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  • ¿Qué le espera a La Remesa Mala en su 2ª temporada? Entrevista a Jennifer Corbett y Brad Rau

    ¿Qué le espera a La Remesa Mala en su 2ª temporada? Entrevista a Jennifer Corbett y Brad Rau

    Traducción por Alex Randir.

    La Fuerza Clon 99 está en una encrucijada.

    La guerra ha llegado a su fin y con ella la República Galáctica a la que servían. La destrucción de Ciudad Tipoca en Kamino que vimos al final de la primera temporada de Star Wars: La Remesa Mala quiere decir que el Imperio ahora cree que el escuadrón de élite ha desaparecido. Y si mantienen un perfil bajo y juegan bien sus cartas, pueden permanecer a salvo tanto ellos como su nuevo miembro, Omega, en la temporada 2, que debutó con dos episodios en Disney+.

    «Cerramos un capítulo a propósito en la temporada 1», comenta a StarWars.com la productora ejecutiva Jennifer Corbett, que también es la cabeza pensante de los guionistas de la serie. «Fue una especie de reseteo de la serie. La idea era que ahora que Ciudad Tipoca ha sido destruida, el Imperio cree que la Remesa falleció durante el ataque, así que ahora tienen cierta libertad relativa. Pueden hacer misiones y estar un poco por debajo de los radares.»

    La productora ejecutiva y guionista principal de La Remesa Mala: Jennifer Corbett.

    Pero quedarse de brazos cruzados no es una tarea simple para esta Remesa con brújula moral. «Queremos empujarlos de nuevo muy rápido a ser succionados al mayor conflicto Galáctico», añade Corbett, «y las cosas se van a volver mucho más complicadas para ellos».

    Corbett y el director y productor ejecutivo que supervisa la serie, Brad Rau, tienen su propio canon en la cabeza sobre lo que ha estado haciendo la Remesa durante estos meses que pasan entre ambas temporadas. «Han pasado de ser esos soldados de la República a quien posiblemente se les proporcionaba los mejores atuendos, el mejor equipo y las mejores misiones», menciona Corbett, «a trabajar para obtener su sustento, sobrevivir con armaduras gastadas y hacer cualquier misión que puedan cumplir con seguridad. Me lo imagino como un road trip familiar», expresa sonriente. «Campo a través, en mitad de todo y con un largo camino por recorrer.»

    «Se convirtió en parte de nuestro póster para la Celebration: ‘El Largo Camino por Delante’«, dice Rau. «Queríamos ponerlos en un punto donde las cosas no les van muy bien. ¿Qué van a hacer? ¿Cuál es su siguiente decisión? El Imperio está por todas partes y sigue creciendo, así que no puedes hacer lo que realmente quieres. Es un mundo más pequeño.»

    «Atrévete a ser grande»

    Más allá de la Fuerza Clon 99 – Hunter, Wrecker, Tech, Echo y Omega – la serie, que surgió como una escisión de un arco de la temporada final de Star Wars: The Clone Wars, también explorará lo que implica ser un soldado clon normal en una galaxia en posguerra. Harán su aparición el Capitán Rex y el Comandante Cody junto al antiguo miembro de la Remesa Mala, Crosshair, quien ha jurado su lealtad al Imperio a pesar de haberse quitado su chip inhibidor. «No os preocupéis, fans de Crosshair», cuenta Corbett. «Él está ahí.»

    La serie también está producida por el (productor) ejecutivo Dave Filoni, quien tomó el episodio centrado en Crosshair y que narra un día de su vida junto a un clon normal tras la Orden 66 y sugirió que tuviera la cara familiar del Comandante Cody como un cameo. La revelación de este personaje en el teaser tráiler de la Star Wars Celebration de Anaheim, junto al primer vistazo al joven Jedi Wookiee Gungi, superviviente de la Orden 66 y que apareció en el arco de «La asamblea» en The Clone Wars, dibujó una respuesta tan entusiasta de los fans que «hizo temblar la planta entera del edificio», recuerda Corbett.

    El productor ejecutivo y director supervisor de La Remesa Mala: Brad Rau.

    Filoni desafía con regularidad al equipo para ir más allá de las fronteras de lo que creían posible, expresan Corbett y Rau. «Siempre nos recuerda: ‘¡Atreveos a ser grandes!», indica Rau. «Creo que es importante para todo el mundo escuchar eso. Debemos ir tan más allá como podamos.»

    Wrecker y Omega durante la primera temporada de La Remesa Mala.

    Desde la primera temporada, la Remesa Mala ha crecido y evolucionado como unidad, intentando encontrar su lugar en una galaxia cambiante. «En el episodio inicial de la temporada 2 queríamos hacer una misión que supusiera una encrucijada para la Remesa donde pudieran o salir caminando o asumir el riesgo de obtener ese botín de guerra esperando que, quizá, sus mayores sueños se volvieran realidad», dice Corbett. Para conectarse con una galaxia más amplia, el mundo Separatista que escogieron no fue otro que Serenno, antiguo hogar del Conde Dooku. ¿El objetivo? El Palacio del Conde. «Es un sitio que da pavor y que tiene muchos tesoros, así que dimos el salto hacia él», comenta Corbett. «Dave es quien añade esa salsa tan especial a los episodios.»

    Hunter y Omega durante la primera temporada de La Remesa Mala.

    La Remesa «Mamá»1

    Los creadores trabajan muy duramente para mantener el show accesible a fanáticos de todas las edades, imbuyendo a sus historias de problemas que pueden existir tanto en nuestro mundo como en la galaxia tan, tan lejana. «Tiene que ser algo con lo que nuestros espectadores puedan conectar», menciona Corbett.

    Omega, el corazón de la Fuerza Clon 99, ciertamente ayuda, proporcionando una lente más inocente con la que ver el mundo y sus dificultades. Tras las consecuencias de la Orden 66, la Remesa Mala se ha convertido en una especie de «Remesa Mamá» para su recluta más joven, protegiéndola y enseñándole las habilidades necesarias para sobrevivir.

    La Remesa Mala en la temporada 2 de la serie.

    Mientras que la temporada 1 exploraba la conexión entre Omega y Hunter y Wrecker, esta temporada se centrará más en su relación con Echo y Tech como premisa de sus creadores. «Echo es genial, y de verdad queríamos asegurarnos de que le dábamos el suficiente espacio para ver cómo influye en Omega y qué le puede enseñar», cuenta Rau. «Lo mismo con Tech», añade Corbett. «Logramos divertirnos mucho con él y darle, de alguna manera, un poco más, profundizando en su relación un poquito.»

    Omega está cambiando y creciendo junto a su nueva familia. En los meses que transcurren entre ambas temporadas, los fans verán a una Omega algo más mayor y más sabia, con guiños a sus congéneres adultos tanto en diseño como en sus habilidades con el arco de energía. «Al final de la temporada 1 Omega fue testigo de primera mano del poder del Imperio y de cuán peligroso es», indica Corbett. No sólo ha hecho que el personaje comparta algo de su inocencia, sino que es el tipo de cosa que haría que cualquiera quisiera huir y esconderse.

    El nuevo personaje de esta temporada: Phee Genoa.

    Aún así, existen lugares luminosos en la galaxia, como la nueva incorporación, Phee Genoa, interpretada por Wanda Sykes. La pícara, descrita como un cruce entre Han Solo, Jack Sparrow y la pirata real Anne Bonny, es el complemento ideal para esa Remesa que no acepta los sinsentidos y la mente centrada en el trabajo de Cid. Los creadores incluso hablaron un poco del personaje – en código – mientras estaban en la cola de espera de la atracción de Piratas del Caribe de Disneyland, señaña Rau, sonriente. «Wanda es increíble y aporta muchísimo a ese personaje sacado de pelis de espadachines que dice tantas bravuconadas… Una sinvergüenza con algo más de estilo. Cid les da un poco de caña a estos tipos, pero… ¿quién le da caña a Cid?», pregunta Rau. «¡Pues Phee Genoa! Intencionalmente, cuando rodamos su presentación, la conocemos por tener sus botas encima del escritorio de Cid. Y eso dice mucho del personaje.»

    Y en esta temporada los fans se pondrán al día con Nala Se, quien se salvó de Kamino gracias a las fuerzas Imperiales y al propio Emperador Palpatine. «En el tráiler los fans pudieron ver a Palpatine en el Senado, así que posiblemente exploremos Coruscant un poco durante esta temporada», anuncia Corbett. «Y quizá entremos en contacto con gente que podría estar en ese lugar durante esos tiempos.»

    La cruda realidad de las fuerzas del régimen Imperial harán que la Remesa Mala y Omega se pregunten cosas bastante difíciles durante esta temporada, mientras a su vez encuentran a otros que están o bien luchando contra la tiranía o bien intentando hacer cosas buenas…

    Hunter, Tech y Echo junto a Omega.

    «Más adelante, en esta temporada tenemos un momento realmente dulce donde Omega va a sacar a relucir todas estas preguntas a uno de sus ‘padres’», indica Rau. «Esto es terrible. ¿Qué es lo que se supone que debemos hacer? Y él le dice que a veces todo lo que podemos hacer es intentar ayudar lo máximo posible y seguir adelante.» Es un momento más pequeño de amabilidad y compasión durante un conflicto más grande, pero es una lección muy importante, especialmente para los espectadores más jóvenes de la casa, quienes pueden verse sobrepasados por cosas que escapan a su control en esta galaxia. «¿Qué se supone que debemos hacer cuando las cosas son terribles? A veces sólo puedes hacer lo que sabes. A veces hacer sólo un poco para intentar ayudar merece la pena. Creo que eso es lo verdaderamente importante que vean los niños y lo que queríamos hacer en ese momento.»

    E incluso en un tiempo muy oscuro para la galaxia, siempre hay un atisbo de esperanza. «Siempre intentamos mantener el elemento esperanzador», señala Corbett. «Eso es lo que creo que es Star Wars de verdad. Así que siempre queremos asegurarnos de que ese elemento está presente en el engranaje de estas historias… Hay mucho corazón en la temporada 2. Estoy muy emocionada de que los fans puedan ver de verdad dónde estamos llevando esta historia y que puedan experimentarla.»

    Fuente: StarWars.com

    1 – N. del T.: En el original se indica «The Dad Batch». Para mantener el juego de palabras a la par que conservar el significado y la rima del mismo, «Mamá» por «Mala» suena mejor que «Papá».

  • Entrevistas con Tony Gilroy: Showrunner de Star Wars Andor

    Entrevistas con Tony Gilroy: Showrunner de Star Wars Andor

    Adaptación y traducción por Alex Randir.

    No cabe duda de que la serie Star Wars: Andor no ha dejado a nadie indiferente. Tampoco lo ha hecho con su showrunner, Tony Gilroy, a quien los fans de Star Wars conocemos por haber trabajado en la película spin-off Rogue One: Una Historia de Star Wars.

    Con motivo del décimo episodio de la serie, que da pie a los dos capítulos que conformarán la season finale de la primera temporada, las prestigiosas revistas Variety, The Hollywood Reporter y Collider han podido entrevistar al afamado director y guionista sobre el show.

    A continuación os dejamos una transcripción de las mismas.

    Esperamos que las disfrutéis, ya que aportan muchos detalles no sólo sobre el proceso que Gilroy ha seguido para construir este show, sino que además lo hacen también con su implicación a la hora de plantearse continuar o no escribiendo historias de Star Wars.


    ENTREVISTA CON VARIETY:

    VARIETY: Vamos a empezar a lo grande: ¿Cómo enfocaste construir el arco de Cassian para la temporada?

    TONY GILROY: Sabes dónde va a terminar, así que queríamos llevarlo lo más lejos posible para comenzar el show con la historia de su origen. Así que la primera mitad de la serie en mi mente se llamó «La Educación de Cassian Andor». ¿Cómo llevas a alguien de ser un perdedor desencantado, cínico e interesado únicamente en sí mismo a comprometerse con algo y comprender aquello con lo que se ha comprometido?

    Tony Gilroy y Diego Luna en el set de Aldhani.

    Sabemos cuál será la escena final de toda la temporada. No es como si existiera un algoritmo, pero sabes de forma intuitiva, bueno, que va a tener que pasar por una odisea emocional, filosófica y educativa. Está aprendiendo lo que significa la rebelión desde múltiples sistemas de interiorización. ¿Cuántos podemos tener y cuán dramáticos podemos hacerlos? ¿Cómo podemos ponerlos en una historia de aventuras para que no se perciban como que son la lección de la semana? Ese es el objetivo.

    V: Así que el arco de tres episodios de esta temporada se ha construido alrededor de un mecanismo específico de contar historias: una redada policial, un robo y una fuga de una prisión. ¿Cómo llegaste a dicho dispositivo?

    TG: Simplemente tirando del hilo. Ahí es donde empieza. ¿Qué pasa después? Una vez empezamos a acumular otros personajes, entonces esto también se convierte en un asunto de ritmo sobre cómo se pueden relacionar unos con otros y cómo podemos empezar a unirlos gradualmente todos juntos.

    El showrunner de Star Wars: Andor, Tony Gilroy.

    Es un poco como las secuencias de acción. Tengo un par de directores preparándose ahora mismo en Pinewood [para la temporada 2], y estas enormes secuencias de acción que estamos conformando, estas piezas de set, son un desastre al principio. Son tan incomprensibles. Son un grano en el culo. Le dije a este director: «Vas a ver cuando lleguemos al final que va a parecer que debía ser de esta forma. Va a parecer inevitable». Y así es más o menos el proceso en general. Tienes todas estas cosas, y tiras de los hilos e intentas todas esas cosas distintas y escribimos esas escenas y al final dices «¡Oh, Dios mío, mira lo inteligente que fui! ¡Por supuesto esto debía ir aquí!» Al final, tu instinto es lo que más o menos lo convierte en algo bueno.

    V: ¿Echaste un vistazo a otros ejemplos de estos géneros para sacar algo en claro de ellos o para ser un contrapunto?

    TG: Es decir, si pones una «prisión» sobre la mesa y todo el mundo está en plan «bueno, esto es un listón alto». ¿Cuántas películas asombrosas sobre prisiones existen? Si vamos a hacer el robo es algo tipo «Oh, Dios mío», después de escuchar a Dan Harmon desarmar el atraco en «Rick y Morty» piensas «Muy bien, ¡¿qué vamos a hacer?!»

    Así que toda la finalidad es intentar darle la vuelta a todo. Estás excavando, buscando ser original en todos los sentidos, pero luego esperas no ser demasiado original a expensas de la historia. Pero esa es la motivación inicial, la de ¿cómo le doy la vuelta a esto para que la gente no lo haya visto antes?

    Los presos de Narkina 5 en sus celdas.

    V: Echemos un vistazo a los tres primeros episodios que escribiste, los que terminan con la redada policial. ¿Cómo quisiste darles la vuelta a esos?

    TG: Me interesaba mucho cómo interconectar la historia del origen de Cassian con los niños en [el planeta natal de Cassian] Kenari. Pensé que lo de que Cassian abandonase Kenari [siendo un niño] y Ferrix podían pasar simultáneamente. ¡Qué historia tan grande sobre alguien que ha sido arrancado de cada sitio por el cual ha empezado a sentir apego! Eso es lo que me interesó estructuralmente.

    V: Hablando de Kenari: No hay adultos de verdad alrededor, y vemos esa operación masiva de minería que ha sido abandonada. Te da la sensación de que hubo algún tipo de accidente catastrófico, pero mucho de lo que realmente ocurre queda a merced de tu imaginación. ¿Es algo que te has planteado para tí?

    TG: Si. Tengo respuesta para eso, pero no voy a entrar ahí. Hay una versión muy articulada sobre eso pero quedó [cortada y] fuera por distintos motivos. Pero existe. Así que teníamos confianza en la lógica que impusimos ahí. Pero si cada cual quiere escribir ahí su propia historia, que lo haga. No importa.

    V: El plano de Syril volviendo a su casa en Coruscant, cuando entra en el ascensor y va hacia abajo… pareció una representación perfecta de la serie, y era muy diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en Star Wars.

    TG: Así es Coruscant. Coruscant va «hacia abajo». George Lucas trabajó en un proyecto durante una década que iba sobre los niveles inferiores de Coruscant. Creo que era una película y una serie, y trataron de hacer un videojuego. No conozco toda la historia, pero hay una enorme cantidad de trabajo relativo a estos niveles inferiores de Coruscant. Va «hacia abajo».

    V: ¿Cuál fue tu experiencia haciendo de interfaz para el lore de Star Wars? Cuando hablamos en Agosto me dio la impresión de que no eras un fan en profundidad, y aun así esta serie está llena de algunas de las referencias más arcanas de Star Wars. ¿De dónde sale todo eso?

    TG: Tengo un puñado de fuentes. Tengo a Pablo Hidalgo, que está en la Curia del Vaticano de Lucasfilm. Lo conozco desde Rogue One. La Wookieepedia es una herramienta que uno debe aprender a utilizar, porque hay al menos cuatro tipos de canon que puedo describir: está el canon de las películas, el de las películas junto a las series animadas, y luego está el canon de las novelas y la fan fiction, que conforma el mayor grupo de todos. Así que ahí está todo eso.

    Cuando hablamos de la historia de mis cinco años [para la serie], ahí está mi tablero. Conozco los incidentes canónicos que provienen de mi gente. Cuando se trata de naves, o artefactos o armas o a veces planetas, si no nos los inventamos, estamos muy implicados en ello. Pero luego el departamento de arte pondrá de tapadillo toda esa mierda en la galería de Luthen de la que no tengo ni idea. Es tipo «¡Oh, Dios mío, mira eso que hay de fondo!» y a la gente le vuela la cabeza. Eso es del departamento de arte. Hay mucha gente genial trabajando en la serie. Hay un profundo fanatismo en Pinewood, créeme.

    Mon Mothma y Luthen Rael en Coruscant.

    V: Así que cuando Luthen hace la referencia a «los Invasores Rakata», ¿de dónde salió eso?

    TG: Eso estaba en el guion. Es diálogo. Si está en el diálogo, estamos al cargo de ello.

    V: ¿Así que fuiste a la Wookieepedia y pensaste, «necesito algo extremadamente antiguo»?

    TG: O algo igualmente aplicable. No puedo decir la fuente de proveniencia. No sé si llamé a Pablo y le dije «Eh, ¿tienes algo de esto?» o si encontré algo online y luego le llamé y le dije «Eh, ¿puedo utilizar esto? ¿Va a ser guay? ¿O le han hecho un retcon ya?»

    V: Con Val y Cinta creo que habéis creado a la primera y completa pareja del mismo sexo en la historia de la Star Wars de acción real. ¿Cuál fue la conversación con Lucasfilm sobre eso?

    TG: Chico, eso fue todo un gesto. No hubo para nada controversia. Desde el principio nadie nos dijo que no podíamos hacerlo y nadie nos dijo «Oh, Dios, por favor, hacedlo». Nuestra actitud al completo es que es otra relación más. Quiero decir, es una de las relaciones menos complicadas de la serie si consideras la de Dedra y Syril, o la de Syril y Eedy, o la de Perrin y Mon Mothma. Hay cosas que no podemos hacer, quiero decir, hay estándares y prácticas. No podemos poner sexo. Hay un nivel de violencia que tampoco podemos poner. Hay límites en lo que podemos hacer. No podemos hacer algunas de las cosas que querríamos. Pero dentro de eso, nos parece bien.

    V: Casi parece que no erais conscientes de que estabais haciendo un poco de historia.

    TG: En realidad no. En la vorágine de todo esto yo simplemente estaba en plan «Oh, esto es muy guay». Era un poco inocente al respecto.

    V: Así que no puedes mostrar sexo, pero ciertamente sí puedes ponerlo de forma implícita. La serie empieza en un burdel, y hay una escena post coital en el Episodio 2.

    TG: Escribí eso como un desafío. Escribí los tres primeros episodios antes de entrar en la sala de guionistas. Todavía estábamos tanteando nuestra relación con Disney. ¿Esta serie iba a ser algo de desarrollo o íbamos a ponernos con ella realmente? Así que definitivamente pensé «Eh, tío, esto es lo que quiero hacer. ¿Lo podéis asumir?» Hubo un poco de desafío por mi parte al respecto.

