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  • Primera Tarea, Parte 2. Traducción exclusiva del relato canon de The High Republic

    Primera Tarea, Parte 2. Traducción exclusiva del relato canon de The High Republic

    Traducción por Mario Tormo

    Os traemos la conclusión del segundo relato de La Alta República, escrito por Cavan Scott, dentro de la serie Starlight que publica regularmente la revista Star Wars Insider. Estas historias expanden los hechos que hemos podido leer en la primera ola de esta nueva era de Star Wars situada 200 años antes de los sucesos de La Amenaza Fantasma. Podéis leer la parte 1 aquí.

    Anteriormente

    Sedar a un furioso medoslean en el centro medico de la Baliza Starlight no era como Velko Jahen había pensado que sería su primer día como administradora en la estación. Y el repentino asesinato de un embajador skembo, el cual le había pedido protección, solo consiguió empeorar las cosas…

    Arte de Louie Di Martinez

    Starlight:
    PRIMERA TAREA
    (Parte 2)

    Todo el mundo estaba hablando a la vez, todos excepto Velko Jahen. Las horas transcurridas desde el intento de asesinato estaban borrosas. Velko aún podía ver el cuerpo del embajador Ceeril desplomado sobre la cama cada vez que cerraba los ojos y estaba convencida de que el olor a carne carbonizada aún flotaba en el aire, incluso aquí, en el vasto centro de operaciones de la Baliza Starlight. Había visto heridas de bláster antes, demasiadas para recordarlas todas, y olían mucho peor en los campos de batalla de Soika. ¿Por qué este ataque, orquestado no en la mugre de una trinchera excavada apresuradamente, sino en el estéril centro médico de la estación espacial más nueva y más grande de la República, la había abrumado?

    —¿Administradora?

    Velko tardó un minuto en darse cuenta de que Rodor Keen estaba hablando con ella. ¿Cuántas veces había obligado al jefe de operaciones de Starlight a repetir su rango antes de responder? La expresión de su rostro le daba la respuesta: ¡Demasiadas!

    —Lo siento, señor —balbuceó, molesta por lo nerviosa que sonaba—. Estaba repasando lo que ocurrió una última vez.

    —Una idea excelente —sonó una voz detrás de ellos. Velko y Keen se volvieron para ver caminando hacia ellos a una de las figuras más llamativas que jamás habían visto. El corazón de Velko se paró. Había estado esperando este momento desde que obtuvo su cargo, anhelando conocer a esta mujer, pero jamás se la habría imaginado así.

    La maestra Jedi Avar Kriss, Mariscal de la Baliza Starlight y Heroína de Hetzal, era tan impresionante como cabría esperar de la persona que había planeado la respuesta Jedi al Gran Desastre, salvando miles de millones de vidas en el sistema Hetzal y más allá. Todo en ella irradiaba confianza, desde su vaporosa túnica hasta los penetrantes ojos azules que ahora miraban Rodor Keen con la intensidad de un equipo de fijación de objetivo. Ni el hecho de que estuviera flanqueada por una mujer Jedi al menos tres décadas mayor que ella, y sin mencionar al imponente wookiee vestido con el ropaje de los padawans, conseguían disminuir su presencia en la habitación. Velko tenía la impresión de que Avar Kriss podría estar rodeada por todos y cada uno de los Jedi de aquí y de allí, y aun así todos las miradas seguirían centradas en ella.

    Esto no iba a ir bien.

    Junto a ellos, Estala Maru dio un paso adelante para recibir a los recién llegados por turnos.

    —Mariscal. Maestra Assek. Padawan Burryaga. Bienvenidos de nuevo a Starlight. ¿Puedo dar por hecho que su misión en el Clúster de Málaga ha sido un éxito?.

    —El acuerdo comercial entre Ayelina y Ludmere se firmó sin incidentes —confirmó Kriss—. Y pese a ello, conseguimos evitar una crisis diplomática para toparnos con otra en Starlight.

    —Las cosas se han complicado un poco en vuestra ausencia.

    –Lo cual es decir poco —intervino Keen, con un nervio de la sien palpitando sobre su ojo cibernético.

    —¿Qué ha pasado? —Preguntó Kriss, dirigiendo su atención al jefe de operaciones—. Pudimos sentir la inquietud desde que llegamos.

    —Tal vez deberíais verlo vosotros mismos —interrumpió Maru antes de dirigirse al astromecánico que nunca andaba lejos de él—. Kaysee, informa al centro médico de que la Mariscal está en camino.

    ***

    La habitación de Ceeril estaba exactamente como la había visto Velko por última vez, aunque ahora había más gente, con Kriss y sus acompañantes apiñados alrededor de la cama, ahora vacía.

    —¿Y es aquí donde encontró al embajador administradora Jahen?

    Velko asintió con la boca seca.

    —Sí, Mariscal. Estaba tendido boca arriba…

    —Había recibido un disparo en el pecho.

    —Así es.

    —¿Y qué hay de su guardaespaldas?

    —Destruido. Habían arrancado su cabeza de los hombros —dijo Ghal Tarpfen, la mon calamari jefa de seguridad de Starlight, que los había estado esperando en el pabellón. Dio un paso adelante, señalando pequeños fragmentos de metal incrustados en lo alto de la pared del fondo—. Pueden ver metralla de sus procesadores, aquí y aquí.

    De pie, junto a la puerta, Burryaga lanzó una pregunta que Maru se apresuró en responder.

    —Las imágenes de seguridad son un misterio.

    El kessuriano asintió con la cabeza a su astromecánico, que proyectó obedientemente una imagen de la escena de esa mañana. Velko frunció el ceño al verse a sí misma de pie hablando con Ceeril, y al droide guardaespaldas que todavía se tenía sobre sus anchos pies. Luego vino el alboroto exterior, con Velko saliendo por la puerta segundos antes de que la imagen se perdiera con interferencias.

    —La señal se interrumpió minutos antes del ataque.

    —El asesino cubriendo sus huellas —sugirió Nib Assek mientras el astromecánico avanzaba la imagen rápidamente hasta que volvía a ser nítida, mostrando al skembo, ahora boca abajo, sobre la cama, y el droide caído hacia atrás con un golpe.

    —Todavía no me puedo creer que nadie haya escuchado nada —se quejó Keen—. Un bláster no es nada silencioso.

    —Estábamos distraídos —admitió Velko.

    —Con el incidente del… Repetidme ¿qué era? —Preguntó Assek.

    —Un medoslean —le dijo Tarpfen—. El paciente tuvo una convulsión violenta y comenzó a atacar a los miembros del personal, incluido yo mismo. Si no hubiera sido por la administradora Jahen aquí presente, la situación podría haber sido mucho peor.

    —¿Peor? — Espetó Keen—. Un embajador ha recibido un disparo en la . ¿Tiene idea de a cuántos supervivientes estamos atendiendo desde el desastre del hiperespacio?»

    —Dieciocho mil cuatrocientos setenta y cuatro —dijo Maru, atrayendo una mirada furiosa del coordinador—. Lo siento. Era una pregunta retórica, ¿verdad?

    —Cualquiera que sea el número —continuó Keen—, se supone que Starlight es un refugio, un santuario, y sin embargo, esto sucedió justo delante de nuestras narices.

    —La verdadera pregunta es, ¿qué van a hacer al respecto?

    Los Jedi y los oficiales de la República se volvieron para mirar al embajador Ceeril al otro lado de la puerta. El skembo de rostro rocoso estaba encorvado en una silla repulsora, con un chaleco de bacta que cubría su pecho. Burryaga se hizo a un lado para dejar pasar a Kriss, mientras la mariscal saludaba al mandatario herido con una reverencia.

