No hay una buena aventura, sin un buen vilano. Y no hay un buen villano sin un artilugio que ponga a muchos en peligro. Y en nuestra saga espacial preferida no podía faltar, no uno, sino muchos y variados. Pero comencemos por el primero, el arma más secreta y famosa del Imperio. Como seguramente sabrán o supondrán, hay mucha ciencia detrás de una estación de combate conocida como la Estrella de la Muerte.
Se trata de una Estación de Combate Orbital grande… muy grande… enorme, de forma esférica, cuya principal finalidad es infundir miedo a la población. Ya sea por los impresionante de sus dimensiones, por la incontable cantidad de tropas, oficiales y vehículos que es capaz de transportar, o por la superarma que contiene, capaz de destruir un planeta en su totalidad.
El material principal con el que está construida es el duracero y el quadanio, dos aleaciones más resistentes que el acero común, capaces de proteger del daño debido a movimientos bruscos (daño cinético), por lo que su uso principal es como revestimiento defensivo en diferentes locaciones de tipo militar. Está dividida en dos hemisferios, siendo el hemisferio norte destinado casi en su totalidad a una sola función: el superlaser. La zona ecuatorial contiene dos enormes motores sublumínicos, además del hiperimpulsor, que le permite desplazarse rápidamente por la galaxia.
La historia de la estación difiere según el universo desde el que se la plantee. En Leyendas, hubo varias versiones: por un lado, está la idea original que Raith Sienar expuso a Tarkin, pero el diseño y desarrollo correspondió a un equipo de científicos con nombres como Bevel Lemelisk, Qwi Xux y Tol Sivron, y muchísimos otros especialistas reclutados (voluntariamente o por la fuerza) por el Imperio para desarrollar un prototipo en las instalaciones de Las Fauces. De todo esto dan cuenta dos de las novelas de la Trilogía de la Academia Jedi: La Búsqueda de Jedi y Campeones de la Fuerza, ambas de Kevin J. Anderson.
En principio esa idea parecía contradecirse con lo que se muestra al final de El Ataque de los Clones y La Venganza de los Sith, pero todo fue resuelto por Michael Reaves y Steve Perry en su obra Death Star, en donde se nos aclara que los diseños originales fueron mejorados por el Separatista Poggle el Menor y que fueron desarrollados por el Imperio en otra parte, a partir del prototipo de Las Fauces. El que vemos al final del Episodio III es finalmente el que conoceremos como Estrella de la Muerte en el Episodio IV.
En el nuevo canon, la historia está más simplificada; en este universo el diseño original, conocido como Estación de Combate Orbital EM-1, es de los geonosianos, y luego de la derrota de los Separatistas, pasó a control del Imperio (es decir, no hay un prototipo en otra parte de la galaxia). La novela Catalizador de James Luceno transcurre durante este período, en el que Orson Krennic se hace cargo de tamaña empresa.
El aspecto principal de dicha novela es el avance en el desarrollo del superlaser por parte de Galen Erso, un experto en cristales kyber. El concepto del arma es sencillo: 8 haces láser independientes que se concentran en un mismo punto para formar un único rayo tremendamente potente. Las primeras pruebas de la misma (con un potencia mucho menor) fue sobre la ciudad de Jedha, que puede verse en Rogue One, y luego de eso Tarkin realizó una simulación para poner a prueba la lealtad de los técnicos que la operaban, previo a la destrucción de Alderaan, como se muestra en el comic Era de Rebelión – Villanos.
Otro aspecto que llegó a genera polémica son las dimensiones de la estación espacial, porque según la fuente que se consulte se obtienen valores diferentes que oscilan entre un diámetro de 120 kilómetros (según la información del juego de rol de West End Games de los noventas), hasta una aproximación de 216 kilómetros (en base a la estimación de uno de los constructores de la maqueta para la película). En ese rango, el valor aceptado a partir de la información del material Star Wars: Vistas en Seccción de Vehículos y Naves y las dimensiones vistas en la película es de 160 kilómetros.
Como podrán imaginar una estación del tamaño de una luna pequeña requerirá de muchísimos materiales. Tantos que al Imperio le llevó casi dos décadas para finalizarla, dejando sin recursos a un montón de mundos. Varias de esas operaciones fueron apareciendo en diversas novelas, como Thrawn de Timothy Zahn o Un Nuevo Despertar de John Jackson Miller, en general ocultando la finalidad de las cargas a partir del carácter ultrasecreto de la operación (haciéndonos un guiño a los lectores cuando se habla de “cierto proyecto ultrasecreto”).
Otra gran necesidad para la construcción de tamaño emprendimiento fue la mano de obra. Inicialmente se realizó por parte de los geonosianos. Pero a medida que el totalitarismo imperial fue avanzando en la galaxia, también comenzó a esclavizar a muchas otras especies para trabajar en la construcción. Entre ellos, los más famosos fueron los wookies, un hecho que se ilustra tanto en novelas de leyendas como en las del canon. Un ejemplo de cada una es la invasión de Kashyyk en Darth Vader – El Señor Oscuro de James Luceno, y el rescate de los wookies esclavizados y encarcelados en Consecuencias – Deuda de Vida, de Chuck Wendig).
Finalmente tenemos el destino final de la Estrella de la Muerte, a manos del joven piloto Luke Skywalker quien logró destruirla de un solo disparo de su Ala-X contra una exclusa de ventilación del sistema del superláser, gracias a que los rebeldes consiguieron con mucho esfuerzo los planos de la estación. Siempre se criticó y broméo sobre la debilidad que permitió su destrucción, por tratarse de algo simple de solucionar desde su diseño. En ese sentido Rogue One (y su novelización) lo muestra como una falla introducida a propósito por Galen Erso para que su destrucción fuese posible, “una falla tan pequeña y poderosa que jamás la encontrarán”.
En cuanto al robo de los planos tenemos diferentes versiones según en universo que analicemos. La versión canon es la que nos relata Rogue One, que vendría a ser la biblia en lo que a Estrella de la Muerte se refiere. Por el lado de Leyendas, la versión más aceptada es la de la novela Dark Forces – Soldier for the Empire de William C. Dietz en donde es Kyle Katarn quien robó los planos de un laboratorio en Danuta.
Pero también existe otra posibilidad, que la destrucción no haya sido a causa del disparo de Luke, sino de una falla en el mecanismo del superláser que tuvo lugar precisamente en ese momento. Según el libro de relatos Historias de una galaxia muy lejana, Aliens, fue Bobbajo, uno de los alien que aparece en Jakku en el Despertar de la Fuerza, quien dice haber atascado el superlaser junto a sus criaturas mascota, al inhabilitar los circuitos de control. El relato “Todas las criaturas grandes y pequeñas” de Landry Q. Walker, da cuenta del suceso.
Pero eso no es todo, pues si hablamos de relatos alternativos, nada mejor que el comic Infinitos – Una Nueva Esperanza (entiendo que en este caso hablar de Leyendas o canon no tiene sentido) para mostrarnos como, a consecuencia del fallido disparo de Luke contra la Estrella de la Muerte, tiene lugar toda una serie de eventos alternos en la que la estación sobrevive, el Imperio aleja la rebelión y, varios años después la estación, rebautizada “La Estrella de la Justicia” es secuestrada por Yoda, quien la estrella contra Coruscant, acabando con Palpatine y su Imperio.
Bueno, y ahora recapitulemos y volvamos a nuestra realidad. ¿Es posible y factible una estación espacial de las dimensiones de la Estrella de la Muerte? Hay tres aspectos para analizar: En primer lugar, los materiales; según las estimaciones se necesitaría casi un millón de años para juntar la cantidad de acero suficiente. Si otras civilizaciones nos ayudaran, y ponen sus recursos a disposición, el tiempo se reduciría a miles de años. En ese sentido punto para el Imperio: lo logró en menos de 20 años con gran parte de toda una galaxia a su disposición.
Otro aspecto es el transporte de todo ese material hacia el punto del espacio donde se construiría. Brian Muirhead, el Ingeniero jefe del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA sugiere que sería mucho más económico usar como base para la construcción un planeta o un asteroide.
El tercer aspecto es el económico. En nuestro planeta, la construcción de la Estación Espacial Internacional (ISS), el segundo proyecto más costoso de la historia de la humanidad, insumió 150 billones de dólares, tiene un poco más de 20 años y la máxima tripulación que tuvo es 11 personas. La estimación solamente para el transporte del material de una estrella de la muerte al espacio se estima que insumiría alrededor de 20 trillones de dólares. Según el libro de referencia Star Wars: Absolutamente Todo Lo Que Necesitas Saber de Adam Bray, Kerrie Dougherty, Cole Horton y Michael Kogge la construcción de la Estrella de la Muerte insumió cerca de 1 trillón de créditos galácticos.
Otro problema que se nos presenta es la masa de la estación. Al tener el tamaño de una Luna, probablemente se vería atraída por los grandes cuerpos celestes (planetas, lunas o estrellas) a los que se acerque, debido a que la fuerza de atracción gravitatoria depende de la cantidad de materia que contienen los cuerpos que se atraen y la distancia entre ellos.
