Nueva grapa de la arqueóloga repleta de sorpresas que tendrán más que ver con los difuntos como su propio título atestigua: Resurrections. No te pierdas este nuevo arco que se abre tras dejar atrás (aunque aún colea) la Guerra de los Cazarrecompensas. Descubre todos los detalles a continuación.
Portada de Sara PichelliPortada variante del 50 aniversario de Lucasfilm (# 22 de 36: El despertar de la fuerza) por Chris Sprouse, Karl Story y Neeraj MenonPortada variante de Sway
Título: Resurrections
Guión: Alyssa Wong
Dibujo: Minkyu Jung
Color: Rachelle Rosenberg
Editado: 17 de Noviembre de 2021 (USA)
Idioma: Inglés
Editorial: Marvel
Páginas: 23
Precio: 3.99 $
Historia (con spoilers)
Mientras Aphra intenta arreglar sus tatuajes sin éxito Domina trata de encontrar los topos del Crimson Dawn con algo más de éxito que la arqueóloga. Intercambiar la información que contiene el collar robado a Xet por la tecnología y recursos que posee Tagge para arreglar el brazo de Chelli pare un trato que beneficia a ambas, aunque la Doctora tendrá que hacer al más, conseguir un Thought Dowser para su patrocinadora.
Ariole y Just Lucky quedaron atrapados en el Vermillion, situación que Qi’ra aprovechó para conversar con ellos. Tras eso Lucky regresa a Canto Bight para reclamarle a Wen Delphis el paradero de su hermano por haber completado la misión de deshacerse de Gallin Crae. Pero el líder del Sixth Kin no está convencido, ya que Ariole vino previamente a contarle otra versión.
Sin alcanzar un acuerdo Just Lucky se marcha encontrándose al poco con su antigua cuadrilla, tienen algo que contarle: Ronen Tagge está vivo.
En Coruscant, colándose en los aposentos del Comisario Jefe del museo en busca de la pieza, Aphra y Sana se encuentran con un misterioso encapuchado…
Opinión
Alyssa Wong vuelve a tomar el control de su serie de cabecera con esta nuevo grapa. Aunque hay que hacer el trabajo de volver atrás para revisar los números anteriores para encontrar cómo fueron las «muertes» de esos personajes que regresan a la vida (con tres resurrecciones de golpe es imposible llevar la cuenta de cómo fue cada una de ellas) y comprobar que la responsable directa de todas ellas fue nada más y nada menos que Chelli Lona Aphra en persona. Ya lo vaticinaba Just Lucky en un guión anterior, como bien apunta Alyssa: «es sólo cuestion de tiempo que los errores se vuelvan contra tí, sobre todo cuando los has provocado a posta».
Tenemos por tanto el comienzo de un nuevo arco que la autora promete que será bastante misterioso y escalofriante, sobre todo por la aparición de ese nuevo personaje encapuchado que ha conseguido, usando la brujería, colarse como un gusano y hacerse un hueco en su corazón.
This arc also introduces a new character who has wormed their witchy way into my heart… I'm VERY excited for them! 🔮🗡️
Al dibujo tenemos de vuelta y sin la ayuda de nadie a Minkyu Jung, con ese estilo que mezcla ese trazo sucio y lleno de detalles, sombras, arrugas y suciedad en cada superficie imaginable con la expresividad facial que caracteriza al manga. A continuación tenemos en ejemplo magnífico de su trabajo a tinta, donde vemos a un toydariano que bien podría ser Watto y en el que en la página siguiente podemos apreciar el trabajo de color.
En este sentido vemos una evolución en el estilo del color Rachelle. En este número parece que toma un cariz mucho más natural, imprimiendo nuevas texturas y alejándose del estilo digital y plano que predominaba hasta ahora. Una grata sorpresa ver este cambio que seguiremos con atención.
Curiosidades
La portada de Sara Pichelli es un homenaje al Star Wars #35 de 1980, que era el número que contenía la primera aparición de Domina Tagge, y que fue obra de Carmine Infantino y Bob Wiacek.
