Las adaptaciones de grandes clásicos a la historieta, el cómic o las novelas gráficas, son algo bastante usual en estos tiempos; sin embargo, no es algo exclusivo de este siglo y ocurre desde los inicios del arte ilustrado. Inicialmente se adaptaban novelas y obras de teatro, y con el avance de la tecnología comenzaron a adaptarse las historias del cine.
Y si hablamos de historia del cine, Star Wars no puede evitarse. Es por eso que, en esta ocasión, haremos un repaso de todas las adaptaciones y ediciones en español de las películas, comenzando por la primera, la que lo inició todo. Y cuando me refiero a ediciones en español, no solo me refiero a las ediciones de España, sino a las latinoamericanas también, tanto las de México, Argentina, Colombia, Chile, etc.
Así que comencemos por “La Guerra de las Galaxias”, luego conocida como Episodio IV o “Una Nueva Esperanza”. Esta es probablemente la adaptación más editada de toda la saga, debido en parte a el enorme éxito que resultó la historia y el impacto cultural que tuvo (y tiene aún); pero su diversificación también responde a que a fines de los 70 las ediciones en los diferentes países eran independientes (hoy en día puede reducirse a un par de editoriales con subsidiarias pero entonces era varias más), y además a que, al tratarse de una obra más de 45 años, sus ediciones se fueron repitiendo, reimpreso por nuevas editoriales en cada mercado, y compilado en diferentes colecciones. Las primeras apariciones fueron en el formato de grapas, que editaron la adaptación en seis números que hizo Marvel en 1977 a manos de Roy Thomas (Guión) y Howard Chaykin (Dibujo); y la primera en publicarla fue la Editorial Bruguera en España entre noviembre de 1977 y enero de 1978.
Los seis primeros números de La Guerra de las Galaxias editado por Bruguera (España)
En abril (¡solo tres meses después!) la misma editorial volvió a publicarlos en una recopilación Marvel realizó en 2 volúmenes llamado Marvel Special Edition Featuring Star Wars, que tiene formato de dimensiones un poco mayores conocido como overzise (21,3 cm x 29,6 cm frente a los 18,5 cm x 26,4 de las anteriores).
Los dos volúmenes recopilatorios de Bruguera
Mientras tanto, en Argentina, apareció una adaptación diferente en una revista de historietas dedicada a publicar historias muy variadas. En el Anuario #15 de la Revista Fantasía (enero de 1978) aparece una adaptación única, con guion de Robin Wood y dibujos de Ricardo Villagrán. Esta versión nunca volvió a publicarse (ni en español, ni en ningún otro idioma) y muestra diferencias importantes en relación a varias escenas y elementos de la película (como un Halcón Milenario diferente, por ejemplo). Vale mencionar que esta colección también adaptó oportunamente los Episodios V y VI (pueden leerlo aquí).
Fantasía Anuario #15 (Argentina) y algunas páginas de esta adaptación
Simultáneamente, y también hablando de curiosidades, la editorial española Ediciones Actuales publica “Guerra en las Galaxias” (febrero de 1978) un compilado de historias de ciencia ficción ilustrado por Roberto Bonadimani, que no tiene ninguna historia relacionada con Star Wars, pero que, a pesar de ello, en su portada muestra un X-Wing y la Estrella de la Muerte.
Guerra en las Galaxias muestra una portada relacionada a la saga sin tener historias relacionadas a la misma
Es durante ese año, mientras Bruguera sigue publicando las historias de Marvel que continúan a la película, que comienzan a publicarse en distintas partes de Latinoamérica los primeros números que adaptan el film; En México la Editorial Novaro las edita en cuatro números de su colección Clásicos del Cine presenta entre julio y agosto de 1978, continuando luego con la colección de Marvel.
Clásicos del Cine presenta #299-302 (Novaro, México)
Por su parte en Chile, la Editorial Araucaria LTda, publica ese año la versión oversize de Marvel, bajo el título Colección Tesoros Marvel: La Guerra de las Galaxias. Aunque en este caso dividiendo los dos tomos gigantes originales en cuatro, por lo que los editores debieron crear dos portadas nuevas, totalmente originales, para los números 3 y 4, realizadas por el dibujante Mario de Belda. Además, para mantener 32 páginas en cada número, se agregaron más páginas con ilustraciones extra, realizadas por el mismo dibujante.
La Colección Tesoros Marvel (Chile) y sus dos portadas originales (#3 y #4, abajo)Algunas de las paginas originales agregadas a los números editados por Araucaria
Por otro lado, el Grupo Editorial Colombano (GRECO), con sede en Colombia, pero con distribución a Venezuela, Bolivia y Chile, publica en 1978 los seis números originales de Marvel agrupados en tres volúmenes con un título biligüe: Star Wars La Guerra de las Galaxias. Lo llamativo de estas ediciones es que los interiores son en blanco y negro y que además llegó a publicar un número más con los dos números siguientes de la serie de Marvel y con una portada que posee la ilustración correspondiente al #2 de la serie de Marvel, pero con algunos detalles retocados o cambiados (ver detalle en la imagen).
Adaptación de Star Wars La Guerra de las Galaxias de GRECO (Colombia)Comparación de la portada del #2 de Bruguera (España, izq.) y el #4 de GRECO (Colombia, der.): Vemos que Luke fue reemplazado por Han Solo y Ben Kenobi por un alienígena insectoide; además la espada de luz fue reemplazada por una especie de harpón. Al cambiar esos personajes, también debieron cambiar los textos: mientras que Luke insta a Ben a usar su “sable laser, en la otra portada Han insta a dispara a “Masca” (abreviado de “Mascatabaco”, el modo en que traducían el nombre de Chewbacca en algunos países de Latinoamérica por ese entonces)
De regreso en España, en 1981 los derechos los adquiere Vértice, que se encarga de reimprimir parte de los editado por Bruguera, aunque con una nueva rotulación y traducción. Lo curioso es que los dos primeros volúmenes de la adaptación de la película incluso cambian el título por Guerras Estelares (puede sonar raro, pero astronómicamente la traducción es mucho más adecuada), para pasar desde el #3 al clásico La Guerra de las Galaxias. Cada número de Vértice posee dos de los de Marvel, por lo que los tres primeros adaptan la película.
La edición de Vértice de 1981 (España)
Luego de Vértice, la publicación pasó a manos de la Editorial Surco en 1983, que decidió continuar con los números que venía editando Vértice, sin reeditar (otra vez) las historias anteriores, por lo que no hizo una reedición de la historia del Episodio IV. Luego los derechos pasaron a otra editorial, Forum, que continuó con las ediciones hacia adelante, sin repetir tampoco una edición de la adaptación.
En noviembre de 1984, aparece en Argentina una nueva situación curiosa, la revista Cuentos Extraordinarios Especial #1. Fue editada por Acme Agency, una editorial encargada de recopilar las mismas historias que publicaba Novaro en México. Este número en particular contiene una de las historias de Star Wars publicadas por esa editorial en sus Clásicos del Cine, pero lo curioso es que en diferentes copias de este volumen aparecen distintos números.
La razón de ello es que Acme en lugar de reimprimir o reeditar, solo hacía una compilación de 3 comics no vendidos de todos los editados por Novaro en México en algunas de sus colecciones. El resultado es que en algunos aparece el #301 y en otros el #299, ambos de la adaptación del film; inclusive hay casos en los que lo que aparece en ese mismo número es parte de la adaptación de Novaro de El Imperio Contraataca publicado en el mismo año en su Colección Domingos Alegres; de todas formas, en cualquier caso, se trata de una edición de un sexto de la historia. Esto convierte a esta revista en una rareza en la que un mismo número puede contener historias diferentes.
Cuentos Extraordinarios Especial #1 de Acme (Argentina)
Otra adaptación de la historia vino de la mano de los comics Droids en 1986, basados en la serie animada protagonizada por C-3PO y R2-D2. Publicada por Star Comics, una línea infantil de Marvel, la serie duró solo 8 números, pero los tres últimos tienen una adaptación de la historia de la película de 1977, desde el punto de vista de los droides. Esos tres volúmenes se llamaron Star Wars According to the Droids y se terminaron de publicar en 1987. De esos volúmenes solo se publicó en España en #6, en la revista Telecomic Presenta: Droids #26, publicado por Forum con el título La Guerra de las Galaxias Según los Droids. Las otras dos partes nunca se publicaron en ese país; sin embargo, en México se publicó completa, como parte de la colección Festival Fantástico de Novedades Editores, en los números #77, #81 y #83, bajo el subtítulo Los Droides.
Telecomic Presenta: Droids #26 (España) y los números de Festival Fantástico (México) que adaptan la historia de la película desde otro punto de vista
De regreso en España, a principios de la década de 1990, los derechos los adquiere, por mucho tiempo, Norma Editorial, que en 1995 publica una colección con material de Marvel (por entonces catalogado como “clásico”), llamada Classic Star Wars, cuyos dos primeros volúmenes corresponden nuevamente a la adaptación de Una Nueva Esperanza cuya imagen (color, trazos) fuera mejorada por Dark Horse. Además, esta edición tiene una nueva traducción, nueva rotulación y dos ilustraciones nuevas de las portadas.
Classic Star Wars #1 y #2 de Norma (España)
En 1997, junto a estreno en cines de la Edición Especial de la película, Dark Horse publicó una nueva adaptación, en este caso de Bruce Jones (Guión) Eduardo Barreto (Dibujo). La misma fue publicada en México por el Grupo Editorial VID (marzo 1997) y España por Norma (en mayo de ese mismo año).
Adaptaciones de la Edición Especial en México (izq.) y España (der.)
Al año siguiente aparece una nueva adaptación, en este caso al formato de manga, originalmente publicado por Media Works Inc y Dark Horse, organizado en 4 tomos, con ilustraciones de Hisao Tamaki y basado en guión de George Lucas. En octubre de 1998 los publica Planeta DeAgostini Comics en España como Star Wars Manga: Una Nueva Esperanza dentro de su colección Biblioteca Manga, con portadas totalmente originales de Jesús Sáiz.
La versión manga de Una Nueva Esperanza (España)
Ya en el siglo XXI, a mediados de los 2000 la posta en publicaciones españolas la toma Planeta DeAgostini que, en abril de 2007 comienza a publicar los recopilatorios que lanzó Dark Horse las de series clásicas bajo el título A Long time ago…, que aquí se llamó Hace mucho tiempo…. El #1 incluye los primeros 20 números y lógicamente incluye los seis primeros que adaptan la película.
Star Wars – Hace mucho tiempo #1 (España, 2007)
En la década siguiente, probablemente a causa del vencimiento de los derechos que tenía Dark Horse, y a la venta de la marca a la empresa Disney, vino la era de las recopilaciones y los coleccionables. Así, en Argentina se lanzó en febrero de 2012 la colección Star Wars Clásicos junto al Diario la Nación, cuyos tres primeros volúmenes (de dos historias cada uno) abarcan la adaptación original de Marvel. Por su parte en España ese mismo año Planeta DeAgostini publica el tomo ómnibus Star Wars – La Saga Completa que incluye las adaptaciones de las seis películas que había hasta ese momento (adaptando en este caso la versión de la Edición Especial) y luego aparece el Coleccionable Comics de Star Wars de Planeta de Agostini en 2013 (probablemente el que mayor cobertura de comics hizo en la historia, pues contiene en 70 tomos todo el material clásico de Marvel y el 80% de lo editado por Dark Horse). En este caso el tomo #1 incluye la versión de Marvel y el tomo #33 la adaptación de la Edición Especial de Dark Horse. Esta colección española, también llegó a Latinoamérica en los años siguientes a países como México y Argentina.
Los tomos #1-3 de Star Wars Clásicos (Argentina)La Saga Completa y los num 1 y 33 del Coleccionable Comics de Star Wars (España)
Además, España también tuvo su coleccionable Star Wars Clásicos, distribuído por un diario, en este caso El País, que fue lanzado en noviembre de 2015, ya con el distintivo de Leyendas en la portada. El primer volumen contenía ocho historias, incluyendo las seis de la adaptación original de Marvel. Por ese entonces la editorial reformuló su nombre a Planeta Cómic y, además de esta colección periódica, publicó la serie Star Wars – Saga Completa como acompañamiento al estreno del Episodio VII. Los números #7 y #8 de esa serie son una reimpresión de la Edición Especial de 1997.
El #1 del Diario El País y los #7-8 de la serie Saga Completa de Planeta Cómic
En 2014 en México, los derechos de publicación los pasa a tener Panini, editor que continúa hasta la actualidad y que distribuye parte de su producción a todo Latinoamérica. Desde entonces publica tanto material de Leyendas como del nuevo canon de Marvel. Es así que en noviembre de 2016 publica la adaptación de Marvel de Una Nueva Esperanza en una edición muy cuidada en tapa dura que contiene una nueva portada del artista Adi Granov. Un año después, a fines de 2017 también publicó en el mismo formato la versión de la edición especial titulada Una Nueva Esperanza: Edición Especial, y simultáneamente lanzó los 4 números en grapa de la adaptación al manga Manga: Una Nueva Esperanza.
Las ediciones de Panini México de las tres adaptaciones de Una Nueva Esperanza
A partir de entonces, solo volvieron a aparecer nuevas publicaciones de la versión clásica de Marvel, exclusivamente en España, todas de la mano de Planeta Comic: En noviembre de 2017, celebrando los 40 años de la saga lanzó Star Wars: Antología que incluye, entre varios hitos históricos de los comics de Star Wars, el #1 de la serie clásica de Marvel. En abril de 2018 se publica La Guerra de las Galaxias: Especial Roy Thomas, en homenaje al guionista de esos primeros comics, en el que se editan los primeros diez de la serie clásica, por lo que incluye (nuevamente) toda la adaptación del film. Finalmente, en septiembre de 2019 Planeta publica nuevamente la adaptación original bajo el título Episodio IV: Una Nueva Esperanza con la portada de Adi Granov, y al mes siguiente un tomo único con la adaptación del manga.
Las tres últimas recopilaciones de Planeta Comic en España que incluyen la adaptación originalEl tomo recopilatorio del manga de Una Nueva Esperanza de Planeta Comic
Nos queda hablar de la adaptación más nueva (hasta el momento). En julio 2015 la editorial brasilera Editora Abril comienza a publicar Uma Nova Esperança, una adaptación diferente con guión de Alessandro Ferrari y dibujos de Matteo Piana e Igor Chimisso, que luego amplió al resto de las películas. Y las ediciones en nuestro idioma no se hicieron esperar, aunque con un giro argumental en lo que refiere a las editoras: En Argentina es publicada por Planeta, mientras que en España la edita Panini, en todos los casos como Star Wars: Una Nueva Esperanza. Mientras tanto en México lo publicó Editorial Televisa, también en el mismo año. A su vez, VUK Editora la publicó en un volumen especial de tapa dura y con material extra en 2017 con el título Star Wars: Una Nueva Esperanza 40 Aniversario.
Versiones deUna Nueva Esperanza (2015) publicadas en México, Argentina, España y Perú
Otro producto de 2015 fueron los seis Star Wars Microcomic publicados por IDW, que consistieron en una edición pequeña de 24 páginas de los seis números de la serie clásica de Marvel que adaptan el film, con un trabajo de reedición y coloreado. Los comics se incluían en sobres sorpresa junto a cartas rompecabezas y posters 3-D junto a los anteojos para verlo en ediciones que, si bien tenían textos en varios idiomas incluido el español, no lo hacían en el contenido del micro-comic.
Como agregado final vale mencionar una adaptación más, aunque entra en discusión si entra o no en la categoría de cómic, debido a que se trata de una historieta construida a partir de ilustraciones que recrean los fotogramas de la película, algo más parecido a las antiguas fotonovelas, publicado en homenaje del aniversario 40 del film. Se trata de Star Wars: A New Hope Cinestory Comic: 40th Anniversary Edition, que fue publicada por Planeta México en 2019 con el título Star Wars – Una Nueva Esperanza: El Cómic.
Star Wars – Una Nueva Esperanza: El Cómic, de Planeta México (2019)
En fin, toda una historia de adaptaciones y editoriales a lo largo del tiempo y los lugares geográficos que idas y vueltas en un lado y el otro del Atlántico. Más de 45 años de historias que seguimos disfrutando, en papel y celuloide.
En la siguiente tabla es dejamos el resumen de todas las adaptaciones con el correr del tiempo, las editoriales y los países:
La Guerra de las Galaxias / Una Nueva Esperanza (1977) Roy Thomas / Howard Chaykin
Editorial
País
Año
Volúmenes
Bruguera
España
1977
6 números
1978
2 números (oversize)
Novaro
México
1978
4/6 números
Araucaria
Chile
1978
4 números
Greco
Colombia
1978
3 números
Vérice
España
1981
3 números
Acme
Argentina
1984
Solo 1/6 de la historia
Norma
España
1995
2 números
Planeta DeAgostini
España
2007
1 número
Coleccionable Diario La Nación
Argentina
2012
3 números
Coleccionable Planeta DeAgostini
España
2013
1 número
Coleccionable Diario El País
España
2015
1 número
Panini
Mex./Arg.
