Etiqueta: Jedi

  • Directazo Star Wars THE ACOLYTE Episodio 4

    Directazo Star Wars THE ACOLYTE Episodio 4

    Por Gorka Salgado

    Por la luz y la vida! Ya está aquí la esperada serie de Star Wars de ⭐THE ACOLYTE⭐ situada en la era de la Alta República (The High Republic), una era de esplendor para los Jedi en la qué empezará a llegar la oscuridad. Situada años antes de la trilogía de Precuelas.

    En la Biblioteca del Templo Jedi nos reuniremos cada miércoles para estos Directazos en los que analizar, charlar y disfrutar entre amigos y en vuestra compañia, de cada uno de los episodios de la serie.

    Hoy nos ocupamos del episodios 4, con un equipazo de lujo: Alex Randir, Mario Pinchudo, Jorge Carrón y Gorka Salgado. Además, contamos con un invitado especial: David de Perdidos en Hoth.

    ¡Qué la Fuerza y la lectura os acompañen!.

  • THE ACOLYTE Ep3 ¿Tienen sentido las polémicas?

    THE ACOLYTE Ep3 ¿Tienen sentido las polémicas?

    Por Gorka Salgado

    El estreno del tercer episodio de la serie de Star Wars THE ACOLYTE ha traído nuevas polémicas entre los fans de la saga. Tras el Jedi gordo, el fuego en el espacio no existe, y otras lindezas… Llegan las nuevas:

    – Las Brujas crean vida

    – Sacrilegio a la idea de Anakin cómo elegido

    – Jedis malos

    ¿Tienen sentido las quejas esta vez? O simplemente estamos ante los lloros de los mismos de siempre…

    Que la Fuerza y la lectura os acompañen.

  • Directazo Star Wars ⭐THE ACOLYTE⭐ Episodios 1-2

    Directazo Star Wars ⭐THE ACOLYTE⭐ Episodios 1-2

    Por Gorka Salgado

    ¡Por la luz y la vida! Ya está aquí la esperada serie de Star Wars de ⭐THE ACOLYTE⭐ situada en la era de la Alta República (The High Republic), una era de esplendor para los Jedi en la qué empezará a llegar la oscuridad. Situada años antes de la trilogía de Precuelas.

    En la Biblioteca del Templo Jedi nos reuniremos cada miércoles para estos Directazos en los que analizar, charlar y disfrutar entre amigos y en vuestra compañia, de cada uno de los episodios de la serie.Hoy en el día del estreno, nos ocupamos de los Episodios 1 y 2, con un equipazo de lujo: Alex Randir, Mario Pinchudo y Gorka Salgado. Además, contamos con un invitado especial: Jorge Carrón.

    ¡Qué la Fuerza y la lectura os acompañen!

  • Mi Opinión de Star Wars ⭐THE ACOLYTE⭐ Episodios 1-2

    Mi Opinión de Star Wars ⭐THE ACOLYTE⭐ Episodios 1-2

    Por Gorka Salgado

    Hoy se ha estrenado la serie de Star Wars THE ACOLYTE con el lanzamiento de sus dos primeros episodios. Situada alrededor de cien años antes de la Amenaza Fantasma, estamos en la era de la Alta República (The High Republic), una época de ralativa paz para la galaxia (si no contamos ciertos «problemillas» con los Nihil y Drengir).

    ¿Qué os ha parecido el inicio? ¿Tenéis ganas de más? Yo os lo cuento en éste directo personal.

    Que la Fuerza y la lectura os acompañen.

  • Star Wars The High Republic: Porter Engle

    Star Wars The High Republic: Porter Engle

    Por Gorka Salgado

    Porter Engle, conocido como la Espada de Bardotta, fue un Maestro Jedi y cocinero Ikkrukkiano que vivió durante la Era de la Alta República. Luciendo una barba enorme, Engle fue una vez una leyenda dentro de la Orden Jedi. Eventualmente, Engle renunció para convertirse en un humilde cocinero, y se hizo conocido por sus recetas, como el estofado de nueve huevos. Durante el Gran Desastre Hiperespacial, estuvo estacionado en el Puesto de Avanzada Jedi en Elphrona.

  • Reseña y curiosidades del cómic Star Wars #19

    Reseña y curiosidades del cómic Star Wars #19

    Escrito por Mario Tormo

    Tras la Guerra de los Cazarecompensas y huir de su enfrentamiento con Vader, Luke entiende que debe encontrar la manera de formarse como Jedi, en caso contrario no podrá ser útil a la Resistencia. Soule se despega en esta trama del evento Crimson Reign y nos regala un viaje de Luke por toda la galaxia. Sigue leyendo para conocer todos los detalles.

    • Título: Dangerous Turn
    • Escritor: Charles Soule
    • Dibujo: Marco Castiello
    • Color: Rachelle Rosenberg
    • Editado: 8 de Diciembre de 2021 (USA)
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: Marvel
    • Páginas: 32
    • Precio: 3.99 $

    Historia (con spoilers)

    La flota rebelde se reúne para planear sus próximos pasos, pero Luke cree que debe seguir su entrenamiento Jedi. Debe dejarse llevar por la Fuerza y explorar los lugares que R2 pudo extraer de su incursión en el Destructor Imperial Voluntad de Tarkin.

    El Ilum descubre que el Imperio está trabajando en algo. Arashar tiene un fuerte bloqueo Imperial así que tampoco puede adentrarse. En Lothal siente algo pero no es capaz de activarlo. Por último se dirige a la Luna Fluvial de Al’doleem, aterrizando en las Ruinas de Am’balaar.

    Allí conoce a Colli, hijo de Jogg y Mareena. El tolothiano le cuenta a Luke la historia de cómo sus padres ayudaron al Jedi Kirak Infil’a, que se estableció en el monasterio del Monte Pasvaal, y cómo éste salvó la vida de Colli y su hermana cuando Vader vino a por el Jedi como parte de la Purga.

    El Imperio sigue desde entonces minando el monte, ya que no sólo albergaba el monasterio, si no que toda la montaña era sagrada y contiene infinidad de reliquias. Luke se dirige entonces al almacén donde guardan todo lo encontrado y se hace con un holocrón con grabaciones de… Yoda.

