Etiqueta: The High Republic

  • 9 héroes de Star Wars The High Republic que no son Jedi

    9 héroes de Star Wars The High Republic que no son Jedi

    Traducido por Spectre Juan

    Gerente de proyectos. Técnico. Piloto. Puede que no posean el título de Jedi o tengan increíbles poderes de la Fuerza al alcance de la mano, pero estos valientes héroes tienen su propia valentía y habilidades vitales para la galaxia muy, muy lejana. Ya sea que estén salvando vidas con su pensamiento rápido, trabajando sin descanso para unir la República o simplemente decidiendo hacer lo correcto, estas nueve personas comunes marcaron una diferencia extraordinaria en la Alta República.

    Conozcamos a estos héroes cotidianos.

    Advertencia: le siguen algunos spoilers leves de la primera y segunda oleada de la High Republic.

    Affie Hollow

    Affie Hollow, de diecisiete años, era la copiloto de La Nave, un crucero contratado para llevar a un grupo de Jedi al Faro Starlight. Llevaba un overol, pulcro y planchado, con una insignia en forma de estrella en la manga. La Nave era transporte del Gremio Byne, que estaba dirigido por la madre adoptiva de Affie.

    Cuando los escombros en el hiperespacio cortaron su ala, Affie reparó el regulador de coaxium antes de que La Nave volara en pedazos. Llegaron en una pieza a una estación espacial cercana. Ni la tripulación del transporte ni sus pasajeros estaban preparados para lo que encontrarían allí. Antes de escapar, Affie arriesgó valientemente su propia vida para salvar a los Jedi. Cuando se enteró más tarde de que su madre adoptiva estaba poniendo en peligro a los miembros del Gremio a propósito, se necesitó aún más coraje para hacer lo correcto y enfrentarla.

    Joss y Pikka Adren

    La pareja felizmente casada Joss y Pikka Adren eran gerentes de proyectos con experiencia en trabajos de construcción a gran escala, como la estación espacial Faro Starlight. Después de terminar su trabajo allí, y evitar un problema de gran magnitud, la pareja estaba haciendo planes para unas merecidas vacaciones cuando ocurrió un desastre aún mayor.

    Joss y Pikka tenían experiencia y estaban dispuestos a hacer lo que fuera necesario para hacer el trabajo. Arriesgaron sus vidas y se ofrecieron como voluntarios para ayudar durante el desastre hiperespacial sobre el planeta Hetzal. A bordo de la nave Longbeam Aurora III, los Adren se unieron a los Jedi para una maniobra precaria que salvó miles de millones.

    Avon Starros

    Avon Starros fue una inventora e hija de una política de Coruscant. Una chica con una vena rebelde, a Avon no le gustaba que le dijeran que no. Ella usó su mente científica y talento de ingeniería para trabajar en ideas como crear plantillas de zapatos antigravedad y reprogramar un droide para que formase su propia personalidad. Le encantaba saber no solo cómo funcionaba algo, sino por qué, y a veces hacía todo lo posible para averiguarlo.

    La Caballero Jedi Vernestra Rwoh fue asignada para vigilar a la traviesa inventora. Cuando un complot de Nihil dejó varados a los Jedi, Avon y otros en un peligroso planeta, el ingenio de Avon (y el droide reprogramado) ayudaron al grupo a enviar una señal a la República para un rescate. Y su amabilidad ayudó a consolar a sus nuevos amigos.

    Canciller Lina Soh 

    Lina Soh dedicó su carrera política a traer luz a la galaxia. Siendo Canciller supervisó varios proyectos como parte de su iniciativa de «Los Grandes Trabajos«. Uno de ellos fue la construcción del Faro Starlight; otros incluyeron la mejora de los enlaces de comunicaciones, el desarrollo de instalaciones médicas y de bacta, y la organización de la Feria de la República en Valo. Ella creía que la unidad era la clave para lograr todos estos nobles objetivos.

    Lina siempre estaba acompañada por sus leales targones, grandes bestias felinas, llamadas Matari y Voru. Encontró consuelo en su compañía.

    Rhil Dairo

    La respetada periodista de la HoloRed Rhil Dairo se encontró con un asiento de primera fila cuando el desastre golpeó la Feria de la República. Originalmente, con la misión de cubrir al Maestro Jedi Stellan Gios, el ataque de Nihil a Valo se convirtió en la historia de la época, y Rhil estaba allí registrándolo todo.

    Rhil comenzó su carrera como reportera en Cardota. Más tarde se convirtió en una periodista experimentada tan dedicada a su trabajo que se hizo un implante de lente cibernético. Su compañero, el droide cámara T-9, tenía una lente a juego y un vínculo neuronal directo con Rhil.

    Rhil no era propensa a la hipérbole; ella era inquisitiva y observadora. También es resistente, una cualidad que necesitaba cuando los Nihil atacaron.

    Keven Farr 

    Innumerables vidas fueron salvadas por un plan poco convencional por un brillante técnico de Hetzal Prime llamado Keven Farr. Creía en los sistemas y las reglas y disfrutaba trabajando con ellos.

    Durante el desastre del hiperespacio, Keven monitoreó los flujos de datos para rastrear el daño del impacto. En lugar de evacuar de su planeta aparentemente condenado, Keven se quedó en su puesto y decidió transmitir los esfuerzos de rescate por toda la galaxia. Quería que su hogar fuera recordado. La gente de cientos de mundos vitoreó al ver a los Jedi unirse para salvar a Hetzal.

    Una vez que pasó la amenaza inmediata, Keven sugirió vincular miles de navidroides para predecir dónde podrían emerger los escombros del hiperespacio a continuación. La matriz manipulada de cualquier forma funcionó y Keven pudo determinar qué sistemas estarían en peligro a continuación.

    Sylvestri Yarrow

    La feroz e independiente capitana de transportes Syl Yarrow no tuvo una vida fácil. Después de la pérdida de su madre, ella luchó para llegar a fin de mes en su negocio de transportar carga a través de la galaxia. Para colmo, se vio obligada a abandonar el Switchback, su nave, y su carga útil cuando se encontró con los Nihil en un sector del espacio poco utilizado.

    Su determinación de recuperar su barco la llevó a Coruscant y a una aventura completamente inesperada. A la exaltada piloto no le gustaba depender de nadie, ni siquiera de los Jedi, pero estaba dispuesta a hacer lo que fuera necesario para recuperar su nave.

    Una de las compañeras más confiables de Syl era Beti — su rifle bláster modificado.

    Velko Jahen

    Si necesitaba hacer algo en el Faro Starlight, Velko Jahen era la persona que podía hacerlo.

    Velko, trabajadora administrativa de la estación, obtuvo mucho más de lo que esperaba cuando aceptó el trabajo. Desde una pelea durante el simposio de la Alianza Agrícola Galáctica hasta encontrar al culpable de un intento de asesinato, nunca hubo un día aburrido en la estación espacial.

    Estaba acostumbrada a una vida agitada. Velko pasó la mayor parte de sus días ante Starlight en las trincheras, librando una guerra interminable en su planeta natal de Soika. Era dedicada, confiable y sensata, y los Jedi tuvieron suerte de tenerla.

    Visite el centro oficial de Lucasfilm para conocer todo lo relacionado con Star Wars: La Alta República en StarWars.com/TheHighRepublic.

  • Reseña y curiosidades del cómic Life Day

    Reseña y curiosidades del cómic Life Day

    Escrito por Mario Tormo

    Llegan cuatro nuevos relatos ambientados en el Día de la Vida. Después de publicarse la antología de relatos Life Day Treasury el escritor Cavan Scott nos ofrece otro pequeño compendio de historias. Y ayudado de otros escritores como Justina Ireland que aporta un relato de la Alta República con el wookiee Burryaga como protagonista. Sigue leyendo para conocer todos los detalles.