Es Tase Somer, el Comisario Jefe del Museo de Coruscant… ¿Será el mismo que el Comisario Jefe del Museo Imperial de Coruscant, antes conocido como el Museo Galáctico, que vimos en el Star Wars #9 (2020)? Ambos además guardan piezas en una colección privada…
La «muerte» de Ronen Tagge a manos de Aphra la pudimos leer en el Doctor Aphra #5 (2020). Además hay un paralelismo visual entre su última imagen «vivo» y la de su «resurrección», pegado contra el cristal, encerrado y con tonos azules.
Conclusión
Parece que el Thought Dowser (algo así como Canalizador de Pensamiento) va a tener un papel protagonista en este nuevo arco que se abre en esta grapa. Buenas dosis de mística, aderezadas con relaciones afectivas en constante tensión y un punto de misterio con ese personaje encapuchado portando lo que parece ser un sable láser… Parece una buena combinación, ¿no?
Portada de Sara Pichelli del Doctor Aphra #17Variante del Doctor Aphra #17 de W. Scott ForbesPortada de Sara Pichelli del Doctor Aphra #18
¡Muy buenas, bibliotecarios! ¡Aquí Alberto y Lara desde La biblioteca de AlberSinLar!
Una pregunta, si no es molestia. ¿Estáis disfrutando de la actual etapa de la saga Star Wars en manos, nuevamente, de Marvel Comics? ¿Le habéis echado ya un ojo al nuevo reinicio de su serie principal, Star Wars, la cual volvió a comenzar desde el número #1 en enero de este año 2020? Llevamos ya cuatro números publicados en USA, y aunque rápidamente ya todos nos hayamos habituado a que, desde 1977, y en según qué editorial, haya habido varias series tituladas Star Wars (diferenciadas entre sí como Volumen 1, 2… dentro del argot del mundillo), la verdad es que estamos ante un caso de lo más paradigmático dentro de este universo comiquero de la saga galáctica. Cierto es que el tema de los reinicios de numeración de una serie es algo tremendamente habitual dentro del frente de vanguardia comercial dentro de Marvel Comics, esto es, las líneas superheroicas, pero en el caso de Star Wars es, aunque por ahí pueda olvidarse, la primera vez que pasa. Claro está que, durante la estancia de la licencia en la editorial Dark Horse Comics, llegaron a conocerse dos volúmenes Star Wars diferentes: el primero entre 1999 y 2006 (aunque a la larga tomara el nombre de su maxiarco final, Republic, a la hora de ser catalogado por la propia editorial), y un segundo muy breve entre 2013 y 2014, guionizado en su totalidad por un Brian Wood al que prácticamente se le concedió carta blanca para rebootear a placer; pero, al final, no es una situación comparable ni de lejos. Quizás en Inglaterra… ¡Los nuevos tiempos y políticas han alcanzado finalmente a la saga!
Casi cuarenta y tres años de Star Wars resumidos en, solamente, cinco portadas. ¡Se dice pronto!
La cuestión es que, como habréis estado leyendo hasta el cese de distribución de la editorial por culpa de la crisis del Covid-19 (la idea es retomar en mayo), si algo definió los primeros números de este último volumen de Star Wars por parte de Marvel es, entre otras cosas, la búsqueda de Luke Skywalker de su espada láser perdida en la Ciudad de las Nubes durante su duelo con Darth Vader en El Imperio contraataca. De momento, la línea argumental firmada por Charles Soule no se deja nada en el aire y cierra el cuarto número del pasado mes de marzo con no solo la decisión de Luke de dejar de compadecerse por la derrota y revelación, tanto física como mental, sufrida a manos de su padre, sino con la localización del noble arma en el vertedero de residuos al que todo acaba cayendo dentro de la ‘ciudad flotante’. ¿Acabará apareciendo la mano seccionada? ¿Lo recuperará en algún momento? ¿Conoceremos alguna transición entre este y el que debutara en El retorno del Jedi? ¿Pasará por más manos antes de acabar en posesión de Maz Kanata? A partir de aquí, todo se irá viendo, porque parece que Luke está más animado y entiende que su arma no le hace un mejor o peor Jedi. Un pensamiento muy del Yoda del Episodio V y de la Ahsoka Tano del segundo arco argumental de la séptima temporada de The Clone Wars.
