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  • Especial HALLOWEEN STAR WARS 2024

    Especial HALLOWEEN STAR WARS 2024

    Por Gorka Salgado

    Aquí tenéis el especial HALLOWEEN de STAR WARS más terrorífico de la galaxia… ¡Disfrutadlo!

  • Reseña y curiosidades del cómic Life Day

    Reseña y curiosidades del cómic Life Day

    Escrito por Mario Tormo

    Llegan cuatro nuevos relatos ambientados en el Día de la Vida. Después de publicarse la antología de relatos Life Day Treasury el escritor Cavan Scott nos ofrece otro pequeño compendio de historias. Y ayudado de otros escritores como Justina Ireland que aporta un relato de la Alta República con el wookiee Burryaga como protagonista. Sigue leyendo para conocer todos los detalles.

    • Guión de la historia principal: Cavan Scott
    • Dibujo de la historia principal: Ivan Fiorelli
    • Color de la historia principal: Chris Sotomayor
      • Deck the Halls
        • Guión: Justina Ireland
        • Dibujo: Georges Jeanty
        • Tinta: Victor Olazaba
        • Color: Pete Pantazis
      • Paid on Delivery
        • Guión: Steve Orlando
        • Dibujo: Paul Fry
        • Color: Alex Sinclair
      • Gift of Light
        • Guión: Jody Houser
        • Dibujo: Kei Zama
        • Color: Ruth Redmond
    • Fecha: 24 de Noviembre de 2021 (USA)
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: Marvel
    • Páginas: 32 (grapa)
    • Precio: 4.99 $

    Historia (con spoilers)

    Han y Chewie llegan a Batuu para celebrar el Día de la Vida invitados por su amigo Reeg Brosna, pero nada más llegar empiezan los problemas. El Kanjiklub los estaba esperando.

    Pero el Día de la Vida no ha sido nunca tranquilo.

    En los tiempos de la Alta República Attichitcuk pidió ayuda porque algo estaba alterando la energía del planeta. Nib Assek y su padawan Burryaga acuden y descubren que un misterioso vendedor les había proporcionado semillas de Drengir. Uniendo fuerzas los Jedi y los wookiees consiguen acabar con la amenaza justo cuando las plantas estaban despertando.

    Chewie y Han ya tuvieron también en Lessa-7 hace unos años un encontronazo con unos trandoshanos. Fueron al planeta para cerrar un acuerdo de armas para Jabba, pero descubrieron que los traficantes habían invadido el planeta, otrora wookiee, y esclavizado a su población. Después de liberar a su pueblo Chewbacca descubre que esta el lugar lo utilizaban para fabricar medicinas a partir de los jugos gástricos de sarlaccs.

    La historia en Kudo tiene a los rebeldes intentando ofrecer ayuda y reclutar en el planeta, pero un agente del ISB (BSI, Buró de Seguridad Imperial) parece haberlos descubierto. Para deshacerse de él R2-D2 y C-3PO patrullan las calles ayudados por cánticos de los niños para detectar al imperial y tenderle una emboscada. Con la ayuda de Chewbacca consiguen su objetivo y celebrar el Día de la Vida.

    De vuelta a Batuu nuestro contrabandista favorito une fuerzas con Oga Garra para poner fin a la amenaza del Kanjiclub y acabar la celebración en la cantina.

    Opinión

    Cavan Scott desarrolla alguna de las historias que no entraron en la antología Life Day Treasury. Es muy divertido poder ver a Han y Chewbacca de nuevo en una aventura en Batuu, ver a Oga en acción y que el día de la vida de el salto a lo grande desde el infame Holiday Special al canon actual.

    La historia de Justina ambientada en la Alta República tiene como mayor aliciente ver a Burryaga ir a Kashyyyk junto con Nib Assek, donde conocen al padre de Chewbacca. Pero resulta algo confuso ver que los Drengir parecen más una especie de parásitos con forma de cangrejos que las plantas que hemos visto anteriormente. Nos gusta la historia de todas maneras aunque quizá la inclusión de este relato no está para nada justificada, ya que no sabemos quién sería el narrador, cosa que en las otras, al tener implicados a Han o Chewie, se pueden justificar. Quizá si el wookiee se la hubiese contado a Solo, porque a su vez se la contó su padre…

    Steve Orlando, premiado escritor de cómics y habitual de DC para personajes tan icónicos como Batman, hace su primera incursión en esta galaxia con una historia con los clásicos temas de wookiees esclavizados por trandoshanos, Han y Chewie llegando para salvar el día y ¡hasta un sarlacc! Esperamos verle de nuevo en la saga.

    Jody Houser por su parte regresa después de hacer las adaptaciones de Rogue One o Thrawn con un relato ambientado tras la destrucción de la Estrella de la Muerte en la que nuestros héroes tratan de ofrecer apoyo a los adeptos a la causa rebelde. Muy original el leit motiv de usar una canción infantil para delatar y comunicarse en código. Y como marca de la casa aparece la localización de Kudo.

    La historia principal está dibujada por el italiano Ivan Fiorelli. Su primer trabajo para la saga es ciertamente sobresaliente, mezclando un estilo que combina a la perfección el manga con el estilo europeo italiano, recordando mucho a Lupin III. Sobre estas líneas tenéis una de las páginas en blanco y negro, comparada con la coloreada por Chris Sotomayor (¿os habéis fijado en la corona de adviento?). Trabajo muy vivo y brillante el de Chris, con una amplísima gama cromática. Abajo tenéis los estudios previos obra del milanés de los tres protagonistas.

    El relato de Ireland está dibujado por Georges Jeanty, lo cual es muy apropiado ya que es el «suplente» de Ario Anindito en la serie The High Republic de Marvel. Sobresaliente trabajo sobre todo con los wookiees. La página completa con la composición del drama narrado por Itchy es espectacular.

    Paul Fry es otro debutante en la saga galáctica y además lo hace con su divertidísimo estilo caricaturesco. Las caras de Han son impagables. Además el color de Alex Sinclair, que ya ha debutado en el Darth Vader #17, ofrece una gama dominada por los verdes y los marrones que dotan al dibujo de un ambiente envolvente y a la vez bien contrastado.

    Por cierto, ya os mencionamos hace tiempo que cuando un artista que no ha trabajado para la saga de repente muestra bocetos, estudios o incluso páginas de trabajos que ha hecho para divertirse simplemente… Suelen ser muestras que enseñan a los editores para conseguir un encargo. Mirad esto de Febrero de este este año que puso el dibujante en Twitter.

    El trabajo del japonés Kei Zama, que se luce sobre todo con los androides (divertidísimos) y Chewbacca queda quizá ensombrecido por los colores de Ruth Redmon. Los colores de la irlandesa son en general demasiado apagados, aunque con R2-D2 y C-3PO lo hace genial. El trabajo de Zama es el segundo para la saga, después de debutar con el especial Zuckuss & 4-LOM de la Guerra de los Cazarrecompensas. Esperamos que siga pudiendo desarrollar su arte ya que demuestra un amor soberbio por la franquicia.

    Repasando su cuenta de Twitter podemos ver también el comienzo de sus páginas para esta grapa. Menos de dos meses antes de la salida.

    Curiosidades

    Si queréis saber cómo perdió Han el Halcón Milenario y todo el periplo hasta que acabó en Batuu en el Episodio VII tenéis en la imagen de arriba el mapa de los lugares y los productos que tenéis que leer. Esta aparición del Eravana sería la primera cronológicamente hablando.

    El día de la vida en Kashyyyk es algo que se vió por primera vez en el Holiday Special del ’78. Toda la iconografía de las esfera luminosas y las túnicas rojas proceden de ahí, pero no es la primera vez que se reintroducen en el canon, en los recientes Star Wars Adventures #3 y #4 (del volumen 2) ya tuvimos otra aventura situada en esta festividad en Kashyyyk y con los mismos elementos.

    Vemos al padre de Chewbacca, Attichitcuk, en la época de la Alta República, mucho más joven y sin el pelo blanco como lo conocimos, de abuelo, en el Holiday Special.

    No es la primera aparición de la familia de Chewbacca en el canon, ya que en el ya citado Life Day Treasury tenemos la historia The Tree of Life, situada en Kashyyyk, donde además de Itchy aparecen Malla y Waroo.

    «Los Drengir son plantas inteligentes que buscan obtener una cosecha terrible a través de la frontera galáctica. La idea de villanos basados ​​en la plantas provino de un boceto del (legendario artista conceptual de Star Wars) Iain McCaig en los primeros días del desarrollo de The High Republic.» contaba Cavan Scott. Aunque su primera aparición fue como parte de A Bitter Harvest, uno de los relatos de la antología Dark Legends, escrita por George Mann, son uno de los villanos de la primera fase de la Alta República.