    • Guión de la historia principal: Cavan Scott
    • Dibujo de la historia principal: Ivan Fiorelli
    • Color de la historia principal: Chris Sotomayor
      • Deck the Halls
        • Guión: Justina Ireland
        • Dibujo: Georges Jeanty
        • Tinta: Victor Olazaba
        • Color: Pete Pantazis
      • Paid on Delivery
        • Guión: Steve Orlando
        • Dibujo: Paul Fry
        • Color: Alex Sinclair
      • Gift of Light
        • Guión: Jody Houser
        • Dibujo: Kei Zama
        • Color: Ruth Redmond
    • Fecha: 24 de Noviembre de 2021 (USA)
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: Marvel
    • Páginas: 32 (grapa)
    • Precio: 4.99 $

    Historia (con spoilers)

    Han y Chewie llegan a Batuu para celebrar el Día de la Vida invitados por su amigo Reeg Brosna, pero nada más llegar empiezan los problemas. El Kanjiklub los estaba esperando.

    Pero el Día de la Vida no ha sido nunca tranquilo.

    En los tiempos de la Alta República Attichitcuk pidió ayuda porque algo estaba alterando la energía del planeta. Nib Assek y su padawan Burryaga acuden y descubren que un misterioso vendedor les había proporcionado semillas de Drengir. Uniendo fuerzas los Jedi y los wookiees consiguen acabar con la amenaza justo cuando las plantas estaban despertando.

    Chewie y Han ya tuvieron también en Lessa-7 hace unos años un encontronazo con unos trandoshanos. Fueron al planeta para cerrar un acuerdo de armas para Jabba, pero descubrieron que los traficantes habían invadido el planeta, otrora wookiee, y esclavizado a su población. Después de liberar a su pueblo Chewbacca descubre que esta el lugar lo utilizaban para fabricar medicinas a partir de los jugos gástricos de sarlaccs.

    La historia en Kudo tiene a los rebeldes intentando ofrecer ayuda y reclutar en el planeta, pero un agente del ISB (BSI, Buró de Seguridad Imperial) parece haberlos descubierto. Para deshacerse de él R2-D2 y C-3PO patrullan las calles ayudados por cánticos de los niños para detectar al imperial y tenderle una emboscada. Con la ayuda de Chewbacca consiguen su objetivo y celebrar el Día de la Vida.

    De vuelta a Batuu nuestro contrabandista favorito une fuerzas con Oga Garra para poner fin a la amenaza del Kanjiclub y acabar la celebración en la cantina.

    Opinión

    Cavan Scott desarrolla alguna de las historias que no entraron en la antología Life Day Treasury. Es muy divertido poder ver a Han y Chewbacca de nuevo en una aventura en Batuu, ver a Oga en acción y que el día de la vida de el salto a lo grande desde el infame Holiday Special al canon actual.

    La historia de Justina ambientada en la Alta República tiene como mayor aliciente ver a Burryaga ir a Kashyyyk junto con Nib Assek, donde conocen al padre de Chewbacca. Pero resulta algo confuso ver que los Drengir parecen más una especie de parásitos con forma de cangrejos que las plantas que hemos visto anteriormente. Nos gusta la historia de todas maneras aunque quizá la inclusión de este relato no está para nada justificada, ya que no sabemos quién sería el narrador, cosa que en las otras, al tener implicados a Han o Chewie, se pueden justificar. Quizá si el wookiee se la hubiese contado a Solo, porque a su vez se la contó su padre…

    Steve Orlando, premiado escritor de cómics y habitual de DC para personajes tan icónicos como Batman, hace su primera incursión en esta galaxia con una historia con los clásicos temas de wookiees esclavizados por trandoshanos, Han y Chewie llegando para salvar el día y ¡hasta un sarlacc! Esperamos verle de nuevo en la saga.

    Jody Houser por su parte regresa después de hacer las adaptaciones de Rogue One o Thrawn con un relato ambientado tras la destrucción de la Estrella de la Muerte en la que nuestros héroes tratan de ofrecer apoyo a los adeptos a la causa rebelde. Muy original el leit motiv de usar una canción infantil para delatar y comunicarse en código. Y como marca de la casa aparece la localización de Kudo.

    La historia principal está dibujada por el italiano Ivan Fiorelli. Su primer trabajo para la saga es ciertamente sobresaliente, mezclando un estilo que combina a la perfección el manga con el estilo europeo italiano, recordando mucho a Lupin III. Sobre estas líneas tenéis una de las páginas en blanco y negro, comparada con la coloreada por Chris Sotomayor (¿os habéis fijado en la corona de adviento?). Trabajo muy vivo y brillante el de Chris, con una amplísima gama cromática. Abajo tenéis los estudios previos obra del milanés de los tres protagonistas.

    El relato de Ireland está dibujado por Georges Jeanty, lo cual es muy apropiado ya que es el «suplente» de Ario Anindito en la serie The High Republic de Marvel. Sobresaliente trabajo sobre todo con los wookiees. La página completa con la composición del drama narrado por Itchy es espectacular.

    Paul Fry es otro debutante en la saga galáctica y además lo hace con su divertidísimo estilo caricaturesco. Las caras de Han son impagables. Además el color de Alex Sinclair, que ya ha debutado en el Darth Vader #17, ofrece una gama dominada por los verdes y los marrones que dotan al dibujo de un ambiente envolvente y a la vez bien contrastado.

    Por cierto, ya os mencionamos hace tiempo que cuando un artista que no ha trabajado para la saga de repente muestra bocetos, estudios o incluso páginas de trabajos que ha hecho para divertirse simplemente… Suelen ser muestras que enseñan a los editores para conseguir un encargo. Mirad esto de Febrero de este este año que puso el dibujante en Twitter.

    El trabajo del japonés Kei Zama, que se luce sobre todo con los androides (divertidísimos) y Chewbacca queda quizá ensombrecido por los colores de Ruth Redmon. Los colores de la irlandesa son en general demasiado apagados, aunque con R2-D2 y C-3PO lo hace genial. El trabajo de Zama es el segundo para la saga, después de debutar con el especial Zuckuss & 4-LOM de la Guerra de los Cazarrecompensas. Esperamos que siga pudiendo desarrollar su arte ya que demuestra un amor soberbio por la franquicia.

    Repasando su cuenta de Twitter podemos ver también el comienzo de sus páginas para esta grapa. Menos de dos meses antes de la salida.

    Curiosidades

    Si queréis saber cómo perdió Han el Halcón Milenario y todo el periplo hasta que acabó en Batuu en el Episodio VII tenéis en la imagen de arriba el mapa de los lugares y los productos que tenéis que leer. Esta aparición del Eravana sería la primera cronológicamente hablando.

    El día de la vida en Kashyyyk es algo que se vió por primera vez en el Holiday Special del ’78. Toda la iconografía de las esfera luminosas y las túnicas rojas proceden de ahí, pero no es la primera vez que se reintroducen en el canon, en los recientes Star Wars Adventures #3 y #4 (del volumen 2) ya tuvimos otra aventura situada en esta festividad en Kashyyyk y con los mismos elementos.

    Vemos al padre de Chewbacca, Attichitcuk, en la época de la Alta República, mucho más joven y sin el pelo blanco como lo conocimos, de abuelo, en el Holiday Special.