Al igual que en Leyendas, un ugnaught es el responsable de localizar la espada láser. El The Last Command Sourcebook de 1994 sería el responsable de contar esta primera historia bajo el título Clone B-2332-54. Eso sí, al pobre Groggin no le fueron bien las cosas.
Pero claro, en febrero se lanzaron las solits de los cómics de Marvel de mayo, las cuales revelaron una portada cuanto menos llamativa al referirnos a la sexta grapa de la serie: Luke Skywalker enarbolando una nueva espada láser dotada de una hoja color amarillo. Sin entrar en teorizaciones argumentales que damos por hecho tendrán su debida explicación, lo cierto y verdad es que, a raíz de las multitudinarias reacciones de los fans a esta ilustración del portadista R.B. Silva, el mismísimo Soule entraría en acción destacando que, entre otras razones, el color de la hoja es un guiño/homenaje a la figura de Luke con espada láser de hoja amarilla retráctil del legendario Early BirdPack de Kenner. Como ya no estamos en aquellas décadas en que lo mostrado en la portada de un cómic no tiene por qué salir en su interior, es de suponer que el joven héroe tendrá una nueva arma más pronto que tarde, quedando el destino de la anterior, antigua propiedad de su padre, en manos del futuro. Aunque estemos ante un homenaje hacia aquellos juguetes del año 77, a decir verdad, los que tenemos el noveno arte de Star Wars en las venas no pudimos sino pensar en aquella portada del Star Wars #49: The last Jedi! (El último Jedi) de abril de 1981 en la que, más multitudinariamente, veníamos a tener lo mismo que en esta de 2020. Y es que en los tiempos ahora designados como Leyendas, la cuestión de la espada láser de Luke entre los Episodios V y VI, y en lo que a la traslación de sus aventuras en las páginas del Star Wars de Marvel se refiere, resultó bastante curiosa a la par que chocante.
Técnicamente, de esta figura en particular hay ediciones tanto de 1977 como de 1995, e, incluso, 2019, así que desde aquí nuestra disculpa a los entendidos en la materia juguetera si veis que no está bien elegida. Ya mucho que nos hemos arriesgado [Risas].
Si para noviembre de 1980 los lectores de la saga galáctica en cómic contemplaron el fin de la fidedigna adaptación de El Imperio contraataca, no tardarían en conocer que la historia contada en la película continuaría, como pasara en octubre de 1977 con el número #7, justo al siguiente mes con un nuevo número de la serie: el #45, de título Death Probe (Sonda mortal). Cómo sería para los lectores de la época el encontrarse, al poco de ir pasando las páginas y descubrir la implicación de Luke en la historia, que, así, de golpe y porrazo, y destacándose bien claro los ya acontecidos sucesos de la mencionada película, cómo de su cinturón de piloto rebelde colgaba ni más ni menos que una espada láser. Y no cualquiera, porque, aparte de proyectar una característica hoja color azul, viéndola más de cerca (lo cual, con Carmine Infantino a los lápices, a veces puede ser toda una odisea) resultaba idéntica a la perdida en la Ciudad de las Nubes. Mango incluido, que es donde suele estar la trampa. Nos imaginamos a los lectores recordando la película o, directamente, echando un vistazo a la adaptación al cómic (ya fuera en la recopilación de bolsillo previa al filme o en el formato grapa posterior) para decirse a sí mismos «sí, mira, aquí se ve perfectamente, dibujado por Al Williamson y Carlos Garzón… ¿Y entonces, cómo es posible?»