    V: Un tuit que fue bastante viral decía que «Andor era brutalmente antipolicial y anti-complejos carcelarios industriales». La serie va sobre una revolución contra un régimen opresivo, esas cosas ciertamente están ahí. ¿Pero cómo funciona eso en tu cabeza?

    TG: Tengo mi propia política, mi visión del mundo, la cual probablemente se filtra en mi trabajo de formas distintas. Pero yo no intento empezar una agenda para un show como este. Mi agenda son los personajes. He estado leyendo historia durante casi 20 años. Soy un viejo tipo blanco. ¿Qué es lo que hacemos? Escuchamos podcasts de historia. Hay grandes podcasts sobre revoluciones. Quiero decir, he estado estudiando la revolución rusa durante 15 años. Todos esos libros están ahí, en esta habitación.

    Así que la revolución, la opresión, la esclavitud, el imperialismo, el colonialismo… Todos se remontan a 3000 años atrás. Y en una serie como esta, lo mejor es que no tienes que ser contemporáneo. Puedes lanzar el dardo desde cualquier sitio. ¿Quieres hacer la revolución Haitiana durante un minuto? ¿Quieres hacer la revolución Rusa durante un minuto? Escojo todo lo que conozco de esos temas y, si algo se aproxima contemporáneamente, es como un espejo. No te respondo con subterfugios, tampoco. No intento hacer comentarios sobre política contemporánea. Es divertido ver – porque he visto algunas de estas cosas – a la gente intentar retorcerse para entrar un lado u otro de la conversación. Para mí, por eso es por lo que esto se ha vuelto un gran lugar en el cual estar, porque ahora puedo hablar de lo que quiera y no meterme en líos.

    V: ¿Cómo te sentiste cuando la serie se presentó ante el mundo?

    TG: ¿En qué sentido?

    V: Creo que esta serie ha tenido algo de ataque por sorpresa para muchos espectadores. No sé si parecía que fuera a ser algo tan grande hasta que empezamos a verla.

    TG: Me satisfizo mucho lo que hicieron. Los materiales son geniales. Creo que me sorprendió. Pensé que la serie iría por otro camino, que tendríamos esta cantidad de público gigante e instantánea, pero que le llevaría un mundo a la gente «no fan de Star Wars» o a los críticos o a mi cohorte de amigos implicarse en el show. Y ocurrió lo contrario. Terminamos con toda esta cantidad de alabanzas de crítica, toda esta profunda apreciación y comprensión de un sorprendente número de fuentes, y estamos persiguiendo a la audiencia.

    Diré esto, dado que esta es una publicación comercial. Todo el mundo intenta fingir que esto es un trabajo habitual. «Oh, hay una compensación para esto, y otra para aquello, y así es como lo solemos hacer». Y todo esto es fingido. Este es un modelo nuevo de negocio. Todo el mundo está intentando saber cómo funciona. Tienes problemas de negocio intentando fingir con el streaming que lo entienden y cómo deberían pagarse a los artistas. Vamos a tener un montón de problemas que van a ir saliendo por ese motivo.

    Nadie ha lanzado estos aviones de carga antes, estos shows tan enormes. Quiero decir, nuestra serie tiene un presupuesto. Y es ajustado. Pero los hay que no lo tienen, de verdad, quiero decir, hay algunas cosas que salen por ahí con las que piensas, ¡la hostia!

    V: Dos de estas series que son casi eventos, «El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder» y la precuela de «Juego de Tronos», «La Casa del Dragón», debutaron justo cuando «Andor» iba a estrenarse a finales de Agosto.

    TG: No lo había escuchado nunca hasta, creo, que finalizó Julio. Me dije: «Oh, tío, esto es un cachondeo. Quizá deberíamos cambiar nuestra fecha». Y de pronto me dijeron «Vamos a cambiar nuestra fecha». Quiero decir, esto no es como los antiguos negocios donde todos estaban haciendo lo mismo por centésima vez. Todo es absolutamente nuevo.

    Creo que es verdaderamente fascinante. Estoy realmente contento de haber vivido lo suficiente como para formar parte de ello. Lo único que no me gusta es fingir que sabemos absolutamente todo lo que estamos haciendo, o fingir que este es el negocio habitual, porque simplemente no lo es. ¿No lo percibes de la misma forma?

    V: Si, completamente. Y ahora estás a punto de lanzar tu segundo avión de carga con la temporada 2 de Andor. Cuando hablamos en Agosto dijiste que no pensabas hacer algo más con Star Wars después de terminar con esta serie. ¿Te ves haciendo algo similar aunque sea con otra franquicia que tenga este tipo de legado?

    Si dije algo que pareciera definitivo anteriormente, me debes haber cogido medio borracho o algo así. Intento sobrevivir a esto. Son otros dos años. No me quejo, pero hay un montón de putísimo trabajo, tío, y simplemente nunca se termina. Tenemos estas nuevas camisetas para todo el mundo que hay ahora en Pinewood [con una frase de Andor]: «Una salida». La única salida es que debemos hacer los siguientes 12. Me encantaría llegar al final con salud e revigorizado para intentar pensar qué haré, pero parte de mí cree que probablemente estaré en una posición fetal en algún sitio durante unos meses. Intento llegar a Febrero, donde todos mis guiones estarán terminados y todos los directores implicados. Esa es mi línea de meta.


    ENTREVISTA CON THE HOLLYWOOD REPORTER:

    THE HOLLYWOOD REPORTER: Bueno, Tony, me ha encantado esta serie durante cuatro episodios, pero ahora, tras diez episodios, ¿tienes la absoluta certeza de no querer revertirlo al plan original de cinco temporadas?

    TONY GILROY: (Se ríe). Creía que tendrías algo de piedad, mirarías lo que estamos haciendo y dirías «Físicamente no puedes hacerlo». Quiero decir, todos pueden ver cuánto hemos tenido que trabajar en ello, y ni siquiera estamos en el final. Tenemos un par más por venir, así que sería una locura hacerme eso a mí mismo. Seríamos demasiado viejos.

    THR: Disculpa mi glotonería. En cualquier caso, has recibido estupendas opiniones en cada paso del camino, así que… ¿Cuál es la temperatura ahora mismo en Lucasfilm? ¿Están Kathy Kennedy y compañía por las nubes?

    TG: Creo que sí, sí. Todos lo están. Nunca había tenido opiniones o afirmaciones como estas en mi vida, por nada. Y la pasión de la gente que he estado siguiendo te sobrepasa, tío. No sé qué más puedo decir. Es algo que te hace más humilde. Así que sí, creo que todos están contentos con ello. Todos están complacidos de que [La Casa del Dragón] y [Los Anillos de Poder] estén fuera de nuestro camino, y creo que mucha gente ha estado esperando que alguien les diga que está bien ver [Andor] ahora o lo que sea. Así que el plan es que tenemos esa enorme cola mientras tiramos para adelante, y todos parecen bastante complacidos, a menos que sepas algo que yo desconozco.

    THR: En retrospectiva, ¿desearías que hubieran evitado a los Dragones y a los Anillos?

    TG: Es interesante porque cambiamos nuestra fecha de estreno inicial [del 31 de Agosto al 21 de Septiembre]. Íbamos a estrenar con ellos, pero realmente tampoco estaba en nuestro radar. No estoy seguro de que las fechas de los streaming hayan llegado al nivel de articulación militar que tiene estrenar películas. Es extraño. Sé que hay enormes cantidades de dinero que se mueven por esa especie de tablero de ajedrez con estos shows, pero mucha gente hace estas cosas por primera vez. Quiero decir, yo mismo estoy haciendo una segunda ronda de entrevistas por algo en lo que he trabajado. Esto es algo nuevo. ¿Como lo hacemos? Es todo nuevo. «Oh, Dios mío, tenemos que hacer ruedas de prensa durante cinco meses? ¿Debemos seguir anunciándola durante cinco meses?» Todo el mundo está haciendo mierda nueva, pero no estoy seguro de que todos supieran realmente cuándo iba a ocurrir. Así que fue bueno que lo retrasásemos.

    THR: La única queja que he visto tiene que ver con el número de aliens, lo cual es divertido dado que el episodio diez tiene unos cuantos de fondo. [El Director] Toby Haynes me dijo que querías que esas cosas estuvieran en el tejido de la serie, no al frente. Así pues… ¿Cómo describirías tu razonamiento?

    TG: Ya hay mucha política en el show, para empezar. Y estamos intentando contar una historia de aventuras, realmente. Así que añadir personajes alien fuertes quiere decir que, de repente, tendría un montón de nuevos problemas con los que lidiar y que yo no entiendo tan bien, o que no creo que exista una forma de que encajen en la historia que estamos construyendo. Veréis más a medida que avanzamos, pero es una pregunta legítima y una que iremos respondiendo a medida que continuamos. Hay un lado más humano-céntrico en la historia y en su política interna. Ciertamente no hay aliens trabajando para el Imperio, así que esto debería dar una pista en esa dirección de forma automática.

    THR: Con respecto a la sensibilidad, ¿hubo algún cálculo por el cual decidieses dar a [el escritor] Dan Gilroy el arco del atraco y a Beau Willimon el de la fuga de la prisión?

    TG: Bueno, Danny y yo llegamos con el mismo tipo de conjunto de habilidades; el de Beau es diferente. Beau es el tipo que realmente nos daría una paliza en términos de planificación y de usar las pizarras blancas. Sólo hicimos la reunión de guionistas durante cinco o seis días, pero Beau no había hecho nada de acción antes. Así que teníamos que hacer algo al respecto. Danny y yo hemos hecho un montón de cosas así, de modo que era un territorio familiar, pero podíamos haber ido fácilmente por el otro camino.

    THR: ¿Te ayudaron a plantear la segunda temporada?

    TG: Sí, hicimos lo mismo que la última vez, simplemente una versión más larga. Creo que nos reunimos [en la sala de guionistas] siete días, y nos trajimos a un escritor nuevo, también. Trajimos a un tipo llamado Tom Bissell, que es un guionista fuerte y tiene un currículo muy interesante [La Costa de los Mosquitos (2021), autor de The Disaster Artist]. También tiene un interés muy poderoso en Star Wars, y es casi un fan nerd de la saga. Y como ya sabes, vamos hacia Rogue One, así que vamos a cubrir cuatro años [en la temporada 2]. Y mucho de ello es canónico, así que fue realmente una gran ayuda tener también a una voz más fuertemente canónica en la habitación.

    THR: El episodio 6 es un gran logro. ¿Cuál fue el momento de edición más duro de la temporada uno? ¿Estaba [el co-editor] John Gilroy tras ello?

    TG: El seis fue muy difícil de montar, así que diría que sí. Intento pensar dónde tuvimos Johnny y yo las discusiones más acaloradas. (Se ríe.) Si, el seis fue duro. El doce fue muy, muy complicado, pero de una forma divertida. Es un gran banquete. Es muy abundante y tiene muchas cosas con las que lidiar. Pero sí, el seis fue duro. Mucho trabajo de edición fue para el seis, más que en la mayoría de episodios.

    La oficial del BSI Dedra Meero.

    THR: La ironía de la siguiente pregunta reside en que estoy sentado ahora mismo en una silla con temática Imperial de Star Wars…

    TG: (Ríe).

    THR: Pero estoy sorprendido por cuándo disfruto viendo a la Supervisora Dedra Meero del BSI (Denise Gough). Así pues… ¿Por qué querías poner al público en la piel de una fascista?

    TG: Bueno, quiero que todos estén en la piel de todos. Toda la cosa gira en torno a la empatía. Quiero decir, esa es la cosa en sí. Si lo quieres hacer bien, debes estar con todos. No puedo imaginar escribir a un personaje donde no pueda ponerme bajo su punto de vista para los momentos en que esté con él. Cuando la escribimos y le dimos forma, teníamos la misma experiencia exacta que está teniendo el público. Estábamos en plan «Oh, Dios mío, es una mujer que está atrapada en esto, y sólo hay otra mujer que trabaja ahí. Está currándoselo mucho más que el resto, y no le dan ningún crédito. Es una maldita subordinada. La animamos. ¿Cómo la hacemos más fuerte?» Y luego fuimos a Ferrix y pensamos… «Oh, Dios mío, mírala. ¿Qué está haciendo?» Tiene que haber otro término para «ponerse bajo la piel». No tienes que coincidir con la forma de pensar de alguien, ni con su filosofía ni su sadismo o lo que sea, pero debes estar ahí y estar con ellos si quieres que sean personajes fuertes.

    Syrill Karn (Kyle Soller) y Dedra Meero (Denise Gough) en el exterior de las oficinas del BSI.

    THR: Syril Karn (Kyle Soller) también es completamente fascinante, y durante vuestra primera rueda de prensa te escuché rechazar a alguien que lo llamó fascista durante cuatro episodios. ¿Cómo lo ves en este punto de su arco, habiendo básicamente confesado su amor por Dedra?

    TG: Bueno, no sé si le ha confesado su amor aún, o si lo hará, pero no es un fascista. Está sin formar, en realidad. Obviamente adora las normas. Le gusta el orden. Vemos que ha sido llevado a un paisaje de caos emocional, y la simplicidad de que las cosas sean del modo en que deben ser y la gente haciendo su trabajo es lo que le mantiene cuerdo. Combatir el caos es lo que le mantiene cuerdo, y esa energía y motivación está ahí, ideológicamente, para ser moldeada. No creo que la ideología de Dedra sea susceptible de ser moldeada. Obviamente tampoco creo que lo sea la del BSI, pero hay algo sin conformar en Syril. Es igual de simple verlo ir en diferentes direcciones. Así que sus problemas son mucho más personales en este momento; son más de comportamiento y psicológicos que ideológicos.

    THR: La gente continúa especulando con lo que están construyendo en Narkina 5, y hasta que hablé con Andy Serkis recientemente pensaba que la respuesta no importaba demasiado. ¿Qué puedes decir tú sobre esos bloques de construcción?

    TG: Están construyendo la segunda temporada. (Risas.) Es la médula espinal de la temporada dos. He escuchado todo tipo de cosas, es genial. Todo ese material que tiene el Imperio, yo lo miro todo en plan «Económicamente, ¿cómo funciona? ¿Quién construyó Scarif? ¿Cómo construyes algo así? ¿Cómo construyes Eadu? ¿Cómo construyes la Estrella de la Muerte y esa armada de naves?». Hay muchas cosas que necesitan ser construidas, y hay una increíble cantidad de material. Así que, para mí, lo que construyen no es tan importante como su escala. Cuando vas a la Oficina de Estándares donde trabaja Syril, dices «Oh, Dios mío», y simplemente trabaja en el escritorio de Pureza del Combustible. Pero eso es lo que implica hacer funcionar a este Imperio. Así que su escala es lo que realmente estamos intentando sugerir aquí.

    THR: ¿Para el «look & feel» de Narkina 5 se inspiró [el diseñador de producción] Luke Hull de verdad en THX-1138, tal y como muchos han teorizado?

    TG: Eso es fascinante, porque cuando entramos en la sala, sabía que Cassian iba a ir a prisión. Pero todo el mundo estaba en plan «Oh, Dios, una puta prisión. ¿Cómo construyes algo nuevo?», porque no queríamos hacer algo que nadie hubiera hecho antes. Éramos inflexibles con eso. Esa era la regla. Así que honestamente no sé quién dijo primero lo de tener suelos electrificados en la oleada de mierda que pasó, pero alguien lo sugirió. Y de pronto estábamos todos en plan «Oh, Dios mío, ¿qué quiere decir eso?» Y así pasamos todo el día construyendo la prisión, y Luke estaba con nosotros, construyéndola.

    Nos volvimos muy locos con ese asunto. Mucha gente cree que la prisión es simplemente «blanca», pero hay un billón de tipos de blanco. Cuando hicimos la sala de conferencias del BSI también tuvimos que ver qué blancos y cuánto de gris poner. Creo que había fotos de THX 1138. Sé que teníamos fotos de The Conformist, así que seguro que también había de THX, de esos blancos. Así que es una convergencia feliz, y es muy complaciente y genial que sea la primera película de George Lucas. Pero definitivamente retrocedimos y miramos hacia atrás y nos quedamos en plan «Oh, Dios, mira todos esos colores blancos».

    «No sé nadar«.
    Kino Loy (Andy Serkis) durante la fuga de la prisión de Narkina 5.

    THR: La frase «No sé nadar» es un momento heroicamente trágico desde que Kino (Andy Serkis) lideró a sus compañeros prisioneros hacia la libertad sabiendo perfectamente que no iba a conseguir escapar él. ¿Crees que Kino fue ejecutado poco después?

    TG: No lo sé. No está muerto. ¿Está muerto? Yo no le he visto morir [en el episodio diez].

    THR: Cassian (Diego Luna) huye junto a Melshi (Duncan Pow), a quien vimos en Rogue One. ¿La idea de que Melshi volviera vino tras volver a ver Rogue One y escogiendo ciertos cortes para poder reintroducirlo en Andor?

    TG: Adoro a ese personaje. Duncan Pow, el actor que interpreta a Melshi, fue un gran gancho en Rogue One, y me gustó muchísimo. Así que me preguntaba… «¿Cómo podemos volver a meterlo?» Habrá unas cuantas cosas más adelante que haremos con él, pero la prisión pareció un lugar genial para mostrar dónde y cómo se conocen.

    THR: Honestamente prefiero ese nivel de detalle, al contrario que alguien como Darth Vader.

    TG: ¡Oh, bien! Eso es lo que estábamos excavando. Ahí es donde queríamos llegar.

    Luthen Rael (Stellan Skarsgard) en los niveles inferiores de Coruscant.

    THR: En el episodio ocho, Luthen (Stellan Skarsgard) quería que Saw (Forest Whitaker) se encontrase con el líder Separatista Anto Kreegyr, pero ahora pretende sacrificar a Kreegyr para proteger a Lonni (Robert Emms), su topo en el BSI. ¿Dónde tiene la cabeza Luthen ahora?

    TG: Ya viste su gran discurso.

    THR: ¡Y tanto! Fue algo increíble.

    TG: Bueno, es un jugador de ajedrez, hombre. Sacrifica a una torre para proteger a su reina. Así que no creo que la historia de Kreegyr haya terminado aún. Luthen está en un lugar muy comprometido, y su posición durante los próximos cinco años se va a complicar mucho, porque… ¿cómo construyes esa red? En un momento anterior dice que ha estado construyéndola durante 10 o 12 años, pero de pronto, cuando ocurre lo de Aldhani, todo se revela. De repente van a exponerse. Y en un sentido político clásico, es un aceleracionista. Cree en el hecho de que debes hacer que duela mucho para que la gente cambie.

    Una vez haces ese anuncio [vía el atraco en Aldhani del capítulo seis], una vez haces eso, ya no estás al cargo de lo que has puesto sobre la palestra. Así que… ¿cómo haces malabares con tu paranoia? ¿Cómo mantienes tu secretismo? ¿Cómo vas a lo grande pero sigues siendo pequeño y ajustado? ¿Cömo te expandes mientras tu expansión te hace más vulnerable? Esos van a ser los problemas. Estáis viendo el comienzo de esos problemas en el episodio diez y luego en este tramo. Esa es también una de las mayores piezas de comida que tendremos que servir en la segunda temporada.

    THR: Provocar al Imperio para empeorar las cosas es una gran herramienta de reclutamiento.

    TG: Sí, se llama aceleracionismo. Creo que es el término dialéctico. Cubre todos los ámbitos del espectro político. Puede ser de izquierdas, de derechas, puede ser de cualquiera. Pero es la idea de que «no conseguiremos que la gente haga algo a menos que lo sientan de verdad». Y es un movimiento del liderazgo revolucionario clásico de principio a fin. Quiero decir, puedes retroceder 2000 años y encuentras gente que hizo exactamente eso.

    Vel Sartha (Faye Marsay) y Cinta Kaz (Varada Sethu) junto a los Rebeldes de Aldhani.