    No es la primera aparición de la familia de Chewbacca en el canon, ya que en el ya citado Life Day Treasury tenemos la historia The Tree of Life, situada en Kashyyyk, donde además de Itchy aparecen Malla y Waroo.

    «Los Drengir son plantas inteligentes que buscan obtener una cosecha terrible a través de la frontera galáctica. La idea de villanos basados ​​en la plantas provino de un boceto del (legendario artista conceptual de Star Wars) Iain McCaig en los primeros días del desarrollo de The High Republic.» contaba Cavan Scott. Aunque su primera aparición fue como parte de A Bitter Harvest, uno de los relatos de la antología Dark Legends, escrita por George Mann, son uno de los villanos de la primera fase de la Alta República.

    El planeta Kudo aparece mencionado por primera vez en la antología Age of Republic, en el número dedicado a Anakin Skywalker, escrito también por Jody Houser, quien sigue expandiendo el lore de esta localización que también usó la guionista para los cómics Caza Tie.

    Tenemos la primera aparición en cómics de Oga Garra. Ya habíamos visto un arte conceptual suyo, y había tenido una aparición en la novela A Crash of Fate de Zorada Cordova (inédita en España), pero esta es la primera vez que la podemos ver en acción.

    Han Solo menciona a Tasu Leech, que tuvo su primera aparición fue en El Despertar de la Fuerza como líder del Kanjiclub. Pero no es la primera vez que lo vemos en loscómics después de la película. En la época de la Trilogía Original aparece en el segundo volumen de los cómics de la Doctora Aphra, siendo primero apaleado por Valance y luego uniéndose al equipo de T’Onga.

    Conclusión

    Una buena manera de seguir expandiendo las publicaciones en torno al día de la vida y de intentar establecer una primera piedra para consolidar una tradición anual. Además de servir como medio para ampliar el lore de la saga, tenemos la oportunidad de ver en acción a nuevos artistas en la franquicia, lo cual siempre es un soplo de aire fresco. Además al situarse en Batuu, en el periodo comprendido entre los Episodios VI y VII y con Han Solo y Chewbacca como protagonistas, sirve como continuación espiritual del especial que sacaron con motivo de la apertura de los parques Galaxy’s Edge.

    Enlaces de interés

  • Ponte al día con La Alta República

    Ponte al día con La Alta República

    Traducido por Mariana Paola Gutiérrez Escatena

    Siglos antes de los acontecimientos de Star Wars: La amenaza fantasma, la galaxia prospera en una era de prosperidad. La Alta República es una época en la que los Caballeros Jedi están en la galaxia con toda su fuerza, cumpliendo con sus deberes como guardianes de la paz y la justicia. Los lectores se introdujeron en este período nunca antes visto de la historia de la galaxia con Star Wars: La Alta República: La Luz de los Jedi, en enero de 2021, cuando se puso en marcha una iniciativa editorial de Star Wars como ninguna otra.

    Las historias de Star Wars: The High Republic se pueden encontrar en forma de novela, cómic, manga y audiolibro, así como increíbles experiencias de realidad virtual de ILMxLAB, en el transcurso de tres fases:

    1) Fase I: Luz de los Jedi

    2) Fase II: Búsqueda del Jedi

    3) Fase III: Pruebas de los Jedi

    La Fase I llega a su fin a partir de enero de 2022. Preparémonos para la explosiva conclusión de esta fase echando un vistazo a la situación actual de La Alta República.

    Quién es quién

    La Alta República prospera bajo el liderazgo de la canciller Lina Soh. Los Caballeros Jedi, a través de la guía del Consejo Jedi, son enviados por toda la galaxia a templos, puestos de avanzada y la frontera a lo largo del Borde Exterior.

    Entre las filas de los Jedi hay tres Maestros y amigos, Avar Kriss, Stellan Gios y Elzar Mann; Loden Greatstorm (ahora muerto); Vernestra Rwoh y su Padawan Imri Cantaros; El Maestro Sskeer y su antigua Padawan Keeve Trennis; Indeera Stokes y su padawan Bell Zettifar, los Caballeros Ceret y Terec; los Maestros Torban Buck, Estala Maru y Porter Engle, Lily Tora-Asi, Cohmac Vitus, Emerick Caphtor y OrbaLin; los Padawan Burryaga, Reath Silas, Ram Jomaram, Lula Talisola, Qort y Farzala Tarabal; la Buscadora Orla Jareni; y el venerable Gran Maestro Yoda.

    Entre los no Jedi más destacados de esta época se encuentran los pilotos Affie Hollow, Leox Gyasi y Sylvestri Yarrow, la inventora Avon Starros, el navegante Geode, los usuarios de la Fuerza Zeen Mrala y Ty Yorrick, el personal de apoyo del Faro Starlight, como Joss y Pikka Adren y Velko Jahen, y la contratista (es decir, periodista) Rhil Dairo.

    La Orden Jedi y la galaxia están plagadas de merodeadores altamente organizados conocidos como los Nihil. Amenazados por la creciente implicación de los Jedi en el Borde Exterior, los Nihil tratan de reclamar lo que consideran suyo. Entre sus miembros más importantes se encuentran la mortífera Lourna Dee y la siempre intrigante Nan. Están liderados por Marchion Ro, el Ojo de los Nihil, que desencadena un cruel plan contra los desprevenidos Jedi…

    Los grandes acontecimientos

    La Canciller Soh había estado empleando su iniciativa de Grandes Obras para animar a los mundos a unirse a la República y mejorar la galaxia, incluyendo la construcción de la impresionante estación espacial Faro Starlight, cuando se produjo el desastre. Una nave de transporte llamada Ruta Legado explotó en el hiperespacio, y sus restos dispersos amenazaron con estrellarse contra planetas habitados por miles de millones. Los Jedi y algunas de las almas más valientes de la galaxia se unieron para salvar innumerables vidas.

    El desastre de la Ruta Legado fue ideado por el líder de los Nihil, Marchion Ro, y fue sólo el comienzo de sus planes contra la República en represalia por su expansión en el Borde Exterior, así como contra los Jedi. Los Nihil y los Jedi se enfrentaron en la Batalla de Kur tras la catástrofe, y se perdieron muchas vidas de Jedi.

    Mientras tanto, los Jedi varados a bordo de una antigua estación de combate Amaxine liberaron sin saberlo a la viciosa especie de plantas carnívoras conocida como Drengir. Mientras los Jedi del Faro Starlight investigaban un extraño cadáver en una nave abandonada, su camino les llevó directamente al conflicto con los Drengir en el planeta Sedri Minor. La mariscal del Faro, Avar Kriss, formó una incómoda alianza con los Hutt para luchar contra los Drengir mientras estos seres se alzaban en cientos de mundos del Borde Exterior.

    Los Nihil continuaron su asalto no sólo a la República y la Orden Jedi, sino también a los ciudadanos de la galaxia. Su siguiente gran objetivo fue la Feria de la República en Valo. La brillante exhibición era la visión de Soh de un futuro brillante, y los Nihil estaban decididos a enviar un mensaje. Atacaron y desataron la destrucción mientras los Jedi salvaban a toda la gente que podían.

    Fueron necesarias las fuerzas combinadas de los Jedi y la flota Togruta para contener el ataque. Después, los Jedi se enteraron de que los Nihil habían ayudado a sembrar a los Drengir en el Borde Exterior para utilizarlos como distracción y dividir a la Orden durante el ataque de Valo.

    El conflicto se intensificó hasta que los Jedi y los Nihil se enfrentaron de nuevo en la Batalla de Grizal. Allí, Marchion Ro realizó su movimiento más audaz contra los Jedi, y desató un horror conocido como el Nivelador.

