¡Hola bibliotecarios! ¿Habéis oído hablar alguna vez de la tragedia de SuperShadow? No, lo suponía, nadie de Lucasfilm os la contaría. Es una leyenda de los foros de antaño. SuperShadow era un usuario tan poderoso e infiltrado que conocía el argumento de las secuelas de la mano del mismísimo George Lucas.
Así es, bibliotecarios, y ahora nos quejamos de que haya spoilers, pero durante muchos años circularon por los foros de finales de los 90 y principios de los 2000 los supuestos argumentos que George Lucas habría escrito para unos posibles episodios VII, VIII y IX. Hay que tener en cuenta que, en esa época, aunque empezaba a despegar, internet aun no era comparable a lo que tenemos ahora. La información era muy difícil de contrastar, apenas había contenido galáctico en español, y estas cosas circulaban con un aura de secretismo entre los fans en disquetes que un amigo de un amigo se había descargado de no se sabía donde.
Pero pongámonos en situación. En esa época, un usuario bajo el alias de SuperShadow, tenía dos páginas web, PrequelRumors.Tripod.com y SuperShadow.com, en las que supuestamente filtraba información de lo que iban a ser las precuelas. Por supuesto, afirmaba que tenía contactos al más alto nivel en Lucasfilms e incluso que era amigo íntimo del señor Lucas. Pero de entre todo el contenido que creó, destacamos los argumentos de la teórica trilogía de secuelas, conformada por los episodios The Fallen Hero, The Republic in Crisis y Victory of the Force. La historia no habría ido a más (pensemos en la cantidad de rumores falsos que circulan hoy en día por las redes), sino fuera porque empezó a pedir donaciones y Lucasfilm tuvo que tomar cartas en el asunto. Incluso Pablo Hidalgo habló del tema en la Star Wars Insider #90. Ahora mismo, la primera web ofrece un mensaje de disculpas y la segunda tiene el dominio en venta.
Aun así, y como curiosidad, os traemos el resumen de estos supuestos argumentos, que como decíamos, no pasarían de ser fanfics, aunque cirularan firmados, falsamente, por el mísmisimo George Lucas. Como hemos sabido posteriormente, el creador de la saga tenía ideas sobre cómo continuar la trama, pero no tenía mucho que ver con lo que veremos a continuación, una historia más propia del Universo Expandido de los 90.
Star Wars Episodio VII: El héroe caído
Treinta años después de la batalla de Endor, el Imperio ha sido completamente derrotado, pero la Nueva República no está exenta de enemigos, ya que ahora se ve amenazada por un grupo de Jedi Oscuros. Por su parte, la Nueva Orden Jedi alcanza ya los 7000 miembros, casi como en la Antigua República.
La Ciudad de las Nubes, en el planeta Bespin, se ha convertido en uno de los centros de entrenamientos de la Orden. Sin previo aviso, será atacada por un numeroso grupo de Jedi Oscuros, ataviados con mochilas propulsoras y una armadura similar a la de Darth Vader, ya que pretenden restablecer su legado, además de naves de combate. El objetivo de estos Jedi Oscuros es robar todos los holocrones Jedi que puedan, para poder conocer mejor los secretos de la orden.
Después de este ataque, el Consejo Jedi, dirigido por Luke Skywalker, se reunirá en el Templo Jedi de Coruscant. Mientras tanto, en las afueras del Templo, Asp, un Jedi Oscuro, se transforma en Ben Skywalker y entra en el edificio, con el objetivo de acceder al ordenador central. Pero sus planes se truncarán cuando se encuentre con el autentico Ben Skywalker (hijo de Luke y Mara Jade) y Anakin Solo (hijo de Han Solo y la Princesa Leia). Se iniciará una persecución, primero dentro del Templo y luego por Coruscant con speeders, que finalizará en el zoo de la ciudad cuando Asp libere unos tigres rygor, que atacaran a los dos padawan mientras él consigue escapar.
La trama saltará a un planeta cercano a Coruscant, donde conocemos a Shindor, el líder de los Jedi Oscuros. Este está realizando clones de Darth Vader y Luke Skywalker, para cumplir el sueño del Señor Oscuro de gobernar la galaxia junto a su hijo. Para clonar al primero están usando muestras de ADN de restos imperiales, mientras que para conseguir la información genética de Luke han usado la mano que perdió en su duelo de Bespin, treinta años atrás, ya que fue recuperada por el Imperio y ahora es propiedad de otro Jedi Oscuro llamado Spiden.
Pero dentro de los villanos también hay fisuras, ya que Spiden quiere derrocar a Shindor y asumir el liderato de los Jedi Oscuros. Para ello, filtrará los planes de clonación a espías de la Nueva República para que ésta ataque la base de Shindor. Al mismo tiempo, Spiden se pone en contacto con Luke, diciéndole que es un contrabandista que encontró su mano, perfectamente conservada, para tenderle una trampa.
La historia se cerrará con dos luchas. Primero tendremos a Luke enfrentándose a Spiden, que quedará inconsciente con la ayuda de R2-D2, y luego una gran batalla entre los jedis, junto al ejército de la Nueva República, y los Jedi Oscuros, para destruir las instalaciones de clonación.
Los héroes vencerán, pero los Jedi Oscuros habrían conseguido preservar en secreto clones de Luke y Darth Vader en otros puntos de la galaxia. En Coruscant los médicos de la orden le volverán a implantar la mano a Luke Skywalker, mientras que Anakin y Ben serán nombrados Caballeros Jedi.
Star Wars Episodio 8: La República en crisis
Después de que sus instalaciones fueran destruidas, los Jedi Oscuros pasan a la clandestinidad, permaneciendo ocultos hasta que los clones de Darth Vader y Luke Skywalker se hayan desarrollado por completo. Mientras tanto, la Nueva República se enfrenta a un nuevo enemigo: unos super comandos originarios de las Regiones Desconocidas que se hacen llamar mandalorianos. Estos realizarán un primer ataque en el planeta Nassius, resultando victoriosos tras una gran batalla espacial y terrestre, retirándose luego al espacio profundo.
Mientras tanto, Luke y Mara Jade, junto a los dos droides, están en una misión secreta en Mon Calamari buscando cristales kyber. Allí se encuentran con un contrabandista que les indicará la localización exacta de estos, pero cuando lleguen tendrán que enfrentarse a unos ladrones que se les habían adelantado. Después de una persecución por el océano Listinik, nuestros protagonistas conseguirán los cristales y volverán a Coruscant, donde el Senado ha votado aumentar el presupuesto de defensa para luchar contra los misteriosos mandalorianos.
En este momento la historia se dividirá en cuatro tramas. Por un lado, tendremos a Han Solo, Chewbacca, R2-d2 y un bothan llamado Terk Minas, que parten en el Halcón Milenario en busca de la flota mandaloriana. Por otro, Leia se quedará en Coruscant para reunirse con senadores para encauzar el conflicto, mientras que Luke y Mara Jade recibirán noticias de que se está produciendo un combate entre cazas mandalorianos y el Escuadrón Pícaro, al que acudirán en ayuda. La cuarta trama, más secundaria, sería la de Ben Skywalker y su novia Jedi, Paron Lighton, intentando batir el record de la carrera de Kessel.
En el espacio, el grupo de Han se ha topado con la flota mandaloriana, y consigue enviar su localización antes de que los ataquen. El Halcón Milenario quedará muy dañado, por lo que tendrán que aterrizar en el planeta más cercano, Kashyyyk, donde Chewbacca se reencontrará con su hermano.
Mientras, en el combate espacial de Luke y Mara, todo ha salido mal. Ella ha sido secuestrada por los mandalorianos, y en un intento de rescatarla, el caza de Luke queda fuera de control, por lo que tendrá que entrar en hibernación con la Fuerza para poder sobrevivir. Las fuerzas de la Nueva República llegarán y lo llevarán de vuelta a Coruscant.
Ben y Paron han vuelto también al planeta y se reunirán con Anakin en un club nocturno, donde serán atacados por unos matones, deshaciéndose de ellos fácilmente con la Fuerza. Luke, cuando llegue a su apartamento, se encontrará con Spiden, que le está esperando. Este le revelará que los Jedi no pudieron destruir todos los clones, y después de un duelo de sables luz, Luke lo cortará en dos verticalmente.
La historia finalizará con el gran enfrentamiento de los Jedi contra los mandalorianos. Los espías de la Nueva República informarán a Luke de que han localizado a Mara en el planeta Concord Dawn, por lo que reunirá un gran ejército, al que se unirán cientos de Jedi y el Halcón Milenario, que ya ha sido reparado. Mientras se produce la batalla, Luke acudirá al rescate de Mara, acompañado de Anakin, Ben y Paron, resultando está última muerta. Finalmente, la Nueva República vencerá y los mandalorianos firmarán un acuerdo de paz.
Star Wars Episodio 9: La victoria de la Fuerza
La historia comienza con la llegada de Han, Leia, Chewbacca y los dos droides al planeta Corellia, donde van a asistir al funeral de la madre del primero. Alli serán atacados por sorpresa por ciborgs de los Jedi Oscuros, que escaparán llevándose consigo a los dos droides.
Mientras, Luke, Ben y Anakin se encuentran en Grentarik, el planeta natal de Yoda. Allí intentan localizar su antigua casa y sus pertenencias, por si pudieran encontrar información que les ayude a derrotar al Lado Oscuro. Anakin encontrará los restos de un antiguo datapad, que da detalles sobre la biblioteca central de los Whills, en el mismo Grentarik, donde podrían averiguar donde están escondidos varios holocrones Sith.
Por otro lado, Horgon, el nuevo líder de los Jedi Oscuros, observa cómo se entrenan con sables luz los clones de Darth Vader y Luke, que ya están completamente desarrollados. El primero llevará su característica máscara y traje, mientras que el segundo irá completamente vestido de negro.
En este momento todas las tramas confluirán momentáneamente. Mara Jade estará en el Consejo Jedi, discutiendo un plan para enfrentarse a los Jedi Oscuros, mientras los espías de la Nueva República intentan localizar su ubicación. Han se pondrá en contacto con Luke, y le contará lo sucedido en Corellia, y este irá a la biblioteca junto con Ben y Anakin, donde descubrirán que en Briskus, un planeta al otro lado de la galaxia, podrían estar encondidos antiguos holocrones Sith.
En Coruscant, Mara y Lando visitarán las instalaciones de desarrollo de armas de la Nueva República, donde han construido un artefacto que permite crear agujeros negros, cuyas aplicaciones militares podrían ser devastadoras, ya que podrían absorber sistemas estelares enteros.
Ya en Briskus, el grupo de Luke, después de enfrentarse a cazas de los Jedi Oscuros, localizará un Templo Sith, pero no será fácil que logren llegar hasta la sala secreta ya que tendrán que enfrentarse a numerosas trampas primero. Una vez que los consigan, regresarán a Coruscant, donde se reunirán con Han, Leia, Lando, Chewbacca y Mara. Allí decidirán que Luke, Han y Lando partirán en buca de los dos droides, mientras que Leia, Mara, Ben y Anakin intentarán descifrar toda la información posible de los holocrones que han traído.
Leia descubrirá que el corazón y la esencia del Lado Oscuro residen en el sistema estelar Valorius. Si pudieran destruirlo con el arma que ha desarrollado la Nueva República, podrían poner fin al problema.
El grupo de rescate llegará al planeta Usiss, donde los Jedi Oscuros están torturando a los droides para obtener información. Han podido localizar la estación orbital en la que se encuentran debido a que R2 pudo activar una baliza oculta. Como no pueden sonsacarles nada, los Jedi Oscuros enconderán un detonador termal en el astromecánico.
Se producirá un enfretamiento cuando llegue el grupo de Han, y después de que consigan rescatar a los droides tras destruir la estación orbital, Chewbacca conseguirá desconectar el detonador. De vuelta en Coruscant, Mara les contará el plan para acabar finalmente con el Lado Oscuro, haciendo desaparecer el sistema Valorius entero en un agujero negro, por lo que toda la flota partirá hacia el planeta principal para instalar el arma.
Allí se producirá el enfrentamiento definitivo de la trilogía. Por un lado, batallas espaciales y terrestres contra los Jedi Oscuros, y por otro un combate entre Luke, Mara, Ben y Anakin contra Horgon y dos clones. Por supuesto, nuestros héroes vencerán, y tras escapar del sistema estelar, activarán el arma, que lo engullirá todo, acabando finalmente con el Lado Oscuro.
Todos se reunirán en Yavin IV, donde celebrarán su victoria. Junto a los presentes, se materializarán los espíritus de miles de Jedi muertos en todas las épocas, incluyendo a Obi-Wan, Qui-Gon, Yoda, Mace Windu y al mismo Anakin Skywalker. La Nueva Orden Jedi y la Nueva República entrarán en un periodo de paz y prosperidad de 1000 años.
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¿Cómo os habéis quedado, bibliotecarios? La historia es un batiburrillo de muchas ideas, algunas buenas y otras malas, picando de aquí y de allá, especialmente de ideas que estaban en desarrollo en la época de las precuelas con conceptos sacados de las novelas existentes. Si queréis leer los textos originales en inglés, aquí están rescatados: Episodio VII, Episodio VIII y Episodio IX. Y como siempre, ¡que la lectura os acompañe!
Aquí os dejo la reseña de un nuevo capítulo de la Operación Starligth, pero antes de comenzar haremos un breve repaso para dar contexto a la historia.
Bueno, ya sabemos que salieron ilesos del enfrentamiento contra Zahra, también se arriesgaron al robar un droide para intentar comunicarse en una antigua lengua que no podría ser descifrada por el imperio, pero cuando todo parecía ser en vano, ya que el droide tenía dañados los bancos de memoria, con la ayuda de R2, C3PO, Lobot y Lando, consiguen poner el plan de Leia en marcha comenzando a comunicarse entre las flotas rebeldes en el antiguo idioma Trawak.
Sin embargo, las cosas se complican, por un lado Lando tiene que lidiar con Bib Fortuna, que requiere la información prometida sobre la flota rebelde para venderla al Imperio. Por otro Mark II (el droide robado del museo en Coruscant) tiene la clave para restaurar la memoria de Lobot que corre peligro. Mientras tanto el escuadrón Starligth, liderado por Shara Bey, es enviado por Leia para encontrar los restos de la rebelión. Pero cae en una trampa, sondas imperiales los atacan y luego un enorme destructor viene por ellos.
Mientras Shara Bey desapareció en la primera misión del escuadrón Starlight, el resto de la tropa escapó con datos que podrían darle a la Rebelión algo de ventaja, pero ¿Que pasó con Shara? ¿Podrán resolver todos los problemas que hacen de la supervivencia un desafió aún más difícil?
STAR WARS. OPERACIÓN STARLIGTH #12
Autor: Charles Soule
Artista: Ramón Rosanas
Colorista: Rachelle Rosenberg
22 Páginas
HISTORIA:
En la flota Rebelde, cuarta y sexta división, Kes Dameron pregunta si hay comunicación con su esposa Shara, pero le informan que no. Entonces se dirige bastante angustiado a una de las salas espaciosas de la nave rebelde, donde habitualmente solía mirar las batallas aéreas. Pero para su sorpresa no estaba solo. La general Leia Organa parecía inmersa en sus pensamientos. Ambos aprovechando esos minutos de soledad entablan una conversación. Mientras charlaban Kes le muestra a Poe, el pequeño niño que tenía con Shara. Además a petición de la princesa le comenta cómo conoció a esa excepcional piloto, que ahora era su amada esposa desaparecida. Ella le había hecho ganar algunos créditos al apostar a su favor en una peligrosa carrera y luego cuando él fue a agradecerle terminaron yendo por un trago y ahora estaban juntos en esta guerra. También le expresa saber cual es el motivo de su preocupación, Han Solo. Sin embargo, hace un comentario sobre lo diferente que eran ambos. Por tal motivo, Leia explica por qué Han era su bello desastre (dándonos aquí la idea de cuan enamorada estaba de Han).
