Etiqueta: Variety

  • Diego Luna y Hayden Christensen charlan para Variety en su sección «Actors on actors»

    Diego Luna y Hayden Christensen charlan para Variety en su sección «Actors on actors»

    Hayden Christensen y Diego Luna no se conocían, pero como dijo el primero, «han estado en la misma galaxia durante años«. Christensen surgió de la oscuridad en Canadá cuando George Lucas lo contrató para interpretar a Anakin Skywalker en las películas de 2002 «El Ataque de los Clones» y de 2005, «La Venganza de los Sith«, que contaban la transformación del icónico villano Darth Vader. Luna, nacido en México, se dio a conocer en la obra maestra de Alfonso Cuarón de 2001 «Y tu mamá también«, uniéndose al filme de 2016 «Rogue One: Una Historia de Star Wars«, la precuela en la que una banda de espías Rebeldes, encabezados por el Cassian Andor de Luna, roban los planos de la Estrella de la Muerte.

    Fotografías de Greg Swales.

    Ambos pensaron que sus respectivos viajes en la saga terminaban con dichas películas (en el caso de Luna porque su personaje muere), pero parece que sólo estaban «congelados en carbonita». Christensen, con 42 años actualmente, volvió el año pasado como Anakin y Vader en la serie limitada de Disney+ «Obi-Wan Kenobi» junto a su compañero de reparto Ewan McGregor haciendo del Maestro Jedi protagonista 10 años después de «La Venganza de los Sith«. Luna, de 43 años, protagoniza la serie «Andor« de Disney+, una precuela de «Rogue One» del productor ejecutivo Tony Gilroy que reenmarca cómo contar historias de Star Wars desde la perspectiva de la gente corriente que lucha contra la opresión del Imperio. La temporada 2 se está rodando en Londres; Luna, que también es productor ejecutivo, voló a Los Ángeles sólo para tener esta conversación:

    Diego Luna (DL): Tengo un programa donde hago esto mismo, pero en español.

    Hayden Christensen (HC): Mi español no es muy bueno.

    DL: Oh, mierda. Entonces lo intentaré con mi inglés roto. Voy a empezar con algo que para mí ha estado presente desde el día en que empecé a trabajar en «Rogue One«. De pronto, actuar se hizo algo tan personal como reconectar con mi niñez. ¿Tú tenías cerca de 20 años?

    HC: ¿Cuando empecé a hacer Star Wars? Si, tenía 19.

    DL: ¿Cómo te sentiste entonces? ¿Estabas unido a este universo?

    HC: Si, muchísimo. Adoraba «Star Wars», y cuando se hizo el cásting fue emocionante, pero parecía inalcanzable. Recuerdo cuando me presentaron por primera vez a George Lucas y era un manojo de nervios. Y luego hacer la prueba con Natalie Portman. Fue un proceso muy largo, y todo ese tiempo nunca pensé que me tocaría a mí, así que simplemente lo disfruté. Y entonces me llamaron por teléfono para decirme que tendría que hacer el papel y me cambió la vida.

    DL: ¿Pero ya habías actuado antes, no?

    HC: Si, comencé cuando era joven. Desarrollé mi pasión por ello estudiando teatro en la escuela, y luego fui a hacer artes escénicas en el instituto y me centré en estudios dramáticos.

    DL: Debe haber sido un shock pasar del teatro a Star Wars. Y por aquel entonces tus películas fueron las más avanzadas tecnológicamente.

    HC: Pero ahí había similitudes, también, porque filmábamos delante de pantallas azules y verdes. Te forzaba a usar tu imaginación, y no tienes necesariamente todos los estímulos reales con los que reaccionar. Así que no fue un salto muy grande para mí. Y tampoco tenía la experiencia, así que no estaba acostumbrado a trabajar de cierta manera. Eso era todo lo que sabía.

    DL: Yo tenía la norma de hacer una obra de teatro cada 2 años después de haber hecho «Y tu mamá también«.

    HC: Esa fue la primera película en la que recuerdo haberte visto. Qué gran película.

    DL: Tenía 20 años. Por eso establecía esos paralelismos. Es como si para tí Star Wars «ocurriera». Para mí, [Rogue One] me conectó con algo que no sabía que existiera siquiera, o de lo que pudiera formar parte. De pronto, mi trabajo podía llegar a espectadores en países donde yo no hablaba nada el idioma. Todos mis primeros trabajos fueron en México. Teatro, películas o TV que nadie más podía ver.

