Etiqueta: Una nueva esperanza

  • Top5 Películas de STAR WARS

    Por Gorka Salgado

    Aquí tenéis mi Top5 de las películas de Star Wars a día de hoy. Mis favoritas y las razones por las qué lo son. Alguna no os la vais a esperar. ¿Cual es vuestro orden?

  • Lawrence Kasdan habla sobre ILM y la producción de Light & Magic

    Lawrence Kasdan habla sobre ILM y la producción de Light & Magic

    Traducido por Alberto Miñán

    EL DIRECTOR NOS LLEVA DENTRO DE SU NUEVA SERIE DOCUMENTAL, AHORA EN STREAMING EN DISNEY+.

    «Sólo tienes que pensar en ello.»

    Con este sencillo consejo, el creador de Star Wars, George Lucas, inspiró a los artistas de efectos especiales de Industrial Light & Magic para ser pioneros en nuevas técnicas y hacer realidad lo imposible.

    «Una cosa que nunca escuchabas de su boca era «¡Eso es imposible!», cuenta Lawrence Kasdan, director y productor ejecutivo de la nueva serie documental Light & Magic, a StarWars.com. «Renunciar era inaceptable». ILM estaba impregnada de un espíritu de ingenio y de la creencia de que siempre había una manera, ya fuera trayendo a los dinosaurios de vuelta de la muerte o enviando al público a toda velocidad a través de las estrellas durante una épica pelea de perros en el espacio. En la opinión de Kasdan, el enfoque de Lucas refleja la atmósfera humanista que hizo especial a ILM, dando prioridad a las personas y permitiendo que la creatividad floreciera a través del libre intercambio de ideas y habilidades tecnológicas.

    Lawrence Kasdan

    En Light & Magic, la nueva serie documental de seis partes que se emite ahora en Disney+, Kasdan descorre el telón de los titanes de la industria cinematográfica para contar las historias de las personas que hicieron posible la magia, desde los inicios de ILM hasta las innovaciones actuales. Recientemente, Kasdan se sentó con StarWars.com para hablar de cómo se enamoró del cine, del día en que una invitación para escribir Indiana Jones – En Busca del Arca Perdida cambió el curso de su carrera, y de por qué las lecciones de Light & Magic son tan importantes para la próxima generación de aspirantes a cineastas.

    Metraje
    Lawrence Kasdan, en el centro, observa a un miembro del equipo trabajando con Mark Hamill en el set de Star Wars: El Imperio Contraataca.

    «Un momento enormemente importante»

    Kasdan estuvo escribiendo guiones durante siete años antes de tener su gran oportunidad, trabajando con Steven Spielberg y George Lucas en la primera película de la franquicia de Indiana Jones y, poco después, en Star Wars: El Imperio Contraataca. Pero en 1977, era como todo el mundo que descubría Star Wars en la gran pantalla. Aquel verano, mientras visitaba a unos amigos en Washington, Kasdan vio Star Wars: Una nueva esperanza en un cine de la ciudad. “Todo el mundo en el país iba a ver esta película. Y mis amigos, ya sabes, no estaban necesariamente interesados, pero los arrastré. Y todo el mundo tuvo la misma reacción: ¡¿Qué?! Es lo más divertido que he visto nunca. ¿Cómo lo han hecho?”.

    Un mes después, Kasdan había vendido su guion para Continental Divide a Spielberg y le invitaban a reunirse con el director. «La cabeza me daba vueltas porque llevaba mucho tiempo intentando entrar en el negocio», dice Kasdan. «De repente vendí dos guiones y fue casualidad que uno de ellos fuera a parar a Steven Spielberg. El día que me reuní con él, me dijo: ‘Vamos a hacer algo grande con Continental Divide, pero no te he llamado para eso. George Lucas y yo vamos a hacer una película y quiero que la escribas tú. Y creo que George también lo quiere’. Bueno, puedes imaginar lo que estaba pensando. Acababa de estar en paro, ¿sabes? Y me dijo: «Quiero llevarte a conocer a George Lucas«. Yo era completamente nuevo en el negocio y este resultó ser un momento enormemente importante en mi carrera».

    El interés inicial de Kasdan por el cine había comenzado casi 20 años antes, cuando el entonces niño de 10 años vio Los siete magníficos en su pequeña ciudad natal de Morgantown, Virginia Occidental. «Cuando era muy joven, más que cualquier película en concreto, para mí lo más importante era la experiencia de estar en esa sala oscura, me encantaba transportarme a otros lugares. Era mucho mejor que leer», dice riendo. «Leer era difícil comparado con eso, pero tenía el mismo efecto: te abre el mundo». El remake de John Sturges de Los siete samuráis como western se le quedó grabado a Kasdan en particular. «Cuando por fin vi la original en la universidad, me quedé alucinado. Creo que es la mejor película de la historia, pero no me di cuenta. Pensé que era un gran western y que estaba lleno de los jóvenes actores que más tarde se convirtieron en estrellas, los cuales se convirtieron además en mis estrellas favoritas. Eso transformó mi vida».

    El hermano de Kasdan, Mark, volvió de estudiar en la Universidad de Harvard en la misma época, y fue la primera persona que iluminó la realidad de la magia del cine para el futuro cineasta. «Había salido de esta pequeña ciudad y volvió, y a los dos nos encantaba el cine. Y me dijo: ‘Sabes, no vas a creer esto, pero la gente realmente hace estas películas. Se ganan la vida haciendo estas películas. Estos actores no se inventan estas líneas’. Así de ingenuo era yo. Y me dijo: ‘Podrías tener un futuro haciendo películas’. Todo fue diferente después de eso».

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    Lawrence Kasdan, a la izquierda, con George Lucas y Mark Hamill entre bastidores en Hoth durante la producción de Star Wars: El Imperio Contraataca.

    Metraje nunca antes visto

    El trabajo de Kasdan en Raiders y Empire le llevó a la órbita de ILM al principio de su carrera. Aunque su trabajo le resultó estimulante, abordar el documental fue la primera oportunidad que tuvo de sentarse a hablar largo y tendido con sus antiguos colegas. «Estaba cerca de ILM, pero ILM acababa de crearse. No observaba cómo lo hacían, sino que me reunía casualmente con la gente y acudía a las proyecciones y decía: ‘¡Guau!’, ¿sabes?».

    Tras escribir y dirigir películas narrativas durante 40 años, Light & Magic es el segundo documental de Kasdan, después de que la realización de un cortometraje sobre un restaurante familiar favorito despertara su interés por el género. En colaboración con Imagine Documentaries, fundada recientemente por Ron Howard y Brian Grazer, le pareció que era el momento adecuado para relatar la historia de ILM. A Howard y Grazer les encantó la idea, y ya tenían una relación de trabajo con Disney e ILM. «Y yo dije: ‘Bueno, ILM, eso es como pedirme que vuelva a mi antiguo instituto’», bromea Kasdan.

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    Dennis Muren examina un modelo de Ala-Y.
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    Phil Tippett, a la izquierda, y Joe Johnston en el set de Star Wars: El Imperio Contraataca.

    Durante unos 25 días de rodaje, Kasdan y su equipo realizaron decenas de entrevistas a algunos de los titanes de la industria, como Dennis Muren, Phil Tippett y Joe Johnston. Kasdan quedó maravillado con sus historias sobre la creación de nuevas tecnologías y equipos, a veces con materiales de desecho y piezas en bruto encontradas en una tienda de electrónica de Ventura Boulevard, frente a su taller. Mientras que los documentales anteriores solían centrarse en los avances tecnológicos y en cómo se descubrían e implementaban las técnicas, Kasdan tenía en mente un ángulo diferente.

    En seis horas, Light & Magic explora los fundamentos de algunas de las técnicas de ILM, centrándose en las personas que hicieron esos descubrimientos y avances, contando las historias de los individuos que hacen que ILM siga avanzando. «Me encanta ese espíritu», dice Kasdan. «Pero más que eso, me hace cosquillas el tipo de gente que quiere hacer eso, como Joe Johnston, que puede hacer cualquier cosa. Es un pintor estupendo. Es un gran diseñador. Y lo ves, está empujando una carretilla y moviendo los speederbikes a lo largo. No había nada que no hiciera».

    A través de la atenta curiosidad de Kasdan, los maestros de los efectos visuales hablan de sus mayores logros y de sus retos más difíciles, a menudo superpuestos con imágenes nunca antes vistas, desde películas caseras personales hasta fotos y películas extraídas de la colección personal de Lucas y de las bóvedas de Lucasfilm. «Contamos con el mejor personal, fabulosos productores, investigadores y archiveros, y George y Lucasfilm abrieron por separado bóvedas que nunca antes se habían abierto. Estás viendo metraje que nunca se había visto antes», dice Kasdan. «Me encanta esa sensación de intimidad que se tiene cuando un hombre de 74 años está describiendo algo que hizo a los 31 años. Eso no tiene precio».

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    Lawrence Kasdan y J.J. Abrams en el set de Star Wars: El Despertar de la Fuerza.

    «Cómo se hacen las cosas»

    Después de cuatro décadas escribiendo diálogos (incluyendo el regreso a Star Wars en Star Wars: El Despertar de la Fuerza) fue liberador permitir que los sujetos de sus entrevistas le sorprendieran, añade Kasdan. «Tenía confianza para hablar con la gente, porque ese ha sido mi principal interés toda mi vida. La mayoría de mis otras películas tratan sobre personas que hablan entre sí y eso es lo que me gusta. Lo que me pareció tan liberador en el documental fue que se les ocurrieron cosas mucho mejores que las que yo habría escrito y mucho más imprevisibles y excéntricas», añade riendo. «Mi objetivo en Light & Magic era crear una atmósfera para la gente en la que se sintieran cómodos hablando de todo… Conseguir que hablaran de lo que hacían y que fueran abiertos sobre sus relaciones, la lealtad que tenían hacia los demás, y los problemas y decepciones que tenían».

    Respetuoso, pero sin rodeos, «creo que les estaba haciendo preguntas que no les habían hecho antes, porque gran parte del interés en esas cosas es tecnológico», dice Kasdan. «Se puede ver en el programa que sus recuerdos son tan vívidos como si fuera la semana pasada. Estaban tan apasionados por este trabajo». Aunque el documental ofrece diagramas y explicaciones básicas en torno a algunas de las maravillas de los efectos especiales, el interés de Kasdan se centraba en cuestiones clave como «¿Cómo se consigue que un grupo de personas brillantes se centre en un trabajo diferente cada dos meses, cada año? ¿Cuáles son los retos de éste?». “Me encanta el hecho de que George crease una atmósfera en la que no tenías que saber la respuesta. Sólo tenías que saber que ibas a resolverlo».

    Kasdan espera que ese sea el mensaje que resuene en los jóvenes soñadores que hoy se sientan a ver su serie documental. «George siempre solía decir: ‘Sólo piénsalo’. Y eso, para mí, es algo muy inspirador para decirle a los jóvenes», dice Kasdan. «Tengo nietos que están viendo esta serie y me gustaría que recibieran el mensaje de que, aunque a veces un problema parezca insuperable, si sigues trabajando en él…. Es una historia sobre cómo se hacen las cosas. Y me encanta que vean a la gente diciendo: ‘Oh, esto es un problema, pero podemos resolverlo’. Creo que eso es algo muy bueno para que los jóvenes lo vean. Y la motivación para hacer algo es tremendamente importante para la gente. Eso es lo que hicieron estos chicos».

    Algunos de los momentos favoritos de Kasdan en Light & Magic son de aquellos años de formación de los futuros ganadores del Oscar de ILM. «Lo que realmente me gusta es cuando ves a un Dennis Muren de 12 años o a un Ken Ralston de 10, y están haciendo cosas que yo no podría hacer hoy. Están creando de la nada», dice Kasdan. «Hacían unos efectos especiales increíbles. ¿Cómo lo hacían? No había ningún manual para hacerlo. Y quiero que los niños de hoy vean esto y digan: ‘Sabes, yo podría hacer una de estas películas en mi patio trasero’».

    Me encanta el hecho de que George crease una atmósfera en la que no tenías que saber la respuesta. Sólo tenías que saber que ibas a resolverlo»

    Lawrence Kasdan

    ¡Disfruta de algunas partes de la entrevista con Kasdan en el último episodio de This Week! In Star Wars a continuación.

    Light & Magic, la serie documental de seis partes, está disponible ahora y en exclusiva en Disney+.

    Artículo original en starwars.com

  • 5 Momentos increíbles de Star Wars

    5 Momentos increíbles de Star Wars

    Por Gorka Salgado

    Una escena memorable en la galaxia de Star Wars no siempre tiene que requerir una estación espacial que explota, una pelea cargada de láser o un duelo con sables de luz. Hay un montón de momentos para elegir con razones menos que obvias para la apreciación; StarWars.com revisó las películas y series de acción real de Star Wars y reunió un quinteto de escenas que deberían recordarse durante mucho tiempo.


    1. Obi-Wan apaga el rayo tractor (Star Wars Episodio IV Una Nueva Esperanza)

    Mientras Luke, Han, Chewie y Leia se encuentran atrapados en el compactador de basura de la Estrella de la Muerte, Obi-Wan Kenobi desactiva el rayo tractor, ubicado muy por encima del pozo cavernoso de la estación espacial. La escena incluye una de las tomas visualmente más impactantes de la película. Gracias a una pintura mate, el eje se asemeja a un pozo sin fondo. Es oscuro y peligroso, ya que la mayor parte de la iluminación proviene de las estrechas luces ovaladas que recubren sus paredes. Kenobi debe deslizarse con cuidado a lo largo de una repisa estrecha para alcanzar los controles en la terminal del rayo tractor. Un paso en falso y es una muerte segura. Se las arregla para tirar de las palancas apropiadas antes de escabullirse por el pozo. Pero primero debe distraer a algunos soldados de asalto entrantes usando la Fuerza para hacer un poco de ruido. Esto hace que miren en la dirección opuesta y Obi-Wan se escabulle. Aunque dura solo unos segundos de tiempo de pantalla, la escena es posiblemente tan importante como el enfrentamiento con el sable de luz de Kenobi con Darth Vader. Apagar el rayo permite que el Halcón Milenario y su tripulación tengan la oportunidad de escapar de la Estrella de la Muerte. Sin esa escapatoria no hubiera habido victoria de la Rebelión en la Batalla de Yavin.