Para finalizar queda el “asunto” del superlaser capaz de destruir un planeta. El término láser es un acrónimo: Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation (Luz amplificada por emisión de radiación estimulada), en el cual gracias a un efecto de la mecánica cuántica se genera un haz de luz coherente (con un campo eléctrico uniforme) a partir un medio especial que será el que transmita el haz. Ese medio usualmente es un gas o un cristal, por lo que la propuesta de usar cristales kyber es acertada. En la actualidad, un láser de estado sólido de neodimio es capaz de lograr temperaturas de cientos de millones de grados (en la escala que se les ocurra), es decir las condiciones que existen en el interior de una estrella. De hecho, mediante espejos se concentran varios haces en un único punto, donde se vaporiza una sustancia que tiene isótopos del hidrógeno (como deuterio o tritio) que, al colapsar, libera grandes cantidades de energía, pero ni se acerca a las magnitudes necesarias para lograr lo mismo que la superarma imperial.
Otro detalle imposible es que varios haces laser converjan formando uno solo. La luz viaja siempre en línea recta, y los rayos no pueden cambiar su dirección y unificarse (prueben hacerlo con una linterna o un puntero). Lo que sí es posible, como se vio en el ejemplo anterior, es que todos los haces se dirijan a un mismo punto.
Y finalmente entra en discusión un hecho importante: un rayo láser, por más potente que sea, no va a lograr explotar un planeta desde el interior, como sucede con Alderaan; para eso sería más efectivo colocar miles de bombas termonucleares en el interior del planeta (algo que con la tecnología actual es imposible de lograr).
El físico y divulgador Michio Kaku, en su libro Física de los Imposible en el que, entre otras, aborda la problemática de construir una Estrella de la Muerte, aporta otra opción a partir de una idea del científico Edward Teller: sería un láser de Rayos X, que utiliza un arma nuclear para liberar los rayos, los cuales se concentran en varillas de cobre, que son el medio que genera el haz del laser, el cual podría usarse para activar una bomba termonuclear. De hecho, en 1983 se hizo un ensayo en Estados Unidos, cuyos resultados dudosos fueron suficientes para que el Presidente Reagan propusiera la creación de un escudo defensivo de estos dispositivos: ¿el nombre del proyecto? “Star Wars”.
En mayo de 1991 se publicó en Estados Unidos la primera de una trilogía de novelas de Star Wars autorizadas oficialmente mediante la editorial Bantam Spectra. Su autor, Timothy Zahn, se hizo mundialmente célebre por ser el afortunado que continuaría las aventuras de Luke Skywalker, Han Solo, Leia Organa, Chewbacca, C-3PO y R2-D2 después del Retorno del Jedi, presentando a varios personajes nuevos que se convertirían en favoritos de los fans casi de inmediato: el Gran Almirante Thrawn o la «antigua Mano del Emperador» Mara Jade entre ellos.
Mara Jade
Talon Karrde
Thrawn
Zahn había comenzado el desarrollo de su relato con Heredero del Imperio (Heir of the Empire) cuando Lucas Licensing le pidió que utilizase referencias del juego de rol de West End Games para conservar cierta continuidad, algo que resultaba prácticamente novedoso en aquella época, marcando un antes y un después en la forma de contar historias de La Guerra de las Galaxias. Muchos elementos que se preservaron desde entonces, como el Destructor Estelar clase Interdictor o el nombre de la capital galáctica que el mismísimo George Lucas usaría en sus precuelas, Coruscant, por ejemplo, surgieron de estas páginas. De hecho, aunque Lucas consideraba el Universo Expandido como una «realidad alternativa» a sus historias, llegó a incluir los transportes Action VI (inicialmente el tipo de nave del Salvaje Karrde de uno de los personajes de Zahn, el granuja Talon Karrde) en el espaciopuerto de Theed durante El Ataque de los Clones a modo de guiño:
Un transporte Action VI, el mismo modelo que el Salvaje Karrde (muchos fans pensaban que era la misma nave) en El Ataque de los Clones.
En el año 1992 se publicó la segunda novela bajo el título de El Resurgir de la Fuerza Oscura (Dark Force Rising), que continuaría la excitante historia de una forma elegante a la par adulta, y que mostraba la enorme capacidad táctica y la genialidad estratégica del villano, convertido ya en un apasionante genio del mal. Al fin, en 1993 se publicaría la conclusión de esas historias con la última novela, La Última Orden (The Last Command, curiosamente parecida a la Orden Final de las secuelas aunque con implicaciones muy diferentes).
Tras el enorme éxito y el gran recibimiento por parte de los fans que tuvo esta trilogía incluso se barajó realizar una banda sonora por parte de Robert Townson, el vice presidente de Varèse Sarabande, pero la cosa nunca prosperó. (Fuente: Libro de Referencia The Secrets of Star Wars: Shadows of the Empire de 1996 escrito por Mark Cotta Vaz)
Portada del libro de referencia Secrets of Star Wars: Shadows of the Empire, de Mark Cotta Vaz.
Sin embargo, gracias a dicho éxito el 1 de Octubre de 1995 se publicó el primero de seis números de una adaptación al cómic, cuyo guión fue adaptado por Mike Baron y dibujado por Olivier Vatine a los lápices, Fred Blanchard en el entintado e Isabelle Rabarot como colorista. El último de estos cómics se publicó el 29 de Julio de 1998. En 1996, 1998 y 1999 se publicaron, respectivamente, los TPB (trade paperback, es decir, los tomos) de esta imperdible trilogía, que recientemente (en octubre de 2018, ni más ni menos) fue reeditada por Marvel y Lucasfilm bajo el sello de Legends.
Portada de la edición reeditada por Marvel de la Epic Collectionde la Nueva República donde se incluían los cómics de la Trilogía de Thrawn originales.
En septiembre de 2011, por el 20º aniversario de la trilogía, se publicaron de nuevo con portadas de Scott Biel/Tom Jung y diseño de los libros de Christopher M. Zucker, donde Timothy Zahn incorporaría una nueva historia de Thrawn, Crisis de Fe, ambientada un año antes de los eventos de su trilogía original.
Portada de la edición 20º Aniversario de la novela Heredero del Imperio.
La Trilogía de Thrawn tuvo hasta cuatro audionovelas diferentes. La primera de ellas fue narrada por Denis Lawson, actor que interpretó a Wedge Antilles en la Trilogía Original de Star Wars. Heredero del Imperio y sus secuelas se publicaron a partir del 1 de Junio de 1999 en cassette (por Bantam Audio Publishing), y posteriormente se lanzaron digitalmente en febrero de 2007 por Random House Audio. A su vez, las otras versiones de estas audionovelas se lanzaron en 1992 (interpretada por Chuck Benson y publicada por Talking Book Publishers Inc.), en 1995 (interpretadas por Larry McKeever y publicadas por Books on Tape Inc.), y en septiembre de 2011 (narradas por Marc Thompson y publicadas por Random House Audio), respectivamente.
Para poner en contexto a aquellas personas que no pudieron disfrutarlas en su día, la historia (aunque no lo parezca están muy resumidas, creedme) nos contaba lo siguiente:
Heredero del Imperio
Portada de la novela Heredero del Imperio de 1991.
Han pasado cinco años tras la Batalla de Endor. La Nueva República mantiene un frágil control de la galaxia, pero aparece una nueva amenaza. Después de haber sido alejado de la acción, el Gran Almirante Thrawn, un astuto y brillante comandante Chiss, comienza a reunir a sus fuerzas Imperiales para realizar precisos ataques estratégicos en el gobierno de la galaxia. Con la asistencia del Capitán Gilad Pellaeon y su guardaespaldas personal, Rukh, comienzan a poner en práctica un plan casi imbatible al alistar para su beneficio al clon loco de Jorus C’Baoth, un Maestro Jedi fallecido, y utilizar la base de armamento secreta del Emperador en el planeta Wayland que dicho clon protege. La cadena de acontecimientos que desatan causan un gran perjuicio a la Nueva República.
El Jedi Oscuro demente, Joruus C’Baoth, trata de atacar a Thrawn y a Pellaeon usando los relámpagos de la Fuerza mientras son repelidos por efecto de un Ysalamiri.
Mientras tanto, Luke Skywalker se encuentra con Talon Karrde y su banda de contrabandistas, que lo capturan pero no lo entregan a los Imperiales, intentando mantenerlo oculto de Han Solo y Lando Calrissian cuando van a visitarlos para utilizarlos como comerciantes en nombre de la Nueva República. Para empeorar las cosas, el mismísimo Thrawn visita a Karrde justo cuando Luke intenta escapar. Una de las empleadas del líder granuja, Mara Jade, persigue a Luke hacia lo profundo del bosque, donde sus naves colisionan. Mara, revelando su oscuro pasado, intenta asesinar a Luke porque cree que él mató a Palpatine cinco años antes durante la Batalla de Endor y ella era la Mano del Emperador, uno de sus más fieles agentes secretos, poderosa en la Fuerza, en esos momentos. Sin embargo, se da cuenta de que si pretenden sobrevivir necesita al joven Skywalker. Thrawn decide interferir con el intento de rescate de Karrde y trata de capturar primero a Luke y a Mara. El resultado es una escaramuza entre las tropas Imperiales y los contrabandistas. Al final Karrde se ve obligado a evacuar su base. Han y Lando, mientras tanto, se dirigen a los astilleros de Sluis Van tras descubrir, gracias a Karrde, que Thrawn tiene planes allí.