Escenificación del seccionamiento de la mano especialmente pensado para todos los públicos. Afortunadamente, Jesús Saiz no necesitó disimularlo tanto en el Star Wars #1 de 2020, lo cual es de agradecer. Ni siquiera Carmine Infantino, en el Star Wars #45, al rememorar la escena dibujada de Al Williamson, incluiría la mano.
Comienza a partir de aquí un suceso de lo más extraño que, aún a día de hoy, de vez en cuando aparece destacado en algún foro de la red en el que, algún usuario que ha ido descubriendo estas lecturas clásicas a través de las reimpresiones posteriores, y al no acabar de entender muy bien este recurso de la espada láser reaparecida, se pregunta de dónde la ha sacado. Y es que entre prácticamente toda la trama comiquera de la serie Star Wars que va entre el Episodio V y el VI se va desarrollando esta cuestión acerca de la misteriosa obtención del susodicho arma en según va apareciendo en, concretamente, ocho números; cada uno, por supuesto, perteneciente a distintas etapas representadas por sus autores: últimas colaboraciones entre Archie Goodwin y Carmine Infantino, la apoteósica reentrada de Walter Simonson ahora como dibujante junto a un David Michelinie a los guiones, el inicio de la mítica relación entre Mary Jo Duffy y el dibujante Ron Frenz, y, por último, pero no por ello menos importante, el único trabajo completo de interior del experto entintador Klaus Janson. Todo esto verdaderamente curioso cuando, además, estamos en una parte de la serie de cómics en la que, cómo no, las prohibiciones argumentales desde Lucasfilm a la hora de aprobar el material, estaban a la orden del día: la imposibilidad de usar a Han Solo en el tiempo presente y que dio lugar al empoderamiento de la figura de Lando Calrissian, la imposibilidad de recuperar la idea de una segunda Estrella de la Muerte y que dio lugar a la creación de El Tarkin… Conceptos que fueron bien salvados ‘tangencialmente’ por sus guionistas a la hora de tratarlos pero que, para el tema de la espada láser, ¡la verdad es que se presentó un Deus Ex Machina como una catedral! ¿La respuesta a todo esto? Pues en las fuentes originales, como siempre.
De izquierda a dererecha y de arriba abajo: Star Wars #45, #49, #51, #71, #72, #74, #75 y Anual #3. De haber alguna diferencia, como mucho estaría en la base originalmente estriada del mango, que a veces es dibujada más o menos definida.
El gran misterio, que técnicamente tampoco lo sería si las distintas web especializadas en Star Wars se les hubiera ocurrido recogerlo en algún momento, está en que desde la editorial veían que Luke, para los tiempos de la película,ya había demostrado tener la suficiente maestría en la Fuerza, incluso antes de iniciar su entrenamiento con Yoda en Dagobah (lo cual lo potenciaría aún más), como para sobrevivir al ataque del wampa en Hoth haciendo levitar su espada láser clavada en la fría nieve. De esta manera, dan por hecho que, en el momento en que éste se precipita voluntariamente al vacío del gigantesco conducto de ventilación (o conducto del reactor en el guión de aquel entonces), rechazando así la propuesta de su padre de unirse a él para destruir al Emperador y gobernar juntos la galaxia, hay un momento de la caída en que, usando la Fuerza, es capaz de atraerlo para sí desde donde supuestamente acabara inicialmente. Además, que en ningún momento concebían en el bullpenpresentar aventuras de Luke sin la espada láser. Y ya está, sin miedo ninguno Lo cierto es que no todo resulta tan del pensamiento «porque yo lo valgo» como pudiera parecer, ya que, al fin y al cabo, la editorial admitía, de manos de su propia editora y su auxiliar de edición respectivamente, Louise Jones y Danny Fingeroth, que esta justificación era una enorme sobrada por su parte, por lo que tuvieron el detalle de aclarar que, aunque esa era su defensa, no tendrían inconveniente en tener que inventarse algo para cuando llegara a los cines lo que, para entre marzo y junio de 1981, aún se conocía como Revenge of the Jedi. O lo que es lo mismo, cuando desde Lucasfilm les dieran una voz durante la producción como en tiempos del Episodio V. Sí, esa misma que aprobó el misterioso retorno de la espada láser en cuestión. Irónico, ¿cierto?