    Opinión

    Soule se permite en su propia serie distanciarse del evento principal, Crimson Reign. El escritor afincado en Nueva York se encuentra en un momento creativo muy dulce. Tiene actualmente muchísimas tramas abiertas prácticamente en todas las eras de la saga, y en esta grapa recupera muchas de las que había ido dejando plasmadas en trabajos anteriores. Un número con muchísimas referencias y que nos abre un nuevo arco para Luke y su entrenamiento como Jedi. Esto promete.

    Marco Castiello vuelve a la saga tras debutar en el universo Leyendas en 2012 con un número de Caballero Andante, colaborar en un par de números de Purga y hacer la miniserie Rebel Heist. El Napolitano ofrece un dibujo que nos traslada a los años 70 y 80 por los trazos que parecen a lápiz y se alejan de la sensación digital que ofrece hoy en día el cómic. Podemos disfrutar de algunos de sus diseños en blanco y negro en su página de Facebook donde cuelga contenido de vez en cuando. La imagen sobre estas líneas la compartió para felicitar este último 4 de Mayo.

    Curiosidades

    Los lugares que aparecen listados en aurebesh son JEDHA (tachado), TEMPES, BRIGHTHOME, AL’DOLEEM, ARASHAR, TYTHON, CHESPEA (tachado), LOTHAL, DEVARON (tachado) e ILUM.

    Gracias al usuario de Instagram Darth Deacon podemos visualizar todo el viaje de Luke en esta serie. Una maravillosa infografía de las muchas que tiene este artista, como por ejemplo en las que nos muestra de una manera esquemática algunas batallas relevantes, o las guías de personajes o hasta de eventos completos como la de la Alta República.

    Toda la historia de Kirak Infil’a en Aldo’leem la podemos leer en la serie Darth Vader Lord Oscuro, corresponde al primer arco titulado El Elegido. Originalmente se publicó en 2017 en USA y Planeta Cómic la editó directamente en tomo en 2019 en España.

    Pudimos ver a Luke encontrarse con su primer holocron gracias a Grakkus el Hutt, que coleccionaba objetos relacionados con la Fuerza. Lo pudimos leer en la serie principal de 2015, en el Star Wars #9.

    Conclusión

    Soule tiene material de sobra para hacerse cargo de todo lo que pasa en Star Wars, y de ser capaz de hilarlo todo en un solo número. Nos quedamos expectantes por ver cómo se desarrolla este viaje de Luke para completar su entrenamiento mientras disfrutamos de la vuelta de un gran dibujante.

    Reseñas anteriores

  • Una victoria muy necesaria de los Jedi en el primer extracto de la novela Star Wars The High Republic: The Fallen Star

    Una victoria muy necesaria de los Jedi en el primer extracto de la novela Star Wars The High Republic: The Fallen Star

    Por: Kalvin SWCCMTY

    Envalentonado por la pérdida de su Maestro, el Jedi Padawan Bell Zettifar busca justicia cuando él y otros miembros de la Orden Jedi rastrean a los Nihil hasta el sistema Nefitifi. No es la venganza lo que anhela, sino la oportunidad de devolver a la República a un tiempo de paz sin temor a que otros sufran a manos de los merodeadores.

    En el extracto exclusivo de StarWars.com de Star Wars The High Republic: The Fallen Star, la próxima novela para adultos de Claudia Gray, Bell, su nueva Maestra Indeera Stokes, el Maestro Nib Assek y su Padawan Burryaga, se enfrentan contra los temibles enemigos. Aquí os dejamos el primer extracto traducido de la próxima novela, The Fallen Star, a la venta en USA el 4 de enero del 2022.

    El crucero Longbeam se introdujo en el sistema Nefitifi tan suave y silenciosamente como una aguja afilada que perfora un paño negro. Solo unos pocos millones de años antes, una estrella en este sistema previamente binario había explotado, dejando atrás una nebulosa de escala extraordinaria. Estelas de gases de color púrpura oscuro y azul oscuro entrelazados entre los planetas, radiactivos y opacos, ocultan todo el sistema dentro de remolinos de niebla.

    Muchos contrabandistas se habían aprovechado de esa niebla en el pasado.

    Los Jedi ahora creían que los Nihil también lo estaban usando. Fue su último lugar para esconderse.

    «¿Alguna señal?» La maestra Indeera Stokes le preguntó a su padawan.

    Bell Zettifar, a su lado, negó con la cabeza. “Nada en ninguna frecuencia. Está completamente silencioso ahí fuera «.

    «No debería ser». La Maestra Nib Assek negó con la cabeza, su cabello gris pintado de plata por las sombras en las que estaban. (Cuando un Longbeam funcionaba con la mitad de energía para evitar la atención, como ahora hacía este, la iluminación se atenuó en consecuencia). “Los traficantes de armas han utilizado esta parte del espacio durante mucho tiempo. Uno esperaría balizas, cargas en asteroides, algo por el estilo. En lugar de . . . nada.»

    Bell miró a un compañero padawan, el wookiee Burryaga, que estaba al lado del maestro Assek. Su mirada compartida confirmó que entendían lo que estaba implícito: el sistema Nefitifi era demasiado silencioso. No encontrar actividad aquí fue como aterrizar en Coruscant y encontrarlo desierto: prueba positiva de que algo andaba muy mal.

    Aquí solo podía significar que los Nihil estaban cerca.

    «Deben estar usando silenciadores», dijo Bell al maestro Indeera. «¿Satélites o a bordo?»

    A bordo, sospecho. Pronto lo averiguaremos «. Su Amo cuadró sus hombros; sus zarcillos tholothianos le recorrieron la espalda. Bell sintió el escalofrío de anticipación que atravesó a la cohorte Jedi a bordo; la Fuerza les estaba advirtiendo de lo que estaba por venir. La Maestra Indeera puso su mano en la empuñadura de su sable de luz. “Los otros Longbeam informan lecturas similares, o falta de ellas. Los Nihil deben estar muy cerca».

    Finalmente, acción. Una oportunidad de avanzar por el Nihil. Bell había querido esto, lo necesitaba , desde la pérdida de su antiguo maestro, Loden Greatstorm. No por venganza. Greatstorm nunca hubiera querido eso. Por el conocimiento de que Bell había hecho algo, cualquier cosa, para contrarrestar el mal que le había robado la vida a su Maestro. Los Nihil ya estaban derrotados, al parecer, la Maestro Avar Kriss parecía estar a punto de capturar a su líder, el Ojo, en cualquier momento, pero ni Bell ni el resto de la galaxia estarían en paz hasta que la amenaza hubiera desaparecido para siempre.