    Dónde están las cosas

    La Jedi Keeve Trennis y el Maestro Sskeer aprovecharon la mente de colmena de los Drengir utilizada para controlar a sus víctimas para encontrar la ubicación de su mundo natal. Allí los Jedi y los Hutt pusieron en estasis al Gran Progenitor, un ser que actuaba como fuerza motriz de los Drengir. Los Drengir restantes quedaron inactivos una vez que el Gran Progenitor fue inmovilizado.

    El Maestro Yoda ha permanecido desaparecido tras emprender una misión secreta.

    Vernestra Rwoh exploró su rara habilidad de recibir visiones mientras está en el hiperespacio, incluyendo una enviada por la enigmática Mari San Tekka.

    Los Nihil parecen estar huyendo mientras la República ejerce presión. Los Jedi creían que Lourna Dee era la líder de los merodeadores y la tenían en el punto de mira. La maestra Avar Kriss encabezó la misión para encontrar a la escurridiza Dee. Keeve Trennis y Terec se infiltraron como Nihil para descubrir lo que realmente ocurría en sus filas, pero sus planes se torcieron rápidamente.

    Mientras tanto, Zeen Mrala, sensible a la Fuerza, seguía buscando a su antigua amiga Krix, que se había unido a los Nihil. La joven capitana de la nave Syl Yarrow estaba consternada al descubrir que su madre, Chancey Yarrow, también se había unido a los Nihil. Chancey puso en marcha sus propias maquinaciones con Nan.

    Stellan Gios, recientemente incorporado al Consejo Jedi, ha encargado a Emerick Caphtor que investigue lo ocurrido en la batalla de Grizal. La investigación de Caphtor le llevó al planeta de Vrant Tarnum, el mismo lugar al que una vida de investigación sobre el nivelador había llevado a Marchion Ro.

    Ro aún tiene a la insaciable criatura desconocida a su disposición. ¿Qué harán los Nihil con semejante poder a su disposición?

    Lo descubriremos en Star Wars: La Alta República: La Estrella Caída y Star Wars: La Alta República: Misión al Desastre, que llegarán el 4 de enero de 2022, cuando la Fase I de La Alta República comience su impresionante conclusión.

    Fuente: starwars.com
    Autora: Kelly Knox

  • Reseña de Star Wars The High Republic: The Monster of Temple Peak #3: En la guarida de la bestia

    Reseña de Star Wars The High Republic: The Monster of Temple Peak #3: En la guarida de la bestia

    Por Mariana Paola Gutiérrez Escatena

    • Guión: Cavan Scott
    • Dibujo: Rachael Stott
    • Color: Vita Efremova & Nicola Righi de Watermark Studio
    • Título: The Monster of Temple Peak. Chapter 3: Into the Lair.
    • Editado: 27 de octubre 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: IDW
    • Páginas: 31
    • Precio: 4.99 $

    En el capitulo anterior vimos a nuestra protagonista, Ty, pasar terribles momentos entre la actualidad y su pasado como Jedi. Tuvo que enfrentar una enorme araña para salvar a su nuevo compañero de aventuras, el aspirante a Jedi Drewen, quien se vino de polizón en la nave de Yorrick, después de su anterior misión.

    Además, las visiones del pasado siguen atormentándola, haciendo que cometa errores dolorosos cuando la realidad y las sombras del pasado se entremezclan. Ty deberá ser fuerte para poder afrontar cada desafío que la peligrosa montaña le trae.

    ¿Qué más deberá confrontar para sobrevivir en galaxia?.

    Historia:

    En esta nueva aventura Ty se adentra en una caverna buscando al Gretalax, entablando ahí una batalla con este. Su compañero intenta ayudarla, pero solo empeora las cosas de una manera realmente graciosa, entonces decide ser de mayor utilidad. Al hacerlo Drewen descubre a Pela cautiva y amarrada en las ya conocidas redes arácnidas que vimos en el capítulo anterior. Gracias a las estrellas, la niña, aunque inconsciente estaba en buen estado.

    Entonces, cuando creemos que Ty seguirá usando su fuerza bruta, la vemos afianzarse nuevamente en esa afinidad que tiene para entrar en las mentes de las criaturas sensibles. Un poder sin dudas muy útil y revelador. Descubre que la creatura ha formado un vínculo con Pela, a demás Layton, es el culpable de la explosión del Rhydonium que hirió a la niña, no el Gretalax.

    Finalmente algo muy importante, que no podría dejar pasar es el hecho de que nos adentramos en el pasado de Ty y Klias. Comenzamos a ver lo ocurrido con él y por lo tanto se devala el principio del fin de la relación de Ty con la orden Jedi.

    Lamentablemente mis queridos amigos, no tengo más que añadir, veremos en profundidad lo anteriormente mencionado en la cuarta edición de Monstruo del Templo Peak que esta a cargo de mi compañero Mario Torno.

    Opinión:

    Que puedo decirles, es un compendio de emociones. La protagonista es solitaria, bastante cascarrabias, pero de buen corazón. El dúo que hacen con el pequeño, valiente y gracioso intruso Drewen es memorable. Él la desafía todo el tiempo buscando derribar esas capaz que Ty ha creado en todos estos años, para endurecerse y mostrar una máscara, que la hace ver ante los demás como un ser duro, sensible ante las cosas que la rodea, pero incapaz de involucrarse del todo sentimentalmente. Sin embargo, parece que nuestro amigo, la ve como realmente es, un ser con espíritu noble y puro, aunque no lo parezca a veces.

    Mientras viajan por la montaña helada y peligrosa, podemos verlos discutir, ayudarse, desconfiar, confiar, trabajar como equipo para encontrar la guarida de la criatura, saber cuando uno u otro esta en peligro y acudir en el momento preciso para ayudarlo.

    – Deja de hacer eso, ¿quieres? No sé cuál es tu problema.

    – No deberíamos estar aquí, Klias. ¿No lo sientes? El Lado Oscuro, es… Está en todas partes. 

    – No, te diré lo que está en todas partes… Los tesoros.  El conocimiento.

    Ty Yorrick y Klias Teradine

    Con respecto a su pasado, está latente en toda la historia y eso crea un manto de misterio. Cavan nos lleva a una mixtura agradable de leer, entre la actualidad del personaje y todo aquello que la hizo ser quien es. A mi modo de ver, el suceso de Klias es la fuente principal de mantenernos en la trama, como así también de comprensión del personaje.

    Cuando ves a Ty Yorrick escalar montañas, arriesgar su vida, luchar con monstruos, ayudar a los demás o generar algún tipo de vínculo a su modo, no ves solo su presente andar esos nuevos caminos. Hay más allí, hay una historia esperando surgir y eso hace que todo sea gustoso de leer, de conocer o interpretar.

    En cuanto al equipo artístico de Stott,  Vita Nicola, el trabajo es impecable. Dicen que el arte es la mejor expresión y aquí tenemos tres expertos en ello. Los dibujos, de Stott se complementan con el gran trabajo de Vita y Nicola, acentuando sobre todo en el sutil delineado que resaltan las diferentes figuras, sin que parezca exagerado o forzado. Los tonos más fríos y los colores cálidos se entremezclan cuando van cambiando las escenografías, ambientando así el espacio de una manera integrada.

    Las viñetas son un caso aparte, ya que pueden captar momentos clave, situaciones complejas o emociones como el enojo, el miedo, la confusión y la sorpresa o sentimientos como afecto, gratitud, impaciencia, agrado o esperanza. A veces sientes que este recurso habla por si solo.

