos ya conoceréis mis relatos si habéis tenido el placer de leer los volúmenes 1 y 2 de Soñando con Galaxias muy lejanas. Soy maestro de profesión y de forma amateur me gusta crear contenido, ya sea escribiendo relatos o guiones y dibujando tiras cómicas, carteles, personajes… También soy aficionado al cine en general, al arte y a Star Wars en todas sus dimensiones y posibilidades. Formo parte del staff del podcast Conexión a Skynet de cine, donde llevo el apartado “Todo es Star Wars” donde comento los puntos en común de la película que analizamos con nuestra saga favorita.
Lo primero que me fascinó de Star Wars fué el malvado Darth Vader cuando, de chico, vi el Episodio IV en VHS. Intenté taparme la cara con un cojín pero poco a poco fuí sacando los ojos para ver ese villano con esa respiración tan profunda. Desde ese día quedé prendado de la saga y ya nunca más la he podido abandonar. Consumo todos lo libros starwarsiles que me llegan y intento coleccionar sus productos siempre que la economía me lo permite.
Lo que más me gusta de Star Wars como fan es que, aunque Disney sigue expandiendo la saga con películas, series, novelas, cómics… las posibilidades són tan infinitas que permite que los fanboys con la mente inquieta, como yo, podamos crear material para aumentarla y compartirlo entre nosotros. Pienso que igual que ahora al material del antiguo Universo Expandido se le pone una franja dorada con la palabra «Leyendas», al material que creamos los fans se le tendría que poner una franja roja donde ponga «fan made» y así hacer un código internacional. ¿Estaría bien verdad?
Mi relato en este volúmen 3, se titula El circo del gran Zadunni. Trata sobre un niño de 11 años que vive en Corellia y trabaja en el desguace de un astillero imperial. Hace tiempo que tiene un sueño muy real sobre un espectáculo de circo y ese sueño se ve siempre interrumpido. Hoy el circo del gran Zadunni hará una función especial para los trabajadores del astillero donde trabaja y podrá comprobar que todo lo soñado ha sido producto de su imaginación, o no.
Pilar Rodríguez | El juego de Sabel
“Hablo de golpearles desde dentro. Tenemos recursos, la información necesaria y tú posees anonimato y unos contactos de los que yo carezco. ¿Sabes? La mayor parte de la burocracia Rebelde, de sus instituciones no son sino restos del Imperio: no es algo desconocido para mí, pasé veinte años de mi vida jugando con esas reglas, sé cómo funcionan, cómo palpitan mil veces mejor que ellos. Puedo volver a jugar. Y crear una nueva identidad es sencillo, tal vez demasiado”
Mi nombre es Pilar, nací al tiempo que la saga, y siempre me ha fascinado el universo. Crecí buscando unas estrellas ya imposibles de encontrar en los cielos de Madrid. Y gracias a Star Wars he podido viajar a mundos lejanos, vivir aventuras que jamás imaginé y, sobre todo, he podido seguir disfrutando como una chiquilla durante todos estos años.
Escribo desde que tengo uso de razón. He publicado varios relatos, de terror, fantasía y ciencia-ficción y, sin embargo, este es muy especial para mí.
Es Star Wars.
No puedo evitar sentir simpatía por los perdedores (y, secretamente, ahora que sólo estamos tú y yo, lector, te confesaré mi íntima predilección por los Imperiales). Un perdedor no siempre ha de ser “el malo”; simplemente, la historia la acaban contando los vencedores. Así que, ¿y si no la contamos desde el punto de vista de un ganador? Con El juego de Sabel he intentado justo eso: que una perdedora, una “de los malos” sea tu heroína. He intentado que, al final del relato, simpatices con ella, que su pérdida sea la tuya y, sobre todo, que desees que Sabel gane la partida cuando conozcas su historia.
Muchas gracias por tu tiempo y espero que disfrutes con su lectura tanto como yo he disfrutado al escribirlo.
¡Que la Fuerza te acompañe, querido lector!
Redan Dicor | Chico malo
Soy de Córdoba (España). La guerra de las galaxias, o sea, Star Wars, ha convivido conmigo desde la Trilogía original. El por qué, no lo sé, pero supongo que será por los designios de la Fuerza. Además de las películas, las novelas y el Universo Expandido en ellas presentado es mi pasión preferida de la saga.
Chico malo está escrito en primera persona. Es una pequeña narración a modo de fanfic dentro del universo de Star Wars. Es una reflexión de los seres que habitan en los niveles inferiores de las mega ciudades, en este caso la ecumenópolis de Coruscant. Escoria olvidada, marginal y desechable de la galaxia, generalmente representados por alienígenas. Seres sin ideales, supervivientes, aquellos que le perdieron el miedo a la muerte, porque viven en ella. Y no hay mejor sitio en SW para concentrar a estos personajes que en su lugar de asueto, la cantina. George Lucas en 1973, en su preliminar de 13 páginas de The Star Wars, ya incluía una escena en una cantina llena de una gran diversidad de exótico y extraños alienígenas que ríen y beben.
Mi relato básicamente surgió al leer la trilogía de novelas de Coruscant Nights (2008-2009) pertenecientes al antiguo Universo expandido, y que no han sido publicadas en castellano. Michael Reaves ambientó esta trilogía en los tiempos oscuros y en el inframundo de la capital galáctica, a modo de novela negra con variopintos personajes inadaptados e inconformistas.
El suspense, la intriga e incluso el ingenio está presente. Dinámica a la vez que sorpresiva. Como dijo en su momento Carlo Rovelli (unos de mis preferidos divulgadores científicos), «la diferencia entre pasado y futuro es un juego, el tiempo es contar historias», y eso es lo que he pretendido en esta humilde narración.
Sergio Toboso | La búsqueda del Holocrón
Espero que no me abucheéis, pero debo confesaros algo antes de presentarme. Entre ser trekkie y ser warie estoy al 65%/35%.
Sí amigos, soy más trekkie que warie. Y además, tengo un canal de YouTube dedicado en exclusiva a esta otra gran saga de ciencia ficción llamado Cosas de Star Trek. Ya sabéis, subscribíos o una horda de klingons furiosos, junto a un escuadrón de Death Troopers, os las hará pasar canutas.
Volviendo al tema que nos ocupa, mi nombre es Sergio Toboso Piñar. Tengo 44 años, y soy de Figueres (Girona > Cataluña > España > Europa > La Tierra > Sector 001 > Vía Láctea > Universo). En lo profesional soy freelance y me dedico a temas relacionados con servicios en Internet, y en lo personal, muy orgulloso en definirme como trekkie, warie, whovian, gater, frakker y muchas más palabras raras. Participo en varias entidades y podcasts hablando y dinamizando los juegos de mesa y los juegos de rol, y la culturilla friki en general. Y finalmente, para acabar con un toque “cultural” a esta mini presentación, comentar también que soy uno de los editores responsables de editar y traer cómics de Star Trek a España, en la Editorial Drakul.
Sobre el relato, sin querer caer en el spoiler, el título La búsqueda del Holocrón tiene algo de clickbait, porque si la Fuerza quiere lo acabaras encontrando, sin querer buscarlo.
Pero tengo que contaros que el concepto general del relato nació hará cosa de unos 10-15 años, en formato de guion para un cortometraje. Nos pilló en una época donde éramos más jóvenes, disponíamos de algo más de tiempo libre y en el grupo había el típico colega con una cámara de vídeo. Fue en una sesión de rol dónde surgió la idea de hacer un corto ambientado en Star Wars. Le dimos vueltas a la cabeza para pensar el argumento, escribimos el guión, empezamos a buscar los recursos y las localizaciones. Y ya teníamos un par de trajes preparados, el lugar donde grabar, las espadas láser y la coreografía ensayada. Pero el traje de Darth Vader y el mínimo de FX necesario hicieron que el proyecto se nos hiciera muy cuesta arriba, y lo acabamos dejando. Recuerdo que tampoco nos importo mucho, ya que teníamos más actividades frikis para hacer.
La carpeta con el guion y otros recursos, como imágenes, modelos 3D, pruebas en vídeo de cromas, etc, está a salvo en un backup. Nunca se sabe si el corto acabará convirtiéndose en realidad.
Shawnort | La dualidad del cristal
Hola, el nombre que estaré usando es Shawnort, pues me siento más cómodo con ese pseudónimo. Mi relación con Star wars comenzó a una muy temprana edad. Recuerdo perfectamente que fue con el juego de Lego Star wars de la trilogía original. A partir de ahí, ha sido una constante en mi vida y un mundo que me apasiona. Y que pienso seguir llevando conmigo por el resto de mi vida.
La historia de este texto casualmente poco tiene que ver con Star Wars en su concepción. Escribir me relaja, cosa que necesitaba para calmar los nervios universitarios. Influenciado por el Cosmere y las novelas de fantasía china, cree a los protagonistas, Taim y Long Liang, hermanos jurados. Cuando vi el concurso, pensé que porqué no, iba a intentarlo, en el peor de los casos lo rechazarían. Y vaya sorpresa me he llevado. La cave de la historia es la necesidad de uno de los personajes de recargar su medio de transporte, experimentando de primera mano la mitología de Star Wars. Espero que os entretenga.
Xabier Gorriz Espinar | La muerte del guardián
La Purga fue un evento catastrófico para la extinta Orden Jedi. Los pocos suficientemente afortunados como para escapar de las garras del Imperio sobreviven como pueden en los rincones más apartados de la galaxia. Jaqdem Ranorus, antes Caballero Jedi, lleva años oculto en Linfau, la capital del remoto mundo de Oben IV. Despojado de su identidad, de sus camaradas, de su hogar e incluso de su pasado, el que ahora se hace llamar Remileo acepta todo tipo de encargos con tal de tener suficiente comida para llevarse a la boca. Su estrategia le ha funcionado hasta ahora. Sin embargo, nada puede detener al Imperio.
Me llamo Xabier, aunque en las redes me conocen como Feren. Llevo siendo un fan de la saga desde que era pequeñito y se ha convertido en una de mis pasiones. Otra de ellas es la escritura, así que lógicamente ambas se han encontrado en más de una ocasión y he escrito varios relatos y fan fics ambientados en la galaxia de Star Wars. Es la primera vez que participo en esta antología y espero que os guste tanto como me ha gustado a mí escribirlo. La Muerte del Guardián es, finalmente, una aproximación hacia diferentes clases de oscuridad que todo el mundo puede experimentar en las circunstancias apropiadas. No siempre existe redención y aunque exista, no tiene por qué ir hacia la dirección que nosotros esperaríamos.
Esperamos desde La Biblioteca del Templo Jedi que estos pequeños textos os hayan ayudado a conocer un poquito más a los autores de este libro, así como las motivaciones que les llevaron a crear estas historias. Por puesto, no podemos más que recomendaros que adquiráis este volumen para que podáis disfrutar de los relatos. ¡Que la lectura os acompañe!
¡Hola, bibliotecarios! Hoy vamos a hablar sobre Phil Tippet, artista que participó en la creación de los efectos visuales de la Trilogía Original, y, de paso, comentar su obra maestra, Mad God, estrenada en 2021 tras la friolera de treinta años de producción. Y es que el título, traducible como «El dios loco», no podría ser más acertado, al ser Tippett el creador absoluto de este cosmos animado.
Phil Tippett
Nuestro protagonista nació en 1951 en Berkely, EEUU. De pequeño, quedó impresionado con la película Simbad y la princesa (The 7th Voyage of Sinbad, 1958), del maestro del stop motion Ray Harryhausen, lo que marcaría su carrera artística. En 1975 fue contratado por George Lucas para que se incorporara a la recién fundada Industrial Light & Magic, empresa que estaba desarrollando los efectos visuales de Una nueva esperanza. En esta película, Tippett se encargaría de la creación del ajedrez holográfico, conocido como dejarik. Tras el estreno, participaría en Piraña (Piranha, 1978), pero el salto en su carrera se produjo realmente con el Episodio V, y es que para El Imperio contraataca, el equipo de Phil Tippett recuperó una vieja técnica de animación de los años 20, creada por el artista Ladislas Starevich.
Phil Tippett animando los AT-AT, un tauntaun y el rancor
Bautizada para la ocasión como go motion, se trataba de una evolución del stop motion, en la que el objeto se fotografiaba con un ligero movimiento, de manera que la imagen no quedara nítida, adquiriendo un desenfoque de movimiento que le diera más realismo. Esta técnica es más compleja, ya que necesita de una serie de varillas metálicas con motores conectados a un ordenador para almacenar todas las posiciones. El primer uso moderno, como decíamos, fue en el Episodio V, para animar los tauntaun y los AT-AT imperiales sobre la superficie de Hoth. La primera película no galáctica en la que empleó esta técnica fue en El dragón del lago de fuego (Dragonslayer, 1981), y, tras el cierre de la Trilogía Original —obteniendo el Oscar como logro especial por efectos visuales de El retorno del Jedi—, realizaría el cortometraje de diez minutos Prehistoric Beast (1984), con el que fundaría su propia compañía: Tippett Studio. Este corto sería reutilizado en el documental Dinosaurios (Dinousaur!, 1985), ganando el Emmy a los mejores efectos visuales. Otras películas en las que se animaron criaturas con go motion fueron: El secreto de la pirámide (Young Sherlock Holmes, 1985), Howard: un nuevo héroe (Howard the Duck, 1986), El chico de oro (The Golden Child, 1986), Nuestros maravillosos aliados (Batteries Not Included, 1987), Willow (Willow, 1988), Los caraconos (Coneheads, 1993) y Parque Jurásico (Jurassic Park, 1993).
Esta última película, que le dio su segundo Oscar a los mejores efectos visuales, supondría el final de esta técnica —irónico, tratándose de un guión que abordaba la desaparición de las especies, como él mismo apuntaría con su célebre frase «Me he extinguido»—, ya que los gráficos por ordenador estaban lo suficientemente desarrollados como para obtenerse resultados mucho más rápidos y realistas. A partir de ese momento, Tippett Studio se reconvertiría en una empresa más del sector de la animación por computadora —famoso es su trabajo para Las brigadas del espacio (Starship Troopers, 1997)—, aunque seguiría usando la técnica del stop motion en momentos puntuales, como fueron el caso del tablero de dejarik en El despertar de la Fuerza, o el monje b’omarr en El libro de Boba Fett.
Mad God
Phil Tippett comenzó a dar forma a esta película mientras trabajaba para los efectos visuales de RoboCop 2, estrenada en 1990, pero el cambio de paradigma que supuso la llegada de los efectos realizados por ordenador, con la mencionada Parque Jurásico, hizo que dejara el proyecto abandonado. Veinte años más tarde, y animado por su equipo, que le ayudaba los fines de semana, retomó la película hasta finalizarla en 2021, siendo proyectada en el 74º Festival de Locarno, Suiza. En España, por ejemplo, pudo verse en el Festival de Sitges del mismo año, de manera presencial y online. Actualmente puede verse en el servicio norteamericano de streaming Shudder, el cual, dependiendo del país, está disponible en algunas plataformas.
En cuanto a las técnica empleadas, aunque la mayor parte del metraje está realizado con stop motion, también hay filmación con actores reales y efectos generados por ordenador, pero integrados con tal sutileza que, pese a ser un proyecto realizado durante tanto tiempo —con las evoluciones tecnológicas que esto implica—, el resultado es bastante homogéneo para los ochenta y tres minutos que tiene de duración.
La historia se sitúa en un futuro lejano, en el que la humanidad ha degenerado tras el desastre nuclear y el mundo está poblado por todo tipo de criaturas. Además, capa tras capa, como si fueran los infiernos de Dante, la Tierra se ha convertido en una superposición de hábitats y microcosmos.
La película arranca con la funesta cita bíblica del Levítico 26:27-32, referencia a la Torre de Babel como origen de todos los conflictos, tras la cual, el protagonista, un soldado ataviado con una máscara antigás y un maletín con una bomba, es enviado hasta el nivel más inferior. Pero tras descender y recorrer varios escenarios, no podrá alcanzar su objetivo, ya que será interceptado.
Esto sería, a grosso modo, lo que podríamos considerar como un pequeño argumento de partida, ya que la trama, o bien la ausencia de esta, va construyendo poco a poco un mundo más complejo y caótico, en el que cada personaje y ecosistema están a merced de otro superior. Al mostrarse tantas escalas distintas, podemos ver las miserias de unos y otros, la repetición inexorable de los ciclos de la vida y la muerte —unas veces con sentido y otras de manera arbitraria—, la combinación de desechos y excrementos, todo ello en una turbia mezcla entre lo orgánico y lo tecnológico, degenerando en pesadillas lovecraftianas, como si todo fuera un sinsentido, obra de un dios loco.
Escena de Mad God
Hay que tener en cuenta, además, que estamos ante una película experimental, en la que, pese a que intuimos que detrás de todo hay un hilo conductor, la historia se construye mediante la yuxtaposición de escenarios y criaturas, desarrollados todos ellos a lo largo de los citados treinta años, por lo que es difícil enmarcarla en una estructura convencional. Siendo honestos, esta película puede ser la obra más repugnante, asquerosa y malsana que veáis en vuestra vida, y, al mismo tiempo, una de las más reflexivas y filosóficas, ya que podría encuadrarse dentro del selecto grupo de obras que tratan a la humanidad desde su inicio hasta su final, como 2001: Una odisea del espacio (2001: A Space Odyssey, 1969) —y no solo por el uso explícito de los monolitos—, El árbol de la vida (The Tree of Life, 2003) o la franquicia Neon Genesis Evangelion (Shin Seiki Evangerion, 1995-2021).
Otra escena de Mad God
¿La vida tiene sentido? ¿Estamos atrapados en un bucle eterno? ¿Todo es obra de un demiurgo desquiciado? Que cada uno elija su respuesta. Por nuestra parte, esperamos que este breve repaso a la obra de Phil Tippett, artista clave de la Trilogía Original, e historia viva de Hollywood, así como la reseña de su obra maestra, Mad God, os haya gustado. Avisados estáis de que si queréis ver esta película, tiene que ser con la digestión hecha, ya que no es para estómagos sensibles.
¡Hola, bibliotecarios! Nos remontamos otra vez a los años 90, a la época del renacer galáctico, con el análisis de una mítica novela de la continuidad Leyendas, La tregua de Bakura (The Truce at Bakura), que seguía los acontecimientos narrados en la Trilogía Original y nos descubría cómo nuestros héroes se enfrentaban a nuevos enemigos antes de la inevitable llegada de Thrawn.
Contexto editorial
Entre 1991 y 1993 se había publicado la archiconocida Trilogía de la Nueva República, de Timothy Zhan, que se situaba cinco años después de El retorno del Jedi, dejando un lustro de historia galáctica para rellenar con más novelas. Paralelamente a los libros protagonizados por el chiss, se habían editado los seis volúmenes de la serie juvenil conocida popularmente como «Príncipe Jedi», que, aunque sucedían poco después del Episodio VI, su canonicidad era muy secundaria. Lo mismo ocurría con los cómics de la serie regular de Marvel, iniciada en 1977; concretamente los números comprendidos entre el #84 y el #107, enclavados en el mismo periodo. Así pues, era un terreno listo para explotar con más historias, lo que no tardaría en suceder, ya que la primera edición de La tregua de Bakura salió al mercado en noviembre de 1993, tan solo medio año después de La última orden (The Last Command) y Prophets of the Dark Side, y a la que seguiría, en abril, El cortejo de la princesa Leia (The Courtship of Princess Leia, Dave Wolverton), que comentamos aquí. Incluso entre ambas apareció el primer volumen de la Trilogía de la Academia Jedi, La búsqueda del Jedi (Jedi Search, Kevin J. Anderson). Y es que la saga volvía a estar de moda.
Posteriormente, este espacio de cinco años se completaría con la serie Ala-X (1996-99 y 2012), aunque estas formen un corpus propio; los segmentos en presente de la Trilogía de La guerra de los cazarrecompensas (1998-99); el segundo y tercer volumen de la trilogía Dark Forces (1998); y dos novelas muy posteriores, Tatooine Ghost (2003) y Luke Skywalker y las sombras de Mindor (Luke Skywalker and the Shadows of Mindor, 2008), además de varios relatos cortos y cómics.