2016
1 número
Planeta Cómic (Antología)
España
2017
Solo 1/6 de la historia
Planeta Cómic (Especial Roy Thomas)
España
2018
1 número
Planeta Cómic
España
2019
1 número
La Guerra de las Galaxias (1978) Robin Wood / Ricardo Villagrán
Fantasía anuario #15
Argentina
1978
1 número
La Guerra de las Galaxias Según los Droids (1987) Dave Manak / Ernie Colon
Forum (Telecómic Presenta)
España
1987
Solo 1/3 de la historia
Novedades Editores (Festival Fantástico)
México
1987
3 números
Star Wars – Edición Especial (1997) Bruce Jones / Eduardo Barreto
VID
México
1997
1 número
Norma
España
1997
1 número
Planeta DeAgostini
España
2012
1 número (omnibus)
Coleccionable Planeta DeAgostini
España
2013
1 número
Planeta Cómic
España
2015
2 números
Panini
México
2017
1 número
Star Wars Manga: Una Nueva Esperanza (1998) George Lucas / Hisao Tamaki
Planeta DeAgostini
España
1998
4 números (digest)
Panini
Mex./Arg.
2017
4 números
Planeta Comic
España
2019
1 número
Star Wars: Una Nueva Esperanza (2015) Alessandro Ferrari / Matteo Piana / Igor Chimisso
Panini
España
2015
1 número
Planeta
Argentina
2015
1 número
Televisa
México
2015
1 número
VUK
Perú
2017
1 número
Star Wars – Una Nueva Esperanza: El Comic (2017)
Planeta
México
2019
1 número
Agradecimientos: Por su enorme colaboración a José Alabau Casaña, Lara Franco Cobo y Alberto Izquierdo López. A Adolfo Argolat y su gran sitio de referencia del que tomamos algunas imágenes (ver en enlace en las referencias). A Alonso Vilches por su aporte en relación al material de México.
Nota final: Si bien muchos de estos volúmenes son parte de la biblioteca personal y otros han sido revisados de colecciones ajenas, también es fruto de una investigación en varios sitios y bibliotecas web. Esto significa que cualquier aporte que pudieran hacer los lectores para mejorar este listado, será más que bienvenido.
Finalmente, les comparto los enlaces a las múltiples fuentes en las que me basé para armar toda esta compilación. Que la Fuerza los Acompañe…
Sitios de Referencia: De aquí hemos tomado algunas imágenes o nos hemos nutrido de parte de su información para poder armar esta nota.
¡Hola, bibliotecarios! En un excelente y completo artículo, nuestro colega Jose Alabau Casaña nos da un relato pormenorizado de todas las novelas de Star Wars que se editaron (y continúan editándose) en España durante más de 4 décadas. Se trata de una recopilación fundamental para poder seguir la saga en nuestro idioma; sin embargo, aquellos que, como yo, vivimos en Latinoamérica, muchas veces tenemos dificultades para acceder a ese material, o nos encontramos con ediciones diferentes de esas obras, por lo que nos resulta un tanto difícil, entre traducciones, ediciones, colecciones y portadas diferentes, reconocer si estamos ante la misma obra u otra distinta relacionada a la saga.
Es por eso que aquí les vamos a ir presentando las diferentes ediciones que fueron apareciendo del otro lado del Atlántico, para que la información sirva de complemento a la impresionante nota de José, y de esa forma tener un poco más claro el panorama.
Pero antes de comenzar valen algunas aclaraciones: en este caso se presentan libros editados de diferentes países, a veces por diferentes editoras, pero en otros casos por una misma editorial (como Planeta, por ejemplo), que edita diferentes libros en diferentes países, o en diferente fecha por lo que también vamos a hacer esas distinciones. También en algunos momentos y en ciertos países se comercializa desde algunas de esas editoriales el material editado en España; esas situaciones no se van a contemplar en nuestro listado, pues la obra en cuestión es la misma y no se trata de una edición latinoamericana.
En cuanto a la organización del artículo, usaremos el mismo criterio y organización de la nota de José: trataremos las novelas adultas y juveniles utilizando el sistema anglosajón. En este encontramos cuatro niveles de lectura principales: adult, young-adult – más de 12 años – junior -entre 6 y 12), aunque haremos algunas menciones en particular y un apartado al final para los libros infantiles (young readers – menores de 6 años) para no dejar de lado algunas curiosidades editoriales que la saga tuvo en las Américas.
Otra cosa que debemos aclarar es que, si bien nuestra lista pretende ser lo más completa posible, es probable que se nos haya escapado alguna edición en particular en algún país. Les pedimos que en esos casos nos avisen para poder completar lo mejor posible la información. Dicho todo esto… ¡allá vamos!
LOS 70 Y LOS 80: EL DESPERTAR DE LA LETRA
Lo primero que nos llegó, nuestro primer contacto, como era bastante común en esos tiempos, era lo que venía de España, básicamente las ediciones de Argos-Vergara de La guerra de las galaxias, El ojo de la mente, Más allá de las estrellas y El Imperio contraataca.
En ese período de finales de los años 70, se editaron en Colombia, por parte de la Editorial Norma (hoy se llama Ediciones Norma y no debe confundirse con Norma Editorial de España) dos libros infantiles de Pop-UP que formaron parte de su colección Libros Animados: Se trata de dos desprendimientos de las películas, La Guerra de las Galaxias – Un libro Pop UP (Star Wars: A Pop-Up Book, 1978) y El Imperio Contra-ataca – Un libro Pop UP (The Empire Strikes Back: A Pop-Up Book,1980).
Recién en noviembre de 1983 se edita la primera novela, El retorno del Jedi (Return of the Jedi, James Kahn, 1983) por parte de Planeta en México, con una edición idéntica a la española (esa que dice “Bestseller Mundial” en la portada); simultáneamente en Argentina el sello Sudamericana/Planeta editó la misma novela sin la leyenda en la portada.
Luego de eso, varias editoriales lanzaron las novelizaciones de las películas de la colección Bestsellers de Planeta (con las mismas traducciones) bajo sus propios sellos locales: En México fue la colección BestSellers de Origen/Planeta en la cual La guerra de las galaxias (edición de 1984) era el número 16, El Imperio contraataca (1985) el número 41 y El retorno del Jedi (1985) el 52, en los primeros dos casos con portadas diferentes a las de la colección española. Otra curiosidad de esta colección es que el numero 48, correspondiente a Fundación e Imperio de Isaac Asimov, tiene una portada con una ilustración de Star Wars.
La portada de Fundación e Imperio está ilustrada con un recorte de uno de los bocetos originales de Ralph McQuarrie para El Imperio Contraataca (con la imagen invertida en horizontal).
Por su parte, la editorial colombiana Oveja Negra (que también distribuyó a Venezuela y Argentina) también realizó en 1984 su propia edición de la colección Best Sellers (en este caso, con las palabras separadas) correspondiendo el numero 7 de la colección a La guerra de las galaxias, el 11 a El retorno del Jedi y el 30 a El imperio contraataca; en todos los casos con nuevas ilustraciones y diseños de portada. Esta misma editorial se encargó de continuar la colección infantil Libros Animados (anteriormente de Norma), dentro de la cual se publicaron en 1985 El Rescate de Han Solo (Han Solo’s Rescue, Kay Carroll, 1983) y Los Ewoks salvan la situación (The Ewoks Save the Day, Kay Carroll, 1983). En esta misma época, aparece una nueva edición de La guerra de las galaxias, en este caso por parte del Círculo de Lectores, con tapa dura.
Libros Animados de Norma (Colombia)Ediciones de México (izq.) y Argentina (der.) de El retorno del jedi en 1983Colección BestSellers de Origen/Planeta (México)Libros editados por Oveja Negra (Colombia)Círculo de Lectores. Imagen cedida por cortesía de Duncan Jenkins (SW The Archive Database)
Listado de las ediciones de esta época (en negrita si es la primera vez que se publica en Latinoamérica):
NORMA (COLOMBIA) (1978-1980)
La Guerra de las Galaxias – Un libro Pop UP (1978) *colección Libros animados.
El Imperio Contra-ataca – Un libro Pop UP (1980) *colección Libros animados.
PLANETA (MÉXICO) (1983)
El retorno del Jedi – Bestseller Mundial (1983) *portada poster
SUDAMERICANA / PLANETA (ARGENTINA) (1983)
El Retorno del Jedi (noviembre 1983) *portada poster
ORIGEN/ PLANETA (MÉXICO) (1984-1985)
La guerra de las galaxias (1984) *colección BestSellers 16
El Imperio Contraataca (1985) *colección BestSellers 41
Fundación e Imperio (1985) *colección BestSellers 48 (solo tiene portada de SW)
El Retorno del Jedi (1985) *colección BestSellers 52
OVEJA NEGRA (COLOMBIA) (1984-1985)
La guerra de las galaxias (1984) *colección best sellers 7
El retorno del Jedi (1984) *colección best sellers 11
El Imperio Contraataca (1984) *colección best sellers 30
El Rescate de Han Solo (1985)*colección Libros animados 9
Los Ewoks salvan la situación (1985) *colección Libros animados 36
CÍRCULO DE LECTORES (COLOMBIA)
La guerra de las galaxias.* Edición de tapa dura
LOS 90 y LOS 2000: TIEMPOS OSCUROS
La última década del siglo XX y la primera del XXI fue muy escasa en producción editorial propia. El acceso a novelas y literatura de la saga estuvo acotado en mayor medida al acceso (no siempre fácil) a las novelas que por entonces editaban Martínez Roca o Alberto Santos en España. Recién a finales de la década, tras estreno del primer film de la trilogía de precuelas fue el sello Plaza & Janés de Argentina y México quien editó la novelización de La Amenaza Fantasma (Terry Brooks, 1999) con una portada ilustrada con el póster de la película.
La Amenaza Fantasma de Plaza & Janés
Listado de las ediciones de esta época (en negrita si es la primera vez que se publica):
PLAZA & JANÉS (MÉXICO/ARGENTINA) (1999)
La Amenaza Fantasma (agosto 1999)
LAS DÉCADA DEL 10 y EL 20: UNA NUEVA ESPERANZA
A principios de la década el gran hito vino de la mano de la Biblioteca Star wars de Planeta DeAgostini, la cual durante un par de años fue comercializada en los kioscos de diarios y revistas en varios países; Aunque en todos los casos se trató de los tomos editados en España, la llegada de una colección de 52 volúmenes de novelas de la saga, fue un enorme aliciente para los aficionados pues, por primera vez podía conseguirse en su país algo que no fueran las novelizaciones de las películas.
Colección Biblioteca Star Wars Planeta De-Agostini. Imagen cedida por cortesía de Jose Alabau Casaña
Listado de las ediciones de esta época (en negrita si es la primera vez que se publica):
BIBLIOTECA STAR WARS DE PLANETA DEAGOSTINI (2010-2012)
El laberinto del mal
Nueva Orden Jedi 1. Vector Prime
La llegada de la tormenta
Darth Vader: El Señor Oscuro
Velo de traiciones
Darth Maul: El cazador en las tinieblas
Punto de ruptura
Traición en Cestus
Medstar I: Médicos de guerra
Medstar II: Curandera Jedi
La prueba del Jedi
Yoda: Encuentro oscuro
Nueva Orden Jedi 2. Marea oscura I: Ofensiva
Nueva Orden Jedi 3. Marea oscura II: Desastre
Nueva Orden Jedi 4. Agentes del caos I: La prueba del héroe
Nueva Orden Jedi 5. Agentes del caos II: Eclipse Jedi
Nueva Orden Jedi 6. Punto de equilibrio
Nueva Orden Jedi 7. Al filo de la victoria I: Conquista
Nueva Orden Jedi 8. Al filo de la victoria II: Renacimiento
Nueva Orden Jedi 9. Estrella a estrella I
Nueva Orden Jedi 10. Estrella a estrella II
Nueva Orden Jedi 11. Viaje a la oscuridad
Nueva Orden Jedi 12. Tras las líneas enemigas I: Sueño rebelde
Nueva Orden Jedi 13. Tras las líneas enemigas II: Resistencia rebelde
Nueva Orden Jedi 14. Traidor
Nueva Orden Jedi 15. Los caminos del destino I
Nueva Orden Jedi 16. Los caminos del destino II
Aprendiz de Jedi 1. El resurgir de la Fuerza
Aprendiz de Jedi 2. El rival oscuro
Aprendiz de Jedi 3. El pasado oscuro
Aprendiz de Jedi 4. La marca de la corona
Aprendiz de Jedi 5. Los defensores de los muertos
Aprendiz de Jedi 6. Sendero desconocido
Aprendiz de Jedi 7. Cautivos del Templo
Aprendiz de Jedi 8. Ajuste de cuentas
Nueva Orden Jedi 17. Hereje en la Fuerza I: Remanente
Nueva Orden Jedi 18. Hereje en la Fuerza II: Refugiado
Nueva Orden Jedi 19. Hereje en la Fuerza III: Reunión
Nueva Orden Jedi 20. La profecía final
Aprendiz de Jedi 9. La lucha por la verdad
Aprendiz de Jedi 10. El fin de la paz
Aprendiz de Jedi 11. Caza letal
Aprendiz de Jedi 12. Experimento maligno
Aprendiz de Jedi 13. Rescate peligroso
Aprendiz de Jedi 14. Lazos que atan
Aprendiz de Jedi 15. Muere la esperanza
Aprendiz de Jedi 16. La llamada de la venganza
Aprendiz de Jedi 17. El único testigo
Aprendiz de Jedi 18. La amenaza interior
Aprendiz de Jedi 19. Edición especial 1: Traiciones
Aprendiz de Jedi 20. Edición especial 2: Los discípulos
Nueva Orden Jedi 21. La Fuerza unificadora I
Nueva Orden Jedi 22. La Fuerza unificadora II
Luego de eso, hubo que esperar hasta 2015, con el inicio en el cine de la trilogía de secuelas, para que tuviera lugar el gran despertar en la edición de literatura de Star Wars. A partir de ese año la editorial Planeta comenzó a editar las historias del nuevo canon (y algunas de las del anterior, con el logo de Leyendas) en sus México y Argentina, aunque ambas se diferenciaron en sus proyectos editoriales en lo que respecta a Star Wars, e incluso en la categoría de edad en la que se lanzaron algunos títulos. Las demás subsidiarias de Planeta (como Chile, Perú, Colombia, Ecuador, Uruguay y Venezuela) simplemente se dedicaron a comercializar lo editado en esos dos países o lo que lanzaba Timun-Mas/Planeta en España.
De esta forma en abril Planeta México lanzó Un Nuevo Despertar (A New Dawn, John Jackson Miller, 2014), mientras Planeta Argentina lanzó Estrellas Perdidas (Lost Stars, Claudia Gray, 2015) a finales del año, junto a varias novelizaciones de las películas para público juvenil (lo detallamos aparte más adelante).
En 2016 se publicó en Argentina El Discípulo Oscuro (Dark Disciple, Christine Golden, 2015) y en México la novelización de El despertar de la Fuerza (The Force Awakes, Alan Dean Foster, 2015) y el libro de historias Aliens – Historias de una galaxia muy, muy lejana (Aliens, Tales from a Galaxy far far away, Landry O. Walker, 2016); además ambas editoriales editaron Consecuencias (Aftermath, Chuck Wendig, 2015), aunque en México mantuvo su nombre original en inglés.
Para 2017 el mercado se amplió bastante más, probablemente gracias al impulso del lanzamiento de Los Ultimos Jedi, editándose Catalyst – Una Historia de Rogue One (Catalyst, James Luceno, 2016), Líneas de Sangre (Bloodlines, Claudia Gray, 2016), Tarkin – El origen del Mal (Tarkin, James Luceno, 2016) y Leia – Princesa de Alderaan (Leia, Princess of Alderaan, Claudia Gray, 2017) en ambos países (en este último caso la versión mexicana salió bajo el sello juvenil). Aparte de esto, México editó muchos títulos más: Battlefront – La compañía Twilight (Battlefront – Twilight Company, Alexander Freed, 2015); Aftermath – Deuda de vida (Aftermath: Life Debt, Chuck Wendig, 2016), El discípulo oscuro, Aftermath – El fin del Imperio (Aftermath: Empire’s End, Chuck Wendig, 2017), Heredero Jedi (Heir to the Jedi, Kevin Hearne, 2015) y Phasma (Phasma, Delilah S. Dawson, 2017). A todo eso, México sumó algunas novelas más con el sello de Leyendas, como Darth Plagueis (Darth Plagueis, James Luceno, 2012), Kenobi(Kenobi, John Jackson Miller, 2013) y Bandidos (Scoundrels, Timothy Zahn, 2013).
Para 2018, en Argentina se editaron tres novelas que ya se habían editado el año anterior en Mexico: Consecuencias – Deuda de Vida,Consecuencias – El Fin del Imperio y Battlefront – La Compañía Twilight. Por la parte mexicana continuaron editándose nuevas historias: la novelización de Los últimos Jedi (The Last Jedi, Jason Fry, 2018), Última oportunidad (Last Shot, Daniel José Older, 2018), Amos del Lado Oscuro (Lords of the Sith, Paul S. Kemp, 2015), Thrawn (Thrawn, Timothy Zahn, 2017) y la recopilación de relatos en homenaje por los 40 años de Una nueva esperanza, Star Wars – Desde otro punto de vista (Star Wars: From a certain point of view, 2017). En lo que respecta a Leyendas, en ese país se publicó Death Troopers (Death Troopers, Joe Schreiber, 2009).