Ella le comenta que cuando estaban en la Echo Base de Hoth, tuvieron un problema con el reactor de energía que permitía mantenerlos cálidos. Solo salvó el día. Han odiaba el frió, odia estar ahí y eso hacia menos deseable su estadía. Cuando le comunicaron cual era el problema a Leia, Han se dio cuenta que él tenía la solución, un repuesto Corelliano y junto a Chewie decidió arriesgar su vida para salvar la de todos, sin embargo no dijo nada. Luego volvió a hacerlo con Luke. «Han es contrabandista porque le gusta, pero es rebelde por que es Han»- Leia. Él nunca abandona a un amigo, por más que le cueste admitirlo, debajo de esa aparente dureza, hay un hombre noble, leal y de buen corazón. Ella lo necesita, más allá de las peleas o las claras diferencias.
En ese instante, después de todas esas confesiones, les avisan a ambos que Shara se contactó. Leia le pide a Kes que hable primero, para que escuche una voz familiar, quizás así también logre darle animo. Fue una decisión acertada. Shara se siente agradecida de escuchar su voz y le explica que por fortuna ha escapado y está oculta, además logró hacerse con información vital para la resistencia. Finalmente se despide solicitándole que la comunique con la general para transmitirle el mensaje, pero no sin antes decirle que esperaba verlo pronto. «Teniente Bey, ésta es la General Organa»…»Dime lo que tienes»…
Esta historia continuará….
OPINIÓN:
Entretenida sobretodo. Como vemos el guión de Charles Soule esta vez no avanzó tanto en la trama. Pero no por eso quiero decir que no haya sido importante este capítulo, por el contrario, aprendemos más de nuestros personajes. Vemos a un Kes Dameron sumamente preocupado por su esposa, pero también observamos como dos personas que se unieron por azar, ahora luchan por una causa y por mantener su familia en el proceso. En medio de la guerra, Shara y Kes tratan de ser padres de Poe, un niño por ese entonces que nació en el conflicto y luego veremos hacer lo mismo que ellos en el futuro, con Leia aún como líder. Cosas de la Fuerza o del destino, esa familia dedicó su vida por la causa en la que la General Organa tanto creía.
Además pudimos disfrutar de una breve explicación de porqué Leia siente lo que siente por Han. Son distintos, crecieron en mundos diferentes, se educaron de maneras desiguales, pero por dentro y por fuera son tan iguales. Ambos mostraban esa enorme coraza de frialdad ante aquellos que no los conocían muy bien, pero por dentro eran buenas y preocupadas personas, capaces de dar la vida por quienes más querían y por una causa que creían correcta. Han demostró una y otra vez que ese corazón de piedra era una débil fachada, la cual se hacía añicos cuando Luke, Chewie o Leia estaban en peligro. Ese era el Han rebelde que a Leia tanto le gustaba, quería recuperar y tener a su lado.
Esta serie es realmente atrapante, incluso si la trama no va a ninguna parte, es súper recomendable para leer en la tranquilidad de nuestros hogares. Además cuenta con el ingenio del Maestro Charles Soule que tanto nos gusta. ¡Que la lectura os acompañe, hoy y siempre!
Thrawn Ascendencia: Greater Good (El bien mayor) es el segundo libro de la nueva trilogía de novelas del escritor Timothy Zahn que sirve a modo de precuela de la anterior trilogía de novelas del personaje. Los capitanes Thrawn y Lakinda dirigen sus cruceros en la batalla. Ambos tienen sus propios métodos, y la Almirante Ar’alani observa con entusiasmo los resultados…
A continuación dejamos un adelanto exclusivo traducido de StarWars.com y Barnes & Noble.
A lo largo de sus años en la Flota de Defensa Expansiva Chiss, la almirante Ar’alani había vivido más de cincuenta batallas y enfrentamientos armados menores. Los oponentes en esos encuentros, como las propias batallas, habían variado mucho. Algunos habían sido astutos, otros precavidos, y otros sobre todo los designados políticos ascendidos, muy por encima de sus capacidades habían sido dolorosamente incompetentes. Las estrategias y tácticas empleadas también variaron, desde las más sencillas y oscuras hasta las más violentas. Los resultados de las batallas eran a veces contradictorios, otras no concluyentes, a menudo una derrota para el enemigo y, en ocasiones, una derrota para los chiss.
Pero nunca en todo ese tiempo Ar’alani había experimentado tal mezcla de determinación, crueldad y absoluta inutilidad como en la escena que ahora se desarrollaba frente a ella.
«Cuidado, Vigilante, tienes cuatro más que vienen hacia ti desde el estribor-nadir». La voz de la capitana mayor Xodlak’in’daro salió del altavoz del puente del Vigilante, con su resonante voz alta y glacialmente tranquila como siempre.
«Entendido, Grayshrike», respondió Ar’alani, mirando la táctica. En efecto, habían aparecido cuatro cañoneras nikardunas más alrededor de la pequeña luna, dirigiéndose a toda potencia hacia el Vigilante. «Parece que también tenéis unos cuantos rezagados en vuestra fiesta», añadió.
«Estamos en ello, señora», dijo Lakinda.
«Bien», dijo Ar’alani, estudiando las seis naves de misiles que habían aparecido por detrás del casco del crucero de batalla que ella y las otras dos naves chiss habían convertido en escombros hacía quince minutos. Ponerse a cubierto de esa manera sin ser visto había requerido cierto ingenio, y muchos comandantes con ese nivel de competencia habrían utilizado su habilidad para ejercer la mejor parte del valor y abandonar una batalla tan claramente desesperada.
Pero estos últimos focos de resistencia nikardun no eran eso. Se trataba de un autosacrificio total, lanzándose contra las naves de guerra chiss que los habían sacado de sus madrigueras, aparentemente con el único objetivo de llevarse a algunos de los odiados enemigos.
Eso no iba a suceder. No hoy. No con la fuerza de Ar’alani. «Thrawn, el Grayshrike ha recogido un nuevo nido de nighthunters», llamó. «¿Puedes ofrecerles algo de ayuda?»
«Desde luego», respondió el Capitán Mayor Mitth’raw’nuruodo. «Capitán Lakinda, si gira treinta grados a estribor, creo que podemos atraer a sus atacantes a un fuego cruzado».
«Treinta grados, reconocido», dijo Lakinda, y Ar’alani vio cómo la imagen de la pantalla táctica del Grayshrike se alejaba de las naves de misiles que se acercaban y se dirigía hacia el Springhawk de Thrawn. «Aunque, con el debido respeto al almirante, yo diría que son más whisker cubs que nighthunters».
«De acuerdo», dijo Thrawn. «Si son los mismos que creíamos atrapados en la explosión del crucero de batalla, deberían estar reducidos a un solo misil cada uno».
«En realidad, nuestro recuento hace que dos de ellos estén completamente vacíos», dijo Lakinda. «Sólo por la gloria del martirio, supongo».
«Tal cual», dijo Ar’alani. «Dudo que nadie por ahí vaya a cantar las alabanzas elegíacas de Yiv el Benévolo en un futuro próximo. ¿Wutroow?»
«Las esferas están listas, Almirante», confirmó el Capitán Mayor Kiwu’tro’owmis desde el puente del Vigilante. «¿Listos para llover en su picnic?»
«Un momento», dijo Ar’alani, observando la táctica y calibrando las distancias. La capacidad de las esferas de plasma de lanzar ráfagas de energía iónica que congelan la electrónica las hacía capaces de incapacitar a los atacantes sin tener que atravesar los resistentes cascos de aleación de nyix que recubrían la mayoría de las naves de guerra en esta parte del Caos. Las naves de clase de combate más pequeñas, como las naves de misiles Nikardun que estaban cargando contra el Vigilante, eran especialmente vulnerables a estos ataques.
Pero el menor tamaño de las naves de misiles también significaba que eran más ágiles que las naves de guerra más grandes, y a veces podían esquivar el peligro si las esferas de plasma, relativamente lentas, se lanzaban demasiado pronto.
Había tablas y diagramas de equilibrio para calcular ese tipo de cosas. Ar’alani prefería hacerlo con la vista y el juicio experimentado.
Y ese juicio le dijo que tenían una oportunidad repentina aquí. Otros dos segundos… «Disparen las esferas», ordenó.
Se oyó un pequeño ruido sordo cuando las esferas de plasma salieron disparadas de sus lanzadores. Ar’alani mantuvo sus ojos en la táctica, observando cómo las naves de misiles se daban cuenta de que estaban siendo atacadas y se apresuraban a evadir las esferas. El último de ellos casi lo consigue, pero la esfera se estrelló contra su costado de babor y paralizó sus propulsores, haciéndolo girar en el espacio a lo largo de su vector de evasión final. Los otros tres alcanzaron las esferas en el centro del barco, matando sus sistemas principales mientras también se alejaban sin poder evitarlo.
«Tres derribados, uno todavía se tambalea», informó Wutroow. «¿Quieres que los tomemos?»
«Aguanta eso por ahora», le dijo Ar’alani. Pasarían al menos otros minutos antes de que las naves de misiles se recuperaran. Mientras tanto… «¿Thrawn?», llamó. «A tu lado».
«Entendido, Almirante».
Ar’alani desvió su atención hacia el Springhawk. Normalmente, nunca le haría esto al capitán de una de sus naves: dar una orden vaga suponiendo que el otro captaría su intención. Pero ella y Thrawn habían trabajado juntos el tiempo suficiente como para saber que él vería lo que ella veía y sabría exactamente lo que quería que hiciera.
Y así lo hizo. Mientras las cuatro naves de misiles, momentáneamente aturdidas, se dirigían a sus vectores individuales, un rayo tractor salió de la proa del Springhawk, agarró a uno de ellos y empezó a tirar de él.
Lo arrastró directamente hacia la trayectoria del grupo de naves de misiles que cargaban hacia el Grayshrike.
Los Nikardun, con toda su atención centrada en su ataque suicida contra el crucero Chiss, fueron sorprendidos por la nave que se dirigía hacia ellos. En el último segundo se dispersaron, logrando los seis esquivar el obstáculo que se acercaba.
Pero la interrupción les había hecho perder el ritmo y la puntería. Y lo que es peor, desde su punto de vista, Thrawn había programado esa distracción para el momento preciso en que los cazas nikardun entraban en pleno alcance efectivo de los láseres de espectro del Grayshrike y del Springhawk. Las naves de misiles aún estaban intentando restablecer su configuración cuando los láseres chiss abrieron fuego.
Veinte segundos después, esa sección del espacio estaba de nuevo libre de enemigos.
«Bien hecho, los dos», dijo Ar’alani, comprobando la táctica. Aparte de las naves de misiles inutilizadas, sólo dos naves nikardunes daban señales de vida. «Wutroow, muévenos hacia el objetivo siete. Los láseres de espectro deberían ser suficientes para acabar con él. Grayshrike, ¿cuál es tu estado?»
«Todavía trabajando en los propulsores, Almirante», dijo Lakinda. «Pero estamos sellados de nuevo, y los ingenieros dicen que deberían tenernos de nuevo a plena potencia en un cuarto de hora o menos».
«Bien», dijo Ar’alani, haciendo un rápido análisis de los escombros y las naves maltrechas visibles a través del visor del puente del Vigilante. No debería haber ningún lugar donde pudieran estar acechando más naves.
El póster de Jeremy Wilson sobre el liderazgo de Chiss, sólo disponible con la edición exclusiva de Barnes & Noble.
Por otra parte, eso era lo que había pensado antes de que esas seis naves de misiles aparecieran a la vista desde el casco del crucero de batalla. Podían ser unas cuantas naves pequeñas más las que se hundieran en la niebla de la batalla con la esperanza de que se perdieran hasta que llegara el momento de sus propias carreras suicidas.
Y en este momento, con sus propulsores principales apagados, el Grayshrike era una flashfly. «Springhawk, quédate con el Grayshrike», ordenó. «Vamos a limpiar estos dos últimos».
«Eso no es realmente necesario, Almirante», dijo Lakinda, con un toque de protesta cuidadosamente controlada en su voz. «Todavía podemos maniobrar lo suficiente para luchar».
«Concéntrate en tus reparaciones», le dijo Ar’alani. «Si te aburres, puedes acabar con esas cuatro naves de misiles cuando se despierten».
«¿No vamos a ofrecerles la oportunidad de rendirse?» preguntó Thrawn.
«Puedes hacer esa oferta si quieres», dijo Ar’alani. «No veo que la acepten más de lo que lo hizo cualquiera de sus últimos compañeros. Pero estoy dispuesta a que me sorprendan». Dudó. «Grayshrike, también puedes iniciar un escaneo completo de la zona. Podría haber alguien más al acecho en las cercanías, y cansado de que la gente salga de la nada y nos dispare.»
«Sí, almirante», dijo Lakinda.
Ar’alani sonrió para sí misma. Lakinda no le había dado las gracias, pero podía oírlo en la voz de la capitana mayor. De todos los oficiales del grupo de trabajo de Ar’alani, Lakinda era la más centrada y motivada, y odiaba absolutamente que la dejaran de lado.
Wutroow se acercó a la silla de mando de Ar’alani con un movimiento de aire. «Esperemos que este sea el último», comentó el primer oficial del Vigilante. «Los vaks deberían poder dormir un poco más tranquilos ahora». Consideró. «También debería hacerlo la Sindicatura».
Ar’alani tocó la tecla de silencio del comunicador. Por lo que había podido saber, el órgano supremo de la Ascendencia Chiss se había mostrado tan poco entusiasmado con esta misión de limpieza como era posible para los políticos. «No sabía que la Sindicatura estuviera preocupada por las amenazas de los nikardunes renegados a la Combinación Vak».
«Estoy seguro de que no lo están», dijo Wutroow. «Estoy igualmente seguro de que les preocupa por qué estamos aquí participando en acciones bélicas».
Ar’alani enarcó una ceja. «Planteas esa pregunta como si ya supieras la respuesta».
«En realidad no», dijo Wutroow, lanzando a Ar’alani una de esas miradas significativas que tan bien hacía. «Esperaba que la supieras».
«Lamentablemente, los Aristócratas rara vez me consultan estos días», dijo Ar’alani.
«Curiosamente, tampoco me consultan a mí», dijo Wutroow. «Pero estoy seguro de que tienen sus razones».
Ar’alani asintió. Normalmente, las Nueve Familias Gobernantes -y todo el peso de la política oficial de la Ascendencia- estaban totalmente en contra de cualquier acción militar a menos que los mundos o posesiones chiss hubieran sido atacados directamente primero. Sólo podía suponer que el interrogatorio del general Yiv el Benévolo y el examen minucioso de sus archivos y registros capturados habían demostrado que los nikardun eran una amenaza tan inminente que la Sindicatura había estado dispuesta a saltarse las normas habituales.
«Al menos Thrawn debe estar satisfecho», continuó Wutroow. «Es raro que la reivindicación y la represalia se entreguen en el mismo paquete».