Kathy Tyers
La autora detrás de esta novela es Kathy Tyers, una escritora norteamericana especializada en ciencia ficción. Nacida en California en 1952, saltó a la fama con su primera novela, Firebird, publicada por Bantam en 1987, a la que siguieron dos secuelas, todas inéditas en nuestro país. Con este bagaje de escritos, la editorial le propuso escribir La tregua de Bakura, una historia que debía seguir los acontecimientos de El retorno del Jedi y así empezar a rellenar el mencionado hueco de cinco años que había generado la Trilogía de la Nueva República. Además de esta novela, participó también en la serie literaria de La Nueva Orden Jedi con el sexto volumen, Punto de equilibrio (Balance Point), publicado en el año 2000, así como en varios relatos cortos: Tinian on Trial (originalmente en la Star Wars Adventure Journal#4 de 1994 y reeditado en Tales from the Empire), To Fight Another Day (Star Wars Adventure Journal#6, 1995), We Don’t Do Weddings: The Band’s Tale (en la antología Tales from the Mos Eisley Cantina, 1995), A Time to Mourn, a Time to Dance: Oola’s Tale (en la antología Tales from Jabba’s Palace, 1996), Only Droids Serve the Maker (Star Wars Adventure Journal#10, 1996), The Prize Pelt: The Tale of Bossk (en la antología Tales of the Bounty Hunters, 1996) y Rebel Bass (Star Wars Gamer#6, 2001). Como comentamos en el artículo sobre los Tales, el personaje de Tinian, creación suya y protagonista de varias de las historias cortas que hemos mencionado, enlaza en cierta manera con la novela con la que debutó, ya que, transcrito al gaélico, «Tine éan», significa «pájaro de fuego», es decir, «Firebird». Añadir, como curiosidad, que Tyers pertenece a la rama presbiteriana del catolicismo, lo que influyó en el enfoque espiritual de la religión que practica Gaeriel, el llamado «Equilibrio Cósmico», como veremos más adelante.
Kathy Tyers
Ediciones
La tregua de Bakura apareció por primera vez en el mercado estadounidense el 1 de noviembre de 1993, en tapa dura, publicada por Bantam Spectra. Exactamente un año más tarde aparecería la edición paperback, mientras que en formato ebook llegó el 28 de junio de 2011. Existen, además, dos versiones en audiolibro: una abridged, es decir, resumida, de 1993, y otra más moderna, completa, de 2014. La primera fue publicada en casete por Bantam Doubleday Dell Audio Publishing, narrada por Anthony Heald y con una duración de tres horas, mientras que la segunda alcanza las 14 horas y fue editada de la mano de Talking Book Publishers Inc. para plataformas digitales, con voz de Chuck Benson. Todas las ediciones físicas han contado con la portada del mítico Drew Struzan, artista que ilustró los pósteres de todas las películas de la saga hasta el Episodio VII, así como las cubiertas de la mayoría de las novelas del Universo Expandido de los años 90 tras la Trilogía de la Nueva República.
Ediciones norteamericanas: tapa dura, paperback (2014 con la banda de «Leyendas») y casete
En cuanto a la versión española, se publicó en 1994 por parte de la ya mítica Martínez Roca —ya como sello del Grupo Planeta, en aquel momento—, relativamente poco después de la estadounidense. Existen dos ediciones, aunque la segunda podría considerarse una reimpresión con algunos cambios. La primera, con la frase «La continuación de la saga cinematográfica» en la portada y «La guerra de las galaxias» en el lomo, incluye, en la cronología editorial, The Heart of the Jedi, novela nonata de la que ya hablamos aquí. La otra versión, en cambio, elimina el texto de la portada, el nombre de la saga en el lomo y corrige la cronología, además de añadir publicidad sobre más novelas editadas de la franquicia. El traductor fue Adolfo García, que solo se encargó de esta novela, ya que la inmensa mayoría de los libros de esta etapa corrieron a cargo de Albert Solé. Destacar el uso del verbo «anadear» para referirse a la manera de moverse de C-3PO, término que no se usará en más novelas, pero que es altamente preciso ya que describe el movimiento que hacen los ánades —un tipo de ave que incluye a los patos— cuando andan, moviendo las caderas. Como apunte rápido, no es que fuera invención del mismo traductor, como podría pensarse, dada su originalidad, sino que ya en la versión original del texto encontramos el verbo «waddler» en cada ocasión en que se hace referencia a este movimiento.
Ediciones españolas de La tregua de Bakura
La trama
La tregua de Bakura empieza inmediatamente después de El retorno del Jedi, con los personajes aun traumatizados por los eventos de este. Luke, que acaba de incinerar a su padre, redimido para salvarle, empieza a ver su legado familiar de otra manera, profundizando en su conocimiento de la Fuerza y las responsabilidades que conlleva ser el último Jedi. Leia, por su parte, aún no ha asimilado su relación con Vader, al que siempre verá como un monstruo. La Alianza Rebelde, vencedora de la batalla de Endor, ha sido fuertemente diezmada y debe elegir muy cuidadosamente sus siguientes pasos, ya que, aunque el Emperador haya muerto, el Imperio sigue presente en toda la galaxia, negando los últimos acontecimientos y tachándolos de lo que ahora llamaríamos fake news.
La novela arranca con la llegada de un mensaje urgente del gobierno imperial de Bakura a los restos de la Segunda Estrella de la Muerte, en el que pide ayuda, ya que el planeta está siendo invadido por una fuerza alienígena desconocida. La Alianza decidirá acudir al rescate de la guarnición imperial, con la intención de ofrecer a los bakuranos la posibilidad de unirse a la Rebelión una vez sofocada la amenaza.
Wilek Nereus sellando la tregua temporal con Leia Organa
Bakura
El planeta donde se desarrolla la acción es Bakura, en el Espacio Salvaje. Colonizado por mineros siglo y medio antes del Episodio IV, permaneció neutral durante las Guerras Clon, pese a que se produjeron al menos dos enfrentamientos entre la República y los separatistas. Terminado el conflicto, el planeta permaneció independiente hasta que fue ocupado por tropas imperiales tras la batalla de Yavin. Bakura contaba, desde los primeros días de la colonización, con un senado local situado en la capital Salis D’aar, que pasó a estar supeditado al gobernador imperial. Aunque supuso una pérdida de libertades, la llegada del Imperio permitió la pacificación del planeta y la apertura de su economía, estancada hasta entonces. Respecto a la geografía de Bakura, se caracteriza por ser un planeta con océanos y bosques, similar a Alderaan, como bien remarca la princesa Leia a lo largo de la narración.
Bakura
El planeta, que fue creado para esta novela, sería mencionado en otras publicaciones, especialmente en los años 90, apareciendo también en la Trilogía de Corellia. En cuanto a los dos enfrentamientos producidos durante las Guerras Clon, el primero es narrado en el mini arco Búsqueda (Trackdown, John Ostrander, 2004-05), correspondiente a los números #72 y #73 de la maxiserie Republic (publicada en España dentro de la colección Las Guerras Clon), enfrentando a los Jedi Tholme y Sora Bulq contra el Conde Dooku. El segundo, en cambio, es únicamente citado en la novela The Clone Wars: Espacio Salvaje (The Clone Wars: Wild Space, Karen Miller, 2008), indicando que Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker lucharon contra el General Grievous en el planeta, lo que podría ser un homenaje a una línea de diálogo del cyborg en el borrador de La venganza de los Sith, refiriéndose a Anakin como «el jóven héroe de Bakura».
Los personajes
Como no podía ser de otra manera, los principales protagonistas de la novela son los héroes de la Rebelión, que acudirán, pese a las reticencias iniciales, al rescate de Bakura. Allí serán recibidos por Wilek Nereus, el gobernador imperial, y Pter Thanas, el comandante al mando, ambos muy escépticos respecto a la muerte del Emperador, pero al mismo tiempo necesitados de ayuda debido a la gran amenaza que se cierne sobre el planeta. Además de convivir con los imperiales, los rebeldes tendrán que tratar con los dirigentes locales, a cuyo cargo está el senador Yeorg Captison, Primer Ministro de Bakura. En su familia, que podría considerarse la aristocracia del planeta, destaca también su sobrina Gaeriel, que será el interés romántico de Luke Skywalker en esta novela. Esta profesa el culto del Equilibro Cósmico, que defiende que, por cada acto de bondad o hecho benévolo, hay una respuesta opuesta, es decir, malvada, en cualquier parte del universo, que mantiene el equilibrio. Esta secta es contraria a los Jedi, ya que consideran que su mera existencia desequilibraba el universo, por lo que veían con buenos ojos la Gran Purga que llevó a cabo el Imperio, lo que tensará la relación con Luke.
Gaeriel
La gran amenaza que ataca Bakura es un destacamento de ssi-ruuk, unos alienígenas reptilianos procedentes de la Regiones Desconocidas, con forma de dinosaurios, visualmente similares a los velociraptores de la franquicia Parque Jurásico, aunque, en origen, sujetos a una mayor inventiva, como se apreciaba en las ilustraciones del libro de rol, que veremos a continuación, y en las primeras Essential Guide. Cuando capturan un humano, lo tecnifican, un proceso mediante el cual extraen su espíritu, su fuerza vital, la cual es transmitida a un droide, normalmente tipo Caza, para convertirlo en un arma de combate, y así seguir conquistando planetas. Pese al peligro que suponen, el Emperador hizo un pacto secreto con ellos hace años, con el fin de conseguir un poderoso ejército aliado, por lo que su actual presencia en la galaxia responde a la reclamación de su parte del trato: víctimas que tecnificar. Viajando con los ssi-ruuk, y a cargo de este proceso, está Dev Sibwarra, un humano que capturaron y que mantienen como esclavo debido a su sensibilidad a la Fuerza, ya que le permite comunicarse y sentir las almas de las víctimas de la tecnificación, y que podría servir de anzuelo para capturar a Luke Skywalker, el otro gran objetivo de los ssi-ruuk, ya que el uso de un Jedi les permitiría aumentar de escala el proceso de tecnificación.
Proceso de tecnificación. A la izquierda Dev Sibwarra.
Además de en esta novela, esta raza alienígena volverá a aparecer en La Nueva Orden Jedi, en el segundo libro de la trilogía Hereje en la Fuerza, Refugiado (Force Heretic II: Refugee), escrito a cuatro manos por Sean Williams y Shane Dix, y publicado en 2003.
Como último apunte, y dejado a parte por poder considerarse como un spoiler, en La tregua de Bakura encontramos la única aparición corporal literaria del espíritu de Anakin Skywalker, en caso de que no contáramos la novelización de El retorno del Jedi, en una sentida escena con su hija Leia. Como la novela fue escrita antes de las precuelas, hay que imaginarse al personaje con el rostro del actor Sebastian Shaw.
¡Más Bakura! El libro de rol y Micro Machines
Antes de despedirnos de La tregua de Bakura, vamos a referenciar dos productos oficiales que vieron la luz en 1996 como complemento de la novela. El primero es el libro de rol homónimo, publicado en febrero de 1996 por West End Games, que contó, además, con la participación de la propia autora, sumándose a los habituales Eric S. Trautmann y Bill Smith. En él se añade mucha más información sobre Bakura y el contexto histórico tras la batalla de Endor, destacando la gran cantidad de narraciones breves que trufan el libro (y que podéis leer en la web Libros Star Wars). Estas incluyen desde pasajes que podrían insertarse perfectamente en el libro, como si fuera una edición extendida, hasta historias situadas previamente para enriquecer el trasfondo de los personajes. Señalar también que el libro incluye un texto capital en la historia galáctica, y que podríamos traducir como Declaración de la Alianza de Planetas Libres (Declaration of the Alliance of Free Planets), documento que creaba un gobierno interino temporal entre la Alianza Rebelde y el de la Nueva República. Como detalle curioso, fue habitual que en estos primeros libros de rol —y especialmente en aquellos que actuaban de título companion de novelas y cómics— se incluyeran este tipo de documentos in-universe, incluso firmas y sellados. Por ejemplo, en Dark Empire Sourcebook, apareció otro manifiesto fundacional, que podríamos traducir como ¿Por qué luchamos contra el Imperio? (Why Do We Fight the Empire?).
Libro de rol y copia de la Declaración de la Alianza de Planetas Libres
Además del libro de rol, la juguetera Galoob, ahora perteneciente a Hasbro, sacó también en 1996, dentro de su línea Micro Machines, tres packs bajo el título Epic Collection, con miniaturas relacionadas con novelas del Universo Expandido de Star Wars. El primero basado en Heredero del Imperio, el segundo en La búsqueda del Jedi y el tercero en la novela que estamos comentando. Esta caja, que mantenía la portada de Drew Struzan, incluía las siguientes figuras: Dev Sibwarra, Gaeriel Captison y Bluescale (Escama Azul) como personajes; y en cuanto a naves: un caza TIE, el Flurry (Frenesí) —un crucero reconvertido en transporte— y la Shriwirr, nave insignia de los ssi-ruuk. Como curiosidad, señalar que el tipo de nave original al que pertenecía el Frenesí, un portanaves-crucero de clase Fuego de Quasar, fue canonizado en la serie de animación Star Wars Rebels. Posteriormente esta colección se completó con una segunda tanda de tres packs más, poco conocidos y difíciles de conseguir a precios razonables, basados en El discípulo de la Fuerza Oscura, El resurgir de la Fuerza Oscura y El cortejo de la princesa Leia.
Micro Machines de La tregua de Bakura
Cerramos este análisis de La tregua de Bakura esperando que os haya gustado viajar a los años 90 y rememorar los inicios de aquella maravillosa etapa de Bantam y Martínez Roca que expandió para siempre esta galaxia muy, muy lejana. ¡Que la lectura os acompañe!
¡Hola, bibliotecarios! Este artículo será un poco diferente, ya que en lugar de analizar un tema en concreto, vamos a reseñar y poner en contexto los sesenta y un relatos que componen los cinco volúmenes de la serie antológica novelera que, apócrifamente, fue conocida como Tales. Publicados entre 1995 y 1999, nunca fueron editados para el mercado hispanohablante, pero son muy queridos y apreciados por los fans de habla inglesa; y es que, en la época anterior a las precuelas, estos relatos servían para expandir y dar contexto a muchos de los personajes de la trilogía original.
Los tres primeros —Tales from the Mos Eisley Cantina, Tales from Jabba’s Palace y Tales of the Bounty Hunters— contienen historias originales que orbitan alrededor de acontecimientos concretos de las películas, como son la escena de la cantina en Una nueva esperanza, todo lo referido al palacio de Jabba en El retorno del Jedi y la reunión de cazarrecompensas a bordo del Ejecutor en El Imperio contraataca. En los dos primeros libros, la mayoría de los relatos están relacionados con dichos eventos, en cambio, el tercer libro no es tan rígido, con historias mucho más largas que abarcan grades periodos de tiempo. Y sí, curiosamente se editó primero la antología basada en el Episodio VI antes que la del V.
El editor de estos tres libros fue Kevin J. Anderson, conocido autor que ya había escrito para la franquicia la Trilogía de la Academia Jedi (1994) y La espada oscura (1995), además de tener coetáneamente en marcha junto a su mujer Rebecca Moesta la saga juvenil Los jóvenes Jedi (1995-98), y participar en la serie comiquera Relatos Jedi (1993-98). En cuanto a los escritores de estos relatos, la mayoría de ellos ya habían publicado alguna novela del Universo Expandido: Timothy Zahn, Kathy Tyers, Dave Wolverton, Barbara Hambly, A. C. Crispin, etc… Además, muchos repitieron en los demás volúmenes de la serie, por lo que pudieron desarrollar historias más complejas.
En cambio, los otros dos libros —Tales from the Empire y Tales from de New Republic— podrían considerarse como una recopilación de relatos aparecidos en la Star Wars Adventure Journal, aunque en el segundo se incluyeron historias originales junto a algunas de las que no pudieron aparecer en la publicación debido a su cancelación. El editor fue Peter Schweighofer, al que se sumó Craig Carey en el segundo volumen, su sustituto en la Adventure Journal. Como veremos cuando lleguemos a estas antologías, se trata de historias sueltas que poco o nada tienen que ver con los títulos de los libros, pero que forman, junto a las demás de la publicación y aquellas que aparecieron en la revista Star Wars Galaxy Magazine, un corpus literario homogéneo que bebía además de los libros de rol.
Antes de entrar de lleno en los relatos, señalar que todas las referencias a otras obras en las que aparecen los personajes pertenecerán a la continuidad Leyendas, ya que es el contexto en el que se escribieron estas historias. Además, hay que tener en cuenta que fueron publicadas en los noventa, antes de las precuelas, por lo que el pasado de algunos personajes, con los años, sería retrocontinuado para encajarlo con la trilogía que estaba en desarrollo. Por último, recordar que en este artículo están listados todos los relatos de la saga, a modo de guía. Y sin más dilación, viajemos a una de las fases más tempranas de esta galaxia muy lejana.
TALES FROM THE MOS EISLEY CANTINA
Empezamos este repaso con Tales from the Mos Eisley Cantina, la primera antología que se publicó, concretamente en julio de 1995. La mayoría de estas dieciséis historias se centrarán en la famosa escena que da nombre al libro, con algunos personajes clave como Wuher o Greedo repitiendo en muchas de ellas, pero también habrá algunas que se salgan de este marco para dar una visión más completa y compleja del asentamiento. Aprovechamos para señalar que el arte de la portada, así como el de los dos siguientes volúmenes editados por Kevin J. Anderson, corrió a cargo de Stephen Youll, que dentro de la franquicia repetiría con la Trilogía de La guerra de los cazarrecompensas, con un estilo similar de composición por medio de collage de personajes. Además, tanto esta antología como las otras dos fueron recopiladas en un volumen único bajo el título Star Wars: Tales, editado por el Science Fiction Book Club en 1997, y que, a posteriori, sirvió para conocer coloquialmente al conjunto de los cinco libros.
Tales from the Mos Eisley Cantina
We Don’t Do Weddings: The Band’s Tale (Kathy Tyers)
El volumen se abre con el relato de unos de los personajes más famosos de la escena: la banda de música de biths, conocida como Filgrin D’an y los Modos Nodales. Al principio de la historia los encontramos trabajando para Jabba, pero su intención es finalizar el contrato y abandonar el planeta. La oportunidad se les presentará cuando la Dama Valarian, una whipid rival del hutt, les ofrecerá tocar en su boda a cambio de una importante suma de créditos, lo que les permitiría dejar Tatooine. Pero todo se irá al traste debido a la enemistad entre Jabba y la Dama Valarian, y la banda acabará tocando en la cantina de Chalmun. Estos personajes aparecerán en varios relatos de la antología, aunque también los podemos encontrar en algunas novelas del Universo Expandido, así como en multitud de parodias.
A Hunter’s Fate: Greedo’s Tale (Tom y Martha Veitch)
Este relato, centrado en el icónico Greedo, arranca cuatro años antes de Una nueva esperanza, siendo el más temprano cronológicamente hablando de esta antología. Se trata de una historia muy trágica, en la que nuestro personaje, shakesperiano en cierta manera, no puede escapar a su destino. Víctima inocente de las guerras de clanes rodianos, Greedo se convertirá en cazarrecompensas, lo que le llevará a tener varios encontronazos con Han Solo, siendo el más conocido por todos el ocurrido en la cantina. Con la llegada de la trilogía de precuelas, todo este trasfondo sería retrocontinuado. Por supuesto, el personaje aparecerá en varios de los relatos de este libro, tanto vivo como muerto, y más allá de esta antología lo encontramos, por ejemplo, en el cómic Inframundo: La basílica de Yavin.
Hammertong: The Tale of the ‘Tonnika Sisters’ (Timothy Zahn)
Si en el relato anterior comentábamos que el pasado del personaje fue posteriormente reelaborado, ahora veremos el caso contrario: una historia que sirvió para hacer retcon. La Guardia de las Sombras Mistryl, un grupo de mercenarias amazonas, es contratado para transportar un proyecto militar secreto, pero la nave sufrirá un ataque. Shada D’ukal y Karoly D’ulin, dos de las supervivientes, llevarán la nave hasta Tatooine, donde se harán pasar por las hermanas Tonnika. La trama se complicará con la intervención de imperiales y del agente rebelde Riij Winward, que quieren apoderarse también de la carga que transportaban; que no es otra que el superláser de la Segunda Estrella de la Muerte. A Riij volveremos a verlo en Side Trip, más adelante, y a Shada en Hutt and Seek, en la última antología. La retrocontinuación de la que hablábamos se debió a que en el libro de rol Guía 1: Una nueva esperanza, publicado por Joc Internacional en España, se indicaba que las hermanas Tonnika eran gemelas idénticas, lo que no casaba con las actrices vistas en la película.