    El planeta Kudo aparece mencionado por primera vez en la antología Age of Republic, en el número dedicado a Anakin Skywalker, escrito también por Jody Houser, quien sigue expandiendo el lore de esta localización que también usó la guionista para los cómics Caza Tie.

    Tenemos la primera aparición en cómics de Oga Garra. Ya habíamos visto un arte conceptual suyo, y había tenido una aparición en la novela A Crash of Fate de Zorada Cordova (inédita en España), pero esta es la primera vez que la podemos ver en acción.

    Han Solo menciona a Tasu Leech, que tuvo su primera aparición fue en El Despertar de la Fuerza como líder del Kanjiclub. Pero no es la primera vez que lo vemos en loscómics después de la película. En la época de la Trilogía Original aparece en el segundo volumen de los cómics de la Doctora Aphra, siendo primero apaleado por Valance y luego uniéndose al equipo de T’Onga.

    Conclusión

    Una buena manera de seguir expandiendo las publicaciones en torno al día de la vida y de intentar establecer una primera piedra para consolidar una tradición anual. Además de servir como medio para ampliar el lore de la saga, tenemos la oportunidad de ver en acción a nuevos artistas en la franquicia, lo cual siempre es un soplo de aire fresco. Además al situarse en Batuu, en el periodo comprendido entre los Episodios VI y VII y con Han Solo y Chewbacca como protagonistas, sirve como continuación espiritual del especial que sacaron con motivo de la apertura de los parques Galaxy’s Edge.

    Enlaces de interés

  • Reseña y curiosidades del manga The High Republic: The Edge of Balance #1

    Reseña y curiosidades del manga The High Republic: The Edge of Balance #1

    Escrito por Mario Tormo

    Primer cómic de The High Republic con el estilo japonés y también la primera historia del canon completamente original editada en formato manga. Descubre con nosotros esta apasionante historia que nos presenta un buen número de personajes entre los que destacan el maestro Jedi wookiee Arkoff y la Caballero Jedi Lily Tora-Asi.

    • Guión: Shima Shinya y Justina Ireland
    • Dibujo: Mizuki Sakakibara
    • Editorial: Viz Media
    • Idioma: Inglés
    • Fecha de salida: 7 de Septiembre de 2021
    • Páginas: 160 (Rústica)
    • Precio: 14,99 $
    • ISBN: 9781974725885

    Historia (con spoilers)

    Después del Gran Desastre, los Jedi destacados en Banchii ayudan a los nuevos pobladores a asentarse en el planeta. Pero pronto descubren una nueva amenaza: los Drengir.

    Arkoff, el maestro Jedi wookiee trata de hacer frente a uno de ellos ayudado por la archivista Jedi Ru-Ru mientras la caballero Jedi Lily junto con su padawan Keerin van al templo a luchar contra el otro Drengir que amenaza a los ciudadanos allí refugiados.

    Viendo que las espadas no son un remedio Lily decide que la mejor solución será el fuego. Así que agrupan a las monstruosas plantas y las prenden ayudados por la Fuerza para que se consuman por completo.

    Varias semanas después llega Stellan Gios para informarles de que la amenaza Drengir ha sido contenida, pero que aún tienen que seguir combatiendo a los Nihil, para lo que solicita la ayuda de Arkoff.

    Pero Lily empieza a encajar las piezas y sospecha que la amenaza Nihil podría estar más cerca de lo que pensaban…

    Opinión

    Ha sido una lectura muy, muy ágil y fresca. Una historia que sucede paralelamente a los eventos de la Feria de la República en Valo, como pasa con lo que vimos en Mulita en The High Republic de Marvel o en Bilbousa en The High Republic Adventures de IDW. Viz Media aterriza en la Alta República y ha sido un disfrute que aunque no aporta mucho a la trama global si que ofrece algunos detalles novedosos.

    Este primer volumen está escrito por Shima Shinya y Justina Ireland, lo que añade un nuevo nombre a los cinco arquitectos de The High Republic a los que pertenece la segunda. Ya os habíamos contado en este artículo que la japonesa Shima Shinya era ya una fan de Star Wars y que había publicado varios fan-manga centrados en los personajes de Rogue One.

    La historia ahonda en las dudas y aprendizaje de Lily Tora-Asi, que aunque ya es Caballero Jedi debe aprender a ser autosuficiente, confiar en sí misma para afrontar los problemas y confiar en que los demás harán su parte, aunque sean aprendices de Jedi.

    El dibujo la verdad es que es una gozada. Auténtico manga con un trazo muy elegante. Mizuki Sakakibara es muy, muy detallista. Consigue que te fije en cada rincón de cada viñeta. Y aun así no ofrece un estilo recargado. Todo lo contrario, el manga se lee muy rápido, es muy, muy dinámico. Además es una gozada ver la cantidad de diseños diferentes que ofrece, tanto de personajes (multitud de especies ya conocidas) como de entornos. El diseño del Templo de Banchii es muy resonante con el Faro Starlight, con que consigue cohesionar todo el aspecto visual de la época. Pero también hay margen para la innovación, y es que por ejemplo tenemos a unos Drengir muy delgaditos, lo que contrasta con los que habíamos visto hasta ahora, y que les otorga un aspecto quizá mas tétrico y peligroso.

    Nos ha gustado mucho también la sorpresa de la historia extra The Banchiians, seguramente inspirada por los hechos sucedidos en Batuu que os contamos a continuación en la sección de curiosidades. El mangaka de este relato es Nezu Usugumo que tiene un estilo muy similar al de Mizuki, pero del que se puede destacar una tendencia a un dibujo más rústico, con líneas menos limpias, que le da una sensación mucho más natural.

    Curiosidades

    Tenemos la primera aparición del Spork, un utensilio que sirve tanto de cuchara como de tenedor que es original de los parques Galaxy’s Edge. Al principio era parte de todos los elementos in-universe del parque, era el cubierto que ponían en el restaurante Docking Bay 7, pero como la gente los robaba, tuvieron que empezar a venderlo. Una historia que seguramente fue el origen de este relato.

    Conocemos a una nueva archivista Jedi. Ru-Ru, al igual que Jocasta Nu en las precuelas y OrbaLin en Starlight, se dedican a tareas mucho menos físicas y mucho mas sesudas.

    Hay varias menciones a lo largo del manga que nos sitúan en el momento temporal en el que se encuentra, y es que parece que sucede de manera paralela a los acontecimientos que podemos leer en The Rising Storm.

    Aunque parezca la primera aparición de Lily, parece que ya tuvo un pequeño cameo en el The High Republic Adventures #3, ¿la encontráis?

    Conclusión

    Una propuesta fresca que amplía mucho más todo el universo de la Alta República. Un experimento que creemos que ha sido todo un éxito y del que esperamos ya con ganas el segundo volumen, anunciado para Febrero de 2022. Esperemos que no haya retrasos esta vez, porque la fecha inicial de salida de este primer número era el 8 de Junio, pero finalmente salió el 7 de Septiembre. Puede ser por motivos argumentales, ya que en esa fecha en la serie de Marvel iban aún por el #5, no se habían enfrentado aún al Gran Progenitor, y por supuesto no habían acabado con él como leímos en el #8 que se publicó el 11 de Agosto. Incluso lo que pasaría en la feria de Valo no lo conocimos hasta que se publicó The Rising Storm el 29 de Junio.

  • Reseña y Curiosidades de The High Republic Adventures #7

    Reseña y Curiosidades de The High Republic Adventures #7

    Por Mario Tormo

    Farzala y Leox están apresados en Bilbousa mientras que La Nave, con Affie, Geode, Qort y el durmiente maestro Obratuk Giil a bordo, se encuentra secuestrada por unos misteriosos malhechores. ¿Lograrán nuestros héroes salir de este embrollo? Pasa a leer el análisis después de leer el cómic, desgranamos todos los detalles.

    • Guión: Daniel José Older
    • Dibujo: Harvey Tolibao
    • Color: Rebecca Nalty
    • Título: Mission to Bilbousa Part II
    • Editado: 18 Agosto 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: IDW
    • Páginas: 32
    • Precio: 3.99 $

    Historia (con spoilers)

    Farzala reflexiona en su celda colgante. Mientras el miedo domina sus pensamientos el maestro Obratuk Giil aparece en sus pensamientos. El parwan le recuerda que los Jedi no deben ser ajenos al miedo, si no que cada oportunidad de enfrentarse a éste es una oportunidad para superarlo. Con esta enseñanza y confianza en si mismo el padawan se dispone a salir del encierro.

    Mientras tanto en La Nave se descubre el misterio. Los asaltantes están enviados por Jabba, con el propósito de hacer fracasar las negociaciones de paz y debilitar a su colega Skarabda. Pero los enviados de la república, que se encontraban escondidos, pronto se imponen a los secuestradores, recibiendo por fin la ayuda de Obratuk, que ha despertado de su ensueño.