    La debacle en la Feria de la República de hace meses podría haber dañado la confianza en la República, y en los Jedi, en el pasado. En cambio, los Nihil ahora estaban huyendo. Se habían cambiado las tornas. Toda esta parte de la galaxia pronto estaría completamente segura una vez más.

    Una vez que todos los demás hubieran recuperado su confianza y seguridad, tal vez Bell también lo haría.

    Cuando el Longbeam atravesó otra espesa nube dorada de gases, el maestro Indeera fue el primero en decir: “Están por encima de nosotros. Casi directamente sobre nuestras cabezas «. Burryaga gruñó en asentimiento.

    Los sensores de la nave comenzaron a parpadear casi de inmediato, pero la verdadera advertencia les llegó a través de la Fuerza. Los sentidos de Bell aumentaron; sus músculos se tensaron. La preparación lo galvanizó en todos los niveles.

    Aquí viene, pensó mientras miraba por la cabina. Los gases oscuros y arremolinados de la nebulosa se volvieron translúcidos cuando el Longbeam se elevó, revelando el vientre de la nave Nihil. Bell imaginó las alarmas de advertencia en el puente de la nave, la frenética actividad mientras se preparaban para luchar, porque en este punto, sin duda, los Nihil se habían dado cuenta de que los Jedi habían venido a luchar.

    BELL ZETTIFAR Y SU NUEVO MAESTRO LIDERAN LA CARGA CONTRA NIHIL EN LAS PRIMERAS PÁGINAS DE LA PRÓXIMA NOVELA.

    Pero los Jedi habían estado preparados desde el instante en que dejaron la estación Starlight, y finalmente había llegado su momento.

    Por el maestro Loden, pensó Bell, y que nadie más pueda sufrir a manos de los Nihil como él sufrió.

    El ataque de abordaje inicial había sido diseñado precisamente para este momento: la nave nodriza del grupo Jedi se apoderó de la nave Nihil con su rayo tractor, manteniéndola firme, mientras el Longbeam en el que Bell y sus compatriotas estaban parados se inclinaba para unirse a una esclusa de aire. y bloquear varios otros. El atraque, brusco, desigual, forzado, sacudió a toda la embarcación, pero el equipo permaneció estable y alerta, reconociendo como uno el momento en que la vibración señaló su penetración en el casco.

    «¡Por la luz y la vida!» El Maestro Assek gritó mientras se lanzaban a la nave Nihil.

    Bell rara vez había sentido la Fuerza con él con tanta fuerza como lo hizo en el momento en que se precipitó hacia una serie ardiente de fuego láser, cortando el aire que lo rodeaba tan de cerca que podía sentir el calor. El olor a ozono llenó el aliento de Bell. Sin embargo, la hoja de su sable de luz desvió cada rayo láser con tanta suavidad que pareció moverse, apuntando sin ningún trabajo consciente de Bell más que una feroz concentración. A su alrededor, vio un mar de máscaras sin rostro y sin alma – Nihil disparando, dispersándose, luchando – y, avanzando hacia ellos, los Jedi rápidos y seguros.

    «¡Ahora!» El Maestro Indeera llamó a la refriega, reconociendo la advertencia de la Fuerza que todos sentían. Bell se agachó detrás de una viga de metal para protegerlo durante los segundos que le llevó ponerse el respirador. Tan pronto como lo hizo, el silbido revelador de las salidas de aire reveló que los gases venenosos del Nihil se habían desplegado.

    Demasiado tarde, pensó Bell con satisfacción. Es tu turno de llegar demasiado tarde.

    El maestro Indeera lideró la carga hacia la ingeniería, o lo que pasaba por ella, en la embarcación Nihil improvisada y con aparejo de jurado. Bell y Burryaga se colocaron directamente detrás. Dependería del Maestro Assek mantener a raya a los Nihil cerca de la esclusa de aire; El trabajo de Bell era paralizar la nave.

    Incluso corriendo a máxima velocidad, Bell podía decir que la nave estaba desvencijada hasta el punto de ser peligrosa; el interior era lúgubre, aburrido y estrictamente utilitario. ¿Qué hizo que alguien quisiera vivir así? Para unirse a los Nihil, visite el dolor y la destrucción infinitos sobre inocentes en varios sistemas, ¿y para qué? La vida en una nave oscura y húmeda arrastrándose a lo largo de los bordes del espacio, con solo la tenue chispa de las posibles riquezas futuras para proporcionar algo de luz, algo que no era vida en absoluto.

    Las maravillas de Bell solo ocuparon una pequeña parte de su conciencia, reflexiones que examinaría más tarde. El momento presente fue para completar su misión.

    El gas verde llenó los pasillos con una neblina tóxica, a la que los Jedi permanecieron inmunes gracias a sus respiradores. Sin embargo, los gases significaron que Bell sintió la puerta delante de ellos antes de verla. El maestro Indeera y Burryaga debieron haberlo hecho también, porque todos patinaron y se detuvieron en el mismo momento.

    «¿Deberíamos tocar?» Preguntó Bell. Burryaga gimió ante la terrible broma.

    La Maestra Indeera simplemente hundió su sable de luz en el mecanismo de cierre de la puerta. El resplandor caliente del metal fundido iluminó todos sus rostros con una luz naranja pálida durante los instantes que tardó la puerta en ceder. Tartamudeó al abrirse para revelar solo una tripulación esquelética, la mayoría de ellos jóvenes y desarmados, y demasiado dispuestos a rendirse.

    Ayudó a Bell, sabiendo que no tendría que quitar vidas adicionales. Lo que había que hacer, tenía que hacerse, pero el dolor que sentía por la tragedia de Loden Greatstorm seguía siendo agudo. Podría haberlo empujado en direcciones peligrosas. En cambio, estaba satisfecho con su captura, nada más.

    Me enseñaste bien, Maestro, pensó Bell en la memoria del hombre que llevaba en la mente.

    Una vez que terminaron de reunir a los prisioneros, Burryaga gimió con curiosidad.