Las supuestas hermanas Tonnika y Wuher
Play It Again, Figrin D’an: The Tale of Muftak and Kabe (A. C. Crispin)
Este relato está centrado en dos personajes: el talz Muftak y su hija adoptiva, la chadra-fan Kabe. Ambos son ladrones de poca monta, pero su suerte cambiará en el momento en que decidan robar en la mansión de Jabba en Mos Eisley. El plan se torcerá cuando, una vez dentro, descubran que el hutt tiene un rebelde encerrado. Este les pedirá que entreguen un datachip que guardaba escondido entre sus dientes a un mon calamari en concreto, y a cambio, este les dará una cuantiosa recompensa. A modo de curiosidad, citar que este agente rebelde es Barid Mesoriaam, que formaba parte del operativo de Bria Tharen, a la que conocimos en la Trilogía de Han Solo, de la misma autora. Muftak y Kabe aparecerán en más relatos de la antología, así como en algunas historias no canónicas, pero especialmente llamativo es este anuncio del Departamento de Transporte de Estados Unidos para concienciar sobre los peligros de conducir ebrio en el que se recrea la escena de la cantina y Muftak ha bebido más de la cuenta.
The Sand Tender: The Hammerhead’s Tale (Dave Wolverton)
En esta historia conoceremos a Momaw Nadon, un ithoriano exiliado que aún conserva las tradiciones secretas de jardinería de su planeta natal. Después de un encontronazo con Alima, un imperial que busca a los dos droides y que le amenaza con destruir sus plantas sino le ayuda, encontrará la oportunidad de vengarse de él cuando descubre que estos se han ido en una nave, acusándolo frente a los oficiales imperiales de haberlos dejado escapar. Esto provocará un conflicto moral en el ithoriano, que intentará mantener un equilibrio entre su pacifismo y la necesidad de mantener a salvo sus plantas. Momaw aparecerá puntualmente en algunas novelas del Universo Expandido, pero al capitán Alima solo lo encontraremos en este relato y en el anterior.
Momaw Nadon
Be Still My Heart: The Bartender’s Tale (David Bischoff)
Esta historia está centrada en Wuher, el camarero de la cantina, personaje que aparece en la mayoría de los relatos de esta antología, de una manera u otra. Conoceremos su deseo de agradar a Jabba con una bebida única y especial, así como su aversión por los droides, como vimos en la película cuando llegan R2-D2 y C-3PO. Esto cambiará gracias a C2-R4, en el que encontrará un aliado y ayudante inesperado. Este último aparecerá solo en este libro, pero a Wuher lo encontraremos en varias novelas del Universo Expandido. Como curiosidad, señalar que, si bien al principio el personaje únicamente era conocido como «el camarero», fue en esta historia cuando se oficializó su nombre, después de haber sido llamado «Cedu Partu» en otros productos.
Nightlily: The Lovers’ Tale (Barbara Hambly)
Este es quizá uno de los relatos más extraños de toda la antología. El argumento es muy sencillo y, a la vez, extremadamente prescindible para la historia general: Feltipern Trevagg, un gotal recaudador de impuestos, se enamorará en la cantina de M’iiyoom Onith, una h’nemthe. Por la noche irán a un hospedaje cercano, y después de consumar la relación, ella lo matará como parte del rito de apareamiento. Los dos personajes solo aparecerán en esta historia, destacando que, si bien M’iiyoom salía en la adaptación al manga de Hisao Tamaki, no coincidía exactamente con la escena de la película.
Empire Blues: The Devaronian’s Tale(Daniel Keys Moran)
Esta historia nos ayuda a conocer en más profundidad al devaroniano Kardue’sai’Malloc, uno de los personajes más icónicos de la cantina por el parecido de su especie con nuestros demonios. Conocido como ‘el Carnicero de Montellian Serat’, y perseguido tanto por los rebeldes, ya que se ganó ese apelativo por masacrarlos en Devaron, como por el Imperio, ya que desertó de sus filas, estuvo dando vueltas por la galaxia hasta que recaló en Tatooine, haciéndose llamar Labria. Melómano empedernido, intervendrá para que los Nodos Modales, a los que lleva siguiendo mucho tiempo, acaben en la cantina, complementando la primera historia de esta antología. Volveremos con este personaje más adelante, en el relato The Last One Standing: The Tale of Boba Fett, del mismo autor.
Kardue’sai’Malloc
Swap Meet: The Jawa’s Tale (Kevin J. Anderson)
En esta curiosa historia conoceremos a Het Nkik, un jawa que no quiere vivir como los de su especie, huyendo cada vez que hay peligro. Para poder defenderse, conseguirá un bláster en un encuentro de intercambios con otros clanes jawas. A esta misma reunión tenía que haber acudido Jet, su compañero de clan, pero descubrirá que no pudo llegar porque su reptador de las arenas fue atacado por los imperiales, en su búsqueda de C-3PO y R2-D2. Inspirado por Obi-Wan Kenobi, y decidido a no esconderse nunca más, acudirá a Mos Eisley para vengar la muerte de su amigo. Tanto Het como el ranat que conocerá en la cantina volveremos a verlos en el próximo relato.
Trade Wins: The Ranat’s Tale (Rebecca Moesta)
Esta historia, la más breve de la antología, vendría a ser un complemento del tramo final de la anterior. Reegesk, un ranat que se dedica a todo tipo de comercio y menudeo, acudirá a la cantina de Chalmun con la necesidad de hacer negocios, ya que su tribu necesita una fuente de energía para un vaporizador de humedad que reduzca su dependencia de otros asentamientos. Allí coincidirá con el jawa Het, que mostrará interés por un talismán tusken que le ofrece Reegesk a cambio de su bláster. La complementariedad de este relato con el anterior estaría en la línea de las colaboraciones en otras historias de este matrimonio de autores, coescritores, como se apuntó al principio, de la serie Los jóvenes Jedi.
When the Desert Wind Turns: The Stormtrooper’s Tale (Doug Beason)
Protagonizada por Davin Felth, esta historia no solo complementará hechos del Episodio IV, sino que nos ofrecerá un guiño a la futura Batalla de Hoth. La narración comienza en la Academia de Carida, en la que, en un simulador, Felth conseguirá que su AT-AT sobreviva a un ataque de cazas. La táctica usada mostrará las debilidades de este tipo de transportes, por lo que, para quitárselo de en medio, el coronel Veers lo trasladará a Tatooine, donde participará primero en la búsqueda de los droides, y luego de Luke, Han y Obi-Wan. Pese a que Felth no aparecerá en más historias fuera de esta antología, este relato servía para identificarlo tanto a él como a otros soldados que veíamos en la película y sus diferentes adaptaciones.
Soup’s On: The Pipe Smoker’s Tale (Jennifer Roberson)
Este lisérgico relato, narrado en primera persona, y que mezcla acontecimientos con pensamientos, nos introduce en la mente del anzati Dannik Jerriko. Nacido un milenio antes de las precuelas, este cazarrecompensas se caracteriza por beber lo que él llama «la sopa» de sus víctimas, o sea, sus jugos cerebrales, a través de dos probóscides que emergen de su rostro. Su fama le ha llevado a trabajar en el palacio de Jabba, pero de vez en cuando se acerca a Mos Eisley, en concreto a su cantina, donde disfruta oliendo la escoria que allí se reúne. Cuando entren Luke y Obi-Wan en busca de un piloto, sus sentidos se pondrán alerta ante nuevas posibles víctimas. Su historia seguirá en Out of the Closet: The Assassin’s Tale, en la siguiente antología.
Dannik Jerriko
At the Crossroads: The Spacer’s Tale (Jerry Oltion)
En este relato conoceremos a BoShek, un personaje que guarda ciertas similitudes con Han Solo. De origen corelliano y sensible a la Fuerza, trabaja pilotando naves de un sistema a otro con transpondedores falsos. Justo antes de los acontecimientos del Episodio IV, BoShek llega a Tatooine batiendo el récord de Kessel y perseguido por el Imperio. Después de entregar la nave, se dirigirá a la cantina para fanfarronear delante de Solo y el wookiee, encontrándose con Obi-Wan, quien necesita una nave con piloto, pero BoShek solo puede ofrecerle lo segundo, así que le recomendará que hable con Han Solo y Chewbacca. Salvando menciones esporádicas, este personaje no tendría más apariciones literarias fuera de esta antología, y únicamente se rescataría para el número 23 de la serie comiquera Star Wars:Imperio, quedando su planificado regreso en Star Wars: Rebelión, la secuela de la anterior, en solo una idea, tras su cancelación.
Doctor Death: The Tale of Dr. Evazan and Ponda Baba (Kenneth C. Flint)
Este relato es el único de la antología que no está relacionado con la escena de la cantina, situándose poco después, y en el planeta Ando. Está escrito además por Kenneth C. Flint, de quien ya hablamos en el artículo sobre proyectos cancelados y en el del éxito de ventas de The Heart of the Jedi, siendo esta historia una compensación por todo el problema que le supuso la citada novela. Centrado en Cornelius Evazan y su compañero Ponda Baba, encontramos una historia de terror con experimentos truculentos, en los que Evazan quiere transferir la mente de Baba a un senador aqualish, mientras que la suya propia a un cazarrecompensas que tiene encerrado. Estos dos personajes, pese a ser muy conocidos entre los fans, fueron más desarrollados en otros productos —como los libros de rol—, aunque, por ejemplo, Evazan aparecía en algunos libros de la serie juvenil Galaxy of Fear.
El doctor Evazan y Ponda Baba
Drawing the Maps of Peace: The Moisture Farmer’s Tale (M. Shayne Bell)
Este relato tocará de forma tangencial la cantina, pero sirve para dar un mayor contexto a la convivencia entre tuskens, jawas y granjeros de humedad. Está protagonizado por Ariq Joanson, que intentará organizar y dividir el territorio que circunda su granja para que los tres grupos citados puedan convivir. La boda de unos amigos, a la que serán invitados jawas y tuskens, será la excusa para conseguirlo, pero hay otros factores que nuestro protagonista no tiene en cuenta. Esta será la única historia en la que aparecerá el personaje. Como curiosidad, hay que indicar que, aunque en varios productos se le identifica como uno de los humanos de la cantina, oficialmente no se le ha asimilado a ninguno de los que salen en la película.
One Last Night in the Mos Eisley Cantina: The Tale of the Wolfman and the Lamproid (Judith y Garfield Reeves-Stevens)
La antología se cierra con otro extraño relato romántico, diferente del resto. En esta ocasión, tenemos otro personaje sacado de otra mitología, el hombre lobo, aquí encarnado por el shistavanen Lak Sivrak. Se enamorará de la lamproide Dice Ibegon tras conocerla en la cantina, y ambos ingresarán en la Rebelion, muriendo ella en la Batalla de Hoth y convirtiéndose en un espíritu de la Fuerza. El relato se sitúa en la Batalla de Endor, y mientras Lak cae derribado, ella le ofrece la posibilidad de volver atrás en el tiempo a través de la Fuerza y que sus caminos nunca se hubiesen cruzado, por lo que aún seguirían vivos, pero separados. No aparecieron en ninguna otra historia más allá de este libro, exceptuando el paródico cómic no canónico La corte del Emperador.
Antes de pasar al siguiente libro, hay que indicar que cuatro relatos de esta antología tuvieron sendas adaptaciones. La historia de Greedo fue convertida en webstrip para la web Hyperspace, con guion de Pablo Hidalgo y que podéis leer aquí. Los relatos de la banda y el de los amantes fueron convertidos en audiodramas y comercializados independientemente, pero el de las hermanas Tonnika apareció como bonus en la narración en casete de la Trilogía de la Nueva República, como vimos en este artículo.
TALES FROM THE JABBA’S PALACE
Siguiendo el mismo esquema de la anterior antología, Kevin J. Anderson vuelve a rodearse de algunos de los autores más conocidos de la franquicia para reunir diecinueve relatos centrados en el palacio de Jabba y sus habitantes, con historias situadas antes, durante y después de los hechos vistos en El retorno del Jedi. Además, a diferencia de la anterior antología, se añade un epílogo en el que se detalla cómo continuaron sus vidas algunos personajes tras su paso por el palacio.
Tales from Jabba’s Palace
A Boy and His Monster: The Rancor Keeper’s Tale (Kevin J. Anderson)
Comenzamos la antología con un relato bastante interesante, en el que vemos cómo las vidas del rancor y Malakili, su cuidador, discurrirán paralelas desde su llegada a Tatooine, el primero a bordo de una nave estrellada, y el segundo trasladado desde el Circus Horrificus. Entregados ambos como regalo de cumpleaños a Jabba por parte de Bib Fortuna, hecho que le conseguirá el puesto de mayordomo, poco a poco irán estableciendo un nexo entre ellos, que culminará con el rancor enfrentándose a incursores tusken para salvar a su cuidador. Jabba, al darse cuenta del potencial espectáculo que puede ofrecer el rancor, planeará un combate contra un dragón krayt, pero, ante el temor de que esto acabe con la vida de la bestia, Malakili contactará con la Dama Valarian, la rival del hutt que conocimos en la primera antología, para organizar una fuga de ambos del palacio. Más allá de este volumen, Malakili no aparecerá en más relatos, pero podemos encontrarlo en el videojuego Star Wars: Demolition, en el que su historia tiene dos finales posibles. Esta historia tiene también la particularidad de presentar, por vez primera en una novela, a Bidlo Kwerve, un personaje menor que será el competidor de Fortuna por el puesto de mayordomo de Jabba, cuestión que el mismo Kevin J. Anderson se preocuparía de crearle un precedente en el cómic This Crumb for Hire de un año después.
Taster’s Choice: The Tale of Jabba’s Chef (Barbara Hambly)
Este segundo relato está centrado en Porcellus, el cocinero de Jabba, lo que nos permitirá adentrarnos un poco más en la vida diaria del palacio y conocer las interacciones entre sus habitantes. Su trabajo se desarrollará bajo la constante amenaza de acabar en las fauces del rancor, en caso de que la comida que prepare no le guste o le siente mal al hutt, a lo que se sumará la muerte de varios trabajadores del palacio después de comer sus platos. Todo esto llevará a Jabba a sospechar de él, pero no de la manera en la que Porcellus cree. La llegada de los héroes rebeldes al palacio supondrá un punto de inflexión en la historia, ya que si bien Porcellus intentará ayudar a Leia, de la que se enamorará, provocará que las supersticiones de Jabba se cumplan. Además de en esta antología, lo encontramos en el extraño relato Nightlily: The Lovers’ Tale, presentado en el volumen anterior.
That’s Entertainment: The Tale of Salacious Crumb (Esther M. Friesner)
Esta historia es un poco rocambolesca, ya que el protagonista principal no es el mono-lagarto kowakiano, sino Melvosh Bloor, un académico que se ha infiltrado en el palacio para entrevistar a Jabba y estudiar cómo ha creado su imperio criminal, además de averiguar qué pasó con el profesor P’tan, otro colega universitario que desapareció misteriosamente cuando fue con la misma intención. Salacious, que se hará pasar por Darian Gli, el contacto que le esperaba en el palacio, le llevará engañado ante Jabba. Para sorpresa de Bloor, el mono-lagarto lo presentará como si fuera un comediante, lo que, por supuesto, no terminará bien para nuestro protagonista. Este personaje únicamente aparecerá en este relato.
A Time to Mourn, a Time to Dance: Oola’s Tale (Kathy Tyers)
Esta historia es bastante dura, ya que vemos como Oola, la bailarina twi’lek, sufrirá todo tipo de maltratos y vejaciones. Pese a estar encadenada a Jabba, se esconderá detrás del hutt, donde conocerá a C-3PO y le contará cómo ha llegado al palacio. Secuestrada en su planeta natal, Ryloth, y obligada a perfeccionar sus cualidades de bailarina para ser ofrecida a Jabba mediante engaños, llegará a Tatooine junto a Sienn’rah, otra twi’lek, y el esclavista Jerris Rudd, intermediario de Bib Fortuna. Pero antes de llegar al palacio, tendrán un encuentro con un caballero misterioso que conseguirá liberar a Sienn y que no será otro que Luke Skywalker, al que también espera C-3PO para que le libere. Oola solo aparecerá en esta antología, aunque al ser uno de los personajes más icónicos del palacio, sí que será mencionada en otras novelas del Universo Expandido. Como dato anecdótico, en 2001, el relato La que escapó, de la serie comiquera Star Wars: Relatos, vendría a crear un cierto paralelismo presentando la huida de otra twi’lek del palacio, encargada de distraer a Jabba hasta la llegada de Oola.
Oola, además de otros miembros del séquito de Jabba
Let Us Prey: The Whiphid’s Tale (Marina Fitch y Mark Budz)
La historia de J’Quille, el whipid, es quizás las que menos aporte de las vistas hasta ahora. Enviado por su amante, la Dama Valarian, para matar a Jabba, su plan es envenenarlo poco a poco a través de Phlegrim, el ayudante de Porcellus. Pero todo se complicará cuando este aparezca muerto y J’Quille sea chantajeado anónimamente para no ser descubierto, lo que le llevará a sospechar de un monje b’omarr que vive en el palacio. Únicamente aparecerá en este libro y, como muchos otros personajes que estamos viendo, su nombre y contexto fue oficializado gracias a esta antología, ya que hasta entonces era conocido como «tooth face», uno de los característicos nombres/apodos que muchos alienígenas —y no tan aliens— de las películas recibieron al ser trasladados a las series de figuras de acción de Kenner.
Sleight of Hand: The Tale of Mara Jade (Timothy Zahn)
Llegamos al relato de uno de los personajes más icónicos del Universo Expandido: Mara Jade, la ‘Mano del Emperador’. Enviada por Palpatine para que se infiltre como bailarina bajo el nombre de Arica, su intención es la de matar a Luke Skywalker cuando acuda al rescate de sus amigos. Contemplando los acontecimientos siempre desde un segundo plano, ya que en la película no aparecía, no podrá lograr su objetivo, ya que será detenida por Melina Carniss, coreógrafa de las bailarinas, que sospecha de ella. A modo de curiosidad, tendremos una breve conversación con Boba Fett y la aparición, a modo de homenaje, de un hombre gordo que se hacía pasar por Jabba, en referencia a la escena original del Episodio IV. Para más información sobre el personaje, os remitimos a este artículo.
Mara Jade como Arica
And Then There Were Some: The Gamorrean Guard’s Tale (William F. Wu)
En este relato recuperamos de nuevo la trama del asesinato de Phlegmin, el ayudante de cocina, pero desde el punto de vista de Gartogg, un guardia gamorreano. Tendremos las mismas conversaciones con los otros personajes, en un efecto Rashomon, pero desde un punto de vista más distendido. Los gamorreanos no son los seres más inteligentes de la galaxia, pero es que encima ellos mismos consideran estúpido a Gartogg. Obsesionado con destacar para poder ir en la barcaza de Jabba, no tendrá otra idea mejor para investigar el asesinato que pasear día y noche con el cadáver al hombro. Si bien aparecerá en varios relatos de esta antología, no lo encontraremos en más libros.
Old Friends: Ephant Mon’s Tale (Kenneth C. Flint)
La historia del chevin Ephant Mon nos ofrece un poco de esperanza dentro del antro de maldad que es el palacio de Jabba. Este chevin, uno de los pocos amigos sinceros del hutt, es el encargado de descubrir los complots que están desarrollándose para acabar con el señor del crimen, ya que muchos años antes, este le salvó la vida. Pero los planes que están tramando la Dama Valarian desde el Déspota Afortunado, los propios esbirros de Jabba o el Imperio, no son nada comparados con la amenaza que supone la llegada de los héroes de la Rebelión, que Ephant Mon descubrirá tras hablar con Luke. Este personaje, que también aparecerá en la monumental Darth Plagueis, toma su nombre de Elephant Man, el «hombre elefante», apodo por el que era conocido Joseph Merrick.
Goatgrass: The Tale of Ree-Yees (Deborah J. Ross, como Deborah Wheeler)
Pasamos a la historia de Ree-Yees, que pese a iniciarse otra vez con la muerte del ayudante del cocinero, se desvía por otros derroteros para narrarnos otra conspiración contra Jabba: la que él mismo está llevando a cabo como infiltrado del Imperio. Su plan es explotar la barcaza con un detonador termal, pero se complicará con el citado asesinato y la posterior llegada de los rebeldes. Destaca un breve pasaje en el que, deambulando por pasillos poco transitados del palacio, llega a una sala donde están los cerebros de los monjes b’omarr. Su nombre deriva de «three eyes», y destaca, aún pese a que supone una contradicción con la continuidad, su aparición en un video de seguridad de la atracción Star Tours.