Por su parte, el Jedi clon loco de Wayland, Joruus C’Baoth, sale de su aislamiento gracias al Gran Almirante Chiss, quien lo manipula anulando sus poderes de la Fuerza gracias a unos animales que la repelen, los Ysalamiri y descubre a los hijos gemelos no natos de la Princesa Leia, decidiendo entrenarlos en los caminos de la Fuerza usando de forma no intencional el Lado Oscuro debido a su demencia: o se unen a él o morirán. De esta forma, Luke y Leia acaban siendo perseguidos por toda la galaxia, cazados por la especie de aliens conocida como los Noghri.
Un Noghri preparado para el combate.
Chewbacca salva a Leia de los Noghri en Kashyyyk.
Para mantenerla a salvo de dichos intentos de captura y darle un respiro de todo el trabajo de la Nueva República, Han envía a Leia y a Chewbacca a Kashyyyk, donde los Wookiees la protegerán, pero Thrawn lo deduce rápidamente. Con la ayuda de Chewie, la Princesa consigue atrapar a un Noghri llamado Khabarakh, quien reconoce por su olor que es la hija de Darth Vader, ya que los Noghri eran los guardaespaldas secretos del Señor Oscuro. Determinada a descubrir más sobre estos aliens, Leia los persuade para que la lleven a su mundo natal.
La Nueva República, a su vez, cree que hay espías que filtran información de sus planes a los Imperiales entre ellos, un operativo conocido como «Fuente Delta«.
Cuando Lando y Han llegan a los astilleros de Sluis Van, Thrawn lanza su planificado asalto. Usando un dispositivo de ocultación, el Gran Almirante utiliza el elemento sorpresa al intentar usar unas naves mineras robadas a Calrissian para acceder al casco de los vehículos almacenados allí y, así, robarlos. Entre Lando y el Escuadrón Rogue logran detener el robo, derrotando a Thrawn en su primera gran ofensiva.
Con la retirada de los Imperiales se restituye el orden… por el momento.
El Resurgir de la Fuerza Oscura
Portada de la novela El Resurgir de la Fuerza Oscura de 1992.
Debido a los eventos que llevaron a la Batalla de Sluis Van, el líder contrabandista Talon Karrde abandona su base en Myrkr y huye de las fuerzas Imperiales del Gran Almirante Thrawn. Mientras tanto, Luke Skywalker es conducido ante el loco Joruus C’Baoth, aceptando encontrarse con él en el planeta Jomark con la promesa de profundizar en su conocimiento de la Fuerza. Sin embargo, cuando Thrawn captura a Karrde, la lugarteniente de éste, Mara Jade, se da cuenta de que necesita de nuevo la ayuda de Luke, el hombre a quien tanto odia. Debido a esto, Mara viaja a Jomark y junto a Skywalker derrotan a C’Baoth, que intenta matarlos por abandonar su corrupto entrenamiento después de que ambos usuarios de la Fuerza lo perciban como tal debido a la locura del clon. Ambos se infiltran en el Imperio de Thrawn y rescatan a Karrde.
Han Solo y Lando Calrissian continúan, por su parte, buscando incansablemente a la Fuente Delta, intentando encontrar nuevas pruebas en el planeta Nueva Cov con ayuda de Luke antes de que éste partiese hacia Jomark. Allí descubren que uno de los consejeros del Senador Borsk Fey’lya es el espía, pero antes de que puedan encontrar evidencias se topan con que las fuerzas del Gran Almirante han llegado al planeta. Logran escapar al ser salvados por un tercer grupo, que los lleva a una ubicación secreta donde se encuentran con el legendario General Garm Bel Iblis, uno de los miembros iniciales de la Alianza para Restaurar la República. Bel Iblis declina ayudar a la Nueva República a derrotar a Thrawn por sus problemas personales con la Jefa de Estado, Mon Mothma.
Bel Iblis con Han Solo y Lando Calrissian.
La Princesa Leia llega a Honoghr, el planeta de los Noghri, y consigue hacer que toda la especie alienígena se alíe con la Nueva República tras exponer que fue el Imperio quien devastó su mundo natal, no los Rebeldes como creían.
Talon Karrde revela a la Nueva República que un antiguo superior suyo, el Capitán Hoffner, expuso el secreto de la legendaria Flota Katana a Thrawn, un vasto conjunto de naves compuesto de 200 Acorazados que podrían cambiar el balance de poder en favor del Gran Almirante. Durante la batalla por la Flota Katana la Nueva República logra destruir muchos de esos cruceros, pero Thrawn se apodera de su gran mayoría.
La Última Orden
Portada de la novela La Última Orden de 1993.
Tras la victoria en la batalla por la Flota Katana, el Gran Almirante Thrawn comienza el siguiente nivel de su plan para destruir a la Nueva República. Mientras tanto, el demente Jedi Oscuro Joruus C’Baoth se impacienta por capturar a Leia Organa Solo, a sus hijos no natos y a Luke Skywalker y convertirlos en sus aprendices, una recompensa que Thrawn le había prometido por ayudar al Chiss. Durante la Batalla de Ukio, C’Baoth percibe la presencia de Leia Organa sobre Filve y envía a un grupo de batalla Imperial para que persiga al Halcón Milenario. Usando una maniobra conocida como Giro Cracken, Han Leia y el Escuadrón Rogue logran escapar.
Por su parte, Luke está intentando encontrar la fábrica de clonación de Thrawn. En Berchest se encuentra con Talon Karrde. Skywalker convence al bróker de información de venderle datos respecto a los movimientos de las fuerzas Imperiales contra la Nueva República.
Al mismo tiempo, en Coruscant Mara Jade se recupera de las heridas que sufrió durante la Batalla por la Flota Katana. Durante su estancia en el Palacio Imperial, Invierno (la ayudante de Leia) sirvió como su anfitriona. Durante una breve conversación Jade la identifica como La Localizadora, un nombre en clave que había usado brevemente. Esto provoca que Invierno verifique el pasado de Mara, sospechando que es una agente Imperial.
Luke, que había logrado localizar a los clones en el planeta Poderis del Núcleo, logra huir de las fuerzas Imperiales que intentaban capturarlo usando Ysalamiri, unas criaturas que Thrawn había extraído de Myrkr. Al intentar salir del planeta se enfrenta brevemente al Quimera, el Destructor Estelar personal de Thrawn, pero logra escapar, aunque su Ala-X se está quedando sin células de energía. Debido a ello decide reemplazarlas viajando a Honoghr. Cuando llega al planeta los nativos le guían a un lugar denominado El Futuro de los Noghri, donde conoce a Kharabakh. Mientras espera que su caza sea reparado tiene una visión de Leia y sus gemelos en peligro. Mientras Luke está en Honoghr y tras 10 horas de parto Leia da a luz, al fin, a Jaina y Jacen Solo.
Invierno poniendo en la cuna a Jacen y Jaina Solo, junto a Leia.
Leia con los gemelos Jacen y Jaina en brazos.
Tras un encuentro accidental con un compañero llamado Gillespee, Talon Karrde organiza una reunión entre los mayores contrabandistas en Trogan que es correspondido por Brasck, Billey, Par’tah, Ellor, Dravis, Mazzic, Lishma, Gillespee, Niles Ferrier y algunos otros. El motivo es que pretende organizar una alianza para encontrar dónde se cultivan los clones. Al principio los granujas prefieren permanecer neutrales, pero cuando el Imperio les ataca deciden formar la Alianza de Contrabandistas. Este asalto Imperial había sido organizado por Ferrier, que pretendía ganarse la confianza de Karrde para luego entregárselo al Gran Almirante. Thrawn, sin embargo, no acaba complacido, puesto que no quería que los contrabandistas se volvieran contra el Imperio.
De vuelta en Coruscant Leia disfruta de unos cuantos días fuera de la política tras el nacimiento de Jaina y Jacen. Cuando Invierno le revela sus sospechas respecto a Mara Jade, la Princesa le pregunta directamente a ella si es una espía. Jade le revela que una vez fue la Mano del Emperador y que pretende cumplir la última orden que recibió de Palpatine: asesinar a su hermano. Tras la discusión, Mara se da cuenta de que no puede contactar con Karrde porque las comunicaciones no funcionan, percatándose de que alguien se ha infiltrado en el Palacio Imperial. Con ayuda de Lando Calrissian descubre que el objetivo de los espías es secuestrar a los gemelos Solo, y ambos ayudan a Leia a frustrar el intento de rapto.