    2. Un día en la vida de Luke Skywalker, ermitaño Jedi (Star Wars Episodio VIII Los últimos Jedi)

    Esta escena hace un trabajo fantástico al responder a la pregunta: ¿Qué ha estado haciendo Luke Skywalker durante los últimos 30 años? Durante un tiempo estuvo exiliado en el remoto planeta de Ahch-To, hogar del primer Templo Jedi. Cuando Rey llega y le ruega a Luke que ayude a defender a la Resistencia contra la Primera Orden, Luke ignora la solicitud y le dice a Rey que se vaya. En cambio, se queda y observa a Luke ocuparse de sus asuntos. Lo que sigue es una escena con un poco de acción de la vida real y efectos visuales sorprendentes ambientados en medio de los acantilados irregulares de la isla y las olas rompientes. Luke puede estar canoso y mayor, pero aún tiene esa agilidad de Jedi. Al salir del borde de un acantilado, Luke se sube a un poste gigante que aparentemente está inmóvil en el agua debajo. Después de usar la pértiga para saltar de un lado al otro del acantilado, la saca del agua y revela que en realidad es una lanza de pesca. Un momento después, lo usa para atrapar rápidamente su cena. Este vistazo a un Luke mayor nos pone al día con el gran estilo de Star Wars .

    3. Perder la mente ante el Bor Gullet (Rogue One: Una historia de Star Wars)

    Las películas de Star Wars no son ajenas a los sustos de criaturas, pero esta escena envuelve sus tentáculos alrededor del espectador y no lo suelta. Bodhi Rook, un piloto imperial desertor, tiene las mejores intenciones. Viaja a Jedha para entregar un mensaje holográfico al extremista rebelde Saw Gerrera, de parte de Galen Erso, un científico cuyo trabajo se aprovechó para crear el superláser de la Estrella de la Muerte. Sin embargo, Saw, intensamente escéptico, no confía en Bodhi, creyendo que es una trampa. Dentro de las catacumbas de Saw, interroga al piloto solicitando la ayuda de Bor Gullet, un enorme ser con tentáculos con talento para leer la mente con resultados tortuosos. La escena de Bor Gullet en el trabajo puede ser breve, pero resulta aterradoramente impactante. “Bor Gullet sabrá la verdad”, explica Saw. «El desafortunado efecto secundario es que uno tiende a perder la cabeza». El lento zoom de la cámara muestra a un asustado Bodhi entrando en pánico cuando ve a la criatura deslizándose fuera de la oscuridad. Una luz intermitente que genera tensión revela la piel viscosa y arrugada de Bor Gullet, tentáculos ondulantes y ojos fríos. Una vez que Bor Gullet llega a Bodhi, envuelve misteriosamente sus tentáculos alrededor de los brazos del piloto, cintura, pecho y cuello. Los tentáculos finalmente se adhieren a ambos lados de la cabeza de Bodhi, lo que permite que Bor Gullet se filtre dentro del subconsciente del piloto. Una combinación impresionante de marionetas prácticas y efectos CG, Bor Gullet ofrece uno de los momentos más espeluznantes de Star Wars donde el terror choca con la ciencia ficción.

    4. Regreso a la Estación Tosche (El Libro de Boba Fett Capítulo 2: Las Tribus de Tatooine)

    Los flashbacks ayudan a llenar los espacios en blanco de la historia de fondo de Boba en la serie de Disney+ The Book of Boba Fett. Este incluye una devolución de llamada silenciosa, resucitando a un par de personajes del piso de la sala de montaje y en la historia de la pantalla de Star Wars. Con el fin de equipar a su familia Tusken Raider recién descubierta para defenderse mejor de un ataque de un tren en movimiento, Boba visita cierto establecimiento de Tatooine que Luke Skywalker menciona rápidamente en Star Wars Una Nueva Esperanza: Tosche Station. No, Boba no está comprando convertidores de potencia. Está buscando levantar algunas motos deslizadoras de una pandilla de malos Nikto. En esta central eléctrica y taller de ventanilla única, los clientes pueden tomar una copa y jugar mientras esperan y parece que Fixer y Camie, un par de viejos amigos de Luke, siguen esperando algo después de todos estos años. Los Niktos, en medio de una estridente juerga, intimidan a la nerviosa pareja bebiendo la bebida de Fixer y comiendo los bocadillos de su bar. Cuando Fixer se levanta para defenderse, la pandilla los alcanza a él y a Camie. Eso es antes de que Boba Fett entre, con su bastón gaffi en mano, lo que resulta en un estruendo de alta intensidad que deja vidrios rotos y Niktos magullados a su paso. Si bien el nivel de emoción por sí solo hace que esta escena sea notable, es la inclusión de Camie y Fixer lo que garantiza un reconocimiento serio para los fanáticos de toda la vida. Una escena de Tosche Station con la pareja, junto con Luke y su compañero piloto Biggs, fue eliminada de Una Nueva Esperanza. Gracias a este momento enThe Book of Boba Fett, los fanáticos acérrimos de Star Wars finalmente pueden ver a Fixer y Camie en un producto oficial. Aquellos interesados ​​en echar un vistazo a la apariencia original de los personajes pueden ver la escena eliminada en la sección de extras de Star Wars Una Nueva Esperanza en Disney+.

    5. Encuentro con los Tuskens (The Mandalorian Capítulo 5: El Pistolero)

    Aunque esta escena resulta entretenida y memorable en la superficie, escudriñe un poco más a través de la arena y un significado especial se eleva a la superficie. Cuando el aspirante a cazarrecompensas Toro Calican consigue que el Mandaloriano lo ayude a localizar a la legendaria mercenaria Fennec Shand, la pareja se encuentra con los Tusken en medio del desierto de Tatooine. Gracias al conocimiento de Mando del lenguaje de señas Tusken, puede negociar con un par de estos permitiéndole a él y a Calican un paso seguro a través de su territorio. Desafortunadamente para Calican, tiene que renunciar a sus binoculares nuevos como parte del trato. Aquí los espectadores obtienen una nueva mirada de los Moradores de las arenas y un primer vistazo a su comunicación con señales de mano. Aunque su rostro está oscurecido por el equipo Tusken, el Tusken Scout #1 es interpretado por el actor ganador del Oscar Troy Kotsur, quien se llevó a casa el premio al Mejor Actor de Reparto en 2022 por su papel en CODA, convirtiéndolo en el primer hombre sordo en ganar un Premio de la Academia. Además, Kotsur ayudó a desarrollar el lenguaje de señas tusken utilizado en esta serie y más tarde en El libro de Boba Fett.


    Enlace original en StarWars.com

  • Historia y curiosidades de las adaptaciones en cómic del Episodio IV Una Nueva Esperanza en español

    Historia y curiosidades de las adaptaciones en cómic del Episodio IV Una Nueva Esperanza en español

    Las adaptaciones de grandes clásicos a la historieta, el cómic o las novelas gráficas, son algo bastante usual en estos tiempos; sin embargo, no es algo exclusivo de este siglo y ocurre desde los inicios del arte ilustrado. Inicialmente se adaptaban novelas y obras de teatro, y con el avance de la tecnología comenzaron a adaptarse las historias del cine.

    Y si hablamos de historia del cine, Star Wars no puede evitarse. Es por eso que, en esta ocasión, haremos un repaso de todas las adaptaciones y ediciones en español de las películas, comenzando por la primera, la que lo inició todo. Y cuando me refiero a ediciones en español, no solo me refiero a las ediciones de España, sino a las latinoamericanas también, tanto las de México, Argentina, Colombia, Chile, etc.

    Así que comencemos por “La Guerra de las Galaxias”, luego conocida como Episodio IV o “Una Nueva Esperanza”. Esta es probablemente la adaptación más editada de toda la saga, debido en parte a el enorme éxito que resultó la historia y el impacto cultural que tuvo (y tiene aún); pero su diversificación también responde a que a fines de los 70 las ediciones en los diferentes países eran independientes (hoy en día puede reducirse a un par de editoriales con subsidiarias pero entonces era varias más), y además a que, al tratarse de una obra más de 45 años, sus ediciones se fueron repitiendo, reimpreso por nuevas editoriales en cada mercado, y compilado en diferentes colecciones. Las primeras apariciones fueron en el formato de grapas, que editaron la adaptación en seis números que hizo Marvel en 1977 a manos de Roy Thomas (Guión) y Howard Chaykin (Dibujo); y la primera en publicarla fue la Editorial Bruguera en España entre noviembre de 1977 y enero de 1978.

    Los seis primeros números de La Guerra de las Galaxias editado por Bruguera (España)

    En abril (¡solo tres meses después!) la misma editorial volvió a publicarlos en una recopilación Marvel realizó en 2 volúmenes llamado Marvel Special Edition Featuring Star Wars, que tiene formato de dimensiones un poco mayores conocido como overzise (21,3 cm x 29,6 cm frente a los 18,5 cm x 26,4 de las anteriores).

    Los dos volúmenes recopilatorios de Bruguera

    Mientras tanto, en Argentina, apareció una adaptación diferente en una revista de historietas dedicada a publicar historias muy variadas. En el Anuario #15 de la Revista Fantasía (enero de 1978) aparece una adaptación única, con guion de Robin Wood y dibujos de Ricardo Villagrán. Esta versión nunca volvió a publicarse (ni en español, ni en ningún otro idioma) y muestra diferencias importantes en relación a varias escenas y elementos de la película (como un Halcón Milenario diferente, por ejemplo). Vale mencionar que esta colección también adaptó oportunamente los Episodios V y VI (pueden leerlo aquí).

    Fantasía Anuario #15 (Argentina) y algunas páginas de esta adaptación

    Simultáneamente, y también hablando de curiosidades, la editorial española Ediciones Actuales publica “Guerra en las Galaxias” (febrero de 1978) un compilado de historias de ciencia ficción ilustrado por Roberto Bonadimani, que no tiene ninguna historia relacionada con Star Wars, pero que, a pesar de ello, en su portada muestra un X-Wing y la Estrella de la Muerte.

    Guerra en las Galaxias muestra una portada relacionada a la saga sin tener historias relacionadas a la misma

    Es durante ese año, mientras Bruguera sigue publicando las historias de Marvel que continúan a la película, que comienzan a publicarse en distintas partes de Latinoamérica los primeros números que adaptan el film; En México la Editorial Novaro las edita en cuatro números de su colección Clásicos del Cine presenta entre julio y agosto de 1978, continuando luego con la colección de Marvel.

    Clásicos del Cine presenta #299-302 (Novaro, México)

    Por su parte en Chile, la Editorial Araucaria LTda, publica ese año la versión oversize de Marvel, bajo el título Colección Tesoros Marvel: La Guerra de las Galaxias. Aunque en este caso dividiendo los dos tomos gigantes originales en cuatro, por lo que los editores debieron crear dos portadas nuevas, totalmente originales, para los números 3 y 4, realizadas por el dibujante Mario de Belda. Además, para mantener 32 páginas en cada número, se agregaron más páginas con ilustraciones extra, realizadas por el mismo dibujante.

    La Colección Tesoros Marvel (Chile) y sus dos portadas originales (#3 y #4, abajo)
    Algunas de las paginas originales agregadas a los números editados por Araucaria

    Por otro lado, el Grupo Editorial Colombano (GRECO), con sede en Colombia, pero con distribución a Venezuela, Bolivia y Chile, publica en 1978 los seis números originales de Marvel agrupados en tres volúmenes con un título biligüe: Star Wars La Guerra de las Galaxias. Lo llamativo de estas ediciones es que los interiores son en blanco y negro y que además llegó a publicar un número más con los dos números siguientes de la serie de Marvel y con una portada que posee la ilustración correspondiente al #2 de la serie de Marvel, pero con algunos detalles retocados o cambiados (ver detalle en la imagen).

    Adaptación de Star Wars La Guerra de las Galaxias de GRECO (Colombia)
    Comparación de la portada del #2 de Bruguera (España, izq.) y el #4 de GRECO (Colombia, der.): Vemos que Luke fue reemplazado por Han Solo y Ben Kenobi por un alienígena insectoide; además la espada de luz fue reemplazada por una especie de harpón.  Al cambiar esos personajes, también debieron cambiar los textos: mientras que Luke insta a Ben a usar su “sable laser, en la otra portada Han insta a dispara a “Masca” (abreviado de “Mascatabaco”, el modo en que traducían el nombre de Chewbacca en algunos países de Latinoamérica por ese entonces)

    De regreso en España, en 1981 los derechos los adquiere Vértice, que se encarga de reimprimir parte de los editado por Bruguera, aunque con una nueva rotulación y traducción. Lo curioso es que los dos primeros volúmenes de la adaptación de la película incluso cambian el título por Guerras Estelares (puede sonar raro, pero astronómicamente la traducción es mucho más adecuada), para pasar desde el #3 al clásico La Guerra de las Galaxias. Cada número de Vértice posee dos de los de Marvel, por lo que los tres primeros adaptan la película.

    La edición de Vértice de 1981 (España)

    Luego de Vértice, la publicación pasó a manos de la Editorial Surco en 1983, que decidió continuar con los números que venía editando Vértice, sin reeditar (otra vez) las historias anteriores, por lo que no hizo una reedición de la historia del Episodio IV. Luego los derechos pasaron a otra editorial, Forum, que continuó con las ediciones hacia adelante, sin repetir tampoco una edición de la adaptación.

    En noviembre de 1984, aparece en Argentina una nueva situación curiosa, la revista Cuentos Extraordinarios Especial #1. Fue editada por Acme Agency, una editorial encargada de recopilar las mismas historias que publicaba Novaro en México. Este número en particular contiene una de las historias de Star Wars publicadas por esa editorial en sus Clásicos del Cine, pero lo curioso es que en diferentes copias de este volumen aparecen distintos números.

