Autor: Alex Randir

  • Segundo extracto de la novela Star Wars Jedi Fallen Order: Battle Scars en castellano

    Segundo extracto de la novela Star Wars Jedi Fallen Order: Battle Scars en castellano

    Traducción por Alex Randir

    Los fans de Star Wars hemos estado a punto de caer en el Lado Oscuro tras recibir el anuncio de que Star Wars Jedi: Survivor, secuela del aclamado Star Wars Jedi: Fallen Order retrasaba su lanzamiento seis semanas, del 17 de Marzo al 28 de Abril.

    Pero no temáis, pues el 7 de Marzo volveremos a ver a la tripulación de la Stinger Mantis en un nuevo libro escrito por Sam Maggs titulado Jedi Fallen Order: Battle Scars (Jedi Orden Caída: Cicatrices de Guerra), y aquí os ofrecemos un pequeño adelanto de la acción.

    El Quinto Hermano tal y como apareció en la serie animada Star Wars: Rebels.

    La novela nos proporcionará una nueva aventura que se sitúa entre Fallen Order y Survivor. Más abajo os traducimos un extracto (publicado por la revista digital Entertainment Weekly) para que os vayáis preparando (aunque ya publicamos una traducción previa, cuyo enlace os dejamos al final del artículo). Pero antes os dejamos con la sinopsis del libro:

    «Cal Kestis tiene una nueva vida junto a la tripulación de la Stinger Mantis. Junto a ellos, Cal ha acabado con cazarrecompensas, derrotado Inquisidores e incluso ha evadido al propio Darth Vader. Y lo más importante: Merrin, Cere, Greez y el fiel droide BD-1 son lo más parecido a una familia que Cal ha tenido desde la caída de la Orden Jedi. Aunque el futuro de la galaxia parece ser cada vez más incierto, con cada golpe que dan contra el Imperio la tripulación de la Mantis tiene más arrojo.

    En lo que debía ser una misión rutinaria se encuentran con un soldado de asalto determinado a trazar su propio rumbo con ayuda de Cal y los demás. A cambio de poder comenzar una nueva vida, el desertor Imperial les da una pista sobre una poderosa herramienta que podría ayudar a combatir al Imperio. El único problema es que ir tras ella podría atraer la atención de uno de los mayores servidores del Imperio: el Inquisidor conocido como el Quinto Hermano.

    ¿Pueden confiar realmente en ese desertor? Y aunque Cal y sus amigos han sobrevivido a sus encuentros con los Inquisidores anteriormente, ¿cuántas veces podrán evadir al Imperio antes de que se les termine la suerte?»

    En este extracto exclusivo, Cere y Cal luchan contra un oponente conocido: el Quinto Hermano, a quien ya vimos en Rebels y en la serie live-action de Obi-Wan Kenobi.

    Además, podéis escuchar el extracto en formato audiolibro (y en versión original) en el episodio de esta semana del podcast de EW dedicado a Star Wars: Dagobah Dispatch.

    EL EXTRACTO:

    «Percibir las cosas a través de la Fuerza era algo natural para Cere en este momento de su vida. Era lo mismo que usar otros sentidos, como la vista o el olfato, una entrada y salida constante de su energético cuerpo que pulsaba hacia el mundo a su alrededor, fluía a través de su mente, rezumando por sus poros. Dejó que su mente se desenrollara a través de su palma, a través del espacio que se cerraba rápidamente entre ella y el rampante Inquisidor, hacia su sable láser, y a la vez el tiempo se ralentizó.

    Sus nervios se electrificaban a medida que alcanzaba cada lado de la espada, sus átomos ardientes abrasando su cerebro, y ella lo permitía, sólo lo suficiente, no demasiado como para meterla en líos, sino para sostenerla.

    Sabía lo que Cal vería desde donde estaba, volviendo a ponerse de pie. Vería al Inquisidor moverse lentamente como si estuviera golpeando un muro de agua, sus pies traicionando su propia orden de continuar su movimiento hacia delante. Vería el sable láser rojo y su circular amenaza detenerse, congelado en mitad del giro, volviendo a su forma menos peligrosa. Vería al Inquisidor sudar mientras trataba de devolver el empujón a través de la Fuerza, para volver a tener el control sobre sí mismo y su sable láser, y vería el creciente miedo en la cara del Inquisidor al darse cuenta de que estaba a punto de estar sobrepasado.

    Cere se había enfrentado a Darth Vader y había sobrevivido. Había estado más cerca de acabar con el reinado de terror de los Sith sobre la galaxia que cualquier ser vivo. Posiblemente ella era la Jedi más poderosa que quedaba en toda la existencia.

    Y no iba a permitir que este mamarracho lo olvidase.

    Sintió que le devolvía el empujón a través de la Fuerza, el intento del Inquisidor de acabar con su control, y se mordió el labio inferior. Había un modo de terminar con él con la Fuerza, de un modo simple, y sería tan sencillo… Sería una victoria segura. Fluir con su sable láser por encima de los brazos, deslizarse sobre sus hombros y arrastrarse alrededor de su cuello incluso antes de que sospechara, de que pudiera darse cuenta. Todo lo que debía hacer es convertir sus dedos en una garra mientras apretaba la Fuerza alrededor de su garganta. Vería la luz apagarse de sus ojos y sabría que la tripulación de la Mantis estaría a salvo, que el futuro de la Orden Jedi estaría un paso más cerca de ser segura.

    Conectarse con esa energía, con el Lado Oscuro, había sido la forma de aguantar tanto tiempo contra Vader.

    Ella lo sabía, y Vader también lo había sabido.

    Pero ese era un camino resbaladizo que no llevaba a nada bueno, y Cere no tenía por qué llegar hasta ahí de nuevo. No contra alguien que le devolvía el pulso de la Fuerza con tanta emoción bruta, toda esa rabia y pesar y falta de control.

    Y, por supuesto, uno de los caminos por los cuales el Lado Oscuro te mentía era intentando convencerte de que era el único. Porque, en realidad, que Cere hubiera conectado con el Lado Luminoso había sido lo que le había permitido derrotar a Vader en ese momento, después de todo.

    Podía sentir que el Quinto Hermano estaba listo para romperla. Pero ella usaría la luz para romperlo a él antes.

    Con un grito, Cere dejó dejó caer su mano, liberando el control sobre el sable láser del Inquisidor y sus movimientos, y voló hacia él, lanzándose hacia adelante con su hoja azul. A él le llevó demasiado darse cuenta de que había sido liberado; no estaba preparado para ella cuando llegó dando una oleada de ataques que lo pusieron a la defensiva. Con cada choque de sus armas, Cere golpeaba una y otra vez, copiando su estilo casi exactamente, sabiendo que eso le desconcertaría y lo mantendría desequilibrado al ver su propia técnica replicada hacia él de forma más efectiva.

    «¿Quieres que terminemos con esto juntos?» Cal estaba a su lado, su sable láser activado y preparado, y los ojos del Inquisidor abiertos como platos ante el desafío de combatir con dos Jedi a la vez, ambos presionándolo con una ferocidad que claramente no había esperado cuando apareció para derrotar a Cal en solitario.

    El Inquisidor estaba claramente enfurecido por este desarrollo de los acontecimientos; toda su energía estaba ahora centrada en la lucha. Apenas lograba esquivar un envite de la hoja de Cal sin ceder ante la de Cere, y sabía que lo tenían a su merced.

    Si esto seguía así, lo destruirían.

    Pero Cere sabía que ese no era siempre el camino. Debía intentarlo.

    Igual que con Trilla, debía intentarlo.

    Usando la misma energía que hace un momento, Cere alzó la otra mano y bloqueó un ataque con su espada de luz, pero esta vez, detuvo a Cal y su sable láser.

    El Inquisidor hizo una pausa sorprendido mientras Cal también gorgoteaba de pura conmoción a su lado, el único sonido que podía emitir mientras permanecía congelado.

    «Este no es el único camino», dijo Cere a través de sus rechinantes dientes, deteniendo su arma con la de ella, con los brazos sufriendo por el esfuerzo que conllevaba. «Puedes abandonarlos. Volver a la luz. No es demasiado tarde.»

    El Quinto Hermano se detuvo sólo durante un instante. Cere vio una sombra pasar sobre sus ojos, reflejada en la luz roja del filo de su arma.

    Y entonces él se rió, apartándose del sable láser de Cere, impulsándose hacia atrás, y atacando a Cal con locura.

    Cere rompió su control sobre Cal lo suficientemente rápido como para que él pudiera alzar su espada para defenderse, lo que enfureció sin fin al Inquisidor. Con un chasquido, el Quinto Hermano desconectó ambos lados de su sable láser, blandiendo uno en cada mano. Cere se concentró en su derecha mientras Cal trataba de lidiar con la izquierda. El Inquisidor era fuerte, pero eran dos contra uno, y Cere aún podía manipular algunos de sus movimientos con la Fuerza, podía anticipar su siguiente movimiento antes de que lo hiciera. Juntos, Cere y Cal presionaron hacia delante, manteniendo esa presión sobre el Quinto Hermano, alcanzando y rechazando cada uno de sus golpes con los suyos propios. Estaba sobrepasado y eran más poderosos, pero su vigor no tenía fin; hizo que cada uno de sus ataques encontraran los suyos propios, ambas manos moviéndose a la velocidad del rayo, raramente intentando alcanzar la Fuerza y confiando en su pura habilidad con la espada para tratar de mantenerlos a la defensiva.

    Cuestionarse, hacerse preguntas, incluso durante un breve segundo, eran distracciones que Cere no podía permitirse. El Quinto Hermano vio que llegaba su momento a través del sudor que goteaba por los ojos de Cere y lo aprovechó, lanzándose hacia delante con ambas espadas mientras Cal rebotaba tras una finta, y Cere fue demasiado lenta durante una fracción de segundo, en la que uno de los sables láser rojos quemó su hombro antes de que se hubiera podido alejar.

    Era lo peor que había podido pasar en ese momento. Cal observó horrorizado, preocupado por Cere. Estaba demasiado apegado a ella, siempre trataría de proteger a sus aliados por encima de todo lo demás, a toda costa, incluso si ese aliado le había dicho que no lo hiciera. Siempre iba a tener ese problema, pero eso era también lo que le hacía tan bueno, y Cere no estaba realmente segura de qué hacer, de cómo lidiar con ello, y ahora mismo parecía que iba a suponer su caída. El Inquisidor levantó una mano, lanzando hacia atrás a Cal y luego hacia el aire, golpeándolo contra el techo con tanta velocidad que Cere dudó cuando escuchó el cemento romperse por la fuerza del golpe.

    Debía tomar una decisión en medio segundo mientras Cal, inconsciente por el porrazo, cayese de nuevo al suelo, y no había elección, en realidad, aunque sabía que eso la dejaría vulnerable. Cere abandonó su concentración en el Inquisidor lo suficiente como para amortiguar la caída de Cal con la Fuerza, cogerlo y dejarlo gentilmente en el suelo.

    Fue suficiente apertura para que el Quinto Hermano volviese a tener el control de la situación, tal y como Cere sabía que iba a ocurrir.

    Y sólo había una forma de resolverlo.

    Cere tuvo menos de un segundo antes de que el sable láser del Quinto Hermano hiciese un movimiento vertical hacia su abdomen con la clara intención de partirla en dos por la mitad, inmisericorde e imparable.

    Para cualquiera que no fuese Cere.

    Alcanzar profundamente la Fuerza implicaba una cierta sensación, una celeridad que Cere sabía que podía ser adictiva si se permitía caer en ella demasiadas veces, si dejaba que ese canal estuviera abierto más de lo absolutamente necesario. Era una sensación de triunfo y gozo, especias y skee de fuego estelar, como si hubiera algo que le dijese que estaba destinada a sentirse así y que era lo mejor y que siempre querría estar de esa manera. ¿No podía simplemente vivir así y no dejarlo ir nunca?

    Así es como ella lo percibía.

    Hubo un tiempo en que Cere habría alcanzado el Lado Oscuro de la Fuerza en un momento así. Lo había hecho, primero para salvar a Trilla, luego para salvar a Cal de Vader. Pero había aprendido que había mejores maneras que ir ahí de nuevo. Nunca volvería a ir ahí de nuevo.

    Cere vio a Cal golpear el techo, vio la sacudida del sable del Inquisidor mientras cambiaba de rumbo para matarla, y todo lo que sintió – y se permitió sentir – fue empatía.

    Empatía por Cal y por todo lo que había perdido. Por este pobre Inquisidor y por el Caballero del Bien que había debido ser. Por ella misma y el modo en que había huido de todo y de todos en esta maldita galaxia durante toda su vida, aunque fuera con intención de salvarla. Pero sobre todo, empatía por incluso los Sith; por la gente que entendía y usaba mal el propósito que la galaxia les había dado para destruir el equilibro de la Fuerza, para doblegarlo a su voluntad, por toda la gloria y poder del Imperio y el beneficio personal. Le pareció que era demasiado solitario.

    Cere permitió que esa empatía fluyera a través de ella, y el sable láser del Quinto Hermano estalló en pedazos, volviendo a sus componentes base.

    No fue una explosión, nada tan descontrolado. Era más como haberlo deshecho, como un desenredo, cada pieza del sable de luz separándose de la siguiente, en una espiral hacia afuera de una pequeña galaxia, orbitando alrededor de su cristal kyber, que ahora quedaba expuesto en su núcleo.

    Cere miró a los sorprendidos ojos del Quinto Hermano mientras las diminutas piezas de lo que una vez había sido su sable láser repiqueteaban contra el suelo.

    Vio la sorpresa en ellos, y en ese instante, todo lo que Cere quiso fue ver más.

    Podía ayudar a ese hombre.

    Podía ayudarlos a todos ellos.«

    Fuente: Entertainment Weekly.

    Primer extracto traducido de Star Wars Jedi: Battle Scars en la Biblioteca del Templo Jedi.

  • Extracto de la próxima novela Star Wars Jedi: Battle Scars

    Extracto de la próxima novela Star Wars Jedi: Battle Scars

    Traducción por Alex Randir.

    Star Wars Jedi: Survivor, la secuela del videojuego ya clásico moderno Star Wars Jedi: Fallen Order está a unos meses de lanzarse, pero… ¿Qué ha pasado entre ambos relatos?

    La próxima novela Star Wars Jedi: Battle Scars (Cicatrices de Batalla) que nos llegará el 7 de Marzo va a contarnos esa historia. El libro de Sam Maggs, creado en colaboración con Lucasfilm, Electronic Arts y Respawn Entertainment, sigue al Jedi Cal Kestis y a la tripulación de la Mantis cuando conocen a un soldado de asalto que está determinado a fijar su propio rumbo. El desertor Imperial conoce un objeto que podría ayudar en la lucha contra el Imperio, pero adquirirlo va a llevar a Cal y su banda a cruzarse en el camino del Quinto Hermano.

    En este extracto exclusivo de StarWars.com, Cal trabaja para infiltrarse en una base oculta que pertenece al infame sindicato criminal Haxion Brood.

    Llegar allí, sin embargo, es el verdadero desafío.

    Con ello os dejamos:

    Portada de la novela Star Wars Jedi: Battle Scars.

    EXTRACTO

    Hoy iba a ser un buen día para los Jedi.

    El Jedi Cal Kestis se iba a asegurar de ello.

    Cierto, era posible que él fuera uno de, quizá, dos que quedaban.

    Pero… ¿esos Jedi? Iban a tener un buen día.

    «Eh, colega, ¿la cosa está despejada?», preguntó Cal, su voz reverberando en sus oídos dentro de su yelmo. Desde su espalda Cal pudo escuchar dos pequeños golpes de su droide, el modo de BD-1 de comunicarse con él mientras iban en una misión de sigilo. Cal podía escuchar los trinos de BD-1 a través de las comunicaciones, pero el sonido implicaba un riesgo mientras trataba de escabullirse y el droide a veces prefería comunicarse de una forma más rápida y táctil, sabiendo que el resto de la tripulación no podía entenderlo de todas maneras. «Gracias, Bedé. ¿Te he dicho últimamente que eres el mejor?»

    Una pausa. Y después:

    Un golpecito.

    Cal se rió. «Bueno, pues ahora te lo digo. No voy a volver a remolonear en hacerlo.»

    Golpecito. Golpecito.

    Un maldito buen día.

    Lo cual no solía ser el caso, cuando un tipo estaba agachado en una roca espacial pequeña y que se movía rápidamente alrededor de un enorme asteroide en mitad del espacio profundo, pero la vida de Cal no era usual, y lo prefería así. Enfundado en un traje espacial completo, Cal recolectó con la mirada sus alrededores, respirando el aire reciclado lenta y pausadamente para no desperdiciarlo. El cinturón de deshechos que rodeaba el asteroide era denso; Cal debía avanzar saltando de pieza rocosa en pieza rocosa, cada pasito acercándole al asteroide principal de su centro, una roca excavada de forma masiva, hogar de una base de los Haxion Brood en la que Cal y su tripulación trataban de infiltrarse. Era irónico, considerando que la última vez que Cal había estado en una base de los Brood había sido para tratar de escapar de ella. En aquella época, en Ordo Eris, había sido capturado. Esta vez, el mejor movimiento era meter a alguien primero en la roca para deshabilitar los sistemas de seguridad para que nada pudiera detectar al Stinger Mantis, la nave de Cal, cuando entrase en órbita.

    Y el mejor modo de hacerlo era ir saltando entre las pequeñas rocas hasta llegar a la superficie de la más grande. De un asteroide móvil a otro, volando a través del espacio sin ninguna atadura.

    Sin problema.

    Respirando profundamente y entrecerrando los ojos mientras se concentraba, Cal flexionó las rodillas antes de alejarse de la escarpada roca que tenía bajo sus botas.

    No le llevó mucho tiempo. Un salto y Cal estaba… «en el aire» no eran las palabras adecuadas al no tener atmósfera ni aire a su alrededor. Era más como ir flotando. Era distinto de volar, del todo; cuando Cal se impulsaba hacia el aire con la Fuerza siempre sentía ese tirón en su estómago, el familiar aviso de que su cuerpo aún muy humano le alertaba del hecho de que estaba muy, muy alto por encima de la tierra, en el buen sentido. Pero allí fuera, en el espacio, lo percibía más como si nadase, propulsándose hacia delante, sin que su cuerpo tuviese el concepto de arriba o abajo, bien o mal, demasiado alto o demasiado bajo. Adelante, flotando, nada más.

    Echaba de menos el pequeño apretón.

    Cal apuntó a ir hacia el siguiente fragmento de asteroide, elevándose directamente hacia él con un propósito. Lento pero seguro.

    La primera vez que su Maestro, Jaro Tapal, había llevado a Cal al espacio, le dijo a su Padawan: Una vez pones algo en movimiento en el espacio, seguirá moviéndose exactamente por ese camino, en esa dirección y a la misma velocidad, a menos que actúe hacia una fuerza sin equilibrar.

    Hoy, significase lo que significase, Cal era esa fuerza sin equilibrar.

    Con los brazos extendidos hacia delante de él, las manos de Cal buscaron rápidamente comprar el momento en que hicieron contacto con el siguiente fragmento flotante. El impacto de Cal hicieron girar al pequeño asteroide y a él mismo. Se agarró por su vida hasta que, tras lo que parecieron diez minutos pero seguramente fueron sólo diez segundos, BD activó las botas de agarre de Cal y, selladas magnéticamente, dieron un golpe que le hizo posarse en la roca, estabilizando al Jedi.

    Temblando, Cal soltó la roca y poco a poco volvió a ponerse de pie. Estaba contento de que ese fuera su segundo y último salto. Estaba acostumbrado a balancearse de agarradera en agarradera, haciendo gigantes saltos de fe primero cuando trabajaba como chatarrero en Bracca y cuando se infiltró en una oscura fábrica Imperial tras otra durante esos años, pero por algún motivo contrario, la atracción gravitatoria le resultaba reconfortante a Cal. ¿Quería eso decir que, si se equivocaba en un salto o si sus garras para trepar le fallaban, se desplomaría contra el suelo hacia una muerte segura? Por supuesto. Un poco, probablemente. Pero también quería decir que no estaría condenado a morir flotando en solitario por el vacío hasta que se convirtiese en un seco pero horriblemente bien preservado témpano Jedi.

    Eso era mucho, mucho peor.

    «¿Has sobrevivido?», la voz de Merrin cobró vida con un chasquido en los comunicadores de Cal. Su acento y su modo de hablar frecuentemente retorcido hizo que la pregunta sonase simplista, como si realmente no le importase la respuesta de un modo u otro.

    «¿Has oído algo, Bedé?», preguntó retóricamente Cal, conociendo lo suficiente a Merrin como para saber que el sonido de su voz por el comunicador fuera suficiente para satisfacer la sarcástica pero genuina pregunta de Merrin. «Parecía casi como si… ¿Como si alguien estuviera preocupada por nosotros?», añadió con una voz un poco cantarina.

    «Debe haber sido tu imaginación», respondió contemplativamente Merrin. Hubo un latido de silencio, como si ella estuviera muy profundamente metida en sus propios pensamientos. «Sí, la próxima vez que necesitemos créditos te dejaremos en una cantina. Sobrevivirás.»