El líder del equipo de asalto, el Mayor Molo Himron, identifica a Jade como un agente Imperial y la ponen bajo arresto domiciliario. Leia la visita, mencionando que Thrawn está usando clones para su ejército de tropas de asalto, y Jade le revela que recuerda un viaje con el Emperador a un planeta llamado Wayland donde tenía almacenada tecnología de clonación avanzada, y le ofrece ayuda para descubrirlo. Luke, Han, Lando, Chewbacca, Mara, R2-D2 y C-3PO se dispondrían a viajar allí.
La flota de Thrawn llega a Bilbringi.
Por otro lado, a bordo del Salvaje Karrde, Talon Karrde es testigo de un asalto a los astilleros de Bilbringi, que resulta en la destrucción de un Destructor Estelar, y el contrabandista toma nota de unos asteroides que Thrawn está recogiendo en su Destructor. Reconociendo las tácticas usadas por los perpetradores del ataque, Mazzic y Ellor, dos contrabandistas que pretendían ajustar cuentas, Thrawn es interrumpido por C’Baoth, que le exige ser llevado a Coruscant para capturar a sus Jedi. Usando los asteroides como arma, Thrawn lleva el Quimera a Coruscant, donde Luke y Lando liberan a Mara en secreto y se disponen a viajar a Obroa-Skai, un salto antes de Wayland, mientras Leia recibe a sus nuevos guardaespaldas Noghri.
Esa misma noche Thrawn asalta Coruscant, pero antes del ataque C’Baoth exige que lo dejen en Wayland a la espera de sus Jedi. Usando sus 22 asteroides como arma y fingiendo tener 265 más, Thrawn asedia Coruscant, provocando que usen sus escudos planetarios continuamente e impidiendo que nadie entre o salga y haciendo que sus enemigos se rindan o mueran de hambre.
Durante el ataque Leia ayuda a Mon Mothma y al General Garm Bel Iblis a reconciliarse. A su vez, el rompecódigos Ghent logra descifrar el pulso encriptado usado por la Fuente Delta, a quien descubren y neutralizan finalmente.
Garm Bel Iblis, Ghent, Invierno y Leia buscando a la Fuente Delta.
Por su parte, Thrawn pretende engañar a Mazzic para que crea que fue Talon Karrde quien preparó el ataque contra la Alianza de Contrabandistas mientras Mara consigue finalmente las coordenadas de Wayland, a donde el grupo viaja, aterrizando en los bosques. Durante su escalada del Monte Tantiss Luke cuenta a Mara la verdad sobre la muerte del Emperador y la ayuda a afinar sus habilidades con la Fuerza a modo de preparación para lo que se avecinará. Mara decide que si mata a Skywalker será por sus propios motivos, y no por la venganza que quería su antiguo Maestro.
Aunque Mazzic acusa a Karrde de traición, al final se revela que Niles Ferrier era el informador de Thrawn. Karrde ayuda a la Nueva República a terminar el asedio en Coruscant revelando que la cantidad de asteroides sobre el planeta es menor de la que pensaban, y termina ayudando a Leia a llegar a Wayland.
El equipo de Luke logra infiltrarse en el Monte Tantiss para cuando Leia y Karrde llegan al planeta. Mientras Han, Lando y Chewie ponen explosivos en las salas de clonación, Luke y Mara se dirigen a la sala del trono, donde sospechan que existe un mecanismo de autodestrucción.
Por su parte, Thrawn se enfrenta a la Nueva República en la Batalla de Bilbringi, con la Alianza de Contrabandistas metida en el medio. Wedge Antilles y los Rogues los ayudan a salir de los astilleros mientras ellos acceden a los mismos.
Luke y Mara se enfrentan a Joruus C’Baoth en la sala del trono del Monte Tantiss. El Jedi Oscuro envía a sus clones a despachar a los Ysalamiri de la montaña, recuperando todos su conexión con la Fuerza. C’Baoth ataca a Mara con relámpagos del Lado Oscuro que Luke intercepta con su sable láser. Pero C’Baoth revela un as en la manga: un clon del propio Luke que ha creado a partir de la mano cercenada de Skywalker en Bespin. Mientras Luke lucha contra su propio clon, C’Baoth intenta persuadir a Mara de que se una a él.
Luke Skywalker se enfrenta a su clon, Luuke, mientras Joruus C’Baoth intenta que Mara Jade se una a él (arte de Chris Scalf)
Han, Leia y Karrde llegan a la sala del trono en mitad del duelo de Luke con su clon, y cuando Solo intenta disparar a C’Baoth, éste se vuelve loco del todo. Calrissian decide volar la fábrica sobrecargando los generadores de energía mientras Luke tiende una trampa a su clon, Luuke, en la que Mara, usando el sable láser de Leia, lo mata, cumpliendo el deseo final del Emperador de «matar a Skywalker». Con el mismo sable acaba con C’Baoth, quien estalla en un haz de luz azul, desapareciendo. La explosión resultante crea un agujero en uno de los muros que aprovechan para escapar usando el Salvaje Karrde.
Mara Jade acaba con Joruus C’Baoth.
De vuelta en Bilbringi, el Quimera recibe un mensaje del Monte Tantiss indicando que están bajo ataque y de que los Noghri están participando. Antes de que Pellaeon pueda entregar el informe, Rukh traiciona y mata al Gran Almirante, empalándolo con su daga y como venganza contra el Imperio por haber devastado Honoghr. Aunque Rukh es asesinado poco después, el Capitán Pellaeon reconoce que sin el genio táctico de Thrawn el Imperio perderá la batalla y ordena una retirada estratégica.
Thrawn asesinado por Rukh, su guardaespaldas Noghri.
Al final, ya en Coruscant, Luke y Mara acaban estableciendo una amistad complicada. Luke da a Mara el sable láser de su padre, el que tenía el clon de Skywalker. Antes de que Luke vuelva a las negociaciones entre la Nueva República y la Alianza de Contrabandistas Mara le dice que la espere, y juntos abandonan el Palacio Imperial.
La vuelta al canon del Monte Tantiss y lo que puede significar
El Monte Tantiss en Weyland según aparece en la serie de Disney+ La Remesa Mala.
En los nuevos artes conceptuales que se revelaron ayer mismo de la serie La Remesa Mala (The Bad Batch) pudimos comprobar que la ubicación final donde las fuerzas Imperiales llevan a la científica Kaminiana Nala Se no es otra que, precisamente, el Monte Tantiss en el planeta Weyland (con una «e» en lugar de una «a» como única diferencia). Esto tiene poderosas ramificaciones, que pueden quedar en agua de borrajas o implicar cosas muy relevantes (y muy locas, todo sea dicho de paso).
Las diferentes piezas de arte conceptual que han mostrado con el nombre de «Monte Tantiss» en «Weyland» (en vez de Wayland).
El Monte Tantiss fue concebido como «originalmente un fortín de la Antigua República que fue reactivado por Palpatine durante las Guerras Clon. Este puesto contenía tanto objetos y artefactos de una maldad indescriptible además de recuerdos de las conquistas del Imperio. Sus tesoros más privados estaban ocultos en un laberinto masivo diseñado por Garrbo V’Droz en la base de la montaña«. (‘El Héroe de Cartao‘, historia corta publicada por Timothy Zahn). Sin duda queda claro que aunque Palpatine quizá no lo «reactivó durante las Guerras Clon», al menos el Imperio sí lo usó para el mismo fin – experimentos de clonación – durante, al menos, sus primeros años de vida.
Sección del Monte Tantiss (según Legends) donde se ve la disposición de la base y de la fábrica de clones.
Partiendo de este primer punto, durante las novelas antiguas nos explican que «los cilindros de clonación Spaarti fueron creados en el planeta Cartao y aunque muchos fueron destruidos, algunos se conservaron. Los científicos Kaminianos usaron la tecnología de estos cilindros para complementar la creación de su Gran Ejército de la República. Además, el Canciller Palpatine derivó algunos de esos cilindros de clonación para crear un segundo ejército clon en Centax-2, una luna de Coruscant, completamente en secreto. Con esos cilindros era posible hacer crecer un clon adulto en sólo un año en lugar de diez, insertando los recuerdos del huésped original en el clon para evitar años de entrenamiento aunque algunas veces esto provocaba demencia en algunos individuos«. Si bien esto no entra dentro de lo que hemos visto en The Bad Batch sí que resulta en una premisa de enorme importancia para los experimentos de clonación que se nos muestran en las secuelas o incluso en The Mandalorian, donde podemos ver clones mal formados o los clones del Líder Supremo Snoke en «tarros» parecidos a estos cilindros Spaarti.
El Monte Tantiss en Legends
Los cilindros de clonación Spaarti en Wayland
En la novela de 2008 «Order 66: A Republic Commando Novel» (Legends) nos cuentan que el Escuadrón Omega (ojo al nombre, jejeje) de Supercomandos clones se encontraron a la Brigada de Infantería 14ª en el planeta Haurgab, y descubrieron que este batallón se había creado mediante cilindros Spaarti, es decir, no eran clones convencionales fabricados en Kamino, algo que «levantó sus sospechas en contra del Canciller Palpatine y sus intenciones«. Es muy curioso cómo ahora los Comandos clon son quienes conducen, precisamente, a Nala Se a las instalaciones de Wayland… perdón, Weyland.