    En Bilbousa Farzala, junto con Leox, acaba aliado con su oponente Ishnar para ayudar a combatir al enemigo común: los Drengir. Pero al llegar a los aposentos de Skarabda, que se encuentra acompañado de Jabba, llega una transmisión desde La Nave. El plan de Jabba ha quedado al descubierto, y nuestros héroes están listos para luchar de manera conjunta con Skarabda y los suyos.

    Opinión

    Daniel José le empieza a coger el ritmo a los cómics y firma el mejor número hasta el momento. No va todo aturullado y la trama respira. Ha sido un acierto justificar el miedo de Farzala basado en la perdida de tantos Jedi últimamente, algo nada habitual en esa era. El argumento recuerda en cierta manera a alguno de los capítulos introspectivos de The Clone Wars donde algún maestro Jedi compartía su sabiduría. Obratuk se revela aquí como un gran maestro y un personaje muy interesante.

    Tolibao también está en muy acertado en este número, donde la acción también se siente muy dinámica y hay viñetas donde puedes sentir perfectamente tanto las acciones de los personajes, como los porrazos o los golpes de efecto. En la página sobre estas líneas se ve un momento que es realmente bueno donde el pirata se gira sobre si mismo para encontrar que las presas han desaparecido.

    Aunque nos gustan mucho los colores eléctricos de Rebecca Nalty, hay veces que peca de poca variedad cromática, y tenemos páginas con el mismo color en diferentes tonos, lo que resta valor a la cantidad de elementos que Harvey coloca en cada viñeta. Ponemos un ejemplo sobre estas líneas también.

    Curiosidades

    Primera aparición canónica de Jabba. Aunque ya sabíamos que en el momento de su muerte tenía 604 años, es grato ver aparecer a uno de los señores del crimen más temidos de toda la galaxia en La Alta República

    Primera vez que vemos una imagen de Rah Barocci, el Jedi que murió durante el Gran Desastre, y que pudimos leer en Luz de los Jedi.

    Al igual que el clan de Jabba tiene su logo, el cual el propio hutt lleva tatuado en su brazo como se puede ver en El Retorno del Jedi, el clan de Skarabda tiene su propio logo, que hemos podido ver tanto en este número como en el anterior en el ropaje de Ishnar.

    Conclusión

    El cómic acaba de pasar a un nivel mucho más profundo y el equipo artístico se beneficia y se luce de todo ello. Esta serie empieza a tomar su propia entidad y a defenderse por si misma. Y tenemos la suerte que el próximo 1 de Septiembre llega el siguiente número, sólo dos semanas después de esta grapa.

    Reseñas y avances de números anteriores

  • Traducción exclusiva del nuevo relato de la serie The High Republic: Starlight – “Peligro Oculto” (Parte 2)

    Traducción exclusiva del nuevo relato de la serie The High Republic: Starlight – “Peligro Oculto” (Parte 2)

    Traducción por Mario Tormo

    Segunda y última parte de la tercera historia de la serie antológica Starlight, que cuenta sucesos ambientados en la estación espacial de la Alta República que no se han visto en ningún otro libro o cómic. Justina Ireland remata el relato con una estremecedora revelación. Si no habéis leído la primera parte podéis hacerlo aquí.

    Starlight:
    PELIGRO OCULTO
    (Parte dos)

    Anteriormente:

    La violencia era lo último que se podía esperar de los reputados científicos reunidos en la Baliza Starlight para la conferencia anual de la Alianza Agrícola Galáctica, y aun así Velko Jahen y Ghal Tarpfen habían tenido que intervenir para detener una pelea brutal. Y justo después se habían encontrado con un desastre aún mayor…


    Velko Jahen, administradora de la Baliza Starlight, corría por el vestíbulo detrás de Ghal Tarpfen, jefa de seguridad de Starlight. La mon calamari llevaba un ritmo brutal.

    –Todas las unidades, repito, todas las unidades, por favor diríjanse al comedor. Se están produciendo disturbios –la voz de la Maestra Jedi Estala Maru, a través del comunicador de Velko, permanecía calmada e inalterable. Eso era buena señal, ya que Velko estaba suficientemente alterada por los dos.

    Velko irrumpió en el comedor unos segundos después que Ghal, deteniéndose en seco. Cuando el Maestro Maru dijo «disturbios», Velko realmente no había entendido lo que quería decir con eso. Esperaba encontrar gente destrozando pantallas y saqueando cosas. Pero la escena que tenía frente a ella se parecía más a una pelea que a unos disturbios: una mujer devaroniana golpeando a un hombre czerialan antes de ser atacada por la espalda por un humano. Un mirialano, en una silla flotante, gritaba de rabia mientras se dirigía hacia un desafortunado ugnaught, que logró apartarse del camino momentos antes de ser golpeado, y la silla flotante se estrelló contra la pared.

    La gente estaba peleándose por todos lados en la sala. Y no eran unos cualquiera, estos eran los científicos que se habían reunido en la Baliza Starlight para la conferencia de la Alianza Agrícola Galáctica.

    –¿Sigue pensando que pueda ser ‘de mala educación’ disparar a nuestros invitados? –Preguntó Ghal secamente.

    Momentos antes, habían tenido que detener una pelea en el vestíbulo principal, y Velko se había horrorizado al ver que Ghal disparaba a los combatientes. No con un disparo láser a máxima potencia, sino con un rayo paralizante diseñado precisamente para esas situaciones. En retrospectiva, había sido una manera rápida de poner orden en el caos.

    –No, creo que quizás sea nuestra mejor opción. ¿A menos que tenga otra idea?

    –¿Quizás podríamos servir de ayuda? –dijo una voz suave.

    Velko se volvió encontrándose a media docena de Jedi detrás de ella. Reconoció a pocos, pero no le sorprendió. Los Jedi siempre iban y venían, y tratar de seguirles la pista a todos ellos en Starlight en un momento dado era como intentar contar estrellas en el hiperespacio.

    –Administradora Velko –dijo el más cercano, dando un paso adelante. Reconoció al humano de piel oscura: Gil Jaretto, un Maestro Jedi de visita desde Dubraib, un planeta acuático en la frontera–. ¿Quizás sería mejor dejarnos que nos hiciéramos cargo de este asunto?

    –Siempre y cuando puedan contener a los científicos sin que nadie resulte herido –dijo Velko.

    Gil inclinó la cabeza en señal de respeto y el grupo de Jedi dio un paso adelante, con las manos levantadas hacia el grupo en el comedor. Durante un instante la refriega continuó hasta que todos quedaron congelados, con expresiones relajadas.

    –Oh, gracias a las estrellas… –comenzó a decir Velko, antes de que la pelea estallara una vez más, los Jedi fruncieron el ceño por el esfuerzo mientras trataban de calmar a los combatientes de nuevo.

    Ghal hizo un ruido de burla y se encogió de hombros.

    –Creo que esa nave ha partido ya –dijo, señalando la gigantesca pelea más allá del umbral–. Así que no, Jedi, esto es algo de lo que nos podemos ocupar nosotros. ¡Ochosiete!

    Un droide de seguridad, uno que había aparecido mientras los Jedi reaccionaban, avanzó pesadamente.

    –Inicia la represión de multitudes no letal –ordenó Ghal.

    –Desplegando la supresión de multitudes –respondió el droide y de su pecho surgió una válvula lanzando espuma, formando un arco en dirección al comedor–. Treinta segundos hasta la supresión total.

    –Corten la filtración de aire en el comedor –ordenó Ghal a través del comunicador de su oído. Al grupo que se apiñaba en la puerta les dijo–: Tenemos que dar un paso atrás.

    Velko vio fugazmente la espuma expandiéndose por toda la sala, un aroma floral le hizo cosquillas en la nariz, antes de que las puertas se cerraran. Sonrió tensamente a los Jedi, quienes asintieron con reconocimiento, y un incómodo silencio se cernió sobre el grupo hasta que pasó el tiempo necesario.

    Las puertas se abrieron nuevamente, revelando a casi un centenar de científicos agrícolas de diferentes especies completamente cubiertos de espuma y durmiendo profundamente.

    –Maestro Gil, muchas gracias por su ayuda. ¿Podrían usted y al resto de los Jedi patrullar los corredores para comprobar que no haya mas brotes violentos? Ghal y yo podemos ocuparnos de lo de aquí con el equipo médico –murmuró Velko, ignorando la mirada triunfal que le ofrecía la mon cala.

    –Por supuesto, administradora Jahen –el Jedi se alejó y Velko suspiró.

    –Necesitamos que examinen a cada una de estas personas. No es así como se comportan los científicos civilizados. Algo causó esto. Algo deliberado.

    –¿No crees que todo un grupo de científicos hayan acabado peleándose discutiendo por la mejor manera de regar una cosecha de khema? –murmuró Ghal sarcásticamente.