    «Sí, también me parece un contingente de poca tripulación», dijo Bell. “¿Crees que la búsqueda del Mariscal Kriss del Ojo del Nihil los ha sacudido? Pueden tener cientos, incluso miles de desertores». No le gustaba la idea de que los Nihil escapasen a la justicia por las atrocidades que ya habían cometido, pero lo más importante era detener esas atrocidades. Si el precio de salvar tantas vidas fuera que unos pocos desertores de los Nihil salieran impunes, que así fuera.

    Hemos pasado a la ofensiva, se dijo Bell. Hemos superado a los Nihil en su propio juego. Lo hicimos por usted, maestro Loden, y por todas las demás personas que sufrieron como usted…

    Bell ni siquiera podía pensar en eso.

    Burryaga no pareció darse cuenta de la distracción de Bell, por lo que Bell estaba agradecido. En cambio, el gran wookiee negó con la cabeza y gruñó.

    «Claro, fue fácil», estuvo de acuerdo Bell. Sin embargo, no sé si fue demasiado fácil. No tiene sentido preocuparse por eso si los Nihil finalmente están colapsando».

    En eso, al menos, Burryaga estuvo completamente de acuerdo.


    Star Wars The High Republic: The Fallen Star llega el 4 de enero de 2022 y ya está disponible para preordenar. Enlace original en StarWars.com

  • Reseña y curiosidades del cómic Star Wars The High Republic: Trail of Shadows #2

    Reseña y curiosidades del cómic Star Wars The High Republic: Trail of Shadows #2

    Escrito por Mario Tormo

    En la segunda entrega de esta miniserie de la segunda ola de la primera fase de la Alta República tenemos el debut de varios personajes ya conocidos, pero sobre todo la génesis del tándem que sabemos formarían Emerick y Sian. La corrección al lado de la falta de escrúpulos. Se vienen cositas. Sigue leyendo para conocer todos los detalles.

    • Título: Chapter II: Way Down Deep in the Dark
    • Guión: Daniel Jose Older
    • Dibujo: David Wachter
    • Color: Giada Marchisio
    • Editado: 24 de Noviembre de 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: Marvel
    • Páginas: 23
    • Precio: 3.99 $

    Historia (con spoilers)

    Lina Soh presenta a Sian Holt y Emerick Caphtor. A partir de ahora van a trabajar juntos. El compañero abatido de la investigadora privada, Keefar Branto, era en realidad un agente encubierto de la República que iba tras la pista de una potente arma que un alto cargo de los Nihil está ofreciendo en los bajos fondos. Su caso y el del Jedi pueden estar relacionados.

    Juntos llegan a Efavan, en el planeta Vorzyd V, siguiendo los pasos de Arathab Fal. Pero el encuentro que tenía con otro agente encubierto acaba en tragedia. El tarnab y el supuesto comprador se ven sorprendidos por varios Nihil. Arathab ha conseguido escapar y los investigadores lo siguen hasta presenciar su encuentro con su jefe… El doctor Uttersond.

    Opinión

    Daniel nos presenta en este número las dinámicas que se van a dar entre los protagonistas. Hace un trabajo magnífico dotando a cada personaje de un rol en principio antagónico y logrando que sintamos las reticencias de Emerick como propias. Y el relato se complica, ¿los Nihil intentando hacerse con un arma que sabemos que pertenecía a Marchion Ro? ¿Uttersond intentando vender ese arma? Ya hemos visto en la serie principal, The High Republic de Marvel, que Uttersond y el Leveler estaban al servicio de Lourna Dee… Veremos cómo se encaja todo, porque por ahora nos faltan piezas para encajar el puzle final.

    Hay que destacar en el exquisito trabajo de Dave la capacidad de incluir muchísimas especies diferentes en cualquier viñeta, aunque no tengan ningún tipo de trascendencia. Es muy de agradecer esa atención al detalle. En la primera aparición de los Nihil tenemos también una buena muestra de la cantidad de detalles que podemos disfrutar en el dibujo de Wachter.

    En el apartado del color Giada Marchisio destaca por su buen hacer. En este caso resaltamos la capacidad de darle un volumen mucho más realista al dibujo, añadiendo brillos y sombras en lugares donde se podría aplicar un color plano. Buen tándem en el equipo artístico sin duda.

    Curiosidades

    Tenemos la primera aparición en cómic de Ghirra Starros, madre de Avon Starros y Senadora. Tenemos también mención a Norel Quo, ayudante de la canciller, aunque no llegamos a verlo.

    El sector Vorzyd es la primera vez que aparece en el Canon, pero en Leyendas aparece por primera vez mencionado en una noticia de la Holonet (Greyshade Proposes Gambling as Revenue, Número 52, Volumen 531 de 2002) sobre aplicar tasas a las ganancias d elos casinos del sector. De ahí que se la denomine en el cómic como el paraíso de los ajugadores.

    La contraseña que usa el agente infiltrado menciona Cato Neimoidia, de actualidad recientemente por la anunciada novela Brotherhood, que contará el episodio referido por Obi-Wan en El Ataque de los Clones.

    El chadra-fan que vemos en la página final de la grapa es, a falta de confirmación oficial, el doctor Uttersond. Su primera aparición en cómic fue en el Star Wars Adventures #6 (2020), aunque ya sabíamos que era el responsable de los cuidados de Mari San Tekka por el libro Luz de los Jedi. Pero en la segunda ola parece que ha adquirido el rol de cuidador del Nivelador. Recientemente lo hemos visto en ese papel en el The High Republic #10.

    Conclusión

    El nudo se afloja y se vuelve a apretar en este número. Hemos asistido por fin a la formación de un duo que estamos seguros dará que hablar. Pero el final nos ha dejado tan sorprendidos como confundidos. Habrá que esperar al siguiente número. Aunque ya hay portada del Trail of Shadows #5, que será el último, y… Bueno, se acaba la Fase 1 y lo que parece claro es que la Baliza Starlight no va a acabar bien.

    Reseñas anteriores

  • Reseña y curiosidades del cómic The High Republic Adventures #10

    Reseña y curiosidades del cómic The High Republic Adventures #10

    Escrito por Mario Tormo

    Nuestros protagonistas no han conseguido evitar el ataque al templo Jedi de Takodana, ¿habrán sobrevivido a la explosión? Qort ha perdido su máscara… Sigue leyendo para descubrir más sobre el pasado de este aloxian y su futuro más inmediato y sorprendente.