    —Su Excelencia, me alegro de que haya sobrevivido a esta terrible experiencia.

    —No gracias a ninguno de ustedes —espetó Ceeril, agarrándose el pecho.

    —Eso no es del todo cierto —señaló Maru, mirando a la enfermera Okana, que había conducido al embajador de vuelta al pabellón—. Si el doctor Gino’le y su personal no hubieran respondido tan rápido…

    —Los hasarianos se hubieran salido con la suya, sí, lo sé.

    —¿Los hasarianos? —Preguntó Kriss, atrayendo una furiosa mirada del dolorido embajador.

    —Esos brutos no descansarán hasta que los skembo sean expulsados del sector. Una y otra vez le hemos pedido ayuda a la República, y una y otra vez nos la han negado.

    —¿Vio a su agresor?

    —Tan claramente como la veo ahora.

    —Al contrario que las cámaras —agregó Assek.

    —Encontraron los cabellos, ¿no? —Preguntó Ceeril, tosiendo con dureza—. ¿En mi droide? —Eso era cierto. Velko los había encontrado ella misma, pelos atrapados entre las tenazas, ahora durmientes, del droide. Del mismo color que los de las melenas de los hasarianos, que se encuentran en otras partes de la enfermería—-. ¿Cuántas pruebas más necesitan?

    La tos del embajador se intensificó y su cuerpo se retorció con agonía. El doctor Gino’le se acercó con sus patas mecánicas y le ordenó a Okana que acompañara a Ceeril a la habitación que había sido preparada al otro lado de la sala. El grupo de la mariscal lo vio irse. El rostro de Rodor Keen se había oscurecido tanto como el del skembo había palidecido.

    Kriss se volvió hacia el coordinador tan pronto como Ceeril estuvo los suficientemente lejos como para no escucharlos.

    —¿Tenemos hasarianos en la estación?

    Velko habló antes de que Keen pudiera responder.

    —Un par, sí.

    Una mirada mordaz del coordinador volvió a dejarla bloqueada de nuevo.

    —¿Y qué es lo que cuentan de sí mismos?» Preguntó Kriss.

    —Ambos resultaron gravemente heridos en la emergencia de Wazta —dijo Keen—. Uno ha estado en un tanque de bacta durante tres días y el otro apenas está consciente.

    —¿Podemos estar seguros de eso? —Preguntó Tarpfen.

    —Sería la tapadera ideal —coincidió Assek.

    Kriss suspiró.

    —¿Puedo verlos?

    —Por supuesto —dijo Tarpfen, conduciendo al grupo hacia el siguiente pabellón—. Por aquí.

    Velko fue a seguirlos, pero Keen la detuvo.

    —Usted no, administradora.

    Frunció el ceño.

    —¿Señor?

    —Necesitamos un informe completo para el Senado. No te dejes nada por poner. Nada en absoluto.

    Así que eso era todo. Velko era apartada, reducida a presentar informes mientras Ghal Tarpfen lideraba la operación. Hasta aquí su brillante carrera en la primera mega-estación de la República. La pondrían en un rincón del centro de operaciones antes de que pudieras decir «Dank Farrik».

    Solamente al escuchar el murmullo de KC-78 se dio cuenta de que no todo el grupo se había ido con Tarpfen. El astromecánico todavía estaba en la sala al igual que su maestro.

    —Te envidio —le dijo Maru, con un atisbo de sonrisa.

    —¿Me envidia?

    —¿Un informe completo? ¿Con todos esos jugosos detalles? Mi paraíso particular.

    Ella arqueó una ceja.

    —Puede escribirlo si lo desea.

    Un suspiro melancólico escapó de sus delgados labios.

    —Por desgracia, la estación no funcionaría sola. Pero me lo puedo imaginar, ¿verdad Kaysee? —Miró al pequeño droide—. Cotejar pruebas de cada uno de los testigos. Incluso de la propia víctima.

    El astromecánico lanzó un pitido agudo.

    —Admito mi error. Víctimas, plural. Ese desafortunado guardaespaldas.

    —Ese destruído guardaespaldas —le recordó Velko.

    Maru la miró con esos curiosos ojos escarlata.

    —Por supuesto. Ahora, ¿a dónde se llevaron a ese pobre? —Sacó un datapad de su manga, deslizó la pantalla y el dispositivo le devolvió un bip resolutivo—. Ah, sí. A la torre de seguridad. Sala de pruebas tres .

    Velko dio un respingo allí donde estaba, captando inmediatamente la indirecta nada sutil que Maru acababa de lanzarle. Quizás había algo más en este kessuriano de lo que parecía después de todo.

    —¿Tengo acceso a la sala de pruebas tres? —Preguntó ella.

    —No —respondió el Jedi con picardía mientras se giraba y salía de la habitación—, pero Kaysee sí…

    ***

    La torre de seguridad era tan austera que contrastaba con la opulencia del resto de la estación. Las paredes eran de bronce pulido y los muebles eran vastos aunque funcionales. Los restos del droide guardaespaldas habían sido depositados en una mesa de operaciones elevada, iluminados por luces de un color azul intenso.

    —¿Listo para grabar, Kaysee? —Preguntó Velko al droide.

    El astromecánico emitió un pitido indicando que sí lo estaba.

    —De acuerdo. La unidad guardaespaldas está intacta excepto por el daño en su cabeza —examinó sus manos mecánicas—-. Las pinzas acaban de ser escaneadas y revelan restos de ADN hassariano, lo que confirma que el cabello era de un hassariano —trató de imaginarse a una de las criaturas altas que había visto en los pabellones entrando por la puerta, y al guardaespaldas corriendo para proteger a su amo. Un forcejeo y al droide arrancando un mechón de pelo. Algo no cuadraba.

    —Kaysee, ¿puedes volver a ponerme la grabación?

    El holoproyector de KC-78 zumbó y Velko se vio a sí misma una vez más desaparecer a través de la puerta, dando paso entonces a las interferencias, y después la imagen parpadeando de nuevo y mostrando al guardaespaldas cayendo al suelo.

    —¿Pero de dónde vino el disparo? —Se preguntó Velko en voz alta.

    KC lanzó una pregunta, pero lo ignoró, inclinándose para mirar el daño en la cabeza cilíndrica del guardaespaldas. Con cuidado, Velko pasó un dedo por el borde irregular donde había estado su única unidad receptora, extrayendo un fragmento de metal chamuscado.

    —¿Puedes escanear esto? —Le preguntó a su compañero, sosteniendo el fragmento frente al microanalizador de KC. La luz azul bañó el metal mientras los procesadores zumbaban y hacían clic en el interior del rechoncho chasis del droide.

    —¿Y bien?

    El droide emitió pitidos emocionado mientras pronunciaba el veredicto, y en un instante Velko supo quién había disparado al embajador.

    ***

    Podía escuchar a Ceeril quejarse en voz alta mientras se acercaba a su nueva habitación. Nib Assek y Burryaga habían permanecido en la puerta, en un intento de convencer al embajador de que se estaban tomando en serio el peligro. Assek asintió con la cabeza en señal de saludo cuando Velko entró en la habitación, con KC-78 a su lado, encontrándose al skembo reprendiendo a Ghal Tarpfen mientras Okana intentaba cambiarle los vendajes.