And the Band Played On: The Band’s Tale (John Gregory Betancourt)
En el relato de la banda conoceremos a los músicos del palacio, pero también recuperaremos a otros viejos conocidos: Figrin D’an y los Modos Nodales, que ya vimos en la anterior antología. El grupo de Evar Orbus, compuesto por él mismo, la vocalista Sy Snootles, Max Rebo y Droopy McCool —más conocido este último por su alias, Snit—, llegará a Mos Eisley para trabajar en la cantina de Chalmun, pero para su sorpresa, la banda de biths, pretendiendo ayudarles, les tenderán una emboscada en la que morirá su líder. Necesitando un nuevo trabajo, se renombrarán como «La banda de Max Rebo» y firmarán un contrato de por vida con Jabba a cambio de comida. En el palacio no les irá tan mal, pero la llegada de los rebeldes cambiará todo. Como curiosidad, señalar que el nombre real de Max Rebo, Siiruulian Phantele, se desveló en Who’s Who in the Max Rebo Band, un artículo publicado en la Star Wars Insider #76.
La banda de Max Rebo
Of the Day’s Annoyances: Bib Fortuna’s Tale (M. Shayne Bell)
Este es uno de los grandes relatos de la antología. Bib Fortuna, mayordomo de Jabba, no solo es consciente de las catorce conspiraciones en marcha para acabar con el hutt, sino que está llevando a cabo su propio plan para hacerse con el poder, aliado con los monjes b’omarr, que quieren recuperar el palacio. Además, está tramando su vuelta triunfal a Ryloth, de donde fue exiliado y odiado desde que condujo a sus habitantes a la esclavitud al iniciar el comercio con especia ryll. Su plan se precipitará cuando Jabba decida ajusticiar a Nat Secura, su protegido, y al que necesitaba para legitimar el regreso a su planeta natal. Los monjes b’omarr, a los que una vez que alcanzan la iluminación se les extrae el cerebro para que mediten libres de ataduras físicas, tendrán la solución para este contratiempo, pero como todo el mundo en el palacio, también tienen sus propios planes. Además de en esta antología, Fortuna aparece en multitud de novelas del Universo Expandido.
The Great God Quay: The Tale of Barada and the Weequays (George Alec Effinger)
La historia de Barada y los weequay recupera el tono humorístico para ofrecernos un relato muy tangencial. Por un lado, tenemos a Barada, el encargado de mantenimiento de la barcaza, que descubrirá el cadáver de Ak-Buz, el capitán weequay que la pilotaba, lo que llevará a los otros miembros de su especie a investigar el caso. Pero si los gamorreanos no son muy listos, los weequay tampoco los superan, y utilizando una esfera —a la que adoran en representación de su dios—, y que únicamente da respuestas sin sentido, aunque ellos no lo sepan, irán desvelando una supuesta conspiración con una bomba, que en el fondo tampoco se alejará mucho de la realidad. El nombre de Barada, así como el de los niktos, proviene de «Klaatu barada nikto», frase que aparecía en la película Ultimátum a la Tierra. Otra referencia es la esfera que adoran los weequay, que es una alusión a la Bola 8 Mágica, un juguete idéntico a una bola de billar negra que se usa para adivinar el futuro. Barada solo aparecerá en esta antología y en la historia de Dengar, que veremos en el siguiente libro.
A Bad Feeling: The Tale of EV-9D9 (Judith y Garfield Reeves-Stevens)
Este relato se aleja de las tramas típicas que hemos visto hasta ahora para desarrollar una historia con bastante miga, plagada de elementos de terror. La narración empieza en Bespin, muchos años atrás, cuando un androide, EV-9D9, que ha destruido la cuarta parte de sus congéneres en la Ciudad de las Nubes, logra fugarse, siendo testigos Lando y 12-4C-41, un droide de tráfico. En el presente, su trabajo en el palacio consiste en organizar a los droides que van llegando, además de torturarlos sádicamente. Pero sus circuitos lógicos detectarán que algo extraño está pasando cuando aparezcan C-3PO y R2-D2, justo cuando pueden cubrir unas plazas que, misteriosamente, acababan de quedar vacantes. EV-9D9 descubrirá que Lando se ha infiltrado en el palacio bajo el seudónimo de Tamtel Skreej, pero confundirá tanto sus motivaciones como a su verdadero enemigo. A este droide, además de en esta antología, lo encontraremos en el relato Lando Calrissian: Idiot’s Array, publicado originalmente en la web Hyperspace.
EV-9D9
A Free Quarren in the Palace: Tessek’s Tale (Dave Wolverton)
La historia del quarren Tessek es muy parecida a la de Bib Fortuna. Durante su trabajo como contable de Jabba, ha ido desviando dinero del hutt a diversos negocios y cuentas con la intención de matarlo y ocupar su lugar. Conspirando con Talmont, el prefecto imperial, y la Dama Valarian, planea hacer explotar la barcaza de Jabba y escapar a tiempo en un esquife. Pero todo se complicará cuando el sofocante calor extremo del Mar de Dunas empiece a mermar su salud, ya que necesita constantes baños de agua para sobrevivir. Igual que Barada, aparecerá en esta antología y en el relato de Dengar, además de en la tira A New Beginning, de Archie Goodwin (pendiente de publicación en español en el futuro Las tiras de prensa clásicas de Planeta Cómic), pero como apunte indicar que en el borrador de El ataque de los clones estaba previsto que fuera un senador quarren, personaje que al final fue renombrado como Tikkes.
Tongue-tied: Bubo’s Tale (Daryl F. Mallett)
Este es, con diferencia, el relato más breve de la antología. Nos habla de Buboicullaar —más conocido como Bubo—, la rana-perro macho, y cierra un fleco que había quedado suelto de la historia de Ree-Yees: Bubo se había comido la pieza del detonador que necesitaba el gran, y por eso no la encontraba. Vemos también su amistad con el b’omarr Evilo Nailati y cómo después de la caída de Jabba, su cerebro será extraído para meditar con los otros monjes. Solo lo encontraremos en esta antología.
Out of the Closet: The Assassin’s Tale (Jennifer Roberson)
En este relato recuperamos a Dannik Jerriko, el anzati que conocimos en la historia Soup’s On: The Pipe Smoker’s Tale de la anterior antología, por lo que la escritura seguirá el mismo estilo introspectivo en primera persona. Sigue viviendo a base de la «sopa», la esencia vital de sus víctimas, lo que le llevará a cometer un error. Por fin sabremos quién fue el asesino del ayudante de cocina, veremos el encontronazo que tiene Jerriko con la bailarina Yarna, de la que hablaremos en breve, y descubriremos su ansia por beber la esencia de Han Solo y de Luke, al que reconoce de cuando lo vio con Obi-Wan en la cantina, además del mismísimo Jabba. Más allá de estos dos relatos, podemos encontrarlo en la juvenil Galaxy of Fear: Ghost of the Jedi, situada cronológicamente entre ambos.
Shaara and the Sarlacc: The Skiff Guard’s Tale (Dan’l Danehy-Oakes)
Este relato repite el punto de vista en primera persona del narrador, pero en lugar de los pensamientos, tenemos un monólogo. De camino al Gran Pozo de Carkoon, un guardia del esquife le cuenta a Boba Fett la historia de su hermana, Shaara, y cómo consiguió sobrevivir al sarlacc, siendo, en un principio, el único caso conocido hasta ese momento. Perseguida por soldados imperiales, Sahaara huía por el Mar de Dunas hasta que se topó accidentalmente con el monstruo. Ataviada como un droide, ya que venía de trabajar disfrazada en una cantina, y pese a que los tentáculos la habían atrapado, el sarlacc la lanzó fuera del pozo, siendo el destino de los soldados el contrario. Muchas teorías se dieron al respecto, pero sus padres contaban que el sarlacc no se comía a las personas de buen corazón. Tanto el guardia como su hermana únicamente aparecerán en esta historia.
A Barve Like That: The Tale of Boba Fett (Daniel Keys Moran, como J. D. Montgomery)
Igual que ocurría en la primera antología, este relato lo vimos ya en la retrospectiva sobre Boba Fett. Se trata quizás de la historia más importante del libro para el resto del Universo Expandido, ya que vemos cómo Boba Fett consiguió escapar del sarlacc. Atrapado en el estómago de este, entrará en contacto telepático con Susejo, una antiquísima víctima que fusionó su mente con la del monstruo antes de que su cuerpo se descompusiera, y a través de una mezcla de recuerdos y realidad, Boba Fett irá poco a poco consiguiendo su objetivo. Esta historia, como veremos en la siguiente antología, enlazará con la de Dengar. En cuanto a Susejo, solo lo tendremos en este relato. Este será la primera vez que el autor del relato, Daniel Keys Moran, comience a usar el seudónimo J.D. Montgomery, en respuesta a los problemas y elementos censuradores que Lucasfilm empezó a aplicar en sus escritos; una cuestión que podéis extender con la lectura del artículo Censura, imposiciones y sorpresas, publicado en la revista Biblioteca Jedi #2
Boba Fett escapando del sarlacc
Skin Deep: The Fat Dancer’s Tale (A. C. Crispin)
En este último relato de la antología conocemos a Yarna, la bailarina askajiana de Jabba. Situada tras la muerte del hutt, la historia complementa la de Dannik Jerriko, y nos contará la travesía que emprenderá por el desierto, junto al cazador Doallyn, para llegar a Mos Eisley y poder recuperar a sus hijos. Pero las interminables dunas encierran muchos peligros, entre ellos, un enorme dragón krayt que les sorprenderá cuando falte poco para que lleguen a su destino, a lo que se sumará la escasez de cápsulas de hidrón-tres, un gas que necesita Doallyn para respirar. Tanto Yarna como Doallyn, únicamente aparecerán en este libro.
TALES OF THE BOUNTY HUNTERS
En esta tercera antología, la última coordinada por Kevin J. Anderson, encontramos varios cambios respecto a los dos libros anteriores. Publicada también en 1996, en este caso en diciembre, el libro reúne únicamente cinco historias, de mayor longitud, en las que se abordará el pasado y el futuro de los seis cazarrecompensas que vimos en el Episodio V a bordo del super destructor estelar Ejecutor.
Tales of the Bounty Hunters
A diferencia de las dos anteriores antologías, los relatos no se circunscriben a un lugar concreto, ya que la intención es desarrollar los personajes más allá de cómo llegaron al encuentro con Darth Vader. Todos tendrán una motivación para aceptar el trabajo: ora por diferencias pasadas con Han Solo, ora por intereses personales. Además, algunas historias se entrecruzarán entre ellas, al mismo tiempo que otros personajes secundarios intervendrán de manera decisiva. Señalar que estos cazarrecompensas, al ser tan conocidos, han protagonizado multitud de obras, por lo que no nos detendremos en citar otras historias en las que aparecen.
En cuanto a los autores, todos repiten de las dos anteriores antologías: Kevin J. Anderson, que sigue como editor, Dave Wolverton, Kathy Tyers, M. Shayne Bell y Daniel Keys Moran, que recupera su nombre tras usar el pseudónimo J. D. Montgomery.
Darth Vader con Dengar, IG-88, Boba Fett, Bossk, 4-LOM y Zuckuss
Therefore I Am: The Tale of IG-88 (Kevin J. Anderson)
En esta primera historia, vamos a conocer el desarrollo vital de IG-88. El relato arranca con su activación en los laboratorios Holowan, fruto del proyecto Phlutdroid, consistente en el desarrollo de unos droides asesinos a partir de otros modelos IG de las Guerras Clon. Este experimento será todo un éxito, e IG-88 escapará al planeta factoría Mechis III, donde planeará una revolución droide galáctica para hacerse con el poder, utilizando para ello la Segunda Estrella de la Muerte. Como curiosidad, indicar que existen cuatro droides IG-88, numerados de la A a la D, entre los que destacará como cazarrecompensas IG-88B, que es a quien veremos en la película.
Payback: The Tale of Dengar (Dave Wolverton)
Pasamos después al relato de Dengar, que tiene un tono tan diferente que incluso podríamos calificar de romántico. Nacido en Corellia, igual que Han Solo, tuvo un incidente con él en una carrera que casi le costó la vida, convirtiéndolo en un medio ciborg con habilidades superiores a las humanas. La historia arranca con un encargo para matar al representante imperial en el planeta Aruza, en el que rescatará a una nativa, Manaroo, que, con el paso del tiempo, se convertirá en su pareja. Perseguido por el Imperio, y trabajando como mercenario, la historia dará muchas vueltas, siempre en torno a su venganza personal contra Han Solo. Como hemos mencionado en A Barve Like That: The Tale of Boba Fett, en esta historia tendremos el rescate de Boba Fett tras escapar del sarlacc, hecho que volvería a ser narrado en la novela La armadura mandaloriana.
The Prize Pelt: The Tale of Bossk (Kathy Tyers)
La tercera historia, centrada en el trandoshano Bossk, es quizás la más independiente de las cinco. Dos cazarrecompensas, la humana Tinian y el wookiee Chenlambec, le engañarán para acompañarlo en su búsqueda de Han Solo, con una pista falsa que los conducirá al planeta Lomabu III. Allí tienen la doble intención de entregar a Bossk a las autoridades imperiales y liberar a los wookiees que hay en la prisión imperial de ese planeta para llevarlos con la Rebelión. Bossk, que sigue un culto basado en la caza de wookiees, estará en continuo conflicto con Chenlambec, del que duda que sea capaz de traicionar a su propio pueblo. De Tinian hablaremos un poco más en el relato Tinian on Trial, de la siguiente antología.
Of Possible Futures: The Tale of Zuckuss and 4-LOM (M. Shayne Bell)
En la introducción de esta antología hablábamos de cinco relatos, pero seis cazarrecompensas, y es que en esta historia tenemos un dúo protagonista: el gand Zuckuss y su socio, el droide 4-LOM. El plan de ambos pasará por rescatar una nave rebelde que logró salir del planeta Hoth, pero que quedó atrapada en órbita, con la intención de infiltrarse en la Rebelión y así capturar a Han Solo. El personaje de Zuckuss, pese a que luego sufrió varias retcons, aquí se nos presenta como un ser sensible a la Fuerza que, a través de la meditación, discierne los diferentes futuros posibles en base a las acciones que podrían tomar. Junto a él, 4-LOM, un antiguo droide de protocolo que se autorreprogramó como cazarrecompensas, y que aspira a poder conseguir esa capacidad de predicción. El plan poco a poco se irá complicando, ya que Zuckuss necesita tratamiento médico urgente, lo que derivará en otras posibilidades que no habían previsto. Es a partir de este relato en el que los destinos de ambos personajes se unirán para con el resto de material Leyendas y hasta del nuevo Canon, convirtiéndose en una pareja inseparable.
The Last One Standing: The Tale of Boba Fett (Daniel Keys Moran)
Este relato, que también habíamos reseñado en el artículo sobre Boba Fett, comienza con su exilio del planeta Concord Dawn, acusado de asesinato. Jaster Mereel, nombre real de nuestro protagonista, emprenderá una carrera como cazarrecompensas bajo la identidad de Boba Fett, paralela en muchas ocasiones a la de Han Solo, como contrapunto moral de este. En este relato, a modo de cierre de una trilogía personal del autor, recuperamos también el personaje del devaroniano Kardue’sai’Malloc, al que conocimos en la primera antología, en la historia Empire Blues: The Devaronian’s Tale, enlazando ambas tramas. Señalar que todo el pasado de Boba Fett como Jaster Mereel fue retrocontinuado en El ataque de los clones, así como en otros productos derivados de la película que entrarían más en detalle, como fue el caso del cómic Jango Fett: Temporada de caza, por lo que este relato, al menos en ese aspecto, quedaría relegado al limbo de las curiosidades para los lectores acérrimos.
TALES FROM THE EMPIRE
Una vez vistas las tres antologías editadas por Kevin J. Anderson, con relatos creados expresamente para estas, y siempre orbitando un acontecimiento común, pasamos a Tales from the Empire. Este volumen, publicado en noviembre de 1997, recopilaba historias que ya habían aparecido en la Star Wars Adventure Journal. Estuvo a cargo de Peter M. Schweighofer, que era el editor de la citada publicación. Como veremos a continuación, el título fue una excusa para englobar todas estas historias, independientes entre sí, y que no necesariamente están relacionados con el Imperio ni protagonizadas por personajes afines a este. Así mismo, la portada, obra de Matt Busch, tampoco juega a favor del contenido, ya que Boba Fett, si bien aparece de pasada en uno de los relatos, únicamente es utilizado como reclamo visual. Indicar que todas estas historias fueron publicadas en la Adventure Journal antes de que aparecieran las tres antologías que hemos visto, por lo que aquí tendremos el origen de algunos personajes que ya hemos conocido.
Tales from the Empire
First Contact (Timothy Zahn)
En la primera historia, aparecida en el número debutante de la publicación, nos encontramos con Talon Karrde, un personaje que tuvo mucho desarrollo en el Universo Expandido. Situada un año antes de Heredero del Imperio, nos narra una misión encubierta al planeta Varonat, donde un krish llamado Gamgalon organiza safaris para cazar morodins, unos animales de gran tamaño. Lo que parece un pasatiempo para ricos ociosos, esconderá una trama mucho más compleja, a lo que se sumará el encuentro de Karrde con otro de los personajes creados por el autor, Mara Jade, aquí bajo el alias de Celina Marniss.
Tinian on Trial (Kathy Tyers)
En este segundo relato debutó el personaje de Tinian —concretamente en el #4 de la publicación original—, aunque en este artículo ya hemos hablado de ella en Tales from the Bounty Hunters, en una historia que se situaba cronológicamente después de la que nos atañe. En esta ocasión, nos remontamos al 1 ABY, cuando nuestra protagonista tiene dieciocho años, para conocer el hecho que marcó su vida e iniciará su lucha contra el Imperio. En la presentación de una armadura con un escudo de energía que ha desarrollado su abuelo, el industrial armamentístico Strephan I’att, el moff Eisen Kerioth exige que sea ella la que se enfunde el traje para demostrar su eficacia. Las mentiras del moff precipitarán su huida, abandonando a su pareja, Daye, sensible a la Fuerza, y al que cree muerto, además de al wookiee Wrrlevgebev y a su familia. Para lograr salir del planeta, de nombre Druckenwell, encontrará ayuda donde menos se lo espera: en una banda de música. Además del citado relato de Bossk, la historia de Tinian seguiría desarrollándose en To Fight Another Dayy Only Droids Serve the Maker, ambos publicados en la Adventure Journal. Como curiosidad, y al tratarse de la primera aparición del personaje, explicar que el nombre de Tinian proviene del galés Tine éan, que podría traducirse como pájaro de fuego, y que igual que el personaje homónimo de Lady Firebird de otras novelas no galácticas de la autora, está inspirado en el ballet El pájaro de fuego de Ígor Stravinsky.
The Final Exit (Patricia A. Jackson)
En esta historia conocemos al antiguo Inquisidor imperial Adalric Cessius Brandl, que, tras desertar, huyó por la galaxia hasta que fue encontrado por otro inquisidor llamado Tremayne, en el planeta Najiba. Después de enfrentarse, contratará los servicios del contrabandista Thaddeus Ross y su nave Kierra para viajar a Trulalis, su planeta natal, para reencontrarse con su esposa y su hijo. Brandl, que había sido actor de joven, descubrirá que no es tan bien recibido en el planeta como pensaba, lo que le llevará a activar un transpondedor para que el Imperio lo encuentre y detenga. Pero no todo es lo que parece, ya que esto forma parte de un plan de Brandl para fingir su muerte y poder regresar con su familia. Su historia continuaría en el relato Uhl Eharl Khoehng, que veremos en la siguiente antología. Como apunte, el personaje está inspirado en Ethan Brand, con que el prácticamente comparte apellido, protagonista de un relato corto de Nathaniel Hawthorne escrito en 1850.