    • Guión: Daniel José Older
    • Dibujo: Toni Bruno
    • Color: Rebecca Nalty
    • Título: Back Together and Away Again III
    • Editado: 17 Noviembre 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: IDW
    • Páginas: 32
    • Precio: 3.99 $

    Historia (con spoilers)

    La explosión en el templo Jedi de Takodana ha causado grandes destrozos, entre ellos la máscara de Qort, y las naves Nihil están llegando para concluir el ataque. Pero el aloxian, recordando las enseñanzas de Sav Malagán, hace de tripas corazón y con su nuevo rostro saca fuerzas de flaqueza para acabar él solo con toda la flota de piratas que pretendían dar la puntilla final al puesto de avanzada junto al castillo de Maz Kanata.

    Al volver con sus compañeros padawans, todos reciben a Qort con tanta sorpresa como alegría al ver su verdadera apariencia y su nueva capacidad de pronunciar ciertas palabras en básico. Pero no lejos de allí vemos a Krix Kamerat recibiendo a Sabata Krill, ha conseguido escapar de Takodana tras destruir el templo Jedi. El humano le felicita y le promete que gracias al nuevo plan de Marchion Ro, acabarán con los Jedi y la República…

    Opinión

    Daniel José Older sabe darles su propia voz a los personajes y en este número vuelve a hacer su magia con Sav Malagán. En apenas un par de viñetas es capaz de darnos una profundidad mucho mas interesante y personal de un personaje que hacía su primera aparición en el The High Republic Adventures #8, el primero de este nuevo arco. Y además de regalarnos una fugaz nueva (a la vez que vieja) aparición de Yoda, nos desarrolla también a Qort hacia su nueva «evolución» (como si de un Pokémon se tratase). El aloxian deja atrás su antiguo caparazón y se revela como un poderoso Jedi digno aprendiz de su otrora maestra Sav.

    Y retomando este paralelismo entre maestra y aprendiz Toni Bruno hace maravillas con los lápices. Nos muestra de manera muy dinámica y tal y como lo vimos en el #8 a Qort emulando a Sav haciendo frente a todo un Strike Nihil. Pero no sólo se luce en las escenas de acción, si no que el italiano nos ofrece unas imágenes bellísimas de Takodana y su vegetación con las viñetas que muestran a Qort, Yoda, Maz y Sav. Esa página con Qort despidiéndose de sus antiguas cuidadoras es adorable. Mención especial para Harvey Tolibao, como bien apunta DJO, por ser el diseñador original de la cara de Qort.

    La luminosidad de los colores de Rebecca Nalty es apabullante. Nos sumerge en un universo muy, muy colorido, de grandes y agradables contrastes cromáticos. La irlandesa tiene un estilo rabiósamente eléctrico que le imprime una vida al dibujo que favorece muchísimo a esta serie que está pensada para un público infantil/juvenil, pero que sirve como un soplo de aire fresco para los lectores más adultos.

    Curiosidades

    Muy divertido ver caer de nuevo a ese Nihil aleena, primero a manos de Sav y luego a las manos de Qort. Imágenes de The High Republic Adventures #8 y The High Republic Adventures #10.

    Ver a Yoda reclutando a los «younglings» es una buena manera de recordar su función durante muchos años para lo orden Jedi. Algo que no sólo hemos visto en esta serie, si no que también lo vimos en El Ataque de los Clones.

    Como ya os venimos contando desde finales de Septiembre, IDW Publishing va a perder la licencia de Star Wars, y los últimos números que va a publicar son el #14. Older nos confirmaba hace poco que el último número de la Fase 1 es el Star Wars Adventures #13 y que no nos preocupemos porque todo va de acuerdo al plan.

    Conclusión

    Cerramos este arco de tres números habiendo disfrutado del desarrollo para el personaje de Qort y de ver a Maz Kanata. En el siguiente número damos de nuevo la bienvenida a Tolibao con cierta pena, ya que el dibujante Toni Bruno nos ha encantado. Su estilo tan dinámico, sencillo, y a la vez repleto de detalles le va genial a esta serie. Para Diciembre debería llegar el Star Wars Adventures #11.

    Reseñas de números anteriores

  • Nuevo relato de The High Republic: Errores del Pasado (Parte Uno). Traducción exclusiva.

    Nuevo relato de The High Republic: Errores del Pasado (Parte Uno). Traducción exclusiva.

    Traducido por Mario Tormo

    Anteriormente:

    La galaxia se tambalea tras el devastador ataque de los Nihil en la Feria a la República en Valo. El caos reina a medida que los anárquicos maleantes hacen notar su presencia en sistemas a lo largo y ancho del espacio. Mientras tanto la Baliza Starlight siente la llamada del deber para ser el centro neurálgico de la misión de contraataque coordinada de la República….


    Starlight:
    Errores del Pasado
    (Parte Uno)

    Velko Jahen dejó escapar un largo suspiro mientras cerraba el canal de comunicación con el centro de control principal de la Baliza Starlight. Acababa de supervisar otro despliegue (el tercero del día) de Vectores Jedi, los elegantes cazas acoplados a los hipermarcos triangulares que les permiten dar el salto a la velocidad de la luz. La deriva, comandada por el Jedi froziano Nooranbakarakana, iba a toda velocidad a ayudar a la mariscal Kriss, que en ese momento estaba inmersa en una batalla contra asaltantes Nihil en el sistema Magaveene.

    La vida no había sido precisamente tranquila desde que Velko fue destinada a la Baliza, pero los últimos meses habían rozado el caos. La Operación Contraataque era la respuesta oficial a la atrocidad de Valo, donde los Nihil habían arrasado la Feria de la República. Starlight era el núcleo de la acción, siendo la plataforma de despegue de docenas de misiones para sacar a los Nihil de dondequiera que se escondieran. Los días de Velko, así como la mayoría de sus noches, consistían en coordinar diversos ataques, actuando en gran medida como enlace entre los Jedi y las distintas fuerzas de la República. Había prosperado al principio, ya que las intensas emociones vividas en la estación le recordaban su anterior vida en las trincheras de Soika, pero ahora la adrenalina empezaba a agotarse. En este momento tenía cansados hasta los huesos.