    –No –respondió Velko–. Y tenemos que averiguar qué ha sido antes de que alguien acabe causándose la muerte.

    ***

    –He tomado muestras de aproximadamente la mitad de los alborotadores –afirmó el doctor Gino’le, el anacondan a cargo del centro médico, agitando sus brazos protésicos de metal con agitación–. Cada una de las lecturas es completamente normal.

    –¿Nada inusual? –Preguntó Ghal.– Resulta extraño.

    Habiendo sospechado de algún tipo de toxina, transmitida por el aire o absorbida a través de alimentos o líquidos, Ghal había asignado equipos médicos para realizar barridos de sensores en los transbordadores en los que habían llegado los científicos, en las habitaciones que se les habían asignado y en todos los lugares donde los miembros de la Alianza Agrícola se habían reunido. Pero no se había encontrado nada, salvo los restos de somnífero de la espuma que el droide de seguridad había dispersado.

    –Solo puedo suponer que cualquier cosa a la que estuvieron expuestos, si es que lo estuvieron, tiene una vida media muy corta, y se descompone rápidamente en el sistema circulatorio. Incluso algunos de mis pacientes con metabolismos más lentos han vuelto a lecturas normales. Por lo que me temo que no puedo ofrecerle una buena explicación.

    –Frustrante –gruñó Ghal.

    El doctor Gino’le le dedicó una sonrisa a Ghal.

    –La buena noticia es que los dos a los que aturdió están ahora despiertos. Puede interrogarlos, si lo desea.

    El ithoriano y el amani descansaban en pabellones separados del centro médico, aislados por si se daba otro incidente violento, y sujetos mediante correas a sus camas. Velko y Ghal no tenían tiempo que perder, por lo que se separaron: Velko habló con el amani mientras Ghal lo hacía con el ithoriano. Si las agresiones se extendían por toda la estación, no se sabía qué podría pasar. Velko había vivido la mayor parte de su vida luchando en una guerra sin fin, y sabía lo rápido que podía romperse la paz. No dejaría que el caos reinara en Starlight.

    –¿Qué me ha pasado? ¿Por qué estoy retenido? –gruñó el amani cuando Velko entró en la habitación.

    Su piel verde amarillenta relucía con una pátina viscosa, sus largos brazos y manos tremendamente grandes estaban sujetos a su costado. La punta de su cola se movía con irritación.

    –Estuvo en una pelea –dijo Velko–. ¿No se acuerda?

    –No recuerdo nada –respondió el Amani confundido.

    –Soy la administradora Velko Jahen. Trabajo aquí en Starlight y estoy a cargo de supervisar la conferencia agrícola. ¿Cree que juntos podríamos averiguar qué le sucedió?

    –Eso sería lo ideal, administradora. Soy el doctor Prot Xan, biólogo de la Academia Hyko en Hosnian Prime. Esto es muy inusual.

    –Estoy de acuerdo –dijo Velko, ofreciéndole al amani una sonrisa con la esperanza de que disipara la tensión que ya arrastraba la conversación–. ¿Puede contarme qué recuerda?

    –Yomo y yo habíamos cerrado con llave nuestras dependencias e íbamos de camino a cenar cuando decidimos hacer un recorrido por los jardines de al lado del vestíbulo principal. Estábamos caminando, luego Yomo dijo algo… No estoy seguro de qué, si le soy honesto. Simplemente me sentí molesto y luego enfadado, y lo siguiente que recuerdo es despertarme aquí.

    –¿En qué jardines se encontraban? ¿Fueron los jardines de exposición o el jardín de meditación? ¿Recuerda haber visto a algún Jedi? –Ambos eran impresionantes, pero solo dos de muchos, las plantas complementan a los depuradores de atmósfera para mantener fresco el aire de Starlight. Los Jedi tendían a frecuentar el jardín de meditación, más tranquilo.

    –Ningún Jedi, pero recuerdo algo. Yomo quería encontrar la propuesta de la profesora Glenna Kip, una versión híbrida de johta, una que se suponía que era más resistente y más fácil de cultivar, especialmente creada para climas áridos. Creo que la encontramos, aunque ahora no estoy seguro. Había una flor, en una serie de enredaderas, con un aroma que me recordaba a mi hogar y las cacerías –el doctor Xan se reclinó, cerró los ojos y respiró de manera constante–. Ahhh, qué tiempos tan maravillosos eran.

    El Doctor Xan se enderezó, con sus brillantes ojos negros de amani puestos en alerta repentinamente.

    –¿Dijo que estuve en una pelea? ¿Quién era el otro combatiente?

    –Un ithoriano. Creo que era tu amigo, ¿Yomo?

    –¿Yomo? ¡Oh cielos! Sí, Yomo es ithoriano, pero es mi amigo más antiguo. Fuimos juntos a la universidad. Él fue quien me convenció para orientar mi interés en la biología molecular hacia la agricultura. Oh cielos, oh cielos. ¡Esto está completamente fuera de lugar para Yomo! Es un científico brillante, no de los que se meten en peleas.

    Velko le hizo al doctor algunas preguntas más, pero no descubrió nada concluyente, su angustia eclipsó sus respuestas. Tratando de no mostrar su frustración, dio las gracias al amani y se dirigió al vestíbulo del centro médico, donde encontró a Ghal esperando.

    –Pues ha sido una pérdida de tiempo –dijo Ghal con un sonido burbujeante que Velko tomó como el equivalente mon calamari a un suspiro.

    –Quizá no. ¿El doctor Yomo recordó algo más allá de las enredaderas en flor y una visita a los jardines?

    Ghal negó con la cabeza.

    –No, por lo cual no nos sirve para nada. ¿Una planta? ¿Cómo puede una planta causar todo esto?

    –No estoy segura, pero tal vez haya algo en la planta. Un parásito, por así decirlo. Había una niña humana con una planta extraña. Creo que podría estar involucrada de alguna manera.

    Ghal se encogió de hombros.

    –Quizá. Vayamos a comprobarlo.

    Ghal y Velko recorrieron tres jardines diferentes antes de encontrar las enredaderas en flor que el Doctor Xan había mencionado. Estaban enrolladas alrededor de varios de los árboles y plantas circundantes y parecían fuera de lugar, y aun así Velko las reconoció.

    –Justo como pensaba. Necesitamos encontrar a la chica que trajo esa planta ayer. La vi en las escaleras de mantenimiento.

    –¿Te has estado relajando de nuevo con tu rutina de ejercicios? –Preguntó Ghal, y Velko se encogió de hombros.

    –He estado ocupada.

    Ghal estudió pensativamente las retorcidas enredaderas.

    –No soy una experta en plantas de superficie pero, ¿no es eso un crecimiento considerable en solo unas pocas horas?

    –Un crecimiento sin precedentes. Me preocupaba que se tratasea de un Drengir, pero el hecho de que hayamos estado aquí parados unos minutos y no haya intentado comernos me ha hecho descartar esa idea.

    Velko se acercó cautelosamente a una de las enredaderas. No se retorcía, no como el Drengir que había visto, pero parecía activa.

    –Cuidado –gritó Ghal, aparentemente desde muy lejos.

    Un aroma cítrico amaderado le hizo cosquillas a Velko en la nariz. Parpadeó una y otra vez. La planta que tenía ante ella cambió y se transformó, tomando de repente una forma monstruosa.

    –¡Drengir! –jadeó, cogiendo su bláster. Pero el arma había desaparecido, no llevaba nada consigo.

    Otro parpadeo y Velko ya no estaba en la Baliza Starlight. En cambio, estaba de vuelta en Soika, su pelotón avanzaba sobre algunas defensas de la colina mientras el fuego de bláster llovía a su alrededor.

    –¡Velko! Deja de estar ahí parada y sube la maldita colina para que podamos acabar con ese ese cañón pesado.

    Velko se volvió y vio a la capitana adjunta Aila Gris gritándole justo antes de que un rayo láser diera en el blanco. Aila salió despedida un metro hacia atrás, muriendo antes de que su cuerpo golpeara el suelo.

    –No, no, no.

    Velko entró en pánico tirándose de los pelos. ¿Cómo había vuelto aquí? ¿No había hecho todo lo posible para alejarse lo máximo de este lugar? Tenía que salir de allí y, como tantos otros malos recuerdos de Thyrsus, la única salida era campo a través.

    Velko lanzó un puñetazo al combatiente más cercano. Pero el hombre no cayó. En cambio, rugió y se lanzó sobre ella. Velko se agachó, lista para el ataque. Mataría a cualquiera que se interpusiera en su camino.

    El hombre cargó contra ella, pero cuando ella le lanzó una patada, él la agarró del pie y la hizo girar, arrojándola contra una columna. Velko se puso de pie, enojada y confundida. ¿Por qué había una columna en el campo de batalla?