    HC: Me encantaría saber cómo te metiste en «Rogue One«. Ya eras un actor muy reconocido.

    DL: Fue la primera vez que existía tanto secretismo en algo de lo que yo formaba parte. Mi agente me pidió reunirme con alguien para algo que no podía comentarse por teléfono. Fue a esa cita en un restaurante que estaba completamente vacío. Había un tipo sentado en una esquina con un portátil abierto, y resultó ser Gareth [Edwards], el director. Me senté con él y charlamos durante cuatro horas.

    HC: ¿Así que no tenías ni idea de que era Star Wars en ese momento?

    DL: Mi agente me dijo «Podría ser Star Wars«. Imagino que no quería que me emocionase demasiado con nada. Gareth me explicó toda la película, y al final me dijo: «De verdad me gustaría que tú interpretases este papel.» Le dije: «Pero yo no me veo ahí. Adoro estas películas pero… ¿dónde encajo yo aquí? Nadie tiene mi acento. Nunca pensé que esto pudiera ser posible.» Básicamente me respondió: «Desde que te ví en ‘Y tu mamá también’ creí que podrías ser perfecto para un papel como este. Quiero ese tipo de tono en mi película. Quiero ese realismo, esa sensación de que es la vida rutinaria.» Nunca pensé que una película como «Y tu mamá también» me daría la oportunidad de estar en el mundo de Star Wars.

    HC: Por eso me encanta. Es mucho más oscura y tiene una parte mucho más terrenal. Creo que es importante para Star Wars. Adoro tu manera de actuar. Hay mucha sutileza y muchos matices que no siempre se pueden alcanzar en este tipo de historias. ¿Cómo te resultó eso a ti?

    DL: ¡Gracias! Fue algo que nos recordábamos a nosotros mismos cada día en «Rogue One«. Y en «Andor» lo llevamos incluso más allá, la idea de que «tienes que olvidar que esto es Star Wars.» Tony Gilroy fue muy específico, siempre. Cada vez que tenías que explicar algo demasiado sobre lo que querías hacer respondía «No tenemos espacio para esto. Debe ser simple. Debe ser fácil. Debe ser real.» Era un recordatorio constante cada día. Si empezaba a parecer sobreimpuesto o raro o «de una galaxia muy, muy lejana«, entonces lo estábamos haciendo mal.

    HC: Creía que mis días en Star Wars ya habían terminado, y de pronto me llaman por teléfono para invitarme a volver. Imagino que tú tuviste una experiencia similar cuando terminaste «Rogue One«. ¿Sabías que ibas a continuar con ello?

    DL: Era una broma en el set de rodaje. «Un día deberíamos contar cómo esta gente ha llegado hasta aquí.» Pero nunca nos lo tomamos en serio. No sabíamos si la película iba a gustar o si íbamos a ser la película que nadie iba a ver. Tuvimos que esperar a que saliera la película para entender que había espacio para algo como esto.

    HC: Fue una de mis películas favoritas de «Star Wars».

    DL: ¡Vaya, hombre!

    HC: Y «Andor» también tiene mucho éxito. Es una gran historia de origen para el comienzo de la Rebelión y ver el arco de tu personaje y cómo comienza en este lugar donde realmente no quiere tener nada que ver con nada de eso. Solo quiere ocuparse de sí mismo. Pero su destino le termina llamando.

    DL: Creo que es porque sabes de lo que es capaz. Entonces, el viaje interesante es… ¿Hasta dónde podemos comenzar desde ahí? ¿Cuán perdido puede estar? Es un espectáculo sobre sus defectos y esa contradicción que nos hace reales. No siempre somos la mejor versión de nosotros mismos. Fue agradable encontrar a Cassian en su peor versión posible.

    Cuando decidiste volver para la serie «Obi-Wan«, ¿qué había detrás de esa decisión?

    HC: Solo la naturaleza de recibir la invitación. «Star Wars» ocupa un lugar muy especial en mi corazón. Disfruté pudiendo volver a ser un fan de nuevo y simplemente ver estas historias como todos los demás. Pero había una parte de mí que también se lo perdió. Así que cuando recibí la llamada, fue una decisión muy fácil. Y el hecho de que fuera el show de «Obi-Wan» con Ewan McGregor, que es un buen amigo mío, y que pudiera volver a blandir un sable de luz con él, fue una invitación emocionante. Y la directora, Deborah Chow, es muy elocuente sobre lo que es «Star Wars». Ella entiende muy bien a estos personajes. Así que sentí que estaba en buenas manos con ella, y estaba emocionado de poder hacer más con el personaje.

    DL: Eso es así, quiero decir, no es solo un personaje, hombre. Es «EL» personaje.

    HC: ¡Es muy buen personaje!

    DL: Si pienso en las peores pesadillas de mi vida, realmente…

    HC: ¿Tienen que ver con Darth Vader? [Risas.]

    DL: Recuerdo tener que esperar durante dos o tres meses para conseguir una maleta de Darth Vader cuando tenía, cerca de ocho o nueve años. Tenías que ir a la tienda de juguetes y decir: «Quiero esto» y pedirlo, no es como ahora, que antes de que salga la serie ya hay figuras de Andor pequeñitas por ahí. La usé hasta que era adolescente, hasta que mi amigo dijo: «Eso ya no mola. ¿No puedes traerte una mochila en vez de eso?«

    HC: Sí, bueno, son buenos con el tema del merchandising. La imagen de Darth Vader es muy conocida. Recuerdo que cuando era niño, antes de ver las películas, tenía una conexión con este personaje, simplemente estaba muy cautivado con su presencia física y su voz. Recuerdo asustar a mi hermana pequeña tratando de imitar la voz de Darth Vader, y funcionaba. Así que hay algo en la construcción de ese personaje que hace que sea muy efectivo.

    DL: Creo que es más que solo la apariencia y la presencia. Es la historia detrás, la simplicidad de eso.

    HC: Sí, por supuesto. George Lucas subvirtió nuestras expectativas y la comprensión que teníamos de este personaje; cuando regresó al «Episodio I» y lo presentó como este joven tan dulce, que prometía tanto y que tenía tanto potencial. Trazó un arco de personaje muy convincente que, con suerte, era algo simpático. Creo que entendimos por lo que Anakin estaba pasando, y por qué estaba tomando algunas decisiones que tal vez no eran las mejores, y las circunstancias que rodearon su vida. Así que fue una caída muy comprensible al Lado Oscuro, pero lo humanizó y lo convirtió en una persona real y casi algo patética en muchos sentidos. Y ahora también te sientes de una manera diferente con Darth Vader. Porque es un hombre atrapado en una vida que tal vez no quería realmente.

    DL: Sí, me gusta eso. Conecto eso con lo que Tony Gilroy hizo con «Andor«, esa idea de tener que contar una historia al revés. Tenemos la oportunidad de asegurarnos de que este personaje provenga de un pasado que nunca habías imaginado.

    HC: En «Andor» también eres productor. ¿Cómo es eso?

    DL: Diría que hace 15, 20 años, comencé a ser muy consciente de lo que estaba sucediendo antes y después [del rodaje] y me interesaba formar parte de ello. A veces, la actuación, en cierto modo, te aleja del proceso real de hacer una película. El teatro es todo lo contrario. En el teatro, estás ahí desde la primera lectura hasta el momento en que metes en la maleta los accesorios y los trajes.

    HC: Pero como actor puedes aislarte en tu personaje de muchas maneras.

    DL: En el cine, sí, y llegas cuando se han tomado la mayoría de las decisiones. Es bueno involucrarse desde el principio, desde el momento en que los diseños son solo bocetos, y tus preguntas y comentarios pueden ayudar a conformarlo.

    HC: Qué genial que hayas sido parte del proceso en una etapa tan temprana.

    DL: ¡Mucho! Tenemos 24 episodios. Van a ser cuatro años y medio de nuestras vidas. Así que es la única manera, porque tienes que hacerlo tuyo. Tomé un vuelo anoche para estar aquí para hablar contigo, y tomaré un vuelo ahora mismo para volver a trabajar porque me importa este espectáculo y porque siento que es parte de mí. Quiero defender lo que hacemos y luchar para mejorarlo.

    HC: Supongo que también estás mucho más involucrado en el trabajo que estás haciendo como actor porque has formado parte de todas esas decisiones que se toman durante el camino.

    DL: Mmmhmm. Tenemos cientos de papeles hablados, muchos actores entran y salen de nuestro espectáculo. Es bueno que puedas hacer que se sientan seguros y darles la información que necesitan. Es una gran sensación saber de qué formas parte. En el cine muchas veces es al revés, puedes llegar al estreno y darte cuenta de que eras parte de una película que no sabías que estabas haciendo.

    Creo que, para mí, «Star Wars» trajo libertad de muchas maneras. Pero, ¿qué te aportó a tí?

    HC: Quiero decir, sería más fácil contar las formas en que no afectó mi vida. Me dio una carrera como actor. Me dio estabilidad financiera, que como persona creativa es algo con lo debes lidiar. Después de terminar «Star Wars» todavía albergaba el deseo de volver a un cine más pequeño e independiente y tratar de mejorar como actor. Porque todavía estaba aprendiendo mucho. Simplemente intenté no pensar en navegar por una carrera tanto como en hacer un trabajo que me atrajera, e interpretar personajes que pensé que me desafiarían y me ayudarían a crecer como actor. Eso me dio una gran libertad.

    Pero lo que «Star Wars» realmente me ha dado es una conexión con todas las personas que aman estas historias. Eso es algo tan especial que no puedes apreciar completamente a menos que seas parte de algo así. Quiero decir, ahora conozco gente y me hace sentir un poco viejo, pero me dicen: «Anakin fue mi héroe cuando era niño, y ahora mi hijo ama a Anakin«. Es algo generacional que se transmite, y eso es realmente especial.

    ¿Cómo ha cambiado «Star Wars» tu vida?

    DL: Yo diría que ha sido un shock, en el buen sentido, percibir el amor en torno a este proyecto y este universo. Las expectativas y la conciencia que hay por tu show, incluso antes de terminarlo. He pasado toda la vida tratando de llamar la atención de la gente para decir: «¡Oye, mira, tenemos una película aquí, te puede gustar!» Aquí es todo lo contrario. No es que estén simplemente esperando que la película o el programa debuten, es que también quieren amarlo. Quieren sentirse parte de lo que estás haciendo, esa conexión no la encuentras en ningún otro lugar.

    También tienes que entender por qué está sucediendo. Eres parte de otra cosa. Si esperas que eso suceda cuando haces una obra tan extraña, y de repente dices: «Oh, mierda, nadie ha venido a verla esta noche…«

    HC: Eso es realmente astuto. Ser consciente de que eres parte de algo que es más grande que tú… creo que es algo saludable.

    DL: ¡Lo es! Y disfrutar del viaje. Antes de hacer «Rogue One«, pensé: Mi vida va a cambiar. ¡Mi vida es la misma, pero siento que yo cambié! Ahora soy diferente. Todavía hago teatro. Todavía hago las películas que puedo en mi país. Pero ahora lo veo desde una perspectiva diferente. Crecí pensando que era imposible hacer algo realmente bueno, algo de lo que te sientas realmente orgulloso, algo que tenga una integridad artística y ser popular al mismo tiempo. Crecí en el teatro mexicano, donde la fama y la popularidad aparecen cuando se agota. Después de hacer «Andor» y «Rogue One» y ser parte de la familia de «Star Wars», me di cuenta de que no. Puedes tener integridad, puedes hacer cosas que te importan, que me gustaría ver como público, y esas cosas pueden ser populares y enormes al mismo tiempo.

    HC: Sin embargo, es algo único poder tener «tu parte del pastel y poder comértelo«. Así que debemos estar agradecidos de que podamos hacer ese tipo de cosas.

    DL: Me gusta esa expresión. «¿Tener tu parte del pastel…?«

    HC: «…Y poder comértelo también«. Nunca lo entendí completamente, porque pensé, si vas a hacer un pastel, ¿por qué no podrías comerlo?

    En fin… después de terminar «Rogue One«, ¿pudiste guardar algún recuerdo? Por lo general, todo acaba bloqueado y luego lo envían a un museo en vete tú a saber dónde.

    DL: Conseguí la chaqueta del personaje. Realmente me lo trabajé para poder quedármela. Hice bromas al respecto desde el primer día. Decía cosas tipo «Acabo de conseguir este trabajo porque esta chaqueta me queda bien. Claramente, todo va de la chaqueta».

    HC: Es una buena chaqueta.