    —No me importa lo que estén haciendo ni a quién hayan puesto para proteger mi habitación, no me sentiré seguro hasta que la mariscal Kriss o el coordinador Keen me informen personalmente de lo que están haciendo al respecto de la vil amenaza hassariana. Exijo justicia. ¡Exijo acciones!

    —La amenaza ha pasado —dijo Velko, tan tranquilamente como pudo, ignorando la mirada de desconcierto que le dirigió la jefa de seguridad cuando entró en la habitación—. No corre ningún peligro.

    Los ojos del skembo se abrieron completamente.

    —¿Ha deportado a los hasarianos de Starlight?

    Velko negó con la cabeza.

    —No es necesario. Su ‘asesino’ ha desaparecido.

    Lo que quedaba de la cabeza del guardaespaldas resonó cuando la tiró sobre su regazo.

    —¿Qué significa esto? —Farfulló Ceeril, apartando la unidad decapitada lejos de él.

    —Me estaba preguntando lo mismo —dijo Tarpfen, señalando el trozo de metal retorcido—. Eso es un prueba.

    —Lo es —coincidió Velko—. Una cabeza destrozada a quemarropa como prueba. Vimos a su pobre guardaespaldas caer hacia atrás y acabar en el suelo en el momento en que las cámaras volvieron a estar operativas. Sin embargo, me pareció extraño que esas mismas imágenes no mostraran al asesino.

    —Deben haber disparado cerca de la puerta —tartamudeó Ceeril.

    —¿Antes de salir a correr?

    —No sabría decir. ¡Estaba demasiado ocupado aferrándome a la vida!

    —Y, sin embargo, nuestros misteriosos asesinos no dispararon cuando el droide estaba lo suficientemente cerca como para arrancarles un mechón de pelo de la cabeza. En vez de eso, esperaron hasta que estaban a punto de escaparse, disparando a un guardaespaldas cuyas armas estaban desactivadas —señaló la unidad craneal carbonizada que yacía frente al horrorizado embajador—. Extrañamente, la cabeza no ofrece pruebas de residuos de bláster, aunque sí encontramos restos de detonita dentro del chasis.

    —¿Dentro? —La pregunta de Tarpfen quedó sin respuesta cuando Ceeril sacó una lengua increíblemente larga y sorprendentemente pegajosa que arrebató de la cadera de la mon cala su blaster para cambiar de dueño.

    —¡Creo que no! —Espetó la mon calamari, agarrando la lengua cuando se retiraba y sujetándola con fuerza. El embajador se atragantó y se echó hacia atrás, pero Tarpfen lo agarró con firmeza y la pareja se enfrascó en un extraño tira y afloja.

    —¿Qué significa todo esto? —Una voz resonó mientras Rodor Keen aparecía por la puerta, mirando con incredulidad la escena, con Avar Kriss y un divertido Estala Maru tras de él.

    —El embajador intentó desarmarme —le dijo Ghal Tarpfen al controlador, dejando de agarrar su lengua, que volvió a la boca de Ceeril con un fuerte golpe y dejó caer el bláster al suelo.

    —Probablemente porque fingió su propio asesinato —dijo Velko, señalando con la cabeza a KC-78. El droide emitió varios pitidos como respuesta y proyectó un holograma de los restos del guardaespaldas esparcidos en la sala de pruebas, con una ligera diferencia.

    —¿Es un compartimento oculto? —Preguntó Keen, mirando una pequeña tapa que estaba abierta en el pecho del droide.

    —Lo es —respondió Velko—. Tuve que investigar un poco, pero cuando lo encontré, Kaysee pudo identificar ADN hassariano dentro del compartimento.

    —¿Del tipo que queda cuando escondes pruebas falsas en un compartimento privado? —Preguntó Tarpfen, mirando con el ceño fruncido al embajador, que estaba pasando el dorso de su mano fría su lengua palpitante.

    —Además de esto —dijo Velko, sacando un bote de gas bláster de su bolsillo—, que contiene el suficiente eleton para cargar un arma. Suficiente para mutilar…

    —Pero no tanto como para matar —Tarpfen parecía querer terminar el trabajo ella misma.

    —Fue temerario —admitió Velko—. Programar a tu droide para que simule el disparo y luego detonar un explosivo alojado dentro de su unidad craneal.

    —Destruyendo así cualquier rastro del engaño —concluyó Keen, cruzando los brazos con decisión.

    —Eso es un sinsentido —protestó el embajador, revolviéndose en su colchón—, eso es lo que es.

    —¿Lo es? —Ceeril palideció cuando Avar Kriss avanzó hacia el centro de la habitación y se detuvo a los pies de la cama—. ¿Sabe lo difícil que es mentir frente a una Jedi, embajador?

    —Especialmente cuando la administradora Jahen ha proporcionado multitud de pruebas —dijo Maru, tocando su siempre presente datapad—. Todo lo cual acabo de enviarlo al servicio de seguridad de la República en Coruscant.

    —¿No es ese mi trabajo? —Preguntó Ghal Tarpfen, sonando más divertida que molesta, con el arma otra vez en sus manos.

    —Eso es lo maravilloso de la Baliza Starlight —dijo Avar Kriss, volviéndose hacia Ceeril—. La República y los Jedi trabajando juntos por el bien de todos. Creo que formamos un gran equipo, ¿no es así, embajador? Quizás sería mejor si pasara el resto de su convalecencia en el centro de detención.

    —¿Quieres hacer los honores? —Preguntó Tarpfen a Velko, pero ella negó con la cabeza—. Tú eres la jefa de seguridad.

    —Y a ti se te debe un recorrido por Starlight —le dijo Rodor Keen mientras Burryaga maniobraba la camilla del skembo fuera de la habitación, bajo la atenta mirada de Tarpfen—. Dime, ¿por dónde te gustaría empezar?

    La decisión quedó fuera de su alcance cuando llegó un aviso por el sistema de comunicaciones, una voz ronca y sibilante informaba a la mariscal Jedi que habían recibido una llamada de socorro del Sistema Kazlin.

    —Tal vez deberíamos ir donde esté la acción —dijo Velko mientras Avar Kriss se dirigía al turboascensor.

    —Una excelente idea, administradora —coincidió Keen—. Creo que encajarás perfectamente».

    FIN


    El siguiente número de la revista Insider, el 203, traerá un nuevo relato de la mano de Justina Ireland. Si os habéis quedado con ganas, os recordamos que tenéis los anteriores relatos ya traducidos:

    Starlight: Vamos Juntos. Parte 1Parte 2.

    Starlight: Primera Tarea. Parte 1, Parte 2.

  • Guía visual y análisis de Light of the Jedi

    Guía visual y análisis de Light of the Jedi

    Por Mario Tormo

    Light of the Jedi es la novela que da el pistoletazo de salida al Proyecto Luminous. Escrita por Charles Soule es el detonante del resto de historias que van a vivir los protagonistas de esta nueva era que se sitúa doscientos años antes de los eventos de La Amenaza Fantasma. Esta época, llamada La Alta República, es un momento de esplendor no sólo político, si no que también la Orden Jedi se encuentra en el cenit de su poder. Vamos a analizar el primer pilar de esta nueva saga se publicó el pasado 5 de Enero de 2021.

    Cuadro que resume las épocas en las que se divide el cano, y los productos audiovisuales asociados

    Personajes

    Orden Jedi

    Logotipo promocional de los Jedi de la República

    Es la época dorada de los Jedi. Hay muchos y están repartidos por toda la galaxia, no estan sólo en el templo Jedi de Coruscant, si no que hay muchos otros puestos de avanzada con Jedi destacados para poder llegar a todas las regiones. El consejo Jedi tiene doce miembros, de los cuales 3 son Gran Maestros, y son los que presiden a la vez. Aquí tenéis una tabla con todos los que aparecen en el libro.