    El hombre se desvaneció, y tan rápido como había entrado en la pesadilla, Velko se vio de nuevo en los jardines. Ghal estaba a su lado, comprobando con cautela que su mandíbula no estuviera rota. Su expresión, que era generalmente de molestia, mostraba, de alguna manera, desconcierto.

    –Impresionante, administradora Jahen. No pensaba que lo tuviera dentro.

    Velko parpadeó de nuevo. Una voz, tal vez Rodor Keen, dijo:

    –Todavía está un poco confundida. ¿Puedes golpearla una vez más?

    Una niebla cayó sobre Velko, fresca y relajante. Y su confusión se desvaneció.

    –¿Estoy en Starlight?

    –Lo está –Rodor Keen dio un paso adelante, con una amable sonrisa en su rostro.

    Detrás de Rodor había una extraña mujer de piel verde recorrida por líneas plateadas. Recordaba levemente a un reptil. Su cabeza iba envuelta en un turbante y su bata de laboratorio estaba salpicada de diferentes componentes multicolor.

    –¿Qué pasó? Estaba luchando contra un Drengir y un instante después estaba de vuelta en Soika… –Velko se calló, su cabeza latía con fuerza–. ¿Estaba todo en mi cabeza?

    –Una alucinación, me temo. Causada por la floración del johto. Mis disculpas, se supone que no iba a florecer aquí, aún estaba trabajando en esa, ah, poco deseable propiedad –dijo la extraña mujer.

    Rodor se aclaró la garganta:

    –Velko, esta es la profesora Glenna Kip. Ella es la científica que creó este híbrido. La agresividad que hemos estado experimentando es un efecto secundario de su cruce de la flor johto con una cepa menos violenta de Drengir.

    –¿Está hablando en serio? –Preguntó Velko con su rabia incrementándose más aún, esta vez focalizada en un objetivo real.

    –Eso mismo he dicho yo –murmuró Ghal, lanzando a la profesora una mirada asesina.

    –El regreso de los Drengir me recordó a un proyecto similar que emprendí hace tiempo, aunque diría que la última vez el resultado no fue tan… Fructífero –la profesora intentó esbozar una sonrisa–. La República cree que la resistencia que muestran los Drengir podría ser útil para sembrar cultivos en algunos de los planetas menos fértiles de la frontera. Sin mencionar el valor de saber más sobre los Drengir en caso de que surjan nuevos desafíos en el futuro.

    –Tuvimos un motín en el comedor –dijo Velko con voz firme.

    –Sí, y le ofrezco mis disculpas por eso –dijo la profesora Kip con una ligera reverencia–. ¿Avon?

    Era la pequeña niña humana, con piel de un intenso color marrón, que Velko reconoció como con la que se topó en lo que ahora parecía una vida pasada.

    –Avon, ¿todavía tienes ese bloque de sal que te di?

    –Sí, profesora Kip –dijo la niña con una sonrisa, sacándolo del bolsillo.

    Kip enterró la sal en la maceta e inmediatamente las flores comenzaron a marchitarse y morir. En menos de un minuto toda la planta se había secado, dejando nada más que hojas muertas y ramitas marrones.

    –Es increíblemente difícil cultivar johto más allá de la atmósfera de su planeta de origen, y la sal tiene un efecto inmediato en él. Le pasé la lista de componentes del compuesto neutralizante a sus ingenieros ambientales, por lo que no debería haber más efectos nocivos provocados por las flores.

    Velko no podía estar de acuerdo con la profesora. Todavía se sentía temblorosa y de mal humor por haber revivido el recuerdo del asalto a Qunatos. Pasaría algún tiempo antes de que se sintiera algo parecido a lo normal.

    –Si hibridó muestras de Drengir con un cultivo existente, ¿qué impedirá que otros hagan lo mismo? —Preguntó Ghal–. Ya es suficientemente duro cuando infectan a los vivos, ¿ahora tenemos que preocuparnos de que se siembren ellos mismos?

    –Oh, no, eso no sucederá –dijo la profesora Kip con un gesto de desdén–. He intentado crear semillas a partir de los Drengir, y ha resultado completamente imposible. No se pueden sembrar en ningún lado. Limitar su propagación es una de las cosas que la Alianza ha tratado conjuntamente, y nuestros datos indican que nunca, nunca se siembran a sí mismos.

    Velko no estaba convencida, pero tenía un fuerte dolor de cabeza y el último lugar en el cual quería estar era cerca de plantas o expertos en ellas.

    Ghal le dio una fuerte palmada en el hombro a Velko.

    –Venga. Tiene pinta de que le vendría bien tomarse algo, y no estoy hablando de té tarine.

    –¿Qué pasa con la Alianza Agrícola Galáctica? –gritó Rodor a Ghal y Velko mientras se alejaban–. ¡Apenas se han instalado!

    –Le diré a la profesora Qwasa que le busque si tiene alguna pregunta –respondió Velko.

    –Realmente quiero que me enseñe ese puñetazo de nuevo, cuando esté lista –le confesó Ghal.

    Velko hizo una mueca de dolor.

    –Lamento mucho eso –dijo.

    –No lo sienta –se rió Ghal con un extraño resoplido de su garganta–. Es la primera vez que me ha caído bien.

    FIN.


    En el próximo número de la revista Insider tendremos un relato completamente nuevo llamado Past Mistakes y escrito por Cavan Scottt. Si queréis leer los relatos anteriores tenéis los enlaces a continuación:

  • Avance del cómic Star Wars The High Republic #8: El Planeta de los Drengir

    Avance del cómic Star Wars The High Republic #8: El Planeta de los Drengir

    Por Mariana Paola Gutiérrez

    ¡La batalla contra los Drengir llega a un emocionante climax!

    Avar Kriss ha reunido a un equipo de Jedi para luchar contra los Drengir en las profundidades del Espacio Salvaje, pero Keeve Trennis no aparece por ningún lado. ¿Hay otras fuerzas en el mundo de muerte de los Drengir? Con la participación de un gran grupo de Jedi de la Alta República. ¡Cohmac Vitus! ¡Reath Silas! ¡Los Padawans de Star Hopper!

    Fuente: Comics Crusaders

  • Avance del próximo cómic Star Wars The High Republic #8: Alianza con los Hutts

    Avance del próximo cómic Star Wars The High Republic #8: Alianza con los Hutts

    Por Gorka Salgado

    ¡Por la luz y la vida!

    En Star Wars The High Republic #8, viaja al mundo de Mulita en el Espacio Salvaje, donde los Jedi y el Cartel Hutt se han convertido en aliados inverosímiles en la batalla contra los Drengir.

    The High Republic #8 del escritor Cavan Scott y el artista Ario Anindito, con una portada de Phil Noto saldrá a la venta en USA el 11 de agosto.

    Enlace original en StarWars.com

  • Reseña y Curiosidades The High Republic Adventures #6

    Reseña y Curiosidades The High Republic Adventures #6

    Por Mario Tormo

    Comienza un nuevo arco centrado en dos personajes que no se habían desarrollado por ahora, Farzalla y Qort, que nos presenta a un nuevo maestro Jedi y que trae de vuelta a los secundarios estelares de En la Oscuridad, toda la tripulación de La Nave: ¡Leox, Affie y Geode! Todos juntos se van a Nal Hutta a firmar la paz pero con los hutts de por medio…

    • Guión: Daniel José Older
    • Dibujo: Harvey Tolibao, Pow Rodrix
    • Color: Rebecca Nalty
    • Título: Mission to Bilbousa Part I
    • Editado: 21 Julio 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: IDW
    • Páginas: 32
    • Precio: 3.99 $

    Historia (con spoilers)

    Los padawans Farzala y Qort se dirigen a Bilbousa, ya que los hutts han solicitado un representante diplomático dada la alianza de Avar con las babosas galácticas. El Maestro Obratuk les acompaña, en un viaje que realizan en La Nave, junto con su cuadrilla habitual: Leox Gyasi (piloto), Affie Hollow (propietaria de la nave) y Geode (navegador).

    Una vez llegados a la capital de Nal Hutta, Leox y Farzala son recibidos por Ishnar, que los conduce hasta Skarabda, jefe de la diplomacia y hermano de Myarga, para negociar una paz duradera entre ambas partes. Pero al hutt no entiende por qué La Nave está con las armas cargadas y apuntando hacia ellos.

    A bordo se encuentran Geode, Obratuk y Affie, que han sido asaltados por un grupo de bandidos que no dudan en abrir fuego. Mientras Gyasi y el padawan intentan buscar refugio tanto de los disparos como de los secuaces de Skarabda se topan con un Drengir.

    Mientras los piratas se marchan del planeta con la nave secuestrada, los negociadores han sido apresados por Ishnar y los suyos…

    Opinión

    Older firma un número con momentos tremendamente divertidos, como toda la interacción entre Qort y Geode o Geode apareciendo por sorpresa… Es la primera aparición en cómic de la tripulación de La Nave y nos encanta que podamos reirnos a pesar de que los protagonistas estén pasándolas canutas. Aunque el secuestro de la nave resulta un tanto caótico, parece enlazar muy bien con lo visto en la serie de cómics de Marvel y con la segunda ola de libros de The High Republic.