El Alto Inquisidor Tremayne
Missed Chance (Michael A. Stackpole)
Este relato se enmarca dentro del arco narrativo de las cuatro primeras novelas de la serie Ala-X, escritas también por Michael A. Stackpole, sirviendo de hecho como precuela al primer volumen: Ala-X, El escuadrón rebelde. En el lejano planeta Garqi, el prefecto Mosh Barris traza con su subalterno, Eamon Yzalli, un plan para acabar de un plumazo con una emergente célula rebelde. Con la ayuda de Corran Horn, un antiguo miembro de la Fuerza de Seguridad de Corellia, los rebeldes, liderados por Dynba Tesc, conseguirán escapar de la prisión, pero salir del planeta y unirse a la Nueva República será más complicado de lo que piensan. Este relato supuso la primera y única aparición de Dynba Tesc, pero servía para dar un contexto previo a Corran Horn, recuperando de paso el personaje de Barris, que había sido creado por Timothy Zahn para Mist Encounter, donde se narraba el primer encuentro entre Thrawn y el Imperio.
Retreat from Coruscant (Laurie Burns)
Esta historia se sitúa entre la Trilogía de la Nueva República y el cómic Imperio Oscuro, para contarnos, desde el punto de vista de un carguero mensajero, la evacuación de Coruscant por parte del gobierno de la Nueva República ante la llegada de las tropas imperiales a la capital. La protagonista, Taryn Clancy, junto con su compañero de tripulación, Del Sato, serán reclutados por Garm Bel Iblis para transportar información sobre la nueva ubicación de la flota rebelde, utilizando su nave mensajera como tapadera para poder cruzar los controles imperiales. A estos dos se sumará el coronel Jak Bremen, personaje creado para el tercer volumen de la citada trilogía, además de una aparición puntual de Mara Jade. Este relato será la única aparición de Clancy y de Sato, por lo que, tras su incorporación a las líneas rebeldes, no sabremos ya más de ellos.
Garm Bel Iblis
A Certain Point of View (Charlene Newcomb)
En este caso, vamos a hablar primero del trasfondo editorial, ya que el origen de este relato es curioso. En 1989, West End Games publicaba el libro de rol Riders of the Maelstrom, escrito por Ray Winninger, y que contaba con una llamativa portada a cargo de Daniel Horne, en la que se veía a tres personajes alrededor de un tablero de juego holográfico. Para la Adventure Journal #8 se le encargó a Charlene Newcomb que escribiera una historia a partir de esta ilustración, de manera que pudiera incluirse en la publicación, acompañando al relato. Así pues, los personajes se convirtieron en parte de la tripulación del Kuari Princess, un crucero de lujo que realizaba la ruta entre Endoraan y Mantooine, atravesando la nebulosa Maelstrom. La protagonista, Celia Durasha, se encontrará con un antiguo amante, Adion Lang, que tiene la misión encubierta de arrestar a Detien Kaileel, de quien sospecha que roba armas para los rebeldes. La historia se sitúa justo en paralelo a la destrucción de Alderaan y juega con la bondad y maldad de ambos bandos, diferentes según el punto de vista. La trama sobre Durasha y Lang continuaría en el relato Crimson Bounty, publicado en el #14.
Blaze of Glory (Tony Russo)
En este relato, situado después de Imperio Oscuro, conocemos a un grupo de mercenarios, los Lunas Rojas, que realizan operaciones encubiertas para la Nueva República. Brixie Ergo es la nueva incorporación de este equipo, formado por Lex Kempo, Hugo Cutter y el trunsk Sully Tigereye, cuya misión será liberar a unos niños, hijos del embajador de Cantras Gola, que los esclavistas del gremio karazak tienen retenidos en una base del selvático planeta Gabredor III. El éxito de esta misión podría conllevar que Cantras Gola, actualmente controlado por el Alineamiento Pentaestrella, pase a la Nueva República. Ninguno de estos personajes y organizaciones aparecerán en más relatos, pero sí que fueron desarrollados en los artículos de la publicación y en aventuras de rol. Destaca especialmente el Alineamiento Pentaestrella, una dictadura imperial independiente creada tras la muerte del Emperador que ayudó en las campañas posteriores contra la Nueva República, hasta que se unió formalmente al Remanente Imperial.
Símbolo del Alineamiento Pentaestrella
Slaying Dragons (Angela Phillips)
Este relato, quizá un poco más juvenil que los demás, nos narra los entresijos de la familia Voorson, naturales de Kuat, y cuyos miembros han trabajado durante muchas generaciones en los astilleros. Situado tres años después de la destrucción de Alderaan, está protagonizado por Shannon, una niña prodigio de la informática, capaz de piratear los sistemas imperiales. Pero cuando ella y sus padres reciben la visita de su primo Deen para que le consiga un generador de energía clase Colonia 23669 para sus operaciones con los rebeldes, todo cambiará. Ante la negativa de sus padres de sabotear las instalaciones imperiales, y movida por el resentimiento por la destrucción de Alderaan y toda su cultura, Shannon decidirá ayudarle. Ninguno de estos personajes tuvo continuidad en otros relatos, pero ilustraba un poco más el funcionamiento de los astilleros de Kuat durante la época imperial.
Do No Harm (Erin Endom)
En esta historia, seguimos a la médico Aurin Leithen en su primera misión rebelde, como parte de un comando que tiene que liberar al senador Gebnerret Vibrion, prisionero en la cárcel imperial de Selnesh. Leithen ha sido reclutada, ya que Vibrion padece el síndrome de Zythrom, que requiere continuas inyecciones de un fármaco llamado clondex para sobrevivir. Pero los mandos rebeldes le ponen en la tesitura de que si no es posible rescatarlo, deberán matarlo para que no pueda revelar información, lo que choca con nuestro equivalente del juramento hipocrático: en este caso, no hacer daño. Además, Leith no solo se verá envuelta en este dilema con Vibrion, ya que, para llegar hasta él, tendrán que enfrentarse a los soldados imperiales, a los que, en caso de combate, tendrá que herir o matar para conseguir el objetivo. Esta sería la única aparición de estos personajes.
Side Trip (Timothy Zahn y Michael A. Stackpole)
En este relato recuperamos personajes ya creados por ambos autores, con una historia dividida en cuatro partes que, por su longitud, podría considerarse una novela corta. Los contrabandistas Haber Trell y Maranne Darmic son interceptados por un destructor estelar mientras transportaban, camuflados, armas y a dos agentes rebeldes: Riij Winward y Rathe Palror. Pensando que únicamente se dedican al contrabando, el capitán Niriz les chantajea para que realicen una misión en Corellia, donde deberán entregarle una mercancía a Borbor Crisk, un señor de la guerra rival de Zekka Thyne, al que apoya el sindicato Sol Negro. Para asegurarse de que cumplen la misión, les acompañará Jodo Kast, un cazarrecompensas con una armadura mandaloriana muy similar a la de Boba Fett. Además, en Corellia se les unirán los agentes de seguridad encubiertos Corran Horn y su padre, Hal Horn. Todo se irá complicando, ya que en el relato también intervendrá Thrawn sin que los protagonistas lo sepan. Si bien Haber Trell, Maranne Darmic y Rathe Palror no aparecerán en más historias, tenemos a viejos conocidos como Corran Horn o Thrawn, sin olvidar que Riij Winward aparecía en el relato de las hermanas Tonnika de Tales from Mos Eisley Cantina. Además de Jodo Kast, personaje creado para el libro de rol Tatooine Manhunt y coprotagonista del cómic Boba Fett: Motores gemelos de destrucción. Toda la trama se sitúa dos años después de la destrucción de la Estrella de la muerte, por lo que nos permite conocer el pasado de estos personajes durante la trilogía original.
Corran Horn
TALES FROM THE NEW REPUBLIC
Llegamos al último libro de esta serie, publicado dos años más tarde de su predecesor, en diciembre de 1999. Fue editado también por Peter Schweighofer, al que se unió Craig Carey, su sustituto en la Star Wars Adventure Journal y autor varios libros de rol de la saga. Si en la antología anterior todas las historias habían sido previamente publicadas en la susodicha publicación, en este caso tenemos una combinación de lo más variopinta: dos relatos originales, tres rescatados de números cancelados de la Adventure Journal, y el resto ya publicados en la misma. La organización es un poco caótica, ya que las historias no siguen ningún orden, ni, siendo sinceros, tienen mucho que ver con la Nueva República, salvo contadas excepciones y más como un contexto que por relevancia en la continuidad. De hecho, la historia estrella de esta antología, Interlude at Darkknell, se sitúa antes del Episodio IV, y la portada, obra de Paul Youll, está basada en la destrucción de la primera Estrella de la Muerte. Para ser fieles, analizaremos los relatos conforme están en el libro, aunque repetimos, no corresponde con el orden cronológico ni el de publicación original.
Tales from the New Republic
Interlude at Darkknell (Timothy Zahn y Michael A. Stackpole)
La antología comienza con este relato dividido en cuatro partes y escrito a cuatro manos, situado en los prolegómenos del Episodio IV. El senador Garm Bel Iblis, tras sobrevivir a un atentado en su planeta, viajará hasta Darkknell, donde espera recibir una tarjeta de datos con información crucial sobre la Estrella de la Muerte. Pero esta será robada, sin conocer el contenido, por Moranda Savich, una ladrona a la que sigue la pista el agente de seguridad corelliano Hal Horn. A esta persecución se sumará Ysanne Isard, enviada por su padre, Armand Isard, el director de Inteligencia Imperial, quien quiere recuperar los datos a toda costa. En este relato, como es habitual, Zahn y Stackpole recuperan personajes creados en obras suyas anteriores. Por parte del primero, tenemos al senador Bel Iblis —que ya apareció tanto en la Trilogía de la Nueva República como dentro de este mismo artículo, al mencionarle en la historia Retreat from Coruscant—, Hal Horn, a quien ya vimos en el relato Side Trip, y a Moranda Savich, que debutó, ya anciana, en la castellanizada Duología de la Mano de Thrawn. En cuanto a Stackpole, recupera a Ysanne Isard, la villana del primer arco argumental de la serie Ala-X, y nos da más trasfondo de su padre, Armand, que solo había sido mencionado.
Jade Solitaire (Timothy Zahn)
Esta historia, la segunda de Zahn en este volumen, iba a ser publicada en la cancelada Star Wars Adventure Journal#17. Funciona como precuela a la Trilogía de Corellia, narrando cómo Mara Jade consiguió su nave, la Jade’s Fire, y la entrada de la togoriana H’sishi en la organización de Talon Karrde. Sansia, la hija de Ja Bardin, un industrial con pocos escrúpulos, ha sido secuestrada por el pirata drach’nam Chay Praysh, que la retiene esclavizada junto a otras humanas en su fortaleza del planeta Makksre. Mara, que en esta época trabaja con Karrde, será chantajeada por Bardrin para que vaya a rescatar a su hija, si no quiere que este mate a su tripulación. Ella se dejará atrapar por la organización de Praysh, pero pronto descubrirá que no todo es como Bardrin le había contado. El personaje de Sansia, así como su padre y su némesis, fueron creados para esta historia, y será la única obra en la que aparezcan.
Jade’s Fire
Gathering Shadows (Kathy Burdette)
Este relato, escrito para la cancelada Star Wars Adventure Journal#16, sirve de precuela de las historias sobre el grupo de mercenarios Black Curs, publicadas en sus primeros números. Se sitúa dos meses después de la Batalla de Endor y nos narra el encuentro entre Jai Raventhorn, una agente rebelde, y Dick Harkness, un mercenario que estuvo al servicio de la Rebelión durante un tiempo. Ambos se despiertan en una celda de detención imperial a oscuras, en el planeta Zelos II, y poco a poco irán recordando cómo acabaron allí, mientras los hermanos Platt y Tru’eb Okeefe, compañeros de Dick, intentan rescatarlo. Todos estos personajes únicamente aparecerán en las historias sobre los Black Curs, escritas por el coeditor de esta antología, Peter Schweighofer, así como en la novela Ala-X, El escuadrón rebelde, de Michael A. Stackpole. Por cierto, también hay zombis.
Hutt and Seek (Chris Cassidy y Tish Pahl)
Esta historia, prevista para la cancelada Star Wars Adventure Journal#16, fue la primera aparición de Fenig Nabon y Ghitsa Dodger, dos contrabandistas y estafadoras corellianas. La narración se sitúa ocho años después del Episodio IV y, en ella, Fenig y Ghitsa contratan a Shada D’ukal y Dunc T’racen, dos guerreras mystril, para transportar a unas bailarinas twi´lek hasta Nal Hutta. El relato abordará los conflictos morales que supone la esclavitud, ya que los cuatro personajes, al aceptar la misión, serán colaboradores necesarios de esa lacra. A Fenig y Ghitsa las volveremos a ver al final de esta antología, mientras que Shada ya apareció en el relato Hammertong: The Tale of the «Tonnika Sisters». Como curiosidad, señalar las referencias a El cortejo de la princesa Leia, ya que Fenig está enamorada de Han Solo.
Las protagonistas de Hutt and Seek
The Longest Fall (Patricia A. Jackson)
Pasamos ahora a este relato, el más breve de la antología, que fue publicado en el #11 de la Star Wars Adventure Journal. Situado poco después de la Batalla de Hoth, en esta historia conoceremos a Jovan Vharing, el capitán del destructor Interrogador, nave comandada por el Alto Inquisidor Tremayne. Después de una misión con resultados catastróficos, llevada a cabo por un oficial a su cargo, Vharing se presentará ante Tremayne, que lo asfixiará con la Fuerza. En el lapso que dura este tormento, veremos cómo fue su meteórica carrera hasta capitán, así como sus planes para cuando vuelva al puente de mando. Este relato será el único en el que aparezca este personaje, pero, en cambio, al Alto Inquisidor Tremayne pudimos verlo en el relato The Final Exit, de la anterior antología.
Conflict of Interest (Laurie Burns)
Si en Hutt and Seek se trataba la esclavitud y los conflictos morales de ser cómplice de ella, en esta historia autoconclusiva, situada siete años después de la Batalla de Yavin, y publicada en el Star Wars Adventure Journal#13, se explora el colonialismo y cómo afecta a los nativos. Los agentes Selby Jarrad, Cobb Vartos y Claris, de la Nueva República, son enviados al planeta Verkuyl, productor de bacta, para obligar al gobernador imperial Parco Ein a rendirse. Selby entrará en contacto con Daven Quarle, consejero de Ein y nieto del fundador de la colonia —iniciador de la explotación del bacta—, que le hará ver la realidad del planeta y sus trabajadores, quienes han mejorado desde que el Imperio se hizo cargo. Cuando los otros dos agentes sean capturados, deberá decidir si llevar a cabo su misión para que la Nueva República se apodere del planeta y controle el bacta, o si, en el fondo, no hay mucha diferencia entre ellos, el Imperio o el abuelo de Quarden, que gobernaba como un tirano. Esta historia será la única en la que aparezcan todos estos personajes.
No Disintegrations, Please (Paul Danner)
En este relato, publicado en el #14, veremos a Boba Fett en todo su esplendor. La historia se divide entre el presente, situado en el 10 DBY, con un narrador contando una aventura del cazarrecompensas a unos niños en el planeta Ladarra, y el relato propiamente dicho, sucedido un año después del Episodio IV. En este, veremos la cacería que lleva a cabo un Boba Fett totalmente desatado, exprimiendo al máximo su arsenal y habilidades. Su objetivo, Rivo, ha robado información a Jabba, y se ha refugiado en las instalaciones comandadas por su hermano, el general imperial Gaege Xarran, en el planeta Vyrssa. El cazarrecompensas se enfrentará a todo un batallón imperial con tal de alcanzar a su presa, estrechando cada vez más el cerco. Esta historia autoconclusiva será la única en la que aparecen tanto los hermanos Xarran como el resto de imperiales de la base.
Boba Fett
Day of the Sepulchral Night (Jean Rabe)
Regresamos a Zelos II en una historia de piratas publicada en el #13, con una trama que, si bien se sitúa tras El retorno del Jedi, poco tiene que ver con los acontecimientos galácticos. Durante unas vacaciones en el planeta, la pareja de weequays Diergu-Rea y Solum’ke se unirán K’zk, un qwohog con el que han acordado repartirse un legendario tesoro oculto en el arrecife de coral del Gran Mar Zelosi, accesible únicamente durante el llamado «día de la noche sepulcral». En esta fecha, la cuarta luna del planeta se alinea con el sol, de manera que baja la marea y la entrada al arrecife se vuelve accesible. Pero lo que parecía muy sencillo se complicará cuando rescaten a dos corellianos supervivientes de un naufragío. Como decíamos, esta historia es bastante independiente, y ninguno de los personajes repetirá en otras historias.
Uhl Eharl Khoehng (Patricia A. Jackson)
Segundo relato de la autora en esta antología, en este caso publicado en el #8, en el que retoma la historia que inició con The Final Exit, pero cinco años más tarde. Fable Astin, rebelde sensible a la Fuerza, acude al planeta Trulalis para que Adalric Cessius Brandl la entrene, ya que está siendo perseguida por Vialco, un Jedi oscuro a las órdenes del Alto Inquisidor Tremayne. Pero durante su estancia en el planeta Fable se enamorará de Jaalib, el hijo de Adalric. La historia adquirirá toques shakesperianos, estableciendo paralelismos entre Uhl Eharl Khoehng, la obra teatral que representan los Brandl, y el devenir de los acontecimientos. Los hechos continuarían en Emanations of Darkness, pero no llegó a publicarse, aunque podéis leerla en dos partes aquí y aquí. Este será el único relato donde aparezcan Fable y Vialco.
Adalric Cessius Brandl como actor
The Last Hand (Paul Danner)
Este relato, publicado en el #13, sería el más inocente de la antología, pero incluye un detalle clásico de la ciencia ficción. La historia es muy sencilla: pese a vivir en la época imperial, ya que estamos en el 1 DBY, Nyo, un chico sensible a la Fuerza, quiere conseguir una espada láser para convertirse en un Jedi. Apostará todos sus créditos en una partida de sabacc, pero cuando está a punto de perder todo, será ayudado por Kinnin Vo-Shay, un piloto que quedó atrapado en un agujero negro durante cincuenta años sin envejecer, logrando salir con la ayuda del espíritu de la Maestra Jedi Aryzah. Estamos, por tanto, más allá de la historia de Nyo, ante uno de los pocos viajes en el tiempo que hay en la literatura de la saga, en este caso hacia el futuro. Ninguno de los personajes de esta historia aparecerá en más relatos.
Simple Tricks (Chris Cassidy y Tish Pahl)
Cerramos la antología igual que la empezamos, con una historia original, en este caso ambientada doce años después de la Batalla de Yavin, y que haría de puente entre la Trilogía de la Academia Jedi y La espada oscura. En el planeta Prishardia, Fenig Nabon y Ghitsa Dogder, personajes que ya vimos en Hutt and Seek, están estafando a los lugareños, diciéndoles que Ghitsa es una Jedi. Estos rumores llamarán la atención de Kyp Durron, que, bajo el alias de Zeth Fost, viajará al planeta para conocerla. Pero cuando llegue, Ghitsa habrá sido secuestrada, por lo que Fenig y Kyp tendrán que formar equipo para rescatarla, lo que no será fácil, ya que los dos arrastran un oscuro pasado. Fenig y Ghitsa repetirán en otro relato, A Credit for your Thoughts, publicado después, pero situado antes de los dos que hemos tratado en esta antología, mientras que Kyp Durron, creado para la citada trilogía, intervino en muchas novelas del Universo Expandido. Como curiosidad, hay que señalar que fue iniciado en la Fuerza por Vima-Da-Boda, personaje que ya vimos en este artículo.
Aquí finalizamos este repaso por todos los relatos publicados en las antologías agrupadas bajo el título apócrifo Tales. Como habréis podido comprobar, especialmente con los dos últimos libros, estas historias son solo la punta del iceberg de toneladas de relatos cortos aparecidos en las publicaciones oficiales, muchas de corte roleras, de los años noventa. Esperamos que este artículo os sirva de guía en futuras lecturas, os haya descubierto historias y personajes interesantes —aunque algunos ya hayan caído en el olvido—, y que os anime a recuperar estas narraciones de una de las épocas más primigenias de la franquicia. Antes de despedirnos, expresar mi más sincero agradecimiento a Alberto Izquierdo y Lara Franco, tanto por la paciencia para revisar todo el texto, como también por añadir esas píldoras de conocimiento galáctico que solo ellos tienen. ¡Que la lectura os acompañe!