    Tabla con todos los Jedi de la novela

    Os presentamos a los principales protagonistas de la novela divididos en tres grupos, dada su participación en los eventos: El Gran Desastre, la Invesitgación del desastre y la Batalla de Elphrona.

    Así en la primera galería tenéis a Nib Assek y a su padawan Burryaga Agaburry. Y también tendríamos a Te’Ami y Mikkel Sutmani.

    En la siguiente tendríamos a Avar Kriss, aunque imprescindible en el Gran Desastre, es destacable su arco narrativo en el que participa junto a su compañero Elzar Mann en la investigación del suceso.

    Por último, y aunque también participan en el Gran Desastre los dos primeros, su mayor protagonismo se da en el arco de la Batalla de Elphrona. Serían Bell Zettifar, Loden Greatstorm, Indeera Stokes y Porter Engle.

    Políticos y civiles

    Lina Soh

    Canciller de la República. Con sus dos targons, Matari y Voru. Es la representante del conjunto de planetas y sistemas anexionados al gobierno democrático republicano. Su primer ayudante es Norel Quo, un Koorivar inusualmente albino

    Arte de Grant Griffin basado en un diseño original de Iain McCaig

    Izzet Noor y Jeni Wataro

    Senador de Sereno y portavoz de los mundos del Borde Exterior. Un hombre delgado y alto, de avanzada edad pero vigoroso. Calvo pero con una tira de pelo largo blanco que cae sobre un collar que lleva sobre ropas verdes brillantes. Tiene lazos con el Clan San Tekka. Su ayudante es Jeni Wataro y también tiene otros lazos, pero que no se revelados hasta bien avanzada la novela.

    Pevel Kronara

    Almirante y miembro de la RDC (Republic Deffense Coalition, Coalición para la Defensa de la República). Siempre con su uniforme gris con detalles azules y su gorra. Un buen comandante, con un alto sentido del deber, haciendo siempre lo que se espera de una persona de su rango y responsabilidad.

    Jeffo Lorillia

    Secretario de Transporte. Un humano de frente alargada. Su trabajo consiste en asegurar que los viajes a lo largo y ancho de la república sean seguros y ofrezcan confianza.

    Kaven Tarr

    Analista de Sistemas en el Ministerio de Tecnología de Hetzal. Un joven humano pelirrojo y con la piel muy clara. Fue enviado a la oficina del primer ministro Zeffren Ecka para ayudar con el Gran Desastre y acabó teniendo un papel decisivo a la hora de enfrentarse a las Emergencias.

    Marlowe y Vellis (San Tekka Clan)

    El Clan San Tekka son prospectores, o como ellos prefieren llamarse, exploradores. Hicieron su fortuna a base de explorar y encontrar rutas a través del espacio salvaje hace un siglo aproximadamente. Se adentraban en la nada sin saber si habría camino de vuelta, encontrando las maneras mas cortas para ir de un punto a otro, y vendiendo esas rutas a comerciantes, gobiernos y emprendedores. Además de establecer también peajes para las hiperrutas, de manera que bajo un pago se podían descargar los datos para navegar por ellas. Son una de las familias más ricas de la galaxia, y aún se dedican a encontrar caminos nuevos entre las estrellas. Marlowe y Vellis son, respectivamente, el heredero del imperio y su marido. Residen en Varykino, una isla retiro de artistas en Naboo.

    Pikka y Joss Adren

    Son contratistas de la Estación Starlight. Fueron contratados para terminar los trabajos de la estación espacial, pero se ven implicados en toda la acción de la novela desde que fueron voluntarios para ayudar en las tareas de rescate durante el Gran Desastre. Son un matrimonio de personas comunes que se ven involucradas en un suceso muy grande y dan lo mejor de sí como héroes anónimos.

    Los Blythes

    Familia orihunda de Alderaan, que decidieron establecerse en Elphrona para dedicarse a la agricultura y la ganadería. Ottoh, el padre, Erika, la madre, Ronn el hijo mayor y Bee, la hija pequeña

    Los Nihil

    La organización se compone del Ojo (The Eye) y tres Tempestades (Tempests), cada una de ellas lideradas por un Corredor (Runner). Se rigen por la regla de tres para tomar decisiones, hay que sumar tres votos para que se tome una decisión, aunque el voto del Ojo vale doble, con lo que sólo con un Runner y The Eye quedaría aprobada una propuesta, y sería necesario que los tres Runners se pusieran de acuerdo para tumbar una propuesta de The Eye. Los Nihil son bandidos (o merodeadores si traducimos literalmente el término con el que se los describe, marauders) que se dedican a coger lo que quieren de los mundos que atacan y a destruir todo lo que no. Para ello se valen no sólo de su fuerza bruta y armamentística, si no de los Caminos (Paths) que son unas rutas secretas que les permiten viajar a través del hiperespacio sin ser detectados.

    Conceptos de los Nihil vistos en la serie de cortos Characters of Star Wars: The High Republic

    Originalmente, hace muchos años el grupo no estaba estructurado de esta manera. Eran una pequeña banda que operaba en una pequeña región del borde medio, cercana al Thull Shroud, por Belsavis (mirar en el mapa los sectores Senex-Juvex para encontrar Belsavis). Hasta que llegó Asgar Ro y los estructuró como se ha descrito anteriormente, siendo él el Ojo de los Nihil. Actualmente el cargo lo ha heredado su hijo, Marchion Ro, y los Tempest Runners son Kassav, Lourna Dee y Pan Eyta. Cada uno de los tres Corredores de Tempestad (Tempest Runner) tiene unos mil soldados bajo su mando y de manera jerárquica se dividen en Tormentas (Storms), Nubes (Clouds) y Rayos (Strikes).

    Kassav Milliko

    Es un weequay de cierta edad con piel como la de una carne secada al sol, con una capa de pelo, pantalones de piel desteñidos y una máscara hecha de una ligera chapa de metal golpeado, con aberturas cortadas para los ojos, y boca. Una parodia horrible de una cara. que siempre elegía a guerreros para su Tormenta. Su gente son caóticos e impulsivos, buscando su próxima presa para ganar algo mientras están colocados. Su nave es la New Elite y es como un club nocturno cutre.

    Lourna Dee

    Es una Twi’lek de unos cuartenta años de piel verde ciénaga. Ataviada con cuero de un dragón Kell. que elige a mentirosos y soplones. Su grupo es discreto, mantiene sus intenciones ocultas hasta que consiguen el resultado propuesto. Además suelen ser los más crueles de todos los Nihil.

    Pan Eyta

    Es un Dowutin siempre bien vestido con pieles turquesas bien pulidas. Su máscara es una versión distorsionada de su propia cara, con inmensas cejas y cuernos saliendo de mentón. Todo en él muy cuidadosamente elegido, desde la ropa a la comida que ingiere, pasando por la música que escucha. Elige para sus Tempestades pensadores engreídos. Estrategas precisos. Su nave es la Elegantia, bonita, con los interiores recubiertos de suave piel y la iluminación diseñada para acentuar cada precioso detalle escogido con gusto.

