La saga más importante de todos los tiempos, La guerra de las galaxias, más conocida en el mundo entero como Star Wars, lleva más de cuarenta años haciéndonos disfrutar de su maravilloso universo. Exactamente 43 años de películas, muñecos, figuras, cromos, camisetas, merchandising variado de todo tipo y, evidentemente, un sinfín de publicaciones.
El mundo bibliográfico de Star Wars es muy rico en todo tipo de libros, cómics y revistas que nos acercan la saga desde todos los ángulos posibles, para hacernos disfrutar de la increíble riqueza que posee el mundo creado por George Lucas. Tenemos libros increíbles sobre cómo se rodaron las películas, de los efectos especiales utilizados en ellas, tanto los digitales como todos los creados por ILM con maquetas, props, etc., sobre los actores, el guión, decorados, naves, vehículos, armas y demás elementos que en ellas aparecen.
Aparte de este examen a la creación de las películas, existen libros que acercan la saga desde otras miradas distintas y curiosas, como la arquitectura, la música, la literatura clásica, historia, cocina y muchos más. Una de estas temáticas más distinta es la que revisita todo el trasfondo de Star Wars desde la filosofía, la religión, la mitología y el esoterismo, intentándonos acercar todas las enseñanzas que subyacen tras ellas.
Entre las decenas de libros que existen que tocan estos temas, y que os animamos a buscarlos y leerlos, os destacamos los siguientes, ya sea por su popularidad como por su valor para daros una visión de La guerra de las galaxias más profunda y o distinta.
La guerra de las galaxias: el mito renovado (Eduardo Martínez Rico)
¿Cuál es el origen de La guerra de las galaxias ? ¿Qué parte fue creación de George Lucas y qué parte surgió de antiguos mitos y leyendas? Eduardo Martínez Rico, autor de esta magnífica obra, nos presenta la vida de George Lucas y su camino para llevar a la gran pantalla su saga.
Descubriremos el origen de la fuerza y de la inevitable lucha entre el bien y el mal, además de conocer de una manera distinta a los personajes que forman la saga, llegando a descubrir en algunos casos datos curiosos y bastante interesantes de los mismos.
El libro nos enseña la relación de la saga con muchos de los mitos de nuestra historia, haciendo una comparación entre lo que vemos en la pantalla y los mismos. La guerra de las galaxias no es nada más que una historia de aventuras de caballeros, princesas guerreras y malvados de los que Joseph Campbell ya nos enseñaba en su obra El héroe de las mil caras , un psicoanálisis del mito y de todos sus elementos del que George Lucas sacó la base de su historia, el denominado «camino del héroe».
Star Wars y la filosofía (Varios)
El libro Star Wars y la filosofía presenta una recopilación de originales artículos firmados por varios académicos versados en filosofía, explorando distintos ángulos y niveles de Star Wars y de su universo, y ofreciendo una nueva visión sobre temas tan importantes como el origen de la fuerza, el papel de la mujer en la serie, el verdadero significado de ser y sentir como un sith o como un jedi, etc.
El libro revisa desde la filosofía el impacto de Star Wars en nuestro día a día y el legado de Joseph Campbell en la saga, entre otros muchos aspectos que se desgranan a conciencia. Los autores del libro comparan a autores y pensadores conocidos como Platón, Aristóteles, Nietzsche, entre otros, con los pensamientos que mueven a personajes como Anakin Skywalker, Obi Wan Kenobi, los jedi o los sith, demostrando un gran conocimiento de la filosofía así como de la saga galáctica.
El camino del jedi (Silvana Moreno y Federico Andrade)
Star Wars es la epopeya galáctica contemporánea que ha logrado ocupar un espacio mitológico moderno en nuestras vidas desde su estreno. En las páginas de El camino del jedi, sus autores, Silvana Moreno y Federico Andrade, recorren la saga creada por George Lucas analizando su estructura y personajes a través de la mitología y la espiritualidad, tocando distintas religiones, la astrología, la cábala y muchos otros aspectos.
Star Wars no es solo una película de entretenimiento más; trae a primera línea una serie de temas sociales y culturales que siguen siendo objeto de reflexión y debate hoy en día. Los autores nos enseñan el universo de George Lucas bajo otra mirada, una más cercana a la realidad.
Star Wars: filosofía rebelde para una saga de culto (Carl Silvio y Tony M. Vinci)
Star Wars es mucho más que algunas películas y un sinfín de cómics, novelas, figuras y merchandising variado de la saga. Star Wars es un verdadero mito cultural para varias generaciones. Y así lo demuestra este libro: un conjunto de excelentes y entretenidos ensayos sobre la relación de esta saga con la filosofía, la política, el capitalismo, la tecnología, la sexualidad, las religiones orientales…
Un volumen que aborda, por tanto, interrogantes apasionantes, y a veces sorprendentes, para profundizar en los primeros seis episodios y para interpretar los que están por llegar: ¿es Star Wars una saga políticamente progresista o más bien conservadora? ¿Hay en ella una verdadera crítica al capitalismo global o una defensa encubierta? ¿Hablamos de una saga que aboga por la diferencia y la inclusión del alien (el otro) o por la supremacía de los humanos (a ser posible blancos)? Y desde el punto de vista de las mujeres, ¿cuál es su papel en Star Wars ?, ¿hay lugar para el feminismo en el ámbito de la fuerza ? ¿Y qué pasa con el sexo, el gran silenciado en las dos trilogías? ¿Tan solo una estrategia para que el público familiar engrose la taquilla? ¿O hay algo más… oscuro? Y, por otro lado, ¿es Star Wars una parábola cristiana sobre la redención? ¿O se halla más cerca de las influencias filosóficas del budismo y el hinduismo? En cuanto al sable láser que todos quisimos tener de pequeños (y muchos seguimos queriendo tener), ¿no es el fetiche por excelencia? ¿Pero es un fetiche en el sentido sexual de Freud o en el sentido económico de Marx? Un verdadero manual de lectura para una saga de culto.
Más allá de la Fuerza (J.R. Valle)
El autor,J. R. Valle, ha realizado un análisis de la saga Star Wars a través de la religión y el esoterismo.
Desde el principio, nos pareció que la saga Star Wars transmitía unos valores y unas lecciones que escapaban del simple hecho de ser unas películas de ciencia ficción. El autor nos descubre una serie de curiosos matices y paralelismos que ha ido reuniendo desde 1995 en este trabajo, con hechos religiosos y parapsicológicos que, sin duda, ofrecerán al amante de la saga una nueva óptica o punto de vista que engrandecerá aún más su riqueza como obra imperecedera.¿De dónde proceden las enseñanzas de Yoda? ¿Cuál es el origen de las espadas de luz? ¿Cuál es la relación de Anakin o Luke Skywalker con personajes de la Biblia? ¿Existe algún paralelismo entre los poderes que exhiben los jedi y los poderes paranormales que investiga la parapsicología? ¿Hay semejanzas entre algunas batallas de la saga y batallas de la Segunda Guerra Mundial? ¿En verdad hay tres extraterrestres, de los que estudia la ufología, entre los aliens de la Cantina de Mos Eisley?
El lector podrá disfrutar de esta visión de la saga como nunca antes, enriqueciendo el trasfondo final que ya de por sí es una fuente inagotable de conocimientos.
¡Hola, bibliotecarios! En este artículo, que servirá de complemento del de audio cuentos y, a su vez, de apéndice a la “trilogía editorial”, especialmente a los artículos de novelas y relatos, vamos a ver la traslación al formato audio, es decir, dramatizaciones, siendo de lo más atípicas. Este cambio de medio tiene sus ventajas, ya que permite a los autores trabajar las historias de otras maneras, ampliándolas sin necesidad de estar limitados a un número de páginas o, en el caso de una película, al presupuesto de producción. Pero también tiene sus complicaciones, porque se necesita todo un conjunto de recursos sonoros para ambientar la narración y que el oyente llegue a sumergirse en la historia como si la estuviera viendo o leyendo.
Casi todas las novelas, tanto de la continuidad de Leyendas como del Canon, han sido trasladadas a este medio. Unas en su versión completa (unabridged, en inglés) y otras resumidas (abridged). Algunas narradas por una persona y otras por todo un conjunto de actores que representan los diferentes papeles.
En España esta tradición es prácticamente inexistente y en el caso de Star Wars solo tenemos lo que nos llega en papel, ni siquiera en digital; pero en otros mercados, como el anglosajón, muchísimas personas disfrutan de estas historias solamente en este formato. Por nuestra parte, desde La Biblioteca del Templo Jedi, estamos adaptando poco a poco a formato audio relato las historias que publicamos en la antología de fanfics Soñando con galaxias muy lejanas.
Además, algunos cómics como Relatos Jedi, Imperio Oscuro o Doctora Aphra también han sido llevados a este medio, por lo que no solo las novelas o los relatos cortos son el origen de estas traslaciones. Incluso dos historietas clásicas: Droid World (que apareció en Star Wars#47 en 1981) y Plif! (en Star Wars#55 también del mismo año) fueron adaptadas al formato book-and-record, manteniendo el mismo nombre en el caso de la primera y retitulándose como Planet of the Hoojibs la segunda, formando las dos la colección Star Wars: The Further Adventures de 1983 de Buena Vista Records.
Planet of the Hoojibs
Vamos a ver primero, como curiosidad, los añadidos a la historia que presentaban las dramatizaciones de la Trilogía Original, luego las adaptaciones a este medio de relatos cortos, menos conocidas al no tratarse de novelas, y, finalmente, las narraciones que tienen su origen en este medio, independientemente de si después han sido trasladadas de una u otra manera al papel.
VERSIONES DRAMATIZADAS DE LA TRILOGÍA CLÁSICA
Estas versiones fueron guionizadas por Brian Daley, que había escrito la trilogía de Las aventuras de Han Solo y dirigidas por John Madden, quien, más tarde, sería el director de la premiada y polémica Shakespeare in Love de 1998. En todas ellas, en mayor o menos medida, se añaden escenas o modifican ligeramente las que ya hay para dar una versión más completa de la trama. De estas dramatizaciones se considera como canon, de ambas continuidades, únicamente las partes que hacen referencia a las películas, ya que, como veremos ahora, los añadidos muchas veces entran en conflicto con otras historias del Universo Expandido.
Una nueva esperanza
Esta primera dramatización de la Trilogía Original fue grabada en 1981 y emitida por la National Public Radio de Estados Unidos, aunque después salió a la venta en formatos domésticos. Constaba de 13 partes y alcanzaba una duración total de seis horas y media, es decir, cada parte unos 30 minutos. De los actores de la película solo repitieron su papel Mark Hamill como Luke Skywalker y Anthony Daniels como C-3PO, ya que, por ejemplo, Harrison Ford estaba inmerso en el rodaje de En busca del arca perdida. En esta adaptación tenemos que diferenciar dos partes: los tres primeros episodios, que son totalmente originales y dan un trasfondo previo de los personajes, así como un contexto que luego ha sido reformulado en infinidad de ocasiones, y los diez restantes, que adaptan la película casi literalmente con algunas ligeras modificaciones.
Cartel de la dramatización de Star Wars (ahora Una nueva esperanza)
El primer episodio ocurre en Tatooine y sirve para dar más información sobre Luke, la relación con sus amigos de Ancherhead y de cómo es la vida en el planeta. Algunas escenas que aparecen coinciden con las que se eliminaron de la versión cinematográfica y además tenemos una carrera de Saltacielos T-16 entre Luke y Fixer.
El segundo episodio se centra en el pasado de Leia y se nos cuenta cómo se unirá a la Rebelión tras contemplar las atrocidades que comete Lord Tion, comodoro imperial destinado en Ralltiir, implicando a su padre, Bail Organa, además de narrarnos la obtención de los planos de la Estrella de la Muerte en Toprawa. Toda la trama de Ralltiir fue luego trasladada y expandida al cómic Imperio: Princesa… Guerrera de 2003. Como curiosidad, añadir que el personaje que emitía los planos de la estación de combate desde Toprawa fue posteriormente asignado a Havet Storm, un personaje casi desconocido pero que protagoniza los dos únicos libros en inglés inéditos en Estados Unidos (solo se publicaron en Reino Unido y nunca fueron reimpresos en tierras americanas) que forman la duología de The Lost Jedi: el primero, Jedi Dawn, y el segundo, The Bounty Hunter, ambos del tipo “elige tu propia aventura”.
El tercer episodio ya es a bordo de la Tantive IV y en él se detalla la recepción de los planos desde Toprawa que hemos mencionado anteriormente y cómo, antes el inminente abordaje de la nave por parte del Imperio, Leia guarda los datos en la memoria de R2-D2.
Tenemos que tener en cuenta el año en el que se produjo esta adaptación, 1981, y que, en ese momento, el Universo Expandido estaba aún en ciernes. Posteriormente han aparecido muchas versiones del robo de los planos de la Estrella de la Muerte, complementándose y contradiciéndose entre ellas, destacando la que aparece en el final del tercer volumen de la Trilogía de Han Solo de A. C. Crispin. Como veis, Rogue One solo fue la última en llegar.
El Imperio contraataca
Esta segunda dramatización siguió los pasos de Una nueva esperanza y fue emitida en la National Public Radio en 1983. Además de repetir Mark Hamill y Anthony Daniels, tenemos también a Billy Dee Williams retomando su papel de Lando Calrissian. Para promocionar la adaptación, se pidió al crítico culinario Craig Clairborne que transformara en receta el guiso que come Yoda en la película, para que apareciera en periódicos y revistas.
Anuncio de la dramatización de El Imperio contraataca para la National Public Radio
A diferencia de la primera dramatización, es mucho más literal y más corta, con diez partes de 30 minutos, lo que da un total de cinco horas. Hay muy pocas escenas añadidas, pero destaca la inicial, con un ataque imperial sobre el planeta Dera IV, en el que fallece el comandante rebelde Narra, personaje al que luego se le dio trasfondo en otras publicaciones. En cuanto a matizaciones del contenido de la película, destacar que en el duelo en Bespin, antes de lanzarse al vacío tras conocer la revelación sobre su paternidad, Luke explicita que prefiere suicidarse antes de unirse a Vader.
El retorno del Jedi
La producción de esta tercera dramatización fue más compleja, ya que salió en 1996, trece años después del estreno de la película, debido al recorte de fondos por parte de la administración Reagan a la radio pública. Este gran lapso de tiempo permitió a Brian Daley incorporar a la historia tramas y personajes que habían aparecido a posteriori, como Mara Jade o referencias a Sombras del Imperio. Además de Daley, que falleció poco antes de la grabación, John Whitman también contribuyó al guión, retocándolo para que encajara con las ideas que tenía Lucas para la planeada Trilogía de Precuelas. En este caso, la producción fue llevada a cabo por HighBridge Audio, la compañía que había comercializado las dos anteriores entregas, debido a las buenas ventas que habían tenido estas, y la historia fue dividida en solo seis episodios.
Dramatización de El retorno del Jedi
Como escenas añadidas tenemos a Luke construyendo su espada láser en la antigua morada de Obi-Wan, a C-3PO hablando con Mara Jade en el Palacio de Jabba, ya que esta se encuentra infiltrada como la bailarina Arica para asesinar a Luke, historia que se desarrollaba en el relato Sleight of Hand: The Tale of Mara Jade de la antología Tales from Jabba’s Palace, y una breve conversación entre Han Solo y Boba Fett en las mazmorras del palacio.
ADAPTACIONES DE RELATOS
En este apartado vamos a ver tres relatos que fueron adaptados en versión audio libro. Todos aparecieron en la misma antología, Tales from the Mos Eisley Cantina, editada por Kevin J. Anderson en 1995. Se trata de historias muy dispares, siendo quizá la tercera la más interesante.
We Don’t Do Weddings: The Band’s Tale
Este relato estaba escrito por Kathy Tyers, autora de las novelas La tregua de Bakura y LaNueva Orden Jedi: Punto de equilibrio, además de otras historias cortas, y fue dramatizado por Charles Potter. Fue publicado por Bantam Doubleday Dell Audio Publishing en julio de 1995, un mes antes de la salida de la antología. Esta historia nos narra las peripecias de Filgrin Da’n y su banda musical de bith, desde que actúan en el Palacio de Jabba hasta a acabar en la cantina de Chalmun, donde los veremos en la película Una nueva esperanza. El título hace referencia a la boda que organiza Lady Valarian, una whipid rival de Jabba, y que será la desencadenante de los acontecimientos de este relato.
We Don’t Do Weddings: The Band’s Tale
Nightlily: The lovers’ Tale
Este es el segundo relato de la antología que fue adaptado. En esta ocasión la dramatización corrió a cargo de Andy Mangels y se basa en la historia escrita por Barbara Hambly, autora de Hijos de los Jedi y Planeta de penumbra, además de dos relatos aparte del que nos atañe. Fue publicado en la misma fecha, julio de 1995, también por Bantam. A diferencia del caso anterior, en esta ocasión la historia se expandió para añadir nuevas escenas y puntos de vista de otros personajes. El relato nos cuenta el romance entre Feltipern Trevagg, un gotal, y M’iiyoom Onith, una h’nemthe, que tendrá un final inesperado para el primero, siendo una de las historias más extrañas y rocambolescas de la antología.
Nightlily: The lovers’ Tale
Hammertong: The Tale of the “Tonnika Sisters”
Esta tercera historia de Timothy Zahn es un caso particular, ya que no se publicó independientemente como los dos anteriores, sino como un bonus de la edición conjunta en casete de la Trilogía de la Nueva República, o Trilogía de Thrawn, del mismo autor. Estaba narrada por Laura Esterman y salió en 1994, un año antes que la antología, de la mano de la división de Bantam para audio libros.
El relato se centra en Shada D’ukal y Karoly D’ulin, personajes que sufren una retrocontinuidad para hacer encajar su historia con lo que se había establecido hasta ese momento de las hermanas Tonnika. En este caso, la trama es más interesante, y, sin desvelar qué peripecias atraviesan, solo diremos que hay en juego un proyecto militar secreto del Imperio, el hammertong, que podría traducirse como pinzas de martillo.
El primer casete por la izquierda contiene el relato
Eruption
Este relato corto de John Ostrander, que actúa de precuela a todo el conjunto de Amanecer de los Jedi, se sitúa más de 25.000 años antes de las películas, siendo la historia más alejada en el pasado de toda la cronología de Leyendas. Igual que con el relato anterior, su versión en audio no se vendió independientemente, sino que apareció como complemento de la versión narrada de la novela Into the Void, encargándose de ambas January LaVoy y publicándose en 2013 por parte de Random House Audio. Esto se debe a que, si bien el relato apareció primero en la Star Wars Insider#141, se volvió a publicar como complemento de la citada novela.
HISTORIAS ORIGINALES
Como hemos estado viendo, estas versiones adaptaban historias previas, pero también existen casos en el sentido contrario: narraciones originales en audio que luego se han publicado en papel, aunque no todas, e historias que salieron al mismo tiempo en ambos formatos.
Rebel Mission to Ord Mantell
¿Os acordáis cuando, en El Imperio contraataca, Han Solo hacía referencia a una misión en Ord Mantell? Bueno, pues en un principio, era esta. Se trata de una historia original guionizada por Brian Daley, que, como hemos visto, se encargó de las de la Trilogía Original, y dura aproximadamente media hora. Como suele ocurrir, los actores de las películas no participaron en la grabación, por lo que sus personajes tienen otras voces.
La historia se sitúa poco antes de los acontecimientos de El Imperio contraataca, y nos cuenta una misión del trio protagonista y los dos droides para conseguir fondos para la Alianza, en la que se encontrarán con fuerzas imperiales y un cazarrecompensas. El problema está en que esta historia entra en conflicto con lo que aparecía en la tira de prensa The Bounty Hunter of Ord Mantell de Archie Goodwin y Al Williamson de 1981, aunque podría justificarse que son dos misiones diferentes. Por supuesto, en esos años, la continuidad del Universo Expandido no estaba tan controlada como ahora, por lo que es lógico que hubiera este tipo de errores o contradicciones. También se ha argumentado que esta historia de Daley podría formar parte de la dramatización que hizo del Episodio V, ya que, en lugar de tener 13 capítulos como el IV, tenía 10, y por tanto, estos hubieran funcionado como los tres iniciales (igual que los tres primeros de Una nueva esperanza narraban acontecimientos previos), pero en 1995 él mismo desechó esta idea confirmando que cuando trabajó para El Imperio contraataca la historia tenía que estar dividida en 10 partes. Os dejamos esta versión dividida en dos.
Rebel Mission to Ord Mantell (parte 1)
Rebel Mission to Ord Mantell (parte 2)
The Mixed-Up Droid
Se trata de un audio libro publicado por Time Warner Book Group en 1995. Recordemos que, en estos años, ya había vuelto la fiebre galáctica, al menos en novelas, por lo que el público había recuperado el interés por la saga. Esta historia, de 20 minutos, narra una misión protagonizada por Leia, Han, Chewbacca y los dos androides. La trama gira en torno a la petición que hacen los givin, los habitantes del planeta Yag’Dhul, para unirse a la Alianza, propuesta que tendrá que ser negociada por los droides ya que los givin prefieren tratar con ellos. Por supuesto, no todo será tan fácil, ya que, de camino al planeta, sufrirán una escaramuza imperial en la cual C-3PO será dañado y se verán obligados a hacer un alto en Nar Shaddaa. Aquí tenéis una versión animada.
The Mixed-Up Droid
Existen dos curiosidades relacionadas con esta historia. La primera es un grave error de continuidad debido a que la historia se ambienta después del 8DBY, ya que Han y Leia están casados, pero aun así actúan como miembros de la Alianza Rebelde y hay tropas del Imperio por la galaxia. La segunda es el cómic homónimo publicado por Dark Horse que venía con el casete, que adaptaba casi literalmente la historia ideada por John Whitman y guionizada por Ryder Windham, en uno de sus primeros trabajos para la franquicia.
Pack con el casete y el cómic (Colección de Lara Franco y Alberto Izquierdo)
Las dos portadas (Colección de Lara Franco y Alberto Izquierdo)
Dooku: Jedi Lost
Pasamos ahora al canon con Dooku: Jedi Lost, escrito por Cavan Scott, autor de muchos libros juveniles de la saga, y protagonizado por Assaj Ventress y el Conde Dooku. Fue publicado por Random House Audio en abril de 2019 y tiene una duración de 382 minutos. El mismo año, en octubre, Del Rey sacó a la venta una edición en papel que transcribía el guion. Esta historia, por si alguien está interesado en leerla, sirve de complemento a la novela Maestro y aprendiz de Claudia Gray, ya que trata el pasado de Dooku y las razones por las que abandonó la Orden Jedi.
Portada del audiolibro
Portada del guión transcrito
Choose Your Destiny
En 2019 vieron la luz, sin mucho revuelo mediático, seis audiolibros originales que no han tenido traslación física, con el interactivo formato de Elige tu propia aventura. Escritos todos por Cavan Scott, fueron publicados en exclusiva en el servicio FreeTime Unlimited de Amazon. Aquí tenéis una sinopsis de las aventuras. Las historias son:
Choose Your Destiny: A Podracer Mission
Choose Your Destiny: A Clone Trooper Mission
Choose Your Destiny: A Smuggler Mission
Choose Your Destiny: An Escape Mission
Choose Your Destiny: A Scavenger Mission
Choose Your Destiny: A Maz’s Castle Mission
The High Republic: Tempest Runner
Dentro del proyecto High Republic, en 2021 tenemos esta historia original en audiodrama de 360 minutos. Protagonizada por la nihil Lourna Dee, está escrita también por Cavan Scott.
OTRAS HISTORIAS ORIGINALES
Dejamos para el final, a modo de complemento, estos dos book-and-record, ya que, si bien se trata de historias originales, no fueron creados para formar parte de la continuidad, sino con fines educativos. Los dos forman la colección Discovery Series y fueron publicados por Buena Vista Records en 1984 y narradas por el propio Anthony Daniels.
Adventures in Colors and Shapes
En este book-and-record, C-3PO y R2-D2 tienen que ayudar a Han Solo y a Chewbacca a reparar el Halcón Milenario, en concreto las Fulstar plates o placas de Fulstar, que forman parte del motor de hipervelocidad. Para ello, C-3PO, que tiene sus fotorreceptores dañados, irá cogiendo piezas de diferentes formas y colores hasta dar con la apropiada. Dos curiosidades: en la portada vemos que los dos droides pilotan la nave durante un ataque de cazas TIE, hecho que no aparece en la historia, y que estas placas de Fulstar, que solo aparecen en esta narración, iban a recuperarse para el libro juvenil The Big Switch, de Ryder Windham, que iba a ser el tercero de la serie Star Wars: Advenures in Hyperspace, pero se canceló. En la página del gran Joe Bongiorno podéis leer esta aventura inédita.
Adventures in Colors and Shapes
Adventures in ABC
Este segundo book-and-record de la colección estaba pensado para enseñar el alfabeto a los más pequeños, de manera que cada letra iba asociada a un personaje, nave, lugar, concepto, etc. de la saga, y de cada uno se narraba un poema. Esta es la lista de palabras: AT-AT, Bantha, C-3PO, Droid, Ewok, Force, Greedo, Han Solo, Imperial Stormtrooper, Jabba the Hutt, Kessel Run, Lando Calrissian, Millennium Falcon, Nien Nunb, Obi-Wan Kenobi, Princess Leia, Quiet (del espacio profundo), R2-D2, Skywalker, Tauntaun, Ugnaught, Vader, Wookiee, X-Wing fighters, Yoda y Zuckuss.
Adventures in ABC
La A es de AT-AT…
RECURSOS
En esta ocasión, el apartado de recursos será muy breve ya que prácticamente toda la información es de la Wookieepedia, además del citado artículo de nuestro compañero Kalvin. Los vídeos en Youtube no pertenecen a ningún canal oficial, sino que están realizados por fans. Para más información sobre libros inéditos, como hemos mencionado en otros artículos, tenéis la web de Joe Bongiorno, que va actualizando conforme encuentra más material perdido. Y por supuesto, nuestra revista Biblioteca Jedi donde van apareciendo en sus diferentes artículos pinceladas de todo esto que hablamos en la web.
Esperamos que este artículo os haya resultado interesante y, como siempre, ¡que la lectura, y el coleccionismo, os acompañen!
¡Hola bibliotecarios! Bienvenidos a este artículo en el que vamos a ver, desde un punto de vista más técnico, todo lo que se esconde detrás del sistema Stagecraft usado para el rodaje de la serie The Mandalorian. No vamos a comentar ningún aspecto de la trama, así que si no habéis visto aún esta joya de los seriales podéis leer estas líneas sin ningún problema, pero por supuesto, os recomendamos encarecidamente que le hinquéis el diente a esta maravilla orquestada por Jon Favreau.
El sistema Stagecraft es el resultado de combinar varias técnicas y desarrollos de campos muy tangenciales, pero que, en comunión, crean un entorno de rodaje ideal para producciones de este tipo. Hablaremos primero sobre los motores de juegos (game engine en inglés), cuál es su origen y cómo han evolucionado hasta nuestros días. Comentaremos también cómo se combinan con los efectos visuales para finalmente retomar una técnica primigenia del cine, la retroproyección, y como la mezcla de todo esto nos da como resultado “el volumen”, el espacio donde se rueda The Mandalorian.
MOTORES DE JUEGOS
Vamos a ver primero los motores de juegos, pieza fundamental de todo este engranaje. Para ello vamos a centrarnos en su origen, los videojuegos, considerados como el octavo arte, lo que nos llevará inevitablemente a los albores de la informática.
Breve historia
Si habéis visto Descifrando Enigma (The Imitation Game, 2014), conoceréis un poco la historia de Alan Turing y cómo fue el desarrollo de una máquina que pudiera descifrar los códigos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Turing fue capaz de aunar los desarrollos matemáticos y algorítmicos de sus predecesores (Schickard, Pascal, Leibniz, Baggage, Lovelace, etc.), plantando la semilla de lo que acabaría siendo, décadas más tarde, el ordenador personal. Una vez pasada la guerra, en estas primitivas y gigantescas computadoras se empezaron a programar, con la intención de avanzar en el desarrollo de inteligencias artificiales, juegos como el ajedrez o el tres en raya. Con los años, estas máquinas fueron evolucionando, reduciendo su tamaño y aumentando su capacidad de procesamiento. En los años 60 encontramos algunos intentos de explotar estas posibilidades comercialmente, sobre todo con el juego Spacewar!, pero fue en la década de los 70 cuando se produjo la gran revolución de la industria con la aparición del primer microprocesador (el Intel 4004), la primera máquina recreativa con videojuego (Galaxy Game), la primera consola (la Magnavox Oddysey) y el primer ordenador personal (el Apple II). Además, todo esto fue propiciado por la aparición en escena de pioneros del sector como Nolan Bushnell, Ralph Baer o Alan Alcorn, junto con empresas como Atari y sobretodo juegos adictivos como el Pong.
El mítico y legendario Pong
Así pues, una vez puestas las bases, vemos como todos los actores implicados se van retroalimentando, innovando y plagiando. El problema estaba en que en esos años los juegos aún se creaban como una unidad, es decir, desde cero, pero con el desarrollo de la industria, la multiplicación de las empresas y la necesidad de optimización para poder crear nuevos programas, comienzan a aparecer en los 80 lo que ahora conocemos como motores de juegos (aunque el término no se acuñó hasta la década siguiente). Estos, dicho de una manera muy simple, actúan como una biblioteca que permite reutilizar elementos, lo que supone un ahorro importante de trabajo, y al mismo tiempo, que terceros que usen la misma “biblioteca” puedan crear más juegos, lo que llevó a una nueva revolución del sector.
En la actualidad existen muchísimos motores de juegos, lo que hace posible que cualquier persona, con un ordenador personal, pueda llegar a desarrollar un juego. Los dos más conocidos, por su versatilidad y potencia, son Unity 3D y Unreal, que se emplean para desarrollar desde juegos triple A para videoconsolas hasta juegos 2D para móviles, además de aplicaciones dentro de campos tan diversos como la arquitectura o la medicina. Pero, ¿cómo funcionan los motores de juegos? Y sobre todo, ¿cómo han llegado a colarse en producciones como The Mandalorian?
Creando entornos virtuales
Para explicar cómo funciona un motor de juegos, de manera muy simplificada ya que es un tema muy complejo, vamos a ver cómo trabaja Unity 3D, que es el más intuitivo.
Entorno de Unity 3D
Cuando creamos un nuevo proyecto, juego o lo que tengamos en mente desarrollar, partimos de un escenario vacío, al que añadimos varios tipos de elementos. Lo primero, toda la geometría que necesitemos (montañas, ciudades, naves, etc.) con sus materiales y texturas. Luego pasamos al tema de la iluminación, con varios tipos de luces, desde puntuales hasta más globales, y por último, a las cámaras y personajes. Esto, repito, de una manera muy simplificada para crear un escenario básico. Después añadiríamos todas las interacciones, propiedades físicas, interfaces y cualquier otro elemento programable que nos haga falta.
¿Qué tenemos entonces? Un entorno virtual en el que podemos movernos y editar a nuestro gusto durante todo el proceso de creación, y que además, podremos controlar en tiempo real. Por ejemplo: elevar un poco más aquella montaña, cambiar el color de esta pared, aumentar la velocidad del viento, modificar la iluminación para que sea un anochecer y además añadir una luz en esta habitación para que se vea mejor. Todo esto virtualmente y sin estar restringidos por costes de ningún tipo, tan solo limitados por la potencia de la máquina (ordenador, móvil, etc.) que ejecute nuestro juego y sea capaz de renderizarlo.
Efectos visuales y motores de juegos
Como es bien conocido, los efectos visuales por ordenador (CGI) se han convertido en parte fundamental de casi todas las producciones audiovisuales que vemos. En mayor o menor medida, casi todas las películas, especialmente si son blockbusters, tienen planos retocados por ordenador en los que se han corregido y añadido elementos. Además, muchos de estos efectos tienen su origen en los desarrollos tecnológicos y visuales que se llevaron a cabo durante la producción de las diferentes películas de la saga galáctica, por lo que en cierta manera, se podría decir que Star Wars ha sido clave en el desarrollo de esta industria, ya que fue el origen de Industrial Light & Magic, la empresa clave del sector.
Pero traemos este tema a colación por el avance que supone la introducción de los motores de juegos en el proceso creativo, ya que permiten, en tiempo real, visualizar cómo será la escena que se está rodando y modificar los diferentes elementos que la componen sin tener que pasar por procesos de renderizado básicos ni composición sin etalonaje.
Demo con Unreal
Es decir, el director puede sumergirse en la escena a través de unas gafas o visores de realidad virtual (Oculus, Samsuns, Google, etc.), y en tiempo real moverse y modificar el escenario en el que se va a “rodar” la escena. Y no solo eso, esos escenarios pueden guardarse y utilizarse siempre que se quieran, para volver a rodar tomas nuevas o revisitar escenarios en otros capítulos o películas y así evitar errores de raccord. Y no solo elementos geométricos, también podemos guardar presets de iluminación: si una escena transcurre de noche con unas luces puntuales determinadas, siempre se podrá volver a esa ambientación una y otra vez.
Pero claro, estaréis pensando, todas estas ventajas de los efectos especiales construidos a partir de elementos digitales 3D ya se usaban. Igual no se visualizaban de una manera tan cómoda como con gafas de realidad virtual, pero los directores ya hacían uso de estos avances tecnológicos. Entonces, ¿dónde está la clave del asunto? Pues en “el volumen”, el entorno de rodaje en el que se han grabado muchas de las escenas de The Mandalorian.
EL VOLUMEN
¿Qué es “el volumen”? Se trata, básicamente, de un escenario con dos pantallas: una lateral curvada y otra plana en el techo, sobre las que se proyectan la escena que hemos creado en el motor de juegos, y por la que podemos movernos libremente, y en la que, en tiempo real, se actualiza la representación de este. Es decir, el director ya no necesita unas gafas de realidad virtual para visitar y modificar la escena, sino que se ve envuelto por unas pantallas LED que proyectan eso mismo que él vería en las gafas y por tanto, pueden ver también los actores, por lo que ya no hace falta que actúen delante de un croma verde imaginándose todo.
Making off de The Mandalorian (con spoilers de la serie)
Lo curioso es que se trata de una técnica que se inventó en los primeros años de la cinematografía, la retroproyección, pero a la que se le ha dado una vuelta de tuerca para traerla actualizada. Por ejemplo, en muchas películas clásicas, como en King Kong (Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933), ya se grababa a los actores sobre un fondo en el que se proyectaban imágenes en movimiento. O en la icónica escena de Gary Grant siendo “perseguido” por una avioneta en Con la muerte en los talones (Alfred Hitchcock, 1959).
Etalonaje
¿Pero que problemas implicaba el uso de esta técnica? Principalmente el etalonaje, es decir, tener que igualar la iluminación (tanto la potencia como la dirección de las luces), la gama de colores, el movimiento, la textura, la nitidez o el contraste entre fondo y añadido, para que no se notara este último como un elemento extraño. Por supuesto, con técnicas artesanales era más difícil de “cuadrar” este efecto, pero a nivel digital se cuentan con más herramientas para solucionar todos estos problemas, y aun así encontramos producciones en las que notamos algo raro cuando las vemos, como si los personajes actuaran delante de un fondo digital.
Con las pantallas LED de 4K de “el volumen” tenemos esto resuelto, o al menos, bastante solucionado, ya que son estas las que proyectan la luz ambiental sobre los actores y los elementos de atrezo reales. Por supuesto, se pueden añadir focos reales, pero también puntos de luz virtuales que emitan pero no se rendericen, lo que permite trucar aún más disimuladamente la iluminación y que todo quede como el director desea. Además, el movimiento de las cámaras se puede vincular a la visualización en las pantallas, por lo que el trackeo será perfecto y no habrá ningún desfase.
Las posibilidades que ofrecen los efectos visuales son casi infinitas, y su combinación con los motores de juegos a través de una técnica tan clásica como la retroproyección permiten que podamos disfrutar de escenarios y narraciones que difícilmente habríamos encontrado hace años. Esto, por supuesto, no hará mejores las historias, pero sí que ayudará a guionistas y directores a poder plasmas mejor la visión que tienen, y a nosotros poder disfrutar de productos con una factura técnica que roza el realismo pese a estar ambientados en una galaxia muy, muy lejana.
RECURSOS
Como estos temas pueden llegar a ser un poco densos si consultamos publicaciones especializadas, os dejo una serie de recursos más entretenidos para que podáis profundizar.
La historia de los videojuegos se ha tratado en muchos libros, pero si queréis escuchar un repaso ameno de cómo la industria fue desarrollándose, os recomiendo los podcast de La órbita de Endor sobre la historia de Atari, de Sega, de la NES (consola de Nintendo) y si os interesa cómo fue la industria del videojuego en España en su época dorada, este sobre el PC Fútbol. Por supuesto, si algún productor de Hollywood está leyendo este artículo, por favor, financie una película sobre la vida de Nolan Bushnell, cualquier escena de El lobo de Wall Street es una fiesta infantil en comparación a sus años al mando de Atari.
Todo el tema del etalonaje, y como debería hacerse correctamente para que todo encaje, podéis verlo explicado en este video del canal de Alvaro Wasabi en el que lo explica perfectamente con muchos ejemplos de películas, y sobre todo, con una escena de Érase una vez en Hollywood (Quentin Tarantino, 2019). Por supuesto, todos los vídeos de este canal son perfectos ejemplos de cómo realizar correctamente los efectos visuales de inserción.
Y no nos olvidemos de todos los making off de The Mandalorian que han ido apareciendo, donde podréis ver de primera mano todo lo que hemos comentado aquí.
¡Que la lectura, y el coleccionismo, os acompañen!
Uno de los grandes descubrimientos que hicimos con Star Wars Los Últimos Jedi, fue la aparición de los antiguos textos Jedi en poder de Luke Skywalker en la isla de Ahch-To, guardados dentro de un antiguo arbol. Acostumbrados a ver en el universo de la saga galáctica todo lo que tuviese que ver con el conocimiento escrito en forma de holocrones, holodatos y otros sistemas de almacenaje digital, ver la aparición de libros fue toda una sorpresa grata.
¿Que son estos textos Jedi? Son los primeros escritos que se conservan con el conocimiento que se pasaba de generación en generación hace quizas miles de años por los antiguos Jedi. Pero no estamos aquí para profundizar en éste interesante tema, lo dejamos para otro artículo, si no para que podáis crear vuestras propias réplicas de algunas de sus hojas.
Material necesario:
Papel blanco
Pincel mediano
Bandeja para hornear
Secador de pelo
Café
Plantillas réplica de los textos Jedi
Proceso paso a paso:
No imprima las plantillas hasta que haya envejecido su papel. Si imprime primero, la tinta sangrará y se desvanecerá. Puedes descargarlas aquí:
Coloque los folios blancos en una bandeja para hornear. No los apiles, asegúrate que no se superpongan. Ahora vierte un poco de café a temperatura ambiente sobre ellos y use su pincel para asegurarse de que no haya manchas secas. Espolvorea un poco de café molido sobre las páginas y déjalo reposar durante al menos 15 minutos. Luego retira el café de la bandeja para hornear, seca las páginas durante unos minutos con el secador.
Vuelve a repetir el proceso un par de veces hasta conseguir el color deseado. Al final, el último paso es secar las hojas totalmente con el secador y dejarlas reposar durante un par de horas.
Tras éste proceso, el papel envejecido estará un poco arrugado y ondulado, así que solo queda alisarlo tanto como sea posible antes de introducirlo en la impresora. Imprime cada plantilla una por una y observa con cuidado la impresora para asegurarte que no se atasca.
Pueds imprimir a una o dos caras, a tu elección. Lo último es arrancar los bordes de las páginas. Esto le dará a las páginas esa apariencia de pergamino antiguo que estábamos buscando y que hará parecer que hemos conseguido los escritos de Luke.
El autor de éste proceso tiene incluso un video tutorial en el que nos enseña todos los pasos del proceso.
¡Hola bibliotecarios! Hoy dejamos de lado temas editoriales para traer de vuelta a la palestra un cortometraje, poco conocido en general, que se proyectó en algunos cines de Reino Unido, Australia y de los países escandinavos antes de El Imperio contraataca.
Hay que señalar que el corto que nos ocupa no forma parte de la continuidad galáctica, ni de Leyendas ni del nuevo canon, ya que se trata de una historia de “espada y brujería” ambientada en una mágica Edad Media, pero podemos considerarla parte de la historia de todo lo que rodea Star Wars no solo por el hecho de que George Lucas la seleccionara para que fuera proyectada antes de su película, sino por su director, Roger Christian, que participó activamente en la creación de la trilogía original y en La amenaza fantasma.
En la actualidad, cuando vamos al cine, vemos primero unos trailers intercalados con los más variopintos anuncios, y luego ya la película en cuestión. Además, la mayoría nos levantamos de la butaca cuando empiezan los créditos finales, y solo nos quedamos a verlos si sabemos que habrá algún tipo de escena después de estos. Pero la historia del cine es muy longeva, y a lo largo de los años la manera de programarse los pases de películas ha cambiado: desde sesiones dobles hasta cortes intermedios si la duración lo requería. En nuestro país, esta tradición de proyectar un cortometraje antes que la película nunca ha existido, excepto casos particulares como los estrenos de Pixar, por eso nos puede resultar chocante que antes de ver una película de la saga galáctica se proyectase un corto de este estilo.
Así pues, nos remontamos cuarenta años atrás en el tiempo hasta 1980, el año en el que por fin va a llegar la primera secuela fílmica de La guerra de las galaxias, es decir, El Imperio contraataca. Para la ocasión, y en determinados países como hemos mencionado, George Lucas quiso que se proyectara antes de su película un cortometraje. De entre todos los guiones que tuvo entre manos, selecciono uno de Roger Christian, debutante en la dirección pero con el que ya había trabajado anteriormente como veremos a continuación, sobre un relato de un caballero que vuelve de las Cruzadas. El corto tuvo un presupuesto de 25.000 libras esterlinas, y fue producido por el propio Christian y por Leslie Dilley, además de contar con ayudas del estado británico enmarcadas dentro del programa Eady Levy para el desarrollo de la industria fílmica nacional.
Roger Christian
Vamos a ver primero quien es el protagonista de esta historia. Así a bote pronto puede que el nombre de Roger Christian no nos suene mucho, pero los aficionados a los making off galácticos sabrán de quien estamos hablando. Además de ser el director del cortometraje que nos ocupa, Christian trabajó como decorador de sets en Una nueva esperanza, desempeño que le valió el Premio de la Academia (el Óscar) a la mejor dirección artística, compartido con John Barry, Norman Reynolds y Leslie Dilley, que como hemos visto, había cofinanciado el cortometraje. Recordemos que Star Wars ganó en su momento la friolera de siete estatuillas, todas técnicas. Además, en El retorno del Jedi fue el director de la segunda unidad, trabajo que repitió en La amenaza fantasma. Por mencionar otras producciones en las que ha participado: trabajó como director artístico en Alien (1979), lo que le valió otra nominación a los Óscars, y en La vida de Brian (1979), así como director de segunda unidad en un episodio de Las aventuras del joven Indiana Jones (2000). A pesar de todo esto, es conocido por haber dirigido Campo de batalla: La Tierra (2000), película basada en una novela de ciencia ficción del fundador de la Cienciología y que ese año arrasó en los premios… pero en los Razzie, incluyendo el de peor director.
El equipo de Lucasfilm ganador del Óscar a Mejor dirección artística. Roger Christian a la derecha del todo.
Black Angel, el cortometraje
El cortometraje que nos oscupa, Black Angel, nos cuenta la historia de un caballero cruzado en su vuelta a casa. Como tenemos la suerte de que está subido oficialmente en Youtube, por si alguien quiere verlo primero que nada, pondremos el video a continuación. De todas maneras, os dejo aquí la sinopsis resumida por si preferís verlo conociendo de antemano la historia. En caso negativo, pasad directamente al video. Sir Maddox, un caballero medieval, regresa de las Cruzadas y se encuentra con que su casa está llena de enfermedades y su familia ha desaparecido. En su viaje por este místico reino se encuentra con una misteriosa y hermosa doncella, que se le aparece mientras se ahoga. Sir Maddox se entera de que la doncella está prisionera de un caballero negro y para liberarla debe enfrentarse a su captor, el Ángel Negro.
El actor que encarna a Sir Maddox, nuestro caballero cruzado, es Tony Vogel, ya fallecido, y que llegó a aparecer en papeles secundarios de películas como En busca del arca perdida (1981) y Mision: Imposible (1996). Completan el reparto James Gibb como Anselmo, John Young, como el anciano, y Patricia Christian como la dama.
En cuanto al equipo técnico, además de Roger Christian en las labores de guión y de dirección, tenemos al famosísimo Trevor Jones componiendo la banda sonora (Excalibur, Cristal Oscuro, El último mohicano, etc). En la fotografía, siendo este su debut, Roger Pratt, que se ha encargado de la dirección de fotografía de varias películas de Harry Potter y Troya entre otras. Del montaje se encargó Alan Strachan y de la dirección artística John Beard, que también han desarrollado su carrera en Hollywood. El poster original fue obra de Mark Raats, a cuyos trabajos recomiendo que les echéis un vistazo, porque reconoceréis muchos carteles de películas míticas, además de algunas actuales, ya que sigue el mismo estilo de dibujo que Drew Struzan. A continuación os dejamos con el video de creación del mismo.
La importancia de ese cortometraje, además de la curiosidad que pueda despertar por haberse proyectado antes del Episodio V, viene por ser el debut o uno de los primeros trabajos de una serie de técnicos que llegarían a la industria cinematográfica para quedarse, con el soplo de aire fresco que suponía la nueva ola de directores como Lucas, Spielberg o Coppola. Además, tiene ciertos detalles que se han visto en otras películas. Por ejemplo, los planos a cámara lenta en el duelo final contra el Ángel Negro los encontramos en el enfrentamiento de la cueva de Dagobah entre Luke y Darth Vader. También se ha dicho que la estética de Excalibur (1981) vino influenciada por este corto, con la que comparte compositor y mitología artúrica.
Lamentablemente, este corto no tuvo ningún tipo de lanzamiento doméstico, ni individual ni como acompañamiento de la saga, por lo que se perdió durante treinta años hasta que, como veremos a continuación, fue rescatado del olvido.
Black Angel, la película
En diciembre del año 2011, un archivista de la Universal Studios en Los Ángeles encontró una copia del cortometraje. El negativo de 35mm fue restaurado por la empresa californiana de efectos visuales Athena y dos años más tarde, en 2013, fue exhibido en el 36º Mill Valley Film Festival, llegando a incorporarse al catálogo de Netflix e iTunes en 2014 (aunque ya no está disponible, al menos en la primera).
Poco a poco, desde el descubrimiento de la copia en 2011, el corto fue adquiriendo popularidad, lo que envalentonó a Roger Christian para anunciar en 2015 que estaba trabajando en una adaptación en película de la historia. Para crear hype, él mismo definía el guión como una mezcla de Juego de Tronos, El señor de los anillos y Excalibur. Los protagonistas iban a ser Rutger Hauer, conocido por ser el replicante Roy Batty en Blade Runner (“He visto cosas que vosotros no creeríais…”) y ya tristemente fallecido; John Rhys-Davies, famoso por interpetar a Salah en la trilogía original de Indiana Jones y a Gimli en la de El señor de los anillos; y la actriz, prácticamente desconocida por estas tierras, Laura Weissbecker. Además, el rodaje iba a realizarse en localizaciones de Escocia, Hungría, Marruecos y Bélgica, y tendría un presupuesto total de 15 millones de dólares, para los cuales iba a necesitar reunir una parte mediante crowdfunding.
Para ello lanzó una campaña en Indiegogo, en la que llegó a recaudar más de 150.000 euros. El guión y los diseños estaban preparados, pero en 2019 empezaron los problemas con un inversor chino que paralizaron el proyecto. La última actualización por parte de su productor, Harald Reichebner, en enero de 2020, daba a entender que el proyecto seguía adelante, pero no hay más información al respecto, tan solo que la película estaba en fase de preproducción y que estaban sumergidos en todo el proceso burocrático y financiero, complejo debido al rodaje en varios países. Esto último no parece haber convencido a muchas de las personas que accedieron a financiar el film a través de esta plataforma, porque algunos han reclamado que se les devuelva el dinero invertido. Por otro lado, la web oficial dejó de funcionar, así que no sabemos muy bien si el proyecto seguirá adelante o no, y más aun con toda la crisis del coronavirus. La ficha en IMDB sigue activa, y en el casting solo continua, de los anunciados en su momento, John Rhys-Davies. Como curiosidad, el actor que sustituiría al fallecido Rutger Hauer sería Tchéky Karyo, con el que Roger Christian ya rodó Nostradamus en 1994.
Seguramente nunca lleguemos a ver esta película, por unas razones u otras, pero al menos podemos echarle un vistazo al arte conceptual de la película, obra de Richard Anderson, Lamin Martin, Martina Pilcerova y Belinda Leung.
Espero que, aunque nos hayamos salido un poco de la temática editorial, os haya resultado interesante descubrir este cortometraje y toda la historia que derivó de él. En cierta manera se trata de un pedacito del mundo que rodea a Star Wars poco conocido, pero que como hemos visto, incluyó a su manera en lo que vendría después. Y por supuesto, ¡qué la lectura y el coleccionismo os acompañen!
El 25 de mayo de 1977, hace 43 años, se estrenaba la primera película de un universo maravilloso e increíble que desde entonces nos ha mantenido enamorados. La guerra de las galaxias, también conocida como Star Wars Episodio IV Una nueva esperanza, iniciaba una trilogía que nos cambiaría para siempre. Hoy no vamos a hablar de los avances que trajo al cine, ni de la magia que hay tras su creación, ni de sus artesanos, hoy solo vamos a rendir homenaje de manera sencilla a la película que lo inició todo con una recopilación de algunos de los cientos de posters que han ido saliendo a lo largo de los años. Feliz día a todos.
¡Hola, bibliotecarios! Bienvenidos a esta nueva entrada de «investigación editorial”. Si en el artículo anterior vimos algunas de las falsificaciones y triquiñuelas editoriales más descaradas, en esta ocasión retornamos al lado luminoso de la oficialidad para referirnos a tres productos desconocidos que tuvieron el sello de Lucasfilm y que el tiempo ha convertido en griales del coleccionismo galáctico. Primero, y aprovechando que estamos celebrando el cuarenta aniversario del estreno de El Imperio contraataca, veremos una versión literaria estadounidense resumida y modificada de la película que se publicó en la revista menos pensada. Luego un curioso y extrañísimo cómic italiano que roza el amateurismo y, por último, el coleccionable fantasma de Planeta, que apareció y desapareció más rápido que la moral en un hutt.
EL IMPERIO PERDIDO
De El Imperio contraataca tenemos muchas versiones, fruto de su adaptación a los diferentes medios en los que se ha comercializado la película. Incluso dentro de los mismos formatos existen variaciones, lo que a veces supone un auténtico quebradero de cabeza para los coleccionistas pero, al mismo tiempo, un placer culpable para todos aquellos que disfrutamos con estas pequeñas diferencias que enriquecen y nos muestran los ligeros matices que los autores han dado a la historia.
Por supuesto, tenemos la versión cinematográfica, con las diferentes ediciones que se han estrenado, o las caseras, con escenas retocadas en cada una de ellas para el lanzamiento, pero también las literarias, como la novelización de Donald F. Glut o su adaptación juvenil, de Ryder Windham, ya sea de Leyendas o su actualización al Canon. Versiones menos conocidas como la de formato Elige tu propia aventura de Christopher Golden, la shakesperiana de Ian Doescher o la multitud de storybooks y adaptaciones infantiles ilustradas. Incluso la dramatización para radio guionizada por Brian Daley, autor de la trilogía de novelas Las aventuras de Han Solo.
Elige tu propia aventura, la versión shakesperiana y el póster de la dramatización para radio.
En cuanto a cómics, está la mítica adaptación de Marvel, guionizada por Archie Goodwin y dibujada por Al Williamson y Carlos Garzón, que formaba parte de la serie regular Star Wars de la época (números #39–#44) y que ha sido reeditada en varias ocasiones. O la no menos célebre versión manga de Toshio Kudo, que en España se editó con unas magníficas portadas de Jesús Saiz. Por último, señalar otra versión comiquera, la cinestory comic, prevista para 2019, pero que se quedaría nonata debido a la quiebra de la editorial Joe Books. En esencia, iba a ser muy similar a la edición photo comic de Dark Horse, solo que mucho más extensa.
La versión de Family Circle
Pero en esta ocasión vamos a ver una versión casi desconocida que se publicó en el tipo de revista que menos hubiéramos imaginado que editara material galáctico. Se trata de una versión literaria de cuatro páginas firmada por el propio Donald F. Glut, publicada en la revista Family Circle, que estaba enfocada a un público femenino más “hogareño”, con consejos de belleza, moda, recetas, etc.
Esta revista nació en 1932 y se editó hasta finales del reciente 2019, con periodicidad mensual. Se distribuía en supermercados y fue muy popular en Estados Unidos. Como hemos dicho, estaba enfocada a un público femenino con unos intereses muy definidos (hay que entender la época y el contexto), por eso es tan llamativo que en la portada del número correspondiente al 5 de agosto de 1980 nos encontráramos, abajo a la izquierda, con las palabras «The Empire Strikes Back», sin ninguna mención a Star Wars; seguramente porque no lo necesitaba debido al boom galáctico de la época, con el Episodio V recién estrenado.
En el interior de estas cuatro páginas, descubrimos varias cosas curiosas. La primera es el sello de Lucasfilm y la autoría de Donald F. Glut, por lo que no estamos hablando de un texto publicado sin permiso. Además, en la primera página, en la izquierda, tenemos una columna con el dramatis personae en el que los dos droides aparecen citados como Artoo Deetoo y See Threepio, nada de R2-D2 y C-3PO. Por último, el uso autorizado de viñetas del cómic de Marvel para ilustrar la historia, entre los que destaca una versión de Yoda basada en los primeros bocetos del personaje, y que será tratada en la sección comiquera de nuestra revista Biblioteca Jedi #5.
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En cuanto a la historia, para poder condensar toda la trama en estas escasas cuatro páginas, el autor hizo su propio director’s cut y quitó algunas escenas, matizando otras para no perder la coherencia con la narración fílmica. Así pues, encontramos que el relato comienza directamente con la batalla de Hoth, omitiendo todo el ataque del wampa a Luke, por lo que la visión de Obi-Wan Kenobi en la que le indica que vaya a Dagobah para buscar a Yoda se produce después de estrellar su snowspeeder. En este planeta la trama también se aligera bastante, ya que Luke aterriza su Ala-X con normalidad, Yoda se presenta sin rodeos y se omite la visión de la cueva. En Bespin, la subtrama de C-3PO desmontado desaparece y el diálogo entre Leia y Han antes de que este sea congelado en carbonita es ligeramente diferente.
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EL CÓMIC ITALIANO
El caso que vamos a ver ahora es un cómic guionizado y dibujado por fans que salió con el sello oficial de Lucasfilm. Por el noveno arte galáctico han pasado autores de mucho renombre: desde los pioneros Roy Thomas y Howard Chaykin, hasta los actuales Kieron Gillen y Charles Soule; ¡incluso Alan Moore se atrevió con algunas historietas! Pero entre todo este elenco encontramos este curioso cómic amateur que se coló entre las estrellas de este firmamento. Se trata de Il Potere della Forza, una historieta de ocho páginas creada para acompañar a las figuras de la serie FlashBack que la juguetera Hasbro iba a sacar con motivo del estreno de La amenaza fantasma en 1999. El guión corrió a cargo de Fiorenzo Delle Rupi, mientras que del dibujo se encargó Filippo Rossi. Aunque nuestro nivel de italiano sea macarrónico, podremos intuir su título en español: «El poder de la Fuerza», pero hay que aclarar que no está relacionado de ninguna manera con el proyecto multimedia homónimo que apareció años más tarde.
Portada de Il potere della Forza
Veamos primero un poco del contexto en el que nos movemos. Cuando Kenner sacó a la venta en 1978 el juguete del vehículo de transporte de tropas imperial, es decir, el Imperial Troop Transporter, este iba acompañado, junto al manual de instrucciones, de una historia ilustrada de pocas páginas en las que se narraba el ataque de las tropas imperiales al transporte jawa durante su búsqueda de los droides en el Episodio IV. La importancia de este librito, que incluía ilustraciones a blanco y negro y un texto plagado de «TM» (marca registrada) después del nombre de cada personaje o vehículo que formaba parte de la línea de juguetes, radica en que inauguró la tradición de acompañar con alguna historia, bien fuera un cómic o un relato corto, las figuras de acción que se lanzaban al mercado. Por cierto, este vehículo no apareció en la película, pero sí que pudimos verlo en la primera temporada de la serie The Mandalorian.
El juguete y el librito
Esto no se ha producido siempre, pero tenemos ejemplos como el mini cómic de 1999 que salió con los Micro Machines de Galoob de Sombras del Imperio; el cómic Battle for Theed del año 2000 para el juego de rol Invasion of Theed Adventure Game de Wizards of the Coast; los cuatro cómics de Hasbro distribuidos por Toys’R’Us en 2002 para acompañar las figuras de El ataque de los clones; los tres relatos cortos de 2003 del Star Wars: Short Story Collection para varios juguetes de Hasbro de las Guerras Clon (que ya vimos en el artículo de los relatos); o el storybook de 2011, Watch Out for the Wookiee!, que venía con el set de Playskool de Jedi Force del Halcón Milenario. Curiosamente, tanto Kenner como Galoob y Playskool acabaron en manos de Hasbro, así que de alguna manera, se podría decir que todo quedó en casa.
Mini-cómic de Sombras del Imperio y el Short Story Collection
Para que nos hagamos una idea de los autores que intervinieron en estos “acompañamientos”, el cómic de Micro Machines fue escrito por Ryder Windham y dibujado por Bill Hughes, el de Battle for Theed recayó en manos de Michael A. Stackpole y de Daniel Veesenmeyer, en el guión y dibujo respectivamente, mientras que los cuatro de Toys’R’Us fueron escritos por Jason Hall e ilustrados por Francis Portela y Manuel García, siendo todos editados por Dark Horse. En cuanto a los tres relatos de Hasbro, fueron escritos por Jude Watson, Matthew Stover y Timothy Zahn. Es decir, que pese a que estas historias puedan parecer a priori secundarias, están escritas por algunos de los autores más importantes del universo expandido.
El poder de la Fuerza
Ahora que ya sabemos de donde venimos (en este asunto, claro), vamos a ver quiénes eran sus autores. Fiorenzo Delle Rupi era el fundador y presidente del Cloud City Fan Club Italiano di Guerre Stellari, el primer y mayor club de fans de Star Wars de Italia en ese momento. Filippo Rossi, por su parte, era miembro también, y ya había colaborado con Delle Rupi en otro cómic amateur, The Hidden Wars, de 130 páginas y que encajaba con la continuidad de entonces. Este se publicó en el sitio web de TheForce.net y podéis encontrarlo al final, en los recursos. Es decir, ambos tenían relativa experiencia en el mundo del cómic, Delle Rupi guionizando y Rossi dibujando, pero aún no a nivel profesional. Hay que señalar que si bien el Cloud City no gozaba de la oficialidad dada por Lucasfilm, era el club de referencia nacional sobre el tema, tanto que Hasbro se dirigió directamente a ellos en el verano de 1998 para crear el cómic que estamos tratando. Y a los dos les tocó la lotería, como fans, claro. Hay que añadir que Rossi fundaría años más tarde el club Yavin 4, que sustituiría al Cloud City, y que casualmente edita un fanzine galáctico: Living Force Magazine (no sé de que me suena eso…).
El fanfic The Hidden Wars y el fanzine Living Force Magazine
La idea era crear una historia que uniera la Trilogía Original con el argumento de la precuela y que, además, se ciñera a la línea de juguetes FlashBack que iba a acompañar. Estas figuras incluían en el blíster un pequeño portafotos del personaje en cuestión, en el que se mostraba cómo era en los episodios originales y, al estirar de una lengüeta amarilla, aparecía una imagen del mismo en la precuela, es decir, un flashback. Como tampoco se podía hacer esto con todos los personajes, la princesa Leia se convierte en la reina Amidala y Luke en un joven Anakin. Además, Chewbacca, en su versión precuela, aparece como senador de Kashyyyk, cargo que en la continuidad ostentaría Yarua. Para poder crear la historia, a Delle Rupi y a Rossi se les suministró material de referencia de La amenaza fantasma que, recordemos, no se estrenaría hasta casi un año más tarde. Por tanto, de una manera indirecta, conocieron mucho antes que la mayoría de fans por donde iba a transcurrir la precuela.
Blíster de la figura de Darth Vader
El cómic consta de seis páginas, junto con dos más de publicidad: una de los personajes de la línea Flashback y otra de las figuras del droide B1 a bordo de un STAP y de Mace Windu. La historia, que se sitúa entre el Episodio V y VI, se divide en dos: por un lado, tenemos al Emperador Palpatine rememorando, mediante hologramas, su pasado como senador, recuerdos en los que también aparecen Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi, mezclados con sus planes para que Luke sucumba al lado oscuro, y, por otro, a Yoda desde Dagobah haciendo lo suyo a través de la Fuerza con Mace Windu, R2-D2 y Padmé, con la que establece un paralelismo con su futura hija, Leia. En las dos partes aparece Chewbacca: en la de Palpatine como senador wookiee, aunque como hemos dicho, esto no sería correcto (en la Wookieepedia aparece directamente en la entrada de Yarua), y en la de Yoda, en su versión contrabandista. En esta narración, al ser de 1999, destacan dos cosas: dejando a parte la confusión senatorial, el hecho de que Yoda conociera a Chewbacca, amistad que no descubriríamos hasta años más tarde con el estreno de La venganza de los Sith y que el fantasma en la Fuerza de Anakin sigue teniendo el rostro de Sebastian Shaw, ya que no se cambiaría por el de Hayden Christensen hasta 2004 con la salida en DVD de la Trilogía Original.
Foto donde se aprecia el tamaño real del cómic (Colección de Alberto Izquierdo y Lara Franco)Última página del cómic con el fantasma de Anakin y página de publicidad con el «joven» Chewbacca de senador en el portafotos
Viñeta traducida al inglés en la que se ve a Chewbacca, que luego fue retrocontinuado a Yarua
EL COLECCIONABLE FANTASMA
Vamos a ver, en último lugar, uno de los griales del coleccionismo español más desconocidos y del que apenas hay información. Se trata de una colección de Planeta DeAgostini de 2013 que se esfumó tan rápidamente como salió a la venta. Veni, vidi, vici, pero en versión apareció, desconcertó y desapareció.
En España hemos tenido muchas colecciones por fascículos de esta misma editorial, siendo la más famosa la larguísima, aunque incompleta en nuestro país, Star Wars Fact File, que aglutinaba la mayoría del Universo Expandido desarrollado hasta ese momento. A nivel literario, hemos disfrutado de la Biblioteca Planeta DeAgostini, que reeditó la mayoría del catálogo de Alberto Santos al mismo tiempo que completaba la saga de La Nueva Orden Jedi, como vimos en este artículo, y en cuanto a historietas tenemos la amplísima Cómics Star Wars, centrada también en la continuidad de Leyendas. En cuanto a “objetos”, Planeta DeAgostini nos ha traído la colección de naves, de cascos, de bustos… ¡hasta un ajedrez galáctico!
Coleccionable de cómics de Leyendas de Planeta DeAgostini
Si sois seguidores de la saga, independientemente de si os gustan más los libros, los cómics, las figuras, etc., conoceréis estas colecciones bien de verlas en internet, de los anuncios en televisión, de encontrároslas en los quioscos o, directamente, porque adornan vuestras estanterías. Pero, ¿os suena la Star Wars Enciclopedia Oficial? No, no me refiero a ninguna guía, sino a un coleccionable de tomos en los que se trataban personajes, vehículos, armas… Y no, tampoco me refiero a una versión patria de la colección latinoamericana de ocho tomos Star Wars:Enciclopedia de la galaxia.
No, estas no son.
La Star Wars Enciclopedia Oficial
Allá por septiembre de 2013 apareció en algunos quioscos de España, no en todos, un primer número de una nueva colección llamada Star Wars Enciclopedia Oficial. Este tenía en portada a Darth Vader, un clásico ya de los primeros ejemplares de coleccionables, y en la portada se leía «Humanos» en un lateral, y Vader-Yularen abajo a la izquierda. Para desconcertar más aun al personal, el tomo llevaba el número 28 en el lomo. Junto a este, iba de regalo un desplegable que, por un lado, informaba de la colección e incluía una cronología de la saga y, por otro, era un mapa estelar de la galaxia, con las rutas hiperespaciales y las distancias entre planetas, así como el folleto típico de Planeta DeAgostini para realizar la inscripción. Este primer número tenía un precio de 2,99€ y las siguientes entregas ya a un precio de 7,99€, hasta completar un total de 50 volúmenes de 72 páginas y salida semanal, y que formarían un dibujo al juntar todos los lomos.
Tomo 28, dedicado a «Humanos» y que comprendía entre Vader y Yularen
Desplegable que incluía información del coleccionable, una cronología y el mapa estelar
Folleto típico de inscripción, en el que vemos los dos tomos de la segunda entrega
Os estaréis preguntando: «¿pero… esto salió anunciado en la tele?» Pues no. Ni en televisión ni en ningún sitio, de hecho ni siquiera apareció en la web de Planeta DeAgostini. Y, además, ¿por qué empezaron por el número 28? Pues os vais a reír, pero en la segunda entrega, que incluía dos tomos por el precio de uno, eran el 3 y el 47.
Tomos de la segunda entrega
Esta colección iba a funcionar como el Fact File, es decir, iba a abarcar el Universo Expandido desarrollado en cómics, series, videojuegos… como si fuera una actualización, pero en lugar del formato de este en fascículos anillados para colocar en archivadores, aquí venía ya encuadernado. Además, a diferencia del Fact File, que en cada entrega venían unas hojas de cada sección, aquí cada tomo era monotemático y se dividía en Aliens, Armas y tecnología, Planetas y ubicaciones, Naves y vehículos, Droides, Historia o Humanos. Por ejemplo, el primer tomo, el 28, pertenecía a este último grupo y abarcaba los personajes humanos comprendidos alfabéticamente entre Darth Vader y Wullf Yularen. En la segunda entrega se incluían dos: el 3, que pertenecía a Historia, concretamente a los acontecimientos ocurridos en el 22 ABY, es decir, durante el Episodio II, con el ejército clon llegando a Geonosis en portada, y el 47, a la sección de Armas, desarrollando el tema de armas a distancia y mostrando a Jango Fett como reclamo. En la tercera entrega salía el cuarto volumen, que, curiosamente, sí coincidía con la numeración, ya que era el 4, y que formaba parte de la temática de Aliens y comprendía alfabéticamente a los personajes entre Aak y Chewbacca, teniendo a este último en portada.
Trasera del cartón que venía con la segunda entrega y en la que vemos no solo la colección completa, sino el hipotético tomo 4.
¿Una prueba de mercado?
Entonces, si solo llegaron a los quioscos estos cuatro primeros tomos, ¿qué paso? ¿Por qué no se publicitó? ¿Tenía Planeta alguna intención de completarla? Como no hubo ninguna información oficial más allá de lo que hemos reseñado que aparecía en los cartones, y cuando hemos contactado con Planeta para obtener más información no nos la han podido facilitar, vamos a plantear dos posibilidades.
La primera sería que se trató de una prueba de mercado. No sería la primera vez ni la última que una editorial hace esto para ver como funciona una colección, pero esto nos plantea otras cuestiones. Si no se anunció, ¿cómo pensaba la editorial que iban a enterarse sus clientes potenciales? Y si se tratara de una prueba de mercado, ¿tanto esfuerzo de planificación? Además, nos daban la posibilidad de suscribirnos. Personalmente no descarto que lo fuera, porque como hemos dicho, no sería la primera vez, pero hay indicios en otros países que pueden alumbrar un poco de luz en este asunto y nos llevan a una segunda explicación.
Star Wars Fact File anglosajón de 2013
En abril de ese mismo año, en países anglosajones como Reino Unido, Australia o Nueva Zelanda, comenzó a publicarse una nueva versión del coleccionable Star Wars Fact File, pero actualizada con todo lo que había aparecido desde entonces. También corría a cargo de Planeta DeAgostini, por lo que, a priori, nos llevaría a pensar que podría tratarse de la misma colección o, al menos, del mismo contenido, ya que recordemos que estos fascículos contenían información de varias secciones y no eran monotemáticos como nuestros tomos. Tenía periodicidad semanal y con el primer número salía como regalo el mismo póster con el mapa estelar. Incluso la portada del desplegable era idéntica a la española. El número, y tomo, 1 tenía como principal reclamo a Darth Maul, mientras que el nuestro… no lo sabemos, porque recordemos que empezó con el tomo 28, aunque, como hemos comparado, no es exactamente equiparable.
Número 1 del Fact File anglosajón y el desplegable de regalo
Entonces, ¿qué semejanzas tenemos de momento? La primera, que coinciden las fechas. La segunda, que ambas colecciones se vendían como la versión actualizada del Universo Expandido. La tercera, que compartían el mismo regalo: el póster desplegable. ¿Y qué diferencias? Su estructura básicamente, lo cual tampoco debería ser un problema, ya que si este Fact File tuviera ya toda la información planificada, Planeta DeAgostini podría haber optado por publicarlo en nuestro país organizado de una manera distinta. Pero aún hay más. Resulta que este coleccionable duró solo cinco números, saliendo el último en mayo. Es decir, se canceló igual que el nuestro… pero, resurgió de sus cenizas y, al año siguiente, volvió a los quioscos, publicándose otra vez los cinco números ya editados, en este caso revisados, y se continuó la colección hasta llegar al 106.
El eslabón brasileño
Después de buscar y rebuscar información por internet, encontré que en Brasil salió la misma colección en tomos que en España, pero con una peculiaridad que parece ser la respuesta a este misterio. Y es que estos volúmenes eran exactamente idénticos a los nuestros, empezando con el 28 con portada de Darth Vader, pero en lugar de titularse Enciclopedia Oficial, este coleccionable se llamaba Fact File. Es decir, en cierta manera, podríamos estar hablando de tres versiones del mismo contenido. Y, por si faltaba alguna coincidencia, el coleccionable brasileño también se canceló nada más iniciarse. ¿Demasiada casualidad, no?
Entonces, ¿qué pudo haber ocurrido? Puede ser que Planeta tuviera la intención de sacar el coleccionable completo en todos los países, al menos, dos formatos: el clásico de fascículos y el de tomos. Pero, por alguna razón, la anglosajona, que salió primero, se canceló en el número 5. No creo que fuera debido a las ventas, ya que Star Wars se vende solo, al menos en esa época y más en Reino Unido, etc., sino más bien a algún tema de contenido, ya que este fue revisado para una segunda tirada del mismo al año siguiente. Así pues, esta cancelación puede que afectara en cadena a las otras: la española y la brasileña, que salieron después.
Si fuera ese el caso, ¿qué sentido tendría sacar en septiembre un coleccionable que ya había sido cancelado en mayo en otros países? Lo único que se me ocurre, pero esto es pura especulación, y planteado como alternativa a la mencionada prueba de mercado, es que Planeta DeAgostini tuviera ya preparados esos tres tomos cuando llegó la cancelación anglosajona. Como sabían que no iba a salir la colección entera no lo anunciarían, pero al mismo tiempo querrían amortizar el trabajo hecho, así que sacaron a la venta a hurtadillas estos cuatro volúmenes para intentar recuperar algo de la inversión. Todo esto, repito, es especulación, pero encajaría con que Planeta suele sacar las mismas colecciones en la mayoría de países, y con que en España los coleccionables suelen empezar en septiembre, después de las vacaciones estivales, lo que explicaría el retraso.
RECURSOS
Toda la historia del Family Circle la saqué del blog Star Wars Kids Cast, del siempre activo en las redes sociales Chris Hamilton. La podéis encontrar en este enlace. Me gustaría agradecer a Mario Pinchudo, nuestro co-redactor de noticias, por descubrirme esta publicación, y a Alberto Izquierdo y Lara Franco por el aviso sobre el Yoda comiquero, del que hablarán en nuestra revista Biblioteca Jedi #5.
La publicación en la que me he basado para sacar la información del cómic Il Potere della Forza es este magnífico artículo de Abel G. Peña para starwars.com, además de la información que hay en la entrada de la Wookieepedia. Por si tenéis curiosidad, la web del club Yavin 4 es ésta, donde podréis encontrar el fanzine, ya que ahora se publica online. El cómic The Hidden Wars lo podéis leer aquí. Y si os gustan los juguetes vintage, aquí tenéis información sobre el vehículo de transporte de tropas, tanto del juguete en si como del librito.
Por último, la poca información e imágenes del coleccionable fantasma las he encontrado en este hilo de la web Spanish Stuff y de la colección de Gorka Salgado. La versión brasileña del asunto podéis leerla aquí, y la entrada de la Wookieepedia sobre el Fact File de 2013 en este enlace.
Como siempre, espero que este artículo os haya resultado interesante, y ¡qué la lectura y el coleccionismo os acompañen!
Seguimos celebrando el 40 aniversario de la que es considerada por muchas personas como la mejor película de la saga, Star Wars el Imperio contrataca, estrenada el 21 de mayo de 1980. Dirigida por Irvin Kershner, con un guion escrito por Lawrence Kasdan y Leigh Brackett basado en una historia de George Lucas.
Queremos compartir con todos vosotros ésta pequeña recopilación de imágenes tras las cámaras del Episodio V que son una maravillosa y que en muchos casos nos muestran la magia del cine.
Star Wars Episodio V El Imperio contraataca se estrenaba el 21 de mayo de 1980, hace 40 años, en Estados Unidos. El guion, basado en una historia de George Lucas, fue escrito por Lawrence Kasdan y Leigh Brackett, y dirigida por Irvin Kershner. Aunque en términos cronológicos internos sea la quinta película de la saga de Star Wars, en realidad fue la segunda en ser estrenada. Y fue todo un exito, convirtiéndose en la película favorita de los fans de éste universo y en una de las grandes películas de la historia. El resto es historia…
Hoy queremos celebrar su 40 aniversario con una pequeña recopilación variada de los cientos de posters que a lo largo de los años han ido apareciendo de ésta película, ya sean oficiales o realizados por fans y o artistas de todo el planeta.
Una de las facetas más increíble que realizan algunos fans es fabricar sus propias réplicas de objetos visto en sus películas favoritas. Hablamos de personas que realmente crean réplicas tan exactas que incluso no se distinguen de la original, y en otros casos, incluso realizan sus propias variaciones a partir de su imaginación.
En Star Wars prácticamente desde siempre ha existido una gran parte del fandom que ha quedado fascinada por las maravillas vistas en las películas de la saga y han querido crear réplicas de sus sables favoritos, armaduras, armas, trajes y prácticamente todo lo que sale en ellas.
Los libros Jedi y sus antiguos textos vistos por primera vez en Star Wars Los Últimos Jedi también nos han enamorado, y ya han pasado a formar parte de ese grupo de objetos que han sido replicados por los fans.
Hoy os queremos traer una recopilación de todas éstas obras de arte que hemos ido encontrando por la Holored a lo largo de la galaxia, desde los más sencillos hasta los que apenas sabrías decir si son los originales o no. ¡Bienvenidos a un universo de maravillas creadas a mano!