    THR: Vel (Faye Marsay) como prima de Mon Mothma (Genevieve O’Reilly)… ¿Tuvisteis que comprobar el canon para ver si era contradictorio?

    TG: El canon de Mon no es tan extenso como algunos creen. Procede de Chandrila. Se hizo Senadora con 16 años. Sabemos cuándo abandona el Senado; eso está canónicamente en nuestro calendario. Pero su vida familiar era nuestra para moldearla.

    THR: Hablamos anteriormente de que no eras un fan de Star Wars cuando hiciste Rogue One, y antes de Andor supongo que Dan y Beau tampoco lo eran. Así que una vez escribisteis vuestros guiones, ¿vino algún cerebro de Lucasfilm a esparcir jerga técnica para ellos?

    TG: No, pero tenemos a Pablo Hidalgo. Es casi como la Curia del Vaticano ahí en Lucasfilm. Es la voz final, pero tenemos mucha gente en el show. Mohen Leo, nuestro supervisor de efectos visuales, estaba también en Rogue One, es una parte importante de nuestro show y una característica importante del mismo. Mohen y su equipo lo saben todo. Tenemos mucha gente que son grandes fans. Así que si tenemos alguna pregunta la hacemos, pero es como un sistema muy orgánico, en realidad. De vez en cuando sacan mierda de lugares que ni conozco. Estuve leyendo online sobre las antigüedades que tiene Luthen en su galería y la proveniencia de algunas de ellas eran algo nuevo para mí. (Se ríe.) Así que fue fantástico que el departamento de arte deslizase esas cosas ahí, pero de largo es un proceso colaborativo que va desarrollándose orgánicamente.

    THR: Tu trabajo está lleno de compromisos, pero, ¿cuál resultó ser el más beneficioso durante el camino?

    TG: Aldhani se concibió originalmente para tener seis o siete mil personas en el valle, pero con el COVID, Dios mío, no puedes poner a tantos extras juntos. No puedes llevarlos por la colina, meterlos en camionetas, no puedes hacer esas cosas. Más allá de un obstáculo económico era que fue físicamente imposible hacerlo. Así que ahí hubo un problema. Todo está escrito de cierta manera. Es importantísimo. Así que piensas «Oh, Dios mío, se ha arruinado. Se ha ido a la mierda.» Pero lo que sale de ahí es algo incluso mejor, porque la respuesta es aún más triste y más importante: son los rezagados. Es el final del camino [para los Dhanis]. Es una cultura que está siendo diezmada, y entonces eso se convierte en lo dominante.

    Y entonces, oh, Dios, ese monólogo que hay sale de ahí, y todo el concepto del ingeniero se va al traste y se acerca a un enfoque completamente nuevo de lo malo y lo terrible que hay en todo eso. Así que, de repente, es más real, y quedé muy contento de cómo quedó. Muchas de las limitaciones que tuvimos que sortear fueron eminentemente de presupuesto. No las tuvimos en el propio show, sino que el presupuesto tiene limitaciones. Y diría que ocho de diez veces que ocurre llevan a algo mejor.

    THR: ¿Puedes compartir algunas escenas eliminadas con nosotros en algún momento?

    TG: Hay una o dos pequeñas secuencias que no utilizamos. Aparte de eso, nos comimos la proverbial vaca entera, hasta los cuernos. No desperdiciamos nada. Nos financiaron muy bien, pero no hubo sobrefinanciación. No somos uno de esos shows con presupuesto ilimitado. Hay algunos por ahí que lo tienen, a quienes no les importa, pero nosotros no. Estuvimos muy constreñidos por lo que hacíamos, así que no tenemos prácticamente nada que no usásemos. Hay un par de cosas que volvimos a encargar y que movimos de aquí para allá, y otra u otro par que volvimos a rodar porque podíamos mejorarlas. Pero no, no es ese tipo de serie. No nos lo podíamos permitir.

    THR: Tuviste que reescribir el primer bloque de episodios por el COVID. ¿Cuál fue el mayor cambio?

    TG: Era tan inocente, y todo pasó tan deprisa… Era todo muy tentador. «¿De verdad vamos a hacer esto? ¿Podemos conseguir el dinero?» Estuvimos tanteando durante siete meses o algo así. Y estaba en ese punto donde me preparaba para empezar a buscar el cast, pero no sabía qué nivel íbamos a tener para esto. Al final los guiones deben ser absolutamente perfectos. Necesitábamos 600 páginas, pero no lo sabíamos. Beau casi lo sabía por House of Cards, pero los requisitos eran un poco distintos. Todos los elementos de diseño y los de presupuesto.

    Era realmente una forma de pensar «Oh, Dios, si vamos a meternos en esto, cada momento simple debe estar bien matizado». Y nos dimos cuenta cuando volvíamos a los teclados. (Gilroy se ríe y coge su teclado.) Aquí es donde estoy hoy, de hecho. Tienes que hacerlo perfectamente y yo navegaba por ello alegremente, pensando que esto se haría sólo o que estaría bien, o que podría encargarme. Pero no me dí cuenta de a qué me enfrentaba, así que el COVID realmente salvó el espectáculo. (Se ríe.)

    Jyn Erso (Felicity Jones) en Rogue One.

    THR: Cualquiera de los personajes de Rogue One podrían dar pie a una precuela interesante, pero ignorando el hecho de que ya había una serie de Andor en preparación, ¿es Cassian el personaje por el que te habrías decantado de cualquier manera para hacer una precuela?

    TG: Creo que una serie sobre Jyn Erso [Felicity Jones] podría ser muy fascinante, también. Mi actitud es que puedes hacerla de cualquiera. Quiero decir, el drama doméstico de Bodhi Rook [Riz Ahmed]… Todo es interesante si te implicas. Si excavas un poco, es todo interesante. ¿Qué vida no lo es, realmente? La de Cassian tiene un poco más de chicha porque va a terminar en esa playa y va a darlo todo, conscientemente.

    THR: La conversación sobre las historias de las precuelas siempre me han frustrado. Por ejemplo, hay gente que surgir la falacia de que el show no toma riesgos porque ya conocemos la muerte de Cassian en Rogue One. Sin embargo, tú has rechazado esa noción diciendo que nuestras propias vidas toman riesgos aunque sepamos que vamos a morir.

    TG: Exactamente.

    THR: Pues muchas gracias por ello.

    TG: Me complace. Eso salió de una conversación que tuvimos en una cena una noche. Pensé: «Voy a utilizar eso mañana».

    THR: Toby me dijo que el set del interior de la casa de Maarva [Fiona Shaw] era tan frío durante el día que rodaron aun cuando el aliento que salía de su boca era visible, pero en términos de historia, ¿por qué insiste en sentarse en el frío? Cassian y Brasso lo comentan.

    TG: Es una pajarraca vieja y dura. Ella es así. Le pega perfectamente. Es en plan «Sólo encenderé el termostato cuando se ponga bajo cero sí o sí».

    THR: Me he guardado mi peor pregunta para el final. En realidad es más una broma de coordinación conjuntiva, si es que eso existe.

    TG: ¡Vamos a por ella!

    THR: Si el nombre Andor (Y-O) existe en la galaxia de Star Wars, ¿también existe el nombre Butyet (Peroaún)?

    HG: (Se ríe.) Sabes, guardémonos esa pregunta. Te daré la respuesta cuando hagamos esta misma entrevista para la temporada dos. Ambos tendremos mucho tiempo para pensar sobre ello.


    ENTREVISTA CON COLLIDER:

    COLLIDER: Sólo quería agradecer que hicieras esta serie, y a tus hermanos y a todo aquel que haya logrado contribuir a hacerla realidad. Sé que estáis trabajando a tope en la temporada 2, pero… ¿qué debo hacer, qué debemos hacer los fans, para que sigas haciendo más Star Wars tras la temporada 2? Porque creo que llegaríamos incluso a hacer un GoFundMe.

    TONY GILROY: Quedan aún dos años hasta que esté lista. Es una tarea titánica suprema escuchar a la gente del negocio cinematográfico y que paguen bien y hacer lo que todo el mundo quiere hacer… Pero es un puto montón de trabajo, tío. Nunca termina. Cada día, simplemente no termina. Es literalmente como trabajar en dos granjas de vacas y tener que ordeñar a todo el mundo cada día. No se detiene. Es demasiado para considerar algo más. No puedo imaginar qué hacer cuando esto termine salvo acurrucarme en posición fetal, macho.

    Quiero sobrevivir a esto. Queremos mantener el estándar. Queremos seguir igual de obsesionados. No queremos quitar el pie del acelerador, y queremos hacer algo mejor e ir incluso más allá. Queremos ir más lejos si nos dejan. No puedo imaginar aún qué haré después de esto. De verdad que no puedo. Es demasiado difícil.

    Cassian Andor (Diego Luna) en Ferrix.

    C: Me he cachondeado de ello, pero en realidad estoy muy agradecido de que estéis haciendo una segunda temporada y de que Lucasfilm esté haciéndola.

    TG: Oh, estamos abriendo el camino para mucha gente que no pudo tomarse un respiro tratando de cambiarlo, o tener el suficiente valor, o incluso plantearse qué posibilidades había. Como dije antes, es como sacar la masa del Latín fuera de la Iglesia Católica Romana, de cierta manera. Una vez lo haces piensas algo tipo «Guau, todo ha cambiado». Bueno, ¿qué hará otra gente con ello? Eso sería lo más guay. Lo mejor sería que otras personas vinieran y empezaran a intentar llevar las cosas al siguiente nivel, a la siguiente carretera. Hay muchos tipos de cosas que puedes hacer con esto.

    C: Es muy divertido que lo menciones porque la semana pasada he estado al teléfono con directores sin nombre de los que habrás oído hablar y todo lo que les dije fue: «¿Has visto ya Andor? Porque debes ver Andor ya que Tony está mostrando qué puede hacerse, y necesito que todos le echéis un vistazo porque quiero que penséis en Star Wars de esta manera».

    TG: Todo el mundo me odia ahora, Steve. Todo el mundo me odia. Es genial. Muy bien. Es genial. Necesito que haya colegas de renombre que me odien también.

    C: Lo primero de todo… ¡Nadie te odia!

    TG: No, estoy de broma.

    C: Estás mostrando qué puede también ser Star Wars, y quiero que haya más gente que piense como tú. Estoy seguro de que aprendiste mucho haciendo la primera temporada. ¿Qué te llevas de tus experiencias en las temporadas 1 y 2 en términos de lo que puedes conseguir? Porque estoy convencido de que ha habido una curva de aprendizaje haciendo esta primera.

    TG: Bueno, a ver, los guiones deben quedar muy cerrados, pero que muy cerrados. Quiero decir, lo aprendimos por el camino. Fui muy inocente al principio, no sé. Quiero decir, cuando me paro a pensarlo, lo que no sabía cuando comenzamos me resulta chocante. Es como dije antes, es como tener niños. Si sabes cómo va a ser, no lo harías. Una vez lo haces dices «Oh, Dios mío». Porque piensas sobre ello, «Oh, Dios mío». Y tener un segundo hijo es en plan «Bueno, ya tenemos un primero, sabemos qué hay que hacer». Y cuando te pones a ello te quedas pensando «Bueno, espérate, que esto es igual de difícil que antes».

    Hay ciertas cosas que sí hemos aprendido. Ciertamente tenemos un gran sistema, y tenemos mucha gente genial en el equipo: Luke [Hull], y Michael Wilkinson, Mo, Leo, John Gilroy, Nick Mortel y Sanne son gente que está ahí. Somos un equipo. Así que no tenemos que aprender quién somos. No tenemos que aprender cómo comunicarnos. No tenemos que aprender sobre cómo funciona el flujo de la información. No tengo que establecer un tono para la compañía para asegurarme de que todo el mundo hable entre sí. Todos sabemos lo que se espera basándonos en esto.

    ¿Qué es lo más difícil? ¿Qué has aprendido? Queremos hacerlo todo. Debemos diseñarlo todo. Somos mucho más autoconscientes. Y creo que a veces es muy aterrador darte cuenta de que tienes que diseñar absolutamente cada cosa que quieres hacer, y que es desafiante y no existen atajos para ello. Y no hay atajos para obtener más espacio en el escenario. A veces estamos muy limitados. «Dios mío, no hay más escenarios. Me encantaría hacer esto, pero no podemos porque no tenemos otro escenario, no hay más disponibles. No podemos hacer eso porque…»

    Además, es mucho más difícil encontrar a los actores porque todos son mucho más complicados. Estamos llegando a los personajes del legado ahora, además. Es muy complicado reservar tu tiempo y el de todo el mundo. Todos están muy ocupados. Nadie sabía que íbamos a tener tantos personajes cuando empezamos. Culpa mía.

    Así que hacer malabares con todo esto es, puedes imaginarlo como un control del espacio aéreo pero para los horarios de todos. Es muy complicado. Así que muchas cosas son desafíos y son nuevas, y existe ese nuevo terror que no sentimos la primera vez. Pero las cosas que aprendimos las plasmamos en nuestras páginas. Alguien me dijo el otro día, «¿Quién es tu guionista en el set?» y le respondí «No tengo un guionista en el set. Nunca tuvimos uno en el set. Nunca tuve un guionista en el set, pero el director sí está, y también el guión. Todos saben lo que hacen. Para cuando aparecemos, sabemos lo que vamos a hacer.»

    El Buró de Seguridad Imperial encabezado por el Mayor Partagaz (Anton Lesser).

    C: Se puede ver cuando revisas cada episodio que no hay momentos de improvisación, que está todo planificado. Tengo que preguntarte, ya que soy un fanático de los directores y guionistas de la primera temporada: ¿Cuántos de esos directores volverán para la segunda, o tienes alguno nuevo?

    TG: Bueno, no es por no haberlo intentado, pero tuve una conversación muy larga, y nada nefasta ni nada de eso, pero esta vez serán todos nuevos directores. Es muy difícil, tío. Contratar directores es algo realmente complicado. Nunca tuve que contratar a un director anteriormente. Quiero decir, cuando contratas directores quiere decir que debes ver muchas cosas. Es como en Supermarket Sweep, porque hay muchos otros shows y todos van a por la misma gente. Y tienes que convencerlos. «Oh, Dios, no quiero entrar para la temporada 2, ya lo habéis hecho todo». Y tú les dices «No, estamos haciendo la segunda mitad de una cosa». Hay muchas conversaciones y cosas así. Pero tendremos tres nuevos directores esta vez.

    Ariel Kleiman viene de nuevas, y hace cosas parecidas a las que hizo Toby la última vez. Va a dirigir el primer y el último bloque. De la forma en que lo hacemos sólo puedes hacer el primero y el último porque es demasiado. De otro modo, no tendríamos tiempo. El primer bloque que estamos rodando no es el primero cronológicamente. Así que Ariel dirigirá los primeros seis episodios al final. Y luego Janus Metz viene para dirigir un bloque y, tras esto, Alonso Ruizpalacios hará otro bloque de tres, también. Así que tenemos tres nuevos directores por los que estamos muy emocionados. Hay una increíble cantidad de competición por ciertos directores, ahora mismo.

    C: Se lo he oído a la gente anteriormente. ¿Tuviste alguna intención de dirigir tú mismo algún episodio o dado todo lo que haces no tenías tiempo?

    TG: Es simplemente imposible. Es absolutamente imposible. No podía ni planteármelo. Tengo mucho más que hacer. No puedo. Y además, ¿sabes qué? No es bueno para la serie porque lo realmente bueno es que puedan entrar e infectarse con lo que tú haces. Tienen entre tres o cuatro meses para prepararse y 55 dias de rodaje. Es grande. Tienen mucho tiempo. Pasamos mucho tiempo con ellos. Pero si pueden infectarse con las sensaciones de la serie, y lo hacen todo, vienen y aportan toda su nueva energía, y aportan sus nuevas ideas, y aportan sus cosas, van mucho más lejos. Hay escenas donde si yo las hubiera dirigido habrían sido la mitad de ambiciosas de lo que los directores que las rodaron.

    ¿La escena del interrogatorio entre Syril y Dedra que hizo Toby donde ella lo lleva al BSI y tienen esa escena dividida en dos partes? Mi versión habría sido en plan «Dios mío, es como una sala de interrogatorios policial y hay un espejo y hay esta cosa…» Estaba cansado, y cuando ví lo que hicieron dije «¿En serio? Vamos a tener este set y todo esto. ¿Lo necesitamos de verdad? ¿Va a estar bien? Pues adelante».

    Y, muchacho, cuando ví lo que hizo pensé «Tío, Dios te bendiga. Gracias, gracias, gracias». Así que eso es lo que hacen. Cuando funciona bien pero hay otra versión donde no obtienes exactamente lo que quieres. Pero la mayor parte de veces lo tienes, y es lo que de verdad necesitas.

    C: Mi última pregunta de la temporada 2: ¿Cuándo empezáis a rodar?

    TG: Querría decirte que el 21 de Noviembre. Es el Lunes antes de Acción de Gracias, y es porque me quedo en Londres. Me voy a Londres el Sábado. Me quedaré para el primer rodaje. Iré a verles hacer el primer rodaje y luego me voy al aeropuerto y vuelvo a casa.

    Saw Gerrera (Forest Whitaker) en la serie de Andor.

    C: Sólo diré que te deseo suerte en Heathrow. Bueno, esta pregunta me la pasó alguien por Twitter, me pareció divertida y quería hacértela. ¿En qué contribuiste en Armageddon para conseguir esa rara acreditación de «adaptado por» sin que sea basándose en un libro?

    TG: Esa es una historia de una hora sobre un montón de cosas raras y culpa. Pongámoslo así: cuando me dieron esa acreditación tuvo un montón de implicaciones financieras para mí. Y cuando la ICM volvió a sus grabaciones nadie había negociado nada por esa acreditación, y ni bonuses ni nada porque el crédito no había sido otorgado durante 25 años. No tengo ni idea. No la he vuelto a ver. ¿Qué dice, «adaptado por» o alguna mierda rara?

    De todas maneras, es una historia de Hollywood muy larga e interesante sobre subvenciones, arbitrajes y todo lo demás, pero no sé qué significa ese crédito. ¿En qué contribuí a la película? Trabajé en la primera mitad de esa peli con todo lo referente a personajes. Trabajé para que se estrenase. Muchos escritores trabajaron en esa película.

    C: Oh, créeme, yo la he visto. Pero volvamos a Andor. Creo que una de las razones por las que el show es tan bueno es que tienes a tus hermanos trabajando contigo, y me suscita curiosidad saber a quién te costó más convencer para hacerlo. ¿O es que ambos se lanzaron a por ello?

    TG: No, es decir, es un tipo de implicación distinta. Danny viene a la sala de guionistas durante unos cinco días y escribe sus guiones, y luego se va y habla conmigo por teléfono. John Gilroy necesita ir a Londres el Sábado y estará allí durante dos años. Es mi rehén allí. Está allí cada minuto. Así que para Johnny es algo en lo que debe implicarse durante cinco años, como yo. Pero debe vivir allí todo el tiempo. Y para Danny, él puede y venir arrogantemente y hacer lo que quiera. Es un poco distinto.

    Syrill Karn (Kyle Soller) frente al Inspector Jefe Hyne (Rupert Vansittart).

    C: ¿Pudiste convencer a Dan para escribir algo para la temporada 2?

    TG: Si, Danny vino. Y tuvimos a Danny y a Beau, y luego añadimos a un tipo llamado Tom Bissell. Tom Bissell es un escritor muy guay y muy, muy interesante, versátil y bueno en lo suyo. Pero también es un enorme, enorme, enorme fan de Star Wars, lo cual queríamos tener, porque nos vamos hacia Rogue One, y nos vamos a Yavin, y luego nos iremos a lugares que necesitaremos más adelante para tejer nuestro sendero hacia las fuentes. Así que Tom vino y ha sido genial. Así que él también tendrá sus episodios.

    C: En los episodios ocho y nueve construyen lo que pienso que son piezas de la Estrella de la Muerte. ¿Es eso lo que están haciendo?