    La razón de ello es que Acme en lugar de reimprimir o reeditar, solo hacía una compilación de 3 comics no vendidos de todos los editados por Novaro en México en algunas de sus colecciones. El resultado es que en algunos aparece el #301 y en otros el #299, ambos de la adaptación del film; inclusive hay casos en los que lo que aparece en ese mismo número es parte de la adaptación de Novaro de El Imperio Contraataca publicado en el mismo año en su Colección Domingos Alegres; de todas formas, en cualquier caso, se trata de una edición de un sexto de la historia. Esto convierte a esta revista en una rareza en la que un mismo número puede contener historias diferentes.

    Cuentos Extraordinarios Especial #1 de Acme (Argentina)

    Otra adaptación de la historia vino de la mano de los comics Droids en 1986, basados en la serie animada protagonizada por C-3PO y R2-D2. Publicada por Star Comics, una línea infantil de Marvel, la serie duró solo 8 números, pero los tres últimos tienen una adaptación de la historia de la película de 1977, desde el punto de vista de los droides. Esos tres volúmenes se llamaron Star Wars According to the Droids y se terminaron de publicar en 1987. De esos volúmenes solo se publicó en España en #6, en la revista Telecomic Presenta: Droids #26, publicado por Forum con el título La Guerra de las Galaxias Según los Droids. Las otras dos partes nunca se publicaron en ese país; sin embargo, en México se publicó completa, como parte de la colección Festival Fantástico de Novedades Editores, en los números #77, #81 y #83, bajo el subtítulo Los Droides.

    Telecomic Presenta: Droids #26 (España) y los números de Festival Fantástico (México) que adaptan la historia de la película desde otro punto de vista

    De regreso en España, a principios de la década de 1990, los derechos los adquiere, por mucho tiempo, Norma Editorial, que en 1995 publica una colección con material de Marvel (por entonces catalogado como “clásico”), llamada Classic Star Wars, cuyos dos primeros volúmenes corresponden nuevamente a la adaptación de Una Nueva Esperanza cuya imagen (color, trazos) fuera mejorada por Dark Horse. Además, esta edición tiene una nueva traducción, nueva rotulación y dos ilustraciones nuevas de las portadas.

    Classic Star Wars #1 y #2 de Norma (España)

    En 1997, junto a estreno en cines de la Edición Especial de la película, Dark Horse publicó una nueva adaptación, en este caso de Bruce Jones (Guión) Eduardo Barreto (Dibujo). La misma fue publicada en México por el Grupo Editorial VID (marzo 1997) y España por Norma (en mayo de ese mismo año).

    Adaptaciones de la Edición Especial en México (izq.) y España (der.)

    Al año siguiente aparece una nueva adaptación, en este caso al formato de manga, originalmente publicado por Media Works Inc y Dark Horse, organizado en 4 tomos, con ilustraciones de Hisao Tamaki y basado en guión de George Lucas. En octubre de 1998 los publica Planeta DeAgostini Comics en España como Star Wars Manga: Una Nueva Esperanza dentro de su colección Biblioteca Manga, con portadas totalmente originales de Jesús Sáiz.

    La versión manga de Una Nueva Esperanza (España)

    Ya en el siglo XXI, a mediados de los 2000 la posta en publicaciones españolas la toma Planeta DeAgostini que, en abril de 2007 comienza a publicar los recopilatorios que lanzó Dark Horse las de series clásicas bajo el título A Long time ago…, que aquí se llamó Hace mucho tiempo…. El #1 incluye los primeros 20 números y lógicamente incluye los seis primeros que adaptan la película.

    Star Wars – Hace mucho tiempo #1 (España, 2007)

    En la década siguiente, probablemente a causa del vencimiento de los derechos que tenía Dark Horse, y a la venta de la marca a la empresa Disney, vino la era de las recopilaciones y los coleccionables. Así, en Argentina se lanzó en febrero de 2012 la colección Star Wars Clásicos junto al Diario la Nación, cuyos tres primeros volúmenes (de dos historias cada uno) abarcan la adaptación original de Marvel. Por su parte en España ese mismo año Planeta DeAgostini publica el tomo ómnibus Star Wars – La Saga Completa que incluye las adaptaciones de las seis películas que había hasta ese momento (adaptando en este caso la versión de la Edición Especial) y luego aparece el Coleccionable Comics de Star Wars de Planeta de Agostini en 2013 (probablemente el que mayor cobertura de comics hizo en la historia, pues contiene en 70 tomos todo el material clásico de Marvel y el 80% de lo editado por Dark Horse). En este caso el tomo #1 incluye la versión de Marvel y el tomo #33 la adaptación de la Edición Especial de Dark Horse. Esta colección española, también llegó a Latinoamérica en los años siguientes a países como México y Argentina.

    Los tomos #1-3 de Star Wars Clásicos (Argentina)
    La Saga Completa y los num 1 y 33 del Coleccionable Comics de Star Wars (España)

    Además, España también tuvo su coleccionable Star Wars Clásicos, distribuído por un diario, en este caso El País, que fue lanzado en noviembre de 2015, ya con el distintivo de Leyendas en la portada. El primer volumen contenía ocho historias, incluyendo las seis de la adaptación original de Marvel. Por ese entonces la editorial reformuló su nombre a Planeta Cómic y, además de esta colección periódica, publicó la serie Star Wars – Saga Completa como acompañamiento al estreno del Episodio VII. Los números #7 y #8 de esa serie son una reimpresión de la Edición Especial de 1997.

    El #1 del Diario El País y los #7-8 de la serie Saga Completa de Planeta Cómic

    En 2014 en México, los derechos de publicación los pasa a tener Panini, editor que continúa hasta la actualidad y que distribuye parte de su producción a todo Latinoamérica. Desde entonces publica tanto material de Leyendas como del nuevo canon de Marvel. Es así que en noviembre de 2016 publica la adaptación de Marvel de Una Nueva Esperanza en una edición muy cuidada en tapa dura que contiene una nueva portada del artista Adi Granov.  Un año después, a fines de 2017 también publicó en el mismo formato la versión de la edición especial titulada Una Nueva Esperanza: Edición Especial, y simultáneamente lanzó los 4 números en grapa de la adaptación al manga Manga: Una Nueva Esperanza.

    Las ediciones de Panini México de las tres adaptaciones de Una Nueva Esperanza

    A partir de entonces, solo volvieron a aparecer nuevas publicaciones de la versión clásica de Marvel, exclusivamente en España, todas de la mano de Planeta Comic: En noviembre de 2017, celebrando los 40 años de la saga lanzó Star Wars: Antología que incluye, entre varios hitos históricos de los comics de Star Wars, el #1 de la serie clásica de Marvel. En abril de 2018 se publica La Guerra de las Galaxias: Especial Roy Thomas, en homenaje al guionista de esos primeros comics, en el que se editan los primeros diez de la serie clásica, por lo que incluye (nuevamente) toda la adaptación del film. Finalmente, en septiembre de 2019 Planeta publica nuevamente la adaptación original bajo el título Episodio IV: Una Nueva Esperanza con la portada de Adi Granov, y al mes siguiente un tomo único con la adaptación del manga.

    Las tres últimas recopilaciones de Planeta Comic en España que incluyen la adaptación original
    El tomo recopilatorio del manga de Una Nueva Esperanza de Planeta Comic

    Nos queda hablar de la adaptación más nueva (hasta el momento). En julio 2015 la editorial brasilera Editora Abril comienza a publicar Uma Nova Esperança, una adaptación diferente con guión de Alessandro Ferrari y dibujos de Matteo Piana e Igor Chimisso, que luego amplió al resto de las películas. Y las ediciones en nuestro idioma no se hicieron esperar, aunque con un giro argumental en lo que refiere a las editoras: En Argentina es publicada por Planeta, mientras que en España la edita Panini, en todos los casos como Star Wars: Una Nueva Esperanza. Mientras tanto en México lo publicó Editorial Televisa, también en el mismo año. A su vez, VUK Editora la publicó en un volumen especial de tapa dura y con material extra en 2017 con el título Star Wars: Una Nueva Esperanza 40 Aniversario.

    Versiones de Una Nueva Esperanza (2015) publicadas en México, Argentina, España y Perú

    Otro producto de 2015 fueron los seis Star Wars Microcomic publicados por IDW, que consistieron en una edición pequeña de 24 páginas de los seis números de la serie clásica de Marvel que adaptan el film, con un trabajo de reedición y coloreado. Los comics se incluían en sobres sorpresa junto a cartas rompecabezas y posters 3-D junto a los anteojos para verlo en ediciones que, si bien tenían textos en varios idiomas incluido el español, no lo hacían en el contenido del micro-comic.

    Como agregado final vale mencionar una adaptación más, aunque entra en discusión si entra o no en la categoría de cómic, debido a que se trata de una historieta construida a partir de ilustraciones que recrean los fotogramas de la película, algo más parecido a las antiguas fotonovelas, publicado en homenaje del aniversario 40 del film. Se trata de Star Wars: A New Hope Cinestory Comic: 40th Anniversary Edition, que fue publicada por Planeta México en 2019 con el título Star Wars – Una Nueva Esperanza: El Cómic.

    Star Wars – Una Nueva Esperanza: El Cómic, de Planeta México (2019)

    En fin, toda una historia de adaptaciones y editoriales a lo largo del tiempo y los lugares geográficos que idas y vueltas en un lado y el otro del Atlántico. Más de 45 años de historias que seguimos disfrutando, en papel y celuloide.

    En la siguiente tabla es dejamos el resumen de todas las adaptaciones con el correr del tiempo, las editoriales y los países:

    La Guerra de las Galaxias / Una Nueva Esperanza (1977) Roy Thomas / Howard Chaykin
    EditorialPaísAñoVolúmenes
    BrugueraEspaña19776 números
      19782 números (oversize)
    NovaroMéxico19784/6 números
    AraucariaChile19784 números
    GrecoColombia19783 números
    VériceEspaña19813 números
    AcmeArgentina1984Solo 1/6 de la historia
    NormaEspaña19952 números
    Planeta DeAgostiniEspaña20071 número
    Coleccionable Diario La NaciónArgentina20123 números
    Coleccionable Planeta DeAgostiniEspaña20131 número
    Coleccionable Diario El PaísEspaña20151 número
    PaniniMex./Arg.20161 número
    Planeta Cómic (Antología)España2017Solo 1/6 de la historia
    Planeta Cómic (Especial Roy Thomas)España20181 número
    Planeta CómicEspaña20191 número
     
    La Guerra de las Galaxias (1978) Robin Wood / Ricardo Villagrán
    Fantasía anuario #15Argentina19781 número
     
    La Guerra de las Galaxias Según los Droids (1987) Dave Manak / Ernie Colon
    Forum (Telecómic Presenta)España1987Solo 1/3 de la historia
    Novedades Editores (Festival Fantástico)México19873 números
     
    Star Wars – Edición Especial (1997) Bruce Jones / Eduardo Barreto
    VIDMéxico19971 número
    NormaEspaña19971 número
    Planeta DeAgostiniEspaña20121 número (omnibus)
    Coleccionable Planeta DeAgostiniEspaña20131 número
    Planeta CómicEspaña20152 números
    PaniniMéxico20171 número
     
    Star Wars Manga: Una Nueva Esperanza (1998) George Lucas / Hisao Tamaki
    Planeta DeAgostiniEspaña19984 números (digest)
    PaniniMex./Arg.20174 números
    Planeta ComicEspaña20191 número
     
    Star Wars: Una Nueva Esperanza (2015) Alessandro Ferrari / Matteo Piana / Igor Chimisso
    PaniniEspaña20151 número
    PlanetaArgentina20151 número
    TelevisaMéxico20151 número
    VUKPerú20171 número
     
    Star Wars – Una Nueva Esperanza: El Comic (2017)
    PlanetaMéxico20191 número

    Agradecimientos: Por su enorme colaboración a José Alabau Casaña, Lara Franco Cobo y Alberto Izquierdo López. A Adolfo Argolat y su gran sitio de referencia del que tomamos algunas imágenes (ver en enlace en las referencias). A Alonso Vilches por su aporte en relación al material de México.

    Nota final: Si bien muchos de estos volúmenes son parte de la biblioteca personal y otros han sido revisados de colecciones ajenas, también es fruto de una investigación en varios sitios y bibliotecas web. Esto significa que cualquier aporte que pudieran hacer los lectores para mejorar este listado, será más que bienvenido.


    Finalmente, les comparto los enlaces a las múltiples fuentes en las que me basé para armar toda esta compilación. Que la Fuerza los Acompañe…

    Sitios de Referencia: De aquí hemos tomado algunas imágenes o nos hemos nutrido de parte de su información para poder armar esta nota.


    Star Wars Comic Collector
    http://swcomiccollector.blogspot.com/

    Libros y Comics de Star wars
    https://librosycomicsdestarwars.com/

    Star Wars Veracruz
    https://puerto-pirata-veracruz.blogspot.com/

    Tebeosfera
    https://www.tebeosfera.com

    Whakoom
    https://www.whakoom.com/

  • ¿Qué ver antes de Andor?

    ¿Qué ver antes de Andor?

    Por Alberto Miñán

    Desde los estantes de la Biblioteca del Templo Jedi os traemos una guía muy completa que hemos confeccionado con las películas, series, cómics, novelas y videojuegos que se desarrollan en la era del Imperio Galáctico Antes de la Batalla de Yavin (ABY) y que recomendamos ver, leer y jugar para tener un mayor conocimiento del contexto histórico en el que se desarrolla la historia de Andor. Además, aquí podréis encontrar una colección fantástica de historias de vuestra saga favorita para completar el puzle del universo expandido (canónico).

    Antes de comenzar con la guía, vamos a introducir brevemente la nueva serie de Andor para ubicarla en la línea temporal de Star Wars.

    Andor, primera temporada (5 ABY)

    El próximo 21 de septiembre de 2022 se estrena en Disney+ Star Wars: Andor, la esperada serie de acción real que actuará como precuela de la aclamada película Rogue One: una historia de Star Wars. Este thriller de espías se centrará en el desarrollo del personaje Cassian Andor (Diego Luna) cinco años antes de los eventos de la citada película, donde es protagonista. En el transcurso de esta primera temporada podremos ver cómo se desarrolla la vida en la galaxia sometida al implacable Imperio Galáctico, que ya lleva 14 años bajo el mando supremo del Emperador Palpatine. Además, tendremos a grandes personajes como Mon Mothma (Genevieve O’Reilly) o Saw Guerrera (Forest Whitaker) para descubrir esta época en la que aún no existe la Alianza Rebelde, pero sí comienzan a surgir pequeñas células de insurrección, como vemos en la serie de animación Star Wars Rebels.

    Línea temporal de Andor
    Andor, segunda temporada (4 – 0 ABY)

    En base a la información que tenemos hasta ahora (sujeta a posibles cambios), podemos afirmar lo siguiente: la segunda temporada de Andor transcurrirá entre el año 4 y el 0 ABY. Se dividirá en cuatro bloques de tres episodios cada uno. Entre un bloque y otro, transcurrirá un año en la historia que se narra. El último bloque conectará directamente con los eventos de Rogue One: una historia de Star Wars, del mismo modo en que esta película conecta con Episodio IV: Una nueva esperanza. De este modo, finalizaría esta serie de dos temporadas, aportando continuidad y consistencia a las películas y demás producciones.

    Las rebeliones se basan en la esperanza.

    Jyn Erso

    Guía de películas, series, cómics, novelas y videojuegos en la era del Imperio (ABY)

    Cartel Rogue One

    PELÍCULAS

    • Han Solo: una historia de Star Wars (2018) – Ron Howard · 13 – 10 ABY
    • Rogue One: una historia de Star Wars (2016) – Gareth Edwards · 0 ABY (IMPRESCINDIBLE)
    • Star Wars: Episodio IV – Una nueva esperanza (1977) – George Lucas · 0 ABY – 0 DBY

    Cartel Rebels

    SERIES

    • Star Wars: Fuerzas del Destino (2017) – Brad Rau; Dave Filoni · ABY – DBY (toda la saga)
    • Star Wars: La Remesa Mala (2021) – Dave Filoni · 19 ABY en adelante
    • Obi-Wan Kenobi (2022) – Deborah Chow · 9 ABY
    • Star Wars: Rebels (2014) – Simon Kinberg; Dave Filoni; Carrie Beck · 5 – 0 ABY

    Portada Darth Vader

    CÓMICS

    • Star Wars #07 (2020) – Charles Soule; Ramón Rosanas · 7 – 5 ABY

    Imagen Thrawn

    NOVELAS


    Imagen Jedi Fallen Order

    VIDEOJUEGOS

    Todo lo que he hecho, lo he hecho por la rebelión.

    Cassian Andor
    Nuevo tráiler de Andor D23 Expo

    Hemos hecho esta guía lo más completa posible, aunque siempre puede haber pequeños errores (no estamos en el Imperio). Confiamos en que esta información os sea de utilidad en los preparativos de esta nueva y prometedora misión, llamada Star Wars: Andor. ¡Buena suerte, rebeldes!

    Podéis encontrar esta y otras series y películas (arriba citadas) en Disney+.

    Fuentes de información:

  • Ciencia de una galaxia muy lejana: El oro y el aurodio, riqueza y metalurgia galáctica

    Por Diego Manuel Ruiz

    Cuando hablamos de elementos de valor, tanto en la vida cotidiana como en la economía global, uno de los elementos a los que nos remitimos con total seguridad es el oro. Ya sea por su uso monetario u ornamental, este metal tiene un costo elevado y es sinónimo de valor, ostentación o riqueza.

    Las razones por las cuales este elemento resulta tan valioso son varias, pero ciertamente se debe a una combinación de cuatro: la poca abundancia del metal en nuestro mundo, la dificultad para extraerlo, la gran estabilidad del material (no se oxida ni corroe fácilmente), y el particular color dorado que posee.

    Entre las propiedades más particulares del oro se conoce que se trata de un metal ampliamente usado en aleaciones, que es altamente dúctil y maleable (puede aplastarse hasta un espesor de 0,00013 centímetros) y que es un excelente conductor térmico y eléctrico (mucho mejor incluso que el cobre). Químicamente se lo considera un metal noble, pues no reacciona prácticamente con nada: ni el aire, la sal, el agua u otros agentes abrasivos; de hecho, para poder disolverlo se necesita una mezcla de los ácidos nítrico y clorhídrico que se llama “agua regia” justamente por esa capacidad.

    Pero además de ciencia aquí estamos para hablar de Star Wars y en la saga también tiene gran presencia este metal. Desde lo cinematográfico tenemos un par de situaciones muy importantes en las que el oro tiene su presencia: por un lado, vemos los dados de Han Solo, que obtiene en Han Solo: Una Historia de Star Wars, y que luego lleva el Halcón Milenario en Una Nueva Esperanza y en la trilogía de secuelas. Por el otro tenemos a C-3PO, el droide de protocolo dorado, que más de una vez fue llamado “barra de oro”, más allá del debate que se genera en relación al material. Algunos libros como la novelización juvenil de Una Nueva Esperanza de Ryder Wyndham mencionan específicamente que el droide estaba enchapado en oro; pero también otros libros con especificaciones técnicas, como por ejemplo Rebels: La Guía Visual de Adam Bray, señalan que el material con el que está recubierto es el cromo, lo que no explicaría el color dorado pues, al menos en la Tierra, el cromo no otorga esos tonos, sino plateados muy brillantes, como ya se exploró en otra nota.

    En general, los usos que se le dan al oro en las historias de la galaxia, tanto para las de leyendas, como las del nuevo canon, son similares a los que les damos nosotros, por lo que aparece con un uso ornamental en lo arquitectónico en la forma de puertas bañadas en oro (Knight Errant de John Jackson Miller), tarimas para los Hutt (Maestro y Aprendiz de Claudia Gray), fuentes de mármol veteado con el metal (Republic Commando – Triple Zero de Karen Traviss), enormes lámparas de araña (Aventuras en el Espacio Salvaje – El Nido de Tom Huddleston) y hasta la lujosa cama de madera con incrustaciones de líneas delgadas y curvas de oro y plata puros que usaba Leia en su adolescencia (Leia, Princesa de Alderaan de Claudia Gray).

    También coincide el uso del oro galáctico en bijouterie y decoración personal, como el típico uso de anillos (Qordis ostenta varios en Darth Bane: Camino de Destrucción de Drew Karpyshyn, y un personaje usa anillos en los tentáculos de su barba en Escuadrón Alfabeto de Alexander Freed), o los aros (como se menciona en Hijos de los Jedi de Barbara Hambly o Aventuras en el Espacio Salvaje – El Robo de Cavan Scott) o incluso piercings (o como se diga en básico) en El Más Buscado de Rae Carson o las hebillas/pasadores para el pelo del mismo material (Legacy of the Force: Revelation de Karen Traviss); tampoco faltan las típicas cadenas de oro (Legacy of the Force: Sacrifice, también de Traviss), o los colgantes como el medallón de oro pálido haysiano que tienen las hermanas Paige en Los Últimos Jedi. En este apartado también tenemos varias medallas de oro muy represantivas en la saga, como la que reciben Luke, Han y Chewbacca en Yavin al final del Episodio 4, según se menciona en La Huida del Contrabandista de Greg Rucka, o el medallón que usa Mon Mothma en El Retorno del Jedi (según se aclara en la novelización juvenil de Ryder Wyndham).

    También se lo ha usado en vestimentas ostentosas, generalmente en la forma de hilo o pequeños ornamentos. Tenemos como ejemplo el uso por parte de los miembros del Clan Bancario intergaláctico de vestidos de oro y de plastiacero plateado en Boba Fett – Maze of Deception, de Elizabeth Hand, mientras que en Linaje / Lineas de Sangre de Claudia Gray se hace referencia a una persona cuyo vestido de oro combinaba con su trono.

    En lo que respecta al uso tecnológico de este metal, en general se basa en la destacada conductividad eléctrica, lo que permite un mayor rendimiento como conductor en diferentes circuitos. En Thrawn: Alianzas de Timothy Zahn, el protagonista junto a Anakin Skywalker mencionan que el oro con el que se encuentran está destinado a la fabricación de droides, y que el material se destina (gracias a la ductilidad y maleabilidad que ya mencionamos) para elaborar alambre o partes de módulos de circuitos de alto desempeño. También en Los Hijos de los Jedi, Han y Chewie mencionan que los droides APD utilizaban conductores de oro. Ni hablar del uso como conductor del collar de oro pálido haysiano que hace DJ en el Episodio 8. Otro uso tecnológico, aunque en este caso es más un lujo, es el enchapado con oro, como el que se percibe el un limospeeder de oro en la lujosa Cantónica en el cuento “Hear Nothing, See Nothing, Say Nothing” de Rae Carson en la antología Canto Bight.

    También podemos notar que el oro se utiliza en la saga galáctica como elemento de respaldo de dinero (en este caso de créditos de la República) Existen varias referencias a lo valioso que se considera este metal: 

    • “Necesitarían estar chapados en oro para que valga la pena” (Republic Commando – True Colors de Karen Traviss).
    • “Si los bancos eran tan ricos ¿se darían cuenta si desaparecían algunas barras de oro?” (Boba Fett – Maze of Deception de Elizabeth Hand).
    • “No estaba chapada en oro, pero estaba esperando ver algunas pruebas de falta de austeridad” (Legacy of the Force: Sacrifice de Karen Traviss).

    “Créditos,  oro, tesoro…” (The Clone Wars: Historias de Luz y Oscuridad, en el cuento “La Hermana de la Noche Perdida” de Zoraida Córdova)

    Incluso en algunos mundos sigue usándose como moneda de cambio, como puede leerse en Star Wars Galaxy’s Edge – Un Golpe del Destino de Zoraida Cordova, donde la protagonista se topa con las típicas monedas circulares de oro)

    Incluso existen unidades específicas en la galaxia para indicar la cantidad de oro. Más allá de que se use en forma de lingotes (que no tienen un peso exacto definido), en este caso existe el peggat, una especie de moneda huttés fabricada en oro que se utilizó en los territorios del Borde Exterior durante las últimas décadas de la República; se lo menciona en varias historias tanto del nuevo canon como de leyendas como Battlefront – Compañía Crepúsculo de Alexander Freed, o Tatooine Ghost de Troy Denning. La wookiepedia estima el valor de un peggat en 10 créditos por gramo, por lo que si comparamos con el valor actual del metal aquí en la Tierra (cerca de 50 Euros el gramo), logramos obtener una conversión entre la moneda de cambio galáctico con la nuestra, resultando que 1 crédito equivale a 5 euros, siempre teniendo en cuenta que la abundancia y disponibilidad del oro en la galaxia sea la misma que aquí (y que no exista devaluación en una galaxia muy, muy lejana).

    Y ya que mencionamos el acceso al oro, no se mencionan demasiados yacimientos de ese metal; de hecho, la única mención ocurre en la novelización juvenil de Los Últimos Jedi de Michael Kogge, en donde Rose menciona que ella y su hermana crecieron en una mina muy pobre porque la Primera Orden robó todo el oro para financiar su ejército.

    Pero eso no es todo en la galaxia, porque también en muchas historias aparece otro metal dorado llamado aurodio (o aurodium en inglés) que tiene las mismas propiedades e incluso se le hace la misma valoración en cuanto a que se trata de un metal noble y ostentoso, por lo que surge el interrogante sobre si el aurodio y el oro son el mismo metal o no.

    En primer lugar podría pensarse que, como sucedió con la denominación de algunos materiales, el cambio de denominación ocurrió cuando se reinició la línea de tiempo en el nuevo canon; pero como ya vimos, ese canon está plagado de menciones al oro, además del aurodio; por otra parte, la primera aparición del aurodio tuvo lugar en El Planeta Misterioso de Greg Bear, una novela que data de 1999 y por lo tanto perteneciente al actual universo de leyendas.

    Como eso no ayuda a aclararlo, podemos analizar los diferentes usos que se le dan al aurodio para ver si muestra alguna propiedad particular que nos permita diferenciarlo del oro: En cuanto al uso arquitectónico aparece un par de puertas de aurodio cinceladas en Legacy of the Force: Inferno de Troy Denning, o también el podio de la Rotonda del Senado que se menciona en Halcón Milenario de James Luceno, donde se menciona que «está hecho de aurodio, oricalco y coruscantio«.

    Desde un punto de vista ornamental, el aurodio se ha usado en el diseño de algunos sables de luz, como el de Cal Kestis en el juego Jedi: Fallen Order, o el del mismísimo Darth Sidious, el que, según la novela Darth Plagueis de James Luceno y el libro Sables de Luz de Daniel Wallace, tiene una empuñadura de una aleación de phrik y aurodio.

    Desde el punto de vista decorativo tenemos el trofeo de aurodio de Kaz en la serie Resistencia,  y en varios elementos personales que se muestran en el cine como los aros de Leia que se mencionan en Star Wars: The Last Jedi: The Visual Dictionary, o incluso anillos como los de Lando (Star Wars: The Rise of Skywalker: The Visual Dictionary) o Dryden Vos (Solo: A Star Wars Story: Expanded Edition de Mur Lafferty); incluso en Fate of the Jedi: Vortex, de Troy Denning, se menciona una corona de aurodio.

    Al igual que el oro, también aparecen menciones a la vestimenta conteniendo aurodio, como la vestimenta de Snoke en la novelización juvenil de Los Ultimos Jedi, o las botas de aurodio que usaría una persona rica para ostentar según The Last of the Jedi: A Tangled Web de Jude Watson.

    Lógicamente, al tratarse de un metal muy costoso, el aurodio también sirve como elemento de valor, de modo que se ha visto su uso como moneda de cambio en varias novelas como Darth Vader: El Señor Oscuro y Darth Plagueis, ambas de de James Luceno, e incluso aparece en la forma de cabujones en The Last Jedi de Michael Reaves y Maya Kaathryn Bohnhoff.

    Sin embargo, la forma más habitual en el que se nos presentan las riquezas acumuladas de aurodio es en la forma de lingote. Hay unas cuantas novelas donde los lingotes hacen presencia, entre las que podemos destacar Velo de Traiciones de James Luceno, Shadow Games de Michael Reaves y Maya Kaathryn Bohnhoff, Los Caminos del Destino de Walter Jon Williams, e incluso el cuento “El Corsario Carmesí y el Tesoro Perdido del Conde Dooku” de la antología Aliens: Historias de una Galaxia muy Lejana de Landry O. Walker.

    En cuanto al valor del aurodio, la única referencia de la wookiepedia, señala que diez lingotes grandes tienen un valor de tres mil millones de créditos; obviamente, al no conocer el peso de los lingotes no se nos permite establecer un valor comparativo con el oro, pero ciertamente el aurodio parece ser mucho más valioso.

    Bien… hasta aquí hemos expuesto los hechos y al parecer, tanto el oro como el aurodio tienen prácticamente los mismos usos, con una diferencia importante en el valor (a favor del aurodio), y sin mencionarse el uso de este último en tecnología. Pero también existen referencias literarias en las que se mencionan ambos y en algunos casos se los compara. En la ya mencionada Republic Commando – True Colors se mencionan ambos por separado, mientras que en la novela juvenil Jedi Quest: the Way of the Apprentice, de Jude Watson, se menciona que Anakin vio peggats de oro y lingotes de aurodio juntos, lo que demuestra que son reconocibles de alguna forma.

    Por otro lado, algunas veces se utiliza el aurodio en frases hechas en las que habitualmente se aplican el oro, como se habla de estar “entregando la galaxia a Jacen en una bandeja de aurodium” en Legacy of the Force: Inferno, lo que puede llevarnos a pensar que efectivamente se trata del mismo metal.

    Y para aportar a la confusión tenemos una nueva polémica, pues en la novelización Solo: A Star Wars Story: Expanded Edition se menciona claramente que los dados de Han Solo están hechos de aurodio, cuando otras fuentes, como ya vimos, indicaban lo contrario al asegurar que eran de oro. Y si faltaba alguna evidencia, tenemos a la no tan querida serie Resistencia, en la que se dice que el aurodio es un metal más raro que el oro, algo que sigue alimentando la polémica.

    Una posibilidad que podríamos analizar, ya que son muy similares pero varían en su valor o rareza, es que el aurodio se trate de algo artificial o muy costoso, como por ejemplo alguna aleación obtenida a partir del oro, cuyo costo se deba al enorme trabajo que implicase trabajarla y lograrla. Pero de nuevo las historias nos contradicen, pues se habla en ciertos relatos que el aurodio se extrae de yacimientos totalmente naturales; en la novela Halcón Milenario de Luceno los protagonistas hallan un registro que menciona una mina de aurodio y, además, en Luz de los Jedi de Charles Soule se menciona que en Elphrona se habían descubierto minerales raros como aurodio y platino, lo que confirma su origen mineral.

    ¿Y entonces? ¿estamos hablando de un mismo material o dos diferentes que tienen propiedades prácticamente indénticas pero distinto valor? ¿Hay algún saber galáctico, ya sea Jedi o Sith que permita ilustrarnos? Lamentablemente no, pero sí hay una herramienta en nuestro propio universo tan poderosa como la mismísima Fuerza y tan temida como el propio Lado oscuro: la química.

    Primero podríamos preguntarnos si existen otros metales dorados, similares en apariencia al oro. La respuesta es compleja, pues existen materiales dorados, pero no son elementos puros, sino aleaciones; básicamente hay dos: el bronce (mezcla de cobre y estaño) y el latón (mezcla de cobre y zinc), pero ninguna es tan costosa, ni contienen oro, aunque si una destacada presencia en la construcción de la saga. El latón fue uno de los materiales que se utilizaron para algunas partes de traje que usó Anthony Daniels para caracterizar a C-3PO en la trilogía original, según se relata en Star Wars – Vestuario: La Trilogía Original de Brandon Alinger. Por el lado del bronce, se trata del principal material que se utiliza, entre cientas de otras aplicaciones, para construir los instrumentos de viento (no casualmente referidos como “los bronces” en una sinfónica). Esta aleación también es muy importante para la saga justamente por la impactante presencia de esos instrumentos en la música de las películas, gracias al talento de John Williams, un compositor tan valioso como el aurodio. Entre la bibliografía más destacada podemos mencionar Star Wars: A Musical Journey, una colección de partituras de temas la saga compilada por el propio Williams, o Star Wars: La Música de Andrés Valverde.

    Pero el broce o el latón tampoco son la solución a nuestro problema; la posibilidad que permitiría resolverlo es que ambos materiales contengan el mismo elemento: oro, cuyo nombre en latín, aurum, es el que le da su símbolo (Au) y el que seguramente inspiró el del auronio.  Y la respuesta estaría en que se trata de dos clases de oro con diferente pureza.

    El oro puro es un metal muy blando, por lo que para lograr que sea más duro (y útil) suele alearse con otros metales como por ejemplo la plata o el cobre. En nuestro mundo el grado de pureza de cualquier metal se indica mediante los kilates que contiene.

    Se define como kilate (kt) a la veinticuatroava (1/24) parte de la masa total de la aleación. Eso quiere decir que un metal absolutamente puro tendrá 24 kt y no más que eso porque sería el máximo posible (el 100%). El oro de 24 kt es el de mayor pureza posible, pero, como dijimos, resulta demasiado blando y no tiene demasiada aplicación; por eso, en joyería suele utilizarse el oro de 18 kt, lo que implica 18 partes de oro y 6 de otro metal (eso significa que tiene un 75% de oro), aunque también existe el de 14 kt (con un 58% de oro) y el de 10 kt (con casi un 42%).

    Teniendo esto en cuenta, podríamos suponer que el aurodio es oro de 24 kilates, y por lo tanto es más costoso, mientras que cuando en la saga se habla de oro a secas, se está hablando de una mezcla de menos kilates (quizás de 18 kt).

    Otro dato curioso que aporta en este sentido es el medallón que usa las Hermanas Rose y Paige Tico, que como se mencionó es de “oro pálido haysiano” en el Episodio 8 y la novela juvenil Cobalt Squadron de Elizabeth Wein. El uso del término “pálido” puede sugerir que se trata de una aleación que varía el color o el tono del oro, como sucede con varias clases de oro de 18 kilates en nuestro planeta: como el oro blanco (que posee plata y paladio), el amarillo (con partes iguales de plata y cobre), el oro rosa (que contiene 4 veces más cobre que plata), el rojo (aleado exclusivamente con cobre), el gris (con níquel y cobre), el azul (con hierro) y hasta incluso el oro verde (que resulta de mezclarlo con plata).

    Esto resolvería todas esas similitudes y diferencias, salvo por una situación: en Resistencia (¿otra vez?) Kaz usa su trofeo de aurodio para trabar una puerta de cierre mecánico, y si como suponemos, el aurodio fuera oro de 24 kt, es decir oro puro, debería ser muy blando como para soportar esa fuerza y trabar la puerta. Pero en fin, también podría ser que Kazuda haya sido engañado, o que el trofeo fuera de oro de menor calidad; de todas formas lo más importante es que le salvó el pellejo.

    También existe otra posibilidad, basada principalmente en el nombre, ya que Au-rodio podría interpretarse químicamente como una aleación de oro con rodio, otro metal que es muchísimo más raro y por ende más costoso.

    El rodio no se encuentra libre en forma metálica en la naturaleza y solo puede obtenerse como un subproducto de la industria del platino. Este metal se emplea en aplicaciones para contactos eléctricos y catalizadores en algunos procesos industriales y tuvo escasas apariciones en la saga en juegos como Star Wars Galaxies y Clone Wars Adventures, e inclusive alguna mención en el material de rol Scavenger Hunt de Brad Freeman, lo que verifica que al menos existe en el universo Star Wars y contribuye a nuestra teoría sobre el aurodio.

    El rodio es tan raro que se lo considera el metal más caro del mundo: en la actualidad 1 gramo tiene un valor de 253 Euros, es decir unas 5 veces más costoso que el oro puro. A modo de ejemplo, y volviendo a la música, para terminar el artículo a toda la fanfarria, en 1979 Paul McCartney recibió el único disco de rodio que existe por parte del Libro Guinness de los Récords Mundiales por tratarse el músico y compositor de mayor éxito comercial de la música contemporánea. Ciertamente en otra galaxia habría sido ascendido al rango de Maestro.

  • Rogue One: Entrevista a Gareth Edwards

    Rogue One: Entrevista a Gareth Edwards

    Traducción por Mariana Paola Gutiérrez Escatena

    «No es típico que un gran estudio estrene una película tentpole (de alto presupuesto) en la que todos los héroes mueren al final. Pero Rogue One no era una película típica de Star Wars. Estrenada el 16 de diciembre de 2016, Rogue One: Una historia de Star Wars contaba la historia de cómo los rebeldes robaron los planos de la Estrella de la Muerte, lo que llevaba directamente al clásico Star Wars: Una Nueva Esperanza. Era menos fantasía espacial y más guerra espacial, con un tono más descarnado a juego con su historia de sacrificio final. La película fue un éxito de crítica y de taquilla, y sigue siendo una de las favoritas de los fans de la era moderna de Star Wars; a saber, Andor, la crónica de las misiones anteriores del espía rebelde con corazón de Rogue One, llegará a Disney+ en 2022. Con motivo del quinto aniversario de Rogue One, el director Gareth Edwards habló sobre cómo se escabulló a su primera reunión con Lucasfilm, cómo recuperó a Tarkin y a Leia con efectos digitales y por qué Rogue One se sentía como «algo que habíamos tomado prestado de George».

    LA ENTREVISTA

    StarWars.com: No sé si te acuerdas, puede que te haya hecho la primera entrevista de Rogue One, para StarWars.com. Una pequeña pieza de vídeo.

    Gareth Edwards: Creo que acabé hablando de haber ido a Túnez y demás.

    StarWars.com: Sí.

    Gareth Edwards: Puede que me haya avergonzado con algunas imitaciones de Darth Vader o algo así.

    StarWars.com: Sí, lo hiciste. [Risas]

    Gareth Edwards: Ahí lo tienes. Sí, lo recuerdo.

    StarWars.com: Es un placer volver a hablar contigo. Para empezar, quería preguntarte, cinco años después, ¿qué te viene a la mente cuando piensas en Rogue One?

    Gareth Edwards: [Risas] Es raro porque, sinceramente, no me he sentado a ver la película desde que se estrenó. Oyes a los cineastas decir cosas así y piensas: «Estás mintiendo. Claro que sí».

    He visto muchos fragmentos. Ha aparecido en la televisión y he visto 20 minutos aquí y allá. Recuerdo que tuve que verlo mucho hacia el final, especialmente con la publicidad, y tuvimos varios estrenos y cosas. Así que mi recuerdo… va a ser una conversación interesante, porque no me he sentado a hablar de ella en profundidad desde hace mucho tiempo. Tal vez puedas sacarme recuerdos al respecto.

    Obviamente, es un sueño hecho realidad. Sé que hay millones de personas así, que aman Star Wars. Pero esta es la razón por la que me metí en el cine. Si alguien me hubiera dicho cuando tenía seis años que un día iba a conseguir no sólo hacer una película de Star Wars, sino hacer una película de Star Wars que conectara con la película que veía una y otra vez cada mañana antes de ir al colegio…

    Tienes que pellizcarte. Empiezas a preguntarte si todo esto es realmente realidad virtual. Parece demasiado bueno para ser verdad, como si estuviera jugando a la versión del juego en la que puedo hacer una película de Star Wars. No es el tipo de cosa que debería ocurrirte en tu carrera, ni siquiera la mejor versión de hacia dónde podría ir tu carrera. Me siento muy afortunado y lo considero un territorio muy sagrado.

    Recuerdo cuando me reuní por primera vez con Kiri Hart [de Lucasfilm] al principio de todo, simplemente me colé en una reunión muy secreta. Creo que se estaban reuniendo con montones y montones de cineastas, como ocurrió [cuando] The Force Awakens estaba empezando. No creo que nadie haya anunciado el título ni nada. Sabíamos que había una película de Star Wars y que probablemente habría más. En ese momento estaba terminando Godzilla, y estaban en Disney, y puedes caminar desde Warner Bros. hasta Disney en unos 10 minutos. Me ponía nervioso decirle a alguien que iba a una reunión en Lucasfilm, porque si las cosas iban bien estaría haciendo la secuela de Godzilla, así que fingí que tenía que ir a por comida o algo así. Simplemente bajé y me reuní con Kiri Hart en la calle.

    Tuve esta gran reunión, pero una parte de mí estaba sentada pensando cuando empezaron a hablar de algunas de las cosas que querían hacer sólo recuerdo que pensé: «A) Nunca me ofrecerán esto, y B) No creo que quiera hacerlo porque hay que tener mucho cuidado con estas cosas». Es tan importante para mucha gente, incluido yo mismo. Me dijo: «Tengo dos ideas que me gustaría enviarte que creo que te interesarían», y me envió una. Recuerdo que cuando recibí el correo electrónico pensé: «Tengo que sentarme, concentrarme y saborear este momento. Esta es la única vez que Lucasfilm me enviará una idea para una película de Star Wars.»

    Así que limpié todo, no hice nada ese sábado, y lo guardé todo. Me senté, abrí sólo una página o incluso unos pocos párrafos de la descripción, y había una idea que era muy, muy genial y muy buena, pero no era para mí. Simplemente sentí que no soy el tipo para hacer eso.

    Y luego había otra idea también, que obviamente resultó ser el concepto de John Knoll para una película de Star Wars. Empecé a leerlo, y me quedé pensando: «Bueno, ¿a dónde va esto? ¿Qué es esto? Espera, espera». Y luego el último párrafo, todo se relaciona con Una nueva esperanza. Tuve esta relación de amor-odio al instante donde me planteé: «¡No pueden hacer esta película! No deberían hacer esta película, esto es como un terreno sagrado, ¡no puedes! No se les permite». Y la otra parte de mí estaba en plan: «Espera un minuto, ¿me están considerando para esto? ¡Tengo que hacer esto! No hay manera de que me aleje de esto». Pero espera, nadie debería hacer esto, ¡pero tengo que hacerlo!»

    Estaba realmente indeciso. Le escribí a Kiri diciéndole: «Creo que sería una idea increíble para una película de Star Wars, pero ¿vas a hacer esto en serio? ¿O es simplemente lanzar espaguetis contra la pared?» Y ella dijo: «No, no, no. Esto es lo que queremos hacer, potencialmente, a continuación».

    Entonces pensé, están hablando con tal vez 20 cineastas y yo soy uno de ellos, así que probablemente ni siquiera pasaré el corte. Fui a unas cuantas reuniones más, me reuní con Kathy [Kennedy, presidenta de Lucasfilm], y todo iba muy bien. Y entonces, en un momento dado, pensé que iba a hacer la pregunta sólo para mi propia tranquilidad. Dije: «¿Con cuántos otros cineastas y directores estás hablando de esto?». Y ellos fueron como, «Oh, ninguno.» Yo pensaba, «Oh, Dios, ¿estás loco?» [Risas] Y luego, por la razón que sea, conseguí hacerlo.

    John Knoll fue uno de mis héroes cuando crecía, mientras él se dedicaba a los efectos visuales. Siempre quise dirigir películas, pero en algún momento de la industria, sino te dan un trabajo de director nada más salir de la escuela de cine, tienes que elegir una carrera. Y yo elegí los efectos visuales. Me senté a ver el rodaje de La amenaza fantasma hasta la saciedad. Saboreé todo lo que había sobre Industrial Light & Magic. Y, obviamente, una gran cantidad de ese material gravitó a John Knoll.

    Así que sentí que era un gran héroe para mí. Entonces tuve que hacer una reunión de Zoom con él para conseguir el trabajo. Porque si no le gustaba, obviamente irían con otra persona. Así que sabía que había mucha presión en esta [reunión]. Y no puedo recordar nada de eso. No puedo recordar cómo fue. Recuerdo que estaba nervioso.

    Le conocí de pasada en Warner Bros. Estaba allí para una proyección de Pacific Rim y nos invitaron porque estábamos haciendo Godzilla. Y al final todo el mundo se acerca a Guillermo del Toro e intenta hablar con él. Todo lo que yo quería era hablar con John Knoll. Me acerqué a él y me presenté. Soné como un fanático friki y me sentí un poco avergonzado por ello. Se fue en un carrito de golf. Me dije: «Eso fue todo, ese fue mi encuentro con John Knoll, ahora puedo morir feliz», y entonces no me di cuenta de que todo esto iba a empezar.

    John nunca pasa de moda. Conoces a mucha gente muy inteligente en esta industria, pero John es realmente un genio. Su currículum lo demuestra, pero tiene una mente tan fascinante. Para ser el tipo que A) con su hermano, inventó Photoshop, B) luego hizo todo ese trabajo innovador en todas las películas digitales de vanguardia que cambiaron el cine, y luego C) para llegar a esta idea para una película de Star Wars. Y luego me invitan a la fiesta. Fue bastante increíble.

    StarWars.com: En aquel momento era la segunda película de esta nueva ola de productividad de Star Wars, y nunca había habido un spinoff de Star Wars como éste. Me pregunto si hubo presión por ello, y si eso le afectó durante la producción.

    Gareth Edwards: Hubo presión. Obviamente, hay presión en todo momento, todos los días en todos los sentidos, así que al 1000 por ciento.

    Tengo algunas analogías extrañas para ello que probablemente no tengan sentido en la prensa, pero nadie puede ponerme tanta presión como la que yo mismo me pondría. Es extraño decirlo, pero para toda una generación Star Wars era una especie de semirreligión. Creo que en el pasado, los niños crecían y se les contaban historias de hogueras, o historias espirituales, míticas, ya sabes, e historias religiosas sobre el mundo y las ideas de fantasía que hablan del bien contra el mal. Realmente resuenan en ti cuando eres un niño. Esas historias se convirtieron en religión durante miles de años. [Star Wars] tomó el lugar de una especie de base espiritual en muchos niños, extrañamente. Star Wars fue algo muy profundo, creo, para muchos de nosotros.

    Sentí mucha presión todo el tiempo, pero también sentí que, si tenía un tema especializado en mi vida, probablemente fuera Star Wars: Una nueva esperanza. Y si había una cosa que siempre quise hacer más que cualquier otra cosa, es hacer películas. Así que me sentía internamente seguro de que sabía lo que quería que fuera esta película, pero no estaba seguro en absoluto de que alguien más quisiera que fuera eso. Ahí es donde probablemente se manifiesten las dudas.

    Hay una presión constante. Hay presión al hacer una pequeña película para ti. La primera película que hice, sin dinero, estaba bajo una presión constante. Pero al hacer Star Wars, sabías que era todo o nada. Todo el mundo va a ver esto y lo sabrán. El tipo de presión para no [estropearlo] era probablemente la más grande en cualquier película que pudieras hacer.

    StarWars.com: La primera vez que hablamos, estabas en la fase de preproducción. Creo que esto no llegó al final de nuestra entrevista, pero usted había hablado de querer avanzar y arriesgarse con Rogue One, porque si no lo hacía no estaba creando con el espíritu de George Lucas. Después de verla, sentí que con las interpretaciones creadas digitalmente de Tarkin y Leia, sin duda estabais dando un paso adelante. Háblame de la decisión de hacerlo y de si te preocupaba.

    Gareth Edwards: Sí. Creo que en algún momento pusimos un pequeño gráfico en la pared, que decía cuáles eran los personajes que podíamos tener en esta película y que existían en esta línea temporal. Inicialmente en tu cerebro piensas: «Oh, esto va a ser todos los personajes de Star Wars que se te ocurran». Pero cuando lo revisas, muchos de ellos están fuera de los límites, porque o bien Lucasfilm estaba desarrollando otra película o una serie, o bien había algo más con esos personajes y no los querían tanto en nuestra película.

    Tarkin era una [elección] obvia: no hay forma de contar esta historia y no tenerlo al menos en la periferia de las escenas que se desarrollaban, si no en el centro. Así que siempre iba a ser mencionado, posiblemente visto, vislumbrado, un pequeño momento en el que lo ves revelado en alguna parte o al menos entiendes que probablemente sea él al final del pasillo. Pero a medida que íbamos desarrollando el guion, se convirtió en algo así como: «Tiene que ser un personaje de verdad en esta película para que funcione».

    Así que, obviamente, hablábamos con John y el equipo y decíamos: «¿Es esto posible? ¿Es una locura? ¿Deberíamos evitarlo?» Y John siempre se iluminaba y decía: «No, esto es exactamente lo que hace ILM. Esta es la razón de nuestra existencia. Ve a por ello».

    Así que me sentí muy animado. Estaban entusiasmados con la idea de traer a Tarkin a la película. Siempre supimos que probablemente habría una toma de Leia de alguna forma en alguna parte, al menos al final de la película. Así que tenían que resolver ese obstáculo técnico.

    Cuando haces estas películas, tienes que hacer lo que se llama una facturación a ILM, en la que básicamente les das planos para que trabajen en ellos. La primera que hicimos fue la de la Princesa Leia. La entregamos durante el rodaje. Fue lo primero que les dimos y fue la última toma que entregaron al final de todo el proceso. Así que, en teoría, trabajaron en esa toma durante casi un año y medio o algo así. No sé si realmente fue eso, pero técnicamente eso es lo que parecía.

    Y Tarkin, habían estado haciendo cosas como esa en otras películas, y se habían vuelto más y más confiados con los humanos digitales. «Tenemos que hacer esto.» Es algo tipo: «estás haciendo una película con ILM, quieres hacer al menos una cosa que nunca se ha hecho antes o se siente un poco de miedo, un poco arriesgado».

    Fue un viaje fascinante. No era tan simple como tener a un actor interpretando a Tarkin y luego simplemente reemplazar digitalmente la actuación con la cara de Peter Cushing. Se volvió muy interesante, y lo mismo con Darth Vader, también. Había muchas pistas, inconscientemente para el espectador, que le hacían sentir que se trataba de la Nueva Esperanza original, lo que incluía cosas como la iluminación. [Greig] Fraser, que es un maestro de la iluminación, habría preferido hacer un tipo de iluminación diferente para Tarkin en muchas de las tomas. Pero nos dimos cuenta de que si hacíamos una versión más moderna de eso, no se sentía igual. Tuvimos que volver a la forma en que se iluminaban las escenas en Una nueva esperanza, a finales de los años 70. Y entonces comenzaría a sentirse más real.

    Lo mismo con Vader. Incluso con las tomas de Vader, hicimos un pequeño rodaje de prueba. Greig siempre decía que iluminar a Vader es como hacer un anuncio de coches. Tiene más en común con fotografiar un coche que un ser humano debido a todos los reflejos de luz y demás cosas. [Imita el casco] Seguimos mirando estas pruebas diciendo, «Esto no se siente como Vader, ¿verdad? ¿Qué estamos haciendo mal? Simplemente no se siente lo mismo». Y empezamos a darnos cuenta de que normalmente cuando haces una toma, haces una toma por encima del hombro, y filmas a alguien y luego haces lo contrario cuando te acercas para conversar. Te acercas. [En la trilogía original], cuando se giraban para hacer el reverso, la persona en primer plano siempre parecía más grande que Vader, lo que no se sentía bien. Así que siempre se tiraba de la cámara un poco hacia atrás y luego se levantaba para que Vader, su línea de visión fuera siempre lo más alto en el marco. Si no hacías eso, Vader se sentía pequeño y sin poder. Y así fueron todos estos pequeños trucos en los que no habíamos pensado hasta que empezamos a fallar en ciertas cosas.

    Tuvimos suerte con Guy Henry. Era el actor que interpretaba a Tarkin para nosotros, con todos los puntos en la cara y todo eso. Cuando fui a hablar con él y a reunirme con él para intentar convencerle, era una petición extraña para un actor. Básicamente estás diciendo: «¿Puedes estar en nuestra película, pero podemos sustituirte por otro actor y que nadie sepa que lo has hecho?». Te lo imaginas diciendo una cosa del tipo «qué hay para mí». Pero dijo: «¿Sabes qué, Gareth? Si hubieras dicho cualquier otro actor de la historia del cine, diría que no, pero Peter Cushing fue la razón [por la que soy actor]». Ese actor, Guy Henry, su primer papel en la televisión fue interpretar a Sherlock Holmes. Así que vio todo Sherlock Holmes, la versión de Peter Cushing de Sherlock Holmes, y empezó a emularlo al principio de su carrera. Creo que se le quedó grabado. Siempre lo ha tenido en alta estima, también. Así que tuvimos un poco de suerte con él, que tenía todos los mismos gestos en sus actuaciones.

    Pero, en realidad, ninguno de nosotros sabía si iba a funcionar o no hasta el último par de semanas. Todavía estábamos revisando los efectos visuales, creo que en la última semana antes del estreno, en el último segundo posible. Todo estaba en el aire.

    Siempre recordaré la reacción. Pensé que todo el mundo debía saber que teníamos a Tarkin en esta película, debían estar esperándolo. Entonces estábamos en el estreno y apareció esa toma en la que la cámara se mueve detrás de él, y luego revela lentamente su reflejo, y se da la vuelta. Se oyó un grito ahogado de todo el mundo y se hizo el silencio. Me sorprendió mucho porque pensé: «¿Por qué no esperaban esto?» [Risas] Por supuesto que vamos a mostrarlo.

    StarWars.com: Creo que lo bueno fue que no recuerdo que estuviera en los trailers en absoluto. Creo que eso hizo que realmente tuviera un impacto en el cine cuando lo estabas viendo.

    Gareth Edwards: Es genial que la publicidad entienda que hay algunas cosas que queremos mantener en secreto. Creo que eso ayudó mucho.

    StarWars.com: Me preguntaba si alguna vez hablaste o te reuniste con Carrie Fisher, antes de que falleciera, para incluir a Leia en ella.

    Gareth Edwards: No, no lo hice. Lo más cerca que estuve fue en el set de El Despertar de la Fuerza, y estuvimos medio día o algo así. Recuerdo que estaba junto a los tráileres y Carrie salió del tráiler de maquillaje, supongo que pasó por delante de mí para entrar. Había un montón de gente alrededor, así que ella pasó por delante de mí para dirigirse al set. Recuerdo que, como cualquiera, hice una doble toma y miré a todos los demás diciendo: «¡Oh, Dios mío! Esa era Carrie Fisher!»

    Sabíamos que íbamos a hacer esto potencialmente, así que siempre me imaginé que en algún momento habría que tener una conversación con ella sobre el tema, y era simplemente quién acabaría haciéndolo. Kathy [Kennedy] era muy amiga de ella, así que Kathy, esencialmente, fue la que habló con ella sobre todo esto. Y ella estaba totalmente de acuerdo y feliz por ello. Así que seguimos adelante.

    Siempre pensé: «Supongo que podré verla en el estreno o en algún momento posterior, y podré darle las gracias personalmente». Y obviamente eso no fue posible. Fue algo totalmente inesperado.

    Es una heroína para todos. Es triste que no haya podido conocerla bien.

    StarWars.com: Pensé que eso añadía un peso extra a la aparición en Rogue One.

