Curiosidades Star Wars: Como perros y gatos

Por Diego Manuel Ruiz

En nuestra saga galáctica preferida aparecen varias criaturas que pueden relacionarse con animales de la vida real, como los gatos de Lothal que vimos en Rebels, o los sabuesos Corellianos que aparecen en Solo: Una Historia de Star Wars.

Pero lo que no muchos notaron es que también se mencionan, a lo largo del universo expandido, perros y gatos como los que tenemos en nuestra familias. En los textos de las primeras épocas de publicaciones de Star Wars, en tiempos en los que la unificación de relatos y los Story Groups eran solo una idea, la redacción era algo independiente y quedaba signada a la creatividad y las ideas de cada autor. Y en ese contexto, el uso de términos comparativos o el recuerdo de mascotas felinas y caninas no dejó de utilizarse en algunas de las novelas.

En primer lugar, tenemos el uso de frases alusivas a esos animales. El Ojo de la Mente de Alan Dean Foster, la primera secuela literaria de Star Wars, hace referencia al “juego del gato y el ratón” en alusión a la persecución que Vader hace de nuestros héroes rebeldes. También lo hizo el mismo autor en La Guerra de las Galaxias (la novelización original del Episodio 4) aunque en este caso bajo la figura de escritor fantasma, pues quien está acreditado como autor es el mismísimo George Lucas, en donde hay varias alusiones:

  • “Se oyó un débil roce, como el de un gato que llama a una puerta”
  • “Produjo un escalofriante chasquido y estallido de huesos, como un perro que quiebra el plástico”

Incluso se utiliza el clásico término “ponerle un cascabel al gato”.

Pero eso no es todo, pues esa misma novelización nos presenta relaciones más directas con algunos de los personajes. Al describir a los Jawas, por ejemplo, se refiere a sus pupilas rojo-amarillentas diciendo que “brillaban como las de un gato desde el fondo de sus capuchas”. Incluso los perros hacen su aparición en Tatooine al describir la comunidad agrícola de Anchorhead.

“En ese momento, las calles polvorientas y sin pavimentar estaban tranquilas, desiertas. Los jejenes zumbaban perezosamente en los aleros agrietados de los edificios de canteras vertedoras. Un perro ladró a lo lejos: era la única señal de vida hasta que apareció una anciana solitaria que comenzó a cruzar la calle.”

Más extraño que la mención de los jejenes sería la presencia, en un planeta desértico, de esos insectos que necesitan agua para reproducirse y desarrollarse. Pero eso quedará para alguna nota sobre los mosquitos de Star Wars.

Sin embargo, la mención más destacada es la que refiere a la mascota del mismísimo Luke Skywalker. Ya en el Halcón Milenario, habiendo dejado atrás a su hogar en situaciones trágicas, el joven lo recuerda:

“Extrañamente, Luke pensaba en un perro que había tenido en el instante en que algo enormemente poderoso agitó con violencia el casco de la nave con la fuerza de un ángel caído”

Esto demuestra que en la galaxia el concepto religioso de “ángel caído”, también era vigente en esos primeros tiempos literarios de la saga. Debería haberse explotado en caso de que usaran la Fuerza.

Pero eso no es todo, dos de las novelas de Las Aventuras de Lando Calrissian de L. Neil Smith también nos presentan menciones a perros y gatos respectivamente. Lando Calrissian and the Starcave of ThonBoka es la que refiere a los gatos:

“Respecto a Lando Calrissian… El breve periplo del oswaft en territorio humano aún no le había instruido acerca de los gatos; sin embargo, había ciertos aspectos de la psicología de ese animal con los que podría haberse identificado.”

También en ese libro se hace referencia a eso de “ponerle el cascabel al gato”.

La otra novela de esa saga, Lando Calrissian and the Flamewind of Oseon nos cuenta que el recuerdo que tiene el propio Lando del trágico destino de su mascota canina:

“Lando sintió una lágrima avanzar mejilla abajo, y por primera vez, en largo, largo tiempo, se acordó de un perro que tuvo una vez. Había sido atropellado por un aerodeslizador.”

Posteriormente un par de novelas juveniles incorporaron nuevamente a estos animales de la misma forma tangencial. La segunda de las historias de la extraña saga del Príncipe Jedi, Lost City of the Jedi de Hollace y Paul Davies, nos cuenta en un par de oportunidades que Ken, uno de los protagonistas, “nunca había visto un gato o un perro… excepto en las imágenes de la Biblioteca Jedi”.

Finalmente tenemos a Arf, el extraño perro droide K-9 que aparece en el libro de multiaventuras The Lost Jedi Adventure Game Book de Paul Cockburn, publicado en el Reino Unido en 1995.

Incluso en tiempos bastante posteriores el uso de “perro” como término despectivo siguió apareciendo en pantalla, siendo la recordada escena de El Ataque de los Clones en la que C-3PO, con su cabeza unida al cuerpo de un droide de combate grita “Mueran Perros Jedi” mientras dispara en plena Batalla de Geonosis. Material clásico para memes.

En fin, quizás pueda resultarnos un poco extraña la mención a animales de nuestra vida real, pero a decir verdad no nos extraña la presencia de humanos en la galaxia lejana, ni el hecho de que el idioma básico que hablan sea muy parecido al inglés. Al momento no hubo ladridos o rabos sacudiéndose de alegría en las películas y mucho menos alguna con un perro protagonista… aún. Solo queda esperar el Episodio X – El Regreso del Perro Skywalker. ¿Qué opinarían los haters de las secuelas?

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