    Para concluir, he disfrutado mucho de este cómic que esta llegando a su fin. Debo admitir que las historias de Cavan me atrapan, porque sabe lo que quiere lograr y hace todo lo necesario para llegar a quienes leerán sus historias. Espero que tengamos más de Ty Yorrick y Drewen.

    Reseñas de números anteriores

    ¡Que la lectura os acompañe!

  • Los Jedi y la República unen fuerzas en el avance de Star Wars The High Republic: Trail of Shadows #2

    Los Jedi y la República unen fuerzas en el avance de Star Wars The High Republic: Trail of Shadows #2

    Por Gorka Salgado

    Los Jedi y la República tienen un enemigo común y un misterio poco común que resolver. Y necesitarán sus mejores detectives trabajando en conjunto para llegar al fondo de lo que sea que los Nihil estén haciendo ahora.

    En Star Wars The High Republic: Trail of Shadows #2 de Marvel, el Maestro Jedi Emerick y el Investigador Privado Sian Holt se cruzarán a medida que la trama se complica, y la Canciller Soh revela nueva información que vincula la muerte del antiguo socio de Holt, un agente encubierto de la República, ante las desastrosas consecuencias de la Feria de la República.

    Trail of Shadows #2, del escritor Daniel José Older y el artista David Wachter, con una portada de David López, llega el 24 de noviembre.

    Enlace original en StarWars.com

  • Unboxing Novedades Star Wars #173: La Leyenda de Boba Fett

    Unboxing Novedades Star Wars #173: La Leyenda de Boba Fett

    Por Gorka Salgado

    Ya estan aquí las novedades Star Wars de la editorial Planeta Cómic de octubre 2021 y alguna sorpresa más que comparto con todos vosotros… ¡Que la lectura os acompañe

  • Reseña y curiosidades de Star Wars The High Republic: The Monster of Temple Peak #4

    Reseña y curiosidades de Star Wars The High Republic: The Monster of Temple Peak #4

    Escrito por Mario Tormo

    Último número de esta miniserie de la Alta República escrita por Cavan Scott. IDW va cerrando publicaciones y la protagonizada por la otrora Jedi Ty Yorrick es una de las sorpresas del año. Te contamos todos los detalles a continuación.

    • Guión: Cavan Scott
    • Dibujo: Rachael Stott
    • Color: Vita Efremova & Nicola Righi de Watermark Studio
    • Título: The Monster of Temple Peak. Chapter 4: Bones of a Jedi.
    • Editado: 17 Noviembre 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: IDW
    • Páginas: 32
    • Precio: 4.99 $

    Historia (con spoilers)

    Ty Yorrick ha descubierto el verdadero propósito de sus empleadores, y no duda en hacer justicia. El Gretalax son dos criaturas en realidad, y los de Layton Wyke habían conseguido capturar a Lax, pero querían los cuernos de Greta. El monstruo de la montaña había arrasado el campamento buscando a su compañera presa, por lo que los cazadores asentados en Loreth habían contratado los servicios de Yorrick para conseguir su propósito de hacerse con la cabeza de Greta.

    Pero a Ty no le gusta que la engañen. Tras un rifirrafe en el que es capturada y escapará con la ayuda de Drewen y las arañas Tejerrocas (Rock Weavers), la tholothiana libera a Lax y entrega a Layton a Greta, para que haga con él lo que crea conveniente.

    Mientras estuvo presa Ty rememoró el final de su trágico pasado con Klias. En su incursión en el santuario de la Hermandad Yallow, Tylera acabó con la vida de Klias en un enfrentamiento producido porque el zeltron acabó poseído por un artefacto que estuvo examinando.

    Opinión

    Cavan Scott remata su miniserie con un número muy emocionante y completo. Entendemos la necesidad de contar este relato para afianzar el giro que se produce en el comportamiento de Yorrick y para conocer su pasado. Parece que es en esta aventura donde comienza a tener consciencia de su capacidad de conectar con las bestias que antaño capturaba para el mejor postor. Es aquí donde consigue desarrollar esta habilidad Jedi y cuando empieza a perdonarse a sí misma por el terrible suceso con Klias. Empieza a desarrollar ese lado humano que no sólo se refleja en su comportamiento con el Gretalax, si no con Drewen y hasta con su droide KLO.

    Rachael Stott sigue demostrando su buen hacer y nos regala una doble página con Yorrick capturada, los de Wyke, las arañas, la maquinaria… Que es bien digna de mención. Destacar también el diseño de vestuario que es increíblemente detallado. El atuendo de Ty en el santuario, con esas filigranas en el pecho, una preciosidad. Y por supuesto seguimos enamorados de la tholothiana que está bellísima aunque esté colgada bocabajo.

    El trabajo de portada también es de Rachael, que ha dibujado y coloreado los números 2, 3 y 4. Como podemos ver en el tweet anterior y en el siguiente, el proceso de la artista estaba ya en marcha (y probablemente terminado) para Agosto, tres meses antes de la publicación.

    El trabajo al color de Vita Efremova y Nicola Righi es sobresaliente también. Con unas sombras y contrastes totalmente realistas. Aunque no seamos capaces de localizar las/los artistas ni a su estudio, Watermark Studio, creemos que son rusas. Además hemos comprobado que han trabajado en otros productos como El Ascenso de Kylo Ren para Star Wars u otros productos de Disney como Enredados, Frozen o Buscando a Nemo.

    Curiosidades

    Asistimos pues en esta serie al último uso de las piedras Verazeen por parte de Yorrick para decidir su futuro. En la novela Tormenta Creciente nos adelantaban ya que «En su día, habría utilizado un juego de piedras de Verazeen para tomar la decisión, diciéndose a sí misma que estaba dejando las cosas al azar. A la voluntad del universo. Un lado de las piedras estaba grabado con símbolos lunares, el otro con soles«. Aunque la novela aún no está publicada en España (Planeta Cómic ha anunciado recientemente que lo hará en Febrero de 2022), podéis leer un extracto traducido en exclusiva del pasado Abril en este enlace.

    Aunque The Monster of Temple Peak se anunció en Abril de este año como la primera novela gráfica de The High Republic, al final parece que por ahora sólo va a estar disponible en estas cuatro grapas, ya que no hay más información sobre una posible edición que las recopile.

    Como bien reza la última página, parece que tendremos más aventuras de la tholothiana. Además Cavan Scott comenta en Twitter que le ha encantado trabajar con la dibujante Rachael Stott y que espera que no sea la última vez.

    Conclusión

    Un fantástico cierre para una historia que nos cuenta parte del pasado remoto y el reciente de Ty Yorrick. Hemos disfrutado mucho de esta historia y como comentamos esperamos poder verla recopilada en algún momento, y que tenga continuación, ya que desde su aparición en la Tormenta Creciente, el personaje de la tholothiana nos ha enamorado. Con respecto a dónde la podremos ver, tenemos que tener en cuenta que recientemente hemos conocido que IDW pierde la licencia para editar cómics de Star Wars en favor de Dark Horse, que toma el relevo. De hecho abajo mostramos varios tweets de Cavan explicándolo y despidiéndose de sus compañeros en la casa. Estaremos atentos para ver cuál es la siguiente aventura de esta Jedi renegada.

    Reseñas de números anteriores

  • Star Wars The High Republic Show Episodio 6

    Star Wars The High Republic Show Episodio 6

    Por Gorka Salgado

    En este nuevo episodio de Star Wars The High Republic Show presentado por Krystina Arielle, charlamos con ILMxLab sobre su nueva historia de High Republic en Star Wars: Tales from the Galaxy’s Edge – Last Call, conocemos nuevos personajes de la miniserie de cómics de Marvel Trail of Shadows y además, conocemos a los editores detrás de todos sus libros favoritos: Mark Paniccia, Fawn Lau y Elizabeth Schaefer. ¡Por la Luz y la Vida!