«Si pretendes que te cuente lo que él y yo hablamos con el General Supremo Ba’kif antes de salir en esta pequeña excursión, te vas a llevar una decepción», dijo Ar’alani. «Pero sí, me imagino que el Capitán Mayor Thrawn está satisfecho de cómo han salido las cosas».
«Sí, señora», dijo Wutroow, su voz hizo un sutil cambio de la amiga del almirante al primer oficial del almirante. «Entrando en el rango del objetivo siete».
«Muy bien», dijo Ar’alani. «Puede disparar cuando le convenga».
«Sí, señora». Con un asentimiento crujiente, Wutroow se dirigió de nuevo al puente. «Oeskym, prepara los láseres», llamó al oficial de armas.
Audio extraído por cortesía de Penguin Random House Audio de Star Wars: Thrawn Ascendancy (Book II: Greater Good) de Timothy Zahn, leído por Marc Thompson
Hoy vamos a reseñar con Spoilers el tercer número del cómic Star Wars The High Republic de Marvel creado por el gran equipo formado por Scott, Anindito, Morales y Leoni que salió el pasado 3 de marzo, con esa espectacular portada de Noto.
Editorial: Marvel
Páginas: 32 pags.
Precio: 3.99 dólares
Escrito por Cavan Scott
Arte de Ario Anindito y Mark Morales
Portada de Phil Noto
Portadas variantes de Kev Walker, Paolo Villanelli, Minkyu Jung, Mike Mayhew, Jan Dursema – Rachelle Rosenberg y Will Sliney.
Previamente, haremos un repaso de los dos números anteriores. Comencemos…
RESUMEN:
Bueno, en el primero número vemos a la padawan del maestro Sskeer, Keeve Trennis a punto de afrontar sus pruebas para convertirse en caballero Jedi, las cuales se ven interrumpidas cuando el deber llama, y decide ayudar a la ciudad de los Ximpi que es atacada por los inoportunos Ridadi. En una charla con el Mastro Estala Maru descubre cuál es el inconveniente, al parecer la señal de la estación Starlight ha cambiado sus referencias espaciales desorientándolos. Por ende Trennis usa la señal de su vector para guiarlos y evitar una catástrofe.
Finalmente cuando regresa a la estación es recibida por la flamante Marshall Avar Kriss, quien decide sorpresivamente nombrarla caballero Jedi, pese a que la joven creía que no había cumplido con su objetivo principal (la prueba) y destruido el Vector. Pero no todo fue alegría a pesar de celebrar la dedicación. Algo estaba muy mal con el maestro Sskeer.
En el segundo número una nave Hutt que transportaba Vratixia Renanicus, un ingrediente necesarios para producir Bacta, fue asaltado por los Nihil y los Jedi Keeve Trennis, Sskeer, Ceret y Terec acuden a su llamada de auxilio hasta el Sistema Kazlin. Al estar ahí, para asombro del grupo, el maestro Sskeer actúa de manera desmedida y violenta con uno de los Nihil que había sido abandonado a la merced de quien viniera y los había atacado hiriendo a Terec. Ahí me pregunté por lo que sucederá en este nuevo número. Por si eran municiones simples o contenían algún tipo de contaminante que agravó la posterior situación del gemelo afectado.
Después de lo acontecido Avar Kriss decide que ella y Vernestra Rwoh irán en el Ataraxia para recuperar la fragata Hutt, con la ayuda de Keeve y Terec. Mientras tanto Sskeer y Ceret irán a Sedri Minor, de donde parece que provenía la nave.
Cuando Keeve le relata detalladamente a la Marshall lo acontecido con su ex- maestro, Terec presiente que a su hermano le ha sucedido algo terrible, ya que comparten sus mentes genéticas. No estaba equivocado, había desaparecido, dejando su sable de luz como la única prueba de su existencia en el lugar.
Así continuamos con este tercer capítulo, con una desaparición, seguida por la investigación y más, más problemas. «El rastro de la investigación de los Jedi los llevó a Sedri Minor, donde Ceret acaba de desaparecer sin dejar rastro»…
PERSONAJES:
Keeve Trennis:
Caballero Jedi humana. Ex padawan del maestro Sskeer. Parte de la orden del Starlight Beacon. Está es la primera misión como caballero Jedi. En este número después de charlar con los lugareños decide que debe salir a investigar.
Avar Kriss:
Maestra Jedi humana. Marshall del Starlight Beacon después de la muerte de Jora Malli. Participó activamente en el gran desastre. Heroína de Hetzal. Siente la fuerza como una canción. Y puede conectarse con sus compañeros de la orden mentalmente de manera amplificada.
Sskeer:
Maestro Jedi Trandoshan de la Orden. Perdió su brazo en la batalla de Kur. También presenció la muerte de su amiga y maestra Jora Malli. Fue «envenenado» por Terec con una especie de contaminante en forma de esporas de color negro.
Terec:
Jedi Kotabi, y el gemelo de Ceret. Ambos gemelos estaban destinados a la estación espacial Starlight Beacon. Compartían sus mentes genéticas, por ende podía sentir lo que sucedía con su hermano Ceret. Fue herido por un arma Nihil.
Ceret:
Jedi Kotabi, y el gemelo de Terec. Ambos gemelos estaban destinados en la estación espacial Starlight Beacon. Compartían sus mentes genéticas. Fue secuestrado por los Drengir y manipulado mentalmente hasta que Avar Kriss lo liberó con un mantra.
Bartol:
Bartol era un niño humano habitante de la colonia agrícola en el planeta Sedri Minor. Se unió a Keeve Trennis en la investigación de las desapariciones.
Kal Sulman:
Poblador de Sedri Minor, líder autoproclamado. No quería que los Jedi estuvieran en el planeta e investigarán sobre los sucesos. Le avisó a Avar Kriss que Keeve Trennis se había marcado para investigar.
Julus:
Rodiano. Uno de los niños desaparecidos, capturados y asesinados por los Drengir.
Padres de Julus:
Rodianos padres de Julus. Son los primeros que informan a Keeve Trennis sobre lo que estaba aconteciendo. Pide ayuda, pero Kal Sulman no los deja brindar más información y le hace saber a la Jedi que ninguno es bienvenido
Estala Maru:
Maestro Jedi kessuriano. Fue parte de la operación de rescate en el gran desastre. Está designado al Starlight Beacon. Suele ser a quien buscan para información o consejo los demás miembros.
Vernestra Rwoh:
Caballero Jedi. La más joven en realizar la prueba. Ella capturó a dos rayos en wevo después de confrontar a Imri el ex padawan de Douglas Sunvale, quien murió en la catástrofe del Steady Wing. Vern es ahora maestra de Imri Cantaros. Los Nihil fueron los responsables del sabotaje de la nave.
Historia (SPOILERS)
LA ALTA REPÚBLICA. NO HAY TEMOR. CAPÍTULO III: Abajo
En la nave Ataraxia mientras Keeve hace guardia y reflexiona sobre todo lo sucedido, en especial la manera de actuar agresiva de su ex maestro, se ve rodeada de visitantes. Dos niños le ofrecen comida y luego dos adultos también. Pero no sólo eso, ellos le comentan que su hijo Julus había desaparecido al igual que el Jedi, a demás no eran las únicas desapariciones. Al entablar una conversación le informan que algunos creen que el planeta estaba maldito. Perdieron las cosechas y ahora sus seres queridos se desvanecían de la nada. La oscuridad está presente en ese lado de la galaxia.
Sin embargo, no todos son tan agradables con los Jedi, no todos están a gusto con su presencia y mucho menos con el hecho de que estén averiguando o husmeando, por eso Kal Sulman les hacen saber que no son bienvenidos y que no necesitan de su ayuda.
Avar Kriss dentro de sala médica del Ataraxia trata de ayudar a Terec, que aparenta estar convulsionando o poseído. Termina envuelta en una discusión con Sskeer que sigue al parecer fuera de control. Sskeer no se muestra conmovido ante la situación del joven jedi. Él se muestra impaciente y hasta violento. La oscuridad crece y ambos Jedi no puede entender en profundidad lo que pasa y mucho menos cuando discuten entre si.
Afuera, Keeve abrumada por todo lo acontecido decide hacer algo para ayudar sin esperar la aprobación de sus maestros. Con las pistas obtenidas, sale a investigar las cosechas. Pero no lo hará sola, un pequeño y aventurero niño llamado Bartol tiene un objetivo similar y quiere ser parte de la búsqueda a pesar de la insistencia de Trennis, con respecto a quedarse a salvo. No solo eso, da el primer paso hacia un terreno desconocido en lo profundo, donde la Caballero Jedi siente crecer la oscuridad. Keeve lo sigue y ahí encuentran a Ceret y Julus entrelazados en una red construida de cebada. Pero, no sólo eso….
Mientras tanto Sskeer intenta disculparse con la Marshall, pero Avar está más interesada en indagar cómo están las cosas en Starlight y pregunta sobre la autopsia. Terec permanece inconsciente. Pero cuando Kriss sale en busca de la recién nombrada caballero Jedi Keeve Trennis, ya que le anunciaron de su partida. Skeeer se queda sólo con la advertencia de su superior de que la conversación no ha terminado. Ella le ordena cuidar al gemelo, entonces el caos en forma de esporas liberadas por el poseído Terec se desata. Eso definitivamente no podía terminar bien.
Abajo, como dije, ambos desaparecidos están entrelazados con una masa verde que se asemeja a enormes tentáculos de cebadas, con espinas. Keeve los libera y se da cuenta que el pequeño rodiano ya es uno con la fuerza. Bartol no toma bien la noticia, obviamente es un pequeño niño que ha perdido a su amigo, pero ella lo consuela y le pide que sostenga su sable de luz para poder ayudar al sobreviviente. En ese instante la fuerza le comunica que algo no está bien antes de que una enorme planta carnívora denominada Drengir haga su aparición indicándole tener solo dos opciones, unirse o ser comida. Ceret no la ayuda a pesar de la insistencia de Keeve de darle una mano y además sostiene amenazante al niño. Ahora la primera misión como caballero se ha convertido en una pesadilla oscura.
«Así lo veo»… Dice Avar Kriss
«Ceret somos uno, tú y yo somos Jedi»…
«Soy un Jedi» repite Ceret
«Libera al niño y vuelve a la luz»…
The High Republic #3. Scott Cavan.
Cuando el Drengir parece ganar la batalla, de la nada Avar Kriss parte la planta carnívora en dos con su sable de luz. Para luego conectarse con Caret (ella utiliza su capacidad para enlazarse con otros Jedi, como lo hizo en Hetzal y romper así e vinculo dominante que tiene esta extraña y desconocida especie). Su intención era traerlo de nuevo a la luz con un mantra «Así lo veo»… «Ceret somos uno, tú y yo somos Jedi»… «Libera al niño y vuelve a la luz»… Pero, cuando todo parecía encaminarse un Sskeer totalmente sumido por la oscuridad de los drengir hace su aparición, desafiando a sus compañeros Jedi. Está historia continuará…
Curiosidades:
Ataraxia: Crucero al servicio de Orden. Jora Malli combatió en la Batalla de Kur con dicha nave. Pero, no es la primera vez que es nombrado en Star Wars. Oímos sobre ella en la novela Dooku Jedi Lost del mismo autor. El Ataraxia fue utilizado para transportar a varios Jedi al planeta Sereno, para que los iniciados asistieran a una celebración de los planetas y culturas. En donde Sifo-Dyas le advirtió a Dooku que no respondiera los agravios de Tarrex, ya que sería castigado y obligado a permanecer en el Atararaxia.
Vratixia renanicus: Cebada cultivada inicialmente en Thyferra, que en combinación con alazhi y kavam produce lo que conocemos como Bacta. En ese instante la cosecha de Sedri Minor es crucial para la galaxia, ya que la bacta es una medicina emergente. Con el gran desastre esté es uno de los productos escasos.
Ceret y Terec: Gemelos Kotabi que comparten sus mentes genéticas, creando una conexión sustancial entre ellos. Tal es así que Terec, puedo sentir lo que su hermano estaba experimentando al ser capturados por los Drengir.
Drengir: «Los Drengir son plantas inteligentes que buscan obtener una cosecha terrible a través de la frontera galáctica ”… “La semilla de los villanos basados en la vegetación provino de un boceto del [legendario artista conceptual de Star Wars] Iain McCaig en los primeros días del desarrollo de The High Republic.»... Cavan Scott.
Además de ser inteligentes, utilizan una especie de esporas o algún contaminante que se expande a través de sus víctimas para producir violentas alucinaciones y controlar eficazmente a los envenenados. Lo más sorprendente es que puede controlar a los gemelos, pero en realidad sólo tuvieron contacto estrecho, por decirlo de alguna manera, con Ceret. Quizás esa conexión de ellos a través de sus mentes genéticas los lleven a que los afectos logren influir a los dos. O quizás ambos fueron expuestos al contaminante de dos maneras distintas, primero Terec con el disparo del Nihil (un proyectil envenenado). Y luego Ceret cuando fue atrapado por uno.
Lo alucinante es que el control se convierte en una especie de manipulación haciendo que el infectado se transforme en una especie de soldado headhunter (reclutador) o asesino a sueldo. No sólo eso, por sino era suficiente, los Drengir se regeneran si los partes. ¿Ahora como podrán acabar con esta nueva amenaza?
Los Drengir fueron parte de “A Bitter Harvest” uno de los tres cuentos de la edición exclusiva de la colección Dark Legends para las tiendas Target. Está escrito por George Mann y que fue lanzado en los Estados Unidos por Disney-Lucasfilm Press el 30 de agosto de 2020.
OPINIÓN:
Cavan Scott es muy ingenioso en su escritura, lo que permite disfrutar de una historia fresca y emocionante. Los personajes se entrelazan bajo la misma problemática, pero cada uno tiene una pequeña aventura bien construida y sumamente entretenida. Ario Anindito hace un trabajo fenomenal con sus dibujos y esos pequeños detalles en cada gesto o expresión, contando situaciones, dilemas, dramas momentaneos de una manera auténtica. A su vez todo ello combinado con el talento de Mark Morales y Annalisa Leoni. Colores, viñetas, dibujos detallistas y la historia hacen de este cómic una verdadera obra para admirar y tener en nuestra colección.
En si la historia me ha gustado muchísimo, vemos a la protagonista decidida a ayudar. Valiente y protectora. El autor nos da una visión más amable de los Jedi. Keeve charla con los seres que se acercan a brindarle un poco de alimento. Luego cuando la tensión aumenta ella es tan cercana, cálida con el niño que trataba de entender porque su pequeño amigo había dejado de existir. Lo abraza, lo escucha y lo consuela. Es una imagen que va directo al corazón.
En cuanto a los Drengir, cuando escuche hablar de ellos me dije a mi misma podrán hacer que una especie de planta sea aterradora. Sin duda. El hecho de que sea carnívora o pueda envenenarte y dominar tu mente para que cumplas sus ordenes, perdiendo el control total de si mismo, es aterrador. A demás se multiplican. También no saber que son, de que están compuestos y cual es su fuente de poder, los hace más poderosos y peligroso para los Jedi. ¿Será la fuente de manipulación solo algo biológico producido por un contaminante? ¿Podrán ser a demás de inteligentes portadores de la fuerza y sabrán utilizarla a su conveniencia?. Quiero que la luz siempre gane. Se los recomiendo y espero que lo disfruten tanto como yo, es divertido, sumamente atraparte y genera ganas de más en cada edición .
Seguramente les gustará y que la lectura os acompañe! Hasta la próxima.