El Escuadrón Omega de Legends
Los Comandos clon llevan a Nala Se al Monte Tantiss
Sabemos, por otro lado, que la ex Jedi Ahsoka Tano está buscando activamente al Gran Almirante Thrawn, desaparecido de la galaxia gracias a – o por culpa de – Ezra Bridger en la serie de TV Star Wars: Rebels. Además, los recientes rumores de que podría aparecer (interpretado por Lars Mikkelsen, actor que le prestó su voz en la misma serie) de nuevo pero esta vez en acción real en la propia serie de Ahsoka apuntan a que el Gran Almirante habría sobrevivido a su peligroso viaje con desconocido destino por el hiperespacio y, tras la caída del Imperio en Endor, habría continuado sus investigaciones mediante otros agentes fieles, como la propia Magistrada Morgan Elsbeth que vemos en The Mandalorian.
Ahsoka Tano interroga a la Magistrada Elsbeth sobre el paradero del Gran Almirante Thrawn en The Mandalorian.
Por último, las novelas de la Trilogía de Thrawn, como se conoció a estas tres publicaciones de Timothy Zahn, se ubicaban temporalmente en el 9 DBY, es decir, cinco años después del Retorno del Jedi. Esto coincide perfectamente con la cronología de la serie The Mandalorian, ambientada literalmente en el mismo año galáctico.
Así pues, tenemos ya que el planeta Weyland, el Monte Tantiss y el propio Thrawnvuelven a ser canónicos además de estar ubicadas en el mismo año posterior a la Trilogía Original y que, posiblemente, volvamos a verlos más adelante en las diversas futuras producciones de la saga. Ahora bien… ¿todo esto es intencional o ha sido convenientemente improvisado? ¿Están relacionados, tal y como antaño, Thrawn y el Monte Tantiss? ¿Volveremos a ver más personajes volviendo al canon, como Mara Jade o Talon Karrde? ¿Veremos a Luuke Skywalker y a Joruus C’Baoth?
Mientras los fans ya comenzamos a especular (y a alimentar nuestro propio hype), seguiremos la carrera de Lucasfilm con gran interés.
Hay muchos minerales que son indispensables y tienen aplicaciones muy variadas, por lo que su uso y su extracción son siempre continuos. Pero hay otros que pasan a ser necesarios para fines específicos, en tiempos particulares, como lo son los tiempos de guerra. En esas situaciones la explotación de ese tipo materiales pasa a tener una demanda enorme. Es el caso del thorilidio.
El thorilidio, también llamado thorilide en algunas traducciones, es un material sólido que, si bien originalmente se encuentra en una forma cristalina bastante pura, suele ser mucho más útil en forma procesada.
El uso principal de este material se debe a su enorme capacidad de absorción de golpes y vibraciones. Se trata de una cualidad que aparece cuando se encuentra en forma granulada, lo que permite que la enorme cantidad de partículas independientes absorba y reduzca todo tipo de fuerzas. Eso condujo a que su uso principal sea como material amortiguador de los cañones turboláser, en particular en embarcaciones de gran tamaño.
Originalmente se lo extrajo exclusivamente de ciertos cometas ricos en tholidio. Precisamente se nos muestra una operación minera de este tipo en una época antigua de guerra galáctica en el comic Caballeros de la Antigua República #43 (Leyendas), donde el joven Zayne Carrick se infiltra en una organización dedicada a usar esclavos para extraer este mineral en una inestable región de cometas.
Para la época del ascenso del Imperio de Palpatine, este tipo de cometas ya eran algo muy raro, por lo que los pocos mundos en los que se hallaba el material pasaron a ser explotados casi sin reparos, dada la enorme demanda de armas de gran calibre para sus bases, destructores estelares y… cierto proyecto supersecreto del tamaño de una luna.
El sistema más conocido por su riqueza en thorilidio es el planeta Gorse, que junto con su satélite Cynda, poseen una enorme extensión de cavernas cristalinas constituidas por este mineral; de hecho, sus reservas se estimaron como para unos 2000 años de explotación. Este contexto de explotación minera de ambos mundos es el que se nos presenta en la primera novela editada en el nuevo canon, Un Nuevo Despertar, de John Jackson Miller, en la que Kanan Jarrus se desempeña como transportista de thorilidio y en donde la relevancia estratégica de este material contribuye a su primer encuentro (histórico, por cierto) con la rebelde Hera Syndulla.
La importancia del thorilidio para el Imperio también aparece retratada en otras dos novelas del canon actual: En Battlefront – Compañía Crepúsculo de Alexander Freed se hace mención a la importancia del material como recurso indispensable, en este caso bajo la responsabilidad del General Veers en el Sistema Rimma. Pero hay otro alto oficial, el Gran Almirante Thrawn, que descubre el robo de amortiguadores de thorilidio en Thrawn – Traición, la tercera parte de la primera trilogía canon de Timothy Zahn.
La extracción de thorilidio, como suele suceder con cualquier tipo de explotación minera a gran escala (sea en una galaxia lejana, o en nuestro planeta) tiene un enorme impacto ambiental. La explotación por parte del Imperio llegó a diezmar a muchos de los planetas con vetas minerales, como el mundo de los Squamatan. Aunque también en algunos planetas las especies nativas lograron disuadir al Imperio de su explotación, como es el caso de Spalex. Todo esto se nos relata en los números #7, #17 y #18 de la serie de comics (canon) de Poe Dameron, en donde ahora es la Primera Orden quien emprende la búsqueda y explotación de los recursos de thorilidio.
Para proceder a la extracción del mineral es necesario usar explosivos, siendo el más habitual en estos casos el bisulfato de baradio (esta operación debe realizarse con cuidado, evitando que los cristales se fragmenten en partículas demasiado pequeñas, pues se perdería su efecto útil). Luego de su extracción, el material debe ser procesado en refinerías para lograr la forma granulada que le otorga su propiedad anti-shock. Para eso, la forma cristalina del thorilidio es sumergida en grandes estanques de ácido xenobórico para obtener la calidad adecuada.
Ahora vayamos a la ciencia en el mundo real asociada a estos conceptos. Se llama amortiguación a la capacidad que tiene cualquier sistema (cualquiera: puede ser mecánico, biológico, etc.) de disipar la energía de movimiento (energía cinética), transformándola en otra forma de energía. Generalmente la suelen disipar en forma de calor o en energía interna de las moléculas del material, atenuando de esa forma el impacto.
Básicamente se trata de que la fuerza que recibe, gracias a la presencia del amortiguador, vaya disminuyendo lo mejor posible. La forma de lograrlo depende de cuál sea el mecanismo para lograr esa atenuación; hay tres mecanismos posibles:
Utilizando un fluído (por ejemplo, los amortiguadores hidráulicos).
Mediante la fricción con otra superficie.
Aprovechando la tensión interna de organización de las moléculas del material.
El uso del thorilidio sería un ejemplo de esta última situación, con el agregado de que en este caso la absorción de fuerzas se potencia debido a que se trata de un material granulado. Entonces a las fuerzas de la organización molecular, podemos sumar la interacción entre los gránulos y los pequeños huecos entre ellos, que permiten acomodarse y reacomodarse cada vez que reciben un impacto. Si bien no es algo que hayan pensado mucho los Jedi, el uso de thorilidio es, a fin de cuentas, otra forma de lograr que las fuerzas nos acompañen.
En primer lugar es necesario aclarar que esta es una novela que inicia una nueva trilogía de novelas que son precuela de la primera, también de Timothy Zahn, por lo que supone haber leído las tres novelas anteriores, en especial la segunda, titulada Thrawn: Alliances, donde existen paralelos muy interesantes, ya que los flashbacks de dicha novela se unen en la trama principal de esta historia. Está ambientada en las Regiones Desconocidas y ubicada en la línea temporal en la época final de las Guerras Clon (19 BBY).
Contexto
Si bien a Thrawn lo conocemos en el canon por las serie de Star Wars Rebels y la trilogía de novelas anterior, se sabía poco de su historia previa a su unión al Imperio y de su pueblo natal. Esta novela nos lleva a lugares y contextos muy desconocidos hasta ahora, expandiendo de gran manera la saga, por lo que para contextualizar explicaremos ciertos elementos.
Las Regiones Desconocidas
Mapa de las Regiones Desconocidas
Las Regiones Desconocidas son un elemento que, hasta ahora, ha tenido poco desarrollo en el canon actual. De acuerdo al mapa anterior y a lo que sabemos por diversos productos del canon y Guías Visuales, la República y después el Imperio solo llegaron a dominar el Borde Exterior, pero nunca se adentraron más allá. En el Episodio 9 con Exegol, por primera vez vemos esta parte de la Galaxia en lo audiovisual.
