Corredor de la Tormenta (o Jinete de la Tormenta, aún desconocemos el título en español) nos muestra a Dee siendo cautiva de los Jedi pero determinada a obtener su venganza. Puedes leer la sinopsis oficial aquí abajo:
En este audio original nos zambullimos en el despiadado mundo de uno de los mayores enemigos de la Alta República: la inmisericorde Lourna Dee
La tormenta de los Nihil ha rugido a través de la galaxia, dejando caos y lamentos a su paso. Pocos de sus saqueadores son tan rapaces como la Jinete de la Tormenta Lourna Dee. Siempre va un paso por delante de la Orden Jedi y comanda una nave denominada igual que uno de los monstruos más mortales de la galaxia: la Lourna Dee. Pero nadie puede dejar atrás a los defensores de la Alta República por siempre.
Tras la derrota de su tripulación, Lourna cae en manos de los Jedi – pero no antes de ocultar su identidad, convirtiéndose en otra prisionera de los Nihil. Sus captores no comprenden la bestia a la cual han arrinconado. De la misma forma que todos los idiotas a los que ha enterrado, su primer error es dejarla con vida.
Lourna está decidida a hacer que los que la subestiman cometan su último error.
Encerrada en una nave correccional de la República, es arrastrada por la galaxia para reparar el daño que ella y sus compañeros Corredores de la Tormenta han infligido a la misma. Pero mientras Lourna planea su gloriosa huida, conforma alianzas que crecen peligrosamente en amistades. Fuera de los Nihil – separada de su infame nave, su terrorífico arsenal y su temido nombre – Lourna debe buscar su propio camino, pero… ¿la conducirá a su redención? ¿O emergerá como una amenaza más mortal que antes?
Quantxi, la luna de Ord Mantel, se convierte en el punto de central de todo lo que sucede en este número repleto de acción y con revelaciones impactantes. Todo cambiará para siempre después de las decisiones que van a tomar los protagonistas.
Guión: Daniel José Older
Dibujo: Harvey Tolibao, Pow Rodrix y Manuel Bracchi
Color: Rebecca Nalty
Título: Showdown on the Junk Moon
Editado: 16 Junio 2021
Idioma: Inglés
Editorial: IDW
Páginas: 32
Precio: 3.99 $
Historia (con spoilers)
La primera en llegar a Quantxi es Zeen, en busca de su amigo Krix. Pero éste, al verse sorprendido por un Vector abre fuego contra la nave derribando a la mikkian.
Mientras tanto, el resto de Junk Mavens se han organizado para contraatacar a los Nihil, a los que rápidamente se les unen el resto de los recién llegados padawans. Esto hace que Marchion Ro decida retirarse, y avisa de Krix de sus planes, que no duda en salir al encuentro de su nuevo aliado y dejar desasistida a Zeen.
El último grupo en llegar es el de los maestros Jedi, Sy, Bucks y Yoda, quienes se encuentran con el anciano Tromak, que se ofrece a guiarlos hacia donde está la acción, después de haber sido traicionado por los Nihil.
Finalmente los nativos de la luna-desguace consiguen su objetivo gracias a la ayuda de todos los Jedi y de un Savrip. Pero aun así Marchion Ro consigue escapar junto con Krix. Le ha cogido cariño al chico ya que le recuerda a él mismo y lo va a tomar bajo su tutela.
Nuestros héroes se reúnen sanos y salvos en el puesto de avanzada republicano de Ord Mantell, pero sin Yoda. El maestro se ha ido a una misión secreta con Tromak, que ha prometido revelarle en exclusiva la ubicación de la reliquia para que juntos puedan evitar que Marchion Ro se haga con ella.
Pero el Ojo de los Nihil va un paso por delante. Ha llegado antes a las ruinas de Kharvashark en Vrant Tarnum, y había dejado preparada una trampa para sus perseguidores…
Opinión
Daniel José Older va juntando las piezas de la trama y se empieza a entender mejor lo que quería Marchion, aunque ahora estamos deseando saber la historia de cómo consiguió la primera reliquia (¿será esta la historia que ha adelantado el escritor que veremos como precuela en el próximo número #6 de Star Wars Adventures?) y cuál es el uso que quiere darle a estos objetos. La parte de misterio parece que está muy bien resuelta. Además la emocional entre los dos amigos protagonistas también parece muy bien desarrollada. La parte que no acaba de resultar consistente es el encariñamiento de Marchion por Krix… veremos si más adelante entendemos mejor esta manera de actuar del Ojo de los Nihil ya que a veces no parece el personaje frío, calculador, solitario y sin grupo de Nihil propio que descubrimos en Luz de los Jedi.
En el apartado del dibujo tenemos por primera vez en esta serie a tres artistas listados. Ya sabíamos que anteriormente Pow Rodrix había hecho algunas páginas para la serie (algunas veces acreditado y otras no), pero en esta se incluye a Manuel Bracchi. El italiano es la segunda vez que dibuja para la saga, ya que se estrenó con un Tales from Wild Space en el Star Wars Adventures #24 (volumen 1). Se nota el cambio de estilo de unas páginas a otras, pero no molesta ya que no es abismal y dado que el color es homogéneo se disimula mucho más.
Rebecca Nalty ha compartido en su cuenta de Twitter estas viñetas de su trabajo, sin los bocadillos, y donde podemos admirar mejor las fantásticas ilustraciones. Aunque también vamos a decir que a veces sería de agradecer que no colorease por zonas simplemente con variaciones cromáticas. Lo podemos apreciar sobre todo con los Nihil, donde no se diferencian colores en las distintas partes de su atuendo. Entendemos que es para dar la sensación de que son una masa indistinguible, pero ya que el dibujante se ha esforzado en poner tantos detalles, es una pena que se diluyan por culpa de un color homogéneo.
Curiosidades
El Savrip es una criatura que conocemos desde Una nueva esperanza, ya que es una de las piezas del Dejarik. En el nuevo canon ha tenido ya otra aparición como ser vivo en Star Wars #10, aunque muy en segundo plano.
La segunda reliquia que encuentra Marchion en Vrant Tarnum sería la compañera a la que descubrió Yoda en el Eléctrica Mirada en el número 2 de la serie.
Y la gran revelación es que vemos por primera vez la cara de Marchion Ro. Resulta interesante ver que en Luz de los Jedi es descrito con un tono de piel grisáceo aunque aquí parezca tener un aspecto azulado que nos recuerda a un chiss, la especie de Thrawn.