Reseñas de números anteriores, avances, entrevistas y enlaces de interés
Esta novela es una aventura que comienza con un encuentro entre la protagonista Vernestra Rwoh, una joven Jedi y un grupo particular de niños con diferentes historias que finalmente los conectan. Continua con un viaje en busca de unión, de alianzas, el cual se convierte en desventura, desgracia y finaliza en un prueba de coraje para ellos, ya que asumen un desafío que cambiará sus vidas para siempre, después de enfrentar el mal cara a cara, con tropiezos, pero juntos.
La autora de la novela es Justina Ireland, con ilustraciones de Petur Antonsson. Publidado por Disney–Lucasfilm Press el 5 de enero del 2021, contiene 240 páginas y es parte de la serie de libros denominados «La Alta República» que comenzó como el proyecto luminoso en el rancho Skywalker y hoy es una exitosa realidad por todo el mundo.
Vamos a comenzar este viaje, debo aclarar que hay SPOILERS.
Personajes:
Vernestra Rwoh: Miraliana, de piel verde, cabello oscuro y ojos azules, tiene unas pequeñas manchas familiares en forma de diamantes tatuado en la esquina exterior de cada ojo. Ex padawan del Maestro Stellan Gios. Utiliza un sable de luz modificado en forma de látigo. A los 15 años fue ascendida como caballero Jedi. Su primera misión fue supervisar a Avon Starros. Desde el puesto de avanzada de Port Haileap partió en el crucero Steady Wing hacía la flamante estación Starlight, pero lo que sería un viaje para fortalecer vínculos se convirtió en un desastre. Callada, paciente, creyente en los caminos de la fuerza, aunque dispuesta a indagar más allá de lo que permite la orden. Valiente y sensata, Vern es la protagonista sin duda de esta aventura que Justina Ireland nos cuenta.
Avon Starros: Humana, hija de la senadora Ghirra Starros y miembro del clan Starros. Aspirante a inventora de 12 años. Es inteligente, directa con su manera de expresarse, curiosa y desafiante. Según Honesty algo imprudente y un imán para el caos. Yo diría de buen corazón a pesar de todas esas capas que la resguardan. Tenía conflictos con su madre debido a sus continúas y provocativas actitudes que la ponían en riego. Incluso fue secuestrada por ello. Ghirrea la envío a esa aventura para lograr que entendiera sus responsabilidades.
Imri Cantaros: Humano, alto, de hombros anchos, y corpulento. Encajaba perfectamente con el de su maestro Douglas Sunvale. Era un padawan de la orden Jedi. Vivió tanto en Genetia como en Hynestia en su juventud, y luego paso mucho tiempo en el templo de Coruscant. Tenía cabello dorado, amables ojos castaños y una extraña habilidad para percibir los sentimientos y pensamientos de quienes lo rodeaban. Sobrevivió a la explosión del Sdeady Wing, al igual que Vernestra, Avon y Honesty. Quedó varado en la luna selvática dónde experimento un doloroso momento al confrontar a los Nihil que asesinaron a su maestro, para luego casi caer al lado oscuro por sus intenciones de venganza. Fue rescatado por la caballero Jedi Vernestra, quien finalmente por consejo de el maestro Sskeer lo toma como padawan.
Honesty Weft: Humano, hijo del embajador de Dalna, Weft. Estuvo en el Sdeady Wing cuando su padre perdió la vida. En la Metamorfosis quería ser un oficial médico de combate. Su madre lo había presionado para que acompañara a su padre en su viaje como embajador. Educado, introvertido, siempre alegre de tener en su vida directrices y orden en las cosas, al contrario de la impulsiva Avon, piensa antes de actuar o eso parecía. No le gustaba la idea de viajar rumbo a la estación Starlight, pero fue obligado por sus padres quienes querían que explorará el mundo antes de tomar ciertas responsabilidades, deseaban que tuviera aventuras que contar.
J-6: Doide de protocolo de Avon Starros, de color rosa dorado, tan alto como Vernestra . Es como su experimento. Ella lo ha modificado para ser bastante peculiar.
Douglas Sunvale: Humano, alto, fornido y efusivo. Era hablador y relajado en su comportamiento, algo desaliñado y con barba. Maestro Jedi y Marshal del puesto de avanzada Port Haileap donde la aventura comenzó. Apodó a Vernestra Rwoh como «Vern», algo que no era del agrado de la Jedi. Le solicito a la joven caballero que abordará la nave Steady Wing conectando así a Honesty con Avon (ambos de la misma edad y ambos disgustados con sus padres) para que se hicieran amigos y pudieran crear lazos que quizás ayudarían con la decisión de los emisarios de Dalna de unirse a la República. Perdió la vida en en Sdeady Wing de una manera heroica, salvando a Vernestra, Imrii, Avon y Honesty.
Ghirra Starros: Humana, senadora de la República, madre de Avon. Responsable de enviar a su hija al viaje del Steady Wing, yaque era algo problemática y quería que aprendiera apreciar su privilegiada vida en Coruscant.
Weft: Embajador de Dalna. Padre de Honesty. Su cabello era de un rojo intenso y su piel bronceada. Estaba de acuerdo con que Dalna fuera parte de la República, quizás eso traería consigo protección y prosperidad para su pueblo.
Klinith Da: Humana con cabello magenta, tatuajes y múltiples perforaciones. Vestía una chaqueta verde, pantalones grises, guantes sin dedos y tenía un bláster enfundado en cada pierna, integraba la organización Nihil. Fue enviada a sabotear la nave Steady Wing cuando salía del puesto de avanzada de Port Haileap, rumbo a la gloriosa estación de la República denominada Starlight.
Klinith
Gwishi
Gwishi: Aqualish, tenía tres ojos, pero había perdido uno de ellos, dejando una cicatriz profunda, que infundía miedo. Miembro de los Nihil, acompañaba a Klinith Da en el sabotaje de la nave Steady Wing. Como parte de su papel para la misión, se hizo pasar por un mecánico de la nave. Cuando Vernestra Rwoh se cruzó con él hubo una perturbación en la fuerza, aún así ella abordo la nave.
Janex: Janex era un Pantorana femenina de Dalna que formó parte de una delegación que iba a ser enviado para reunirse con representantes de la república en el Steaby Wing, rumbo al Faro.
Starstriker: También diplomático de Dalna miembro de la delegación.
Contexto (Espacio/tiempo)
La Alta República: Desarrollada 200 años antes de la amenaza fantasma, época en dónde la galaxia estaba en paz, gobernada por la República, la cual tenía como canciller a Lina Soh y estaba protegida por los Jedi. Momento de extensión de dominio, dónde la monumental estación espscial Starlight era el faro de esperanza para los bordes más lejanos habitables. Aquí los guardianes deberán afrontar situaciones que harán peligrar los sueños de unión y prosperidad.
Port Haileap: Puerto espacial y puesto de avanzada ubicado en el planeta Haileap durante la Era de la Alta República. Su mariscal fue el Maestro Jedi Douglas Sunvale.
Steady Wing: Nave de lujo plateada, elegante en sus curvas. El Steady Wing contaba con dieciséis cubiertas, tres jardines decorativos, una plataforma de juegos completa e incluso un gran comedor con capacidad para mil personas. Fue utilizado por la República y la Orden Jedi. Partió de Port Haileap, con la intención de transportar a sus pasajeros, incluida Vernestra Rwoh, Avon Starros, y el asesor de Dalna Weft y su hijo Honesty, el Marshal maestro Jedi Douglas Sunvale y su padawan Imri Cantaros, a la nueva estación espacial Starlight. Ellos debían asistir a la ceremonia de dedicación, para forjar alianzas.
Dalna: Planeta ubicado en el sector de Dalna en los Territorios del Borde Exterior habitado, que estaba considerando unirse a la República. Habitados por los Dalna , una sociedad compuesta en su mayoría por humanos, trandoshanos o weequay y pantoranos. Era Agrícola y tenía abundantes recursos de agua (cascadas), también guerreros.
Wevo, luna selvática: Jungla boscosa, con elevadas y constantes probabilidades de lluvias ácida. Lugar de variadas especies de fauna y flora, que se fueron adaptando a las inclemencias climáticas y dónde quedaron varados el grupo de sobrevivientes del Sdeady Wing. También el sitio en el cual debieron afrontar a los Nihil saboteadores y capturarlos después de un turbulento enfrentamiento entre el padawan Jedi Imri Cantaros y la caballero Jedi Vernestra Rwoh, por diferencia de criterios sobre que hacer con sus cautivos.
Starlight: Faro espacial, en parte templo y en parte estación de la República. Había sido construido en el borde exterior inexplorado de la galaxia, para unir a la misma y aportar luz a los rincones más oscuros de la galaxia.
“Esta estación será un símbolo de la República en el Borde Exterior. Un lugar donde celebraremos nuestra unión y ayudaremos a hacerla crecer. Enviará una señal, para que cualquiera en este sector la escuche, en cualquier momento. La baliza. El Faro de la República. El sonido…»
Lina Soh canciller de la República. The High Republic. La luz de los Jedi., Charles Soule.
LA Historia:
Todo comienza con el desafío constante que representaba el ser un Nihil. Gwishi y Klinith tenían un plan que cumplir, para ello debían mantener un perfil bajo, camuflarse entre la multitud y abordar el Steady Wing, sabotearlo para que nadie quede con vida. Ellos sabían que este no era un viaje común, la nave estaba programada para recoger a alguien importante para la República en Haileap, y los Nihil necesitaba hacerle saber que no eran bienvenidos en esta parte de la galaxia. Y así lo harían, ni siquiera las capsulas de escape debían quedar fuera de su imaginario destructivo.
¿Cómo en las siete lunas genetianas se supone que vamos a destruir eso?» ella preguntó.
Gwishi suspiró. «Desde el interior. Eres Nihil. Actúa como tal y deja de preocuparte «
A Test Of Courage. Prólogo. Por Justina Ireland
Aquí antes de pasar con nuestros protagonistas, me gustaría compartir un fragmento que me llama sumamente la atención… «Trató de imaginarse cómo sería quedarse en una nave tan buena. No podía, y eso la enfurecía más que cualquier otra cosa. No podía esperar para destruir el Steady Wing y ver su belleza fracturarse en el vacío del espacio.» Ella se sentía frustrada por no poder tener los mismos privilegios, tanto que la comparación los hacía aún más diferentes, casi dos polos opuestos, tan inconcebibles juntos en la misma galaxia. Esa parece ser la mirada de Klinith, de los Nihil en general, una especie de «justicia» por mano propia, «equilibrio». Una división entre ellos y nosotros, sin contemplar que los habitantes de Dalna no estaban rodeados de lujos, habían sufrido guerras, trabajaban para progresar y no eran viajeros habituales. O Vern, la niña Jedi que había viajado, pero nunca en una nave como esta, estaba tan sorprendida de tanta belleza como su contrincante.
En síntesis, la destrucción será el verdadero camino para que los Nihil dejen en claro que no permitirán a estos intrusos escribir la historia del borde exterior y si eso significaba la destrucción de seres vivos, naves, planetas y sistemas, ellos dejaran su legado de terror a cualquier precio.
Volviendo a la historia, Vernestra Rwoh, está ahí, dónde los Nihil intentaban cambiar las cosas, observando la majestuosidad de la nave, en la primera misión para el Consejo Jedi. Orgullosa y agradecida por la oportunidad de estar ahí aunque sea como una especie de niñera de Avon Starros. Era una prodigio que con solo quince años, se convirtió en caballero Jedi. No era arrogante, tomaba todo con suma responsabilidad, tenía un sentido del deber indudable y visión de servicio. Estar con Avon podría ser difícil, pero apreciaba a la niña y encontró sus inventos fascinantes. El maestro Douglas insistió que Avon estuviera a bordo y entablará una amistad con el joven de Dalna, Honesty.
Cuando iba hacia la rampa de ingreso ella sintió un llamado de la fuerza al cruzarse con uno de los mecánicos, que parecía como cualquiera de los demás, sin embargo algo no estaba del todo bien. Pero decidió al final, tomar esa señal como parte de sus nervios. Entonces todos subieron abordo.
Allí la autora nos hacer saber que la mente ágil de Avon estaba obsesionada, con la fuerza, con los cristales Kiber de los Jedi, quería conocer sobre su funcionamiento, su poder y alcance. Había intentado que Vernestra le diera el suyo, pero ella le comento que… “Un Jedi y su kyber están conectados a través de la Fuerza. Me canta y mi espíritu devuelve esa llamada. No es un simple cristal de energía»… No era un juego, ni un experimento. Era parte de su ser.
La importancia de los cristales Kiber para los Jedi no solo lo vemos aquí, en estás palabras, también significan responsabilidad. Los armamentos de las naves de la orden se activan con ellos en esta era. Y si recuerda la serie animada de Clone Wars, los padawan tenían desafíos espirituales dónde se conectaban con los cristales y ambos se elegían para luego crear sus armas, sus sables de luz. La fuerza era el mediador para darle forma. Por ejemplo aquí Vernestra Rwoh lo crea por una visión de la fuerza que hizo de su arma, una muy peligrosa y particular. ¿Por qué quería Vern dejar que Avon lo usé para experimentar, si para ella era sagrado?.
Ya en la nave, cada una tomó su camino, mientras Avon iba hacia el lugar que le habían designado, se topó con Klinith. Después de un choque con J-6, la grosera mujer retomó su camino. Avon se fue a preparar para la cena de bienvenida. Mientras tanto, Honesty a su vez se alistaba, y tenía una breve discusión son su padre de porque estaba ahí con él. El niño quería estar realizando sus pruebas (metamorfosis) en su pueblo natal, pero su padre necesitaba que el tuviera más opciones antes de decidir su futuro, que tuviera aventuras.
Con toda esa carga emocional, esos conflictos internos y la tensión política, cultural y social que era más grande que aquellos niños; el momento del banquete comenzó y con ello discusiones superficiales, como quien había contratado la nave y tenía todas estas cortesías para los huéspedes. O más profundas por así decirlo, como la seguridad, la confianza en la república y sus guardianes después del gran desastre y sus consecuencias, después de tener conocimiento de nuevos enemigos.
“Una catástrofe desgarradora, sin duda, pero los Jedi y la República se unieron para manejar no solo el desastre inicial, sino también las Emergencias posteriores. No hay nada que temer ahora «.
Douglas expresa a todos los presentes en la velada del Steady Wing.
Aunque el marshal intentaba persuadirlos de lo contrario, el malestar estaba presente, en los emisarios de Dalna. Los recientes eventos habían generado una situación de incertidumbre, de desconfianza. Y las palabras de Douglas, fueron más un presagio para el desastre, que bálsamo. Como cuando Leia dice «Tengo un mal presentimiento sobre esto» y todo va de mal en peor.
La fuerza les envió un mensaje de perturbación, algo estaba por pasar y no era bueno. Las alarmas comenzaron a sonar, múltiples explosiones y entonces el caos, el techo del comedor se rompió para develar la inmensidad del espacio. Aquí la primera prueba de coraje, para Vernestra. Trabajó en conjunto con el maestro Douglas para salvarlos. Cuando lograron mantener a todos en su lugar y que ellos no salieran expulsados, la nave entro en un clima muy similar al titanic y todos comenzaron a huir, a gritar, amontonarse y desesperarse. Pero no fue suficiente, el terror se instalo en hechos y sensaciones. Al fin de cuentas, Douglas tomó la decisión más difícil de su vida, elegir a quien salvar. Los niños ahora estaban solos y debían encontrar la manera de escapar, de sobrevivir.