    TG: No. Hay una sala de guionistas ahí. Están construyendo un guion. Están construyendo la espina dorsal de la segunda temporada, tío. Eso es lo que están haciendo.

    C: ¿Sabes de qué estoy hablando, no?

    TG: ¿Esto no viene de Clerks? ¿No hablan sobre los conserjes y bedeles de la Estrella de la Muerte? Quiero decir, mira todo lo que tienen por todas partes. Esa es una de las cosas que me voló la cabeza. Dije, «¿Quién ha construido toda esta mierda? ¿Quién construyó Scarif? ¿Quién construyó Eadu? ¿Quién hizo todo esto? ¿Quién construyó sus naves?» Así que… ¿qué están construyendo? Ya se verá.

    C: Hablé ayer con Andy Serkis y dijo que parecía que sabía lo que estaban construyendo. Y le comenté «Bueno, ¿es la Estrella de la Muerte?» O, creo, podría ser una parte de un Destructor Estelar.

    TG: Si. Bueno, quizá debamos esperar a ver qué dice Andy. Escuché una teoría. Alguien dijo: «Mi hija me ha enviado algo: están construyendo algo en la sala adyacente, y luego lo están destruyendo», lo cual no es cierto. Es muy nihilista. Dije «No, no somos tan oscuros». Supongo que lo averiguaremos. Si, si. Queda para ser visto más adelante.

    Kino Loy (Andy Serkis) y Cassian Andor (Diego Luna) en Narkina 5.

    C: Una de las cosas que más me sorprendió de Andor es que en casi todas las series se presentan personajes que estarán durante toda la temporada, o temporadas, y tienes una o dos ubicaciones, o lo que sea. Pero con Andor tuvisteis todo el asunto del atraco al dinero del Imperio, y luego nos vamos a esta secuencia de la fuga de la prisión. Tienes todas estas ubicaciones diferentes y la gente viene y va de la serie. ¿En qué momento durante todo el proceso de crearla dijiste «Qué coño he hecho»?

    TG: Oh, tío, no fui el único. Había un montón de gente mirándome y preguntándose «¿Qué coño estoy haciendo?» No, quiero decir, no sé en qué momento… Quiero decir, hay que ser honestos con todo lo que ocurre. Primero estuvo todo lo que llevó a ello, y luego fui a prepararme todo el invierno, junté algunos de los guiones, y teníamos la sala, y conocíamos la forma que iba a tener la serie, pero esos otros guiones no eran perfectos, y esos tipos ya se habían ido. Y entonces iba a dirigir y comenzó el COVID. Y honestamente, el COVID salvó la serie porque pude dar una nueva oportunidad a la gente de resetear y decir «Oh, Dios mío, ¿podremos hacer esto?». Y me dio la oportunidad de volver a hacer algunos guiones para todo lo que íbamos a hacer. Y también me retractó de ser director para poder hacer el resto del trabajo y completar el show.

    Macho, no puedo decirte cuántas veces durante todo el proceso me pregunté «¿Qué he hecho con mi vida, y por qué hice esto, y no merece la pena…» Tuve amigos que venían a decirme «¿Qué estás haciendo?» Y todos se preguntaban qué hacía, y podía haber estado haciendo otras cosas. No fue hasta un momento del año pasado en que teníamos todo filmado que empezamos a juntarlo y empezamos a enseñar a la gente lo que teníamos, y empecé a sentir que «Oh, Dios mío, a lo mejor sí que merecía la pena».

    Este trabajo, en general, hablas con todos los que lo hacen. Quiero decir… Es una mezcla muy rara. Tienes que ser ridículamente sobre confiado, y luego ser simplemente horriblemente inseguro. Así que vas y vienes entre el terror, la vanidad y la gloria. Ese ir y venir en esta serie es tan distante como tú quieras que sea. Ahora parece que merece la pena. Ciertamente, durante el camino tenía mis dudas. Es demasiado tiempo y asumir demasiados riesgos.

    C: Una de las cosas que la serie hace estupendamente es poner pequeños «easter eggs» de Star Wars por aquí y por allá. ¿Cómo decides cuándo hacer un guiño al público, o poner algo ahí para los fans? ¿Sabes lo que significa? ¿Está en el proceso de escritura o en el set? ¿Cómo pergeñáis esas cosas?

    TG: Bueno, están las cosas grandes, esas en las que dices «Muy bien, este es el canon y aquí es donde lo voy a respetar y allí es donde lo voy a cambiar», en ciertas pinceladas grandes. Y luego tienes cosas que surgen por el camino, en plan «Muy bien, necesitamos esta nave, o este planeta, o qué uniformes llevan aquí. ¿Qué quiere deir? ¿O cómo vamos a hacer la galería? ¿Qué son los artefactos?» Hay todo tipo de conversaciones. Y luego está el nivel secundario, donde bromeo con lo que pasa y digo «Sí, eso mola, haz lo que quieras». Pero debo decirte, hay todo tipo de cosas del departamento de arte y demás que son cosas nuevas para mí. No conocía eso del escudo en la galería de Stellan. No conozco todos los artefactos. No sé de dónde provienen.

    Es divertido cuando eso ocurre. Veo una pieza y digo «Oh, dios mío, este es el mismo bláster que tenían en tal o cual sitio y la gente lo sabrá, es fantástico». Para mí, a veces me sorprende gratamente. No puedo pensar en una cosa que haya causado tanta controversia. No, tenemos una buena mezcla de gente en la serie. Mucha gente no tiene ninguna experiencia en Star Wars o la ha obtenido mientras hacía la serie, pero también tenemos a mucha gente que son fans muy ávidos. Esas colaboraciones son realmente gratificantes.

    Bix Caleen (Adria Arjona) siendo interrogada y torturada por el Imperio.

    C: Una de las cosas de las que la gente puede darse cuenta es la escena del interrogatorio de Bix, que se parece mucho a la de Leia en Star Wars. Incluso vi un vídeo online que mostraba los planos y cómo se reflejan perfectamente. Quería saber quién decidió ese homenaje.

    TG: Bueno, esto es algo nuevo para mí. Recibí un texto de Toby hace dos días donde alguien lo mencionaba y me dijo «bueno, eso lo metí yo». Y me mandó el vídeo. No sabía siquiera que era una referencia. Así que le contesté, dije, «Estás despedido. No, es broma».

    Ahí lo tienes. Ese es el fanático que hay en Toby metiendo algo. Es muy guay. Funciona. Porque obviamente Johnny y yo somos más del palo «¿Ese plano funcionará?» y «Ese corte pasó por todas las diarias y por el primer proceso final, o el proceso de edición secundario, y logró llegar». Creo que John Gilroy no lo sabe, así que supongo que esa es tu respuesta.

    C: Cuando te involucraste por primera vez y estabais desgranando la serie, ¿cuánto teníais pensado para que tuviera dos temporadas, y cómo fue eso inicialmente? ¿Sabes lo que quiero decir? ¿Cómo pensaste en el plan de que fuera dos años, 24 episodios?

    TG: Al principio iban a ser cinco, pero terminando en el mismo sitio. Sabía cuál iba a ser el primer año, y no sabía cómo coño íbamos a hacer cinco temporadas, pero sabía dónde quería que terminase porque vamos a acabar con él en Rogue One. Quiero decir, debemos viajar hacia Rogue One. Es decir, todos deben saber lo que pasará, hombre. En la escena final, o la secuencia cercana al final, es Cassian caminando por el asfalto para subir a la nave con K2 y viajar al Anillo de Kafrene para ir a ver a Danny Mays.

    Quiero decir: ahí es hacia donde vamos, así que tenemos que saber dónde es. Eso lo sabía. El primer año sabía exactamente dónde debíamos ir. Y ahora simplemente lo estamos condensando. En la segunda mitad hemos dicho «Muy bien, tenemos estos cuatro años en tramos de tres episodios en que usamos mucho espacio en negativo, y usamos al propio tiempo como nuestro aliado, lo que le ocurre a esta gente con el tiempo».

    C: La niñez de Cassian que vemos en los primeros episodios tocó la fibra a mucha gente. ¿Pues comentar algo sobre por qué era importante que la serie la tocase y qué ejerció cierta influencia para escoger esa elección concreta sobre lo que le sucedió?

    TG: Bueno, es decir, esto de nuevo es lo mismo para mí que la construcción de la prisión y esas cosas. Lo primero que pensé es «Oh, me encantaría explicar su acento». Es decir, vamos a ocuparnos de eso. Si va a ser de Ferrix o de cualquier otro sitio, ¿por qué tiene ese acento?

    Quise contar eso. Así que lo aboceté durante un par de horas y una cosa llevó a la otra. Y quería amplificar la fuente de su rabia. Quería amplificar el sentido de su exilio. Quería amplificar ese odio que casi precede a su memoria hacia la autoridad y las instituciones que han destruido su mundo natal. Viene de ahí. Pero en primera instancia sólo pensé: «Debo explicar su acento. ¿Cómo lo hago?»

    Mon Mothma (Genevieve O’Reilly), Perrin Fertha (Alastair Mackenzie) y Tay Kolma (Ben Miles).

    C: Has mostrado cosas bastante brutales con el interrogatorio a Bix y con Ulaf. ¿Hubo algún momento en que quisiérais dar marcha atrás u os dieron algunas anotaciones al respecto? Porque son unas descripciones bastante honestas de las cosas.

    TG: No. Quiero decir, hay un límite a lo que podemos hacer. Es decir, hay un límite a la violencia que podemos mostrar, obviamente. Hay un límite a, obviamente, cualquier cosa sexual que hagamos, y al lenguaje. Tenemos unos estándares y unas prácticas bastante rigurosas al respecto. Pero también la propia Star Wars, es decir, tiene cosas como alguien arrastrándose para alejarse de la lava con los huesos ardiendo. Cuando alguien te dice que no es violenta, hay unos cuantos clips de víde que puedes sacar en que las cosas se ponen bastante duras. Así que creo que a veces importa más, o eso me parece, ser algo más gráfico si has sido paciente hasta llegar a ese momento, y es un poco más molecular otras veces. No sé. Pero nadie nos ha apartado de nuestro nivel de tragedia.

    C: De nuevo, puedo listar las cosas que adoro de la serie, pero me encanta que no haya ningún Jedi, ningún sable láser, nada que se haya hecho antes. ¿Hubo alguna conversación, a cualquier nivel, incluyendo la segunda temporada, de alguien que dijese «Eh, sería genial si tuviéramos un Jedi por ahí caminando, o algo con algún sable láser?»

    TG: Estoy seguro de que la habría oído. No vamos a ignorar de forma Calvinista el destino de Cassian. Eso es todo lo que voy a hacer, deberías ir percibiéndolo ya. Quiero decir, es un poco como Selig de cierta manera, ¿no? No en que es un cambiaformas, pero sí en que está donde todos los eventos parecen estar ocurriendo.

    Ahora está en psisión por algo que hizo. Vuelve a ver a su madre y le dice «Eh, tengo todo este dinero, ven conmigo, mudémonos a Florida», y ella le responde «No, no puedo hacerlo porque igual no te has enterado pero ha habido un robo». Y él piensa «No puedo decírselo a mi madre». Y luego está en prisión por eso, y eso es lo que causa que las sentencias sean indefinidas.

    Va a acabar en un montón de sitios. Y cuatro años es mucho tiempo. La segunda temporada es realmente… Cuatro años es una cantidad enorme de tiempo en la revolución. Las cosas que pasarán ahí serán unos cuantos elementos donde la sincronicidad en su vida se convierte en algo a tener en cuenta.

    Maarva Andor (Fiona Shaw) y Cassian (Diego Luna).

    C: Adoro la actuación de Andy Serkis en estos episodios. Lo da todo. ¿Puedes hablar sobre su casting y cuándo supiste que ese sería el actor apropiado?

    TG: Ah, le perseguí durante meses. Me pareció genial en «Black Panther». Sabía que era bueno y todo eso, pero pensé «Guau, tío, ¡hace unas actuaciones tan carismáticas e intensas!» Pensé que era genial.

    De todas maneras, empecé a darle la turra sobre esto muy temprano, y no iba a estar disponible. Estaba dirigiendo, estaba haciendo Venom, y seguía y seguía hasta que al final pudo. Fue muy agradable tenerle. Hace un papel muy exigente.

    C: ¿Hay algo que hayáis cortado o que no pudiérais hacer por el tiempo o el presupuesto de lo que hayáis escrito?

    TG: Si, tuvimos algunas cosas de presupuesto por el camino. Cuando tuvimos restricciones por el COVID en cierto momento, creo que la concepción original de Aldhani iba a ser un par de miles de personas allí, eso es lo que se iba a hacer inicialmente. Y entonces no pudimos por el virus, pero se convirtió en algo más interesante.

    Muchas veces – no voy a decir «todas» las veces porque entonces todo el mundo te encasilla – pero muchas veces las soluciones a los problemas acaban siendo mejor. Las limitaciones son buenas. El problema que intentas resolver te fuerza a meterte más de lleno. De esta forma, convertir a los Aldhani en una cultura tan disminuida, tan en sus últimos estertores y tan al final del camino los hizo mejores, de una forma rara. Pero hay otras cosas por el camino. Hay cosas que no puedo permitirme hacer. Ahora mismo estoy en medio de algo que estaba completamente escrito pero que no podemos permitirnos hacer.

    C: Bueno, no me gusta escuchar esa noticia, pero confío en que lo conseguiréis.

    TG: No, pero creo que resolverlo será una mejora en cierto sentido. De verdad.

    C: Una de las cosas que he tratado de contar a la gente sobre la temporada 1 de Andor es que nunca hemos estado tan asustados de un único caza TIE hasta que lo hemos visto en la seire. Quería reconocer esto contigo por ese vuelo sobre la superficie del planeta, ya que sientes que si los ven, se acabó. El caza TIE se va a ocupar de ellos. Fin. ¿Puedes comentar algo al respecto? Estáis convirtiendo al Imperio… Les tengo un miedo de una forma que no había tenido durante mucho tiempo.

    TG: Parecía cosa simplemente de buena gramática. Quiero decir, debeía parecer que es así como deben ser y que deberían dar miedo. No sé. No conozco la respuesta a eso. Me sorprende a la gente decir que nunca habían sido tan terroríficos antes.

    No, queríamos hacer ese vuelo, y ese zumbido, y la mera arrogancia que contiene, y su maldad. No tengo una buena respuesta para eso. Es decir, lo queremos hacer todo real. O sea, eso es lo que tratamos de hacer. Ese es el mandato para «¿Cuál es la realidad en el suelo?» Antes de escribir la escena, «¿cuál es la realidad?» Los actores quieren saberlo, «¿cuál es la realidad? ¿Dónde estoy caminando? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy?» Así que forma parte de un todo, lo que está escrito en la pizarra cada mañana, queremos mantenerlo realista.

    Fuentes: Variety, The Hollywood Reporter y Collider.


    Bonus track:

    Hace unos días os presentamos la traducción de una entrevista que realizó The Hollywood Reporter a Andy Serkis.

    Aquí os dejamos un vídeo donde el actor habla, esta vez para Collider, de su personaje, Kino Loy, en Andor.

    ¡Que la lectura os acompañe!

  • Kieron Gillen y Alyssa Wong hablan sobre la Doctora Aphra [Parte 2]

    Kieron Gillen y Alyssa Wong hablan sobre la Doctora Aphra [Parte 2]

    La entrevista comienza en…

    Los creadores del cómic hablan sobre el impacto de uno de los personajes queer más populares de Star Wars, como así de sus aventuras.

    Kieron Gillen: Hay una diferencia entre una historia queer y una historia con personajes queer. En el universo [de Star Wars] se crean historias sobre personajes queer porque en realidad no estás representando las realidades de lo queer de ninguna manera. En cambio, es una historia que habla del increíble poder de ver a personas como tú haciendo cosas geniales. Representación, ese es el único poder.

    Y el segundo es, en realidad, la diversidad en el sentido más amplio. También es poderosa para otras personas, además del grupo representado. Recuerdo haber crecido en Stafford. Inglaterra sigue siendo un país realmente blanco ahora y lo era más entonces, y Stafford especialmente. Haber visto personas distintas a los estereotipos en los programas fue increíblemente poderoso, y tus héroes también son personas diferentes a ti. Creo que es muy importante tener figuras de héroes además de las personas del grupo en el que estás también. Por supuesto, esto es lo que la gente de los grupos minoritarios siempre ha tenido que hacer. “Oh, me gusta este personaje”, porque no tienen opción. Pero al igual que las personas de otros grupos que han estado más presentes en la cultura, es realmente bueno para ti tener figuras de héroes diferentes a ti. Como un chico heterosexual al azar dice: “¡Amo a Aphra!” ¡Excelente! Tu héroe es ahora esta lesbiana asiática. Sentí esto con la trilogía de la secuela en términos de Rey. Olvídese de lo que piensan los adultos: habrá una generación de niños de cinco o seis años que amarán a Rey, y luego crecerán con una figura heroica como esta niña con un sable de luz, y eso es poderoso. La idea de que otras personas pueden tener aspiraciones de muchas maneras, tanto como tú, como yo y como como otras personas.

    Alyssa Wong: También amo a Rey.

    StarWars.com: En un artículo para StarWars.com el año pasado, hablé sobre cómo creo que si hubiera habido un personaje como Aphra cuando yo era niño, tal vez algo podría haber ayudado a hacer clic en mi cerebro un poco antes de que yo sea , ya sabes, no heterosexual. ¿Cuáles fueron tus experiencias cuando estabas creciendo? Siento que, para muchos de nosotros, puede tomar un tiempo darnos cuenta de que somos homosexuales y, a veces, eso requiere salir de tu pequeña ciudad, en mi caso, o ir a la universidad.

    Kieron Gillen: Lo que dijiste, Bria, sobre el resurgimiento de las leyes… También pertenezco a una generación en la que, cuando era niño, no se nos permitía que nos enseñaran: existía la Sección 28 en el Reino Unido. La Sección 28 significaba que los maestros no podían “promover la homosexualidad” en la escuela, lo que se traduce en que simplemente no se lo cuentan a los niños. No pudieron hacerlo y el temor de que pudieran meterse en problemas legales por eso provocó un verdadero escalofrío en las aulas. Así que vivimos en una generación de niños que, sin incluir cosas como el SIDA, la cantidad de información que pudimos obtener y cosas que nos ocultaron es enorme. Si me hubieras preguntado de niño si tendríamos una monarquía en 2020 o un matrimonio homosexual en 2020, habría asumido que nos habríamos deshecho de la monarquía. Pensé que era más probable que eso sucediera, por lo que la cantidad de cambios en los derechos en mi vida ha sido impactante, en el buen sentido, obviamente. Entonces, obviamente, el deslizamiento hacia atrás es mucho más aterrador de una manera muy diferente. Lo miras en [términos] históricos: es un flujo y reflujo de derechos, no una línea recta de progreso.

    Entonces, sí es la respuesta. Especialmente con las personas que son más liminales. Creo que, si tu orientación es una cosa central, es probable que te des cuenta más rápidamente: “Oh, definitivamente no soy heterosexual”. [Risas.] Sin embargo, es muy fácil, siendo bisexual, pensar que eres heterosexual si simplemente ignoras todo lo que no lo es. Por ejemplo, si enumero ciertas cosas sobre mí, “Oh, eso es correcto. Solo tengo que no mencionar estas cosas aquí”.

    Me tomó mucho tiempo, básicamente, discutiendo conmigo mismo, decidir cómo hablar de eso. Y todavía no me gusta mucho hacerlo. Estoy casado con una mujer. La “invisibilidad bisexual” es una cosa por una razón. Pero la realidad material de la opresión que sufro es mínima en comparación con otras personas. No me preocupa que me vean de la mano de mi pareja. Es por eso que no me gusta hablar tanto de eso, porque prefiero dejar que las personas que están experimentando más opresión se centren en la conversación. No es que me haga menos bisexual, pero es importante tener en cuenta la realidad material de la opresión y básicamente mantenerme en un carril allí.