Conclusión
Se cierra el primer arco de la serie con una historia que ha sido bastante convulsa y con muchos giros. Veremos qué nos trae la parte dos, que nos mete en la segunda ola de la primera fase de La Alta República, de la que ya sabemos que todo girará en torno a la Feria de la República. Además parece que van a tomar protagonismo Qort y Farzala.
En la vista previa exclusiva de StarWars.com del cómic Star Wars The High Republic Adventures #5 de la editorial IDW Publishing, los Maestros Jedi Yoda, Buckets of Blood y Kantam Sy se dirigen a la luna basura de Quantxi para ayudar a sus padawans. Pero una vez más, los Nihil los están esperando; mientras tanto, Zeen busca a su amiga Krix, solo para encontrar una bienvenida menos que cálida…
The High Republic Adventures #5 del escritor Daniel José Older y los artistas Harvey Tolibao, Pow Rodrix y Manuel Bracchi, llega el 16 de junio y está disponible para pre-pedido ahora en Comixology y en tu tienda de cómics local.
Por fin podemos leer unas páginas de la novela escrita por Justina Ireland y que forma parte de la segunda ola de libros de La Alta República. Seguiremos los pasos de Vernestra Rwoh, a quien conocimos en Una Prueba de Valor y a la que hemos visto también en la serie de cómics de Marvel. En este extracto vemos como la joven Caballero Jedi tendrá una visión en medio del hiperespacio.
El zumbido del hiperimpulsor encendiéndose en la pequeña nave apartó a Vernestra de sus pensamientos, y se sorprendió al encontrar a Imri mirándola con preocupación. Vernestra frunció el ceño. «¿Sucede algo?» Sacudió la cabeza. «Es simplemente una sensación. Pero no sé qué es. No me hagas caso», dijo, recostándose en su silla y cerrando los ojos mientras su respiración se iba haciendo cada vez más profunda desde que empezó a meditar. O a echarse una siesta. Vernestra no estaba segura de cuál de las dos.
La nave dio varios golpes y traqueteos, y luego el azul del hiperespacio fluyó a través de las ventanas de la cabina. Vernestra bostezó una vez, luego dos, y lo siguiente que supo…
Estaba en el desierto, en un planeta que nunca había visto antes. Caminó hacia adelante en un estado de ensueño, todo a su alrededor era un poco confuso e irreal.
Oh, no, pensó, disparándose su alarma interna. Está ocurriendo otra vez.
Vernestra era lo suficientemente consciente del momento como para saber que estaba teniendo otra de sus visiones hiperespaciales, que no había tenido desde que se convirtió en una Caballero Jedi, pero era completamente incapaz de salir de la ensoñación. Se vio arrastrada, por lo que finalmente se relajó y dejó que la visión le mostrara lo que quería.
La arena roja del desierto dio paso a matorrales y un pequeño canal con un fino hilo de musgo azul que crecía denso en su parte más baja. Vernestra caminó a lo largo de la parte superior del risco hacia una pequeña ciudad que consistía en un puñado de edificios desvencijados. Al final del solitario camino que atravesaba la ciudad había un templo Jedi. La insignia de la Orden pintada en la fachada era lo único del entorno que Vernestra reconocía.
Hubo disparos de blásters y la gente chilló. Un grupo de canallas disparó indiscriminadamente contra los edificios, sin encontrar oposición.
“¡Por el Strike! ¡Por la Tempestad! ¡Por la Tormenta! » gritaron. Un Jedi de piel azul salió del templo, con su sable de luz encendido y listo para la batalla.
Alguien la estaba llamando.
Vernestra caminaba como un fantasma, alejándose de la batalla que se libraba en la calle e internándose en las sombras de una casa de huéspedes. Una familia de ugnaughts estaban acurrucados en una habitación en la parte de atrás, con los ojos puestos en algo que había sobre la mesa.
«¡Te dije que era una mala idea robarle a los Nihil!» le gritó la mujer al hombre. «Nos has sentenciado a muerte a todos».
“El viejo Jedi lo arreglará”, dijo el hombre, incluso mientras se estremecía con el sonido de cada disparo de bláster. Depositado sobre una bandeja encima de la mesa había un cubo. Parecía un holocrón, pero en el exterior tenía glifos que Vernestra no reconocía, garabatos y barras en tonos negros y plateados.
Tómalo. Encuéntrame. Tengo algo para ti, dijo una voz que Vernestra no reconoció y que definitivamente no era la suya.
En el sueño, Vernestra intentaba alcanzar el cubo, para descubrir los secretos que contenía, por tener la oportunidad de responder la llamada…
Imri Cantaros
«¡Vern! Oye, ¿estás despierta?»
Vernestra se irguió sobresaltada y parpadeó cuando los últimos retazos del sueño… ¿visión? se desvanecían. Imri estaba inclinado sobre ella y dio un paso atrás cuando Vernestra se enderezó.
«Yo… Debo haberme quedado dormida», dijo Vernestra, frotándose los ojos y con el corazón latiendo con fuerza por la mentira. «¿Estamos todavía en el hiperespacio?»
«No, acabamos de salir, y ahora nos dirigimos al siguiente punto de salto. ¿Estás bien?» preguntó Imri, ofreciéndole a Vernestra una mirada que contenía una docena de preguntas más.
«Estoy genial, todo bien». Odiaba la forma en la que era sacada de su cuerpo, la falta de control mientras era trasladada de una parte de la escena a la siguiente. Pero Vernestra todavía quería tomarse un tiempo para analizar lo que había visto, meditar sobre ello y analizarlo por partes como hace con cada problema. Antes, cuando todavía era una padawan, tener uno de sus ataques la dejaba sintiéndose asustada y conmocionada, como si de alguna manera estuviera haciendo un mal uso de la Fuerza.
Ahora Vernestra se preguntaba por qué estaba sucediendo de nuevo.
Las visiones no eran infrecuentes para quienes estaban profundamente conectados con la Fuerza, pero el vaticinio no era un regalo; más bien, muchos usuarios de la Fuerza, lo veían como una maldición que soportar. Vernestra no era propensa al vaticinio. Esos usuarios de la Fuerza generalmente eran descubiertos muy pronto, y ninguna de sus divagaciones mentales anteriores se había hecho realidad, por lo que la visión debe ser algo completamente diferente. ¿Alguien estaba tratando de acercarse a ella? ¿Estaba viendo cosas que estaban sucediendo en ese momento? Pero, ¿cómo y por qué ahora?
Imri, siempre sensible, fruncía el ceño mientras las dudas asaltaban a Vernestra. La miró preocupado y abrió la boca para hablar. Pero todo lo que estaba a punto de decir quedó cortado cuando la unidad de comunicaciones comenzó a pitar.