Hubo un empujón en la mitad del pecho de Imri, y salió volando hacia atrás junto con Honesty, Avon y Vernestra. Imri cayó sobre el droide, J-6, y gimió.
Después de huir y afrontar peligros, encontraron una viejo transbordador de mantenimiento. Avon tomo el control, mientras todos trataban de entender a su manera lo sucedido. Al alejarse pudieron ver cómo un viaje diplomático, una esperanza de alianza, se esfumaba en unos cuantos minutos. Aún así, al observar la realidad ante sus ojos, el grupo necesitaba creer que sus seres queridos seguían con ellos.
El viaje de escape se convirtió en angustia, culpa y temor. Mientras intentaban encontrar un lugar que los resguarde, y en el trance la esperanza desaparecía, ante la sensación de soledad y vació imperante, con la ayuda y guía de Vernestra, Imri Cantaros pudo conectarse con la enorme vida de la luna selvática. Cuando pudieron aterrizar se dieron cuenta de que el lugar revestía peligros, debido a una breve inspección de los Jedi. La sabiduría de ellos sorprendió bastante a un angustiado Honesty. El niño, extrañaba a su padre, estaba tan arrepentido de pelear con él por cosas sin importancia. A demás intentaba ser paciente con Avon. La niña a veces podía hacerlo enojar. Pero, su padre le aconsejó que no juzgará a las personas antes de conocerlas realmente.
Por los daños sufridos, la nave no los llevaría a ninguna parte, a demás debían encontrar un terreno alto para que no perdieran la vida como consecuencia de las terribles lluvias y sus resultados. A simple vista podían ver que donde estaban varados no era seguro y emprendieron un camino hacia lo desconocido.
Caminaron y caminaron, parecían haberse estancado en una fábula donde el tiempo era cíclico, como si vagaran en círculos infinitos, sin encontrar un rumbo al que seguir. Hasta que Avon develó que podría ayudar con un Droide explorado escondido en su mochila. Imagínense el disgusto del resto de sus compañeros. Horas perdiendo el tiempo, cuando la solución colgaba de la espalda de la niña.
Al encontrar el rumbo, también encontraron la dificultad, la lluvia era cada vez más densa y podía desintegrar lo que tocaba. Las protecciones precarias ya no serían suficientes cuando esto se intensificara. Sumado a eso, era cada vez más complicado acceder al lugar designado para ponerse a salvó, por la espesa vegetación. No había otra manera, Vernestra Rwoh tendría que mostrar su creación, su sable látigo y usarlo para hacer las cosas más rápido.
Ella nunca antes había mostrado a nadie lo que medio de la noche una semana después de llegar a Port Haileap con una urgente necesidad imperiosa de modificar su sable láser hizo por designios de la fuerza, convirtiéndolo en un látigo. Pero al parecer era la única opción, el tiempo se agotaba. Así que lo hizo. Eligió salvarlos, aunque podría ser cuestionada por su par. Entonces «Vernestra giró el anillo frontal de su sable láser, y la única hoja se fracturó y partió antes de caer en una sinuosa hebra de luz púrpura. Vernestra hizo girar el látigo de forma que el rayo mortal atravesó la vegetación frente a ella, despejando el mismo camino que ella e Imri habían estado despejando en una fracción del tiempo.»…
Ilustración de Petur Antonsson
Limpió hasta el último obstáculo con su arma y pudo ver una cueva en las rocas. El espacio era grande y podría contenerlos hasta que encontrarán otra solución. Debían descansar, comer algo, tratar de dormir un poco. Todos presentaban signos de ese fatídico día, sobretodo Vernestra, quien utilizó la fuerza para evitar los fragmentos de la nave y escapar de ahí. Luego podrían salir a explorar y buscar alguna solución a esta situación desesperante.
Finalmente, los Jedi salieron a investigar y se encontraron con la cruda verdad. Descubrieron los Nihil. Entonces, Imri decidió tomar la situación en sus manos, al ver la ira de Honesty como una herramienta útil, una escusa para justificar sus acciones, para callar su sufrimiento. Vernestra tuvo que lidiar con las secuelas, aun así, luchó para traer a Imri de vuelta. Ellos afrontaron un enorme desafió allí, una prueba de coraje, que los confrontaría y dividiría, para unirlos aún más.
Al fin de cuenta, esta experiencia los hará crecer y tomar nuevas responsabilidades, comprenderse mutuamente, sentirse que no están solos en la galaxia. Es una linda historia de amistad y resiliencia.
Ilustración de Petur Antonsson
Datos curiosos:
Estructura Jerárquica Nihil: Tres divisiones: 1) El Ojo: Marchion Ro (portador de caminos). 2) Corredores de la tempestad: Pan Eyta, Kassav Milliko y Lourna Dee. 3) Las estructuras básica:
Las tormentas
Las nubes
Rayos (Strikes)
Los Nihil que conocemos en esta historia son Strikes pertenecientes a la Tempestad de Kassav.
En Dalna: Como padawan del Maestro Jedi Dooku, Qui-Gon Jinn visitó las cascadas (Dooku Jedi Lost).
Avon Starros: comparte el apellido «Starros» con su descendiente, la contrabandista de la Era Imperial Sana Starros.
Vernestra Rwoh: posee un sable de luz en forma de látigo que construyó en Port Haileap una noche, después de una visión y mantiene oculto de los demás por considerarse fuera de los estándares Jedi. El libro nos cuentan que las hermanas de la noche eran usuarias de este tipo de sable, además durante las guerras Sith fueron utilizados por Jedi, para defenderse de estos. Vernestra Rwoh dice al joven padawan Imri “¿Has leído los testimonios de Cervil el Siniestro? El látigo a veces se usaba para defenderse de los Señores Sith, que usaban las Formas Prohibidas. Además, la Fuerza me llevó a este diseño. No puedo creer que el lado oscuro dirigiera su construcción. «…
Por otro lado, la fuerza según ella: está a nuestro alrededor y dentro de nosotros.
Las pruebas Jedi: Desafíos de fortaleza e intelectual para convertirse en caballero Jedi. Pudimos observarlos en The High Republic #1(Cómic escrito por Cavan Scott e ilustrado por Ario Anindito, Tinta. Mark Morales), con Keeves Trennis, quien luego se convierte en caballero Jedi en la dedicación, de manera muy particular por Avar Kriss.
La metamorfosis: pone a prueba las fortalezas, solo para preparar a los jóvenes Dalna a las duras realidades de la vida en planeta.
Imrí Cantaros afirma que su lugar natal es Genetia , y luego Hynestia. Justina Ireland explicó en un tweet que sus padres pueden haber sido de diferentes planetas.
OpiNIONES DE LOS BIBLIOTECARIOS.
Mariana Paola Gutiérrez Escatena: Es una novela entretenida, notable y profunda. Si tuviera que definirla en una palabra diría que es emocional. Hay temas complejos manejados con mucha responsabilidad, por supuesto. Cada problemática que interpelan a los personajes se siente real y nos dejan lecciones para aprender. Un ejemplo de eso sería, conoce a los demás antes de juzgarlos, la importancia de no rendirse cuando un amigo esta en problemas y el valor de la familia. Los personajes están bien desarrollados, tienen personalidades muy distintas que se complementan en la historia. Vamos de la responsable y amable Vernestra, al inseguro y sensitivo Imri. De la extrovertida y astuta Avon al reservado y suspicaz Honesty. Todo se amalgama de una manera armónica a pesar del caos de la trama. Justina aquí nos nuestra que se puede escribir un libro para niños mientras se hablan de temas de a vida real y no tan sólo eso, hacerlo con dedicación, respeto y amor. Como comentó mi buena amiga Jexica después de que charlamos sobre la lectura, en estos tiempos donde se necesitan valores como el amor y la amistad, encontrarlos en un libro de ficción es un poderoso y genuino mensaje que llega a nuestros corazón. Gracias por eso querida Justina Ireland.
Mario Tormo: Esta novela hay que encajarla en su rango de edad. Está orientada al segmento de edad de los 8 a los 12 años, por lo que tanto la densidad de las tramas como los sucesos narrados están adaptados a este tipo de lectores. Tenemos por lo tanto una trama sencilla principal, en la que sobre todo destacan los viajes personales de cada uno de los protagonistas. En cuanto a la estructura podríamos hacer un paralelismo con Light of the Jedi, ya que parte de un gran desastre (el Legacy Run en aquella, el Steady Wing en esta) y a partir del cual arranca el periplo de los protagonistas.
Aunque es una lectura agradable, su trascendencia para la trama de la Alta República es prácticamente nula. Llegando al punto de que hay detalles que pueden chocar con el estado o momento en el que suceden los hechos. Ya que cuando la novela arranca el desastre del Legacy Run ya se ha producido, por lo que es difícil de comprender cómo los padres de Avon y Honesty los mandan al Borde Exterior. Podemos entender quizá la función diplomática de los de Dalna, pero en el caso de Avon… Quizá Ghirra Starros debería haber reconsiderado mandar a su hija a esta zona cuando hay un bloqueo impuesto por la Canciller por los peligros que conlleva viajar en estas regiones.
Aunque menos mal que tenemos a Avon, ya que es el personaje más interesante del relato. Es fantástica, divertida, inteligente, resuelta. Va por delante de todos los demás, siendo la más pequeña. Increíble. Hasta Vernestra, una Caballero Jedi encargada de su cuidado, acaba siguiendo las indicaciones de la chica en los momentos más tensos de la acción. Increíble. En el lado contrario tenemos a Imri, que en mi opinión tiene un paso al lado oscuro, que siendo muy interesante, me resulta poco creíble el punto extremo al que llega. Se entiende muy bien toda la frustración y tristeza, pero creo que sube un escalón que está demasiado alto. Con Vernestra pasa que al inicio resulta muy interesante, sobre todo cuando tenemos la parte en la que muestra el látigo láser y cuenta su origen, pero que se diluye su protagonismo hasta el final, resuelve demasiado rápidamente el enfrentamiento primero con los Nihil y después con Imri. Se comprende muy bien que lo acabe aceptando como Padawan antes de la inauguración de la Starlight (aunque si leímos antes Light of the Jedi esto ya lo sabíamos), aunque si tenemos en cuenta el segundo número de la serie de Marvel, situado tras la ceremonia, nos extraña ver a Vern sin Imri.
De Light of the Jedi, momento de la inauguración de la Estación Starlight
Para concluir voy a destacar los hilos que se dejan abiertos, y es que las posibilidades de Avon Starros parecen infinitas. Me puedo imaginar a su personaje llegando a ser la precursora de los experimentos con cristales Kyber que dieron lugar a lo que luego se convirtieron en la base para el desarrollo del superarma de la Estrella de la Muerte. Habría que repasar la novela Catalizador por si más adelante en la Alta República se establece algún tipo de conexión con el personaje de Galen. Las conexiones por cierto son muy interesantes, como la alusión a las Guerras Sith, las Hermanas de la Noche, las Formas Prohibidas… Incluso hay una mención a Batuu, lo cual me encanta ya que puede que tengamos más contenido relacionado con los parques Disney enmarcado en esta época. Una novela que en audiolibro son algo mas de cuatro horas, por lo que es un entretenimiento ligero, intrascendente, pero disfrutable. Muy adecuado para el público objetivo, ya que hay muy buenos consejos y ejemplos vitales, de aceptación, comprensión del mundo y de los cambios que puede experimentar un muchacho o muchacha en ese rango de edad.
Una vez terminada la reunión, Shawn exhaló profundamente, despejó su mente y se sumió en un pensamiento profundo.
En el instante en que cerró los ojos, Shawn comenzó a sentir el flujo de la Fuerza, la cual es omnipresente, en todos los seres vivos, y uno de los tres pilares principales de los Jedi. Como aprendiz de Jedi, meditar y sentir la fuerza no sólo era parte de su entrenamiento y rutina diaria, sino que, especialmente para Shawn, era el momento de reflexionar.
Sumido en la Fuerza, Shawn podía filtrar todas las distracciones que pudieran perturbarlo, y de esa manera, aclarar su mente.
Envuelto en la oscuridad, Shawn se vio a sí mismo. La cabeza con el pelo negro, ojos del mismo color, un joven de complexión delgada.
Su nombre era Shawn, cumplía diecisiete años este año, y estaba bendecido por la diosa del destino.
Era sensible a la Fuerza desde que tenía uso de razón, y había sido entrenando como Jedi en el Templo. Podría decirse que éste era el don más preciado de toda la galaxia, pero sin duda lo era en la vida de Shawn.
Sin embargo, si se compara con los otros aprendices del Templo Jedi, las habilidades de Shawn palidecen: En lo que respecta a la sensibilidad a la Fuerza, en el mejor de los casos, Shawn podía ser descrito como inferior a la media, y físicamente, no era nada especial. Desde que tenía uso de razón, Shawn era muy consciente de que no era ningún prodigio, y en la Orden Jedi no faltaban los prodigios. Había algunos cuyas mentes divagaban cuando los Maestros enseñaban, y había otros que solo empezaban a estudiar justo antes de un examen. Y luego estaban aquellos que siempre hacían lo mínimo y nunca trataban de esforzarse, como si todos esos exámenes fueran juegos para pasar el tiempo. Para poder tener tanta confianza en sus capacidades Shawn sabía que nunca podría compararse. Por lo que siempre se recordaba a sí mismo que para ir al día y caminar al ritmo de sus compañeros tendría que trabajar especialmente duro, para ser digno del título de Jedi.
Así que, desde que tenía uso de razón, Shawn había trabajado duro, meditando, sintiendo la Fuerza y absorbiendo estudiadamente todo el conocimiento que podía. Desde la astronomía y la geografía hasta las artes culinarias y la horticultura, se esforzó por mantener siempre su actitud disciplinada, sin detenerse nunca, sin bajar el ritmo…
Y el destino se había ocupado de él en todo momento. Había estado rodeado de compañeros con buen corazón. Todos eran conscientes de los esfuerzos que Shawn hacía. Y por eso le permitían a él, que carecía de talento, sacar las mejores notas en los exámenes, para animarle. Shawn les había dicho en repetidas ocasiones que no era necesario, pero de todos modos, recibir ese gesto de sus jóvenes compañeros lo conmovía profundamente.
Y entonces Shawn conoció a la Maestra más sorprendente. Tenía catorce años cuando la famosa «omnipotente» Maestra Jedi Mostima lo eligió como su aprendiz. La elección suscitó no poca controversia, pero Mostima nunca vaciló en su creencia de que ella era la más adecuada para guiar a Shawn.
Por ello, Shawn le estaba infinitamente agradecido, pues estaba claro que se trataba de un acto de bondad por parte de la Maestra Jedi. Shawn había llegado a un cuello de botella en sus estudios a los catorce años, el joven aprendiz ya no avanzaba en su entrenamiento, y cuando fue puesto a prueba, fue incapaz de encontrar la manera de avanzar. Si no hubiera sido por la instrucción de la Maestra Jedi, entonces tal vez habría llegado al límite a los catorce años.
Esta amable Maestra Jedi era la persona más difícil de entender que Shawn había conocido. Aunque la Orden Jedi daba cabida a todo tipo de individuos superlativos, Mostima gozaba de un prestigio especial dentro de la Orden. Se había convertido en Maestra a una edad temprana, y su habilidad con la fuerza era inigualable. Y lo que es más importante, había acumulado una cantidad increíble de conocimientos, a los que daba un gran uso. A menudo lograba lo que otros consideraban imposible, se ganó la reputación de ser «omnipotente».