    Pero, las cosas sobre las que tiendo a escribir y mis personajes son sobre esos sentimientos internos de “¿Qué está pasando aquí? ¿Y esto qué es? ¿Qué está pasando realmente?”. Sobre todo, con personas liminales, con relaciones complicadas con la sexualidad y el género. Hice este cómic DIE recientemente, y hay un momento en el que el personaje principal habla de estar celoso de las personas más jóvenes porque tienen todas estas clases de personajes diferentes. Es un cómic de rol. La idea de que hay un mejor vocabulario para entenderte y explicarte. Leo cosas que los jóvenes han puesto en línea [y siento que], “Oh, claro. Ahora lo entiendo.” O “Eso es lo que desearía que alguien me dijera cuando tenía 15 o 14 u 11 años”, o lo que sea. Tuve que trabajar mucho por mi cuenta. No tendría que hacer eso ahora.

    Eso es lo que quiero decir. Muchas de las cosas son, como dices, Bria, conoce a otras personas y se da cuenta: “Oh, esa es la cuestión. Y ellos se sienten así y yo me siento así y esto puede significar esto”, pero hay muchas cosas en el camino. Recuerdo haber leído un montón de investigaciones sobre bisexualidad alrededor del año 2000 o tal vez antes, y es como, “Oh, sí, los hombres bisexuales son homosexuales o mienten”. Cosas como esas. Y dices: “Oh, entonces debo ser esto”. Y me convertí en nudos tratando de averiguar si era pretencioso o simplemente gay y en negación, cuando miré la investigación y supe exactamente por qué era una tontería. Por eso creo que es importante que la conversación exista en el mundo y pensar en ella y simplemente normalizar todo tipo de expresiones y decidir qué les importa. Quiero decir, trato de ser el tipo de persona que “experimenta el deseo primero, ponle etiquetas después”. No siempre he sido muy bueno interiorizando eso. [Risas.] Pero definitivamente es algo que creo que es muy útil para que cualquiera lo considere.

    StarWars.com: Creo que lo que dices sobre el vocabulario y etiquetas es realmente importante. Porque sé que me tomó un tiempo. Pensé que tenías que encajar específicamente en ciertas etiquetas. Y luego, como la gente ha estado hablando más sobre las cosas y con un vocabulario más amplio, e incluso la palabra “queer” es algo con lo que muchos de nosotros ahora usamos para identificarnos, eso me ayudó mucho. Y eso definitivamente no era un tema incluso en 2008, cuando me gradué de la escuela secundaria.

    Kieron Gillen: Sí, queer definitivamente era un insulto cuando crecí. Pero estoy bien con eso, lo he internalizado y me parece una etiqueta muy útil. Encuentro queer es más útil para describirme que bisexual. Tiendo a ponerme en tensión pasiva como diciendo: “La bisexualidad se aplica a mí”, en lugar de decir: “Soy bisexual”. ¿Sabes lo que quiero decir? Por ejemplo, sé cuál es la definición de bisexual, así que enumero estos datos sobre mí y luego la gente dice: “Así que eres bisexual”, y yo digo: “¡Aparentemente sí!” [Risas.]

    Alyssa Wong: Conozco ese sentimiento.

    Kieron Gillen: ¿Sabes a lo que me refiero? Queer es una etiqueta más amorfa porque incluye muchas cosas además de la sexualidad. Así que me resulta mucho más cómodo usar eso. Porque es escurridizo. [Risas.]

    Alyssa Wong: Sí, me encanta eso. Es mi cosa favorita al respecto. Como dijiste, abarca tantas cosas; tu sexualidad, tu género y también, me encanta lo fluido que es porque no soy binaria, también soy fluida de género y siento que es… Me gusta porque se siente que es lo suficientemente grande como para que me quede donde sea. Estoy en cualquier día. También se siente lo suficientemente grande como para abarcar a alguien con quien tengo una relación, y eso es realmente agradable. También crecí en un ambiente donde simplemente no era seguro ser abiertamente queer. Regresé y miré toda mi escritura anterior y todo es increíblemente súper raro. Está lleno de sentimientos de género, y estamos hablando de cosas que escribí a las seis.

    Pero en términos de hablar abiertamente al respecto o incluso sentirme lo suficientemente segura como para admitirlo, aunque sabía… Pensé: “En el momento en que admito esto, se vuelve real, y en el momento en que se vuelve real, se vuelve una amenaza y me puede hacer daño.” Tenía este pacto conmigo misma. Pensé: “Voy a ir a la universidad, me aseguraré de tener todos mis asuntos en orden y de no tener obligaciones financieras con nadie más. Y luego voy a salir y me voy a sumergir y eso es todo”. Para que nadie más pueda decir: “No, no lo eres, y aquí están las cosas que estamos sosteniendo sobre tu cabeza, así que tienes que ser heterosexual, tienes que ser, entre comillas, ‘normal‘”. No salí hasta la universidad. Mi cónyuge es en realidad la primera persona a la que le dije.

    Creo que escribir siempre ha sido mi forma de expresarme porque siempre pude tener esa negación plausible. Estoy como, “Oh, es ficción. Es ciencia ficción. Es fantasía. Es horror. Es falso”. Aunque estaba escribiendo sobre estas cosas muy reales, [esta] era la única forma en que podía expresarlo, porque simplemente no había una buena manera de hacerlo en mi vida real.

    ¿El entorno de dónde vengo? Todavía es así. Me fui. No todos lo hicieron, y me rompe el corazón. Es por eso que tengo tantas ganas de escribir personajes extraños porque solía escabullirme a la biblioteca y leer libros, y luego los escondía en las pilas para que nadie más pudiera verlos antes de que yo tuviera la oportunidad de terminarlos. Porque sabía que, si aparecían en mi lista de registro de la biblioteca, estaría en problemas. Pero fue el único lugar en el que me vi, y poder hacer eso para otras personas significa mucho para mí.

    En la Star Wars Celebration me uní al Pride Squadron (Escuadrón del Orgullo) como miembro honorario. Me dieron una placa muy bonita y cuando vi mis pronombres en ella, simplemente… lloré. Lloré durante unos 10 minutos. ¡Era tan dulce! Pero, de nuevo, es ese momento en el que dices: “Esto es real”, porque siempre escribo para mí. Todas mis historias fueron para mí primero y algo como esto me recuerda: “Oh, esto es real”. Esto es tan real que alguien más hizo algo (un atuendo, un cosplay, una placa) para mostrar lo que significa para ellos, y eso es alucinante.

    Kieron Gillen: No hay manera de disminuir eso porque siempre es sorprendente… pero soy consciente de que mi trabajo ha sido parte de la historia de salida del armario para un número significativo de personas, porque vienen y me lo cuentan. Obviamente, esto es algo enorme. Ha pasado lo suficiente como para poder superarlo porque estoy acostumbrado a la idea. Lo entiendo, y por eso lo escribo. Hay un poco de Young Avengers y America [Chávez] simplemente dice: “No eres tan heterosexual” a la cámara. No está hablando con Kate; está hablando con el lector. Es hablarle al lector, que quiero sentirme visto y amado incluso. Es algo que pones en la página. “Así es como me siento. ¿Alguien más conmigo?”. Y hace que la gente se dé cuenta de que no están solos, pero al mismo tiempo, me hace darme cuenta de que no estoy solo, porque pones cosas ahí y es muy poderoso. El arte es poderoso. ¿Quién sabe?

    StarWars.com: Creo que uno de los tropos comunes y desafortunados con los que tenemos que lidiar en la ficción es el tropo de “entierra a tus homosexuales”. Siento que incluso si Aphra muere permanentemente en algún momento, creo que ha sido realmente interesante cómo habremos evitado eso con ella porque está rodeada de muchos otros personajes queer. Quiero decir, espero que ella no muera permanentemente. Creo que ha sido una alegría estar en los libros en los que ha estado; cómo ha estado evitando eso. Ha sido agradable tener eso allí.

    Alyssa Wong: Creo que también ayuda que tenga esta larga historia y eso significa que es un personaje interesante, complicado y complejo, ¿verdad? Ella es una persona completa. Entonces parece que, si ella muere en algún momento, con suerte se lo ganaría. Se siente mucho menos mal [que] cuando es como, “Oh, aquí está nuestro único personaje queer que está aquí por un problema”.

    Kieron Gillen: Hay dos razones. Para decir lo obvio, está la razón social de la queerfobia. Por eso tienden a morir. También está la matemática básica de la historia: las personas que mueren tienden a no ser el personaje principal, por lo tanto, el elenco de apoyo se mastica. Ambas cosas se combinaron en el tropo. Lo bueno de una mayor representación significa que puedes evitarlo, especialmente si tienes un elenco con varias personas de un solo grupo. Porque tuvimos esto con [mi cómic Wicked+Divine], y cuantas más personas tengas de un grupo o selección de grupos, más puedes tratar a los personajes como representantes de las esperanzas y temores de todo [el grupo], así que pueden ser más una persona individual. Esto es lo que hicimos con WicDiv. Tienes gente de todas las maneras, porque es un elenco mayoritariamente queer y algunos de ellos son realmente horribles y otros son muy dulces. Y puedes matar a muchos de ellos porque es una historia sobre personas que mueren en lugar de una historia sobre matar personajes queer. Eso es lo que estás buscando, o esperando que puedas llegar a un punto donde eso sea todo. Te tiene que gustar, transmitir qué tipo de historia es, ¿sabes a lo que me refiero? Advertimos a la gente que WicDiv era una historia sobre la muerte. Creo que eso es bastante importante. Con Aphra, siempre está ahí, ¿no? [Risas.]

    StarWars.com: Ella podría morir en cualquier momento.

    Kieron Gillen: Sí.

    Alyssa Wong: Cierto. Pero esa es la diversión, ¿verdad? ¿Es realmente emocionante si no existe la posibilidad de reforzarlo en cualquier momento? Como, no sé. Vive la vida al límite. [Risas.]

    Kieron Gillen: Es una de esas cosas horribles en las que todos mueren, ¿sabes a lo que me refiero? Eso es lo que pasa con cualquiera de estos tropos. Eventualmente, en realidad, todos morimos y no importa quiénes seamos, es parte de la vida. Pero que es una parte de la vida sobrerrepresentada en ciertos grupos en la ficción, es la razón por la que tenemos estas conversaciones.

    Siempre pienso en paseos. Como, [Gestos.] «Debes ser así de alto para montar esto«. El género es un poco así, ya que este es este tipo de género. Y Aphra, desde el principio, es como, “Aquí está esta persona que definitivamente desafía a la muerte y claramente está en problemas todo el tiempo”. Hay una advertencia muy fuerte de que esto puede no resultar necesariamente bien en un momento dado. Es mucho peor cuando surge de la nada. Como en, “Pensé que estaba leyendo esta historia. ¡Oh, resultó que no lo estaba!”.

    Alyssa Wong: Entonces, es divertido. Estaba pensando en matar personajes y me di cuenta de que todavía no había matado a tantos en mi carrera de Aphra. ¡Oye, deja de mirarme así, Bria! [Risas.] No he matado a tantos. Y parte del asunto es que sigo quedándome sin espacio, ¿sabes? Está este personaje, Ariole, que es el ex de Just Lucky y se suponía que estaría allí durante unas cuatro o cinco páginas, y luego desaparecería en el éter. Y luego me quedé sin espacio en la página para deshacerme de él y simplemente no pude dedicar más espacio en la página para decir: “¡Está bien, es hora de que te vayas!”. Está muy ajustado. Así que solo está aquí y ha estado pasando el rato durante unos 10 números más o menos en este momento, y creo que solo está aquí ahora. Lo acaban de recoger y ahora está aquí.

    StarWars.com: No estoy enojado por eso.

    Kieron Gillen: Alguien llega a la fiesta y se niega a irse. [Risas.] Es como, ¿puedes simplemente pedirles que se vayan? No.

    Alyssa Wong: Lo sé. [Risas.] Es como, mi casa está llena de perros y no era mi intención que fuera tener un solo perro, pero ahora tengo ocho y así es como me siento al escribir Aphra.

    Kieron Gillen: Guau.

    StarWars.com: Todos los desastres simplemente se encuentran y luego Sana está allí como el único adulto en la habitación.

    Alyssa Wong: [Risas.] Oh, Dios, por supuesto. Me siento tan mal por ella.

    StarWars.com: Cuando se trata de Star Wars, creo que ha sido bastante seguro decir que los cómics y las novelas han abierto el camino en lo que respecta a la representación queer, pero claramente Star Wars podría avanzar un poco más. Entonces, ¿a dónde esperas que vaya la representación queer en Star Wars desde aquí?

    Kieron Gillen: Para decir lo obvio, me gustaría el equivalente a un libro como Aphra, pero un programa de televisión o una película. No lo pienso demasiado. Es así de simple.

    Alyssa Wong: Absolutamente, al cien por cien. Necesitamos más y estoy cansada de ser relegada a roles terciarios. Quiero ver a un protagonista que sea queer y, con suerte, en una historia que no se trate solo de lo triste que es ser una persona queer. Quiero decir que es una alegría para Aphra, ¿verdad? Ella es queer y su historia no es solo una triste historia gay. Se trata de todas las cosas malas que hace y todas las consecuencias de las cosas malas que hace, y hay algo tan refrescante en eso, ¿sabes? quiero verlo en todo; espectáculos, películas, juegos, todo. ¿Por qué no? Es una gran galaxia.

    Fuente

  • Kieron Gillen y Alyssa Wong hablan sobre la Doctora Aphra [Parte 1]

    Kieron Gillen y Alyssa Wong hablan sobre la Doctora Aphra [Parte 1]

    Traducción de Fabricio Gili Barboza.

    Si eres fanático de los cómics de Star Wars, de Marvel, los nombres Kieron Gillen y Alyssa Wong deberían resultarte familiares. Son los escritores de cómics que, respectivamente, co-crearon Doctora Aphra y actualmente están escribiendo la serie de TV de la arqueóloga rebelde. Después de su debut en Star Wars: Darth Vader #3 en 2015, Aphra ha saltado rápidamente a la fama como uno de los personajes más reconocibles de Star Wars que no proviene de las películas o programas de televisión, atrayendo a fanáticos de todos los rincones del mundo. Se ha vuelto particularmente notable por 1) sobrevivir de alguna manera a múltiples encuentros con Darth Vader cuando otros podrían no haberlo hecho y 2) ser uno de los primeros y ciertamente más conocidos personajes queer en la galaxia de Star Wars.

    En honor al Mes del Orgullo, StarWars.com se reúne con Gillen y Wong para hablar sobre cómo es escribir Doctora Aphra y contar sus propias experiencias como personas queer, tanto en el mundo real como en relación con la galaxia muy, muy lejana.

    StarWars.com: Gracias a ambos por estar hoy. Antes de profundizar demasiado en las cosas, tengo que preguntar: La Star Wars Celebration fue hace solo unas semanas y la tienda oficial tenía una camiseta con la Doctora Aphra, ¿alguno de ustedes alguna vez pensó que vería a Aphra en la tienda oficial de la Celebration?

    Kieron Gillen: No. Quiero decir, no pienso en nada [en esos términos]. Es una de esas grandes alegrías. Literalmente no planeo para el futuro. Cuando no es un personaje que te pertenece, cuando es un personaje que has creado para otra persona, envías a tu hijo al mundo. Y luego es como si obtuvieses fotos de ellos en Instagram y les está yendo muy bien. Así es como me siento acerca de la camiseta. Es como, “Oh bien, bien. A Aphra le va bien. ¡Bien por ti, niña!”. Pero eso sigue siendo emocionante.

    Alyssa también hablará sobre esto, pero creo que [ver a] un cosplayer es el primer momento en que lo entiendes. ¿Sabes lo que quiero decir? Cualquier cosa después de ese primer momento es simplemente reiterar que, “Oh, esto es extraño, interesante y absolutamente mágico”. Pero ese inicial, “Oh, esto se conectó con alguien y quieren usarlo como una forma de expresar su propia individualidad”, ese es el momento mágico, de verdad.

    Alyssa Wong: Para mí, ahí es cuando es real. De lo contrario, solo estoy jugando a fingir con personas ficticias sola en una habitación, generalmente muy tarde en la noche. [Risas.] Fue un poco surrealista ver una camiseta de Aphra, pero también, al entrar en el proyecto mucho más tarde, pensé: “Oh, por supuesto que a la gente le encanta Aphra”. He visto fotos de cosplayers y en la Celebration pude ver a un montón en persona. Y, obviamente, creo que tú [Bria] fuiste mi primera cosplayer de Aphra, punto.

    StarWars.com: Me siento muy especial por eso.

    Alyssa Wong: Y eso fue una locura. [Risas.] Oh, tío. Es una locura. Muy guay.

    StarWars.com: Kieron, sé que acabas de decir que realmente no planeas para el futuro, pero cuando empezaste a escribir Aphra, ¿siempre tenías la intención de que fuera lesbiana o es algo de lo que aprendiste de ella en el camino mientras seguías escribiendo?

    Kieron Gillen: Eso es lo que aprendimos. Todo lo que realmente sabía sobre la sexualidad [de Aphra] era: “Ella no quiere acostarse con Vader”. Así no es su relación. Sé que hay mucha gente a la que le gusta que Aphra puede no estar de acuerdo conmigo, pero eso era lo principal. No, no es ese tipo de relación. Simplemente no lo es, y ese fue el bloque de construcción para mí de ella.

    En realidad, estaba al lado [de lo que] decía Alyssa; parece más real cuando alguien más hace algo. Siempre me siento así sobre el trabajo por contrato. Cuando solo estás escribiendo un personaje, hay una sensación de irrealidad en él. Es como si Aphra no se sintiera tan real como Vader o Luke o Han o cualquier otra personaje porque yo la estaba escribiendo, pero luego Jason [Aaron] se hizo cargo de ella para un arco [en la serie mensual de Star Wars], “Rebel Jail”, y luego se volvió más real porque tenía una vida fuera de mí. Fue Jason quien dijo: “Quiero insinuar una relación pasada con Sana”, y yo dije: “¡Genial, adelante!”. Y entonces, y desde ese momento, sé que es lesbiana. Eso fue inmediato para mí.

    ¿Por qué me incliné por una lesbiana en lugar de una bisexual? Eso es en parte porque creo que he hecho más [personajes] bisexuales. Tal vez fue así de simple. [Alyssa se ríe.] Hay un poco en mi cerebro como creador de, «¿qué he hecho más?» [Risas.] Hablando como alguien [que es], ya sabes, bisexual, obviamente estoy muy a favor de la visibilidad bisexual. Sería muy autodestructivo si no lo fuera, pero me pareció correcto, supongo. Me gusta bastante el hecho de que inmediatamente significa: “Oh, ella no va a tener un romance con Luke o Han o ninguno de esos”. Su relación, por definición, se define como diferente y eso se sintió bastante útil. Eso era una especie de subconsciente y ella siempre parecía más lesbiana. No quiero sobre-intelectualizarla. A mí me parecía lesbiana. Eso fue todo.

    StarWars.com: Creo que la frase que usamos la última vez que hablamos fue “que es una lesbiana totalmente desastrosa”.

    Kieron Gillen: Oh, sí, sí, absolutamente. [Risas.]

    StarWars.com: Nada le queda mejor que esa descripción. Alyssa, ¿qué significó para ti a nivel personal ser la escritora del equipo que relanzó Aphra en 2020?

    Alyssa Wong: Marvel me contactó en 2019. Todavía estaba trabajando en juegos en ese momento, y me dijeron: “Oye, ¿quieres hacer esto?”. Esta es mi primera serie en solitario, que fue bastante salvaje. Cuando era niña, mi personaje favorito era Han, pero siempre pensé: “Me gusta este tipo. Es divertido, es un desastre, pero también es demasiado limpio para mí”.

    StarWars.com: [Risas.] No creo que nadie haya descrito a Han como demasiado limpio antes.

    Kieron Gillen: Está desaliñado. Famosamente así.

    Alyssa Wong: ¡Está desaliñado! Es canónicamente un pastor de nerfs desaliñado, pero no lo sé. Siento que limpia bien. Además, mi único cosplay de Star Wars es de Han. Pero siempre estaba como, claramente soy alguien vestido como Han, ¿sabes? No me parezco a Han. Pero agradezco las malas vibraciones de Han. [Risas.]

    Llegar a escribir Aphra fue genial porque pensé: “Oh, esto me da todo lo que quiero. Tengo mis amigos queer. Puedo escribir un protagonista asiático, que es genial”. Tener a Aphra como personaje principal me abrió muchas puertas porque significaba que no tenía que pedir permiso para tener personajes queer en una historia, lo que siempre ha sido el caso cuando trabajé en otras IP y siempre obtuve un “no”. Yo estaba como, “Oh, esta vez no tengo que preguntar”. Aquí está mi valor. Estoy formando un grupo alrededor de esta persona y sus ex, así que esto es perfecto. Cuando escribo ese equipo, todo el mundo es raro. De alguna manera, algo así como por defecto. Estoy como… ¿por qué no?

    Kieron Gillen: Es una de esas cosas que, de inmediato, puedes definir como las matemáticas. Alyssa está describiendo algo ligeramente diferente, pero las matemáticas básicas para escribir una historia son, bueno, necesito un interés amoroso. Si nuestra protagonista es lesbiana, tiene que ser una mujer y eso significa que también tiene que ser queer, ¿sabes? Y de repente tienes dos personajes raros. Y así todo, una decisión de esto es el personaje principal, todo sale de eso.

    Cuando estábamos haciendo Aphra y se nos ocurrió el interés amoroso de [Magna] Tolvan, quería hacer Out of Sight. La mariscal un poco severa con el criminal carismático, pero quiero hacerla lésbica, ¿sabes? Y estaba un poco celoso de “Si [Spurrier], quien escribió el beso, porque ese siempre fue el plan: sea un beso largo y lento”. ¿Pero sabes a lo que me refiero? Como, de repente, “Oh no, necesito un interés amoroso y eso significa que ella debe estar interesada en Aphra”, y como que [va desde allí]. Como decía Alyssa, en el momento en que tienes un personaje extraño, finalmente has respondido a la pregunta “¿Puedes?” En Young Avengers, la escena de apertura es un personaje que se despierta de una aventura de una noche y no es una escena rara, y fue “escribiré la escena y si me dicen no, dejaré el libro y no lo haré”. Era explícitamente yo tanteando al equipo. ¿Puedo salirme con la mía? Si no, no quiero hacerlo. Y creo que de vez en cuando eso vale la pena como creador.

    Alyssa Wong: Estoy súper de acuerdo. Siento que también tuve varios de esos momentos en los que pensé: “Este momento o personaje es realmente importante para mí. Voy a ponerlos y veremos cómo va esto. Y en función a eso, averiguaré cómo me tratará el equipo como creador y cómo me tratará como persona”.

    Me alegro de que Lucasfilm haya estado tan dispuesto a seguir adelante con mis locas ideas. Tuve que escribir una tipa pansexual apuesta y pícara, lo cual fue fantástico, súper divertido. ¡Y es del sudeste asiático! Realmente no vemos eso muy a menudo en los principales medios estadounidenses. Tengo que escribir un personaje trans no binario que, obviamente, es muy importante para mí. Sigo diciendo “No puedo creer que la gente me deje salir con la mía”, pero en realidad, estoy feliz de haber recibido tanto apoyo de todos en el lado creativo.

    StarWars.com: Eso es increíble porque una de las cosas que iba a preguntar, Kieron, es si hubo algún retroceso. Recuerdo que, al leer la carrera de Vader, hubo una pequeña pista aquí, y luego hubo un momento más obvio, y muchos de nosotros dijimos: “Oh, ya veo lo que estás haciendo allí”. Recuerdo que otros fanáticos me criticaron y seguí diciendo: “No, ese es un momento de ex”. Y seguimos recibiendo presiones hasta que llegamos al momento en que ustedes tenían a Papa Aphra diciendo: “Chelli, tienes un gusto terrible para las mujeres”. [Risas.]

    Kieron Gillen: [Risas.] Obviamente, no escribí las historias de “Rebel Jail”. Probablemente tengamos que preguntarle a Jason qué estaba haciendo o si hubo algún rechazo por allí, pero en realidad no. Lo que recuerdo, particularmente esa escena, fue que, “Oh, acabamos de establecer que realmente no tienen homofobia de la misma manera en el universo de Star Wars”. Eso es literalmente lo que establece esa escena. Como, simplemente no es lo mismo que en la Tierra. Por supuesto, hay tantas cosas que son de la misma manera en el universo de Star Wars. [Risas.] Es por eso que las conversaciones sobre la representación siempre cambian un poco. Se trata simplemente de ser parte del mundo en lugar de verse realmente a sí mismo en este mundo, en lugar de un mapa preciso de experiencias. Pero al mismo tiempo, es muy importante que las personas puedan verse a sí mismas en el mundo.

    Rebobinando: no, no lo hice. Siempre son un gran apoyo. No puedo pensar en ningún momento en que realmente me empujaron hicieron dudar. Al mismo tiempo, como decía Alyssa, mucho se está tratando de escribir hasta los límites. No asumes que no puedes hacer algo. Prefiero escribir algo y que me digan que no. Realmente no puedo pensar en un momento en el que escribí más allá de lo que Lucas[Film] podría escribir, pero en general, cuando había un problema, te dirán que sí, peeero; como en no puedes hacer esto, pero puedes hacer aquello. Esa es la forma adulta y conversacional de hacer las cosas.

    StarWars.com: Mencionaste algo a lo que quiero volver, sobre cómo no hay realmente homofobia en el universo de Star Wars. Y creo que es justo decir que en nuestros dos países en este momento…

    Kieron Gillen: No es así en la Tierra, ¿verdad?

    StarWars.com: Parece que hay un resurgimiento creciente del odio, tanto en lo que dice la gente como en las leyes que se aprueban contra la comunidad LGBTQIA+. ¿Es liberador poder escribir personas queer en las que dices: “No, simplemente llegan a ser ellos mismos”?

    Alyssa Wong: Sí, seguro. Escribir a Aphra se siente como una celebración de las personas queer y nuestras amistades, enemistades y relaciones de todo tipo. Es realmente refrescante. Ha sido mi lugar feliz en un momento bastante oscuro. Cuando escribo un guion de Aphra, quiero compartir los inmensos sentimientos de amor y apoyo que tengo por mis amigos, ¿sabes? Siempre me hace feliz porque, como dije, estoy trabajando con un equipo increíble. Es esa sensación increíble de crear trabajo con personas que te apoyan en un nivel muy profundo como persona y creador. Es un nivel de afirmación que simplemente no creo que haya tenido antes. Simplemente se siente muy especial. Quiero contribuir con todo lo que pueda en las historias que hago porque quiero que otras personas sientan ese nivel de apoyo y afirmación, especialmente si no lo obtienen en otras áreas de su vida. Es un momento realmente estresante.

    StarWars.com: Un poco.

    La entrevista sigue en…

    Fuente

  • Rian Johnson: Últimas declaraciones para la revista Empire, el Legado de Los Últimos Jedi, el futuro de su Trilogía de Star Wars y más

    Rian Johnson: Últimas declaraciones para la revista Empire, el Legado de Los Últimos Jedi, el futuro de su Trilogía de Star Wars y más

    Traducción por Alex Randir

    El orgullo de Rian Johnson por Los Últimos Jedi ha crecido después de cinco años

    Si hay una línea de diálogo en Star Wars: Episodio VIII – Los Últimos Jedi que parece particularmente apta es esa que dice Luke Skywalker: «Esto no va a ir como tú crees«. El capítulo correspondiente a la mitad de la trilogía de secuelas del escritor y director Rian Johnson fue una fábula rica, aventurera y mítica que continuó las historias de Rey, Kylo Ren, Finn y Poe Dameron, y que además cavó profundamente en el alma del mismísimo Luke Skywalker, décadas después del triunfante final de El Retorno del Jedi. Por el camino, contuvo todo tipo de sorpresas, desarrollando los hilos de El Despertar de la Fuerza de formas frescas e inesperadas.

    Fue otro golpe a la taquilla, obteniendo cerca de 1,3 mil millones por todo el mundo. Pero también desafió al público en modos que algunos no estaban preparados para ver durante ese tiempo.

    En una nueva entrevista con Empire, Rian Johnson echa la vista atrás hacia Los Últimos Jedi por su quinto aniversario, reflejando su opinión con unos cuantos años de distancia de este episodio de la Saga Skywalker.

    Portada del nuevo número de la revista Empire donde se hallan las declaraciones del director Rian Johnson.

    «Estoy incluso más orgulloso de ella tras estos cinco años», dice. «Cuando estaba con el bate, realmente fui a darle a la pelota«. La película, menciona, no es sólo un filme de Star Wars. Es un filme acerca de Star Wars, y lo que significa para los fans (yo incluido).

    «Creo que es imposible para nadie aproximarse a Star Wars sin pensar en ella como un mito con el que nos criamos, y cómo ese mito, esa historia, se cocinó dentro de nosotros y nos afectó«, explica Johnson. «Mi intención final no era despojarla de ello, sino llegar al poder básico y fundamental del mito. Y espero, finalmente, que la película sea una afirmación del poder del mito de Star Wars en nuestras vidas«.

    Esto se expande a su controvertida forma de exponer a Luke Skywalker como un ermitaño que se ha cerrado a la Fuerza, habiendo percibido la oscuridad en su sobrino Ben Solo y accidentalmente empujándolo hacia el Lado Oscuro como Kylo Ren. Pero a pesar de que Luke comienza en un lugar muy diferente del que estaba cuando lo dejamos al final de la Trilogía Original, su arco a través de Los Últimos Jedi, terminando con su muerte y el nacimiento de una nueva leyenda Skywalker, le ve convertirse en un símbolo galáctico de esperanza y rebelión una vez más.

    «Las imágenes finales de la película, para mí, no deconstruyen el mito de Luke Skywalker, construyen sobre él, y son él mismo abrazándolo«, explica el director. «Son él desafiando absolutamente la noción de ‘dejar atrás el pasado’ y abrazar lo que realmente importa sobre su mito y lo que va a inspirar a la siguiente generación. Así que, para mí, el proceso de despojarlo siempre es con el interés de llegar a algo esencial que realmente importe.» ¿Algo esencial, que realmente importe? Johnson podría estar describiendo Los Últimos Jedi en sí misma.

    Luke Skywalker retoma y reaviva su propio mito al final de Los Últimos Jedi.

    El director afirma seguir queriendo realizar la trilogía de Star Wars nueva que se anunció hace años

    Pero esta media década no marca sólo el quinto aniversario de la película de Rian Johnson. También marca el del anuncio de Lucasfilm en que afirmaron que el director construiría una nueva trilogía de películas.

    Tras todo este tiempo, esos filmes aún deben materializarse. Pero a pesar de que, tal y como Luke Skywalker se escondió en Ahch-To, esos productos parecen haber desaparecido, no se han ido del todo. De nuevo hablando con Empire, Johnson dejó claro que no se ha olvidado de ese nuevo conjunto de películas de Star Wars nuevas, y aún tiene el ardiente deseo de volver a la galaxia muy, muy lejana.

    «He permanecido muy cerca de Kathleen [Kennedy] y nos juntamos muy a menudo y hablamos sobre ellas», comenta a Empire. «Es simplemente que estamos en un punto donde los calendarios marcan cuándo podría ocurrir. Me rompería el corazón si ya hubiera terminado, si no pudiera volver a ese mundo en cierto momento«.

    Por ahora está trabajando muy duramente para realizar dos secuelas de Puñales por la Espalda para Netflix, la primera de las cuales, Glass Onion, llegará este Diciembre.

    El título completo de la nueva película de Johnson: Glass Onion, un misterio de Puñales por la Espalda.

    Mientras tanto, el itinerario de Star Wars parece igual de ocupado, con la serie Andor a semanas de su debut, el regreso del Mandaloriano el año que viene, y el show de Ahsoka tras él.

    Los comentarios de Johnson van en línea con los que Kathleen Kennedy dijo a Empire en la Star Wars Celebration este mismo año: que todos los involucrados estaban atados por sus propios calendarios laborales, pero que las películas no están muertas ni enterradas:

    «Ahora todos están tan ocupados… Tan genuinamente ocupados y trabajando en cosas«, dijo Kennedy hace unos meses. «Rian tuvo un éxito tan grande con Puñales por la Espalda que está muy centrado en hacer lo que debe con ella. Así que pasará un tiempo. Y tenemos que trabajar unos tres o cinco años por delante de lo que vamos a realizar. Así que ahí es donde se encuentra esto. Pero le adoramos«.

    Hay una chispa de esperanza, pues. Y si Los Últimos Jedi nos ha enseñado algo es que todo lo que se necesita es esa chispa para encender el fuego que acabará con la Primera Orden.

    Estamos más que dispuestos a esperar por ese fresco lote de historias de Star Wars que Rian Johnson va a prender.


    Johnson y sus interacciones en las redes sociales

    Además, en una reciente entrevista concedida al medio Cinemablend, el director, que habló principalmente de la segunda entrega de su nueva saga de misterio, Puñales por la Espalda (Knives Out), también aludió a Star Wars cuando comentó cómo vivió las reacciones de los fans en internet, especialmente en las redes sociales (en concreto, en Twitter, donde antes era mucho más prolífico).

    «En términos de cosas malas, te comentaré que es interesante. Estar expuesto a ello ha sido una de las cosas realmente sanas para mi durante este par de últimos años. Antes de hacer Los Últimos Jedi nunca nadie me había odiado por internet. Si durante el curso de un año tenía un sólo tuit negativo, me entraba el pánico. Estaba en plan ‘Oh, Dios mío, no le caigo bien a alguien ahí fuera. ¡Tengo que arreglar esto!‘»

    El director continuó agradeciendo la cada vez menos insólita situación – desafortunadamente – en la que se encontró tras haber dirigido la película de Star Wars:

    El director de Los Últimos Jedi, Rian Johnson.

    «La cosa es, sin embargo, que estoy realmente muy, muy agradecido. Porque lo que implicó es que mi sentido de autoafirmación estaba atado a mi noción de que todos debían quererme online. Y el hecho de que este proceso me ha hecho, por pura supervivencia, desconectar de eso. Me ha dado una vista mucho más realista del sistema que es la red social. Hay muchas interacciones geniales y genuinas que siguen apareciendo. Las cosas malas, el trolleo sistémico, honestamente, una vez has visto suficiente, ves su patrón. Simplemente se convierte en algo aburrido tras un tiempo«.

    En conclusión, el director afirma:

    «Ya no me da ese reacción negativa más. Y no creo que sea porque se me esté endureciendo la piel. Es sólo que lo he puesto en perspectiva. Me di cuenta de que este es el tipo de subproducto de este sistema social de Twitter. Siempre va a existir gente que considere que ese es su hobby, básicamente. Así que, en términos generales, me di cuenta de que me hizo ajustarme a las redes sociales donde lo veo y lo intento usar de un modo sano«.


    Fuentes: Empire y Jedi News.

  • Obi-Wan descubre los sentimientos entre Padme y Anakin en el nuevo extracto de Star Wars BotherHood

    Obi-Wan descubre los sentimientos entre Padme y Anakin en el nuevo extracto de Star Wars BotherHood

    «Es muy surrealista tener un libro de Star Wars con mi nombre. Crecí en los 80 con los juguetes de la trilogía original y los juegos de PC como Dark Forces y X-Wing en los 90, así que llevo Star Wars en la sangre», escribió en un post de Instagram su autor Mike Chen.


    El desastre de Cadesura robó el sentido de la ceremonia a la reunión, aunque cuando ésta se levantó, Obi-Wan esperaba poder expresar su orgullo a Anakin. Y dada la importancia del hito, supuso que su viejo padawan querría tener un momento juntos. Pero Anakin se fue tan rápido que Obi-Wan solo captó el desenfoque de su capa oscura al salir. Los pensamientos se agitaron en su mente, los compromisos de la guerra mantenían su relación distante en el corto período que siguió al ascenso. Había guardado muchas preguntas para Anakin, esperando un momento de tranquilidad: ¿Le funcionaba su nuevo brazo? ¿Tenía alguna pregunta sobre las responsabilidades que conllevaba convertirse en un Caballero Jedi?

    ¿Qué ocurrió realmente en Tatooine?

    Pero entre la información rápidamente cambiante sobre las insurgencias separatistas y el caos absoluto de sintetizar los batallones militares en las antiguas tradiciones de la Orden Jedi, Obi-Wan y Anakin apenas tenían tiempo para respirar, y mucho menos para hablar. Obi-Wan siguió el rastro de su antiguo aprendiz, corriendo desde el patio hasta el interior, y luego bajando las escaleras hasta uno de los amplios pasillos del Templo Jedi. Siguió el ritmo, aunque nunca se acercó demasiado, lo que le permitía estar a la vista por si Anakin decidía frenar y dar la vuelta.

    Pero cuando se hizo evidente que el ritmo de Anakin estaba aumentando, se recordó a sí mismo que debía dejar de lado ese deseo personal de alcanzarlo. Anakin vendría a buscarlo cuando estuviera bien preparado. Además, la catástrofe de Cato Neimoidia seguía siendo su máxima prioridad, y las consecuencias de la misma significaban todo tipo de complicaciones, no sólo para los Jedi, sino para todos los sistemas, facciones y gobiernos relacionados de algún modo con la guerra.

    Sólo tenía que encontrar la manera de empezar a desenredarlo todo.

    Obi-Wan estaba a punto de salir hacia la escalera que llevaba a los Archivos Jedi cuando vio a Anakin detenerse en el pasillo. A pesar de la distancia, reconoció el lenguaje corporal de Anakin, y el cambio resultó ser lo suficientemente grande como para robarle a Obi-Wan los pensamientos de la guerra.

    Anakin, tan audaz en su determinación, normalmente caminaba con su peso llevándolo hacia adelante, casi inclinándose hacia delante como si estuviera persiguiendo el futuro. Pero aquí Anakin se detuvo y todo su cuerpo se ablandó, desde la forma en que sostenía sus hombros hasta la forma en que colgaban sus brazos. Su cabeza se giró, esperando, y la sonrisa de Anakin se hizo tan grande que Obi-Wan la vio al otro lado del pasillo.

    Entonces comprendió por qué.

    Padmé Amidala cruzó a toda prisa a su encuentro, seguida de una sierva y de una miembro de la seguridad de Naboo, una mujer que Obi-Wan reconoció como Mariek Panaka. La senadora marchaba directamente, con un vestido fluido de color granate con ribetes azul marino, un sencillo tocado de bronce que le sujetaba el pelo en un moño. Daba pasos uniformes y controlados, presentando lo opuesto al andar apresurado de Anakin, pero el mismo camino recto, como imanes que se precipitan por el espacio para encajar el uno en el otro. Había oído que Padmé había estado visitando el planeta capital por asuntos del Senado durante unos días, aunque todos los senadores habían estado en Coruscant más a menudo en las semanas posteriores a Geonosis. Por mucho que los Jedi se movieran por la galaxia estos días, los senadores parecían haberse retirado al núcleo, ocupándose de los cómos y los porqués de una posible guerra civil mientras los Jedi comandaban a las tropas clon.

    La proximidad de Padmé no era una gran sorpresa, pero su parada en el Templo Jedi se salía un poco de la norma. A no ser que tuviera planeado asistir a la ceremonia del patio para los Caballeros Jedi recién ascendidos. Puede que fuera tan simple como eso, dada su historia con Anakin, una muestra de respeto y gratitud, algo desviado por las noticias de Cato Neimoidia.

    En cuanto a Anakin, bueno, Obi-Wan sabía del enamoramiento de su antiguo padawan con la senadora desde hacía tiempo. Lo entendía, ya que había tenido su propio roce juvenil con la tentación, una de las pocas cosas que le hacían reír y gemir a partes iguales cuando pensaba en ello. Al menos hasta que dejó que los recuerdos se desvanecieran en la distancia, sabiendo que flotarían de regreso a tierra en algún momento. Pero aquí, el saludo de Anakin, aunque rebuscado y formal, hizo ondear una ola de emoción a través de la Fuerza, una frecuencia muy específica que Obi-Wan reconoció cuando todo lo que sabía de Anakin se consolidó en un destello.

    Curiosidad. Adoración. Alegría, ansiedad, miedo. Todo eso surgió de Anakin, pero por encima de todo vino algo mucho más peligroso:

    La pasión.

    Y la pasión era un riesgo incluso durante las operaciones Jedi normales. Pero infinitamente más en el contexto de la guerra.

    Esperaba que la senadora siguiera su camino, un breve saludo antes de los asuntos oficiales. También esperaba que Anakin dudara un segundo de más, que ese enamoramiento infantil atrajera su atención más de lo debido antes de que volviera su sentido del deber.

    En cambio, se quedaron allí. A una distancia prudente, sin duda, pero algo era notablemente diferente. No hacía mucho tiempo, Padmé había dejado prácticamente de lado a Anakin cuando llegaron a su apartamento tras el intento de asesinato, justo antes de Geonosis. Sin embargo, aquí, aunque mantenían un aire de formalidad entre ellos, estaban claramente comprometidos el uno con el otro. La senadora, conocida por sus apasionados discursos, por su aguda capacidad de observación y por su habilidad para encontrar un camino constructivo, se demoraba para hablar con un Jedi conocido por no bajar nunca el ritmo, ya fuera en un speeder o a pie o por cualquier otro medio.

    Pero allí estaban, hablando amablemente, sonriéndose el uno al otro. Padmé incluso echó un rápido vistazo a su alrededor, un movimiento sutil que nadie notaría de cerca, pero que claramente destacó desde arriba, especialmente porque durante un breve momento, su guardaespaldas miró algo en la distancia. Ella levantó la mano, un toque rápido en el lugar detrás de la oreja donde había estado su trenza de padawan.

    Entonces, como si el gesto hubiera activado un interruptor en ella, la postura de Padmé se tensó, su pecho y sus hombros se hicieron repentinamente más altos a pesar de su pequeña contextura. Anakin también reaccionó, pero no con la vergüenza esperada de una interacción tan cercana con el objeto de su enamoramiento, sino con una mirada a ambos lados, similar a la de Padmé, pero no tan sutil.

    Pronto se puso a su altura, volviendo a adoptar una postura firme. Aunque sobresalía por encima de ella en altura, le rodeaba un aire de suavidad, y pasó otra breve conversación, con palabras demasiado silenciosas incluso para que un observador dedicado las captara. A pesar de este giro hacia la formalidad, las emociones desnudas de Anakin seguían fluyendo hacia el exterior. Incluso cuando se separaron, los sentimientos de Anakin dejaron una estela en la Fuerza, una clara silueta de su presencia, algo que probablemente sólo Obi-Wan reconocería. Demasiado a menudo, Anakin dejaba que sus emociones dictaran la situación, el temple del entrenamiento Jedi funcionaba sólo como una correa para los impulsos que aún gobernaban sus acciones. Pero cualquier cosa que hiciera bajar la guardia a un Jedi, aunque fuera un momento, ponía en peligro a la República.

    Especialmente uno tan poderoso como Anakin Skywalker. Especialmente uno profetizado para ser el Elegido, para traer el equilibrio a la Fuerza.

    Y Padmé, en lugar de descartarlo como había hecho en su apartamento no hacía mucho tiempo, había amplificado su conexión. ¿Qué hacer con todo esto? Ella estaba dejando que Anakin se encaprichara, aunque Obi-Wan no sabía hasta qué punto. Pero había algo más, y Obi-Wan no estaba seguro de querer saber a dónde conducía.

    «Oh». La breve palabra se le escapó, una expresión tan inesperada como lo que acababa de presenciar. Siguió observando a Anakin, que se tomó un momento para recomponerse antes de detenerse a hablar con Jaro Tapal y el joven pelirrojo que lo seguía. Y aunque hablaron más tiempo con él que con la senadora, no se proyectaron sentimientos similares, ni en el lenguaje corporal de Anakin ni en su conexión con la Fuerza.

    «Oh, hola, maestro Kenobi», dijo Padmé con un rápido saludo. «¿Sigue aquí el canciller?»

    Obi-Wan debía de estar tan perdido observando a Anakin que se perdió por completo a Padmé subiendo las escaleras hacia su ubicación. Se quedó quieta, y tanto su sierva como su guardaespaldas esperaban igualmente espaciados de ella, casi en una precisa formación de triángulo. Asintió para saludar al trío, y luego consideró cómo responder. «Asistió a la ceremonia por holoconferencia. Pero el tema cambió rápidamente».

    «¿Por culpa de Cato Neimoidia?»

    «Por culpa de Cato Neimoidia».

    «Gracias», dijo ella, un reconocimiento simple y eficiente.

    Obi-Wan asintió de nuevo con rapidez y siguió en su sitio mientras ella pasaba rápidamente para conectar con el senador Bail Organa al otro lado del pasillo.

    Parecía que muchos senadores estaban repentinamente interesados en visitar el Templo Jedi. Pero el desastre galáctico haría eso, especialmente cuando el Conde Dooku incitó públicamente a la República a enviar a alguien al lugar del atentado, posiblemente incluso a su líder. Obi-Wan se sacudió la mezcla de dudas y preocupaciones de su mente, la cuestión de los motivos de Anakin le apartó de la tarea que tenía entre manos, aunque se recordó a sí mismo que algo así podría no resolverse inmediatamente, o podría resolverse por sí solo.

    Incluso podría requerir una conversación con Anakin.

    Pero ahora mismo, la República estaba en guerra. Los Jedi tenían que intervenir. Y si quería evitar que Palpatine cayera en la trampa de Dooku, tenía que convencer a Cato Neimoidia de que aceptara a un emisario Jedi en lugar del canciller.

    Obi-Wan dejó de lado sus sentimientos y se dirigió hacia los Archivos Jedi.

    Fuente original: UsaToday

  • Conoce a los padres de Rey en el nuevo extracto de la novela Star Wars Shadow of the Sith

    Conoce a los padres de Rey en el nuevo extracto de la novela Star Wars Shadow of the Sith

    Traducción por Alex Randir.

    De nuevo, esta vez gracias a USA Today, tenemos un nuevo fragmento de la novela Shadow of the Sith, que se pondrá a la venta el 28 de junio.

    En esta ocasión conoceremos, ni más ni menos, a los padres biológicos de Rey.

    Que lo disfrutéis y que la lectura os acompañe.


    Al principio no había nada más que espacio vacío. Y entonces apareció la nave, la masa, la forma y la estructura. De aquí para allá, cruzando abismos ilimitados de espacio, tan fácil como tirar de una palanca. Era casi mágica en su simplicidad.

    En ese momento, sin embargo, el navicomputador sobrecalentado de la nave suplicó diferir.

    Por un momento, el viejo y maltratado carguero simplemente flotó, colgando en el espacio, como un oso garu que sale de su larga hibernación, examinando su entorno.

    Y luego la nave se estremeció y empezó a escorar a babor, tallando una espiral larga y lenta que, de repente, se aceleró cuando un estabilizador de impulso de popa falló, haciendo llover chispas blancas. El morro de la nave se hundió aún más, el motor de estribor chisporroteaba ahora, una placa de cubierta suelta que revelaba un peligroso resplandor rojo desde su parte inferior.

    Para la piloto y sus pasajeros la situación acababa de ir de mal en peor.

    Dos días. Eso era todo lo que habían conseguido. A dos días de Jakku, cojeando en una nave que no debía haber estado volando en absoluto, pero era el único casco que habían logrado sacar del desguace de Unkar Plutt fuera del Puesto Avanzado de Niima. Y no parecía que fueran a llegar mucho más lejos.

    Apenas unas horas antes se habían atrevido a pensar que, tal vez… ¿lo habían logrado? Habían salido de su granja, su droide doméstico multifunción, hecho a mano con más chatarra sacada de sus saqueos, sacrificándose mientras despistaba a los cazadores. Luego encontraron la nave (la verdad sea dicha, hace mucho tiempo que la habían destinado para ese día, uno que, esperaban, nunca hubiera llegado). Se lanzaron, sólo ellos mismos, una bolsa de juguetes y libros y un puñado de créditos, la ropa en sus espaldas. Apuntaron la navicomputadora a lo largo de un vector que los llevaría fuera del alcance (o así lo esperaban). Y se abrocharon los cinturones para el paseo.

    Pero… ¿Ahora? La nave apenas había sobrevivido al viaje inicial. Escapar al espacio salvaje había sido un movimiento desesperado, pero estaba lejos de su final. Se suponía que era donde podrían esconderse, sólo durante un tiempo, para tomarse un respiro, trazar un plan y un curso.

    Esas opciones ahora parecían decididamente más limitadas a medida que flotaban a la deriva. Habían escapado de Jakku sólo… ¿para qué? Para morir en los fríos confines del espacio, el viejo carguero ahora convertido en una tumba para los tres, perdidos para siempre en las afueras de la galaxia, su paso por ella sin duelo, sus nombres sin ser recordados.

    Dathan, Miramir.

    Rey.

    El interior del carguero era tan viejo y estaba tan maltratado como el exterior: la cubierta de vuelo era estrecha y funcional, el diseño anticuado requería no sólo a un piloto y un copiloto, sino también un navegante, el tercer asiento en la parte posterior de la cabina, mirando haica el lado opuesto de las ventanas delanteras. Para este viaje debían hacerlo con una tripulación de solo dos.

    El asiento de piloto estaba ocupado por una mujer joven, su largo pelo rubio poco ceñido con un nudo azul que coincidía con el color de su capa, las mangas de su túnica color crema remangadas mientras se inclinaba sobre la consola de control que estaba frente a ella, una mano agarrando la poco cooperativa palanca, la otra volando sobre botones e interruptores mientras luchaba por controlar la temblorosa nave. La vista frontal, mientras miraba por la angulosa y pesadamente arañada ventana de transpariacero, mostraba el paisaje estelar deslizándose diagonalmente mientras el giro del carguero se aceleraba.

    Tras ella, un hombre joven, su pelo oscuro corto, el comienzo de una barba sobre su mentón, arrodillado en la cubierta tras el asiento del navegante. Sus brazos estaban envueltos alrededor suyo y de su pequeña ocupante, una niña acunada en un nido acolchado formado por una manta brillante y multicolor, en marcado contraste con el metal de la cubierta de vuelo.

    El hombre estiró el cuello mientras observaba a su esposa luchar con los controles, luego se puso de pie y se inclinó para besar la cabeza de la niña de seis años amarrada de firmemente en el asiento, con un gran par de auriculares amortiguadores de sonido del navegante en sus orejas.

    Delante de la niña, el antiguo panel de navegación, una matriz cuadrada de cientos de diminutas luces cuadradas individuales, parpadeó en patrones multicolores de formas móviles, un juego simple que la niña de la madre había cargado en el computador auxiliar para mantener a su hija ocupada durante el largo viaje.

    El hombre miró hacia el panel de juego, pero la niña había dejado de jugar. Se movió a su alrededor ante la silla y vio que tenía sus ojos cerrados con firmeza. Se inclinó, abrazando a su hija.

    «Ya te tengo», susurró Dathan a Rey. «Estamos bien. Ya te tengo».

    Hubo un golpe; Dathan lo sintió tanto como lo escuchó cuando otra parte de los motores tensos se rindió, la pequeña explosión reverberando a través de la nave. Una lágrima se deslizó de los ojos cerrados de Rey. Dathan la limpió y cerró los suyos, deseando que, por una vez, un poco de buena suerte llegara a su camino.

    «¡Está bien, ya lo tengo!», gritó Miramir, siguiendo esa declaración con un grito de triunfo. La nave se sacudió una vez, y luego el temblor constante se detuvo. A través de las ventanas delanteras, las estrellas estaban ahora completamente quietas.

    A pesar de sí mismo, a pesar de su situación, Dathan se encontró sonriendo. No pudo evitarlo. Su esposa era un genio y él la amaba. No sabía de dónde lo había sacado, pero ella era innato en ella, como si fuera genético. Podía hacer volar cualquier cosa, había sido, y seguía siendo, una ingeniera e inventora autodidacta. Trasteando, Miramir lo había llamado, como si no fuera nada, como si no se diera cuenta de lo especial que eran sus talentos. En los años que la había conocido, Dathan a menudo le había preguntado de dónde había venido este regalo, pero Miramir simplemente se encogía de hombros y decía que su abuela era una mujer maravillosa. Dathan sabía que eso era cierto: la había conocido varias veces antes de que Miramir renunciara a su vida en el bosque crepuscular de Hyperkarn para viajar con Dathan. Pero entonces… ¿dónde lo había aprendido todo su abuela?

    Dathan quería saberlo, pero con el tiempo había aprendido a no preguntar más. Miramir echaba de menos a su abuela. Extrañaba su casa.

    Eso era algo más que Dathan había tratado de entender. Sentir nostalgia, perder algo a lo que nunca podrías volver, eso era algo desconocido para él. Oh, claro, podía entenderlo. Y sí, sintió algo por sus días en Hyperkarn, incluso los años en Jakku, pero no estaba seguro de que fuera lo mismo. Ninguno de esos lugares había sido realmente su hogar.

    Tenía un hogar, un lugar del que podía decir legítimamente que venía. Era un lugar al que volvía a visitar mucho, en sueños.

    Sueños… y pesadillas.

    «Se mantendrá en su situo durante un tiempo», dijo Miramir, soltando la palanca y estirándose para accionar una serie de interruptores pesados en el panel en ángulo sobre la posición del piloto. «He desviado la energía de reserva al estabilizador de impulso de estribor, y luego he forzado el ángulo de campo mucho más allá de punto-siete, pero está bien porque…»

    Se detuvo cuando Dathan cayó en el asiento del copiloto y la miró, con una ceja levantada.

    «No sé qué significa nada de eso», dijo, «excepto que estamos a salvo, ¿verdad?»

    Miramir se sentó, su delgada forma empequeñecida por el asiento del piloto. Ella sonrió y asintió.

    Dathan sintió crecer su propia sonrisa. La felicidad de Miramir, su alivio, era contagiosa. Tal vez saldrían de esto después de todo.

    «Los estabilizadores se mantendrán hasta que el hiperimpulsor se reinicie», dijo Miramir. «El motivador se sobrecalienta cada vez que damos un salto, pero sigue funcionando por el momento. Deberíamos estar bien para hacer otro par de saltos». Hizo una pausa, luego arrugó la nariz. «Pero necesitamos encontrar otra nave. Lo que significa…». Ella hizo un gesto hacia las ventanas, hacia el vacío infinito que era el Espacio Salvaje.

    Dathan asintió. «Lo que significa regresar al Borde Exterior».

    Así, Miramir desabrochó las restricciones de su asiento y se dirigió a Rey. Arrodillada junto al asiento de navegante, levantó suavemente los auriculares de la cabeza de su hija y luego desabrochó las sujeciones del asiento. Tan pronto como fue liberada, Rey salió del asiento y abordó a su madre, con los brazos y las piernas envueltos alrededor suyo, con la cabeza enterrada en su pecho. Rey era quizás pequeña para una niña de seis años, pero a Miramir no le importaba ese deseo de cercanía de su hija, sabiendo que la niña pronto dejaría de hacerlo al crecer. Miramir se volvió y se hundió suavemente en el asiento de navegante, todavía acunando a Rey, y dio una patada al asiento para que estuviera frente a Dathan.

    «Sé que es peligroso», dijo Miramir, «pero esta nave estaba en el montón de chatarra de Plutt por una razón. Hemos logrado un salto largo, y mira lo que pasó. Será peor cada vez».

    Dathan suspiró y asintió con la cabeza a su esposa. «No tenemos otra opción», dijo. «Lo sé.»

    Miramir bajó la cara hacia el cabello de Rey, enterrando su nariz en su trenza morena, sus ojos enfocados en algún lugar del suelo.

    Dathan conocía esa mirada. La había visto muchas veces en los últimos dos días. Le dolía ver a Miramir así. Su esposa, su amor, la persona más inteligente, bella y la mejor que había conocido. Ciertamente la más capaz, mucho mejor en la mayoría de las cosas de lo que era él, sin importar cuánto lo intentara.

    Y él también sabía otra cosa.

    Todo esto era culpa suya.

    Pero habría tiempo para eso más tarde. En este momento, estaban sin opciones, y solo un camino se abría ante ellos.

    «Eh», dijo Dathan. Forzó la sonrisa de nuevo en su rostro.

    Miramir levantó la vista pero no habló.

    «Eh, venga», dijo Dathan.

    Miramir lo miró, sus grandes ojos comenzaron a llorar.

    «Mamá, tengo hambre».

    Miramir miró a Rey y…

    Ella se rió. Dathan sonrió, y luego se encontró incapaz de evitar unirse a ellas.

    Rey se deshizo de los brazos de su madre y se volvió para mirar a su padre.

    «Sois muy tontos», dijo. Y luego señaló la ventana delantera. «¿Quién es ese?»

    Tan pronto como la niña habló, sonó una alarma. Dathan pulsó un interruptor para despejarla, luego se dio la vuelta para mirar lo que Rey había visto. La alarma comenzó a sonar de nuevo.

    «¿Qué es eso?», preguntó Miramir.

    «Tenemos compañía», dijo Dathan, observando cómo en la distancia tres estrellas se movían y comenzaban a crecer de tamaño.

    Tres naves, volando en formación.

    Viniendo justo a por ellos.


    Fuente: USA Today.

  • Una acólita Sith tras los pasos de Luke Skywalker en el nuevo extracto de Star Wars Shadow of the Sith

    Una acólita Sith tras los pasos de Luke Skywalker en el nuevo extracto de Star Wars Shadow of the Sith

    Traducción por Alex Randir

    La página web de Gizmodo nos trae otro fragmento exclusivo de la novela Shadow of the Sith, escrita por Adam Christopher, que se sitúa aproximadamente unos veinte años después de El Retorno del Jedi. En ella, los héroes de la Rebelión Luke Skywalker y Lando Calrissian deberán hacer equipo para investigar no sólo una amenaza proveniente de un mundo desconocido llamado Exegol, sino también para buscar a la hija del tahúr más carismático de la galaxia – con el permiso de Han Solo, por supuesto.

    La pequeña ha sido secuestrada, y la única pista que tiene Lando lo llevará a cruzarse con un asesino Sith conocido como Ochi de Bestoon, quien, a su vez, tiene la misión de encontrar a una niña que podría traer de nuevo la oscuridad a la galaxia.

    En este nuevo extracto veremos que Ochi no es la única amenaza que nos presentará la novela, cuya edición de Barnes & Noble nos regalará un exclusivo póster de esta nueva enemiga, que os mostramos a continuación. Aunque todavía no sabemos a ciencia cierta quién es, la identidad de esta figura enmascarada, según nos cuentan, es alguien que los fans ya conocemos.

    Mientras nos preguntamos quién demonios puede hallarse tras la máscara (aunque ya hemos llegado a algunas conclusiones que no desvelaremos aquí) os dejamos la traducción del texto que nos habla, por primera vez antes de que se publique el libro, sobre este personaje.

    Esperamos que lo disfrutéis.


    EL SEPULCRO, COORDENADAS DESCONOCIDAS

    AHORA

    Algo se mueve en la oscuridad – una sombra de larga proyección, reptando por la noche abisal. La sombra es algo fuera de lo común: ni viva ni muerta.

    Es una reliquia. Es un… eco. Una presencia de un tiempo más antiguo, una malignidad que de algún modo ha sobrevivido, de alguna forma ha encontrado una manera.

    Ha encontrado un camino.

    Puede verla ahora. Negra, y más negra todavía, moviéndose, siempre moviéndose. Una inteligencia, si. Una mente, pero sin forma o substancia.

    Pero aquí, presente, sin embargo.

    Cierra los ojos. No hay diferencias. No hay nada que ver salvo un abismo, una nada donde vive la sombra.