¡Hola, bibliotecarios! En esta ocasión, vamos a analizar dos novelas de Leyendas: Lealtad y Decisiones, que, pese a ser de Timothy Zahn y estar protagonizadas por Mara Jade y Thrawn, no son muy conocidas. Publicadas hace relativamente poco tiempo en España, esta duología nos daba más información sobre el pasado de estos personajes, al mismo tiempo que rellenaba algunos huecos en la continuidad. Primero hablaremos un poco sobre su autor y los aspectos técnicos de las ediciones, para luego meternos con la trama y analizar dónde encajan exactamente estas novelas y sus protagonistas.
Timothy Zahn
La mente maestra detrás de estas dos obras no es otra que la de Timothy Zahn (Estados Unidos, 1951), uno de los autores más prolífico y querido por los fans, responsable, en gran medida, del resurgir de Star Wars en los noventa. Zahn debutó en la saga con la Trilogía de la Nueva República, que, además de continuar las aventuras tras El retorno del Jedi, nos presentaba al gran almirante Thrawn y a Mara Jade. También es uno de los pocos autores que ha escrito novelas en las dos continuidades, a lo que habría que añadir relatos cortos, incursiones en el mundo del cómic y el rol. El estilo de Zahn se caracteriza por la acción constante y una estudiada planificación de la historia, lo que le permite combinar diferentes tramas que convergen en un mismo punto. Así mismo, debido a la extensión de su obra y a la popularidad de sus personajes, estos suelen aparecer en varias de sus historias, de manera que estas estén interconectadas entre sí, creando lo que podríamos considerar como su propio universo expandido.
Timothy Zahn
En cuanto a novelas, Zahn empezó en Leyendas con la citada Trilogía de la Nueva República, formada por Heredero del Imperio (Heir to the Empire, 1991), El resurgir de la Fuerza Oscura (Dark Force Rising, 1992) y La última orden (The Last Command, 1993), a la que seguiría, antes de acabar la década, la conocida como The Hand of Thrawn Duology (o sea, la Duología de la Mano de Thrawn), con las inéditas en español Specter of the Past (1997) y Vision of the Future (1998). Ya en el nuevo milenio, y también sin traducir, estarían Survivor’s Quest (2004) y Outbound Flight (2006), junto con la dos novelas de las que estamos hablando, Lealtad y Decisiones, a la que se sumaría Sinvergüenzas (Scoundrels, 2013).
En la nueva continuidad de Disney Zahn trajo de vuelta al chiss con dos trilogías: la primera, formada por Thrawn (Thrawn, 2017), Thrawn: Alianzas (Thrawn: Alliances, 2018) y Thrawn: Traición (Thrawn: Treason, 2019), y la segunda, centrada en la Ascendencia: El caos crece (Thrawn Ascendancy: Chaos Rising, 2020), Bien común (Thrawn Ascendancy: Greater Good, 2021) y Mal menor (Thrawn Ascendancy: Lesser Evil, (2021).
Thrawn
Respecto a relatos y novelas cortas, únicamente se ha publicado en España El héroe de Cartao (Hero of Cartao, 2003), en tres partes, en la Star Wars Magazine, al que podríamos añadir Crisis de fe (Crisis of Faith, 2011), en la versión mexicana de la reedición de Heredero del Imperio por su vigésimo aniversario. Además de estas, tenemos: First Contact (1994), Mist Encounter (1995), The Saga Begins (1995), Hammertong: The Tale of the «Tonnika Sisters» (1995), Sleight of Hand: The Tale of Mara Jade (1995), Command Decision (1996), Side Trip (junto a Michael A. Stackpole, 1997), Interlude at Darkknell (junto a Michael A. Stackpole, 1999), Handoff (2002), Duel (2003), Fool’s Bargain (2004), Judge’s Call (2004), Changing Seasons (2004), Buyer’s Market (2011), An Apology (2012), Heist (2012) y Winner Lose All (2012).
Por último, sus dos guionizaciones para cómic, ambas publicadas en español: Mara Jade – Por la mano del Emperador (Mara Jade – By the Emperor’s Hand, 1998) y Mara Jade: Una noche en la ciudad (Mara Jade: A Night on the Town, 1999), esta última en la antología Relatos (Tales); y sus participaciones en material de rol: The Kaal Connection (junto a Peter M. Schweighofer, 1995) y la campaña de El guardián oscuro (The DarkStryder Campaign, junto a otros autores, 1995). Si queréis conocer más aspectos de la vida y obra de Zahn, os recomendamos la sección de Holocelebridad del número #2 de nuestra revista Biblioteca Jedi.
Ediciones
La primera novela, Lealtad, fue publicada en tapa dura en enero de 2007 por la editorial Del Rey Books, bajo el título Allegiance. La cubierta contó con el arte de John van Fleet, con una ilustración que muestra a los soldados de asalto de la Mano del Juicio en la portada, y a Mara Jade en la trasera. En diciembre de ese mismo año, llegaría la edición paperback, con la misma portada, y a partir de junio de 2011, estaría disponible en formato eBook.
Arte de la portada de Lealtad
En cuanto a Decisiones, fue publicada por Del Rey en tapa dura y eBook en julio de 2011, con el título Choices of One. Durante el proceso de escritura este fue variando, ya que, originalmente, la idea de Zahn era llamarlo simplemente Choices, aunque también sopesó la posibilidad de titularlo Hand of Judgement. La portada también corrió a cargo de John van Fleet, con una ilustración que mostraba a Mara Jade en primer plano y a los soldados de asalto detrás. En cambio, para la edición en paperback, que aparecería en junio de 2012, se recurrió al artista Daryl Mandryk, que le dio un toque más épico: Mara Jade seguía en primer plano, pero detrás había todo un batallón de soldados y un destructor estelar. Curiosamente, pese a que Thrawn es un elemento importante de la trama y uno de los personajes con más tirón comercial de la franquicia, no aparece en ninguna de las dos portadas de esta novela, lo que pudo provocar que muchos lectores desconocieran su aparición en esta historia. Por último, señalar que los dos títulos tuvieron su respectiva edición en tapa dura a cargo del Science Fiction Book Club, con las mismas fechas de publicación que las de Del Rey en este formato.
Portadas españolas de Lealtad y Decisiones
Respecto a su edición española, estas dos novelas nos llegaron de la mano de Planeta, bajo sus sellos Timun Mas y Planeta Cómic; la primera en mayo de 2015 y la segunda en enero de 2017, etiquetadas con la banda de Leyendas. Se trata, de momento, de las únicas ediciones publicadas en nuestro país. Ambas mantienen las portadas originales americanas, con arte de John van Fleet, corriendo la traducción a cargo de Albert Agut Iglesias.
Mara Jade, la Mano del Emperador
Antes de sumergirnos en la historia, daremos unas pinceladas sobre Mara Jade. Como hemos comentado, hizo su primera aparición en la Trilogía de la Nueva República, convirtiéndose en uno de los personajes más queridos por los fans. Su nombre deriva de la palabra hebrea «mara», que significa amargura, y «jade», que, además de la piedra preciosa, es sinónimo de mujer descartada, según Zahn. En palabras de su autor, el personaje se le ocurrió como un plan alternativo del Emperador en el caso de que Darth Vader hubiera conseguido convencer a Luke Skywalker de derrocarlo y gobernar juntos la galaxia. Además, Lucas tenía pensado introducir un interés romántico para Luke en la hipotética trilogía de secuelas que estuvo rondando su cabeza, aunque no necesariamente hubiera tenido las características que le imprimió Zahn. Para representarla en los diferentes productos de la saga, fue elegida la modelo tejana Shannon McRandle, aunque tanto en los diferentes videojuegos en los que ha aparecido, como en el audiodrama de El retorno del Jedi, su voz pertenece a actrices de voz.
Shannon McRandle como Mara Jade
En cuanto al personaje, su infancia ha sido escasamente desarrollada en productos oficiales, pero se sabe que Palpatine la llevó a Coruscant cuando era muy pequeña, para poder entrenarla en secreto en la Fuerza, aunque públicamente estaba en el palacio imperial como bailarina. A pesar de su juventud, adquirió una gran destreza en el combate y el espionaje, concediéndole su mentor el título de Mano del Emperador tras conseguir infiltrarse en los aposentos de Tarkin. Sus misiones consistían en ejecutar implacablemente a oficiales corruptos y traidores al Imperio. Además, Palpatine, que se refería a ella cariñosamente como «hija», podía comunicarse telepáticamente con Mara desde cualquier punto de la galaxia. Con la caída del Imperio, todo esto cambió, y tras ejercer como contrabandista, comenzó a abrazar el lado luminoso de la Fuerza, hasta convertirse en una Jedi.
La historia
La estructura de ambas novelas combina diferentes tramas que avanzan en paralelo, convergiendo en momentos puntuales. Este tipo de narración permite a Zahn, al mismo tiempo que avanza en la historia, desarrollar un poco más los personajes dentro de la continuidad, además de rellenar algunos huecos en el pasado de estos, especialmente en aquellos que creó en la Trilogía de la Nueva República. Es importante señalar que las dos historias se sitúan pocos meses después de la Batalla de Yavin, concretamente seis y ocho meses, respectivamente. Esto nos plantea un escenario interesante, ya que, por un lado, los imperiales aún están asimilando la destrucción de la Estrella de la Muerte, mientras que los rebeldes deben de aprovechar la coyuntura para sumar los máximos aliados posibles a la causa.
Dentro de la continuidad de Leyendas, después de la literatura en prosa relacionada con el Episodio IV, como sus novelizaciones y la antología Tales from the Mos Eisley Cantina, además de varios relatos publicados principalmente en la Star Wars Adventure Jounal, tenemos la citada novela Sinvergüenzas, de Zahn. A continuación, la serie juvenil Rebel Force, y después de esta, ya Lealtad. Luego otra serie juvenil, Galaxy of Fear, y antes de que finalice, solo tres meses después de la primera de la duología, Decisiones, por lo que, curiosamente, las tres primeras novelas adultas situadas después de Una nueva esperanza están escritas por Timothy Zahn. Después de estas, y antes de llegar a El Imperio contraataca, nos encontraríamos con Honor Among Thieves (James S. A. Corey, 2014), la Galaxies: The Ruins of Dantooine (Voronica Whitney-Robinson, 2003), El ojo de la mente (Splinter of the Mind’s Eye, Alan Dean Foster, 1978) y Razor’s Edge (Martha Wells, 2013), además de numerosos relatos.
Mara Jade y la Mano del Juicio
Entrando ya de lleno en la primera novela de esta duología, Lealtad, vamos a tener cuatro tramas principales. En el lado imperial, encontramos la historia de LaRone, Grave, Marcross, Quiller y Brightwater, cinco soldados de asalto que se verán forzados a desertar tras la muerte accidental de un oficial del Buró de Seguridad Imperial, además de la de Mara Jade, que con dieciocho años está en una de sus primeras misiones como Mano del Emperador, enviada al sector Shelsha para investigar al moff Glovstoak, sospechoso de desviar fondos a través de obras de arte para financiar actividades criminales. En el bando rebelde, Leia irá al planeta Shelkonwa, capital del sector, donde deberá reunirse con varios líderes locales que afirman que el gobernador imperial Choard quiere independizarse y unirse a la Alianza, mientras que Han, Chewbacca y Luke acudirán como apoyo.
El título, Lealtad, es una clara referencia al compromiso que cada personaje está dispuesto a ofrecer a su causa, ya que, de una manera u otra, todos tienen dudas: los soldados desertores ya no reconocen el Imperio que juraron obedecer, Mara Jade necesitará estar completamente segura de la culpabilidad de sus víctimas antes de impartir justicia, Han Solo no quiere comprometerse con la Rebelión —aunque sabe que lo necesitan—, y Luke no sabe si podrá convertirse en el Jedi que todos esperan. Además, en esta novela, vemos la rivalidad entre Mara Jade y Darth Vader por obtener el favor del Emperador, así como la obsesión del segundo con encontrar a Luke Skywalker.
Mara Jade con Darth Vader
En la segunda, Decisiones, asistimos a una estructura similar, pero mucho más compleja y rica por la adición del personaje de Thrawn, en estos momentos capitán imperial. Esto permite a Zahn aligerar el resto de tramas para no caer en la repetición y, al mismo tiempo, dar un salto cualitativo en cuanto a la escala de la historia. La acción se sitúa en Poln, un sistema doble, capital del sector Candoras, cuyo gobernador, Ferrouz, está, aparentemente, traicionando al Imperio y ofreciéndose a la Alianza a cambio de que esta le ayude a defender su sector de Nuso Esva, un alienígena procedente de las Regiones Desconocidas que ha llegado al mando de un gran ejército.
Arte de la edición paperback americana de Decisiones
En el bando imperial, tendremos un juego a tres bandas. Mara Jade, ayudada por los soldados desertores, que han adoptado el nombre de «Mano del Juicio», llegará para ejecutar a Ferrouz por alta traición. Gilad Pellaeon, otro clásico de Zahn, acudirá al sector a bordo del destructor estelar Quimera, escoltando al misterioso Lord Odo, un miembro de la corte Imperial. Y Thrawn, acompañado de Jorj Car’das, que está llevando a cabo otros planes secretos para el Emperador, irá para enfrentarse a Nuso Esva, su némesis. En el lado rebelde, Leia, Luke, Han y Chewie acudirán para inspeccionar el armamento que les ofrece Ferrouz, pero pronto sus tramas se dividirán, ya que Leia y Han tendrán que infiltrarse en un grupo terrorista, mientras que Luke se verá envuelto en una revuelta para derrocar al gobernador.
El libro además le sirve a Zahn para plantear ciertos temas que retomará en otras novelas, como el imperio paralelo que está creando Thrawn en la Regiones Desconocidas, así como su propia Legión 501, o presentar a Nuso Esva, el villano de la novela corta Crisis de fe, precuela de Heredero del Imperio. Además, toda la trama del armamento que necesitan los rebeldes ayuda a enlazar su paso de Yavin a Hoth, ya que, en este momento, están buscando una nueva base secreta. Y, aunque sea anecdótico, vemos cómo Han Solo, pese a sus reticencias iniciales, se integrará de manera oficial en la Rebelión.
El único punto extraño, y que en cierta manera podría considerarse una incongruencia, sería el encuentro entre Luke y Mara Jade, ambos armados con espadas láser y haciendo uso de la Fuerza, para sorpresa de ambos: Luke, hasta donde sabe, es el único Jedi que queda y no acaba de entender quién es ella, mientras que Mara, que conoce la purga llevada a cabo por Vader en los años precedentes y su búsqueda de un rebelde llamado así, no hace nada para detenerlo, bajo la justificación de que «Skywalker» es un apellido muy común en el Borde Exterior.
Mara Jade, Thrawn y otros personajes de Zahn
Por último, y para completar la información sobre los personajes, vamos a ver las obras en las que aparecen Mara Jade y Thrawn para una mejor comprensión dentro de la continuidad, ya que Zahn no entra en muchos detalles, asumiendo que el lector conoce toda su producción, lo que es ciertamente posible en el mercado anglosajón, pero muy difícil en el hispanohablante, debido a la falta de traducciones oficiales de algunas de sus novelas y de la mayoría de sus relatos.
Primero, vamos a hablar de Mara Jade, listando las obras en las que aparece antes de la citada Trilogía de la Nueva República. Cronológicamente, tendríamos el, originalmente lanzado como webcómic, número #0 de la miniserie comiquera Mara Jade: Por la Mano del Emperador (Mara Jade – By the Emperor’s Hand, Timothy Zahn y Michael Stackpole, 1998), en el que, en unas pocas páginas, se nos presenta el personaje y se nos cuenta la prueba que tuvo que pasar para recibir tal título. De aquí, iríamos al cómic Extinción (Extinction, Ron Marz, 1999-2000), publicado entre los dos primeros números de la serie Relatos(Star Wars Tales) y situado poco antes de la Batalla de Yavin. Tras estas dos historietas, llegamos a las novelas que estamos tratando, Lealtad y Decisiones, que como hemos comentado, suceden poco tiempo después de la destrucción de la Estrella de la Muerte.
Mara Jade como Arica
Seguimos avanzando en el tiempo y llegamos a El retorno del Jedi, en el que tres fuentes distintas nos narran la misión de Mara, ahora bajo el seudónimo de la bailarina Arica Pradeux, en el palacio de Jabba para asesinar a Luke Skywalker, pese a que, en la película, muy anterior a estas historias, no aparecía. Tenemos el relato Sleight of Hand: The Tale of Mara Jade (Timothy Zahn, 1995), publicado dentro de la antología Tales from Jabba’s Palace, editada por Kevin J. Anderson; el audiodrama de la citada película, producido en 1996, y que incorporaba, entre otros añadidos, esa parte; y el número #1 del cómic Mara Jade: Por la Mano del Emperador, que, en tan solo tres páginas, resumía los acontecimientos antes de que el Emperador, previo a su fallecimiento, le encargue una nueva misión.
Dejando atrás los acontecimientos relacionados con la Trilogía Clásica, entre esta y la Trilogía de la Nueva República tenemos tres obras más: el cómic Mara Jade: Una noche en la ciudad (Mara Jade: A Night on the Town, Timthy Zahn, 1999), publicado también en el primer número de Relatos (Star Wars Tales); el relato Handoff (Timothy Zahn, 2002), aparecido en la revista Star Wars Gamer#10; y otro relato, First Contact (Timothy Zahn, 1994), publicado en el primer número de la Star Wars Adventure Journal, y que narra acontecimientos ya previos a Heredero del Imperio.
Respecto a Thrawn, y siempre dentro de la continuidad Leyendas, su primera aparición cronológica sería en la novela Outbound Flight (Timothy Zahn, 2006), cuando aún estaba en la Ascendencia Chiss. Luego tendríamos el relato Mist Encounter (Timothy Zahn, 1995), publicado originalmente en el tomo #7 de la Star Wars Adventure Journal, en el que se nos contaba su encuentro con el Imperio, del que entraría a formar parte.
Encuentro de Thrawn con el Imperio
Antes de la Batalla de Yavin lo encontramos en Dark Forces: Soldier for the Empire (William C. Dietz, 1997) y, ya tras la destrucción de la Estrella de la Muerte, en The Swarm (John Whitman, 1998), la octava novela de la serie juvenil Galaxy of Fear. A continuación, Decisiones, y antes de la caída del Imperio, en dos obras más: la novela corta Side Trip (Timothy Zahn y Michael A. Stackpole, 1997), publicada en los tomos #12 y #13 de la Star Wars Adventure Journal, y Command Decision (Timothy Zahn, 1996), en el #11 de la misma publicación.
Posteriormente a El retorno del Jedi, y poco antes de la Trilogía de la Nueva República, aparecerá en tres obras más: en la citada novela corta Crisis de fe (Timothy Zahn, 2001), publicada en la edición 20 Aniversario de Heredero del Imperio, la novela Tatooine Ghost (Troy Denning, 2003), y en el relato corto A Grand Admiral Returns (Bill Slavicsek, 1992), perteneciente al libro de rol Heir to the Empire Sourcebook, y que, como su título indica, da el pistoletazo de salida a la trilogía.
Pellaeon y Jorj Car’das
Otros personajes que hemos mencionado en Decisiones, y que son creación de Zahn, serían Nuso Esva, Pellaeon y Jorj Car’das. El primero, que únicamente volveremos a ver en Crisis de fe, publicada apenas unos meses más tarde de Decisiones, se presenta como la némesis de Thrawn. Su nombre, Nuso Esva, es el resultado de sustituir cada letra de Moriarty por la siguiente, dentro de su categoría como vocal o consonante. Este era el enemigo mortal de Sherlock Holmes, personaje con el que Thrawn guarda evidentes similitudes con su inteligencia y capacidades analíticas. Pellaeon, que toma su nombre de Pellas, un caballero de la corte del Rey Arturo (igual que vimos aquí con Halagad), fue creado para Heredero del Imperio, apareciendo en muchísimas novelas posteriores a El retorno del Jedi. Su pasado fue explorado principalmente en The Clone Wars: No Prisoners, obra de Karen Traviss, cuando aún era un oficial de la República. En esta historia coincidirá con Callista, una Jedi que aparecería por primera vez, de una manera un poco extraña, como interés romántico de Luke en Hijos de los Jedi (Children of the Jedi, Barbara Hambly, 1995). En cuanto a Jorj Car’das, su primera mención fue en Specter of the Past, aunque su personaje fue desarrollado en Outbound Flight. Como curiosidad, indicar que en la edición japonesa de esa novela aparece en la portada con un aspecto muy similar al de George Lucas. Y como muestra de que en Star Wars todo está conectado, Timothy Zahn sirvió de modelo para representar a Talon Karrde en el juego de cartas Star Wars Customisable Card Game, personaje que heredaba la organización de Car’das.