Efectivamente, es lo que acabó pasando a posteriori, tal y como los lectores descubrieron en, literalmente, el primer cómic de este primer volumen Star Wars de Marvel que más relación tuvo con el ya estrenado bastantes meses antes Episodio VI: Star Wars #80: Ellie, el cual, por cierto, es uno de nuestros favoritos. Quitando que es una preciosidad de historia conceptualmente similar al posterior y también enternecedor relato comiquero Mostly Automatic (Star Wars Primeras victorias:Casi todo automático), no solo buscaba situarse literalmente antes de los acontecimientos de la película presentándonos la existencia del almirante Ackbar, de una más que presente flota rebelde, los atavíos oscuros de Luke y de lo que a las claras eran planos y esquemas del Proyecto Endor, sino que, finalmente, ¡hacía blandir a Luke su característica espada láser de hoja color verde! Si bien es cierto que el color se desteñía un poco en según la viñeta, y ya hemos dicho anteriormente que esto no era nada raro desde abril de 1977, su mango no daba lugar a dudas.
¡Finalmente una buena comunicación interdepartamental! El propio Star Wars #80, ilustrado en la imagen de la derecha bajo las manos de Ron Frenz, Tom Palmer y Glynis Wein, ya mostraba un aviso al final del número -con espada láser perfectamente identificable incluida- sobre la inminente salida de la adaptación en cómic de la película.
¡Y así es como pasó, bibliotecarios! Definitivamente, no se puede decir que sea el mejor trabajo de continuidad Star Wars de la historia, pero bueno, ya sabéis que en aquellos tiempos la idea de un Universo Expandido codificado y jerarquizado estaba aún más que en pañales, así que dadas las simpáticas locuras que llegaron a plasmarse en las páginas de estos cómics, casi que lo salvaron relativamente bien… Aunque luego se olvidaran de ello más adelante.
Por supuesto, la llegada de los años 90 y el boom editorial que la saga vivió de manos de Bantam Spectra y Dark Horse Comics, cada una dentro de su propio campo literario-impreso, acabarían por definir un relato totalmente distinto y oficial para el que fuera el destino final del sable láser que Luke perdiera en la Ciudad de las Nubes. De manos del escritor Timothy Zhan y la novela La última orden, su tercera entrega dentro de la posteriormente bautizada como Thrawn Trilogy (Trilogía de la Nueva República), quedó establecido que, por supuesto, aquello contado en los tiempos de Marvel Comics sería desechado para definirse cómo la espada láser, aún adherida a la mano seccionada de Luke, acabaría siendo recuperada por Darth Vader y ofrecida a regañadientes al Emperador para ser ambas guardadas en su almacén personal del planeta Wayland, a la larga guardado por el demente Jedi Oscuro Joruus C’Baoth. A esto hay que añadir la creación de los antiguos niveles del Canon para organizar lo mejor posible este universo de ficción, en el que el primer volumen de Star Wars acabó en el nivel S o Secundary (secundario), es decir, material antiguo a usar o desechar a gusto del autor de turno.
El resto, como se suele decir, es historia.
Eso es todo por hoy, bibliotecarios. ¡Un saludo a todos y todas! ¡Nos vemos en La Biblioteca del Templo Jedi y en su revista, Biblioteca Jedi, para más curiosidades y detalles de esta etapa tan interesante de la saga en formato cómic!
La serie Star Wars de 1977 publicada por Marvel Comics fue la primera serie de cómics creada para la saga galáctica. Fue publicada mensualmente entre 1977 y 1986 durante ciento siete números y tres anuales, y por ella pasaron muchos de los grandes artistas del medio del momento. El resto ya es historia.
Roy Thomas, editor en jefe de La Casa de las Ideas durante la época de los años 70, quería repetir el éxito logrado con la adquisición de la licencia de Conan el Bárbaro, ya fuese consiguiéndolo con una licencia literaria, cinematográfica o de cualquier otro estilo, como reflejan series como ROM, Micronautas, G.I. Joe, etc.