Con una Maestra como ella, independientemente de la posibilidad de dejar perplejo a Shawn, que siempre tenía una respuesta. No parecía haber ningún tema que pudiera sorprenderla, ya fueran lagunas en la Ley de la República, o el método para preparar costillas kaadu… a los ojos de Shawn, su Maestra era omnisciente, era omnipotente.
Por lo que para una Maestra Jedi tan increíble, que voluntariamente ayudó a alguien tan mediocre como él, sacrificando su valioso tiempo y energía para instruirle personalmente, Shawn siempre tendría esta amabilidad en su memoria y en su corazón. Se sentía increíblemente afortunado, y por eso trabajaba tan duro como podía cada día, para estar a la altura de la bendita vida que se le había dado.
Pero había un equilibrio en todas las cosas. Tener fortuna implicaba también tener desgracia. Aunque él tenía una vida agraciada por la Dama de la Suerte, había sin duda millones y millones que tenían vidas como la de los ciudadanos de Bergamore. Se habían encontrado con un tirano verdaderamente malvado, que explotaba las riquezas y oprimía las vidas de un sistema que, en lugar de florecer como debiera, era como si hubiera sido arrastrado a nube oscura.
Como hijo predilecto del destino, Shawn se sentía obligado. ¡Era él quien debía disipar esa oscura nube que envolvía a Bergamore!
Por supuesto, tal hazaña no se lograría de la noche a la mañana, y por ahora lo más importante era simplemente entrar en la finca del Presidente, desentramar sus astutas tramas traicioneras, y recopilar pruebas irrefutables de las fechorías. Para ello, Shawn estaba formulando ya un plan, pero, fuera o no factible, seguía necesitando la opinión de su Maestra.
¿Cuántos fallos encontraría en su plan?
Sin duda, sus modificaciones lo harían irreconocible.
Shawn era plenamente consciente de que su habilidad y sus conocimientos eran mediocres, pero el plan que había creado era el producto del mayor de sus esfuerzos, aunque si se comparaba con los requisitos de esta misión, o con los requisitos establecidos por su Maestra, el plan era definitivamente bastante deficiente. Shawn, por supuesto, no iba a desanimarse. Desde otro punto de vista, siempre y cuando leyera a fondo las notas de su Maestra y comprendiera verdaderamente cuáles eran los fallos de su plan, entonces todo el asunto representaría una maravillosa oportunidad para superarse a sí mismo. La idea le hizo sentir un poco de ansiedad.
Y en el momento de más entusiasmo la conciencia de Shawn se dispersó gradualmente, y por fin se convirtió en uno con la Fuerza.
El tiempo pasó tranquilamente.
¡bip bip bip!
El despertador del comunicador de muñeca sonó justo a tiempo y lo apagó pulsando un botón. Shawn se había despertado justo un instante antes.
Como aprendiz Jedi, se pensaba que uno debía poseer la autodisciplina necesaria para controlar su reloj biológico con la misma precisión que cualquier alarma electrónica…. durante los últimos años, Shawn había juzgado su propia salud mental y física basándose en esa premisa, y la mayoría de las veces podía despertarse un segundo antes de que sonara la alarma.
El comunicador de muñeca estaba iluminado por representativa luz verde de Bergamore, resplandeciendo con el brillo de la jadeíta. Una luz parpadeante indicaba que había recibido un nuevo mensaje.
La respuesta de su Maestra ya había llegado.
Con el corazón expectante, Shawn extendió la mano y abrió el archivo. Lo que se proyectó era el plan, sobre el cual las observaciones y revisiones de su Maestra se mostraban como las estrellas que salpican el cielo. Como era de esperar, las revisiones se centraban sobre todo en los detalles, como la mejor manera de adquirir y usar los disfraces, las novedades en software de infiltración electrónica, y así. Mostima también había hecho hincapié en la posibilidad de encontrarse con otras especies, y en los detalles culturales que tenía que tener en cuenta… El marco básico del plan en sí, sin embargo, se mantuvo en gran medida sin cambios.
Sin embargo, Shawn se sintió conmovido por lo que veía.
Realmente su Maestra había reflexionado mucho sobre esto.
Shawn no era tan arrogante como para creer que el marco de su plan era impecable. La razón por la que su Maestra lo había dejado en gran medida sin tocar era, por un lado, para no herir demasiado la autoestima del joven (probablemente), y por otro, porque cambiar el plan a algo un poco más agresivo quizá no habría sido algo con lo que Shawn hubiera sido capaz de trabajar realmente bien.
En cuanto a los detalles, sin embargo, Mostima fue bastante minuciosa. A partir de su idea había construido una estructura más grande, descrita con el estricto, aunque educado, lenguaje de una Maestra Jedi. Por ejemplo, en cuanto a la infiltración electrónica, no sólo había los puntos más importantes en cuanto a la aplicación de la tecnología, sino que también había proporcionado enlaces a los manuales de referencia pertinentes, incluido el de la Alianza Corporativa de introducción a la ingeniería electrónica de alto nivel. Documentación que ya conocía, pero que no se había molestado en leer.
Ahora que su Maestra los había señalado, estaba claro que le estaba recordando que no debía descuidar ninguna parte de sus estudios. Aunque fuese algo que había pasado por alto antes, ahora lo tenía que leer… un castigo bastante suave.
Además, su Maestra había obtenido una serie de documentación militares, académicos y especializados relativamente desconocidos, todos los cuales habían sido adjuntados al mensaje. Había anotaciones similares en otros puntos, pero simplemente eran demasiado numerosas para mencionarlas todas. Pero con todo con conjunto Shawn ya podía ver la primera luz del amanecer de la victoria.
¡Hola, bibliotecarios! Sí, habéis leído bien el título de este artículo. Vamos a hablar sobre esta serie de libros, perdidos en el olvido y enterrados por todo lo que vino después, que, en cierta manera, plantean varias ideas que pudieron acabar en el Episodio IX.
Contexto histórico-literario
Tenemos que remontarnos a principios de los años 90, cuando se estaba dando el renacer de la franquicia con la publicación de la Trilogía de la Nueva República de Timothy Zahn. Pero, primero, hagamos un repaso rápido del material literario que había hasta ese momento. Además de las novelizaciones de la Trilogía Original, teníamos El ojo de la mente, de Alan Dean Foster, de 1978, y las dos trilogías de aventuras de Han Solo y Lando Calrissian; la primera escrita por Brian Daley entre 1979 y 1980 y la segunda por L. Neil Smith en 1983. Tras esta, un periodo de casi diez años en el que no se publicó ninguna novela hasta 1991 con la llegada de Heredero del Imperio, del citado Timothy Zahn, a la que se seguiría la segunda parte, El resurgir de la Fuerza oscura, en mayo de 1992. En cuanto a cómics, en la década anterior habíamos tenido Star Wars, la serie regular de ciento siete números y tres anuales que continuaba la historia de las películas hasta el año 4 dbY, superando extensamente los eventos de El retorno del Jedi, además de las series animadas de Ewoks y Droids, que conllevaron la creación de material infantil literario y comiquero.
Así pues, nos encontrábamos con un Universo Expandido aún en una fase muy temprana y heterogénea, en el que, a veces, la continuidad no era la principal prioridad, amén del carácter pulp y desenfadado de algunas historias. Es en este momento, en el que la Trilogía de la Nueva República está recuperando el tono adulto y serio de la franquicia, cuando aparecen estos libros, seis en total, que se sitúan cronológicamente en el año 5 dbY, es decir, después de la serie regular marvelita. Todos fueron escritos por Paul Davids y Hollace Davids, y constaron con ilustraciones en blanco y negro de Karl Kesel. Y no solo eso, las portadas fueron creadas por el legendario Drew Struzan, como si de pósteres de películas se tratara. Es importante que tengamos en mente las fechas porque, en los años siguientes, se publicaron las conocidas novelas de los noventa que fueron suplantando a estas historias hasta dejarlas en un estado prácticamente similar a un nivel S dentro del canon, es decir, como un conjunto de personajes y acontecimientos que los autores posteriores podían usar en sus tramas si creían necesario rescatarlos, pero sin que estas fueran tenidas en cuenta en la continuidad general.
En el momento en el que se publicaron, en 1992, la cronología literaria posterior a la batalla de Endor estaba así:
El retorno del Jedi (4 dbY)
Serie Jedi Prince (5 dbY)
Trilogía de la Nueva República (9 dbY)
Y así en comparación a cómo estaría cuando la continuidad de Leyendas quedó cerrada:
El retorno del Jedi (4dbY)
The Bounty Hunter Wars Trilogy (4 dbY)
La tregua de Bakura (4 dbY)
Serie Jedi Prince (5 dbY)
Dark Forces: Rebel Agent y Dark Forces: Jedi Knight (5 dbY)
Luke Skywalker y las sombras de Mindor (5 dbY)
Ala-X 1 a 7 (7 dbY)
El cortejo de la Princesa Leia (8 dbY)
Tatooine Ghost (8 dbY)
Trilogía de la Nueva República (9 dbY)
Es decir, ese periodo posterior al Episodio VI fue vuelto a contar por muchas novelas, además de cómics, que hicieron que Jedi Prince, como comentábamos, pasara a un nivel secundario y, para la mayoría de fans, al olvido.
Los libros
Esta serie recibe oficiosamente el nombre de Jedi Prince («Príncipe Jedi», si lo traducimos por nuestra cuenta), aunque ninguno de los libros lleva esa cabecera. Ni siquiera las dos recopilaciones que salieron al mercado como Star Wars directamente. Consta de seis títulos:
The Glove of Darth Vader (El guante de Darth Vader)
The Lost City of the Jedi (La ciudad perdida de los Jedi)
Zorba de Hutt’s Revenge (La venganza de Zorba el Hutt)
Mission from Mount Yoda (Misión desde el Monte Yoda)
Queen of the Empire (La reina del Imperio)
Prophets of the Dark Side (Profetas del Lado Oscuro)
Fueron publicados en tapa blanda entre junio de 1992 y abril de 1993 por Bantam Skylark, un sello de la editorial para novelas juveniles, mientras que en 1997 aparecieron dos recopilaciones editadas en tapa dura por Barnes & Noble, incluyendo tres libros cada una: Star Wars: Book One y Star Wars: Book Two.
Los dos recopilatorios en tapa dura
Se trata de historias muy cortas, con poco más de cien páginas cada una —incluyendo las ilustraciones—, que nos narran lo que podría considerarse una historia dividida en seis partes, aunque cada una cuenta una aventura relativamente autoconclusiva. Al ser destinadas a un público juvenil son más desenfadadas, con nuestros protagonistas consiguiendo siempre sus objetivos derrotando a los villanos —quienes tienen planes malvados y risas locuaces— de formas, a veces, muy inocentes. En las ilustraciones vemos que todos los carteles no están en aurebesh, sino en inglés, y que la inmensa mayoría de las especies hablan en básico, incluidos los hutt.
Destaca también, muy típico de esos años, todo el tema medioambiental, muy en boga en los 90, pero trasladado a una galaxia muy lejana: la caza indiscriminada de ballenas aquí es de whaladons, la deforestación del Amazonas es la desaparición de los bosques de Yavin IV, la contaminación ambiental y el efecto invernadero lo sufre Bespin, o las tragedias medioambientales como la del Exxon Valdez o Chernobyl, aquí reflejadas en el desastre ecológico que está produciendo el Imperio en el planeta Duro.
Los nuevos personajes
En este apartado, además de los nuevos personajes, vamos a ver también el contexto político de la galaxia. Recordemos que cuando se publicaron eran las obras literarias más cercanas a la Trilogía Original, además de las primeras en explorar este periodo histórico, ya que la Trilogía de la Nueva República se sitúa cronológicamente casi un lustro después, por lo que los autores tuvieron que crear un contexto que enlazara con lo visto en las películas al mismo tiempo que les permitiera desarrollar una historia más global. Y no existían ni las guías que tenemos ahora ni podían acceder a la Wookieepedia, así que ancha era Castilla.
Ken, Trioculus, Zorba y Triclops
En el lado de los buenos tenemos a nuestros héroes clásicos: Luke, Leia, Han, Chewbacca y los dos droides. Luke y Leia continúan formando parte de la Alianza Rebelde y, al mismo tiempo, son miembros de su red de inteligencia (SPIN, siglas en inglés de Senate Planetary Intelligence Network), encargada de realizar las misiones más peligrosas. Hay que destacar que no se usa el término «Nueva República», así como que el Senado se sitúa en el Palacio Woolamander en Yavin IV. Por su parte, Han y Chewbacca se marchan a Ciudad Nube, gobernada por Lando Calrissian, para construirse una casa flotante. Así pues, vemos que, inicialmente, la relación relativamente avanzada que tenían Han y Leia en el final de la Trilogía Original aquí se ha diluido y vuelve a un tono inocente adolescente. A este bando se sumará Ken, un niño que ha vivido toda su vida rodeado de droides en la Ciudad Perdida de los Jedi, un enclave subterráneo en las profundidades de Yavin IV que había permanecido oculto bajo un halo de leyenda y que contenía la Biblioteca Jedi, con todos los archivos de información de la Orden.
En el bando imperial, que no se plantea como decadente, sino como en un impás sin un líder claro, encontramos a Trioculus, un mutante de tres ojos (el tercero en la frente) que es presentado por el Comité Central de Moffs como el hijo oculto de Palpatine. Hasta ese momento, Trioculus era el esclavista jefe del planeta Kessel. Así pues, vemos que, en ausencia del Emperador y Darth Vader, el mando temporal ha sido asumido por este comité que no aparecía en las películas. Por supuesto, no todos los moff estarán de acuerdo y habrá otros pretendientes al trono imperial. Descubrimos también la existencia de un estamento religioso, los Profetas del Lado Oscuro, liderados por el Profeta Supremo Kadann, que, mediante vaticinios, van dictando, en cierta manera, el rumbo que debería tomar el Imperio. Estos viven en la cúbica estación espacial Scardia, en la Zona Nula, donde albergan reliquias de toda la galaxia. Kadann profetizará que el legítimo sucesor de Palpatine será aquel que consiga el guante de Darth Vader, lo que marcará el inicio de la historia, ya que solo el Profeta Supremo es quien tiene la legítima potestad de coronar al Emperador, dándonos a entender que así lo hizo con Palpatine.
Por otro lado, tenemos a Zorba el Hutt, padre de Jabba, quien, tras enterarse de la muerte de su hijo a manos de la princesa Leia, hará todo lo posible por vengarse de ella, entremezclándose su historia tanto con rebeldes como con imperiales. Conforme avanza la historia descubrimos que Trioculus no es el verdadero hijo de Palpatine, sino Triclops, que también tiene tres ojos, pero el tercero en la nuca. Este ha permanecido oculto en psiquiátricos secretos imperiales debido a su vertiente pacifista, contraria a la política imperial. También, que los llamados «Profetas del Lado Oscuro», más que ver el futuro, lo que tienen es una red de espionaje y mercenarios que hacen que se cumplan sus vaticinios.
La revelación final
En este apartado vamos a ver cómo termina la historia (en el caso de que no quieras saberlo, mejor sáltatelo directamente). En el último libro publicado —ya que la historia daba para mucho más— Kadann le revela a Ken que, pese a que él crea que desciende de Obi-Wan Kenobi, debido a la similitud de su nombre con su apellido, en realidad es hijo de Triclops y Kendalina, una Jedi que trabajaba como enfermera en el psiquiátrico donde estaba recluido el hijo del Emperador. Después de su muerte por el Imperio, su hijo fue trasladado en secreto a la oculta Ciudad Perdida de los Jedi, donde tendría acceso a todo el conocimiento de estos para que, cuando fuera mayor, pudiera luchar contra el Imperio. Triclops, que en los últimos libros había estado en el cuartel general rebelde, se fuga dejándole una carta a Ken confirmándole su paternidad.
Esto provocará dudas en Ken, ya que al ser nieto del difunto Emperador, es decir, un Palpatine, teme que el mal habite en su interior pese a haber sido educado en los principios de la Alianza y los Jedi. ¿A alguien le parece esto sospechosamente parecido al desenlace de Rey en el Episodio IX: El ascenso de Skywalker?
Ken viendo el Espisodio IX
Cómo hubiera continuado
Vamos a ver unas declaraciones de Paul Davids, coautor de la saga, respecto a cómo hubiera continuado la historia, ya que si bien el volumen seis cierra algunas tramas, al mismo tiempo habría muchas más posibilidades al conocer la verdadera genealogía de Ken:
“Si hubiéramos escrito el libro 7, Han y Leia no hubieran llegado al altar, de alguna manera habría habido un ataque imperial que arruinara la ceremonia y no se hubieran casado”.
“Han pasado diez años y es difícil de acordarse, pero uno de los siguientes libros se hubiera llamado «Sombras de Obi-Wan», antes de que la palabra “sombras” se hubiera puesto de moda en los títulos de la saga”
“Nuestro contrato con Lucasfilm, y el contrato esta con Bantam respecto a la serie, era de seis libros con opción a tres adicionales, lo que hubiera hecho un total de nueve. En aquel momento previmos esa posibilidad, por lo que planificamos hacia donde irían esas historias, incluso antes de que se publicaran los libros 4 a 6. Nuestra intención era que el Imperio atacara y arruinara la boda de Han y Leia antes de que se dieran el «sí, quiero». La boda nunca habría tenido lugar… y así es como habría empezado el libro 7″.
Recordemos que la boda entre Han y Leia apareció en el libro El cortejo de la Princesa Leia, situado después, por lo que si se quería respetar la continuidad, la ceremonia que vimos al final de Profetas del Lado Oscuro no debería haberse culminado, confirmando los planes de los autores. Realmente al final del sexto libro únicamente vemos que se dirigen al altar, así que técnicamente nuestra imaginación podría rellenar ese hueco.
Retrocontinuidad
Todo lo que hemos visto hasta ahora ha sido ciñéndonos a los seis libros que componen la saga. Estos nuevos personajes no volvieron a usarse en ninguna otra novela o cómic, pero sí que hubo intentos posteriores —bien fuera en manuales de rol, artículos de la revista Insider o de la web starwars.com, la mayoría de Abel G. Peña— para encajarlos dentro de una continuidad que, pese a desarrollarse posteriormente, los había dejado de lado. Todas estas retcons tampoco encajaban entre sí del todo, pero nos ofrecieron un contexto muy interesante, especialmente en lo referido al Lado Oscuro y sus profetas. Combinando el último artículo online que trató del tema, The Star Wars Spy Game: SPIN Declassified, con las entradas de la Wookieepedia, vamos a hacer un pequeño resumen de cómo surgieron estos profetas y su final. No debemos olvidar que esta información únicamente apareció online y que, en orden de canonicidad, deberíamos atenernos principalmente a los libros. Y, por supuesto, todo esto pertenece a la anterior continuidad de Leyendas, aunque para el año de publicación del anterior artículo, Lucasfilm ya había sido comprada por Disney y esto les daba igual.
Un milenio antes de la batalla de Yavin, Darth Millenial, un Sith mutante de tres ojos, aprendiz de Darth Cognus, rechazó la Regla de Dos implantada por Darth Bane y se marchó al planeta Dromund Kaas, donde fundó la religión de los Profetas del Lado Oscuro. Allí permanecieron ocultos, ajenos a los conflictos entre Jedi y Sith, hasta que llamaron la atención de Darth Sidious, quien los reclutó como sus consejeros: primero como Canciller Supremo y, luego, como Emperador. Palpatine nombró a un Jedi Oscuro, Kadann, como Profeta Supremo, y a su aprendiz, Jedgar, como Alto Profeta, pero cayeron en desgracia tras pronosticar que en Endor se restablecería el equilibrio en la Fuerza. La mayoría de los profetas abandonaron Centro Imperial —como era conocido en ese momento Coruscant—, así como Dromund Kaas, para exiliarse en el planeta Bosthirda.
Una vez muerto el Emperador y Darth Vader, y con la Alianza Rebelde ganando terreno, los remanentes imperiales necesitaban dar un golpe de efecto, ya que habían perdido el monopolio de la propaganda. Cronal, conocido como Blackhole, antiguo Profeta del Lado Oscuro y, posteriormente, Director de Inteligencia Imperial elegido por el propio Palpatine, contactó con Sate Pestage, quien ejercía como gobernador en funciones del Imperio, para recuperar la secta de los Profetas del Lado Oscuro en forma de la «Iglesia del Lado Oscuro». Aunque el cuerpo de Palpatine había sido destruido en la Segunda Estrella de la Muerte, su espíritu había logrado escapar y, con la ayuda de Pestage, había entrado en un cuerpo clonado en el planeta Byss. Mientras se preparaba para su renacimiento, el pueblo necesitaba una nueva figura mística en la que creer, lo que ayudaría a contrarrestar toda la propaganda rebelde, pronosticando la vuelta de Palpatine. Además, serviría como contrapeso del Comité Central de Moffs, que ostentaba el poder militar y estaba enfrascado en luchas internas para decidir quién sería el nuevo Emperador. Pero los auténticos Profetas del Lado Oscuro estaban desaparecidos, por lo que se eligió a Rajah Ubooki, un agente de inteligencia imperial bimm para que fuera el Profeta Supremo Kadann y a Heingort Giddis, otro agente de inteligencia null, para su lugarteniente, el Alto Profeta Jedgar.
En connivencia con el Comité Central de Moffs se escogió como nuevo Emperador al esclavista jefe de Kessel, Trioculus, un mutante de tres ojos resultado de experimentos biológicos de Palpatine y Sly Moore con una humana, Niobi, presentado en sociedad como hijo de Palpatine y legitimado para el trono después de que este recuperara el guante de Darth Vader, que había viajado por el espacio a través del agujero de gusano de Endor. Tras su breve reinado, el falso Kadann asumió el poder absoluto, pero su gobierno tampoco duró mucho ya que desapareció en la Ciudad Perdida de los Jedi. Cuando logró escapar, con la ayuda de Triclops, hijo de tres ojos de Sly Moore y resultado de los mismos experimentos que habían creado a Trioculus, fue asesinado por el Jedi Oscuro Azrakel, quien, junto a la Dama Oscura Lumiya y su aprendiz, Carnor Jax, masacraron también a los verdaderos profetas en Bosthirda. Por su parte, Cronal, que había desaparecido, volvió a la palestra convertido en el señor de la guerra Shadowspawn, pero fue derrotado por Luke Skywalker en Mindor. Finalmente, y tal y como habían pronosticado los falsos Profetas del Lado Oscuro, pronto acabaría por regresar Palpatine con su cuerpo clonado para proclamar su nuevo Imperio Oscuro…
Conclusión
Esperamos que este texto os haya servido para descubrir, o rememorar, esta olvidada serie, publicada en un momento en el que Star Wars comenzaba a expandirse seriamente y que, tal vez, por eso mismo, fue sepultaba por toneladas de material que la fueron relegando. Además, hemos visto una más que posible inspiración para la película que cierra la saga de los Skywalker, con un nieto de Palpatine con dudas debido a su linaje pero convencido de que permanecerá en el lado luminoso de la Fuerza. Definitivamente, no fue la única, pero para ver qué otras fuentes pudieron actuar de igual modo, junto a la serie Jedi Prince, tendréis que esperar a la salida de Biblioteca Jedi #6, en la que analizaremos la novelización del Episodio IX.
Todos estos libros han sido traducidos y están disponibles gratuitamente, bajo registro, para su lectura en español en la web de Libros Star Wars. Agradecimientos a Alberto Izquierdo y Lara Franco por haberle pegado una revisión al texto.
Para rematar, os dejamos con esta ilustración de las reliquias almacenadas en la estación espacial Scardia. Si ya empezáis a peinar canas os sonará alguna ilustración de otra franquicia 😉
«El apego está prohibido. La posesión está prohibida. La compasión, que yo definiría como amor incondicional, es esencial para la vida de un Jedi. Así que podría decirse que se nos anima a amar.» Esto le dice Anakin Skywalker a Padmé Amidala en una de sus muchas incursiones insoportablemente torpes en los juegos preliminares en Star Wars: Episodio II – El ataque de los clones. La necesidad de mantener su eventual romance en secreto ante las fuerzas dogmáticas de la Orden Jedi acaba por hundir a toda la República.
Pero ahora que nos encontramos con esa República en su punto álgido en la nueva iniciativa editorial de Disney sobre Star Wars, y con una Orden Jedi en la aparente cúspide de su luminosidad, ha llegado el momento de reconsiderar quizá esa regla. ¿Es el apego realmente algo tan malo para una Orden Jedi que debería ser más abierta y experimental, más considerada y compasiva, que nunca antes para sentirse realmente en su cúspide?
El concepto de apego aparece varias veces a lo largo de las historias de la Alta República que hemos tenido hasta ahora, incluyendo el lanzamiento esta semana de la novela Into the Dark de Claudia Gray. Se toca de forma explícita e implícita: hay Jedi en estas historias que, por ejemplo, cuestionan sus vínculos con sus maestros a medida que sus relaciones evolucionan de maestro/aprendiz a colegas, o tocan la restricción de la doctrina Jedi en ciertos aspectos fundamentales. Pero también están los reconocimientos que tocan directamente las reglas de la Orden sobre el apego.
En La luz de los Jedi, por ejemplo, los Jedi del puesto de avanzada de Elphrona adoptan a una sabuesa local llamada, de forma poco creativa por el cuarteto, Ember. Reconociendo que, si bien los Jedi tienen normas sobre los vínculos personales, su presencia como compañera y amiga de los que están destinados en el lejano planeta es una bendición bienvenida, incluso necesaria. También es una relación que finalmente lleva a Ember a salvar a uno de sus amigos Jedi durante una emboscada de los Nihil. Y eso es antes de llegar a algo aún más explícito: Jedi que aman, que forjan relaciones románticas, ya sea dentro de la Orden o fuera de ella.
En general, el concepto de amor entre Jedi no es algo desconocido, aparentemente. Al principio de la novela, un trabajador de la República comenta la afición de su colega por las novelas románticas Jedi, un género de amor caballeresco y deseos no correspondidos que era, al menos, lo suficientemente común y popular como para que ni los Jedi ni sus aliados de la República renegaran de la venta de este tipo de ficción. Y más que la imagen de los Jedi románticos en la frontera del espacio en la literatura, había al menos algunos Jedi reales que mantenían relaciones románticas. Dos de los personajes más destacados de Light of the Jedi son Elzar Mann y Avar Kriss. Esta última un ejemplar símbolo del poder y la paz de la Orden, lo más parecido a una imagen perfecta de los Jedi que se puede conseguir. El primero, un audaz e inventivo experimentalista admirado y amonestado a partes iguales por sus compañeros por su deseo de explorar los usos esotéricos de la Fuerza.
A pesar de lo diferentes que puedan parecer en un principio, Avar y Elzar se presentan como amigos muy cercanos en la novela, habiendo crecido como compañeros jóvenes, padawans, caballeros y, en conclusión, al final del libro, maestros de la Orden. Van juntos a todas partes, a las misiones o a los ratos libres. Es evidente que se compadecen entre sí. Su conexión con los demás les permite, como Jedi, hacer cosas espectaculares con la Fuerza en múltiples ocasiones en la novela, basándose en la capacidad única de Avar de conectar a sus compañeros Jedi a través de la Fuerza en poderosos actos de sensibilidad. Una de las últimas escenas de Light of the Jedi entre ambos confirma algo que resultaba muy obvio al observar su relación a lo largo de toda la novela: en un momento dado, cuando eran Jedi jóvenes, Avar y Elzar estuvieron unidos sentimentalmente, antes de elegir separarse amistosamente para centrarse en sus estudios como aprendices de la Fuerza.
Arte de Cabal Rive
Dos Jedi. Dos Jedi que se amaban. Que todavía lo hacen. Que no sólo son buenos amigos, sino que tienen una profunda intimidad entre ellos que va más allá de la amistad. Dos Jedi que están, según cualquier definición de la palabra, emocionalmente unidos el uno al otro. Y sin embargo, ¿ha implosionado la Orden? ¿Estos herejes que se atrevieron a desafiar la doctrina han caído en el Lado Oscuro como si se hubiera encendido un interruptor? No. Todo está bien. Todo está más que bien, todo es genial. Esta es una Orden Jedi, se nos recuerda constantemente tanto textualmente dentro de estos cuentos como metatextualmente por los creativos detrás de ella, que está en el punto más brillante en miles de años de historia para ellos. Nunca han sido tan respetados, nunca han estado tan conectados a la Fuerza, nunca han sido tan ligeros.
Todo esto, si no lo aborda directamente, al menos pinta una imagen de que la Orden Jedi de la época tiene suficiente confianza en sí misma y en sus miembros como para que el concepto de amor y apego no sea el tabú autodestructivo que es para cuando llegamos a la iteración más conservadora de los Jedi que se ve en las precuelas de Star Wars. ¿Existen las mismas reglas? Sí, hay enseñanzas similares sobre el apego, con 200 años de diferencia, pero la forma en que se aplican es totalmente diferente. Lo que fue blandido como un garrote por el Consejo de las precuelas, la mecha de la chispa que prendió el abrazo del lado oscuro de Anakin, ya sea por su apego a su madre o su apego a Padmé, se presenta en The High Republic como algo que se siente radicalmente diferente.
Es un recordatorio, para los Jedi que conocemos en estas historias, que las relaciones no son el todo y el fin de la conexión, sino simplemente un aspecto de muchos conjuntos que representan su relación con la Fuerza. Aspectos que coexisten en todos ellos, que no son secretos que deban ser avergonzados y ocultados, y si no necesariamente celebrados (la implicación es que el romance de Elzar y Avar era privado, pero su cercanía desde entonces es lo suficientemente abierta como para que varias personas lo comenten), al menos apreciados. Y más allá de eso, se entiende. Estos Jedi no habrían superado las tensiones a las que se han enfrentado en estas historias hasta ahora sin apoyarse en la amistad, en la conexión, y en la confianza y la fuerza que proporcionan esos lazos tan estrechos entre las personas en tiempos de crisis.
Es algo que esperamos sinceramente que La Alta República siga explorando. Sin embargo, no es necesario vincular esta libertad con las doctrinas de la Orden a su eventual e inevitable caída: estos Jedi están destinados a dar el paso al dogmatismo de los Jedi que conocemos en La amenaza fantasma, después de todo, un mundo en el que alguien como Qui-Gon es condenado al ostracismo y despreciado incluso por adentrarse en las enseñanzas más esotéricas de la Fuerza, por no hablar del trato que recibe Anakin a manos del Consejo. Eso supondría un terrible retroceso y, afortunadamente, lo que hemos visto de La Alta República hasta ahora no parece insinuar que se haga tal paralelismo. Pero estaría bien ver más allá de las insinuaciones y miradas que tenemos.
No estoy diciendo que necesitemos una novela romántica Jedi propia, o que nuestros Maestros y Caballeros se pongan cachondos las 24 horas del día. Pero gran parte de lo que hemos visto en La Alta República gira en torno a la idea de la conexión. Ya sea la de los Jedi con la gente a la que protegen, el propio mantra de la República de «Todos somos la República«, o incluso la relación simbiótica entre Marchion Ro y los Nihil. Por lo que ver a Jedi que puedan entender ese romance y ese apego es tan vital para comprender su lugar dentro de la Fuerza como la meditación o las escrituras.
Es lo único que les haría contrastar con los Jedi que conocemos en las películas, y sentirse realmente más poderosos y más unidos a sí mismos y a la Fuerza que cualquier dominio del sable láser o la capacidad de mover rocas con la mente.
Hoy os traemos la reseña del cómic Star Wars: The High Republic Adventures #1 de la editorial IDW escrito por Daniel José Older, dibujo de Harvey Tolibao y colores de Rebecca Nalty.
Lula Talisola se enfrenta a su primera misión y la afronta con todos sus miedos y deseos de estar a la altura de una situación real. Mientras la pequeña Zeen Mrala tendrá que revelar sus habilidades ocultas para ayudar a sus salvadores, a pesar de que eso signifique ganarse la desconfianza de su mejor amiga y su pueblo, su hogar.
Contexto:
La Galaxia se encuentra en paz, gobernada por la gloriosa República que tiene como canciller a Lina Soh y protegida por los nobles y sabios Jedi. La República está apunto de iluminar hasta el último rincón de la galaxia y como símbolo de su futura omnipresencia se lanza la estación Starlight. Sin embargo, está paz será desafiada por nuevos y poderosos enemigos que están dispuestos a poner a prueba el orden actual.
La historia:
En el sistema Trymant la armonía se ve interrumpida por una enorme catástrofe que requiere la ayuda de un grupo de maestros y aprendices.
«Inicien el procedimiento de evacuación»… «Alerten al Starlight»..?
El deber convoca otra vez. Los Jedi se han comprometido a ayudar a cada ser de la galaxia y cuando el maestro Yoda y sus padawans, entre ellos nuestra protagonista Lula Talisola, reciben un llamado de auxilio asumen con responsabilidad su función de guardianes. Un tranquilo viaje en el crucero de entrenamiento para padawans, Star Hopper, puede convertirse en una aventura peligrosa.
TENGO UN SECRETO.
Para Lula Talisola está misión es un momento de reflexión, ella se ha entrenado para ser la mejor de todos, mejor en meditación, en lucha con sable, en pilotaje, aún así siente que no puede concentrarse en la fuerza como la habían entrenado. Esta será su primera batalla real y los miedos afloran, sintiendo que todo irá mal.
Mientras tanto en la ciudad de Bralanak, una pequeña Mikkiana llamada Zeen Mrala, debe luchar contra los prejuicios de su sociedad, la cual piensa que ningún ser vivo debe sentir o usar la fuerza y deja de lado su sensibilidad (ese enorme y salvaje poder como un océano, que la inunda) para ser parte de una colectividad que no ve con buena cara a estos magos espaciales. Para ella todo está a punto de cambiar cuando las consecuencias del gran desastre en Hetzal lleguen a su planeta en trozos y ponga todo en jaque.
En tanto el caos se asoma y corren con temor hacia la reunión convocada por sus venerados ancianos, Mrala reflexiona; ella también tiene un secreto «sé que soy poderosa y ese poder me aterroriza. así que lo mantendré encerrado para siempre, y nadie lo sabrá nunca, nunca.». Incluso si la vida la llevó a generar un lazo profundo con su amigo Krix, ella no podía decirle a nadie lo que sentía, lo que ese poder interior provocaba en ella, debía ocultarlo. Incluso para lograr desvanecerlo había ido de un lado a otro y cuando por fin creyó encontrar un hogar y con ello la calma, todo se había convertido en tempestad y un océano furioso. Pero al final… ¿Podrá cumplir con su promesa?…
MIENTRAS TANTO….
En el Star Hopper, el maestro Yoda y sus padawans recopilan información para crear estrategias que puedan resolver el problema que se avecina. Los aprendices averiguan que cientos de escombros se dirigen para colisionar contra Bralanak, la cuidad más poblada del sistema.
Los maestros tiene un plan, se encargaran de los trozos grandes, mientras ellos, los que aún estaban aprendiendo los caminos de la fuerza, deberán estar en tierra para poner a salvo a todos y ocuparse de los fragmentos más pequeños. Entre tanto, Lula sigue introspectiva y siente que su tranquilidad es una máscara, deseando así poder algún día ser como sus maestros, conservar una tranquilidad real que en ese momento estaba en plena ausencia cuando más la necesitaba.
«Padawans»…»Que la fuerza os acompañe»…
Era hora de la verdad.
En Bralanak, Zeen y su amiga Krix se enfrentan cara a cara con el peligro cuando piensan que están ante la salvación.
Ya en tierra los Jedi Lula, Farzala, Qort y Bibs deben confrontar una lluvia de fuego que intenta golpear y acabar con todo lo que se atraviese en su camino. Pueden abatir gran parte, pero el peligro no cesa. Ahora deben encontrar una nave enorme para llevar a la mayor cantidad de sobrevivientes a salvo.
Por esa razón, Lula se acerca a quienes pensaban que serían tan amables de ayudar. Pero ellos no venían para apoyar la causa, sino sólo por un encargo, el anciano Tromak. Los temibles Nihil no venían a evacuar a nadie ni pretendían hacerlo. Dispararon sus blaster en respuesta y los padawans finalmente tuvieron que poner a prueba sus destrezas.
Maravillada con tal demostración Zeen, se dió cuenta de que ellos usaban la fuerza para el bien y quiso ser como ellos, por primera vez, sin importar todo aquello que antes pensaba de la fuerza o de sus portadores.
… ¡PODRÍA SER COMO ELLOS!…
Y lo intentó con todas su fuerza, colaboró con Lula «sosteniendo» en sus manos el destino de todos. Juntas a la par se concentraron. Lula perdió aunque sea un instante esa desconfianza e incertidumbre que la acompañaba desde que supo de la misión y Zeen el miedo a ser quien era, una sensible a la fuerza. Pero ¿podrán con la amenaza numerosa que los rodea? ¿podrán escapar de la muerte cuando ordenaron poner fin a sus vidas?
Tres PERSONAJES principales
Lula Talisola: Mujer humana sensible a la fuerza, la cual se unió a temprana edad a la orden Jedi, era la mejor de su clase, en pilotaje, meditación y lucha con sables de luz. Parte del Star Hopper, un crucero de entrenamiento padawan, que contestó la llamada para ayudar al sistema de Trymant y confrontar a los Nihil. Fue entrenada por Yoda. Siente la fuerza como una montaña. Es leal, compasiva y siempre busca ayudar a sus dos mejores amigos, Farzala y Qort, especialmente cuando están haciendo travesuras.
Yoda: Bueno, creo que no necesita presentación, el mejor maestro JEDI de todos los tiempos, miembro de la orden, maestro de Luke Skywalker. En La Alta República, tiene un rol importante en la orden, no tanto en el consejo, sino más bien como Maestro de una nueva generación de padawans. Él se encuentraba a cargo del Star Hopper con otro maestro Torban Buck. Decide la estrategia a seguir para auxiliar a los seres que habitan el sistema Trymant. También apareció en The High Republic #1 para informarle a la maestra Jedi Avar Kriss su designación como encargada del faro de Starlight.
Zeen Mrala: niña Mikkiana sensible a la fuerza, tuvo que viajar de planeta en planeta por miedo a lo que estaba experimentando y una sensación de persecución continua. Oculta su don para no perder sus lazos sociales y a su mejor amiga Krix. Habitaba en el sistema Trymant, específicamente en la ciudad de Bralanak, al momento de una nueva catástrofe. Ayudo a Lula Talisola para detener un fragmento consecuencia del gran desastre, tendrá que unir fuerza para derrotar a los Nihil y defender su hogar.
Curiosidades:
Les presento las curiosidaded que he encontrado con ayuda de mi compañero Mario Pinchudo:
El rostro del personaje denominado Qort tiene la misma forma que la máscara de Darth Krayt, y además vimos algo similar en Doctor Aphra 35 de Spurrier.
Qort y Lula Talisola
Los Nihil presentados en éste primer número son los mismo que vimos como arte conceptual en el vídeo de anunció de The High Republic.
¿Marchion Ro? ¿Podría ser Ro el que da la última orden?. Quizás por su apariencia sí ( los tubos y el panel frontal, el blaster, el ojo rojo tendido sobre su hombro derecho y la tormenta arremolinada grabada en su rostro)
She shifted her gaze to look at his masked face, at the swirling storm carved into it./Desvió la mirada para observar su rostro enmascarado, la tormenta arremolinada grabada en él.
The High Republic, Ligth of Jedi. Lourna Dee se reúne con Marchion Ro y devela su juego. Cap 41. Pág 389
Otro punto a favor es esté twitt «¿Qué tal ese final?, !Necesito saber más sobre Marchion¡»… Al que el autor responde, «Un lugar para aprender más sobre Nihil y Marchion Ro será mi serie #StarWarsTheHighRepublic Adventures en curso…».
OPINIÓN:
La historia te atrapa, a través de los pensamientos de estas dos protagonistas conocemos sus miedos, certezas y su capacidad para salir a flote. También podemos ver una continuidad en la historia, sin que sea un recurso repetitivo. Tenemos una aventura totalmente distinta con protagonistas similares y con una problemática correlativa. Sin embargo, definitivamente es un punto a favor para este gran autor y su capacidad para atraparnos.
Por otro lado, cada página está repleta de detalles y colores que realmente suman a la historia y atraen al lector a notar cada pequeño detalle. Incluso las viñetas nos trasladan por una gama de sentimientos y sensación que van experimentando las protagonistas.
Debo decir que fue un absoluto placer leer cada página. No sólo por la historia de Daniel José Older, sino también por el arte de Harvey Tolibao y colores de Rebecca Nalty. Ya quiero ver cómo sigue esta historia.
Espero que hayan disfrutado del artículo de hoy. Que la lectura os acompañe! Hasta la próxima.
Hoy os traemos la reseña del cómic Doctora Aphra #8, escrito por Alyssa Wong y dibujado por Minkyu Jung, con color de Rachelle Rosenberg, que acaba de salir a la venta en Estados Unidos.
OS dejamos aquí la reseña, aclarando que está repleta de Spoilers.
Reseña: En el capítulo anterior Aphra fue traída ante la poderosa Domina Tagge, después de que ella pusiera una jugosa recompensa por su cabeza. Por tal motivo, tuvo que enfrentarse a varios cazarrecompensas y fue salvada (o eso creía) por su eventual compañero de aventuras el Wookiee Krrasantan. Pero cuando todo parecía estar mejorando fue capturada por su ex-socio Lucky.
Al llegar con su anfitriona, la poderosa y rica matriarca de la familia imperial Tagge, lo que parecía ser el fin de la doctora, se convirtió en una entrevista de trabajo. Domina necesita que Chelli le consiga una tecnología antigua y única de los días de la Alta República, el motor de ruta diseñado por los infames y omnipotentes Nihil, que podría cambiar la galaxia, y no aceptará un no por respuesta. Entonces Aphra tenía un nuevo trabajo y no lo podrá hacer sola.
Así comienza esta nueva aventura, Chelli se dirige a Corellia en busca de Sana Starros (quién tiene ahora conexión con la inteligente Avon Starros y su madre, personajes de la Alta República, específicamente del libro «Una prueba de coraje» de Justina Ireland) para que ella la ayude a conseguir audiencia con Lady Próxima, la jefa del crimen y líder de los Gusanos Blancos; por supuesto, si alguien podría tener la información que buscaba era ella.
Sin embargo, los viejos rencores entre Aphra y Sana no dejaron que el reencuentro sea amistoso. Chelli irrumpe en su casa y le pide ayuda a su manera, recurriendo a sentimientos del pasado los cuales no fueron bien recibidos por Sana que la toma de su chaqueta y la expulsa de su hogar como si fuera basura. Aunque como Domina Tagge, Aphra no acepta un no por respuesta y nunca se dará por vencida.
Mientras tanto en el espacio de Tagge, Lucky tiene un día complicado sin empleo y con un hermano que continúa metiéndose en problemas con la mafia local, termina aceptando otra vez un trabajo de un ex jefe para saldar las deudas de juego de su hermano.
Volvamos a Corellia con nuestra Doctora que al parecer había pasado la noche en la puerta de Sana con el objetivo de hacer un nuevo intento para conseguir su ayuda.
Después de un breve intercambio de palabras y una ofrenda de paz muy rica y dulce, Starros acepta y ambas se van. Cuando llegan al lugar, Próxima no está complacida con ver a Chelli. Y para empeorar todo, Sana se da cuenta que otra vez le mintió, la estaba usando como enlace para llegar a la jefa de los gusanos blancos, ya que Proxima nunca habría aceptado ver a Aphra de otra manera.
«He venido a buscar tú sabiduría infinita»
Doctora Aphra #8 «El trabajo del motor, la oferta.
Nuestra hábil negociadora le brinda a la señora del crimen una engañosa oferta de paz, para conseguir la información que necesitaba. La Grindalid le comenta que un contrabandista llamado Remy (un conocido de Sana) había traído el tan codiciado artefacto a Corellia y lo había vendido a un tal De’ruyet.
Ahora debían encontrar al hombre para llegar al comprador, pero para su sorpresa el sindicato criminal «Clan Inquebrantable» también buscaba a Remy y lo tenía en sus manos.
Él había sido visto con Sana y eso creó confusión, después de asesinarlo tenían un plan, llegar a su supuesta socia para conseguir lo que querían. Pero, no hizo falta que buscarán porque el dúo estaba ahí observando. Después de utilizar un artefacto explosivo en forma de pulsera que Aphra había elaborado en su larga noche de espera por la ayuda de Sana, con mucha suerte escaparon juntas y ahora debían salir del planeta para encontrar lo que Domina exigía.
Por el azar o el destino Sana Starros estaba viajando lejos de Correllia con Aphra para ayudarla una vez más y alejarse de sus nuevos problemas cortesía del difunto Remy y su viaja conocida Doctora Chelli Lona Aphra. ¿Qué le deparará el destino a nuestras aventureras?…
Mi Opinión: Me gusta mucho el arte y los colores que dan vida a cada cómic, pero mi favorita en todo esto es Allysa Wong y su historia. Ella le da a Aphra esa picardía única que tanto nos encanta. Vemos como en cada número sale de sus apuros con sus inusuales planes y su encanto. Fue divertido y agradable leerlo y siempre queda ese gusto a poco, ya que quieres saber más, siempre más, hoy me dejó intrigada la misión del motor, después de leer «La luz de los Jedi» puedo comprender lo poderoso que sería si cayera en manos equivocadas como Domina. Ella no tendría reparo de usarlo para cambiar la galaxia a su favor. Me gustó mucho la conexión con Lady Próxima, ya que es una referencia a la película Han Solo, una historia de Star Wars. En fin, espero con ganas un nuevo número.
El próximo número está programado para el día 24 de Marzo, hasta entonces no sabremos como continuar. Lo que sabemos es que para afrontar cada nuevo desafío ambas deberán estar juntas o no conseguirán sobrevivir para elegir una nueva aventura.