    DL: Y luego tuve que usar la chaqueta en Jordania a 45 grados centígrados. Quiero decir, era imposible. Estaba sudando. Pero estoy seguro de que también sudaste mucho con tu atuendo.

    HC: ¿Con el atuendo de Darth Vader? Sí, es un disfraz que da mucho calor.

    DL: Tienes una hija. ¿Alguna vez vas a…?

    HC: ¿Dejar que me vea con el [traje de Darth Vader]? Bueno, aún no. Ahora tiene ocho años. No sé si puedo esperar mucho más. Sé que he estado intentando evitarlo. Ella sabe que estoy en «Star Wars» y que interpreté a este personaje, pero nunca lo ha visto todavía. Estamos en ello. Estoy tratando de pensar en la mejor manera de hacerlo.

    DL: No suena fácil, hombre. Hablaría con psicólogos y obtendría algunos consejos. ¡No va a ser sencillo!

    HC: ¡Lo sé, lo sé! Hay algunas escenas perturbadoras que soy reacio a que ella vea a esta edad. Pero fue muy agradable poder hacer el show de «Obi-Wan» y llevarla al set. No cuando estaba en el traje de Darth Vader, sino cuando hicimos la secuencia de flashback y pude interpretar a Anakin. Ella pudo verme usar un sable de luz con Ewan. Estaba muy preocupada por mi bienestar. Tenía miedo de que uno de nosotros se hiciera daño.

    DL: ¿Cómo conseguís hacer eso?

    HC: ¿Lo de los sables láser? Requiere mucho entrenamiento. Lo aprendes como un baile coreografiado, hacia dónde deben ir tus pies…

    DL: Pero, ¿realmente tienes un palo que se convierte en una espada láser?

    HC: Bueno, sí. Una vez que conocemos la coreografía, entonces lo damos todo entre nosotros. Cuando estábamos haciendo las precuelas, los sables de luz estaban hechos de algún tipo de aleación de metal y después de cada toma, todos acababan deformados y doblados.

    DL: ¡Ibais a por todas!

    HC: Sí, nos zurrábamos bastante fuerte. Y también te perdías de vez en cuando, y recibías un golpe en los nudillos o algo así. Eso siempre dejaba huella. Pero, quiero decir, llegar a manejar un sable de luz es bastante impresionante. Pude quedarme con un par de ellos. Uno de las precuelas y luego pude quedarme con dos sables de luz de la serie de «Obi-Wan«: uno de Darth Vader y uno de Anakin, porque son un poco diferentes.

    DL: ¡Guau, eso es genial! Cuando estábamos filmando la primera o segunda semana de «Rogue One» nos dieron un regalo increíble, unos diseños de los cascos de las tropas de asalto. No voy a decir quién, pero una hora después, había una foto en todas las redes sociales. Ese fue el último regalo que recibimos en el show.

    HC: Se pusieron en plan «¡Nunca más!«

    DL: Sí, eso fue todo. El secreto. ¿Cómo vives con eso?

    HC: Hay muchos secretos en «Star Wars». Es difícil.

    DL: Y todo el mundo quiere conocerlos aunque tengas toneladas de secretos sobre tu pasado que a nadie le interesan. Puedes acabar en una conversación en la que alguien está allí para que digas algo que se supone que no debes decir.

    HC: Es difícil para mí porque me gusta compartir cosas. Pero siempre fui muy hermético sobre todo. Por supuesto, cuando recibí la primera llamada telefónica de que me daban el papel, me dijeron: «No puedes decírselo a nadie«, y llamé de inmediato a mi madre, se lo dije a mi mejor amigo… Pero cuando se trata de cosas de la historia y cosas que están sucediendo en las historias reales, no quiero ser yo quien lo revele. Quieres que sea una experiencia fresca para el público.

    DL: Esa es otra de las cosas que realmente me encantaron de ser tan riguroso con los secretos. Crecí yendo al cine y sabiendo el título de la película y probablemente un nombre o dos, y eso era todo. Hoy, tienes ya una opinión antes de haber visto la serie, antes de que salga la película. Ya conoces la música, cómo queda, lo que sucedió en el set y lo que a otros les gusta de ella, algo que me parece bastante triste. Le quita un poco de magia.

    HC: Sí. Quiero decir, hacen un muy buen trabajo al mantener en secreto las cosas importantes [de Star Wars»]. También es divertido mantener ese secreto, también.