Lo anterior se debe a la dificultad de navegar en el hiperespacio por esos lugares, al no existir rutas hiperespaciales y al ser un espacio especialmente hostil para la navegación. Lo anterior se nos explica muy bien en la novela de Thrawn Alliances, donde nos enteramos que los Chiss navegaban gracias a las «Skywalkers», pequeñas niñas sensibles a la fuerza que podían dirigir sus naves en el hiperespacio en ese entorno hostil.
Por esta razón existió muy poca interacción entre estas regiones de la Galaxia y esta novela por primera vez nos adentra en profundidad en estos lugares casi desconocidos para nosotros en el canon.
2. La Ascendencia Chiss
Mapa territorios de la Ascendencia Chiss
Corresponde a la porción de la Galaxia gobernada por los Chiss. Su gobierno se estructura en base a un Consejo de 9 familias (llamado el «Syndicure«) que tomaban las decisiones mas importantes a nivel político.
Lo interesante es que estas familias no siempre eran sanguíneas sino que tenían distintos «grados», cuyas posiciones variaban según su mérito y nacimiento e involucraban distintos derechos al interior de la Ascendencia. Así por ejemplo, las familias reclutaban a varios de sus miembros que podrían resultar un aporte para el poder y prestigio de dicha familia.
En este sentido, estas familias aparte de gobernar la Ascendencia van compitiendo entre sí por su poderío e influencia. En este contexto, las familias mas importantes eran los Irizi y los Mitth, entre los cuales había una potente rivalidad.
Por otro lado, estaba la Fuerza de Defensa Chiss, la cual se encargaba de los asuntos militares de la Ascendencia. Aunque el Syndicure no debiese intervenir en el los asuntos militares, muchas veces esto no se cumplía por la gran influencia que tenían estas familias.
3. Mitth’raw’nuruodo.
Thrawn joven
Kivu’raw’nuru era el nombre original de Thrawn, el cual cambia al ser adoptado por la familia Mitth. Su adopción se debe a que era un prometedor recluta de la Fuerza de Defensa Chiss y alguien que potencialmente podría ser un gran aporte para su familia, por lo que dentro de la jerarquía Chiss es un «adoptado por mérito«. Por esto mismo, su posición aún es precaria, puesto que los adoptados por méritos pueden perder su categoría.
Su gran inteligencia y habilidades tácticas contrastan con su nula sensibilidad política y social. Por esto mismo, si bien Thrawn es reconocido entre sus pares como un gran militar, sus estrategias poco convencionales lo dejan en una posición es más o menos delicada, cultivando aliados y enemigos en el camino.
Argumento
Thrawn
La trama de esta novela inicia con un misterioso ataque a la Ascendencia Chiss, el cual no tiene precedentes ni una explicación muy lógica. En este contexto, Thrawn es requerido para resolver este misterio, el que con el ingenio y los métodos pocos ortodoxos a los que nos tiene acostumbrados va desentrañando este y otros misterios ocultos, no sin ganarse enemigos en el camino.
La historia va mostrando las distintas disputas familiares y de poder al interior de la Ascendencia, en las que Thrawn se encuentra entre medio al ser un simple adoptado por mérito sin una gran influencia dentro del Syndicure. La novela sigue una estructura bastante parecida a los que vimos en la primera novela de Thrawn, en cuanto a que la genialidad y éxitos militares de Thrawn es vista por muchos como una gran oportunidad y por otros como una gran amenaza.
En este contexto, Thrawn va descubriendo que nada es lo que parece y que la Ascendencia corre un peligro que nadie ha estado advirtiendo. Sus escasas habilidades políticas le van dificultando este camino y la novela nos va mostrando la lógica de la Ascendencia, sus reglas y las dificultades propias de las Regiones Desconocidas que contrastan mucho con lo que está pasando actualmente en las Guerras Clon.
Se nos van introduciendo personajes muy interesantes como la ex Skywalker Thalias o la actual Skywalker Cheri ,y profundizamos más en otros que ya conocíamos de la trilogía anterior, como la Almirante Ara’lani. La historia sigue entre una mezcla entre aventuras, misterio y estrategia donde los protagonistas viajan a través de las Regiones Desconocidas y vamos descubriendo con ellos lo que estas esconden.
En esta línea se van encontrando con los enemigos ocultos de los Chiss y la trama nos va sorprendiendo con giros inesperados y revelaciones de la dinámica hostil que se da en las Regiones Desconocidas, las cuales dan bastante contexto a lo que pasará después con Thrawn en el Imperio. Por último, el final intrigante deja mucho material para las siguientes novelas.
Crítica
Libro de Thrawn Ascendancy, el Caos Crece
Timothy Zahn enriquece con gran creatividad el interesantísimo mini universo paralelo dentro de la saga que ya empezó a construir en su primera trilogía, con sus propios códigos y personajes. Al guardar distancia con el resto de la saga se ve un producto muy fresco y novedoso, que genera unas tremendas ganas de saber más de todo lo que se introduce.
La novela también logra darle a la Ascendencia Chiss toda una historia y un sustento narrativo muy bien creado, algo que si bien se había introducido ligeramente en la trilogía anterior, es ahora donde lo podemos ver en profundidad y entender mucho mejor el origen de Thrawn. Es de las partes que mas me gustó de la novela por llevarnos a un mundo nuevo con sus jerarquías y códigos, con una vibra muy de Star Wars, pero a la vez añadiendo elementos distintos y sorpresivos a la saga.
Las interconexiones que hace con las novelas anteriores están espectacularmente logradas y se logra tejer una historia muy consistente y verosímil con los otros productos relacionados. Zahn conoce muy bien Star Wars y se nota, lo que hace que su historia sea amena de leer. Los flashbacks que se introducen son precisos para aportar a la historia y no hacen pesada su lectura, como pudo haber pasado en Thrawn Alliances.
El personaje de Thrawn mantiene mucho la línea de lo que ya conocemos y no sorprende mucho, sigue siendo un estratega brillante, pero un pésimo político y eso le dificulta conseguir sus objetivos, algo que personalmente fue lo que menos me gustó, al haber un personaje que en realidad no ha evolucionado tanto. Eso si es muy interesante como nos muestran mucho mas de su historia, de su afición al arte, su valoración del mérito y un poco mas de «humanidad» de la que nos tenía acostumbrados en su rol de «villano».
Thrawn y Ar’lani
Otro aspecto a destacar es el gran diseño de personajes. Los personajes secundarios son muy interesantes y de gran complejidad narrativa, además de complementar muy bien a Thrawn. Por otro lado, los antagonistas son villanos bien elaborados y misteriosos, lo que hace que uno se mantiene entretenido y atento durante toda la novela. La estructura estilo «Sherlock Holmes» intergaláctico a las que nos tiene acostumbrados Zahn de la trilogía anterior resulta bastante bien y no se hace repetitivo para nada respecto a las novelas anteriores.
El final nos deja expectantes y con muchas preguntas que sabemos que tendrán respuestas en las siguientes novelas. El autor sabe como hacer buenos giros en la trama para que, pese a que uno sepa más o menos lo que pasará en el futuro, uno se quede intrigadísimo con como se desarrollará la historia y que otras sorpresas traerán.
Me gusta mucho el potencial que tiene esta historia en el futuro, teniendo en cuenta la ya segura aparición de Thrawn en el live action en la serie de Ahsoka. Considero que lo que se está cocinando a fuego lento en esta trilogía puede ocuparse de gran manera en la historias que están por llegar.
En resumen, si te gustó la trilogía anterior esta novela está más que recomendada, ya que mantiene e incluso mejora en muchos aspectos la calidad de sus historias y el desarrollo de personajes. El hecho de que esté ambientada en las Regiones Desconocidas le da un valor agregado a esta novela y explora la creatividad del autor de gran manera al mostrarnos un fascinante universo paralelo muy distinto a los que estamos acostumbrados. Personalmente creo que es de las mejores novelas del canon actual y estoy impaciente por leer la segunda parte.
En el Universo de Star Wars existen muchas sustancias que aparecen dentro de las historias que tanto disfrutamos. Sea como un recurso narrativo necesario para hacer fluir una trama, o como un elemento secundario que aporta a la construcción de una escena, una situación, o una locación, siempre hay materiales y tecnología que contribuyen a dicha labor.
Sin embargo, hay algunos materiales que se destacan por tener una relevancia mayor, dándole un mayor peso específico a los relatos y que tienen fama propia, como la carbonita, el beskar o los cristales kyber; pero también hay otros, igual de importantes, y que merecen un renombre similar, como es el caso del tibanna.
Este material se suele usar en estado gaseoso, aunque para su transporte suele licuarse, de modo de poder transportar cantidades muy grandes en un volumen relativamente pequeño. La enorme relevancia que tiene el tibanna es su variada cantidad de aplicaciones asociadas al aprovechamiento de la energía; de esta forma se lo usa tanto en blásters como armas de mayor porte, aunque también forma parte del sistema refrigerante de los hiperimpulsores. Por lo tanto, su presencia en cualquier saga de la galaxia es indispensable, aunque no siempre se lo mencione. También existe otra variante para transportarlo: en lugar de licuarlo, se lo suspende dentro de un bloque de carbonita para procesarlo de manera más segura y así llevarlo a otros planetas.