Charles Lippincott, el supervisor de publicidad contratado por George Lucas para dar a conocer su nueva película de ciencia ficción titulada Star Wars, entre otras muchas brillantes ideas que tuvo, pensó que tener un cómic basado en la película y creado por la editorial Marvel sería una manera increíble para darla a conocer entre los fans. Inicialmente se acercó a Stan Lee en 1975 antes del lanzamiento de la película, como un medio para atraer a su más probable audiencia. Lee inicialmente se negó a considerar una propuesta de este tipo hasta que la película estuvo definitivamente lista, y solo se convenció de lo contrario en una segunda reunión organizada por Roy Thomas en 1976, que por entonces era, como se especificó anteriormente, el editor en jefe de Marvel y, al mismo tiempo, un gran fan del género de la space-opera. Stan Lee dio luz verde al proyecto cuando, entre otras cosas, escuchó que el actor Alec Guinness estaría involucrado en la película.
Charles Lippincott / Roy Thomas / Stan Lee
Stan Lee negoció un acuerdo editorial que no daría beneficios a Lucasfilm hasta que las ventas superaran las cien mil unidades. Para ese momento, los acuerdos legales podrían ser revisados. La colección de cómics Star Wars de Marvel dio un ingreso muy necesario en un momento en que toda la industria del cómic sufría a causa del aumento de los costos del papel y de una disminución del número de puntos de venta, algo que cambió cuando, a finales de los años 70, se estableciera el concepto del direct market, o mercado directo, en clara contraposición al actual hasta el momento, de nombre newsstand, y que no solo difería en la logística y destino final de los cómics de los distintos puntos de venta del país, sino en los logos impresos en las portadas. El fervor coleccionistas que esto suscitó ya en aquellos tiempos, dura hasta hoy día.
Finalmente, abril de 1977 -aunque aparezca julio en la portada- fue la fecha en que salió el primer número del cómic de Star Wars, con Roy Thomas a los guiones y Howard Chaykin a los lápices. Los primeros seis números de la serie adaptaban la primera película, Star Wars, o sea, La guerra de las galaxias, tal y como se la conoció aquí, en España, para más tarde pasar a serlo como Episodio IV: Una nueva esperanza. Después comenzaron a narrarse historias originales creadas por el propio equipo editorial hasta la llegada de la continuación cinematográfica, El Imperio contrataca, adaptada y publicada entre los números #39 y #44 de la serie. El retorno del Jedi, la tercera entrega, en cambio, sería adaptada fuera de la colección, en una serie limitada de cuatro números guionizados por el gran Archie Goodwin y dibujada por el mítico Al Williamson, responsables de las tiras de prensa Star Wars desde 1981, tras el fin de una primera etapa iniciada dos años antes por Russ Manning y compañía.
Star Wars #1 de Marvel (1977)
Igualmente, fue Goodwin, todoterreno creativo por excelencia, el auténtico responsable, en mayor medida, del éxito a la larga de la serie, dado que no tardaría demasiado en tomar el puesto de Thomas a los mandos de los guiones mucho antes de trabajar en las anteriormente mencionadas adaptaciones cinematográficas o tiras de prensa. Su etapa dentro de la serie junto al dibujante Walter Simonson, sucesor más o menos directo de Carmine Infatino, es, sin duda, una de las más recordadas dentro de esta. Por suerte, su calidad característica no bajaría posteriormente gracias a la entrada de Ron Frenz a los lápices y Mary Jo Duffy a los guiones, el otro recordado dúo creativo.