    Velko comprobó su cronómetro. Pasarían otras cuatro horas antes de que pudiera desplomarse sobre su litera. Tal vez podría tomar un café rápido en el vestíbulo antes de que llegara la siguiente crisis. Pero la vibración de su comunicador le indicó que eso no iba a suceder.

    — Aquí Jahen –dijo, tratando de apartar el cansancio de su voz mientras respondía la llamada.

    — Administradora, ¿está ocupada?

    Velko trató de suspirar sin que se percibiera al escuchar a Ghal Tarpfen, la Jefa de Seguridad de la República en la Baliza. Vaya pregunta para empezar. ¿Quién no estaba ocupado estos días?

    — ¿Qué necesita jefa?

    — Hay una… pelea en la bahía del hangar cuatro.

    — ¿Una «pelea»?

    — ¿Puede pasarse por aquí? ¿Ahora mismo?

    Velko se pellizcó el puente de la nariz. Un dolor de cabeza se estaba formando detrás sus ojos.

    — ¿Es que nadie es capaz de…

    La mon cala no la dejó terminar.

    — Iría yo, pero estoy procesando a los prisioneros Nihil traídos por el Escuadrón Firebird.

    — ¿Cómo va eso?

    — Bien –respondió Tarpfen–. Sólo llevo dos docenas de retraso, lo cual es mejor que ayer. Lo último que me hace falta es ir hasta la bahía cuatro…

    — Cuando pase por la siguiente sección.

    — Todo tuyo. Diría por favor pero… –Velko no pudo evitar sonreír.

    — Pero te provocaría un sarpullido.

    — Eso y el ormachek a la parrilla. Así que ¿podrías?

    La relación de Velko con Ghal había sido difícil al principio, pero ambas habían ido estrechando lazos últimamente, unidas por la crisis desatada tras Valo. Aún no diría que son amigas, pero se están acercando a ese punto.

    — Estoy de camino –dijo, dirigiéndose hacia las puertas–. Pero me debes una.

    ***

    Vaya que si le debía una Tarpfen…

    La «pelea» resultó ser una discusión entre un navegante espacial visitante y un trandoshano muy particular. Se supone que los Jedi deben mantener la calma y el control en todo momento, pero no había dudas de la cara de indignación que mostraba el rostro verde del maestro Sskeer. Cuando Velko lo divisó, el corpulento trandoshano estaba abriendo de cuajo las tapas de unos contenedores de carga con su único brazo. El otro (aunque ya estaba volviendo a crecer) lo había perdido en una batalla antes de que Velko llegara a Starlight. Sskeer era conocido por ser una fuerza bruta con la que tener cuidado en el mejor de los casos. Pero la situación empeoró mucho más, ya que Velko reconoció no sólo la nave ante la que el trandoshano se alzaba, sino también al comerciante con el que estaba discutiendo.

    — ¿Vane?

    La última vez que había visto a Vane Sarpo, el vuman estaba cubierto de barro procedente de los campos de batalla de Soikan, con un bláster de repetición 599 en las manos y una herida que sangraba profusamente encima del ojo izquierdo. Ahora solo quedaba la silueta de una cicatriz en su frente, y su sucio uniforme de combate había sido reemplazado por una lujosa camisa de seda que combinaba perfectamente con el color de los tatuajes azul eléctrico que cubrían su rostro, el elaborado patrón de líneas y símbolos había crecido considerablemente desde la última vez que se habían encontrado.

    — ¡Velko! –Exclamó Vane. Sus oscuros ojos se iluminaron cuando la vio–. Velko Jahen. En nombre de Vuma, ¿qué estás haciendo aquí?

    — Pensé que el uniforme daría una pista –dijo cruzando los brazos.

    — Te sienta realmente bien –dijo mirándola de arriba abajo. Todavía quedaba algo del viejo carisma de Sarpo, aunque muchos (incluido Dagni, el confidente más cercano de Velko en la Fuerza de Liberación) lo consideraban más zalamero que encantador.

    — ¿Conoces a este … individuo? –Siseó Sskeer, su voz silbaba aún más de lo habitual.

    — Por supuesto –contestó Vane con una sonrisa descarada sin dejarla responder–. Somos antiguos…

    — Amigos –Velko interrumpió rápidamente ya que no quería descubrir qué secretos estaba Vane a punto de revelar frente a los Jedi.

    — Más que eso, diría yo –dijo Vane frunciendo los labios.

    — Combatimos juntos –explicó, ignorándolo–. Durante la guerra civil en mi mundo natal.

    Sskeer examinó al vuman con desconfianza.

    — Él no es Soikan.

    — Y tú eres una persona muy observadora… Quiero decir, lagarto… Es decir… ¿Cómo te llamo?

    — Jedi –retumbó la respuesta.

    Vane rió entre dientes, completamente ajeno a la frustración de Sskeer o la incomodidad de Velko.

    — Supongo que era un… Soldado de fortuna.

    Uno de los labios de Sskeer se curvó mostrando una hilera de dientes afilados.

    — Un mercenario.

    — Pero ya no –le contestó Vane–. Ahora soy un humilde comerciante, junto con Crune, que está allí –asintió con la cabeza a una peasle notablemente nerviosa que estaba haciendo todo lo posible para sellar las cajas que Sskeer había estado investigando. Velko no podía culpar a la pequeña insectoide por estar asustada. Los peasles eran seres tímidos en su mayor parte, propensos a enrollarse como una bola a la primera señal de problemas. Y un maestro Jedi descontento definitivamente contaba como un problema.

    — ¿Qué son? –Dijo Velko, metiendo la mano en la caja más cercana y extrayendo una pequeña estatuilla de plástico.

    — Son un insulto –le informó Sskeer, luciendo como si no pudiera decidir entre aplastar el ofensivo artefacto o lanzarlo por la esclusa de aire más cercana.

    — Son arte –dijo Vane, acercándose para quitarle la estatua de las manos a Velko. Ella la apartó bruscamente, dándole la vuelta. La figura era de una mujer con cabello largo y rubio que sostenía en alto una espada resplandeciente, con una túnica ondeando detrás de ella de la manera más melodramática posible.

    — ¿Se supone que es…?

    — La maestra Jedi Avar Kriss –dijo Vane con orgullo–. La mismsíma Heroína de Hetzal. ¿No son geniales? Las he conseguido directamente del escultor snivviano más talentoso de Cadomai Prime. En serio, el tipo es un genio. Basta con verlas.