    En el apartado artístico tenemos otro número al alimón entre Tolibao y Rodrix. Una grata noticia volver a recuperar las Galactic Data File, que nos ofrecen un primer vistazo a las estatuas que mantenían a ralla a los Drengir en En la Oscuridad. Por otro lado ha sido muy, muy divertido ver las versiones infantiles y cabezonas de los padawans Farzalla y Lula, con un estilo que recuerda al manga y que es encantador. Como ya decíamos, y tal y como cuenta el propio Pow Rodrix en su cuenta de Instagram, su trabajo no se ha limitado esta vez a realizar varias páginas, si no también a diseñar al nuevo droide, el oxidado Y-99 que vemos como parte de los bandidos que atacan La Nave.

    El color de Rebecca Nalty sigue siendo vibrante, con unos contrastes muy muy acusados que dotan a las páginas de una entidad propia. Pero vamos a destacar el rancor azul, ¡qué maravilla! Que como la colorista nos ha contado, se le pidió que fuese un rancor de la jungla.

    Curiosidades

    El usuario starwarsobscurity ha conseguido decodificar el mensaje de Qort. Incluso ha creado un pequeño alfabeto con las letras identificadas. Según aporta otro usuario, the_ewok_slayer, ha descubierto que la fuente se llama Xenotribal y se puede encontrar aquí. El propio Older se ha sorprendido de que ya se haya decodificado el lenguaje.

    Parece que Older ha dejado ver que como ya sugeríamos en el primer número, sabremos más sobre la posible relación entre la máscara de Darth Krayt y la que lleva Qort.

    Conocemos a un nuevo Maestro Jedi, Tal Bota, que luchaba contra secuaces Sith. Por lo visto tendremos la oportunidad de saber más sobre esta leyenda en el próximo número.

    La ciudad Bilbousa la pudimos ver por primera vez en el episodio de Clone Wars Amigos y Enemigos, el número 14 de la cuarta temporada.

    Conclusión

    Nuevo arco, nuevos personajes, nuevos peligros… Teníamos ganas de avanzar y aquí lo tenemos. El próximo número está previsto para el 18 de Agosto, aunque unos días antes tendremos el especial por el Día del Cómic Gratis, que nos cuenta parte de lo sucedido en los nuevos libros de la segunda ola, por lo que podemos ver mejor las conexiones de las que hablábamos antes.

    Reseñas y avances de números anteriores

  • Los Jedi se adentran en la maleza Drengir en The High Republic #6. Reseña y curiosidades

    Los Jedi se adentran en la maleza Drengir en The High Republic #6. Reseña y curiosidades

    Por Mario Tormo

    Comienza el segundo arco de la serie de cómics de La Alta República editada por la casa de las ideas, titulado Corazón de los Drengir. Los Jedi llevan meses haciendo frente a la amenaza que suponen las monstruosas plantas y que se ha extendido por cientos de mundos después de que fueran liberadas de la estación Amaxine.

    • Título: Heart of the Drengir – Chapter I: The Galaxy Unites
    • Guión: Cavan Scott
    • Dibujo: Georges Jeanty
    • Tinta: Karl Story
    • Color: Annalisa Leoni
    • Editado: 30 Junio 2021
    • Idioma: Inglés
    • Editorial: Marvel
    • Páginas: 32 (Grapa)
    • Precio: 3.99 $

    Historia (con spoilers)

    Han pasado varios meses desde que la amenaza Drengir se desatase por todos los mundos de la frontera y los Jedi aún siguen haciendo frente a esta monstruosa plaga. En Daivak la alianza entre los hutts y la República para combatir al enemigo común sigue en pie principalmente a Avar Kriss y Myarga, aunque el consejo Jedi no lo ve con tan buenos ojos.

    Pero ahora lo importante es la lucha que tienen por delante, y Avar pide ayuda a todos los Jedi disponibles en Starlight. Maru acude raudo, pero Keeve, que se encuentra cuidando de Sskeer no puede aguantar más y decide actuar.

    Desactiva el campo energético que ralentizaba el desarrollo de la infección en el trandoshano y se deja contagiar para poder hacer uso de sus poderes telepáticos. Es así como llega a descubrir que existe un Gran Progenitor Drengir, y que se encuentra en el sistema Mulita. Quizá esa sea la clave para acabar con la plaga…

    Opinión

    Cavan Scott firma el número argumentalmente más sólido hasta ahora. Consigue «cerrar» el arco anterior sentando las bases para lo que parece será el fin de los Drengir. Ya que la sensación es que la trama anterior terminó truncada (no sabemos realmente cómo terminó la plaga de la Baliza Starlight y la solución temporal que propusieron para aplacar a los Drengir era realmente peregrina…).

    Tenemos nuevo equipo artístico en lápices y tintas. El resultado es irregular aunque la balanza se decanta hacia el lado positivo. Georges Jeanty tenía el listón muy alto y consigue alcanzarlo en las viñetas a página completa como la que hay sobre estas líneas o la que podemos ver en la sección de curiosidades con el Gran Progenitor. Pero por otro lado en los planos cortos vemos caras que se nos hacen a veces raras, como las de Avar o Sskeer. Otro punto flaco sería que se está apoyando demasiado en el trabajo anterior, replicando quizá demasiados esquemas o tratamientos como exponemos también en la sección de curiosidades. Aun así es su primer número, tenemos que darle tiempo a hacerse con los personajes y desarrollar su estilo, que en otras franquicias (sobre todo ha destacado en Buffy Cazavampiros) es más que sobresaliente. ¡Bienvenido a la saga galáctica!

    Cursiosidades

    Tenemos la primera aparición en imagen del Doctor Gino’le, el responsable Anacondan médico de la Baliza Starlight que pudimos conocer en el relato Primera Tarea de la Star Wars Insider que tenéis traducido aquí.

    El diseño del Gran Progenitor es el más fiel al concepto original que nos presentaron de los Drengir.

    Tenemos un homenaje, un recurso recurrente, o una inspiración. Como queramos verlo, de nuevo tenemos una composición muy similar al primer número de la serie con Maru y la Starlight. Similitudes al comienzo de ambos arcos.

    Hay también una similitud a la hora de ver a Keeve hacer uso de su poder telepático, tenemos el uso de los morados y un entorno onírico para presentar esta capacidad tan particular de la Jedi.

    La Nightmare Conjuction fue mencionada por primera vez en la novela Dooku: Jedi Lost, también de Cavan Scott, asociada a Darth Krall, del que hemos sabido hace nada que protagonizará una portada variante del siguiente número…

    Conclusión

    Comienza un nuevo arco que consigue darle un cierre al anterior, y dejarnos con los dientes largísmos para lo que se viene. Con el adelanto de la portada de Darth Krall, la mención ahora a la Nighmare Conjution… Lo más probable es que aparezca en un flashback, pero estamos deseosos de saber qué veremos del Sith y sobre todo cómo consiguen acabar con los Drengir ahora que saben que hay un Gran Progenitor que apunta que será la clave de su fin.

    Reseñas de números anteriores

  • Traducción exclusiva del nuevo relato de la serie The High Republic: Starlight – «Peligro Oculto» (Parte 1)

    Traducción exclusiva del nuevo relato de la serie The High Republic: Starlight – «Peligro Oculto» (Parte 1)

    Traducción por Mario Tormo

    Nueva historia centrada en lo que sucede en la Baliza Starlight mientras nuestros héroes se encuentran en sus respectivas misiones. En esta ocasión vemos lo que sucede tras el ataque Drengir que pudimos leer en los cómics de Marvel y En la Osucridad. Escrita por Justina Ireland, esta historia tiene como protagonistas a Velko Jahen y Ghal Tarpfen, a quienes conocimos en el anterior relato Starlight: Primera Tarea (parte uno y parte dos).

    Starlight:
    PELIGRO OCULTO
    (Parte uno)

    Anteriormente:

    El recuerdo del reciente ataque Drengir en la Baliza Starlight aún pesa demasiado en la memoria de su tripulación. Mientras tanto, la estación espacial se prepara para albergar la conferencia anual de la Alianza Agrícola Galáctica…


    Velko Jahen y Ghal Tarpfen iban corriendo por el pasillo que salía del centro de seguridad de la Baliza Starlight en dirección al ascensor más cercano, Ghal presionó el botón que los llevaría al vestíbulo principal con una brutalidad que enmascaraba su angustia interior.

    —¿Crees que llegaremos a tiempo de evitar que se hagan daño uno al otro? —Se preguntaba Velko en voz alta.

    —Sólo podemos esperar que así sea —dijo Ghal.

    En cuanto las puertas se abrieron, salieron del transporte y se toparon con una muchedumbre de diferentes seres.

    Mientras se abrían paso a través del griterío de la multitud, Velko se esforzaba por descubrir el motivo por el cual las cosas se habían torcido tanto, tan rápido…

    ***

    Un Día Antes

    Todo estaba mal.

    Velko miró la pancarta que colgaba sobre el conjunto principal de ascensores que daban servicio a las bahías de acoplamiento principales del Faro Starlight y suspiró. «¡Bienvenida sea la Alianza Agrícola!» proclamaba la tira de tela, con los caracteres en aurabesh bordados en letras verdes brillantes sobre un fondo color marfil.

    —Pensé que nos habíamos decidido por el azul —dijo Velko, frunciendo el ceño, mientras comprobaba en su datapad la solicitud del pedido para la pancarta.

    —¿Azul? No, ustedes querían verde —el creador de la pancarta, un neimoidiano que era bien conocido por sus hermosos tapices y cortinas, miraba a Velko con el ceño fruncido. El evidente disgusto era palpable—. El controlador Rodor Keen dijo verde, por las plantas. Ergo os hice una hermosa pancarta verde.

    —No todas las plantas son verdes —murmuró Velko.

    Pero la pancarta estaba muy bien hecha, era majestuosa y grandiosa sin ser excesiva ¿Qué importaba que Rodor Keen hubiera cambiado sus meticulosos planes una vez más? Está claro, él es el jefe de operaciones de la República, responsable de la Baliza Starlight, pero ¿no podría al menos dejar que ella se encargara de la decoración sin entrometerse? Ah, bueno, al menos esta vez no había sido el Jedi Estala Maru.

    —Está bien ¿Qué pasa con la mantelería y demás para la cena formal?

    —Todo en orden, mi señora, todo en orden —el neimoidiano señaló el grupo de ascensores—. Puedo irme y terminar de colgar los tapices, ¿no?

    —Sí, sí, gracias. Dijo Velko, prestando medianamente atención mientras se alejaba para ocuparse de otras tareas.

    Todavía tenía una docena de asuntos menores de los que ocuparse antes de que llegaran los delegados. Pero lo más importante era la seguridad para el evento, y eso requeriría una visita al centro administrativo.

    Durante los próximos días, la Alianza Agrícola Galáctica celebra su reunión anual en la Baliza Starlight. Después de la destrucción acaecida en el sistema Hetzal y el consiguiente trastorno para las rutas hiperespaciales, esta reunión anual será el primer gran evento que albergará Starlight, solo superado por su ceremonia de inauguración. También será el primer encuentro de la Alianza Agrícola que da la bienvenida a miembros de toda la galaxia, y no solo a los pocos que habitualmente hacían el viaje a Coruscant, donde siempre se celebraba. Con la gente de la frontera preocupada por la seguridad de toda la galaxia, especialmente con la Feria de la República cada vez más cerca, la presión por garantizar que el evento transcurriera sin problemas era enorme. ¿Quién hubiera pensado que tanta gente estaría tan comprometida para mantener felices a un grupo de científicos? Se preguntaba Velko. Aunque no para ella, en Thyrsus, la agricultura siempre había sido considerada como una ocupación llevada a cabo solo por aquellos que eran demasiado cobardes como para defenderse. De hecho, en los últimos días, a Velko se le había hecho ver que no todos los sistemas encontraban la guerra más edificante que el cultivo, y ahora estaba tan decidida como todos los demás a asegurarse de que este evento fuera un éxito. Y eso comenzaba por una seguridad inmejorable.

    Velko se dirigió a la oficina de seguridad, optando por las escaleras de mantenimiento en lugar del ascensor. Últimamente había estado relajada respecto a su forma física, y parecía una buena manera de darse también unos momentos a solas para pensar. Últimamente demasiada gente la reconocía como la persona que se encargaba de que las cosas se llevaran a cabo en la Baliza Starlight, o al menos tenía contacto directo con aquellos que podían hacerlo, y a menudo se encontraba interpelada por alguien que le preguntaba por qué no se servía un determinado plato en el comedor, o por qué las luces se atenuaban en un momento concreto, y muchas otras quejas menores por el camino. Algunos días era difícil hacer algo, especialmente cuando todos parecían olvidar que vivir juntos en la Baliza Starlight significaba tener en cuenta las necesidades de muchas especies diferentes.

    Pero estaba mejorando mucho en el manejo de las demandas y en explicar a los exasperados funcionarios y visitantes de la República por qué no podía atender ciertas solicitudes especiales.

    Después de los primeros dos tramos de escaleras, los muslos de Velko empezaron a arder, y comenzó a correr, disfrutando de la sensación de los músculos trabajando en sus piernas. Cuando pasó por la puerta del quinto piso, se detuvo al toparse con una niña humana de piel morena gruñendo por el peso de una maceta gigante de enredaderas en flor.

    No había nada en la maceta que debiese alarmar a Velko. No era raro ver a los jardineros reorganizar las plantas que estaban diseminadas por varios lugares de la estación, pero había algo en estas enredaderas que le recordaba a los drengir. Era ridículo, por supuesto, ya que la planta de la maceta no se estaba comiendo a la chica ni estaba tratando de atacar a nadie, pero todo el mundo estaba preocupado desde que hubo aquella plaga de criaturas en Starlight, no hace tanto tiempo. Y Velko no era una excepción.

    —Oye, no deberías haber vuelto aquí —jadeó Velko, sintiéndose sin aliento más de lo debido teniendo en cuenta que había sido una subida tan corta. Realmente tenía que empezar a sacar tiempo para hacer ejercicio.

    —Oh, mi mentor me dijo que se suponía que debía llevar estas plantas al comedor y que tenía que hacerlo en unos veinte minutos para asegurarme de que las flores no se marchitaran. Esta es una planta muy frágil, y la humedad ambiental en la Baliza Starlight es aproximadamente del cuarenta y cinco por ciento, que es demasiado baja, pero el jardín de arriba se mantiene a un ochenta y cinco por ciento de humedad, lo que es mucho más aceptable. Además, todos los ascensores estaban ocupados y me preocupaba no llegar a tiempo.

    Velko parpadeó mientras la chica continuaba charlando y levantó una mano para interrumpir su cháchara.

    —En realidad eso no explica cómo volviste aquí.

    —¡Oh, cortocircuité la cerradura! —dijo la chica—. Las cerraduras estándar de la República tienden a usar una equivalencia trenzada del cifrado de Gratton, y el algoritmo de Maben se establece en un pulso de cuatro tiempos. Es extraño, ¿verdad?, que tantas cerraduras gubernamentales en toda la galaxia respondan exactamente a los mismos patrones de datos. De todos modos, no tengo mucho tiempo para explicarlo, pero estaré encantada de enseñártelo más tarde si quieres.

    Velko tuvo la extraña sensación de estar cayendo desde una gran altura.

    —Lo siento pero, ¿tú quién eres? —Velko se cruzó de brazos mientras la irritación se iba apoderando de ella, y olfateó, consciente del aroma picante de las flores en la maceta que sostenía la niña. Le hizo cosquillas en las fosas nasales.

    La puerta frente a la chica se abrió deslizándose, apareciendo un droide niñera de color rosa dorado al otro lado.

    —Bueno, Avon, parece que tus cálculos fueron incorrectos porque de hecho te gané. Incluso fui a buscarte al invernadero, donde esta planta debería estar en los próximos ocho minutos. Y me debes una lata de aceite de canuda para mis juntas.

    —Avon Starros —dijo la chica con una gran sonrisa, ignorando al droide y respondiendo a Velko—. Estoy aquí con la Alianza Agrícola Galáctica para el simposio previsto. ¡Tengo que irme, pero me aseguraré de usar los ascensores a partir de ahora! —dijo la chica, levantando la maceta y corriendo tras su droide, quien mantuvo una charla constante con la chica mientras las dos se iban.

    Curioso.

    Velko salió por la puerta inmediatamente después de la pareja, pero no había rastro ni de la chica ni de su droide.

    Encogiéndose de hombros ante el extraño encuentro, Velko centró su atención una vez más en prepararse para la llegada del resto de la Alianza Agrícola.

    ***

    Un día después, tras varias rondas de discusiones (o «desacuerdos vocales», como Rodor prefiría llamarlos), todo estaba en su lugar. Cada elemento de Starlight parecía tener un poco más de brillo, y los dormitorios se habían reservado y preparado para más de cien de los botánicos, expertos agrícolas y biólogos más importantes de la galaxia. La comida para tantos invitados extra estaba encargada y preparada con especial cuidado para satisfacer los particulares gustos y aversiones de cada una de las especies. Había carnes y verduras para las formas de vida basadas en el carbono, varias sopas e infusiones vigorizantes para las formas de vida no basadas en el carbono, y suficiente vino como para una gran cantidad de tabernas. Los científicos estarían bien alimentados y descansados, y algunos de ellos posiblemente estarían algo más que ligeramente embriagados.