    Marchion Ro (El Ojo de los Nihil)

    Es el Custodio de los Caminos (Custodian of the Paths). En la época de la novela El Ojo de los Nihil (The Eye of the Nihil) es Marchion Ro, título que heredó del difunto Asgar Ro, su padre. Marchion sospecha que alguno (o varios) de los Tempest Runners fueron los responsables de la muerte de su padre. Al principio de la novela participa de la organización como un miembro más, aunque al ser el proveedor de los Caminos (Paths) le acaba dando poder sobre el resto, cosa que utiliza para alzarse finalmente con el poder de la organización. Su nave es el Gaze Electric.

    Mari San Tekka

    Es la proveedora de Caminos (Paths). Con un centenar de años a sus espaldas pilota el Gaze Electric encerrada en alargada vaina con un panel transparente en la parte frontal que sirve como cápsula médica para mantenerla con vida, conectada al resto de la nave para poder transmitir los datos de navegación que permiten almacenar nuevos Caminos.


    Naves y vehículos

    Legacy Run

    Un carguero modular de Clase A de los astilleros de Kaniff. Con más años de vuelo de los esperados para una nave de su tipo, aunque bien mantenida gracias a su capitana Hedda Casset. Una nave mixta que podía transportar tanto pasajeros como carga. Consta de un puente de mando central, y todo el resto del espacio se usa para poder albergar hasta 144 módulos adicionales, todos ellos customizables para las necesidades que el viaje, cargamento y ocupantes requieran.

    Third Horizon

    Crucero de Clase Emisario de la República, parte de la flota de la RDC (Republic Defense Coalition) Comandado por el almirante Kronara. Su forma recuerda a una fortaleza tumbada, con sus torres de lado. Una obra de arte que pretende reflejar la grandeza de los mundos que integran la República. Estaba transportando a una comitiva Jedi, además de civiles, que volvían de conocer los trabajos de finalización de la Estación Starlight dirección a Coruscant. En su interior puede albergar varios Longbeams y Vectores Jedi.

    Longbeam Republicanos

    Cruceros versátiles, capaces de realizar labores de combate, búsqueda y rescate, transporte y cualquier cosa que la tripulación requiera. Pueden ser pilotados por sólo tres miembros pero pueden albergar de manera cómoda hasta veinticuatro personas. Desde soldados, diplomáticos, médicos, técnicos… lo que sea necesario. Uno de los que tienen más relevancia en la novela es el Aurora III.

    Diseño publicado en starwars.com

    Vectores Jedi

    Configurados en versiones de uno o dos pasajeros. Pequeñas naves como pequeños dardos para que los Jedi puedan usar de manera personal. Destacable es su armamento, que sólo puede ser accionado usando un sable láser mediante la Fuerza. De manera que no podrían ser útiles a ningún enemigo común.

    Diseño publicado en starwars.com

    Starlight Beacon

    La Estación Starlight es uno de los Grandes Trabajos ideados por la Canciller Lina Soh para expandir la República mas allá de los límites conocidos de la galaxia. Entre los múltiples propósitos de esta enorme estación espacial están el de servir de embajada de la República, pudiendo cumplir la función de ciudadela incluso. También el de ser un puesto fronterizo Jedi, con el mayor contingente destacado fuera de el Templo de Coruscant, donde podrán enseñar, investigar y encontrar el camino que marque la Fuerza. También tiene el propósito de ser una torre de comunicaciones que mejorará las comunicaciones y acelerará las transmisiones hasta diez veces. Instalaciones médicas de última generación. Contará también con espacios culturales y recreaciones de hábitats naturales de todos los mundos del sector para mostrar su belleza.

    Ataraxia

    The High Republic Adventures #1 de IDW

    Una gran nave estelar Jedi que sirve como Templo Jedi móvil, pensada para estar anexionada a la Estación Starlight. Diseñada para evocar el símbolo de la Orden con su casco, con alas redondeadas luciendo el blanco y el dorado. Inicialmente capitaneada por Jora Malli.


    Localizaciones

    Podemos ver que realmente la Estación Starlight está en los límites de los mapas que se tenían hasta el momento. El último de de los que podemos ver pertenece a las últimas actualizaciones del Essential Atlas, y si lo comparamos con el que aparece en el The High Republic Adventures de IDW, muestran que la Starlight estaría en los alrededores de Hoth y Bespin, justo al lado de Thakwaa. En la imagen a continuación se pueden ver algunos de los sitemas y planetas citados en el libro que tienen localización exacta o aproximada. Faltarían el Sistema Ab Dalis, que según se cuenta en la novela está mas allá del Sistema Hetzal, en la misma hiperlínea que seguía el Legacy Run, pero nunca se llega a especificar la ruta. Y el sistema Ringlite, del que tampoco sabemos ubicación pero hay otra emergencia.

    Mapa canon del juego de rol con los elementos destacados conocidos

    Sistema Hetzal

    El Sistema Hetzal estaría al final del Corredor Coreliano, pasado Tatooine. Consta de tres soles y tiene como planeta principal Hetzal Prime, con dos lunas, la Luna Frutada (Fruited Moon) y la Luna Enraizada (Rooted Moon). Aunque la población se encuentra principalmente en Hetzal Prime (unos cuarenta millones de habitantes) las dos lunas tienen un uso para agricultura muy importante tanto para el sistema como para el resto de la galaxia por la producción de Bacta y alimentos.

    Hetzal Prime con sus dos Lunas y sus tres soles

    Coruscant

    Concepto de Doug Chiang para Coruscant

    Capital de la República en la época en la que se sitúa la novela. Destaca el Umate, el punto más alto de la cordillera Manarai, donde se encuentra la Plaza de los Monumentos. Lugar al que le gusta acudir a la Canciller.

    Umate pro Ralph McQuarrie

    Sistema Ab Dalis

    Situado en la misma hiperlínea en la que viajaba el Legacy Run. No tan poblado como el sistema Hetzal su mundo principal (el más poblado) un páramo pantanoso con algunas ciudades-factoría, sólo habitadas por sus trabajadores y dueños.

    Naboo

    Aunque no se describe mucho de este planeta que ya conocemos de sobra de las precuelas, es importante reseñar que el Clan San Tekka posee aquí una finca en la región de los lagos. Concretamente el lugar que visitan los protagonistas es Varykino, una isla retiro de artistas.

    Concept art de Coruscant para Battlefront II

    Sistema Eriadu

    Uno de los sistemas mas castigados por el bloqueo impuesto por la república, y con una situación política en la que los ciudadanos, cazadores por naturaleza, están muy inclinados a alzarse contra el gobierno. Su gobernador planetario es Mural Veen. Eriadu son principalmente exportadores de lommite, un mineral usado para al transpariacero.

    Elphrona

    El lugar donde se encuentran asentados los Blythes, concretamente en Ogden’s Hope. Allí también hay, a unos 30 kilómetros, un puesto de avanzada Jedi que sirve como templo. Este puesto suele albergar entre tres y siete miembros de la Orden, que fue diseminando estos pequeños templos por sectores de la República con poca población para explorar nuevas regiones y ofrecer asistencia a cualquiera que la necesitase en aquellas zonas salvajes. Estar en un puesto de avanzada era una parte usual del entrenamiento de los Padawans.


    Historia

    La novela está dividida en tres partes

    Primera Parte – El Gran Desastre (The Great Disaster)

    El Legacy Run es una nave multipropósito haciendo un viaje hacia el Borde Exterior con pasajeros que buscan asentarse en esa región del espacio para iniciar una nueva vida. Pero en mitad del vuelo hiperespacial se encuentran con un objeto que no debería estar ahí.