    Rebuscó en la caja y sacó un modelo de nave espacial que le resultaba familiar y casi cómicamente erróneo.

    — ¿Un Vector Jedi? –Dijo Velko.

    — Totalmente.

    — Un Vector Jedi con seis alas.

    Vane miró extrañado sus productos.

    — ¿Cuántas se supone que deben tener?

    — No importa si tienen cuatro, seis o setecientas –gruñó Sskeer–. No se van a vender en esta estación.

    — ¿Pero por qué? –Preguntó Vane, abriendo los brazos abarcando todo el hangar–. Mira este lugar. Aquí viene gente de todo el Borde Exterior, ¿y qué buscan?

    — Ayuda –le respondió el trandoshano.

    — Error –Sarpo llegó incluso a señalar a Sskeer en medio de su pecho de barril–. Para veros a todos vosotros. ¡Ver a los Jedi! Y qué mejor que llevarse un recuerdo de su viaje. De hecho estoy seguro, mi dientudo amigo, que podría hacer rápidamente una estatua tuya. La gente se volvería loca por ella. En serio, volarían de los estantes.

    El corazón de Velko se hundió aún más cuando Vane miró el muñón vendado de Sskeer.

    — ¿Le digo que le ponga un brazo o dos?

    ¡Por las estrellas vivas! ¿En qué estaba pensando?

    Velko se interpuso entre ellos cuando el trandoshano dio un peligroso paso hacia el comerciante.

    — Maestro Sskeer. Déjeme ocuparme de esto.

    El Jedi realmente gruñó desde lo más profundo de su garganta.

    — No quiero ver esas cosas en ninguna de las tiendas de ninguno de los vestíbulos. No deben venderse en Starlight ni en ningún otro lugar.

    — Bien –dijo Vane detrás de ella–. Lo entiendo. No habrá estatuas –hubo entonces una pausa y un susurro, aunque en realidad Velko no quiso darse la vuelta–. Pero, ¿qué tal una taza de recuerdo?

    ***

    «¿Qué tal una taza de recuerdo?»

    Velko miró el objeto de cerámica barato sobre la mesa frente a ella, una imagen asimétrica de la Baliza Starlight representada bocabajo.

    Vane tomó un trago de cerveza.

    — Valió la pena intentarlo. ¿Qué le pasa a ese tipo de todos modos? Yo creía que los Jedi eran uno con el universo –Vane ilustró su punto de vista moviendo sus largos dedos frente a su cara–. Pensé que me iba a arrancar los brazos.

    — Cuanto menos menciones los brazos, mejor –enfatizó Velko, frotándose la nuca–. Sskeer es… Un caso especial. Bajo toda esa bravuconería él está…

    — ¿Si?

    Sacudió la cabeza, mirando hacia el techo abovedado.

    — En realidad no tengo ni idea. ¿Cascarrabias? ¿Irritado?

    — ¿Porculer..

    — ¿Otra ronda? –Velko se sobresaltó ante la repentina interrupción del droide camarero que se había acercado a ellos.

    — Para mí no –dijo, antes de agregar rápidamente–. Y tampoco para él. No nos vamos a quedar.

    Vane soltó aire mientras el camarero continuaba hacia la mesa de al lado.

    — Aguafiestas.

    — Tienes suerte de que no te haya ordenado salir de la estación inmediatamente.

    — ¿Y perderte el placer de mi compañía? –Vane le ofreció su mejor sonrisa. La misma sonrisa que la había metido en todo tipo de problemas en el pasado–. No harías eso, no después de todo este tiempo.

    Ella trató de no devolverle la sonrisa. Era bueno verlo, y aún mejor detenerse a tomar el descanso que se había estado prometiendo a sí misma durante al menos tres ciclos de trabajo. Habían venido a Unity, el bar con bebida de grifo favorito de Velko en la estación, un bullicioso abrevadero a los pies de la torre del comerciante. La enfermera Okana le había descubierto el lugar poco después de la llegada de Velko, y era una buena alternativa a los bares frecuentados por el personal de la República, lo que significaba que podían relajarse sin preocuparse por el trabajo. Al menos esa era la idea. Habían pasado semanas desde que Velko probó por primera vez lo que se había convertido rápidamente en su bebida favorita, un Cohete Teralov aderezado con olap fresco de los bio-jardines de la estación. Una bebida ciertamente extravagante que Vane ahora contemplaba con cierta diversión.

    — ¿Qué diría tu escuadrón si te vieran con eso?

    Velko tomó otro sorbo.

    — Probablemente me acusarían de deserción. Los mejores de Soikan solo toman ron gagic.

    La forma en que la miraba la hizo sonrojarse de nuevo.

    — ¿Eres feliz aquí Vel?

    Asintió.

    — Por supuesto.

    — Pareces cansada.

    — Y tú estás más colorido que nunca –dijo, señalando las líneas azules en su rostro–. Pensé que no te ibas a hacer más tatuajes.

    Su sonrisa vaciló por un segundo mientras se frotaba la mejilla estampada.

    — Ya sabes como soy. Siempre me gusta destacar entre la multitud.

    Ella estaba a punto de preguntarle si se encontraba bien, pero él centró la conversación en ella.

    — De todos los lugares posibles, me sorprende verte en este. Usando ese uniforme, jugando a ser una diplomática con los Jedi.

    — Estoy haciendo mucho más que eso.

    — No lo dudo, pero… Después de todo por lo que pasamos en los campos de Dionas, ¿no prefieres descubrir la galaxia en lugar de estar encerrada en un único lugar?

    De primeras Velko no supo qué decir, pero una vez comenzó a responder, las palabras no paraban de brotar.

    — La sensación es que esto es relevante, ya sabes, el trabajo que estamos haciendo aquí, especialmente tras Valo. La gente busca ayuda en Starlight, no solo por los Jedi, sino porque ofrecemos certeza en una galaxia cada vez más incierta. Bien sabes lo que hay ahí fuera en este momento Vane. La gente está asustada, realmente asustada, por primera vez en años.

    — Lo pillo pero, ¿por qué tú Vel? ¿Es realmente lo que tú quieres…

    Paró bruscamente, haciendo una mueca de dolor, y se llevó la mano a la frente.