    «Eh», interrumpió una voz. La de Greez. «Si alguien de por aquí va a recibir propinas por su aspecto, ese sería yo. Vosotros, los bípedos, no sois capaces de apreciar lo bien apreciado que soy por la gente que tiene buen gusto.»

    Un montón de golpecitos fueran la respuesta desde la espalda de Cal. Se aseguró de apagar momentáneamente su comunicador antes de soltar una risotada.

    «Si hemos acabado, gente», la voz más cere-moniosa de Cere (la forma favorita de pensar de Cal sobre su mentora y Maestra Jedi) ordenaba atención, incluso por los comunicadores. «Cal, ¿cuánto vas a tardar en aterrizar y darnos acceso?».

    De vuelta al trabajo, entonces. Siempre.

    Ahora, en el precipicio que suponía entrar en la base Brood, Cal se tomó un momento para evaluar la situación que tenía ante sí. Esta no era una misión típica; ninguna de las hazañas de la tripulación de la Mantis lo era, supuso. Pero incluso para ellos, esto estaba un poco fuera de su alcance.

    Se irguió en una pequeña roca que giraba en mitad del espacio abierto, rodeada por los restos de un planeta en ruinas. Lo que había sido una vez, según le habían dicho a Cal, el verde y brillante hogar de millones, había sido masticado y escupido por las manos de un Imperio o corporación o algo más; era complicado seguir esas pistas, tras cierto punto. Lo que quedaba eran los fragmentos de lo que una vez fue, piedras y polvo e islas en el vacío, orbitando el antiguo núcleo sólido de hierro del planeta.

    Era el núcleo lo que ahora miraba Cal, directamente sobre su cabeza. El núcleo y la base Brood excavada directamente en él, rodeada de un anillo exterior ensamblado a toda prisa con un con gran variedad de chozas y puestos de mercado ensamblados a toda prisa, y cubiertos por una burbuja de blindaje a prueba de vacío, con sensores para detectar naves de cualquier tamaño.

    Pero no, convenientemente, para detectar algo de tamaño humano que resulta que llevaba equipada una mochila cohete.

    O, en el caso de Cal, equipado con la suficiente valentía como para flotar sin una.

    Greez le había explicado la mecánica de los sistemas de sensores de la base durante un informe de misión previo. El sensor de los escudos barría el asteroide lo suficientemente rápido para detectar algo más grande que una persona, pero lo suficientemente lento como para permitir a los cazarrecompensas un acceso individual a su base sin ser monitorizados.

    Pero la tripulación de la Mantis era la mejor en lo que hacía. Y lo estaban haciendo ahora mismo.

    Y por eso Cal estaba pasando tan buen día.

    «Veo la plataforma de aterrizaje», Cal respondió a Cere. «Lanzamiento en tres, dos…»

    Por, alabada sea, la última vez hoy, tras lo que parecían horas de saltar de roca en roca por el cinturón de asteroides, Cal sintió a BD liberar sus botas y se impulsó fuera de la última roca, lanzándose directamente hacia arriba. Experimentó un breve momento de desorientación al aproximarse de cabeza a la base: Arriba era abajo y abajo era arriba, ¿y realmente importaba en el espacio? Por eso Cal prefería que hubiera gravedad.

    «Greez, mejor que tengas razón sobre esto», murmuró Cal, más para sí mismo, pero sin desactivar su comunicador, mientras su cabeza se aproximaba al escudo magnético con gran velocidad.

    Sintió que su yelmo hizo contacto con la burbuja del escudo y, durante un segundo, sintió resistencia, como cuando empujabas la infame «Sorpresa de Gelatina» de Greez (la sorpresa era que estaba llena de sal) y, de forma extraña, parecía que te devolvía el empujón. Pero fue sólo durante un momento, y Cal lo atravesó.

    Y de pronto ahí estaba su vieja amiga, la gravedad, para darle la bienvenida.

    Cal volvió a pensar en todo lo que había meditado sobre cómo la echaba de menos. Ahora habría preferido seguir en el vacío, muchas gracias, porque ahora se dirigía de cabeza hacia el suelo, que se aproximaba muy rápidamente a su cara y…

    Concéntrate.

    Escucó las voces en su cabeza. No eran voces, en realidad, sino más una sensación, una memoria y un fantasma. Todo a la vez.

    Y a sí mismo.

    Cal no tenía ni idea de si la Fuerza era percibida igual or todos; había leído y escuchado todo tipo de descripciones desde que era un niño. De su primer profesor, Jaro Tapal. De su Maestra más reciente, Cere. De los otros iniciados con los que había entrenado antes de…

    Antes.

    Pero para Cal siempre había sido igual. Era como un pozo profundo, el más negro que uno puede imaginar, que le tragaba entero cuando se zambullía más y más en él, hasta un vacío donde el color y el sonido quedaban mudos, distantes. Era una expansión de su conciencia; una breve y directa conexión a la fuente de todas las cosas. Como extender tus brazos hacia adelante al meditar, acomodándote y moviéndote a través del vacío que conectaba a cada ser vivo, con sus ondas extendiéndose concéntricamente, como círculos entrelazados que afectan al mundo que te rodea. Esto había sido una vez mucho más difícil para él; había tenido que suprimir sus habilidades durante tanto tiempo que el vacío se había quedado estancado… Vacío. Pero ahora, años después, tras gran práctica y concentración y en paz con el presente…

    Ahora Cal intentaba alcanzar la Fuerza, y la Fuerza le alcanzaba a él.

    Con una velocidad y equilibrio a las que muchos no deberían – podrían – acceder normalmente, Cal logró aterrizar primero con los brazos, flexionándose y rodando sin problema. Un movimiento que, en otras circunstancias, le habría roto el cuello.

    Saltó de nuevo para ponerse de pie antes de poder considerarlo mucho más.

    «He aterrizado», informó Cal con calma por su comunicador. Se acurrucó en las sombras de la esquina del edificio más cercano.


    Star Wars Jedi: Battle Scars (Cicatrices de Guerra) llegará el 7 de Marzo, y Star Wars Jedi: Survivor llegará el 28 de Abril.

    Fuente: StarWars.com

    ¡Que la lectura os acompañe!

  • ¿Qué le espera a La Remesa Mala en su 2ª temporada? Entrevista a Jennifer Corbett y Brad Rau

    ¿Qué le espera a La Remesa Mala en su 2ª temporada? Entrevista a Jennifer Corbett y Brad Rau

    Traducción por Alex Randir.

    La Fuerza Clon 99 está en una encrucijada.

    La guerra ha llegado a su fin y con ella la República Galáctica a la que servían. La destrucción de Ciudad Tipoca en Kamino que vimos al final de la primera temporada de Star Wars: La Remesa Mala quiere decir que el Imperio ahora cree que el escuadrón de élite ha desaparecido. Y si mantienen un perfil bajo y juegan bien sus cartas, pueden permanecer a salvo tanto ellos como su nuevo miembro, Omega, en la temporada 2, que debutó con dos episodios en Disney+.

    «Cerramos un capítulo a propósito en la temporada 1», comenta a StarWars.com la productora ejecutiva Jennifer Corbett, que también es la cabeza pensante de los guionistas de la serie. «Fue una especie de reseteo de la serie. La idea era que ahora que Ciudad Tipoca ha sido destruida, el Imperio cree que la Remesa falleció durante el ataque, así que ahora tienen cierta libertad relativa. Pueden hacer misiones y estar un poco por debajo de los radares.»

    La productora ejecutiva y guionista principal de La Remesa Mala: Jennifer Corbett.

    Pero quedarse de brazos cruzados no es una tarea simple para esta Remesa con brújula moral. «Queremos empujarlos de nuevo muy rápido a ser succionados al mayor conflicto Galáctico», añade Corbett, «y las cosas se van a volver mucho más complicadas para ellos».

    Corbett y el director y productor ejecutivo que supervisa la serie, Brad Rau, tienen su propio canon en la cabeza sobre lo que ha estado haciendo la Remesa durante estos meses que pasan entre ambas temporadas. «Han pasado de ser esos soldados de la República a quien posiblemente se les proporcionaba los mejores atuendos, el mejor equipo y las mejores misiones», menciona Corbett, «a trabajar para obtener su sustento, sobrevivir con armaduras gastadas y hacer cualquier misión que puedan cumplir con seguridad. Me lo imagino como un road trip familiar», expresa sonriente. «Campo a través, en mitad de todo y con un largo camino por recorrer.»

    «Se convirtió en parte de nuestro póster para la Celebration: ‘El Largo Camino por Delante’«, dice Rau. «Queríamos ponerlos en un punto donde las cosas no les van muy bien. ¿Qué van a hacer? ¿Cuál es su siguiente decisión? El Imperio está por todas partes y sigue creciendo, así que no puedes hacer lo que realmente quieres. Es un mundo más pequeño.»

    «Atrévete a ser grande»

    Más allá de la Fuerza Clon 99 – Hunter, Wrecker, Tech, Echo y Omega – la serie, que surgió como una escisión de un arco de la temporada final de Star Wars: The Clone Wars, también explorará lo que implica ser un soldado clon normal en una galaxia en posguerra. Harán su aparición el Capitán Rex y el Comandante Cody junto al antiguo miembro de la Remesa Mala, Crosshair, quien ha jurado su lealtad al Imperio a pesar de haberse quitado su chip inhibidor. «No os preocupéis, fans de Crosshair», cuenta Corbett. «Él está ahí.»

    La serie también está producida por el (productor) ejecutivo Dave Filoni, quien tomó el episodio centrado en Crosshair y que narra un día de su vida junto a un clon normal tras la Orden 66 y sugirió que tuviera la cara familiar del Comandante Cody como un cameo. La revelación de este personaje en el teaser tráiler de la Star Wars Celebration de Anaheim, junto al primer vistazo al joven Jedi Wookiee Gungi, superviviente de la Orden 66 y que apareció en el arco de «La asamblea» en The Clone Wars, dibujó una respuesta tan entusiasta de los fans que «hizo temblar la planta entera del edificio», recuerda Corbett.

    El productor ejecutivo y director supervisor de La Remesa Mala: Brad Rau.

    Filoni desafía con regularidad al equipo para ir más allá de las fronteras de lo que creían posible, expresan Corbett y Rau. «Siempre nos recuerda: ‘¡Atreveos a ser grandes!», indica Rau. «Creo que es importante para todo el mundo escuchar eso. Debemos ir tan más allá como podamos.»

    Wrecker y Omega durante la primera temporada de La Remesa Mala.

    Desde la primera temporada, la Remesa Mala ha crecido y evolucionado como unidad, intentando encontrar su lugar en una galaxia cambiante. «En el episodio inicial de la temporada 2 queríamos hacer una misión que supusiera una encrucijada para la Remesa donde pudieran o salir caminando o asumir el riesgo de obtener ese botín de guerra esperando que, quizá, sus mayores sueños se volvieran realidad», dice Corbett. Para conectarse con una galaxia más amplia, el mundo Separatista que escogieron no fue otro que Serenno, antiguo hogar del Conde Dooku. ¿El objetivo? El Palacio del Conde. «Es un sitio que da pavor y que tiene muchos tesoros, así que dimos el salto hacia él», comenta Corbett. «Dave es quien añade esa salsa tan especial a los episodios.»

    Hunter y Omega durante la primera temporada de La Remesa Mala.

    La Remesa «Mamá»1

    Los creadores trabajan muy duramente para mantener el show accesible a fanáticos de todas las edades, imbuyendo a sus historias de problemas que pueden existir tanto en nuestro mundo como en la galaxia tan, tan lejana. «Tiene que ser algo con lo que nuestros espectadores puedan conectar», menciona Corbett.

    Omega, el corazón de la Fuerza Clon 99, ciertamente ayuda, proporcionando una lente más inocente con la que ver el mundo y sus dificultades. Tras las consecuencias de la Orden 66, la Remesa Mala se ha convertido en una especie de «Remesa Mamá» para su recluta más joven, protegiéndola y enseñándole las habilidades necesarias para sobrevivir.

    La Remesa Mala en la temporada 2 de la serie.

    Mientras que la temporada 1 exploraba la conexión entre Omega y Hunter y Wrecker, esta temporada se centrará más en su relación con Echo y Tech como premisa de sus creadores. «Echo es genial, y de verdad queríamos asegurarnos de que le dábamos el suficiente espacio para ver cómo influye en Omega y qué le puede enseñar», cuenta Rau. «Lo mismo con Tech», añade Corbett. «Logramos divertirnos mucho con él y darle, de alguna manera, un poco más, profundizando en su relación un poquito.»

    Omega está cambiando y creciendo junto a su nueva familia. En los meses que transcurren entre ambas temporadas, los fans verán a una Omega algo más mayor y más sabia, con guiños a sus congéneres adultos tanto en diseño como en sus habilidades con el arco de energía. «Al final de la temporada 1 Omega fue testigo de primera mano del poder del Imperio y de cuán peligroso es», indica Corbett. No sólo ha hecho que el personaje comparta algo de su inocencia, sino que es el tipo de cosa que haría que cualquiera quisiera huir y esconderse.

    El nuevo personaje de esta temporada: Phee Genoa.

    Aún así, existen lugares luminosos en la galaxia, como la nueva incorporación, Phee Genoa, interpretada por Wanda Sykes. La pícara, descrita como un cruce entre Han Solo, Jack Sparrow y la pirata real Anne Bonny, es el complemento ideal para esa Remesa que no acepta los sinsentidos y la mente centrada en el trabajo de Cid. Los creadores incluso hablaron un poco del personaje – en código – mientras estaban en la cola de espera de la atracción de Piratas del Caribe de Disneyland, señaña Rau, sonriente. «Wanda es increíble y aporta muchísimo a ese personaje sacado de pelis de espadachines que dice tantas bravuconadas… Una sinvergüenza con algo más de estilo. Cid les da un poco de caña a estos tipos, pero… ¿quién le da caña a Cid?», pregunta Rau. «¡Pues Phee Genoa! Intencionalmente, cuando rodamos su presentación, la conocemos por tener sus botas encima del escritorio de Cid. Y eso dice mucho del personaje.»

    Y en esta temporada los fans se pondrán al día con Nala Se, quien se salvó de Kamino gracias a las fuerzas Imperiales y al propio Emperador Palpatine. «En el tráiler los fans pudieron ver a Palpatine en el Senado, así que posiblemente exploremos Coruscant un poco durante esta temporada», anuncia Corbett. «Y quizá entremos en contacto con gente que podría estar en ese lugar durante esos tiempos.»

    La cruda realidad de las fuerzas del régimen Imperial harán que la Remesa Mala y Omega se pregunten cosas bastante difíciles durante esta temporada, mientras a su vez encuentran a otros que están o bien luchando contra la tiranía o bien intentando hacer cosas buenas…

    Hunter, Tech y Echo junto a Omega.

    «Más adelante, en esta temporada tenemos un momento realmente dulce donde Omega va a sacar a relucir todas estas preguntas a uno de sus ‘padres’», indica Rau. «Esto es terrible. ¿Qué es lo que se supone que debemos hacer? Y él le dice que a veces todo lo que podemos hacer es intentar ayudar lo máximo posible y seguir adelante.» Es un momento más pequeño de amabilidad y compasión durante un conflicto más grande, pero es una lección muy importante, especialmente para los espectadores más jóvenes de la casa, quienes pueden verse sobrepasados por cosas que escapan a su control en esta galaxia. «¿Qué se supone que debemos hacer cuando las cosas son terribles? A veces sólo puedes hacer lo que sabes. A veces hacer sólo un poco para intentar ayudar merece la pena. Creo que eso es lo verdaderamente importante que vean los niños y lo que queríamos hacer en ese momento.»

    E incluso en un tiempo muy oscuro para la galaxia, siempre hay un atisbo de esperanza. «Siempre intentamos mantener el elemento esperanzador», señala Corbett. «Eso es lo que creo que es Star Wars de verdad. Así que siempre queremos asegurarnos de que ese elemento está presente en el engranaje de estas historias… Hay mucho corazón en la temporada 2. Estoy muy emocionada de que los fans puedan ver de verdad dónde estamos llevando esta historia y que puedan experimentarla.»

    Fuente: StarWars.com

    1 – N. del T.: En el original se indica «The Dad Batch». Para mantener el juego de palabras a la par que conservar el significado y la rima del mismo, «Mamá» por «Mala» suena mejor que «Papá».

  • Entrevista a Cameron Monaghan:  Cal Kestis en Star Wars Jedi: Survivor

    Entrevista a Cameron Monaghan: Cal Kestis en Star Wars Jedi: Survivor

    Traducción por Alex Randir.

    Cuando Star Wars Jedi: Fallen Order se lanzó en noviembre de 2019, Cameron Monaghan hizo un regalo de Navidad fácil a su familia y amigos. Monaghan se convirtió en el protagonista del juego, Cal Kestis, un Padawan superviviente a la Orden 66, así que era una suerte de regalo perfecto. Pero aunque verse a sí mismo en un juego no desconcertó al actor, no pudo decir lo mismo de sus seres queridos.

    «Iba a sus casas y estaban jugando al juego, así que era algo muy raro», dice a StarWars.com, riendo. De broma, Monaghan se sentaba cerca de sus amigos parafraseando diálogos del juego o los exabruptos de Cal y sus gritos mientras ocurrían en pantalla. «Recuerdo que a mis amigos les dejaba estupefactos. ‘¡¿Pero qué está ocurriendo?!’»

    En Jedi: Fallen Order, situado durante la era del Imperio y de los Inquisidores cazadores de Jedi, Cal pretendía mantener su perfil bajo y simplemente existir hasta que el destino intervenía. Aunque su entrenamiento estaba incompleto, se veía obligado a volver a la lucha y a los caminos de los Jedi, y el resto es historia del gaming. Jedi: Fallen Order se convirtió en uno de los juegos más aclamados, y Cal en un favorito moderno de los fans. Tanto que puedes comprar su sable láser Legacy en la sección de Star Wars: Galaxy’s Edge del Parque Disneyland de California y en el Walt Disney World Resort en Florida, como resultado de los votos de los fans.

    La secuela, Star Wars Jedi: Survivor, se anunció en enero, y la última vez en The Game Awards, donde Respawn Entertainment, Electronic Arts y Lucasfilm Games confirmaron su fecha de lanzamiento: el 17 de marzo de 2023 para PlayStation 5, Xbox Serie X/S y ordenadores Windows, liberando a su vez su primer tráiler completo. Dicho tráiler es conmovedor, y muestra nuevos enemigos, aliados y habilidades, terminando con unas poderosas palabras por parte de Cal: «Mientras sigamos luchando la esperanza sobrevivirá». Para Monaghan, el tráiler representa cómo será la experiencia del juego.

    «Creo que es una gran introducción al alcance y tamaño de este nuevo juego. Este juego es realmente ambicioso en cómo amplía y hace progresar no sólo los elementos de gameplay de Jedi: Fallen Order, sino también la historia y a los personajes», dice Monaghan. «Empezamos a ver pistas de las ramificaciones que habrá y de qué opciones van a dársele a los jugadores.»

    También indica rápidamente, sin embargo, que el tráiler no es nada más que una pequeña previsualización. «Aunque el tráiler revela algunas cosas muy chulas y emocionantes, no muestra toda la esencia de lo que buscamos en este juego», afirma Monaghan. «Creo que la gente va a quedar muy gratamente sorprendida por cómo progresa este juego y a dónde va a medida que profundizas en él.»

    Cal Kestis y BD-1 exploran un mundo salvaje.

    Hay un salto temporal de cinco años entre Jedi: Fallen Order y Jedi: Survivor, y el Imperio se ha estado expandiendo. Mientras los Imperiales aprietan el puño, los rebeldes y los forajidos sienten esa presión. «Encontramos a Cal en una situación realmente desesperada al principio del juego, donde busca formas de rebelarse que son cada vez más difíciles e incluso, quizá, desesperanzadoras. Pero tenemos a este personaje a quien se le ha dado un propósito y un objetivo en esa resistencia, se le dio esperanza, y esa esperanza es muy difícil de extinguir», indica Monaghan. «Pero… ¿qué ocurre cuando tienes esperanza y va disminuyendo incrementalmente a cada momento que pasa? La gente es distinta en sus diferentes ideas sobre cuál es el mejor modo de resistir.»

    Monaghan quizá hace referencia a los conflictos como el que vemos en el tráiler, en el cual Cere Junda (interpretada por Debra Wilson), una antigua Jedi que entrenó a Cal en Jedi: Fallen Order, parece tener conflictos con los métodos de Cal. «Cere y Cal tienen una dinámica muy interesante, donde ella no es su Maestra formal, sino su mentora», comenta, «y, francamente, tienen ideas distintas sobre cómo lidiar con el imperialismo y con el Imperio. En el primer juego, la cosa iba sobre encontrar a una familia y lo que implica crearla. En esta historia la cosa va de ‘¿Qué ocurre cuando existe cierto estrés en una familia?’». Con elementos como este y otros de los cuales Monaghan aún no puede mencionar, el actor ve el viaje de Cal en este juego especialmente rico.

    «Lo que al final encontramos en esta historia es un desarrollo complicado y emocionante sobre cómo queremos acercarnos al personaje, y creo que no sólo es excitante, sino emocional, y trata al público con un nivel de respeto que creo que mucha gente va a apreciar de verdad».

    Cal busca la guía de Cere Junda.

    Siendo él mismo un gamer, Monaghan comprende el legado de los juegos de Star Wars, que se alarga en el tiempo hasta los años 80. Ve Jedi: Survivor como algo que tiene un rol potencialmente significativo en la generación actual de consolas. «Es un honor formar parte de un título que se lanza ahora en esta generación de consolas con la serie Jedi. Creo que la gente ha estado buscando títulos que les emocionen tanto como para dar el salto a la siguiente generación», explica. «Hablando personalmente, habiendo visto cómo va a ser el juego y cómo funciona en la próxima generación [de consolas], creo que va a emocionar a muchas personas.»

    Aún así, el actor parece más emocionado por la historia. Aunque no entra a comentar nada específico, suena como si Jedi: Survivor fuera a ser impactante. «Esta va a ser una montaña rusa emocional para la gente», menciona. «Creo que serías de piedra si no te llega al corazón.»

    Os dejamos con unos cuantos pantallazos más abajo.

    Bode Akuna, un nuevo aliado, ofrece ayuda a Cal.
    Cal y BD-1 descubren un antiguo misterio.
    Cal lucha contra un nuevo y peligroso enemigo.
    Un dúo misterioso adquiere un poderoso artefacto.
    Cal Kestis y BD-1 vuelven a la acción.

    Fuente: StarWars.com, artículo original de Dan Brooks.

  • Entrevistas con Tony Gilroy: Showrunner de Star Wars Andor

    Entrevistas con Tony Gilroy: Showrunner de Star Wars Andor

    Adaptación y traducción por Alex Randir.

    No cabe duda de que la serie Star Wars: Andor no ha dejado a nadie indiferente. Tampoco lo ha hecho con su showrunner, Tony Gilroy, a quien los fans de Star Wars conocemos por haber trabajado en la película spin-off Rogue One: Una Historia de Star Wars.

    Con motivo del décimo episodio de la serie, que da pie a los dos capítulos que conformarán la season finale de la primera temporada, las prestigiosas revistas Variety, The Hollywood Reporter y Collider han podido entrevistar al afamado director y guionista sobre el show.

    A continuación os dejamos una transcripción de las mismas.

    Esperamos que las disfrutéis, ya que aportan muchos detalles no sólo sobre el proceso que Gilroy ha seguido para construir este show, sino que además lo hacen también con su implicación a la hora de plantearse continuar o no escribiendo historias de Star Wars.


    ENTREVISTA CON VARIETY:

    VARIETY: Vamos a empezar a lo grande: ¿Cómo enfocaste construir el arco de Cassian para la temporada?

    TONY GILROY: Sabes dónde va a terminar, así que queríamos llevarlo lo más lejos posible para comenzar el show con la historia de su origen. Así que la primera mitad de la serie en mi mente se llamó «La Educación de Cassian Andor». ¿Cómo llevas a alguien de ser un perdedor desencantado, cínico e interesado únicamente en sí mismo a comprometerse con algo y comprender aquello con lo que se ha comprometido?

    Tony Gilroy y Diego Luna en el set de Aldhani.

    Sabemos cuál será la escena final de toda la temporada. No es como si existiera un algoritmo, pero sabes de forma intuitiva, bueno, que va a tener que pasar por una odisea emocional, filosófica y educativa. Está aprendiendo lo que significa la rebelión desde múltiples sistemas de interiorización. ¿Cuántos podemos tener y cuán dramáticos podemos hacerlos? ¿Cómo podemos ponerlos en una historia de aventuras para que no se perciban como que son la lección de la semana? Ese es el objetivo.

    V: Así que el arco de tres episodios de esta temporada se ha construido alrededor de un mecanismo específico de contar historias: una redada policial, un robo y una fuga de una prisión. ¿Cómo llegaste a dicho dispositivo?

    TG: Simplemente tirando del hilo. Ahí es donde empieza. ¿Qué pasa después? Una vez empezamos a acumular otros personajes, entonces esto también se convierte en un asunto de ritmo sobre cómo se pueden relacionar unos con otros y cómo podemos empezar a unirlos gradualmente todos juntos.

    El showrunner de Star Wars: Andor, Tony Gilroy.

    Es un poco como las secuencias de acción. Tengo un par de directores preparándose ahora mismo en Pinewood [para la temporada 2], y estas enormes secuencias de acción que estamos conformando, estas piezas de set, son un desastre al principio. Son tan incomprensibles. Son un grano en el culo. Le dije a este director: «Vas a ver cuando lleguemos al final que va a parecer que debía ser de esta forma. Va a parecer inevitable». Y así es más o menos el proceso en general. Tienes todas estas cosas, y tiras de los hilos e intentas todas esas cosas distintas y escribimos esas escenas y al final dices «¡Oh, Dios mío, mira lo inteligente que fui! ¡Por supuesto esto debía ir aquí!» Al final, tu instinto es lo que más o menos lo convierte en algo bueno.

    V: ¿Echaste un vistazo a otros ejemplos de estos géneros para sacar algo en claro de ellos o para ser un contrapunto?

    TG: Es decir, si pones una «prisión» sobre la mesa y todo el mundo está en plan «bueno, esto es un listón alto». ¿Cuántas películas asombrosas sobre prisiones existen? Si vamos a hacer el robo es algo tipo «Oh, Dios mío», después de escuchar a Dan Harmon desarmar el atraco en «Rick y Morty» piensas «Muy bien, ¡¿qué vamos a hacer?!»

    Así que toda la finalidad es intentar darle la vuelta a todo. Estás excavando, buscando ser original en todos los sentidos, pero luego esperas no ser demasiado original a expensas de la historia. Pero esa es la motivación inicial, la de ¿cómo le doy la vuelta a esto para que la gente no lo haya visto antes?

    Los presos de Narkina 5 en sus celdas.

    V: Echemos un vistazo a los tres primeros episodios que escribiste, los que terminan con la redada policial. ¿Cómo quisiste darles la vuelta a esos?

    TG: Me interesaba mucho cómo interconectar la historia del origen de Cassian con los niños en [el planeta natal de Cassian] Kenari. Pensé que lo de que Cassian abandonase Kenari [siendo un niño] y Ferrix podían pasar simultáneamente. ¡Qué historia tan grande sobre alguien que ha sido arrancado de cada sitio por el cual ha empezado a sentir apego! Eso es lo que me interesó estructuralmente.

    V: Hablando de Kenari: No hay adultos de verdad alrededor, y vemos esa operación masiva de minería que ha sido abandonada. Te da la sensación de que hubo algún tipo de accidente catastrófico, pero mucho de lo que realmente ocurre queda a merced de tu imaginación. ¿Es algo que te has planteado para tí?

    TG: Si. Tengo respuesta para eso, pero no voy a entrar ahí. Hay una versión muy articulada sobre eso pero quedó [cortada y] fuera por distintos motivos. Pero existe. Así que teníamos confianza en la lógica que impusimos ahí. Pero si cada cual quiere escribir ahí su propia historia, que lo haga. No importa.

    V: El plano de Syril volviendo a su casa en Coruscant, cuando entra en el ascensor y va hacia abajo… pareció una representación perfecta de la serie, y era muy diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en Star Wars.

    TG: Así es Coruscant. Coruscant va «hacia abajo». George Lucas trabajó en un proyecto durante una década que iba sobre los niveles inferiores de Coruscant. Creo que era una película y una serie, y trataron de hacer un videojuego. No conozco toda la historia, pero hay una enorme cantidad de trabajo relativo a estos niveles inferiores de Coruscant. Va «hacia abajo».

    V: ¿Cuál fue tu experiencia haciendo de interfaz para el lore de Star Wars? Cuando hablamos en Agosto me dio la impresión de que no eras un fan en profundidad, y aun así esta serie está llena de algunas de las referencias más arcanas de Star Wars. ¿De dónde sale todo eso?

    TG: Tengo un puñado de fuentes. Tengo a Pablo Hidalgo, que está en la Curia del Vaticano de Lucasfilm. Lo conozco desde Rogue One. La Wookieepedia es una herramienta que uno debe aprender a utilizar, porque hay al menos cuatro tipos de canon que puedo describir: está el canon de las películas, el de las películas junto a las series animadas, y luego está el canon de las novelas y la fan fiction, que conforma el mayor grupo de todos. Así que ahí está todo eso.

    Cuando hablamos de la historia de mis cinco años [para la serie], ahí está mi tablero. Conozco los incidentes canónicos que provienen de mi gente. Cuando se trata de naves, o artefactos o armas o a veces planetas, si no nos los inventamos, estamos muy implicados en ello. Pero luego el departamento de arte pondrá de tapadillo toda esa mierda en la galería de Luthen de la que no tengo ni idea. Es tipo «¡Oh, Dios mío, mira eso que hay de fondo!» y a la gente le vuela la cabeza. Eso es del departamento de arte. Hay mucha gente genial trabajando en la serie. Hay un profundo fanatismo en Pinewood, créeme.

    Mon Mothma y Luthen Rael en Coruscant.

    V: Así que cuando Luthen hace la referencia a «los Invasores Rakata», ¿de dónde salió eso?

    TG: Eso estaba en el guion. Es diálogo. Si está en el diálogo, estamos al cargo de ello.

    V: ¿Así que fuiste a la Wookieepedia y pensaste, «necesito algo extremadamente antiguo»?

    TG: O algo igualmente aplicable. No puedo decir la fuente de proveniencia. No sé si llamé a Pablo y le dije «Eh, ¿tienes algo de esto?» o si encontré algo online y luego le llamé y le dije «Eh, ¿puedo utilizar esto? ¿Va a ser guay? ¿O le han hecho un retcon ya?»

    V: Con Val y Cinta creo que habéis creado a la primera y completa pareja del mismo sexo en la historia de la Star Wars de acción real. ¿Cuál fue la conversación con Lucasfilm sobre eso?

    TG: Chico, eso fue todo un gesto. No hubo para nada controversia. Desde el principio nadie nos dijo que no podíamos hacerlo y nadie nos dijo «Oh, Dios, por favor, hacedlo». Nuestra actitud al completo es que es otra relación más. Quiero decir, es una de las relaciones menos complicadas de la serie si consideras la de Dedra y Syril, o la de Syril y Eedy, o la de Perrin y Mon Mothma. Hay cosas que no podemos hacer, quiero decir, hay estándares y prácticas. No podemos poner sexo. Hay un nivel de violencia que tampoco podemos poner. Hay límites en lo que podemos hacer. No podemos hacer algunas de las cosas que querríamos. Pero dentro de eso, nos parece bien.

    V: Casi parece que no erais conscientes de que estabais haciendo un poco de historia.

    TG: En realidad no. En la vorágine de todo esto yo simplemente estaba en plan «Oh, esto es muy guay». Era un poco inocente al respecto.

    V: Así que no puedes mostrar sexo, pero ciertamente sí puedes ponerlo de forma implícita. La serie empieza en un burdel, y hay una escena post coital en el Episodio 2.

    TG: Escribí eso como un desafío. Escribí los tres primeros episodios antes de entrar en la sala de guionistas. Todavía estábamos tanteando nuestra relación con Disney. ¿Esta serie iba a ser algo de desarrollo o íbamos a ponernos con ella realmente? Así que definitivamente pensé «Eh, tío, esto es lo que quiero hacer. ¿Lo podéis asumir?» Hubo un poco de desafío por mi parte al respecto.

    V: Un tuit que fue bastante viral decía que «Andor era brutalmente antipolicial y anti-complejos carcelarios industriales». La serie va sobre una revolución contra un régimen opresivo, esas cosas ciertamente están ahí. ¿Pero cómo funciona eso en tu cabeza?

    TG: Tengo mi propia política, mi visión del mundo, la cual probablemente se filtra en mi trabajo de formas distintas. Pero yo no intento empezar una agenda para un show como este. Mi agenda son los personajes. He estado leyendo historia durante casi 20 años. Soy un viejo tipo blanco. ¿Qué es lo que hacemos? Escuchamos podcasts de historia. Hay grandes podcasts sobre revoluciones. Quiero decir, he estado estudiando la revolución rusa durante 15 años. Todos esos libros están ahí, en esta habitación.

    Así que la revolución, la opresión, la esclavitud, el imperialismo, el colonialismo… Todos se remontan a 3000 años atrás. Y en una serie como esta, lo mejor es que no tienes que ser contemporáneo. Puedes lanzar el dardo desde cualquier sitio. ¿Quieres hacer la revolución Haitiana durante un minuto? ¿Quieres hacer la revolución Rusa durante un minuto? Escojo todo lo que conozco de esos temas y, si algo se aproxima contemporáneamente, es como un espejo. No te respondo con subterfugios, tampoco. No intento hacer comentarios sobre política contemporánea. Es divertido ver – porque he visto algunas de estas cosas – a la gente intentar retorcerse para entrar un lado u otro de la conversación. Para mí, por eso es por lo que esto se ha vuelto un gran lugar en el cual estar, porque ahora puedo hablar de lo que quiera y no meterme en líos.

    V: ¿Cómo te sentiste cuando la serie se presentó ante el mundo?

    TG: ¿En qué sentido?

    V: Creo que esta serie ha tenido algo de ataque por sorpresa para muchos espectadores. No sé si parecía que fuera a ser algo tan grande hasta que empezamos a verla.

    TG: Me satisfizo mucho lo que hicieron. Los materiales son geniales. Creo que me sorprendió. Pensé que la serie iría por otro camino, que tendríamos esta cantidad de público gigante e instantánea, pero que le llevaría un mundo a la gente «no fan de Star Wars» o a los críticos o a mi cohorte de amigos implicarse en el show. Y ocurrió lo contrario. Terminamos con toda esta cantidad de alabanzas de crítica, toda esta profunda apreciación y comprensión de un sorprendente número de fuentes, y estamos persiguiendo a la audiencia.

    Diré esto, dado que esta es una publicación comercial. Todo el mundo intenta fingir que esto es un trabajo habitual. «Oh, hay una compensación para esto, y otra para aquello, y así es como lo solemos hacer». Y todo esto es fingido. Este es un modelo nuevo de negocio. Todo el mundo está intentando saber cómo funciona. Tienes problemas de negocio intentando fingir con el streaming que lo entienden y cómo deberían pagarse a los artistas. Vamos a tener un montón de problemas que van a ir saliendo por ese motivo.

    Nadie ha lanzado estos aviones de carga antes, estos shows tan enormes. Quiero decir, nuestra serie tiene un presupuesto. Y es ajustado. Pero los hay que no lo tienen, de verdad, quiero decir, hay algunas cosas que salen por ahí con las que piensas, ¡la hostia!

    V: Dos de estas series que son casi eventos, «El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder» y la precuela de «Juego de Tronos», «La Casa del Dragón», debutaron justo cuando «Andor» iba a estrenarse a finales de Agosto.

    TG: No lo había escuchado nunca hasta, creo, que finalizó Julio. Me dije: «Oh, tío, esto es un cachondeo. Quizá deberíamos cambiar nuestra fecha». Y de pronto me dijeron «Vamos a cambiar nuestra fecha». Quiero decir, esto no es como los antiguos negocios donde todos estaban haciendo lo mismo por centésima vez. Todo es absolutamente nuevo.

    Creo que es verdaderamente fascinante. Estoy realmente contento de haber vivido lo suficiente como para formar parte de ello. Lo único que no me gusta es fingir que sabemos absolutamente todo lo que estamos haciendo, o fingir que este es el negocio habitual, porque simplemente no lo es. ¿No lo percibes de la misma forma?

    V: Si, completamente. Y ahora estás a punto de lanzar tu segundo avión de carga con la temporada 2 de Andor. Cuando hablamos en Agosto dijiste que no pensabas hacer algo más con Star Wars después de terminar con esta serie. ¿Te ves haciendo algo similar aunque sea con otra franquicia que tenga este tipo de legado?

    Si dije algo que pareciera definitivo anteriormente, me debes haber cogido medio borracho o algo así. Intento sobrevivir a esto. Son otros dos años. No me quejo, pero hay un montón de putísimo trabajo, tío, y simplemente nunca se termina. Tenemos estas nuevas camisetas para todo el mundo que hay ahora en Pinewood [con una frase de Andor]: «Una salida». La única salida es que debemos hacer los siguientes 12. Me encantaría llegar al final con salud e revigorizado para intentar pensar qué haré, pero parte de mí cree que probablemente estaré en una posición fetal en algún sitio durante unos meses. Intento llegar a Febrero, donde todos mis guiones estarán terminados y todos los directores implicados. Esa es mi línea de meta.


    ENTREVISTA CON THE HOLLYWOOD REPORTER:

    THE HOLLYWOOD REPORTER: Bueno, Tony, me ha encantado esta serie durante cuatro episodios, pero ahora, tras diez episodios, ¿tienes la absoluta certeza de no querer revertirlo al plan original de cinco temporadas?

    TONY GILROY: (Se ríe). Creía que tendrías algo de piedad, mirarías lo que estamos haciendo y dirías «Físicamente no puedes hacerlo». Quiero decir, todos pueden ver cuánto hemos tenido que trabajar en ello, y ni siquiera estamos en el final. Tenemos un par más por venir, así que sería una locura hacerme eso a mí mismo. Seríamos demasiado viejos.

    THR: Disculpa mi glotonería. En cualquier caso, has recibido estupendas opiniones en cada paso del camino, así que… ¿Cuál es la temperatura ahora mismo en Lucasfilm? ¿Están Kathy Kennedy y compañía por las nubes?

    TG: Creo que sí, sí. Todos lo están. Nunca había tenido opiniones o afirmaciones como estas en mi vida, por nada. Y la pasión de la gente que he estado siguiendo te sobrepasa, tío. No sé qué más puedo decir. Es algo que te hace más humilde. Así que sí, creo que todos están contentos con ello. Todos están complacidos de que [La Casa del Dragón] y [Los Anillos de Poder] estén fuera de nuestro camino, y creo que mucha gente ha estado esperando que alguien les diga que está bien ver [Andor] ahora o lo que sea. Así que el plan es que tenemos esa enorme cola mientras tiramos para adelante, y todos parecen bastante complacidos, a menos que sepas algo que yo desconozco.

    THR: En retrospectiva, ¿desearías que hubieran evitado a los Dragones y a los Anillos?

    TG: Es interesante porque cambiamos nuestra fecha de estreno inicial [del 31 de Agosto al 21 de Septiembre]. Íbamos a estrenar con ellos, pero realmente tampoco estaba en nuestro radar. No estoy seguro de que las fechas de los streaming hayan llegado al nivel de articulación militar que tiene estrenar películas. Es extraño. Sé que hay enormes cantidades de dinero que se mueven por esa especie de tablero de ajedrez con estos shows, pero mucha gente hace estas cosas por primera vez. Quiero decir, yo mismo estoy haciendo una segunda ronda de entrevistas por algo en lo que he trabajado. Esto es algo nuevo. ¿Como lo hacemos? Es todo nuevo. «Oh, Dios mío, tenemos que hacer ruedas de prensa durante cinco meses? ¿Debemos seguir anunciándola durante cinco meses?» Todo el mundo está haciendo mierda nueva, pero no estoy seguro de que todos supieran realmente cuándo iba a ocurrir. Así que fue bueno que lo retrasásemos.

    THR: La única queja que he visto tiene que ver con el número de aliens, lo cual es divertido dado que el episodio diez tiene unos cuantos de fondo. [El Director] Toby Haynes me dijo que querías que esas cosas estuvieran en el tejido de la serie, no al frente. Así pues… ¿Cómo describirías tu razonamiento?

    TG: Ya hay mucha política en el show, para empezar. Y estamos intentando contar una historia de aventuras, realmente. Así que añadir personajes alien fuertes quiere decir que, de repente, tendría un montón de nuevos problemas con los que lidiar y que yo no entiendo tan bien, o que no creo que exista una forma de que encajen en la historia que estamos construyendo. Veréis más a medida que avanzamos, pero es una pregunta legítima y una que iremos respondiendo a medida que continuamos. Hay un lado más humano-céntrico en la historia y en su política interna. Ciertamente no hay aliens trabajando para el Imperio, así que esto debería dar una pista en esa dirección de forma automática.

    THR: Con respecto a la sensibilidad, ¿hubo algún cálculo por el cual decidieses dar a [el escritor] Dan Gilroy el arco del atraco y a Beau Willimon el de la fuga de la prisión?

    TG: Bueno, Danny y yo llegamos con el mismo tipo de conjunto de habilidades; el de Beau es diferente. Beau es el tipo que realmente nos daría una paliza en términos de planificación y de usar las pizarras blancas. Sólo hicimos la reunión de guionistas durante cinco o seis días, pero Beau no había hecho nada de acción antes. Así que teníamos que hacer algo al respecto. Danny y yo hemos hecho un montón de cosas así, de modo que era un territorio familiar, pero podíamos haber ido fácilmente por el otro camino.

    THR: ¿Te ayudaron a plantear la segunda temporada?

    TG: Sí, hicimos lo mismo que la última vez, simplemente una versión más larga. Creo que nos reunimos [en la sala de guionistas] siete días, y nos trajimos a un escritor nuevo, también. Trajimos a un tipo llamado Tom Bissell, que es un guionista fuerte y tiene un currículo muy interesante [La Costa de los Mosquitos (2021), autor de The Disaster Artist]. También tiene un interés muy poderoso en Star Wars, y es casi un fan nerd de la saga. Y como ya sabes, vamos hacia Rogue One, así que vamos a cubrir cuatro años [en la temporada 2]. Y mucho de ello es canónico, así que fue realmente una gran ayuda tener también a una voz más fuertemente canónica en la habitación.

    THR: El episodio 6 es un gran logro. ¿Cuál fue el momento de edición más duro de la temporada uno? ¿Estaba [el co-editor] John Gilroy tras ello?

    TG: El seis fue muy difícil de montar, así que diría que sí. Intento pensar dónde tuvimos Johnny y yo las discusiones más acaloradas. (Se ríe.) Si, el seis fue duro. El doce fue muy, muy complicado, pero de una forma divertida. Es un gran banquete. Es muy abundante y tiene muchas cosas con las que lidiar. Pero sí, el seis fue duro. Mucho trabajo de edición fue para el seis, más que en la mayoría de episodios.

    La oficial del BSI Dedra Meero.

    THR: La ironía de la siguiente pregunta reside en que estoy sentado ahora mismo en una silla con temática Imperial de Star Wars…

    TG: (Ríe).

    THR: Pero estoy sorprendido por cuándo disfruto viendo a la Supervisora Dedra Meero del BSI (Denise Gough). Así pues… ¿Por qué querías poner al público en la piel de una fascista?

    TG: Bueno, quiero que todos estén en la piel de todos. Toda la cosa gira en torno a la empatía. Quiero decir, esa es la cosa en sí. Si lo quieres hacer bien, debes estar con todos. No puedo imaginar escribir a un personaje donde no pueda ponerme bajo su punto de vista para los momentos en que esté con él. Cuando la escribimos y le dimos forma, teníamos la misma experiencia exacta que está teniendo el público. Estábamos en plan «Oh, Dios mío, es una mujer que está atrapada en esto, y sólo hay otra mujer que trabaja ahí. Está currándoselo mucho más que el resto, y no le dan ningún crédito. Es una maldita subordinada. La animamos. ¿Cómo la hacemos más fuerte?» Y luego fuimos a Ferrix y pensamos… «Oh, Dios mío, mírala. ¿Qué está haciendo?» Tiene que haber otro término para «ponerse bajo la piel». No tienes que coincidir con la forma de pensar de alguien, ni con su filosofía ni su sadismo o lo que sea, pero debes estar ahí y estar con ellos si quieres que sean personajes fuertes.

    Syrill Karn (Kyle Soller) y Dedra Meero (Denise Gough) en el exterior de las oficinas del BSI.

    THR: Syril Karn (Kyle Soller) también es completamente fascinante, y durante vuestra primera rueda de prensa te escuché rechazar a alguien que lo llamó fascista durante cuatro episodios. ¿Cómo lo ves en este punto de su arco, habiendo básicamente confesado su amor por Dedra?

    TG: Bueno, no sé si le ha confesado su amor aún, o si lo hará, pero no es un fascista. Está sin formar, en realidad. Obviamente adora las normas. Le gusta el orden. Vemos que ha sido llevado a un paisaje de caos emocional, y la simplicidad de que las cosas sean del modo en que deben ser y la gente haciendo su trabajo es lo que le mantiene cuerdo. Combatir el caos es lo que le mantiene cuerdo, y esa energía y motivación está ahí, ideológicamente, para ser moldeada. No creo que la ideología de Dedra sea susceptible de ser moldeada. Obviamente tampoco creo que lo sea la del BSI, pero hay algo sin conformar en Syril. Es igual de simple verlo ir en diferentes direcciones. Así que sus problemas son mucho más personales en este momento; son más de comportamiento y psicológicos que ideológicos.

    THR: La gente continúa especulando con lo que están construyendo en Narkina 5, y hasta que hablé con Andy Serkis recientemente pensaba que la respuesta no importaba demasiado. ¿Qué puedes decir tú sobre esos bloques de construcción?

    TG: Están construyendo la segunda temporada. (Risas.) Es la médula espinal de la temporada dos. He escuchado todo tipo de cosas, es genial. Todo ese material que tiene el Imperio, yo lo miro todo en plan «Económicamente, ¿cómo funciona? ¿Quién construyó Scarif? ¿Cómo construyes algo así? ¿Cómo construyes Eadu? ¿Cómo construyes la Estrella de la Muerte y esa armada de naves?». Hay muchas cosas que necesitan ser construidas, y hay una increíble cantidad de material. Así que, para mí, lo que construyen no es tan importante como su escala. Cuando vas a la Oficina de Estándares donde trabaja Syril, dices «Oh, Dios mío», y simplemente trabaja en el escritorio de Pureza del Combustible. Pero eso es lo que implica hacer funcionar a este Imperio. Así que su escala es lo que realmente estamos intentando sugerir aquí.

    THR: ¿Para el «look & feel» de Narkina 5 se inspiró [el diseñador de producción] Luke Hull de verdad en THX-1138, tal y como muchos han teorizado?

    TG: Eso es fascinante, porque cuando entramos en la sala, sabía que Cassian iba a ir a prisión. Pero todo el mundo estaba en plan «Oh, Dios, una puta prisión. ¿Cómo construyes algo nuevo?», porque no queríamos hacer algo que nadie hubiera hecho antes. Éramos inflexibles con eso. Esa era la regla. Así que honestamente no sé quién dijo primero lo de tener suelos electrificados en la oleada de mierda que pasó, pero alguien lo sugirió. Y de pronto estábamos todos en plan «Oh, Dios mío, ¿qué quiere decir eso?» Y así pasamos todo el día construyendo la prisión, y Luke estaba con nosotros, construyéndola.

    Nos volvimos muy locos con ese asunto. Mucha gente cree que la prisión es simplemente «blanca», pero hay un billón de tipos de blanco. Cuando hicimos la sala de conferencias del BSI también tuvimos que ver qué blancos y cuánto de gris poner. Creo que había fotos de THX 1138. Sé que teníamos fotos de The Conformist, así que seguro que también había de THX, de esos blancos. Así que es una convergencia feliz, y es muy complaciente y genial que sea la primera película de George Lucas. Pero definitivamente retrocedimos y miramos hacia atrás y nos quedamos en plan «Oh, Dios, mira todos esos colores blancos».

    «No sé nadar«.
    Kino Loy (Andy Serkis) durante la fuga de la prisión de Narkina 5.

    THR: La frase «No sé nadar» es un momento heroicamente trágico desde que Kino (Andy Serkis) lideró a sus compañeros prisioneros hacia la libertad sabiendo perfectamente que no iba a conseguir escapar él. ¿Crees que Kino fue ejecutado poco después?

    TG: No lo sé. No está muerto. ¿Está muerto? Yo no le he visto morir [en el episodio diez].

    THR: Cassian (Diego Luna) huye junto a Melshi (Duncan Pow), a quien vimos en Rogue One. ¿La idea de que Melshi volviera vino tras volver a ver Rogue One y escogiendo ciertos cortes para poder reintroducirlo en Andor?

    TG: Adoro a ese personaje. Duncan Pow, el actor que interpreta a Melshi, fue un gran gancho en Rogue One, y me gustó muchísimo. Así que me preguntaba… «¿Cómo podemos volver a meterlo?» Habrá unas cuantas cosas más adelante que haremos con él, pero la prisión pareció un lugar genial para mostrar dónde y cómo se conocen.

    THR: Honestamente prefiero ese nivel de detalle, al contrario que alguien como Darth Vader.

    TG: ¡Oh, bien! Eso es lo que estábamos excavando. Ahí es donde queríamos llegar.

    Luthen Rael (Stellan Skarsgard) en los niveles inferiores de Coruscant.

    THR: En el episodio ocho, Luthen (Stellan Skarsgard) quería que Saw (Forest Whitaker) se encontrase con el líder Separatista Anto Kreegyr, pero ahora pretende sacrificar a Kreegyr para proteger a Lonni (Robert Emms), su topo en el BSI. ¿Dónde tiene la cabeza Luthen ahora?

    TG: Ya viste su gran discurso.

    THR: ¡Y tanto! Fue algo increíble.

    TG: Bueno, es un jugador de ajedrez, hombre. Sacrifica a una torre para proteger a su reina. Así que no creo que la historia de Kreegyr haya terminado aún. Luthen está en un lugar muy comprometido, y su posición durante los próximos cinco años se va a complicar mucho, porque… ¿cómo construyes esa red? En un momento anterior dice que ha estado construyéndola durante 10 o 12 años, pero de pronto, cuando ocurre lo de Aldhani, todo se revela. De repente van a exponerse. Y en un sentido político clásico, es un aceleracionista. Cree en el hecho de que debes hacer que duela mucho para que la gente cambie.

    Una vez haces ese anuncio [vía el atraco en Aldhani del capítulo seis], una vez haces eso, ya no estás al cargo de lo que has puesto sobre la palestra. Así que… ¿cómo haces malabares con tu paranoia? ¿Cómo mantienes tu secretismo? ¿Cómo vas a lo grande pero sigues siendo pequeño y ajustado? ¿Cömo te expandes mientras tu expansión te hace más vulnerable? Esos van a ser los problemas. Estáis viendo el comienzo de esos problemas en el episodio diez y luego en este tramo. Esa es también una de las mayores piezas de comida que tendremos que servir en la segunda temporada.

    THR: Provocar al Imperio para empeorar las cosas es una gran herramienta de reclutamiento.

    TG: Sí, se llama aceleracionismo. Creo que es el término dialéctico. Cubre todos los ámbitos del espectro político. Puede ser de izquierdas, de derechas, puede ser de cualquiera. Pero es la idea de que «no conseguiremos que la gente haga algo a menos que lo sientan de verdad». Y es un movimiento del liderazgo revolucionario clásico de principio a fin. Quiero decir, puedes retroceder 2000 años y encuentras gente que hizo exactamente eso.

    Vel Sartha (Faye Marsay) y Cinta Kaz (Varada Sethu) junto a los Rebeldes de Aldhani.

    THR: Vel (Faye Marsay) como prima de Mon Mothma (Genevieve O’Reilly)… ¿Tuvisteis que comprobar el canon para ver si era contradictorio?

    TG: El canon de Mon no es tan extenso como algunos creen. Procede de Chandrila. Se hizo Senadora con 16 años. Sabemos cuándo abandona el Senado; eso está canónicamente en nuestro calendario. Pero su vida familiar era nuestra para moldearla.

    THR: Hablamos anteriormente de que no eras un fan de Star Wars cuando hiciste Rogue One, y antes de Andor supongo que Dan y Beau tampoco lo eran. Así que una vez escribisteis vuestros guiones, ¿vino algún cerebro de Lucasfilm a esparcir jerga técnica para ellos?

    TG: No, pero tenemos a Pablo Hidalgo. Es casi como la Curia del Vaticano ahí en Lucasfilm. Es la voz final, pero tenemos mucha gente en el show. Mohen Leo, nuestro supervisor de efectos visuales, estaba también en Rogue One, es una parte importante de nuestro show y una característica importante del mismo. Mohen y su equipo lo saben todo. Tenemos mucha gente que son grandes fans. Así que si tenemos alguna pregunta la hacemos, pero es como un sistema muy orgánico, en realidad. De vez en cuando sacan mierda de lugares que ni conozco. Estuve leyendo online sobre las antigüedades que tiene Luthen en su galería y la proveniencia de algunas de ellas eran algo nuevo para mí. (Se ríe.) Así que fue fantástico que el departamento de arte deslizase esas cosas ahí, pero de largo es un proceso colaborativo que va desarrollándose orgánicamente.

    THR: Tu trabajo está lleno de compromisos, pero, ¿cuál resultó ser el más beneficioso durante el camino?

    TG: Aldhani se concibió originalmente para tener seis o siete mil personas en el valle, pero con el COVID, Dios mío, no puedes poner a tantos extras juntos. No puedes llevarlos por la colina, meterlos en camionetas, no puedes hacer esas cosas. Más allá de un obstáculo económico era que fue físicamente imposible hacerlo. Así que ahí hubo un problema. Todo está escrito de cierta manera. Es importantísimo. Así que piensas «Oh, Dios mío, se ha arruinado. Se ha ido a la mierda.» Pero lo que sale de ahí es algo incluso mejor, porque la respuesta es aún más triste y más importante: son los rezagados. Es el final del camino [para los Dhanis]. Es una cultura que está siendo diezmada, y entonces eso se convierte en lo dominante.

    Y entonces, oh, Dios, ese monólogo que hay sale de ahí, y todo el concepto del ingeniero se va al traste y se acerca a un enfoque completamente nuevo de lo malo y lo terrible que hay en todo eso. Así que, de repente, es más real, y quedé muy contento de cómo quedó. Muchas de las limitaciones que tuvimos que sortear fueron eminentemente de presupuesto. No las tuvimos en el propio show, sino que el presupuesto tiene limitaciones. Y diría que ocho de diez veces que ocurre llevan a algo mejor.

    THR: ¿Puedes compartir algunas escenas eliminadas con nosotros en algún momento?

    TG: Hay una o dos pequeñas secuencias que no utilizamos. Aparte de eso, nos comimos la proverbial vaca entera, hasta los cuernos. No desperdiciamos nada. Nos financiaron muy bien, pero no hubo sobrefinanciación. No somos uno de esos shows con presupuesto ilimitado. Hay algunos por ahí que lo tienen, a quienes no les importa, pero nosotros no. Estuvimos muy constreñidos por lo que hacíamos, así que no tenemos prácticamente nada que no usásemos. Hay un par de cosas que volvimos a encargar y que movimos de aquí para allá, y otra u otro par que volvimos a rodar porque podíamos mejorarlas. Pero no, no es ese tipo de serie. No nos lo podíamos permitir.

    THR: Tuviste que reescribir el primer bloque de episodios por el COVID. ¿Cuál fue el mayor cambio?

    TG: Era tan inocente, y todo pasó tan deprisa… Era todo muy tentador. «¿De verdad vamos a hacer esto? ¿Podemos conseguir el dinero?» Estuvimos tanteando durante siete meses o algo así. Y estaba en ese punto donde me preparaba para empezar a buscar el cast, pero no sabía qué nivel íbamos a tener para esto. Al final los guiones deben ser absolutamente perfectos. Necesitábamos 600 páginas, pero no lo sabíamos. Beau casi lo sabía por House of Cards, pero los requisitos eran un poco distintos. Todos los elementos de diseño y los de presupuesto.

    Era realmente una forma de pensar «Oh, Dios, si vamos a meternos en esto, cada momento simple debe estar bien matizado». Y nos dimos cuenta cuando volvíamos a los teclados. (Gilroy se ríe y coge su teclado.) Aquí es donde estoy hoy, de hecho. Tienes que hacerlo perfectamente y yo navegaba por ello alegremente, pensando que esto se haría sólo o que estaría bien, o que podría encargarme. Pero no me dí cuenta de a qué me enfrentaba, así que el COVID realmente salvó el espectáculo. (Se ríe.)

    Jyn Erso (Felicity Jones) en Rogue One.

    THR: Cualquiera de los personajes de Rogue One podrían dar pie a una precuela interesante, pero ignorando el hecho de que ya había una serie de Andor en preparación, ¿es Cassian el personaje por el que te habrías decantado de cualquier manera para hacer una precuela?

    TG: Creo que una serie sobre Jyn Erso [Felicity Jones] podría ser muy fascinante, también. Mi actitud es que puedes hacerla de cualquiera. Quiero decir, el drama doméstico de Bodhi Rook [Riz Ahmed]… Todo es interesante si te implicas. Si excavas un poco, es todo interesante. ¿Qué vida no lo es, realmente? La de Cassian tiene un poco más de chicha porque va a terminar en esa playa y va a darlo todo, conscientemente.

    THR: La conversación sobre las historias de las precuelas siempre me han frustrado. Por ejemplo, hay gente que surgir la falacia de que el show no toma riesgos porque ya conocemos la muerte de Cassian en Rogue One. Sin embargo, tú has rechazado esa noción diciendo que nuestras propias vidas toman riesgos aunque sepamos que vamos a morir.

    TG: Exactamente.

    THR: Pues muchas gracias por ello.

    TG: Me complace. Eso salió de una conversación que tuvimos en una cena una noche. Pensé: «Voy a utilizar eso mañana».

    THR: Toby me dijo que el set del interior de la casa de Maarva [Fiona Shaw] era tan frío durante el día que rodaron aun cuando el aliento que salía de su boca era visible, pero en términos de historia, ¿por qué insiste en sentarse en el frío? Cassian y Brasso lo comentan.

    TG: Es una pajarraca vieja y dura. Ella es así. Le pega perfectamente. Es en plan «Sólo encenderé el termostato cuando se ponga bajo cero sí o sí».

    THR: Me he guardado mi peor pregunta para el final. En realidad es más una broma de coordinación conjuntiva, si es que eso existe.

    TG: ¡Vamos a por ella!

    THR: Si el nombre Andor (Y-O) existe en la galaxia de Star Wars, ¿también existe el nombre Butyet (Peroaún)?

    HG: (Se ríe.) Sabes, guardémonos esa pregunta. Te daré la respuesta cuando hagamos esta misma entrevista para la temporada dos. Ambos tendremos mucho tiempo para pensar sobre ello.


    ENTREVISTA CON COLLIDER:

    COLLIDER: Sólo quería agradecer que hicieras esta serie, y a tus hermanos y a todo aquel que haya logrado contribuir a hacerla realidad. Sé que estáis trabajando a tope en la temporada 2, pero… ¿qué debo hacer, qué debemos hacer los fans, para que sigas haciendo más Star Wars tras la temporada 2? Porque creo que llegaríamos incluso a hacer un GoFundMe.

    TONY GILROY: Quedan aún dos años hasta que esté lista. Es una tarea titánica suprema escuchar a la gente del negocio cinematográfico y que paguen bien y hacer lo que todo el mundo quiere hacer… Pero es un puto montón de trabajo, tío. Nunca termina. Cada día, simplemente no termina. Es literalmente como trabajar en dos granjas de vacas y tener que ordeñar a todo el mundo cada día. No se detiene. Es demasiado para considerar algo más. No puedo imaginar qué hacer cuando esto termine salvo acurrucarme en posición fetal, macho.

    Quiero sobrevivir a esto. Queremos mantener el estándar. Queremos seguir igual de obsesionados. No queremos quitar el pie del acelerador, y queremos hacer algo mejor e ir incluso más allá. Queremos ir más lejos si nos dejan. No puedo imaginar aún qué haré después de esto. De verdad que no puedo. Es demasiado difícil.

    Cassian Andor (Diego Luna) en Ferrix.

    C: Me he cachondeado de ello, pero en realidad estoy muy agradecido de que estéis haciendo una segunda temporada y de que Lucasfilm esté haciéndola.

    TG: Oh, estamos abriendo el camino para mucha gente que no pudo tomarse un respiro tratando de cambiarlo, o tener el suficiente valor, o incluso plantearse qué posibilidades había. Como dije antes, es como sacar la masa del Latín fuera de la Iglesia Católica Romana, de cierta manera. Una vez lo haces piensas algo tipo «Guau, todo ha cambiado». Bueno, ¿qué hará otra gente con ello? Eso sería lo más guay. Lo mejor sería que otras personas vinieran y empezaran a intentar llevar las cosas al siguiente nivel, a la siguiente carretera. Hay muchos tipos de cosas que puedes hacer con esto.

    C: Es muy divertido que lo menciones porque la semana pasada he estado al teléfono con directores sin nombre de los que habrás oído hablar y todo lo que les dije fue: «¿Has visto ya Andor? Porque debes ver Andor ya que Tony está mostrando qué puede hacerse, y necesito que todos le echéis un vistazo porque quiero que penséis en Star Wars de esta manera».

    TG: Todo el mundo me odia ahora, Steve. Todo el mundo me odia. Es genial. Muy bien. Es genial. Necesito que haya colegas de renombre que me odien también.

    C: Lo primero de todo… ¡Nadie te odia!

    TG: No, estoy de broma.

    C: Estás mostrando qué puede también ser Star Wars, y quiero que haya más gente que piense como tú. Estoy seguro de que aprendiste mucho haciendo la primera temporada. ¿Qué te llevas de tus experiencias en las temporadas 1 y 2 en términos de lo que puedes conseguir? Porque estoy convencido de que ha habido una curva de aprendizaje haciendo esta primera.

    TG: Bueno, a ver, los guiones deben quedar muy cerrados, pero que muy cerrados. Quiero decir, lo aprendimos por el camino. Fui muy inocente al principio, no sé. Quiero decir, cuando me paro a pensarlo, lo que no sabía cuando comenzamos me resulta chocante. Es como dije antes, es como tener niños. Si sabes cómo va a ser, no lo harías. Una vez lo haces dices «Oh, Dios mío». Porque piensas sobre ello, «Oh, Dios mío». Y tener un segundo hijo es en plan «Bueno, ya tenemos un primero, sabemos qué hay que hacer». Y cuando te pones a ello te quedas pensando «Bueno, espérate, que esto es igual de difícil que antes».

    Hay ciertas cosas que sí hemos aprendido. Ciertamente tenemos un gran sistema, y tenemos mucha gente genial en el equipo: Luke [Hull], y Michael Wilkinson, Mo, Leo, John Gilroy, Nick Mortel y Sanne son gente que está ahí. Somos un equipo. Así que no tenemos que aprender quién somos. No tenemos que aprender cómo comunicarnos. No tenemos que aprender sobre cómo funciona el flujo de la información. No tengo que establecer un tono para la compañía para asegurarme de que todo el mundo hable entre sí. Todos sabemos lo que se espera basándonos en esto.

    ¿Qué es lo más difícil? ¿Qué has aprendido? Queremos hacerlo todo. Debemos diseñarlo todo. Somos mucho más autoconscientes. Y creo que a veces es muy aterrador darte cuenta de que tienes que diseñar absolutamente cada cosa que quieres hacer, y que es desafiante y no existen atajos para ello. Y no hay atajos para obtener más espacio en el escenario. A veces estamos muy limitados. «Dios mío, no hay más escenarios. Me encantaría hacer esto, pero no podemos porque no tenemos otro escenario, no hay más disponibles. No podemos hacer eso porque…»

    Además, es mucho más difícil encontrar a los actores porque todos son mucho más complicados. Estamos llegando a los personajes del legado ahora, además. Es muy complicado reservar tu tiempo y el de todo el mundo. Todos están muy ocupados. Nadie sabía que íbamos a tener tantos personajes cuando empezamos. Culpa mía.

    Así que hacer malabares con todo esto es, puedes imaginarlo como un control del espacio aéreo pero para los horarios de todos. Es muy complicado. Así que muchas cosas son desafíos y son nuevas, y existe ese nuevo terror que no sentimos la primera vez. Pero las cosas que aprendimos las plasmamos en nuestras páginas. Alguien me dijo el otro día, «¿Quién es tu guionista en el set?» y le respondí «No tengo un guionista en el set. Nunca tuvimos uno en el set. Nunca tuve un guionista en el set, pero el director sí está, y también el guión. Todos saben lo que hacen. Para cuando aparecemos, sabemos lo que vamos a hacer.»

    El Buró de Seguridad Imperial encabezado por el Mayor Partagaz (Anton Lesser).

    C: Se puede ver cuando revisas cada episodio que no hay momentos de improvisación, que está todo planificado. Tengo que preguntarte, ya que soy un fanático de los directores y guionistas de la primera temporada: ¿Cuántos de esos directores volverán para la segunda, o tienes alguno nuevo?

    TG: Bueno, no es por no haberlo intentado, pero tuve una conversación muy larga, y nada nefasta ni nada de eso, pero esta vez serán todos nuevos directores. Es muy difícil, tío. Contratar directores es algo realmente complicado. Nunca tuve que contratar a un director anteriormente. Quiero decir, cuando contratas directores quiere decir que debes ver muchas cosas. Es como en Supermarket Sweep, porque hay muchos otros shows y todos van a por la misma gente. Y tienes que convencerlos. «Oh, Dios, no quiero entrar para la temporada 2, ya lo habéis hecho todo». Y tú les dices «No, estamos haciendo la segunda mitad de una cosa». Hay muchas conversaciones y cosas así. Pero tendremos tres nuevos directores esta vez.

    Ariel Kleiman viene de nuevas, y hace cosas parecidas a las que hizo Toby la última vez. Va a dirigir el primer y el último bloque. De la forma en que lo hacemos sólo puedes hacer el primero y el último porque es demasiado. De otro modo, no tendríamos tiempo. El primer bloque que estamos rodando no es el primero cronológicamente. Así que Ariel dirigirá los primeros seis episodios al final. Y luego Janus Metz viene para dirigir un bloque y, tras esto, Alonso Ruizpalacios hará otro bloque de tres, también. Así que tenemos tres nuevos directores por los que estamos muy emocionados. Hay una increíble cantidad de competición por ciertos directores, ahora mismo.

    C: Se lo he oído a la gente anteriormente. ¿Tuviste alguna intención de dirigir tú mismo algún episodio o dado todo lo que haces no tenías tiempo?

    TG: Es simplemente imposible. Es absolutamente imposible. No podía ni planteármelo. Tengo mucho más que hacer. No puedo. Y además, ¿sabes qué? No es bueno para la serie porque lo realmente bueno es que puedan entrar e infectarse con lo que tú haces. Tienen entre tres o cuatro meses para prepararse y 55 dias de rodaje. Es grande. Tienen mucho tiempo. Pasamos mucho tiempo con ellos. Pero si pueden infectarse con las sensaciones de la serie, y lo hacen todo, vienen y aportan toda su nueva energía, y aportan sus nuevas ideas, y aportan sus cosas, van mucho más lejos. Hay escenas donde si yo las hubiera dirigido habrían sido la mitad de ambiciosas de lo que los directores que las rodaron.

    ¿La escena del interrogatorio entre Syril y Dedra que hizo Toby donde ella lo lleva al BSI y tienen esa escena dividida en dos partes? Mi versión habría sido en plan «Dios mío, es como una sala de interrogatorios policial y hay un espejo y hay esta cosa…» Estaba cansado, y cuando ví lo que hicieron dije «¿En serio? Vamos a tener este set y todo esto. ¿Lo necesitamos de verdad? ¿Va a estar bien? Pues adelante».

    Y, muchacho, cuando ví lo que hizo pensé «Tío, Dios te bendiga. Gracias, gracias, gracias». Así que eso es lo que hacen. Cuando funciona bien pero hay otra versión donde no obtienes exactamente lo que quieres. Pero la mayor parte de veces lo tienes, y es lo que de verdad necesitas.

    C: Mi última pregunta de la temporada 2: ¿Cuándo empezáis a rodar?

    TG: Querría decirte que el 21 de Noviembre. Es el Lunes antes de Acción de Gracias, y es porque me quedo en Londres. Me voy a Londres el Sábado. Me quedaré para el primer rodaje. Iré a verles hacer el primer rodaje y luego me voy al aeropuerto y vuelvo a casa.

    Saw Gerrera (Forest Whitaker) en la serie de Andor.

    C: Sólo diré que te deseo suerte en Heathrow. Bueno, esta pregunta me la pasó alguien por Twitter, me pareció divertida y quería hacértela. ¿En qué contribuiste en Armageddon para conseguir esa rara acreditación de «adaptado por» sin que sea basándose en un libro?

    TG: Esa es una historia de una hora sobre un montón de cosas raras y culpa. Pongámoslo así: cuando me dieron esa acreditación tuvo un montón de implicaciones financieras para mí. Y cuando la ICM volvió a sus grabaciones nadie había negociado nada por esa acreditación, y ni bonuses ni nada porque el crédito no había sido otorgado durante 25 años. No tengo ni idea. No la he vuelto a ver. ¿Qué dice, «adaptado por» o alguna mierda rara?

    De todas maneras, es una historia de Hollywood muy larga e interesante sobre subvenciones, arbitrajes y todo lo demás, pero no sé qué significa ese crédito. ¿En qué contribuí a la película? Trabajé en la primera mitad de esa peli con todo lo referente a personajes. Trabajé para que se estrenase. Muchos escritores trabajaron en esa película.

    C: Oh, créeme, yo la he visto. Pero volvamos a Andor. Creo que una de las razones por las que el show es tan bueno es que tienes a tus hermanos trabajando contigo, y me suscita curiosidad saber a quién te costó más convencer para hacerlo. ¿O es que ambos se lanzaron a por ello?

    TG: No, es decir, es un tipo de implicación distinta. Danny viene a la sala de guionistas durante unos cinco días y escribe sus guiones, y luego se va y habla conmigo por teléfono. John Gilroy necesita ir a Londres el Sábado y estará allí durante dos años. Es mi rehén allí. Está allí cada minuto. Así que para Johnny es algo en lo que debe implicarse durante cinco años, como yo. Pero debe vivir allí todo el tiempo. Y para Danny, él puede y venir arrogantemente y hacer lo que quiera. Es un poco distinto.

    Syrill Karn (Kyle Soller) frente al Inspector Jefe Hyne (Rupert Vansittart).

    C: ¿Pudiste convencer a Dan para escribir algo para la temporada 2?

    TG: Si, Danny vino. Y tuvimos a Danny y a Beau, y luego añadimos a un tipo llamado Tom Bissell. Tom Bissell es un escritor muy guay y muy, muy interesante, versátil y bueno en lo suyo. Pero también es un enorme, enorme, enorme fan de Star Wars, lo cual queríamos tener, porque nos vamos hacia Rogue One, y nos vamos a Yavin, y luego nos iremos a lugares que necesitaremos más adelante para tejer nuestro sendero hacia las fuentes. Así que Tom vino y ha sido genial. Así que él también tendrá sus episodios.

    C: En los episodios ocho y nueve construyen lo que pienso que son piezas de la Estrella de la Muerte. ¿Es eso lo que están haciendo?

    TG: No. Hay una sala de guionistas ahí. Están construyendo un guion. Están construyendo la espina dorsal de la segunda temporada, tío. Eso es lo que están haciendo.

    C: ¿Sabes de qué estoy hablando, no?

    TG: ¿Esto no viene de Clerks? ¿No hablan sobre los conserjes y bedeles de la Estrella de la Muerte? Quiero decir, mira todo lo que tienen por todas partes. Esa es una de las cosas que me voló la cabeza. Dije, «¿Quién ha construido toda esta mierda? ¿Quién construyó Scarif? ¿Quién construyó Eadu? ¿Quién hizo todo esto? ¿Quién construyó sus naves?» Así que… ¿qué están construyendo? Ya se verá.

    C: Hablé ayer con Andy Serkis y dijo que parecía que sabía lo que estaban construyendo. Y le comenté «Bueno, ¿es la Estrella de la Muerte?» O, creo, podría ser una parte de un Destructor Estelar.

    TG: Si. Bueno, quizá debamos esperar a ver qué dice Andy. Escuché una teoría. Alguien dijo: «Mi hija me ha enviado algo: están construyendo algo en la sala adyacente, y luego lo están destruyendo», lo cual no es cierto. Es muy nihilista. Dije «No, no somos tan oscuros». Supongo que lo averiguaremos. Si, si. Queda para ser visto más adelante.

    Kino Loy (Andy Serkis) y Cassian Andor (Diego Luna) en Narkina 5.

    C: Una de las cosas que más me sorprendió de Andor es que en casi todas las series se presentan personajes que estarán durante toda la temporada, o temporadas, y tienes una o dos ubicaciones, o lo que sea. Pero con Andor tuvisteis todo el asunto del atraco al dinero del Imperio, y luego nos vamos a esta secuencia de la fuga de la prisión. Tienes todas estas ubicaciones diferentes y la gente viene y va de la serie. ¿En qué momento durante todo el proceso de crearla dijiste «Qué coño he hecho»?

    TG: Oh, tío, no fui el único. Había un montón de gente mirándome y preguntándose «¿Qué coño estoy haciendo?» No, quiero decir, no sé en qué momento… Quiero decir, hay que ser honestos con todo lo que ocurre. Primero estuvo todo lo que llevó a ello, y luego fui a prepararme todo el invierno, junté algunos de los guiones, y teníamos la sala, y conocíamos la forma que iba a tener la serie, pero esos otros guiones no eran perfectos, y esos tipos ya se habían ido. Y entonces iba a dirigir y comenzó el COVID. Y honestamente, el COVID salvó la serie porque pude dar una nueva oportunidad a la gente de resetear y decir «Oh, Dios mío, ¿podremos hacer esto?». Y me dio la oportunidad de volver a hacer algunos guiones para todo lo que íbamos a hacer. Y también me retractó de ser director para poder hacer el resto del trabajo y completar el show.

    Macho, no puedo decirte cuántas veces durante todo el proceso me pregunté «¿Qué he hecho con mi vida, y por qué hice esto, y no merece la pena…» Tuve amigos que venían a decirme «¿Qué estás haciendo?» Y todos se preguntaban qué hacía, y podía haber estado haciendo otras cosas. No fue hasta un momento del año pasado en que teníamos todo filmado que empezamos a juntarlo y empezamos a enseñar a la gente lo que teníamos, y empecé a sentir que «Oh, Dios mío, a lo mejor sí que merecía la pena».

    Este trabajo, en general, hablas con todos los que lo hacen. Quiero decir… Es una mezcla muy rara. Tienes que ser ridículamente sobre confiado, y luego ser simplemente horriblemente inseguro. Así que vas y vienes entre el terror, la vanidad y la gloria. Ese ir y venir en esta serie es tan distante como tú quieras que sea. Ahora parece que merece la pena. Ciertamente, durante el camino tenía mis dudas. Es demasiado tiempo y asumir demasiados riesgos.

    C: Una de las cosas que la serie hace estupendamente es poner pequeños «easter eggs» de Star Wars por aquí y por allá. ¿Cómo decides cuándo hacer un guiño al público, o poner algo ahí para los fans? ¿Sabes lo que significa? ¿Está en el proceso de escritura o en el set? ¿Cómo pergeñáis esas cosas?

    TG: Bueno, están las cosas grandes, esas en las que dices «Muy bien, este es el canon y aquí es donde lo voy a respetar y allí es donde lo voy a cambiar», en ciertas pinceladas grandes. Y luego tienes cosas que surgen por el camino, en plan «Muy bien, necesitamos esta nave, o este planeta, o qué uniformes llevan aquí. ¿Qué quiere deir? ¿O cómo vamos a hacer la galería? ¿Qué son los artefactos?» Hay todo tipo de conversaciones. Y luego está el nivel secundario, donde bromeo con lo que pasa y digo «Sí, eso mola, haz lo que quieras». Pero debo decirte, hay todo tipo de cosas del departamento de arte y demás que son cosas nuevas para mí. No conocía eso del escudo en la galería de Stellan. No conozco todos los artefactos. No sé de dónde provienen.

    Es divertido cuando eso ocurre. Veo una pieza y digo «Oh, dios mío, este es el mismo bláster que tenían en tal o cual sitio y la gente lo sabrá, es fantástico». Para mí, a veces me sorprende gratamente. No puedo pensar en una cosa que haya causado tanta controversia. No, tenemos una buena mezcla de gente en la serie. Mucha gente no tiene ninguna experiencia en Star Wars o la ha obtenido mientras hacía la serie, pero también tenemos a mucha gente que son fans muy ávidos. Esas colaboraciones son realmente gratificantes.

    Bix Caleen (Adria Arjona) siendo interrogada y torturada por el Imperio.

    C: Una de las cosas de las que la gente puede darse cuenta es la escena del interrogatorio de Bix, que se parece mucho a la de Leia en Star Wars. Incluso vi un vídeo online que mostraba los planos y cómo se reflejan perfectamente. Quería saber quién decidió ese homenaje.

    TG: Bueno, esto es algo nuevo para mí. Recibí un texto de Toby hace dos días donde alguien lo mencionaba y me dijo «bueno, eso lo metí yo». Y me mandó el vídeo. No sabía siquiera que era una referencia. Así que le contesté, dije, «Estás despedido. No, es broma».

    Ahí lo tienes. Ese es el fanático que hay en Toby metiendo algo. Es muy guay. Funciona. Porque obviamente Johnny y yo somos más del palo «¿Ese plano funcionará?» y «Ese corte pasó por todas las diarias y por el primer proceso final, o el proceso de edición secundario, y logró llegar». Creo que John Gilroy no lo sabe, así que supongo que esa es tu respuesta.

    C: Cuando te involucraste por primera vez y estabais desgranando la serie, ¿cuánto teníais pensado para que tuviera dos temporadas, y cómo fue eso inicialmente? ¿Sabes lo que quiero decir? ¿Cómo pensaste en el plan de que fuera dos años, 24 episodios?

    TG: Al principio iban a ser cinco, pero terminando en el mismo sitio. Sabía cuál iba a ser el primer año, y no sabía cómo coño íbamos a hacer cinco temporadas, pero sabía dónde quería que terminase porque vamos a acabar con él en Rogue One. Quiero decir, debemos viajar hacia Rogue One. Es decir, todos deben saber lo que pasará, hombre. En la escena final, o la secuencia cercana al final, es Cassian caminando por el asfalto para subir a la nave con K2 y viajar al Anillo de Kafrene para ir a ver a Danny Mays.

    Quiero decir: ahí es hacia donde vamos, así que tenemos que saber dónde es. Eso lo sabía. El primer año sabía exactamente dónde debíamos ir. Y ahora simplemente lo estamos condensando. En la segunda mitad hemos dicho «Muy bien, tenemos estos cuatro años en tramos de tres episodios en que usamos mucho espacio en negativo, y usamos al propio tiempo como nuestro aliado, lo que le ocurre a esta gente con el tiempo».

    C: La niñez de Cassian que vemos en los primeros episodios tocó la fibra a mucha gente. ¿Pues comentar algo sobre por qué era importante que la serie la tocase y qué ejerció cierta influencia para escoger esa elección concreta sobre lo que le sucedió?

    TG: Bueno, es decir, esto de nuevo es lo mismo para mí que la construcción de la prisión y esas cosas. Lo primero que pensé es «Oh, me encantaría explicar su acento». Es decir, vamos a ocuparnos de eso. Si va a ser de Ferrix o de cualquier otro sitio, ¿por qué tiene ese acento?

    Quise contar eso. Así que lo aboceté durante un par de horas y una cosa llevó a la otra. Y quería amplificar la fuente de su rabia. Quería amplificar el sentido de su exilio. Quería amplificar ese odio que casi precede a su memoria hacia la autoridad y las instituciones que han destruido su mundo natal. Viene de ahí. Pero en primera instancia sólo pensé: «Debo explicar su acento. ¿Cómo lo hago?»

    Mon Mothma (Genevieve O’Reilly), Perrin Fertha (Alastair Mackenzie) y Tay Kolma (Ben Miles).

    C: Has mostrado cosas bastante brutales con el interrogatorio a Bix y con Ulaf. ¿Hubo algún momento en que quisiérais dar marcha atrás u os dieron algunas anotaciones al respecto? Porque son unas descripciones bastante honestas de las cosas.

    TG: No. Quiero decir, hay un límite a lo que podemos hacer. Es decir, hay un límite a la violencia que podemos mostrar, obviamente. Hay un límite a, obviamente, cualquier cosa sexual que hagamos, y al lenguaje. Tenemos unos estándares y unas prácticas bastante rigurosas al respecto. Pero también la propia Star Wars, es decir, tiene cosas como alguien arrastrándose para alejarse de la lava con los huesos ardiendo. Cuando alguien te dice que no es violenta, hay unos cuantos clips de víde que puedes sacar en que las cosas se ponen bastante duras. Así que creo que a veces importa más, o eso me parece, ser algo más gráfico si has sido paciente hasta llegar a ese momento, y es un poco más molecular otras veces. No sé. Pero nadie nos ha apartado de nuestro nivel de tragedia.

    C: De nuevo, puedo listar las cosas que adoro de la serie, pero me encanta que no haya ningún Jedi, ningún sable láser, nada que se haya hecho antes. ¿Hubo alguna conversación, a cualquier nivel, incluyendo la segunda temporada, de alguien que dijese «Eh, sería genial si tuviéramos un Jedi por ahí caminando, o algo con algún sable láser?»

    TG: Estoy seguro de que la habría oído. No vamos a ignorar de forma Calvinista el destino de Cassian. Eso es todo lo que voy a hacer, deberías ir percibiéndolo ya. Quiero decir, es un poco como Selig de cierta manera, ¿no? No en que es un cambiaformas, pero sí en que está donde todos los eventos parecen estar ocurriendo.

    Ahora está en psisión por algo que hizo. Vuelve a ver a su madre y le dice «Eh, tengo todo este dinero, ven conmigo, mudémonos a Florida», y ella le responde «No, no puedo hacerlo porque igual no te has enterado pero ha habido un robo». Y él piensa «No puedo decírselo a mi madre». Y luego está en prisión por eso, y eso es lo que causa que las sentencias sean indefinidas.

    Va a acabar en un montón de sitios. Y cuatro años es mucho tiempo. La segunda temporada es realmente… Cuatro años es una cantidad enorme de tiempo en la revolución. Las cosas que pasarán ahí serán unos cuantos elementos donde la sincronicidad en su vida se convierte en algo a tener en cuenta.

    Maarva Andor (Fiona Shaw) y Cassian (Diego Luna).

    C: Adoro la actuación de Andy Serkis en estos episodios. Lo da todo. ¿Puedes hablar sobre su casting y cuándo supiste que ese sería el actor apropiado?

    TG: Ah, le perseguí durante meses. Me pareció genial en «Black Panther». Sabía que era bueno y todo eso, pero pensé «Guau, tío, ¡hace unas actuaciones tan carismáticas e intensas!» Pensé que era genial.

    De todas maneras, empecé a darle la turra sobre esto muy temprano, y no iba a estar disponible. Estaba dirigiendo, estaba haciendo Venom, y seguía y seguía hasta que al final pudo. Fue muy agradable tenerle. Hace un papel muy exigente.

    C: ¿Hay algo que hayáis cortado o que no pudiérais hacer por el tiempo o el presupuesto de lo que hayáis escrito?

    TG: Si, tuvimos algunas cosas de presupuesto por el camino. Cuando tuvimos restricciones por el COVID en cierto momento, creo que la concepción original de Aldhani iba a ser un par de miles de personas allí, eso es lo que se iba a hacer inicialmente. Y entonces no pudimos por el virus, pero se convirtió en algo más interesante.

    Muchas veces – no voy a decir «todas» las veces porque entonces todo el mundo te encasilla – pero muchas veces las soluciones a los problemas acaban siendo mejor. Las limitaciones son buenas. El problema que intentas resolver te fuerza a meterte más de lleno. De esta forma, convertir a los Aldhani en una cultura tan disminuida, tan en sus últimos estertores y tan al final del camino los hizo mejores, de una forma rara. Pero hay otras cosas por el camino. Hay cosas que no puedo permitirme hacer. Ahora mismo estoy en medio de algo que estaba completamente escrito pero que no podemos permitirnos hacer.

    C: Bueno, no me gusta escuchar esa noticia, pero confío en que lo conseguiréis.

    TG: No, pero creo que resolverlo será una mejora en cierto sentido. De verdad.

    C: Una de las cosas que he tratado de contar a la gente sobre la temporada 1 de Andor es que nunca hemos estado tan asustados de un único caza TIE hasta que lo hemos visto en la seire. Quería reconocer esto contigo por ese vuelo sobre la superficie del planeta, ya que sientes que si los ven, se acabó. El caza TIE se va a ocupar de ellos. Fin. ¿Puedes comentar algo al respecto? Estáis convirtiendo al Imperio… Les tengo un miedo de una forma que no había tenido durante mucho tiempo.

    TG: Parecía cosa simplemente de buena gramática. Quiero decir, debeía parecer que es así como deben ser y que deberían dar miedo. No sé. No conozco la respuesta a eso. Me sorprende a la gente decir que nunca habían sido tan terroríficos antes.

    No, queríamos hacer ese vuelo, y ese zumbido, y la mera arrogancia que contiene, y su maldad. No tengo una buena respuesta para eso. Es decir, lo queremos hacer todo real. O sea, eso es lo que tratamos de hacer. Ese es el mandato para «¿Cuál es la realidad en el suelo?» Antes de escribir la escena, «¿cuál es la realidad?» Los actores quieren saberlo, «¿cuál es la realidad? ¿Dónde estoy caminando? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy?» Así que forma parte de un todo, lo que está escrito en la pizarra cada mañana, queremos mantenerlo realista.

    Fuentes: Variety, The Hollywood Reporter y Collider.


    Bonus track:

    Hace unos días os presentamos la traducción de una entrevista que realizó The Hollywood Reporter a Andy Serkis.

    Aquí os dejamos un vídeo donde el actor habla, esta vez para Collider, de su personaje, Kino Loy, en Andor.

    ¡Que la lectura os acompañe!

  • Andy Serkis habla sobre su personaje Kino Loy en Andor

    Andy Serkis habla sobre su personaje Kino Loy en Andor

    Traducción por Alex Randir.

    [La traducción de esta entrevista contiene SPOILERS del capítulo 10 de la serie Andor]

    El regreso de Andy Serkis a Star Wars fue una sorpresa bien recibida en Andor, pero el versátil actor necesitó un miuto para sopesar la oferta de interpretar al capataz de la fábrica-prisión Kino Loy. Después de todo, Serkis había sido previamente quien insufló vida al Líder Supremo Snoke en la trilogía de secuelas de Star Wars, con un total de siete minutos y medio de tiempo de metraje hasta su inspiradora escena donde muere en Los Últimos Jedi de Rian Johnson.

    En los dos años que transcurrieron entre El Despertar de la Fuerza de J. J. Abrams y Los Últimos Jedi, la cantidad de teorías fan relacionadas con la identidad de Snoke se intensificaron, resultando en el popular sticker y eslógan de «Tu teoría de Snoke es una mierda» («Your Snoke Theory Sucks«). Por ello, Serkis no podía evitar dudar porque desde el principio sabía que su presencia en Andor terminaría dando como resultado nuevas teorías de Snoke relacionadas con Kino (y tenía razón).

    «Pensé que causaría un verdadero clamor y más confusión para los espectadores, que pensarían que existía alguna relación entre el Líder Supremo y Kino Loy. Así que esa era mi única preocupación«, dice Serkis a The Hollywood Reporter. «Pensé, ‘¿Voy a volver a meterme en esta lucha de incertidumbre otra vez?’ Pero cuando atravesé esa ciénaga de teorías sobre Snoke, no me llevó mucho tiempo comprometerme.«

    Andy Serkis ataviado con el traje de captura de movimiento (MoCap) en el papel del Líder Supremo Snoke.

    Y se comprometió. El arco de Serkis como Kino comenzó como un irrompible capataz, y terminó con él sirviendo como el líder desinteresado que ayuda a que Cassian Andor (Diego Luna) vuelva a ser un hombre libre junto a los demás prisioneros de la cárcel oceánica de Narkina 5. A pesar del cambio de actitud de Kino, el episodio termina en tragedia cuando le revela a Cassian que no sabe nadar, lo que significa que sacrificó su propia vida por la libertad de sus compañeros de sección.

    «Por eso exactamente es por lo que quería que hubiera estado en un lugar de completa integridad antes de haber estado en prisión«, menciona Serkis. «En [el episodio diez] se da cuenta de que desea actuar de nuevo en el nombre de los demás, de servir a los demás, de permitir a los demás conseguir su libertad, aunque sabe que al final no va a suceder lo mismo con él. Así que me pareció un arco realmente maravilloso«.

    En una conversación reciente con THR, Serkis también rememoró su recuerdo más profundo cuando trabajó con el malogrado Chadwick Boseman en el set de Pantera Negra, de Ryan Coogler.

    Andy Serkis y Diego Luna como Kino Loy y Cassian Andor.

    The Hollywood Reporter: Cuando hablé contigo la última vez sobre Venom: Habrá Matanza hace un año estabas manteniendo eso en secreto, ¿verdad?

    Andy Serkis: Si, es verdad. Lo estaba manteniendo en secreto, sí. Absolutamente. Cada vez que entro en el universo de Star Wars hay un montó de secretos que guardar.

    THR: No sólo con Star Wars. Parece que siempre estés haciendo malabares para guardar secretos en muchos proyectos.

    AS: (Se ríe).

    THR: Cuando te llegó esta oferta, ¿te causó alguna duda tener esos siete minutos y medio de metraje en la trilogía de secuelas como un personaje generado por ordenador llamado Snoke?

    AS: Sólo en que pensé que iba a causar un verdadero clamor y más confusión en el público, que pensarían que habría algún tipo de conexión entre el Líder Supremo y Kino Loy. Esa era mi única preocupación. Pensé: «¿Me voy a volver a meter en esta lucha de incertidumbre otra vez?», pero yo era un fan enorme de Rogue One. Realmente, de verdad creo que es una gran película. Así que Tony Gilroy y yo quedamos, y él me explicó lo que quería hacer con este personaje, este mundo y este segmento particular de ese mundo. Así que poder interpretar a alguien tan en el espectro opuesto del Líder Supremo y desde una perspectiva tan humana, alguien que está peleando con un Imperio que intenta destrozar su mismísima alma, encontré que la idea era realmente emocionante y realmente un poco intoxicante. Así que una vez atravesé el cenagal de las teorías de Snoke, no me llevó mucho tiempo comprometerme».

    THR: [El director de Andor] Toby Haynes me dijo que inicialmente intentaste ponerle un acento particular en los ensayor. ¿Escogiste eso para evitar la más mínima reminiscencia de Snoke?

    AS: No, en realidad intenté poner un acento que era muy similar al de mi padre. Mi padre era de Irak, y tenía un acento muy marcado de Oriente Medio. Así que así parecía tener los pies muy en la Tierra y funcionaba, pero luego decidimos que podía complicar las cosas demasiado. Así que literalmente el primer día nos retractamos de hacerlo. Era simplemente exploración, supongo.

    «Nunca más de doce.»

    THR: ¿Cuando tuviste que decir la frase «Nunca más de doce» estabas tan emocionado como lo estuvo el público al escucharla?

    AS: Sí, es un momento de transición para el personaje, ¡y está escrito de una manera tan hermosa! Es el arco de un hombre que se había convertido en alguien tan desensibilizado y sólo le interesa seguir al número uno y pasar por su encarcelamiento y por su sentencia. Cree que existe una oportunidad de volver a… Bueno, hicimos un trasfondo en el qeu él tiene una familia, era un trabajador de una fábrica, un jefe de una tienda y un capataz en su vida fuera de la prisión, pero que estaba muy comprometido con los derechos de sus trabajadores. Y luego lo olvidó todo cuando lo metieron en prisión y se calzó un caparazón muy duro bajo su antiguo ser. Sólo quiere que pase cada día. Y en ese momento del cual hablas, la venda en sus ojos se cae, y se reencuentra con su verdad y consigo mismo.

    THR: El delito que comete y que lo deja en Narkina 5… ¿estaba ligado de alguna manera a su trasfondo potencial?

    AS: Sí, en mi mente era un vocal que plantaba cara por los derechos de sus trabajadores y a quien se veía como a alguien poco patriótico de alguna manera, o que estaba saliéndose de su fila y convirtiéndose en alguien problemático.

    THR: El momento de «no sé nadar» es trágico, pero también recontextualiza el episodio entero. Lideró a esos hombres hacia la libertad aunque sabía que no podría salir nadando de esa prisión flotante. Por eso, probablemente, tenía esas dudas antes de dar el discurso que da inicialmente. ¿Es así como lo viste tú también?

    AS: Sí, absolutamente. Y por eso es precisamente por lo que quería que hubiera estado en un lugar íntegro antes de haber estado en prisión, y que el Imperio, con toda su crueldad y poca sensibilidad y su forma de desmotivar a la gente y dividirla y gobernadla, se lo hayan arrebatado. Pero entonces [en el episodio 10], encuentra ese deseo de actuar en nombre de los demás de nuevo, de servirles, de permitir que los demás encuentren su libertad, aunque sabe que al final no va a suceder lo mismo con él. Así que me pareció un arco realmente maravilloso. Fue un viaje maravilloso que pudiera seguir adelante con todo esto.

    Kino Loy dando su discurso para los presos de Narkina 5.

    THR: ¿Crees que Kino fue ejecutado poco después?

    AS: Eso es algo muy interesante. ¿Quién sabe? (Serkis sonríe).

    THR: Bueno, no le he hecho esta pregunta a nadie antes, pero… ¿Cómo es estar descalzo en un set de rodaje junto a otros actores?

    AS: Es muy oloroso. (Se ríe.) Cuando lo piensas, hay muchas escenas donde estamos de pie en esos largos pasillos y esperando durante horas, y horas, y horas. Y, chico, esos pasillos olían mucho. Estábamos muy en fila y las puertas estaban cerradas en cada extremo. Así que era como caminar en un tubo de ensayo enorme, básicamente, por no mencionar el Covid y todo eso. Fueron unos momentos muy interesantes.

    THR: La gente está muy consumida por lo que se está construyendo, pero… ¿de verdad importa?

    AS: Creo que importa lo que construyen porque tiene mucho simbolismo. Para los que lo miran cuidadosamente, esas partes tienen una importancia grande. Si realmente examinas esos trozos que se forman y que se crean mediante todos los hombres que hay en las plantas, descubres que tienen un gran impacto en su significado.

    Serkis como Ulysses Klaue en Pantera Negra, de Marvel.

    THR: Por último, con Pantera Negra: Wakanda Forever a punto de estrenarse, me encantaría conocer cuál fue tu día más memorable en la primera.

    AS: Trabajar con Chad [Boseman], que Dios ampare su alma, fue increíble. El momento en que T’Challa por fin captura a Klaue fue un rodaje nocturno, y la pelea que tenemos mientras me saca de ese coche que está dado la vuelta fue un momento increíble. Fue asombroso trabajar con él. Era un actor tan precioso, espiritual, fantástico y poderoso, y poder compartir con él esos breves momentos en pantalla fue maravilloso.

    Fuente: The Hollywood Reporter, entrevista realizada por Brian Davids.

  • Star Wars Andor: Entrevista con Tony Gilroy

    Star Wars Andor: Entrevista con Tony Gilroy

    Traducción por Alex Randir.

    Andor, la última serie en el carcaj de los shows de Star Wars, ha provocado una tormenta en el mundo de los guiones. Esa afilada sensación de buena escritura que deja tanto a la imaginación te golpea en el estómago, y Tony Gilroy ha supervisado un increíble logro contando historias. Es casi secundario que sea para la mayor franquicia de filmes espaciales de todos los tiempos. Previamente, durante este año Gilroy habló sobre hacer un guion sobre los primeros pocos episodios, pero le hemos preguntado de nuevo sobre este décimo episodio para que imparta su conocimiento a los escritores de guiones de todo el mundo.

    Para quienes Tony Gilroy no les resulte familiar diremos que tiene una carrera muy diversa como guionista. Su primera acreditación es para el clásico de comedia de deportes de 1992 ‘The Cutting Edge‘ y ha adaptado y dirigido las películas de la serie de Jason Bourne, aunque quizá es más conocido por su excelencia a la hora de poner sobre la mesa la escritura y dirección de ‘Michael Clayton‘ en 1997. Con ‘Andor‘ ha perfeccionado el arte de contar historias de calidad en episodios semanales y hemos hablado con él sobre ese proceso y qué deberían saber los guionistas de hoy día.

    Andor cuenta la historia de Cassian Andor, un joven furioso que aprende a ser un rebelde, encarnado por Diego Luna, quien vuelve al papel que representó en Rogue One: Una Historia de Star Wars. El show lo muestra en su juventud, varado en el planeta Kenari, y durante todo el camino hasta sus días vendiendo tecnología Imperial robada a los Rebeldes. Ahora, mientras la serie avanza, cae cada vez más profundamente en el mundo de la Rebelión, incluso cuando huye de ella tanto como puede. Los otros hilos de la historia siguen a la carismática líder Mon Mothma, el brutal sistema Imperial a través de la lente de Dedra Meero en el Buró de Seguridad Imperial, y algunos otros. Gilroy y su equipo han sido capaces de darles un giro de fascinantes yuxtaposiciones que cuentan, quizá, la historia más madura que hemos visto en Star Wars.

    Script Magazine: Eres el showrunner y te ocupaste del guion, pero hay otros escritores acreditados para los episodios. Como showrunner, ¿cuánto de tu propia mano hay en el proceso?

    Tony Gilroy: Yo lo empecé, y los demás vinieron después. Hicimos una reunión de guionistas de cinco días durante la primera temporada, y luego una de siete para la segunda. Luego, cada uno se marchó, dividimos los episodios y ellos los escribieron.

    Todos los episodios son muy trabajados, son muy caros. Y luego vinieron dos años más. Hablamos mucho, somos muy amigos. Vi esto en [House of] Cards, y lo he visto más veces. Al final, todo debe salir de un lugar, así que dividir la proveniencia de esto y de aquello, y quién dijo una cosa, y de dónde sale esta frase, todo eso es casi imposible de hacer, pero el dinero se detiene en ese punto. Eventualmente debe salir, al final debe salir de estas oficinas.

    SM: Una de las cosas de la serie que realmente me impactó es el uso de la yuxtaposición en el diseño de producción. Por ejemplo, las ubicaciones del BSI parecen iluminadas de forma muy similar y se perciben casi como una prisión, igual que los sets de la cárcel. Tienes la impresión de que cada uno está en una prisión fabricada por ellos mismos, y me pregunto, con todas esas decisiones del diseño de producción, ¿cuánto de esto está en las páginas del guion y cuánto está en el proceso de dirección del show con los diseñadores de producción?

    TG: Bueno, no quiero enfadar a Danny [Gilroy] y a Beau [Willimon] ni a nadie. Pero mi colaborador principal es Luke Hull, el diseñador de producción. Como ocurre en un microcosmos, trabajo en algo que debe ser rediseñado para el siguiente bloque que vamos a rodar, y es todo muy específico del sitio, así que la persona debe derribar y reescribir completamente las cosas en función de las ubicaciones. Hablo por teléfono con Luke cuatro o cinco veces al día diciéndole cosas como «Tío, necesitamos un vestíbulo, necesitamos una puerta de seguridad. ¿Hay algo de eso por ahí? ¿Dónde pueden esconder las armas? ¿Dónde hago tal o cual cosa? ¿Cómo es la bodega de carga? ¿Cómo es la agencia de viajes? ¿Qué es esto?«

    El diseño y el guion no están separados en nuestro show. Cuando hicimos la reunión de guionistas la primera vez, por suerte, pudimos traer a Luke, y después de estar allí un par de días pensamos: «Oh, Dios mío, ¿cómo vamos a hacer esto sin él?«

    En la segunda reunión de escritores parecía que Luke hubiera sido cocinado allí. Sane Wohlenberg, nuestra productora, que es una verdadera genio, estaba allí. Estaba al margen, en la habitación pero no en la mesa, pero estaba allí escuchándolo todo, así que estaba viendo la serie que debía hacer y ayudar a construir y decía: «Oh, no podemos hacer eso, no podemos hacer aquello, no podemos hacer esto otro. No sé cómo hacerlo«. Es completamente orgánico. Tengo un mapa de Ferrix que dibujé yo mismo aquí arriba, y que envié a Luke seis meses antes de empezar. Un pequeño mapa hecho en servilletas de cóctel de Ferrix, que se parece en cierto modo al set…

    Tony Gilroy y Diego Luna en el set de Andor. Lucasfilm Ltd. & TM. All Rights Reserved.

    SM: Para los escritores que no cuentan con el beneficio de un diseñador de producción, ¿cómo pueden prestar atención a cosas como esa, como el diseño de producción, cuando están escribiendo?

    TG: Yo he asumido completamente toda esa noción. Nunca me gusta escuchar que los escritores no deben dirigir… Debes hacerlo. No me interesa leer el guion de nadie que no trate de dirigir la película que están escribiendo. Debes hacer el filme y enseñármelo sobre las páginas.

    Solía creer a medias en eso y solía decirlo, pero esta experiencia me ha enseñado a ser completamente… A ponerme un escudo sobre este punto.

    Podías ver a gente diciendo, de forma molesta, cosas como «oh, el plano de seguimiento le lleva allí» y convierten en minimalista su guion en vez de escribir, lo hacen, pero debes visualizarlo, debe ser real. Debes construirlo.

    No puedo decirte cuánto tiempo me pasé haciendo bocetos, cuánto me pasé dibujando. Dios mío, ¡qué cantidad de bocetos! Y no soy bueno. Pero, ya sabes, hay que hacer cosas como… «¿Cómo es esta habitación? ¿Cómo está repartida? ¿Por dónde van a caminar? Oh, Dios mío, si esta cosa está aquí y esta otra está allí, y esto va allá, es casi como… Dios mío, ¿puedes verlos desde ahí?«

    Estás intentando hacer algo que sea real.

    SM: El trabajo de diálogo es fenomenal en el show, y cuando hablamos la última vez, comentamos cómo el diálogo es lo que da comienzo para tí a las cosas, y me preguntaba sobre el subtexto que lo permea todo.

    Hay mucha gente en la serie que no puede decir lo que quiere debido a la opresión, o a la gente que la escucha o a que nadie la escucha… pero el trabajo de subtexto donde estás dando a entender mucho más y dejando al público casi juntarlo todo me recuerda a… Creo que Lawrence Kasdan es un ejemplo muy grande de esto, pero pienso que Billy Wilder y Ernst Lubitsch eran los que decían que «dale al público dos y dos y déjales a ellos que sumen cuatro«, y eso es lo que Andor ha hecho.

    ¿Puedes hablar sobre cómo enfocas esto desde la escritura de diálogos y cómo se ha conseguido en esta serie? Pienso específicamente en la escena entre Skeen y Andor en el quinto episodio.

    TG: ¿La escena de los tatuajes?

    SM: Si.

    TG: Esa escena es genial, me encanta. Creo que lo que dices son dos cosas que van por separado. Una es la perseverancia a través del diálogo, eso es lo que descubrí, y donde lo descubrí – porque nunca he estado tan íntimamente implicado con los procesos de guion de otros escritores como con este – entre Bo y Danny, y luego Tom Bissel [y yo] vemos cómo la gente trabaja, y me di cuenta de que mi forma de hacerlo es bastante inusual, y me daba por pensar, «Oh, bueno…» pero me mantuve cada vez más en mis trece de que mi forma de trabajar funciona y es buena para mí.

    Literalmente… hago que… todo… Es difícil de describir. Estoy haciendo algo ahora mismo, reconstruyendo todo esto y la gente debe hacer cosas, y estos son personajes que no conoces, y ¿de dónde sacan las armas y qué se supone que deben hacer? Eso es realmente importante poder planificarlo.

    Pero si los pongo a hablar entre ellos, de pronto esa planificación sale sóla. De repente están vivos y saben que «Dios mío, por supuesto que van a hacer esto«, y eso es lo que saben y lo que no, y lo cortaré y recortaré todo, pero la esencia de hacerlos hablar hace que las cosas sean posibles.

    Ahora bien… ¿Calidad en el diálogo? No sé. Eso va sobre gustos, sobre haber escuchado y sobre tener experiencia en ello. Creo que para los escritores… creo que lo mejor que te puede pasar como escritor es que escuches tu trabajo tanto como puedas. Cuando más lo escuchas, mejor serás, porque aprendes qué debes escribir y qué no. Aprendes cuánto debe aparecer en cámara, aprendes qué pueden hacer los actores, así que creo que cuanta más experiencia obtienes, menos debes escribir, o escribes de forma más compacta o incluso menos.

    Dirigir me ha convertido en un mejor guionista. Y ahora, soy el beneficiario de conocer ese todo. Así que buena parte del tiempo en que escribes te preguntas si «tienes una especificación, ¿quién sabe qué ocurrirá?«. Escribes más o menos en abstracto, pero en el momento en que estás escribiendo y sabes que todo lo que sale de tu máquina va a ser rodado… Eso ayuda. Ayuda mucho. Y saber que tienes a grandes actores para los que puedes escribir. El proceso de escritura mejoró cuando supimos a qué actores íbamos a contratar porque fue algo tipo «Oh, Dios mío, mira lo que Anton Lesser hace por mí como Partagaz«. Quiero decir, ¿cuánto del guion se pone sobre la espalda del actor y además lo hace como si fuera divertido? Es increíble. Imagínatelo en manos de un actor menor. Sería mortal.

    SM: ¿Cuánto has aprendido de los otros guionistas de la serie?

    TG: Lo hago de Beau, con quien trabajé en Cards durante un par de años. Observando a Beau… No fui a la reunión de guionistas, sólo fui un par de veces, pero observando a Beau ante la pizarra blanca, nunca está satisfecho si sólo está ante la pizarra y no con un marcador, bloqueando cosas. Es simplemente… tan energético, tan como una clase, tan directo y llevando las cosas hacia adelante.

    Danny y yo tenemos un proceso bastante parecido, creo… No creo que escriba tanto diálogo como yo para construir su camino, pero… ¿Qué he aprendido? Es sólo un nivel general de obsesión de que estoy rodeado por tanta gente tan brillantemente obsesiva que no podría hacerlo sin serlo. Todos, en cada departamento. Y después de un tiempo debes empezar a creer que eso es lo normal: cada uno está zumbado, todos están locos. Nick Britell [el compositor] y John Gilroy [el editor] y Mohen Leo [el Supervisor de Efectos Visuales] y Luke [Hull, el Diseñador de Producción]. Es un conjunto de gente obsesiva, y si les das el dinero suficiente y vas con ellos y no luchas, y sirves a un propósito común, puedes ser tan, tan obsesivo junto a ellos.

    SM: ¿Qué inspiraciones tomas al construir ese gusto como escritor? George Lucas obviamente hablaba mucho de Kurosawa y de Flash Gordon. La última vez que hablamos fue sobre esa vena de Paddy Chayefsky y Sidney Lumet en algunas escenas de diálogo. Pero para los escritores jóvenes, para construir ese gusto, ¿a dónde ir? ¿Cuáles son para tí las piedras angulares del cine a las que vuelves y que te ayudan a dar combustible a tus guiones?

    TG: En lo más fundamental, esto gana o pierde al ser una historia de aventuras. Eso es lo que debe recordarse todo el tiempo. Debe ser un hilo que se rompe. Debe ser una historia de aventuras absolutamente increíble sobre qué ocurre después, y debe ser… Bueno, esa es la línea base. Así que pienso que los lugares donde la gente va. Y esto no es como escribir una película, sino que es algo nuevo. El lienzo es tan amplio, el paisaje es tan grande, que no puedo hablar sobre el gusto y la calidad del diálogo, porque estamos siendo realistas todo el tiempo. Intentamos serlo. Así que la gente que es real y que tiene todas esas escenas que son más reales que ficción, bueno… Sí, toda la gente que has mencionado. Absolutamente, todos ellos, pero intento pensar en algo…

    Un show que realmente me enseñó que esto era posible pienso que fue Babylon Berlin, la ambición de Babylon Berlin, esos primeros 16 episodios… Estaba simplemente asombrado por la escala que tenía, por los escalofríos, por cuán novelesco era y cómo de profundo, y por el hecho de que fuimos capaces de permitírnoslo, y cómo las eficiencias estaban ahí, y aún así era una historia de aventuras increíble. Fue una especie de punto de referencia para mí, algo tipo… «Tío, debemos… Debemos ser esto. Quiero ser así de ambicioso con la serie, quiero hacer algo que intente hacer esto«.

    Eso tampoco es que conteste a tu pregunta, porque hablas de una piedra angular sobre mis gustos, a lo que me refiero es a la escala y si podría hacerse. ¿Deberíamos atrevernos a ser tan grandes? Eso fue lo que vi y con lo que dije «Dios, ¿cómo puedes hacer esto? ¿Cómo lo hizo Tom Tykwer?«. ¿Te gustó esa serie? ¿La viste?

    SM: No la he visto, pero ahora está en mi lista.

    TG: Dios mío. Creo que hizo 16 episodios. Y creo que son dos rondas de ocho. Y lo hicieron con poco coste. No parece barato, en absoluto. Veo series hoy día, quiero decir, hay algunas series que la gente no vsuele ver y que están ahora emitiéndose y me quedo en plan «Guau. Mira esto… No sé«. Pero respecto a los gustos, quiero decir, está toda la gente que mencionaste, pero podemos ir a mi misma vieja lista, Robert Stone y Alan Pakula y Paddy Chayefsky… Toda esa lista de gente que conocemos y amamos.

    Genevieve O’Reilly en el set de Andor. Lucasfilm Ltd. & TM. All Rights Reserved.

    SM: Dave Filoni me dijo una vez que para hablar con George Lucas, básicamente todo necesitaba una referencia al cine clásico en algún sitio. Así es como él entendía el mundo. ¿Es algo que ocurre trabajando en Andor?

    TG: Como punto de partida… ¿puede ser? Pero seguro que hay un montón de lugares a los que vamos.

    Hacemos referencias a películas todo el tiempo, pero eso no es único de este show, ha estado en todo lo que he hecho sin importar de qué show se trate. «Sería genial si, ¿sabes lo que hicieron aquí? Hagámoslo. Hagámoslo mejor. Hagamos esto, hagamos aquello. Demos la vuelta a esto otro de arriba a abajo«. Así que sí, ni más ni menos que en todo lo demás.

    Vamos a hacer algo en la temporada dos que estamos preparando que es muy complicado. Y hay una película que salió durante el verano, de hecho, salió el trailer y luego… Y todos estábamos zumbando en plan «Oh, Dios mío, mira esto, mira cómo han hecho esta cosa«, es como un virus para el departamento de especialistas de acción, y el de efectos visuales empieza en plan «Eh, tío, ¿cómo han hecho esto?«, y luego, «Dios, ¿viste aquello otro?» Es como algo que va de boca en boca, así es la gente, ya sabes… Pero creo que es cierto que en todas las películas, nunca he trabajado en ninguna donde nadie intentase decir «Recuerda esto, hagamos esto otro, o eso que se hizo antes«, así que sí, la recurrencia literaria en el cine es realmente útil.

    SM: Parece que en Andor – y quizá sea porque comparte el ADN de lo que George hizo en Star Wars – pero parece que existen esos elementos de THX-1138 en el show.

    TG: Sabes, realmente no hicimos… Cuando construimos la prisión, cuando la pulimos ese día, cuando alguien dijo «suelos electrificados» y pasamos el día pensando «¿Qué quiere decir eso?«, y «Oh, Dios mío, hay botas de goma y… ¿qué es lo que hacen? ¿Cómo salen de allí y cómo sería lo que hacen allí, y qué es lo que hacen? ¿Y cómo lo hacen? ¿Y cuántos serían?» y el resto de toda esa mierda… Para cuando terminas, entonces volvemos… y luego Luke Hull construye el panel de ambientación, y todos tenemos nuestro panel de ambientación para el BSI, con todos esos diversos tonos de blanco…

    Hay un ejemplo clásico si miramos en El Conformista, tenemos todos esos paneles de ambiente para El Conformista… Oh, Dios mío, ya que hay todos esos blancos geniales y todo ese mármol realmente interesante, y toda esa suerte de arquitectura proto-fascista, y ¿qué quiere decir esto? En nuestros paneles de ambientación, cuando volvemos a la prisión, sacó algo de El Conformista, y THX ya estaba ahí como parte de nuestros blancos para el BSI, tipo «Guau, Dios mío, la prisión, mira«. Así que fue un accidente feliz en ese sentido, y muy placentero. Fue muy placentero. Esa conexión es muy buena porque es la de George, pero no era algo que quisiéramos, no lo construimos de esa forma, sino que nos topamos con ello.

    SM: Haces un trabajo magnífico de yuxtaposición en la forma de contar la historia, especialmente en el episodio «Nadie nos está escuchando«, donde tenemos a Cassian y a Mon Mothma pasando por los mismos baches en el sentido de que nadie les escucha, pero para él es algo bueno y para ella es algo malo, dando la vuelta a esas cosas y a sus oídos, es algo muy divertido de ver.

    TG: Tenemos tantas cosas en el aire ahora mismo… lo ves cuando escribes. No sé si has escrito algún guion donde haya muchos personajes, pero cada vez que lo haces es una agonía al principio, porque piensas «Oh, Dios mío, debo presentar a esta gente, y es tan complicado dar un comienzo a todo el mundo«, y luego vas y vienes y te lleva mil horas escribir las primeras 30 páginas. Estás intentando dar forma a la trama o a lo que sea, pero llega un momento en que estás tan inmerso en ello, que te das cuenta de que tienes muchos sitios a los que ir.

    Y te plantas en plan «Mira todas estas cosas que tengo a mi disposición. Y puedo ir allí y luego allá«, y de pronto se vuelve un juego divertido en ese momento, y empiezas a parecer muy listo al conectar todo, pero realmente es el trabajo instintivo de dejarlo todo en el aire. Es como… «Oh, ¿qué pasa con esto y con esto otro?«

    Así que tenemos muchas… flechas. Muchos lugares a los que ir.

    Ahora estamos más limitados por qué actores podemos encajar en cada episodio. Hay muchas cosas que se tienen que basar en cuadrar horarios, y quién está disponible y qué podemos hacer, pero tenemos tanto en marcha que siempre podemos ir a algún sitio genial.

    SM: Hay algo que ocurre cuando veo una película realmente bien escrita, sin importar cuán deprimente sea el filme, es que hay ese brillo en el que puedes ver más allá de los guionistas, porque lo conjuntan todo de una forma genial, y ese es el tipo de encanto que veo en Andor. De la misma forma que lo haría con una película de Billy Wilder o algo así, donde esa manera de fabricarla te hace sentir que la disfrutas aunque sea tremendamente temible.

    TG: Eso es algo terriblemente placentero escuchar. Hemos tenido el tiempo y todo ese talento y hemos tenido el dinero, y hemos tenido a la gente loca alrededor, como dije, para encontrar nuestro camino. Creo que os gustará ver cómo lo hacemos porque lo controlamos, y esa es la… la sensación que tiene el público de confianza de que, tras cierto número de páginas, dicen «Muy bien, confío en la persona que me está contando esta historia, va a estar bien y no voy a tener que preocuparme por ello más«. Y creo que simplemente tenemos que volver a hacerlo de nuevo. Una vez más.

    SM: Le deseamos la mejor de las suertes con ello. Espero poder hablar con usted tras el final de la temporada.

    TG: Muchísimas gracias por tan amables palabras.

    Fuente: Script Magazine, entrevista original de Bryan Young.

  • El Camino de la Mano Abierta en el extracto exclusivo de la novela Star Wars The High Republic: Path of Deceit

    El Camino de la Mano Abierta en el extracto exclusivo de la novela Star Wars The High Republic: Path of Deceit

    Traducción por Alex Randir.

    ¡SPOILERS DE LA FASE 1 A CONTINUACIÓN!

    Al comienzo de 2021 se encendió una chispa en el mundo editorial de Star Wars cuando llegó la primera oleada de novelas ambientadas en la época de la Alta República, donde los Jedi estaban en su punto más álgido. Pero esa fuerza se hizo pedazos al enfrentarse a los fieros anarquistas Nihil, encabezados por Marchion Ro, quien no sólo quería desmantelar a los Jedi, sino a toda la República Galáctica, que los veía como invasores del vastamente poco colonizado Borde Exterior.

    A medida que la oleada final de la Fase I de La Alta República llegó a su fin esta primavera, la iniciativa multimedia cambió de tercio, desplazándose 150 años antes de los eventos que vieron la destrucción del Faro Starlight. Collider se complace en compartir para nosotros en exclusiva el capítulo 4 de la novela para jóvenes adultos Path of Deceit, de Justina Ireland y Tessa Gratton, antes de su lanzamiento el día 4 de Octubre… y nosotros hacemos lo propio traduciendo este fragmento.

    En Path of Deceit la Caballero Jedi Zallah Macri y su Padawan, Kevmo Zink, viajan al planeta fronterizo Dalna para investigar el robo de la preciada Vara de las Estaciones, perteneciente a la Reina de Hynestia. Es en Dalna donde Kevmo conoce a Marda Ro, una devota seguidora de El Camino de la Mano Abierta, un grupo que cree que «la Fuerza es libre» sin que los Jedi puedan interferir con la energía mística que nos rodea y nos une.

    A pesar de que sus creencias están en desacuerdo, Kevmo y Marda se atraen mutuamente, pero su intrigante conexión no es lo único alarmante que sucede en Dalna. La Madre, una ex refugiada acogida por El Camino de la Mano Abierta, se ha convertido en su líder gracias al poder de sus visiones y de los pequeños milagros que parecen fluir a través de ella. Pero su liderazgo se pone en duda cuando se comienza a centrar en comprar caros artefactos de la Fuerza mientras sus seguidores luchan por sobrevivir.

    A medida que los Jedi intentan obtener el artefacto robado de la Reina, Los Niños (los jóvenes acólitos que efectúan los robos de artefactos para La Madre) se ven envueltos en un plan siniestro después de que la prima de Marda, Yana, revele sus intenciones de abandonar El Camino, algo que La Madre no tiene intención de permitir.

    En este extracto exclusivo, Kevmo conoce a Marda y se siente atraído por ella desde su primera interacción. Este pequeño y dulce pasaje prepara el escenario para una novela plagada de intriga, drama, y de una narración convincente, que mantendrá a los lectores enganchados hasta sus últimas páginas.

    Conozcamos a Kevmo y Marda:


    «Cuando el esquife rompió la atmósfera de Dalna, Kevmo Zink no pudo permanecer quieto. Su talón izquierdo bailaba ligeramente contra la cubierta de metal como única forma de liberar su energía. El resto de su cuerpo se centró en guiar los controles mientras pilotaba hacia la baliza de acoplamiento en Ferdan.


    Kevmo aún no podía ver la ciudad, y rozó los picos de tres volcanes hacia ese bosque púrpura y verde que había bajo sus pies. Quería detenerse y girar la nave para dar un alegre paseo alrededor del borde norte del supercontinente mientras ardían los soles rojos. Los esquifes hacían giros perfectos para separarse, y el cielo era perfecto. Pero estaban de caza, y Kevmo sabía por experiencia que el argumento de que las acrobacias le ayudaban genuinamente a concentrarse y con su relación con la Fuerza no comulgaban con su Maestro. Y… probablemente era lo mejor.

    «Kevmo», solía decir la Jedi Soikan con su voz más agradable.

    Detuvo su pierna y sonrió para disculparse sin mirarla. Tomando un profundo respiro, Kevmo contuvo sus pensamientos y calmó las hebras de su conciencia, que constantemente estaba en alerta. Revisó los rodamientos del esquife y accionó el interruptor de comunicación, indicando su aproximación a la baliza. En el Borde Exterior los espaciopuertos más pequeños a menudo no estaban supervisados, y Ferdan no era una excepción, teniendo sólo un droide que administraba la baliza. No tenía absolutamente ningún sentido que la Vara Hynestia de las Estaciones hubiera sido llevada de contrabando a Dalna. Sin embargo, ahí estaban.

    La Reina de Hynestia estaba furiosa por el robo de su Vara y exigió la ayuda de los Jedi, pero los culpables no habían dejado nada atrás. Habían entrado y salido con sorprendente facilidad, dada la seguridad del Palacio. El robo había tenido lugar durante una época en la que muchos grupos distintos de personas visitaban la ciudad capital, más de lo habitual gracias a una festividad local. Kevmo y Zallah habían examinado las pruebas de inmigración durante horas en busca de posibles pistas, y la mejor que habían encontrado era que un grupo misionero de Dalna se había registrado en la autoridad espacioportuaria durante dos días, además de un rumor de que había un comprador especialmente interesado en artefactos relacionados con la Fuerza en Dalna. El planeta no había sido una prioridad para los Jedi porque nadie había resultado herido, y hasta entonces no había habido robos obvios, por lo que sabían. Todos tenían derecho a la Fuerza, siempre y cuando los artefactos fueran adquiridos de forma legal y segura.


    Esta parte de Dalna parecía, desde lo alto, un fértil paraíso agrocultural para Kevmo. Volcanes nevados rodeaban el valle del río. Altos árboles de color púrpura y rojo verdoso que se extendían bordeando el río, derramándose en una pradera ondulada que brillaba gracias a los amplios depósitos de ópalo como charcos arcoiris. La ciudad de Ferdan no se parecía mucho, pero Kevmo apostó a que tenían fruta y productos horneados realmente deliciosos.

    El droide que gestionaba la baliza del espaciopuerto los reconoció, y Kevmo impulsó el esquife hacia su descenso final.

    Fue un descenso simple, y en el momento en que el tren de aterrizaje hizo contacto con el suelo, Zallah desabrochó su arnés de seguridad y abandonó la cabina. Kevmo activó los procedimientos de cierre del esquife y se unió a ella, tomando sus enseres. Se quedarían en Ferdan, porque a pesar de que Kevmo y Zallah no estaban asignados actualmente a un equipo de Pioneros de la República, parte de su misión incluía ese tipo de trabajo: presentarse ante los nativos para aprender todo lo posible sobre sus necesidades y opiniones, explorar ubicaciones potenciales para futuros puestos para los templos, y buscar niños sensibles a la Fuerza.

    La mayoría de los planetas que habían visitado tenían su propia población indígena inteligente, pero nada comparable a los evolucionados habitantes de Dalna, y el planeta había sido colonizado una y otra vez de forma notablemente desordenada… probablemente debido al inestable cinturón de súper volcanes que básicamente rodeaban todo el planeta.


    Sin embargo habían estado en silencio durante más de un siglo, y Ferdan era el corazón de uno de varios centros agrarios, así como de un aparente puesto avanzado de contrabandistas de mercado abierto. Justo en medio de una enorme caldera subterránea.

    En su litera, Kevmo introdujo su capa en su mochila y ató sus pesadas trenzas negras a un palo en la nuca, con cuidado de dejar libre la pequeña trenza de Padawan, y que cayese hacia adelante sobre su hombro. Luego tiró de ella, un recordatorio de su viejo hábito, cuando la había tenido por primera vez, porque la presencia de esa trenza específica le reconfortaba, le recordaba dónde pertenecía – igual que los brillantes tatuajes de clan dorados en forma de líneas que surcaban sus mejillas doradas.

    Entonces Kevmo se sonrió a sí mismo, emocionado, y se apresuró a unirse a Zallah donde le esperaba con sus manos entrelazadas calmadamente a su espalda. No le miró, pero cuando salió tras ella, vibrando de anticipación, hubo una diminuta impresión en la esquina de sus labios azules como el hielo. Una que él había aprendido a leer como una micro expresión de diversión.

    Ella ladeó la cabeza inquisitivamente, y él asintió: estaba listo. Se estiró para darle un golpecito a la palanca que abría el esquife.

    Llamar espaciopuerto a esa franja de tierra rosada donde Kevmo había hecho aterrizar el esquife resultó ser extremadamente generoso. Kevmo rió ligeramente cuando el barro se aplastó al extenderse la rampa de embarque. Pero el aire olía bien, como a lluvia y a flores astringentes tras el escape de la nave. Se centró lo más rápidamente posible y siguió a Zallah por la rampa.


    La ciudad se esparcía con edificios pequeños de una o dos plantas de piedra rosa y madera pálida nudosa que, claramente, había sido extraída de un río. Al igual que muchos asentamientos fronterizos, era una combinación de construcción local y viviendras preempaquetadas. Para Kevmo estaba lleno de potencial. La gente de allí no tenía muchas cosas, pero hacían uso de todas sus ventajas.

    Se detuvieron en la oficina portuaria, y Kevmo rellenó el registro obligatorio de aparcamiento de su esquife, luego pagó las tasas junto a un pequeño extra. No podía evitarlo. Sólo había otras dos naves en el puerto, una transportista de carga y un crucero de recreo deteriorado, obviamente reutilizado. Ferdan necesitaba los créditos.

    Mientras se dirigían a la ciudad, Kevmo asimiló todo lo que pudo mientras Zallah se desplazaba a su lado. Las calles estaban llenas de gente de toda la galaxia. Kevmo reconoció muchas especies: Mon Calamari, humanos, Chagrianos, una familia de Grans, e incluso un Wookiee que estaba muy lejos de casa, pero había varias personas que le resultaban totalmente extrañas. Todos tenían el aspecto cansado de los refugiados y los agricultores rústicos, y prestaban poca atención a Kevmo y Zallah, a pesar de sus túnicas Jedi y los sables de luz que colgaban de sus cinturones. Zallah atrajo algunas miradas por su elegancia y comportamiento frío, pero Kevmo se mantuvo bajo los radares de la gente. Allí eran tan amenazadores como cualquier cara nueva. A Kev le gustaba: cuanto más se acercaba uno a Coruscant, más opiniones tenían todos sobre los Jedi. Y esas opiniones, fueran buenas o malas, se interponían en su trabajo.


    Zallah hizo una pausa en una amplia encrucijada. Su mirada la llevó a la taberna del otro lado del camino y al holo parpadeante que se proyectaba desde los aleros del primer piso, afirmando que había habitaciones en alquiler. Kevmo asintió.

    «Alquilaré habitaciones y buscaré información en el bar», dijo su maestra. «Tú ve a ese mercado en busca de suministros y haz lo que mejor se te da.»

    Kevmo asintió y le entregó su mochila. A lo que ella se refería era a hacer amigos con todos los que se cruzasen en su camino. Para la puesta de sol, habría comenzado a tejer una nueva red de rumores en Ferdan.

    Zallah lo estudió durante un momento y luego le comentó: «Recuerda la diferencia entre creer en tus sentimientos y expresarlos de manera entusiasta.»

    Una risa burbujeó en su pecho, pero logró ahogarla y sólo responder con una sonrisa. La piel azul y blanca alrededor de los ojos de Zallah se tensó en una versión de entornar los ojos.

    Con una pequeña y alegre reverencia, Kevmo volvió sobre sus pasos y salió en dirección contraria a la taberna, hacia el atareado mercado.

    El sol de la tarde centelleaba sobre el metal oscuro de los puestos que bordeaban la calle del mercado mientras los vendedores gritaban en varios idiomas, pero principalmente en básico. Kevmo dejó atrás frutas de color rojo rubí y verduras de hojas naranjas, nueces confitadas, gallinas de hierba ya atadas y colgadas por sus patas. Charló con un viejo Rodiano que atendía una cabina de protectores solares personales, y lo encantó para que le describiera un mapa de los barrios de la ciudad. Una familia de humanos, todos cubiertos de pecas, que vendían purificadores de agua y frascos de verduras en escabeche elaboradas en la población local, incluido el campamento más nuevo de refugiados de Eiram y E’ronoh, y los cultistas cercanos llamados «El Camino de la Mano Abierta». Esos eran los que habían estado en Hynestia Prime, pero Kevmo trató de ocultar su profundo interés en ese objetivo. El mercado estaba repleto de gente de toda la galaxia chocando con él, gritando, riendo, regateando… y Kevmo lo respiró todo.


    Quería detenerse en mitad del mercado, rodeado por todo ese caos y vida, y simplemente ponerse a meditar. La Fuerza se arremolinaba a su alrededor: Kevmo estaba bastante seguro de que podía vibrar con ella si cerraba los ojos y la liberaba. La Fuerza era tan brillante, al igual que los soles que brillaban sobre sus cabezas, y era ruidosa, llena de luz y vida.

    Kevmo tuvo que hacer una pausa a la sombra de un puesto de zumo para recordarse a sí mismo que debía centrarse. Él era un ser, parte de la Fuerza viviente, pero individual. Eran esos límites los que necesitaba mantener, lo que lo separaba de los demás, del suelo, el cielo y las estrellas. Necesitaba bloquear el glorioso flechazo de la vida a su alrededor, y necesitaba comprarse a sí mismo y a Zallah algo de cena.

    Buscó la Fuerza, dio la bienvenida a su cálido flujo, permitiéndose sentir cómo pulsaba en su corazón, y luego, justo cuando lo inundó, cuidadosamente, a propósito, redujo sus conexiones. La Fuerza se atenuó, estrellas distantes en lugar del sol abrasador, y Kevmo sonrió.

    Se secó el sudor de la frente, movió sus trenzas hacia atrás, sobre su hombro y abrió los ojos.

    Lo primero que vio fue a una hermosa niña con túnicas lisas y sin teñir, rodeada de niños y flores. Su cabello negro era elegante y se retorcía en un nudo por su cuello gris oscuro, que estaba adornado con pequeñas flores blancas y amarillas. Tres ondas azules marcaban su frente, recordándole los tatuajes de su familia. Ella sonrió dulcemente mientras daba la vuelta a uno de los niños, indicándole que ofreciera un pequeño ramo de esas mismas flores a un transeúnte. Mientras Kevmo lo miraba fijamente, la chica de repente lo observó: sus ojos eran sólidamente negros, tan negros como el espacio, y por un momento pudo jurar que vio estrellas brillar en ellos.


    Kevmo ni siquiera trató de evitar dirigirse hacia ella.

    Ella estaba entre un grupo de jóvenes: una Rodiana, un Mikkian, dos adorables Klatooinianos, tres humanos, un Gran y un pequeño Mon Calamari que estaba literalmente rebotando en su sitio. Ocupaban una de las mesas oxidadas en ese extremo del mercado, disponibles para que cualquiera las usara, vendiendo, no, regalando flores. Las rosas blancas del río flotaban en cuencos llenos de agua, y ramos de flores de los prados, starium naranjas marchitos y plumas aleatorias estaban dispersos por la mesa. Tenían una pequeña pancarta con palabras en Aurebesh pintadas en azul vivo: El Camino de la Mano Abierta. Libertad, armonía, claridad.

    Oh. Él había ido directamente hacia ellos.

    Kevmo se detuvo al alcance de la mesa y le sonrió a la niña. «Hola».

    Sus pestañas revolotearon mientras miraba hacia otro lado. «Hola». Sus ojos volvieron a encontrarse, como si no pudieran hacer nada más que observarse.

    En la lengua de Kevmo se empezaron a gestar unas palabras de presentación mientras la estudiaba, sintiéndose aún más cálido que antes. Sus labios se separaron, pero de ellos no brotó ninguna de sus habituales conversaciones fáciles. Él quería…

    De repente, la niña se lanzó hacia delante para agarrar la muñeca de la pequeña Rodiana, que a su vez estaba intentando alcanzar el sable de luz de Kevmo. «Hallisara», dijo la niña con un poco de pánico mientras le apartaba la mano a la Rodiana.


    Kevmo inclinó su cuerpo hacia atrás, dejando escapar una ligera risa. «Hallisara, ¿verdad?» Se agachó. «Esto no es un juguete, pero mira». Desabrochando el sable de luz, lo sostuvo cuidadosamente en ambas manos. «Puedes tocarlo aquí, a lo largo del agarre, con suavidad».

    Las antenas turquesas de la pequeña Rodiana se crisparon, y extendió la mano para colocar un dedo terminado en ventosa exactamente donde Kevmo había indicado. Sus grandes ojos negros se abrieron aún más, y dijo: «Oh», muy reverentemente. Kevmo pensó que los Rodianos veían un espectro de luz diferente al de los Pantoranos, pero no estaba seguro de cuál. Para él, su sable de luz era precioso, chapado en oro rojo y una aleación que reflejaba el sol como un espejo, pero tal vez la niña vio algo totalmente diferente.

    «¿Qué es?», Preguntó la chica a cargo de todos los jóvenes.

    «Un sable de luz». Kevmo la miró. «Un arma».

    Su bonita boca se curvó hacia abajo. Sus profundos ojos negros eran increíbles, incluso cuando estaba preocupada. Kevmo podía ver todavía la luz en ellos, y trazas de una sombra gris más oscura que iba hacia sus orejas, ligeramente festoneadas. No tenía ni idea de quién era su gente. Era completamente nueva para él. Y él no quería creer que ella era una ladrona. Se puso de pie, sosteniendo la mirada mientras devolvía su sable de luz a su cinturón. «Mi nombre es Kevmo Zink», dijo. «Acabo de aterrizar en Dalna».


    La niña parpadeó y pasó sus manos por su túnica lisa. «Soy Marda Ro, del Camino de la Mano Abierta. Estos son nuestros mayores Pequeños». Indicó a los nueve niños que la rodeaban. Uno de los humanos se escondió detrás del brazo de Marda, el Mikkian torció dos de sus zarcillos amarillos vivos de la cabeza, los dos hermanos Klatooinianos sacaron sus mandíbulas inferiores para mostrar sus grandes dientes romos, y el resto le sonrió.

    «¡Me gustan tus tatuajes!», gritó el Mon Calamari rebotando, haciendo parpadear sus ojos bulbosos uno tras el otro.

    Kevmo se rió. «Gracias, joven. Eran de mi familia biológica». Ya tenía los tatuajes cuando lo llevaron al Templo, y aunque honró el linaje de la poesía Pantorana, los Jedi eran su familia. Dirigió su mirada hacia las ondas azules de la frente de Marda.

    Ella acercó sus manos como para tocarlos, pero no lo hizo del todo. «Estos son para la Fuerza».

    Kevmo se sobresaltó. «¡La Fuerza! ¿El Camino de la Mano Abierta se trata de la Fuerza?» Eso explicaría por qué estaban involucrados en el robo de artefactos relacionados con la Fuerza. Si es que lo estaban.

    Marda asintió lentamente, tímida o vacilante ante tanto entusiasmo.

    Recordando el consejo de su Maestra, Kevmo se contuvo un poco. «Conozco la Fuerza», dijo suavemente.


    Justo en ese momento, el más pequeño de los niños humanos chilló cuando un planeador de miel azul brillante saltó desde su hombro, donde debía haber estado escondido bajo su maraña de cabello rojo. El planeador extendió sus membranas alares y se deslizó por el aire para aterrizar en la cúpula de la cabeza del Mon Calamari. El niño se rió mientras la cara del niño humano al que el animal había abandonado se arrugaba con dolor, y el Mon Calamari dijo: «¡Debe ser mi turno, Simi!»

    El viejo Klatooiniano ladró: «¡Un regalo que se da gratis, Simi!»

    Silenciando a los niños burlones, Marda tiró suavemente de los rizos enredados de Simi para calmar al humano que lloraba. Ella deslizó a Kevmo una mirada de disculpa. Él quiso frotar su nudillo a lo largo de la parte alta de su pómulo.

    Kevmo miró abruptamente hacia otro lado, un poco sorprendido de sí mismo. Se suponía que no debía estar pensando tales cosas.

    Se reunió recordando lo cuidadoso que necesitaba ser con sus apegos, y lo susceptible que era a la fantasía y el entusiasmo. Necesitaría pasar más tiempo meditando esta noche y tal vez desgastarse por completo practicando las formas de lucha con el sable de luz. Aún así, a pesar de que todo esto era lo más importante en su mente, Kevmo se arriesgó a mirar hacia atrás.

    Marda esperó pacientemente, sin vergüenza, a ser sorprendida mirándolo mientras se componía. El tirón de su mirada se mantuvo fuerte como un rayo tractor. Kevmo logró ofrecerle una sonrisa torcida.


    Mientras se la devolvía, Marda sacó una de las rosas del río de un cubo. Goteó contra la mesa de metal cuando se la ofreció a Simi. «¿Le harás este regalo a nuestro nuevo amigo?»

    Kevmo esperó pacientemente a que el niño humano se terminase de arrastrar por debajo de la mesa y saliera a la calle a su lado, con la rosa acunada en sus palmas huecas. Kevmo se agachó de nuevo.

    «Un regalo que se da gratis», dijo Simi casi demasiado suavemente para ser escuchado en el caótico mercado.

    Kevmo alcanzó con la Fuerza para levantar la rosa de las manos de Simi y la hizo flotar durante el breve lapso entre ellos, hasta que pudo atraparla con la punta de su primer dedo.

    Esperando risas o tal vez incluso algunos aplausos encantados, Kevmo frunció el ceño ante el repentino silencio dramático. Se volvió para ver a todos los niños boquiabiertos, y a la hermosa Marda mirándolo con horror abyecto.

    «¡Para!», sollozó ella, y Kevmo estaba tan sorprendido que la rosa de río voló de su dedo y cayó al suelo.»


    La novela The High Republic: Path of Deceit se publicará en próximo 4 de octubre en los Estados Unidos.

    Fuente: Collider.

  • Rian Johnson: Últimas declaraciones para la revista Empire, el Legado de Los Últimos Jedi, el futuro de su Trilogía de Star Wars y más

    Rian Johnson: Últimas declaraciones para la revista Empire, el Legado de Los Últimos Jedi, el futuro de su Trilogía de Star Wars y más

    Traducción por Alex Randir

    El orgullo de Rian Johnson por Los Últimos Jedi ha crecido después de cinco años

    Si hay una línea de diálogo en Star Wars: Episodio VIII – Los Últimos Jedi que parece particularmente apta es esa que dice Luke Skywalker: «Esto no va a ir como tú crees«. El capítulo correspondiente a la mitad de la trilogía de secuelas del escritor y director Rian Johnson fue una fábula rica, aventurera y mítica que continuó las historias de Rey, Kylo Ren, Finn y Poe Dameron, y que además cavó profundamente en el alma del mismísimo Luke Skywalker, décadas después del triunfante final de El Retorno del Jedi. Por el camino, contuvo todo tipo de sorpresas, desarrollando los hilos de El Despertar de la Fuerza de formas frescas e inesperadas.

    Fue otro golpe a la taquilla, obteniendo cerca de 1,3 mil millones por todo el mundo. Pero también desafió al público en modos que algunos no estaban preparados para ver durante ese tiempo.

    En una nueva entrevista con Empire, Rian Johnson echa la vista atrás hacia Los Últimos Jedi por su quinto aniversario, reflejando su opinión con unos cuantos años de distancia de este episodio de la Saga Skywalker.

    Portada del nuevo número de la revista Empire donde se hallan las declaraciones del director Rian Johnson.

    «Estoy incluso más orgulloso de ella tras estos cinco años», dice. «Cuando estaba con el bate, realmente fui a darle a la pelota«. La película, menciona, no es sólo un filme de Star Wars. Es un filme acerca de Star Wars, y lo que significa para los fans (yo incluido).

    «Creo que es imposible para nadie aproximarse a Star Wars sin pensar en ella como un mito con el que nos criamos, y cómo ese mito, esa historia, se cocinó dentro de nosotros y nos afectó«, explica Johnson. «Mi intención final no era despojarla de ello, sino llegar al poder básico y fundamental del mito. Y espero, finalmente, que la película sea una afirmación del poder del mito de Star Wars en nuestras vidas«.

    Esto se expande a su controvertida forma de exponer a Luke Skywalker como un ermitaño que se ha cerrado a la Fuerza, habiendo percibido la oscuridad en su sobrino Ben Solo y accidentalmente empujándolo hacia el Lado Oscuro como Kylo Ren. Pero a pesar de que Luke comienza en un lugar muy diferente del que estaba cuando lo dejamos al final de la Trilogía Original, su arco a través de Los Últimos Jedi, terminando con su muerte y el nacimiento de una nueva leyenda Skywalker, le ve convertirse en un símbolo galáctico de esperanza y rebelión una vez más.

    «Las imágenes finales de la película, para mí, no deconstruyen el mito de Luke Skywalker, construyen sobre él, y son él mismo abrazándolo«, explica el director. «Son él desafiando absolutamente la noción de ‘dejar atrás el pasado’ y abrazar lo que realmente importa sobre su mito y lo que va a inspirar a la siguiente generación. Así que, para mí, el proceso de despojarlo siempre es con el interés de llegar a algo esencial que realmente importe.» ¿Algo esencial, que realmente importe? Johnson podría estar describiendo Los Últimos Jedi en sí misma.

    Luke Skywalker retoma y reaviva su propio mito al final de Los Últimos Jedi.

    El director afirma seguir queriendo realizar la trilogía de Star Wars nueva que se anunció hace años

    Pero esta media década no marca sólo el quinto aniversario de la película de Rian Johnson. También marca el del anuncio de Lucasfilm en que afirmaron que el director construiría una nueva trilogía de películas.

    Tras todo este tiempo, esos filmes aún deben materializarse. Pero a pesar de que, tal y como Luke Skywalker se escondió en Ahch-To, esos productos parecen haber desaparecido, no se han ido del todo. De nuevo hablando con Empire, Johnson dejó claro que no se ha olvidado de ese nuevo conjunto de películas de Star Wars nuevas, y aún tiene el ardiente deseo de volver a la galaxia muy, muy lejana.

    «He permanecido muy cerca de Kathleen [Kennedy] y nos juntamos muy a menudo y hablamos sobre ellas», comenta a Empire. «Es simplemente que estamos en un punto donde los calendarios marcan cuándo podría ocurrir. Me rompería el corazón si ya hubiera terminado, si no pudiera volver a ese mundo en cierto momento«.

    Por ahora está trabajando muy duramente para realizar dos secuelas de Puñales por la Espalda para Netflix, la primera de las cuales, Glass Onion, llegará este Diciembre.

    El título completo de la nueva película de Johnson: Glass Onion, un misterio de Puñales por la Espalda.

    Mientras tanto, el itinerario de Star Wars parece igual de ocupado, con la serie Andor a semanas de su debut, el regreso del Mandaloriano el año que viene, y el show de Ahsoka tras él.

    Los comentarios de Johnson van en línea con los que Kathleen Kennedy dijo a Empire en la Star Wars Celebration este mismo año: que todos los involucrados estaban atados por sus propios calendarios laborales, pero que las películas no están muertas ni enterradas:

    «Ahora todos están tan ocupados… Tan genuinamente ocupados y trabajando en cosas«, dijo Kennedy hace unos meses. «Rian tuvo un éxito tan grande con Puñales por la Espalda que está muy centrado en hacer lo que debe con ella. Así que pasará un tiempo. Y tenemos que trabajar unos tres o cinco años por delante de lo que vamos a realizar. Así que ahí es donde se encuentra esto. Pero le adoramos«.

    Hay una chispa de esperanza, pues. Y si Los Últimos Jedi nos ha enseñado algo es que todo lo que se necesita es esa chispa para encender el fuego que acabará con la Primera Orden.

    Estamos más que dispuestos a esperar por ese fresco lote de historias de Star Wars que Rian Johnson va a prender.


    Johnson y sus interacciones en las redes sociales

    Además, en una reciente entrevista concedida al medio Cinemablend, el director, que habló principalmente de la segunda entrega de su nueva saga de misterio, Puñales por la Espalda (Knives Out), también aludió a Star Wars cuando comentó cómo vivió las reacciones de los fans en internet, especialmente en las redes sociales (en concreto, en Twitter, donde antes era mucho más prolífico).

    «En términos de cosas malas, te comentaré que es interesante. Estar expuesto a ello ha sido una de las cosas realmente sanas para mi durante este par de últimos años. Antes de hacer Los Últimos Jedi nunca nadie me había odiado por internet. Si durante el curso de un año tenía un sólo tuit negativo, me entraba el pánico. Estaba en plan ‘Oh, Dios mío, no le caigo bien a alguien ahí fuera. ¡Tengo que arreglar esto!‘»

    El director continuó agradeciendo la cada vez menos insólita situación – desafortunadamente – en la que se encontró tras haber dirigido la película de Star Wars:

    El director de Los Últimos Jedi, Rian Johnson.

    «La cosa es, sin embargo, que estoy realmente muy, muy agradecido. Porque lo que implicó es que mi sentido de autoafirmación estaba atado a mi noción de que todos debían quererme online. Y el hecho de que este proceso me ha hecho, por pura supervivencia, desconectar de eso. Me ha dado una vista mucho más realista del sistema que es la red social. Hay muchas interacciones geniales y genuinas que siguen apareciendo. Las cosas malas, el trolleo sistémico, honestamente, una vez has visto suficiente, ves su patrón. Simplemente se convierte en algo aburrido tras un tiempo«.

    En conclusión, el director afirma:

    «Ya no me da ese reacción negativa más. Y no creo que sea porque se me esté endureciendo la piel. Es sólo que lo he puesto en perspectiva. Me di cuenta de que este es el tipo de subproducto de este sistema social de Twitter. Siempre va a existir gente que considere que ese es su hobby, básicamente. Así que, en términos generales, me di cuenta de que me hizo ajustarme a las redes sociales donde lo veo y lo intento usar de un modo sano«.


    Fuentes: Empire y Jedi News.

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