Al año siguiente comienza un poco un declive en lo que respecta al número de publicaciones; en Argentina se publicaron Un Nuevo Despertar, Thrawn y Ahsoka (Ahsoka, E.K. Johnston, 2016), mientras que en México los lanzamientos se basaron principalmente en novelas de Leyendas como Cosecha Roja (Red Harvest, Joe Schreiber, 2010), Darth Bane – Camino de destrucción (Darth Bane: Path of Destruction, Drew Karpyshyn, 2006) y Heredero del Imperio (Heir to the Empire, Timothy Zahn, 1991), siendo Thrawn – Alianzas ( Thrawn: Alliances, Timothy Zahn, 2018) la única del nuevo canon para público adulto que publicó en 2019.
En 2020 solo se publicó El Renacer de la Resistencia (Resistance Reborn, Rebecca Roanhorse, 2019) en Argentina, mientras que Planeta México editó Galaxy’s Edge – Black Spire(Galaxy’s Edge – Black Spire, Delilah S. Dawson, 2019), El ascenso de Skywalker (The Rise of Skywalker: Expanden Edition, Rae Carson, 2020) y, por el lado de Leyendas la segunda novela de la trilogía original de Thrawn, El resurgir de la fuerza oscura (Dark Force Rising, Timothy Zahn, 1992).
Pasando a 2021, vemos la llegada de La Alta República con el lanzamiento en ambos países de Luz de los Jedi (Light of the Jedi, Charles Soule, 2021), sumándose solo en Mexico Escuadrón Alfabeto(Alphabet Squadron, Alexander Freed, 2019), Leyendas oscuras (Star Wars: Dark legends, George Mann, 2020) y Mitos y fábulas de la galaxia (Star Wars: Myths and Fables, George Mann, 2019).
Durante 2022 las publicaciones de ambas subsidiarias fueron por caminos separados: Argentina publicó la primera novela de la segunda trilogía canon de Thawn, Thrawn Ascendencia – El Caos Crece (Thrawn Ascendancy Chaos Rising, Timothy Zahn, 2020) y la segunda de las novelas adultas de la Alta República, Tormenta Creciente(Rising Storm, Cavan Scott, 2021), mientras que en México salió el recopilatorio Desde otro punto de vista: El Imperio Contraataca (Empire Strikes Back: From a certain point of view, 2020) y la novela Padawan (Padawan, Kiersten White, 2022).
En 2023 México inició publicando en marzo Hermanos de Batalla (Brotherhood, Mike Chen, 2022), en abril trayendo La Princesa y el Bribón (The Princess and the Scoundrel, Beth Revis, 2022), sumándose Star Wars. Visions: Ronin (Star Wars: Ronin. A Visions Novel, Emma Mieko Candon, 2022) en mayo, y Star Wars Jedi: Heridas de Batalla (Star Wars Jedi: Battle Scars, Sam Maggs, 2023), mientras que la filial Argentina publicó únicamente Star Wars Visions: Ronin en mayo.
En lo que respecta a los lanzamientos de 2024, Planeta México publicó un volumen que recopila las adaptaciones de Ryder Windham de la trilogía original con ilustraciones llamado Star Wars: La Trilogía Original (Star Wars Treasury The Original Trilogy, Ryder Windham, 2018).
Un detalle importante que se destaca entre las ediciones de Planeta de ambos países radica en las dimensiones de los libros, que son diferentes en cada país, y a su vez distintas a las que publica la editorial Planeta en España. De esta forma, los libros para adultos que comenzaron a publicarse el Planeta Argentina son de 15 cm x 23 cm, bastante más grandes que los publicados en México (13 cm x 21 cm), mientras que los publicados en España son de 14 cm x 22,5 cm. A todo esto debe sumarse que en Argentina con el correr de los años algunos libros se publicaron con dimensiones menores incluso que las mexicanas, de 13 cm x 20 cm (como Tarkin, Estrellas Perdidas, Catalyst y Leia: Princesa de Alderaan)
Comparación de las dimensiones entre los libros publicados por Planeta en Argentina (izq.), España (centro) y México (der.)Planeta MéxicoPlaneta Argentina
PLANETA MÉXICO (2015-ACTUALIDAD)
Un nuevo despertar (abril 2015)
El despertar de la Fuerza (mayo 2016)
Aftermath – Chuck Wendig (agosto 2016)
Aliens – Historias de una galaxia muy, muy lejana (septiembre 2016)
Líneas de sangre (enero 2017)
Battlefront – La compañía Twilight (enero 2017)
Catalyst – Una historia de Rogue One (febrero 2017)
Tarkin (febrero 2017)
Darth Plagueis (abril 2017)
Aftermath – Deuda de vida (mayo 2017)
Kenobi (julio 2017)
Bandidos (septiembre 2017)
El discípulo oscuro (septimbre 2017)
Aftermath. El fin del imperio (octubre 2017)
Heredero Jedi (noviembre 2017)
Phasma (noviembre 2017)
Death Troopers (enero 2018)
Los últimos jedi (abril 2018)
Última oportunidad (mayo 2018)
Star Wars – Desde otro punto de vista (mayo 2018)
Amos del Lado Oscuro (junio 2018)
Thrawn (noviembre 2018)
Cosecha Roja (febrero 2019)
Thrawn – Alianzas (junio 2019)
Darth Bane – Camino de destrucción (septiembre 2019)
Heredero del imperio (octubre 2019)
Galaxy’s Edge – Black Spire (enero 2020)
El resurgir de la fuerza oscura (marzo 2020)
El ascenso de Skywalker (octubre 2020)
Escuadrón Alfabeto (febrero 2021)
Leyendas oscuras (marzo 2021)
Mitos y fábulas de la galaxia (marzo 2021)
Luz de los Jedi (junio 2021)
Desde otro punto de vista. El Imperio Contraataca (junio 2022)
Padawan (octubre 2022)
Hermanos de Batalla (febrero 2023)
La Princesa y el Bribón (abril 2023)
Ronin (mayo 2023)
Jedi: Heridas de Batalla (agosto 2023)
Star Wars: La Trilogía Original (abril 2024)
PLANETA ARGENTINA (2015-ACTUALIDAD)
Estrellas Perdidas (diciembre 2015)
El Discípulo Oscuro (febrero 2016)
Consecuencias (abril 2016)
Catalyst – Una Historia de Rogue One (abril 2017)
Líneas de Sangre (abril 2017)
Tarkin – El origen del Mal (mayo 2017)
Leia – Princesa de Alderaan (julio 2017)
Consecuencias – Deuda de Vida (julio 2018)
Consecuencias – El Fin del Imperio (julio 2018)
Battlefront – La Compañía Twilight (noviembre 2018)
Un Nuevo Despertar (julio 2019)
Thrawn (julio 2019)
Ahsoka (agosto 2019)
El Renacer de la Resistencia (marzo 2020)
Luz de los Jedi (mayo 2021)
Thrawn Ascendencia – El Caos Crece (junio 2022)
Tormenta Creciente (diciembre 2022)
Ronin (mayo 2023)
Pero además de todo eso, sorpresivamente en algunos países como Perú (2015-2016), Chile (2017) y Colombia (2017), apareció en los puestos de diarios y revistas, acompañando a un periódico local, la colección de libros Leyendas de Star Wars, editada por Luppa, que consistió en doce novelas que hasta entonces eran inéditas en América Latina, situadas en cuatro épocas del antiguo Universo Expandido: Velo de Traiciones (Cloak of Deception, James Luceno, 2001), Darth Maul -El Cazador en las Tinieblas (Darth Maul: Shadow Hunter, Michael Reaves, 2001), La Llegada de la Tormenta (The Approaching Storm, Alan Dean Foster, 2002), Vector Prime (Vector Prime, R.A. Salvatore, 1999), Agentes del Caos I – La Prueba del Héroe (Agents of Chaos I: Hero’s Trial, James Luceno, 2000) y Agentes del Caos II – El Eclipse de los Jedi (Agents of Chaos II: Jedi Eclipse, James Luceno, 2000), que ya se habían conseguido en la la colección Biblioteca Star Wars de Planeta De Agostini. Pero además de eso, la colección fue la primera en editar en la región la trilogía original de Thrawn, con Heredero del Imperio, El Resurgir de la Fuerza Oscura, y La Ultima Orden (The Last Command, Timothy Zahn, 1993), y también la trilogía de las Aventuras de Han Solo, con Mas allá de las estrellas (Han Solo at Stars’ End, Brian Daley, 1979), Han Solo: Venganza (Han Solo’s Revenge, Brian Daley, 1979) y Han Solo: El Legado Perdido (Han Solo and the Lost Legacy, Brian Daley, 1980), estas dos últimas toda una sorpresa, pues siendo unas de las primeras novelas de la saga, nunca habían sido editadas en español anteriormente en ningún lugar del mundo.
Leyendas de Star Wars de Luppa
LUPPA – LEYENDAS DE STAR WARS (2015-2017)
Listado de las ediciones de esta colección. La fecha indicada corresponde a los lanzamientos en Chile. (en negrita si es la primera vez que se publica en Latinoamérica):
La Llegada de la Tormenta (13 abril 2017)
Han Solo – Mas allá de las estrellas (20 abril 2017)
Darth Maul el Cazador en las Tinieblas (27 abril 2017)
Han Solo – Venganza (4 mayo 2017)
Han Solo – El Legado Perdido (11 mayo 2017)
La Nueva República – Heredero del Imperio (18 mayo 2017)
La Nueva Orden Jedi – Vector Prime (25 mayo 2017)
La Nueva República – El Resurgir de la Fuerza Oscura (1 junio 2017)
Velo de Traiciones (8 junio 2017)
La Nueva Orden Jedi – Agentes del Caos I – La Prueba del Héroe (15 junio 2017)
La Nueva República – La Ultima Orden (22 junio 2017)
La Nueva Orden Jedi – Agentes del Caos II – El Eclipse de los Jedi (29 junio 2017)
LECTURA PADAWAN: LAS NOVELAS JUVENILES
En lo que respecta a las novelas destinadas a público juvenil, se fue dando la misma situación con la editorial Planeta diferenciando sus lanzamientos en México y Argentina; incluso se ha dado una situación de lanzar algunas bajo el sello Planeta Junior (para el público más infantil) y en otros no. En todos los casos la publicación inició cerca de 2015 en simultáneo con las novelas adultas.
De todas formas, el inicio fue el mismo en ambos sellos, lanzando las novelizaciones para público juvenil de las seis películas originales: Una nueva esperanza (A New Hope, Ryder Windham, 2015), El Imperio contraataca (The Empire Strikes Back, Ryder Windham, 2015) y El retorno del Jedi (Return of the Jedi, Ryder Windham, 2015); en estas dos últimas hay diferencias en relación a la ausencia de los logos de Disney en la edición Argentina. También se editaron La amenaza fantasma (The Phantom Menace, Patricia C. Wrede, 2015), El ataque de los clones (Attack of the Clones, Patricia C. Wrede, 2015), La venganza de los Sith (Revenge of the Sith, Patricia C. Wrede, 2015), a lo que debe sumarse la edición a finales del año de Estrellas Perdidas en la sede mexicana. A modo de curiosidad, se destaca la edición mexicana de El ataque de los clones en cuya portada figura erróneamente Ryder Windham como autor.
Las ediciones juveniles de El ataque de los clones de México (izq.) y Argentina (der.) muestran diferentes autores en su portada.
Pasando a 2016, la publicación de novelizaciones se completó en ambos países con El Despertar de la Fuerza– La Novela (The Force Awakens, Michael Kogge, 2015), siendo esto lo único publicado en Argentina ese año. Por su parte, en México publicó las historias de los personajes principales que se editaron bajo el sello Rumbo al despertar de la Fuerza:Una aventura de Luke Skywalker(The Weapon of a Jedi, Jason Fry, 2015), Una aventura de Han Solo y Chewbacca(Smuggler’s Run, Greg Rucka, 2015),Una aventura de la Princesa Leia(Moving Target, Cecil Castellucci y Jason Fry, 2015) y Antes del despertar (Before the awakening, Greg Rucka, 2015); ademásse editaron durante la segunda parte de ese año otras novelizaciones diferentes de la trilogía original: La Princesa, el Contrabandista y el Granjero (The Princess, the Scoundrel and the Farm boy, Alexandra Bracken, 2015), ¿Así que quieres ser una Jedi? (So you want to be a Jedi?, Adam Gidwitz, 2015) y ¡Cuidado con el Lado Oscuro de la Fuerza! (Beware the Power of the Dark Side!, Tom Angleberger, 2015), que también llegaron a publicarse en Argentina a mediados del año siguiente.
Precisamente en 2017 Planeta México publica una nueva novelización Junior, en este caso Rogue One – La Novela (Rogue One, Matt Forbeck, 2017), acompañada por otras cuatro obras: Rebel Rising(Rebel Rising, Beth Revis, 2017), Ahsoka, Leia, princesa de AlderaanyLas leyendas de Luke Skywalker(The Legends of Luke Skywalker, Ken Liu, 2017).
Durante 2018 las publicaciones juveniles se diferenciaron bastante. México continuó con adaptaciones o desprendimientos de las películas:Los últimos Jedi (The Last Jedi, Michael Kogge, 2018), El más buscado(Most Wanted, Rae Carson, 2018) y El ascenso y la caída de Darth Vader (The Rise and Fall of Darth Vader, Ryder Windham, 2007), mientras que Planeta Argentina publicó Una Aventura de Luke Skywalker y Una Aventura de Han Solo y Chewbacca.
En 2019 en México se lanzaron: La sombra de la Reina (Queen’s Shadow, E. K. Johnston, 2019), Galaxy’s Edge – Un golpe del destino (Galaxy’s Edge: A Crash of Fate, Zoraida Cordova, 2019), El destello de la Resistencia(Spark of the Resistance, Justina Ireland, 2019), Maestro y aprendiz (Master and Apprentice, Claudia Gray, 2019) y El coleccionista de la fuerza (Force Collector, Kevin Shinick, 2019), mientras que en Argentina no se editó nada para este público durante ese año ni el siguiente.
Por su parte, en 2020, solo se publicó en México La ira de Darth Maul (The Wrath of Darth Maul, Ryder Windham, 2012) y al año siguiente Poe Dameron – Caída libre (Poe Dameron: Free Fall, Alex Segura, 2020). Además, se publicó en ambos países, y como parte del inicio de la saga de la Alta República, En la Oscuridad (Into the Dark, Claudia Gray, 2021) que, a diferencia de otras ediciones juveniles, tiene el mismo formato y color de lomo, dimensiones y portada que la edición de Luz de los Jedi del mismo año.
Las dimensiones de la edición Argentina de En la oscuridad son las mismas que las correspondientes a la mayoría de las novelas para adultos. Véase la comparación con Luz de los Jedi y con otra novela juvenil como Entre las Sombras.
Finalmente, en abril de 2022 ambos publicaron Entre las sombras (Out of the Shadows, Justina Ireland, 2021), que continúa la saga juvenil de la Alta República.
Juveniles de Planeta MéxicoJuveniles de Planeta Argentina
JUVENILES PLANETA MÉXICO (2015-ACTUALIDAD)
Una nueva esperanza (agosto 2015)
El Imperio contraataca (septiembre 2015)
El retorno del Jedi(octubre 2015)
La amenaza fantasma (noviembre 2015)
El ataque de los clones (noviembre 2015)
Estrellas perdidas (diciembre 2015)
La venganza de los Sith(diciembre 2015)
El despertar de la Fuerza – La Novela (febrero 2016)
Una aventura de Luke Skywalker (marzo 2016)
Una aventura de Han Solo y Chewbacca (marzo 2016)
Una aventura de la princesa Leia (marzo 2016)
Antes del despertar (julio 2016)
La princesa, el contrabandista y el granjero (octubre 2016)
¿Así que quieres ser un Jedi? (octubre 2016)
¡Cuidado con el Lado Oscuro de la Fuerza! (noviembre 2016)
Rogue One – La novela (mayo 2017)
Rebel Rising (junio 2017)
Ahsoka (octubre 2017)
Leia, princesa de Alderaan (diciembre 2017)
Las leyendas de Luke Skywalker (diciembre 2017)
El ascenso y la caída de Darth Vader (marzo 2018)
Los últimos Jedi – La Novela (abril 2018)
El más buscado (agosto 2018)
La sombra de la reina (octubre 2019)
Galaxy’s edge – Un golpe del destino (octubre 2019)
El destello de la Resistencia (noviembre 2019)
Maestro y aprendiz (diciembre 2019)
El coleccionista de la fuerza (diciembre 2019)
La ira de Darth Maul (septiembre 2020)
En la oscuridad (junio 2021)
Poe Dameron – Caída libre (julio 2021)
Entre las sombras (abril 2022)
JUVENILES PLANETA ARGENTINA (2015-ACTUALIDAD)
Una nueva esperanza (junio 2015) El Imperio contraataca (junio 2015) El retorno del Jedi (junio 2015) La amenaza fantasma (octubre 2015) El ataque de los clones (octubre 2015) *Figura Patricia C. Wrede en la portada. La venganza de los Sith (octubre 2015)
El despertar de la Fuerza(abril 2016)
La princesa, el contrabandista y el granjero (mayo 2017)
¿Así que quieres ser una Jedi? (junio 2017)
¡Cuidado con el Lado Oscuro de la Fuerza! (junio 2017)
Una aventura de Luke Skywalker (febrero 2018)
Una aventura de Han Solo y Chewbacca (mayo 2018)
En la Oscuridad (junio 2021)
Entre las Sombras (mayo 2022)
PLANETA YOUNGLING
Las historias infantiles se publicaron con diferentes formatos y presentaciones, agrupándose en los últimos años bajo el sello Planeta Junior, aunque su presencia en las obras editada no siempre ocurre.
En Argentina se editaron entre 2014 y 2016 tres libros para pequeños lectores: Se Busca Cazarrecompensas (Bounty Hunters for Hire, Catherine Saunders, 2013), Obi-Wan Kenobi – Caballero Jedi (Obi-Wan Kenobi, Jedi Knight, Catherine Saunders, 2013) y Darth Maul – Aprendiz de Sith (Darth Maul, Sith Apprentice, Catherine Saunders, 2012). En lo que respecta al textos del nuevo canon se publicó La Chispa de la Resistencia (titulada como El Destello de la Resistencia en México fuera del sello Junior) en 2020, Una Prueba de Valor (A Test of Courage, Justina Ireland, 2021) en 2021 y las novelizaciones de las dos primeras temporadas de la serie del mandaloriano: The Mandalorian – La Novela (The Mandalorian Junior Novel, Joe Schreiber, 2021) y The Mandalorian – temporada 2 – La Novela (The Mandalorian Season 2 Junior Novel, Joe Schreiber, 2022) durante 2021 y 2022, con el detalle de que la adaptación de la primera temporada no tiene el sello de Planeta Junior en la portada.
En lo que respecta a México, se editaron algunas obras más bajo este sello infantil: Además de las mismas Una prueba de valor (editado en 2022) y las dos novelizaciones de las temporadas de The Mandalorian (en 2021 y 2022 respectivamente), se publicó algún material de la serie animada Rebels: El ascenso (Rise of the Rebels, Michael Kogge, 2014), El Inicio de la Rebelión (The Rebellion Begins, Michael Kogge, 2014), Droides en peligro (Droids in distress, Michael Kogge, 2014), La Batalla de Ezra (Ezra’s Duel with Danger, Michael Kogge, 2015) y Luchar hasta el final (Battle to the End, Michael Kogge, 2015). Por otra parte, en 2018 publicó tres adaptaciones de Fuerzas del Destino 1-3 (Forces of Destiny – Volume 1-3, Emma Carlson Berne, 2017). A esto debemos sumarle que entre 2019 y 2020 se editaron cuatro volúmenes de la serie Elige Tu Propio Destino: Una Aventura de Han & Chewie (Choose Your Destiny: A Han & Chewie Adventure, Cavan Scott, 2018), Una Aventura de Luke & Leia(Choose Your Destiny: A Luke & Leia Adventure, Cavan Scott, 2018), Una Aventura de Finn & Poe(Choose Your Destiny: A Finn & Poe Adventure, Cavan Scott, 2019) y Una Aventura de Obi-Wan & Anakin (Choose Your Destiny: An Obi-Wan & Anakin Adventure, Cavan Scott, 2019). También se pubicó en 2021 Clone Wars – Historias de Luz y Oscuridad (The Clone Wars: Stories of Light and Dark, varios autores, 2020) y en 2022 se editó un libro de poemas, Quisiera tener un wookiee y otros poemas de la galaxia (I Wish I Had a Wookiee: And Other Poems for Our Galaxy, Ian Doescher, 2021). En cuanto a 2023, en marzo tuvimos la llegada de El Libro de Boba Fett – La Novela (The Book of Boba Fett Junior Novel, Joe Schreiber, 2023), mientras que en abril llegó una nueva antología: Historias de los Jedi y Sith (Star Wars: Stories of Jedi and Sith, varios autores, 2022); mas adelante, en julio del mismo año, se publicó Hunters: Batalla por la arena (Hunters: Battle for the Arena, Mark Oshido, 2023) y en octubre Star Wars: 5 Minutos para Soñar (2023) que compila los historias de la colección Golden Books.
En 2024 la novedad vino de la mano de una edición de una adaptación francesa de la primera temporada de la serie animada The Bad Batch. La novela The Bad Batch: El Inicio (The Bad Batch; S.T. Bende, 2023) se publicó bajo este sello en febrero de 2024.
Planeta Junior ArgentinaPlaneta Junior México
PLANETA JUNIOR ARGENTINA (2014-ACTUALIDAD)
Se Busca Cazarrecompensas (julio 2014)
Obi-Wan Kenobi – Caballero Jedi (diciembre 2015)
Darth Maul – Aprendiz de Sith (mayo 2016)
La Chispa de la Resistencia (febrero 2020)
The Mandalorian – La Novela (marzo 2021)* no figura el logo Planeta Junior en portada)
Una Prueba de Valor (mayo 2021)
The Mandalorian – temporada 2 – La Novela (mayo 2022)
PLANETA JUNIOR MÉXICO (2015-ACTUALIDAD)
Rebels – El ascenso (abril 2015)
Rebels – El Inicio de la Rebelión (mayo 2015)
Rebels – Droides en peligro (mayo 2015)
Rebels – La Batalla de Ezra (junio 2015)
Rebels – Luchar hasta el final (junio 2015)
Fuerzas del destino – Volumen 1 (enero 2018)
Fuerzas del destino – Volumen 2 (mayo 2018)
Fuerzas del destino – Volumen 3 (septiembre 2018)
Elige Tu Propio Destino: Una Aventura de Han & Chewie (enero 2019)
Elige Tu Propio Destino: Una Aventura de Luke & Leia (marzo 2019)
Elige tu propio destino – Una Aventura de Finn & Poe (enero 2020)
Elige Tu Propio Destino: Una Aventura de Obi-Wan & Anakin (noviembre 2020)
The Mandalorian – La Novela (abril 2021)
Clone Wars – Historias de luz y oscuridad (diciembre 2021)
Una Prueba de Valor (febrero 2022)
The Mandalorian – temporada 2 – La Novela (febrero 2022)
Quisiera tener un wookiee y otros poemas de la galaxia (marzo 2022)
El Libro de Boba Fett –La Novela (marzo 2023)
Star Wars: Historias de los Jedi y Sith (abril 2023)
Hunters: Batalla por la arena (julio 2023)
Star Wars: 5 Minutos para Soñar (octubre 2023)
The Bad Batch: El Inicio (febrero 2024)
Una mención aparte, por tratarse de otra editorial y otro formato es la colección Mega Cuentos de Colores, que en Argentina edita la Editorial Barcel Baires, y que adapta la colección original de Golden Books en un formato grande de 27 cm x 37 cm); Se trata de las mismas obras que en España se comercializaron bajo el sello Planeta Junior; En esta colección se editaron La amenaza fantasma (The Phantom Menace, Courtney Carbone, 2015), El ataque de los clones (Attack of the Clones, Christopher Nicholas, 2015), La venganza de los Sith (Revenge of the Sith, Geof Smith, 2015), Una nueva esperanza (A New Hope, Geof Smith, 2015), El Imperio contraataca (The Empire Strikes Back, Geof Smith, 2015), El retorno del Jedi (Return of the Jedi, Geof Smith, 2015), El despertar de la Fuerza (The Force Awakens, Christopher Nicholas, 2016), Soy un robot (I Am a Droid, Christopher Nicholas, 2016), Soy un Jedi (I Am a Jedi, Christopher Nicholas, 2016) y Soy un piloto (I Am a Pilot, Christopher Nicholas, 2016).
Colección Mega Cuentos de Colores “Star Wars”.
BARCEL BAIRES – MEGA CUENTOS DE COLORES (ARGENTINA) (2017)
La amenaza fantasma (2017)
El ataque de los clones (2017)
La venganza de los Sith (2017)
Una nueva esperanza (2017) *edición en tapa dura
El Imperio contraataca (2017) * edición en tapa dura
El retorno del Jedi (2017) * edición en tapa dura
El despertar de la Fuerza (2017)
Soy un robot (2017)
Soy un Jedi (2017)
Soy un piloto (2017)
En fin, hasta aquí, tenemos el panorama que a veces se torna un tanto complejo; como ya mencioné, esto pretende ser lo más completo posible, y si bien muchos de estos volúmenes son parte de la biblioteca personal y otros los he revisado de colecciones ajenas, también es fruto de una investigación en varios sitios y bibliotecas web. Esto significa que cualquier aporte que pudieran hacer los lectores para mejorar este listado, será más que bienvenido.
Agradecimientos: Muchas personans contribuyeron para poder lograr organizar esta lista. Quiero agradecer a Jose Alabau Casaña, Mariana Paola Gutiérrez Escatena, Duncan Jenkins, Jessica Benalcázar Ferrel, y Fernanda Ponce Alvarez por sus aportes.
A lo largo del disfrute de las distintas historias dentro del universo de Star Wars, no importa si se trata de las leyendas o del canon actual, aparecen algunos materiales que son bastante reconocibles dentro del universo, tanto que terminan identificándolo: ya hablamos de algunos como el tibanna o del beskar, pero si hay un material que definitivamente vamos a asociar instantáneamente con Star Wars, esa es la carbonita.
Cuando hablamos de carbonita, hablamos de una sustancia basada en el carbono, capaz de solidificarse rápidamente por congelamiento y que en esa condición suele aprovecharse para transportar y resguardar diversos materiales. En cuanto a su composición, no se proporciona demasiada información, incluso en algunos textos como The Essential Guide of Weapons and Technology de Bill Smith se menciona que previo a su congelación se encuentra en estado líquido, mientras que otros agregan que al congelarse forma una aleación metálica.
Cuando aparece el material en El Imperio Contraataca, el uso principal que se le da no es el congelamiento de personas en hibernación, sino facilitar el transporte del gas tibanna que se produce en la Ciudad de las Nubes de Bespin. Sin embargo, también ha sido aprovechado con otros fines, como para realizar contrabando, como hace Filba el Hutt en la duología de MedStar de Michael Reeves y Steve Perry.
Otro de los aspectos de la carbonita congelada es su aprovechamiento para lograr un estado de hibernación en seres vivos. El ejemplo por excelencia en la situación de Han Solo en El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi, pero también vemos muchos otros casos en series como The Mandalorian, en comics como la serie de Star Wars 2020 de Marvel (¡donde Leia también resulta congelada!), o la novela La Búsqueda del Jedi de Kevin J. Anderson.
Sin embargo, esa situación de confinamiento pudo aprovecharse de maneras más creativas. En Fate of the Jedi: Outcast de Aaron Allston se confina en carbonita a los Jedi por una misteriosa psicosis de la Fuerza para evitar que causen daño (todo esto debido a que al parecer la carbonita bloquea los poderes de la Fuerza). Otra forma de aprovecharlo fue la que llevaron a cabo Anakin y Ahsoka en la serie The Clone Wars, donde se ocultan en carbonita para pasar sin ser detectados a traves de la vigilancia separatista, pero también fue usada para poder sobrevivir a una explosión en Darth Maul: El Cazador en la Tinieblas de Michael Reaves. Pero también el confinamiento ha tenido un uso funerario, como el confinamiento del Senador Viento en Republic: Trackdown (#72), de modo de modo de preservar el cadáver.
El auge de la carbonita para hibernación en la galaxia ocurrió en las épocas en las que aún no existía o no estaba avanzado el viaje hiperespacial, pues permitía llevar a cabo viajes durante períodos de tiempo extremadamente prolongados. Luego del desarrollo del hiperimpulsor, la carbonita limitó su uso al transporte, aunque también tuvo otras aplicaciones menores: En Street of Shadows, la segunda novela de la trilogía de Coruscant Nights, de Michael Reaves, se menciona el uso de nanofibras de carbonita en ganchos celestiales, un tipo de megaestructuras atmosféricas que ostentan los más adinerados en planetas de gran riqueza como la capital galáctica.
También parte de los motores de hiperimpulsión poseen, al menos según se menciona en el clásico comic de Imperio Oscuro 2, un inyector que comúnmente está fabricado con carbonita. Incluso se ha usado el material con propósitos militares, como las pistolas de carbonita, que rocían un blanco con el material para congelarlo y paralizarlo, como aquellas que aparecen en otro clásico: el juego Caballeros de la Antigua República. Y como no podían faltar, también aparecen droides hechos de carbonita, como los droides de batalla que utilizó el Imperio en otro juego: El Poder de la Fuerza II, o los droides mineros DLC-13 que estaban hechos de carbonita para resistir las altas temperaturas, según el libro de referencia Star Wars: Absolutamente Todo Lo Que Necesitas Saber de Adam Bray, Kerrie Dougherty, Cole Horton y Michael Kogge.
En cuanto a las fuentes más importantes de carbonita se destaca El sistema Emperatriz Teta (previamente conocido como sistema Koros) según menciona The Essential Atlas de Daniel Wallace y Jason Fry, y el planeta Polus que poseía vastas cantidades en sus páramos congelados, según otro juego: Empire at War.
El concepto detrás del uso de la carbonita para facilitar el transporte de gases es similar al que se usa en nuestro propio mundo: para el transporte de un gas, muchas veces se lo licúa porque ocupa un volumen mucho menor y así se puede transportar una mayor cantidad; inclusive otra opción que se aprovecha para almacenar algunos gases es absorberlos dentro de un sólido que sea capaz de retener una cantidad grande de gas en su volumen (un ejemplo es el uso del paladio para absorber una enorme cantidad de hidrógeno); esta última vía sería similar al caso de nuestro ejemplo en el cual el gas tibanna resulta impregnado en el volumen de la carbonita cuando se la congela.
Pero también existe otro material que efectivamente se llama carbonita, aunque no se trata de un material de transporte, sino de un explosivo similar a la dinamita hecho con nitroglicerina, aserrín, nitrato de sodio y tierras diatomeas.
En fin, muchas veces la tecnología que tenemos iguala a la de nuestras historias favoritas, al menos en algunos aspectos y en otros casos debemos esperar mucho, mucho tiempo. ¡Que la Fuerza y la ciencia los acompañe!
No hay dudas a esta altura que vemos Star Wars porque tiene cosas nos gustan, nos interesan y nos apasionan. Sin embargo, en esta ocasión vamos a hablar de lo que no puede verse, de la invisibilidad que hay presente en distintos momentos de la saga.
Al principio puede resultar llamativo, e incluso no asociar esa característica al Universo de Star Wars, pero, a decir verdad, aparecen diversas situaciones en las que de una u otra forma está presente. Y es que antes de comenzar a ver algunos ejemplos, necesitamos aclarar ciertos conceptos científicos.
Cuando hablamos de “invisibilidad” nos referimos a una cualidad que posee un objeto que le permite interferir de algún modo con la luz de manera de que no resulte visible para un observador. Y en general, gracias al cine y la literatura, con obras como El Hombre Invisible o Harry Potter, el concepto solemos tenerlo en claro. En el ámbito del séptimo arte, también podemos hablar de los casos en que las películas son “in-visibles”, es decir, aquellas que son imposibles de ver por lo malas o aburridas, aunque no se traten de seres que no pueden ser vistos (no es justo hacer menciones porque el gusto de los espectadores es muy variado, pero hay bastante consenso en que un ejemplo de estos sería el Holiday Special de 1978).
Pero hay algo más que debemos considerar de antemano: el espectro electromagnético. Cuando hablamos cotidianamente de “luz”, generalmente se está haciendo referencia a un rango muy pequeño de frecuencias del espectro electromagnético, el cual es capaz de ser percibido por el ojo humano. Eso quiere decir que hay otras frecuencias que no podemos percibir con nuestra vista, como los rayos X, el ultravioleta, el infrarrojo, las microondas y las ondas de radio.
Y es que muchas veces puede evitarse la detección de algunas frecuencias no-visibles de ese espectro, resultando estas “invisibles” para los detectores capaces de recibirlas, aunque en término correcto sería “indetectables”, como suele suceder con los aviones-caza furtivos (stealth) que resultan indetectables para un radar, pero podrían verse a simple vista. Aclarado ese caso, veamos algunas situaciones de invisibilidad o furtividad que podemos hallar en la saga…
En primer lugar, tenemos varias situaciones publicadas en diversos medios en las que la invisibilidad surge naturalmente por una cuestión biológica, que podríamos asemejar al mimetismo que tienen aquí en la Tierra algunos animales como el camaleón, o algunos pulpos. Sería el caso de las Lagartijas invisibles de Tatooine que aparecen en algunos niveles del juego Super Star Wars: Return of the Jedi de 1994.
Por el lado del reino vegetal tenemos la planta de raíz de sombra (shadowroot) de la Luna-Bosque de Endor, a partir de cuya raíz se produce un jabón que tiene la particularidad de hacer invisible todo los que cubre con su espuma. Todo esto se relata en el episodio The Haunted Village (Ep 1×02) de la serie animada Ewoks, que además fue adaptado como cuento infantil con el mismo nombre en 1987.
Siguiendo esta línea biológica, podemos suponer que los benditos midiclorianos también son capaces de promover la invisibildad a través de la Fuerza, visto que en varias situaciones algunos usuarios de la Fuerza han logrado ocultarse mediante este tipo de técnicas. Básicamente hay dos mecanismos diferentes para lograrlo: por un lado, tenemos el “Camuflaje de la Fuerza”, según en cual el usuario altera la luz y las ondas sonoras que lo rodean, logrando que los demás no puedan verlo; es el caso de la Jedi Juhani en el juego Caballeros de la Antigua República.
Por otra parte, la otra técnica Jedi no modifica la luz, sino que consiste en sacar de la mente de los demás todo vestigio de su presencia, por lo que entraría en la categoría “truco mental”. Esta situación no es la más utilizada, pues implica un gran gasto de energía para el usuario, y al no lograr modificar la luz puede seguir siendo detectado por droides u otros sensores. Una muestra de esta técnica es la que usa Lomi Plo en la novela Dark Nest II: The Unseen Queen de Troy Denning.
En general, todas las situaciones de invisibilidad planteadas aparecen en distintos medios en historias correspondientes al antiguo Universo Expandido (actual Leyendas), quedando en el actual canon ciertas situaciones que están sujetas a discusión, como el supuesto uso de la técnica por parte de Darth Vader antes de la mítica pelea con Luke en Bespin al final de El Imperio Contraataca, o también el caso de Ahsoka durante el combate con los guardias en el bosque en el capítulo The Jedi de la segunda temporada de The Mandalorian.
Diferente es la situación en lo que respecta a la tecnología furtiva para hacer invisible un vehículo o locación frente a un detector de cierta frecuencia del espectro electromagnético, pues aparece en diferentes situaciones y tecnologías, tanto en Leyendas como en el nuevo canon.
En general esta tecnología se basa en el efecto de ciertos minerales capaces de evitar la detección, como por ejemplo las sales de estigio (en inglés stygium), un mineral tan raro que solo se conoce su presencia en dos mundos de toda la galaxia: Aeten II y Maramere. El primero de ellos en la fuente de la tecnología de cazas invisibles Phantom TIE que aparece en otro videojuego: Rebel Asault 2, mientras que el segundo tiene su veta en la llamada Isla Invisible, llamada así por resultar indetectable para los escáneres precisamente por la presencia de los cristales de estigio, según se relata en el comic Starfighter: Crossbones #2 y #3. Ejemplos que aprovechan la tecnología de estigio son la Punta Carroña (Carrion Spike), la nave personal de Moff Tarkin en Tarkinde James Luceno, o el Infiltrador Sith de Darth Maul en La Amenaza Fantasma.
Para la época de la Trilogía original de Thrawn (Heredero del Imperio, El Resurgir de la Fuerza Oscura y La Ultima Orden) de Timothy Zahn, presumiblemente a causa de la escasez del mineral, se utilizaban en diversos vehículos unos dispositivos híbridos que aprovechaban una tecnología más pobre, desarrollada en el Monte Tantiss, la cual impedía ver hacia fuera a quienes estaban en el interior del manto de ocultación. El mismo autor volvió a utilizarlo en un Destructor Estelar en Specter of the Past.
Por otro lado, tenemos un material diferente: el reflec. Se trata de un polímero artificial que tiene la propiedad de interferir en las señales electromagnéticas, impidiendo de esta forma ser detectado en diferente tipo de sensores. Es el material con el que están recubiertas las armaduras de los Deathtroopers que aparecen en Rogue One y varias otras historias, como por ejemplo el número 8 del comic de Poe Dameron.
Y para finalizar con la saga, tenemos los escudos de invisibilidad, que aprovechan generadores cuyo campo electromagnético es capaz de desviar la luz para impedir que se vea lo que hay del otro lado, como los que utilizan las fuerzas opositoras del planeta Pijal en Maestro de Aprendiz de Claudia Gray.
Ahora que vimos lo que puede lograr la tecnología y las artes Jedi en la saga, vale preguntarnos ¿Es posible hacer algo invisible en nuestra realidad?
En primer lugar, existen algunos trucos con espejos, cámaras o efectos prácticos que simulan hacer “desaparecer” a una persona o un objeto pero que son propios del ilusionismo, pues no lo hacen desaparecen realmente, sino que solo nos genera la sensación de que el efecto ocurre en la realidad. Un caso similar es el efecto del mimetismo, en el que una persona u objeto se confunde tanto con el ambiente o se oculta de modo que deja de reconocerse, aunque tampoco desaparece de la vista.
Pero en el campo estrictamente científico de la verdadera invisibilidad, en la actualidad se está comenzando a trabajar con algunos materiales que, al recubrir un objeto, permiten que la luz los atraviese, de manera que pueda percibirse lo que hay debajo de éstos. El resultado efectivo es que el objeto en sí mismo no se ve. Se han realizado experimentos con éxito en 2006 en la Universidad de Duke, California, utilizando estos metamateriales (sí, así es como se los llama), solo que a escalas de dimensiones muy pequeñas (tan pequeñas que no pueden percibirse a simple vista, por lo que para nosotros que lo vemos desde el llano no eran visibles desde el principio).
Sin embargo, la perseverancia de ese grupo de investigación permitió que en 2012 construyera a partir de esos materiales un “manto” con forma romboide que permite desviar la luz alrededor de un cilindro de 1 centímetro de alto y 7,5 cm de ancho sin que hubiera reflexiones. ¡Todo un éxito!
Estos metamateriales poseen características ópticas poco usuales en la naturaleza. Su diseño se basa en la inserción en una substancia de implantes que crucen que las ondas que componen la luz visible se curve de formas poco usuales. En general están fabricados con plásticos que contienen elementos como cobre, plata, u otros metales organizados en forma de patrones que se repiten como en una serie de baldosas. Otra forma de crear este tipo de tecnologías es mediante una técnica llamada fotolitografía, que aprovecha la nanotecnología de materiales.
Uno de los usos que podría darse a este tipo de invisibilidad son los mantos de inhibición sísmica que permiten proteger edificios de los terremotos, al estar construidos con materiales capaces de desviar las ondas sísmicas y así evitar que afecten a los inmuebles.
Por otro lado, un grupo de investigadores del Instituto Nacional de la Investigación Científica (INRS) de Montreal, Canadá aprovecha la interacción entre distintas frecuencias de luz para lograr que un objeto refleje solo la luz verde. Si se modifican, se logran cambian temporalmente las frecuencias del verde al azul y nuevamente al verde, utilizando unos filtros especiales y el resultado es que el ojo humano deja de ver al objeto. Esto podría tener aplicación para las empresas de telecomunicaciones, las cuales podrían utilizar ciertas frecuencias en las redes de fibra óptica de manera de lograr hacer invisibles los datos, logrando una seguridad muy superior.
Otro ejemplo lo tiene la empresa canadiense Hyperstealth Biotechnology, que desarrolló un material llamado “quantum stealth” que oculta el espectro de luz visible y también parte del ultravioleta e infrarrojo, de tal modo que también bloquea el espectro térmico. Esta tecnología tiene un futuro enorme en el campo militar. Algo similar se está desarrollando en la Universidad de Zhejiang (China), donde se está trabajando en un dispositivo que evita que los objetos sean detectados por los sensores de calor y detectores de metales (básicamente han inventado el reflec).
También en la Universidad de Manchester (Reino Unido), los científicos ha desarrollado un camuflaje térmico a base de grafeno, nylon y oro, capaz de hacer invisible a las cámaras de visión nocturna a la persona que lo lleva.
En lo que respecta a las tecnologías furtivas, también llamadas “muy baja detectabilidad” se trata de una serie de diferentes estrategias, generalmente usadas en aviones y barcos, que permiten hacerles menos visibles al radar. De esta forma, el diseño de algunos factores como la forma de los aviones, el uso de materiales no metálicos para el casco, las pinturas radar-absorbentes y las tecnologías para reducir otros patrones de emisiones como la infrarroja o ruido, han permitdo la creación de aeronaves como el F-117Nighthawk, el F-22 Raptor, el YF-23 Black Widow II o el bombardero B-2 Spirit. En fin, lo más cercano que tenemos a un Ala-X hasta el momento.
Algunos especialistas estiman que no falta demasiado tiempo para lograr fabricar una fibra capaz de desviar la luz visible alrededor de una persona. A fin de cuentas, resulta que la realidad y la ciencia están cada vez más cerca del mágico manto de Harry Potter…
Finalmente comparto una imagen del encuentro científico entre el autor de esta nota y un experto en invisibilidad en las Cataratas del Iguazú…
Cuando hablamos de elementos de valor, tanto en la vida cotidiana como en la economía global, uno de los elementos a los que nos remitimos con total seguridad es el oro. Ya sea por su uso monetario u ornamental, este metal tiene un costo elevado y es sinónimo de valor, ostentación o riqueza.
Las razones por las cuales este elemento resulta tan valioso son varias, pero ciertamente se debe a una combinación de cuatro: la poca abundancia del metal en nuestro mundo, la dificultad para extraerlo, la gran estabilidad del material (no se oxida ni corroe fácilmente), y el particular color dorado que posee.
Entre las propiedades más particulares del oro se conoce que se trata de un metal ampliamente usado en aleaciones, que es altamente dúctil y maleable (puede aplastarse hasta un espesor de 0,00013 centímetros) y que es un excelente conductor térmico y eléctrico (mucho mejor incluso que el cobre). Químicamente se lo considera un metal noble, pues no reacciona prácticamente con nada: ni el aire, la sal, el agua u otros agentes abrasivos; de hecho, para poder disolverlo se necesita una mezcla de los ácidos nítrico y clorhídrico que se llama “agua regia” justamente por esa capacidad.
Pero además de ciencia aquí estamos para hablar de Star Wars y en la saga también tiene gran presencia este metal. Desde lo cinematográfico tenemos un par de situaciones muy importantes en las que el oro tiene su presencia: por un lado, vemos los dados de Han Solo, que obtiene en Han Solo: Una Historia de Star Wars, y que luego lleva el Halcón Milenario en Una Nueva Esperanza y en la trilogía de secuelas. Por el otro tenemos a C-3PO, el droide de protocolo dorado, que más de una vez fue llamado “barra de oro”, más allá del debate que se genera en relación al material. Algunos libros como la novelización juvenil de Una Nueva Esperanza de Ryder Wyndham mencionan específicamente que el droide estaba enchapado en oro; pero también otros libros con especificaciones técnicas, como por ejemplo Rebels: La Guía Visual de Adam Bray, señalan que el material con el que está recubierto es el cromo, lo que no explicaría el color dorado pues, al menos en la Tierra, el cromo no otorga esos tonos, sino plateados muy brillantes, como ya se exploró en otra nota.
En general, los usos que se le dan al oro en las historias de la galaxia, tanto para las de leyendas, como las del nuevo canon, son similares a los que les damos nosotros, por lo que aparece con un uso ornamental en lo arquitectónico en la forma de puertas bañadas en oro (Knight Errant de John Jackson Miller), tarimas para los Hutt (Maestro y Aprendiz de Claudia Gray), fuentes de mármol veteado con el metal (Republic Commando – Triple Zero de Karen Traviss), enormes lámparas de araña (Aventuras en el Espacio Salvaje – El Nido de Tom Huddleston) y hasta la lujosa cama de madera con incrustaciones de líneas delgadas y curvas de oro y plata puros que usaba Leia en su adolescencia(Leia, Princesa de Alderaan de Claudia Gray).
También coincide el uso del oro galáctico en bijouterie y decoración personal, como el típico uso de anillos (Qordis ostenta varios en Darth Bane: Camino de Destrucción de Drew Karpyshyn, y un personaje usa anillos en los tentáculos de su barba en Escuadrón Alfabeto de Alexander Freed), o los aros (como se menciona en Hijos de los Jedi de Barbara Hambly o Aventuras en elEspacio Salvaje – El Robo de Cavan Scott) o incluso piercings (o como se diga en básico) en El Más Buscado de Rae Carson o las hebillas/pasadores para el pelo del mismo material (Legacy of the Force: Revelation de Karen Traviss); tampoco faltan las típicas cadenas de oro (Legacy of the Force: Sacrifice, también de Traviss), o los colgantes como el medallón de oro pálido haysiano que tienen las hermanas Paige en Los Últimos Jedi. En este apartado también tenemos varias medallas de oro muy represantivas en la saga, como la que reciben Luke, Han y Chewbacca en Yavin al final del Episodio 4, según se menciona en La Huida del Contrabandista de Greg Rucka, o el medallón que usa Mon Mothma en El Retorno del Jedi (según se aclara en la novelización juvenil de Ryder Wyndham).
También se lo ha usado en vestimentas ostentosas, generalmente en la forma de hilo o pequeños ornamentos. Tenemos como ejemplo el uso por parte de los miembros del Clan Bancario intergaláctico de vestidos de oro y de plastiacero plateado en Boba Fett – Maze of Deception, de Elizabeth Hand, mientras que en Linaje / Lineas de Sangre de Claudia Gray se hace referencia a una persona cuyo vestido de oro combinaba con su trono.
En lo que respecta al uso tecnológico de este metal, en general se basa en la destacada conductividad eléctrica, lo que permite un mayor rendimiento como conductor en diferentes circuitos. En Thrawn: Alianzas de Timothy Zahn, el protagonista junto a Anakin Skywalker mencionan que el oro con el que se encuentran está destinado a la fabricación de droides, y que el material se destina (gracias a la ductilidad y maleabilidad que ya mencionamos) para elaborar alambre o partes de módulos de circuitos de alto desempeño. También en Los Hijos de los Jedi, Han y Chewie mencionan que los droides APD utilizaban conductores de oro. Ni hablar del uso como conductor del collar de oro pálido haysiano que hace DJ en el Episodio 8. Otro uso tecnológico, aunque en este caso es más un lujo, es el enchapado con oro, como el que se percibe el un limospeeder de oro en la lujosa Cantónica en el cuento “Hear Nothing, See Nothing, Say Nothing” de Rae Carson en la antología Canto Bight.
También podemos notar que el oro se utiliza en la saga galáctica como elemento de respaldo de dinero (en este caso de créditos de la República) Existen varias referencias a lo valioso que se considera este metal:
“Necesitarían estar chapados en oro para que valga la pena” (Republic Commando – True Colors de Karen Traviss).
“Si los bancos eran tan ricos ¿se darían cuenta si desaparecían algunas barras de oro?” (Boba Fett – Maze of Deception de Elizabeth Hand).
“No estaba chapada en oro, pero estaba esperando ver algunas pruebas de falta de austeridad” (Legacy of the Force: Sacrifice de Karen Traviss).
“Créditos, oro, tesoro…” (The Clone Wars: Historias de Luz y Oscuridad, en el cuento “La Hermana de la Noche Perdida” de Zoraida Córdova)
Incluso en algunos mundos sigue usándose como moneda de cambio, como puede leerse en Star Wars Galaxy’s Edge – Un Golpe del Destino de Zoraida Cordova, donde la protagonista se topa con las típicas monedas circulares de oro)
Incluso existen unidades específicas en la galaxia para indicar la cantidad de oro. Más allá de que se use en forma de lingotes (que no tienen un peso exacto definido), en este caso existe el peggat, una especie de moneda huttés fabricada en oro que se utilizó en los territorios del Borde Exterior durante las últimas décadas de la República; se lo menciona en varias historias tanto del nuevo canon como de leyendas como Battlefront – Compañía Crepúsculo de Alexander Freed, o Tatooine Ghost de Troy Denning. La wookiepedia estima el valor de un peggat en 10 créditos por gramo, por lo que si comparamos con el valor actual del metal aquí en la Tierra (cerca de 50 Euros el gramo), logramos obtener una conversión entre la moneda de cambio galáctico con la nuestra, resultando que 1 crédito equivale a 5 euros, siempre teniendo en cuenta que la abundancia y disponibilidad del oro en la galaxia sea la misma que aquí (y que no exista devaluación en una galaxia muy, muy lejana).
Y ya que mencionamos el acceso al oro, no se mencionan demasiados yacimientos de ese metal; de hecho, la única mención ocurre en la novelización juvenil de Los Últimos Jedi de Michael Kogge, en donde Rose menciona que ella y su hermana crecieron en una mina muy pobre porque la Primera Orden robó todo el oro para financiar su ejército.
Pero eso no es todo en la galaxia, porque también en muchas historias aparece otro metal dorado llamado aurodio (o aurodium en inglés) que tiene las mismas propiedades e incluso se le hace la misma valoración en cuanto a que se trata de un metal noble y ostentoso, por lo que surge el interrogante sobre si el aurodio y el oro son el mismo metal o no.
En primer lugar podría pensarse que, como sucedió con la denominación de algunos materiales, el cambio de denominación ocurrió cuando se reinició la línea de tiempo en el nuevo canon; pero como ya vimos, ese canon está plagado de menciones al oro, además del aurodio; por otra parte, la primera aparición del aurodio tuvo lugar en El Planeta Misterioso de Greg Bear, una novela que data de 1999 y por lo tanto perteneciente al actual universo de leyendas.
Como eso no ayuda a aclararlo, podemos analizar los diferentes usos que se le dan al aurodio para ver si muestra alguna propiedad particular que nos permita diferenciarlo del oro: En cuanto al uso arquitectónico aparece un par de puertas de aurodio cinceladas en Legacy of the Force: Inferno de Troy Denning, o también el podio de la Rotonda del Senado que se menciona en Halcón Milenario de James Luceno, donde se menciona que «está hecho de aurodio, oricalco y coruscantio«.
Desde un punto de vista ornamental, el aurodio se ha usado en el diseño de algunos sables de luz, como el de Cal Kestis en el juego Jedi: Fallen Order, o el del mismísimo Darth Sidious, el que, según la novela Darth Plagueis de James Luceno y el libro Sables de Luz de Daniel Wallace, tiene una empuñadura de una aleación de phrik y aurodio.
Desde el punto de vista decorativo tenemos el trofeo de aurodio de Kaz en la serie Resistencia, y en varios elementos personales que se muestran en el cine como los aros de Leia que se mencionan en Star Wars: The Last Jedi: The Visual Dictionary, o incluso anillos como los de Lando (Star Wars: The Rise of Skywalker: The Visual Dictionary) o Dryden Vos (Solo: A Star Wars Story: Expanded Edition de Mur Lafferty); incluso en Fate of the Jedi: Vortex, de Troy Denning, se menciona una corona de aurodio.
Al igual que el oro, también aparecen menciones a la vestimenta conteniendo aurodio, como la vestimenta de Snoke en la novelización juvenil de Los Ultimos Jedi, o las botas de aurodio que usaría una persona rica para ostentar según The Last of the Jedi: A Tangled Web de Jude Watson.
Lógicamente, al tratarse de un metal muy costoso, el aurodio también sirve como elemento de valor, de modo que se ha visto su uso como moneda de cambio en varias novelas como Darth Vader: El Señor Oscuro y Darth Plagueis, ambas de de James Luceno, e incluso aparece en la forma de cabujones en The Last Jedi de Michael Reaves y Maya Kaathryn Bohnhoff.
Sin embargo, la forma más habitual en el que se nos presentan las riquezas acumuladas de aurodio es en la forma de lingote. Hay unas cuantas novelas donde los lingotes hacen presencia, entre las que podemos destacar Velo de Traiciones de James Luceno, Shadow Games de Michael Reaves y Maya Kaathryn Bohnhoff, Los Caminos del Destino de Walter Jon Williams, e incluso el cuento “El Corsario Carmesí y el Tesoro Perdido del Conde Dooku” de la antología Aliens: Historias de una Galaxia muy Lejana de Landry O. Walker.
En cuanto al valor del aurodio, la única referencia de la wookiepedia, señala que diez lingotes grandes tienen un valor de tres mil millones de créditos; obviamente, al no conocer el peso de los lingotes no se nos permite establecer un valor comparativo con el oro, pero ciertamente el aurodio parece ser mucho más valioso.
Bien… hasta aquí hemos expuesto los hechos y al parecer, tanto el oro como el aurodio tienen prácticamente los mismos usos, con una diferencia importante en el valor (a favor del aurodio), y sin mencionarse el uso de este último en tecnología. Pero también existen referencias literarias en las que se mencionan ambos y en algunos casos se los compara. En la ya mencionada Republic Commando – True Colorsse mencionan ambos por separado, mientras que en la novela juvenil Jedi Quest: the Way of the Apprentice, de Jude Watson, se menciona que Anakin vio peggats de oro y lingotes de aurodio juntos, lo que demuestra que son reconocibles de alguna forma.
Por otro lado, algunas veces se utiliza el aurodio en frases hechas en las que habitualmente se aplican el oro, como se habla de estar “entregando la galaxia a Jacen en una bandeja de aurodium” en Legacy of the Force: Inferno, lo que puede llevarnos a pensar que efectivamente se trata del mismo metal.
Y para aportar a la confusión tenemos una nueva polémica, pues en la novelización Solo: A Star Wars Story: Expanded Edition se menciona claramente que los dados de Han Solo están hechos de aurodio, cuando otras fuentes, como ya vimos, indicaban lo contrario al asegurar que eran de oro. Y si faltaba alguna evidencia, tenemos a la no tan querida serie Resistencia, en la que se dice que el aurodio es un metal más raro que el oro, algo que sigue alimentando la polémica.
Una posibilidad que podríamos analizar, ya que son muy similares pero varían en su valor o rareza, es que el aurodio se trate de algo artificial o muy costoso, como por ejemplo alguna aleación obtenida a partir del oro, cuyo costo se deba al enorme trabajo que implicase trabajarla y lograrla. Pero de nuevo las historias nos contradicen, pues se habla en ciertos relatos que el aurodio se extrae de yacimientos totalmente naturales; en la novela Halcón Milenario de Luceno los protagonistas hallan un registro que menciona una mina de aurodio y, además, en Luz de los Jedi de Charles Soule se menciona que en Elphrona se habían descubierto minerales raros como aurodio y platino, lo que confirma su origen mineral.
¿Y entonces? ¿estamos hablando de un mismo material o dos diferentes que tienen propiedades prácticamente indénticas pero distinto valor? ¿Hay algún saber galáctico, ya sea Jedi o Sith que permita ilustrarnos? Lamentablemente no, pero sí hay una herramienta en nuestro propio universo tan poderosa como la mismísima Fuerza y tan temida como el propio Lado oscuro: la química.
Primero podríamos preguntarnos si existen otros metales dorados, similares en apariencia al oro. La respuesta es compleja, pues existen materiales dorados, pero no son elementos puros, sino aleaciones; básicamente hay dos: el bronce (mezcla de cobre y estaño) y el latón (mezcla de cobre y zinc), pero ninguna es tan costosa, ni contienen oro, aunque si una destacada presencia en la construcción de la saga. El latón fue uno de los materiales que se utilizaron para algunas partes de traje que usó Anthony Daniels para caracterizar a C-3PO en la trilogía original, según se relata en Star Wars – Vestuario: La Trilogía Original de Brandon Alinger. Por el lado del bronce, se trata del principal material que se utiliza, entre cientas de otras aplicaciones, para construir los instrumentos de viento (no casualmente referidos como “los bronces” en una sinfónica). Esta aleación también es muy importante para la saga justamente por la impactante presencia de esos instrumentos en la música de las películas, gracias al talento de John Williams, un compositor tan valioso como el aurodio. Entre la bibliografía más destacada podemos mencionar Star Wars: A Musical Journey, una colección de partituras de temas la saga compilada por el propio Williams, o Star Wars: La Música de Andrés Valverde.
Pero el broce o el latón tampoco son la solución a nuestro problema; la posibilidad que permitiría resolverlo es que ambos materiales contengan el mismo elemento: oro, cuyo nombre en latín, aurum, es el que le da su símbolo (Au) y el que seguramente inspiró el del auronio. Y la respuesta estaría en que se trata de dos clases de oro con diferente pureza.
El oro puro es un metal muy blando, por lo que para lograr que sea más duro (y útil) suele alearse con otros metales como por ejemplo la plata o el cobre. En nuestro mundo el grado de pureza de cualquier metal se indica mediante los kilates que contiene.
Se define como kilate (kt) a la veinticuatroava (1/24) parte de la masa total de la aleación. Eso quiere decir que un metal absolutamente puro tendrá 24 kt y no más que eso porque sería el máximo posible (el 100%). El oro de 24 kt es el de mayor pureza posible, pero, como dijimos, resulta demasiado blando y no tiene demasiada aplicación; por eso, en joyería suele utilizarse el oro de 18 kt, lo que implica 18 partes de oro y 6 de otro metal (eso significa que tiene un 75% de oro), aunque también existe el de 14 kt (con un 58% de oro) y el de 10 kt (con casi un 42%).
Teniendo esto en cuenta, podríamos suponer que el aurodio es oro de 24 kilates, y por lo tanto es más costoso, mientras que cuando en la saga se habla de oro a secas, se está hablando de una mezcla de menos kilates (quizás de 18 kt).
Otro dato curioso que aporta en este sentido es el medallón que usa las Hermanas Rose y Paige Tico, que como se mencionó es de “oro pálido haysiano” en el Episodio 8 y la novela juvenil Cobalt Squadron de Elizabeth Wein. El uso del término “pálido” puede sugerir que se trata de una aleación que varía el color o el tono del oro, como sucede con varias clases de oro de 18 kilates en nuestro planeta: como el oro blanco (que posee plata y paladio), el amarillo (con partes iguales de plata y cobre), el oro rosa (que contiene 4 veces más cobre que plata), el rojo (aleado exclusivamente con cobre), el gris (con níquel y cobre), el azul (con hierro) y hasta incluso el oro verde (que resulta de mezclarlo con plata).
Esto resolvería todas esas similitudes y diferencias, salvo por una situación: en Resistencia (¿otra vez?) Kaz usa su trofeo de aurodio para trabar una puerta de cierre mecánico, y si como suponemos, el aurodio fuera oro de 24 kt, es decir oro puro, debería ser muy blando como para soportar esa fuerza y trabar la puerta. Pero en fin, también podría ser que Kazuda haya sido engañado, o que el trofeo fuera de oro de menor calidad; de todas formas lo más importante es que le salvó el pellejo.
También existe otra posibilidad, basada principalmente en el nombre, ya que Au-rodio podría interpretarse químicamente como una aleación de oro con rodio, otro metal que es muchísimo más raro y por ende más costoso.
El rodio no se encuentra libre en forma metálica en la naturaleza y solo puede obtenerse como un subproducto de la industria del platino. Este metal se emplea en aplicaciones para contactos eléctricos y catalizadores en algunos procesos industriales y tuvo escasas apariciones en la saga en juegos como Star Wars Galaxies y Clone Wars Adventures, e inclusive alguna mención en el material de rol Scavenger Hunt de Brad Freeman, lo que verifica que al menos existe en el universo Star Wars y contribuye a nuestra teoría sobre el aurodio.
El rodio es tan raro que se lo considera el metal más caro del mundo: en la actualidad 1 gramo tiene un valor de 253 Euros, es decir unas 5 veces más costoso que el oro puro. A modo de ejemplo, y volviendo a la música, para terminar el artículo a toda la fanfarria, en 1979 Paul McCartney recibió el único disco de rodio que existe por parte del Libro Guinness de los Récords Mundiales por tratarse el músico y compositor de mayor éxito comercial de la música contemporánea. Ciertamente en otra galaxia habría sido ascendido al rango de Maestro.
El concepto de campo de fuerza no es algo novedoso en la ficción, ya sea la de Star Wars en particular como en ciencia ficción en general. Desde el punto de vista de la física, el concepto de “campo” fue creado para explicar la acción a distancia de diferentes fuerzas, siendo las más perceptibles la gravedad, y las electromagnéticas. En general se lo suele definir como una distribución en el espacio de una magnitud física, y se lo suele representar como una superficie o una distribución líneal (imaginaria) sobre la cual actúan esas magnitudes.
En una nota anterior sobre los rayos tractores ya habíamos hablado sobre los campos gravitatorios y su acción dependiendo de la masa y la distancia; en esta ocasión hablaremos de los campos electromagnéticos. Se trata de un campo que tiene dos componentes que interactúan entre sí: un campo eléctrico y un campo magnético. En ambos casos depende de la presencia de cargas eléctricas, de la magnitud de estas y, como en el caso de la gravedad, de la distancia.
El concepto de campo de fuerza en la ciencia ficción es el de una barrera de energía (a veces es invisible y a veces es simplemente translúcida pero opaca), capaz de bloquear la materia y/o la energía. En el caso de la saga, los campos de fuerza toman la forma y el nombre de “escudos deflectores” y los hay con distintas funciones: los que repelen partículas, los que repelen rayos y los escudos de concusión, que repelen objetos más grandes. En una de las primeras historias en comic publicadas por Marvel en 1978, ¡The Kingdom of Ice! en la revista Pizzaz, a estos dispositivos se lo llamó curiosamente “escudo de fuerza”, término que ciertamente debe haber resultado confuso.
En todos los casos, para repeler ya sea materia como energía se necesita contar con muchísima energía, y para ello es necesario un generador para que alimente energéticamente al escudo. Esos generadores, dependiendo de la magnitud y la extensión del campo que producen, puede ubicarse en un planeta, una luna, una estación espacial, un edificio, un vehículo, un droide, una persona o lo que se les ocurra. A lo largo de la trilogía original los escudos tuvieron varias apariciones: Mientras el Halcón Milenario demuestra la capacidad de sus escudos deflectores en Una Nueva Esperanza, en El Imperio Contraataca los villanos logran su victoria en Hoth gracias a que sus AT-ATs logran destruir los generadores de escudos de la base rebelde, y en El Retorno del Jedi la gran victoria de la Alianza Rebelde se debe a que un grupo liderado por Han Solo logra destruir el generador del escudo que protegía a la Segunda Estrella de la Muerte.
En la literatura también aparece gran cantidad de generadores de escudo como componente esencial de la historia. Una de ellas es el relato de los esfuerzos (infructuosos, por cierto) en la defensa de los generadores de escudo de la base de Hoth en Battlefront – Compañía Crepúsculo de Alexander Freed. También tenemos el generador de escudo de la República que toma Thrawn en la fábrica de droides de Mokivj, según se nos relata en Thrawn: Alianzas de Timothy Zahn; un escudo que luego será usado en la Batalla de Primea en Thrawn Ascendecia: El Caos Crece.
Este tipo de escudos de uso protector y/o defensivo no debe concebirse como una espécie de “muro invisible”, que toma relevancia por su espesor o su densidad, sino que en realidad se trata de una capa de unas pocas moléculas de espesor, según nos cuenta el propio Lando en Lando Calrissian and the Flamewind of Oseon de L. Neil Smith. Esto tiene sentido, es particular cuando lo que se desea proteger es una nave pequeña o una persona, visto que no debería agregarle mucho peso al vehículo. A pesar de ello, en algunas situaciones se ha tomado la polémica decisión de no proveer de escudos deflectores a las naves; es el caso de los cazas TIE del Imperio, sobre los cuales se nos menciona tanto en leyendas (Sombras de Imperio de Steve Perry) o en el canon actual (Battlefront II – Escuadrón Inferno de Christie Golden).
Otra de las grandes apariciones son los escudos que conforman una cúpula que protege una gran extensión en la superficie; puede tratarse de una ciudad, o un puesto de combate, como el escudo que podemos ver en la película The Clone Wars, que protege al ejército droide de los Separatistas en Christophsis y que debrán sortear y vencer Anakin y su nueva Padawan, una tal Ahsoka. Otro caso es la cúpula espacial invisible bajo la que reúnen cientos de Nihil, y que los protege del vacío espacial, según nos relata Luz de los Jedi de Charles Soule.
Incluso algunos escudos llegan a ser energéticamente muy resistentes, como el que protege la estación espacial abandonada con la que se topan los protagonistas de En la Oscuridad de Claudia Gray durante la época de la Alta República, que posee un escudo capaz de resistir las inclemencias de la inestable estrella del sistema estelar en el que se encuentra.
La fuerza que es capaz de resistir un escudo depende de varios factores: la distancia entre el proyector y el escudo, la eficiencia que posee, la potencia que necesita para funcionar (dada por el generador), y la extensión de la superficie que cubre. Suele ser necesario calibrarlo mediante la exposición a ondas sónicas, calor y emisiones electrónicas y de ese modo ajustarlo mediante un paquete de sofware, según se dice en Kinght Errant de John Jackson Miller. Esto significa que, dependiendo del tipo, magnitud, potencia y extensión del escudo, podría resultar vulnerado; por ejemplo, la mayoría de las naves de porte mediano o pequeño poseen escudos deflectores capaces de resistir gran cantidad de energía, pero si se logra concentrarla en un punto específico el escudo cederá, como menciona el propio Luke en primera persona en Heredero de los Jedi de Kevin Hearne. Más aún, en caso de ataques con armas tan potentes como las de la Estrella de la Muerte, los escudos (o cualquier otro tipo de defensa) resultan prácticamente inútiles según la novelización de Rogue One de Alexander Freed.
Al igual que en las películas, los campos de fuerza actuales podemos diferenciarlos entre dos conceptos: aquellos que bloquean el paso de materia y dejan pasar la energía, y los que bloquean la energía, pero permiten pasar los objetos.
En la novela infantil Aventuras en el Espacio Salvaje: El Frío de Cavan Scott, la nave Ave Susurro se encuentra sumergida bajo el agua y es gracias a que el escudo no deja pasar el agua que nuestros héroes logran salvarse. También Han y Lando tripulando el Chevalier, chocan contra un escudo que describen como una superficie invisible que se elevaba por el cielo en Ultima Oportunidad de Daniel José Older.
Por el lado de los escudos que evitan el paso de la energía, tenemos aquel que tiene Mas Amedda en la sede del trono en Consecuencias: Deuda de Vida de Chuck Wendig, que menciona claramente que “ese escudo solo bloquea los disparos de energía. No va a bloquear un objeto físico como su cuerpo”. El primer libro de la misma trilogía, Consecuencias, el mismo autor menciona que no se lograban obtener ningún tipo de lecturas de un yate (calor emitido, velocidad y trayectoria, escaneo de firmas biológicas) debido a los escudos del vehículo. Otro ejemplo lo vemos en La Amenaza Fantasma, donde los escudos Gungan repelen los disparos láser, pero no evitan el paso de los droides de combate de la Federación durante la Batalla de Naboo.
También existen en la Galaxia escudos que no permiten el paso ni de la materia, ni de algunas formas de energía. El escudo que envuelve Scariff en Rogue One, por ejemplo, no permite ser atravesado por vehículos, pero tampoco deja salir las comunicaciones desde la superficie del planeta.
Todas las características y particularidades hacen que los escudos no tengan solamente una función protectora, sino que en muchas ocasiones se les ha dado un uso táctico/estratégico para obtener ventaja en combate.
Y si hablamos de estrategia, quien primero que nos viene a la mente es Thrawn. El Chiss no solo los utilizó preventivamente como hace en Decisiones de Timothy Zahn, en donde envía a quemar cien kilómetros de bosque alrededor del perímetro del generador y colocar una pequeña fuerza mecanizada de AT-AT y vehículos de asalto pesados bajo el escudo-paraguas. Incluso usó su ingenio en La Última Orden (del mismo autor) para engañar a toda la galaxia para hacerles creer que lograba atravesar los escudos planetarios mediante una estratagema ingeniosa (haciendo coincidir el momento en que un laser incide el escudo, con el disparo de un artefacto en el interior que lanzaba el rayo desde el punto interior de la cúpula, simulando de esta forma que el haz del rayo continuaba y atravesaba el escudo.
Otro de los grandes estrategas de la saga, Han Solo, se aprovechó de la energía residual de la descarga de los escudos de una torre generadora, para lograr una sobrecarga y hacer volar toda la torre, en Han Solo: Mas Allá de las Estrellas de Brian Daley; también nuestro bandido/genreal preferido logró atravesar los escudos de la Base Starkiller en El Despertar de la Fuerza aprovechando la hipervelocidad para lograr evitar el barrido de frecuencia de los mismos. Por otra parte, a los escudos pequeños se les ha dado otro uso ingenioso: en lugar de usarlo para proteger a quien esté en el interior, también puede servir para evitar que los que estén dentro no puedan salir, lográndose así una celda de energía. Es lo que hacen las tropas de Grievous con Obi-Wan Kenobi, Anakin Skywalker y el Canciller Supremo Palpatine dentro de la nave separatista en La Venganza de los Sith.
Por otro lado, también existen los escudos portátiles personales, que utilizan generadores mucho más compactos que proyectan un escudo de poca extensión, capaz de proteger a uno o pocos individuos. Los casos más representativos en el cine son los que tienen los droidekas o los que utiliza el ejército Gungan en Episodio 1; Pero también aparecen en algunas novelas como El Más Buscado de Rae Carson (en el canon actual) o Fate of the Jedi: Ascension de Christie Golden (Leyendas).
En nuestro planeta en la actualidad, dentro del campo de desarrollo de tecnología militar se están haciendo los primeros avances en ambos tipos de escudos protectores. El Laboratorio de Ciencia y Tecnología para la Defensa del Reino Unido está desarrollado un concepto llamado “armadura eléctrica”, un sistema que utiliza supercapacitores que acumulan carga eléctrica en tal cantidad que cuando se acerca un vehículo o un misil sean capaces de rodearlo externamente con electricidad y repeler ese objeto cargado.
Por otro lado, la idea para repeler la energía es producir un campo de plasma. El plasma es un estado de la materia, que podría describirse como un gas en el cual existen cargas eléctricas presentes (es el estado más habitual en las estrellas).
La idea de este tipo de defensa es generar una capa de plasma, cuya carga puede manipularse mediante imanes, y así repeler cierto tipo de radiación electromagnética. El mayor problema radica en la incapacidad para repeler los láser, pues al tratarse de luz visible, cualquier tecnología capaz de bloquearla, hará lo mismo con cualquier tipo de haz de luz visible, por lo que, si bien el campo podría repeler un láser, nos dejaría completamente a ciegas. En la novela de leyendas Riptide de Paul S. Kemp se menciona que al activarse el escudo “se extendían líneas de plasma rojo” alrededor de la nave, lo que sería un indicio de que vamos por buen camino.
El concepto es una adaptación del efecto que ocurre en una de las capas superiores de la atmósfera (la termósfera o ionósfera) en donde la radiación solar produce iones, es decir, partículas cargadas eléctricamente, y éstos son capaces de bloquear las ondas de radio de baja frecuencia. Incluso este tipo de fenómeno atmosférico tuvo incidencia en la saga, pues en la novelización de El Ascenso de Skywalker de Rae Carson, donde se menciona que un Destructor Estelar no podía activar sus escudos mientras se encontrase dentro de la atmósfera eléctricamente cargada del planeta Exegol.
Para finalizar tenemos también casos en los que a los escudos se les da un uso diferente, como en el caso de la minería. En el emprendimiento de extracción que Lando nos muestra en La Prueba de Troy Denning, se aprovechan los escudos para recubrir los cráteres producidos por la captura de astrolitos, para que el mineral no se desplace del interior y así no perder parte del producto.
También a lo largo de las diferentes historias de la literatura galáctica han aparecido escudos más específicos, en los que intervienen algún tipo de fuerzas en particular, u otros que tienen la finalidad de proteger de ciertas formas de energía específica.
En Thrawn Ascendencia: El Caos Crece, se menciona que en las Regiones Desconocidas se utiliza otro tipo de escudos similares, las “barreras electrostáticas”, que cumplen la misma función, pero resultan más débiles. Por otra parte, en Blanco Móvil – Aventura de la Princesa Leia de Cecil Castellucci y Jason Fry se utiliza un “escudo magnético”. En la mencionada Luz de los Jedi se nos cuenta que el crucero Nihil de Lourna Dee estaba equipado con deflectores de calor (Resulta curioso cómo le gustaban los escudos a los Nihil), algo que también vimos en Mustafar en La Venganza de los Sith. Y por el lado de las leyendas, en la antología Tales of the Mos Eisley Cantina editada por Kevin J. Anderson, uno de los relatos, «Nightlily: The Lovers’ Tale» de Barbara Hambly menciona el uso de deflectores solares para paliar el calor de Tatooine. También dentro del material de rol se menciona el uso de un escudo contra las tormentas de radiación ionizante en la ciudad flotante de Ipsus, en el planeta Genarus, cuya característica es que contiene cromo dentro de su composición para lograr una mayor protección.
En fin, hay muchas historias y muchas variantes y usos para los escudos. Lo importante es estar siempre protegidos, ya sea por la lectura o por el conocimiento.
La historia de la humanidad se divide según los distintos materiales que predominaron en la tecnología de cada era. Así como aquí hablamos de la edad de piedra, la de bronce y la del hierro, es muy probable que el la Galaxia de Star Wars se hable de la edad del Beskar.
Formalmente estamos hablando de hierro, pero no de cualquier hierro, sino de “hierro mandaloriano”, una variedad del metal que aparentemente solo se encuentra en el Sistema de Mandalore y su luna Concordia. Esta variedad de hierro tiene la particularidad de resistir el daño a niveles extremos. No solo es capaz de soportar un disparo de bláster, sino que incluso soporta indemne los haces de las espadas de luz. Esa propiedad, sumada al hecho de que su origen es exclusivo de su planeta o su luna, hace que los mandalorianos lo atesoren y lo utilicen para forjar sus reconocibles armaduras.
Para comenzar a analizarlo podemos hablar del hierro en general. Se trata de un elemento (su símbolo es Fe), que en su estado nativo presenta un color gris plateado, pose un gran dureza, y muestra propiedades magnéticas en las condiciones habituales de presión y temperatura en nuestro planeta. En general reacciona muy fácilmente con el oxígeno presente en el aire, en el agua de la humedad ambiente, por lo que es más fácil de encontrarlo en la naturaleza en forma de óxidos.
El problema con el hierro es que, en estado puro, además de oxidarse fácil y rápidamente, resulta bastante quebradizo, por lo que la forma de mejorar algunas de esas propiedades es formando una aleación junto a otros elementos. En hierro, por ejemplo, forma una aleación con un porcentaje bajo de carbono, que mejora tremendamente su resistencia, su dureza y disminuye su fragilidad; la conocemos con el nombre de acero. Si además se le agrega un poco de cromo a la mezcla, evitamos que se oxide y tendremos “acero inoxidable”.
En el Universo de Leyendas, el hierro mandaloriano suele señalarse como si se tratase de una forma de hierro puro que se obtiene y trabaja directamente a partir de los yacimientos. Mientras tanto en el nuevo Canon se lo trata como una aleación, aunque a veces se usan términos contradictorios (como el Mando refiriéndose a “Beskar puro”: si se trata de una aleación, no es algo puro).
¿Nos pueden ayudar las historias de la saga en esto? El hierro tiene un punto de fusión de 1538°C y en general, cuando una sustancia pura se mezcla con otras, el resultado (en este caso la aleación) posee un punto de fusión más bajo. Por eso el acero al carbón funde a 1370°C y el acero inoxidable alrededor de 1400°C. Durante la última temporada de la serie Rebels, el Gobernador Saxon intenta utilizar un arma (el generador de pulsos de arco) capaz de sobrecalentar el beskar de las armaduras como una manera de vaporizar a los portadores de las mismas. Esto sugiere que las temperaturas que puede resistir este metal sin fundirse es mucho mayor, por lo que no debería tratarse de hierro o ninguna de sus aleaciones.
Otra pista la obtenemos de la novela (Leyendas) Order 66 de Karen Traviss, en donde se aclara que el beskar de primer nivel contiene un 2% de ciridio, sin aleación de carbono. Todas las evidencias sugieren que más allá de que se obtenga naturalmente, se trata finalmente de una aleación, independientemente de que se trate de historias de leyendas o canon.
En la saga galáctica aparecen muchas armaduras de beskar; Como la de Jango Fett en El Ataque de los Clones, en la que el maestro Windu demuestra el punto débil que posee este tipo de armaduras en la zona del cuello; o la que va completando Din Djarin a través de los capítulos de The Mandalorian, en los que se nos muestra toda la tradición que existe alrededor del material.
Pero no todo el beskar se usa en armaduras. Se le ha dado otro uso también a lo largo de las miles de historias y relatos, como la lanza de Morgan Elsbeth en la segunda temporada de The Mandalorian, las alas del casco de Enfys Nest en Solo: Una Historia de Star Wars, o las esposas usadas en el comic Relatos de los Jedi #5.
También se le ha dado un uso estructural edilicio que aprovecha la propia resistencia del material hacia los ataques o los intentos de intrusión externos. Aparecen bunkers recubiertos con beskar en la novela Republic Commando: True Colors de Karen Traviss, o la puerta construida para evitar el acceso de Exar Kun en el comic Relatos de los Jedi – Señores Oscuros de los Sith #2. Incluso otro Sith, Lord Odion, tenia un trono de beskar en su nave insignia, como se relata en la novela Knight Errant de John Jackson Miller.
En cuestiones de Beskar, dentro de la literatura de Star Wars hay una autora que es realmente una especialista, la mencionada Karen Traviss, además de las dos obras mencionadas de la saga Republic Commando, la autora lo utiliza e incluso amplia parte de la filosofía y terminología mandaloriana del universo de Leyendas. En Imperial Commando: 501st detalla los aspectos de su metalurgia, mientras que en sus relatos más avanzados hacia el futuro menciona y utiliza diferentes artefactos a base del material. Boba Fett: A Practical Man no solo nos relata lo que hizo Boba Fett durante la Invasión Yuuzhan Vong, sino que además nos aclara que los combatió con un sable forjado en el material llamado beskad. Y dentro de la saga Legacy of the Force hay varias apariciones: la novela Sacrifice describe que una parte del arma de Lumiya contiene tiras de cuero claveteadas con fragmentos impenetrables de este hierro, y además vuelve a mencionar el beskad; Revelation nos describe los veloces cazas mandalorianos Bes’uliik blindados con beskar.
Aparte de todo eso, dentro de esa misma saga dentro de leyendas, Invincible de Troy Denning nos trae una solución al famoso “problemita de Jango Fett”, pues es su hijo en la adultez quien termina usando una guarda de cuello para su armadura que ciertamente le hubiera salvado la vida a su padre.
En una civilización galáctica capaz de diseñar y construir naves espaciales tan enormes como un planeta, no debe haber resultado tan complejo el desarrollo de todo tipo de artefactos capaces de generar distintos tipos de campos de fuerza. Y entre las cuatro fuerzas existentes en el Universo, la primera y más fácil de percibir es la gravitatoria.
Se trata de una fuerza de atracción que ocurre entre cualquier conjunto de cuerpos por el simple hecho de poseer masa, es decir la cantidad de materia. Y cuanta más materia tenga un cuerpo, mayor atracción gravitatoria tendrá hacia los demás cuerpos.
Los manuales técnicos y las enciclopedias de Star Wars nos cuentan que un rayo tractor es “un campo de fuerza que proyecta fuerzas gravitatorias para empujar o atraer objetos”, aunque en casi todos los casos en los que se nos muestra su uso fue para atraer; a fin de cuentas, el término “tractor” significa precisamente eso.
La primera vez que nos topamos con este artilugio es en el Episodio 4, en la propia Estrella de la Muerte, usada para atraer, capturar y retener al Halcón Milenario y su preciada tripulación. Se trata del uso más general, para atraer, aparcar y deslizar naves en puertos o en naves de gran porte. De ahí su uso en Destructores Estelares y vehículos de mayor porte en diversas historias de la saga.
Esto nos lleva a lo más interesante de la saga: las ocasiones y las estrategias con las que se ha logrado vencer a un rayo tractor.
La táctica más simple y sencilla de comprender consiste en desconectar el generador. Obviamente, la sencillez no se comparte al momento de ejecutarlo, pues es probable que se encuentre rodeado de mucha seguridad. Si lo sabrá Obi-Wan Kenobi, quien se aventuró a desconectar el rayo tractor dentro de la mismísima Estrella de la Muerte, sabiendo que la misma poseía 768 generadores. La inteligencia y el conocimiento técnico del Jedi lo llevó a deshabilitar uno de los siete módulos de enlace del rayo, sabiendo (probablemente gracias a la información provista por R2) que, al fallar un enlace, todos los demás dejarían de funcionar (En mi opinión: otra falla grosera de los ingenieros que diseñaron la estación de combate).
La característica principal de la fuerza de atracción gravitatoria es que disminuye al alejarse de una manera drástica con la distancia (matemáticamente lo hace a razón del cuadrado de ésta); eso significa que es más efectiva cuanto más cerca estén los cuerpos entre sí. Es por eso que la efectividad de un rayo tractor para capturar una nave más pequeña en movimiento no solo depende de la potencia del mismo, sino también de la habilidad del operador o de la computadora que maneja el rayo.
En Specter from the Past de Timothy Zahn se menciona que el éxito frente a un vehículo pequeño depende precisamente de la habilidad del operador del haz del rayo. Además, la importancia del tamaño (en realidad la masa) del vehículo que se atrae se menciona en la novela Ajuste de Cuentas: Centralia, de Roger McBride-Allen, en donde Mara Jade comenta a Leia que no pueden escapar del rayo tractor porque la nave que las atrae era casi tan grande como la de ellas y acabarían arrastrándose mutuamente; en ese caso, no dependería tanto de la pericia de quien comande el rayo.
Todo esto significa que, en caso de tenerse una nave más pequeña que la que lanza el rayo tractor, se tienen más chances de escapar. Y al respecto hay varios ejemplos, la mayoría de los cuales recurren a una técnica conocida como “El velo”. Si bien esta táctica fue bautizada por Timothy Zahn en su novela Lealtad, en realidad se trata de una técnica usada varias veces en otras historias del autor, incluso anteriores.
Básicamente consiste en interponer objetos, en lo posible partículas metálicas pequeñas y reflectantes, que hagan divergir el rayo hacia sí, evitando que la nave-objetivo quede atrapada por el mismo y resulte capturada. Dos de las obras más clásicas de la literatura galáctica (ambas de Zahn) la muestran en acción: La técnica fue usada por Luke Skywalker en Heredero del Imperio con la ayuda de un torpedo de protones, o haciendo estallar en una nube de fragmentos metálicos el frente de un carguero en cuyo interior se ocultaba con su X-Wing en La Ultima Orden. La misma técnica del torpedo también la usó Lando para escapar en el Lady Luck en la mencionada Specter from the Past.
Otro gran experto en huir de rayos tractores es Han Solo. En el caso de nuestro contrabandista favorito, ha tenido éxito con técnicas más asociadas a su capacidad de pilotear que al uso del velo. Han Solo: Venganza, de Brian Daley nos cuenta que el Halcón Milenario logró escapar por poco de un rayo tractor gracias a que Han utilizó toda la potencia de la nave. En La Trampa del Paraíso de A.C. Crispin, Solo logra escapar gracias a que una nave mayor se interpone en el trayecto del rayo. Podríamos suponer que, en ambos casos, nuestro héroe tuvo mayores reflejos que el operador del rayo.
Sin embargo, su mayor proeza para librarse de estos haces de arrastre probablemente sea la que se relata en la novela juvenil del nuevo canon La Huida del Contrabandista de Greg Rucka; allí se vale de las leyes de Newton, lanzándose en picada hacia la superficie del planeta Cyrkon mientras está siendo capturado por un rayo tractor de Imperio: la aceleración del vehículo, sumada a la atracción gravitatoria del planeta logran en su conjunto una fuerza superior a la que realiza el rayo tractor; el resultado: Han sigue libre. También es justo agregar que oportunamente el Halcón también fue equipado con su propio rayo tractor; tal es así que, en otra vela juvenil (en este caso de leyendas) como Herederos de la Fuerza de Kevin J. Anderson y Rebecca Moesta, es capaz de capturar un TIE Fighter.
Inclusive en Vision of the Future (¡nuevamente Zahn y su fanatismo por la atracción vehicular!) se aprovecha estos rayos para lograr la maniobra de frenar al Halcón por parte de un crucero que desea ayudar a detenerlo. Y más aún, en Decisiones Pellaeon propone usarlo para resquebrajar el casco de una nave asaltante.
Pero no todo es transportar, capturar, frenar o romper naves espaciales, ni tampoco todo es Timothy Zahn. También se han visto otros usos dentro de la saga literaria. En minería espacial, por ejemplo, se ha usado esta tecnología para desviar y capturar asteroides para su explotación. Podemos leerlo en Laberinto del Mal de James Luceno, donde antes de las Guerras Clon el Gremio de Comercio de Escarte capturaba pequeños asteroides y los atraía directamente hasta las instalaciones, en lugar de tener que utilizar remolcadores o realizar el trabajo in situ. También en La Prueba de Troy Denning, Lando los aprovecha en una de sus tantas operaciones extractivas, capturando meteoros cuando entran en la atmósfera, ralentizándolos con rayos repulsores y guiándolos con rayos tractores.
La misma tecnología también tiene otros usos más específicos, como su aplicación dentro del complejo sistema de eliminación de la basura diaria de Coruscant que se describe el El Planeta Misterioso de Greg Bear, o el uso de rayos tractores en miniatura en la forma de grilletes de fuerza por parte de Lando (por lo visto otro fanático de los tractores) en Lando Calrissian and the Flamewind of Oseon de L. Neil Smith. También puede usarse para algo tan sencillo como transportar una unidad R2 como se muestra en Yoda: Encuentro Oscuro de Sean Stewart.
Luego de leer todo esto, es lógico que nos lleve a una pregunta: ¿es posible crear un rayo de este tipo? Ya sabemos que un objeto va atraer gravitatoriamente a otro por el simple hecho de tener masa y estar a una distancia lo suficientemente cercana. Pero no existen rayos capaces de potenciar esa gravedad, ni mucho menos de dirigirla. Un caso extremo sería crear un agujero negro, un objeto tan masivo que, si se encuentra lo suficientemente cerca, ni siquiera la luz puede escapar a su influencia (y muchos menos el Halcón Milenario o cualquier nave, por mucho que la amemos). Esa distancia límite es el llamado horizonte de eventos.
Pero sí pueden aprovecharse campos de otro tipo de fuerzas; la primera que viene a nuestras mentes probablemente sea el magnetismo. Pero tampoco existen imanes lo suficientemente potentes como para retener una nave que contengan metales magnetizables (como el hierro).
Sin embargo, la solución vino por otro lado: el sonido. Científicos de las Universidades británicas de Bristol y Sussex desarrollaron el primer rayo tractor sónico utilizando 64 parlantes en miniatura que generan ondas de sonido de intensidad elevada. Dichas ondas crean algo así como un “holograma acústico” que hace las veces de un campo de fuerza capaz de manipular objetos pequeños en el aire. No será el Halcón Milenario, pero algo es algo.
El cromo (o chromiunen inglés) es un metal perteneciente a los elementos de transición de la Tabla Periódica. En general tiene un comportamiento bastante común a los metales que lo acompañan por esa región de dicha tabla, pero su uso, y su abundancia destacada en comparación, lo ha convertido en un metal tecnológicamente muy útil en cualquier galaxia que se les ocurra.
Al igual que sus elementos vecinos de grupo, el cromo puede presentar varios estados de oxidación, lo que permite que los compuestos que lo contienen se vean en colores bastante variados. Y es justamente esa capacidad de variar de un estado a otro (un proceso químico llamado oxidación), lo que permite usarlo para evitar que otros metales que estuvieran acompañándolo no sufran ese mismo fenómeno.
Por lo tanto, uno de los usos más destacados del cromo es en metalurgia, por un lado para otorgarle a los metales como el acero una mayor resistencia a la corrosión (justamente el llamado acero inoxidable debe esa propiedad a la presencia de más de un 12% de cromo); por otra parte el otro uso metalúrgico que tiene es el de otorgar a las superficies de un acabado metálico liso y brillante (una técnica denominada “cromado”).
En la Galaxia de Star Wars uno de los planetas que más utilizan el cromo es Naboo, en donde el acabado de cromo pulido a mano es símbolo del status real, según se indica en el Diccionario Visual de Episodio I. Simboliza el brillo y la resistencia de la realeza del planeta, por lo que solo se los usa en las naves reales y de personajes en lo alto del poder; de hecho resulta un metal tan preciado que debe importarse, pues no hay fuentes de cromo en Naboo. Podemos ver el cromo en la nave real de la Reina Amidala en La Amenaza Fantasma, o unos años después de la Senadora en El Ataque de los Clones. También el Canciller Supremo Palpatine tiene un yate con el mismo tipo de cobertura.
La cobertura cromada de vehículos espaciales también le aporta otra propiedad, además de opulencia y majestuosidad. Al parecer el cromo galáctico puro tiene la capacidad de bloquear las comunicaciones, evitando que lo atraviese un variado tipo de radiaciones, incluyendo algunos láser, lo que le otorga una mayor protección y seguridad a las naves que lo contienen.
El cromo también hace sus aportes en los saltos al hiperespacio: Una de las mejores formas de resistir los impulsos causados durante el ese cambio interdimensional es utilizando en los sistemas de los hiperimpulsores una aleación que constituida por cromo y titanio.
Esas últimas particularidades han llevado a muchos seres de la galaxia a atesorar el cromo, ya sea en la búsqueda del material en sí como en el tráfico de materiales que lo contienen. Un ejemplo de esto último lo constituye Unkar Plutt, el mercader de chatarra de Jakku, quien tenía equipamiento que permitía separar el cromo del titanio en los hiperimpulsores averiados, según se relata en el relato corto (canon) “Amor Verdadero” de Landry Q. Walker en la antología Historias de una galaxia muy lejana, Aliens.
Incluso en algunos planetas tuvo lugar cierta “fiebre del cromo” cuando se hallaban vetas del metal, que atraían tanto a verdaderos trabajadores como a buscafortunas y criminales. Esa situación se dio en el planeta Aduba-3 y fue retratada en parte en la primera historia de Star Wars mas allá de las películas en los comics de Marvel en Classic Star Wars #7-10 donde Chewbacca, Han Solo y otros aventureros (incluyendo ese famoso conejo verde) descubren la falsedad de la veta de cromo en el planeta, con todos los problemas que eso conlleva.
El uso de cromo en armaduras también fue explorado en varios personajes de la saga galáctica. Por un lado, la guía Star Wars Rebels: La Guía Visual menciona que el mismísimo C-3PO tiene cromo como parte de los componentes de su clásico recubrimiento dorado. Pero el personaje más “cromado” de la saga es sin dudas la Capitana Phasma. La novela Phasma de Delilah S. Dawson relata cómo esta oficial de la Primera Orden utiliza las placas de cromo que formaron parte del yate del Emperador Palpatine para fundirlas y forjar así una armadura tan característica de ella, precisamente por el recubrimiento brillante del cromo.
Además de todo lo mencionado, el cromo se utiliza en varias partes de la galaxia como moneda de cambio; incluso en el videojuego Star Wars Uprising (2015-2016) el jugador debía juntar y utilizar cromo como material de crédito. Regresando a nuestro mundo, tenemos al cromo como un elemento muy versátil; es utilizado con muchas aplicaciones, como diferentes herramientas y utensilios cotidianos como cucharas, cuchillos y tenedores, en los colores de varias pinturas, en cintas magnéticas para grabación (los viejos cassetes y videocassetes), en el curtido del cuero, como preservante de maderas, y como catalizador en varios procesos químicos industriales. Además, es el metal responsable del color característico de los rubíes, que no serán cristales kyber, pero son el medio utilizado en muchos láser.
Pero para demostrar que nuestro cromo es bastante parecido al presentado en la galaxia, resulta que también aparecen rubíes en historias de Leyendas y el nuevo canon: En Isard’s Revenge de Michael Stackpole (octavo volumen de la serie de novelas Ala-X) y Queen of the Empire de Paul y Hollace Davids (quinto volumen de la saga del Príncipe Jedi), así como en los comics canónicos Objetivo Vader #6 y Cazarrecompensas #5 al #8, e incluso en una historia infantil, Pirate’s Price en la que Han, Chewie y… Hondo Ohnaka lidian con un ladrón de este tipo de piedras preciosas.
En fin, no todo lo que brilla es oro; el cromo está mucho más presente en todos lados, en nuestros hogares, en nuestras vidas, ¡y en nuestra saga favorita también!
Construir una estación de combate inmensa como la Estrella de la Muerte es algo costoso, tanto en créditos como en energía y materiales. Pero construir otra Estrella de la Muerte, muchísimo más grande, es algo que solo puede lograr un Señor Oscuro de los Sith que gobierna toda una galaxia.
En otra nota ya hablamos de las características, la construcción y hasta la destrucción de la enorme estación en Yavin. Pero eso no parece haber amedrentado al Imperio. Porque si de eficiencia se trata, la tarea que inicialmente demoró alrededor de 20 años en construirse, ahora, con la experiencia en el desarrollo de dicha tecnología, pudo casi completarse en 4 años, con un superláser funcional ¡y con un tamaño casi 6 veces mayor! (Tanto que, si se la hubiese mostrado en la comparación con la Base Starkiller en El Despertar de la Fuerza, la diferencia no habría sido tan impactante)
Quizás en las imágenes del Episodio VI no se haya percibido, pero en comparación con su predecesora, la Estrella de la Muerte MK.2, a pesar de tener un casco incompleto, es mucho más grande. Si bien parte del primer material de rol menciona un diámetro de 160 kilómetros (que sería igual al aceptado para la primera Estrella de la Muerte) para Star Wars: Vistas en Seccción de Vehículos y Naves es del orden de 450 kilómetros.
Pero la cosa no se queda ahí, porque podría ser mayor áun. Las evidencias para determinarlo se basan en las imágenes de la propia película. En base al momento en el que muestra el Almirante Ackbar muestra el holograma de la estación junto a la luna de Endor, puede determinarse que el diámetro de la luna es 11,5 veces mayor que el de la estación de combate. Es así que, conociendo el diámetro de la luna, podremos calcular que el diámetro de la segunda Estrella de la Muerte de unos 900 kilómetros.
También hay otra evidencia, un tanto más indirecta, pues se basa en un boceto realizado para la película en el que un Destructor Imperial proyecta su sombra sobre la superficie, cerca de la trinchera ecuatorial, publicado en The Art of Star Wars. Conociendo las dimensiones del Destructor, proyectando trigonométricamente la sombra en relación al ancho de la trinchera, y estimando además (a partir de otras escenas del film) que el diámetro de esta nueva Estrella de la Muerte es unas 380 veces el ancho de la trinchera, puede estimarse un valor cercano a 910 kilómetros de diámetro. Y después dicen que las matemáticas no sirven…
En julio de 1983 el supervisor de FX Richard Edlund dio una entrevista a la revista CINEFEX en la que confirma esas dimensiones. El libro Inside the Worlds of the Star Wars Trilogy es el que verifica esta información, y el que suele tomarse como la referencia definitiva.
En el universo de Leyendas el diseño también fue de Bevel Lemelisk, el diseñador de la original, aunque con un leve detalle: Debido al error de diseño que permitió la destrucción, fue ejecutado, por lo que el encargado de esta segunda fue un clon suyo al que el Emperador le transfirió su consciencia, según se muestra en La Espada Oscura de Kevin J. Anderson. Esta especie de Lemelisk II evitó colocar salidas de ventilación sustituyéndolas por miles de conductos de diámetro pequeño que se distribuyeron por toda la superficie de la estación.
Se decidió construirla y ubicarla en la Luna Santuario de Endor, en una órbita geoestacionaria que le permitió estar protegida por un escudo deflector que se emitía desde la superficie de dicha luna. Pero lo que probablemente no hayan considerado los científicos imperiales es el efecto gravitatorio de un objeto de acero de 900 kilómetros de diámetro. Una de las consecuencias de la fuerza de atracción gravitatoria es el efecto de mareas: los materiales de la superficie más cercana se ven atraídos entre sí. El terreno de la superficie de la luna se elevará unos pocos metros atraído por la estación, y de igual forma, la superficie de la Estrella de la Muerte se elevará un poco en la cara que da hacia la luna, gracias a la atracción que esta ejerce. Dicho efecto es mucho más marcado si la superficie es líquida. Gracias a la capacidad que tienen de fluir, esa elevación en la superficie será mas marcada en los cuerpos líquidos, como mares y océanos. Nuestro planeta tiene mucha más agua que la Luna santuario de Endor, y a causa de girar sobre su eje cada 24 horas frente a una Luna (que la atrae), la masa líquida de los mares y océanos aumenta y disminuye su nivel cada 6 horas (variando en promedio un metro en el nivel del mar). Como se dijo, la atracción lunar afecta a toda la masa del planeta, pero en el caso de las grandes masas sólidas esa deformación causada por la Luna es mucho menor (unos 30 centímetros). Pero como dice la ley, nuestro planeta debe atraer a la Luna con la misma fuerza, aunque al no haber líquidos, se percibe mucho menos, pues lo que tiende a acercarse a la Tierra es su terreno sólido. Las mediciones de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA, indican que la cara luminosa de la Luna se eleva unos 51 centímetros a causa de la atracción terrestre.
Varios operativos secretos rodearon a la nueva estación. Por un lado estaba el proyecto “Percutor” (Hammertong) que involucraba el traslado por partes separadas del superlaser. El relato Hammertong: The Tale of the «Tonnika Sisters» de Timothy Zahn nos muestra cómo las Hermanas Tonnika, presentes en la clásica escena de la cantina de Una Nueva Esperanza, son en realidad Shada D’ukal y Karoly D’ulin, un par de mercenarias de la Guardia de Mistryl que, sin saberlo, transportan una parte del arma de la segunda Estrella. El relato es parte de la antología de leyendas Tales of the Mos Eisley Cantina, compilada por Kevin J. Anderson. Por otro lado tenemos el proyecto imperial de filtración a los rebeldes de la ubicación y el diseño de esta nueva Estrella de la Muerte, de modo de tenderles una trampa y acabar con la rebelión. En una trama relatada en la novela (Leyendas) Sombras del Imperio, de Steve Perry, que involucra al Príncipe Xizor, líder de la organización criminal Sol Negro, y el sacrificio de varios espías bothan, la Alianza obtuvo de Borsk Fey’lya, el único bothan sobreviviente, la información que los condujo a intentar destruir la nueva amenaza.
Al momento de su destrucción, si bien queda claro el Episodio VI que Lando Calrissian y Wedge Antilles logran destruir el reactor de antimateria de la estación, luego ingresar al interior de la estructura, según las leyendas hubo otro factor importante que contribuyó a la catástrofe: El droide cazarrecompensas IG-88. Según la antología Tales of the Bounty Hunters, compilada nuevamente por Kevin J. Anderson, fue IG-88A quien emboscó el traslado de la computadora central de esta Estrella de la Muerte y posteriormente descargó su sistema operativo en dicha central, con el objetivo de tomar el control de la estación y así iniciar una revolución droide, llegando incluso a cerrarle algunas puertas para molestar al Emperador. Su plan estuvo a punto de concretarse, de no haberse frustrado por la destrucción de la estación, como muestra el relato «Therefore I Am: The Tale of IG-88» del propio Anderson.
Y continuando con la literatura galáctica, también se nos muestra a dónde fueron a parar una parte importante de los restos de la Segunda Estrella de la Muerte. El nuevo canon nos muestra claramente en El Ascenso de Skywalker que una parte importante de los fragmentos cayó en otra de las lunas de Endor, un cuerpo mayoritariamente oceánico llamado Kef Bir. Por otra parte, en una nueva colección de relatos, en este caso llamada Canto Bight, una historia de Rae Carson titulada “Hear Nothing, See Nothing, Say Nothing” nos muestra cómo Lexo Sooger (un exasesino devenido en masajista en el planeta-casino) se topa durante la búsqueda de su hija con una pieza certificada de la Segunda Estrella de la Muerte.
En el universo de leyendas, la guía Star Wars Galactic Phrase Book & Travel Guide, de Ben Burtt y Sergio Aragonés menciona que, si bien la flota de la Alianza evitó que los restos más voluminosos cayeran sobre la luna santuario, no pudo evitar que lo hagan millones de restos más pequeños. Eso la convirtió posteriormente en un lugar de visita para muchos turistas históricos y buscadores de recuerdos.
Otra saga que se considera dentro de las leyendas, aunque su continuidad siempre está en duda y a veces podría considerarse que forma parte de otro Universo alternativo a los anteriores, es la del Príncipe Jedi. El primero de los libros, The Glove of Darth Vader, de Paul y Hollace Davids, nos cuenta que debido a la explosión del núcleo del generador se creó un agujero de gusano pequeño y parte de los restos los atravesó, terminado en Mon Calamari (aunque aquí lo llaman Dac). Uno de los restos que fue a parar hasta allí, fue el guante de Darth Vader, que es lo que dispara la trama.
En fin, ya sea por sus dimensiones enormes, o a gran fuerza de mareas que puede generar, la Segunda Estrella de la Muerte no pasa desapercibida, así como tampoco las lecturas que pueden hacerse alrededor de la misma. Y por más lejana que esté la galaxia, siempre hay algo de ciencia para contar y aprender. Que la fuerza gravitatoria los acompañe…