Igualmente, esta se caracterizaba por sacar números que presentaban historias increíbles del universo galáctico donde, aparte de los protagonistas de las películas, fueron creándose otros muchos que han llegado a quedarse grabados en la memoria de los fans. Estas historias, tan variopintas y originales por igual, aportaron nuevos planetas, enemigos, naves y muchas historias míticas que, en muchos casos, nada tenían que ver con lo visto en las películas. Al margen de las muchas aventuras individuales de sus distintos protagonistas que se sucedieron, arcos argumentales de gran extensión dentro de la serie, pero sin ser intencionadamente así englobados como hoy en día conocemos, llegaron a desarrollarse a lo largo de varios números, manteniendo en vilo a los lectores durante meses. El traumático relato de Beilert Valance, la megalomanía de la familia Tagge, la atrayente figura de Shira Brie y Lumiya, Maestra de los Sith, el relato de las aventuras de Han Soloy la letal Plaga Escarlata durante la búsqueda de su cuerpo congelado en carbonita, la lucha contra los restos del Imperio Galáctico durante la reconversión de la Alianza Rebelde o la invasión de las especies extragalácticas nagai y tof son solo algunos de ellos.
En julio de 1986, tres años después del final de El retorno del Jedi, Marvel pierde el interés por la licencia de Star Wars al ver que no iban a salir nuevas películas y ante la bajada de ventas en general, por lo que decide finalizar la serie en el número #107, cerrando, de manera un tanto abrupta, el último arco argumental firmado por la ya mencionada Jo Duffy y el estilo minimalista de la artista Cynthia Martin. Después de aquello, pasarían los años, la editorial Dark Horse Comics cogería la licencia para sacar nuevas e increíbles historias, llegaría la Trilogía de Precuelas, Disney se haría con los derechos de la saga y, quién lo iba a decir, ¡Star Wars volvería a Marvel!, donde comenzarían a sacar nuevas series y colecciones, incluido un cómic homenaje a todas aquellas historias clásicas de sus inicios.
Star Wars #108 (2019)
Este número sería el Star Wars #108. Se trató del primer cómic de Leyendas realizado intencionadamente hasta el momento y buscó continuar la historia contada en el número #50 de aquella serie pero llevándola al trasfondo argumental del último número y uniéndole la recuperación del personaje de Valance, en claro auge tras su reintroducción al Nuevo Canon. Al guión de Matthew Rosenberg y dibujo de varios artistas como Andrea Broccardo, Giuseppe Camuncoli, Kerry Gammill, la mítica Jan Duursema y Luke Ross, le acompañaron varias portadas, siendo las más destacadas la principal, realizada por un retornado Walter Simonson, y una de las alternativas, obra del mítico Carmine Infantino, en homenaje a su persona.
La colección Star Wars de 1977 ya forma parte de la historia del cómic. Una serie en la que tuvimos el gran placer de disfrutar de grandes genios como Roy Thomas, Archie Goodwin, Howard Chaykin, Al Williamson, Walter Simonson, Carmine Infantino, Chris Claremont, Gene Day, Mary Jo Duffy, Michael Golden, Whilce Portacio, Ron Frenz, David Micheline, Cynthia Martin, Klaus Janson… y muchos otros más.