    — ¿Vane?

    Forzó una sonrisa avergonzada.

    — Lo siento… –dijo frotándose la sien–. Dolor de cabeza. Debe ser la luz de aquí. Ha pasado tiempo desde que estuve en un lugar como este…

    Velko frunció el ceño. Siempre sabía cuándo Vane no decía la verdad… O cuándo estaba distraído. Mientras hablaba sus ojos se posaron en su hombro, mirando intensamente algo (o alguien) detrás de ella.

    Se volvió para ver a una impresionante zeltron sentada en la barra junto a un enorme houk casi tan imponente como Sskeer. La zeltron estaba mirando hacia atrás.

    Velko dejó su bebida, sacudiendo la cabeza. ¿Cómo podía haber sido tan estúpida? El vestuario de Vane podía haber cambiado, pero sus hábitos obviamente no… Ni sus ojos curiosos. Si has sido jugador, serás siempre jugador.

    Se puso de pie y se atusó la túnica de un tirón fuerte.

    — Debería haberte dejado con Sskeer. Me largaría si fuera tú.

    Su atención volvió hacia ella.

    — ¿Perdona?

    — Tu nave…

    — La Corazón de Rapscallion.

    — Creo que te vas a encontrar con que tu permiso de atraque acaba de caducar.

    — ¿Estás de broma?

    — Debería llevarte solamente treinta minutos desembarcar. Veinte si te das prisa.

    — ¿Cómo? Espera… ¡Vel!

    Pero Velko ya se estaba marchando.

    — Así es la Administradora Jahen –dijo bruscamente cuando las puertas del Unity se abrieron y salió furiosa.

    ***

    Velko necesitó la mayor parte de los veinte minutos que le había dado a Vane para calmarse, y luego sólo un par de segundos para sumirse en la vergüenza. ¿En qué había estado pensando? ¿Revocar los privilegios de atraque del tipo sólo porque había mirando a una hermosa zeltron? Vane siempre había sido un mujeriego, incluso cuando estaban en primera línea. Entonces no le había importado. Incluso le parecía bien. Lo último que hubiera necesitado era una relación en medio de una zona de guerra, por lo que su informal, sin ataduras, fuera-lo-que-fuera, le había venido bien. Entonces, ¿por qué reaccionaba tan mal ahora? Debía estar más exhausta de lo que pensaba.

    Afortunadamente los registros mostraban que la Corazón de Rapscallion aún no se había ido. Lo mínimo que podía hacer era disculparse. Pero cuando regresó a la bahía 4 del hangar Vane Sarpo no estaba solo. Podría haberse esperado encontrárselo con la zeltron, pero no al houk que estaba husmeando dentro de una de las cajas. Pero eso fue hasta que vio a Velko abriéndose paso a través de las naves atracadas, y cerró la tapa de golpe. El ruido repentino sorprendió tanto a Clune que de inmediato se hizo una bola.

    — ¡Velko! –Exclamó Vane quizá demasiado fuerte, levantando las manos como para alejarla–. Me voy. Lo prometo. Yo solo…

    Sus palabras se apagaron y Velko sintió un nudo en el estómago, un instinto en el que había aprendido a confiar no solo con respecto a Vane, sino con cualquiera que no estuviera diciendo la verdad.

    — Abre la caja –ordenó bruscamente.

    — No es necesario –dijo Vane–. Este amigo mío tan solo estaba mirando para ver si podía quitarme algo del merchandising de encima, pero como señaló tu amigo Sskeer, es basura.

    — Sí –murmuró el houk, haciendo como que se daba prisa–. Un montón de basura antigua.

    Algo no encajaba. Velko se abalanzó sobre la caja más cercana y quitó la tapa.

    — Vel, ¡no!

    Y ahora houk estaba prácticamente corriendo, pero ¿por qué motivo? ¿Una caja de mercancía Jedi cutre? Eso no tenía ningún sentido… A menos que…

    Velko metió la mano en la caja y cogió la bandeja superior de estatuillas. Se desprendió fácilmente, revelando más baratijas debajo. Tiró la bandeja a un lado y los adornos de plástico repiquetearon en la cubierta mientras alcanzaba la siguiente tanda. Esta vez Vane no intentó detenerla. En cambio, cogió a Clune y corrió hacia la rampa de la Rapscallion. Velko jadeó cuando vio lo que se escondía debajo de los recuerdos.

    — ¡Vane! ¡Detente ahí!

    Vane no hizo caso mientras subía por la rampa. Con un gruñido de esfuerzo, Velko tiró la bandeja y las estatuillas baratas volaron por todas partes, aterrizando a los pies de Vane. El vuman tropezó y al caer Clune rodó de sus manos. Velko lo alcanzó en un instante, retorciendo su brazo para que no pudiera escapar.

    — ¿Qué has hecho? –Bufó ella mientras él forcejeaba.

    — Más de lo que cualquiera de nosotros hubiera esperado –siseó una voz desde atrás.

    Era Sskeer, con el sable de luz encendido mientras conducía a houk, ahora esposado, hacia ellos, con Ghal Tarpfen a su lado.

    — Sskeer hizo algunas averiguaciones –dijo la mon cala mientras Velko ayudaba a Vane a ponerse de pie–. Resulta que el CDR lleva un tiempo con la Corazón de Rapscallion en el punto de mira.

    — Puedo explicarlo –dijo Vane, que ya no intentaba librarse de la sujeción de Velko.

    — ¿Sí? –Dijo Velko, empujándolo hacia la caja abierta–. Tal vez puedas empezar con esto.

    Lo empujó dentro del contenedor, por lo que se vio obligado a mirar hacia los estantes de blásters que habían estado escondidos debajo de los suvenires.

    — Eso es sencillo –siseó Sskeer, echando a Vane una mirada fulminante–. Tu amigo ha estado haciendo contrabando de armas… Para los Nihil.

    CONTINUARÁ…


    Hasta aquí esta primera parte del nuevo relato escrito por Cavan Scott. En el siguiente número, la Star Wars Insider 206, tendremos la resolución de esta aventura en la que Sskeer y Velko Jahen han descubierto que un antiguo amigo de la última parece ser un contrabandista de armas para nada más y nada menos que… ¡los Nihil! Si quieres leer los anteriores relatos puedes hacerlo aquí: