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  • Darth Maul: Los relatos de James Luceno

    Darth Maul: Los relatos de James Luceno

    Por Jose Alabau Casaña

    ¡Hola bibliotecarios! En nuestro afán por recuperar historias relegadas por el paso del tiempo, vamos a analizar tres relatos escritos por el maestro James Luceno, que formarían parte de lo que podríamos llamar, sin ruborizarnos, el Lucenoverso, una serie de obras que orbitan en torno a La amenaza fantasma y que tuvieron su cúspide con la novela Darth Plagueis.

    James Luceno

    Como es tradición, vamos a hablar primero del autor de estos relatos, que no es otro que James Luceno, que se había pasado muy poco por estas reseñas (aunque en nuestro número Biblioteca Jedi #1 le dedicamos la sección biográfica). Aunque sus primeras historias fueron novelizaciones para la franquicia Robotech, su obra se ha desarrollado principalmente para Star Wars, como veremos a continuación.

    A mediados de los 70, Luceno conoció a Brian Daley, con el que compartía el sueño de convertirse en escritor, así como su afición de viajar por el mundo. Juntos vieron en 1977 Una nueva esperanza, lo que cambió sus vidas para siempre. Poco después, Daley sería contratado por Lucas para escribir la trilogía de Las aventuras de Han Solo, publicadas entre 1979 y 1980, a lo que se sumaría los guiones de las dramatizaciones para radio de la trilogía original (y el poco conocido Rebel Mission to Ord Mantell). Por supuesto, Luceno estaba también en el ajo, ayudando a Daley aunque no estuviera acreditado. En esa misma década y en los 90 ambos coescribirían un montón de novelizaciones bajo el seudónimo Jack McKinney, principalmente para la franquicia Robotech (incluso una novelización de la serie de Las aventuras del joven Indiana Jones, centrada en Mata Hari).

    Brian Daley (izquierda) y James Luceno (derecha)

    A finales de los 80, Ballantine (sello de Del Rey) quiso lanzar nuevas novelas de la saga galáctica, por lo que contactó con Daley y Luceno. El primero tenía en mente una serie de libros en los que Luke entrenaría a una nueva generación de Jedi, que se enfrentarían a discípulos de Palpatine, mientras que el segundo estaba dándole vueltas a una guía llamada The Tao of Force, idea que fue rechazada por Lucas por el enfoque que daba a la Fuerza. De todas maneras, Ballantine perdió los derechos en favor de Bantam Spectra, que contactó con Timthy Zahn para relanzar la saga con la Trilogía de la Nueva República. En esos años, Daley enfermó y falleció de cáncer de páncreas en 1996, dejando muy tocado a Luceno, que le dedicó una emotiva carta en la Star Wars Insider #29.

    Pero nuestra historia no podía acabar aquí, y en 1999 Del Rey recuperó los derechos de la saga y planificó una larga serie de novelas, La Nueva Orden Jedi, en la que participarían varios autores, en contraposición a los libros de Bantam, que eran trilogías o novelas cuyo orden de publicación no coincidía con el de los acontecimientos. Del Rey contacto con Luceno, que pasaría a formar parte del grupo que coordinaría toda la serie de libros, además de escribir tres de ellos: los dos volúmenes de Agentes del Caos (Agents of Chaos, 2000) y La Fuerza Unificadora (The Unifying Force, 2003), que cerraba la serie.

    Entre medías, ya que la publicación de La nueva Orden Jedi duró varios años, llegaron las precuelas, y Luceno, que estaba on fire, publicó en 2001 la novela Velo de traiciones (Cloak of Deception) y el relato Darth Maul: Saboteur. Hay que señalar que en el momento en el que el libro salió al mercado era la novela que más se remontaba cronológicamente en el tiempo, y que debía jugar con el secreto —que ahora ya sabemos todos— que Palpatine y Darth Sidious eran la misma persona. Después de publicar en 2003 La Fuerza Unificadora, y coincidiendo con el cierre de la trilogía de precuelas, Luceno publicó dos obras de referencia: Guia Visual de Planetas y Escenarios (Inside the Worlds of Star Wars Trilogy, 2004), sobre la trilogía original, y el diccionario visual de La venganza de los Sith (Star Wars: Revenge of the Sith: The Visual Dictionary, 2005). Pero si encargarse del diccionario visual no fuera suficiente implicación, Luceno escribió en 2005 El laberinto del mal (Labyrinth of Evil), la novela que servía de precuela directa de La venganza de los Sith y ¡la secuela!, Darth Vader: El Señor Oscuro (Dark Lord: The Rise of Darth Vader), conformando la conocida popularmente como la Trilogía de El Señor Oscuro —incluyendo la novelización del Episodio III a cargo de Matthew Stover—. Para acabar de rematar esta época, en 2006 Lucasfilm le contrató para escribir Darth Plagueis, cuya publicación se demoraría en el tiempo.

    James Luceno presentando la novela El Halcón Milenario

    Pero Luceno no podía estar parado, por supuesto, y en 2008 llegó la novela El Halcón Milenario (Millenium Falcon), a la que se sumaría en 2011 el relato corto Restraint. Mientras, nuestro autor había estado planeando Darth Plagueis, la madre del cordero de todo el asunto. Como decíamos, el encargo nació en 2006, pero el proyecto fue pausado varias veces ya que había que encajar muchos conceptos que Luceno quería contar con lo que se estaba desarrollando en esos años en la franquicia. No vamos a descubrir la pólvora si decimos que esta novela es una de las obras capitales del Universo Expandido, con ecos que han llegado hasta la reciente The Acolyte, y que, si no habéis leído, os animamos a hacerlo lo más pronto posible. Para hacernos una idea de su calidad, estuvo nominada en la categoría de mejor novela de ciencia ficción en los premios Goodreads de 2012. No queremos entrar en detalles sobre la historia, ya que es una gozada ir descubriendo poco a poco la trama, pero sería aconsejable leerla después de Velo de traiciones, Darth Maul: El cazador en las tinieblas y la novelización de La amenaza fantasma, para así ver como encajan todas las piezas del Lucenoverso.

    El mismo año en que salió a la venta la novela, Luceno publicó el relato corto End Game, cerrando así su participación en la cronología de Leyendas, mientras que en la nueva continuidad se ha prodigado con la novela Tarkin (Tarkin), en 2014, y Catalizador (Catalyst: A Rogue One Novel), en 2016. ¿Tendremos más obras suyas? Solo el tiempo lo dirá.

    Vamos a ver ahora los tres relatos que hemos mencionado, relacionados con Darth Maul. Podríamos analizarlos en orden cronológico interno, pero creemos que es preferible comentarlos —y leerlos— siguiendo su orden de publicación.

    Darth Maul: Saboteur

    Empezamos con Darth Maul: Saboteur, que podríamos traducir sencillamente como Saboteador. En esta historia, situada un año antes de La amenaza fantasma, narra una misión encubierta de Darth Maul al planeta Dorvalla, uno de los principales yacimientos de lommite de la galaxia, material que se utiliza para la fabricación del transpiacero. La explotación de este mineral está en manos de dos empresas rivales, InterGalactic Ore y Lommite Limited, en constante lucha a través de terceros para quedarse con el monopolio del negocio. Cuando Darth Maul llega al planeta ambas compañías están enfrascadas en un envío de lommite al planeta Eriadu, habiendo contratado las dos al clan Toom para que sabotee la llegada del mineral de su oponente al destino. La misión de Maul, bajo las órdenes de su maestro, consistirá en llevar secretamente esta rivalidad a un punto en el que tengan que recurrir a la Federación de Comercio, y, por tanto, caer en las redes de poder que Darth Sidious está tejiendo en la sombra.

    Portada de Darth Maul: Saboteur

    En cuanto a personajes, tenemos los de nueva creación: Jurnel Arrant, director ejecutivo de Lommite Limited, y Patch Bruit, su jefe de operaciones, así como Caba’Zan, su homólogo en InterGalactic Ore. A estos habría que añadir los variados miembros del clan Toom y dos viejos conocidos: el virrey Nute Gunray y Wilhuff Tarkin, gobernador en ese momento del planeta Eriadu, trama que Luceno recuperaría en la novela Tarkin (Tarkin, 2014), aunque dentro de la continuidad de Disney. Añadir también, aunque sea de manera tangencial, la mención al Canciller Supremo de ese momento, Finis Valorum, participante de la empresa familiar de transportes y construcción de naves que tiene su base en Eriadu.

    Este relato, casi noveleta por su extensión —unas 54 páginas—, apareció primero en formato eBook el 15 de febrero de 2001, con un precio de 1,99$. Ese mismo año, el 27 de noviembre, se publicó en papel como complemento de la novela Darth Maul: El cazador en las tinieblas (Darth Maul: Shadow Hunter, Michael Reaves) en su edición paperback para el mercado anglosajón. Casi se podría hablar de que tanto el relato como la novela tuvieron una salida al mercado simultánea, ya que el libro se publicó por primera vez —en tapa dura— el 30 de enero, dos semanas antes que Saboteur.

    Restraint

    En esta historia, Restraint, que podríamos traducir como Contención, nos remontamos cinco años en el tiempo respecto al Episodio I, con una trama en la que confluyen varios intereses, siendo un punto de inflexión en la vida de Maul. La narración arranca con nuestro zabrak siendo entrenado brutalmente —sin poder usar la Fuerza para no ser descubierto por sus compañeros— en la academia marcial del planeta Orsis. Pero su aprendizaje se verá interrumpido con la llegada de las Hermanas de la Noche —tras el soplo de un compañero de Maul—, que lo secuestrarán para devolverlo a su hermandad masculina. Pero todo se complicará cuando aparecerá otro bando, en este caso interesado en llevarse por la fuerza a las Hermanas de la Noche desplazadas a Orsis hasta Rattatak.

    Respecto a los personajes, los que hacen su debut en esta historia serían: Trezza, el fallen que dirige la academia de Orsis, Meltch Krakko, el compañero mandaloriano que traicionará a Maul y Kycina, su madre biológica. En cuanto a los que provienen de otras obras, tenemos a la archiconocida Madre Talzin, lideresa de las Hermanas de la Noche, y el menos conocido Osika Kirske, un señor de la guerra de Rattatak que apareció en el cómic Republic 60 en Leyendas y en Dooku: Jedi Lost en el canon actual.

    El nombre de la historia, Restraint —o como hemos dicho antes, Contención—, haría referencia a las enseñanzas de Darth Sidious para que Maul ejerza un alto nivel de autocontrol con sus poderes, especialmente para no revelar su verdadera naturaleza. Además, la idea de la historia era profundizar en los orígenes de Darth Maul y enlazarlos con lo desarrollado en la serie de animación The Clone Wars.

    Este relato apareció en una tercera edición anglosajona —también en paperback— de Darth Maul: El cazador en las tinieblas, publicada el 27 de diciembre de 2011. La fecha estaba pensada para coincidir, relativamente, con el reestreno en 3D de La amenaza fantasma en los cines estadounidenses el 10 de febrero de 2012 y con la cuarta temporada de la citada serie de animación, en la que regresaba el personaje. Esta edición, además, seguía incluyendo Saboteur, por lo que es la mejor manera de tener los dos relatos en papel, aunque sea en inglés.

    Tercera edición anglosajona de Darth Maul: El cazador en las tinieblas

    End Game

    El último relato que vamos a analizar, End Game, que podríamos traducir como Fin del juego, mezcla hábilmente los acontecimientos de La amenaza fantasma —ya que transcurre durante los hechos de la película— con el pasado de Maul tal y como hemos podido ir completando en los otros relatos. El primer tercio de la historia es un retelling de los hechos desde que el zabrak ataca a Qui-Gon en las afueras de Mos Espa, pero luego la obra empieza a rellenar todo el espacio de tiempo que transcurre hasta que vuelve a enfrentarse de nuevo al Jedi y su aprendiz en el Palacio de Theed. Durante este lapso, Maul intentará localizar las ciudades gungan sumergidas, ya que le preocupa que la Federación de Comercio no está teniendo en cuenta el poderío militar de esta especie, lo que le llevará hasta la anterior jefa de seguridad del difunto rey Veruna, que le desvelará un secreto trascendental.

    El principal personaje que añade esta historia es Maris Magneta, la citada jefa de seguridad, que con el cambio de monarca a la Reina Amidala sería sustituida por el capitán Panaka. Destacar, también, la mención de Hego Damask, el banquero muun que parece estar relacionado con el asesinato de Veruna y con la invasión por parte de la Federación de Comercio.

    La importancia de esta historia radica, no solo en rellenar la trama de Maul en los acontecimientos del Episodio I, sino en el impacto que produce en nuestro protagonista descubrir la existencia de Hego Damask, que parece estar por encima del maestro de Maul, y, por tanto, si los Sith siguen estrictamente la Regla de Dos, ¿en qué lugar queda el zabrak dentro de este binomio? ¿Está Sidious incumpliendo la regla tomando un aprendiz o Maul es un simple peón en todo el plan?

    Este relato apareció como complemento de la reedición anglosajona de la novelización de La amenaza fantasma de Terry Brooks, el 31 de enero de 2012, coincidiendo con el mencionado reestreno de la película en 3D, siendo, de momento, la única edición que lo contiene.

    Reedición anglosajona de la novelización de La amenaza fantasma

    Como hemos visto, estos tres relatos aportan mucha más información y trasfondo a un personaje como Darth Maul, cuya “muerte” prematura en el Episodio I dejó a los fans con ganas de más. Por supuesto, estas historias son solo una parte del entramado que hemos dado en llamar como Lucenoverso, pero al mismo tiempo, han servido de base para otras obras de distintos autores que han retomado el personaje y le han añadido más capas. Además de las citadas novelas: Darth Plagueis, Velo de traiciones y Darth Maul: El cazador en las tinieblas, existen otras obras de literatura —no publicadas en España—, como el diario Star Wars Journal: Darth Maul (Jude Watson, 2000), la historia juvenil The Wrath of Darth Maul (Ryder Windham, 2012) o la novela Maul: Lockdown (Joe Schreiber, 2014), que han retomado el personaje y lo han seguido explorando.

    Esperamos que este análisis os haya resultado interesante y os anime a echarle una leída a estas historias. Si no tenéis la posibilidad de conseguir las ediciones anglosajonas que hemos ido citando, podéis leer las traducciones fan que los compañeros de Libros Star Wars han hecho. Y como siempre: ¡que la lectura os acompañe!

  • Ciencia de una Galaxia muy lejana: Carbonita

    Ciencia de una Galaxia muy lejana: Carbonita

    Por Diego Manuel Ruiz

    A lo largo del disfrute de las distintas historias dentro del universo de Star Wars, no importa si se trata de las leyendas o del canon actual, aparecen algunos materiales que son bastante reconocibles dentro del universo, tanto que terminan identificándolo: ya hablamos de algunos como el tibanna o del beskar, pero si hay un material que definitivamente vamos a asociar instantáneamente con Star Wars, esa es la carbonita.

    Cuando hablamos de carbonita, hablamos de una sustancia basada en el carbono, capaz de solidificarse rápidamente por congelamiento y que en esa condición suele aprovecharse para transportar y resguardar diversos materiales. En cuanto a su composición, no se proporciona demasiada información, incluso en algunos textos como The Essential Guide of Weapons and Technology de Bill Smith se menciona que previo a su congelación se encuentra en estado líquido, mientras que otros agregan que al congelarse forma una aleación metálica.

    Cuando aparece el material en El Imperio Contraataca, el uso principal que se le da no es el congelamiento de personas en hibernación, sino facilitar el transporte del gas tibanna que se produce en la Ciudad de las Nubes de Bespin. Sin embargo, también ha sido aprovechado con otros fines, como para realizar contrabando, como hace Filba el Hutt en la duología de MedStar de Michael Reeves y Steve Perry.

    Otro de los aspectos de la carbonita congelada es su aprovechamiento para lograr un estado de hibernación en seres vivos. El ejemplo por excelencia en la situación de Han Solo en El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi, pero también vemos muchos otros casos en series como The Mandalorian, en comics como la serie de Star Wars 2020 de Marvel (¡donde Leia también resulta congelada!),  o la novela La Búsqueda del Jedi de Kevin J. Anderson.

    Sin embargo, esa situación de confinamiento pudo aprovecharse de maneras más creativas. En Fate of the Jedi: Outcast de Aaron Allston se confina en carbonita a los Jedi por una misteriosa psicosis de la Fuerza para evitar que causen daño (todo esto debido a que al parecer la carbonita bloquea los poderes de la Fuerza). Otra forma de aprovecharlo fue la que llevaron a cabo Anakin y Ahsoka en la serie The Clone Wars, donde se ocultan en carbonita para pasar sin ser detectados a traves de la vigilancia separatista, pero también fue usada para poder sobrevivir a una explosión en Darth Maul: El Cazador en la Tinieblas de Michael Reaves. Pero también el confinamiento ha tenido un uso funerario, como el confinamiento del Senador Viento en Republic: Trackdown (#72), de modo de modo de preservar el cadáver.

    El auge de la carbonita para hibernación en la galaxia ocurrió en las épocas en las que aún no existía o no estaba avanzado el viaje hiperespacial, pues permitía llevar a cabo viajes durante períodos de tiempo extremadamente prolongados. Luego del desarrollo del hiperimpulsor, la carbonita limitó su uso al transporte, aunque también tuvo otras aplicaciones menores: En Street of Shadows, la segunda novela de la trilogía de Coruscant Nights, de Michael Reaves, se menciona el uso de nanofibras de carbonita en ganchos celestiales, un tipo de megaestructuras atmosféricas que ostentan los más adinerados en planetas de gran riqueza como la capital galáctica.

    También parte de los motores de hiperimpulsión poseen, al menos según se menciona en el clásico comic de Imperio Oscuro 2, un inyector que comúnmente está fabricado con carbonita. Incluso se ha usado el material con propósitos militares, como las pistolas de carbonita, que rocían un blanco con el material para congelarlo y paralizarlo, como aquellas que aparecen en otro clásico: el juego Caballeros de la Antigua República. Y como no podían faltar, también aparecen droides hechos de carbonita, como los droides de batalla que utilizó el Imperio en otro juego: El Poder de la Fuerza II, o los droides mineros DLC-13 que estaban hechos de carbonita para resistir las altas temperaturas, según el libro de referencia Star Wars: Absolutamente Todo Lo Que Necesitas Saber de Adam Bray, Kerrie Dougherty, Cole Horton y Michael Kogge.

    En cuanto a las fuentes más importantes de carbonita se destaca El sistema Emperatriz Teta (previamente conocido como sistema Koros) según menciona The Essential Atlas de Daniel Wallace y Jason Fry, y el planeta Polus que poseía vastas cantidades en sus páramos congelados, según otro juego: Empire at War.

    El concepto detrás del uso de la carbonita para facilitar el transporte de gases es similar al que se usa en nuestro propio mundo: para el transporte de un gas, muchas veces se lo licúa porque ocupa un volumen mucho menor y así se puede transportar una mayor cantidad; inclusive otra opción  que se aprovecha para almacenar algunos gases es absorberlos dentro de un sólido que sea capaz de retener una cantidad grande de gas en su volumen (un ejemplo es el uso del paladio para absorber una enorme cantidad de hidrógeno); esta última vía sería similar al caso de nuestro ejemplo en el cual el gas tibanna resulta impregnado en el volumen de la carbonita cuando se la congela.

    Pero también existe otro material que efectivamente se llama carbonita, aunque no se trata de un material de transporte, sino de un explosivo similar a la dinamita hecho con nitroglicerina, aserrín, nitrato de sodio y tierras diatomeas.

    En fin, muchas veces la tecnología que tenemos iguala a la de nuestras historias favoritas, al menos en algunos aspectos y en otros casos debemos esperar mucho, mucho tiempo. ¡Que la Fuerza y la ciencia los acompañe!

  • Trailer de la novela Star Wars Darth Maul El Cazador en las Tinieblas

    Trailer de la novela Star Wars Darth Maul El Cazador en las Tinieblas

    Por Gorka Salgado

    La novela fue publicada en inglés por la editorial Del Rey el 27 de noviembre de 2001 y en español por Alberto Santos Editor en febrero de 2002. Fue escrita por Michael Reaves.

    El libro se centra en dos aspectos fundidos en una sola historia. El primero: el preludio a la Batalla de Naboo y al inicio de la caída de la República Galáctica por tanto. El segundo aspecto es Darth Maul. La historia se centra en él y nos da una idea de sus poderes, habilidad, mentalidad y de como cumple sus misiones. La novela nos muestra un Maul carente de sentimientos, con una fe ciega en su maestro y con una vida que consiste en sorprenderle y causarle admiración para aprender más de él y, en un futuro, controlar la Orden Sith.