Star Wars Annual #1-3
Listado de la serie clásica de Star Wars:
Star Wars 1 Star Wars 2: Six Against the Galaxy Star Wars 3: Death Star! Star Wars 4: In Battle with Darth Vader Star Wars 5: Lo, The Moons of Yavin! Star Wars 6: Is This the Final Chapter? Star Wars 7: New Planets, New Perils! Star Wars 8: Eight for Aduba-3 Star Wars 9: Showdown on a Wasteland World! Star Wars 10: Behemoth from the World Below Star Wars 11: Star Search! Star Wars 12: Doomworld! Star Wars 13: Day of the Dragon Lords! Star Wars 14: The Sound of Armageddon Star Wars 15: Star Duel Star Wars 16: The Hunter Star Wars 17: Crucible Star Wars 18: The Empire Strikes Star Wars 19: The Ultimate Gamble Star Wars 20: Deathgame Star Wars 21: Shadow of a Dark Lord Star Wars 22: To the Last Gladiator Star Wars 23: Flight Into Fury Star Wars 24: Silent Drifting Star Wars 25: Siege at Yavin Star Wars 26: Doom Mission Star Wars 27: Return of the Hunter Star Wars 28: What Ever Happened to Jabba the Hut? Star Wars 29: Dark Encounter Star Wars 30: A Princess Alone Star Wars 31: Return to Tatooine Star Wars 32: The Jawa Express Star Wars 33: Saber Clash Star Wars 34: Thunder in the Stars Star Wars 35: Dark Lord’s Gambit Star Wars 36: Red Queen Rising Star Wars 37: In Mortal Combat Star Wars 38: Riders in the Void Star Wars 39: The Empire Strikes Back: Beginning Star Wars 40: The Empire Strikes Back: Battleground Hoth Star Wars 41: The Empire Strikes Back: Imperial Pursuit Star Wars 42: The Empire Strikes Back: To Be a Jedi Star Wars 43: The Empire Strikes Back: Betrayal at Bespin Star Wars 44: The Empire Strikes Back: Duel a Dark Lord Star Wars 45: Death Probe Star Wars 46: The Dreams of Cody Sunn-Childe Star Wars 47: Droid World Star Wars 48: The Third Law Star Wars 49: The Last Jedi Star Wars 50: The Crimson Forever Star Wars 51: Resurrection of Evil Star Wars 52: To Take The Tarkin Star Wars 53: The Last Gift From Alderaan! Star Wars 54: Starfire Rising Star Wars 55: Plif! Star Wars 56: Coffin in the Clouds Star Wars 57: Hello, Bespin, Good-bye! Star Wars 58: Sundown! Star Wars 59: Bazarre Star Wars 60: Shira’s Story Star Wars 61: Screams in the Void Star Wars 62: Pariah! Star Wars 63: The Mind Spider Star Wars 64: Serphidian Eyes Star Wars 65: Golrath Never Forgets Star Wars 66: The Water Bandits Star Wars 67: The Darker Star Wars 68: The Search Begins Star Wars 69: Death in the City of Bone Star Wars 70: The Stenax Shuffle Star Wars 71: Return to Stenos Star Wars 72: Fool’s Bounty Star Wars 73: Lahsbane Star Wars 74: The Iskalon Effect Star Wars 75: Tidal Star Wars 76: Artoo-Detoo to the Rescue Star Wars 77: Chanteuse of the Stars… Star Wars 78: Hoth Stuff! Star Wars 79: The Big Con Star Wars 80: Ellie Star Wars 81: Jawas of Doom Star Wars 82: Diplomacy Star Wars 83: Sweetheart Contract Star Wars 84: Seoul Searching Star Wars 85: The Hero Star Wars 86: The Alderaan Factor Star Wars 87: Still Active After All These Years Star Wars 88: Figurehead Star Wars 89: I’ll See You in the Throne Room Star Wars 90: The Choice Star Wars 91: Wookiee World Star Wars 92: The Dream Star Wars 93: Catspaw Star Wars 94: Small Wars Star Wars 95: No Zeltrons Star Wars 96: Duel With a Dark Lady Star Wars 97: Escape Star Wars 98: Supply and Demand Star Wars 99: Touch of the Goddess Star Wars 100: First Strike Star Wars 101: Far, Far Away Star Wars 102: School Spirit Star Wars 103: Tai Star Wars 104: Nagais and Dolls Star Wars 105: The Party’s Over Star Wars 106: My Hiromi Star Wars 107: All Together Now Star Wars Annual 01: The Long Hunt! Star Wars Annual 02: Shadeshine! Star Wars Annual 03: The Apprentice
Si queréis saber y profundizar más sobre esta mítica serie, en nuestra revista, Biblioteca Jedi, siempre podréis encontrar artículos de todo lo comentado anteriormente repletos de detalles nunca antes ofrecidos en papel al público de habla española seguidor de la saga. Raro es que las secciones La biblioteca de AlberSinLar y Efemérides no toquen algún aspecto de esta en algún número.
¡Que la lectura os acompañe!.
Artículo escrito por Gorka Salgado, Alberto Izquierdo y Lara Franco.