    Ilustración del libro infantil The Great Jedi Rescue

    En un intento por evitar la colisión el Legacy Run trata de virar, pero a esas velocidades y con tan poco tiempo lo único que consiguen es destrozar la nave, haciéndose pedazos a velocidad hiperespacial.

    Ilustración del libro infantil The Great Jedi Rescue

    Los restos del Legacy Run empiezan a aparecer a lo largo del Borde Exterior, produciéndose la primera alarma en el Sistema Hetzel. Cerca de allí se encontraba la nave Third Horizon, con un grupo de Jedi a bordo, que rápidamente acuden a la llamada de socorro.

    Haciendo un esfuerzo conjunto, tanto los Jedi, como los ciudadanos y dirigentes del sistema, como la tripulación de las naves de la República, consiguen salvar de los mayores impactos al Sistema Hetzal.

    Pero la Canciller es consciente de que el peligro no ha acabado, y que hay nuevos fragmentos saliendo del hiperespacio causando otras tantas catástrofes. A esto se les va a llamar las Emergencias, y será el objetivo primordial hasta que controlen la situación. Para evitar mayores catástrofes se impone un bloqueo en el borde exterior restringiendo los viajes en esta región, y los riesgos que ello implican.

    Segunda Parte – Los Caminos (The Paths)

    Después de que la primera Emergencia (en el sistema Ab Dalis) es aprovechada por la Tempestad de Pan Eyta (y algunos de los Nihil de Lourna Dee y Kassav) Marchion Ro preside una reunión de los Nihil para pedir que permanezcan un tiempo con perfil bajo ya que si siguen apareciendo, con el bloqueo impuesto por Lina Soh, puede que empiecen a fijarse en ellos. En última instancia sólo permiten que un pequeño grupo de los Nihil de Lourna Dee, formado por una Nube y siete Rayos, lleven a cabo un secuestro en Elphrona.

    Pero cuando Marchion Ro se entera de que la República está construyendo un sistema para predecir las próximas Emergencias, y que están intentando encontrar el grabador de vuelo del Legacy Run, teme que éste pueda conducirlos a los Nihil, decide pasar a la acción. A través de Mari San Tekka (quien le suministra los Caminos) obtiene los puntos donde aparecerán las próximas Emergencias. Con estas ubicaciones encarga a los Tempest Runners recuperar el grabador.

    Por su parte la República, con Keven Tarr a la cabeza, consiguen poner en marcha un conjunto de navidroides que logran predecir dónde aparecerán las próximas Emergencias.

    Elphrona

    Los Blythes atacados por los Nihil vistos en la serie de cortos Characters of Star Wars: The High Republic

    Los piratas llegan al asentamiento Ogden’s Hope para secuestrar a los Blythes. Como tienen familiares adinerados en Alderaan el plan es pedir una recompensa por ellos. Un plan sencillo. Aunque la familia le hizo frente a los Nihil con los droides que tenían (consiguiendo dejarlos sin sus transportes) no fue suficiente para evitar que los capturasen. Usaron para huir parte de los steelees de la manada que criaban los Blythes.

    Pero en ese planeta hay también un puesto de avanzada Jedi, un pequeño templo donde estaban destinados Bell Zettifar, Loden Greastorm , Indeera Stokes y Porter Engle. En cuanto recibieron el aviso fueron a ayudar.

    Portada de la edición especial de la novela por Jama Jurabaev

    En otra parte de la galaxia suceden dos acontecimientos importantes.

    Por un lado Kassav acude a Eriadu, donde se producirían en breve tres emergencias. Su plan es extorsionar al gobierno para que le transfiera créditos a cambio de evitar las Emergencias. Todo sale mal, ya cuando consigue convencerlos (tras el impacto de las dos primeras emergencias) falla y no evita la última de las emergencias. Además de que ha desvelado tanto el identificador de la nave como su identidad.

    Por otro lado Lourna Dee acude a la Emergencia donde aparece el grabador de vuelo. Pero también lo hace la República. Esto desata una batalla que la Nihil pierde, aunque consigue huir con vida.

    Ante estos hechos Marchion Ro aprovecha para rebelarse ante sus «socios». Todos han metido la pata, pero él tiene una solución. Una de las Nubes de Pan Eyta, después de un asalto, fue la que causó el desastre del Legacy Run. El plan para atracar Eriadu de Kassav fue también un desastre. Y Lourna Dee también falló en su misión de hacerse con el grabador de vuelo. Así que coloca a cada Corredor en la posición que deben jugar en la partida que el Ojo de los Nihil lleva tiempo maquinando. Kassav debe ir a la Nebulosa de Kur a recuperar el grabador de vuelo. Lourna Dee debe ir a ayudar a su Tormenta a terminar el trabajo de los Blythes. Mientras Pan Eyta tendrá que esperar.

    Tercera Parte – La Tormenta (The Storm)

    En Elphrona los Jedi consiguen salvar a todos los miembros de los Blythes menos a Otto, el padre. Además para ello ha tenido que sacrificarse Loden. Estos dos son las capturas que Lourna Dee ofrece a Marchion Ro para justificar su nuevo fracaso.

    Mientras tanto Kassav y toda su Tempestad acuden a la Nebulosa de Kur, donde según le dijo Marchion Ro la República custodiaba el grabador de vuelo. Pero ha sido una trampa. Son emboscados por naves del RDC, Jedi y finalmente Eriadunas. Aunque con muchas bajas y secuelas importantes (Te’Ami y Jora Mali fallecen y Sskeer es severamente herido), la Batalla de Kur termina con la victoria del bando republicano.

    Pero esto es parte del plan de Marchion Ro. El sacrificio de Kassav le ha permitido dos cosas, por un lado deshacerse de un competidor y hacer que esto sirva como refuerzo de su poder ante el resto de Nihil. Y por otro que la República crea que la amenaza de los Nihil ha terminado. Además se ha hecho con un sable láser y mantiene preso en su nave al dueño, Loden Greatstorm.

    Finalmente la Estación Starlight es inaugurada. Avar Kriss (que había investigado al Clan San Tekka junto con Elzar Mann) es nombrada Marshal de la estación. Tenemos una escena tras ello en la que vemos que entre Avar y Elzar hay algo mas profundo que una amistad.

    Orden alternativo

    Si tras leer la novela, tenéis problemas a la hora de ordenar los hechos, qué sucedió antes, qué después, qué sucesos llevaron a otros… Este orden propuesto permite comprender qué está sucediendo de manera aislada. Lo dejamos como curiosidad y como síntesis del argumento global y los principales sucesos que son motor de la historia.

    Tabla con el orden alternativo

    Emergencias

    A modo de curiosidad, aquí hay un listado de las emergencias que son claramente referidas en la novela.

    • Sistema Ab Dalis (20 millones de muertos) – Primera Emergencia
    • Dantooine – Emergencia 18
    • Sistema Ringlite (varios miles de muertos)
    • Sistema Eriadu – 3 Emergencias
    • Zona inhabitada del espacio – Emergencia 34
    • Espacio profundo – Emergencia 40 – Puente de mando del Legacy Run, con la grabadora de vuelo.

    Curiosidades

    Descubrimiento del Bacta

    El Bacta es una novedad en la era de la Alta República, donde hasta ese momento el compuesto usado para curar es el Rejuv. De hecho los cultivos de Hetzal Prime son donde se producen los compuestos para la fabricación de este elixir medicinal para la República.