    Donde la sombra prospera.

    En la oscuridad, en la noche eterna dentro de su cabeza.

    Y el vacío no es silencioso. En absoluto. Es una cacofonía, un sonido tan fuerte que ilumina cada fibra nerviosa de todo su ser, a pesar de que sabe que no hay nada que oír físicamente.

    Es el sonido del dolor. El sonido de la muerte. El sonido de miles y miles y miles de almas llorando de tristeza y agonía antes de que se apaguen en un instante. Hermanos y hermanas. Hijos e hijas. Vainas, ramas jóvenes, parientes kith. Hijos espora y madres cubil; padres espaciales y sus vástagos, y sus grupos de genes junto a sus brotes. Desove y descendencia. Niños.

    Generaciones enteras de los vivos, consumidos, sus llantos moribundos absorbidos y abandonados para reflejarse por siempre, atrapados dentro de un vial oscuro cincelado siglos atrás por un poder poco común, inhumano.

    Por una oscuridad.

    Por una sombra, de larga proyección.

    Y hay otro sonido. Una voz, del antiguo pasado. Es lejana y distante, una llamada que reverbera por un enorme valle de espacio y tiempo.

    La voz es terrible.

    La voz es tan familiar como la suya propia.

    PRONTO.

    Abre sus ojos dorados. La habitación es luminosa y, afortunadamente, silenciosa. Sus oídos resuenan como una campana, la súbita ausencia de los gritos casi igual de dolorosa, el eco de la voz aún reverberando en su cabeza.

    Lentamente, lentamente, recuerda dónde está. Mientras yace en el suelo y el mundo parpadea a su alrededor, levanta una mano y se toca la cara. Es cálida y húmeda, la sangre en las yemas de sus dedos del brillante azul del cielo de Pantora.

    El lugar está iluminado por una llama titilante, y la llama titilante ilumina el zócalo de hierro meteórico, y al lado del zócalo se encuentra la máscara hecha de la misma estrella. La máscara se aleja de ella. Se mece, suavemente, como si acabara de ser arrojada.

    Ella mira fijamente la parte trasera de la máscara, la curva de la nada, de la oscuridad, de la sombra profunda.

    Y vuelve a escuchar la voz.

    PRONTO.
    PRONTO.

    Cierra los ojos y duerme, intercambiando una pesadilla con otra, en la oscuridad de la noche, con la muerte del espacio. Se levanta por otro sonido, uno tecnológico, moderno. Se yergue de su nido, ignorando las palpitaciones de su sien, el dolor de sus extremidades.

    Porque no puede seguir haciéndoles esperar. Son pacientes, si. Exasperantemente.

    Pero también se enfadan con facilidad, y si hay una sóla cosa que ella no se atreve a hacer es enfadarlos.

    Aceptó ayudarles. Aceptaron mostrarle el camino.

    Así es como fue.

    Y no haría nada para ponerlo en peligro.

    De pie, activa el comunicador, y su nido se ilumina con el súbito azul eléctrico de un holograma. La imagen brilla, pulsante, teñida con la misma estática e interferencia que protege el punto de origen de quien la llama.

    Se arrodilla ante la figura envuelta en la oscuridad, la capucha apenas oculta una cara envuelta firmemente en pesados vendajes negros, de la forma en que todos los cultistas del Sith Eterno ocultan sus rasgos.

    No sabe por qué. No le importa.

    Pero ella obedece.

    «¿Qué deseáis, mi Señor?», entona, repitiendo la letanía que resonó a través del tiempo como los gritos dentro de la máscara que sabía que tendría que volver a ponerse pronto.

    La figura que se cierne ante ella habla, y ella escucha, y se pregunta si esta será la última vez o si en algún momento cumplirán su promesa.

    Tal vez algún día pidan demasiado.


    La novela Shadow of the Sith se pondrá a la venta el 28 de junio de 2022 en los Estados Unidos. No podemos esperar a que nos llegue traducida.

    Que la lectura os acompañe.

    Fuente: Gizmodo.

  • Conociendo Star Wars: Coruscant

    Conociendo Star Wars: Coruscant

    Traducido por Edgard Pérez Carvajal

    Star Wars Inside Intel es una característica de StarWars.com donde Emily Shkoukani de Lucasfilm, cuyo trabajo es saber tanto como sea posible sobre una galaxia muy, muy lejana, explora hechos oscuros sobre la tradición y la continuidad de Star Wars. En esta entrega, Emily explora la ciudad-planeta de Coruscant…

    Coruscant, uno de los planetas más icónicos de la galaxia muy, muy lejana, apareció por primera vez en la ahora Leyendas (es decir, continuidad anterior) novela Star Wars: Heredero del Imperio, donde se estableció como la capital de la Nueva República. Luego, George Lucas incorporó el planeta a sus películas, y Coruscant hizo su debut en pantalla en la edición especial de 1997 de Star Wars: El Retorno del Jedi. En su breve escena, la ciudad-planeta bulle de celebración tras enterarse de la muerte del Emperador Palpatine. Sin embargo, en Star Wars: La Amenaza Fantasma de 1999, Coruscant juega un papel mucho más importante. En la primera precuela de Star Wars, Coruscant es una joya deslumbrante en una galaxia rústica. Pero el entorno rico y próspero del planeta se reduce a su afortunada ubicación en la galaxia.

    La galaxia de Star Wars se divide en regiones, la más interna se llama Núcleo Profundo y la más externa se llama Borde Exterior. Cuanto más cerca del Núcleo Profundo, más próspero puede ser un planeta debido a su proximidad a otros mundos prósperos y rutas hiperespaciales vitales (lo que permite más viajes y comercio), y su seguridad frente a un gobierno galáctico.

    Coruscant existe dentro de la región de los Mundos del Núcleo, el espacio justo fuera del Núcleo Profundo, y es uno de los mundos más antiguos de la galaxia. Se encuentra en el nexo de al menos seis rutas hiperespaciales importantes y es vecino de algunos de los mundos más estimados, como Chandrila. Coruscant fue uno de los primeros planetas en unirse en una alianza de beneficio mutuo (junto con Alderaan, Duro y Corellia), lo que impulsó el establecimiento de la base original de la República. Desde entonces ha sido el mundo capital de los gobiernos galácticos a lo largo de la mayor parte de la historia, incluida la República y el Imperio. Como tal, Coruscant es un epicentro no solo del gobierno, sino también de la economía, la tecnología, la educación y más.

    El planeta de Coruscant está totalmente cubierto de paisaje urbano. También conocida como una ecumenópolis, la ciudad de todo el planeta de Coruscant tiene unos 5000 niveles y es el hogar de billones de personas, y actúa como una capital cosmopolita. Así como la ubicación de Coruscant en la galaxia es fundamental para su prosperidad, lo mismo se aplica en qué nivel vive una persona. Los niveles más bajos de Coruscant son conocidos por su sórdido inframundo que logra prosperar debajo de la capital de la galaxia. Mientras tanto, la población más rica puede permitirse penthouses con vista a la colosal ciudad. Xylan Graf era lo suficientemente rico para poseer un edificio completo durante la era de la Alta República.

    Además de los niveles, el planeta también cuenta con muchos distritos como el distrito de Uscru, que alberga la Ópera de las Galaxias, el teatro donde el canciller Palpatine se enfrenta a Anakin Skywalker por espiarlo. Debajo de Uscru está el distrito de entretenimiento y su animada vida nocturna. Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker rastrean a Zam Wesell hasta el Club Outlander en este distrito. Y Dex’s Diner se puede encontrar en el distrito de comercio colectivo, también conocido como CoCo Town.

    Uno de los distritos más extensos de Coruscant es el Distrito Federal, donde operaría el gobierno galáctico, y el edificio más prominente en esa región es el Edificio del Senado Galáctico. Durante la era de la República, las cámaras del Senado tenían más de mil delegaciones de mundos de toda la galaxia. Conocido coloquialmente como el «Núcleo de Coruscant», otros puntos de interés en este distrito fueron el apartamento de Padmé Amidala, el Edificio de Oficinas del Senado (más tarde conocido como el Edificio Ejecutivo Imperial) y, más notablemente, el Templo Jedi.

    En la antigüedad, los Sith erigieron un santuario en Coruscant durante sus años más prósperos. Más tarde sería reemplazado por el Templo Jedi, que permaneció miles de años antes de la extinción de la Orden Jedi. Posteriormente, el templo fue reconvertido como Palacio Imperial del Emperador y se convirtió en el punto focal del Distrito Federal.

    Los últimos restos de lo que pudo haber sido Coruscant antes de expandirse a una ciudad de todo el planeta se pueden encontrar en Monument Plaza. Rodeado de tiendas y restaurantes, se encuentra el único pico montañoso descubierto del planeta donde los ciudadanos pueden visitarlo y tocarlo. La montaña, Umate, tiene el pico más alto de la cordillera de Manari, montañas que se han tragado la ciudad. Es en esta misma plaza donde estalla un motín en la aparición de Coruscant en El Retorno del Jedi.

    Desde la política hasta el crimen organizado y la caída de los Jedi, Coruscant lo ha visto todo, y no hay lugar como este en toda la galaxia.

    ¿Aprendiste algo nuevo sobre Coruscant? ¡Vuelve cada dos semanas para aprender algo nuevo sobre la galaxia de Star Wars!

    Fuente: StarWars.com

  • Traducción del primer extracto de la novela Star Wars Brotherhood

    Traducción del primer extracto de la novela Star Wars Brotherhood

    Traducción por Alex Randir.

    StarWars.com nos ofrece un primer extracto exclusivo de la futura novela Star Wars: Brotherhood, escrita por Mike Chen.

    Sin más dilación, os dejamos con una traducción del mismo en el momento en que Obi-Wan se encuentra por primera vez con Asajj Ventress.

    ¡Que lo disfrutéis!

    «Esto es interesante», dijo la mujer. Se levantó, su túnica fluyendo hacia una postura descansada, y presentó el dispositivo ante los Neimoidianos que estaban allí reunidos. «Nunca había visto un recubrimiento tan elaborado en un dispositivo de escaneo».

    «Está personalizado. Un regalo de un amigo. Considéralo», dijo Obi-Wan, «un poco como un amuleto de buena suerte».

    Apretó un dedo contra la parte inferior donde se unía la caja de aleación antes de volver a Obi-Wan, sosteniéndolo mientras se encontraban cara a cara. «Es muy bonito. No sabía que los Jedi se preocupaban de cosas tan extravagantes».

    «Tiene valor sentimental».

    «Un Jedi sentimental». La mujer sonrió, las duras líneas de su cara tatuada doblándose de formas poco naturales. «Creo que seremos amigos».

    «Quizás puedas quedártelo cuando haya terminado con mi investigación».

    «Sería un accesorio precioso. Y mira, incluso es de mi color». Devolvió el dispositivo a su caja, y luego cerró la compuerta de la misma. «El Jedi está limpio», anunció, su larga túnica girando para revelar un atisbo de piel bajo ella mientras volvía sobre sus pasos.

    «Ven, emisario», dijo el Ministro Eyam. «Deseamos enviar tus pertenencias a tus aposentos. Esta lanzadera» – gesticuló hacia un pequeño transporte que estaba en una plataforma conectada más pequeña, una probablemente usada para vehículos que viajaban de ciudad a ciudad – «nos llevará al área del desastre».

    Caminaron en silencio, aunque Obi-Wan se dio cuenta de que la mujer misteriosa mantenía paso a paso la cadencia de los suyos. «Lo lamento», dijo Obi-Wan, «no recuerdo tu nombre».

    «Ventress», dijo ella. «Asajj Ventress. Un placer conocer al fin a un Jedi. El Conde Dooku habla con gran estima sobre su Orden».


    Comenzaron con las formalidades – una visita básica por las oficinas del gobierno y los puntos de mayor interés de Zarra: una mezcla brillantemente iluminada de negocios y arte, desde las torres colgantes debajo del arco de piedra más grande de la capital hasta el Gran Teatro del Juzgado al aire libre donde se llevaban a cabo juicios y debates. El paisaje urbano parecía verdaderamente dorado desde el aire, diseños y arquitectura únicos de la cultura y distintos de cualquier otra cosa que Obi-Wan hubiera visto en sus viajes a través de la República – elegante y sofisticado de forma muy diferente a, por ejemplo, Naboo, sin dejar de aprovechar las maravillas naturales únicas del planeta, estructuras que sobresalían en direcciones simplemente imposibles en cualquier otro lugar. El recorrido en sí fue de corta duración, y pronto pasaron a través de la niebla ondulante de Cato Neimoidia, un largo descenso que reveló cuán altas eran las agujas rocosas de este mundo. Aunque había visto holos que mostraban la topografía del planeta, nada de eso hizo justicia a la abrumadora circunferencia – no era de extrañar que tuvieran la capacidad de anclar ciudades enteras.

    «Es bastante majestuoso, ¿no le parece? ¿Había usted visto algo similar?», dijo Obi-Wan, una pregunta estratégica para incitar a que Ventress revelase algo más sobre sí misma.

    «En persona no».

    «Yo tampoco. He viajado a planetas con todos los tipos de rarezas ambientales, pero nunca similares a esta».

    Ella sacudió su cabeza con un suspiro, y luego se irguió. «Dejemos las cortesías. ¿Desea usted preguntarme algo, Kenobi?»

    Su manera directa de preguntar cogió por sorpresa la sensibilidad diplomática de Obi-Wan. Quizá era por el diseño, dado su comportamiento. «Intento ser educado». Obi-Wan se inclinó hacia adelante en su asiento. A su alrededor, los Neimoidianos permanecieron en silencio, aunque él estaba seguro de que escuchaban. «A menos que sienta que tiene algo que ocultar. ¿Algo…», dijo Obi-Wan, de repente toda esa experiencia discutiendo estratégicamente con Anakin resultaba fructífera, «…que le haga desconfiar?»

    La cabeza de Ventress se ladeó mientras mordía su labio inferior, un soplo divertido que surgió lo suficientemente alto como para que Obi-Wan lo escuchara. De hecho, los otros pasajeros quizá se lo habían perdido. «Si bien mi Maestro tiene un gran respeto por su Orden, también entiende que es la herramienta política de la República. Si recuerda», ella asintió con la cabeza, «esa es una de las razones por las que lo dejó».

    Se refirió a Dooku como «Maestro». ¿Había sido una representación intencional de la jerarquía dentro de la dirección separatista? ¿O un desliz que revelaba algo más?

    «Bien dicho».

    «Debido a ello, me ha enviado para supervisar su investigación e interacciones con los Neimoidianos -» Contuvo un suspiro, manteniéndolo como intentando burlarse de él. «- para asegurar que no existan pruebas de corrupción». Los ojos de ambos mantuvieron la mirada, un vistazo amenazante que parecía casi tan atrevido como una amenaza.

    Afortunadamente, Obi-Wan había tratado con cosas peores. Después de todo, había visto pasar a Anakin a través de unos años de adolescencia muy turbulentos. «Muy bien, pues», respondió él con una tensa calma, haciendo una pausa de la misma duración. Entonces su tono se retiró, volviendo a la voz habitual de diplomático como si simplemente estuviera hablando con otro político de Coruscant. «Espero con ansia trabajar con usted», añadió, alzando su mano para que la estrechase, «de buena fe».

    Miró a su mano extendido, luego de nuevo hacia arriba para leer la expresión de su cara. Él le respondía con una amable y educada sonrisa y esperaba sin hacer ningún otro movimiento, como una IA holográfica que esperase interacción antes de animarse de nuevo en una respuesta enlatada. «Lo mismo digo», contestó ella al fin, tomando su mano.


    El daño era peor de lo que Obi-Wan había esperado. Comenzaron con una vista aérea, haciendo círculos constantes mientras el inspector Neimoidiano explicaba la simulación del desastre que habían creado para intentar comprender cómo había caído toda la estructura: velocidad, ángulo, inclinación, cómo los fuegos de las explosiones iniciales se habían extendido a otras áreas, el modo en que esos fuegos habían, entonces, debilitado otras estructuras antes del impacto. Y aunque Ventress presentaba un frente frío e inmóvil, se dio cuenta de que el aire cambiaba a su alrededor cuando el inspector describió el modo en que los cuerpos salían volando de la estructura durante su caída en picado a la superficie del planeta – y, en términos muy pragmáticos, cuando había descrito el radio alrededor de la estructura en que los cuerpos habían sido recuperados hasta el momento.

    «¿Hay algún superviviente?»

    «Si. La suerte estaba de su lado. Nuestro equipo de análisis quiere discutir las circunstancias con ellos para ver si pueden identificar un patrón, algún tipo de parámetro de seguridad que podamos implementar en nuestra infraestructura». Miró hacia abajo, su piel verde volviéndose más cenicienta mientras se cerraban sus ojos. «Pero la mayoría renuncian a hablar sobre ello».

    «Mirad», dijo Ventress, interrumpiendo la discusión. «Detened a esa lanzadera».

    El vuelo se detuvo flotando en el aire. Ventress tomó un visor, y luego se plantó al lado de la cabina. «Ahí está», dijo. «Venga aquí, Kenobi».

    «¿Qué ocurre?» Ella le entregó el visor y señaló un ángulo fuera de la trayectoria de vuelo. Obi-Wan acercó el visor a sus ojos, el área objetivo ya resaltada en un cuadrado verde brillante dentro de la pantalla. El visor amplió el encuadre, su computadora interna interpolando los detalles sobre los daños tan rápido que Obi-Wan no pudo digerirlo todo. Pero la zona resaltada era suficiente. Eran claramente los restos de un puntal construido para asegurar la manzana de la ciudad entre las agujas, una explosión carbonizada que indica el centro de una explosión.

    «Los puntos de explosión», dijo, y como a propósito, cinco cajas verdes más se iluminaron, cada una destacando marcas de quemaduras claras. «¿Cuántos cuentas?»

    «Seis». Seis puntos de explosión, cada uno dispuesto con precisión con espaciado y ángulos exactos entre sí, probablemente calculados por computadora. La destrucción en el extremo destrozado del masivo puntal cubrió muchas de las mejores pruebas, pero Obi-Wan había visto lo suficiente en su momento – incluyendo sus pocas semanas alrededor de los clones – para comprender que Ventress tenía razón. Y aunque los cazarrecompensas, piratas o mercenarios pudieran hacer algo así, las probabilidades de eso parecían bajas, especialmente después del informe de Dex.

    «Seis puntos de explosión, distribuidos específicamente para maximizar el daño dada la carga en el puntal. Yo consideraría esta precisión militar. ¿No?»

    «Quizás», dijo Obi-Wan, con un ojo en Eyam, en la parte delantera de la nave. «Los droides también pueden ser precisos».

    «Pueden. Una observación muy astuta. Puedo ver por qué te llaman Maestro». Ella también se volvió hacia Eyam. «Y esto es solo un solo puntal. ¿Quién sabe lo que encontraremos en otros lugares?»

    Aunque una exhalación de frustración luchó por salir de su boca, Obi-Wan la atrapó y en su lugar ofreció el visor a Ventress en un gesto controlado. «Esto ciertamente requiere más investigación».

    «Sin duda.» Ella recogió el visor con un fuerte tirón de sus dedos.

    «Si no hay objeciones», dijo Eyam, «me gustaría aterrizar y mostrarles la destrucción a nivel de superficie».

    «Por favor, hágalo. Es imperativo que vea todo el alcance de la destrucción antes de comenzar mi investigación. Prometo que llegaré al fondo de esto». La silla del transbordador crujió cuando Obi-Wan se movió en su asiento para mirar directamente a Ventress. «Tal vez a través de la cooperación mutua podamos encontrar un terreno común entre nuestros gobiernos».

    «¿Cooperación?» Ventress se acomodó de nuevo en su silla, con las piernas y los brazos cruzados. La luz del exterior se reflejaba en los estrechos cuartos del transbordador, y Obi-Wan captó el destello de un reflejo metálico en su cadera antes de que ella ajustase su capa.

    «Ciertamente. Si puedes conquistarme».

    Fuente: StarWars.com