«¿Qué sucede?» Preguntó Vernestra, levantándose y alejándose por igual tanto de la preocupación de Imri como de la persistente extrañeza de la visión.
“Parece que el templo de Tiikae ha enviado una solicitud de ayuda. Informan de varios atacantes Nihil saqueando y amenazando a la población local».
«¿Cómo de lejos está?» Preguntó Imri, acercándose por detrás de Vernestra. Podía sentir las preguntas que él quería hacerle, pero por ahora lo dejaría para más adelante. Este no era el momento para reflexionar sobre sus habilidades incontrolables.
«No muy lejos», dijo Reath, frunciendo su pálida ceja por la preocupación. «Deberíamos ayudar».
«De acuerdo», dijo Cohmac. “Reath, actualiza nuestra ruta. Vern e Imri, ¿puedo comprometeros como superior para ahorrar tiempo? Por el mensaje, parece como si el ataque acabara de comenzar».
“Por supuesto, maestro Cohmac. Haremos lo que podamos. Vamos,» le dijo Vernestra a Imri. «Cuanto antes podamos detener a estos Nihil, mayores serán las posibilidades de que no haya demasiadas víctimas».
«Yo también iré», dijo Reath mientras terminaba de introducir el nuevo destino. Desabrochó el cinturón de seguridad de su asiento. «La nave sólo necesita un piloto para aterrizar».
«Una vez que estemos en el centro de la batalla, abriré la rampa de carga», dijo el Maestro Cohmac. «Parece que voy a sacar a dar una vuelta este elegante conjunto».
Vernestra asintió y los tres Jedi corrieron hacia la rampa de carga. Dejó a un lado lo extraño de su visión para ponerse con ella más tarde y centró toda su atención en la batalla que tenía por delante.
Era hora de recordarle a los Nihil que los Jedi no tolerarán su violencia.
Vernestra entregó comunicadores a Imri y Reath para que se los pusieran en las orejas antes de colocarse el suyo. Después de una rápida comprobación de las comunicaciones para asegurarse de que podía escuchar no solo a Imri y Reath, sino también al Maestro Cohmac, cogió su sable de luz y respiró hondo, centrándose en la Fuerza. Vernestra no estaba muy preocupada por Reath, sabía que era lo suficientemente capaz, pero se volvió hacia Imri.
«¿Crees que lo tienes controlado?» le preguntó. Imri era un luchador competente, pero aun así Vernestra tendía a preocuparse por él. Le preocupaba que cada batalla dejara más huella en Imri de la que debería. No era un cobarde, pero le faltaba el fuego de los Jedi como al maestro trandoshano Sskeer.
Imri sacó su sable de luz de la funda y se la pasó de una mano a otra, girando la empuñadura para flexibilizar su muñeca. «Vamos a hacernos cargo de esos Nihil».
Reath asintió y cambió de postura, pero no dijo nada.
La puerta del muelle de carga se abrió lentamente y todos miraron el paisaje bajo ellos. El maestro Cohmac mantuvo la nave a unos diez metros del suelo. Estaban sobre una ciudad en medio de un desierto. Las cubiertas se curvaban formando cúpulas pintadas de vivos colores, y debajo de ellos estaba la plaza del mercado con una fuente y varios combatientes. Llovían disparos de bláster desde las ventanas hacia abajo y volaban en horizontal desde las puertas, y en medio del caos, un Jedi solitario con los ropajes de templo color marfil rechazando disparos de bláster con su sable de luz verde brillante difuminado mientras se movía. Parecía estar luchando completamente solo.
El aroma caluroso y la arena bronceada hicieron que Vernestra parpadeara estúpidamente durante un largo momento. Conocía este lugar, aunque lo había visto desde un punto de vista diferente la última vez.
La ciudad era la que acababa de ver en su visión.
Out of the Shadows se publica en Estados Unidos el próximo 27 de Julio de 2021.
Os traemos la traducción exclusiva del segundo extracto de la novela de Daniel José Older, perteneciente a la segunda ola de material que está a punto de llegar como parte de la primera fase de La Alta República. Este sería el segundo adelanto si no tenemos en cuenta el que aparece al final del libro Un prueba de valor. Si queréis leer el anterior extracto lo tenéis disponible aquí.
Aunque la padawan Lula Talisola ha estudiado arropada por maestro Jedi Yoda, luchando a su lado contra su propia porción de tiranos, aún lidia con los principios Jedi. Con esta descripción nos introducen este extracto en la web de Star Wars. Carrera a Torre Crashpoint, la inminente nueva novela juvenil de la Alta República escrita por Daniel José Older tendrá a la padawan Lula, a su maestro Kantam Sy y a su amiga sensible a la fuerza Zeen viajando de vuelta al hogar de ésta última, Trimant IV, para saber más sobre el ataque Nihil que pudimos leer en el primer arco de los cómics The High Republic Adventures (tenéis reseñas de esos números #1 y #2). El libro sale en Estados Unidos el 29 de Junio.
El Maestro Jedi Kantam Sy caminaba de un lado a otro de la cubierta del Star Hopper mientras PZ1-3 se aproximaba cada vez más a Trymant IV. Sy era alto y delgado, con pómulos afilados y un impresionante moño. Parecía mayor de la edad que realmente tenía, y en parte era porque solía caminar sorprendentemente lento, como forma de meditación. Pero Lula había visto al Maestro Sy en acción, y ese comportamiento amable y relajado desaparecía en cuanto había vidas en juego.
Kantam Sy
El Star Hopper
Lula y Zeen se sentaron en sus puestos. Era extraño ser los dos únicos jóvenes en el Hopper. El puente normalmente estaba plagado de risas y parloteo, Farzala haciendo bromas y Qort explicando algo complicado mientras los demás chismorreaban o intercambiaban consejos. Pero todos los demás estaban luchando contra un ejército de criaturas de plantas carnívoras llamadas Drengir, y sólo quedaban Zeen y Lula.
Las estrellas brillaban en la oscuridad en el exterior de la cúpula transparente que cubría todo el nivel superior del Hopper. Lula y sus amigos a veces iban allí de madrugada con sus sacos de dormir y se acostaban boca arriba, viendo pasar la galaxia.
“Atentos, atentos”, dijo el Maestro Sy, ya preparado para la acción. «Aterrizaremos en un momento. La última vez que estuvimos aquí las cosas fueron muy diferentes, por supuesto. Tuvimos algunos enfrentamientos… ”
«Casi mueren un montón de ciudadanos», agregó Lula amablemente.