    Hiperespacio

    Sabíamos hasta ahora poco de cómo se viaja a través del hiperespacio, y en esta novela es uno de los puntos clave. La descripción que hace Vellis San Tekka es que cuando estás en el hiperespacio te encuentras como en una burbuja de espacio-tiempo, en donde no se puede interactuar con nada, ya que cada ruta tiene su propio plano de existencia. Los Nihil hacen microsaltos (microjumps), gracias a los Caminos (Paths) provistos por Mari San Tekka. Cuando pilota el Gaze Electric, su navegación es descrita como el vuelo zumbante de un insecto de flor en flor, cambiando la dirección sin atender a consideraciones de inercia, aceleración o deceleración.

    Fuera de estas descripciones vemos que los que trazan las rutas son el Clan San Tekka, y que parece que tienen el monopolio. Nos queda por descubrir si la proveedora original y única es Mari o veremos otras maneras de explorar este detalle tan poco explorado del universo.

    Captura de Rebels

    Diferentes maneras de percibir la fuerza

    Avar como una canción, Elzar como un mar (sin límites de fondo o extensión), Burryaga se siente como una hoja de un gigante árbol de inmensas raíces y ramas, Bell Zettifar como una danza con el fuego, Loden Greatstorm como una danza con el viento… Es una novedad ya que es muy intencionado y permite que sea un elemento mas para que distingamos la particularidad de cada Jedi, las capacidades que lo hacen único, y que no hay una única manera de entender la Fuerza.

    Apego entre los Jedi

    Tenemos dos ejemplos de situaciones de apego en la novela. Parece que en esta época el mantra de que los Jedi no deben establecer lazos no es tan dogmático como en los tiempos de la caída de la Orden (y quizá sea uno de los detonantes). Vemos como en Elphrona tienen una mascota, lo cual crea un situación de dependencia. Y que también entre Elzar y Avar hay una relación mas profunda que la mera amistad. Algo que quizá estaba empezando a surgir entre Te’Ami y Mikkel Sutmani, pero que trágicamente quedó truncado. Veremos cómo siguen desarrollando estos lazos y cuáles serán las consecuencias, pero por ahora no parece que el resto de miembros de la Orden estén muy preocupados por ello.

    Burnium Ro

    Parece que el Clan de los Ro, o al menos un imitador, llega hasta los tiempos del Imperio. En la serie de cómics Star Wars (2020), guionizada también por Charles Soule, aparece un señor de la guerra llamado Burnium Ro.

    Viñetas de Star Wars (2020) #7

    Palo Hidalla

    El arquitecto que diseñó la Estación Starlight es un Jedi llamado Palo Hidalla. Esto parece una alusión directa por el juego de palabras a Pablo Hidalgo. Esto es un claro homenaje a su participación y aportación al proyecto como parte del Lucasfilm Story Group.

    Todo el equipo creativo en el Skywalker Ranch.

    Opinión de los Bibliotecarios

    Mario Tormo

    Me gusta mucho que a medida que vas leyendo el libro te vas dando cuenta de la situación tanto política como geográfica. El tema es que la República lleva años a tope, y en fase de expansión, y para ello construyen una estación faro en los límites del borde exterior. Pero es que en aquella zona ya operaban antes los Nihil, organizándose bajo Asgar Ro para poder campar a sus anchas y saquear todo aquello. Y Marchion Ro es el actual heredero de aquello. Un personaje interesantísimo ya que su historia tanto pasada como presente está llena de misterios, ¿relación de sus antepasados con los Jedi? ¿Y ahora él tiene un sable láser? Nuestra imaginación vuela.

    El conflicto estaba escrito entonces. Y eso es el Gran Desastre, una Gran Casualidad en realidad, una nave Nihil se cruzó por el medio de una de las mayores rutas comerciales hacia el Borde Exterior y provocó que el Legacy Run tuviera un accidente fatal. Aunque sospecho que Marchion Ro llevaba maquinando su plan desde hace tiempo y quizá este momento sea el detonante para que decida ponerlo todo en marcha. O quizá era parte del plan. Porque todos los fracasos que atribuye a los Tempest Runners habían sido incitados por él…

    Y todo el tema del hiperespacio es una novedad temática interesantísima. Ya que algo que siempre había estado ahí ahora se usa como uno de los motores principales de una historia situada 200 años antes de las precuelas. Asombroso. Porque han coseguido coger elementos que todos conocemos y hacer que resulten misteriosos, interesantes, ¡hasta novedosos! Como con el Bacta. El esfuerzo creativo es magnífico.

    En esta línea siguen las aportaciones hacia cómo eran los Jedi de esta época, mas bondadosos, menos dogmáticos, viéndose como un conjunto y no como individuos. Aceptando y valorando las diferencias. Parece que la manera de presentarnos a la Orden aquí nos evidencia muchísimo más la decadencia de la misma en el final de la República. De nuevo usando algo que todos conocemos para narrar algo anterior y que parezca nuevo.

    Las partes que a mi más me han hecho disfrutar y no parar de darle vueltas a la cabeza han sido, primero, las posibilidades que se abren al explorar en profundidad qué es el hiperespacio, ya que esa descripción que le atribuye un plano de existencia al margen del tiempo y el espacio, de alguna manera, me llevan a pensar al Mundo entre Mundos. Segundo el personaje de Marchion Ro, un villano magníficamente esbozado, y que estoy deseando conocer más de su pasado, pero también de su futuro. Esa es otra de las maravillas de ser una época virgen, no sabemos qué va a a pasar con los personajes. Y por último, el anunciado romance entre Avar y Elzar. Cuando se nos presentó al trío (que completa el aún por explorar Stellan Gios) y nos hablaron de cómo habían pasado toda la adolescencia unidos, pensé inmediatamente en Harry Potter, Hermione y Ron. Y creo que los tiros pueden ir por ahí, ya que están intentando coger elementos de otras sagas. Creo que el amor, el desamor, y las tragedias que ello conlleva es un tema que se ha tratado de manera muy, muy, muy torpe en la saga. Se ha contado poco y mal. Y creo que es una muy buena oportunidad oportunidad para hacerlo bien.

    Mariana Paola Gutiérrez Escatena

    La luz de los Jedi es una extraordinaria manera de darnos la bienvenida a un mundo no explorado. Una época dónde la República quería expandirse en su magnitud y ser el faro de la galaxia, literal y metafóricamente. Literal por el faro en sí, al igual que los puestos en diferentes sistemas. «La estación sería la primera en responder a prácticamente todos los problemas relacionados con la República o los Jedi en esa enorme extensión de espacio.»… El Marshal «…tendría el mismo mando que un almirante de la RDC y un administrador territorial de la República, y todas las decisiones importantes se tomarían por mayoría de votos. «… Una manera de gobernar descentralizada, pero dejando en claro la importancia del sistema político y su cabeza de mando, la canciller, además Coruscant como centro administrativo.

    Es tangible también por el hecho de crear obras tan monumentales como el faro del Starlight, el cual haría gloriosa la época y a quien la lidere. La acción de dejar huellas, aquello visible para preservarse en la memoria colectiva por siglos. Ser como el Umate, una elección que perdura en la historia por representar un modelo abstracto de significados para quienes por generación lo recordarán como obra y símbolo.

    Ahora ese deseo de unir y ser quien perdure en los libros de historia galáctica, de ser la elección… ¿Hará que se pierda la visión de los hechos precedentes y con ello aquel sueño de una galaxia en comunión? Es una pregunta que debería responderse a medida que crezca la historia.