Esperamos que os haya gustado este repaso a la Duología de la Mano del Emperador, recomendándoos su lectura, ya que Zahn siempre es sinónimo de calidad. Dentro del universo Bibliotecario, si queréis conocer más sobre el pasado de Mara Jade, os emplazamos a la lectura del relato corto fanficMemorias de un secuestro – La niña de los cabellos de lava, de nuestra compañera Mariana Paola Gutiérrez Escatena, que aparecerá en el tercer volumen de la antología Soñando con galaxias muy lejanas. Y para más información sobre el cómic Mara Jade: Por la Mano del Emperador, el post de nuestro compañero Ismael Villanueva Carmena en el grupo de Facebook. Por último, indicar que en este artículo hemos usado el término «duología», a pesar de que la RAE recomienda «bilogía», para seguir la terminología anglosajona de «duology». Sin nada más que añadir, ¡que la lectura os acompañe!
Se acaba el año, y desde La biblioteca del Templo Jedi queremos hacer un repaso de las lecturas que más nos han gustado, las compras más curiosas que hemos hecho, así como dejaros alguna que otra recomendación interesante para que os podáis sumergir, más aún si cabe, en esta galaxia tan fascinante.
Jose Alabau Casaña
¡Hola, bibliotecarios! ¿Cómo ha ido el año? Espero que bien, y lo más importante, que la salud os haya acompañado. En estos últimos doce meses hemos tenido muchas novedades y sorpresas en esta galaxia que tanto queremos, así que aquí va un breve resumen por mi parte.
Respecto a las lecturas, intento llevar el canon lo más actualizado posible, pero como Planeta nos ha sorprendido este año con tantos lanzamientos y no he podido leerlos todos, tiraré más por Leyendas. En este caso, lo que más me ha gustado, por lo bizarra que era la historia, ha sido Jedi Prince (Príncipe Jedi), la saga juvenil de los 90 que continuaba, de una manera muy loca, los hechos posteriores a El retorno del Jedi. Aquí tenéis un análisis.
La saga comunmente conocida como Jedi Prince
En cuanto a las adquisiciones, mi biblioteca se centra principalmente en el material literario que se edita en España, pero no quita que de cuando en cuando consiga alguna cosa del extranjero, destacando, este año, la colección de las novelas húngaras piratas que llevaba mucho tiempo buscando. Mi nivel de húngaro es tan bueno como mi habilidad para hacer un café (vamos, ninguna), así que esperaré a que se terminen las traducciones fan al inglés para poder leer estos libros. Aquí tenéis más info sobre el tema.
Novelas húngaras piratas
Por último, en cuanto a recomendaciones, os aconsejaría que les echarais un vistazo a los relatos que componían la serie de antologías de Tales from… (Mos Eisley Cantina, Jabba’s Palace, Bounty Hunters, Empire y New Republic). Pertenecen también a la primera fase de Leyendas, antes de las precuelas, pero aunque en muchos aspectos fueran retrocontinuadas, incluso dentro de la misma continuidad, contienen algunas joyas muy curiosas.
La serie antológica de Tales
Diego M. Ruiz
Como aficionado y lector de Star Wars desde hace décadas, podría decirse que tuve un buen año a lo que a lecturas y adquisiciones se refiere. Y es que luego de varios años con pocas posibilidades y ganas de aumentar la biblioteca, este 2021 me permitió reencontrame con la biblioteca galáctica y vaya de qué forma.
No pretendo contarles todo lo que leí, ni tampoco todo lo que conseguí (ya todos saben las peripecias que hay que hacer para conseguir algunas cosas), sino lo que más destaco por variadas razones.
El inicio de este año que termina lo hice por la puerta grande, con la magnífica Thrawn de Timothy Zahn, la cual me debía pues, si bien data de hace más de 4 años, recién se publicó en 2020 en mi Argentina (otra situación que entenderán, sean del país que sean). Era una lectura pendiente y que nunca pensé estuviera necesitando tanto. ¡Vaya historia! El regreso del mejor Thrawn, y el de Timothy Zahn a lo grande. Un relato que nos regresa al genio táctico que tanto extrañábamos de las novelas de leyendas, nos muestra sus inicios y ascensos en las filas imperiales, y lo compatibiliza con el contexto de su participación en Rebels. El texto nos hace empatizar no solo con el protagonista, sino con otros personajes, como Eli Vanto, poniéndonos en el lado del Imperio, e Incluso haciendo más interesantes a otros ya conocidos, como la gobernadora Price, un personaje a quien le da mucha más dimensión.
Thrawn
Otra de las grandes historias que leí este año fue Luz de los Jedi de Charles Soule. Una maravilla que no solo nos muestra a los Jedi en su apogeo, sino que nos sumerge en una época inexplorada y llena de desafíos para los habitantes de la Galaxia conocida. Y además de sumergirnos, nos llena de preguntas y nos deja con muchas ganas de más.
Luz de los Jedi
Y en lo que a libros técnicos se refiere, creo que mi mejor adquisición (y lectura) fue el libro de los Sables de luz, de Daniel Wallace, recientemente editado en español por Planeta Comic. Una edición de gran calidad, con tapas duras y papel ilustración, que contiene información, imágenes e ilustraciones relativa a cerca de 60 sables de diferentes épocas, clasificados en tres secciones: Jedi de la República (de épocas que van desde la Alta República, hasta la caída de la misma), Acólitos de Lado Oscuro y La Nueva Tradición Jedi. Incluye algunas hojas desplegables e incluso unas páginas finales en las que se comparan las dimensiones de todos los sables del libro. También resultan llamativas las dimensiones, un libro más ancho que largo, algo que junto a su calidad y portada en relieve obliga a exponerlo de frente en cualquier biblioteca. A quien le gusten los sables de luz (¿habrá alguien que no?), es algo que les va a agradar y alegrar en demasía.
Sables de luz
Alex Randir
¡Feliz año, bibliotecarios! Sin duda, 2022 nos va a brindar muchas novedades, tanto en términos literarios como en los demás formatos, empezando con la serie de El Libro de Boba Fett. Mis recomendaciones para que disfrutéis de buenas dosis del universo de Star Wars en formato novela son, sin duda, las geniales Thrawn: El Caos Crece y Thrawn: Bien Común, que nos relatan la juventud del futuro Gran Almirante Imperial durante su pertenencia a la Ascendencia Chiss, mientras trata de descubrir un misterio que puede afectar a toda la galaxia y que tiene su origen en las Regiones Desconocidas del Espacio. Por supuesto, y aunque todavía no se ha editado en España, recomiendo ir planificando adquirir la última novela de esa trilogía, Thrawn: Mal Menor. Como siempre, el escritor Timothy Zahn no escatima en términos no sólo de estrategia millitar, sino además en la creación de una parte completamente nueva y desconocida de la galaxia, desarrollada de forma paralela a las Guerras Clon. Imprescindibles.
Por supuesto, no puedo dejar de recomendar todo lo relativo a La Alta República, cuya tercera oleada (y última de la primera parte de esta era) comienza ya a publicarse en USA en breves. Descubrir poco a poco a la enorme cantidad de personajes que van desarrollándose y creciendo a medida que se va avanzando en la trama de este enorme conglomerado de novelas y cómics es un soplo de aire fresco, y aunque no son literariamente «geniales», sí están lo suficientemente bien planificadas y narradas como para darles un tiento. En España, por el momento, podemos gozar de Luz de los Jedi, En la Oscuridad, Una Prueba de Valor, Carrera a Torre Crashpoint y Entre las Sombras. ¡Pero cuidado! ¡Dejad las dos últimas para después de leer The Rising Storm, que llega en febrero y es IMPORTANTÍSIMA en el avance del argumento!
Por último, desde luego, si todavía queda alguna duda creo necesario recomendar las novelas previas a las películas originales, tanto de Legends (Star Wars: Darth Plagueis) como del canon actual (Maestro y Aprendiz, Star Wars: Tarkin, Los Lores Sith), que van componiendo, explicando y detallando a algunos de los personajes secundarios – y no tan secundarios – más relevantes tanto de las Precuelas como de la Trilogía Original.
¡Aprovechad para leer mucho! ¡Que la Fuerza – y la lectura – os acompañe!
Mariana Paola Gutiérrez Escatena
Estimados amigos de la Biblioteca esté ha sido un año distinto para mí, ya que sentí que no leía sola, leía para todos vosotros y eso fue especial, por tal motivo o os dejo mis libros favoritos del año y recomendaciones que espero que os guste.
Fue un año de mucha lectura y por supuesto «La Alta República» estuvo presente, a través de la novelas y los cómics. Pero… ¿Cuáles fueron mis favoritos de este año?
Uno de mis favoritos es sin duda alguna Light of the Jedi, una novela sumamente entretenida que nos muestra el comienzo del fin de la paz para la republica y sus guardianes, con el gran desastre y sus consecuencias. Conocemos por primera vez a nuestros héroes y heroínas, los Jedi, los cuales nos muestran que juntos todo es posible, a su vez tenemos los grandes villanos, esperando para dar su mejor golpe. A Test of Courage de Justina Ireland podrá ser una novela para niños y jóvenes, pero no deja de tener momentos emocionantes. A demás del mensaje de amistad y unión, vemos como los personajes toman decisiones importantes y con ellas crecen un poco más. Into the Dark de Claudia Grey es sin duda la más intrigante. La manera de llevarnos por la historia de la autora es fresca. Todo el tiempo vamos de momentos de mucha acción, a otros de reflexión e incluso cómicos y Geode esta en todos ellos, no sabemos como, pero ahí esta. Aún tengo pendiente algunas novelas más y muchas ganas de leer.
En cuanto a los cómics Daniel José y su The High Republic Adventures es un golpe al corazón constante y vemos a nuestros pequeños padawans convertirse en Jedi de la noche a la mañana por el hecho de enfrentar a la oscuridad. Ojala recuperen esa paz que están buscando con cada valiente acto. Y The High Republic del maestro Cavan Scott es mi favorita, emocionante, decisiva y brutal a veces. Tan atrapante de principio a fin. Su protagonista lucha entre la luz y la oscuridad con cada acción contra sus más temidos enemigos.
También quiero recomendarles War of the Bounty Hunters un crossover muy «Marvelense» que tiene un mix explosivo de Darth Vader, Bounty Huntres, Doctor Aphra y la serie regular de Star Wars. Soule, Wong, Pak, Sacks. Ireland y Older nos crean historias conectadas por un fabuloso botín Han Solo en carbonita.
Por ultimo no podía dejar de pedirles que a demás del canon actual, vuelvan al Universo Expandido o Leyendas, como quiera llamarlo. Sobre todo a la nueva Orden Jedi, una revolucionaría obra de más de 20 títulos que nos muestra como el maestro Luke Skywalker pretende dejar el legado Jedi, mientras enfrenta enemigos que se supone deberían ser aliados, especies mortíferas como los Yuuzhan Vong e intentan sobrevivir a la crueldad de sus tiempos con familia, trayendo luz a la galaxia, aunque el final sea oscuro. Estas son mis recomendaciones y deseo que las lectura os acompañe siempre…
Gorka Salgado
Otro año más lleno de Star Wars. Pero no sería justo decir solo eso. En cuanto al universo literario de la saga galáctica no ha sido solo otro año más. 2021 ha sido el año de «La Alta República«, un maravilloso evento en el que nos están regalando historias y personajes muy interesantes y frescos como hacía tiempo que no ocurría, para mí, desde los tiempos de la Nueva Orden Jedi, y no es decir poco. Light of the Jedi de Charles Soule para mí ha sido la gran lectura del año, un grandísimo viaje a una nueva era llena de Jedi y peligros inimaginables que me tienen en vilo mes tras mes. Una novela que lo tiene todo y que sirve como una maravillosa puerta de entrada. Pero no es lo único bueno de éste evento, dadle una oportunidad si todavía no lo habéis hecho. Hay grandes obras y autores detrás de ello.
Pero ha habido mucho más, y para mí también ha sido el año de Thrawn, tanto por su final de la actual trilogía, como por su llegada a España. Thrawn Ascendencia de Timothy Zahn tiene también ese algo mágico que era tan querido en el antiguo universo expandido de la saga. Grandes personajes, grandes peligros, grandes momentos y un futuro soñando con ver más historias del Gran Almirante.
Para terminar, solo me queda decir que todas éstas lecturas no hubiesen sido lo mismo sin tener personas, amigos, compañeros con los que compartirlas. Al final, ni siquiera el universo de Star Wars es nada, sin gente con quien compartirlo. Así que gracias a todos los compañeros y compañeras de la Biblioteca del Templo Jediy a los que nos seguís, apoyáis y nos empujaís día a día para que sigamos trabajando por Star Wars. ¡Que la Fuerza y la lectura os acompañen en 2022!
Mario Tormo
Este ha sido, sobre todo, el año de La Alta República. La iniciativa editorial que comenzó a principios de año con Luz de los Jedi ha sido una revolución para la saga ya que ha desplegado un sinfín de publicaciones enmarcadas en esta era situada doscientos años antes La Amenaza Fantasma. He leído primero en inglés, y luego en castellano (de los que han ido traduciendo Planeta Cómic y Junior), cada uno de los materiales surgidos del Proyecto Luminous, como se denominó en un inicio. Sin duda se ha formado un equipo creativo liderado por Charles Soule absolutamente fantástico. En unos días comienza la tercera ola, que cierra la Primera Fase y estamos temblando porque el futuro para estos personajes que hemos acogido y querido tan rápidamente no parece nada halagüeño.
Mientras The High Republic iba dejándonos con la boca abierta y con ganas de más, el resto de las series de cómics a ritmo USA nos iban acercando hacia el otro gran evento del año, La Guerra de los Cazarrecompensas. Una vez más el maestro Charles Soule nos iba a sorprender, aunque el secreto estuvo muy bien guardado hasta que llegaron los primeros números, por Mayo.
Pero como ese era el mes en que se estrenaría la serie que daría continuación a The Clone Wars, todos los anteriores me sirvieron para repasar todas las Guerras Clon de Dark Horse. En mi caso gracias al coleccionable de Planeta de Agostini. Una buena manera de conocer los orígenes de Alpha, que en Leyendas era Rex, y que como hemos visto en La Remesa Mala ha sido finalmente Boba Fett en el Canon. La serie de The Bad Batch también fue el detonante de un revisionando de The Clone Wars y la relectura de algunos de los capítulos de Luz y Oscuridad, la antología que adaptaba algunos de los capítulos de la serie y que publicaba Planeta Junior.
La serie se estrenaba por el May the 4th, fecha que también era excusa para ofertas de todo tipo relacionadas con la saga galáctica. En mi caso compré el Knights of the Old Republic para Android y le he ido echando ratitos desde entonces, pero la lectura asociada es la Prima Guide que me ha permitido entender mejor los mapas del juego y que espero me ayude con la mecánica de combate.
Mayo también trajo consigo la relectura del segundo volumen de Darth Vader de Marvel, la serie de 2017 escrita por Charles Soule y que en España Planeta Cómic apostilló Lord Oscuro. Se iniciaba la temporada 5 de los podcasts de La Biblioteca y con motivo de terminar de editarse esta maravilla en la península hicimos un gran análisis de estos cómics. La segunda entrega de la quinta temporada del podcast también conllevó el repaso de Purga, la serie de cómics de Leyendas que seguía a Las Guerras Clon y que contaba sucesos en el mismo marco temporal que la de Lord Oscuro y La Remesa Mala. Momento muy oportuno para ello.
Las reseñas para la web de La Biblioteca del Templo Jedi también me han hecho repasar algunas lecturas mas dispersas, como por ejemplo La Huída del Contrabandista, por la publicación en USA de la adaptación al cómic. O las antologías de Vader’s Castle, que con la marcha de IDW como editor cierran etapa con esta serie que se había convertido en una habitual de Halloween gracias a Cavan Scott. O el repaso una y otra vez del Diccionario Visual de El Ascenso de Skywalker o el libro de Arte de la película por rescatarse elementos que se detallaban en estas guías (el Oráculo del Pantano o los Caballeros de Ren) en otras series de cómics o el mapa galáctico para situarme con los planetas de La Alta República por ejemplo. Además la Traveler’s Guide to Batuu me permitió también ampliar y fijar algunos detalles y dudas mientras jugaba al Tales from the Galaxy’s Edge de ILMxLAB, que ha tenido expansión este mismo año.
Pero como ya adelantábamos en párrafos anteriores, La Guerra de los Cazarrecompensas ha sido el otro evento editorial del año. El omnipresente Soule trazaba el mayor crossover de la saga, con su propia miniserie, War of the Bounty Hunters, y con ramificaciones en Doctora Aphra, Bounty Hunters, Darth Vader y la serie regular de Star Wars. Nos tuvo todo el verano disfrutando del resurgir del Crimson Dawn y disfrutando de una Qi’ra, de la que pronto supimos que iba a tener su propia trilogía, de la que War of the Bounty Hunters era sólo la primera entrega.
Y para finales de año han llegado las primeras grapas de Crimson Reign, que en principio se planteaba como miniserie pero que estamos comprobando que sigue el mismo esquema de ramificaciones en el resto de series regulares.
Y mientras en los cómics disfrutábamos de la época entre los Episodios V y VI, final de año se acercaba con la promesa del estreno de El Libro de Boba Fett. Y con él ha tocado la relectura del material de Leyendas asociado al cazarrecompensas del que dispongo. Por un lado la reedición que Planeta lanzó hace un par de meses, preparándose para el estreno de la serie, Lazos de Sangre. Lo otro que reeditó fue el ómnibus dedicado al de la armadura mandaloriana, pero que ya figuraba, en tres tomos, en la anteriormente citada colección Cómics Star Wars.
Y a medias de esos relatos estoy, escribiendo estas líneas el último día del año. Espero que el año que viene nos permita seguir disfrutando de muchas mas lecturas galácticas, de todos los productos audiovisuales que ya esperamos con ansias, y que lo podamos compartir con todos nuestros seres queridos. Lo bonito de todo esto es poder conectar con tanta gente y compartir opiniones y pareceres. ¡Cuidaros mucho y sed felices!
Juan Pablo Pacheco
Las novelas que mas me gustan de la saga son las que son más creativas y expanden el universo conocido. En este sentido, creo que lo que estamos viendo en la Alta República es de lo mejor que se ha hecho en Star Wars en mucho tiempo. Sus personajes, su manera de contar la historia y la gran cantidad de historias interconectadas hacen una mezcla perfecta entre un universo propio y la esencia de Star Wars, por lo que es de las pocas novelas que trato de leer apenas salen para siempre estar al día.
En especial, vengo a recomendar mi novela favorita de la saga hasta ahora, The Rising Storm, una historia que tiene un poco de todo, que me mantuvo expectante durante todas sus páginas y que logró emocionarme tal como lo haría una película o una serie. Cavan Scott realmente se lució al unir de gran manera lo que se estaba construyendo en las novelas anteriores.
The Rising Storm se siente como un primer hito cúlmine de una historia a largo plazo, donde uno logra conectar mucho con los personajes, algo que fue un arma de doble filo para mi estabilidad emocional, ya que Scott me rompió un par de veces el corazón. Finamente, creo que es una novela que te mantiene en un tormento de emociones constante y logra innovar muy bien en muchos temas no tratados en la saga, como la parte más humana de los Jedi, además de incluir la representación LGTBQ+ de forma armónica y consistente con la trama.
De verdad creo que tiene todo lo que uno busca en una historia de Star Wars y más, recomendadisma para cualquiera.
¡Hola, bibliotecarios! Hoy vamos a sumergirnos en las profundidades del Universo Expandido para rescatar dos novelas cortas oficiales de Abel G. Peña, desconocidas para el gran público. Se trata de dos obras que fueron publicadas online en la web oficial en 2015, con la continuidad de Leyendas ya prácticamente extinguida. Y es que, no olvidemos, meses más tarde llegaría El despertar de la Fuerza. Estamos hablando de SkyeWalkers: A Clone Wars Story y Lone Wolf: A Tale of Obi-Wan and Luke, dos narraciones breves pero con algunos detalles con mucho jugo que, para los que sois seguidores de nuestra revista, Biblioteca Jedi, posiblemente ya os suenen de algo.
Antes de entrar en detalle en ellas, vamos a hablar un poco sobre su autor, Abel Gustavo López Peña IV, más conocido como Abel G. Peña. Nacido en 1979, ha sido uno de los articulistas más conocidos de la etapa de Leyendas, especializándose en reseñar material poco conocido y desarrollar, para publicaciones oficiales, el contexto de muchos personajes, la mayoría ya olvidados. Ha escrito para las revistas Star Wars Insider y Star Wars Gamer, para la web oficial y la de Wizards of the Coast, además de participar en el Star Wars Fact File, entre otras publicaciones. De hecho, muchos de los textos que citaremos como referencia para los personajes de estos relatos han sido escritos por él.
En cuanto a estas dos historias, pese a ser oficiales, no tuvieron mucha relevancia debido a tres factores: su tardía publicación, su aparición exclusivamente online como complemento a un artículo y, como hemos comentado antes, el carpetazo que se había dado ya a la continuidad Leyendas en favor del nuevo canon. Lone Wolf había sido escrita para su publicación en la Star Wars Insider en 2007, conmemorando el 30 aniversario de Una nueva esperanza, pero no llegó a aparecer en este medio, mientras que Skyewalkers, escrita entre 2008 y 2011 para la web oficial de Hyperspace, se pospuso al cerrarse la página. Finalmente, en marzo de 2015, se publicaron online como parte del artículo The Other Lost Missions: Rare Clone Wars Comics and Literature, Part 2, del mismo Peña, en el que se citaban historias poco conocidas ambientadas en ese periodo. Señalar además que la maquetación de ambas historias corrió a cargo de Jason Yuo y la ilustración de portada de Skyewalkers, ya que Lone Wolf no tiene, fue obra de David Rabbitte.
La importancia de estas dos novelas cortas, pese a todo lo que hemos comentado, es que se crearon para resolver algunas incongruencias que se habían ido acumulando a lo largo de los años. La primera, Skyewalkers, funciona como una precuela de la historia La larga caza, aparecida en el Anual de 1979 de la serie marvelita Star Wars, en la que se decía que Obi-Wan había tenido dos aprendices. En cambio, Lone Wolf intenta dar una explicación al hecho de que en algunos productos se indicara que Obi-Wan y Owen Lars eran hermanos.
SKYEWALKERS: A CLONE WARS STORY
Antes de meternos en la historia de esta novela corta, vamos a repasar el cómic del que parte. En diciembre de 1979 se publicó el primer Anual de la serie regular, que contenía la historieta La larga caza (The Long Hunt), escrita por Chris Claremont. Estaba dividida en dos partes, la segunda titulada ¡Un duelo de las águilas! (A Duel of Eagles), y narraba una pequeña aventura independiente de los héroes de la Rebelión en el planeta Marat V, conocido por sus habitantes como Skye. Es importante destacar que la historia es anterior a El Imperio contraataca y, por tanto, a la revelación de que Darth Vader en realidad es el padre de Luke.
La larga caza
La narración empieza en el planeta Tirahnn, en el que Luke y Leia tienen un encontronazo con Kharys, la Majestrix de Skye. Tras lograr escapar en el Halcón Milenario con la ayuda de Han Solo y Chewbacca, deciden ir a Marat V para acabar con el reinado de Kharys, con la que Solo tiene cuentas pendientes de una incursión en el pasado. Allí se aliarán con los partisanos de Aragh, que les ayudarán a derrotar a Kharys, que gobierna el planeta para el Imperio. La importancia de esta historieta radica en su última página, en la que Aragh les cuenta que Obi-Wan estuvo allí hace muchos años, durante las Guerras Clon, en una misión con dos aprendices. Uno de ellos portaba el sable láser de Luke, arma que habían reconocido desde el primer momento, y el otro se había convertido en Darth Vader, que había regresado al planeta tras la caída de la República para enseñar a Kharys los caminos del lado oscuro a cambio de que gobernara Skye para el Imperio. Es decir, se establecía que Obi-Wan había tenido dos aprendices, siendo uno el padre de Luke y el otro la persona que se había convertido en Vader, lo cual entraría en contradicción con lo que veríamos al año siguiente en El Imperio contraataca, además de la cuestión de los padawan, que se desarrollaría más ampliamente en las precuelas, décadas más tarde.
Viñeta de la última página del cómic. Fotografía de Lara Franco Cobo.
Skyewalkers, la novela corta
En cuanto a la historia que nos atañe, la novela comienza con la accidentada llegada al planeta Skye de Obi-Wan acompañado de dos padawan, Anakin y Halagad Ventor, además de un comando de élite, con la intención de derrocar al terrorista genético Zeta Magnus, aliado de la Confederación de Sistema Independientes. Este, además, está sometiendo a los habitantes del planeta a todo tipo de experimentos monstruosos. Los tres Jedi contarán con la ayuda de una joven Kharys, del también citado Aragh, y de Klarymére, padre de la primera. A lo largo de la historia se nos rebela que Kharys es sensible a la Fuerza, lo que creará un conflicto entre Anakin y Obi-Wan, ya que el padawan quiere llevarla al Templo Jedi para que reciba entrenamiento. Ante la negativa de su maestro, Anakin le prometerá que cuando acabe la guerra vendrá a por ella y le enseñará los caminos de la Fuerza, enlazando con lo que nos contaba el cómic. Como curiosidad, señalar que el comando de élite, conocido como escuadrón Tark y formado por cuatro soldados, no son clones de Jango Fett, sino de Sarsius Torne, un mercenario del culto de los Guardianes del Sol del planeta Thyrsus. Destacar también el buscado juego de palabras entre el apellido «Skywalker» y el título, «Skyewalkers», puesto que los s’kytri, que tienen alas, los llaman «walkers», caminantes, ya que no pueden volar como ellos, al mismo tiempo que consideran a Anakin como una especie de mesías profetizado.
Halagad Ventor
Como hemos mencionado, Obi-Wan llegaba al planeta acompañado de otro padawan, Halagad Ventor, un personaje que guarda muchas similitudes con Anakin. Nacido en Alderaan, fue un amigo de la infancia de Bail y Tia Organa, con la que tuvo un hijo, Nial. En lo que se conoce como «La tragedia de Okonomo», los padres de Halagad murieron a causa de un virus que los hizo enloquecer. El creador de este virus no era otro que Zeta Magnus, quien quería eliminar a otro arkaniano que iba a asistir al evento. Después de esta tragedia, Halagad, que era sensible a la Fuerza, intentó, de manera autodidacta, convertirse en un Jedi, pero acabó en la Academia Almas, una escuela experimental alejada de la ortodoxia de la Orden. Gracias a la influencia de Bail Organa, la maestra Jedi Everen Ettene tomó finalmente a Halagad como padawan, pese a su edad y pasado.
Abel G. Peña y Halagad Ventor
Durante la investigación del proyecto Vuelo de Expansión, maestra y aprendiz coincidieron con Obi-Wan y Anakin, forjándose una fuerte amistad entre los dos padawan. En una misión durante la guerra civil del sistema Virgillia, Everen Ettene murió, por lo que Obi-Wan se hizo cargo temporalmente de Halagad para que completara su entrenamiento, solucionando el problema de los dos aprendices del cómic. Debido a la amistad entre ambos aprendices, Anakin y Halagad realizaron el ritual de la Concordancia de Fidelidad, que permitía a los Jedi intercambiar sus sables láser, de manera que en la misión narrada en la novela, Anakin lleva el arma de Halagad y viceversa. Esto serviría para solucionar, aunque fuera parcialmente, el error de continuidad que se planteaba en el cómic. Por un lado tenemos que esta arma no la portaba Anakin, futuro Darth Vader, pero esto implicaría que Halagad es el padre de Luke, lo que sería otra incongruencia, en este caso, insalvable.
Después de las Guerras Clon, y tras sobrevivir a la Orden 66, Halagad intentó coordinar una pequeña resistencia formada por los Jedi supervivientes, pero fue finalmente capturado. Aunque al principio se resistió, Darth Vader, con la ayuda del lado oscuro, pudo extraerle la información. Así que, aunque sea de manera retrocontinuada, ya que el interrogatorio se escribió mucho antes del relato que nos atañe, ambos antiguos amigos se volvieron a reencontrar. Consumido por el lado oscuro, Halagad se exilió en Trinta, aunque finalmente se redimió cuando lo encontró, décadas más tarde, una expedición de la Alianza Rebelde.
Es precisamente su etapa en Trinta la primera que se contó en el Universo Expandido, ya que la primera aparición del personaje fue en el libro de rol Domain of Evil (Jim Bambra, 1991), en el que un grupo de rebeldes deben enfrentarse a un Jedi Oscuro —el mismo Halagad— en el citado planeta. En este texto se indicaba que había servido a las órdenes de Obi-Wan durante las Guerras Clon y que fue él quien traicionó a los Jedi escondidos tras la Gran Purga, revelando sus paraderos al Imperio. Esta información fue matizada en Echoes of the Jedi (Abel G. Peña y Jean-François Boivin, 2008), otra campaña de rol en la que se especificaba que Halagad solo reveló a Darth Vader la localización de los Jedi de la Academia Almas. Esta institución, casi inexplorada en la literatura, fue creada para la gran campaña de Living Force (Morrie Mullins, August Hahn y Cynthia Hahn, 2001-07), de la que podéis leer más en la sección Efemérides de una galaxia atemporal de Biblioteca Jedi #6.
Para rematar, dos curiosidades: su nombre proviene de Galahad, uno de los más famosos caballeros de la Mesa Redonda del Rey Arturo, y su aspecto está basado, como no podía ser menos, en Abel G. Peña.
Zeta Magnus
Por último, vamos a hablar del villano, Zeta Magnus, un genetista mutante arkaniano enemigo de la República y aliado de Darth Sidious y la Confederación de Sistema Independientes. Creado como parte de un experimento, después de recorrer la galaxia se convirtió en un terrorista biológico que extendió plagas por algunos planetas, entre ellos, la citada tragedia de Okonomo en Alderaan, y Skye, tras lo que se autoproclamó a sí mismo como Magister. Todo este contexto fue desarrollado más ampliamente en los artículos para la web oficial Aliens in the Empire, Part 2: To a Traitor Go the Spoils y The Imperial Warlords: Despoilers of an Empire, Part 3, del mismo Peña.
Zeta Magnus (extraído de la portada) y Atha Prime (diseño conceptual)
Durante todo el relato vemos que Magnus trabaja en experimentos de clonación, siendo él mismo producto de uno de ellos, lo que da pie a jugar con su identidad y posible correspondencia con otros personajes del Universo Expandido. Zeta Magnus también es conocido como K’am’ir Zaarin, que en los noticieros in-universe de la Star Wars Gamer, las Galaxywide NewsNets, se insinuaba que podría ser la verdadera identidad del agente imperial Cronal, aunque posteriormente este fuera retrocontinuado como Blackhole en 2005. Otro personaje al que se le intentó asimilar fue a Atha Prime, ya que ambos villanos eran maestros genetistas. Prime iba a ser el villano principal de una línea de figuras de la juguetera Kenner en 1986 conocida como The Epic Continues, que sería una expansión de la ya existente Power of the Force, pero fue cancelada. Antes de la citada oficialización de Cronal como Blackhole, el propio Peña, en un artículo para la revista Polyhedron en 2004, había asimilado al agente imperial con a Atha Prime, pero finalmente este no fue publicado. Es decir, durante un tiempo se estuvo barajando esta triple concordancia, pero no salió adelante. Aunque en el supuesto de que hubiera sido oficializado, su nivel de canonicidad habría sido muy secundario, quedando relegado al mundo de los artículos online. Por lo que, en cuanto a literatura, la única referencia oficial de Zeta Magnus es este relato.
LONE WOLF: A TALE OF OBI-WAN AND LUKE
Pasamos ahora a la otra historia que se subió a la web junto con Skyewalkers. Este relato, más corto que el anterior, nos narra una breve parada que hizo Obi-Wan en Nar Shaddaa, de camino a Tatooine, para llevar a Luke a sus tíos, Owen y Beru. Su objetivo es vender el Desalmado Uno, el caza personal de Grievous, con el que logró escapar de Utapau, y entregar el dinero que consiga a los tíos de Luke para ayudarles en la crianza del niño. Para ello espera encontrarse con T’ra Saa y Tholme, dos maestros Jedi que estaban en la Luna de los contrabandistas antes de la Orden 66.
Se trata de una narración muy oscura y tenebrosa, acorde con el ambiente malvado y enfermizo que quiere transmitir. A lo largo de todo el relato, Obi-Wan, con Luke en brazos, tendrá que enfrentarse a todo tipo de criaturas dispuestas a darles caza, ya que el recién creado Imperio acaba de publicar una lista con los Jedi que no han sido aún capturados. Además, tendrán dos encuentros muy significativos. El primero con Vima, una anciana Jedi que abandonó la orden hace muchísimos años y que malvive como vagabunda, y el segundo con Mei y Fomadu, pertenecientes a los jensaraai, un culto que mezcla ambos lados de la Fuerza. Obi-Wan, aún con su enfrentamiento con Anakin reciente y atormentado por todo lo sufrido en las Guerras Clon, se verá tentado en numerosas ocasiones de sucumbir al lado oscuro para salvar a Luke, llegando incluso a asesinar a sangre fría si es necesario.
Rescatando personajes del Universo Expandido
Como hemos dicho, nuestros protagonistas habían llegado a Nar Shaddaa con la esperanza de localizar a T’ra Saa y Tholme. Estos dos personajes fueron creados por John Ostrander y Jan Duursema para la serie Star Wars (1998-2006) de Dark Horse Comics, aunque tendrían mayor importancia en el maxiarco Republic, que acabó rebautizando la serie al completo, y que en España se editó como Las Guerras Clon; aunque T’ra Saa aparecería también en la serie de Legado (Legacy, 2006-11), de los mismos autores, debido a la longevidad de su especie, los neti. Por añadir un poco de contexto, ya que en el relato no se dan muchas pinceladas, indicar que Tholme había sido el maestro de Quinlan Vos, y este a su vez de Aayla Secura. El Conde Dooku había enviado al inicio de las Guerras Clon a la agente Khaleen Hentz para que espiara a Vos, pero los dos personajes se enamoraron y tuvieron un hijo, Korto. En el recopilatorio Las Guerras Clon Volumen 9: Fin del juego veíamos como T’ra Saa y Tholme huían de Nar Shadda, llevándose con ellos a Khaleen, que en ese momento estaba embarazada, hacía Khasyyyk, donde Quinlan los escondería.
T’ra Saa, Tholme, Vima y un guerrero jensaraai
En cuanto a Vima, cuyo nombre completo es Vima-Da-Boda, apareció por primera vez en el cómic de Imperio Oscuro (Dark Empire, Tom Veitch, 1992), teniendo otras apariciones puntuales en novelas del Universo Expandido de los 90. Nacida 190 años antes de la Batalla de Yavin, era descendiente directa de Nomi Sunrider, la legendaria Jedi que luchó en la Gran Guerra Sith, cuatro milenios antes de los eventos de la saga Skywalker. Neema, la hija de Vima, heredó su sensibilidad a la Fuerza, pero sucumbió al lado oscuro. Se casó con el señor de la guerra Ottethan, que la asesinó, dándola de comer a los rancor. Cuando Vima se enteró del final de su hija, el deseo de venganza hizo que abrazara el lado oscuro y asesinara a Ottethan. Después se cerró a la Fuerza y desapareció, hasta que fue encontrada por Obi-Wan en los bajos fondos de Nar Shaddaa. Como curiosidad, hay que añadir que, años más tarde, se cruzaría con Han Solo, leyéndole el futuro, hecho narrado en La maniobra hutt (The Hutt Gambit, A. C. Crispin, 1997), el segundo volumen de la Trilogía de Han Solo. Con la Nueva República ya establecida, colaboraría con Luke en el Praxeum, la Academia Jedi.
Respecto a la orden de los jensaraai, estos fueron nombrados por primera vez en la novela I, Jedi (Michael A. Stackpole, 1998), aunque fueron principalmente desarrollados en libros de rol y en textos para la web oficial, como Evil Never Dies: The Sith Dynasties, también de Abel G. Peña. El culto fue fundado por el Jedi Oscuro anzati Nikkos Tyris en el planeta Susevfi, durante las Guerras Clon, y en el contexto del Levantamiento Bpfasshi. Su nombre en lengua Sith significa «seguidores de la verdad oculta», y tienen una doctrina que mezcla ambos lados de la Fuerza. Como parte de las operaciones militares del citado levantamiento, y con la necesidad de investigar los cultos relacionados con la Fuerza buscando posibles acólitos del lado oscuro, el Consejo Jedi envió una misión formada por Obi-Wan, Nejaa Halcyon e Ylenic It’kla para investigar a los jensaraai. En el transcurso de esta, Obi-Wan mató a Sukarr, el padre de Mei, por lo que esta aprovechará su encuentro con el Jedi en el relato para ejecutar su venganza. Acompañando a Mei está Fomadu, otro jensaraai cuyo hermano había muerto en el Levantamiento Bpfasshi. Curiosamente, ambos personajes habían ido a Nar Shaddaa para matar a T’ra Saa y Tholme, que también habían participado en ese conflicto.
Ben Kenobi y su “hermano” Owen
En lo concerniente a Obi-Wan, hay dos pequeños detalles que enriquecen el personaje. El primero sería el uso del seudónimo «Ben», nombre falso que adoptará a partir de ese momento para ocultar su identidad. Se trataría, cronológicamente y con este propósito, de la primera vez que se da este hecho, aunque durante las Guerras Clon lo usó puntualmente en una operación encubierta para desmantelar un intento de asesinato contra el Canciller Supremo (episodios 4×07 a 4×10 de The Clone Wars). El origen de este seudónimo lo encontramos explicado en la novela Kenobi (Kenobi, John Jackson Miller, 2013), en la que Obi-Wan especifica que era el nombre por el que lo llamaba la duquesa Satine.
Primera edición paperback de El retorno del Jedi y carta de Owen Lars del juego de Decipher
El segundo sería la resolución de una contradicción que se dio en algunos productos de la saga, cuyo origen encontramos en el guión de El retorno del Jedi; y es que se indicaba que Obi-Wan y Owen Lars eran hermanos. Si bien esto no apareció finalmente en la película, sí que lo hizo en la novelización de la misma (James Kahn, 1983), además de, como podéis encontrar en el artículo Un universo de incongruencias de Biblioteca Jedi #6, en el juego de cartas de la empresa Decipher vendido años más tarde, entre 1995 y 2001, el Star Wars Customizable Card Game. Además, en la novela El pasado oculto (The Hidden Past, Jude Watson, 1999), el tercer volumen de la saga Aprendiz de Jedi, Obi-Wan soñaba que tenía un hermano llamado Owen. Para salvar esta contradicción, ya que en El ataque de los clones conocíamos el origen de Owen y Beru Lars, en el relato que nos atañe se establece que el citado sueño era en realidad una premonición, de manera que Owen Lars, metafóricamente, sería su hermano en el sentido de hermandad en cuanto a cuidar a Luke.
Lobo solitario y su cachorro
Por último, aunque no menos importante, señalar la principal inspiración para este relato, así como para su título, que no es otra que El lobo solitario y su cachorro (Kozure Ōkami), un manga escrito por Kazuo Koike, ilustrado por Goseki Kojima y publicado en Japón entre 1970 y 1976. En él se nos narran las aventuras de Ogami, el albacea real del shogun, y su hijo de tres años, Daigoro, quienes escaparan cuando, acusado falsamente, el primero se niegue a realizar el seppuku, el sacrificio ritual. A partir de ese momento, viajarán por todo Japón, con Ogami trabajando como mercenario. Esta historia, que ha sido adaptada en varias ocasiones, ha sido además una de las principales inspiraciones para la serie The Mandalorian, con Din Djarin y Grogu trasladando los personajes de Ogami y Daigoro a una galaxia muy lejana.
Lobo solitario y su cachorro
Hasta aquí este repaso a las dos novelas cortas de Abel G. Peña que, además, nos han servido de excusa para tratar otros temas del Universo Expandido. Las dos historias las podéis leer en la web de Libros Star Wars gratuitamente bajo registro. Esperamos que os haya resultado interesante esta inmersión en pasajes ya olvidados de la continuidad de Leyendas y, como siempre decimos, ¡que la lectura os acompañe!