  • Revelado nuevo Arte Conceptual de Star Wars The High Republic

    Revelado nuevo Arte Conceptual de Star Wars The High Republic

    Por Mariana Paola Gutierrez Escatena

    En el nuevo episodio de Star Wars: The High Republic Show se han revelado nuevas imágenes conceptuales de personajes de la segunda oleada de libros.

    Conoce a la novia de Sylvestri Yarrow, Jordanna Sparkburn, presentada en Entre las Sombras. La miembro del clan San Tekka pasa sus días con su gato de caza, Remy.

    La madre de Sylvestri, Chancey Yarrow, era una notable física teórica del hiperespacio antes de que su nave fuera atacada por los asaltantes Nihil, lo que provocó su misteriosa desaparición.

    Después de quedarse atrás, Sylvestri pasó su tiempo en compañía del viejo droide de seguridad de su madre, M-227, una de las pocas cosas que Syl podía llamar suyas.

    El programa reveló un nuevo arte conceptual de Xylan Graf, un experto en física hiperespacial teórica de una poderosa y rica familia de empresarios galácticos.

    También de Entre las Sombras, el piloto del Switchback, Neeto Janajana, que fue salvado de su contrato con el Gremio Byne por Chancey Yarrow.

    Aunque la conocimos por primera vez en Una prueba de valor, Ghirra Starros, la madre de Avon Starros, también interviene en Entre las Sombras.

    Y por último, tenemos un nuevo personaje del Anual de las Aventuras de la Alta República: Alys «Crash» Ongwa, de 16 años, y su droide K8.

    Aquí tienes el episodio completo. ¡Ten cuidado si no vas al día o te comerás más de un spoiler!

    Fuente:starwars.com

  • Nuevo relato de The High Republic: Errores del Pasado (Parte Uno). Traducción exclusiva.

    Nuevo relato de The High Republic: Errores del Pasado (Parte Uno). Traducción exclusiva.

    Traducido por Mario Tormo

    Anteriormente:

    La galaxia se tambalea tras el devastador ataque de los Nihil en la Feria a la República en Valo. El caos reina a medida que los anárquicos maleantes hacen notar su presencia en sistemas a lo largo y ancho del espacio. Mientras tanto la Baliza Starlight siente la llamada del deber para ser el centro neurálgico de la misión de contraataque coordinada de la República….


    Starlight:
    Errores del Pasado
    (Parte Uno)

    Velko Jahen dejó escapar un largo suspiro mientras cerraba el canal de comunicación con el centro de control principal de la Baliza Starlight. Acababa de supervisar otro despliegue (el tercero del día) de Vectores Jedi, los elegantes cazas acoplados a los hipermarcos triangulares que les permiten dar el salto a la velocidad de la luz. La deriva, comandada por el Jedi froziano Nooranbakarakana, iba a toda velocidad a ayudar a la mariscal Kriss, que en ese momento estaba inmersa en una batalla contra asaltantes Nihil en el sistema Magaveene.

    La vida no había sido precisamente tranquila desde que Velko fue destinada a la Baliza, pero los últimos meses habían rozado el caos. La Operación Contraataque era la respuesta oficial a la atrocidad de Valo, donde los Nihil habían arrasado la Feria de la República. Starlight era el núcleo de la acción, siendo la plataforma de despegue de docenas de misiones para sacar a los Nihil de dondequiera que se escondieran. Los días de Velko, así como la mayoría de sus noches, consistían en coordinar diversos ataques, actuando en gran medida como enlace entre los Jedi y las distintas fuerzas de la República. Había prosperado al principio, ya que las intensas emociones vividas en la estación le recordaban su anterior vida en las trincheras de Soika, pero ahora la adrenalina empezaba a agotarse. En este momento tenía cansados hasta los huesos.

    Velko comprobó su cronómetro. Pasarían otras cuatro horas antes de que pudiera desplomarse sobre su litera. Tal vez podría tomar un café rápido en el vestíbulo antes de que llegara la siguiente crisis. Pero la vibración de su comunicador le indicó que eso no iba a suceder.

    — Aquí Jahen –dijo, tratando de apartar el cansancio de su voz mientras respondía la llamada.

    — Administradora, ¿está ocupada?

    Velko trató de suspirar sin que se percibiera al escuchar a Ghal Tarpfen, la Jefa de Seguridad de la República en la Baliza. Vaya pregunta para empezar. ¿Quién no estaba ocupado estos días?

    — ¿Qué necesita jefa?

    — Hay una… pelea en la bahía del hangar cuatro.

    — ¿Una «pelea»?

    — ¿Puede pasarse por aquí? ¿Ahora mismo?

    Velko se pellizcó el puente de la nariz. Un dolor de cabeza se estaba formando detrás sus ojos.

    — ¿Es que nadie es capaz de…

    La mon cala no la dejó terminar.

    — Iría yo, pero estoy procesando a los prisioneros Nihil traídos por el Escuadrón Firebird.

    — ¿Cómo va eso?

    — Bien –respondió Tarpfen–. Sólo llevo dos docenas de retraso, lo cual es mejor que ayer. Lo último que me hace falta es ir hasta la bahía cuatro…

    — Cuando pase por la siguiente sección.

    — Todo tuyo. Diría por favor pero… –Velko no pudo evitar sonreír.

    — Pero te provocaría un sarpullido.

    — Eso y el ormachek a la parrilla. Así que ¿podrías?

    La relación de Velko con Ghal había sido difícil al principio, pero ambas habían ido estrechando lazos últimamente, unidas por la crisis desatada tras Valo. Aún no diría que son amigas, pero se están acercando a ese punto.

    — Estoy de camino –dijo, dirigiéndose hacia las puertas–. Pero me debes una.

    ***

    Vaya que si le debía una Tarpfen…

    La «pelea» resultó ser una discusión entre un navegante espacial visitante y un trandoshano muy particular. Se supone que los Jedi deben mantener la calma y el control en todo momento, pero no había dudas de la cara de indignación que mostraba el rostro verde del maestro Sskeer. Cuando Velko lo divisó, el corpulento trandoshano estaba abriendo de cuajo las tapas de unos contenedores de carga con su único brazo. El otro (aunque ya estaba volviendo a crecer) lo había perdido en una batalla antes de que Velko llegara a Starlight. Sskeer era conocido por ser una fuerza bruta con la que tener cuidado en el mejor de los casos. Pero la situación empeoró mucho más, ya que Velko reconoció no sólo la nave ante la que el trandoshano se alzaba, sino también al comerciante con el que estaba discutiendo.

    — ¿Vane?

    La última vez que había visto a Vane Sarpo, el vuman estaba cubierto de barro procedente de los campos de batalla de Soikan, con un bláster de repetición 599 en las manos y una herida que sangraba profusamente encima del ojo izquierdo. Ahora solo quedaba la silueta de una cicatriz en su frente, y su sucio uniforme de combate había sido reemplazado por una lujosa camisa de seda que combinaba perfectamente con el color de los tatuajes azul eléctrico que cubrían su rostro, el elaborado patrón de líneas y símbolos había crecido considerablemente desde la última vez que se habían encontrado.

    — ¡Velko! –Exclamó Vane. Sus oscuros ojos se iluminaron cuando la vio–. Velko Jahen. En nombre de Vuma, ¿qué estás haciendo aquí?

    — Pensé que el uniforme daría una pista –dijo cruzando los brazos.