    “Es inspirador y simbólico todo lo que quiero que sea esta República. Todos nos ayudamos unos a otros, y todos crecemos y prosperamos juntos «.– Lina Soh

    Metafóricamente, por el hecho de unir a cada ser bajo el lema «todos somos república» y aunque parezca algo sin importancia abarca una necesidad, un deseo y un accionar de integrar primero y luego incluir a toda la galaxia a esta manera de vivir, gobernar y ser. Una forma que no todos están dispuestos a asumir con decoro. Por el contrario, la intención y el acto de quebrar la institucionalidad se ve reflejado en la organización de los Nihil, que aunque suena similar a cualquier hecho real de la política conocida, tiene su particularidad, la cual descubrirán al leerlo; una que aparenta libertad, pero que esclaviza. Una que pregona el orden jerárquicos estancado y el sacrificio de las bases (rayos) si es necesario para mantener el poder ascendente e imponer nuevas reglas.

    A su vez, parece más una tiranía, la de Marchion Ro, él inteligente, estratégico, que aprovecha el acto primitivo de ser Nihil (violento, fuera de la sociedad, de las leyes y del orden preestablecido), para impartir sus designios. Aquel que posee las herramientas para crear dependencia (los caminos de Mary San tekka). Él que tiene un sistema para dominar a los Nihil. Que conoce sus enemigos y es capaz de tomar decisiones encubiertas que tendrán consecuencias y quizás serán el inicio de la decadencia para la República y la orden Jedi.

    En contradicción, los Jedi, son del pueblo y para el pueblo aunque parezcan místicos e inalcanzables, aunque denotan poderes inexplicables para algunos, o quizás no sean siempre bienvenido, están ahí caminando junto a los ciudadanos de la galaxia. Estos guardianes que al inicio eran unos colaboradores para la república, terminan convertidos guerreros defensores, en votos del consejo Jedi, al tomar una postura más activa contra el nuevo mal que acecha.

    «Aquí la Maestra Jedi Avar Kriss. La ayuda está en camino»… Esa ayuda son los Jedi, en su plenitud, fortalecidos como orden. Loden, Bell, Avar, Elzar, Stellan, Jora, Burryaga, Nib  y más, son ese manto protector y espectáculo para multitudes que miraba atentos el heroísmo y la proeza en Hetzal de un conjunto de Jedi liderados por Avar Kriss.

    Por otro lado, las diferentes historias de la luz de los Jedi, destacadas tan bien aquí por Mario, se entrelazan con un hecho en común, el gran desastre, provocado por los Nihil y sus consecuencias, generando una profunda inestabilidad y miedo, que se va abordando detalle tras detalle, desde Ab Dalis, a Hetzal, desde Ringlite a Eriadu.

    Cientos de seres en la galaxia perdieron la vida abruptamente y millones más pusieron en duda los esfuerzos de la República para gobernar. Y cuando se considera una forma gobierno falto de gobernabilidad, se genera un ambiente de incertidumbre y desorden. El contexto perfecto para que grupos terroristas con los Nihil de Marchion Ro crezcan, progresen y se expandan. Esa fue la idea primordial de este líder déspota, que ostenta el caos.

    Pero, también es un momento ideal para ver a los Jedi en su apogeo, salvando vidas, incluso cuando las suyas corren peligro. Entonces dirás, si es eso lo que siempre han hecho y te contestaré, si quizás, pero aún así no deja de ser emocionante leer las hazaña.

    Avar Kriss, [mi personaje favorito de esta Era, por su manera tan particular de sentir la fuerza], tiene una capacidad extraordinaria de entrelazarse con los demás sensibles, para generar una red de comunicación invisible que monitoreé y guíe los actos de valentía. Aquí logró unirlos para evitar una catástrofe mayor, conectando sus mentes y sus capacidades en un objetivo común.

    Ya sea en el espacio, en el suelo, ellos estarán ahí para traer paz a la galaxia, en un momento en dónde el panorama es absolutamente oscuro, aunque otorgue una sensación de estar bajo control, pero que en realidad trae consigo el mal, desde lo desconocido en forma de tempestad, o desde la tierra sigiloso peligro. Todo está ahí, pero no todos pueden encontrar la verdad como presagio desolador. ¿Podrán encontrar el camino hacía la paz y la prosperidad que tanto anhelan?… ¿Podrán esos lazos ser fuentes para erradicar el mal?.

    La Alta República para mí es una de las épocas más interesantes que me han presentado en Star Wars. Repleta de todo lo que necesito y quiero ver en una historia. Estoy ilusionada por saber más y conocer hacía dónde nos llevan, que nos contarán y como diseñaran el camino hacía la época del elegido, hacía la era Skywalker.

    Que la lectura os acompañe, siempre y más ahora que Star Wars está más vivo que nunca.

    Burryaga, Avar, Elzar, Loden, Lina y Marchion

    ALEX RANDIR

    Siendo la primera obra de esta era, La Luz de los Jedi cumple perfectamente con su propósito. No sólo explica de una manera coherente y fácil de comprender el contexto galáctico inicial, con todos los sistemas que conforman la República confiando y colaborando plenamente entre sí, sino que además presenta de una forma igual de cómoda para el lector el inicio de lo que será esta nueva era.

    Los Jedi son más Jedi que nunca, realizando actos – tanto conjuntos como por separado – tan desinteresados como heroicos, llegando a cumplir verdaderas hazañas, especialmente cuando colaboran entre sí. Si bien no están excesivamente desarrollados (algunos más que otros, eso sí, como Bell Zettifar y la forma en que Loden Greatstorm lo entrena), la mayoría de ellos tienen la suficiente personalidad y rasgos propios como para rápidamente empatizar con cada uno, distinguiéndose unos de otros de una manera sucinta y más que efectiva. El énfasis en las diferencias a la hora de percibir la Fuerza que tiene cada uno es una forma preciosa de definirlos, además de por sus propios caracteres y formas de ser.

    Por supuesto, un héroe se mide por la calidad de su villano y en este caso mis dudas desaparecen pronto. Marchion Ro es un perfecto némesis, un ser tan astuto como taimado, que aunque no destaca especialmente por su fuerza física sí lo hace por su capacidad de anticipación y planificación, llegando a recordarme en cierto modo a cierto Gran Almirante de piel azul (salvando las distancias, claro, Ro es un tipo mucho menos curtido y para nada tiene que ver con lo militar). Además de eso, es alguien con grandes expectativas y nada que perder, algo que le convierte en un ser extremadamente peligroso, especialmente cuando compruebas la «estructura casi desestructurada» en que se basa la «organización» de los Nihil, que no pueden ser más diferentes a un Imperio o a una Primera Orden.

    Por último añadir que, como siempre, Soule hace un trabajo excelente a la hora de referenciar detalles de otras obras (propias o ajenas) de Star Wars. La forma en que retrata el sistema Eriadu, hogar futuro del taimado Gobernador Wilhuff Tarkin, es sencillamente magnífica, por poner un ejemplo, y la manera de lidiar con el Gran Desastre en cada momento que aparece una Emergencia está estupendamente estructurada. Mención especial al Desastre en Hetzal, al principio de la novela, y a la Batalla de Kur, al final. Star Wars no sería Star Wars sin batallas espaciales además de esas proezas con las que los Jedi nos siguen sorprendiendo y maravillando.

    En definitiva: una obra que, sin ser literariamente colosal, cumple más que correcta y perfectamente con la función de abrirnos a una galaxia nueva, llena de nuevos peligros y de nuevas aventuras, de personajes que irán perfilándose cada vez más a cada iteración y con cada aparición que hagan, y que promete convertirse en un imprescindible a la hora de entender que la galaxia es cada vez más grande.