    Pero eso era absolutamente perfecto, porque habían aprendido mucho sobre seguridad después del incidente con el embajador Ceeril. No habría sorpresas. Se habían tenido en cuenta todos los tratados históricos y conflictos.

    La Baliza Starlight estaba preparada.

    Velko se detuvo en la bahía de atraque y esperó a que las naves comenzaran a llegar. Habían convencido a la Alianza para coordinar sus viajes de manera que el centenar de científicos llegara en cinco naves: una desde Coruscant, otra desde Chandrila y tres desde cada extremo de la galaxia, específicamente desde los planetas Onderon, Ord Mantell y Raxus. Los científicos estarían irritados y de mal humor después de sus viajes, la mayoría de la gente generalmente lo estaba, así que Velko planeaba saludarlos y asignarlos a sus dormitorios rápidamente para que pudieran relajarse antes de la gran cena esa noche.

    Nada podía salir mal.

    ***

    Horas más tarde, después de sonreír, hacer una reverencia y saludar a ciento seis científicos agrícolas, Velko caminó hasta el centro administrativo encontrándose a la jefa de seguridad de Starlight, la Jefa Ghal Tarpfen, observando los monitores que iban mostrando alternativamente diferentes imágenes de la Baliza Starlight: las bahías del hangar, el comedor, el jardín de meditación, el vestíbulo, y así sucesivamente. Las imágenes pasaban tan rápidamente que hicieron que Velko se sintiera un poco mareada.

    —Me sorprende que puedas hacer un seguimiento de todo lo que está sucediendo —bromeó Velko.

    Tarpfen, una mon calamari sin una pizca de humor, tomó un sorbo de una taza con un líquido verdoso y no dijo nada durante un largo rato.

    —¿Me estás controlando? Porque son solamente un puñado de científicos —dijo finalmente—. Lo más emocionante que han hecho es caminar por los jardines de meditación oliendo las flores. Que por cierto, todas están floreciendo, tal como querías.

    —Ah, tendré que darle las gracias a Castor por ocuparse de eso.

    Velko había pensado que estaría bien hacer florecer los jardines para la visita de los científicos, ya que todos eran biólogos y horticultores y cosas por el estilo. Las personas que amaban las plantas seguramente les encantaban las flores, y sería una tarea sencilla para el jardinero. Dado que los jardines de Starlight ya estaban en un horario artificial, no habría sido un gran problema, pero era estupendo saber que habían logrado hacerlo. Unas flores bonitas ocupaban una posición menor en la lista de prioridades cuando había cien personas a las que mantener a salvo, alimentadas y alojadas, pero era un buen detalle de todos modos.

    Un sonido como de timbre captó la atención de Velko, y frunció el ceño ante una de las pantallas de más abajo cuando comenzó a parpadear.

    —¿Qué está pasando ahí?

    Tarpfen se inclinó hacia delante y dejó a un lado su taza de té tarine.

    —Parece que un droide cámara detectó una infracción en esta área. Los droides están programados para reconocer más de tres mil tipos diferentes de infracciones agresivas.

    —¿Agresivas…? —Empezó a decir Velko, pero no tuvo la oportunidad de terminar.

    En la pantalla, un macho ithoriano se abalanzó sobre un amani, quien respondió moviendo la cola y golpeando al ithoriano.

    —¡Tarpfen!

    —Estoy en ello —dijo la mon calamari, poniéndose en pie y siguiendo a Velko que salía corriendo por la puerta.

    ***

    La pelea había comenzado en el vestíbulo principal, no lejos de los jardines, y cuando Velko y Tarpfen aparecieron por uno de los ascensores cercanos, el ithoriano y el amani estaban enzarzados en un combate en toda regla. Ninguno de los dos decía una palabra. En su lugar, se siseaban y chasqueaban el uno al otro, emitiendo unos sonidos guturales tan feroces como violentos.

    Una multitud se había congregado para ver la pelea, y atravesar el gentío se hacía lento. Tarpfen no vaciló. Sacó su bláster y disparó dos tiros dirigidos a los luchadores, derribándolos a ambos.

    —No te preocupes. Sólo los he aturdido —exclamó, en respuesta a la expresión de sorpresa de Velko.

    —Lo sé, pero ¿disparar a nuestros invitados? —Velko negó con la cabeza—. Eso nunca es una respuesta adecuada.

    Aun así, el fuego láser había dispersado a la multitud más rápidamente que los gritos y empujones, aunque Velko no estaba impresionada por la impulsiva decisión de Tarpfen de disparar contra dos seres en medio del vestíbulo.

    —¿Preferirías que los hubiera dejado machacarse el uno al otro hasta convertirse en pasta de proteína? —Preguntó la jefa Tarpfen con voz plana.

    Velko respiró hondo y suspiró, pero tan pronto como abrió la boca para indicarles a los droides de seguridad que llevaran a los dos luchadores al centro médico, una fornida siniteen de piel amarilla opaca y el ceño fruncido la interrumpió.

    —¿Qué significa esto? —preguntó la mujer, con las venas de las crestas de su gran cabeza palpitando con evidente disgusto—. ¿Cómo se atreve a ponerse a disparar indiscriminadamente contra mis colegas?

    —Estos individuos se estaban peleando —comenzó a decir Tarpfen, pero Velko se interpuso entre las dos mujeres y le hizo una pequeña reverencia a la siniteen.

    —Mis disculpas, pero la Jefa Tarpfen tiene razón. Soy la administradora Velko, ¿puedo ayudarla de alguna manera?

    —Ah, Velko, la persona que estaba buscando. Soy la profesora Sh’nar Qwasba, la actual presidenta de la Alianza Agrícola Galáctica. Me temo que acabo de llegar y no he tenido la oportunidad de ponerme en contacto con usted antes. Estaba convencida, hasta ahora, de que la acogida en Starlight estaba siendo excepcional, pero luego mi asistente me dijo que mis colegas estaban peleándose en el vestíbulo.

    —Sí, es por eso por lo que han sido, um, reducidos. Vamos a hacer que los lleven al centro médico.

    —Y luego serán detenidos hasta que comprendan que la Baliza Starlight tiene una política de tolerancia cero con las peleas —intervino Tarpfen.

    —Andar disparando a civiles quizá sea algo extremo, ¿no? —Dijo Sh’nar con aplomo y expresión de disgusto.

    Velko estaba de acuerdo, Tarpfen debería haber mostrado más moderación, pero cualquiera de los dos podría haber matado al otro si la jefa no hubiera intervenido.

    —Fue la mejor elección en ese momento —dijo la mon calamari, parpadeando.

    —¿No es para eso para lo que sirven los droides de seguridad? —Preguntó Sh’nar, cruzando los brazos.

    —Los droides no siempre son los mejores evaluando situaciones que cambian rápidamente, no sé si me entiende —dijo la jefa Tarpfen—. Fue mucho mejor para sus colegas recibir un disparo aturdidor.

    Los droides médicos, y mas personal, llegaron al lugar de los hechos para atender a los luchadores heridos. Lo que incluyó a Okana, a quien Velko saludó con la mano. La médica ovissiana verde pareció estar muy interesada en la discusión entre la jefa Tarpfen y la profesora Qwasba, pero centró su atención en los heridos cuando los subieron a las camillas.

    —Profesora, ¿quizá querría acompañarnos al centro médico? Una vez que se reconozca a los dos infractores, les tomaremos declaración y los pondremos a su disposición —aseguró Velko a Sh’nar—. Estoy segura de que sea lo que sea lo que los llevó a pelearse fue un pequeño desacuerdo, ya que dijo que son viejos amigos.

    Antes de que Velko pudiera añadir algo más, la jefa Tarpfen levantó la mano hacia el comunicador que llevaba alrededor de la sien. Sin decir una palabra y apenas asintiendo a Velko, Tarpfen salió a correr hacia el ascensor más cercano.

    —¿Y a dónde va? —preguntó la profesora Qwasba, desconcertada.

    Velko no respondió. Estaba escuchando la misma alerta del maestro Estala Maru por su auricular.

    —Todos los Jedi y personal de seguridad, diríjanse al comedor inmediatamente. Disturbios en curso. Esto es una emergencia.

    El estómago de Velko se encogió de miedo mientras corría tras Tarpfen, recordando a la chica que había estado transportando las extrañas enredaderas a aquel lugar. Plantas que le habían recordado a… ¡los Drengir!

    CONTINUARÁ…


    En el próximo número de la revista Insider veremos desatarse la violencia en la Baliza Starlight, con la Parte 2 de «Peligro Oculto», escrita por Justina Ireland. Si queréis leer los relato anteriores tenéis los enlaces a continuación: