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  • Los Archivos de Star Wars Edición especial 40 Aniversario de la editorial TASCHEN

    Los Archivos de Star Wars Edición especial 40 Aniversario de la editorial TASCHEN

    Escrito por Gorka Salgado

    Me acaba de llegar uno de los libros más esperados de Star Wars de éste 2020. ¿Qué libro es? No es otro que la edición especial 40 aniversario del libro Los Archivos de Star Wars Episodios IV-VI del autor Paul Duncan y la editorial TASCHEN.

    Una edición en tamaño más manejable que te lleva por un recorrido fantástico por la creación de la trilogía original de la saga. Una edición de lujo a precio de risa,veinte euros solamente.

    Star Wars irrumpió en las pantallas de cine en 1977, y el mundo ya nunca ha sido el mismo. Realizado en estrecha colaboración con George Lucas y Lucasfilm, este libro reúne páginas de los guiones, documentos de producción, diseños conceptuales, storyboards, fotografías de rodaje, fotogramas y carteles, convirtiéndose así en el estudio definitivo de la trilogía original: Episodio IV Una nueva esperanza, Episodio V El imperio contraataca y Episodio VI El retorno del Jedi.

    El escritor, director y productor George Lucas creó el monomito moderno de nuestro tiempo, que encuentra eco en el niño que todos llevamos dentro. Para lograrlo, fundó Industrial Light & Magic y desarrolló tecnologías de efectos especiales de vanguardia, que combinó con innovadoras técnicas de montaje y una inigualable atención al sonido para brindar al público una experiencia cinematográfica y sensorial única.

    Realizado en estrecha colaboración con George Lucas y Lucasfilm, este primer volumen aborda la historia de la trilogía original – Episodio IV Una nueva esperanza, Episodio V El Imperio contraataca y el Episodio VI El retorno del Jedi. El libro está ricamente ilustrado con páginas de guiones, documentos de producción, arte conceptual, guiones gráficos, fotografías de rodaje, fotogramas y carteles.

    Paul Duncan es un historiador de cine cuyos títulos para TASCHEN incluyen The James Bond Archives, The Charlie Chaplin Archives, The Godfather Family Album, Taxi Driver, Film Noir y Horror Cinema, además de libros sobre directores de cine, géneros cinematográficos, estrellas de la gran pantalla y carteles de películas.

    • Autor: Paul Duncan
    • Editorial: TASCHEN
    • Fecha: Octubre 2020
    • Páginas: 512 pags.
    • Precio: 20 euros
  • Novedades Star Wars USA del 19 al 25 de octubre del 2020

    Novedades Star Wars USA del 19 al 25 de octubre del 2020

    Escrito por Gorka Salgado

    Otra semana que nos llegan un montón de novedades de Star Wars desde USA con algunas obras muy esperadas por los fans, como el libro de los sables laser o el libro de Pablo Hidalgo.

    Star Wars The Lightsaber Collection

    Guía visual completa que explora los sables de luz más icónicos y legendarios que se encuentran dentro de la galaxia de Star Wars, tanto en las películas como series, cómics, novelas y videojuegos.

    • Autor: Daniel Wallace
    • Editorial: Insight Editions
    • Fecha: 20 de octubre de 2020
    • Páginas: 156 pags.
    • Precio: 29,99 dólares
    • Enlace Amazon: https://amzn.to/359gehT

    The Star Wars Book

    Este libro está repleto de impresionantes imágenes de las películas y series de la saga galáctica, infografías iluminadoras y ensayos seleccionados que revelan los misterios de Star Wars. Desde héroes legendarios como Luke Skywalker y Leia Organa hasta especies fascinantes como los Wookiees y Tusken Raiders, este libro explora los personajes centrales, la tecnología, los gobiernos y los eventos que han dado forma a la saga épica.

    • Autor: Cole Horton, Pablo Hidalgo, etc
    • Editorial: DK Books
    • Fecha: 20 de octubre de 2020
    • Páginas: 224 pags.
    • Precio: 25 dólares
    • Enlace Amazon: https://amzn.to/2T9ElHu

    Star Wars Manga: Leia Princess of Alderaan

    La historia nunca antes contada de cómo la joven Leia Organa se une a la rebelión contra el malvado Imperio.

    • Autor: Haruichi
    • Editorial: Yen Press
    • Fecha: 27 de octubre de 2020
    • Páginas: 192 pags.
    • Precio: 13 dólares
    • Enlace Amazon: https://amzn.to/37faJkt

    Star Wars Bounty Hunters #6

    Con una carga preciosa y un precio en su cabeza, Valance debe ir a la única persona en la galaxia en la que puede confiar. ¡Pero han enviado a un par de cazarrecompensas letales y únicos tras él!. ¡¡Nadie en la galaxia puede escapar de la astucia combinada de 4-Lom y Zuckuss!!

    • Autores: Ethan Sacks, Paolo Villanelli y Lee Bermejo
    • Editorial: Marvel
    • Fecha:21 de octubre del 2020
    • Páginas: 32 pags.
    • Precio: 3.99 dólares

    Star Wars The Rise of Skywalker Screen comix

    ¿Podrán Rey, Finn, la general Leia, Poe Dameron y los héroes de la valiente Resistencia salvar la galaxia de Kylo Ren y la malvada Primera Orden? ¡La épica saga espacial, Star Wars: The Rise of Skywalker , se vuelve a contar en el nuevo formato Screen Comix! Con cuadros finales y diálogos de la película a todo color vibrante, este recuento de 320 páginas estilo novela gráfica hará las delicias de los fanáticos de todas las edades.

    • Editorial: Random House
    • Fecha: 27 de octubre de 2020
    • Páginas: 320 pags.
    • Precio: 14,99 dólares
    • Enlace Amazon: https://amzn.to/2FDlJfY

    Star Wars The Empire Strikes Back Screen Comix

    Después de la destrucción de la Estrella de la Muerte, el Imperio se ha reagrupado, con Darth Vader liderando la búsqueda de Luke Skywalker, la Princesa Leia, Han Solo y los Rebeldes. Con cuadros finales y diálogos de la película a todo color, este recuento de 320 páginas estilo novela gráfica hará las delicias de los fanáticos de todas las edades.

    • Editorial: Random House
    • Fecha: 27 de octubre de 2020
    • Páginas: 320 pags.
    • Precio: 14,99 dólares
    • Enlace Amazon: https://amzn.to/2FFwcHX

    Lego Star Wars Holiday Sticker Book

    Usa la Fuerza y más de 200 divertidas pegatinas de Lego Star Wars con temática de las vacaciones de invierno , para decorar un árbol navideño y mucho más en este divertido libro de pegatinas festivas. ¡El regalo perfecto para las fiestas!

    • Autor: Tori Kosara
    • Editorial: DK Books
    • Fecha: 20 de octubre de 2020
    • Páginas: 24 pags.
    • Precio: 6,99 dólares

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    Agradecimientos a Star Wars Upcoming Books

  • Soñando con galaxias muy lejanas Volumen 2: Los autores y las historias

    Soñando con galaxias muy lejanas Volumen 2: Los autores y las historias

    Por Jose Alabau Casaña

    ¡Hola bibliotecarios! Hoy os traemos un artículo muy especial en el que podréis conocer los autores y las historias que han escrito para la segunda antología de relatos fanfic que editamos desde La Biblioteca del Templo Jedi, llamada Soñando con galaxias muy lejanas Volumen 2.

    Este proyecto se inició a mediados de 2019, debido al éxito que había tenido el primer volumen. Se anunció y enseguida empezamos a recibir los primeros relatos desde todos los rincones de la galaxia. Debido a la crisis del Covid-19 en la que estamos inmersos, su salida se ha retrasado hasta octubre de 2020, pero por fin están ya listos los ejemplares.

    En esta antología hemos puesto todos nuestros esfuerzos para poder brindaros un libro de la máxima calidad posible, con relatos escritos por fans pero que nada tienen que envidiar a los que encontramos en publicaciones oficiales. Encontraréis historias ambientadas en diversas épocas y planetas, con personajes conocidos o inventados, pero siempre, escritos desde el cariño que solo un fan puede ofrecer.

    Portada

    El listado de autores e historias es este:

    Adrià Boix Sas | Oro 4
    Alberto López Calvo | El cumpleaños de Han
    Ana Gabriela López | Última Trayectoria Conocida
    Cristina B. Morales | La última lección de la Fuerza
    Cristina Gámez Caballero | Y que las cosas cambien
    David Mingall Muñoz | La venganza del Sith
    Javier Martínez Yuste | Destello carmesí
    Guillermo González | Primera vuelta
    Jane Done | Púa de Jakku
    Jose Alabau Casaña | El arquitecto
    Pep Valls | El espíritu del bosque
    Julián Navarro Rodero  | Lágrimas negras
    Kruzio Baal | El poder de Sidious
    María Rojas Ramírez | Recuerdos desde la oscuridad
    Miguel López | Ektor y Bans
    Nahuel Bogado | Coruscant bajo asedio
    Alguer Mas Rofes | Sangre en el barro
    Redan Dicor | Wormhole
    Belén Quijada, Alexander Larraín y Carlos Guzmán | La historia del Perla Carmesí

    Ahora vamos a conocer un poco más a algunos autores, que nos hablarán también sobre su relato:

    Adrià Boix Sas | Oro 4

    Hola a todos, mi nombre es Adrià Boix y soy un infectado más de esta enfermedad contagiosa llamada Star Wars. Gracias a la iniciativa de La Biblioteca del Templo Jedi, tuve la oportunidad de publicar un relato en la primera antología de relatos cortos Soñando con galaxias muy lejanas, luego en el nº3 de la revista Biblioteca Jedi y ahora, tengo la suerte de poder aparecer en la segunda antología de relatos cortos. Colecciono libros y cómics de Star Wars, tanto de canon como de leyendas, y para mi, el fanfic, es una herramienta para poder ser parte de esta gran historia.

    La idea de mi relato Oro 4, me vino mientras leía el primer libro de la trilogía Consecuencias de Chuck Wendig. En ella se habla del importante papel de Norra Wexley en la batalla contra la segunda Estrella de la Muerte. Cuando Norra entra dentro de la estación espacial y se separa de Lando Calrissian y Wedge Antilles para facilitarles las cosas, no lo hizo sola. Con ella iba Jake Farrell en su A-Wing. Este relato es un homenaje a este piloto que solo se le ve la cara una vez en la película El Retorno del Jedi. Jake formó parte de ese grupo de pilotos que se introdujeron en la segunda Estrella de la Muerte para acabar con ella. Hay que recordarlo por esto y por su única frase en la película respondiendo las órdenes de Lando: «Copy Gold leader!«.

    Alberto López Calvo | El cumpleaños de Han

    Han Solo tiene por tradición contar una de sus numerosas aventuras a sus amigos durante las celebraciones de su cumpleaños. Esta vez narra una realmente impactante porque Chewie y él ¡llegaron a perder de vista a su querido Halcón Milenario!

    Alberto López Calvo nació en Santander el 11 de marzo de 1984. Informático de profesión, ejerció al mismo tiempo de crítico de cine durante cinco años en la web Jovenmanía del Gobierno de Cantabria y fue director de cortometrajes a nivel amateur, llegando a ganar el Premio del Jurado del III Concurso de Movilmetrajes de Foconorte por Webcam (2009). Es autor de varias novelas, siendo la primera de ellas Indiana Jones y el Reino Maldito (1993), escrita cuando tan solo tenía 9 años. A destacar 007: Libertad para Vengarse (2008), protagonizada por su Bond favorito, Pierce Brosnan, dado que tuvo tal acogida en formato digital por parte de los fans del espía que optó por publicarla por medio de UNO Editorial en 2016. Suyas son también Star Wars: Misión Fortuita (2002), publicada por Editorial Vivelibro en 2018, e Indiana Jones y el Sueño de la Serpiente (2014), disponible únicamente en formato digital a día de hoy. Su pasión por las franquicias de Star Wars, James Bond e Indiana Jones le ha llevado a realizar todo tipo de proyectos sobre ellas, como juegos de mesa, vídeos, fotomontajes, relatos cortos, podcasts, guías, revistas… También ha colaborado con multitud de grupos y asociaciones relacionados con estas tres sagas. Es miembro del staff del Club Archivo 007 y colaborador de la AFIJ, las asociaciones españolas dedicadas a Bond e Indy, respectivamente. Es uno de los integrantes de The Force Group, del gran Jose Gracia, y, por supuesto, colabora también con la propia Biblioteca del Templo Jedi. Por ejemplo, es uno de los redactores de su revista, Biblioteca Jedi. Además, ha participado en convenciones como Cificom, CometCon o Cinefan Festival. Incluso ha organizado sus propios eventos, como las Jornadas Bondianas del Club Archivo 007 o las Jornadas Star Wars de Santander. Todo lo relacionado con Star Wars lo comparte a través de Taller Skywalker, su página de Facebook con canal de YouTube.

    Cristina Gámez Caballero | Y que las cosas cambien

    La galaxia no aguarda la paz de antaño. Un par de pilotos, maestro y aprendiz, caen a una luna desconocida en un aterrizaje de emergencia. Mientras tanto, una nueva fuerza resurge en la galaxia: la Primera Orden. El viejo piloto y su joven ayudante intentarán buscar el modo de salir de un cementerio de una antigua guerra, apostados en mitad de un cenagal. Sin embargo, no están en una luna cualquiera…

    Mi nombre es Cristina, y soy de Los Palacios, provincia de Sevilla. Leo y escribo desde que tengo uso de razón, y he participado anteriormente en libros y antologías (ajenas de Star Wars) desde muy pequeña. A día de hoy, dedico la mayoría de lecturas y de mis escritos a esta gran saga que tanto nos llena el corazón. Participo en un par de podcast (incluyendo el de los maravillosos chicos y chicas de La Biblioteca del Templo Jedi) y escribo en un par de páginas acerca de este increíble universo. Mi colección, pese a tener un poco de todo, se centra principalmente en la literatura.

    David Mingall Muñoz | La venganza del Sith

    Mi nombre es David Mingall y vivo en Palau de Plegamans, Barcelona. Doy clases de Filosofía Práctica, Meditación y Gestión de Vida. Me apasiona Star Wars desde que tengo memoria. Me gusta todo sobre La Saga pero me vuelve loco coleccionar figuras, sobre todo, las de «The vintage collection», que llevan comercializándose desde 2010. También me encantan las bandas sonoras, los posters y fotos de las películas. Más en concreto: me encantan los mensajes, las ideas y las claves sobre superación, auto-conocimiento y equilibio personal presentes, sobre todo, en los episodios creados por George Lucas. Ha este respecto, en mi página de Facebook, David Mingall Muñoz, cuelgo escritos sobre estos temas y La Saga. También realizo conferencias y sesiones a particulares sobre el tema y acabo de editar un libro llamado «La Filosofía y Espiritualidad de George Lucas». En este enlace podéis ver cosas más concretas sobre este libro.

    Respecto a la historia con la que participo en esta antología de relatos cortos, La Venganza del Sith, debo decir algunas cosas. Es un relato que parte de los acontecimientos narrados en la película Star Wars episodio III: La Venganza de los Sith. El desarrollo de mi relato es exactamente igual a todo lo que conocemos de la película…hasta que un hecho lo cambia todo. Este mismo hecho, un hecho muy impactante y trascendental, también hará que los acontecimientos posteriores a episodio III, incluida trilogía clásica y secuelas, cambien también. La inspiración para crear este relato partió cuando me pregunté qué pasaría si algo que conocemos muy bien, de repente, cambiara de una manera drástica. «¿Y si…?»….esta fue la pregunta tras la creación del relato. Es un relato que nos muestra la importancia de nuestras decisiones, de que debemos elegir desde el equilibrio emocional y de que siempre tenemos muchas posibilidades ante nosotros. Todo puede cambiar para mejor es la moraleja de esta historia.

    Guillermo González | Primera vuelta

    A veces, no solo vale ganar. La piloto de vaina Vera Garsa lo sabe bien. El resultado de la próxima carrera puede que sea la única vía de escape para ella y su familia…

    Esta historia está ambientada siete años después de la ejecución de la orden 66, cuando el Imperio estaba en su máximo apogeo, sin oposición alguna, y sin lugar para la esperanza. La historia quiere contar que hasta en el lugar más recóndito de la galaxia –el pequeño planeta Scarett– alguien puede brillar, pues los héroes no nacen siéndolos, sino luchando por sus ideales. Y no tienen por qué ganar siempre.

    Soy Guillermo Gonzalez, tengo 34 años. Soy natural de Sabadell (Barcelona) y un fan de Star Wars desde que tengo uso de razón (el tatuaje del Halcón Milenario en mi brazo izquierdo así lo demuestra :p ). El sueño de mi vida es escribir guiones cinematográficos, pero actualmente me dedico a escribir libros infantiles. Cuando llegó a mis oídos este concurso de relatos, la verdad, no pude resistirme a escribir algo con mi estilo dentro del universo Star Wars.

    Espero que os guste el relato y, si os gusta mi estilo, podréis leer uno nuevo en el número seis de la revista de la Biblioteca Jedi. 🙂

    ¡Que la fuerza os acompañe!

    Jane Done | Púa de Jakku

    Púa de Jakku enseña cómo es el día a día de un lugar tan inhóspito como es Jakku, el planeta vertedero, a través de los ojos de una niña cuyo mayor sueño es convertirse en la mejor cuidadora de happabores y a quien le resulta muy difícil creer que existan otros planetas en los que estas criaturas lleven sobre sus lomos a príncipes y princesas. Un relato que refleja el valor de la amistad e inocencia, de cómo los grandes acontecimientos que vemos en las películas pueden marcar para siempre la vida de otros habitantes de la galaxia, a los que nunca conoceremos. Este cuento es un pequeño homenaje para todos ellos.

    Jane Doe, La Olympia de Jane Doe, es el seudónimo de una apasionada de la escritura. Conoció por primera vez Star Wars cuando era una niña y se quedaba pegada a la televisión cada vez que veía a las estrellas convertirse en cometas brillantes cuando el Halcón saltaba a la velocidad de la luz. Ya de adolescente, La Venganza de los Sith se convirtió en la primera película que consiguió que se le saltaran las lágrimas en un cine. Sin embargo, fue con El Despertar de la Fuerza que pasó de ser una simple fan a enamorarse definitivamente de la saga y es por ello, que la trama de su relato se ha basado en parte de la historia que se cuenta en él.

    Puedes encontrarla en su blog bajo el mismo nombre, “La Olympia de Jane Doe”, compartiendo análisis de películas y series, reseñas, opiniones y, por supuesto, también relatos originales.

    Ana Gabriela López | Última Trayectoria Conocida

    Los cinco capítulos de Última Trayectoria Conocida presentados en esta antología son el inicio de mi novela en inglés llamada Last Known Trajectory. La primicia va así:

    Ezra y Thrawn terminan varados en un planeta deshabitado en algún lugar de las Regiones Desconocidas. Sin un rescate posible, ¿podrá Ezra dejar de lado sus diferencias con uno de sus mayores enemigos para sobrevivir? Pero lo más importante… ¿cuál es el motivo oculto de Thrawn para proponer semejante alianza?

    La idea de esta historia empezó incluso antes de que terminara Star Wars Rebels. Yo suponía que la razón por la que Thrawn, Ezra y Kanan no tendrían presencia en la Trilogía Original era porque quedarían perdidos en las Regiones Desconocidas o ayudando a la Ascendencia Chiss a pelear contra algo peor que el Imperio. Cuando terminó la serie yo estaba desconsolada por la perdida de Kanan y el sacrificio de Ezra. Necesitaba algo que me ayudara a hacer frente a la ausencia de estos personajes tan queridos para mi. Siempre me habían gustado las historias de superviviencia y decidí empezar por ahí… buscar alguna manera de hacerlos trabajar juntos, manteniéndolos verdaderos a su caracter y motivaciones originales. Yo deseaba ofrecer a otros fans que los extrañan con una historia de esperanza, descubrimiento, familia y pertenencia. Para mí eso es Star Wars y traté de plasmarlo lo mejor posible. La historia completa la pueden encontrar en Archive of Our Own en inglés.

    Soy una escritora y artista mexicana… ¡o por lo menos eso intento! Desde que que acabó Rebels me ha dado una tremenda necesidad de CREAR contenido y he hecho varios fanarts y comics, subiéndolos a Twitter (yoski_soulnova), Tumblr (alizrak) e Instagram (soulnova_alizrak). Quedé como finalista del concurso de Star Wars «Build A Droid 2019» con mi diseño de QT-5 y también aparecí en el video del «Star Wars Show Book Club» en el canal oficial de Star Wars en YouTube hablando del libro Thrawn (2017), donde comparto mis percepciones y opiniones sobre el personaje. Espero poder publicar una novela original de fantasía en español y terminar de escribir otra en inglés en un futuro cercano. Mi sueño es poder escribir una historia oficial de Star Wars algún día.

    Javier Martínez Yuste | Destello carmesí

    Muy buenas a todos los lectores y lectoras desde una Galaxia muy muy lejana. Soy Javier Martínez, de Málaga, autor del relato Destello Carmesí. En este relato, ambientado en la segunda temporada de Rebels, describo una hipotética situación en la que Ezra tiene sobrevivir una noche completa en un planeta inhóspito junto a la Séptima Hermana de los Inquisidores. Sobrevivir o perecer. La idea (para los fans de la ciencia ficción clásica) viene de la película ochentera Enemigo mío, por supuesto, pero noté que en la propia serie de Rebels, de un capítulo a otro, la confianza que se tienen ambos personajes cambia muchísimo y no pude evitar pensar en que hubiese pasado para semejante cambio. Y de ahí nace este relato.

    He tenido la suerte de volver a ser seleccionado en este volumen recopilatorio. En el primero tuve la suerte de ser uno de los afortunados con mi relato El Archivo de Coruscant. Que la lectura os acompañe… SIEMPRE.

    Jose Alabau Casaña | El arquitecto

    Toda obra literaria tiene, en mayor o menor, medida algo de su creador. En este caso quise escribir una historia que pudiera llevar a mi terreno, la arquitectura, para así tejer un relato alejado de guerreros y soldados, piratas y contrabandistas, y que al mismo tiempo, conectara las tres trilogías. Se trata, por tanto, de una historia que abarca varias décadas, desarrollada como un artefacto literario que va hacia delante y hacia atrás en el tiempo, y en la que aparecen personajes y lugares conocidos pero siempre desde el punto de vista de nuestro protagonista: Hal Lange, cuyo nombre es un homenaje al ordenador de 2001: Una odisea en el espacio, y el apellido, a Harry Lange, diseñador de producción de la misma y de la Trilogía Clásica. La idea de entrelazar la vida de nuestro personaje con los acontecimientos de toda la saga se me ocurrió reflexionando sobre la estructura narrativa de Estrellas perdidas, de Claudia Gray, y al mismo tiempo, quise convertirlo en una historia de orígenes, influenciado por el estreno de Joker.

    Me gustaría puntualizar que este relato encajaba, o al menos lo pretendía, con la historia desarrollada hasta Los últimos Jedi, aunque tomaba prestados elementos de la continuidad de Leyendas, pero tras el vaiven argumental que tomó la trilogía de secuelas en el último episodio, el lector descubrirá que ya no es posible (quizá sí si hubiera seguido adelante el guión de Colin Trevorrow). Aun así, espero que lo disfruteís tanto como yo lo hice encajando todas las piezas.

    En cuanto a mí, algunos ya me conoceréis de otros proyectos galácticos, ya que formo parte del equipo de La Biblioteca del Templo Jedi. Coleccionista de literatura editada en España, mis primeros recuerdos de Star Wars se remontan a los visionados en VHS de la trilogía clásica en mi infancia (que luego pude disfrutar en cines gracias a la Edición Especial). Comencé mi participación en esta aventura con la revista que lanzamos: Biblioteca Jedi, me dejo caer de cuando en cuando vía audios por el podcast, escribo artículos para esta misma web y normalmente me apunto a cualquier bombardeo que proponga Gorka, por ejemplo, escribir este relato y diseñar la portada. Fuera de La Biblioteca colaboro con el SWCCMTY (Star Wars Collectors Club de Monterrey, en México), con artículos basados en los que publico aquí, y, aunque aun no ha salido a la venta, también he escrito dos secciones del Made in Spain 4, y sino se tuerce mucho la cosa, espero repetir en el volumen 5.

    Pep Valls | El espíritu del bosque

    Soy Pep Valls y soy de Terrassa (Barcelona). Soy aficionado a Star Wars y a todo su universo expandido (legendas y canon por igual). Empecé mi amor por la saga cuando de niño vi el VHS del Episodio IV. Quedé alucinado con todo pero sobre todo con el imponente malo: Darth Vader. Trabajo de maestro y colecciono todo lo que pillo de nuestra saga favorita. También participo en el podcast Conexión a Skynet y de vez en cuando ejerzo el derecho a crear material galactico fan made, un ejemplo lo encontrareis en el Volumen 1 de las antologías con el relato Asedio Tusken.

    El relato que he escrito para este segundo volumen se titula El espiritu del bosque y narra la aventura de un pelotón especial de troopers que tienen que recuperar un robot sonda extraviado en el planeta Dagobah. ¿Creéis que lo encontraran? ¿ Por qué se averió? ¿ Es peligroso Dagobah?

    Kruzio Baal | El poder de Sidious

    Me llamo Jairo José, tengo 30 años, de Málaga aunque vivo en Basauri, soy profesional de Servicios Sociales y Educación Especial. Mi apodo artístico es una mezcla de filosofías entre Star Wars y Harry Potter.

    Me enganché a Star Wars por el videojuego Star Wars: The Old Republic, el cual sigue en inglés, años más tarde. Sobre el 2013, buscando sobre historias en castellano, di con Dark Horse Comics y desde entonces sigo buscando novelas descatalogadas.

    Actualmente monto mis propias maquetas de Lego Star Wars añadiendo cameos de otros personajes. He escrito en la primera y segunda antología y sigo escribiendo con la intención de algo más ambicioso. El segundo relato se me ocurrió porque se ha infravalorado mucho a Sidious y a la capacidad de Vader de aprender sobre el Lado Oscuro, ¡no cuento más que entonces lo destripo!

    María Rojas Ramírez | Recuerdos desde la oscuridad

    La historia narrada nos presenta a un nuevo personaje del cual no sabemos su nombre, solamente que es conocida como la undécima hermana inquisidora. Tras el reciente fracaso de su misión, decide desconectar y visitar un planeta al que se siente vagamente atraída: Dathomir. La visita a ese extraño y misterioso planeta despierta algo en ella. ¿Le habrá servido de verdad la visita? ¿o le han surgido más preguntas sin respuesta inmediata?

    Me llamo María Rojas Ramírez y soy la autora del relato Recuerdos desde la oscuridad. Este relato se sitúa entre Episodio III y IV, aproximadamente en la época de la serie animada Star Wars: Rebels. El personaje que presento es uno que inventé en mis comienzos viendo Star Wars y que ha ido evolucionando a lo largo de los años. Le he cogido mucho cariño, ya que yo comencé a hacerme fan de la saga justo cuando Disney la compró en 2012, por lo que este personaje lleva conmigo bastante tiempo. La oportunidad que se me dio este concurso de compartir este personaje con el mundo ha sido única. ¡Espero que os guste Kyra tanto como a mí crear su historia!

    Miguel López | Ektor y Bans

    Nací en Sevilla, en 1992. Mi primer acercamiento a Star Wars fue con el estreno de La Amenaza Fantasma. La curiosidad me llevó a los VHS de las tres películas originales y a jugar al videojuego de PlayStation. Desde ese momento me convertí en un fan absoluto de esta saga. La Biblioteca del Templo Jedi me ha dado la oportunidad de poder unir mi pasión por Star Wars con mis otras aficiones: la literatura y la escritura.

    Ektor y Bans es una historia de amistad. El choque cultural entre personajes demuestra que, en la diversidad, reside la riqueza. También es un homenaje a la literatura y la pasión que puede llegar a despertar en un niño. Espero que lo disfrutéis y que la lectura os acompañe.

    Alguer Mas Rofes | Sangre en el barro

    Como el propio nombre lo indica, el conflicto es una constante en Star Wars. Ya sea en tiempos de la Antigua República o en la época de la saga Skywalker, hombres y mujeres de toda condición han derramado su sangre por y para otros. Y precisamente de eso va Sangre en el barro, el relato que he escrito para este volumen. En él he querido retratar una verdad a veces oculta, que no es otra que la de aquellos que se ven arrojados a una guerra sin desearlo. 

    Los personajes que encontraréis en el relato no son héroes, son gente normal y corriente que se ha visto arrastrada a un entorno hostil sin desearlo. Las líneas de lo correcto e incorrecto se diluirán y ellos deberán encontrar la manera de sobrevivir. Pero el relato no solamente se centra en la crueldad de la guerra y de aquellos que se ven envueltos en ella, si no que también ahonda en las raíces de la misma, incorporando en la historia a sombras del pasado que seguro que todos reconoceréis. 

    Mi nombre es Alguer, conocido en las redes como Darth Malerius. Llevo siendo un fan acérrimo de la saga desde que tengo uso de razón. Cuando de pequeño vi La Amenaza Fantasma en el cine lo tuve más que claro: este era un mundo que quería explorar. Subo vídeos en el Templo del Kyber, un canal de Youtube dedicado por completo a Star Wars en todas sus facetas, el cual comparto con Cristina (Pequeña Clon). Suelo escribir artículos para varios medios de difusión de la saga, tales como WookieeNews o la página web de Darth Fëanor. Además, como queda patente en este volumen de historias de Star Wars, me encanta escribir relatos relacionados con la saga. Soy un gran consumidor de libros y videojuegos, además de ejercer como señor oscuro de los Sith.

    Redan Dicor | Wormhole

    La guerra de las galaxias, o sea, Star Wars, ha convivido conmigo desde la Trilogía Original. El por qué, no lo sé, pero supongo que será por los designios de la Fuerza. Además de las películas, me gusta mucho leer, y las novelas y el Universo Expandido en ellas presentado es mi pasión preferida de la Saga. 

    Wormhole es una pequeña narración a modo de fanfic dentro del universo Star Wars. Cronológicamente está situado sobre el 52 abY. Lo escribí hace unos años y, básicamente, surgió al leer dos novelas: El planeta misterioso de Greg Bear, y la novela The  Force Unleashed II de Sean Williams (lo escribo en inglés ya que esta novela todavía no se ha editado en castellano). De este último libro pensé que cierto personaje necesitaba tener una pequeña precuela. El personaje principal del relato está desorientado emocionalmente, veleidad a voluntad, el querer o el deber, la razón frente a la superstición.  

    «La luz es la mano izquierda de la oscuridad, 
    y la oscuridad es la mano derecha de la luz.» 

    Esta ambivalencia escrita por Ursula K. Le Guin, a símil de la ambivalencia moral de entender la Fuerza, es el principio de relato. Nuestro personaje necesitará un golpe de suerte para encontrar un mentor, a modo de Dante con Virgilio en la Divina Comedia. La ambivalencia también existe en el relato entre el micromundo de los personajes y del macromundo de la galaxia. Su conclusión será el triunfo de la naturaleza del universo (rerum natura). Como dijo en su momento Carlos Rovelli (unos de mis preferidos divulgadores científicos), «la diferencia entre pasado y futuro es un juego, el tiempo es contar historias», y eso es lo que he pretendido en este humilde relato.

    EQUIPO TÉCNICO

    Además de los autores, también queríamos que tuvierais la visión del equipo de La Biblioteca del Templo que ha participado en esta antología, bien sea coordinándola, corrigiéndola o diseñando la cubierta.

    Gorka Salgado Sautu | Coordinación general

    La idea de crear una Antología de relatos cortos Fanfic de Star Wars nació de leer historias escritas por fans, que en muchos casos no solo eran increíbles, incluso muchas veces superiores a obras oficiales de la saga. Se me ocurrió la idea de montar un proyecto en base a esto, con la finalidad de que si se unía suficiente gente, se podría llegar a incluso publicarlo en formato físico. El llamamiento a través de las redes fue un éxito y medio año después, gracias al apoyo de todo un fantástico equipo, el proyecto se hacía realidad. Éste segundo volumen es aún mejor, no tengo ninguna duda. Y no será el último.

    Tengo que agradecer a todos los autores que han participado, a vosotros que apoyáis el proyecto comprándolo, al equipo de la Biblioteca Jedi por su gran e imprescindible trabajo (Jose Alabau Casaña, Alberto Izquierdo, Lara Franco Cobo, Carlos Rodríguez), y a George Lucas por darnos un universo con el que seguir soñando. Que la lectura nos acompañe siempre.

    Alberto Izquierdo López y Lara Franco Cobo | Maquetación y revisión

    La nuestra es una relación de pareja que tiene a la saga Star Wars como uno de sus nexos principales. Pero, sin duda, de tener que elegir uno, ese sería ese universo de una galaxia muy lejana. Todo esto no solo gracias al disfrute que el universo multimedia nos produce cada vez que decidimos relajarnos con él —especialmente una vez al año con Clone Wars—, sino a su traslación al medio comiquero, en el cual, definitivamente, nuestra vida está definida en su casi totalidad. Y es que se pueden tener diferentes gustos, pero si el principal es compartido, todo se vuelve más saludable y seguro. Iniciado cada uno en el noveno arte en su momento, la inicial atracción por los cómics Star Wars —junto a lo que mueve a la saga en general, la ficción per se, disgregada esta por multitud de formatos y fuentes— evolucionó desde la simple curiosidad de conocer qué había más allá ‘en viñetas’ a golpe de quiosco, hasta descubrir, y llevar al existente desconocimiento del público hispanohablante desde al año 2010, los secretos que su desarrollo, creación, elaboración y efecto esconden en el umbral del llamado «behind the comic». Fans, coleccionistas, artistas, autores, directores y colaboradores de todas partes del mundo son solo algunas de las personas que este reto intelectual y divulgativo nos ha ayudado a conocer, hasta el punto de crear una red de amistades que, en alguna ocasión, nos ha proporcionado no solo ese objeto de turno de difícil adquisición que, por ejemplo, te explica cómo iba a ser el diseño de cómics tan icónicos como la adaptación de Heredero del Imperio, sino entrar en las mismas entrañas de la saga.

    A la hora de hablar de Soñando con galaxias muy lejanas Vol. 2, nuestra visión es la de una pareja que ha estado trabajando en la preparación de la publicación desde, casi, el minuto uno, en el momento en que decidimos ser capaces de llevar nuestro, inicialmente, justito conocimiento informático-editorial, a la creación desde la nada de todo un señor libro. La figura del coordinador, Gorka Salgado Sautu, y, a su vez, la del diseñador de cubiertas, José Alabau Casaña, grandes amigos, fueron fundamentales a la hora de hacernos ver que, realmente, sí que podíamos tener la capacidad de llevar lo que, inicialmente, iba a ser una revisión/homogeneización de los relatos y su organización, a lo que acabó siendo, directamente, la maquetación y publicación de la obra. Aun ahora, los nervios y el temor de que en algo hayamos fallado o que disguste a los lectores, existe en nosotros, pero bueno, somos conscientes de que, poco a poco, iremos mejorando en según más maravillosos proyectos como este vayan surgiendo y nos permitan descubrir la visión más particular y personal que puede haber del universo Star Wars. Por desvirtuar un poco la famosa cita de Darth Vader en el Episodio IV, el poder de la Fuerza es incomparable ante la posibilidad de poder echar un vistazo a la íntima relación que cada escritor de los relatos de esta antología tiene con la saga.

    Jose Alabau Casaña | Portada

    Además del relato, en esta antología he participado con el diseño de la cubierta. Aunque en la portada aparezca un niño, podría haber sido una niña o un adulto, de cualquier raza, creencia, orientación o ideología, ya que lo que quería representar es cómo dentro del mundo que nos rodea, cada vez más tenebroso en los tiempos que nos ha tocado vivir, Star Wars es una válvula de escape, un universo libre de los problemas diarios, y al que viajamos, no solo para rememorar las historias que conocemos, sino para vivir, aunque sea momentáneamente, sin exámenes, hipotecas, facturas o enfermedades. Dentro de ese contorno que encierra la figura de Darth Vader existen multitud de posibilidades que sabemos que siempre estarán ahí para que viajemos a galaxias muy lejanas.

    CONCLUSIÓN

    Esperamos, primero, que os guste la antología. Nosotros la hemos hecho con todo el cariño del mundo, intentando ofreceros el mejor producto posible. Y segundo, con este artículo, que hayáis podido conocer un poco mejor a los autores y descubrir qué les motivo para escribir estas historias de una galaxia muy lejana…

    ¡Que la lectura os acompañe!

  • Pedro Pascal habla sobre The Mandalorian

    Pedro Pascal habla sobre The Mandalorian

    Escrito por Rafa Galán

    Gracias a la entrevista que le han realizado a Pedro Pascal desde el portal Variety, hemos podido conocer un poco más de la vida y carrera de éste gran actor al que el día 30 de octubre veremos volver a vestir la armadura del Mandaloriano.

    Los padres de Pascal habían venido a vivir a San Antonio después de huir de su Chile natal durante el ascenso del dictador Augusto Pinochet a mediados de los 70. Llevar a Pascal y a su hermana mayor al cine, a veces más de una vez a la semana, se había convertido en el ritual familiar, y en la manera de absorber la mayor cantidad posible de cultura-pop estadounidense. Cuando Pedro Pascal tenía 4 años, él y su familia fueron a ver “Superman” la película de 1978 protagonizada por Christopher Reeve.

    En una de estas visitas al cine, Pascal tuvo que ir al baño y sus padres lo dejaron ir solo. «Realmente no sabía leer todavía», dice Pascal con la misma sonrisa que deslumbró a los fans de «Juego de tronos» durante su papel como el astuto (y condenado) Oberyn Martel. «No encontré el camino de regreso a ‘Superman’».

    En cambio, Pascal entró en un cine diferente (cree que estaba proyectando el drama de 1979 “Kramer vs. Kramer”, tenía 4 años). En su conmoción y desconcierto por estar perdido, se acurrucó en un asiento y se durmió. Cuando se despertó, la película había terminado, el cine estaba vacío y sus padres estaban de pie junto a él. Para su sorpresa, parecían bastante tranquilos, pero hay otro detalle que destaca aún más.

    «Sé que terminaron la película «, declara sonriendo. “Mi hermana estaba tratando de hacerme enfadar diciéndome: ‘ Y sucedió esto… y luego Superman hizo esto y luego, ya sabes, el terremoto y las vueltas alrededor del planeta ‘”.  La implacable cara de Pascal Para burlarse hizo lo único lógico cuando dijo “Todo eso pasó en mi película también».

    No tenía forma de saberlo en ese momento, por supuesto, pero 40 años después, Pascal tendría la oportunidad de protagonizar una película junto a un superhéroe de DC Comics, sin mencionar una batalla contra Stormtroopers, y enfrentarse contra el guerrero más formidable de Westeros. Después de su papel en «Juego de tronos», se convirtió al instante en un “consígueme a ese tipo”, siendo principalmente hombres de acción taciturnos y testarudos, persiguiendo a narcotraficantes en Colombia durante tres temporadas en la serie de Netflix “Narcos”, hasta enfrentarse a Denzel Washington en «The Equalizer 2».

    Pedro Pascal como policía de la DEA en la serie Narcos

    Este año, sin embargo, Pascal se encuentra preparado para el gran papel con el que ha pasado la vida soñando. El 30 de octubre, regresará como estrella principal de la segunda temporada de “The Mandalorian», la exitosa serie de “Star Wars” producida por Luscasfilm para Disney Plus, que obtuvo 15 nominaciones a los Emmy, incluido el de mejor drama, en su primera temporada. Y el 25 de diciembre, dependiendo de lo que se determine por el COVID-19, interpretará al villano de los cómics Maxwell Lord junto a Gal Gadot, Chris Pine y Kristen Wiig en «Wonder Woman 1984».

    Los roles son a la vez tremendamente divergentes y el mejor escaparate hasta ahora para los talentos elásticos de Pascal. En «The Mandalorian», debe ocultar su rostro – y, en algunos episodios, hasta su cuerpo – en una actuación empujada al minimalismo y la moderación a un ideal casi ascético. En «Wonder Woman 1984», en contraste, ofrecerá el tipo de personaje amplio y malvado que ya pobló las proyecciones palomiteras de su juventud en los años 80.

    “Continuamente me sorprende que todo el mundo lo considere un tipo tan serio”, dice la directora de Wonder Woman 1984, Patty Jenkins. “Tengo que decir que Pedro es una de las personas más atractivas que he conocido. Al instante se convierte en alguien a quien todos invitan y quieres tener cerca, y sobre todo con quien quieres hablar».

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    Habla con Pascal solo cinco minutos – incluso cuando está atrapado en su coche porque se quedó sin tiempo haciendo recados antes de su vuelo para llegar al set de una película de Nicolas Cage en Budapest – y tendrás una idea sobre lo que Jenkins está hablando. Antes de que la entrevista comience, Pascal señala, a través de Zoom, que el perro del periodista está lamiendo sus regiones inferiores en el fondo. «¡No lo detengas!» dice con un reproche casi travieso. «¡Déjalo vivir su vida!»

    A lo largo de tres conversaciones está claro que el buen humor y el encanto de Pascal han sido a la vez un lastre para una serie de dificultades y un baluarte, que hacen que el éxito que se ha ganado con tanto esfuerzo haya sido un desafío que él ha aceptado por completo.

    Antes de que Pascal supiera algo sobre «The Mandalorian», su showrunner y productor ejecutivo Jon Favreau ya sabía que le quería a él para protagonizarla.

    “Es muy parecido a una estrella de cine clásico por su encanto y entrega», declara Favreau. «Y es alguien que se toma su oficio muy en serio». Favreau sintió que Pascal tenía la presencia y la habilidad esenciales para entregar un personaje, llamado Din Djarin, que pasa prácticamente cada segundo de su tiempo en la pantalla con un casco, el cual es parte del credo sacrosanto de la orden mandaloriana.

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    Convencer a cualquier actor de que oculte su rostro durante el transcurso de una serie puede ser tan precario como escapar de un pozo de Sarlacc. Para ganarse a Pascal en su reunión inicial, Favreau lo llevó detrás del telón «Mandaloriano», a una sala de conferencias empapelada con guiones gráficos que cubrían el arco de la primera temporada. «Cuando entró, debió sentirse un poco surrealista», dice Favreau. “Sabes, en la mayoría de las experiencias como actor, la gente patea los neumáticos para ver si encaja bien. Pero en este caso, todo está ya cerrado».

    No hace falta decir que funcionó. “Espero que esto no suene como si fuera, ya sabes, tan inteligente, pero acepté hacer esta serie porque tuve la impresión tras mi primera reunión que esta sería el próximo gran S…”, dice Pascal riendo.

    La determinación de Favreau de elegir a Pascal, sin embargo, puso al actor en una situación delicada: los compromisos de Pascal para «Wonder Woman 1984» en Londres, y de actuar en la serie de Broadway «King Lear» con Glenda Jackson, entraban en conflicto con el plan de producción de «The Mandalorian». Algunas escenas, y ​​al menos un episodio completo , tuvieron que apoyarse en el anonimato del personaje principal más de lo que se hubiera planeado en un principio, teniendo que usar a los actores de riesgo Brendan Wayne y Lateef Crowder para interpretar a Mando en el set, y haciendo Pascal el doblaje del diálogo meses después.

    Oberyn Martell and Ellaria Sand | Game Of Thrones Wallpapers
    Pedro Pascal como Oberyn Tyrell en «Juego de Tronos»

    Se estaba pidiendo a Pascal exprimir una de sus mejores herramientas como actor, algo extraordinariamente poco común para cualquiera al frente de una franquicia de acción en vivo (Imaginate a Robert Downey Jr. solo interpretando a Iron Man mientras usa la máscara, ¡no podría!) Ahora tenía que entregar el control del cuerpo del Mando a otros artistas también. Algunos actores se habrían marchado, pero Pascal no lo hizo.

    “Con páginas de escenas en las que había momentos de uno contra otro, me sentía incómodo por no poder ser el intérprete total en dichas escenas”, dice. “Pero era fácil de una manera práctica y poco emocionante depender de ellos. Cuando se trata de una franquicia tan grande como esta, eres un pasajero que forma parte de lo que se va a forjar. Es tan específico. Es ‘Star Wars’ ” (Para la segunda temporada, Pascal dice que estuvo mucho más tiempo en el set, aunque no participó en muchas de las acrobacias del Mando).

    “The Mandalorian” sería el gran éxito que ayudó a catapultar el lanzamiento de Disney Plus a 26,5 millones de suscriptores en sus primeras seis semanas. Con las películas de «Star Wars» congeladas en carbonita hasta 2023 (al menos), ahora Pascal se ha convertido en el rostro de una de las franquicias de la cultura pop más grandes del mundo. Hay que decir que apenas pudo evitar poner los ojos en blanco al oír esto el intérprete del Mando.

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    «¡Quiero decir, vamos, no hay cara!» dice con una risa que se siente como un poco forzada. «Si quieres decir: ‘Tú eres la silueta’, que también es un esfuerzo de equipo, entonces, sí». Hace una pausa. «¿Podemos simplemente cortar esta m… y hablar sobre el Niño?»

    Sí, por supuesto, el Niño o, como lo llama el resto de la galaxia, Baby Yoda. Pascal vio por primera vez a esta criatura tan linda durante el vistazo que tuvo a los guiones gráficos de «Mandalorian» en esa reunión inicial que tuvo con Favreau. «Literalmente, mis ojos miraban de izquierda a derecha, arriba y abajo, y, boom, Baby Yoda estaba ahí al final del primer episodio», declaraba. «Fue entonces cuando yo estaba pensando ‘¡Oh, sí, ese es un ganador!’»

    Baby Yoda es sin lugar a dudas la estrella emergente de «The Mandalorian». Pero el programa no funcionaría si el público no estuviera interesado en la conexión emocional que hay entre el Mando y el pequeño ladrón de escenas, algo que Favreau comenta que Pascal entendió desde el principio. «Se sigue el arco de esa relación», dice el showrunner. “Su perspicacia nos ha hecho repensar varios momentos durante el transcurso de la serie”.

    Incluso si Pascal no siempre podía estar dentro del Mando, nunca abandonó la personalidad del personaje, siempre consciente de cómo este cazarrecompensas huérfano que va de un planeta a otro miraría con recelo cualquier cosa que sintiera como demasiado buena (o demasiado adorable) para ser verdad.

    “La fugacidad es algo con lo que estoy muy familiarizado, ¿sabes?” Dice Pascal. “Entender la oportunidad de la complejidad que hay bajo la armadura no fue difícil para mí”.

    Pedro Pascal habría abandonado 'The Mandalorian'

    Cuando Pascal tenía 4 meses, sus padres tuvieron que dejarlo a él y a su hermana con su tía, para que ellos pudieran esconderse y evitar ser capturados durante la represión de Pinochet contra la oposición. Seis  meses después, finalmente lograron escalar los muros de la embajada venezolana durante un cambio de turno y solicitar asilo; a partir de ahí, la familia se trasladó, primero a Dinamarca, luego a San Antonio, donde el padre de Pascal consiguió un trabajo como médico.

    Pascal era demasiado pequeño para recordar nada de esto, y durante un período de su niñez, su complicada herencia chilena se asentaba en paralelo a su vida en los Estados Unidos. Cuando Pascal tenía 8 años, su familia pudo hacer viajes regulares de regreso a Chile para visitar a sus 34 primos hermanos. Pero no recuerda haber hablado mucho de su tiempo allí con sus amigos estadounidenses.

    “Recuerdo que ni siquiera me había dado cuenta de que mis padres tuvieran acento hasta que un amigo me dijo, ‘¿Por qué tu mamá habla así?’” recuerda Pascal. «Y recuerdo haber pensado, ¿cómo?»

    Además, amaba su vida en San Antonio. Su padre lo llevaba a su hermana y a él a los partidos de baloncesto de los Spurs si hacían los deberes. Engañó a su madre para que le dejara ver “Poltergeist” en el multicine local. Veía casi cualquier cosa por cable; el especial de HBO del espectáculo de Broadway de Whoopi Goldberg lo dejaría sin aliento. Recuerda haber visto a Henry Thomas en  “ET” y a Christian Bale en “El imperio del sol” y desear fervientemente poder vivir esas historias.

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    Luego, su padre conseguiría un trabajo en el condado de Orange, California. Después de que Pascal terminase el quinto grado, se mudarían allí. Fue un shock. “Fueron dos años muy, muy duros”, dice. «Mucha intimidación».

    Su madre le encontró una incipiente escuela secundaria de artes escénicas en el condado, y Pascal profundizó aún más en su afición por la interpretación, devorando cualquier obra de teatro o película que pudiera tener en sus manos. En su último año, un amigo de su madre le daría a Pascal su entrada para una larga obra de teatro de dos partes en el centro de Los Ángeles que su dolor de espalda no pudo soportar. Saldría temprano de la escuela para conducir hasta allí y ver la presentación previa a Broadway de «Angels in America».

    “Y esto me cambió”, dice con un asombro casi religioso. «Me cambió».

    Después de estudiar interpretación en la Tisch School of the Arts de la Universidad de Nueva York, Pascal consiguió  estar en series  como “Undressed” de MTV y “Buffy caza vampiros”. Pero la muerte de su madre, a quien se le había permitido regresar a Chile unos años antes, llevaría a un retiro repentino a Pascal. Perdió a su agente y su carrera se estancó casi por completo.

    Como homenaje a ella, decidió cambiar su apellido profesional de Balmaceda, que era el de su padre, al de su madre, Pascal. “Y también, porque a los estadounidenses les costaba mucho pronunciar Balmaceda” declaraba. “Era agotador”.

    Pascal incluso intentó cambiar incluso a Pedro por Alexander (en homenaje a “Fanny and Alexander” de Ingmar Bergman, una de sus películas favoritas de juventud). “Estaba dispuesto a hacer absolutamente cualquier cosa para poder trabajar más”decía “Y eso significaba que si la gente se sentía confundida porque a quien estaban mirando en la sala de casting su nombre era Pedro, entonces debería cambiar eso. Pero no funcionó”.

    Pedro Pascal negocia para ser parte de la película sobre Nicolas Cage - La  Tercera

    Fue una época desesperadamente escasa para Pascal. Estuvo en un episodio de “Ley & Orden”, pero sobre todo estaba junto a sus otros amigos del teatro de Nueva York, como Oscar Isaac, quien conoció a Pascal en una obra de teatro en Broadway. Se convirtieron rápidamente en amigos para toda la vida, unidos por las pasiones y frustraciones que compartían como actores.

    “Ha mejorado, pero en ese momento, era muy fácil encasillarte en roles muy específicos al ser latinos” comentaba Isaac. “Era como, ¿cuántos papeles de pandillero me van a enviar?”. Al igual que a otros actores, el sueño que Pascal e Isaac compartían desde su infancia se reducía finalmente a su utilidad más básica. “El sueño al final era poder pagar el alquiler”, decía Isaac. “No había una estrategia definida. Solo luchábamos. Algo que a los dos nos encanta pero que parece algo insuperable».

    Pero al igual que a otros actores, ese sueño finalmente se reavivó por pura valentía y la suerte de a quien conoces, cuando otra amiga de toda la vida, la actriz Sarah Paulson, se acordó de pasar la audición de Pascal para Oberyn Martell a su mejor amiga Amanda Peet, quien a su vez está casada con David Benioff,  co-showrunner de “Juego de Tronos”.

    “En primer lugar, fue una audición a través de Selfies en el iPhone, lo cual era inusual”, recuerda Benioff, “Y este no era uno de los iPhones novedosos con cámaras espectaculares. Todo era muy amateur. Excepto por la actuación, que fue intensa, muy creíble y perfecta».

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    Antes de que Pascal se diera cuenta, se encontraba en Belfast, sentado dentro del Gran Salón de la Fortaleza Roja como uno de los jueces del juicio de Tyrion Lannister por el asesinato del rey Joffrey. “Estaba entre Charles Dance y Lena Headey, con una vista de todo el puñetero set”, dice Pascal, con los ojos muy abiertos, y  asombrado por el recuerdo. “No podía creer que tuviera puesto ese disfraz tan incómodo. Sabes, tenía que sentarme, y con esta vista” suspira, “Extrañamente esto se alineaba con el tipo de pensamiento que tenía cuando era niño y que, en ese momento, pensaba que no estaba sucediendo”.

    Pero luego todo empezó a suceder.

    A principios de 2018, mientras Pascal estaba en Hawái preparándose para hacer el thriller de Netflix «Triple Frontera», con su viejo amigo Isaac, recibió una llamada del productor de la película, Charles Roven, quien le dijo que Patty Jenkins quería reunirse con él en Londres para discutir sobre un papel en otra película que él también estaba produciendo, «Wonder Woman 1984».

    “Fue una oferta increíble” decía Pascal incrédulo. “Realmente no entendía que Patty quisiera hablar conmigo sobre un papel para interpretar. No era un papel que tuviera que conseguir. No podía aceptar eso totalmente”.

    Pascal había filmado un piloto de televisión con Jenkins, hecho justo antes de que se emitiera la intervención que cambiaría su vida y carrera, “Juego de Tronos”. “Pude trabajar con Patty durante tres días más o menos, y pensaba que nunca la volvería a ver” recordaba, “ni siquiera sabía que ella me recordaría por eso».

    Pero ella si se acordaba. “Trabajé con él, así que lo conocía bien” decía, “No necesitaba que demostrará nada. Me encantó la idea de contar con él, y pensé que sería algo inesperado”.

    Pedro Pascal avanza grandes sorpresas en Wonder Woman 1984

    En la visión de Jenkins, Max Lord, un pícaro de DC Comics desde hace mucho tiempo y que comparte una historia particularmente enredada con Wonder Woman, es un magnate hábil con una habilidad especial para la manipulación y con un patetismo genuino. Es el tipo de personaje que la vida nunca le había pedido que abordase a Pascal, así que hizo algo poco ortodoxo: transformar su guion en una especie de álbum de recortes de arte pop, lleno de fotocopias ampliadas del Max Lord de los cómics, y que Pascal luego enfocaría a través de su visión particular sobre el personaje.

    Incluso las pocas páginas que Pascal muestra son bastante reveladoras. Una, con Max luciendo un traje de poder y una sonrisa elegante, con varios agujeros quemados, incluso a través de ojos del personaje. Otra página presenta a Max rodeado de burbujas de texto en las que Pascal ha escrito, una y otra vez con letras diminutas, «Estás realmente mal».

    “Sentí que me despertaba de nuevo a lo grande” decía. “Esta era una forma práctica de en lugar de ir a casa cansado y poner Netflix, me ocuparía de esto pensando, garabateando y ejecutando”.

    Jenkins es tan optimista con la interpretación de Pascal que cree que podría explotar su carrera de la misma manera que su película de 2003 «Monster» cambió para siempre la forma en que la industria veía a Charlize Theron. «Nunca lo elegiría como un tipo estoico y tranquilo», dice Jenkins. “Está irreconocible desde ‘Narcos’ hasta ‘Wonder Woman’. Ni siquiera pensaría que es el mismo tipo. Y creo que eso puede cambiar”.

    Actualmente “Wonder Woman 1984” permanece atrapada en el caos que la pandemia ha causado en la industria; tanto Pascal como Jenkins tienen la esperanza de que la fecha de lanzamiento del 25 de diciembre se mantenga, pero no están seguros de que así sea. Tal vez sea por esa incertidumbre, tal vez sea porque pasó su vida en un sueño que ahora se está cumpliendo, pero Pascal no comparte el optimismo de Jenkins sobre que “Wonder Woman 1984” le abrirá más puertas a oportunidades como esta.

    “Nunca volverá a suceder”, dice Pascal, una vez más en ese susurro incrédulo.

    Después de todo lo que ha hecho en estos años, ¿por qué Pascal no piensa que habrá más papeles como este a futuro?

    “Pues no lo sé” dice finalmente con un tono juguetón y puntiagudo. “¡Quizá me estoy protegiendo psicológicamente! ¡Es demasiado bueno para ser verdad! ¡Cómo me puedo atrever!”

    501st Legion - Spanish Garrison on Twitter: "Hoy felicitamos por su 45  cumpleaños a Pedro Pascal, protagonista de "The Mandalorian". Muchas  Felicidades! This is the way! #501stLegion #SpanishGarrison  #BadGuysDoingGood #StarWars #TheMandalorian ...

    Enlace original de la entrevista en el portal Variety

  • Nuevo episodio de This Week in Star Wars

    Nuevo episodio de This Week in Star Wars

    Escrito por Gorka Salgado

    Esta semana en el episodio de This Week in Star Wars presentado por la carismática Kristin Baver, echamos un vistazo a los posters de personajes de la segunda temporada de la serie The Mandalorian y nos preparamos para celebrar el Día de la Vida con el especial de la saga de Lego Star Wars Holiday Special. Además, repasan el episodio de la serie de animación de Star Wars Rebels titulado Droids in Distress, que debutó en televisión en 2014.

  • Relato de Star Wars Squadrons: La Luz que nos brindas

    Relato de Star Wars Squadrons: La Luz que nos brindas

    Por Mariana Paola Gutiérrez

    Fuente: Wallpaper Abyss

    Cuando te mantienes firme en el espacio abierto a una velocidad justo inferior a la de tu flanco, corriendo hacia mil estrellas centelleantes, tu mundo se vuelve vibrante y simple.

    La vibración del motor, transmitida a través de las plantas de tus pies y el fino cuero de bantha de tus guantes en el acelerador, es como el tono de una cuerda de violín para un músico entrenado. Una fracción demasiado baja o demasiado alta, y te arriesgas a que se detenga, un desastre para ti y tu escuadrón al entrar en combate. Pero el Ala A es un guerrero espacial para temerarios; está pensado para situaciones extremas. No se detendrá. Usted lo sabe con la misma tranquilidad y certeza que sabe su nombre.

    Ya basta, Keo. Volar con los ojos cerrados no impresiona a nadie».

    Keo Venzee abrió los ojos y miró a su derecha, sonriendo al bombardero del Ala Y con detalles verdes y azules que ahora vuela a su lado. Su fuselaje temblaba visiblemente al tratar de mantener el ritmo.

    A través del dosel del Ala Y, Frisk, compañero de escuadrón de Keo, agitó una escamosa mano de tres dedos. Su voz profunda crepitó nuevamente sobre la comunicación . «Todos sabemos que puedes volar esa cometa mientras duermes, campeón. No necesitas probarlo.»

    Keo se encogió de hombros. «Bueno, cuando vuelas una Ala Y, supongo que debes ser una autoridad sobre pilotar medio dormido…»

    «¡Ja!»

    Los dos se apoyaron contra las estrellas. Más adelante, Keo pudo ver un débil velo dorado, los principales rastros de la nebulosa Ringali entretejiendo su paso por el sector de Bormea. Muy por detrás de ellos había una pequeña flota de corbetas New Republic, una fragata Nebulon-B, y el poderoso crucero estelar MC-75 Templanza, junto con una asignación de cazas estelares que formaban el Escuadrón de Vanguardia. Su escuadrón.

    Keo desaceleró el Ala A con una destreza fruto de la experiencia. Un Mirialan de piel amarilla-verdosa, de unos 20 años como mucho, no parecía tener la edad suficiente para ser un piloto experimentado. Una serie de rivales de carreras, y más tarde pilotos imperiales, habían pagado por cometer el error de juzgarlo. «Es bueno finalmente estirar nuestras alas. Incluso si es sólo una patrulla de rutina.»

    Frisk sonrió a Keo a través del dosel del Ala Y, no era fácil ver así a un trandoshano. Su hocico de color crema se asomó de su maltrecho casco, mostrando una boca llena de dientes afilados. «Diré. ¿Tres semanas atrapado en la flota? Es todo este protocolo de la Nueva República, te lo digo. Cuando éramos una rebelión, nadie tenía tiempo para estar así.»

    Keo se reclinó en su asiento.»A menos que sea por una buena razón».

    «Bueno, no soy de los que chismorrean…» Keo resopló, con una mano sobre su enlace. «-pero en la partida de sabacc de anoche, me enteré de que están preparando una nueva operación secreta. Una de las grandes.»

    «¿No tienes prohibido jugar al sabacc en la sala de oficiales?»

    «Nunca dije que fuera en la sala de oficiales. No hay que perder la práctica».

    «Ah, eso me recuerda», dijo Keo. «Estoy atrasado en mi entrenamiento. No puedo practicar movimientos como estos en la flota.»

    Escuchas el motor con atención, sabes hasta dónde puede llegar, y entonces… pisas a fondo….

    El Ala-A se despegó de la formación, giró a babor y dio una vuelta completa, quedándose sobre el Ala-Y, sobrevolando, y casi rozando, la cabina de Frisk. Luego, se elevó y aceleró para alejarse con tanta potencia que la propulsión del motor apenas cosquilleó el morro del Ala-Y.

    Keo se rió, trayendo el Ala A de vuelta a la formación. «Ese movimiento me hizo ganar el Gran Premio Atardecer de Socorro.»

    Frisk resopló. «Vale, sí… cualquiera puede hacer piruetas con un Ala-A. Con un bombardero no es tan fácil». Keo escuchó el crujido de nudillos. «Si lo que quieres es destreza de verdad, mira esto».

    «Ardo Barodai a la patrulla». Una voz, ruda pero no hostil, irrumpió en sus cascos. «Cuando terminen de hacer payasadas, regresen a la Templanza. Tengo una nueva tarea para ustedes.»

    Keo y Frisk intercambiaron una mirada entre las cabinas de mando.

    «No puedo discutir con el Jefe», dijo Keo.

    Frisk frunció el ceño mientras se dirigían hacia la flota.»Esa iba a ser una gran maniobra, también.» «Por supuesto que lo fue.»

    «No lo dudo». Keo Keo activó los impulsores. «Para un Ala Y.»

    Fuente: Wallpaper Abyss

    #

    «Es un trabajo sencillo», les dijo Ardo en la sala de reuniones de Temperance. «Pero os encargaréis solo los dos». «Y deberéis ser discretos».

    «Usted me conoce, señor», dijo Frisk con orgullo. «Soy discreto como nadie, si se trata de nuestra nueva operación secreta, nadie oirá nada.»

    Keo le dio un codazo. «Sí, has tenido un gran comienzo…»

    Ardo Barodai, jefe de inteligencia del Escuadrón de Vanguardia, los estudió atentamente. Era un Mon Calamari de constitución fuerte, solía llevar los ojos entrecerrados y un uniforme arrugado, todo lo que Ardo usaba se arrugaba tan pronto como se lo ponía. Los pilotos novatos de Vanguardia se reían a sus espaldas. Para veteranos como Frisk y Keo, Ardo era «señor», porque habían visto esa mirada amable y distraída de Mon Cal en una demostración táctica, dar un par de órdenes y romper la formación de una flota imperial como un huevo de geyaw.

    «No sé qué chismes has oído en la flota», dijo Ardo, «pero Vanguardia tiene al nuevo comandante de escuadrón llegando pronto y tengo mil cosas que organizar. Eso significa delegar».

    «¿Por qué nosotros?» Preguntó Keo. «No somos de operaciones especiales, ni de inteligencia.»

    «Porque uno es ex-corredor y un ex-Bueno, tú y Frisk encajarán perfectamente.» Ardo activó la holomesa y sacó un mapa estelar, haciendo un zoom en tres decrépitas estaciones espaciales que orbitaban alrededor de un enorme gigante gaseoso.

    «Esta es la Tríada de los Navlaas», dijo Ardo, enganchando sus pulgares palmeados en su cinturón. «Hubo un tiempo en el que estas tres estaciones gozaron de un próspero negocio automatizado de gas clouzon, minería, procesamiento, refinamiento…» fue señalando las estaciones mientras enumeraba. «Las barcazas droides las comunicaban entre sí, manteniendo todo en marcha día y noche. Eso fue antes de la guerra, por supuesto. La compañía minera fue presionada demasiado por el Imperio. Ahora las estaciones son puestos de reabastecimiento de combustible para contrabandistas, sindicatos de carreras ilegales… …cualquiera que intente operar sin ser notado a lo largo del Borde Interior».

    «Oye,¿y por qué me has mirado al decir lo de «contrabandistas?» Frisk protestó.

    «Porque nunca dejas de hablar de pasar el rato en el inframundo galáctico», dijo Ardo, suavemente.

    «Sí, pero no de contrabando. La venta de piezas de colección es un negocio legítimo».

    «Le pusieron precio a tu cabeza», señaló Keo. Frisk se rió.

    «Venderlas es legítimo. No es mi culpa que el gobernador imperial no haya comprobado si eran reales.»

    «Ejem.» Ardo hizo un zoom en el holograma, enfocando una de las estaciones. «Había un agente de la Nueva República operando en un sistema cercano, pero el Imperio se acercó demasiado. Por su último informe, estaba llevando la información que obtuvo a un contacto mío en la estación de la tríada Daralto, justo aquí. Necesito que vayas y la recuperes. Discretamente.»

    Keo frunció el ceño. «Has mencionado el Imperio…»

    «Se ha informado de la existencia de patrullas imperiales en las cercanías.Algo no huele bien, pero no los enfrenten. Entra bajo sus narices y sal de ahí».

    «Derribar unos cuantos TIE nunca viene mal», señaló Frisk.

    La ceja de Ardo está arrugada. «Esta vez no. Si la Inteligencia Imperial ve actividad de la Nueva República allí, pondrá en peligro esta operación en particular.» Miró a los dos. «Lo digo en serio. Necesito que os encarguéis de ello siguiendo todos los protocolos.»

    Frisk suspiró. «Lo que necesites. ¿Verdad, campeón?»

    Keo no estaba escuchando. Estaban estudiando la holograma azul en la mesa de reuniones, todavía frunciendo el ceño.

    A veces, la experiencia y la intuición trabajan sin ser notadas, hasta que llegas a una conclusión que está ahí, sin que la hayas buscado, pero imposible de negar al mismo tiempo. Y sencillamente lo sabes…

    «¿Tienes algo en mente, Keo?» preguntó Ardo gentilmente.

    Keo se despertó. «No, señor. Nosotros nos encargamos de esto.»

    A veces sabes que va a haber problemas.

    * * *

    Navlaas era un gigante gaseoso de color azul profundo sumido en nubes verdes eléctricas de gas clouzon. Sus ocho lunas estaban plagadas de cráteres de impactos de asteroides.

    Y otros impactos, también. Mientras los dos cazas se dirigían a su destino, Keo vio una débil dispersión de restos plateados a la deriva sobre una de esas lunas. «Creo que era una boya de señalización», dijo Keo. «Probablemente restos de las antiguas operaciones mineras. Es curioso, estas cosas suelen estar construidas para durar…»

    «Espera», dijo Frisk por radio. «Tengo algo en los escáneres.»

    Keo comprobó su radar. «Los veo. apaguemos el sistema.»

    Ambos cortaron la energía y dejaron a sus fighters a la deriva, escondidos entre los restos de la boya pulverizada. Keo se acurrucó en su asiento.

    Unas sombras empezaron a pasar sobre ellos: las características siluetas de los TIE que hacen que todo piloto de la Nueva República lleve instintivamente el dedo al gatillo. Keo contó cuatro TIE imperiales; un interceptor TIE y tres cazas estándar, en formación de diamante.

    «Miren a esos imperiales», susurró Frisk a través de un canal seguro. «Siguen volando como si Endor nunca hubiera ocurrido. Nadie los echaría en falta…»

    El fuego del láser verde parpadeó desde el interceptor TIE. Las manos de Keo se movieron hacia el gatillo. «¡Nos ven!»

    «No. Están usando los restos para practicar de tiro. Sólo tenemos que sentarnos tranquilos». Había una sonrisa en la voz de Frisk. «Recuerda lo que dicen, si un imperial te dispara, eres lo único que ellos no quieren…»

    La luz verde pasó de nuevo, casi rozando el ala Y de Frisk. Frisk tragó saliva. «Aunque, eh, supongo que han tenido tiempo para practicar».

    Después de una breve eternidad, el fuego láser se detuvo; las sombras pasaron. Keo miró el visor, sintiendo como el abdomen se le relajaba lentamente. «Vale. Despejado «.

    Ambos encendieron sus motores de nuevo. «Esos Imperiales deben estar usando la Tríada de los Navlaas para reabastecerse», musitó Keo. «Eso podría ser en lo que Ardo y la Inteligencia de la Nueva República están trabajando.»

    «Tal vez». El Ala Y de Frisk se acercó. Estaba recién pintado, como el Ala A de Keo, para eliminar todo rastro de las marcas verde-azuladas del Escuadrón de Vanguardia y cualquier otra cosa que pudiera vincularlos con la Nueva República. «¿Puedes creer que solía ser más inconformista?»

    «¿Ardo?»

    «Sí». Antes de Endor nunca dejaba que el Imperio se paseara así. Conseguíamos la información además habríamos acabado a unos cuantos TIE, sólo para enseñarles una lección.» Frisk resopló. «Ahora prácticamente los saludamos mientras pasan volando. O esperamos a que esta Nueva República termine con todos sus trámites burocráticos para darnos alguna orden.»

    «Es una época diferente, Frisk.» Keo se encogió de hombros. «Estamos luchando por una galaxia más segura, a veces eso es lo que significa. En Mirial decíamos: «es fácil vivir tu antigua vida una y otra vez, pero la nueva vida que empiezas hoy es mejor».

    «Eh». Frisk se rió con tristeza. «Me gusta más que lo que le dicen en Trandosha al clan charlatán…»

    «¿Cómo es?»

    «Te lo diré cuando seas mayor».

    Sus cazas rodearon la luna – cubiertas de arena tan pálida como los fríos desiertos de Mirial, ahora Keo pensaba en su hogar –  En seguida vieron la estación Daralto de la Tríada a la distancia. Cuatro torres se situaban sobre un centro de operaciones, mientras una cola de viejas barcazas droides se movían lentamente a través del centro de procesamiento en su parte inferior, sin llevar nada a ninguna parte.

    «¿Nadie descubrió cómo apagar esas barcazas?» Keo reflexionó.

    «O las están usando para algo turbio», dijo Frisk. «Hablando de eso, una vez que entremos ahí, déjame hablar a mí.»

    «Oye, sé lo que hago»

    «Pilotando sí, pero aquí es posible que sean más agradables con el tipo grandullón y cubierto de escamas, ¿sabes a qué me refiero?»

    «Entonces ten cuidado», dijo Keo mientras se dirigían al hangar. «Si el Imperio está cerca, esto podría complicarse.»

    #

    «Veamos su identificación».

    Frisk echó un vistazo a Keo y dijo «complicaciones».

    Keo asintió, imperceptiblemente. La jefe de puerto era una musculosa mujer chicana que parecía doblar vigas para el desayuno y masticarlas para el almuerzo: exactamente el tipo de oficial de estación que esperarías ver aquí. Pero detrás de ella había un oficial imperial, un hombre de la edad de Keo con pelo rubio oscuro y un uniforme desgastado.

    A Keo se le fue la mirada a los guantes del oficial. No eran de cuero liso: había parches entre el pulgar y el primer dedo. Y las mangas del oficial tenían lo que parecían correas cosidas a mano que se ajustaban a sus muñecas. No es un asunto imperial estándar en absoluto. Casi como…

    «¿Esto servirá para la identificación?» Frisk entregó una base de datos con sus identidades encubiertas y, Keo señaló, un generoso chip de crédito discretamente escondido debajo.

    La jefe del puerto lo tomó y lo revisó. Los créditos desaparecieron como por arte de magia.

    «Son cazas de la Alianza Rebelde», dijo fríamente el oficial imperial, señalando a sus cazas repintados. «Reconozco las modificaciones de motor no estándar cuando las veo».

    «Ya no», dijo Frisk alegremente. «La Alianza nos contrató como mercenarios pero nunca pagó. Imaginé que esos cazas cubrirían nuestros gastos, pero aún no nos han atrapado».

    «¿Admites haber luchado por la Rebelión?»

    «Desertamos», dijo Keo, endureciendo la voz. «Teníamos mejores cosas que hacer que enredarnos en Endor».

    El imperial se cruzó de brazos, pero no dijo nada más mientras la jefa de cubierta chagriana le devolvía el datapad a Frisk. «Todo en orden. Tenéis espacio en el hangar para repostar, pero no tardéis demasiado. Relkin tiene…»

    «Teniente Relkin»,el Imperial la corrigió.

    El capitán del puerto puso los ojos en blanco. «El teniente tiene una guarnición aquí. Todas las llegadas y salidas son monitoreadas. Así que nada de cosas raras».

    ¿Monitoreadas? Keo cambió.

    «Sin problema», dijo Frisk, empezando caminar.

    «Espere.» La mano enguantada del Teniente Relkin se disparó y bloqueó el camino de Frisk. Frunció el ceño a él y a Keo. «¿No te conozco?»

    Frisk se rió nerviosamente. «Ja. ¿Como si te olvidaras de esta cara?»

    Relkin los estudió a ambos por un largo momento, luego frunció el ceño y se alejó. «Continúa. Sal de aquí.»

    Afuera, en el pasillo de acceso, Keo dejó salir el aliento que habían estado conteniendo. «Estuvo cerca…»

    «Sí». Frisk se rascó la mejilla, produciendo un sonido áspero. «Tal vez Relkin trabajaba para ese Gobernador Imperial, Derantus. No seguiría guardando rencor por esas ‘piezas de colección’, ¿verdad?»

    «Frisk»

    «Oye, ¿qué más daría que Derantus quedara mal ante el almirante Thrawn?…»

    «¡Esto es serio!» Keo siseó. «¿Una guarnición imperial en un sistema de importancia estratégica? Dudo que estén simplemente reabasteciéndose» Frisk miraba por encima del hombro; Keo le dio un toque. «Tenemos que mantener nuestras cabezas abajo. ¿Dónde nos encontraremos con el contacto de Ardo?»

    “La cantina”. Frisk revisó sus bolsillos mientras caminaban. “Aunque te toca invitar, me temo. La jefa de cubierta no ha salido barata».

    La cantina de la estación se construyó alrededor de un enorme filtro de gas de nube que se extendió desde el suelo hasta el techo, con una hosca luz verde parpadeando en su interior. Los clientes estaban sentados en las esquinas. Keo supuso que la mayoría de ellos eran contrabandistas: bebían con la alegría de alguien que acaba de enterarse de que unos imperiales podrían estar inspeccionando su nave.

    Frisk se acercó a la barra que rodeaba el filtro central. El camarero, un Zabrak esbelto y de ojos azules, levantó la mirada de los resultados de shockball. «¿Bien?»

    “Cerveza Polaris para mí”, dijo Keo.

    El Zabrak sirvió. “¿Y para ti?”

    Frisk se inclinó. “Me apetece un Atardecer de Ringali.”

    El Zabrak levantó una ceja, miró a su alrededor y se encogió de hombros. “Lo siento. No he visto el brandy Chandrilan en meses.”

    “¿Dónde lo probaste por primera vez?” Al igual que el camarero, la respuesta de Frisk fue un poco ensayada.

    “Sissubo”. Pero no desde la guerra…”

    Keo se alejó, en parte para cubrir a Frisk y en parte para vigilar el lugar. Nadie parecía interesado en ellos, pero esa sensación de problemas, los problemas persistían en la mente de Keo.

    Bebieron a sorbos la bebida para calmar sus nervios. La cerveza Polaris estaba fría y sorprendentemente buena. Su sabor transportó a Keo a su primera parada tras Mirial, en una mugrienta estación de retransmisión; se pidió una Polaris para imitar a la persona que tenía al lado e intentar encajar

    Habían tenido una buena vida en el Mirial. Pero cada vez que Keo miraba a las estrellas, sentían un anhelo imposible. Si es posible sentir nostalgia por donde nunca has estado, Keo lo sentía más intensamente cada día… una necesidad de ver lo que había ahí fuera. Esa estación de retransmisión, en el primer día de Keo fuera de casa, parecía el lugar más cosmopolita que uno pudiera imaginar. Observar a la gente de todos los rincones de la galaxia, disfrutar de una bebida como cualquier otro viajero experimentado y tener un primer vistazo electrizante de las carreras galácticas en el monitor del bar, se había sentido como la iniciación de Keo en un mundo más grande.

    “Hola”. Frisk se acercó con una bebida que apestaba como un derrame de combustible. “¿Estás bien?”

    Keo se acabó lo que le quedaba de la cerveza Polaris. “Pensando”. ¿Conseguiste lo que necesitabas?”

    «Más o menos», Frisk le llevó a una esquina más tranquila. «Cuando vio que el Imperio también estaba aquí, la agente de la Nueva República no quiso arriesgarse. Lanzó por la borda a su droide astromecánico en Laanen, aquí, es una de las lunas de Navlaas».

    Sacó su holoproyector y le mostró a Keo un holograma esquemático de un paisaje helado y desolado. La ubicación del astromecánico se señaló en rojo en la mitad de un cañón. «Su pinza magnética está activa, así que todo lo que tenemos que hacer es pasar volando y pow, se enganchará directamente a nuestro casco. Sin embargo, la ubicación es complicada. Como enhebrar una aguja «.

    Keo estudió la trayectoria de aproximación, visualizando la maniobra. «Mi Ala-A puede con eso”.

    “Me alegra oírlo. Vamos a seguir adelante.”

    Los dos se dirigieron a la puerta de la cantina. «Pero los imperiales están observando las salidas», dijo Keo. «Tendremos que encontrar una forma de llegar a la luna sin ser vistos».

    «Si.» Frisk dejó la jarra sobre la mesa sin detenerse. No quiero ninguna.»

    La puerta de la cantina se abrió, enmarcando al Teniente Relkin y a dos soldados de asalto Imperiales con su sucia armadura.

    “-sorpresas”, Frisk vaciló.

    “Ahí estás”, dijo Relkin, deslumbrantemente frío. “Sabía que te reconocía”.

    Keo y Frisk tragaron saliva; Frisk levantó las manos. Mira… Vale, me has pillado. Las cosas como son. Le devolveré los créditos al gobernador. Lo que haga falta, pero deja ir a mi ami…. «

    «¿De qué está hablando este idiota?» bramo Relkin . Se giró hacia Keo, sus manos se dispararon hacia arriba. «Tú. Debería haber conocido tu rostro en el momento en que lo vi.»

    Keo parpadeó.

    “El Gran Premio del Atardecer de Socorro”, dijo Relkin. “Ese truco que hiciste en el último segundo, esa maniobra tramposa que sacó a mi nave de su rumbo, me costó la medalla de campeón que merecía.”

    Keo parpadeó de nuevo.

    “¿Corredor verde oscuro?” preguntó Relkin, exasperado. “¿Raya amarilla en el dorsal?”

    “¡Oh!” Keo aspaviento al acordarse. “¡Por supuesto, tus mangas!” Keo se volvió hacia Frisk. “Los corredores profesionales a veces se aprietan las mangas así…”

    Relkin señaló con un dedo la cara de Keo: sus manos se dispararon de nuevo. «Iba a ser mi oportunidad por fin de acceder al cuerpo de Cazas Estelares del Imperio, en lugar de reparar cazas viejos», dijo furioso Relkin. «¡Podría haber defendido a mi Imperio cuando me necesitaron, en lugar de pudrirme con la logística mientras ardía la Estrella de la Muerte!»

    «Y ahora eres un mercenario ladrón junto con tu amigo lagarto», continuó Relkin, sonriendo con malicia. «¿Sabes lo que eso significa?»

    “¿Qué no somos una amenaza y que podemos ir por caminos separados?” Frisk se aventuró.

    «No», dijo Relkin, sacando su desintegrador. «Significa que nadie te va a extrañar».

    Sin previo aviso, Frisk embistió a Relkin y lo lanzó contra la pared al otro lado de la puerta. El Imperial disparó por reflejo su blaster; el disparo rebotó en el marco de la puerta mientras el bláster caía al suelo. Los soldados de asalto se apresuraron a buscar sus rifles bláster mientras Keo dirigía al pasillo. «¡Por aquí!»

    Relkin se puso en pie con dificultad. “Ve tras esos dos. Un ascenso para cualquiera que les enseñe una lección.”

    Frisk alcanzó a Keo al doblar una esquina, justo cuando unos disparos bláster volaron por encima de sus cabezas. «Tenemos que llegar al hangar», dijo Frisk entre jadeos. «Si nos arrestan, averiguarán con quién estamos…»

    Ya sea por suerte o por buen juicio, el siguiente disparo golpeó el panel de la puerta delante de ellos. El panel estalló. Keo se estrelló contra la puerta, no se movió. Miraron a su alrededor con desesperación y luego vieron algo en la pared. «¡El conducto de ventilación!»

    Frisk agarró la tapa de ventilación y tiró con todas sus fuerzas. Las bisagras oxidadas chirriaron cuando lo levantó: Keo se zambulló dentro, pero en lugar de un conducto de ventilación se encontraron deslizándose por un largo conducto hacia la oscuridad. Se las arreglaron para agarrarse a los lados y prepararse justo a tiempo. «Que diantres-?»

    Por detrás seguían los disparos de blásters, luego se oyó un forcejeo y un «¡Uah!», y algo enorme y lleno de escamas golpeó a Keo, y los dos cayeron rebotando por la oscuridad hasta que…

    ¡Golpea!

    “¡Ooof!” “¡Ay!”

    «Ack, aterricé en mi coxis … ¿Dónde diablos estamos?»

    “No lo sé, no puedo ver…”

    Clank-clank. “…

    “…… pero el suelo es raro. Es como si hubiera… hay algo aquí. Una línea. ¿La notas? Va por todo el suelo «.

    “En ese momento, el suelo se abrió y cayeron otros dos metros encima de un montón de cilindros metálicos, esparciéndolos por el suelo».

    Keo se sentó, haciendo un gesto de dolor. “…Bien. Eso conducto de ventilación. Probablemente una rampa de carga para los bidones de gas clouzon.”

    La cubierta se estremeció debajo de ellos. Keo reconoció la vibración: motores viejos y desgastados que llevaban demasiado tiempo en funcionamiento.

    «Maravilloso». Frisk se acercó a Keo, masajeándose la cabeza y apartando un cilindro. «¿Sabes que es esto? Estamos en una de esas estúpidas barcazas droides dando vueltas entre las estaciones «.

    Keo miró alrededor de la bodega de carga. Las latas de gas abandonadas rodaban por la cubierta.

    “Este podría ser nuestro boleto para salir de aquí”, reflexionó Keo. «Si lo reprogramamos, igual podemos volar en él al hangar»

    «¿Y luego qué?». Frisk se puso en pie y se crujió el cuello. «Relkin estará observando cada navecomo un exogorth hambriento. ¿Cómo vamos a llegar a la luna y recoger el astromecánico sin que él se dé cuenta?

    «Se nos ocurrirá algo». Keo intentó sonreír. «Venga. Es mejor que recibir un disparo «.

    “Pues no sé qué decirte, la verdad.” Frisk se limpió el polvo, luego se agrupó en el panel de control del cerebro del droide y quitó la tapa. “Al menos sé qué esperar”.

    Después de un momento de recablear, continuó: “¿Crees que el interceptor de TIE que vimos en el camino podría haber sido el caza de Relkin?”

    Keo lo pensó. “Si yo fuera un Imperial que corriera, volaría una nave como esa.”

    Las chispas volaron: Frisk negó con la cabeza. “»Si hubiéramos acabado esos TIE, nadie habría echado de menos a Relkin hasta que estuviéramos de vuelta en casa con el astromecánico, tomándonos una buena taza de caf… Después de la misión».

    “Ese no era el plan…”

    “Sí, lo sé”. Frisk arrancó un cable, con fuerza. “La Nueva República sólo necesita que hagamos nuestra parte. Sí señor, no señor, recién pintado.”

    Keo se agachó a su lado. “Frisk, ¿qué pasa?”

    “Ah, olvídalo. Sólo me estoy quejando.” “No”, dijo Keo. “No lo estás haciendo.”

    Los grandes hombros de Frisk se desplomaron. “Soy un rebelde, Keo. Siempre lo he sido. Nunca encajé en mi hogar, así que me largué a seguir mi propio camino. La Alianza Rebelde me dejó enfrentarme a los mayores matones de la galaxia, a mi manera.”

    Suspiró. “Pero ahora somos una Nueva República. Tenemos que ser legítimos. Pero ese no soy yo”. Frisk sacó un fusible del panel de control y lo miró fijamente. “¿Sabes dónde encajo yo en un gobierno legal? En una nave prisión, o en el servicio comunitario. Tú me dirás.”

    “¿Realmente crees eso?” Preguntó Keo.

    “¿No lo crees?”

    «Estamos haciendo la Nueva República aquí y ahora”, dijo Keo. “Porque está compuesta de todo por lo que luchamos. Esperanza, o paz, o… sólo ser quien eres. El Imperio decide quiénes son las personas adecuadas, y crea una puerta por la que solo caben ellos. Pero la Nueva República puede tener espacio para todos. Si así es como queremos que sea.”

    “Hrmmm.”

    Frisk, ¿por qué te eligieron para esta misión? Eras el candidato ideal precisamente por lo que has hecho». Keo le puso la mano sobre el hombro.. “Cuando hay oscuridad, cualquier luz que traigas vale la pena, no importa dónde comenzó la chispa.”

    Frisk suspiró, y luego sonrió. “¿Cómo es que tienes la mitad de mi edad y sigues siendo más inteligente que yo, eh?”

    Keo sonrió mientras Frisk tomaba el fusible y lo colocaba en su nueva posición, seguía diciendo “Pero, salvo que puedas convencer a este saco de chatarra para que se camufle, recupere el astromecánico y luego salte al hiperespacio… tendremos que lidiar con Relkin.”

    Keo se levantó y vagó, pensando, y luego chasqueó los dedos. “¿Qué es lo que siempre dices sobre el sabacc? No te enfrentes al juego…”

    “-‘juega con tu oponente’.” Frisk empezó a sonreír. “Ya sabes…A Relkin no le parecería raro que fuéramos a la luna si él también recibiera una invitación.”

    “¿Oh?”

    “Dijiste que podías enhebrar la aguja en esa luna y recoger el astromecanico ¿Podrías hacerlo a máxima velocidad?”

    Keo sonrió de nuevo. “Pruébame”.

    La barcaza se estremeció de nuevo, cambiando el curso hacia la estación. Otro cilindro de gas rodó contra el pie de Frisk mientras sacaba su comunicador. “Está bien. Mejor que empieces hablando tú. Y luego veamos qué nos compraron esos créditos para el capitán del muelle…”

    #

    “Lo digo en serio”, le espetó la jefa de cubierta Nerlisha. “No pienso aceptar que los soldados de asalto vayan disparando por los pasillos como si nada”.

    El Teniente Relkin se recostó en su silla. Su escritorio, en una sala de suministros que había requisado como oficina, estaba meticulosamente ordenado; su casco, pulido hasta tal punto que podría hacer de espejo “Si usted revisara correctamente la gentuza de esta estación, no tendríamos que protegernos.”

    Nerlisha miró fijamente. “Tu Imperio ya no es lo que era, Relkin. No me das órdenes. Si me cuesta más clientes por tu culpa…”

    El comunicador de Relkin sonó. Le sonrió fríamente. “La guerra no ha terminado. Los asuntos del Imperio no pueden esperar. ¿Me disculpas?”

    Nerlisha salió de la habitación.

    “Alienígena inútil”, murmuró Relkin. Tomó su comunicador. “¿Qué pasa?”

    “¿Teniente Relkin?”

    “¿Quién es?” “El campeón del atardecer de Socorro”.

    Relkin apretó los dientes. “Bien”. Ese fue un Menuda escape dramático. Un poco menos dramático ahora que tengo a tus fighters confiscados indefinidamente.”

    “Una pena. Esperaba hacerte una oferta”.

    “¿Qué podrías tener para ofrecerme?”

    “Una revancha”.

    Relkin se sentó.

    “Nosotros ganamos, tú nos dejas ir. Pierde, te quedas con mi Ala A… y los dos sabremos quién es el mejor corredor. para que sea más justo, correrá contra mí y contra mi compañero «.

    “¿Un Ala Y?” Relkin se rió. “Estás loco”.

    “No. Soy mejor piloto que tú. por lo que necesito una penalización acorde”

    La sonrisa de Relkin se desvaneció. Apoyó la mano sobre el casco, un casco comprado de segunda mano, no uno que hubiera ganado con honor. Esa oportunidad se había perdido para siempre, gracias a ese arrogante de Mirialino. Pero…

    “Estoy de acuerdo… con la condición de que me permita desactivar sus hiperpropulsores”. Relkin se encogió de hombros. “Asumiendo que tú y tu amigo lagarto no planeaban huir en el momento en que dejaran el hangar?”

    Entonces hubo un golpe de vacilación: “¿Y perder la oportunidad de ganarte de nuevo? Bien. aga lo que crea necesario para intentar ganar”.

    “Me alegra oírlo”.

    “La luna de hielo Laanen. A través de los cañones. Si su interceptor puede manejarlo – y sus nervios – encuéntranos en el hangar.”

    “Estaré allí”, dijo Relkin en voz baja, y terminó la llamada. “Confía en mí”.

    La venganza puede ser dulce, pero la mitad de su dulzura está en la anticipación.

    * * *

    La sólida superficie azul-blanca de Laanen brillaba como acero a la luz de su estrella distante. Fantásticas formaciones de hielo giraban en espiral alrededor de las fisuras en la superficie por donde escapaban los gases cálidos: como si fueran dientes malformados. Un choque en ese hielo, a velocidades aceleradas, destruiría a un caza estelar, con escudos o no.

    Keo respiró lentamente, revisando el casco, los guantes, los cinturones y centrado en sus pensamientos. No vuele desde tu cabeza, vuele desde tú corazón. Sienta el éxito potencial que tiene por delante. Apunta a eso y nada más.

    Los tres cazas se dirigieron al punto de partida acordado. El Ala Y de Frisk se quedó atrás. La sombra del interceptor TIE oscuro se reflejaba claramente sobre el escaso aire.

    El comunicador de Keo crujió en un canal privado. “Sabes que va a intentar algo”.

    «Pues claro.» Keo ajustó la resistencia del acelerador. «Pero puedo manejarlo».

    “Bien”. Me siento un poco desnudo sin mi hiperpropulsión.” “¿Estás seguro de que puedes hacer que ambos funcionen de nuevo?”

    “Seguro, he conectado los hiperpropulsores miles de veces… asumiendo que me da la ocasión de hacerlo. Pero tú ocúpate de la recogida. Yo me encargo de lo demás”

    Más adelante, un enorme arco de hielo desviado se erigió sobre las profundidades de un enorme cañón, con sólo oscuridad azul debajo de él. Los tres cazas disminuyeron la velocidad al acercarse.

    «Estos son los términos, según lo acordado». Keo frunció el ceño al escuchar una voz imperial en un canal familiar. El teniente Relkin prosiguió: “Tres vueltas del cañón. Si ambos están por delante de mí cuando se complete el tercer circuito, ustedes son los ganadores. De otra manera-«

    «Lo entendemos», espetó Frisk. «Imperiales: les encanta oírse a sí mismos hablar …»

    “Entonces, comienza la cuenta atrás sincronizada. Mucha suerte, ‘campeón’ «.

    Keo ya estaba acelerando cuando el contador llegó a cero. El Ala A salió disparada, atravesando la fría quietud, y se hundió en el cañón. Las paredes transparentes y vidriosas estaban atravesadas por puentes de hielo. Keo envió a su caza estelar rozando la punta de un ala por encima del puente, se sumergió a través de un espacio estrecho y avanzó a través de un pasillo estrecho, ganando velocidad. Sin embargo, a pesar de lo rápido que era el ala A, la sombra puntiaguda del interceptor TIE seguía el ritmo.. El Ala Y de Frisk se quedó muy atrás.

    El visor parpadeó con una alerta de proximidad, recordándole a Keo que había más en juego que el orgullo como velocista. El astromecánico …

    Trozos de hielo rebotaron en el dosel del ala A: una de las estructuras de hielo se estaba rompiendo. Keo esquivo los trozos más grandes que caían por todo el cañón. Segundos después, una ráfaga de fuego turboláser verde hizo que el hielo se congelara. El interceptor TIE de Relkin emergió de la brillante niebla.

    “¡Eh!” La voz de Frisk cortó la concentración de Keo.

    “Simplemente estoy despejando el camino”, respondió Relkin.

    Keo volvió a mirar el visor. Cerca.

    Giraron alrededor de una curva, le sorprendió una vista fantástica. Los lados del cañón estaban cubiertos de capas de hielo; como cascadas congeladas. Keo balanceó el ala A entre ellos, con todos los sentidos alerta.

    El radar parpadeó con urgencia. Allí, un destello rojo y blanco, casi perdido detrás de la caída de hielo más grande.

    Keo aceleró y puso el Ala A en posición vertical, dejando expuesta la parte inferior, pero protegiendo cualquier imagen del astromecanismo de Relkin. Los cinturones se le clavaron en los hombros al pasar rozando detrás de la cascada helada, y…

    Keo escuchó un sonido metálico deslizante, pero eso fue todo. Sus lecturas se pusieron en rojo: negativo.

    “¿Lo tienes?” Frisk susurró urgentemente en el canal privado.

    “La garra no se pudo conectar.” Keo aceleró para salir de debajo de la caída de hielo. Relkin se adelantó. “¡El casco ha recogido demasiado hielo!”

    Rozaron los lados del cañón, pasaron a Relkin por una fracción y marcaron la primera vuelta.

    Relkin maldijo. «Uno abajo. ¡En la siguiente vas a ir por detrás de mis motores! «

    Esa es una buena idea….

    Keo volvió a nivelar su Ala-A y, con un cálculo de distancias preciso, colocó su caza estelar justo a la altura de los motores del interceptor TIE.

    El cambio en la densidad del aire sacudió la cabina. Las luces de advertencia chillaron. Pero Keo miró hacia arriba y vio gotitas de agua saliendo disparadas hacia atrás en el cristal de la cabina.

    #

    En su cabina, Relkin sintió un cambio sutil en su perfil de vuelo. Allí estaba ese granuja Mirialano, interfiriendo con la aerodinámica alrededor de su interceptor. Buen truco.

    Él sonrió.

    #

    Keo siguió mirando hacia arriba. “Vamos…” El hielo se despejaba en trozos, pero no lo suficientemente rápido, la luna estaba demasiado fría. Con los dientes apretados, Keo mantuvo estable el Ala-A tras el calor de los motores del interceptor TIE, cuando los dos cazas completaron la segunda vuelta con Relkin delante, riéndose.

    Última vuelta.

    Los dos cazas estelares atravesaron el cañón y se dirigieron hacia las cascadas de hielo. A medida que se acercaban, el último trozo de hielo por fin se soltó. Keo se preparó para separarse, justo cuando un misil salió disparado del interceptor TIE y explotó en el aire.

    Una onda de choque envió el ala A de Keo perdiera el rumbo. Se necesitaron toda su habilidad para detenerse segundos antes de estrellarse contra la pared del cañón. “¡Misil de conmoción!”

    “Sólo estoy tirando algunos escombros de mi cola”, dijo Relkin.

    Las grietas se extendieron por las caídas de hielo mientras la onda de choque se extinguía. Uno se derrumbó en fragmentos tras el paso de los cazas estelares.

    Los reflejos de Keo se hicieron cargo. Pisó a fondo los impulsores y volaron directamente hacia el astromecánico. Esa cascada de hielo se estaba desmoronando ante ellos: solo quedaban unos segundos antes de que colapsara en el abismo y se llevara la información con él.

    Keo cerró los ojos.

    ¡Ka-chunk!

    El Ala A se estremeció cuando algo que se agarraba al casco y se trababó en su lugar. Keo abrió los ojos, sintiendo que el equilibrio del Ala A cambiaba. “Lo tengo…”

    Un enorme fragmento de hielo golpeó el costado de estribor del Ala A y envió al caza estelar en espiral hacia las profundidades del cañón.

    #

    Relkin miró a sus sensores y se rió. Su rival fue derrotado.

    Y… aquí estaba ese estúpido Ala Y delante de él, todavía luchando por terminar aunque sea un circuito.

    “Te he dado una vuelta”, se rió entre dientes cuando el interceptor rugió fácilmente hacia él. «¿Qué estabas pensando al llevar esa barcaza inútil a una carrera?»

    “Supongo que tienes razón”, dijo el Trandoshan. “Un Ala Y no es un corredor…”

    Con un trozo, los lanzadores del Ala Y liberaron una docena de bidones de gas de nube plateada en el aire gélido.

    La boca de Relkin se abrió.

    Las fantasías y las prácticas de tiro no sustituyen al entrenamiento de combate. El interceptor TIE viajaba demasiado rápido para evadirlo. Su ala golpeó el primer recipiente y lo destrozó, provocando una reacción en cadena. Un segundo después, una gran explosión eléctrica verde hizo que el TIE de Relkin se precipitara al abismo.

    #

    Frisk le echó un vistazo. “Pero para los bombardeos, no hay nada como un Ala-Y.” Él tecleó el canal privado. “¿Keo?”

    Estático. “…

    Keo, ¡responde!. La luz se encendió en las profundidades, no era una explosión, sino la luz más fría de los impulsores. Un maltrecho Ala A emergió del cañón y luchó por ganar altura, arrastrando cristales de hielo con un nuevo astromecánico agarrado cómodamente detrás de la cabina.

    “Estoy aquí… por poco. ¿Relkin está…?”

    “Está vivo, pero cuando reaparezca va a estar bastante cabreado. “Frisk se tragó saliva. “Encontremos un lugar seguro para poner estos hiperpropulsores en línea y nos largamos.”

    Los dos cazas se elevaron hacia las estrellas.

    «Menos mal que esos contenedores funcionaron, y que la jefa de cubierta se la tenía jurada al Imperio».

    “Sí. Aunque habría ganado esa carrera”.

    “Oh, por supuesto.”

    “Es importante conocer tus capacidades.”

    “Bueno, las mías se extiende hasta volver a Vanguardia. Ahora mismo, estar en la flota no parece tan malo … «

    * * *

    “¿Dónde habéis estado vosotros dos?” Ardo Barodai quería saberlo. “

    ¿Una simple recogida te llevó tanto tiempo?” Parados en la fría luz del holograma de la sala de reuniones de Temperance, cubiertos de aceite de motores, y con el astromecánico rojo y blanco entre ellos, Frisk y Keo se miraron el uno al otro. “Las cosas se pusieron… complicadas”, se aventuró Keo.

    Ardo se cruzó de brazos. “Bueno, no hemos oído nada procedente del Servicio de Inteligencia Imperial. La Logística Imperial, por otro lado, está zumbando como un nido de Killik.” Una sonrisa se dibujó en el costado de su amplia boca. “¿Por alguna razón, están confiscando cada bidón de gas clouzon de la Tríada de los Navlaas…?”

    Frisk se encogió de hombros. “Van a estar muy ocupados contando suministros”.

    Ardo les echó a ambos una larga mirada de búsqueda, y luego asintió con la cabeza. “Está bien. Lo hiciste bien. Cada uno tiene un pase de tres días.”

    “Sí”. Keo le dio un puñetazo en el hombro a Frisk. “Vamos. Me debes un trago.”

    “¿Qué? Después de esa salvada tenemos que estar en paz.”

    “Qué va. Pero no ha estado mal el bombardeo.”

    “Heh. Esa no está en el manual de la Nueva República.”

    Keo se rió. “Todavía no…”

    Ardo los dejó ir, luego se agachó frente al astromecánico y sacó una tarjeta de datos dorada. Dándole una palmadita al droide, insertó la tarjeta en la mesa holográfica, y luego se quedó atrás mientras surgía un mapa galáctico. Comenzaron a brotar puntos en localizaciones clave, cada uno mostrando el símbolo de un Destructor de Estrellas Imperial.

    Ardo asintió con la cabeza. “Bueno… Parece que la próxima fase del Proyecto Starhawk está lista para empezar…”

    FIN

    Fuente: Wallpaper Abyss

  • Reseña del cómic Bounty Hunters #2 +retrospectiva de Beilert Valance

    Por Mario Tormo.

    Segunda entrega antes de que la pandemia interrumpiese la distribución. La carrera por encontrar a Nakano Lash, que ha reaparecido en circunstancias misteriosas, marca los próximos pasos de Valance, T’onga, Bossk y Fett.

    Historia (con spoilers)

    Valance da con Jhorstek, muerto en Eriadu, y recuerda un acontecimiento anterior en el mismo planeta, donde se encontraba en la misma cantina que Nakano, T’onga, T’ongor y Jhorstek. Tras salvar a un pobre chaval que había sido delatado al Imperio por robar unas raciones, y tras acabar con varios soldados de asalto, acaba malherido. Nakano lo salva y le encarga a Jhorstek que lo arregle.

    Conectándose al sistema de videovigilancia del local Beilert descubre que el asesino del Abednedo fue Fett, y que la información que consiguió extraerle hablaba del planeta Galmerah. Tras ello vemos como Ooris le sigue la pista de cerca. Aunque Bossk está ya en el planeta cementerio.

    Minetras tanto T’onga consigue infiltrarse en las instalaciones del Mourner’s Wail para tener una audiencia con su líder Lord Khamdek. Quiere ofrecerse como asesina de Nakano Lash para vengar a su heredero.

    Llegado a Galmerah, y a través de la tumba de los padres de Nakano, Valance desbloquea un mapa…pero en ese momento aparece Bossk y dispara contra Beilert.

    Opinión

    El trabajo de guión de Ethan Sacks es complicado, y sobre todo para el lector. Demasiadas pistas que están por conectar, demasiados personajes que no sabemos cómo van a interactuar… Es complicado de digerir sin tener el puzle completo, y más que intriga crea confusión. Por otro lado, tenemos la escena con la pelea de Valance que es espectacular. En un momento conoces todo su pasado, sus motivaciones, y mientras le suelta una somanta de tortas a varios soldados de asalto.

    En el apartado artístico nos ha llamado mucho la atención ver a un Valance rapado, lo que nos puede ayudar a situarlo seguramente tras su abandono obligatorio del Imperio. Pero el trabajo que Paolo Villanelli hace en esta página que vemos sobre estas líneas es tan increíble que se acabó convirtiendo en portada variante de la segunda edición de este número, tras agotarse la primera tirada.

    Breve historia de Beilert Valance

    La primera aparición del cazarrecompensas Beilert Valance fue en el número 16 de la serie original de Star Wars editada por Marvel en 1977. Tuvo mas apariciones en el antiguo universo expandido y fueron recopiladas en un tomo muy interesante en Enero de este 2020, que incluye además de los números 16, 27, 29 y 50 la grapa editada en 2019 correspondiente al número 108, que fue un homenaje a la serie original y un cierre al inconcluso arco del personaje creado por Archie Goodwin. El título fue Forever Crimson.

    Tenemos por tanto que Beilert Valance es un personaje recuperado de las Leyendas y reintroducido en el Canon a partir de 2018 a través de las minieseries Han Solo Imperial Cadet y Target Vader.

    Al ser identificado como uno de los compañeros reclutas de Han Solo, también se dice que su primera aparición es en la adaptación al cómic de la película Solo, cuando se cuenta parte de su paso por la academia imperial

    El que zurra a Han bien podría ser Beilert

    No nos extrañaría nada, ya que en Cadete Imperial hay un buen toma y daca por parte de ellos dos.

    Lo interesante de este cómic es que conocemos cómo empieza a recibir implantes mecánicos mientras va perdiendo su fe en el imperio.

    Pero en Target Vader es donde vamos a conocer en profundidad su historia. Tras muchas misiones para el Imperio, fallando y perdiendo cada vez más su lado humano y siendo degradado cada vez, termina fuera del ejército. Al regresar a su hogar en Chorin descubre lo que ha pasado. Nació como esclavo, pero al llegar el Imperio el planeta fue liberado, ya no seguirían siendo mineros trabajando por obligación, tendrían ganancias aunque su trabajo era ahora para el Emperador. Lo que encontró a su vuelta el Imperio había exprimido el planeta y se había ido, dejándolos a su suerte. Odiaba al Imperio y todo lo que representaba

    Es importante destacar el papel de Yura, ya que gracias a Beilert acaba protegida, ella y todo lo que queda de su pueblo, por la Rebelión. Algo que seguro tendrá consecuencias futuras en esta serie.

    Curiosidades

    El planeta Eriadu es un gran conocido en la Galaxia y sobre todo destaca por ser el lugar de nacimiento de Tarkin.

    En el planeta Galmerah podemos ver que las tumbas tienen inscripciones en Aurebesh, aunque no parecen tener sentido… La que vemos abajo a la izquierda diría HSHSG FAG…

    Conclusión

    Tendremos que seguir esperando para poder entender del todo esta historia que tiene tantos protagonistas, en tantos lugares diferentes y tantos espacios de tiempo. El número siguiente se retrasaría un mes hasta el 24 de Junio.

    Reseñas de los números anteriores

  • Reseña del cómic Darth Vader #6: El Castigo

    Reseña del cómic Darth Vader #6: El Castigo

    Escrito por Gorka Salgado

    Lo tengo que decir. Los últimos cómics de Star Wars de éste nuevo canon están ya para mí, entre lo mejor que se ha hecho sobre la saga desde hace tiempo. No solo la serie de Darth Vader. La serie centras de Star Wars también, y el resto han comenzado con muy buen ritmo.

    Hasta ahora, hemos podido disfrutar de un arco fantástico en el que Vader emprendía un camino de descubrimiento y venganza hacia todas aquellas personas que le ocultaron el nacimiento de su hijo Luke Skywalker. Éste camino acabaría en la tumba de su amada Padme y con grandes descubrimientos.

    Pero Vader está de regreso ante el Emperador, quien no está muy contento tras los últimos acontecimientos y fallos realizados por su aprendiz, quien entre otras cosas, no ha llevado a su hijo ante su presencia de forma deliberada. Palpatine le hara saber cual es el castigo para los que le fallan.

    El castigo que va a recivir Vader va a ser el más grande que ha sufrido en su vida. De hecho, no solo el Emperador va aplicarle éste castigo, también estarán por medio la Guardia Carmesí y Mas Ameda, recordándole todos sus fallos, y lo que le espera.

    El nivel de impotencia en el que se va a ver envuelto Vader en manos del poder del Emperador no va acabar aquí. Para que su alumno vuelva al camino que el le enseño, va a llevarle a una última prueba que tendrá que superar, una que posiblemente sea un infierno, una prueba que le lleva directo al mismo sitio en el que sufrió su derrota a manos de su odiado Obi-Wan Kenobi, en Mustafar.

    Impotente, desarmado, destrozado, mal herido y casi sin fuerzas, igual que la última vez que estuvo allí.

    Y si supera la prueba, aún tendrá que superar a uno de los asesinos del Emperador. El llamado Ochi de Besoon…

    —————————————————————————————-

    Reseñas de la serie Star Wars Darth Vader (vol3):

    Darth Vader #1

    Darth Vader #2

    Darth Vader #3

    Darth Vader #4

    Darth Vader #5

  • Avance de Bounty Hunters #6: Valance se convierte en la presa

    Avance de Bounty Hunters #6: Valance se convierte en la presa

    Escrito por Agustín Stringa

    El mercenario Cyborg busca proteger al joven Ally, pero no existe lugar para esconderse

    Para aquellos quienes viven la vida del cazarrecompensas, llega un momento en el que te conviertes en el objetivo.

    En el primer vistazo del número #6 de la serie de comics Bounty Hunters de Marvel, el desintegrador cibernético Beilert Valance escolta al joven Cadeliah a través del mercado en órbita de Spur. Aunque Valance cree haber encontrado un refugio seguro del clan Unbroken, algunas viejas caras conocidas están a punto de entrar en combate.

    Bounty Hunters #6, escrito por Ethan Sacks y dibujado por Paolo Villanelli, con una portada de Lee Bermejo, tiene fecha de salida para el próximo 21 de octubre

    noticia original: Starwars.com

  • Luke Skywalker moría en el Episodio VIII de George Lucas

    Luke Skywalker moría en el Episodio VIII de George Lucas

    Escrito por Gorka Salgado

    ¿Cómo os quedaríais si os enteraseis ahora que George Lucas pensaba hacer que Luke Skywalker se hiciera uno con la Fuerza en su Episodio VIII? Pues esto es exactamente lo que el recién publicado libro Star Wars Fascinating Facts de Pablo Hidalgo a sacado a la luz.

    Un momento muy criticado en la trilogía de secuelas de Star Wars fue la muerte de Luke Skywalker en Los Últimos Jedi del director Rian Johnson. Según el nuevo libro Star Wars Fascinating Facts en su página 140, George Lucas iba a hacer que Luke Skywalker muriera también en el tratamiento de su Episodio VIII. «El destino de Luke Skywalker», que fue escrito años antes de que comenzara la producción del Episodio VIII de Rian Johnson, confirma que George Lucas iba a hacer morir a Luke Skywalker en la mitad de su historia de la trilogía de secuelas también. Nos hemos enterado de estos detalles gracias al tweet de un fan de la saga (@Oozer) que lo ha compartido por las redes.

    Se desconoce, eso si, cómo hubiese sido su muerte, pero parece que Luke estaba destinado a convertirse en uno con la Fuerza en el Episodio VIII, independientemente de quién estuviera haciendo la película. Es posible que Kathleen Kennedy y Rian Johnson tomaran la misma decisión de matarlo, sabiendo que el propio George Lucas había tomado la decisión primero.

    El libro está lleno de anécdotas y hechos interesantes sobre la historia de Star Wars y lo que podría haber pasado, al estilo de los «What if…?» de Marvel Cómics. El libro Star Wars Fascinating Facts de Pablo Hidalgo salió a la venta el 13 de octubre en USA de manos de la editorial Simon & Schuster.