La tecnología bláster se basa en dos piezas clave: una carga de gas (contenida en un cartucho) y una fuente de energía. El cartucho de gas puede contener una variedad de gases de gran capacidad energética entre los que se destaca el tibanna. En la novela (Leyendas) Survivor’s Quest de Timothy Zahn se detalla como el barón Soontir Fel recarga los cartuchos de este gas en su arma. Cuando el arma se dispara, una fracción del gas resulta excitada por la energía de la batería y se volatiliza hacia el módulo donde finalmente se convierte en un haz de partículas.
Si bien el tibanna suele aprovecharse en muchos mundos como combustible para calefacción (simplemente quemándolo), su mayor utilidad viene de la propiedad de cuadruplicar su capacidad energética cuando se lo incide con un haz de luz coherente. Esto condujo a una tecnología conocida como tibanna de spin sellado, que se encuentra compactado a un nivel atómico, en la que se aprovecha esa energía extra. De esta forma es este tipo de tibanna el que se usa en armamento y resulta mucho más potente (y peligroso si no se lo controla con seguridad), mientras que el tibanna tradicional es el que puede quemarse o usarse como refrigerante en distintos tipos de hiperimpulsor. Sobre este último punto hay cierta controversia, pues algunas novelas de Leyendas como El Poder de la Fuerza de Sean Williams o Los Jóvenes Jedi – Los Perdidos de Kevin J. Anderson y Rebecca Moesta mencionan el uso del material tratado con luz coherente en hiperimpulsores varios, incluido el de la mismísima Estrella de la Muerte.
Lo más interesante de este gas, es que no tiene un origen inorgánico, sino que es un subproducto del metabolismo de unos seres vivos llamados beldon, unas criaturas enormes (pueden llegar a medir hasta 10 kilómetros), llenas de gases, que pueden encontrarse en planetas gaseosos con entornos atmosféricos que tengan la densidad suficiente como para flotar en su atmósfera, aunque también pueden existir en el espacio (beldon espaciales), sobreviviendo en burbujas de gases. El mismísimo Han Solo se topa con una de estas criaturas en Bespin, en la novela (Leyendas) Amanecer Rebelde de A.C. Crispin.
Existen varios planetas gigantes gaseosos de cuyas atmósferas de extrae gas tibanna (a menudo se habla de una capa llamada tibbanósfera). Seguramente el más reconocido de todos sea Bespin, presentado en El Imperio Contraataca, en la Ciudad de las Nubes, lugar cuya principal finalidad es la recolección y tratamiento de este gas. Pero también está presente en otros mundos como Kril’Dor, Genarius, Kaer, Ord Ibanna, Yorn Skoy y Taloraan; Sin embargo Bespin es el único lugar en donde el tibana de spin sellado se produce de manera natural, por lo que se evita el costo de dicho tratamiento. Incluso la química del gas se describe un poco en Antes de la Tormenta de Michael P. Kube-McDowell (Leyendas), en donde se menciona que el color cobrizo de los cielos de Bespin se debe al óxido de tibanna. Incluso en el comic Clásico Star Wars #57 (Leyendas) de Marvel, Lando cae a través de la atmósfera hasta llegar a un islote en la superficie llamado Ugnorgrad, rodeado de una especie de pantano de tibanna líquido.
En la literatura de Star Wars, se nos muestran varios momentos en los que el tibanna está presente, en épocas diversas. Uno de los casos más notorios es la participación en el Gran Desastre que se relata Luz de los Jedi de Charles Soule (canon), de uno de los fragmentos del Ruta Legado que contiene un tanque de tibanna líquido superenfriado que pone en riesgo todo el sistema Hetzal y que a su vez moviliza una de las acciones más épicas que se han visto de los Jedi en su conjunto.
Pero si hay un autor que utiliza tibanna en sus historias, sin duda es el ya mencionado Timothy Zahn. En sus novelas de Leyendas, más allá de la mencionada Survivor’s Quest, aparece como insumo para armamento en Decisiones, y además en Specter of the Past donde forma parte de un dispositivo rudimentario para disparar a distancia a acusar a un inocente. Pero Zahn también utilizó varios contenedores de tibanna en el canon, como parte del gran plan del entonces Teniente Thrawn para ascender en las filas del Imperio en Thrawn.
Además de las mencionadas, existen algunas variantes del gas, que hacen su aparición en otras historias; La novela juvenil (canon) El Arma de un Jedi de Jason Fry hace referencia a gas tibanna interestelar, que podría tratarse de aquel que producen los beldon espaciales. Por otra parte, en algunos relatos del Universo de Leyendas posteriores a la invasión Yuuzhan Vong como la Trilogía de Dark Nest o en Legacy of the Force – Tempest (ambas de Troy Denning) se utiliza en las naves InvisiblesX de los Jedi una tecnología más avanzada, a partir de un isótopo particular de gas llamado tibanna X que evita que las emisiones del vehículo sean detectadas.
Para finalizar podemos comparar todo lo mencionado con lo que sucede en lo que podemos definir como UL, el “Universo del Lector”, o sea el nuestro. Hasta donde se conoce, no existe ningún material que tenga todas las propiedades que muestra el tibanna en los dos Universos de Star Wars (canon o leyendas).
Pero sí podemos encontrar distintos gases que se le asemejan en algunas propiedades: Por ejemplo para disparar algunas armas se aprovecha a veces el aire comprimido. Obviamente no se disparan haces de partículas sino proyectiles livianos (balines).
También podemos hacer cierta analogía entre el tibanna y el metano. Se trata de un gas producido por diferentes clases de seres vivos (desde microorganimos hasta mamíferos grandes) y que tiene una importante capacidad para liberar su energía cuando entra en combustión. Es el principal componente del gas natural y además puede generarse a partir de desechos y residuos en una mezcla gaseosos rica en metano llamada Biogas. En ese sentido la novela Imperial Commando 501st de Karen Traviss menciona algo similar: un biogas que se produce a partir de los desechos digestivos que producen los nerfs y los bantas en el planeta Celen.
Algunos especialistas especulan que un gas que podría llegar a extraerse de la atmósfera de planetas gaseosos y que sería de gran utilidad en reactores de fusión es el helio-3, un isótopo particular del elemento helio, presente en el Sol y en planetas como Júpiter y Saturno (Podríamos imaginar una Ciudad de las Nubes en alguna de esos planetas).
Otro gas, que actualmente se está estudiando para poder utilizarse a gran escala es el hidrógeno. Tiene la gran ventaja de ser elemento más abundante del universo, y que el producto de su combustión es simplemente agua, por lo que sería un combustible con mucho menor impacto en el ambiente. Además, su uso más práctico sería en la forma de celdas de combustible. Por otra parte, la enorme desventaja es que es muy peligroso y sensible (al igual que el tibanna) y es bastante difícil de almacenar, pues al tratarse de la molécula más pequeña que existe, puede fugarse de muchos materiales. De todas formas, tenemos nuestra carbonita, aunque de carbono no tenga nada: el paladio, un metal capaz de adsorber enormes cantidades de hidrógeno (puede retener con hidrógeno hasta 900 veces su propio volumen).
También es importante destacar que el hidrógeno es el elemento por el que se inician las fusiones nucleares en las estrellas, y gracias a la cual nos llega energía a la Tierra como para que se haya desarrollado vida, durante mucho tiempo, el suficiente como para que muchas personas se pusieran a idear, filmar y escribir sobre lo que pasa en una ficticia y queridísima galaxia muy, muy lejana.
Referencias:
Hollyweird Science – Kevin R. Grazier y Stephan Cass
Star wars Encyclopedia – Stephen J. Sansweet.
Star Wars – The Essential Guide of Weapons and Technology – Bill Smith, David Nakabayashi y Troy Vigil.
Además también se ha desvelado el contenido de la esperada antología de Boba Fett, que había suscitado bastante interés. Sigue leyendo para descubrir cuáles son todas las novedades para el mes de noviembre de la editorial responsable de la mayoría del material impreso de Star Wars en España.
Thrawn – Ascendencia: Bien Común (Novela)
Segunda novela de la trilogía Ascendencia, de la que la primera entrega, El caos crece, se ha publicado en España este mismo mes de Julio. Escrita por Timothy Zahn, seguimos los pasos del chiss mucho antes de haberlo visto por primera vez en el canon en Star Wars Rebels. Seguimos conociendo los orígenes del personaje azul de la mano de su creador original.
Darth Vader 2 ¡Al Fuego! (Tomo)
Segundo tomo del tercer volumen de la serie regular de Darth Vader. Comenzando a publicarse originalmente en 2020, se sitúa temporalmente entre el Episodio V y VI, y sigue los pasos del Lord Oscuro hasta… ¡Exegol! El guionista Greg Pak ha recibido múltiples elogios por la dirección que está llevando su paso por la serie y este arco concretamente está lleno de conexiones con las precuelas, la trilogía original y… ¡Hasta con las secuelas! Si os gustó Corazón Oscuro de los Sith, no te puedes perder la continuación porque es simplemente espectacular.
Star Wars Jedi Fallen Order: Templo Oscuro (Tomo)
La precuela en formato cómic del exitoso videojuego Jedi Fallen Order que fue lanzado en Noviembre del 2019 y del que ya se rumorea que se está preparando una secuela. Este tomo recopila las cinco grapas que originalmente se empezaron a publicar dos meses antes de la salida del juego y que cuentan qué pasó con el maestro Eno Cordova, su aprendiz Cere Junda y los Zeffo.
Boba Fett – Antología (Omnibus recopilatorio)
Este recopilatorio de contenido Leyendas en formato Omnibus es una reedición del aparecido por primera vez en USA de la mano de Dark Horse en 2010 y publicado luego en España por Planeta de Agostini en 2012. También está contenido en los tomos 60, 61 y 62 del coleccionable Cómics Star Wars que se inició en 2013.
Boba Fett: Enemy of the Empire 1 to 4
Underworld: The Yavin Vassilika 1 to 5
Empire 7 y 28
Boba Fett: Overkill
Boba Fett ½: Salvage
Boba Fett: Twin Engines of Destruction
Boba Fett: Bounty on Bar-Kooda
Boba Fett: When the Fat Lady Swings
Boba Fett: Murder Most Foul
Boba Fett: Agent of Doom
Portadas de las ediciones anteriores de este recopilatorio
Star Wars Teje la Galaxia
Un libro de patrones para crear todo tipo de prendas y peluches del universo Star Wars. Un libro fantástico visualmente y que os permitirá haceros con atuendos de Rey, Kylo o hasta un Baby Yoda (sí, Grogu, lo sabemos).
Se cumple así el plan editorial que ya desvelaron en Mayo y del que os contamos todos los detalles aquí. Aunque echamos de menos la Enciclopedia de Personajes de Clone Wars, que se anunció también para Noviembre, entendemos que no aparece en este listado ya que saldrá bajo el paraguas de Planeta Junior.
Según un rumor de LRM Online, Mena Massoud, de la película de acción real de Disney, Aladdin, ha sido elegido para interpretar a Ezra Bridger, mientras que Lars Mikkelsen está listo para interpretar al popular villano de Star Wars, el Gran Almirante Thrawn, para un próximo proyecto de acción real de Disney+.
«Hace más de un año, LRM publicó la noticia de que Lucasfilm estaba planeando ampliar las series de Star Wars Disney+ con Ahsoka, Boba Fett y una serie combinada de Ezra Bridger y Thrawn. Desde entonces, Disney ha anunciado las próximas series The Book of Boba Fett y Ahsoka, que llegarán en diciembre de 2021 y 2022 respectivamente. Con el debut de la versión de acción real de Ahsoka en The Mandalorian, supimos que la famosa Togruta está a la caza de Thrawn. Es seguro asumir que Thrawn y Ezra están juntos ya que la última vez que vimos a ambos personajes estaban siendo llevados al hiperespacio por el purrgil.»
«Estamos seguros de que Mena Massoud ha sido elegido para el papel de Ezra Bridger y Lars Mikkelsen para el de Gran Almirante Thrawn.»…
El rumor comenzó hace un tiempo cuando Mena publicó en Instagram una foto suya sin camiseta con el pie de foto que se ganó toda la atención. «Hey, sólo para que sepan, cuando me escape no le haré daño a ninguno de ustedes», haciendo referencia a una línea de Ezra Bridger en Star Wars Rebels. Anteriormente filtrado que Massoud era el favorito y que las conversaciones estaban en curso. «Sin embargo, podemos confirmar que Massoud ya ha firmado«, resalta el medio.
Por otro lado fue el propio Mikkelsen quien puso la voz a Thrawn en la serie de animación durante diecisiete episodios. Thrawn es uno de los personajes más singulares del universo de Star Wars. Ademas la pagina que la edad de ambos actores estaría relativamente alrededor de la edad de sus respectivos personajes.
Bueno en sintesis ellos aseguran que ambos serían los elegidos, pero no presentan ninguna prueba para argumentar lo dicho, sin embargo tal afirmación no suena fuera de lo posible. Veremos si esto se convierte en más que una simple afirmación sin pruebas o un rumor que nos justaría ver convertido en realidad. Ambos, ya sea Mena por su similitud física o Mikkelsen por el trabajo previo en Rebels prestando su voz para Thrawn serian una gran opción para llevar al live-action a dichos personajes de Star Wars.
Julio ha llegado cargadito de novedades Star Wars a la Biblioteca Jedi. Necesitaba tener lectura para las calurosas horas de verano en la playa. ¿Que tesoros habrán llegado…?
Vamos a hacer un pequeño Unboxing de las novedades Star Wars de la editorial Planeta Cómic de julio 2021 y además, reseña sin spoilers de una de las novelas más esperadas de los últimos años… ¡Thrawn ha regresado!
Último mes antes del descanso de novedades Star Wars de agosto y de la avalancha de ellas que llegará a partir de septiembre. Sin duda, julio 2021 se nos quedará grabado como el mes en el que se publicó la primera novela de la trilogía precuela de Thrawn escrita por Timothy Zahn, una de las mejores obras de éste nuevo Canon de historias.
Star Wars Thrawn Ascendencia #1- El caos crece
Más allá de los confines de la galaxia se encuentran las Regiones Desconocidas: caóticas, no cartografiadas y prácticamente intransitables, cargadas de secretos ocultos y peligros. Y entre ese caos turbulento se refugia la Ascendencia, hogar de los enigmáticos chiss y las Nueve Familias Regentes que los lideran.
La paz de la Ascendencia, una isla de calma y estabilidad, se rompe tras un audaz ataque contra la capital chiss que no deja ninguna pista sobre el enemigo. Desconcertada, la Ascendencia le encarga a uno de sus oficiales militares más brillantes que descubra al asaltante desconocido… un recluta de orígenes humildes, pero que es adoptado por la poderosa familia de los Mitth, que lo llamará Thrawn.
Respaldado por el poder de la Flota Expansionaria y ayudado por su colega almirante Ar’alani, Thrawn empieza a encontrar las respuestas que busca. Pero mientras su primer comando se adentra en la extensa región del espacio que los chiss conocen como el Caos, entiende de que la misión que le han encomendado no es lo que aparenta. Y la amenaza contra la Ascendencia no ha hecho más que empezar.
Descubre los orígenes de Thrawn dentro de la Ascendencia Chiss en el primer libro de una épica nueva trilogía de Star Wars del autor superventas Timothy Zahn.
El Señor Oscuro de los Sith pretende dar caza a un misterioso sindicato del crimen que opera más allá del alcance del Imperio. Lo que no sabe es que es objetivo, a su vez, de una serie de cazadores de recompensas, los más peligrosos de la galaxia, contratados por dicho sindicato para que se deshagan de él de una vez por todas.
Este variopinto grupo de asesinos, comandado por Beilert Valance, antiguo oficial del Imperio, no se detendrá ante nada con tal de conseguir la mayor recompensa que les han ofrecido en la vida. Valance y Dengar buscan el arma perfecta para matar al Señor de los Sith… ¡y la van a necesitar cuando Vader le dé la vuelta a la tortilla y los arrincone! Pero ¿qué sucederá cuando tanto los cazadores como la presa descubran los terribles secretos que hay tras el sindicato criminal, del que solo se sabe que se hace llamar Mano Oculta?
En este volumen se incluyen los números 1 a 6 de Star Wars: Objetivo: Vader, obra de Robbie Thompson, Stefano Landini, Cris Bolson, Marc Laming, Neeraj Menon, Andres Mossa, Erick Arciniega, Federico Blee y Jordan Boyd.
Después de todo por lo que ha pasado, la doctora Aphra, profesional de los problemas, vuelve a estar a las órdenes de Darth Vader. ¿Para qué perverso fin querrá el infame Señor Oscuro a Aphra, su enemigo más molesto, que hasta le ha perdonado la vida? Y, ¿cuánto tiempo le quedará a ella para alejarse del peligro antes de que Vader decida acabar con lo que hace tanto tiempo empezó?
Además, Aphra está a punto de tener que enfrentarse una vez más a su padre y a la capitán Magna Tolvan, su antiguo amor. También la veremos viajando a Mos Eisley, ese avispero de escoria y maldad. Pero todo lo bueno acaba y, claro, cuando el Señor de los Sith se interna entre las sombras de un antiguo templo para poner fin a la vida de Aphra, solo uno de los dos logrará salir de allí de una pieza…
En este volumen se incluyen los números 37 a 40 de Star Wars: La doctora Aphra, y el anual número 3, obra de Simon Spurrier, Caspar Wijngaard, Elsa Charretier, Lee Loughridge, Edgar Delgado y Jim Campbell, y también incluye material del número 1 de Star Wars: El ascenso del Imperio.