«¡E hice un nueva amiga!» Dijo Sy, mostrando una triunfal sonrisa a Zeen. “Ahora estamos aquí por una razón muy específica, y es para seguir una pista de la Jedi Vernestra Rwoh. Dejo que ella os cuente».
Una pequeña imagen azul de una chica, no mucho mayor que Lula, apareció parpadeando en el holograma. ¿Esa era Vernestra Rwoh? Tenía un rostro esbelto y amable y el cabello largo y liso. Llevaba el ropaje tradicional del templo, sencillo y ornamentado, y estaba de pie con la espalda muy erguida. Pero, ¿cómo podía ser tan joven? Un punzante emoción se despertó dentro de Lula, y trató de apaciguarla. Envidia. Ciertamente una sensación muy poco típica de un Jedi. Arrugó la nariz por el esfuerzo de controlar sus emociones.
Desde que tenía memoria, Lula Talisola había estado decidida a ser la Jedi más grande de todos los tiempos. Sabía que esta ambición no era propia de un Jedi, esta tampoco, pero supuso que iba a tener tiempo para conseguir mantenerla bajo control entre todos sus otros entrenamientos. Y de todos modos, si entrenaba lo suficiente y sobresalía en todas las habilidades posibles, no tendría que preocuparse por convertirse en la mejor ¡Sería la mejor!
Así que estudió, entrenó y meditó, al menos, el doble que todos los demás padawans que conocía. Se mantuvo en la primera posición de su clan. Supuso que iba por el buen camino, por regla general. Aunque conocer a Zeen, ver lo que podía hacer con la Fuerza, incluso sin entrenamiento, sí que había embajonado a Lula al principio. Pero Zeen se había convertido rápidamente en una de sus mejores amigas, y Lula descubrió que no debía preocuparse pensando en la asombrosa Jedi en la que Zeen podría haberse convertido, si se hubiera criado en la Orden Jedi en lugar de haber estado ocultando su sensibilidad a la Fuerza. No cuando se estaban divirtiendo tanto juntas.
¡Pero Vernestra ya se había convertido en una auténtica Caballero Jedi y era muy joven!¿Quién era esta chica?
Un fuerte empujón de Zeen sacó a Lula de su maraña de aturullamiento mental.
«¡Ay! ¿Qué?» Susurró.
«Lo estás haciendo otra vez», le respondió Zeen.
«¿Haciendo qué?»
«¡Pensar demasiado en algo y no prestar atención a lo que sucede a tu alrededor!»
Lula estaba muy molesta porque su amiga tenía razón. «¿Cómo lo sabes?»
«Estás rechinando los dientes».
«Y así», explicaba Vernestra, «examiné más a fondo los archivos del desastre de Trymant IV y descubrí la historia de vuestro grupo y Zeen Mrala». Asintió con la cabeza hacia Zeen, quien le respondió con un tímido saludo. “Los asaltantes Nihil con los que entraste en contacto podrían tener algo que ver con los que me enfrenté en Wevo. Por lo que tengo entendido, su ataque a Trymant IV no siguió sus habituales patrones de asalto».
Zeen Mrala y Krix Kamerat en Trimant IV
Pasaron unos instantes incómodos; la joven Jedi miraba directamente a Zeen. Lula se dio cuenta de que estaba esperando a que Zeen dijera algo. Pero los zarcillos de la cabeza de Zeen apuntaban directamente hacia abajo, se habían tensado y su ceño estaba fruncido. Todo el lío con Krix y todo lo que había sucedido desde entonces era demasiado como para profundizar en ello, especialmente con una Jedi desconocida y a través de un holograma parpadeante.
«¿Es, eh, cierto», dijo Vernestra, con una voz repentinamente suave e insegura, «que uno de tus amigos más cercanos se escapó con los asaltantes enmascarados?»
Zeen asintió, con la cara completamente enfurruñada.
«Creemos que el anciano que los Nihil rescataron de la Emergencia en Trymant IV…»
«Anciano Tromak», dijo Zeen.
«Sí.» Vernestra parecía solemne. “Creemos que podría haber tenido algún tipo de conocimiento ancestral que los Nihil andaban buscando… El maestro Yoda fue a investigarlo, creemos…»
«¿Todavía no sabéis nada de él?» Preguntó Lula, tratando de no parecer demasiado preocupada. Lula pensaba que el Maestro Yoda era el mejor Jedi que había conocido la galaxia, y había estado con ella y los otros padawans durante la mayoría de sus aventuras en el Star Hopper. Nada había sido lo mismo sin él alrededor, pero siempre había creído que volvería.
«Nada», dijo Vernestra. «Pero mientras tanto debemos seguir investigando». Se volvió hacia el Maestro Sy y asintió respetuosamente. “Esperamos que tú y tus padawans podáis investigar por nosotros, maestro Sy. Y con la ayuda de Zeen, tal vez podáis obtener algunas respuestas de los ancianos que no se llevaron los Nihil».
«Lo haremos lo mejor que podamos», dijo el Maestro Sy. «¿Verdad, Zeen?»
«Sí, Maestro Sy.»
“Estoy seguro de que ya sabeis”, dijo Vernestra, “que estos asaltantes son despiadados, impredecibles y extremadamente peligrosos. No creemos que quede ninguno aún en el sistema Trymant, aunque eso no significa que no puedan volver».
“Lo sabemos,” dijo el Maestro Sy, quizás con un toque de orgullo en su voz. «Mis padawans ya se han enfrentado a ellos varias veces».
«Entrando en el sistema Trymant», anunció PZ1-3 desde el asiento del piloto.
Vernestra asintió con la cabeza hacia Sy, luego se volvió hacia Lula y Zeen. «Que la Fuerza os acompañe a todos». Y desapareció.
«Oh, queridos», dijo PZ1-3, y todos lo miraron. El droide se giró en su asiento y fijó sus brillantes ojos en Zeen. «Escuchamos informes de que el desastre había causado graves daños a la ecología del planeta, pero no teníamos idea del alcance de ese asalto».
«¿Qué?» Gritó Zeen, corriendo hacia la ventana frontal. Jadeó, con una mano en el hombro de PZ1-3.
Lula estaba justo detrás de ella. Trymant IV había sido un planeta de bosques frondosos, con sus ciudades encajadas entre árboles altísimos y lagos gigantescos; redes enteras de ríos se habían extendido a lo largo de la superficie, brillantes venas azules que se podían ver desde varios kilómetros de altura.
Ahora no parecía nada más que un polvoriento desierto rojo.
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En el nuevo número de la serie escrita por Daniel José Older disfrutaremos de una batalla galáctica y un nuevo choque contra los Nihil. Te contamos todos los detalles del cuarto número de la serie editada por IDW.
Guión: Daniel José Older
Dibujo: Harvey Tolibao
Color: Rebecca Nalty
Editado: 5 Mayo 2021
Idioma: Inglés
Editorial: IDW
Páginas: 32
Precio: 3.99 $
Historia (con spoilers)
Los Nihil despliegan un primer cebo para conseguir que los Jedi salgan de su puesto en Ord Mantel.
Mientras tanto en Quantxi, una luna-desguace de Ord Mantell, Marchion Ro pone a prueba a Krix encargándole asesinar a una de las Junk Mavens que han aparecido, que aunque declara no querer participar en el conflicto, cuando se ve en peligro huye hasta la torre de comunicaciones para dar la alarma.
Los Jedi mas experimentados se encargan de la pequeña flota de Nihil que han encontrado mientras que a los padawans los dejan en tierra. Pero Zeen ha tomado una decisión, seguramente tras escuchar el mensaje de su amigo Krix, quien le ofrece hacer las paces y que los dos se olviden de todo este lío, y se ha ido por su cuenta. Cuando el resto de sus nuevos amigos se enteran de lo que ha hecho la mikkian deciden salir en su búsqueda.
En el espacio, los maestros Jedi, tras acabar con los Nihil, captan una señal de ayuda desde la Luna-desguace, y deciden responderla. Aunque no sabemos si ya será demasiado tarde, parece que todos los protagonistas se encaminan hacia Quantxi…
Opinión
En el apartado argumental este número parece que avanza poco, y por el momento, he tenido la sensación de que la trama no quedaba clara. Me explico. En el número anterior ya sabíamos que los Nihil iban a tenderle una trampa a los Jedi usando como cebo a Krix. Pero en este número vemos al amigo de Zeen enviarle un mensaje que parecería de reconciliación, en un momento en el que se siente perdido. Pero, ¿es este el plan original? ¿La prueba que le pone Marchion Ro de manera aparentemente casual estaba premeditada? Tendremos que esperar al siguiente número para verlo.
Con respeto al trabajo de dibujo, en este número llaman la atención varias viñetas muy divertidas y espectaculares, como pueden ser la de todos los padawans apiñados en un Vector o la pequeña batalla entre los Jedi y los Nihil. El trabajo de Tolibao sigue siendo espectacular por la cantidad de detalle que aporta en cada rincón. Si queremos destacar un aspecto a mejorar sería la continuidad de los rostros, es decir, muchas veces hay mucha diferencia entre las caras de un personaje de una viñeta a otra, parece que la referencia no es común. Pero es un detalle menor.
Esta vez no hemos encontrado páginas sin los bocadillos o en blanco y negro, para poder apreciar mejor el trabajo de los artistas, pero se puede ver algo en un pequeño vídeo que publicó Daniel en su twitter.
Destacar de todas maneras el trabajo de Rebecca con el color ya que establece dos gamas cromáticas muy predominantes para que sepamos cuando estamos en los dominios del lado luminoso (predominio de todos azules) y en los del lado oscuro (predominio de los tonos rojizos).
Curiosidades
Como apuntaba el propio Older en su twitter, Chuck Wending, en su trilogía de Consecuencias, fue el primero que habló de Quantxi, la Luna-Desguace de Ord Mantell. El extracto que podéis ver en la imagen es de la novela Deuda de Vida.
En el Archivo de Datos Galáctico de este mes podemos echarle un vistazo más de cerca a los sables de los protagonistas. Una preciosa ilustración que nos ayuda a entender mejor el funcionamiento de estas armas y a identificar el sable con cada uno de sus dueños.
Conclusión
Parece que tendremos un nuevo cara a cara con Marchion Ro en Quantxi, ¿qué sucederá entre Krix y Zeen? Parece que esta vez, suceda lo que suceda, tendrá que ser definitivo.
Traducción por Mariana Paola Corrección por Mario Tormo
Os traemos esta traducción exclusiva del nuevo extracto de la nueva novela de La Alta República que pertenece a la segunda oleada de la primera fase de este nuevo proyecto. El libro sigue los pasos del padawan Ram Jomaram el día de una mega celebración en el planeta Valo. Allí descubre que el sistema de una de las torres de comunicación ha sido saboteado. Junto a su droide V-18 y su amiga Lula Talisola tendrán que afrontar nuevos peligros.
«¡Me divertí mucho escribiendo Race To Crashpoint Tower !» Comenta Older. “Como manda la tradición en Star Wars, esta es una aventura trepidante y llena de peligros que también obliga a sus personajes a confrontar realidades difíciles sobre cómo la galaxia está cambiando a su alrededor. Nos encontramos con Lula Talisola y Ram Jomaram involucrándose en los conflictos más grandes de su época, y haciendo todo lo posible por ayudar a salvar vidas y mantener a raya la destrucción que los invade. Espero que los jóvenes aprendan de esta novela que hay muchas formas de cambiar el mundo para mejor, y que ese viaje siempre comienza con un pequeño paso».
Aquí os dejamos el extracto de la nueva novela del gran Daniel José Older quien nos viene deslumbrando con sus cómic Star Wars: The High Republic Adventures.
Ram sólo había usado su sable láser en sesiones de entrenamiento.
Había soñado sobre ello, claro. Todos los padawan lo habían hecho. Pero esos sueños siempre le habían parecido fantasías lejanas, cuentos de un mundo que ya no existía, cuando las grandes guerras entre los Jedi y los Sith hacían estragos y el peligro acechaba en cada esquina. Hoy en día, es más probable que necesite su sable para luchar contra algún animal salvaje que contra cualquier ser malvado. Al menos, eso es lo que siempre había pensado.
Pero…
El viento le golpeó la cara mientras V-18 gemía y el motor del speeder los elevaba cada vez más por encima de los árboles con dirección hacia tres puntos que se alzaban hacia el cielo. Tres que ya habían realizado algún que otro disparo y, probablemente, algún tipo de sabotaje en la torre de comunicaciones. Ram sostuvo el manillar con una mano y cogió su sable láser con la otra. Le temblaban los dedos cuando rodeó la empuñadura y la sacó de su funda.
«Calma tu mente, y el sable se moverá como parte de ti», decía siempre el maestro Kunpar en las sesiones de entrenamiento.
Ja. Es fácil decirlo no estás surcando el aire para enfrentarte a un enemigo desconocido sin ningún tipo de apoyo. Pero de eso se trataba, ¿no? Una mente tranquila era una mente tranquila, ya fuera en la sala de entrenamiento o en la batalla. Respiró profundamente, buscó el vibrante temblor de la Fuerza que lo recorría y encendió su Sable.
¡FFFZZzzzzhhhhwwooosssSHHHHH! Sonaba el sable de luz de Ram mientras un brillante resplandor amarillo iluminaba el crepúsculo. Y apenas un instante después. Por encima de ellos, una de las siluetas le gritó a otra, y entonces una explosión sacudió el cielo.
«¡Aproximándose!» Advirtió V-18. Ram viró hacia un lado justo cuando la explosión de luz pasaba chisporroteando, luego puso los propulsores al límite. Quien le había disparado se había visto obligado a reducir la velocidad para cambiar de rumbo. Esta era la oportunidad de Ram. Se estabilizó en el asiento y extendió la mano libre, deseando que el speeder de delante redujera la velocidad.
La silueta a bordo seguía de espaldas. Parecía una Togruta hembra alta, ataviada con una máscara antigás y con diferentes clases de armadura por todo el cuerpo.
Ram sintió que la Fuerza fluía a través de él, más allá de él, y sonrió levemente cuando conectó con el motor que rugía en el speeder de alante. Se imaginó la Fuerza deslizándose dentro del chasis de metal, fluyendo a través de los engranajes y tubos, indagando en el agitado corazón de la máquina. Cerró el puño. El zumbido se entrecortó, chisporroteó y luego se detuvo por completo.
¡Sí!
El speeder se había bloqueado; en unos segundos se desplomaría. Ram volvió a agarrar el manillar con una mano, con el sable aún extendido en la otra, y aceleró el motor.
«Uh, ¿Maestro Ram?» murmuró V-18.
La Togruta enmascarada se giró y lanzó algo redondo: una especie de cápsula del tamaño de un casco. Ram vio cómo caía en picado hacia el suelo y aterrizaba en algún lugar cerca de la base de la torre con un pequeño sonido metálico. Entonces volvió la vista justo a tiempo para ver a la mujer sacar una pistola de la funda de su bota y apuntarle a él.
«¡Maestro Ram!» gritó V-18. Ram giró con fuerza hacia un lado mientras el speeder de la mujer empezaba a caer. Blandió su sable láser describiendo un fiero arco, rechazando uno de los disparos de blaster y enviándolo al espacio mientras que dos más pasaban de largo a toda velocidad y un cuarto impactaba contra la cubierta del motor causando un golpe gaseoso. V-18 gritó.
«¡Agárrate!» gritó Ram, aunque era el único que realmente necesitaba agarrarse a algo. El disparo les había sacudido hacia un lado, y el motor echaba humo pero no estaba totalmente roto.
El súbito rugido del speeder de la Togruta impregnó el aire. Al parecer su sabotaje sólo había sido una solución temporal. Ram levantó la vista justo cuando ella le disparaba tres vecesmás. Rechazó los dos primeros con su sable, y el tercero falló su objetivo, pero para entonces ya se había esfumado a toda velocidad. Apareció por encima de ellos una nave estelar. Los otros dos asaltantes ya debían haber subido. La nave no se parecía a ninguna que Ram hubiera visto antes: una nave de combate de algún tipo, por su tamaño, con una larga cabina y un anillo oxidado y desgastado abrazando la parte central. La rampa de embarque se desplegó, revelando unas enormes fauces en las que la Togruta se introdujo con facilidad, como si fuera engullida por una bestia espacial.
La nave soltó una ráfaga de disparos hacia Ram, aunque ninguno llegó a alcanzarle, para luego virar y alejarse.
Ram entornó los ojos para seguirla con la mirada. Algo parecía extraño en aquel anillo que la rodeaba. Casi parecía un… de repente, el propio anillo en sí pareció incendiarse cuando los propulsores se activaron a través de él. Y luego, con una serie de estallidos, la nave desapareció por completo, dejando solo un rastro de humo de motor que se desvanecía a su paso.
«Vaya», dijo Ram, levantando sus gafas y parpadeando hacia el cielo vacío donde antes había estado la nave. Se estaban hundiendo lentamente hacia el bosque mientras el humo se elevaba constantemente desde el motor alcanzado. V-18 murmuró algo en un idioma que Ram se alegró de no entender.
«¿Has visto eso, V-18?»
«¿Viste cómo casi nos asesina un grupo de piratas espaciales? Sí. Sí, lo vi. Con un asiento de primera fila, de hecho».
«No», dijo Ram. «Bueno, sí. Eso también. Pero, ¿has visto que esa nave acaba de hacer el salto al hiperespacio estando aún en la atmósfera?»
“Mm, supongo. Estaba ocupado tratando de no ser reducido a un amasijo de piezas».
Ram sabía dos cosas con seguridad:
Una, que era raro que una nave tan pequeña y deslabazada pudiera dar el salto al hiperespacio.
Dos, aunque pudiera, nadie en su sano juicio sería tan imprudente como para hacer el salto desde la atmósfera de un planeta, arriesgándose a una destrucción casi segura.
Y esas dos cosas se sumaban a un tercer hecho indiscutible.
Lo que más temía toda la República, lo que los Jedi y las fuerzas de seguridad locales habían pasado meses esperando evitar, estaba ocurriendo: los Nihil habían llegado a Valo.
Hoy os dejamos la reseña de La Alta República #4. Antes de pasar a esta nueva aventura haremos un repaso del número anterior. Espero que lo disfruten. ¿Vamos?…
Resumen
Todo comienza con una nave abandonada, una incursión Nihil y la respuesta de un grupo de Jedi a esta situación. En Sedri Minor mientras Avar y Sskeer trataban de calmar a un desorientado Terec. Keeve toma la decisión de investigar la desaparición de Ceret y un pequeño niño local. Termina encontrando a ambos en manos de un Drengir.
Al saber que la padawan se había marchado, Avar decide buscarla y Terec queda a cargo del maestro Sskeer. Pero algo extraño sucede y el trandoshano termina infectado con unas esporas extrañas proveniente del padawan a su cuidado.
En tanto, Keeve debe enfrenta cara a cara a la enorme planta carnívora y Avar hace su aparición cortando a la criatura en dos. Entonces cuando creen que estarán a salvo, este se duplica y un Sskeer infectado cambia de bando para atrapar a sus compañeras Jedi que ahora cuelgan a sus pies.
Star Wars: La Alta República #4
Editorial Marvel
32 páginas
$ 3.99
Escrito por Cavan Scott
Arte de Ario Anindito
Entintador: Mark Morales
Colorista: Annalisa Leoni
7 de abril
Portada: Phil Noto
Historia:
Atrapada junto a quienes vinieron a rescatar y la Marshall del Starlight Beacon Avar Kriss, Keeve reflexiona sobre su maestro. La escena nos lleva seis años antes a Kirima, dónde Sskeer instruye a su padawan en el arte de caer y aterrizar como un verdadero Jedi. Ella no se siente segura de estar preparada para esto, pero él la anima a dar un salto de fé.
«La fuerza está contigo Keeve»
El maestro Sskeer alienta a su padawan a saltar
Mientras descendia la confianza también, perdiendo así el control de la acción. Y cuando estaba por convertirse en uno con la fuerza, su maestro interviene evitando la catástrofe. Trennis se disculpa, pero Sskeer le explica que«No hay atajos en el camino de la fuerza»… Para finalmente alentarla a intentarlo otra vez.
Volviendo a los hechos actuales…
Mientras colgaba de las extrañas ramas de los carnívoros sensibles llamados Drengir, Avar Kriss confrontaba a Sskeer quien permanecía parado a su lado con el sable de luz en su mano. El repetía que debían alimentarse, pero parecía que no era un mensaje del maestro. En ese momento Avar le dice que la gente estaba desapareciendo, gente que había jurado proteger antes de dejarse corromper. Seguramente con la intención de recordarle quien era, pero aún así no parecía reaccionar.
En ese instante Kriss descubre que Sskeer se había separado de la fuerza y por eso no podía escuchar su canción. Quizás también por esa razón no podía conectarse con él para ayudarle a volver a la luz.
«Avar Kriss, siempre tan convencida de que la galaxia baila a tú ritmo. Dices que quieres entender, dices que quieres saber. Entonces por una vez debes escuchar la verdad. Escucha el canto del Drengir.»
Entonces la historia fue relatada, los Drengir habían cosechado por toda la galaxia. Otros vieron su poder y se unieron a la cosecha, para mayor beneficio de ambos, pero fueron traicionados. Atraparon a la primera de ellos dentro de sus tótems para obligarla a dormir. Mientras la progenitora dormía, ellos dormían bajo la tierra, hasta que los viajeros la encontraron. Despertándola de su profundo sueño. Y despertándonos a todos.
Mientras tanto en el Faro Starlight…
Vernestra, Imri, Maru y Lahru descubren en la autopsia del Hutt asesinado que las heridas no eran provocadas por los Nihil, tampoco por envenenamiento con nagnol, estaba infectado. Las venas del muerto estaba atravesadas por un complejo sistema de raíces. Y de pronto, algo se movía dentro de él, desgarrando todo, para salir e invadir el lugar, atacando a quienes estaban a su alrededor. Las medidas de cuarentena iban a ser puestas a prueba en este instante.
De vuelta en las profundidades de Sedri Minor…
Keeve Trennis, no podía aceptar perder a su maestro, entonces apeló a tocar su corazón.«No hay atajo en el camino de la luz, ¿recuerdas? eso es lo que me enseñaste, es lo que todavía creo. Porque sigo creyendo en tí.»…
Y cuando todo parecía perdido, Sskeer, el gran maestro, el estratega, cortó el dominio de los Drengir y volvió a ser él. Todo había sido un arriesgado plan, para entender la verdadera naturaleza de los Drengir y comprender sus puntos débiles.
Y cuando el maestro Sskeer quiso revelar lo que le había sucedido estás últimas semanas, Avar corto el momento y les dijo que eso debería esperar porque aún tenía al pequeño amigo que Keeve había hecho en este planeta. Debían rescatarlo.
Ya de vuelta en el pueblo después de confrontar a los Drengir, los Jedi se encuentra con una escena inesperada, Kal Sulman el líder autoproclamado del lugar, estaba atacando al padre del pequeño fallecido en manos de los drengir. Entonces Sskeer, se encarga de la situación e intenta persuadirlo para que le diga si sabía sobre las criaturas que acababan de enfrentar. Entonces el comunicador de Avar suena y Maru le comenta que estaba siendo atacados.
Pero los problemas no terminan ahí. El poderoso Cártel de los hutt venían a invadir el planeta. Ahora los Jedi tenían un nuevo problema que enfrentar y la situación cada vez era más compleja. …¿Cómo saldrán de este enredo? ¿Podrán confrontar a dos nuevos enemigos y volver al faro Starlight para ayudar a los demás? ¿Cuán peligrosa será la infección drengir que se ha instalado en el Starlight? Tendremos que esperar hasta el próximo capítulo.
Curiosidades:
La Conexión: Después de la batalla de Kur, Sskeer, no solo perdió su brazo, sino también su buena amiga Jora Malli. Desde ese entonces no fue el mismo. El dejarse infectar por los drengir hizo que obtuviera un nuevo brazo permanente, el cual representa un vínculo mucho más profundo entre Sskeer y estos.
Algo sorprendente: Los drengir tienen la capacidad de manipular a los infectados mentalmente, haciendo que ellos actúen a su voluntad. Sskeer permitió que estos sé apoderaran de sí mismo para adquirir una mayor comprensión de lo que hace funcionar a estos seres. Gracias a su valor, los Jedi ahora estarán armados con el conocimiento de las debilidades de los drengir. Y seguramente la información obtenida ayudará ahuyentar con mayor facilidad a las plantas carnívoras.
Pero el actuar inestable del maestro Sskeer parece que podría indicar que la conexión entre ambos es recíproca. No siempre puede controlarlos. A demás la conexión parece ser muy dolorosa para el infectado y la extremidad obtenida de esa unión no puede ser extirpada. O al menos eso parece.
La extremidad: La unión de Skeeer con los drengir le dió un nuevo brazo, como expresé y este es fenomenal. No solo puede canalizar su sensibilidad, sino también indica tener una fuerza bruta y puede distorsionar su masa o forma, doblándose y alargándose. Convirtiéndose así en una herramienta poderosa para la batalla.
Los Sith: la historia que se relato aquí sobre los drengir, demuestra que alguna vez los sith fueron aliados de estos y los traicionaron.
El despertar de los drengir: la historia también nos deja claro que la base encontrada por Reath Silas, Orla, Affie, Leox, Conan y Geode es algo más que una simple estación. La Amaxine es la fuente del despertar de los drengir.
Opinión:
Hoy debo destacar dos cosas, primero el guió, la historia. Podemos ver como comienza a unirse con las demás, a mostrarnos cuan peligrosos pueden ser estas nuevas amenazas y lo voluntariosos y sacrificados que son nuestros Jedi. También los vemos muy emocionales, cercanos y preocupados unos por los otros. Por otro lado, me sorprendió de buena manera la actitud de Sskeer. No podía creer lo que estaba leyendo. Todo el tiempo pensé que realmente la batalla de Kur lo había afectado, de tal manera que fue más fácil ser infectado. Pensaba que el dolor y el miedo lo habían alejado de la luz, pero nunca esperé que él se prestara de carnada para ser infectado y adentrarse en el mundo de los drengir, con la intención de conocerlos, saber cual es su principal debilidad. Eso fue como una buena película de espías, donde el infiltrado se adentra en la problemática, para destruirla desde dentro. Veremos en el próximo número como se desarrolla esta historia y que ha descubierto el buen Sskeer.
La segunda es sin duda el extraordinario trabajo de Ario Anindito, combinado con el de Annalisa Leoni. Es un deleite ver cada imagen y la exactitud de los colores para reflejar diferentes momentos, más o menos dramáticos, recuerdos entre medio. El guión de Cavan Scott sin duda tiene en el trabajo de estos enormes artistas un complemento enérgico, que hace la historia aún más poderosamente entretenida y cautivante. Estoy ansiosa por la nueva historia.
Tercera entrega de la serie de cómics editada por IDW y centrada en La Alta República. Después de conseguir salir victoriosos de su enfrentamiento con los Nihil, el maestro Yoda tiene preparado el próximo encuentro, ¿estarán los Nihil preparando algo? ¡Vamos a disfrutar del último número y analizar su contenido!
Guión: Daniel José Older
Dibujo: Harvey Tolibao
Color: Rebecca Nalty
Editado: 7 Abril 2021
Idioma: Inglés
Editorial: IDW
Páginas: 32
Precio: 3.99 $
Historia (con spoilers)
Vemos que Zeen y Krix, aunque separados, mantienen el contacto gracias al comunicador que les proporcionó Yoda. Ambos relatan cómo están siendo sus primeros días tanto en el Faro Starlight como en el Gaze Electric respectivamente. Pero aunque Krix quiera edulcorar su situación, lo cierto es que no es tan apacible como la de Zeen.
Marchion Ro quiere que Elder Tromak le revele sus secretos y para ello, y ante su negativa, lo obliga a participar, junto con Krix, en una lucha de Bogaranths en la pista de batalla (Battle Rink). Dada la situación y la posibilidad de morir en la arena, Krix convence a Tromak para que le revele la localización de una antigua reliquia que su pueblo dividió en dos partes y escondió en dos planetas diferentes.
Pero en mitad de la pelea de Bogaranths Marchion Ro irrumpe para hacer una acusación de traición. Ha encontrado el transmisor de Krix, pero éste acusa a Tromak. Marchion Ro conoce la verdad, pero permite la traición y echa de comer al anciano a los Bogoranths. Para Krix tiene otra misión, y es la de servir de cebo para los Jedi, ya que espera que vengan a por ellos y quiere tenderles una trampa.
Efectivamente Yoda junto con sus padawans irán a la caza de los Nihil…
Opinión
Daniel José Older consigue mezclar la tensión con la diversión, el misterio con el dramatismo. La situación a la que se ven abocados Zeen y Krix, divididos por un credo y obligados a tomar parte es muy similar a la que se pudo ver en la serie Resistance entre Kazuda Xiono y Tamara Ryvora, donde la última descubre que su amigo está colaborando con la Resistencia y ante la traición acaba abrazando al Imperio. En este caso es Krix quien abraza a los Nihil tras descubrir que Zeen es usuaria de la Fuerza y acaba del lado de los Jedi. Aunque hay un elemento a tener en cuenta, y es que la trampa del comunicador la ha tendido Yoda, lo que nos ofrece una parte del maestro bastante gris, por no decir ciertamente oscura. Sabe que está exponiendo a la nueva tripulante de la estación. Y si además sabe que no la van a acabar entrenando, está usando a la chica directamente… Muy interesante este matiz en un personaje al que le hemos visto pocas sombras hasta la fecha.
El trabajo de Tolibao sigue siendo fantástico, con páginas y viñetas llenísimas de contenido, personajes, especies… Y algunas espectaculares composiciones como las que podemos ver abajo, con lo que está viviendo por un lado Zeen en el Faro Starlight y por otro lo que está viviendo Krix en el Gaze Electric.
El color de Rebecca Nalty sigue siendo vibrante y muy vivo. Los rosas de Zeen contrastados con el verde de Yoda… Increíble. Aunque nos ha llamado la atención la diferencia de tono de Estala Maru, ya que en la serie de Marvel el color de la piel es lila y los detalles y pelo son azules, mientras que en el de IDW la piel aparece roja y el pelo marrón. Nada importante simplemente apuntar la curiosidad.
Y aunque en este número no aparece acreditado, según un tweet de la propia Rebecca parece que en este número también ha ayudado con el dibujo el brasileño Paulo Roberto Rodrigues, conocido como Pow Rodrix. A falta de conocer las páginas, os dejamos con los originales que ilustró para el número anterior, que hemos encontrado ahora investigando un poco.
Curiosidades
En este número debutan unas nuevas criaturas llamadas Bogaranth, de las que supimos por primera vez gracias al segundo episodio de Star Wars: The High Republic Show. En el mismo se nos adelantaba el concept art y se las describía como «bestias vorces que van dejando un rastro de baba a su paso mientras luchan en la arena de los Nihil».
Conocemos por fin al maestro de Lula Talisola, Kantam Sy, un humano que vemos junto con el resto de maestros que se suponen en el Faro Starlight como Stala Maru o Avar Kriss.
Conclusión
Un número que da arranque a una nueva aventura y que nos fija los conflictos de los dos personajes que serán clave en la historia general de esta serie. Estamos deseando seguir leyendo y saber qué nos espera en los próximos números, cuyas portadas se han revelado hace poco y son espectaculares.
Mañana llega el nuevo número de esta fantástica serie de cómics que es parte de la iniciativa de la Alta República. En este producto se sigue las aventuras Yoda y un grupo de padawans. Hasta ahora los hemos visto enfrentarse a los Nihil y salir victoriosos… ¿tendrán tanta suerte la próxima vez?
Una impactante revelación se ha producido en Ciudad Bralanak. La mikkiana sensible a la Fuerza Zeen Mrala ha ayudado a los padawans del Star Hopper a proteger a los ciudadanos de Trymant IV mientras eran evacuados a causa del desastre hiperespacial. Pero acaba separada de su mejor amigo Krix Kamerat quien, sorprendido por los nuevos poderes de Zeen, ha elegido abandonar el planeta en compañía de los Nihil…