El cortejo de la Princesa Leia: Triángulo amoroso en Dathomir

Por Jose Alabau Casaña

¡Hola, bibliotecarios! Después de analizar La tregua de Bakura, avanzamos en la cronología y nos detenemos en El cortejo de la princesa Leia, otra de las novelas icónicas de la continuidad Leyendas, previa a la llegada de Thrawn. Primero, como siempre, veremos los aspectos técnicos y editoriales, y luego nos sumergiremos en esta historia que, pese a plantar muchas semillas para el Universo Expandido, está llevada al límite en muchos aspectos.

DAVE WOLVERTON

El padre de la criatura es John David Wolverton, conocido por estos lares como Dave Wolverton, aunque también firmó obras, fuera de Star Wars, con el pseudónimo David Farland. Nacido en 1957 en Oregón, falleció a principios de 2022, después de desarrollar una fructífera carrera como escritor. Estuvo nominado a los premios Locus, Philip K. Dick y Nebula, además de alcanzar los primeros puestos de la conocida lista de libros más vendidos del New York Times con su saga The Runelords. También enseñó escritura creativa, destacando entre su alumnado Brandon Sanderson (novelas del Cosmere), Stephenie Meyer (Crepúsculo) o James Dashner (El corredor del laberinto). Como dato adicional, Wolverton estuvo relacionado tanto con La iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es decir, los mormones, como con L. Ron Hubbard, fundador de la Cienciología, con el que coescribió una novela, A very Strange Trip, y para quien editó una serie de antologías.

Dave Wolverton

En cuanto a la franquicia, la novela que tenemos entre manos supuso su debut galáctico, saliendo a la venta el 1 de abril de 1994. Wolverton también participó en las tres antologías editadas por Kevin J. Anderson, con un relato en cada una: The Sand Tender: The Hammerhead’s Tale (Tales from the Mos Eisley Cantina, 1995), A Free Quarren in the Palace: Tessek’s Tale (Tales from Jabba’s Palace, 1995) y Payback: The Tale of Dengar (Tales of the Bounty Hunters, 1996), como vimos aquí. En 1998 escribió ocho libros de la serie Star Wars Missions —del 5 al 16, ambos incluidos—, y en 1999 volvió a las historias principales con la serie Aprendiz de Jedi, escribiendo el primero, El resurgir de la Fuerza (The Rising Force), y participando en el segundo, El pasado oculto (The Hidden Past). Su trayectoria en Star Wars acabaría al año siguiente, con la publicación de los volúmenes 5 al 8 de la serie Episode I Adventures, incluyendo los game books.

Respecto a las ediciones de la novela en cuestión, como hemos comentado, apareció por primera vez en 1994 en tapa dura, de la mano de la editorial Bantam Spectra, publicándose en paperback justo un año después. En 2011, ya bajo el sello Del Rey, salió a la venta en formato digital. En cuanto al audiolibro, fue editado en una versión resumida de tres horas por Bantam Doubleday Dell Audio Publishing, con narración de Anthony Heald —igual que el de La tregua de Bakura y la mayoría de novelas de esos años—, llegando al mercado el mismo día que el libro en 1994.

Portadas de la edición tapa dura, paperback y del audiolibro

Con la cubierta empezamos ya a vislumbrar algunas cosas que sucedieron en los despachos de la editorial. Existen dos versiones, ambas de Drew Struzan, y muy confusas con respecto a la trama. La intención de Wolverton era crear una historia romántica, en ocasiones llevada al extremo, por lo que la primera versión del arte de portada, que se usó para la edición inicial en tapa dura, se basó en esta idea, con un collage de imágenes un poco extraño: Leia vestida de boda, Han Solo photoshopeado del poster de Blade Runner, y el príncipe Isolder, antagonista del corelliano, representado cual Fabio Lanzoni, el modelo que se prodigó en las novelas románticas de la época, melena al viento. El problema fue, como comentó la propia editora ejecutiva de Lucas Licensing, Sue Rostoni, en los antiguos foros de starwars.com, que las ventas no fueron como esperaban, estando muy pocas semanas entre los más vendidos; justo lo contrario que había pasado con la Trilogía de la Nueva República. Y es que seguramente el fan, en esos años, buscaba otra cosa, al menos como planteamiento inicial. Así que un año más tarde, con la salida de la edición paperback, se cambió la portada por otra que, si bien obviaba el componente romántico por un corte más dinámico o “de acción”, tampoco hacía justicia a la historia, ya que presentaba a los tres personajes clásicos: Luke, Leia y Han, ataviados como en la luna de Endor y acechados por un rancor gigante.

Portadas de las dos ediciones aparecidas en España

Al margen de esta polémica, a España la novela llegó de manos de Martínez Roca, bajo la dirección de Alejo Cuervo, también en 1994, con traducción del prolífico Albert Solé. En el año 2000 se reeditaría sustituyendo «La guerra de las galaxias» por «Star Wars», igual que ocurriría con Sombras del Imperio. Como curiosidad, y a diferencia de en la edición estadounidense, en el texto español «Tatooine» y «wookiee» aparecen como «Tattoine» y «wookie» respectivamente; menudencias en realidad que no restan a la gran —y maratoniana— labor editorial que se hizo en esos años ni un ápice de mérito. A colación de esto, la ironía hace que el uso de «wookie» sin doble «e» obedeciera, a finales de los setenta, a la manera en que la adaptación al cómic del Episodio IV llegó a España de manos de la editorial Bruguera, la cual no respetaba la manera correcta en que estaba escrito en el Star Wars #1 de Marvel Comics —y que Roy Thomas defendía como la manera en que George Lucas lo escribía—, pero sí que lo hacía con los programas oficiales de la película que se daban en los cines, incongruentes con el cómic. ¿Sería Solé un purista? Quién sabe, pero, para más detalles, Biblioteca Jedi #3.

CONTEXTO EDITORIAL

Como ocurría en la mencionada La tregua de Bakura, esta novela se localiza en el lustro de tiempo comprendido entre El retorno del Jedi y la Trilogía de la Nueva República, aunque más cercana temporalmente a esta segunda, ya que se sitúa cuatro años después de la batalla de Endor. Publicada después del cierre de la mencionada trilogía literaria, esta historia, en palabras de su autor, pretendía contarnos cómo se había llegado al matrimonio entre Han y Leia, ya formalizado en Heredero del Imperio (1991). Lo curioso es que este hecho ya se había desarrollado en Prophets of the Dark Side (1993), el último volumen publicado de la serie popularmente conocida en castellano como «Príncipe Jedi», que precisamente cerraba la trama con el inicio de la ceremonia, relegando, aún más si cabe, a esta entretenida e inocente serie juvenil a los subniveles más bajos del antiguo canon.

Ilustración de la ceremonia al final de Prophets of the Dark Side

Antes de entrar en la trama, es importante señalar dos hechos extraños que se encontraría el lector en los años 90, ya que ahora, con la continuidad cerrada, se han completado esos huecos. En el momento en el que se sitúa la historia, la Nueva República aún se enfrenta a señores de la guerra imperiales que seguían controlando muchos sectores, al mismo tiempo que nuestros héroes continúan buscando aliados para hacer frente a esta amenaza. Así pues, dentro de este contexto, nos encontramos, en primer lugar, con el regreso de Han Solo a Coruscant después de derrotar, teóricamente, a Zsinj, del que no hemos oído hablar hasta este momento —pero que pasaría a ser la principal amenaza imperial de nuestros héroes en la galaxia tras la caída de Palpatine—, y, en segundo lugar, la llegada a la ecumenópolis de los emisarios del Cúmulo de Hapes, a los que Leia había visitado tres meses antes, pero de lo que tampoco teníamos noticia.

Zsinj

El enfrentamiento previo con Zsinj es una semilla que planta Wolverton, en connivencia con los autores Michael A. Stackpole y Aaron Allston, para crear, sobre todo este último, el villano principal al que se enfrentaría el Escuadrón Rebelde en el segundo arco de la serie Ala-X, compuesto por las novelas X-Wing: Wraith Squadron (1998), X-Wing: Iron Fist (1998) y X-Wing: Solo Command (1999), las cuales, aunque se publicarían más tarde, se situaban cronológicamente antes. Así pues, se trataba de una maniobra editorial para hilar una historia que, leída con posterioridad, quedara lo más continua y planeada posible. Aunque seguramente los lectores contemporáneos se debieron quedar un poco descolocados, definitivamente, en aquellos tiempos sí que sabían crear expectación y hype desde el sello editorial. De hecho, la profesionalidad era tal que, por ejemplo, el propio Stackpole hablaba habitualmente por teléfono con Timothy Zhan para acordar el uso de sus personajes y concretar detalles cronológicos en la serie Ala-X, cuando no se daba también al contrario en tiempos de la The Hand of Thrawn Duology (1997-1998) de este último. Por último, y respecto a la visita de Leia a Hapes, se narraría en el relato corto Crossroads, de Christopher Cerasi, aparecido en la web Hyperspace en agosto de 2008, aunque es tan breve que no aporta mucha información (y que podéis leer en Libros Star Wars).

LA TRAMA

Vamos, ahora sí, a sumergirnos en la novela. Como decíamos, la historia arranca con la llegada a Coruscant del general Solo, quien tras cinco meses de duros combates, ha conseguido, o eso cree, derrotar a Zsinj, el primer gran señor de la guerra imperial tras Endor. Han, que echa de menos a Leia, se encuentra a su llegada con que ella está ocupada con la recepción de los representantes del Cúmulo de Hapes. En una bombástica ceremonia, por la que desfilarán todo tipo de obsequios, los hapasianos ofrecen aliarse con la Nueva República y proporcionar su ejército, a cambio de que Leia se case con el principe Isolder, el heredero al trono. Como parece que a ella cada vez le hace más tilín, Han Solo decide pegarle un tiro —al menos en modo aturdimiento; podría haber sido peor— y llevársela secuestrada a Dathomir, un planeta que acababa de ganar en una partida de sabacc. De ahí que a esta novela también se la conozca como El secuestro de la princesa Leia. Este sería el surrealista punto de partida, ya que, en su búsqueda partirán juntos Luke, que en una antigua morada Jedi había encontrado una misteriosa referencia a Dathomir, y el príncipe Isolder. A favor de Wolverton diremos que, partir de este momento, la novela empieza a remontar, y es que el planeta está habitado por las famosas brujas y sus mascotas, unos rancors gigantes.

De paseo por Dathomir

EL CÚMULO DE HAPES

Antes de seguir haremos una parada en el Cúmulo de Hapes. Esta región del Núcleo, inventada para la ocasión, había sido fundada por piratas, quienes, para aumentar su población, se dedicaban a asaltar naves y capturar a los más agraciados, de manera que, tras milenios, todos los hapasianos eran lo que consideraríamos top models —luego veremos la descripción de Isolder para hacernos una idea—. Y es que alguna ventaja debía tener ser feo. Así pues, esta curiosa sociedad, favorecida por las leyes mendelianas galácticas, había permanecido relativamente aislada del resto de la galaxia, ya que nadie quería acercarse a ellos. Estaba gobernada por la Ta’a Chume, título que recibía la reina del Cúmulo, y cuya nuera —la esposa del príncipe Isolder— sería la heredera del cargo.

Portadas protagonizadas por Fabio Lanzoni, base para el personaje de Isolder

Vamos a describir la fisionomía de Isolder según Wolverton. Os diría que cerrarais los ojos para imaginároslo mejor, pero entonces no podríais gozar de la excelsa prosa con la que nos deleita:

«El hombre llevaba una tiara de plata que sostenía un velo negro delante de su rostro, y su larga cabellera rubia caía en libertad sobre sus hombros. Llevaba el pecho desnudo salvo por una pequeña media capa de seda sujeta con broches de plata, y sus musculosos brazos sostenían una gran caja de ébano adornada con complejas incrustaciones de plata.
El hombre avanzó con la caja hasta el estrado y la dejó en el suelo. Después dobló las rodillas y se sentó sobre las piernas con las manos apoyadas en las rodillas, y las mujeres apartaron su velo negro. Debajo de él había el rostro masculino más increíblemente apuesto que Han había visto en toda su vida. Sus ojos de mirada profunda y escrutadora eran de un azul grisáceo, como el color del mar en el horizonte, y prometían ingenio, humor y sabiduría, y sus poderosos hombros y su firme mandíbula estaban llenos de fuerza.»

Y encima forrao. Vamos, que solo le faltaba aparecer a cámara lenta a lomos de un corcel blanco por una playa paradisiaca. Como se ve, la idea de Wolverton era crear un personaje tan exageradamente guapo que la misma Leia sucumbiría irremediablemente (esta vez sin usar feromonas, como cierto príncipe fallen), y contra el que Han Solo no pudiera hacer nada, ya que a su lado parecería un piltrafilla de medio pelo. Problema: el autor simplifica tanto a los personajes, reduciéndolos a adolescentes con las hormonas disparadas, que se desdibujan por completo. Si los protagonistas hubieran actuado tal y como son, la novela habría acabado en la segunda página. Y para redondear la astracanada, C-3PO pasa de androide de protocolo involuntariamente gracioso a recitador de poemas eróticos y compositor de tonadillas viriles en homenaje a Solo.

DATHOMIR

Regresamos a la historia, ya que, como indicábamos, la aventura propiamente dicha empieza cuando llegan a Dathomir, creado también para esta novela. Han Solo, intentando conquistar a Leia con riquezas, había ganado en la citada partida de sabacc la posesión de este mundo de manos de una drackmariana, pero lo que no sabía es que no era como se lo habían pintado —un destino de ensueño en el que recuperar el amor de Leia—, sino uno más de los planetas que aun controlaba Zsinj y que el Emperador puso en cuarentena debido al miedo que tenía a las brujas. Sí, no es broma, y esta fue otra de las críticas que le cayeron al autor, aparte de otros calificativos como que toda la novela «apestaba» a fanzine. En este planeta, igual que en el Cúmulo de Hapes, se ha desarrollado una sociedad matriarcal, pero en este caso, a imitación de las amazonas de la mitología griega, relegando los hombres a las tareas domésticas y reproductivas. Sus habitantes femeninas aprendieron sus poderes de Allya, una Jedi renegada que fue exiliada a la colonia penal del planeta hacía seis siglos. Sus enseñanzas en la Fuerza, pervertidas con el tiempo, se convirtieron en una suerte de encantamientos y hechizos, similares a la tradición medieval europea, aunque no dejaban de ser meros rituales y parafernalias para la práctica de ésta, al estilo del entendimiento de la informática en el universo de Warhammer 40.000.

Teneniel (izquierda) y Gethzerion (derecha)

A la llegada de nuestros protagonistas al planeta, los habitantes están divididos en varios clanes, y de uno de ellos, el de la Montaña del Cántico, se ha escindido un grupo, conocido como «Hermanas de la Noche», que han sido consumidas por el Lado Oscuro de la Fuerza. Al mando del mencionado clan está Augwynne Djo, mientras que su hija, Gethzerion, es la cabeza de las Hermanas. A esta saga familiar se une Teneniel Djo, nieta de Augwynne, que formará un triángulo amoroso con Luke e Isolder, e incluso un cuadrado y un pentágono si sumamos en la ecuación a Han y Leia. De space opera a soap opera. Todos deberán unir sus fuerzas para derrotar a Gethzerion y huir del planeta, que recordemos, sigue dentro de los dominios de Zsinj.

MÁS ALLÁ DE EL CORTEJO

Como se ha dicho, esta novela plantó las semillas para el segundo arco de las novelas de la serie Ala-X, pero también creó otros personajes, como Isolder y Teneniel —padres de la, a posteriori, importantísima Tenel Ka Djo—, que luego serían rescatados en La Nueva Orden Jedi. Además, el mundo de las brujas de Dathomir fue referenciado en muchísimas obras del Universo Expandido, tanto novelas como cómics, así como redescubierto para las nuevas generaciones con The Clone Wars bajo un renovado halo que rozaba la brujería más extrema en el sentido más estricto de la frase «hacer posible lo imposible».

Brujas de Dathomir en The Clone Wars

Respecto a la boda de Han Solo y Leia, tenemos dos píldoras de información enterradas en textos de los años 90. En primer lugar, en Tales from Jabba’s Palace, en concreto en el epílogo, se nos dice que la bailarina Yarna d’al’ Gargan realizó la danza de los Setenta Velos Morados en el enlace, mientras que, en segundo lugar, en The Essential Chronology (2000) se nos detalla que la ceremonia se realizó en el consulado alderaaniano de Coruscant, con cientos de asistentes y miles de millones de espectadores a través de la HoloRed. Esto en Leyendas, porque en el nuevo canon la tenemos narrada en The Princess and the Scoundrel (Beth Revis, 2022).

Ilustración en The Essential Chronology

En esta novela también encontramos dos detalles curiosos relativos al pasado de Han Solo. El primero es la mención de su estancia en el planeta Mindar cuando era recluta imperial. Este mundo ya había sido mencionado en la novela Han Solo’s Revenge (Brian Daley, 1979), pero como «Mindor», ya que así lo encontramos como parte del nombre de un crucero, el Lady of Mindor. Este error, que podría haber pasado sin más, dio pie a que en la novela Luke Skywalker y las sombras de Mindor (Matthew Stover, 2008), cuando Han avista el planeta, se refiere a él de nuevo como «Mindar», siendo corregido por sus compañeros. La segunda información sobre el corelliano es su supuesta pertenencia a un linaje real, que lo convertiría en heredero de su planeta natal. Esta teoría partía de que descendía de Jonash e Solo, el príncipe-almirante de Corellia, que vivió tres milenios antes de los acontecimientos de la novela, y del que habría heredado el apellido. No ahondaremos más en esta idea, ya que la propia novela lo desmiente, pero nos da pistas de que ya se estaba trabajando en el pasado del contrabandista, como veríamos en la Trilogía de Han Solo, iniciada solo unos años después.

En un artículo publicado en la antología Nebula Awards 29: SFWA’s Choices For The Best Science Fiction And Fantasy Of The Year, en donde Wolverton era mencionado junto a Kevin J. Anderson en lo que a sus trabajos para 1994 dentro de la saga se refiere, se comenta que el autor fue contratado para crear una trilogía, pero finalmente se quedó en la novela que tenemos entre manos. En resumen, aunque algunas cosas nos las hayamos tomado a cachondeo, porque seguramente Wolverton las escribió riéndose de lo absurdas que eran, hemos visto que han influido y bastante en la saga. El tema del secuestro, quizá el más discutible de todos, podría ser un homenaje al rapto de Helena de Troya por parte de Paris, construyendo así el autor una mezcla de mitología griega y medieval en esta galaxia. Para terminar, y a colación de esto último, resulta que, ante muchas de las críticas que recibió, de las que ya hemos visto algunas, el propio autor argumentó, en una entrevista dentro de los foros de la web TheForce.net, que el propio George Lucas le mandó una carta felicitándole por tal grata lectura y reproducción del espíritu de sus personajes, así que, sabiendo del gusto por las influencias clásicas del director al comienzo de idear Star Wars, igual no vamos mal encaminados.

No queremos despedir el artículo sin mencionar los Micro Machines que Galoob sacó de esta novela, dentro de la serie Epic Collection, en su segunda tanda de tres, siendo este el sexto pack.

Micro Machines de la novela

Esperamos que os haya gustado la reseña y os animamos a rescatar estas viejas novelas Leyendas, pues aunque no es oro todo lo que reluce, siempre tienen la esencia de Star Wars. ¡Que la lectura os acompañe!

Un comentario el “El cortejo de la Princesa Leia: Triángulo amoroso en Dathomir

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