    Gareth Edwards: Así es. Pero, obviamente, harías cualquier cosa por tenerla de vuelta, así que fue muy triste, pero extrañamente conmovedor que ese momento existiera en esa película.

    Fuente original: starwars.com

  • Ciencia de una Galaxia muy lejana: Escudos

    Por Diego Manuel Ruiz

    El concepto de campo de fuerza no es algo novedoso en la ficción, ya sea la de Star Wars en particular como en ciencia ficción en general. Desde el punto de vista de la física, el concepto de “campo” fue creado para explicar la acción a distancia de diferentes fuerzas, siendo las más perceptibles la gravedad, y las electromagnéticas. En general se lo suele definir como una distribución en el espacio de una magnitud física, y se lo suele representar como una superficie o una distribución líneal (imaginaria) sobre la cual actúan esas magnitudes. 

    En una nota anterior sobre los rayos tractores ya habíamos hablado sobre los campos gravitatorios y su acción dependiendo de la masa y la distancia; en esta ocasión hablaremos de los campos electromagnéticos. Se trata de un campo que tiene dos componentes que interactúan entre sí: un campo eléctrico y un campo magnético. En ambos casos depende de la presencia de cargas eléctricas, de la magnitud de estas y, como en el caso de la gravedad, de la distancia.

    El concepto de campo de fuerza en la ciencia ficción es el de una barrera de energía (a veces es invisible y a veces es simplemente translúcida pero opaca), capaz de bloquear la materia y/o la energía. En el caso de la saga, los campos de fuerza toman la forma y el nombre de “escudos deflectores” y los hay con distintas funciones: los que repelen partículas, los que repelen rayos y los escudos de concusión, que repelen objetos más grandes. En una de las primeras historias en comic publicadas por Marvel en 1978, ¡The Kingdom of Ice! en la revista Pizzaz, a estos dispositivos se lo llamó curiosamente “escudo de fuerza”, término que ciertamente debe haber resultado confuso.

    En todos los casos, para repeler ya sea materia como energía se necesita contar con muchísima energía, y para ello es necesario un generador para que alimente energéticamente al escudo. Esos generadores, dependiendo de la magnitud y la extensión del campo que producen, puede ubicarse en un planeta, una luna, una estación espacial, un edificio, un vehículo, un droide, una persona o lo que se les ocurra. A lo largo de la trilogía original los escudos tuvieron varias apariciones: Mientras el Halcón Milenario demuestra la capacidad de sus escudos deflectores en Una Nueva Esperanza, en El Imperio Contraataca los villanos logran su victoria en Hoth gracias a que sus AT-ATs logran destruir los generadores de escudos de la base rebelde, y en El Retorno del Jedi la gran victoria de la Alianza Rebelde se debe a que un grupo liderado por Han Solo logra destruir el generador del escudo que protegía a la Segunda Estrella de la Muerte.

    En la literatura también aparece gran cantidad de generadores de escudo como componente esencial de la historia. Una de ellas es el relato de los esfuerzos (infructuosos, por cierto) en la defensa de los generadores de escudo de la base de Hoth en Battlefront – Compañía Crepúsculo de Alexander Freed. También tenemos el generador de escudo de la República que toma Thrawn en la fábrica de droides de Mokivj, según se nos relata en Thrawn: Alianzas de Timothy Zahn; un escudo que luego será usado en la Batalla de Primea en Thrawn Ascendecia: El Caos Crece.

    Este tipo de escudos de uso protector y/o defensivo no debe concebirse como una espécie de “muro invisible”, que toma relevancia por su espesor o su densidad, sino que en realidad se trata de una capa de unas pocas moléculas de espesor, según nos cuenta el propio Lando en Lando Calrissian and the Flamewind of Oseon de L. Neil Smith. Esto tiene sentido, es particular cuando lo que se desea proteger es una nave pequeña o una persona, visto que no debería agregarle mucho peso al vehículo. A pesar de ello, en algunas situaciones se ha tomado la polémica decisión de no proveer de escudos deflectores a las naves; es el caso de los cazas TIE del Imperio, sobre los cuales se nos menciona tanto en leyendas (Sombras de Imperio de Steve Perry) o en el canon actual (Battlefront II – Escuadrón Inferno de Christie Golden).

    Otra de las grandes apariciones son los escudos que conforman una cúpula que protege una gran extensión en la superficie; puede tratarse de una ciudad, o un puesto de combate, como el escudo que podemos ver en la película The Clone Wars, que protege al ejército droide de los Separatistas en Christophsis y que debrán sortear y vencer Anakin y su nueva Padawan, una tal Ahsoka. Otro caso es la cúpula espacial invisible bajo la que reúnen cientos de Nihil, y que los protege del vacío espacial, según nos relata Luz de los Jedi de Charles Soule.

    Incluso algunos escudos llegan a ser energéticamente muy resistentes, como el que protege la estación espacial abandonada con la que se topan los protagonistas de En la Oscuridad de Claudia Gray durante la época de la Alta República, que posee un escudo capaz de resistir las inclemencias de la inestable estrella del sistema estelar en el que se encuentra.

    La fuerza que es capaz de resistir un escudo depende de varios factores: la distancia entre el proyector y el escudo, la eficiencia que posee, la potencia que necesita para funcionar (dada por el generador), y la extensión de la superficie que cubre. Suele ser necesario calibrarlo mediante la exposición a ondas sónicas, calor y emisiones electrónicas y de ese modo ajustarlo mediante un paquete de sofware, según se dice en Kinght Errant de John Jackson Miller. Esto significa que, dependiendo del tipo, magnitud, potencia y extensión del escudo, podría resultar vulnerado; por ejemplo, la mayoría de las naves de porte mediano o pequeño poseen escudos deflectores capaces de resistir gran cantidad de energía, pero si se logra concentrarla en un punto específico el escudo cederá, como menciona el propio Luke en primera persona en Heredero de los Jedi de Kevin Hearne. Más aún, en caso de ataques con armas tan potentes como las de la Estrella de la Muerte, los escudos (o cualquier otro tipo de defensa) resultan prácticamente inútiles según la novelización de Rogue One de Alexander Freed.

    Al igual que en las películas, los campos de fuerza actuales podemos diferenciarlos entre dos conceptos: aquellos que bloquean el paso de materia y dejan pasar la energía, y los que bloquean la energía, pero permiten pasar los objetos.

    En la novela infantil Aventuras en el Espacio Salvaje: El Frío de Cavan Scott, la nave Ave Susurro se encuentra sumergida bajo el agua y es gracias a que el escudo no deja pasar el agua que nuestros héroes logran salvarse. También Han y Lando tripulando el Chevalier, chocan contra un escudo que describen como una superficie invisible que se elevaba por el cielo en Ultima Oportunidad de Daniel José Older.

    Por el lado de los escudos que evitan el paso de la energía, tenemos aquel que tiene Mas Amedda en la sede del trono en Consecuencias: Deuda de Vida de Chuck Wendig, que menciona claramente que ese escudo solo bloquea los disparos de energía. No va a bloquear un objeto físico como su cuerpo”. El primer libro de la misma trilogía, Consecuencias, el mismo autor menciona que no se lograban obtener ningún tipo de lecturas de un yate (calor emitido, velocidad y trayectoria, escaneo de firmas biológicas) debido a los escudos del vehículo. Otro ejemplo lo vemos en La Amenaza Fantasma, donde los escudos Gungan repelen los disparos láser, pero no evitan el paso de los droides de combate de la Federación durante la Batalla de Naboo.

    También existen en la Galaxia escudos que no permiten el paso ni de la materia, ni de algunas formas de energía. El escudo que envuelve Scariff en Rogue One, por ejemplo, no permite ser atravesado por vehículos, pero tampoco deja salir las comunicaciones desde la superficie del planeta.

    Todas las características y particularidades hacen que los escudos no tengan solamente una función protectora, sino que en muchas ocasiones se les ha dado un uso táctico/estratégico para obtener ventaja en combate.

    Y si hablamos de estrategia, quien primero que nos viene a la mente es Thrawn. El Chiss no solo los utilizó preventivamente como hace en Decisiones de Timothy Zahn, en donde envía a quemar cien kilómetros de bosque alrededor del perímetro del generador y colocar una pequeña fuerza mecanizada de AT-AT y vehículos de asalto pesados bajo el escudo-paraguas. Incluso usó su ingenio en La Última Orden (del mismo autor) para engañar a toda la galaxia para hacerles creer que lograba atravesar los escudos planetarios mediante una estratagema ingeniosa (haciendo coincidir el momento en que un laser incide el escudo, con el disparo de un artefacto en el interior que lanzaba el rayo desde el punto interior de la cúpula, simulando de esta forma que el haz del rayo continuaba y atravesaba el escudo.

    Otro de los grandes estrategas de la saga, Han Solo, se aprovechó de la energía residual de la descarga de los escudos de una torre generadora, para lograr una sobrecarga y hacer volar toda la torre, en Han Solo: Mas Allá de las Estrellas de Brian Daley; también nuestro bandido/genreal preferido logró atravesar los escudos de la Base Starkiller en El Despertar de la Fuerza aprovechando la hipervelocidad para lograr evitar el barrido de frecuencia de los mismos. Por otra parte, a los escudos pequeños se les ha dado otro uso ingenioso: en lugar de usarlo para proteger a quien esté en el interior, también puede servir para evitar que los que estén dentro no puedan salir, lográndose así una celda de energía. Es lo que hacen las tropas de Grievous con Obi-Wan Kenobi, Anakin Skywalker y el Canciller Supremo Palpatine dentro de la nave separatista en La Venganza de los Sith.

    Por otro lado, también existen los escudos portátiles personales, que utilizan generadores mucho más compactos que proyectan un escudo de poca extensión, capaz de proteger a uno o pocos individuos. Los casos más representativos en el cine son los que tienen los droidekas o los que utiliza el ejército Gungan en Episodio 1; Pero también aparecen en algunas novelas como El Más Buscado de Rae Carson (en el canon actual) o Fate of the Jedi: Ascension de Christie Golden (Leyendas).

    En nuestro planeta en la actualidad, dentro del campo de desarrollo de tecnología militar se están haciendo los primeros avances en ambos tipos de escudos protectores. El Laboratorio de Ciencia y Tecnología para la Defensa del Reino Unido está desarrollado un concepto llamado “armadura eléctrica”, un sistema que utiliza supercapacitores que acumulan carga eléctrica en tal cantidad que cuando se acerca un vehículo o un misil sean capaces de rodearlo externamente con electricidad y repeler ese objeto cargado

    Por otro lado, la idea para repeler la energía es producir un campo de plasma. El plasma es un estado de la materia, que podría describirse como un gas en el cual existen cargas eléctricas presentes (es el estado más habitual en las estrellas).

    La idea de este tipo de defensa es generar una capa de plasma, cuya carga puede manipularse mediante imanes, y así repeler cierto tipo de radiación electromagnética. El mayor problema radica en la incapacidad para repeler los láser, pues al tratarse de luz visible, cualquier tecnología capaz de bloquearla, hará lo mismo con cualquier tipo de haz de luz visible, por lo que, si bien el campo podría repeler un láser, nos dejaría completamente a ciegas. En la novela de leyendas Riptide de Paul S. Kemp se menciona que al activarse el escudo “se extendían líneas de plasma rojo” alrededor de la nave, lo que sería un indicio de que vamos por buen camino.

    El concepto es una adaptación del efecto que ocurre en una de las capas superiores de la atmósfera (la termósfera o ionósfera) en donde la radiación solar produce iones, es decir, partículas cargadas eléctricamente, y éstos son capaces de bloquear las ondas de radio de baja frecuencia. Incluso este tipo de fenómeno atmosférico tuvo incidencia en la saga, pues en la novelización de El Ascenso de Skywalker de Rae Carson, donde se menciona que un Destructor Estelar no podía activar sus escudos mientras se encontrase dentro de la atmósfera eléctricamente cargada del planeta Exegol.

    Para finalizar tenemos también casos en los que a los escudos se les da un uso diferente, como en el caso de la minería. En el emprendimiento de extracción que Lando nos muestra en La Prueba de Troy Denning, se aprovechan los escudos para recubrir los cráteres producidos por la captura de astrolitos, para que el mineral no se desplace del interior y así no perder parte del producto.

    También a lo largo de las diferentes historias de la literatura galáctica han aparecido escudos más específicos, en los que intervienen algún tipo de fuerzas en particular, u otros que tienen la finalidad de proteger de ciertas formas de energía específica.

    En Thrawn Ascendencia: El Caos Crece, se menciona que en las Regiones Desconocidas se utiliza otro tipo de escudos similares, las “barreras electrostáticas”, que cumplen la misma función, pero resultan más débiles. Por otra parte, en Blanco Móvil – Aventura de la Princesa Leia de Cecil Castellucci y Jason Fry se utiliza un “escudo magnético”. En la mencionada Luz de los Jedi se nos cuenta que el crucero Nihil de Lourna Dee estaba equipado con deflectores de calor (Resulta curioso cómo le gustaban los escudos a los Nihil), algo que también vimos en Mustafar en La Venganza de los Sith. Y por el lado de las leyendas, en la antología Tales of the Mos Eisley Cantina editada por Kevin J. Anderson, uno de los relatos, «Nightlily: The Lovers’ Tale» de Barbara Hambly menciona el uso de deflectores solares para paliar el calor de Tatooine. También dentro del material de rol se menciona el uso de un escudo contra las tormentas de radiación ionizante en la ciudad flotante de Ipsus, en el planeta Genarus, cuya característica es que contiene cromo dentro de su composición para lograr una mayor protección.

    En fin, hay muchas historias y muchas variantes y usos para los escudos. Lo importante es estar siempre protegidos, ya sea por la lectura o por el conocimiento.

  • Ciencia de una Galaxia muy lejana: El rayo tractor

    Por Diego Manuel Ruiz

    En una civilización galáctica capaz de diseñar y construir naves espaciales tan enormes como un planeta, no debe haber resultado tan complejo el desarrollo de todo tipo de artefactos capaces de generar distintos tipos de campos de fuerza. Y entre las cuatro fuerzas existentes en el Universo, la primera y más fácil de percibir es la gravitatoria.

    Se trata de una fuerza de atracción que ocurre entre cualquier conjunto de cuerpos por el simple hecho de poseer masa, es decir la cantidad de materia. Y cuanta más materia tenga un cuerpo, mayor atracción gravitatoria tendrá hacia los demás cuerpos.

    Los manuales técnicos y las enciclopedias de Star Wars nos cuentan que un rayo tractor es “un campo de fuerza que proyecta fuerzas gravitatorias para empujar o atraer objetos”, aunque en casi todos los casos en los que se nos muestra su uso fue para atraer; a fin de cuentas, el término “tractor” significa precisamente eso.

    La primera vez que nos topamos con este artilugio es en el Episodio 4, en la propia Estrella de la Muerte, usada para atraer, capturar y retener al Halcón Milenario y su preciada tripulación. Se trata del uso más general, para atraer, aparcar y deslizar naves en puertos o en naves de gran porte. De ahí su uso en Destructores Estelares y vehículos de mayor porte en diversas historias de la saga.

    Esto nos lleva a lo más interesante de la saga: las ocasiones y las estrategias con las que se ha logrado vencer a un rayo tractor.

    La táctica más simple y sencilla de comprender consiste en desconectar el generador. Obviamente, la sencillez no se comparte al momento de ejecutarlo, pues es probable que se encuentre rodeado de mucha seguridad. Si lo sabrá Obi-Wan Kenobi, quien se aventuró a desconectar el rayo tractor dentro de la mismísima Estrella de la Muerte, sabiendo que la misma poseía 768 generadores. La inteligencia y el conocimiento técnico del Jedi lo llevó a deshabilitar uno de los siete módulos de enlace del rayo, sabiendo (probablemente gracias a la información provista por R2) que, al fallar un enlace, todos los demás dejarían de funcionar (En mi opinión: otra falla grosera de los ingenieros que diseñaron la estación de combate).

    La característica principal de la fuerza de atracción gravitatoria es que disminuye al alejarse de una manera drástica con la distancia (matemáticamente lo hace a razón del cuadrado de ésta); eso significa que es más efectiva cuanto más cerca estén los cuerpos entre sí. Es por eso que la efectividad de un rayo tractor para capturar una nave más pequeña en movimiento no solo depende de la potencia del mismo, sino también de la habilidad del operador o de la computadora que maneja el rayo.

    En Specter from the Past de Timothy Zahn se menciona que el éxito frente a un vehículo pequeño depende precisamente de la habilidad del operador del haz del rayo. Además, la importancia del tamaño (en realidad la masa) del vehículo que se atrae se menciona en la novela Ajuste de Cuentas: Centralia, de Roger McBride-Allen, en donde Mara Jade comenta a Leia que no pueden escapar del rayo tractor porque la nave que las atrae era casi tan grande como la de ellas y acabarían arrastrándose mutuamente; en ese caso, no dependería tanto de la pericia de quien comande el rayo.

    Todo esto significa que, en caso de tenerse una nave más pequeña que la que lanza el rayo tractor, se tienen más chances de escapar. Y al respecto hay varios ejemplos, la mayoría de los cuales recurren a una técnica conocida como “El velo”. Si bien esta táctica fue bautizada por Timothy Zahn en su novela Lealtad, en realidad se trata de una técnica usada varias veces en otras historias del autor, incluso anteriores.

    Básicamente consiste en interponer objetos, en lo posible partículas metálicas pequeñas y reflectantes, que hagan divergir el rayo hacia sí, evitando que la nave-objetivo quede atrapada por el mismo y resulte capturada. Dos de las obras más clásicas de la literatura galáctica (ambas de Zahn) la muestran en acción: La técnica fue usada por Luke Skywalker en Heredero del Imperio con la ayuda de un torpedo de protones, o haciendo estallar en una nube de fragmentos metálicos el frente de un carguero en cuyo interior se ocultaba con su X-Wing en La Ultima Orden. La misma técnica del torpedo también la usó Lando para escapar en el Lady Luck en la mencionada Specter from the Past.

    Otro gran experto en huir de rayos tractores es Han Solo. En el caso de nuestro contrabandista favorito, ha tenido éxito con técnicas más asociadas a su capacidad de pilotear que al uso del velo. Han Solo: Venganza, de Brian Daley nos cuenta que el Halcón Milenario logró escapar por poco de un rayo tractor gracias a que Han utilizó toda la potencia de la nave.  En La Trampa del Paraíso de A.C. Crispin, Solo logra escapar gracias a que una nave mayor se interpone en el trayecto del rayo. Podríamos suponer que, en ambos casos, nuestro héroe tuvo mayores reflejos que el operador del rayo.

    Sin embargo, su mayor proeza para librarse de estos haces de arrastre probablemente sea la que se relata en la novela juvenil del nuevo canon La Huida del Contrabandista de Greg Rucka; allí se vale de las leyes de Newton, lanzándose en picada hacia la superficie del planeta Cyrkon mientras está siendo capturado por un rayo tractor de Imperio: la aceleración del vehículo, sumada a la atracción gravitatoria del planeta logran en su conjunto una fuerza superior a la que realiza el rayo tractor; el resultado: Han sigue libre. También es justo agregar que oportunamente el Halcón también fue equipado con su propio rayo tractor; tal es así que, en otra vela juvenil (en este caso de leyendas) como Herederos de la Fuerza de Kevin J. Anderson y Rebecca Moesta, es capaz de capturar un TIE Fighter.

    Inclusive en Vision of the Future (¡nuevamente Zahn y su fanatismo por la atracción vehicular!) se aprovecha estos rayos para lograr la maniobra de frenar al Halcón por parte de un crucero que desea ayudar a detenerlo. Y más aún, en Decisiones Pellaeon propone usarlo para resquebrajar el casco de una nave asaltante.

    Pero no todo es transportar, capturar, frenar o romper naves espaciales, ni tampoco todo es Timothy Zahn. También se han visto otros usos dentro de la saga literaria. En minería espacial, por ejemplo, se ha usado esta tecnología para desviar y capturar asteroides para su explotación. Podemos leerlo en Laberinto del Mal de James Luceno, donde antes de las Guerras Clon el Gremio de Comercio de Escarte capturaba pequeños asteroides y los atraía directamente hasta las instalaciones, en lugar de tener que utilizar remolcadores o realizar el trabajo in situ. También en La Prueba de Troy Denning, Lando los aprovecha en una de sus tantas operaciones extractivas, capturando meteoros cuando entran en la atmósfera, ralentizándolos con rayos repulsores y guiándolos con rayos tractores.

    La misma tecnología también tiene otros usos más específicos, como su aplicación dentro del complejo sistema de eliminación de la basura diaria de Coruscant que se describe el El Planeta Misterioso de Greg Bear, o el uso de rayos tractores en miniatura en la forma de grilletes de fuerza por parte de Lando (por lo visto otro fanático de los tractores) en Lando Calrissian and the Flamewind of Oseon de L. Neil Smith. También puede usarse para algo tan sencillo como transportar una unidad R2 como se muestra en Yoda: Encuentro Oscuro de Sean Stewart.

    Luego de leer todo esto, es lógico que nos lleve a una pregunta: ¿es posible crear un rayo de este tipo? Ya sabemos que un objeto va atraer gravitatoriamente a otro por el simple hecho de tener masa y estar a una distancia lo suficientemente cercana. Pero no existen rayos capaces de potenciar esa gravedad, ni mucho menos de dirigirla. Un caso extremo sería crear un agujero negro, un objeto tan masivo que, si se encuentra lo suficientemente cerca, ni siquiera la luz puede escapar a su influencia (y muchos menos el Halcón Milenario o cualquier nave, por mucho que la amemos). Esa distancia límite es el llamado horizonte de eventos.

    Pero sí pueden aprovecharse campos de otro tipo de fuerzas; la primera que viene a nuestras mentes probablemente sea el magnetismo. Pero tampoco existen imanes lo suficientemente potentes como para retener una nave que contengan metales magnetizables (como el hierro).

    Sin embargo, la solución vino por otro lado: el sonido. Científicos de las Universidades británicas de Bristol y Sussex desarrollaron el primer rayo tractor sónico utilizando 64 parlantes en miniatura que generan ondas de sonido de intensidad elevada. Dichas ondas crean algo así como un “holograma acústico” que hace las veces de un campo de fuerza capaz de manipular objetos pequeños en el aire. No será el Halcón Milenario, pero algo es algo.

  • Curiosidades Star Wars: Como perros y gatos

    Por Diego Manuel Ruiz

    En nuestra saga galáctica preferida aparecen varias criaturas que pueden relacionarse con animales de la vida real, como los gatos de Lothal que vimos en Rebels, o los sabuesos Corellianos que aparecen en Solo: Una Historia de Star Wars.

    Pero lo que no muchos notaron es que también se mencionan, a lo largo del universo expandido, perros y gatos como los que tenemos en nuestra familias. En los textos de las primeras épocas de publicaciones de Star Wars, en tiempos en los que la unificación de relatos y los Story Groups eran solo una idea, la redacción era algo independiente y quedaba signada a la creatividad y las ideas de cada autor. Y en ese contexto, el uso de términos comparativos o el recuerdo de mascotas felinas y caninas no dejó de utilizarse en algunas de las novelas.

    En primer lugar, tenemos el uso de frases alusivas a esos animales. El Ojo de la Mente de Alan Dean Foster, la primera secuela literaria de Star Wars, hace referencia al “juego del gato y el ratón” en alusión a la persecución que Vader hace de nuestros héroes rebeldes. También lo hizo el mismo autor en La Guerra de las Galaxias (la novelización original del Episodio 4) aunque en este caso bajo la figura de escritor fantasma, pues quien está acreditado como autor es el mismísimo George Lucas, en donde hay varias alusiones:

    • “Se oyó un débil roce, como el de un gato que llama a una puerta”
    • “Produjo un escalofriante chasquido y estallido de huesos, como un perro que quiebra el plástico”

    Incluso se utiliza el clásico término “ponerle un cascabel al gato”.

    Pero eso no es todo, pues esa misma novelización nos presenta relaciones más directas con algunos de los personajes. Al describir a los Jawas, por ejemplo, se refiere a sus pupilas rojo-amarillentas diciendo que “brillaban como las de un gato desde el fondo de sus capuchas”. Incluso los perros hacen su aparición en Tatooine al describir la comunidad agrícola de Anchorhead.

    “En ese momento, las calles polvorientas y sin pavimentar estaban tranquilas, desiertas. Los jejenes zumbaban perezosamente en los aleros agrietados de los edificios de canteras vertedoras. Un perro ladró a lo lejos: era la única señal de vida hasta que apareció una anciana solitaria que comenzó a cruzar la calle.”

    Más extraño que la mención de los jejenes sería la presencia, en un planeta desértico, de esos insectos que necesitan agua para reproducirse y desarrollarse. Pero eso quedará para alguna nota sobre los mosquitos de Star Wars.

    Sin embargo, la mención más destacada es la que refiere a la mascota del mismísimo Luke Skywalker. Ya en el Halcón Milenario, habiendo dejado atrás a su hogar en situaciones trágicas, el joven lo recuerda:

    “Extrañamente, Luke pensaba en un perro que había tenido en el instante en que algo enormemente poderoso agitó con violencia el casco de la nave con la fuerza de un ángel caído”

    Esto demuestra que en la galaxia el concepto religioso de “ángel caído”, también era vigente en esos primeros tiempos literarios de la saga. Debería haberse explotado en caso de que usaran la Fuerza.

    Pero eso no es todo, dos de las novelas de Las Aventuras de Lando Calrissian de L. Neil Smith también nos presentan menciones a perros y gatos respectivamente. Lando Calrissian and the Starcave of ThonBoka es la que refiere a los gatos:

    “Respecto a Lando Calrissian… El breve periplo del oswaft en territorio humano aún no le había instruido acerca de los gatos; sin embargo, había ciertos aspectos de la psicología de ese animal con los que podría haberse identificado.”

    También en ese libro se hace referencia a eso de “ponerle el cascabel al gato”.

    La otra novela de esa saga, Lando Calrissian and the Flamewind of Oseon nos cuenta que el recuerdo que tiene el propio Lando del trágico destino de su mascota canina:

    “Lando sintió una lágrima avanzar mejilla abajo, y por primera vez, en largo, largo tiempo, se acordó de un perro que tuvo una vez. Había sido atropellado por un aerodeslizador.”

    Posteriormente un par de novelas juveniles incorporaron nuevamente a estos animales de la misma forma tangencial. La segunda de las historias de la extraña saga del Príncipe Jedi, Lost City of the Jedi de Hollace y Paul Davies, nos cuenta en un par de oportunidades que Ken, uno de los protagonistas, “nunca había visto un gato o un perro… excepto en las imágenes de la Biblioteca Jedi”.

    Finalmente tenemos a Arf, el extraño perro droide K-9 que aparece en el libro de multiaventuras The Lost Jedi Adventure Game Book de Paul Cockburn, publicado en el Reino Unido en 1995.

    Incluso en tiempos bastante posteriores el uso de “perro” como término despectivo siguió apareciendo en pantalla, siendo la recordada escena de El Ataque de los Clones en la que C-3PO, con su cabeza unida al cuerpo de un droide de combate grita “Mueran Perros Jedi” mientras dispara en plena Batalla de Geonosis. Material clásico para memes.

    En fin, quizás pueda resultarnos un poco extraña la mención a animales de nuestra vida real, pero a decir verdad no nos extraña la presencia de humanos en la galaxia lejana, ni el hecho de que el idioma básico que hablan sea muy parecido al inglés. Al momento no hubo ladridos o rabos sacudiéndose de alegría en las películas y mucho menos alguna con un perro protagonista… aún. Solo queda esperar el Episodio X – El Regreso del Perro Skywalker. ¿Qué opinarían los haters de las secuelas?