    — Te sienta realmente bien –dijo mirándola de arriba abajo. Todavía quedaba algo del viejo carisma de Sarpo, aunque muchos (incluido Dagni, el confidente más cercano de Velko en la Fuerza de Liberación) lo consideraban más zalamero que encantador.

    — ¿Conoces a este … individuo? –Siseó Sskeer, su voz silbaba aún más de lo habitual.

    — Por supuesto –contestó Vane con una sonrisa descarada sin dejarla responder–. Somos antiguos…

    — Amigos –Velko interrumpió rápidamente ya que no quería descubrir qué secretos estaba Vane a punto de revelar frente a los Jedi.

    — Más que eso, diría yo –dijo Vane frunciendo los labios.

    — Combatimos juntos –explicó, ignorándolo–. Durante la guerra civil en mi mundo natal.

    Sskeer examinó al vuman con desconfianza.

    — Él no es Soikan.

    — Y tú eres una persona muy observadora… Quiero decir, lagarto… Es decir… ¿Cómo te llamo?

    — Jedi –retumbó la respuesta.

    Vane rió entre dientes, completamente ajeno a la frustración de Sskeer o la incomodidad de Velko.

    — Supongo que era un… Soldado de fortuna.

    Uno de los labios de Sskeer se curvó mostrando una hilera de dientes afilados.

    — Un mercenario.

    — Pero ya no –le contestó Vane–. Ahora soy un humilde comerciante, junto con Crune, que está allí –asintió con la cabeza a una peasle notablemente nerviosa que estaba haciendo todo lo posible para sellar las cajas que Sskeer había estado investigando. Velko no podía culpar a la pequeña insectoide por estar asustada. Los peasles eran seres tímidos en su mayor parte, propensos a enrollarse como una bola a la primera señal de problemas. Y un maestro Jedi descontento definitivamente contaba como un problema.

    — ¿Qué son? –Dijo Velko, metiendo la mano en la caja más cercana y extrayendo una pequeña estatuilla de plástico.

    — Son un insulto –le informó Sskeer, luciendo como si no pudiera decidir entre aplastar el ofensivo artefacto o lanzarlo por la esclusa de aire más cercana.

    — Son arte –dijo Vane, acercándose para quitarle la estatua de las manos a Velko. Ella la apartó bruscamente, dándole la vuelta. La figura era de una mujer con cabello largo y rubio que sostenía en alto una espada resplandeciente, con una túnica ondeando detrás de ella de la manera más melodramática posible.

    — ¿Se supone que es…?

    — La maestra Jedi Avar Kriss –dijo Vane con orgullo–. La mismsíma Heroína de Hetzal. ¿No son geniales? Las he conseguido directamente del escultor snivviano más talentoso de Cadomai Prime. En serio, el tipo es un genio. Basta con verlas.

    Rebuscó en la caja y sacó un modelo de nave espacial que le resultaba familiar y casi cómicamente erróneo.

    — ¿Un Vector Jedi? –Dijo Velko.

    — Totalmente.

    — Un Vector Jedi con seis alas.

    Vane miró extrañado sus productos.

    — ¿Cuántas se supone que deben tener?

    — No importa si tienen cuatro, seis o setecientas –gruñó Sskeer–. No se van a vender en esta estación.

    — ¿Pero por qué? –Preguntó Vane, abriendo los brazos abarcando todo el hangar–. Mira este lugar. Aquí viene gente de todo el Borde Exterior, ¿y qué buscan?

    — Ayuda –le respondió el trandoshano.

    — Error –Sarpo llegó incluso a señalar a Sskeer en medio de su pecho de barril–. Para veros a todos vosotros. ¡Ver a los Jedi! Y qué mejor que llevarse un recuerdo de su viaje. De hecho estoy seguro, mi dientudo amigo, que podría hacer rápidamente una estatua tuya. La gente se volvería loca por ella. En serio, volarían de los estantes.

    El corazón de Velko se hundió aún más cuando Vane miró el muñón vendado de Sskeer.

    — ¿Le digo que le ponga un brazo o dos?

    ¡Por las estrellas vivas! ¿En qué estaba pensando?

    Velko se interpuso entre ellos cuando el trandoshano dio un peligroso paso hacia el comerciante.

    — Maestro Sskeer. Déjeme ocuparme de esto.

    El Jedi realmente gruñó desde lo más profundo de su garganta.

    — No quiero ver esas cosas en ninguna de las tiendas de ninguno de los vestíbulos. No deben venderse en Starlight ni en ningún otro lugar.

    — Bien –dijo Vane detrás de ella–. Lo entiendo. No habrá estatuas –hubo entonces una pausa y un susurro, aunque en realidad Velko no quiso darse la vuelta–. Pero, ¿qué tal una taza de recuerdo?

    ***

    «¿Qué tal una taza de recuerdo?»

    Velko miró el objeto de cerámica barato sobre la mesa frente a ella, una imagen asimétrica de la Baliza Starlight representada bocabajo.

    Vane tomó un trago de cerveza.

    — Valió la pena intentarlo. ¿Qué le pasa a ese tipo de todos modos? Yo creía que los Jedi eran uno con el universo –Vane ilustró su punto de vista moviendo sus largos dedos frente a su cara–. Pensé que me iba a arrancar los brazos.

    — Cuanto menos menciones los brazos, mejor –enfatizó Velko, frotándose la nuca–. Sskeer es… Un caso especial. Bajo toda esa bravuconería él está…

    — ¿Si?

    Sacudió la cabeza, mirando hacia el techo abovedado.

    — En realidad no tengo ni idea. ¿Cascarrabias? ¿Irritado?

    — ¿Porculer..

    — ¿Otra ronda? –Velko se sobresaltó ante la repentina interrupción del droide camarero que se había acercado a ellos.

    — Para mí no –dijo, antes de agregar rápidamente–. Y tampoco para él. No nos vamos a quedar.

    Vane soltó aire mientras el camarero continuaba hacia la mesa de al lado.

    — Aguafiestas.

    — Tienes suerte de que no te haya ordenado salir de la estación inmediatamente.

    — ¿Y perderte el placer de mi compañía? –Vane le ofreció su mejor sonrisa. La misma sonrisa que la había metido en todo tipo de problemas en el pasado–. No harías eso, no después de todo este tiempo.

    Ella trató de no devolverle la sonrisa. Era bueno verlo, y aún mejor detenerse a tomar el descanso que se había estado prometiendo a sí misma durante al menos tres ciclos de trabajo. Habían venido a Unity, el bar con bebida de grifo favorito de Velko en la estación, un bullicioso abrevadero a los pies de la torre del comerciante. La enfermera Okana le había descubierto el lugar poco después de la llegada de Velko, y era una buena alternativa a los bares frecuentados por el personal de la República, lo que significaba que podían relajarse sin preocuparse por el trabajo. Al menos esa era la idea. Habían pasado semanas desde que Velko probó por primera vez lo que se había convertido rápidamente en su bebida favorita, un Cohete Teralov aderezado con olap fresco de los bio-jardines de la estación. Una bebida ciertamente extravagante que Vane ahora contemplaba con cierta diversión.

    — ¿Qué diría tu escuadrón si te vieran con eso?

    Velko tomó otro sorbo.

    — Probablemente me acusarían de deserción. Los mejores de Soikan solo toman ron gagic.

    La forma en que la miraba la hizo sonrojarse de nuevo.

    — ¿Eres feliz aquí Vel?

    Asintió.

    — Por supuesto.

    — Pareces cansada.

    — Y tú estás más colorido que nunca –dijo, señalando las líneas azules en su rostro–. Pensé que no te ibas a hacer más tatuajes.

    Su sonrisa vaciló por un segundo mientras se frotaba la mejilla estampada.

    — Ya sabes como soy. Siempre me gusta destacar entre la multitud.

    Ella estaba a punto de preguntarle si se encontraba bien, pero él centró la conversación en ella.

    — De todos los lugares posibles, me sorprende verte en este. Usando ese uniforme, jugando a ser una diplomática con los Jedi.

    — Estoy haciendo mucho más que eso.

    — No lo dudo, pero… Después de todo por lo que pasamos en los campos de Dionas, ¿no prefieres descubrir la galaxia en lugar de estar encerrada en un único lugar?

    De primeras Velko no supo qué decir, pero una vez comenzó a responder, las palabras no paraban de brotar.

    — La sensación es que esto es relevante, ya sabes, el trabajo que estamos haciendo aquí, especialmente tras Valo. La gente busca ayuda en Starlight, no solo por los Jedi, sino porque ofrecemos certeza en una galaxia cada vez más incierta. Bien sabes lo que hay ahí fuera en este momento Vane. La gente está asustada, realmente asustada, por primera vez en años.

    — Lo pillo pero, ¿por qué tú Vel? ¿Es realmente lo que tú quieres…

    Paró bruscamente, haciendo una mueca de dolor, y se llevó la mano a la frente.

    — ¿Vane?

    Forzó una sonrisa avergonzada.

    — Lo siento… –dijo frotándose la sien–. Dolor de cabeza. Debe ser la luz de aquí. Ha pasado tiempo desde que estuve en un lugar como este…

    Velko frunció el ceño. Siempre sabía cuándo Vane no decía la verdad… O cuándo estaba distraído. Mientras hablaba sus ojos se posaron en su hombro, mirando intensamente algo (o alguien) detrás de ella.

    Se volvió para ver a una impresionante zeltron sentada en la barra junto a un enorme houk casi tan imponente como Sskeer. La zeltron estaba mirando hacia atrás.

    Velko dejó su bebida, sacudiendo la cabeza. ¿Cómo podía haber sido tan estúpida? El vestuario de Vane podía haber cambiado, pero sus hábitos obviamente no… Ni sus ojos curiosos. Si has sido jugador, serás siempre jugador.

    Se puso de pie y se atusó la túnica de un tirón fuerte.

    — Debería haberte dejado con Sskeer. Me largaría si fuera tú.

    Su atención volvió hacia ella.

    — ¿Perdona?

    — Tu nave…

    — La Corazón de Rapscallion.

    — Creo que te vas a encontrar con que tu permiso de atraque acaba de caducar.

    — ¿Estás de broma?

    — Debería llevarte solamente treinta minutos desembarcar. Veinte si te das prisa.

    — ¿Cómo? Espera… ¡Vel!

    Pero Velko ya se estaba marchando.

    — Así es la Administradora Jahen –dijo bruscamente cuando las puertas del Unity se abrieron y salió furiosa.

    ***

    Velko necesitó la mayor parte de los veinte minutos que le había dado a Vane para calmarse, y luego sólo un par de segundos para sumirse en la vergüenza. ¿En qué había estado pensando? ¿Revocar los privilegios de atraque del tipo sólo porque había mirando a una hermosa zeltron? Vane siempre había sido un mujeriego, incluso cuando estaban en primera línea. Entonces no le había importado. Incluso le parecía bien. Lo último que hubiera necesitado era una relación en medio de una zona de guerra, por lo que su informal, sin ataduras, fuera-lo-que-fuera, le había venido bien. Entonces, ¿por qué reaccionaba tan mal ahora? Debía estar más exhausta de lo que pensaba.

    Afortunadamente los registros mostraban que la Corazón de Rapscallion aún no se había ido. Lo mínimo que podía hacer era disculparse. Pero cuando regresó a la bahía 4 del hangar Vane Sarpo no estaba solo. Podría haberse esperado encontrárselo con la zeltron, pero no al houk que estaba husmeando dentro de una de las cajas. Pero eso fue hasta que vio a Velko abriéndose paso a través de las naves atracadas, y cerró la tapa de golpe. El ruido repentino sorprendió tanto a Clune que de inmediato se hizo una bola.

    — ¡Velko! –Exclamó Vane quizá demasiado fuerte, levantando las manos como para alejarla–. Me voy. Lo prometo. Yo solo…

    Sus palabras se apagaron y Velko sintió un nudo en el estómago, un instinto en el que había aprendido a confiar no solo con respecto a Vane, sino con cualquiera que no estuviera diciendo la verdad.

    — Abre la caja –ordenó bruscamente.

    — No es necesario –dijo Vane–. Este amigo mío tan solo estaba mirando para ver si podía quitarme algo del merchandising de encima, pero como señaló tu amigo Sskeer, es basura.

    — Sí –murmuró el houk, haciendo como que se daba prisa–. Un montón de basura antigua.

    Algo no encajaba. Velko se abalanzó sobre la caja más cercana y quitó la tapa.

    — Vel, ¡no!

    Y ahora houk estaba prácticamente corriendo, pero ¿por qué motivo? ¿Una caja de mercancía Jedi cutre? Eso no tenía ningún sentido… A menos que…

    Velko metió la mano en la caja y cogió la bandeja superior de estatuillas. Se desprendió fácilmente, revelando más baratijas debajo. Tiró la bandeja a un lado y los adornos de plástico repiquetearon en la cubierta mientras alcanzaba la siguiente tanda. Esta vez Vane no intentó detenerla. En cambio, cogió a Clune y corrió hacia la rampa de la Rapscallion. Velko jadeó cuando vio lo que se escondía debajo de los recuerdos.

    — ¡Vane! ¡Detente ahí!

    Vane no hizo caso mientras subía por la rampa. Con un gruñido de esfuerzo, Velko tiró la bandeja y las estatuillas baratas volaron por todas partes, aterrizando a los pies de Vane. El vuman tropezó y al caer Clune rodó de sus manos. Velko lo alcanzó en un instante, retorciendo su brazo para que no pudiera escapar.

    — ¿Qué has hecho? –Bufó ella mientras él forcejeaba.

    — Más de lo que cualquiera de nosotros hubiera esperado –siseó una voz desde atrás.

    Era Sskeer, con el sable de luz encendido mientras conducía a houk, ahora esposado, hacia ellos, con Ghal Tarpfen a su lado.

    — Sskeer hizo algunas averiguaciones –dijo la mon cala mientras Velko ayudaba a Vane a ponerse de pie–. Resulta que el CDR lleva un tiempo con la Corazón de Rapscallion en el punto de mira.

    — Puedo explicarlo –dijo Vane, que ya no intentaba librarse de la sujeción de Velko.

    — ¿Sí? –Dijo Velko, empujándolo hacia la caja abierta–. Tal vez puedas empezar con esto.

    Lo empujó dentro del contenedor, por lo que se vio obligado a mirar hacia los estantes de blásters que habían estado escondidos debajo de los suvenires.

    — Eso es sencillo –siseó Sskeer, echando a Vane una mirada fulminante–. Tu amigo ha estado haciendo contrabando de armas… Para los Nihil.

    CONTINUARÁ…


    Hasta aquí esta primera parte del nuevo relato escrito por Cavan Scott. En el siguiente número, la Star Wars Insider 206, tendremos la resolución de esta aventura en la que Sskeer y Velko Jahen han descubierto que un antiguo amigo de la última parece ser un contrabandista de armas para nada más y nada menos que… ¡los Nihil! Si quieres leer los anteriores relatos puedes hacerlo aquí: