¡Hola bibliotecarios! En nuestro afán por recuperar historias relegadas por el paso del tiempo, vamos a analizar tres relatos escritos por el maestro James Luceno, que formarían parte de lo que podríamos llamar, sin ruborizarnos, el Lucenoverso, una serie de obras que orbitan en torno a La amenaza fantasma y que tuvieron su cúspide con la novela Darth Plagueis.
James Luceno
Como es tradición, vamos a hablar primero del autor de estos relatos, que no es otro que James Luceno, que se había pasado muy poco por estas reseñas (aunque en nuestro número Biblioteca Jedi #1 le dedicamos la sección biográfica). Aunque sus primeras historias fueron novelizaciones para la franquicia Robotech, su obra se ha desarrollado principalmente para Star Wars, como veremos a continuación.
A mediados de los 70, Luceno conoció a Brian Daley, con el que compartía el sueño de convertirse en escritor, así como su afición de viajar por el mundo. Juntos vieron en 1977 Una nueva esperanza, lo que cambió sus vidas para siempre. Poco después, Daley sería contratado por Lucas para escribir la trilogía de Las aventuras de Han Solo, publicadas entre 1979 y 1980, a lo que se sumaría los guiones de las dramatizaciones para radio de la trilogía original (y el poco conocido Rebel Mission to Ord Mantell). Por supuesto, Luceno estaba también en el ajo, ayudando a Daley aunque no estuviera acreditado. En esa misma década y en los 90 ambos coescribirían un montón de novelizaciones bajo el seudónimo Jack McKinney, principalmente para la franquicia Robotech (incluso una novelización de la serie de Las aventuras del joven Indiana Jones, centrada en Mata Hari).
Brian Daley (izquierda) y James Luceno (derecha)
A finales de los 80, Ballantine (sello de Del Rey) quiso lanzar nuevas novelas de la saga galáctica, por lo que contactó con Daley y Luceno. El primero tenía en mente una serie de libros en los que Luke entrenaría a una nueva generación de Jedi, que se enfrentarían a discípulos de Palpatine, mientras que el segundo estaba dándole vueltas a una guía llamada The Tao of Force, idea que fue rechazada por Lucas por el enfoque que daba a la Fuerza. De todas maneras, Ballantine perdió los derechos en favor de Bantam Spectra, que contactó con Timthy Zahn para relanzar la saga con la Trilogía de la Nueva República. En esos años, Daley enfermó y falleció de cáncer de páncreas en 1996, dejando muy tocado a Luceno, que le dedicó una emotiva carta en la Star Wars Insider #29.
Pero nuestra historia no podía acabar aquí, y en 1999 Del Rey recuperó los derechos de la saga y planificó una larga serie de novelas, La Nueva Orden Jedi, en la que participarían varios autores, en contraposición a los libros de Bantam, que eran trilogías o novelas cuyo orden de publicación no coincidía con el de los acontecimientos. Del Rey contacto con Luceno, que pasaría a formar parte del grupo que coordinaría toda la serie de libros, además de escribir tres de ellos: los dos volúmenes de Agentes del Caos (Agents of Chaos, 2000) y La Fuerza Unificadora (The Unifying Force, 2003), que cerraba la serie.
Entre medías, ya que la publicación de La nueva Orden Jedi duró varios años, llegaron las precuelas, y Luceno, que estaba on fire, publicó en 2001 la novela Velo de traiciones (Cloak of Deception) y el relato Darth Maul: Saboteur. Hay que señalar que en el momento en el que el libro salió al mercado era la novela que más se remontaba cronológicamente en el tiempo, y que debía jugar con el secreto —que ahora ya sabemos todos— que Palpatine y Darth Sidious eran la misma persona. Después de publicar en 2003 La Fuerza Unificadora, y coincidiendo con el cierre de la trilogía de precuelas, Luceno publicó dos obras de referencia: Guia Visual de Planetas y Escenarios (Inside the Worlds of Star Wars Trilogy, 2004), sobre la trilogía original, y el diccionario visual de La venganza de los Sith (Star Wars: Revenge of the Sith: The Visual Dictionary, 2005). Pero si encargarse del diccionario visual no fuera suficiente implicación, Luceno escribió en 2005 El laberinto del mal (Labyrinth of Evil), la novela que servía de precuela directa de La venganza de los Sith y ¡la secuela!, Darth Vader: El Señor Oscuro (Dark Lord: The Rise of Darth Vader), conformando la conocida popularmente como la Trilogía de El Señor Oscuro —incluyendo la novelización del Episodio III a cargo de Matthew Stover—. Para acabar de rematar esta época, en 2006 Lucasfilm le contrató para escribir Darth Plagueis, cuya publicación se demoraría en el tiempo.
James Luceno presentando la novela El Halcón Milenario
Pero Luceno no podía estar parado, por supuesto, y en 2008 llegó la novela ElHalcón Milenario (Millenium Falcon), a la que se sumaría en 2011 el relato corto Restraint. Mientras, nuestro autor había estado planeando Darth Plagueis, la madre del cordero de todo el asunto. Como decíamos, el encargo nació en 2006, pero el proyecto fue pausado varias veces ya que había que encajar muchos conceptos que Luceno quería contar con lo que se estaba desarrollando en esos años en la franquicia. No vamos a descubrir la pólvora si decimos que esta novela es una de las obras capitales del Universo Expandido, con ecos que han llegado hasta la reciente The Acolyte, y que, si no habéis leído, os animamos a hacerlo lo más pronto posible. Para hacernos una idea de su calidad, estuvo nominada en la categoría de mejor novela de ciencia ficción en los premios Goodreads de 2012. No queremos entrar en detalles sobre la historia, ya que es una gozada ir descubriendo poco a poco la trama, pero sería aconsejable leerla después de Velo de traiciones, Darth Maul: El cazador en las tinieblas y la novelización de La amenaza fantasma, para así ver como encajan todas las piezas del Lucenoverso.
El mismo año en que salió a la venta la novela, Luceno publicó el relato corto End Game, cerrando así su participación en la cronología de Leyendas, mientras que en la nueva continuidad se ha prodigado con la novela Tarkin (Tarkin), en 2014, y Catalizador (Catalyst: A Rogue One Novel), en 2016. ¿Tendremos más obras suyas? Solo el tiempo lo dirá.
Vamos a ver ahora los tres relatos que hemos mencionado, relacionados con Darth Maul. Podríamos analizarlos en orden cronológico interno, pero creemos que es preferible comentarlos —y leerlos— siguiendo su orden de publicación.
Darth Maul: Saboteur
Empezamos con Darth Maul: Saboteur, que podríamos traducir sencillamente como Saboteador. En esta historia, situada un año antes de La amenaza fantasma, narra una misión encubierta de Darth Maul al planeta Dorvalla, uno de los principales yacimientos de lommite de la galaxia, material que se utiliza para la fabricación del transpiacero. La explotación de este mineral está en manos de dos empresas rivales, InterGalactic Ore y Lommite Limited, en constante lucha a través de terceros para quedarse con el monopolio del negocio. Cuando Darth Maul llega al planeta ambas compañías están enfrascadas en un envío de lommite al planeta Eriadu, habiendo contratado las dos al clan Toom para que sabotee la llegada del mineral de su oponente al destino. La misión de Maul, bajo las órdenes de su maestro, consistirá en llevar secretamente esta rivalidad a un punto en el que tengan que recurrir a la Federación de Comercio, y, por tanto, caer en las redes de poder que Darth Sidious está tejiendo en la sombra.
Portada de Darth Maul: Saboteur
En cuanto a personajes, tenemos los de nueva creación: Jurnel Arrant, director ejecutivo de Lommite Limited, y Patch Bruit, su jefe de operaciones, así como Caba’Zan, su homólogo en InterGalactic Ore. A estos habría que añadir los variados miembros del clan Toom y dos viejos conocidos: el virrey Nute Gunray y Wilhuff Tarkin, gobernador en ese momento del planeta Eriadu, trama que Luceno recuperaría en la novela Tarkin (Tarkin, 2014), aunque dentro de la continuidad de Disney. Añadir también, aunque sea de manera tangencial, la mención al Canciller Supremo de ese momento, Finis Valorum, participante de la empresa familiar de transportes y construcción de naves que tiene su base en Eriadu.
Este relato, casi noveleta por su extensión —unas 54 páginas—, apareció primero en formato eBook el 15 de febrero de 2001, con un precio de 1,99$. Ese mismo año, el 27 de noviembre, se publicó en papel como complemento de la novela Darth Maul: El cazador en las tinieblas (Darth Maul: Shadow Hunter, Michael Reaves) en su edición paperback para el mercado anglosajón. Casi se podría hablar de que tanto el relato como la novela tuvieron una salida al mercado simultánea, ya que el libro se publicó por primera vez —en tapa dura— el 30 de enero, dos semanas antes que Saboteur.
Restraint
En esta historia, Restraint, que podríamos traducir como Contención, nos remontamos cinco años en el tiempo respecto al Episodio I, con una trama en la que confluyen varios intereses, siendo un punto de inflexión en la vida de Maul. La narración arranca con nuestro zabrak siendo entrenado brutalmente —sin poder usar la Fuerza para no ser descubierto por sus compañeros— en la academia marcial del planeta Orsis. Pero su aprendizaje se verá interrumpido con la llegada de las Hermanas de la Noche —tras el soplo de un compañero de Maul—, que lo secuestrarán para devolverlo a su hermandad masculina. Pero todo se complicará cuando aparecerá otro bando, en este caso interesado en llevarse por la fuerza a las Hermanas de la Noche desplazadas a Orsis hasta Rattatak.
Respecto a los personajes, los que hacen su debut en esta historia serían: Trezza, el fallen que dirige la academia de Orsis, Meltch Krakko, el compañero mandaloriano que traicionará a Maul y Kycina, su madre biológica. En cuanto a los que provienen de otras obras, tenemos a la archiconocida Madre Talzin, lideresa de las Hermanas de la Noche, y el menos conocido Osika Kirske, un señor de la guerra de Rattatak que apareció en el cómic Republic 60 en Leyendas y en Dooku: Jedi Lost en el canon actual.
El nombre de la historia, Restraint —o como hemos dicho antes, Contención—, haría referencia a las enseñanzas de Darth Sidious para que Maul ejerza un alto nivel de autocontrol con sus poderes, especialmente para no revelar su verdadera naturaleza. Además, la idea de la historia era profundizar en los orígenes de Darth Maul y enlazarlos con lo desarrollado en la serie de animación The Clone Wars.
Este relato apareció en una tercera edición anglosajona —también en paperback— de Darth Maul: El cazador en las tinieblas, publicada el 27 de diciembre de 2011. La fecha estaba pensada para coincidir, relativamente, con el reestreno en 3D de La amenaza fantasma en los cines estadounidenses el 10 de febrero de 2012 y con la cuarta temporada de la citada serie de animación, en la que regresaba el personaje. Esta edición, además, seguía incluyendo Saboteur, por lo que es la mejor manera de tener los dos relatos en papel, aunque sea en inglés.
Tercera edición anglosajona de Darth Maul: El cazador en las tinieblas
End Game
El último relato que vamos a analizar, End Game, que podríamos traducir como Fin del juego, mezcla hábilmente los acontecimientos de La amenaza fantasma —ya que transcurre durante los hechos de la película— con el pasado de Maul tal y como hemos podido ir completando en los otros relatos. El primer tercio de la historia es un retelling de los hechos desde que el zabrak ataca a Qui-Gon en las afueras de Mos Espa, pero luego la obra empieza a rellenar todo el espacio de tiempo que transcurre hasta que vuelve a enfrentarse de nuevo al Jedi y su aprendiz en el Palacio de Theed. Durante este lapso, Maul intentará localizar las ciudades gungan sumergidas, ya que le preocupa que la Federación de Comercio no está teniendo en cuenta el poderío militar de esta especie, lo que le llevará hasta la anterior jefa de seguridad del difunto rey Veruna, que le desvelará un secreto trascendental.
El principal personaje que añade esta historia es Maris Magneta, la citada jefa de seguridad, que con el cambio de monarca a la Reina Amidala sería sustituida por el capitán Panaka. Destacar, también, la mención de Hego Damask, el banquero muun que parece estar relacionado con el asesinato de Veruna y con la invasión por parte de la Federación de Comercio.
La importancia de esta historia radica, no solo en rellenar la trama de Maul en los acontecimientos del Episodio I, sino en el impacto que produce en nuestro protagonista descubrir la existencia de Hego Damask, que parece estar por encima del maestro de Maul, y, por tanto, si los Sith siguen estrictamente la Regla de Dos, ¿en qué lugar queda el zabrak dentro de este binomio? ¿Está Sidious incumpliendo la regla tomando un aprendiz o Maul es un simple peón en todo el plan?
Este relato apareció como complemento de la reedición anglosajona de la novelización de La amenaza fantasma de Terry Brooks, el 31 de enero de 2012, coincidiendo con el mencionado reestreno de la película en 3D, siendo, de momento, la única edición que lo contiene.
Reedición anglosajona de la novelización de La amenaza fantasma
Como hemos visto, estos tres relatos aportan mucha más información y trasfondo a un personaje como Darth Maul, cuya “muerte” prematura en el Episodio I dejó a los fans con ganas de más. Por supuesto, estas historias son solo una parte del entramado que hemos dado en llamar como Lucenoverso, pero al mismo tiempo, han servido de base para otras obras de distintos autores que han retomado el personaje y le han añadido más capas. Además de las citadas novelas: Darth Plagueis, Velo de traiciones y Darth Maul: El cazador en las tinieblas, existen otras obras de literatura —no publicadas en España—, como el diario Star Wars Journal: Darth Maul (Jude Watson, 2000), la historia juvenil The Wrath of Darth Maul (Ryder Windham, 2012) o la novela Maul: Lockdown (Joe Schreiber, 2014), que han retomado el personaje y lo han seguido explorando.
Esperamos que este análisis os haya resultado interesante y os anime a echarle una leída a estas historias. Si no tenéis la posibilidad de conseguir las ediciones anglosajonas que hemos ido citando, podéis leer las traducciones fan que los compañeros de Libros Star Wars han hecho. Y como siempre: ¡que la lectura os acompañe!
¡Hola, bibliotecarios! Hoy reseñamos The Perfect Weapon, el relato con el que debutó la escritora Delilah S. Dawson en Star Wars, y de la cual, en España, hemos podido disfrutar recientemente de su novela Inquisidora: El ascenso del filo rojo. ¡Y es que parece que fue ayer cuando Disney compró los derechos de la saga, iniciando una nueva continuidad! Pero esta historia, publicada en los albores de este nuevo Canon —el cual, aunque no nos demos cuenta, tiene ya casi una década de existencia— es prácticamente desconocida en el mundo hispanohablante. ¡Pero para eso estamos nosotros, todos tranquilos!
En primer lugar, y para ponernos un poco en situación, la narración se centra en Bazine Netal, una mercenaria que aparecía brevemente en Episodio VII:El despertar de la Fuerza. Cronológicamente está ambientada cinco años antes de la susodicha película, y formaba parte del proyecto multimedia conocido aquí, generalmente, como Rumbo a El despertar de la Fuerza —que incluía novelas, relatos y cómics, al más puro estilo de los antiguos proyectos multimedia de la saga—, como preparación para el inicio de esa nueva trilogía.
Portada original
Las ediciones y su autora
Lo primero, tal y como manda el protocolo de estas reseñas, es hablar de los datos editoriales de esta obra. El relato se publicó el 24 de noviembre de 2015 en dos formatos: en eBook en la página de la actual Penguin Random House Mondadori, y como audiolibro en la web de Random House Audio —estando narrado por January LaVoy, quien ya había participado en otras narraciones de la saga, con anterioridad—, teniendo en ambos casos una portada obra de Scott Biel, quien ha estado involucrado, en mayor o menor medida, en el diseño de la mayoría de las ilustraciones de cubierta de las novelas de la franquicia durante la década de 2010. Al año siguiente, en concreto el 27 de diciembre de 2016, apareció en formato físico, incluido dentro la edición paperback anglosajona (asimilable a nuestra ‘de bolsillo’) de la novelización de Episodio VII:El despertar de la Fuerza, de Alan Dean Foster, junto con el relato corto Bait, del mismo autor, que había sido publicado previamente en la Star Wars Insider #162, y que estaba protagonizada por Grummgar, el acompañante dowutin de nuestra Bazine en la película. Por supuesto, en el mercado de habla hispana todo esto ni lo hemos olido, ya que, como diría el meme de Black Panther, «aquí no hacemos esas cosas».
Delilah S. Dawson con Vi Moradi
Respecto a su autora, Delilah S. Dawson, ya hablamos de ella en este artículo sobre Inquisidora: El ascenso del filo rojo, su última novela, mencionada al inicio de esta reseña, pero, de entre todo lo escrito, nos gustaría rescatar, para la ocasión, que es experta en coger un personaje secundario ajeno y construir toda una historia personal de trasfondo, como hiciera en Phasma (2017) con la capitana homónima de la Primera Orden. Y para esta ocasión —anterior, ya que, recordemos, fue su debut galáctico—, tenemos otro ejemplo del mismo tipo de trabajo.
Bazine Netal
Como hemos dicho, la protagonista de esta historia es Bazine Netal, y os preguntaréis, «¿quién es este personaje que parece la versión gótica de Audrey Kepburn en Desayuno con diamantes?». Pues bien, esta mercenaria humana, cuyo planeta de origen es Chaaktil —el mismo que Vi Moradi, otra creación de Dawson—, estaba en el castillo de Takodana cuando Han Solo, Rey, Finn y BB-8 llegaron para hablar con Maz Kanata, mostrando una actitud acaramelada con el citado Grummgar. Al reconocerlos, ¡zas!, chivatazo a la Primera Orden (a cambio de una recompensa, claro, que en la galaxia también hay inflación), en lo que podríamos llegar a considerar como un paralelismo con Garindan, el kuvaz que delataba a Luke y Obi-Wan en Mos Eisley en Episodio IV: Una nueva esperanza, al seguirles hasta el muelle de embarque donde se encontraba el Halcón Milenario. Del personaje, interpretado por la actriz Anna Brewster, no volvemos a saber nada más en la película —ni en la trilogía, de hecho—, pero fue recuperada para el proyecto Flight of the Falcon, apareciendo en las novelas juveniles Lando’s Luck (Justina Ireland, 2018) y Pirate Price (Lou Anders, 2019), así como en los seis cómics del mismo nombre, de entre 2018 y 2019, integrados dentro de la serie Star Wars Adventures. Publicados por IDW Publishing primero en comic-books —como historias secundarias que ocupaban la mitad del número—, luego se recopilaron en tomos independientes, en lo que volvió a ser otra búsqueda y captura, esta vez, por casi toda la galaxia, del susodicho pedazo de chatarra más famoso de la galaxia.
Bazine Netal en El despertar de la Fuerza
El personaje, mezcla de espía y mercenaria, es experta en artes marciales y todo tipo de armamento, a lo que se suma su increíble capacidad para disfrazarse, por lo que su maestro, Kloda, la considerará, ¡sorpresa, sorpresa! «el arma perfecta». Añadir, como curiosidad, que la pintura negra de sus dedos es capaz de enmascarar sus huellas, mientras que la de sus labios contiene un veneno de efecto retardado, al más puro estilo femme fatale de un film noir.
La historia
El relato arranca con nuestra protagonista en una cantina del planeta Chaaktil, espantando pretendientes como si fuera la versión galáctica del videoclip Training Session de Dua Lipa. Allí está esperando un contacto, quien, tras hacerse de rogar, resulta ser un droide con un mensaje que, literalmente, se autodestruirá al reproducirse, en un claro homenaje a la saga Misión Imposible. Y es que, su misión, si decide aceptarla, será encontrar una caja metálica perteneciente al antiguo soldado de asalto imperial Jor Tribulus, internado en un psiquiátrico en el planeta Vashka, con el añadido de que no es la única que lo busca. Para ello, Bazine recurrirá a su anteriormente mencionado mentor, Delphi Kloda, un antiguo miembro del Kanjiklub, para que le preste una nave.
Bazine Netal
La historia tiene un aire crepuscular, que puede recordar a los relatos noventeros de la Star Wars Adventure Journal, con cazarrecompensas y misiones que siempre se torcían. Aunque no tenga muchos personajes, ni sea muy extensa, permite conocer un poco mejor a Bazine, así como sus habilidades de combate, ofreciendo una narración que entretiene y va directa al grano. Como contrapartida, vemos los caminos que se perdieron en los inicios del Canon, con personajes que prometían mucho, pero que no llegaron a ser aprovechados del todo, cayendo paulatinamente en el más triste olvido. Otro ejemplo de esto sería la primera, y única, novela del proyecto literario Tales from a Galaxy Far, Far Away: Aliens (Landry Q. Walker), de abril de 2016, que, al igual que pasara con The Perfect Weapon, se nutrió de una serie de eBooks colgados un año antes, también basados en las desventuras de toda una serie de figuras aparecidas en El despertar de la Fuerza que, al margen de tener un nombre gracias al Diccionario Visual de turno, no llegaban ni a secundarios. Al menos, nuestros compañeros de más allá del charco, han podido disfrutar de este volumen, ya que Planeta, en su rama mexicana, lo publicó bajo el título Star Wars. Aliens. Historias de una galaxia muy, muy lejana.
Queríamos cerrar esta breve reseña (en comparación a los rollos habituales), indicando que tenéis una traducción fan de esta historia en Libros Star Wars, por si queréis echarle un vistazo. Y por supuesto, ¡agradecimientos como siempre a Alberto y Lara por revisar este artículo! ¡Que la lectura os acompañe!
¡Hola, bibliotecarios! ¿No os ha pasado alguna vez, que leéis un libro poco conocido, os encanta, y necesitáis gritarlo a los cuatro vientos para que los demás lo descubran? Pues este sería uno de estos casos, así que vamos a hacer proselitismo de la causa para convenceros de que no os tenéis que perder este novelón.
Antes de nada, os advertimos que esta reseña, aunque siga los mismos esquemas que empleamos habitualmente para desgranar las publicaciones que llegan a nuestras manos, será un poco diferente. «¿Por qué?», os preguntaréis; porque esta historia lo es. No entraremos en todos los detalles, ni en todas las conexiones o personajes relacionados con otras obras, porque la gracia está en ir descubriéndolos poco a poco, conforme avanza la lectura. Y es que este es, sin duda, uno de los logros de la historia, puesto que, desde que vemos el título y la portada, ya intuimos cómo va a acabar… Pero esto último no es lo importante, sino el cómo llegamos ahí. Puede sonar a tópico, especialmente como excusa para con aquellas obras que no tuvieron un final acorde a las expectativas, pero si le dais una oportunidad a este libro, comprobaréis que no es el caso, que el viaje es incluso más importante que el destino.
Portada de la edición española
Delilah S. Dawson
Empezando con el protocolario repaso a la trayectoria del autor —autora, en este caso—, tenemos a Delilah S. Dawson, quien, como veremos, se ha prodigado bastante en el nuevo Canon. Pero más que sus obras, que son varias y diversas, queremos centrarnos en su habilidad para extraer petróleo de personajes secundarios y crear nuevos, hilando tramas con una atmósfera propia. El caso más paradigmático de esto, que, como veremos, también es trasladable al libro que tratamos, sería Phasma (2017), novela sobre la capitana homónima de la Primera Orden que nos presentaron —y ya— en las secuelas. Dawson fue capaz de crear el post apocalíptico planeta Parnassos (inspirado en Mad Max: Fury Road), en el que la fuerza de voluntad de los personajes, enfrentados a una supervivencia límite, los obliga a luchar contra el determinismo que los llevaría a morir miserablemente. Y, al mismo tiempo, la novela se contraponía con la historia de Cardenal (un soldado de la Primera Orden con armadura roja, de ahí el nombre) y Vi Moradi (una agente de la Resistencia), personajes con varias capas que enriquecían la trama. De hecho, la misma Moradi regresaría en su siguiente novela, inédita en España, Galaxy’s Edge: Black Spire (2019), que, además, incluía —en la edición anglosajona de bolsillo, eso sí— el relato Black Spire: Return to a Shattered Planet (2020), con el mismo personaje como protagonista.
Chuck Wendig y Delilah S. Dawson
Siguiendo con su obra breve, tenemos su debut en la saga, The Perfect Weapon (2015) —publicada primero como eBook y luego en, cómo no, la edición bolsillo anglosajona de la novelización de Episodio VII: El despertar de la Fuerza—, sobre las aventuras de Bazine Netal, personaje que aparecía brevemente en la mencionada película. Después, Scorched (2016), otro relato —publicado, en este caso, en la Star Wars Insider #165— protagonizado por Greer Sonnel, piloto y asistente personal de Leia en la novela Linaje, de Claudia Gray. Como decíamos, y tal y como estáis viendo en estas breves pinceladas, Dawson es capaz de desarrollar personajes ajenos y crearles todo un trasfondo. Para otras muestras de ello, sus tres participaciones en algunas de las antologías literarias por antonomasia de este Canon, y que viene a ser ya un clásico de los autores que solemos leer últimamente: The Secrets of Long Snoot, en From a Certain Point of View; She Will Keep Them Warm, en From a Certain Point of View: The Empire Strikes Back; y Worthless, publicado en Stories of Jedi and Sith. Planeta Cómic, ejem, a ver si nos animamos…
No nos olvidamos tampoco de su lado comiquero, con Tales from Wild Space: The Best Pet, Rose Knows, Raiders of the Lost Gundark y The Right Wrong Turn, todas ellas historias aparecidas en varios números —#5, #6, #18 y #25, para ser exactos— de la serie de corte juvenil Star Wars Adventures (2017) de IDW, además del one-shotStar Wars: Forces of Destiny—Rose & Paige (2018) de la misma editorial, y The Skywalker Saga, un libro ilustrado que repasa toda la saga desde el punto de vista del Canon. Por supuesto, ninguna editada en nuestro país… Ejem de nuevo, Planeta Cómic.
Ya fuera de Star Wars, la carrera de esta escritora norteamericana es también muy prolífica, destacando su presencia en obras que responden desde a géneros como la fantasía y la ciencia ficción —en los subgéneros de Steampunk y Weird West (historias del oeste mezcladas con un toque fantástico), para mayor detalle—, hasta otros como juvenil y erótica, además de en varios cómics, entre ellos, algunos números de las series Spider-Man y Hellboy respectivamente, e incluso historietas de otras franquicias, como Firefly, Hora de aventuras, Expediente X y Rick y Morty. Por si esto no fuera poco, el dato loco del mes: además de haber coescrito algún libro con Chuck Wendig (el autor de la trilogía galáctica de Consecuencias), también lo ha hecho con, señoras y señores, ¡Kevin Hearne! Si al leer su nombre un escalofrio ha recorrido vuestra espalda, es normal, no os preocupéis, ya que es la mastermind que nos trajo Heredero de los Jedi; sí, la famosa novela de Luke y los fideos.
Ediciones
Antes de sondear la trama, no queremos olvidarnos de los datos editoriales. La novela, cuyo título original es Inquisitor: Rise of the Red Blade, fue publicada en el mercado anglosajón, por primera vez, el 18 de julio de 2023, en formato tapa dura y eBook, por parte de Random House Worlds, el nuevo sello editorial creado expresamente desde Random House en ese mismo año para publicar todo lo relacionado con la saga, dejando así a Del Rey para otros menesteres, que no a su equipo ‘starwasero’ de toda la vida, ahora trasladado a la nueva firma. El arte de portada es de Anthony Jones, siendo esta, de momento, su única participación en la franquicia. En España ha sido publicada por Planeta Cómic en junio de este 2024, con la misma portada y con traducción de Albert Agut Iglesias, aunque no sin cierta discusión, por parte de los fans, sobre el por qué, para esta ocasión, usar la palabra «filo», en vez de «espada» u «hoja», u otro símil de arma blanca más habitual, para trasladar al castellano la inglesa «blade», cuando, por ejemplo, el cómic The High Republic: The Blade pasó a llevar, aquí, La espada en su sobretítulo… Es imposible negar que lo de «Filo Rojo» sonaba, a priori, más a organización per se que a metáfora. Finalizando, y como curiosidad, hay que añadir que, para la Comic-Con de San Diego de 2023, existió una edición exclusiva que se vendía en la caseta de Penguin Random House con firma de la autora y pin de regalo —un sable rojo de inquisidor—, que tenía una portada distinta.
Edición especial a la venta en la Comic-Con de San Diego de 2023
La historia
«¿De qué va esta novela?», os preguntareis. Pues el arranque principal de la historia, a grandes rasgos, sucede justo al final de Episodio II:El ataque de los clones, con el desembarco de los Jedi en la arena de Geonosis para rescatar a Obi-Wan, Anakin y Padmé. Iskat Akaris, nuestra protagonista, es la padawan de la Maestra Sember Vey, quien fallecerá en la misión. De regreso al Templo Jedi de Coruscant, ahora huérfana de instructor, Iskat empezará a sentir la soledad más absoluta, ya que el Consejo sigue sin asignarle un nuevo mentor y, literalmente, pasa de ella, por no decirlo más suavemente. No sólo eso, sino que sus compañeros Padawan, destacando la figura de Charlin Plaka, siempre la han mirado con recelo, evitándola todo lo que pueden, siendo Tualon Yaluna —un twi’lek que le hace tilín— el único que parece hacerle más caso, así como el askajiano Klefan Opus, antiguo maestro de Sember, quien, por cierto, tenía más interés por los antiguos artefactos y fuentes escritas Jedi que en su aprendiz. Mientras espera por los pasillos del Templo a que algo cambie su vida, conocerá a Heezo, un seloniano anciano que trabaja como técnico de mantenimiento.
Como el lector se habrá imaginado, la historia tiene su punto de partida en Las guerras clon, y estas marcarán el ir y venir (incluido el devenir) de todos los miembros de la Orden. Misiones, ausencias, fallecimientos… Poco a poco, el conflicto va destruyendo y corrompiendo a los que, en un principio, eran guardianes de la paz. A esto hay que añadir que Iskat no conoce su origen: esto incluye tanto su especie, como su planeta natal, así como que cuando intenta preguntar sobre ello, todos se, digamos, cierran en banda, pareciendo que quisieran ocultarle algo. ¿El qué? Pues es lo que intentará averiguar. «Y hasta aquí puedo leer», que decían en el programa Un, dos, tres… responda otra vez.
Ilustración de Anthony Jones
Una novela distinta
¿Por qué decimos entonces que esta novela es distinta? Los bibliotecarios más cinéfilos conocerán que en la película Dunkerque, su director, Christopher Nolan, añadió de fondo el sonido de un reloj que, paulatinamente, y conforme se acercaba el desenlace de la película, se iba acelerando. Tic, tac, tic, tac. En Inquisidora: El ascenso del filo rojo no tenemos algo tan evidente, pero sí podemos percibir cómo los engranajes dentro de los corazones de Iskat (así es, tiene dos) van moviéndose, poco a poco, con cada traba que la Orden Jedi le pone, con cada menosprecio que le hace un compañero, con cada mentira —dejémoslo en piadosa— que recibe por respuesta a sus preguntas… Y sí, Iskat explotará, y mucho.
Iskat Akaris
La novela trata de muchos temas, y, además, nos hace pensar. ¡Ojo! Cualquier libro que consiga esto ya vale la pena. Tenemos el fanatismo exacerbado de los Jedi en su máximo esplendor, con una lobotomizada ausencia de sentimientos frente a la muerte de sus compañeros —con un Mace Windu más Samuel L. Jackson que nunca, siempre a punto de recitar un vengativo salmo—; vemos cómo Padawans —que no dejan de ser niños—, sin apenas preparación, son enviados a morir en la guerra; Caballeros Jedi egoístas y rencorosos que, y perdón por la expresión, mentirían lo que hiciera falta por salvar su trasero… Es decir, personajes humanos (entiéndase, por sus flaquezas, no por su especie) que tienen aristas, no superhéroes idealizados que salvan el día con una media sonrisa en los labios. Aquí hay muerte, violencia, crueldad, brutalidad, sadismo y acoso psicológico. Los duelos de espadas, aunque sean de entrenamiento, como mínimo acaban en la enfermería; y, si no, en amputaciones, o algo peor.
Conforme va avanzando la historia, e Iskat va completando su descenso a los infiernos, los escenarios son cada vez más enfermizos y agonizantes —con visitas a planetas Sith incluidos—. Los valores originales de los personajes se van perdiendo hasta diluirse en lo más básico y primario: matar o morir. Ya no hay reglas ni límites para nada.
No queremos entrar en más detalles para no desvelaros mucho de la trama, ya que, como decíamos, perdería parte de la gracia. Diremos, eso sí, que se recomienda encarecidamente, como lectura complementaria, la serie comiquera Darth Vader, Lord Oscuro de 2017, de Charles Soule y Giuseppe Camuncoli; en especial, los primeros números del arco argumental —comic-books y tomo en tapa dura del mismo nombre— El fortín Vader, en cuyas páginas se encuentra el origen de esta novela.
Agradecimientos como siempre a Alberto y Lara por pegarle un repaso a este texto, y, como diría Juan Eslava Galán: «me la lean».
Y como añadiríamos nosotros: ¡que la lectura os acompañe!
¡Hola, bibliotecarios! Todos sabemos que lo que ocurrió en Cato Neimoidia no cuenta, pero… ¿qué ocurrió allí, exactamente? Resulta que es la novela canónica Star Wars:Hermandad (Brotherhood) la encargada de desvelarnos el origen de este comentario que, en La venganza de los Sith, hiciera Obi-Wan Kenobi a Anakin Skywalker. Y es que Star Wars tiene esta magia: cualquier referencia o personaje, por muy secundario que sea, puede tener una historia detrás.
Portada española de Hermandad, con arte de Laura Racero
La novela se sitúa inmediatamente después de El ataque de los clones, con voluntad de encajar en ambas continuidades de la saga. Es importante señalar la ubicación temporal porque esto permitirá a su autor, Mike Chen, desarrollar ciertos temas —especialmente la relación entre los distintos personajes—, ya que, más allá de la misión en Cato Neimodia, el libro trata del hermanamiento, en sus distintas variantes, que tienen nuestros protagonistas entre sí.
Mike Chen y la participación española
Como hemos mencionado, el autor de la novela es Mike Chen, escritor principalmente de ciencia ficción, con media docena de libros publicados, incluyendo el guion de una miniserie comiquera trekkie, Star Trek: Deep Space Nine – The Dog of War, que, como veremos, tiene cierta relación con la novela que tratamos. En cuanto a su participación en la franquicia, de momento se reduce al libro que analizamos y a dos relatos aparecidos en las antologías From a Certain Point of View, a saber, Disturbance, en la referente a El Imperio contraataca, y Brotherhood, en la de El retorno del Jedi. Hay que aclarar que, pese a la coincidencia de título entre la obra que comentamos y este segundo relato, son totalmente independientes.
Mike Chen
La novela, que durante el proceso de escritura se titulaba Playground Fight, apareció en el mercado anglosajón en mayo de 2022, por parte de la editorial Del Rey, publicándola Planeta Cómic en España justo un año más tarde, con traducción del infatigable Albert Agut Iglesias. A este último respecto, el único ‘pero’ quizá lo encuentren los lectores más viejos del lugar en forma de referencia a los «puntos de ruptura» de Mace Windu, aquí traducidos como «puntos de fisura», perdiéndose la terminología clásica utilizada incluso en la novela homónima de junio de 2003 —Shatterpoint en el original y Punto de ruptura en castellano, dentro del ya alejado primer proyecto multimedia de Las guerras clon—. En cuanto a la portada, tanto la nacional como la internacional es obra de la genial Laura Racero, con la que charlaremos del tema en una próxima entrevista. Añadir, aunque sea un mero tema de formato, que cada capítulo está protagonizado por un personaje, alternándose conforme avanza la trama, como ocurría en La princesa y el sinvergüenza, pero aquí con un abanico más amplio.
Como curiosidad, señalar que la ilustración que hay en las primeras páginas, con Anakin y Obi-Wan corriendo, proviene de la portada del mini cómic Practice Makes Perfect (publicado en 2002, exclusivo de Hasbro/Toys «R» Us, e inédito en castellano), de los españoles Manuel García (dibujo) y Fernando Blanco (entintado). Y como las cosas riman cuando se hacen bien, el título de este cómic coincidió con el quinto capítulo de la serie antológica animada Star Wars: Las crónicas Jedi (Star Wars: Tales of the Jedi), que, a su vez, copiaba el título de la serie comiquera homónima, formando un «eterno y grácil bucle», como apostillaría Douglas R. Hofstadter.
La historia
Como señalábamos en la introducción, la novela se sitúa inmediatamente tras los acontecimientos del Episodio II, es decir: en el comienzo de Las guerras clon, tras, tanto el matrimonio de Anakin y Padmé, como el ascenso del primero a Caballero Jedi, dejando de estar, finalmente, bajo la tutela de Obi-Wan Kenobi, quien, debido a las bajas tras la Batalla de Geonosis, ha pasado a ocupar un puesto rotatorio en el Consejo Jedi. Aunque El ataque de los clones no esté en los primeros puestos de películas favoritas de la saga de muchos fans, es uno de los puntos inflexión más importante, tanto a nivel de personajes como de historia. Por un lado, tenemos Las guerras clon, un conflicto artificial que permitirá a Palpatine hacerse cada vez con más poder, al mismo tiempo que convierte a los Jedi en militares, dejando atrás su labor como guardianes de la paz; por otro, tenemos los dos detonantes que empujarán a Anakin hacia el lado oscuro: la muerte de su madre a manos de los tusken y su relación prohibida —y oculta— con Padmé. Todos estos cambios de paradigma afectarán a su relación con Obi-Wan, separando poco a poco sus caminos, primero con naturalidad y debido a las necesidades de la Orden, y, finalmente, desembocando en el enfrentamiento que convertirá a Anakin Skywalker en Darth Vader.
Cato Neimoidia
En este punto, en el que, justamente, vemos que todo empieza a virar, es cuando se produce un atentado en Cato Neimoidia, el planeta natal de los neimoidianos, destrozando parte de su capital. Nadie reclama la autoría, pero ambos bandos, separatistas y republicanos, no dudan en acusarse mutuamente. Por si no fuera poco, el planeta está en un delicado equilibrio diplomático con ambas facciones, ya que, si bien es neutral, tanto la Federación de Comercio, originaria de allí, como su escisión más radical, la liderada por el repudiado Nute Gunray, están sumergidas en el conflicto galáctico.
Para poder evitar una escalada mayor, pese a las peticiones del Conde Dooku de que sea el mismísimo Canciller Palpatine quien acuda personalmente al planeta como gesto de buena voluntad para lidiar con la crisis, ambos bandos acuerdan la creación de una comisión de investigación conjunta sobre el terreno, estando formada, finalmente, por Obi-Wan —por parte de la República— y Asajj Ventress —del lado separatista—, una misteriosa emisaria que parece que esconde muchos secretos. Por otro lado, Anakin es enviado junto a la Maestra D’urban Wen-Hurd y unos futuros padawan, entre los que se encuentra una introvertida Mill Alibeth, en una misión humanitaria al planeta Langston, devastado tras el conflicto con los separatistas.
Los personajes
En cuanto a personajes nuevos, destacan tres por encima del resto: la citada aprendiza zabrak Mill Alibeth, la comando neimodiana Ruug Quarnom —contacto que establecerá Obi-Wan en Cato Neimoidia— y Ketar, un soldado a su cargo. La primera, que a simple vista podría parecernos un trasunto de Ahsoka, tiene un carácter más calmado que ésta, con sus dudas y miedos, que la harán evolucionar hasta descubrir su peculiar habilidad con la Fuerza. Es, además, de estos tres personajes, el único que ha tenido más recorrido, ya que fue mencionada previamente en el cómic Hyperspace Stories 4 (Amanda Deibert, 2023), situado prácticamente cincuenta años después, y en el que se intuía cómo había sido su vida.
Posible aspecto de Ruug Quarnom y Mill Alibeth
Como curiosidad, tal y como se indica en los agradecimientos, señalar que para caracterizar a Mill el autor se inspiró en el personaje de Nausicaä, creado por Hayao Miyazaki para su obra magna Nausicaä del Valle del viento (manga y posterior adaptación en película). Por otro lado, para Ruug se basó en Kira Nerys, personaje interpretado por Nana Visitor en la serie Star Trek: Espacio Profundo Nueve (de hecho, su nombre completo, Rugg Quarnom, es una combinación de Quark, Rom y Nog, miembros de la orejona especie ferengi). Ketar, en cambio, es un homenaje a Ocelot, personaje de la saga de videojuegos Metal Gear Solid. Y que no se nos olvide que, además de la referencia a la serie trekkie para la creación del personaje, si volvemos a la introducción sobre Mike Chen y revisamos el nombre completo del cómic que guionizó, The Dog of War, este hacía referencia a un perro de la raza corgi (la misma que Ein en Cowboy Bebop), que son el punto de partida para la creación de los korgee, las bestias autóctonas de Cato Neimoidia. Como podéis comprobar, en esta novela nada se ha dejado al azar o ha sido fruto de la casualidad.
Asajj Ventress y guiños a otras obras
No hemos incluido a Asajj Ventress en el apartado anterior como personaje nuevo ya que sería trampa. Sí, teóricamente, de cara al canon Disney, esta sería su primera aparición cronológica, generando un poco de extrañeza en el lector, ya que la hemos visto en tantos productos, que llama la atención que Obi-Wan y Anakin no la conozcan. Su debut en Leyendas fue en la magnífica micro serie animada en 2D Star Wars: Clone Wars, de Genndy Tartakovsky, situada entre El ataque de los clones y La venganza de los Sith, en concreto en el Capítulo 11 (el primero de la segunda temporada). Posteriormente, apareció en más productos, como la serie animada en 3D Star Wars: The Clone Wars, la cual, al asumirse como parte de la nueva continuidad, pasaría a ser su nuevo debut oficial. Además de aquí, en el actual canon la podíamos encontrar, por ejemplo, en la novela Discípulo oscuro, de Christie Golden, en la que aparecía con Quinlan Voss —personaje que, por cierto, tiene un breve cameo en el libro que tratamos—. Y como nos gusta mencionar este tipo de detalles, hay que señalar que Asajj toma su nombre —aunque modificado— del personaje Asaji de la película Trono de sangre de Akira Kurosawa, y su apellido del pueblo homónimo del estado de Lousiana donde vivía Marie Laveau, conocida como la reina del vudú, e inspiración parcial del personaje. Y una curiosidad muy loca: ¡su nombre original era Juno Eclipse!, que por suerte acabó reciclado para el proyecto multimedia originado en el videojuego El poder de la Fuerza (The Force Unleashed).
Duelo entre Asajj Ventress y Anakin Skywalker en Clone Wars
Como comentábamos, la idea de Mike Chen era que la novela pudiera llegar a encajar en las dos continuidades, tanto Leyendas como Canon. El autor, por decisión propia, hizo hincapié en que no contradijera, ni con lo escrito en El laberinto del mal (James Luceno, 2005), ni con en la novelización de La venganza de los Sith (Matthew Stover), en lo que a la misión en Cato Neimoidia se refería, desarrollando, además, la fábula del dragón-sol de Tatooine que aparecía en esta última. Igualmente, y aun a pesar de la buena voluntad del autor, es difícil no ver algunos problemas de temporalidad canónica en este sentido. Por ejemplo, en el coleccionable Star Wars Enciclopedia, en su tomo de junio de 2021 dedicado a Anakin Skywalker, se mantenía la idea original de que la misión de ambos Jedi en el planeta era inmediatamente anterior a La venganza de los Sith —tal y como se hiciera, en su día, por ejemplo, con la referencia en El ataque a los clones a que algo pasó en el planeta Ansion, que luego devino en la novela precuela Star Wars: La llegada de la tomenta (Alan Dean Foster, 2002)—, como parte de la escalada de acciones bélicas republicanas que culminarían en los llamados «Asedios del Borde Exterior». De hecho, durante el decimoséptimo capítulo de la quinta temporada de The Clone Wars, llegamos también a visitar el planeta durante una acción Jedi contra los separatistas, ya a las puertas de La venganza de los Sith, por lo que debemos estar ante un destino la mar de popular. En resumen, el mismo Chen siempre fue consciente de esta cuestión y, posteriormente, llegó incluso a aconsejar a los fans que, más allá de continuidades, se quedaran con la versión del evento que más les gustara.
Además, tenemos muchas más referencias, como la pasada y furtiva relación entre Obi-Wan y Satine Kryze (The Clone Wars), la mención de la corporación minera Czerka (Darth Plagueis y Maestro y aprendiz), o la breve aparición de la soldado clon conocida como Hermana —desarrollada en la Trilogía de la Reina, ya que Chen se coordinó con E. K. Johnston para que no hubiera contradicciones entre las novelas—, que dan consistencia a la historia dentro del marco general. Incluso el autor se permite crear referencias propias, como es el caso de una misión protagonizada por Anakin, Obi-Wan y la Maestra Shaak Ti en el planeta Naran-Shiv, que, quién sabe, quizá en el futuro encontremos en alguna otra obra.
Así pues, dejamos en vuestras manos la lectura de esta novela, esperando que esta reseña os haya llamado la atención lo suficiente como para que le echéis el guante. Agradecer, como siempre, la revisión del texto llevada a cabo por Alberto y Lara.
¡Hola, bibliotecarios! Hoy nos ponemos nuestras mejores galas para asistir al enlace matrimonial entre la princesa Leia Organa y el general Han Solo, al que hemos sido invitados por cortesía de Lucasfilm. ¿Será como todas las bodas? ¿Habrá alguna sorpresa? Vamos a verlo.
Portada de La princesa y el sinvergüenza
Empezamos esta reseña avisando a los lectores: esta no es la típica novela de Star Wars, para bien o para mal, según se mire; o al menos, no iba camino de serlo hasta que tomó un desvío. La historia, que arranca horas después de la batalla de Endor, y, por tanto, después de la muerte de Darth Vader y el Emperador —haremos como que no se fue de parranda—, nos narrará el enlace matrimonial de nuestra pareja protagonista y su posterior luna de miel. Además, tendremos también a los demás líderes rebeldes, como Luke, Lando o Mon Mothma, y muchas referencias al nuevo canon; especialmente, a la novela Leia, Princesa de Alderaan de Claudia Gray. La obra está estructurada en capítulos centrados en Han y Leia, alternativamente, lo que nos permite, por un lado, ver los dos puntos de vista del mismo hecho, y, por el otro, desdoblar la acción y desarrollar tramas secundarias.
BETH REVIS
En cuanto a la autoría de la novela, esta recae en Beth Revis, nacida en Estados Unidos y especializada en literatura juvenil fantástica y de ciencia ficción, así como en técnicas de escritura. Su debut en la saga se produjo en 2017 con Rebel Rising, publicada en España manteniendo el título original en inglés. En esta novela nos contaba el pasado de Jyn Erso, la protagonista de Rogue One: Una historia de Star Wars, desde su infancia hasta lo visto en la película. A este libro le siguieron dos relatos cortos aparecidos en las dos primeras antologías de la serie From a Certain Point of View, a saber, Fully Operational, en la dedicada a Una nueva esperanza, y For the Last Time, en la de El Imperio contraataca; así como una breve incursión en el mundo del cómic con el one-shot Star Wars: Forces of Destiny—Ahsoka & Padmé, perteneciente a la miniserie Star Wars: Forces of Destiny. El arte de portada ha sido realizado por Oliver Cuthbertson, siendo, de momento, su único trabajo para la franquicia, con una ilustración que nos recuerda a las del maestro Drew Struzan y a las novelas publicadas en los 90 de mano de Bantam Spectra.
Beth Revis
En cuanto a la edición española, La princesa y el sinvergüenza nos ha llegado en abril de 2024 de la mano de Planeta Cómic en formato rústico con solapas, con traducción de Gema Bonnín. Hay que señalar que, aunque pueda llamar la atención del lector el empleo del término «Nueva República» en minúsculas, es decir, «nueva república», esto no es un error de nuestra edición, ya que, sorprendentemente, proviene del texto original, contraviniendo la convención hasta ahora utilizada de escribir, en ambos idiomas, la primera letra en mayúscula, tal y como sucede con, por ejemplo, «Imperio» o «Antigua República». Mención aparte decir que, según, al menos, las reglas de la lengua castellana, estamos ante un tipo de casos en que, al ser éstos la definición —más allá de un sistema de gobierno— de, prácticamente, tanto el nombre formal de la galaxia como del periodo histórico específico de ésta, lo ideal sería el uso de las mayúsculas al equivaler a un nombre propio. Como información complementaria, y para evitar confusiones, hay que indicar que en México el libro fue publicado un año antes con el título La princesa y el bribón.
LA HISTORIA
En cuanto a la historia, se desmarca de los esquemas típicamente galácticos, con una ausencia casi total de la acción y del elemento aventurero, para centrarse en narrarnos, primero, el enlace matrimonial, luego el viaje en crucero a bordo del Halcyon, y finalmente, la estancia en la luna Madurs. El futuro lector podría pensar que con esto estamos destripando la obra, pero nada más lejos de la realidad, ya que, al tratarse de una novela intimista, casi un estudio de los personajes de Leia y Han, son más importantes sus pensamientos, y la conexión que van creando entre ambos, que los hechos en sí. Aunque la valoración positiva o negativa de esto dependerá de cada uno, hay que destacar la extensa descripción de la boda en la primera parte, así como un tercer acto que se desmarca totalmente de lo anterior, para recaer en unos tópicos habituales que parecen impostados para cumplir el expediente y tachar de la lista de pendientes los giros argumentales que deben tener estas novelas.
Eso sí, pese a las críticas que se le puedan poner a la historia en sí, los personajes de Leia y Han está muy bien escritos, totalmente creíbles —al menos hasta Madurs—, siendo esto una de las cosas más complicadas de lograr debido a lo interiorizados que los lectores tenemos ya a ambos.
LUNA DE BOSQUES, LUNA DE MIEL Y LUNA DE HIELO
Como hemos comentado, la novela se divide en tres partes bien diferenciadas en cuanto a escenarios. El primer tercio tiene lugar en la luna santuario de Endor, tanto en la aldea del Árbol Brillante —que vimos en El retorno del Jedi—, como en sus alrededores. Hay que destacar como guiño para los más cafeteros la aparición de un dragón cóndor, bestia creada para el spin-offLa batalla por Endor, de 1985. Como curiosidad, añadir que en el libro infantil The Adventures of Teebo: A Tale of Magic and Suspense, publicado un año antes, ya aparecía un animal similar, con la taxonomía de mantigrue, pero ambas especies fueron retrocontinuadas y fusionadas en la misma posteriormente.
Dragón condor y mantigrue
Regresando a la historia, la parte central, o sea, la luna de miel, se desarrolla a bordo del crucero estelar Halcyon, buque insignia de la compañía Línea Estelar de Chandrila. Se trata de una nave corelliana de lujo, de trece motores, botada en el 241 ABY, que, a lo largo de los años y los cambios de gobierno, ha sido objeto de diversas modificaciones. Tras la reciente muerte del Emperador, la compañía la ha remodelado para convertirla en un crucero de placer, publicitándola con un viaje inaugural al paradisíaco planeta Synjax, a bordo del que irán nuestros protagonistas. Esta nave, que fue creada para el proyecto multimedia TheHigh Republic, ha contado con su propia miniserie de cómics de cinco números, Star Wars:Halcyon Legacy, escrita por Ethan Sacks, dibujada por Will Sliney, y ambientada a lo largo de estos dos siglos y medio. No olvidar también que, durante los años 2022 y 2023, en el parque temático Walt Disney World de Florida, el hotel inmersivo Star Wars: Galactic Starcruiser se ambientaba en este crucero.
Halcyon
Por último, el tercer acto nos traslada a la luna helada de Madurs, conocida por su arquitectura en hielo y la importancia que sus habitantes dan al arte, efímero en este caso. El núcleo de esta luna, creada para la novela, es rica en carnio, un mineral energético muy valioso tanto para los restos del Imperio como para el nuevo gobierno republicano.
CUATRO BODAS Y UN ERROR DE CONTINUIDAD
Aunque este libro se haya publicitado como el que nos narra la boda entre la princesa y nuestro sinvergüenza favorito, la verdad es que este enlace ya fue tratado en otras obras. La principal, y la que nos viene a todos a la memoria, es la novela de la anterior continuidad de Leyendas, El cortejo de la princesa Leia (The Courtship of Princess Leia, 1994), del difunto Dave Wolverton, que ya analizamos en este artículo. El planteamiento de aquella novela, muy alejado del actual, empezaba con la llegada a Coruscant de una misión diplomática hapasiana, que se ofrecía a establecer una alianza con la Nueva República a cambio de que su príncipe, Isolder, se casara con Leia. Han, en modo cavernícola, decide que lo mejor es secuestrarla, por lo que, de una manera u otra, todos acaban en Dathomir, un misterioso planeta habitado por unas brujas del Lado Oscuro que cabalgan rancors. Todo muy loco, pero muy entretenido a la vez. Hay que señalar que todo el trasfondo de las brujas ha sido luego retrocontinuado y modificado completamente, como pudimos ver, primero en tiempos de la serie animada The Clone Wars, bajo supervisión de George Lucas y dirección de Dave Filoni, y, recientemente, por este último, ya en solitario, en la serie de acción real Ahsoka. Como se puede apreciar, aunque el referente ‘espiritual’ sea esta novela, son muy distintas entre sí, tanto temporalmente —ya que El cortejo se situaba cuatro años después de El retorno del Jedi—, como en las intenciones: aquella tenía la boda como colofón, mientras que en esta es el punto de partida.
Arte de portada de El cortejo de la princesa Leia
Pero este no era el único caso en el que aparecía el enlace matrimonial, ya que el sexto libro de la serie juvenil comúnmente conocida como «Príncipe Jedi», Prophets of the Dark Side, anterior a El cortejo de la princesa Leia, y de la que hablamos aquí, cerraba la historia con el inicio de la ceremonia, ilustración incluida. Eso sí, tal y como comentó uno de sus autores, Paul Davids, la boda sería interrumpida al inicio del inédito séptimo libro por fuerzas imperiales, por lo que nunca hubiera llegado a materializarse, y, por tanto, no hubiera entrado en contradicción con la novela de Dave Wolverton. Añadir también, en Leyendas, otra mención al enlace, aunque en este caso sería una contradicción, y es que en el libro de rol Cracken’s Threat Dossier, publicado por West End Games en 1997, y que aportaba información adicional sobre El cortejo de la Princesa Leia, la Trilogía de la Flota Negra y la Trilogía de Corellia, se llegaba a mencionar que la boda fue oficiada por Augwynne Djo en el propio planeta Dathomir.
Ceremonia al final de Prophets of the Dark Side
Por si todo esto fuera poco, los dos casos de Leyendas de El cortejo y Prophets —si contamos la mención de la boda en el libro de rol como un error—, y la novela de la que estamos hablando, habría que añadir un cuarto más: un libro ilustrado titulado Someone Who Loves You, también de Beth Revis, con dibujos de Sophie Li, que saldrá a finales de 2024, centrado en la ceremonia.
Portada de Someone Who Loves You
EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS
Hasta ahora hemos hablado sobre la novela sin destripar los detalles, pensando en aquellos lectores que quieran sumergirse en el libro, pero como tenemos que ser honestos, vamos a comentar también los problemas que tiene esta historia.
El título de la novela de Cixin Liu, El problema de los tres cuerpos, tan de moda por la adaptación de Netflix, nos viene como anillo al dedo —nunca mejor dicho— para ver lo que no funciona en la historia, y es que, como veremos más adelante, ficcionado irónicamente, da la impresión de que esta novela ha sufrido algún tipo de reescritura para adaptarla a los esquemas y temáticas habituales en la saga.
La primera y la segunda parte destacan por un estilo romántico, pausado, en el que Leia y Han tienen sus momentos íntimos, que nos permiten conocer sus inquietudes, sus miedos, y cómo va a impactar a partir de ahora, no solo en la galaxia, sino en sus vidas, la muerte del Emperador. A esto hay que sumarle la gran revelación que le hizo Luke a Leia: ambos son hermanos e hijos de Vader, con todo lo que eso implica, tanto para el futuro, como también para entender el pasado. No hay acción, pero tampoco lo necesita para lo que la autora nos quiere contar.
Luke y Leia
Pero, y aquí viene el gran problema, el tercer acto se desmarca totalmente de este enfoque, abandonando el estudio de personajes en el que Revis estaba profundizando, para virar hacia una novela de aventuras con todos los tópicos de la galaxia. De hecho, hasta Han y Leia pierden la dimensionalidad que habían alcanzado para mostrarnos dos superhéroes en piloto automático que salvan el día tras la típica batalla final ayudados por los lugareños.
Por ejemplo, en los dos primeros tercios, veíamos a Leia preocupada por cómo va a afectar la nueva situación a todo el mundo, las infinitas variables que se van a producir, las personas que verán sus vidas mejoradas y las que no, y su interés en que la galaxia pueda pasar página y recuperarse en armonía. En este último tramo, Leia pasa de prudente, reflexiva y conciliadora a todo lo contrario, ideando una misión kamikaze que pone en peligro las vidas de los lugareños, y que, en caso de tener éxito, provocaría una muerte espantosa y cruel a los enemigos.
Al final del libro, tenemos el clásico apartado de agradecimientos de la autora, y como ella misma reconoce, llama la atención la cantidad de gente que ha intervenido para ir ajustando la historia.
Para explicar este curioso Frankenstein vamos a imaginarnos (que nadie se lo tome a mal, por favor) la reunión entre la autora y los ejecutivos del departamento editorial de Lucasfilm tras entregar el manuscrito.
—Beth, hemos revisado la novela, y está muy bien que sea romántica y todo eso, pero necesitamos que tenga un poco de acción —dijo uno de ellos mientras quitaba el último tercio de folios y, abriendo un cajón, sacaba otro distinto—. Resulta que teníamos guardada esta secuela de La huida del contrabandista. ¿Recuerdas a la villana, Alecia Beck?
—Perdón, ¿quién? —preguntó Revis, levantando una ceja.
—Veis, nadie se acuerda de ella —comentó el ejecutivo a sus compañeros—. Es el giro de guion perfecto. Lo que vamos a hacer, Beth, es quitar tu tercer acto y poner esta historia. En lugar de dirigirse al planeta Synjax, escribe que hay una tormenta de meteoritos o algo, y tienen que desviarse hacia la luna de Madurs.
—¿En la inmensidad del espacio, pero qué problema es ese?
—Tu haznos caso, que de esto entendemos —comentó el ejecutivo, rememorando lo bien que se lo pasó reescribiendo Heredero de los Jedi. Aquellos fideos… qué idea tan magnifica—. Para que enlace mejor, invéntate un personaje, un ingeniero gravitacional, que nos permita justificar toda la movida del núcleo que tenemos pensada. Que esté de polizón en la nave y que interactúe con Han y Leia, no sé… que intente secuestrarla a ella o algo.
—¿En un crucero de lujo, en medio del espacio interestelar, y dónde iba a ir con ella?
—Ay Beth, tú eres la novelista, ya se te ocurrirá algo. Confiamos en ti —dijo mientras le daba los folios.
Pero de camino a casa, nuestra escritora tramó su venganza y saboreó el final que se le acaba de ocurrir para Beck; uno más ridículo que el de Poochie en Los Simpson.
Por supuesto, esta reunión es inventada, pero está claro que algún tipo de intervención o reescritura tuvo que haber para que el último tercio desentone tanto con el resto.
Por último, agradecimientos como siempre a Alberto y Lara por revisar este artículo, y al usuario My Star Wars book Collection (lo tenéis en Facebook e Instagram), un grandísimo coleccionista de novelas galácticas, que nos ha ayudado para corroborar la traducción neorrepublicana tan rara. ¡Que la lectura os acompañe!
En el día de ayer, se anunció con un nuevo poster, el trailer oficial de la serie Acolyte y a demás nos dejaron establecido la fecha de estreno, para el 4 de Junio y una breve reseña sobre el nuevo show.
Como expresa el equipo de starwars.com «The Acolyte se sitúa durante la era de la Alta República y en el apogeo de la Orden Jedi. Pero según la nueva imagen adelanto de hoy, se avecinan problemas para los guardianes de la paz y la justicia en la galaxia.«
En The Acolyte, una investigación sobre una impactante ola de crímenes enfrenta a un respetado Maestro Jedi (Lee Jung-jae) contra un peligroso guerrero de su pasado (Amandla Stenberg). A medida que surgen más pistas, viajan por un oscuro camino donde fuerzas siniestras revelan que no todo es lo que parece…
La serie cuenta con Amandla Stenberg, Lee Jung-jae, Manny Jacinto, Dafne Keen, Charlie Barnett, Jodie Turner-Smith, Rebecca Henderson, Dean-Charles Chapman, Joonas Suotamo y Carrie-Anne Moss.
The Acolyte viene de la creadora y showrunner Leslye Headland (Russian Doll), quien también se desempeña como productora ejecutiva junto a Kathleen Kennedy, Simon Emanuel, Jeff F. King y Jason Micallef. Charmaine DeGraté y Kor Adana son los co-productores ejecutivos; Rayne Roberts, Damian Anderson, Rob Bredow y Eileen Shim están produciendo también.
En una Era de Luz, surge la oscuridad y hoy tendremos trailer.
Star Wars: The Living Force, la próxima novela de John Jackson Miller ambientada antes de Star Wars: The Phantom Menace, encuentra a la Orden Jedi en una encrucijada. En un extracto exclusivo de StarWars.com, sus miembros debaten un desafío de Qui-Gon Jinn, uno que encenderá una chispa y enviará al Consejo al planeta Kwenn, el sitio de un antiguo puesto de avanzada Jedi de la era de la Alta República.
Echa un vistazo al extracto a continuación, junto con un primer póster de la Edición Exclusiva de Barnes & Noble, que presenta por un lado una versión coloreada y anotaciones del mapa de Kwenn que aparece en el interior del libro, y una magnífica pintura del Consejo Jedi por Oliver Cuthbertson en el reverso.
EXTRACTO
Después de ser desafiado por Qui-Gon Jinn sobre la presencia de la Orden Jedi en la galaxia, el Consejo Jedi delibera sobre su futuro, mirando hacia su pasado.
«Agradezco a todos ustedes». Qui-Gon se inclinó. Comenzó a dar la vuelta para salir de la Cámara del Consejo, solo para hacer un gesto con las manos. «Ayuda a una persona. Un Jedi no necesita permiso para eso».
«Parece que se nos ha presentado un desafío», dijo Mace con no poco humor después de que las puertas se cerraran tras Qui-Gon. «No puedo imaginar cómo mejorar vidas nunca se nos ocurrió».
Le siguió una risa ligera, pero no de todos. «Todos respetamos al Maestro Qui-Gon», dijo Ki-Adi-Mundi. «Pero ya hemos escuchado esto antes de él, muchas veces». Se cruzó de brazos. «La Orden Jedi sirve a la sociedad, pero no es una agencia gubernamental».
Yoda levantó la vista de su contemplación. «No de la Orden habla Qui-Gon. Se refiere a los Jedi individuales».
Ki-Adi-Mundi asintió deferentemente. «Es cierto: las historias de Jedi que están aislados de la Orden siempre lo han fascinado. Y a su maestro también, si recuerdo bien. Muestran qué bien se podría hacer sin nuestras preocupaciones de estado. Pero los miembros del Consejo Jedi son capaces de considerar lo galáctico y lo local. De hecho, es nuestro trabajo».
Saesee se encogió de hombros. «Esto es clásico Qui-Gon. Nada nuevo.»
«Discrepo», dijo Mace, deteniéndose un momento mientras reflexionaba. «Esto fue diferente. Nosotros somos diferentes.»
Los demás lo miraron sorprendidos. Depa lo miró con atención. «Sigue, Maestro.»
Mace miró a su alrededor. «Todos saben que protejo las tradiciones de la Orden. Hay sabiduría en ellas. Y sin embargo, incluso yo puedo verlo: rara vez actuamos como individuos. Nuestras responsabilidades aumentan, pero este cuerpo sigue siendo del mismo tamaño. Los miembros del Consejo están más atados a Coruscant que nunca antes.» Hizo un gesto hacia las figuras holográficas. «Solo tres de nosotros están ausentes, y solo la Maestra Billaba está realizando trabajo de investigación.»
«Y yo he pasado tres horas escondida asistiendo a esta reunión», dijo Depa. «Y perdónenme, pero solo ahora, cerca del final, hemos llegado a la parte productiva.»
«Una parte que nunca estuvo en la agenda», dijo Yaddle. Miró al centro de la habitación. «Qui-Gon ve claramente nuestra condición. Pero no estoy segura de qué recetar.»
Adi Gallia levantó su datapad y habló con vacilación. «Me siento reacia a volver a los asuntos de negocios, pero la oficina del canciller nos proporcionó la lista final de sugerencias de este año con respecto a los activos Jedi.»
Piell resopló. «Tan final como la promesa de un político.»
Mace hizo un gesto con la mano. Todos los miembros tenían una buena comprensión de la naturaleza del Senado y un sano escepticismo. Estaba bastante de acuerdo con Piell. Pero llamar la atención sobre eso no servía de nada en ese momento. «Continúa, Maestra Gallia.»
«Hemos cubierto las ubicaciones donde el Senado espera crecimiento», dijo Adi, «donde es probable que se expandan sus solicitudes de ayuda Jedi. Como de costumbre, cuando eso sucede, compilamos una lista de puestos avanzados que los Jedi ya no frecuentan, ya sea para investigación u otras actividades, para equilibrar la necesidad.»
«¿Nuestro estudio ha sido completado?» preguntó Mace.
«Justo ahora.» Leyó mientras la información se desplazaba por la pantalla de su datapad. «Janaus. Lesser Tontakoh. Barayfe.»
Yarael se rió. «¿Alguien vive en esos lugares?»
Adi se detuvo, y sus ojos se abrieron de par en par.
«¿Qué pasa?» preguntó Mace.
Ella levantó la vista. «Kwenn.»
Un silencio aturdido.
Oppo fue el primero en romperlo con un «No» medio susurrado.
Su sorpresa fue compartida por miembros del Consejo jóvenes y mayores. «Esa ha estado abierta durante casi doscientos años», dijo Piell.
«Casi exactamente», respondió Eeth. «Este habría sido el bicentenario de su fundación.»
«Presentes, varios de nosotros estábamos», dijo Yoda. «Un símbolo, en el borde del espacio Hutt.»
Plo asintió. «Un gran gesto. Mostraba que no había ningún lugar al que no iríamos.»
«Y coronó lo que fue otro gran logro, en el planeta mismo», dijo Yaddle. «Una obra monumental en la que esta Orden, incluido uno de nosotros aquí, tuvo mucho que ver.»
Sus ojos se dirigieron a Oppo, al igual que los de varios otros que conocían su papel. Pero la figura holográfica parecía perdida en sus pensamientos. «Muchos estuvieron involucrados», dijo finalmente, antes de apartar la mirada.
Incluso los miembros más taciturnos parecían afectados por la noticia. «Visitó Kwenn por primera vez cuando era un Aprendiz», recordó Saesee.
Yarael parecía atónita. «Amaba el teatro de repertorio allí.»
Mace no podía discutir con las preocupaciones de los demás, pero tampoco podía evitar notar algo. «Nuestras experiencias allí son muchas. Pero, ¿qué tan recientes son alguna de ellas?»
«No mucho», dijo Adi después de consultar el estudio. «Los sistemas circundantes no han tenido excavaciones activas de reliquias en años, y nuestras misiones en la zona han disminuido al igual que el comercio. Y dejar instalaciones en regiones inestables sin vigilancia durante demasiado tiempo pone en riesgo los materiales en su interior.»
Mace asintió. «Por eso cerramos Tharben y Keldooine, y justo ahora, Ord Jannak. Esos lo entiendo. Pero ¿ha cambiado Kwenn tanto?»
Adi inclinó la cabeza. «Entre piratas e impuestos, la ruta Ootmiana ha perdido popularidad. El tráfico en la Estación Espacial Kwenn ha disminuido; sospecho lo mismo para el planeta debajo. Las corporaciones se van, luego la gente. Eso es lo que vio el Maestro Qui-Gon.»
Piell levantó un dedo holográfico. «Te saltaste un paso. Nosotros nos vamos. Luego la gente se va.» El Lannik con parche en el ojo habló sobre sus experiencias recientes. «Qui-Gon no es el único que lo ha presenciado. He visto a la gente dirigirse hacia el Núcleo en esa ruta todo el tiempo que he estado en Yitabo.»
Mace iba a preguntar a Depa por sus observaciones cuando notó que su antigua aprendiz miraba hacia atrás. «¿Hay algo mal, Maestra Billaba?»
«Podrían llamarme en cualquier momento», dijo Depa, hablando rápidamente. «Pero temo que el cierre del puesto de avanzada Kwenn pueda darle confianza al elemento criminal allí. Sucedió cuando cerramos el sitio en Keldooine, y ahora estoy viendo el resultado.» Un pitido sonó desde su ubicación. «Debo irme.»
«Que la Fuerza te acompañe», dijo Mace, pero su imagen desapareció antes de que terminara la frase.
Eeth tomó aire. «Si cerramos el puesto de avanzada de Kwenn—»
«Eso no ha sido decidido», interrumpió Oppo.
«Por supuesto», se corrigió Eeth. «Simplemente quería decir que si estamos de acuerdo con el estudio que sugiere el cierre, afectaría a alguien que no es un Jedi: el cuidador.»
Varios reaccionaron con reconocimiento, incluido Yarael. «Ah, el senescal. No lo he visto en años.» Miró a Adi. «¡Espera! ¡El sitio no está desatendido!»
«Es cierto», dijo ella, «pero nuestro informe encuentra que casi no es capaz de continuar con sus deberes. Y es poco probable que se encuentre una alternativa adecuada. Es una existencia solitaria.»
Voh ha estado allí la mayor parte de su vida», dijo Yoda. «Sería una noticia difícil».
Oppo asintió. «Si alguien merece saberlo directamente, es el senescal Voh».
Yaddle miró al espacio vacío dejado por la imagen de Depa. «Tantas de nuestras reuniones eran cara a cara en algún momento.» Inclinó la cabeza y cayó un velo sobre sus compañeros.
Parte de la mente de Mace aún estaba en la repentina partida de Depa, y en lo que eso podría presagiar para su misión. Pero había estado escuchando y luchando con todos los problemas que se les habían presentado.
Sus ojos se abrieron de par en par, y Yoda lo vio. «Conozco esa mirada, Maestro Windu. Tienes un plan».
«En efecto», Mace juntó las manos. «Visitemos el puesto de avanzada en Kwenn».
Los demás lo miraron sorprendidos.
Adi respondió consultando su datapad. «Eso… podría ser difícil. Pero déjame ver quién está disponible. Tal vez alguien pueda escaparse».
«No alguien», dijo Mace levantando su dedo índice. «Todos nosotros».
Sus palabras sorprendieron a muchos. «¿Todos?» preguntó Oppo.
«Nos reuniremos allí, en persona. Conoceremos a la gente, aprenderemos sobre sus vidas y mostraremos nuestro apoyo. Tanto individualmente—como colectivamente, en conmemoración pública del aniversario de la fundación del puesto de avanzada».
Saesee lucía confundido. «¿Celebrar la fundación del puesto de avanzada—solo para cerrarlo?»
Eeth señaló lo que acababa de recordar—que no se había tomado ninguna decisión. «Pero ¿estamos siendo honestos? El cierre ha sido recomendado por nuestros propios investigadores».
«Personas en las que confiamos», dijo Ki-Adi-Mundi. «El sentimiento y la nostalgia no deberían llevarnos a ignorarlos. Tampoco es correcto engañar a la gente de Kwenn».
«No hay engaño», dijo Yaddle. «Realmente deseamos celebrar—y podríamos aprender algo que cambie nuestra perspectiva».
Yoda asintió. «El destino de Kwenn podría cambiar».
Adi lucía preocupada. Habló con cautela. «El canciller habrá recibido una copia de nuestro estudio. Es un gesto de cortesía. Sabes que el Senado quiere que dirijamos nuestra atención en otra dirección—y saben que siempre seguimos las indicaciones de nuestros investigadores. Puede que no entiendan por qué no lo estamos haciendo ahora».
Saesee resopló. Miró a su alrededor. «No parece que vea el asiento del canciller aquí».
Yaddle asintió. «El Senado y los Jedi son aliados. Pero guardamos nuestro propio consejo».
Mace estuvo de acuerdo. «El Maestro Tiin tiene razón—podemos hacer más de una cosa a la vez. Incluso mientras conocemos a la gente de Kwenn, podemos identificar los artefactos que necesitamos recuperar antes de cualquier cierre.»
«Es un puesto grande», dijo Yarael. «Espacio para todos nosotros.»
Plo miró a su alrededor. «Dudo que haya suficientes provisiones para un grupo de nuestro tamaño.»
«No hay problema», dijo Piell. «Estoy cerca, ¿recuerdan? Yitabo es la despensa de la mitad de los mundos cercanos. Haré acopio aquí.»
Yaddle juntó las manos con alegría. «Respondiendo al llamado. Se siente bien.»
Superando su aprensión, Adi estuvo de acuerdo. «Sería bueno alejarse de esta cosa por un tiempo.» Dejó caer su datapad en su regazo.
Mace solo escuchó acuerdo por parte de los demás. «Está decidido. Nos dirigiremos allí por nuestros propios medios—llegando como podamos. También se informará a la Maestra Depa.»
«Veremos a la gente de Kwenn—y ellos nos verán a nosotros», dijo Yaddle. «Y escucharán nuestro mensaje: Los Jedi están con ustedes.»
John Jackson Miller sobre el mapa de la Edición Exclusiva de B&N:
«Siempre me han encantado los mapas, especialmente los de la ficción; examinaba detenidamente los de El Señor de los Anillos cuando era niño, mucho antes de leer los libros. Así que me alegré mucho cuando empecé a tener oportunidades de añadir mapas a mi trabajo de Star Wars.
«Descubrí mientras escribía The Living Force que el planeta Kwenn era tan importante para la historia como cualquier personaje. Una serie de archipiélagos, las Ciudades de Gema de Kwenn aparecen en muchas aventuras diferentes, con miembros del Consejo Jedi yendo y viniendo. Lo que comenzó como tarjetas de índice en un tablero magnético se convirtió en un lugar detallado, y mi editor de Random House Worlds, Tom Hoeler, ayudó a dar el siguiente paso, incluyendo una copia en blanco y negro en cada libro. Y luego, otro paso más, ¡incluyendo una versión a color—¡con mis propias notas de viaje!—en la edición de Barnes & Noble.
«Me alegra que hayamos podido proporcionar a los lectores este material adicional, y no puedo evitar esperar que haya niños como yo, estudiando el mapa y imaginando sus propias aventuras allí.»
Oliver Cuthbertson sobre su pintura del Consejo Jedi:
«Fue una alegría explorar estos personajes menos conocidos de Star Wars y darles vida. Poder ilustrar al Consejo Jedi ha sido el mayor privilegio de mi carrera y algo por lo que siempre estaré agradecido.»
Todas las ediciones de The Living Force llegan el 9 de abril.
¡Hola, bibliotecarios! Nos sumergimos en los bajos fondos para hablar de la Trilogía de La guerra de de los cazarrecompensas, originaria de la continuidad de Leyendas, y una de las sorpresas más gratas que nos ha dado la editorial Planeta en los últimos años. Y es que, a lo largo de estos tres libros, veremos a Boba Fett luchando en mil situaciones contra incontables enemigos para desenmarañar una compleja conspiración que puede alterar el equilibrio de poder en la galaxia.
Antes de comenzar con el análisis, aclarar brevemente que pese a la coincidencia de título con el crossover comiquero canon, se trata de obras independientes. Es decir, este artículo tratará única y exclusivamente de las novelas de Leyendas.
K. W. JETER
Como ya es tradición, empezaremos hablando del autor; en este caso, Kevin Wayne Jeter, más conocido como K. W. Jeter. Nacido en Estados Unidos en 1950 —aunque ahora vive en Ecuador—, fue el primero en acuñar en una carta a la revista Locus en 1987 el término «steampunk», palabra que ya forma parte de la cultura popular. Su obra, que incluye también novelas dentro del universo de Star Trek, ha estado muy relacionada con la de su amigo Philip K. Dick, llegando incluso a escribir tres secuelas de Blade Runner que funcionaban como continuación, tanto de la película, como de la novela original. Este estilo y temática se filtrarían en la trilogía que nos atañe, como puede verse en la existencia de megacorporaciones que controlan planetas enteros, o en los difusos límites entre las redes neuronales y sus cuerpos físicos. Respecto a la franquicia, esta sería su única participación, dejándonos una obra contundente y bien armada, como su personaje principal, Boba Fett.
K. W. Jeter y su carta a la revista Locus donde emplea por primera vez el término steampunk
EDICIONES
El primer libro de esta trilogía, The Mandalorian Armor, fue editado en 1997 por Bantam Spectra, que se encargaría también de los otros dos. El segundo volumen, Slave Ship, llegaría al año siguiente, mientras que el cierre de la historia, Hard Merchandise, en 1999, dos meses después del estreno de La amenaza fantasma. Las portadas fueron obra de Stephen Youll, que ya había realizado las de las citadas antologías editadas por Kevin J. Anderson, repitiendo, con un estilo tipo collage, el esquema de tener un personaje principal ocupando la mayor parte del espacio, y otros más pequeños en la parte inferior. Destacar, aunque sea un aspecto negativo, la poca correlación de estos con la historia que se está contando en cada libro, llegándose a la absurda situación de existir en las portadas personajes que ni siquiera aparecen en la trilogía. En cuanto a ediciones en otros medios, las versiones en audiolibro llegaron en 2007, de la mano de Random House Audio, con versiones resumidas —abridged— de tres horas, narradas por Anthony Heald.
Portadas originales
En cuanto a las ediciones españolas, tuvimos que esperar más de dos décadas para que se publicaran en nuestro país, concretamente en 2022, lo que resultó toda una sorpresa por parte de Planeta, al pertenecer a la continuidad de Leyendas. ¿El motivo? El estreno en Disney+ de la serie El libro de Boba Fett (The Book of Boba Fett) y el tirón comercial de The Mandalorian. El primer libro, La armadura mandaloriana, se publicó en marzo, mientras que Nave esclava en junio, y Mercancia dura en agosto; otro hecho destacable en nuestro país, ya que, hasta ese momento, las trilogías se solían editar a título por año. La traducción corrió a cargo del prolífico Albert Agut Iglesias, con las mismas portadas originales.
Portadas españolas
Antes de pasar a la trama de las novelas, mencionar dos errores en el texto de las traseras. El primero, en el de Nave Esclava, importado del original inglés, es esta extraña frase, ya que se dice que Boba Fett «deberá ser más hábil que un arma viviente que se alimenta de espíritus humanos», de la que no hay ni rastro en el libro —a no ser que consideremos al Emperador como esa amenaza, aunque ya sería rizar demasiado el rizo—. El segundo, en Mercancía dura, es un error garrafal de la edición española, ya que indica que Owen y Beru Lars eran los tíos de Anakin Skywalker, en lugar de Luke, como pone en el original.
LA TRAMA
La gran peculiaridad de esta trilogía es su doble línea temporal: el presente, situado durante los acontecimientos de El retorno del Jedi, y el pasado, tras Una nueva Esperanza. Se trata de dos historias, relativamente independientes, que se van alternando para darnos una mayor visión de los cazarrecompensas y los poderes fácticos de la galaxia que los utilizan, siendo, como no podía ser de otra manera, Boba Fett el enlace entre ambas. A diferencia de otras trilogías, que podrían estar formadas por volúmenes más o menos auto conclusivos, en este caso, hay que ver estos tres libros como un todo, o, al menos, como dos partes que se complementan.
Kud’ar Mub’at y Boba Fett
En la línea temporal situada tras el Episodio VI, se nos narra la trama construida por el príncipe Xizor para ganarse el favor del Emperador, que consistirá en destruir el Gremio de Cazarrecompensas para que sólo queden los mercenarios más hábiles; los realmente útiles para los planes del Imperio contra la Alianza Rebelde. Para ello, Boba Fett tendrá que ingresar en el Gremio, con la intermediación del ensamblador arácnido Kud’ar Mub’at, y desatar el conflicto entre Cradossk, líder de la organización, y su hijo, Bossk. Por supuesto, todas las partes implicadas tienen una voluntad oculta, con capas, entresijos y dobles juegos, cuyo único objetivo es eliminar a los demás para alzarse con el poder en la galaxia. Todos creen tener el control de la situación, pero siempre hay alguien por encima, en la sombra, controlando y sacando provecho de todos los actos de esta historia. En cuanto a la parte situada en el presente, Boba Fett, después de conseguir escapar del sarlacc, muy malherido, será rescatado por Dengar y la bailarina Neelah, que lo tratarán de sus heridas, hasta que se vean obligados a huir de Tatooine. Además, Kuat de Kuat, gobernante de las familias que controlan Astilleros de Propulsores Kuat, conspira para no perder el poder, mientras hace equilibrios entre el Imperio y la Alianza Rebelde, cuyos destinos se van a decidir en breve. Pero dentro del plan de Kuat de Kuat hay un cabo suelto, relacionado con el pasado, que será la clave que unirá ambas líneas temporales.
Indicar, como curiosidad, ya que nunca se definió oficialmente, que la duración de la trama situada en el presente —que arranca con el rescate de Boba Fett tras escapar del sarlacc y discurre en paralelo a los acontecimientos de El retorno del Jedi —, ocupa varias semanas, mientras que, en la película, se da a entender que es menos tiempo.
LOS PERSONAJES
Uno de los puntos fuertes de esta trilogía es asentarse en personajes relativamente conocidos por los fans de la saga; especialmente para los seguidores de la continuidad Leyendas. Además de Boba Fett, que no necesita presentación, tenemos a los demás cazarrecompensas que Darth Vader convocaba a bordo del Ejecutor para capturar a Han Solo en El Imperio contraataca: Dengar, Bossk, Zuckuss, 4-LOM e IG-88B, con especial protagonismo de los tres primeros; sin olvidarnos, por supuesto, del maquiavélico príncipe Xizor, al que descubrimos en el proyecto multimedia Sombras del Imperio.
Boba Fett, Dengar, Bossk, Zuckuss, 4-LOM e IG-88B a bordo del Ejecutor
En cuanto a personajes creados para esta trilogía, en la trama situada en el pasado, hay que hablar del trandoshano Cradossk, líder del Gremio de Cazarrecompensas, y padre de Bossk, con un carácter totalmente contrario a este; y de Kud’ar Mub’at, un ser arácnido gigante que vive en su propia telaraña flotante en el espacio, actuando como intermediario de los negocios más turbios de la galaxia. Mub’at vive con lo que llama subnódulos, hijos que ha creado para que cumplan distintas funciones, destacando especialmente Balance, dedicado a los asuntos financieros, y aspirante en secreto a sucederle, con una relación maestro-aprendiz similar a la que veríamos más tarde con los Sith en las Precuelas. Añadir también al cyborg D’harhan, un arma andante en la que destaca la metralleta que tiene por cabeza; y el soldado de asalto renegado Trhin Voss’on’t, mercancía dura que se querrán cobrar todos los cazarrecompensas que se precien.
Neelah, Kuat de Kuat y D’harhan
En el presente de la historia, entre los personajes de nuevo cuño destaca Neelah, una bailarina amnésica del palacio de Jabba, que está convencida de que Boba Fett es la pieza clave para recuperar la memoria y descubrir quién es. Además, tenemos a Kuat de Kuat, el técnico que dirige Astilleros de Propulsores Kuat, regente de todas las familias de la corporación. Esta empresa planetaria está formada por otras casas nobiliarias, en constante conspiración por hacerse con el poder, basado en la Exención Hereditaria, una regla que permite gobernar siempre a la familia Kuat. Como curiosidad, señalar la similitud del personaje con Prestein de Prestein, villano de la novela Las estrellas, mi destino (The Stars My Destination, Alfred Bester, 1956), publicada también como ¡Tigre! ¡Tigre! (Tiger! Tiger!). Destacar, también, una breve aparición de Brea y Senni, las hermanas Tonnika; un guiño para los fans más cafeteros.
MUNDOS
En esta trilogía visitaremos lugares conocidos ya por los fans, como pueden ser Tatooine o Coruscant, pero también conoceremos nuevas localizaciones. La historia arrancará precisamente en el planeta desértico, entre los restos de la barcaza de Jabba, y nos trasladará a la base secreta de Dengar, en el Mar de Dunas, y a Mos Eisley, con parada obligatoria en la cantina, lugar donde los seres más retorcidos dirimen sus negocios. En la ecumenópolis recorreremos el palacio de Xizor y, cómo no, la sala del trono del Emperador.
Respecto a los nuevos mundos, vamos a clasificarlos en dos: los que son instalaciones en el espacio, y los planetas propiamente dichos. Entre los primeros, tenemos la telaraña donde vive el arácnido Kud’ar Mub’at con sus ensambladores, construida como una red de fibras que flota en el espacio. Después, la sede del Gremio de cazarrecompensas, excavada en el planetoide Salaktori Anchorage, que contaba con las dependencias de Cradossk y otros miembros, así como una sala de huesos donde el trandoshano guardaba los esqueletos de sus enemigos derrotados. Por último, y quizá el más interesante, el mundo anillo de Circumtore, sede de los hutt caparazón. Cabe destacar que este concepto, que ya fue reciclado en el Canon para el mundo circular de Glavis —visto en el quinto episodio de El libro de Boba Fett—, se popularizó con la novela Mundo anillo (Ringworld, 1970), de Larry Niven, aunque en España, Pascual Enguídanos, bajo el seudónimo George H. White, ya lo había usado en su serie La saga de los Aznar.
Astilleros de Propulsores Kuat
En cuanto a los planetas, destacaremos Kuat, con su anillo de astilleros y sede de la constructora de naves Astilleros de Propulsores Kuat, aunque también visitaremos su superficie, donde se reúnen las casas nobiliarias. Además, tendremos una misión en Gholondreine-β, un planeta desecado y contaminado, por orden del Emperador, en el que se esconde Trhin Voss’on’t, así como Sarrish, donde el corredor Drawmas Sma’Da gestiona sus apuestas.
Respecto a las naves, viajaremos principalmente a bordo del Esclavo I, propiedad de Boba Fett, y del Diente del Sabueso, de Bossk. También veremos el Venganza —Vendetta, en el original—, una nave personal del príncipe Xizor, creada ex profeso para esta trilogía para poder retrasar la aparición de la archiconocida Virago hasta más tarde, ya que esta fue diseñada para competir con los interceptores TIE —que entraron en funcionamiento en el 3 DBY—, evitando así una contradicción en la línea temporal que sucede después de esa película.
OBRAS COMPLEMENTARIAS (Y NECESARIAS)
Para poder sacar todo el jugo a esta trilogía, sería recomendable echarle una leída a las tres primeras antologías de la serie literaria conocida como Tales, editadas por Kevin J. Anderson, y, especialmente, a los relatos protagonizados por los cazarrecompensas. Como no han sido editadas en español, en este artículo podéis encontrar información sobre todas sus historias. Dentro de estos libros, habría que destacar el tercero, Tales of the Bounty Hunters, de 1996, compuesto íntegramente por relatos sobre los cazarrecompensas que vimos en El Imperio contraataca. Estas narraciones dan un contexto a todos estos personajes, profundizando en sus orígenes y narrando qué ocurrió con ellos más allá de la Trilogía Original, y, por tanto, entremezclándose con los eventos que se narran en estos libros que estamos analizando. Además, en ellos conoceremos a Manaroo, la prometida de Dengar, citada constantemente en la trilogía. Puede haber alguna pequeña incongruencia, como la ausencia de Neelah en estos relatos, o la desaparición de la enfermedad respiratoria de Zuckuss en la trilogía, pero hay que tener en cuenta la complejidad de la tarea llevada a cabo por los distintos autores para armar un corpus lo más integrado posible.
Boba Fett escapando del sarlacc
Además de esta tercera antología, en su precedente en la serie, Tales from Jabba’s Palace, de 1995, destaca el relato sobre Boba Fett, A Barve Like That: The Tale of Boba Fett (de J. D. Montgomery, pseudónimo de Daniel Keys Moran), que es capital para conocer cómo el cazarrecompensas escapó del sarlacc, por ser el punto de partida de esta trilogía. Como complemento, también a los primeros compases de La armadura mandaloriana, es recomendable la historia The Ordeal of Boba Fett, aparecida años antes en Dark Empire Sourcebook, de 1993, el libro de rol dedicado a la serie comiquera Imperio Oscuro. Este segmento de la historia, que ha sido vuelto a narrar en el libro, ahora incluye los nombres de los droides médicos de Dengar, 1e-XE y SH∑1-B, que no se concretaban en el relato.
Saliendo del tema de los cazarrecompensas, para conocer al príncipe Xizor y su organización criminal Sol Negro, sería imprescindible una lectura de Sombras del Imperio, la novela de Steve Perry publicada en 1996, que fue el pilar del ya citado proyecto multimedia homónimo que incluía cómics, videojuego, libro de rol y hasta banda sonora.
CONCLUSIÓN
Esperamos que podáis hincarle el diente a esta trilogía, que, curiosamente, ha vuelto a estar de moda por las series de Disney+, y disfrutar de nuestro cazarrecompensas favorito en su pleno apogeo. Combinando set pieces espectaculares de acción con largos diálogos, esta historia construye una conspiración con múltiples capas, por la que deambularán los personajes más retorcidos de esta galaxia. ¡Que la lectura os acompañe!
¡Hola, bibliotecarios! Hoy nos vestimos de gala para analizar la Trilogía de la Nueva República de Timothy Zahn, una de las principales causas de que Star Wars aún siga latiendo en el corazón de millones de fans en todo el mundo. Una historia con todo el espíritu de la Trilogía Original, en la que los héroes se enfrentarán a un villano como no se había visto antes: el gran almirante Thrawn; y en la que conoceremos nuevos personajes como Mara Jade o Talon Karrde, que inmediatamente pasaron al Olimpo del Universo Expandido.
Antes de empezar este viaje, pongámonos en contexto. Es 1991, y desde hace casi una década no había novelas de la saga. Los cómics de Marvel y las series animadas Droids e Ewoks habían acabado en 1986, y tan solo los libros de rol mantenían latente el interés por Star Wars. Hasta que llegó Heredero del Imperio y lo cambió todo. Pero empecemos por el principio.
HISTORIA EDITORIAL
Esta historia comienza en 1989, con Lucy Wilson, que había sido ascendida dos años antes a directora de publicaciones de Lucasfilm, en una feria editorial de Nueva York. Allí, Byron Preiss, otro editor, le comentó la idea de que estaría interesado en publicar alguna novela de Star Wars. Pese a que, inicialmente, Lucasfilm no tenía ninguna intención de seguir con la literatura galáctica, ya que la última novela, Lando Calrissian and the Starcave of ThonBoka, de L. Neil Smith, había sido publicada hacía seis años, esta propuesta inesperada le pareció buena idea a Wilson. Lucas, que en ese momento estaba realizando, junto a Spielberg, la trilogía de Indiana Jones, al mismo tiempo que su empresa ILM seguía desarrollando nuevas técnicas en el campo de los efectos visuales, por ejemplo para Parque Jurásico, dio el visto bueno. Wilson contactó primero con Ballantine Books, pero esta declinó la idea, argumentando que no creían que fuera a tener éxito si no había ninguna película anunciada.
Lucy Wilson, Lou Aronica, Betsy Mitchell y Sue Rostoni
Tras este fiasco inicial, Wilson revisó los contactos que tenían con otras editoriales y encontró una carta que había enviado un año antes Lou Aronica, director de Bantam Spectra, en la que ya había propuesto lanzar más novelas de Star Wars, como si fueran eventos y en tapa dura, con historias a gran escala, nada de secuelas regulares en formato bolsillo. Aronica, que era un gran fan de la saga, había entrado en Bantam Books en 1979, y, desde entonces, había cosechado grandes éxitos publicando a autores como David Brin, Gregory Benford y William Gibson, además de los ya conocidos Isaac Asimov y Arthur C. Clarke, creando en 1985 el sello Bantam Spectra, especializado en ciencia ficción.
Como no podía ser de otra manera, Wilson le concedió los derechos de publicación a Bantam Spectra, con la condición de que las historias tenían que ser de calidad, por lo que hicieron un listado de autores que pudieran estar a la altura. Betsy Mitchell, editora senior, fue quien propuso a Timothy Zahn, un autor que ya había trabajado para Bantam, para esta terna.
Timothy Zahn
Timothy Zahn, nacido en Chicago en 1951, ya había publicado relatos cortos en revistas como Analog, Amazing Stories, The Magazine of Fantasy and Science Fiction e Isaac Asimov’s Science Fiction Magazine, antes de sacar su primera novela, The Blackcollar, en 1983, el mismo año que ganó el premio Hugo al mejor relato corto por Cascade Point. Este había sido editado por Analog, coincidiendo con Mitchell antes de que esta fuera a Bantam. El 6 de noviembre de 1989 recibiría la llamada que le cambiaría la vida: Wilson le había elegido. Además, Sue Rostoni, otro de los nombres clave en las siguientes décadas, se incorporaba al equipo editor para gestionar todo el proyecto.
Así pues, con el autor decidido, era el momento de ponerse a escribir la historia. George Lucas, que se mantuvo relativamente al margen —aunque Lucasfilm sí que supervisó el proyecto en todo momento—, solo dio tres premisas principales: la historia tenía que estar situada después de El retorno del Jedi, ya que el periodo de las Guerras Clon se lo reservaba el propio Lucas para desarrollarlo en las futuras precuelas; que no podía traer de vuelta ningún personaje que hubiera muerto en las películas; y, además, tenía que incorporar material que hubiera ido apareciendo en los libros de rol, manteniendo una continuidad con estos.
Zahn escribió en seis meses el primer libro, con el título provisional de Wild Card, que fue cambiado por Bantam porque era demasiado similar a Wild Cards, una serie antológica de la editorial a cargo de George R. R. Martin (archiconocido en la actualidad por las novelas de Canción de hielo y fuego) y Melinda M. Snodgrass. Se barajaron dos títulos alternativos más: The Emperor’s Hand y Warlord’s Gambit, pero finalmente se eligió Heir to the Empire (Heredero del Imperio) por sugerencia de Aronica, llegando al mercado en mayo de 1991 y escalando puestos rápidamente en la lista de los más vendidos del New York Times. Zahn apenas tendría descanso, ya que al año siguiente, en junio de 1992, se publicaría Dark Force Rising (El resurgir de la Fuerza Oscura), y, finalmente, en mayo de 1993, The Last Command (La última orden).
La Trilogía de la Nueva República
Era tal el éxito que había tenido el renacer de la saga que, antes de que saliera el tercer volumen, Bantam, a través de su sello Skylark, ya había publicado seis libros juveniles, conocidos popularmente como «Príncipe Jedi», que, aunque se vendieron muy bien, sus líneas argumentales fueron retrocontinuadas posteriormente. Así pues, la Trilogía de la Nueva República permitió a la editorial dar luz verde a una nueva serie de novelas que irían rellenando los huecos que había dejado ese lustro entre El retorno del Jedi y Heredero del Imperio, como fueron La tregua de Bakura (The Truce of Bakura, Kathy Tyers, 1993) y El cortejo de la princesa Leia (The Courtship of Princess Leia, Dave Wolverton, 1994), sin olvidar la cancelada The Heart of the Jedi, de Kenneth C. Flint, prevista para publicarse tras La última orden. Además de otras que seguirían la historia, como la Trilogia de la Academia Jedi, de Kevin J. Anderson, de 1994 también. Y así, hasta nuestros días.
LLEGA A ESPAÑA LA TRILOGÍA
En cuanto a las ediciones españolas, esta trilogía supuso el debut de Martínez Roca, publicándola entera en 1993. Recordemos que, anteriormente, a nuestro país sólo habían llegado, además de las adaptaciones de la trilogía clásica, El ojo de la mente y Más allá de las estrellas, a cargo de Argos Vergara, Mundo Actual y, brevemente, Planeta. Así pues, el primer volumen, Heredero del Imperio, se editó en febrero de 1993, seguido de El resurgir de la Fuerza Oscura en abril y La última orden en septiembre, siendo el traductor en los tres casos Eduardo G. Murillo, que no se prodigaría más en la franquicia. Las portadas contaron con el arte original de Tom Jung, al que se añadió el característico logotipo brillante en español. Además de esta primera edición, que incluía también en la parte superior la frase «La continuación de la saga cinematográfica» y «La guerra de las galaxias» en el lomo, hubo una segunda en la que se sustituían ambos textos por «Trilogía de la Nueva República».
Las ediciones de Martínez Roca de la Trilogía de la Nueva República
Dos décadas más tarde tendríamos una tercera versión, en este caso, por parte de Timun Mas Planeta Cómic, publicada entre 2016 y 2018, a novela por año. Además de contar con una nueva traducción, a cargo de Jaume Muñoz Cunill, tiene tres particularidades. La primera sería que el fondo azulado de la portada de Heredero del Imperio es mucho más claro que el original; la segunda, que para El resurgir de la Fuerza Oscura se optó por el arte del estudio Two Dots —usado originalmente para la edición brasileña a cargo de Editora Aleph—; y la tercera, que el lomo de La última orden se maquetó erróneamente, alternando el logo de la saga con el título respecto a los dos volúmenes anteriores, hecho que se ha corregido con posterioridad. Citaremos también, por tratarse de una publicación en lengua española, la edición conmemorativa por el vigésimo aniversario de Heredero del Imperio que se publicó en México, traslación de la original estadounidense, que contenía, además de la novela, el relato Crisis de fe, también de Timothy Zahn, siendo esta publicación la única que recoge esa historia.
La reedición de Timun Mas Planeta Cómic y la edición mexicana del 20 aniversario
Antes de entrar a analizar las novelas en sí, os dejamos más portadas curiosas de esta trilogía. Tenemos las versiones rusas de 1996, que saqueaban sin pudor arte de otras obras de la saga: como la parte superior con los tres personajes de La tregua de Bakura, o la inferior de Heredero del Imperio, que pertenece al cómic Imperio Oscuro. Las húngaras, con diseño de portada totalmente propio, con la curiosidad añadida de la secuela apócrifa de la primera novela, A Jedi hatalma (El poder del Jedi), que comentamos en este artículo sobre falsificaciones y triquiñuelas internacionales; así como la inefable portada checa de Heredero del Imperio, de la que ya hablamos aquí. En cuanto a ediciones más recientes, tenemos la estadounidense, con las tres portadas formando un único arte, y la brasileña de Aleph, de la que Planeta cogió la segunda, como mencionábamos antes.
Portada checa y la novela apócrifa húngara A Jedi HatalmaPortadas rusasPortadas húngarasReedición estadounidensePortadas brasileñas de Aleph
EXPANDIENDO EL UNIVERSO
Estas tres novelas no solo sirvieron para relanzar la franquicia, sino que también crearon nuevos personajes, naves, mundos y conceptos que, con el paso de los años, se han convertido en pilares indiscutibles del Universo Expandido.
El villano de la función es el gran almirante Thrawn, a los mandos del Quimera. Este alienígena de piel azulada, del que no se nos dice su especie, es un brillante genio militar que no aparece en los registros de la Nueva República. Su segundo al mando es el capitán Gilad Pellaeon, curtido en mil batallas, y que ha desarrollado una extensa carrera militar. Thrawn tiene además una guardia pretoriana formada por noghris, unos humanoides de piel grisácea que, en su momento, sirvieron al mismísimo Darth Vader. Colaborando con los imperiales, a cambio de que Thrawn le entregue a Luke, Leia y los hijos que espera ella, está el Jedi Joruus C’baoth, o, al menos, eso afirma él mismo, ya que, en palabras de Thrawn, C’baeth participó, aún en tiempos de la Antigua República, en la misión Vuelo de Expansión, de la que no regresó nadie.
Thrawn, Gilad Pellaeon y Joruus C’baoth
Los otros dos personajes clave creados en esta la trilogía son Talon Karrde y Mara Jade. Del primero sabemos que, tras la muerte de Jabba, fue expandiendo su emporio hasta convertirse en el principal contrabandista de la galaxia en el momento en el que suceden las novelas. Su lugarteniente es Mara Jade, una joven sensible a la Fuerza que ha jurado vengarse de Luke Skywalker. En tiempos de Palpatine, que la crió como una hija, ella actuaba como la Mano del Emperador, una letal agente al margen de la jerarquía militar. Tras fracasar en su intento de acabar con Luke en el palacio de Jabba, donde actuaba como bailarina, y la muerte de Palpatine, deambuló por la galaxia hasta que se incorporó a la organización de Karrde, en la que también destacan otros miembros como Ghent y Aves.
Talon Karrde y Mara Jade
Además de los héroes de la Rebelión, encabezados por Luke, Leia y Han, acompañados de los droides, Chewbacca y Lando, sin olvidar a Mon Mothma, Wedge Antilles y el almirante Ackbar, tenemos otros personajes que tienen importancia en la trama: BorskFey’lya, un bothan que intenta hacerse con el poder de la Nueva República; Khabarakh, un noghri que ayudará a Leia; Winter, la asistenta de la princesa; y Garm Bel Iblis, antiguo senador, firmante del Tratado Corelliano e impulsor de la Rebelión, que se autoexilió al no estar de acuerdo con el rumbo que tomaban los acontecimientos. También hay que mencionar, aunque sea testimonial, los gemelos que espera Leia, que ahora combina los apellidos Organa Solo: Jaina y Jacen.
Borsk Fey’lya, Khabarakh y Garm Bel Iblis
Además de los personajes, si hay otro aspecto que destaque en la franquicia son sus naves. En esta trilogía descubrimos el Quimera, el destructor estelar comandado por Thrawn. Símbolo del remanente imperial en su búsqueda de retomar el control de la galaxia, participó incluso en la Batalla de Endor. Además de las características propias de este tipo de naves, la sala privada del gran almirante está equipada con proyectores holográficos que representan las obras de arte de las culturas en las que Thrawn pone su punto de mira, ya que, analizándolas, llega a desentrañar cómo funcionan sus sociedades.
Otra de las naves icónicas de esta trilogía es el Salvaje Karrde, un transporte corelliano modificado que sirve tanto para operaciones de contrabando como de base de la organización. Y siguiendo con negocios poco claros, la Dama Afortunada, el lujoso yate privado de Lando Calrissian, nombrado así por la mujer que le ayudó a conseguirlo en una partida en Ciudad Nube. Y, aunque no se trate de una nave, sino de un conjunto, la legendaria flota Katana, también conocida como Fuerza Oscura, el gran objetivo de ambos bandos en esta trilogía para decantar la guerra a su favor. Mencionar también la nave Vuelo de Expansión, del proyecto homónimo, que, pese a ser solo citada en la trilogía, tiene una importancia capital, siendo además un as en la manga que se guardará Zahn para desarrollar los acontecimientos involucrados en esa expedición en su correspondiente novela.
Quimera, Salvaje Karrde y Dama Afortunada
En cuanto a los nuevos mundos que recorren los protagonistas de esta trilogía, en Heredero del Imperio ya aparecen los planetas clave de esta historia: Coruscant, la capital galáctica y sede del gobierno de la Nueva República; Myrkr, donde se localiza la base de operaciones de Karrde y viven los ysalamiri, los lagartos que Thrawn usa para aislarse de la Fuerza; y Wayland, planeta que esconde los tesoros del Emperador y en el que vive C’baoth. Además, tendremos dos misiones diplomáticas a Bimmisaari y Bpfassh; una visita al planeta Nkllon, enclave minero en el que Lando ha montado su nuevo negocio; Kashykkk, planeta de los wookiees; y Sluis Van, los astilleros de la Nueva República. Y un breve paso por dos mundos conocidos: Tatooine, en concreto la cantina de Mos Eisley, y Dagobah, la morada de Yoda.
En El resurgir de la Fuerza Oscura destacaran Honoghr, mundo de origen de los noghris, los antiguos sirvientes de Darth Vader; Jomark, planeta en el que se instalará C’Baoth, y desde el que quiere reconstruir la Orden Jedi a su manera; y El Nido del contrabandista, un enclave en un mundo sin identificar en el que está la base del ejército privado de Garm Bel Iblis. También aparecerán en este segundo volumen Rishi, Nueva Cov, Abregado-Rae y Pantolomin. Y, finalmente, en La última orden conoceremos Ukio, Berchest, Poderis, Trogan, Chazwa, Hijarna y el sistema Bilbingri.
Una vez presentado el escenario, nos queda ver cuál es el argumento. Sin entrar en detalles, ya que sería destripar la trama, la historia parte del retorno de Thrawn, un desconocido almirante, a lo que queda de la flota imperial, para destruir a la Nueva República, nacida tras la muerte del Emperador. Pero este ser de piel azulada no es un militar más que basa su poder en la fuerza bruta, sino que, aplicando inteligentes estrategias y habilidades de mando que desafían toda lógica, irá poco a poco recuperando el poder imperial hasta convertirse en una amenaza para la galaxia. Pero Thrawn sabe que para conseguir sus objetivos no puede únicamente servirse del plano militar, por lo que se aliará con C’baoth para controlar a los usuarios de la Fuerza que intervendrán en esta guerra, además de contrabandistas y seres de toda ralea que afectarán al discurrir de los acontecimientos. Sin olvidar, por supuesto, de todo un arsenal de recursos que el Emperador escondió, claves para conseguir la victoria final.
COHERENCIAS EN EL MOMENTO, CONTRADICCIONES EN EL FUTURO
Este es uno de los aspectos más curiosos de la trilogía, y es que, en el momento de la escritura de estos libros, no estaban establecidos conceptos que ahora nos parecen evidentes, especialmente los relacionados con los Sith. En estos volúmenes se nos habla de los Jedi Oscuros como antiguos usuarios del lado luminoso que, por alguna razón, se desviaron hacia el mal, incluyendo a Darth Vader, lo que, técnicamente, es cierto, pero también al Emperador. Es decir, lo que más tarde conoceríamos como los Sith. Pero claro, si desde el comienzo de la saga se nos presentó a Darth Vader como Señor Oscuro de los Sith, entonces, ¿cómo encaja todo esto? Pues, partiendo de este apelativo, Timothy Zahn ideó para estas novelas a los Sith como una guardia pretoriana de Vader, pero Lucas le obligó a cambiar el término, ya que interfería con lo que tenía en mente, convirtiendo a estos guerreros personales en los noghri, una raza que había jurado servirle como agradecimiento por salvar su planeta de la devastación. De hecho, la idea de Zahn era que el diseño tan característico de la máscara de Vader viniera del aspecto de los rostros noghri. Como curiosidad, el término «sith», además de poder encontrarse en la mitología escocesa y gaélica, ya aparecía en la novela El señor de la guerra de Marte, del autor Edgar Rice Burroughs, y perteneciente al ciclo de John Carter, una de las inspiraciones confesas de George Lucas para crear la saga.
Noghris, arte de Felix Bauer-Schlichtegroll
Otro hecho que en la trilogía no acaba de encajar con las historias posteriores es el contexto de las Guerras Clon, ya que no coinciden ni las fechas —situándose en estas novelas una década antes con lo que vimos más tarde en las precuelas—, ni los bandos, ya que solo se menciona que fue una catástrofe galáctica por la aparición de un gran ejército de soldados clon, sin especificar mucho más. No cuadra tampoco el aspecto de Coruscant, topónimo que aparece por primera vez en Heredero del Imperio para referirse al planeta en el que se sitúa la Ciudad Imperial, capital ahora de la Nueva República. Pese a que el planeta siempre se había concebido como una bulliciosa ecumenópolis, en estas novelas aún se puede contemplar una pequeña parte de su geografía natural, como los montes Manarai. Como se establecería en las precuelas, el aspecto del planeta era más similar al Trantor de la saga Fundación de Isaac Asimov que a lo que se podía intuir por estas novelas y en posteriores productos de los años 90, como en el videojuego Star Wars: TIE Fighter (1994), el cómic Sombra del Imperio (1996) o la Trilogía de la Flota Negra (1997), en los que el planeta tenía incluso océanos y continentes. Estas incoherencias tienen su origen en que, por falta de presupuesto, no se mostró el planeta en Una nueva esperanza, trasladándose el ataque final rebelde a la Estrella de la Muerte… Claro que también es cierto que, originalmente, Coruscant iba a llamarse Alderaan. La capital imperial —al menos como figura en los primeros borradores de El retorno del Jedi— iba a ser conocida como Had Abbadon, siendo esta una ciudad planetaria orbitada por dos estaciones de combate y una luna boscosa conocida como Jus-Endor, reciclada, como vimos en el Episodio VI, en la luna santuario. Así pues, podríamos disculpar a Zahn en este aspecto, ya que fue un concepto que fue variando con los años.
El proyecto Vuelo de Expansión
Además de estos temas, hay detalles menores que señalan la constante adaptación de la continuidad a las obras que van apareciendo, como, por ejemplo, el hecho de que C’baoth se autoproclamara Caballero Jedi —ahora sabemos que eso lo decide el Consejo—, que fuera el consejero Jedi personal del senador Palpatine, un cargo asimilable al que desempeñó Anakin Skywalker en La venganza de los Sith, o el marco de referencia para la contabilidad de los años, ya que en esta trilogía se emplea como año cero la fundación del Imperio. En el capítulo cuatro de El resurgir de la Fuerza Oscura tenemos una interesante, aunque desfasada, cronología de los acontecimientos relacionados con C’baoth, desde su nacimiento en el año 112, su mencionado asesoramiento al entonces senador Palpatine, entre el 79 y el 77, hasta su teórica desaparición en el 64, con el proyecto Vuelo de Expansión, todo siempre «antes del Imperio». Como curiosidad, señalar que la idea original de Zahn era que C’baoth fuera un clon malvado de Obi-Wan Kenobi, pero Lucas no estaba por la labor, por lo que acabó creando al personaje.
ADAPTACIONES: AUDIOLIBROS, CÓMICS, LIBROS DE ROL Y MERCHANDISE
Esta trilogía de novelas es, seguramente, la serie de libros que más adaptaciones ha tenido en audiolibro, tanto abridged, resumidas, como unabridged, con la totalidad del texto. Empezando por las versiones resumidas, fueron editadas por Bantam Doubleday Dell Audio Publishing en 1991, 1992 y 1993 respectivamente, el mismo año de lanzamiento de las novelas, siendo la primera narrada por Denis Lawson (Wedge Antilles) y las otras dos por Anthony Daniels (C-3PO), todas en casete. Como curiosidad, hay que indicar que, en la edición conjunta que salió en 1994, se incluía narrado el relato Hammertong: The Tale of the «Tonnika Sisters», también de Timothy Zahn, que apareció luego en la antología Tales from the Mos Eisley Cantina, editada por Kevin J. Anderson en 1995, como comentamos en este artículo (para más información del relato en sí, este otro). Estas mismas versiones resumidas saldrían ya en formato digital en 2007, por Random House Audio.
Audiolibros publicados por Bantam Doubleday Dell Audio Publishing
En cuanto a las que incluyen la totalidad del texto, y, por tanto, con mucha más duración, han sido editadas por tres compañías. La primera versión, que llegó al mercado en 1995 en formato casete, corrió a cargo de Books on Tape Inc., con narración de Larry McKeever. Las otras dos, ya en digital, por Talking Book Publishers Inc., con voz de Chuck Benson, y, de nuevo, por Random House Audio, con locución de Marc Thomson, haciendo coincidir la adaptación de la primera novela con su edición por el vigésimo aniversario. Señalar además que, junto a esta versión de Heredero del Imperio, apareció un audio documental, Heir to the Empire: Behind the Scenes – An Expanded Universe Is Born, escrito por Zahn y narrado por él mismo, junto a la editora Betsy Mitchell, en el que, a lo largo de dos horas y media, el autor desgrana el proceso de creación y escritura de la trilogía, aderezado con insertos de la narración de Thomson.
Como no podía faltar, esta trilogía tuvo su adaptación en cómic, con cada novela convertida en una serie limitada de seis números. Editadas por Dark Horse Comics, todos las traslaciones al cómic fueron escritas por Mike Baron, y por ella pasaron numerosos dibujantes (Olivier Vatine, Fred Blanchard, Terry Dodson y Edvin Biukovic) y portadistas (Mathieu Lauffray y Kilian Plunkett). La primera adaptación se publicó entre 1995 y 1996, la segunda en 1997, y la tercera entre 1997 y 1998. Estas series tuvieron sus propias recopilaciones, así como una edición conjunta tipo ómnibus, pero en tapa dura, a diferencia de la línea homónima de tapa blanda, en 2009, bajo el título Star Wars: The Thrawn Trilogy, además de incluirse en Epic Collection: The New Republic Vol. 4 (2018) y The New Republic Omnibus Vol. 2 (2023), ya bajo el paraguas de Marvel Comics. Aunque nunca haya sido acreditada su participación en las adaptaciones de sus libros, es sabido por algunas publicaciones comiqueras oriundas de Francia, de manos de la editorial Delcourt, en donde estas se publicaron, que, en realidad, el mismo Zahn colaboró y supervisó el trabajo, tanto escrito como creativo, en especial, al pasar por su mano la aprobación de los diseños y primeras pruebas de Blanchard.
Los primero números de cada miniserie
En España, las tres miniseries fueron publicadas originalmente por Norma Editorial, pero agrupando sus números de dos en dos en unos tomos formato prestigio tan característicos de la época. Así pues, Heredero del Imperio aparecería en 1997, El resurgir de la Fuerza Oscura en 1998 y La última orden en 1999. Los traductores fueron, respectivamente, Cristina Macía, Olinda Cordukes y Óscar Estefanía. Posteriormente, las tres series han sido publicadas conjuntamente en un tomo recopilatorio, primero en 2010, por parte de Planeta DeAgostini —con el curioso título de «Herederos del Imperio»—, y en 2016, por Planeta Cómic, con el título del primer libro y añadiendo la banda de «Leyendas». Por completismo, indicar que estos cómics también se incluyeron en el coleccionable de Planeta DeAgostini (2013-2014), concretamente en los números #40 y #41.
Ediciones ómnibus españolas
Además de los audiolibros y los cómics, esta trilogía también tuvo sus respectivos libros de rol por parte de la editorial West End Games, que servían de suplemento al juego general y que aportaban mucha información técnica sobre personajes, naves y mundos, además de muchos relatos cortos que complementaban la trama. Se editó un libro por cada novela, siendo los dos primeros escritos por Bill Slavicsek y publicados ambos en 1992, mientras que el basado en La última orden corrió a cargo de Eric Trautmann, apareciendo en 1994. Posteriormente, en 1996 salió a la venta un volumen recopilatorio, que incluía un prólogo del mismo Timothy Zahn y nuevos relatos. En este artículo podéis ver las historias que hay en cada libro. Pese a que en español se llegaron a editar algunos de los manuales de rol de la mano de Joc Internacional, estos de la Trilogía de la Nueva República no acabaron por llegar. Como curiosidad, esta última publicación recopilatoria marcaría un punto y aparte en la historia de todos los productos derivados de esta trilogía literaria, por emplear, por vez primera, el nombre por el que se la conoce popularmente hoy en dia, «Thawn Trilogy», al ser registrada, titulada y publicada como The Thrawn Trilogy Sourcebook, tal y como ya comentábamos en Biblioteca Jedi #2, en la retrospectiva del villano. Curiosamente, esta forma de definir la saga, y que, técnicamente, es la más correcta, no acabó por tener un buen arraigo en las adaptaciones de nuestro país —a diferencia de en los productos de Panini Cómics México—, en comparación a otros idiomas cercanos al nuestro, como el portugués, con su cómic A Trilogia de Thrawn, irónicamente lanzado por la filial portuguesa de la editorial Planeta.
Libros de rol publicados por West End Games
En cuanto a productos no literarios, tenemos los packs la serie Epic Collection de Micro Machines, de la juguetera Galoob, que incluían uno sobre Heredero del Imperio en la primera serie de tres de 1996, y otro sobre El resurgir de la Fuerza Oscura en la segunda, de 1997. El primero de los paquetes incluía, como personajes, a Thrawn, Mara Jade y Wedge Antilles, y como naves, un destructor imperial, la Dama Afortunada y un GAT-12 Skipray; mientras que el basado en la segunda novela venía con Borsk Fey’lya, Garm Bel Iblis y el Emperador Palpatine, además de un caza bombardero clase Cimitarra, un Ala-X y la nave Coral Vanda.
Packs de la Epic Collection de Micro MachinesFiguras de la línea Expanded Universe de Kenner
Tenemos también las figuras de Kenner de la línea Expanded Universe, de personajes como Thrawn y Mara Jade de 1998, especialmente originales por crear un efecto troquelado en el propio packaging que permitía desplegar un fondo paisajístico sacado de las adaptaciones al cómic en el que ubicar las figuras cual diorama, así como el pack de la serie Legacy Comic de Dark Horse basado en Heredero del Imperio, con las figuras del gran almirante y de Talon Karrde de 2008. Y ya en fechas más recientes, en 2023, por parte de Pulse, filial de Hasbro, la figura perteneciente a la colección The Black Seriesde Mara Jade.
Legacy Comic de Dark HorseThe Black Series de Mara Jade
CRISIS DE FE
Antes de revisar qué otras obras pueden ser interesantes para completar la lectura de esta trilogía, vamos a detenernos en este relato largo o noveleta, que, como hemos mencionado, se incluía en la edición del vigésimo aniversario de Heredero del Imperio. En esta historia, Zahn pretendía cerrar una de las tramas que él mismo había dejado abierta en Decisiones (Choices of One, 2011): el destino del señor de la guerra Nuso Esva, al mismo tiempo que presentaba a Thrawn resuelto a conseguir que el Imperio volviera a alzarse.
La única edición impresa suelta del relato Crisis de fe, por parte de Editora Aleph
Después de conseguir escapar del sistema Candoras, Nuso Esva y su ejército habían seguido sus andanzas por las Regiones Desconocidas, destruyendo planetas y especies. En un juego del gato y el ratón, Thrawn —ya alejado del Imperio y al mando de su propia confederación, el Imperio de la Mano— había estado persiguiéndolo durante años, hasta, finalmente, dar con él en el planeta Quethold, donde vivía una especie de insectoides. Estos estaban organizados en castas, y su gobierno estaba, en ese momento, en manos de la Reina de los Rojos, que gobernaría durante dos años, tras lo cual moriría y ocuparía su lugar la Reina de los Blancos, que cumpliría el mismo ciclo hasta ser sustituida por la Reina de los Negros, y así sucesivamente. Esva, consciente de esto, pacta una alianza con la Reina de los Rojos, comprometiéndose a romper esta dinámica para que ella se convierta en la monarca absoluta del planeta. Por otro lado, el ejército de Esva había derrotado a los stromma, otra especie insectoide aliada de los quethold, por lo que estos se unirán a Thrawn para atacar el planeta y acabar con el señor de la guerra.
Lealtad y Decisiones
Como decíamos, este relato sirve de puente entre la Duología de la Mano del Emperador y la Trilogía de la Nueva República, permitiendo a Zahn plantearnos un nuevo escenario en el que Thrawn tendrá que desplegar todas sus capacidades estratégicas. Seguramente, el autor tenía en mente desarrollar más historias de esta rivalidad con Nuso Esva: por ejemplo, la Campaña de Braccio, de la que solo tenemos una mención; pero, por alguna razón, esto no pudo darse. De hecho, ha sido tan breve el desarrollo de Esva que no ha llegado a existir una imagen oficial de su personaje. Además, como muestra de que Zahn tenía algo en mente, los quethold y los stromma ya fueron citados por el señor de la guerra en Decisiones. Y es que no olvidemos que «Nuso Esva» es una traslación del personaje de Moriarty, el enemigo de Sherlock Holmes, a la saga: usando la técnica denominada «tuckerism», tan extendida dentro de la saga, si cada letra, separando consonantes y vocales, se cambia por la siguiente, tenemos ese nombre. Como ha comentado Zahn en alguna ocasión, el inquilino de Baker Street fue una de las inspiraciones para crear a Thrawn.
Para finalizar, señalar la aparición en esta historia de viejos conocidos del Universo Expandido, como son Voss Parck, uno de los oficiales presentes en el primer encuentro de Thrawn con el Imperio —como veremos a continuación—, y con el que estaría vinculado en su carrera militar; y Sontir Fel, barón del Imperio, quien, tras destacar como piloto de cazas TIE, pasaría a la Rebelión y, finalmente, al ejército del Imperio de la Mano. Además, tenemos una mención a Gilad Pellaeon, lo que enlazará directamente con Heredero del Imperio.
LO QUE SE ESCRIBIÓ A POSTERIORI PARA QUE PARECIERA A PRIORI
Además de Crisis de fe, vamos a ver una serie de obras de la continuidad de Leyendas que, situadas antes de esta trilogía, nos ayudan a dar contexto a los personajes. Cabe señalar que todos estos relatos, libros y cómics, se crearon a posteriori, con el fin de rellenar huecos, por lo que los eventos que narran aún no «existían» cuando Zahn escribió los libros. Pese a que fueron publicados a lo largo de más de veinte años, los listaremos en orden cronológico interno.
Empezamos con la novela Outbound Flight, de Timothy Zahn, publicada en 2006 e inédita en español, y que, como su título en inglés nos señala, trata sobre el proyecto Vuelo de Expansión. Situada en el 27 ABY, antes de las Guerras Clon, la historia nos cuenta qué pasó con esta nave, capitaneada por el Maestro Jedi Joruus C’baoth, destinada a las Regiones Desconocidas, con el fin de encontrar otras formas de vida, para acabar topándose por el camino con la Ascendencia Chiss y Thrawn. En su edición paperback de 2007, incluía, además, el relato que vamos a ver a continuación.
Mist Encounter apareció originalmente en la Star Wars Adventure Journal #7, en agosto de 1995, también de Zahn. Cronológicamente, ya estamos en los primeros años de la época imperial, en el 19 ABY, y en este relato se nos cuenta cómo fue el primer encuentro entre un exiliado Thrawn y las tropas del Imperio en un planeta de las Regiones Desconocidas, comandadas por el capitán Voss Parck. En este caso, habría que señalar dos curiosidades: la primera, que este relato apareció también en Setkání v mlze, una antología checa sin ninguna correspondencia editorial con otro país, en la que, además, tenemos a nuestro protagonista vestido de soldado de asalto en portada; y la segunda, que esta historia fue reescrita para convertirse en los dos primeros capítulos de la novela Thrawn (2017), del mismo Zahn, y ya en la continuidad actual.
Encuentro de Thrawn con el Imperio
Avanzamos unos años, y en el 22 ABY, al inicio de las Guerras Clon, en concreto en la novela The Clone Wars: No Prisoners de Karen Traviss, publicada en 2009, tenemos la que sería la primera aparición cronológica de Gilad Pellaeon, como oficial de la República.
Justo después de la caída de la República, en el 19 ABY, encontramos también la primera aparición de otro personaje clave de esta trilogía, Garm Bel Iblis, en la novela Darth Vader: El Señor Oscuro (Dark Lord: The Rise of Darth Vader, Jame Luceno, 2005), al que volveremos a ver en El poder de la Fuerza (The Force Unleashed, Sean Williams, 2008), donde se narraba la formalización de la Alianza Rebelde entre el 3 y el 1 ABY. Entre estos dos años, tenemos también la novela ilustrada Dark Forces: Soldier for the Empire (William C. Dietz, 1997), en la que aparecía el personaje de Thrawn.
En el año previo al Episodio IV, encontramos la primera aparición cronológica de Mara Jade, en concreto, en el número #0 de la miniserie comiquera Mara Jade: Por la Mano del Emperador (Mara Jade – By the Emperor’s Hand, 1998-1999), de Timothy Zahn y Michael Stackpole, y a la que volveremos a encontrar en el cómic Extinción (Extinction, Ron Marz, 1999-2000), editado entre los dos primeros números de la serie antológica Relatos. También en los preludios de Una nueva esperanza recuperamos a Bel Iblis, en Interlude at Darkknell, noveleta escrita a cuatro manos por Timothy Zahn y Michael A. Stackpole, y publicada en Tales from the New Republic (antología editada por Peter Schweighofer y Craig Carey en 1999).
Después de la Batalla de Yavin, y comprimidas dentro del primer año tras la destrucción de la Estrella de la Muerte, tenemos cuatro novelas en las que aparecen Thrawn y Mara Jade, con distinta relevancia.
La primera sería la juvenil Rebel Force: Target, de Alex Wheeler, de 2008, que inauguraba esta serie centrada en los héroes de la Rebelión con la participación de Thrawn. Después de esta pasamos a Lealtad (Allegiance, Timothy Zahn, 2007), el primer volumen de la Duología de la Mano del Emperador; dos libros protagonizados por Mara Jade y de los que ya hablamos extensamente en este artículo. A continuación, Galaxy of Fear: The Swarm, la octava entrega de esta serie de terror juvenil, escrita por John Whitman en 1998, con Thrawn. Y, finalmente, Decisiones (Choices of One, Timothy Zahn, 2011), la resolución de la mencionada Duología, en la que también participaba el chiss y Gilad Pellaeon, y que, como comentábamos antes, tenía de villano a Nuso Esva. Antes de los eventos de El Imperio contraataca, en el 2 DBY, tendremos más de Thrawn en la novela corta Side Trip (Timothy Zahn y Michael A. Stackpole, 1997), publicada en la Star Wars Adventure Journal #12-13, en la que veíamos cómo Vader cedía su guardia pretoriana de noghris a Thrawn.
Mara Jade como Arica
Coincidiendo con los eventos de El retorno del Jedi, tenemos varias apariciones de Mara Jade, desarrolladas para encajar con la película, basadas principalmente en el relato Sleight of Hand: The Tale of Mara Jade de Zahn, aparecido en la antología Tales from Jabba’s Palace (editada por Kevin J. Anderson en 1995). Este ajuste en la historia —Mara Jade como bailarina en el palacio de Jabba bajo el nombre de Arica— fue incluido también en el audiodrama de la película, producido por la Radio Pública Nacional estadounidense en 1995, y mostrado en viñetas en los restantes números de la citada serie de cómic Mara Jade: Por la Mano del Emperador, la cual, además, continuaba los eventos posteriores a la película, a los que habría que añadir la historieta Mara Jade: Una noche en la ciudad (Mara Jade: A Night on the Town), también de Zahn, y aparecida en Star Wars Relatos#1.
Después de los acontecimientos de la Trilogía Original, tenemos la primera aparición de Talon Karrde en el relato A Credit for Your Thoughts, de Tish Eggleston Pahl y Chris Cassidy, publicado en la Star Wars Gamer#2, en febrero de 2001. En esta historia, situada después de la muerte de Jabba, se nos narran los primeros pasos de la organización de Karrde, apareciendo también Aves. Poco tiempo después, y aun en el 4 DBY, tenemos el relato Handoff de Timothy Zahn, publicado en la Star Wars Gamer#10, en abril de 2002, en el que Mara se encontrará con Ghent, otro de los miembros del grupo de contrabandistas. Karrde, después de aparecer en X-Wing: The Bacta War, la cuarta novela de la serie Ala-X, de Michael A. Stackpole, publicada en 1997 y cronológicamente situada en el 7 DBY, por fin se encontrará con Mara Jade en el relato First Contact, firmado por, como no podía, ser, el propio Zahn, publicado en la Star Wars Adventure Journal #1, en 1994, y situado un año antes de Heredero del Imperio.
Tras todas estas obras, llegamos a la mencionada Crisis de fe, también del 8 DBY, y antes de llegar al primer volumen de la trilogía, una última aparición de Thrawn, en este caso, en la novela Tatooine Ghost, de Troy Denning, de 2003.
Después de estos libros, muchos personajes han continuado apareciendo en otras obras de la saga. Para no desvelar el destino de ellos en la trilogía, solo nos queda por citar la conocida popularmente como Duología de la Mano de Thrawn, formada por Specter of the Past (1997) y Vision of the Future (1998), inédita en español, y situada una década después de La última orden; así como Survivor’s Quest (2004), siendo todas de Timothy Zahn.
Specter of the Past, Vision of the Future y Survivor’s Quest
En el canon actual, señalar las dos trilogías sobre el chiss que ha escrito también Zahn, que, aunque no necesariamente encajan al cien por cien con lo desarrollado en las obras de Leyendas, ya que es una continuidad distinta, se pueden leer como complemento. En orden cronológico interno tenemos primero la Trilogía de la Ascendencia, con El caos crece (Chaos Rising, 2020), Bien común (Greater Good, 2021) y Mal menor (Lesser Evil, (2021); y luego, la segunda, aunque publicada anteriormente: Thrawn (Thrawn, 2017), Thrawn: Alianzas (Thrawn: Alliances, 2018) y Thrawn: Traición (Thrawn: Treason, 2019). Además, en el canon actual no solo tenemos productos literarios del personaje, puesto que aparece en la serie animada Star Wars Rebels, y, presumiblemente, encarnado por un actor de carne y hueso en las nuevas series, ya que ha sido citado en The Mandalorian. Como última curiosidad, y sin querer desvelar demasiado, el Monte Tantiss, clave en los libros que estamos analizando, también ha aparecido en la animada Star Wars: La remesa mala (Star Wars: The Bad Batch).
Trilogía de ThrawnTrilogía de la Ascendencia
Por último, y por completar la información, citar el resto de obras que ha escrito Timothy Zahn para la saga, y que no hemos mencionado hasta ahora. En 1995, Comienza la saga (The Saga Begins), un relato corto publicado en el libro de rol de La campaña del Guardian Oscuro (The DarkStryder Campaign), en el que también participa en la creación de escenarios. Ese mismo año, además, coescribe junto a Peter M. Schweighofer el artículo The Kaal Connection, para la Star Wars Adventure Journal #7. Avanzamos en el tiempo. y en 2003 publica dos historias cortas centradas en las Guerras Clon: El héroe de Cartao (Hero of Cartao), aparecida originalmente en las Star Wars Insider #68-70, y en España en la Star Wars Magazine #18-20; y Duel, como parte de un tríptico de relatos publicado en el suplemento Hasbro Short Story Collection de la juguetera.
Al año siguiente, 2004, tres historias más: Fool’s Bargain, originalmente editada como eBook, y que sirve de complemento a su novela Survivor’s Quest; Judge’s Call, una historia romántica para el día de San Valentín que salió en la web de Del Rey; y Changing Seasons, una duología formada por los relatos Guardian of the People y People of the Guardian, aparecidos en las Star Wars Insider #76-77. Cambiamos de década, y en 2011, el relato Buyer’s Market, para la Star Wars Insider #126. En 2012, tres historias más: An Apology, un relato no canónico aparecido en la web de Suvudu, del grupo Random House, para el April Fools’ Day, equivalente a nuestro Día de los Inocentes; Heist, aparecida en la Star Wars Insider #138; y Winner Lose All, editada online, estando estas dos últimas relacionadas con Sinvergüenzas (Scoundrels), novela publicada en 2013.
Para una biografía detallada del autor, tenéis la sección HoloCelebridad del ya mencionado segundo número de nuestra revista Biblioteca Jedi.
CONCLUSIÓN
Como hemos comentado, esta trilogía supuso un revitalizar de la saga, con una intensidad tal que ha llegado hasta nuestros días. No olvidemos que la anterior novela publicada se remontaba a 1983, al estreno de El retorno del Jedi. Y es que los fans de Star Wars, refugiados en los libros de rol, querían saber cómo continuaban las aventuras de sus héroes. Pero la aparición de tres novelas por sí mismas no habría tenido ese impacto, sino hubiera sido por la mente maestra detrás de ellas, Timothy Zahn, que planteó una historia en tres actos que tenía todo el espíritu de la trilogía fílmica, una trama interesante y original —con nuevos personajes que encajaban perfectamente—, y, por encima de todo, un grandísimo villano a la altura del Emperador y Darth Vader, siendo, al mismo tiempo, totalmente distinto a estos dos. Como se suele decir, Zahn «abrió el melón» para la llegada de más novelas adultas que empezaron a publicarse a partir de su trilogía, y que, poco a poco, fueron continuando los eventos y rellenando los huecos entre las obras ya editadas para lograr un corpus relativamente homogéneo y coherente que se extendió hasta 2015, momento en el que se sustituyó por el nuevo canon.
No podemos despedirnos, por tanto, sin recomendaros encarecidamente la lectura de esta magnífica trilogía, pilar fundamental de todo lo que vino después, incluyendo el futuro más inmediato. ¡Que la lectura os acompañe!
¡Hola, bibliotecarios! Este artículo será un poco diferente, ya que en lugar de analizar un tema en concreto, vamos a reseñar y poner en contexto los sesenta y un relatos que componen los cinco volúmenes de la serie antológica novelera que, apócrifamente, fue conocida como Tales. Publicados entre 1995 y 1999, nunca fueron editados para el mercado hispanohablante, pero son muy queridos y apreciados por los fans de habla inglesa; y es que, en la época anterior a las precuelas, estos relatos servían para expandir y dar contexto a muchos de los personajes de la trilogía original.
Los tres primeros —Tales from the Mos Eisley Cantina, Tales from Jabba’s Palace y Tales of the Bounty Hunters— contienen historias originales que orbitan alrededor de acontecimientos concretos de las películas, como son la escena de la cantina en Una nueva esperanza, todo lo referido al palacio de Jabba en El retorno del Jedi y la reunión de cazarrecompensas a bordo del Ejecutor en El Imperio contraataca. En los dos primeros libros, la mayoría de los relatos están relacionados con dichos eventos, en cambio, el tercer libro no es tan rígido, con historias mucho más largas que abarcan grades periodos de tiempo. Y sí, curiosamente se editó primero la antología basada en el Episodio VI antes que la del V.
El editor de estos tres libros fue Kevin J. Anderson, conocido autor que ya había escrito para la franquicia la Trilogía de la Academia Jedi (1994) y La espada oscura (1995), además de tener coetáneamente en marcha junto a su mujer Rebecca Moesta la saga juvenil Los jóvenes Jedi (1995-98), y participar en la serie comiquera Relatos Jedi (1993-98). En cuanto a los escritores de estos relatos, la mayoría de ellos ya habían publicado alguna novela del Universo Expandido: Timothy Zahn, Kathy Tyers, Dave Wolverton, Barbara Hambly, A. C. Crispin, etc… Además, muchos repitieron en los demás volúmenes de la serie, por lo que pudieron desarrollar historias más complejas.
En cambio, los otros dos libros —Tales from the Empire y Tales from de New Republic— podrían considerarse como una recopilación de relatos aparecidos en la Star Wars Adventure Journal, aunque en el segundo se incluyeron historias originales junto a algunas de las que no pudieron aparecer en la publicación debido a su cancelación. El editor fue Peter Schweighofer, al que se sumó Craig Carey en el segundo volumen, su sustituto en la Adventure Journal. Como veremos cuando lleguemos a estas antologías, se trata de historias sueltas que poco o nada tienen que ver con los títulos de los libros, pero que forman, junto a las demás de la publicación y aquellas que aparecieron en la revista Star Wars Galaxy Magazine, un corpus literario homogéneo que bebía además de los libros de rol.
Antes de entrar de lleno en los relatos, señalar que todas las referencias a otras obras en las que aparecen los personajes pertenecerán a la continuidad Leyendas, ya que es el contexto en el que se escribieron estas historias. Además, hay que tener en cuenta que fueron publicadas en los noventa, antes de las precuelas, por lo que el pasado de algunos personajes, con los años, sería retrocontinuado para encajarlo con la trilogía que estaba en desarrollo. Por último, recordar que en este artículo están listados todos los relatos de la saga, a modo de guía. Y sin más dilación, viajemos a una de las fases más tempranas de esta galaxia muy lejana.
TALES FROM THE MOS EISLEY CANTINA
Empezamos este repaso con Tales from the Mos Eisley Cantina, la primera antología que se publicó, concretamente en julio de 1995. La mayoría de estas dieciséis historias se centrarán en la famosa escena que da nombre al libro, con algunos personajes clave como Wuher o Greedo repitiendo en muchas de ellas, pero también habrá algunas que se salgan de este marco para dar una visión más completa y compleja del asentamiento. Aprovechamos para señalar que el arte de la portada, así como el de los dos siguientes volúmenes editados por Kevin J. Anderson, corrió a cargo de Stephen Youll, que dentro de la franquicia repetiría con la Trilogía de La guerra de los cazarrecompensas, con un estilo similar de composición por medio de collage de personajes. Además, tanto esta antología como las otras dos fueron recopiladas en un volumen único bajo el título Star Wars: Tales, editado por el Science Fiction Book Club en 1997, y que, a posteriori, sirvió para conocer coloquialmente al conjunto de los cinco libros.
Tales from the Mos Eisley Cantina
We Don’t Do Weddings: The Band’s Tale (Kathy Tyers)
El volumen se abre con el relato de unos de los personajes más famosos de la escena: la banda de música de biths, conocida como Filgrin D’an y los Modos Nodales. Al principio de la historia los encontramos trabajando para Jabba, pero su intención es finalizar el contrato y abandonar el planeta. La oportunidad se les presentará cuando la Dama Valarian, una whipid rival del hutt, les ofrecerá tocar en su boda a cambio de una importante suma de créditos, lo que les permitiría dejar Tatooine. Pero todo se irá al traste debido a la enemistad entre Jabba y la Dama Valarian, y la banda acabará tocando en la cantina de Chalmun. Estos personajes aparecerán en varios relatos de la antología, aunque también los podemos encontrar en algunas novelas del Universo Expandido, así como en multitud de parodias.
A Hunter’s Fate: Greedo’s Tale (Tom y Martha Veitch)
Este relato, centrado en el icónico Greedo, arranca cuatro años antes de Una nueva esperanza, siendo el más temprano cronológicamente hablando de esta antología. Se trata de una historia muy trágica, en la que nuestro personaje, shakesperiano en cierta manera, no puede escapar a su destino. Víctima inocente de las guerras de clanes rodianos, Greedo se convertirá en cazarrecompensas, lo que le llevará a tener varios encontronazos con Han Solo, siendo el más conocido por todos el ocurrido en la cantina. Con la llegada de la trilogía de precuelas, todo este trasfondo sería retrocontinuado. Por supuesto, el personaje aparecerá en varios de los relatos de este libro, tanto vivo como muerto, y más allá de esta antología lo encontramos, por ejemplo, en el cómic Inframundo: La basílica de Yavin.
Hammertong: The Tale of the ‘Tonnika Sisters’ (Timothy Zahn)
Si en el relato anterior comentábamos que el pasado del personaje fue posteriormente reelaborado, ahora veremos el caso contrario: una historia que sirvió para hacer retcon. La Guardia de las Sombras Mistryl, un grupo de mercenarias amazonas, es contratado para transportar un proyecto militar secreto, pero la nave sufrirá un ataque. Shada D’ukal y Karoly D’ulin, dos de las supervivientes, llevarán la nave hasta Tatooine, donde se harán pasar por las hermanas Tonnika. La trama se complicará con la intervención de imperiales y del agente rebelde Riij Winward, que quieren apoderarse también de la carga que transportaban; que no es otra que el superláser de la Segunda Estrella de la Muerte. A Riij volveremos a verlo en Side Trip, más adelante, y a Shada en Hutt and Seek, en la última antología. La retrocontinuación de la que hablábamos se debió a que en el libro de rol Guía 1: Una nueva esperanza, publicado por Joc Internacional en España, se indicaba que las hermanas Tonnika eran gemelas idénticas, lo que no casaba con las actrices vistas en la película.
Las supuestas hermanas Tonnika y Wuher
Play It Again, Figrin D’an: The Tale of Muftak and Kabe (A. C. Crispin)
Este relato está centrado en dos personajes: el talz Muftak y su hija adoptiva, la chadra-fan Kabe. Ambos son ladrones de poca monta, pero su suerte cambiará en el momento en que decidan robar en la mansión de Jabba en Mos Eisley. El plan se torcerá cuando, una vez dentro, descubran que el hutt tiene un rebelde encerrado. Este les pedirá que entreguen un datachip que guardaba escondido entre sus dientes a un mon calamari en concreto, y a cambio, este les dará una cuantiosa recompensa. A modo de curiosidad, citar que este agente rebelde es Barid Mesoriaam, que formaba parte del operativo de Bria Tharen, a la que conocimos en la Trilogía de Han Solo, de la misma autora. Muftak y Kabe aparecerán en más relatos de la antología, así como en algunas historias no canónicas, pero especialmente llamativo es este anuncio del Departamento de Transporte de Estados Unidos para concienciar sobre los peligros de conducir ebrio en el que se recrea la escena de la cantina y Muftak ha bebido más de la cuenta.
The Sand Tender: The Hammerhead’s Tale (Dave Wolverton)
En esta historia conoceremos a Momaw Nadon, un ithoriano exiliado que aún conserva las tradiciones secretas de jardinería de su planeta natal. Después de un encontronazo con Alima, un imperial que busca a los dos droides y que le amenaza con destruir sus plantas sino le ayuda, encontrará la oportunidad de vengarse de él cuando descubre que estos se han ido en una nave, acusándolo frente a los oficiales imperiales de haberlos dejado escapar. Esto provocará un conflicto moral en el ithoriano, que intentará mantener un equilibrio entre su pacifismo y la necesidad de mantener a salvo sus plantas. Momaw aparecerá puntualmente en algunas novelas del Universo Expandido, pero al capitán Alima solo lo encontraremos en este relato y en el anterior.
Momaw Nadon
Be Still My Heart: The Bartender’s Tale (David Bischoff)
Esta historia está centrada en Wuher, el camarero de la cantina, personaje que aparece en la mayoría de los relatos de esta antología, de una manera u otra. Conoceremos su deseo de agradar a Jabba con una bebida única y especial, así como su aversión por los droides, como vimos en la película cuando llegan R2-D2 y C-3PO. Esto cambiará gracias a C2-R4, en el que encontrará un aliado y ayudante inesperado. Este último aparecerá solo en este libro, pero a Wuher lo encontraremos en varias novelas del Universo Expandido. Como curiosidad, señalar que, si bien al principio el personaje únicamente era conocido como «el camarero», fue en esta historia cuando se oficializó su nombre, después de haber sido llamado «Cedu Partu» en otros productos.
Nightlily: The Lovers’ Tale (Barbara Hambly)
Este es quizá uno de los relatos más extraños de toda la antología. El argumento es muy sencillo y, a la vez, extremadamente prescindible para la historia general: Feltipern Trevagg, un gotal recaudador de impuestos, se enamorará en la cantina de M’iiyoom Onith, una h’nemthe. Por la noche irán a un hospedaje cercano, y después de consumar la relación, ella lo matará como parte del rito de apareamiento. Los dos personajes solo aparecerán en esta historia, destacando que, si bien M’iiyoom salía en la adaptación al manga de Hisao Tamaki, no coincidía exactamente con la escena de la película.
Empire Blues: The Devaronian’s Tale(Daniel Keys Moran)
Esta historia nos ayuda a conocer en más profundidad al devaroniano Kardue’sai’Malloc, uno de los personajes más icónicos de la cantina por el parecido de su especie con nuestros demonios. Conocido como ‘el Carnicero de Montellian Serat’, y perseguido tanto por los rebeldes, ya que se ganó ese apelativo por masacrarlos en Devaron, como por el Imperio, ya que desertó de sus filas, estuvo dando vueltas por la galaxia hasta que recaló en Tatooine, haciéndose llamar Labria. Melómano empedernido, intervendrá para que los Nodos Modales, a los que lleva siguiendo mucho tiempo, acaben en la cantina, complementando la primera historia de esta antología. Volveremos con este personaje más adelante, en el relato The Last One Standing: The Tale of Boba Fett, del mismo autor.
Kardue’sai’Malloc
Swap Meet: The Jawa’s Tale (Kevin J. Anderson)
En esta curiosa historia conoceremos a Het Nkik, un jawa que no quiere vivir como los de su especie, huyendo cada vez que hay peligro. Para poder defenderse, conseguirá un bláster en un encuentro de intercambios con otros clanes jawas. A esta misma reunión tenía que haber acudido Jet, su compañero de clan, pero descubrirá que no pudo llegar porque su reptador de las arenas fue atacado por los imperiales, en su búsqueda de C-3PO y R2-D2. Inspirado por Obi-Wan Kenobi, y decidido a no esconderse nunca más, acudirá a Mos Eisley para vengar la muerte de su amigo. Tanto Het como el ranat que conocerá en la cantina volveremos a verlos en el próximo relato.
Trade Wins: The Ranat’s Tale (Rebecca Moesta)
Esta historia, la más breve de la antología, vendría a ser un complemento del tramo final de la anterior. Reegesk, un ranat que se dedica a todo tipo de comercio y menudeo, acudirá a la cantina de Chalmun con la necesidad de hacer negocios, ya que su tribu necesita una fuente de energía para un vaporizador de humedad que reduzca su dependencia de otros asentamientos. Allí coincidirá con el jawa Het, que mostrará interés por un talismán tusken que le ofrece Reegesk a cambio de su bláster. La complementariedad de este relato con el anterior estaría en la línea de las colaboraciones en otras historias de este matrimonio de autores, coescritores, como se apuntó al principio, de la serie Los jóvenes Jedi.
When the Desert Wind Turns: The Stormtrooper’s Tale (Doug Beason)
Protagonizada por Davin Felth, esta historia no solo complementará hechos del Episodio IV, sino que nos ofrecerá un guiño a la futura Batalla de Hoth. La narración comienza en la Academia de Carida, en la que, en un simulador, Felth conseguirá que su AT-AT sobreviva a un ataque de cazas. La táctica usada mostrará las debilidades de este tipo de transportes, por lo que, para quitárselo de en medio, el coronel Veers lo trasladará a Tatooine, donde participará primero en la búsqueda de los droides, y luego de Luke, Han y Obi-Wan. Pese a que Felth no aparecerá en más historias fuera de esta antología, este relato servía para identificarlo tanto a él como a otros soldados que veíamos en la película y sus diferentes adaptaciones.
Soup’s On: The Pipe Smoker’s Tale (Jennifer Roberson)
Este lisérgico relato, narrado en primera persona, y que mezcla acontecimientos con pensamientos, nos introduce en la mente del anzati Dannik Jerriko. Nacido un milenio antes de las precuelas, este cazarrecompensas se caracteriza por beber lo que él llama «la sopa» de sus víctimas, o sea, sus jugos cerebrales, a través de dos probóscides que emergen de su rostro. Su fama le ha llevado a trabajar en el palacio de Jabba, pero de vez en cuando se acerca a Mos Eisley, en concreto a su cantina, donde disfruta oliendo la escoria que allí se reúne. Cuando entren Luke y Obi-Wan en busca de un piloto, sus sentidos se pondrán alerta ante nuevas posibles víctimas. Su historia seguirá en Out of the Closet: The Assassin’s Tale, en la siguiente antología.
Dannik Jerriko
At the Crossroads: The Spacer’s Tale (Jerry Oltion)
En este relato conoceremos a BoShek, un personaje que guarda ciertas similitudes con Han Solo. De origen corelliano y sensible a la Fuerza, trabaja pilotando naves de un sistema a otro con transpondedores falsos. Justo antes de los acontecimientos del Episodio IV, BoShek llega a Tatooine batiendo el récord de Kessel y perseguido por el Imperio. Después de entregar la nave, se dirigirá a la cantina para fanfarronear delante de Solo y el wookiee, encontrándose con Obi-Wan, quien necesita una nave con piloto, pero BoShek solo puede ofrecerle lo segundo, así que le recomendará que hable con Han Solo y Chewbacca. Salvando menciones esporádicas, este personaje no tendría más apariciones literarias fuera de esta antología, y únicamente se rescataría para el número 23 de la serie comiquera Star Wars:Imperio, quedando su planificado regreso en Star Wars: Rebelión, la secuela de la anterior, en solo una idea, tras su cancelación.
Doctor Death: The Tale of Dr. Evazan and Ponda Baba (Kenneth C. Flint)
Este relato es el único de la antología que no está relacionado con la escena de la cantina, situándose poco después, y en el planeta Ando. Está escrito además por Kenneth C. Flint, de quien ya hablamos en el artículo sobre proyectos cancelados y en el del éxito de ventas de The Heart of the Jedi, siendo esta historia una compensación por todo el problema que le supuso la citada novela. Centrado en Cornelius Evazan y su compañero Ponda Baba, encontramos una historia de terror con experimentos truculentos, en los que Evazan quiere transferir la mente de Baba a un senador aqualish, mientras que la suya propia a un cazarrecompensas que tiene encerrado. Estos dos personajes, pese a ser muy conocidos entre los fans, fueron más desarrollados en otros productos —como los libros de rol—, aunque, por ejemplo, Evazan aparecía en algunos libros de la serie juvenil Galaxy of Fear.
El doctor Evazan y Ponda Baba
Drawing the Maps of Peace: The Moisture Farmer’s Tale (M. Shayne Bell)
Este relato tocará de forma tangencial la cantina, pero sirve para dar un mayor contexto a la convivencia entre tuskens, jawas y granjeros de humedad. Está protagonizado por Ariq Joanson, que intentará organizar y dividir el territorio que circunda su granja para que los tres grupos citados puedan convivir. La boda de unos amigos, a la que serán invitados jawas y tuskens, será la excusa para conseguirlo, pero hay otros factores que nuestro protagonista no tiene en cuenta. Esta será la única historia en la que aparecerá el personaje. Como curiosidad, hay que indicar que, aunque en varios productos se le identifica como uno de los humanos de la cantina, oficialmente no se le ha asimilado a ninguno de los que salen en la película.
One Last Night in the Mos Eisley Cantina: The Tale of the Wolfman and the Lamproid (Judith y Garfield Reeves-Stevens)
La antología se cierra con otro extraño relato romántico, diferente del resto. En esta ocasión, tenemos otro personaje sacado de otra mitología, el hombre lobo, aquí encarnado por el shistavanen Lak Sivrak. Se enamorará de la lamproide Dice Ibegon tras conocerla en la cantina, y ambos ingresarán en la Rebelion, muriendo ella en la Batalla de Hoth y convirtiéndose en un espíritu de la Fuerza. El relato se sitúa en la Batalla de Endor, y mientras Lak cae derribado, ella le ofrece la posibilidad de volver atrás en el tiempo a través de la Fuerza y que sus caminos nunca se hubiesen cruzado, por lo que aún seguirían vivos, pero separados. No aparecieron en ninguna otra historia más allá de este libro, exceptuando el paródico cómic no canónico La corte del Emperador.
Antes de pasar al siguiente libro, hay que indicar que cuatro relatos de esta antología tuvieron sendas adaptaciones. La historia de Greedo fue convertida en webstrip para la web Hyperspace, con guion de Pablo Hidalgo y que podéis leer aquí. Los relatos de la banda y el de los amantes fueron convertidos en audiodramas y comercializados independientemente, pero el de las hermanas Tonnika apareció como bonus en la narración en casete de la Trilogía de la Nueva República, como vimos en este artículo.
TALES FROM THE JABBA’S PALACE
Siguiendo el mismo esquema de la anterior antología, Kevin J. Anderson vuelve a rodearse de algunos de los autores más conocidos de la franquicia para reunir diecinueve relatos centrados en el palacio de Jabba y sus habitantes, con historias situadas antes, durante y después de los hechos vistos en El retorno del Jedi. Además, a diferencia de la anterior antología, se añade un epílogo en el que se detalla cómo continuaron sus vidas algunos personajes tras su paso por el palacio.
Tales from Jabba’s Palace
A Boy and His Monster: The Rancor Keeper’s Tale (Kevin J. Anderson)
Comenzamos la antología con un relato bastante interesante, en el que vemos cómo las vidas del rancor y Malakili, su cuidador, discurrirán paralelas desde su llegada a Tatooine, el primero a bordo de una nave estrellada, y el segundo trasladado desde el Circus Horrificus. Entregados ambos como regalo de cumpleaños a Jabba por parte de Bib Fortuna, hecho que le conseguirá el puesto de mayordomo, poco a poco irán estableciendo un nexo entre ellos, que culminará con el rancor enfrentándose a incursores tusken para salvar a su cuidador. Jabba, al darse cuenta del potencial espectáculo que puede ofrecer el rancor, planeará un combate contra un dragón krayt, pero, ante el temor de que esto acabe con la vida de la bestia, Malakili contactará con la Dama Valarian, la rival del hutt que conocimos en la primera antología, para organizar una fuga de ambos del palacio. Más allá de este volumen, Malakili no aparecerá en más relatos, pero podemos encontrarlo en el videojuego Star Wars: Demolition, en el que su historia tiene dos finales posibles. Esta historia tiene también la particularidad de presentar, por vez primera en una novela, a Bidlo Kwerve, un personaje menor que será el competidor de Fortuna por el puesto de mayordomo de Jabba, cuestión que el mismo Kevin J. Anderson se preocuparía de crearle un precedente en el cómic This Crumb for Hire de un año después.
Taster’s Choice: The Tale of Jabba’s Chef (Barbara Hambly)
Este segundo relato está centrado en Porcellus, el cocinero de Jabba, lo que nos permitirá adentrarnos un poco más en la vida diaria del palacio y conocer las interacciones entre sus habitantes. Su trabajo se desarrollará bajo la constante amenaza de acabar en las fauces del rancor, en caso de que la comida que prepare no le guste o le siente mal al hutt, a lo que se sumará la muerte de varios trabajadores del palacio después de comer sus platos. Todo esto llevará a Jabba a sospechar de él, pero no de la manera en la que Porcellus cree. La llegada de los héroes rebeldes al palacio supondrá un punto de inflexión en la historia, ya que si bien Porcellus intentará ayudar a Leia, de la que se enamorará, provocará que las supersticiones de Jabba se cumplan. Además de en esta antología, lo encontramos en el extraño relato Nightlily: The Lovers’ Tale, presentado en el volumen anterior.
That’s Entertainment: The Tale of Salacious Crumb (Esther M. Friesner)
Esta historia es un poco rocambolesca, ya que el protagonista principal no es el mono-lagarto kowakiano, sino Melvosh Bloor, un académico que se ha infiltrado en el palacio para entrevistar a Jabba y estudiar cómo ha creado su imperio criminal, además de averiguar qué pasó con el profesor P’tan, otro colega universitario que desapareció misteriosamente cuando fue con la misma intención. Salacious, que se hará pasar por Darian Gli, el contacto que le esperaba en el palacio, le llevará engañado ante Jabba. Para sorpresa de Bloor, el mono-lagarto lo presentará como si fuera un comediante, lo que, por supuesto, no terminará bien para nuestro protagonista. Este personaje únicamente aparecerá en este relato.
A Time to Mourn, a Time to Dance: Oola’s Tale (Kathy Tyers)
Esta historia es bastante dura, ya que vemos como Oola, la bailarina twi’lek, sufrirá todo tipo de maltratos y vejaciones. Pese a estar encadenada a Jabba, se esconderá detrás del hutt, donde conocerá a C-3PO y le contará cómo ha llegado al palacio. Secuestrada en su planeta natal, Ryloth, y obligada a perfeccionar sus cualidades de bailarina para ser ofrecida a Jabba mediante engaños, llegará a Tatooine junto a Sienn’rah, otra twi’lek, y el esclavista Jerris Rudd, intermediario de Bib Fortuna. Pero antes de llegar al palacio, tendrán un encuentro con un caballero misterioso que conseguirá liberar a Sienn y que no será otro que Luke Skywalker, al que también espera C-3PO para que le libere. Oola solo aparecerá en esta antología, aunque al ser uno de los personajes más icónicos del palacio, sí que será mencionada en otras novelas del Universo Expandido. Como dato anecdótico, en 2001, el relato La que escapó, de la serie comiquera Star Wars: Relatos, vendría a crear un cierto paralelismo presentando la huida de otra twi’lek del palacio, encargada de distraer a Jabba hasta la llegada de Oola.
Oola, además de otros miembros del séquito de Jabba
Let Us Prey: The Whiphid’s Tale (Marina Fitch y Mark Budz)
La historia de J’Quille, el whipid, es quizás las que menos aporte de las vistas hasta ahora. Enviado por su amante, la Dama Valarian, para matar a Jabba, su plan es envenenarlo poco a poco a través de Phlegrim, el ayudante de Porcellus. Pero todo se complicará cuando este aparezca muerto y J’Quille sea chantajeado anónimamente para no ser descubierto, lo que le llevará a sospechar de un monje b’omarr que vive en el palacio. Únicamente aparecerá en este libro y, como muchos otros personajes que estamos viendo, su nombre y contexto fue oficializado gracias a esta antología, ya que hasta entonces era conocido como «tooth face», uno de los característicos nombres/apodos que muchos alienígenas —y no tan aliens— de las películas recibieron al ser trasladados a las series de figuras de acción de Kenner.
Sleight of Hand: The Tale of Mara Jade (Timothy Zahn)
Llegamos al relato de uno de los personajes más icónicos del Universo Expandido: Mara Jade, la ‘Mano del Emperador’. Enviada por Palpatine para que se infiltre como bailarina bajo el nombre de Arica, su intención es la de matar a Luke Skywalker cuando acuda al rescate de sus amigos. Contemplando los acontecimientos siempre desde un segundo plano, ya que en la película no aparecía, no podrá lograr su objetivo, ya que será detenida por Melina Carniss, coreógrafa de las bailarinas, que sospecha de ella. A modo de curiosidad, tendremos una breve conversación con Boba Fett y la aparición, a modo de homenaje, de un hombre gordo que se hacía pasar por Jabba, en referencia a la escena original del Episodio IV. Para más información sobre el personaje, os remitimos a este artículo.
Mara Jade como Arica
And Then There Were Some: The Gamorrean Guard’s Tale (William F. Wu)
En este relato recuperamos de nuevo la trama del asesinato de Phlegmin, el ayudante de cocina, pero desde el punto de vista de Gartogg, un guardia gamorreano. Tendremos las mismas conversaciones con los otros personajes, en un efecto Rashomon, pero desde un punto de vista más distendido. Los gamorreanos no son los seres más inteligentes de la galaxia, pero es que encima ellos mismos consideran estúpido a Gartogg. Obsesionado con destacar para poder ir en la barcaza de Jabba, no tendrá otra idea mejor para investigar el asesinato que pasear día y noche con el cadáver al hombro. Si bien aparecerá en varios relatos de esta antología, no lo encontraremos en más libros.
Old Friends: Ephant Mon’s Tale (Kenneth C. Flint)
La historia del chevin Ephant Mon nos ofrece un poco de esperanza dentro del antro de maldad que es el palacio de Jabba. Este chevin, uno de los pocos amigos sinceros del hutt, es el encargado de descubrir los complots que están desarrollándose para acabar con el señor del crimen, ya que muchos años antes, este le salvó la vida. Pero los planes que están tramando la Dama Valarian desde el Déspota Afortunado, los propios esbirros de Jabba o el Imperio, no son nada comparados con la amenaza que supone la llegada de los héroes de la Rebelión, que Ephant Mon descubrirá tras hablar con Luke. Este personaje, que también aparecerá en la monumental Darth Plagueis, toma su nombre de Elephant Man, el «hombre elefante», apodo por el que era conocido Joseph Merrick.
Goatgrass: The Tale of Ree-Yees (Deborah J. Ross, como Deborah Wheeler)
Pasamos a la historia de Ree-Yees, que pese a iniciarse otra vez con la muerte del ayudante del cocinero, se desvía por otros derroteros para narrarnos otra conspiración contra Jabba: la que él mismo está llevando a cabo como infiltrado del Imperio. Su plan es explotar la barcaza con un detonador termal, pero se complicará con el citado asesinato y la posterior llegada de los rebeldes. Destaca un breve pasaje en el que, deambulando por pasillos poco transitados del palacio, llega a una sala donde están los cerebros de los monjes b’omarr. Su nombre deriva de «three eyes», y destaca, aún pese a que supone una contradicción con la continuidad, su aparición en un video de seguridad de la atracción Star Tours.
And the Band Played On: The Band’s Tale (John Gregory Betancourt)
En el relato de la banda conoceremos a los músicos del palacio, pero también recuperaremos a otros viejos conocidos: Figrin D’an y los Modos Nodales, que ya vimos en la anterior antología. El grupo de Evar Orbus, compuesto por él mismo, la vocalista Sy Snootles, Max Rebo y Droopy McCool —más conocido este último por su alias, Snit—, llegará a Mos Eisley para trabajar en la cantina de Chalmun, pero para su sorpresa, la banda de biths, pretendiendo ayudarles, les tenderán una emboscada en la que morirá su líder. Necesitando un nuevo trabajo, se renombrarán como «La banda de Max Rebo» y firmarán un contrato de por vida con Jabba a cambio de comida. En el palacio no les irá tan mal, pero la llegada de los rebeldes cambiará todo. Como curiosidad, señalar que el nombre real de Max Rebo, Siiruulian Phantele, se desveló en Who’s Who in the Max Rebo Band, un artículo publicado en la Star Wars Insider #76.
La banda de Max Rebo
Of the Day’s Annoyances: Bib Fortuna’s Tale (M. Shayne Bell)
Este es uno de los grandes relatos de la antología. Bib Fortuna, mayordomo de Jabba, no solo es consciente de las catorce conspiraciones en marcha para acabar con el hutt, sino que está llevando a cabo su propio plan para hacerse con el poder, aliado con los monjes b’omarr, que quieren recuperar el palacio. Además, está tramando su vuelta triunfal a Ryloth, de donde fue exiliado y odiado desde que condujo a sus habitantes a la esclavitud al iniciar el comercio con especia ryll. Su plan se precipitará cuando Jabba decida ajusticiar a Nat Secura, su protegido, y al que necesitaba para legitimar el regreso a su planeta natal. Los monjes b’omarr, a los que una vez que alcanzan la iluminación se les extrae el cerebro para que mediten libres de ataduras físicas, tendrán la solución para este contratiempo, pero como todo el mundo en el palacio, también tienen sus propios planes. Además de en esta antología, Fortuna aparece en multitud de novelas del Universo Expandido.
The Great God Quay: The Tale of Barada and the Weequays (George Alec Effinger)
La historia de Barada y los weequay recupera el tono humorístico para ofrecernos un relato muy tangencial. Por un lado, tenemos a Barada, el encargado de mantenimiento de la barcaza, que descubrirá el cadáver de Ak-Buz, el capitán weequay que la pilotaba, lo que llevará a los otros miembros de su especie a investigar el caso. Pero si los gamorreanos no son muy listos, los weequay tampoco los superan, y utilizando una esfera —a la que adoran en representación de su dios—, y que únicamente da respuestas sin sentido, aunque ellos no lo sepan, irán desvelando una supuesta conspiración con una bomba, que en el fondo tampoco se alejará mucho de la realidad. El nombre de Barada, así como el de los niktos, proviene de «Klaatu barada nikto», frase que aparecía en la película Ultimátum a la Tierra. Otra referencia es la esfera que adoran los weequay, que es una alusión a la Bola 8 Mágica, un juguete idéntico a una bola de billar negra que se usa para adivinar el futuro. Barada solo aparecerá en esta antología y en la historia de Dengar, que veremos en el siguiente libro.
A Bad Feeling: The Tale of EV-9D9 (Judith y Garfield Reeves-Stevens)
Este relato se aleja de las tramas típicas que hemos visto hasta ahora para desarrollar una historia con bastante miga, plagada de elementos de terror. La narración empieza en Bespin, muchos años atrás, cuando un androide, EV-9D9, que ha destruido la cuarta parte de sus congéneres en la Ciudad de las Nubes, logra fugarse, siendo testigos Lando y 12-4C-41, un droide de tráfico. En el presente, su trabajo en el palacio consiste en organizar a los droides que van llegando, además de torturarlos sádicamente. Pero sus circuitos lógicos detectarán que algo extraño está pasando cuando aparezcan C-3PO y R2-D2, justo cuando pueden cubrir unas plazas que, misteriosamente, acababan de quedar vacantes. EV-9D9 descubrirá que Lando se ha infiltrado en el palacio bajo el seudónimo de Tamtel Skreej, pero confundirá tanto sus motivaciones como a su verdadero enemigo. A este droide, además de en esta antología, lo encontraremos en el relato Lando Calrissian: Idiot’s Array, publicado originalmente en la web Hyperspace.
EV-9D9
A Free Quarren in the Palace: Tessek’s Tale (Dave Wolverton)
La historia del quarren Tessek es muy parecida a la de Bib Fortuna. Durante su trabajo como contable de Jabba, ha ido desviando dinero del hutt a diversos negocios y cuentas con la intención de matarlo y ocupar su lugar. Conspirando con Talmont, el prefecto imperial, y la Dama Valarian, planea hacer explotar la barcaza de Jabba y escapar a tiempo en un esquife. Pero todo se complicará cuando el sofocante calor extremo del Mar de Dunas empiece a mermar su salud, ya que necesita constantes baños de agua para sobrevivir. Igual que Barada, aparecerá en esta antología y en el relato de Dengar, además de en la tira A New Beginning, de Archie Goodwin (pendiente de publicación en español en el futuro Las tiras de prensa clásicas de Planeta Cómic), pero como apunte indicar que en el borrador de El ataque de los clones estaba previsto que fuera un senador quarren, personaje que al final fue renombrado como Tikkes.
Tongue-tied: Bubo’s Tale (Daryl F. Mallett)
Este es, con diferencia, el relato más breve de la antología. Nos habla de Buboicullaar —más conocido como Bubo—, la rana-perro macho, y cierra un fleco que había quedado suelto de la historia de Ree-Yees: Bubo se había comido la pieza del detonador que necesitaba el gran, y por eso no la encontraba. Vemos también su amistad con el b’omarr Evilo Nailati y cómo después de la caída de Jabba, su cerebro será extraído para meditar con los otros monjes. Solo lo encontraremos en esta antología.
Out of the Closet: The Assassin’s Tale (Jennifer Roberson)
En este relato recuperamos a Dannik Jerriko, el anzati que conocimos en la historia Soup’s On: The Pipe Smoker’s Tale de la anterior antología, por lo que la escritura seguirá el mismo estilo introspectivo en primera persona. Sigue viviendo a base de la «sopa», la esencia vital de sus víctimas, lo que le llevará a cometer un error. Por fin sabremos quién fue el asesino del ayudante de cocina, veremos el encontronazo que tiene Jerriko con la bailarina Yarna, de la que hablaremos en breve, y descubriremos su ansia por beber la esencia de Han Solo y de Luke, al que reconoce de cuando lo vio con Obi-Wan en la cantina, además del mismísimo Jabba. Más allá de estos dos relatos, podemos encontrarlo en la juvenil Galaxy of Fear: Ghost of the Jedi, situada cronológicamente entre ambos.
Shaara and the Sarlacc: The Skiff Guard’s Tale (Dan’l Danehy-Oakes)
Este relato repite el punto de vista en primera persona del narrador, pero en lugar de los pensamientos, tenemos un monólogo. De camino al Gran Pozo de Carkoon, un guardia del esquife le cuenta a Boba Fett la historia de su hermana, Shaara, y cómo consiguió sobrevivir al sarlacc, siendo, en un principio, el único caso conocido hasta ese momento. Perseguida por soldados imperiales, Sahaara huía por el Mar de Dunas hasta que se topó accidentalmente con el monstruo. Ataviada como un droide, ya que venía de trabajar disfrazada en una cantina, y pese a que los tentáculos la habían atrapado, el sarlacc la lanzó fuera del pozo, siendo el destino de los soldados el contrario. Muchas teorías se dieron al respecto, pero sus padres contaban que el sarlacc no se comía a las personas de buen corazón. Tanto el guardia como su hermana únicamente aparecerán en esta historia.
A Barve Like That: The Tale of Boba Fett (Daniel Keys Moran, como J. D. Montgomery)
Igual que ocurría en la primera antología, este relato lo vimos ya en la retrospectiva sobre Boba Fett. Se trata quizás de la historia más importante del libro para el resto del Universo Expandido, ya que vemos cómo Boba Fett consiguió escapar del sarlacc. Atrapado en el estómago de este, entrará en contacto telepático con Susejo, una antiquísima víctima que fusionó su mente con la del monstruo antes de que su cuerpo se descompusiera, y a través de una mezcla de recuerdos y realidad, Boba Fett irá poco a poco consiguiendo su objetivo. Esta historia, como veremos en la siguiente antología, enlazará con la de Dengar. En cuanto a Susejo, solo lo tendremos en este relato. Este será la primera vez que el autor del relato, Daniel Keys Moran, comience a usar el seudónimo J.D. Montgomery, en respuesta a los problemas y elementos censuradores que Lucasfilm empezó a aplicar en sus escritos; una cuestión que podéis extender con la lectura del artículo Censura, imposiciones y sorpresas, publicado en la revista Biblioteca Jedi #2
Boba Fett escapando del sarlacc
Skin Deep: The Fat Dancer’s Tale (A. C. Crispin)
En este último relato de la antología conocemos a Yarna, la bailarina askajiana de Jabba. Situada tras la muerte del hutt, la historia complementa la de Dannik Jerriko, y nos contará la travesía que emprenderá por el desierto, junto al cazador Doallyn, para llegar a Mos Eisley y poder recuperar a sus hijos. Pero las interminables dunas encierran muchos peligros, entre ellos, un enorme dragón krayt que les sorprenderá cuando falte poco para que lleguen a su destino, a lo que se sumará la escasez de cápsulas de hidrón-tres, un gas que necesita Doallyn para respirar. Tanto Yarna como Doallyn, únicamente aparecerán en este libro.
TALES OF THE BOUNTY HUNTERS
En esta tercera antología, la última coordinada por Kevin J. Anderson, encontramos varios cambios respecto a los dos libros anteriores. Publicada también en 1996, en este caso en diciembre, el libro reúne únicamente cinco historias, de mayor longitud, en las que se abordará el pasado y el futuro de los seis cazarrecompensas que vimos en el Episodio V a bordo del super destructor estelar Ejecutor.
Tales of the Bounty Hunters
A diferencia de las dos anteriores antologías, los relatos no se circunscriben a un lugar concreto, ya que la intención es desarrollar los personajes más allá de cómo llegaron al encuentro con Darth Vader. Todos tendrán una motivación para aceptar el trabajo: ora por diferencias pasadas con Han Solo, ora por intereses personales. Además, algunas historias se entrecruzarán entre ellas, al mismo tiempo que otros personajes secundarios intervendrán de manera decisiva. Señalar que estos cazarrecompensas, al ser tan conocidos, han protagonizado multitud de obras, por lo que no nos detendremos en citar otras historias en las que aparecen.
En cuanto a los autores, todos repiten de las dos anteriores antologías: Kevin J. Anderson, que sigue como editor, Dave Wolverton, Kathy Tyers, M. Shayne Bell y Daniel Keys Moran, que recupera su nombre tras usar el pseudónimo J. D. Montgomery.
Darth Vader con Dengar, IG-88, Boba Fett, Bossk, 4-LOM y Zuckuss
Therefore I Am: The Tale of IG-88 (Kevin J. Anderson)
En esta primera historia, vamos a conocer el desarrollo vital de IG-88. El relato arranca con su activación en los laboratorios Holowan, fruto del proyecto Phlutdroid, consistente en el desarrollo de unos droides asesinos a partir de otros modelos IG de las Guerras Clon. Este experimento será todo un éxito, e IG-88 escapará al planeta factoría Mechis III, donde planeará una revolución droide galáctica para hacerse con el poder, utilizando para ello la Segunda Estrella de la Muerte. Como curiosidad, indicar que existen cuatro droides IG-88, numerados de la A a la D, entre los que destacará como cazarrecompensas IG-88B, que es a quien veremos en la película.
Payback: The Tale of Dengar (Dave Wolverton)
Pasamos después al relato de Dengar, que tiene un tono tan diferente que incluso podríamos calificar de romántico. Nacido en Corellia, igual que Han Solo, tuvo un incidente con él en una carrera que casi le costó la vida, convirtiéndolo en un medio ciborg con habilidades superiores a las humanas. La historia arranca con un encargo para matar al representante imperial en el planeta Aruza, en el que rescatará a una nativa, Manaroo, que, con el paso del tiempo, se convertirá en su pareja. Perseguido por el Imperio, y trabajando como mercenario, la historia dará muchas vueltas, siempre en torno a su venganza personal contra Han Solo. Como hemos mencionado en A Barve Like That: The Tale of Boba Fett, en esta historia tendremos el rescate de Boba Fett tras escapar del sarlacc, hecho que volvería a ser narrado en la novela La armadura mandaloriana.
The Prize Pelt: The Tale of Bossk (Kathy Tyers)
La tercera historia, centrada en el trandoshano Bossk, es quizás la más independiente de las cinco. Dos cazarrecompensas, la humana Tinian y el wookiee Chenlambec, le engañarán para acompañarlo en su búsqueda de Han Solo, con una pista falsa que los conducirá al planeta Lomabu III. Allí tienen la doble intención de entregar a Bossk a las autoridades imperiales y liberar a los wookiees que hay en la prisión imperial de ese planeta para llevarlos con la Rebelión. Bossk, que sigue un culto basado en la caza de wookiees, estará en continuo conflicto con Chenlambec, del que duda que sea capaz de traicionar a su propio pueblo. De Tinian hablaremos un poco más en el relato Tinian on Trial, de la siguiente antología.
Of Possible Futures: The Tale of Zuckuss and 4-LOM (M. Shayne Bell)
En la introducción de esta antología hablábamos de cinco relatos, pero seis cazarrecompensas, y es que en esta historia tenemos un dúo protagonista: el gand Zuckuss y su socio, el droide 4-LOM. El plan de ambos pasará por rescatar una nave rebelde que logró salir del planeta Hoth, pero que quedó atrapada en órbita, con la intención de infiltrarse en la Rebelión y así capturar a Han Solo. El personaje de Zuckuss, pese a que luego sufrió varias retcons, aquí se nos presenta como un ser sensible a la Fuerza que, a través de la meditación, discierne los diferentes futuros posibles en base a las acciones que podrían tomar. Junto a él, 4-LOM, un antiguo droide de protocolo que se autorreprogramó como cazarrecompensas, y que aspira a poder conseguir esa capacidad de predicción. El plan poco a poco se irá complicando, ya que Zuckuss necesita tratamiento médico urgente, lo que derivará en otras posibilidades que no habían previsto. Es a partir de este relato en el que los destinos de ambos personajes se unirán para con el resto de material Leyendas y hasta del nuevo Canon, convirtiéndose en una pareja inseparable.
The Last One Standing: The Tale of Boba Fett (Daniel Keys Moran)
Este relato, que también habíamos reseñado en el artículo sobre Boba Fett, comienza con su exilio del planeta Concord Dawn, acusado de asesinato. Jaster Mereel, nombre real de nuestro protagonista, emprenderá una carrera como cazarrecompensas bajo la identidad de Boba Fett, paralela en muchas ocasiones a la de Han Solo, como contrapunto moral de este. En este relato, a modo de cierre de una trilogía personal del autor, recuperamos también el personaje del devaroniano Kardue’sai’Malloc, al que conocimos en la primera antología, en la historia Empire Blues: The Devaronian’s Tale, enlazando ambas tramas. Señalar que todo el pasado de Boba Fett como Jaster Mereel fue retrocontinuado en El ataque de los clones, así como en otros productos derivados de la película que entrarían más en detalle, como fue el caso del cómic Jango Fett: Temporada de caza, por lo que este relato, al menos en ese aspecto, quedaría relegado al limbo de las curiosidades para los lectores acérrimos.
TALES FROM THE EMPIRE
Una vez vistas las tres antologías editadas por Kevin J. Anderson, con relatos creados expresamente para estas, y siempre orbitando un acontecimiento común, pasamos a Tales from the Empire. Este volumen, publicado en noviembre de 1997, recopilaba historias que ya habían aparecido en la Star Wars Adventure Journal. Estuvo a cargo de Peter M. Schweighofer, que era el editor de la citada publicación. Como veremos a continuación, el título fue una excusa para englobar todas estas historias, independientes entre sí, y que no necesariamente están relacionados con el Imperio ni protagonizadas por personajes afines a este. Así mismo, la portada, obra de Matt Busch, tampoco juega a favor del contenido, ya que Boba Fett, si bien aparece de pasada en uno de los relatos, únicamente es utilizado como reclamo visual. Indicar que todas estas historias fueron publicadas en la Adventure Journal antes de que aparecieran las tres antologías que hemos visto, por lo que aquí tendremos el origen de algunos personajes que ya hemos conocido.
Tales from the Empire
First Contact (Timothy Zahn)
En la primera historia, aparecida en el número debutante de la publicación, nos encontramos con Talon Karrde, un personaje que tuvo mucho desarrollo en el Universo Expandido. Situada un año antes de Heredero del Imperio, nos narra una misión encubierta al planeta Varonat, donde un krish llamado Gamgalon organiza safaris para cazar morodins, unos animales de gran tamaño. Lo que parece un pasatiempo para ricos ociosos, esconderá una trama mucho más compleja, a lo que se sumará el encuentro de Karrde con otro de los personajes creados por el autor, Mara Jade, aquí bajo el alias de Celina Marniss.
Tinian on Trial (Kathy Tyers)
En este segundo relato debutó el personaje de Tinian —concretamente en el #4 de la publicación original—, aunque en este artículo ya hemos hablado de ella en Tales from the Bounty Hunters, en una historia que se situaba cronológicamente después de la que nos atañe. En esta ocasión, nos remontamos al 1 ABY, cuando nuestra protagonista tiene dieciocho años, para conocer el hecho que marcó su vida e iniciará su lucha contra el Imperio. En la presentación de una armadura con un escudo de energía que ha desarrollado su abuelo, el industrial armamentístico Strephan I’att, el moff Eisen Kerioth exige que sea ella la que se enfunde el traje para demostrar su eficacia. Las mentiras del moff precipitarán su huida, abandonando a su pareja, Daye, sensible a la Fuerza, y al que cree muerto, además de al wookiee Wrrlevgebev y a su familia. Para lograr salir del planeta, de nombre Druckenwell, encontrará ayuda donde menos se lo espera: en una banda de música. Además del citado relato de Bossk, la historia de Tinian seguiría desarrollándose en To Fight Another Dayy Only Droids Serve the Maker, ambos publicados en la Adventure Journal. Como curiosidad, y al tratarse de la primera aparición del personaje, explicar que el nombre de Tinian proviene del galés Tine éan, que podría traducirse como pájaro de fuego, y que igual que el personaje homónimo de Lady Firebird de otras novelas no galácticas de la autora, está inspirado en el ballet El pájaro de fuego de Ígor Stravinsky.
The Final Exit (Patricia A. Jackson)
En esta historia conocemos al antiguo Inquisidor imperial Adalric Cessius Brandl, que, tras desertar, huyó por la galaxia hasta que fue encontrado por otro inquisidor llamado Tremayne, en el planeta Najiba. Después de enfrentarse, contratará los servicios del contrabandista Thaddeus Ross y su nave Kierra para viajar a Trulalis, su planeta natal, para reencontrarse con su esposa y su hijo. Brandl, que había sido actor de joven, descubrirá que no es tan bien recibido en el planeta como pensaba, lo que le llevará a activar un transpondedor para que el Imperio lo encuentre y detenga. Pero no todo es lo que parece, ya que esto forma parte de un plan de Brandl para fingir su muerte y poder regresar con su familia. Su historia continuaría en el relato Uhl Eharl Khoehng, que veremos en la siguiente antología. Como apunte, el personaje está inspirado en Ethan Brand, con que el prácticamente comparte apellido, protagonista de un relato corto de Nathaniel Hawthorne escrito en 1850.
El Alto Inquisidor Tremayne
Missed Chance (Michael A. Stackpole)
Este relato se enmarca dentro del arco narrativo de las cuatro primeras novelas de la serie Ala-X, escritas también por Michael A. Stackpole, sirviendo de hecho como precuela al primer volumen: Ala-X, El escuadrón rebelde. En el lejano planeta Garqi, el prefecto Mosh Barris traza con su subalterno, Eamon Yzalli, un plan para acabar de un plumazo con una emergente célula rebelde. Con la ayuda de Corran Horn, un antiguo miembro de la Fuerza de Seguridad de Corellia, los rebeldes, liderados por Dynba Tesc, conseguirán escapar de la prisión, pero salir del planeta y unirse a la Nueva República será más complicado de lo que piensan. Este relato supuso la primera y única aparición de Dynba Tesc, pero servía para dar un contexto previo a Corran Horn, recuperando de paso el personaje de Barris, que había sido creado por Timothy Zahn para Mist Encounter, donde se narraba el primer encuentro entre Thrawn y el Imperio.
Retreat from Coruscant (Laurie Burns)
Esta historia se sitúa entre la Trilogía de la Nueva República y el cómic Imperio Oscuro, para contarnos, desde el punto de vista de un carguero mensajero, la evacuación de Coruscant por parte del gobierno de la Nueva República ante la llegada de las tropas imperiales a la capital. La protagonista, Taryn Clancy, junto con su compañero de tripulación, Del Sato, serán reclutados por Garm Bel Iblis para transportar información sobre la nueva ubicación de la flota rebelde, utilizando su nave mensajera como tapadera para poder cruzar los controles imperiales. A estos dos se sumará el coronel Jak Bremen, personaje creado para el tercer volumen de la citada trilogía, además de una aparición puntual de Mara Jade. Este relato será la única aparición de Clancy y de Sato, por lo que, tras su incorporación a las líneas rebeldes, no sabremos ya más de ellos.
Garm Bel Iblis
A Certain Point of View (Charlene Newcomb)
En este caso, vamos a hablar primero del trasfondo editorial, ya que el origen de este relato es curioso. En 1989, West End Games publicaba el libro de rol Riders of the Maelstrom, escrito por Ray Winninger, y que contaba con una llamativa portada a cargo de Daniel Horne, en la que se veía a tres personajes alrededor de un tablero de juego holográfico. Para la Adventure Journal #8 se le encargó a Charlene Newcomb que escribiera una historia a partir de esta ilustración, de manera que pudiera incluirse en la publicación, acompañando al relato. Así pues, los personajes se convirtieron en parte de la tripulación del Kuari Princess, un crucero de lujo que realizaba la ruta entre Endoraan y Mantooine, atravesando la nebulosa Maelstrom. La protagonista, Celia Durasha, se encontrará con un antiguo amante, Adion Lang, que tiene la misión encubierta de arrestar a Detien Kaileel, de quien sospecha que roba armas para los rebeldes. La historia se sitúa justo en paralelo a la destrucción de Alderaan y juega con la bondad y maldad de ambos bandos, diferentes según el punto de vista. La trama sobre Durasha y Lang continuaría en el relato Crimson Bounty, publicado en el #14.
Blaze of Glory (Tony Russo)
En este relato, situado después de Imperio Oscuro, conocemos a un grupo de mercenarios, los Lunas Rojas, que realizan operaciones encubiertas para la Nueva República. Brixie Ergo es la nueva incorporación de este equipo, formado por Lex Kempo, Hugo Cutter y el trunsk Sully Tigereye, cuya misión será liberar a unos niños, hijos del embajador de Cantras Gola, que los esclavistas del gremio karazak tienen retenidos en una base del selvático planeta Gabredor III. El éxito de esta misión podría conllevar que Cantras Gola, actualmente controlado por el Alineamiento Pentaestrella, pase a la Nueva República. Ninguno de estos personajes y organizaciones aparecerán en más relatos, pero sí que fueron desarrollados en los artículos de la publicación y en aventuras de rol. Destaca especialmente el Alineamiento Pentaestrella, una dictadura imperial independiente creada tras la muerte del Emperador que ayudó en las campañas posteriores contra la Nueva República, hasta que se unió formalmente al Remanente Imperial.
Símbolo del Alineamiento Pentaestrella
Slaying Dragons (Angela Phillips)
Este relato, quizá un poco más juvenil que los demás, nos narra los entresijos de la familia Voorson, naturales de Kuat, y cuyos miembros han trabajado durante muchas generaciones en los astilleros. Situado tres años después de la destrucción de Alderaan, está protagonizado por Shannon, una niña prodigio de la informática, capaz de piratear los sistemas imperiales. Pero cuando ella y sus padres reciben la visita de su primo Deen para que le consiga un generador de energía clase Colonia 23669 para sus operaciones con los rebeldes, todo cambiará. Ante la negativa de sus padres de sabotear las instalaciones imperiales, y movida por el resentimiento por la destrucción de Alderaan y toda su cultura, Shannon decidirá ayudarle. Ninguno de estos personajes tuvo continuidad en otros relatos, pero ilustraba un poco más el funcionamiento de los astilleros de Kuat durante la época imperial.
Do No Harm (Erin Endom)
En esta historia, seguimos a la médico Aurin Leithen en su primera misión rebelde, como parte de un comando que tiene que liberar al senador Gebnerret Vibrion, prisionero en la cárcel imperial de Selnesh. Leithen ha sido reclutada, ya que Vibrion padece el síndrome de Zythrom, que requiere continuas inyecciones de un fármaco llamado clondex para sobrevivir. Pero los mandos rebeldes le ponen en la tesitura de que si no es posible rescatarlo, deberán matarlo para que no pueda revelar información, lo que choca con nuestro equivalente del juramento hipocrático: en este caso, no hacer daño. Además, Leith no solo se verá envuelta en este dilema con Vibrion, ya que, para llegar hasta él, tendrán que enfrentarse a los soldados imperiales, a los que, en caso de combate, tendrá que herir o matar para conseguir el objetivo. Esta sería la única aparición de estos personajes.
Side Trip (Timothy Zahn y Michael A. Stackpole)
En este relato recuperamos personajes ya creados por ambos autores, con una historia dividida en cuatro partes que, por su longitud, podría considerarse una novela corta. Los contrabandistas Haber Trell y Maranne Darmic son interceptados por un destructor estelar mientras transportaban, camuflados, armas y a dos agentes rebeldes: Riij Winward y Rathe Palror. Pensando que únicamente se dedican al contrabando, el capitán Niriz les chantajea para que realicen una misión en Corellia, donde deberán entregarle una mercancía a Borbor Crisk, un señor de la guerra rival de Zekka Thyne, al que apoya el sindicato Sol Negro. Para asegurarse de que cumplen la misión, les acompañará Jodo Kast, un cazarrecompensas con una armadura mandaloriana muy similar a la de Boba Fett. Además, en Corellia se les unirán los agentes de seguridad encubiertos Corran Horn y su padre, Hal Horn. Todo se irá complicando, ya que en el relato también intervendrá Thrawn sin que los protagonistas lo sepan. Si bien Haber Trell, Maranne Darmic y Rathe Palror no aparecerán en más historias, tenemos a viejos conocidos como Corran Horn o Thrawn, sin olvidar que Riij Winward aparecía en el relato de las hermanas Tonnika de Tales from Mos Eisley Cantina. Además de Jodo Kast, personaje creado para el libro de rol Tatooine Manhunt y coprotagonista del cómic Boba Fett: Motores gemelos de destrucción. Toda la trama se sitúa dos años después de la destrucción de la Estrella de la muerte, por lo que nos permite conocer el pasado de estos personajes durante la trilogía original.
Corran Horn
TALES FROM THE NEW REPUBLIC
Llegamos al último libro de esta serie, publicado dos años más tarde de su predecesor, en diciembre de 1999. Fue editado también por Peter Schweighofer, al que se unió Craig Carey, su sustituto en la Star Wars Adventure Journal y autor varios libros de rol de la saga. Si en la antología anterior todas las historias habían sido previamente publicadas en la susodicha publicación, en este caso tenemos una combinación de lo más variopinta: dos relatos originales, tres rescatados de números cancelados de la Adventure Journal, y el resto ya publicados en la misma. La organización es un poco caótica, ya que las historias no siguen ningún orden, ni, siendo sinceros, tienen mucho que ver con la Nueva República, salvo contadas excepciones y más como un contexto que por relevancia en la continuidad. De hecho, la historia estrella de esta antología, Interlude at Darkknell, se sitúa antes del Episodio IV, y la portada, obra de Paul Youll, está basada en la destrucción de la primera Estrella de la Muerte. Para ser fieles, analizaremos los relatos conforme están en el libro, aunque repetimos, no corresponde con el orden cronológico ni el de publicación original.
Tales from the New Republic
Interlude at Darkknell (Timothy Zahn y Michael A. Stackpole)
La antología comienza con este relato dividido en cuatro partes y escrito a cuatro manos, situado en los prolegómenos del Episodio IV. El senador Garm Bel Iblis, tras sobrevivir a un atentado en su planeta, viajará hasta Darkknell, donde espera recibir una tarjeta de datos con información crucial sobre la Estrella de la Muerte. Pero esta será robada, sin conocer el contenido, por Moranda Savich, una ladrona a la que sigue la pista el agente de seguridad corelliano Hal Horn. A esta persecución se sumará Ysanne Isard, enviada por su padre, Armand Isard, el director de Inteligencia Imperial, quien quiere recuperar los datos a toda costa. En este relato, como es habitual, Zahn y Stackpole recuperan personajes creados en obras suyas anteriores. Por parte del primero, tenemos al senador Bel Iblis —que ya apareció tanto en la Trilogía de la Nueva República como dentro de este mismo artículo, al mencionarle en la historia Retreat from Coruscant—, Hal Horn, a quien ya vimos en el relato Side Trip, y a Moranda Savich, que debutó, ya anciana, en la castellanizada Duología de la Mano de Thrawn. En cuanto a Stackpole, recupera a Ysanne Isard, la villana del primer arco argumental de la serie Ala-X, y nos da más trasfondo de su padre, Armand, que solo había sido mencionado.
Jade Solitaire (Timothy Zahn)
Esta historia, la segunda de Zahn en este volumen, iba a ser publicada en la cancelada Star Wars Adventure Journal#17. Funciona como precuela a la Trilogía de Corellia, narrando cómo Mara Jade consiguió su nave, la Jade’s Fire, y la entrada de la togoriana H’sishi en la organización de Talon Karrde. Sansia, la hija de Ja Bardin, un industrial con pocos escrúpulos, ha sido secuestrada por el pirata drach’nam Chay Praysh, que la retiene esclavizada junto a otras humanas en su fortaleza del planeta Makksre. Mara, que en esta época trabaja con Karrde, será chantajeada por Bardrin para que vaya a rescatar a su hija, si no quiere que este mate a su tripulación. Ella se dejará atrapar por la organización de Praysh, pero pronto descubrirá que no todo es como Bardrin le había contado. El personaje de Sansia, así como su padre y su némesis, fueron creados para esta historia, y será la única obra en la que aparezcan.
Jade’s Fire
Gathering Shadows (Kathy Burdette)
Este relato, escrito para la cancelada Star Wars Adventure Journal#16, sirve de precuela de las historias sobre el grupo de mercenarios Black Curs, publicadas en sus primeros números. Se sitúa dos meses después de la Batalla de Endor y nos narra el encuentro entre Jai Raventhorn, una agente rebelde, y Dick Harkness, un mercenario que estuvo al servicio de la Rebelión durante un tiempo. Ambos se despiertan en una celda de detención imperial a oscuras, en el planeta Zelos II, y poco a poco irán recordando cómo acabaron allí, mientras los hermanos Platt y Tru’eb Okeefe, compañeros de Dick, intentan rescatarlo. Todos estos personajes únicamente aparecerán en las historias sobre los Black Curs, escritas por el coeditor de esta antología, Peter Schweighofer, así como en la novela Ala-X, El escuadrón rebelde, de Michael A. Stackpole. Por cierto, también hay zombis.
Hutt and Seek (Chris Cassidy y Tish Pahl)
Esta historia, prevista para la cancelada Star Wars Adventure Journal#16, fue la primera aparición de Fenig Nabon y Ghitsa Dodger, dos contrabandistas y estafadoras corellianas. La narración se sitúa ocho años después del Episodio IV y, en ella, Fenig y Ghitsa contratan a Shada D’ukal y Dunc T’racen, dos guerreras mystril, para transportar a unas bailarinas twi´lek hasta Nal Hutta. El relato abordará los conflictos morales que supone la esclavitud, ya que los cuatro personajes, al aceptar la misión, serán colaboradores necesarios de esa lacra. A Fenig y Ghitsa las volveremos a ver al final de esta antología, mientras que Shada ya apareció en el relato Hammertong: The Tale of the «Tonnika Sisters». Como curiosidad, señalar las referencias a El cortejo de la princesa Leia, ya que Fenig está enamorada de Han Solo.
Las protagonistas de Hutt and Seek
The Longest Fall (Patricia A. Jackson)
Pasamos ahora a este relato, el más breve de la antología, que fue publicado en el #11 de la Star Wars Adventure Journal. Situado poco después de la Batalla de Hoth, en esta historia conoceremos a Jovan Vharing, el capitán del destructor Interrogador, nave comandada por el Alto Inquisidor Tremayne. Después de una misión con resultados catastróficos, llevada a cabo por un oficial a su cargo, Vharing se presentará ante Tremayne, que lo asfixiará con la Fuerza. En el lapso que dura este tormento, veremos cómo fue su meteórica carrera hasta capitán, así como sus planes para cuando vuelva al puente de mando. Este relato será el único en el que aparezca este personaje, pero, en cambio, al Alto Inquisidor Tremayne pudimos verlo en el relato The Final Exit, de la anterior antología.
Conflict of Interest (Laurie Burns)
Si en Hutt and Seek se trataba la esclavitud y los conflictos morales de ser cómplice de ella, en esta historia autoconclusiva, situada siete años después de la Batalla de Yavin, y publicada en el Star Wars Adventure Journal#13, se explora el colonialismo y cómo afecta a los nativos. Los agentes Selby Jarrad, Cobb Vartos y Claris, de la Nueva República, son enviados al planeta Verkuyl, productor de bacta, para obligar al gobernador imperial Parco Ein a rendirse. Selby entrará en contacto con Daven Quarle, consejero de Ein y nieto del fundador de la colonia —iniciador de la explotación del bacta—, que le hará ver la realidad del planeta y sus trabajadores, quienes han mejorado desde que el Imperio se hizo cargo. Cuando los otros dos agentes sean capturados, deberá decidir si llevar a cabo su misión para que la Nueva República se apodere del planeta y controle el bacta, o si, en el fondo, no hay mucha diferencia entre ellos, el Imperio o el abuelo de Quarden, que gobernaba como un tirano. Esta historia será la única en la que aparezcan todos estos personajes.
No Disintegrations, Please (Paul Danner)
En este relato, publicado en el #14, veremos a Boba Fett en todo su esplendor. La historia se divide entre el presente, situado en el 10 DBY, con un narrador contando una aventura del cazarrecompensas a unos niños en el planeta Ladarra, y el relato propiamente dicho, sucedido un año después del Episodio IV. En este, veremos la cacería que lleva a cabo un Boba Fett totalmente desatado, exprimiendo al máximo su arsenal y habilidades. Su objetivo, Rivo, ha robado información a Jabba, y se ha refugiado en las instalaciones comandadas por su hermano, el general imperial Gaege Xarran, en el planeta Vyrssa. El cazarrecompensas se enfrentará a todo un batallón imperial con tal de alcanzar a su presa, estrechando cada vez más el cerco. Esta historia autoconclusiva será la única en la que aparecen tanto los hermanos Xarran como el resto de imperiales de la base.
Boba Fett
Day of the Sepulchral Night (Jean Rabe)
Regresamos a Zelos II en una historia de piratas publicada en el #13, con una trama que, si bien se sitúa tras El retorno del Jedi, poco tiene que ver con los acontecimientos galácticos. Durante unas vacaciones en el planeta, la pareja de weequays Diergu-Rea y Solum’ke se unirán K’zk, un qwohog con el que han acordado repartirse un legendario tesoro oculto en el arrecife de coral del Gran Mar Zelosi, accesible únicamente durante el llamado «día de la noche sepulcral». En esta fecha, la cuarta luna del planeta se alinea con el sol, de manera que baja la marea y la entrada al arrecife se vuelve accesible. Pero lo que parecía muy sencillo se complicará cuando rescaten a dos corellianos supervivientes de un naufragío. Como decíamos, esta historia es bastante independiente, y ninguno de los personajes repetirá en otras historias.
Uhl Eharl Khoehng (Patricia A. Jackson)
Segundo relato de la autora en esta antología, en este caso publicado en el #8, en el que retoma la historia que inició con The Final Exit, pero cinco años más tarde. Fable Astin, rebelde sensible a la Fuerza, acude al planeta Trulalis para que Adalric Cessius Brandl la entrene, ya que está siendo perseguida por Vialco, un Jedi oscuro a las órdenes del Alto Inquisidor Tremayne. Pero durante su estancia en el planeta Fable se enamorará de Jaalib, el hijo de Adalric. La historia adquirirá toques shakesperianos, estableciendo paralelismos entre Uhl Eharl Khoehng, la obra teatral que representan los Brandl, y el devenir de los acontecimientos. Los hechos continuarían en Emanations of Darkness, pero no llegó a publicarse, aunque podéis leerla en dos partes aquí y aquí. Este será el único relato donde aparezcan Fable y Vialco.
Adalric Cessius Brandl como actor
The Last Hand (Paul Danner)
Este relato, publicado en el #13, sería el más inocente de la antología, pero incluye un detalle clásico de la ciencia ficción. La historia es muy sencilla: pese a vivir en la época imperial, ya que estamos en el 1 DBY, Nyo, un chico sensible a la Fuerza, quiere conseguir una espada láser para convertirse en un Jedi. Apostará todos sus créditos en una partida de sabacc, pero cuando está a punto de perder todo, será ayudado por Kinnin Vo-Shay, un piloto que quedó atrapado en un agujero negro durante cincuenta años sin envejecer, logrando salir con la ayuda del espíritu de la Maestra Jedi Aryzah. Estamos, por tanto, más allá de la historia de Nyo, ante uno de los pocos viajes en el tiempo que hay en la literatura de la saga, en este caso hacia el futuro. Ninguno de los personajes de esta historia aparecerá en más relatos.
Simple Tricks (Chris Cassidy y Tish Pahl)
Cerramos la antología igual que la empezamos, con una historia original, en este caso ambientada doce años después de la Batalla de Yavin, y que haría de puente entre la Trilogía de la Academia Jedi y La espada oscura. En el planeta Prishardia, Fenig Nabon y Ghitsa Dogder, personajes que ya vimos en Hutt and Seek, están estafando a los lugareños, diciéndoles que Ghitsa es una Jedi. Estos rumores llamarán la atención de Kyp Durron, que, bajo el alias de Zeth Fost, viajará al planeta para conocerla. Pero cuando llegue, Ghitsa habrá sido secuestrada, por lo que Fenig y Kyp tendrán que formar equipo para rescatarla, lo que no será fácil, ya que los dos arrastran un oscuro pasado. Fenig y Ghitsa repetirán en otro relato, A Credit for your Thoughts, publicado después, pero situado antes de los dos que hemos tratado en esta antología, mientras que Kyp Durron, creado para la citada trilogía, intervino en muchas novelas del Universo Expandido. Como curiosidad, hay que señalar que fue iniciado en la Fuerza por Vima-Da-Boda, personaje que ya vimos en este artículo.
Aquí finalizamos este repaso por todos los relatos publicados en las antologías agrupadas bajo el título apócrifo Tales. Como habréis podido comprobar, especialmente con los dos últimos libros, estas historias son solo la punta del iceberg de toneladas de relatos cortos aparecidos en las publicaciones oficiales, muchas de corte roleras, de los años noventa. Esperamos que este artículo os sirva de guía en futuras lecturas, os haya descubierto historias y personajes interesantes —aunque algunos ya hayan caído en el olvido—, y que os anime a recuperar estas narraciones de una de las épocas más primigenias de la franquicia. Antes de despedirnos, expresar mi más sincero agradecimiento a Alberto Izquierdo y Lara Franco, tanto por la paciencia para revisar todo el texto, como también por añadir esas píldoras de conocimiento galáctico que solo ellos tienen. ¡Que la lectura os acompañe!