    DL: Se conecta con la forma en que veía la televisión en los años 90. Esta idea de algo que sale cada semana y tienes que esperar. Te da una semana para reflexionar.

    HC: En cuanto terminé de ver «Andor«, tuve que poner «Rogue One» de nuevo y volver a verla. Pero, hombre, quería felicitarte por todo lo que has hecho en «Star Wars» y en tu carrera en general. Creo que Andor es un personaje muy emocionante, y lo que le has aportado es, creo, realmente especial. Es realmente agradable estar aquí contigo y charlar sobre ello.

    DL: ¡Es al revés! ¡Y no solo por tus películas, sino también por «Obi-Wan«! Fue muy tranquilizador ver que tu serie funcionaba tan bien. Es agradable ser parte de esta familia, y este universo loco que conecta a tres o cuatro generaciones ahora.

    HC: Es una familia, y creo que una que se queda contigo durante el resto de tu vida.

    DL: Eres parte de un universo que de alguna manera me hizo hacer lo que hago. El peso y la riqueza de esas películas me formaron cuando era niño y como adolescente, y luego como adulto joven cuando salieron las tuyas. Y ahora que soy parte de esto, entiendo cuánto significó esa historia para mí. Es bueno tener la oportunidad de decirlo, porque hay tantas películas que amo y que sé que nunca podré estar frente a alguien que fuera parte de ellas y darle las gracias. Así que gracias por ello.

    HC: ¡Eso es muy amable por tu parte!

    DL: Cuando dijiste que ahora somos parte de una familia, ahora sé que estás en Toronto, te iré a buscar. Diré que busco a mi primo. «¿Dónde está mi primo?«

    HC: Hombre, ¡el sentimiento es muy mutuo! Soy un gran fan del trabajo que has hecho y del trabajo que sigues haciendo. ¡Todavía estás filmando la segunda temporada de «Andor«, y como fan, estoy muy emocionado por ella y no puedo esperar a ver cómo continúa!


    La charla que ambos actores han mantenido ha sido sintetizada y resumida, pero podéis ver su conversación completa en el vídeo que ha publicado la propia Variety:

  • Entrevistas con Tony Gilroy: Showrunner de Star Wars Andor

    Entrevistas con Tony Gilroy: Showrunner de Star Wars Andor

    Adaptación y traducción por Alex Randir.

    No cabe duda de que la serie Star Wars: Andor no ha dejado a nadie indiferente. Tampoco lo ha hecho con su showrunner, Tony Gilroy, a quien los fans de Star Wars conocemos por haber trabajado en la película spin-off Rogue One: Una Historia de Star Wars.

    Con motivo del décimo episodio de la serie, que da pie a los dos capítulos que conformarán la season finale de la primera temporada, las prestigiosas revistas Variety, The Hollywood Reporter y Collider han podido entrevistar al afamado director y guionista sobre el show.

    A continuación os dejamos una transcripción de las mismas.

    Esperamos que las disfrutéis, ya que aportan muchos detalles no sólo sobre el proceso que Gilroy ha seguido para construir este show, sino que además lo hacen también con su implicación a la hora de plantearse continuar o no escribiendo historias de Star Wars.


    ENTREVISTA CON VARIETY:

    VARIETY: Vamos a empezar a lo grande: ¿Cómo enfocaste construir el arco de Cassian para la temporada?

    TONY GILROY: Sabes dónde va a terminar, así que queríamos llevarlo lo más lejos posible para comenzar el show con la historia de su origen. Así que la primera mitad de la serie en mi mente se llamó «La Educación de Cassian Andor». ¿Cómo llevas a alguien de ser un perdedor desencantado, cínico e interesado únicamente en sí mismo a comprometerse con algo y comprender aquello con lo que se ha comprometido?

    Tony Gilroy y Diego Luna en el set de Aldhani.

    Sabemos cuál será la escena final de toda la temporada. No es como si existiera un algoritmo, pero sabes de forma intuitiva, bueno, que va a tener que pasar por una odisea emocional, filosófica y educativa. Está aprendiendo lo que significa la rebelión desde múltiples sistemas de interiorización. ¿Cuántos podemos tener y cuán dramáticos podemos hacerlos? ¿Cómo podemos ponerlos en una historia de aventuras para que no se perciban como que son la lección de la semana? Ese es el objetivo.

    V: Así que el arco de tres episodios de esta temporada se ha construido alrededor de un mecanismo específico de contar historias: una redada policial, un robo y una fuga de una prisión. ¿Cómo llegaste a dicho dispositivo?

    TG: Simplemente tirando del hilo. Ahí es donde empieza. ¿Qué pasa después? Una vez empezamos a acumular otros personajes, entonces esto también se convierte en un asunto de ritmo sobre cómo se pueden relacionar unos con otros y cómo podemos empezar a unirlos gradualmente todos juntos.

    El showrunner de Star Wars: Andor, Tony Gilroy.

    Es un poco como las secuencias de acción. Tengo un par de directores preparándose ahora mismo en Pinewood [para la temporada 2], y estas enormes secuencias de acción que estamos conformando, estas piezas de set, son un desastre al principio. Son tan incomprensibles. Son un grano en el culo. Le dije a este director: «Vas a ver cuando lleguemos al final que va a parecer que debía ser de esta forma. Va a parecer inevitable». Y así es más o menos el proceso en general. Tienes todas estas cosas, y tiras de los hilos e intentas todas esas cosas distintas y escribimos esas escenas y al final dices «¡Oh, Dios mío, mira lo inteligente que fui! ¡Por supuesto esto debía ir aquí!» Al final, tu instinto es lo que más o menos lo convierte en algo bueno.

    V: ¿Echaste un vistazo a otros ejemplos de estos géneros para sacar algo en claro de ellos o para ser un contrapunto?

    TG: Es decir, si pones una «prisión» sobre la mesa y todo el mundo está en plan «bueno, esto es un listón alto». ¿Cuántas películas asombrosas sobre prisiones existen? Si vamos a hacer el robo es algo tipo «Oh, Dios mío», después de escuchar a Dan Harmon desarmar el atraco en «Rick y Morty» piensas «Muy bien, ¡¿qué vamos a hacer?!»

    Así que toda la finalidad es intentar darle la vuelta a todo. Estás excavando, buscando ser original en todos los sentidos, pero luego esperas no ser demasiado original a expensas de la historia. Pero esa es la motivación inicial, la de ¿cómo le doy la vuelta a esto para que la gente no lo haya visto antes?

    Los presos de Narkina 5 en sus celdas.

    V: Echemos un vistazo a los tres primeros episodios que escribiste, los que terminan con la redada policial. ¿Cómo quisiste darles la vuelta a esos?

    TG: Me interesaba mucho cómo interconectar la historia del origen de Cassian con los niños en [el planeta natal de Cassian] Kenari. Pensé que lo de que Cassian abandonase Kenari [siendo un niño] y Ferrix podían pasar simultáneamente. ¡Qué historia tan grande sobre alguien que ha sido arrancado de cada sitio por el cual ha empezado a sentir apego! Eso es lo que me interesó estructuralmente.

    V: Hablando de Kenari: No hay adultos de verdad alrededor, y vemos esa operación masiva de minería que ha sido abandonada. Te da la sensación de que hubo algún tipo de accidente catastrófico, pero mucho de lo que realmente ocurre queda a merced de tu imaginación. ¿Es algo que te has planteado para tí?

    TG: Si. Tengo respuesta para eso, pero no voy a entrar ahí. Hay una versión muy articulada sobre eso pero quedó [cortada y] fuera por distintos motivos. Pero existe. Así que teníamos confianza en la lógica que impusimos ahí. Pero si cada cual quiere escribir ahí su propia historia, que lo haga. No importa.

    V: El plano de Syril volviendo a su casa en Coruscant, cuando entra en el ascensor y va hacia abajo… pareció una representación perfecta de la serie, y era muy diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en Star Wars.

    TG: Así es Coruscant. Coruscant va «hacia abajo». George Lucas trabajó en un proyecto durante una década que iba sobre los niveles inferiores de Coruscant. Creo que era una película y una serie, y trataron de hacer un videojuego. No conozco toda la historia, pero hay una enorme cantidad de trabajo relativo a estos niveles inferiores de Coruscant. Va «hacia abajo».

    V: ¿Cuál fue tu experiencia haciendo de interfaz para el lore de Star Wars? Cuando hablamos en Agosto me dio la impresión de que no eras un fan en profundidad, y aun así esta serie está llena de algunas de las referencias más arcanas de Star Wars. ¿De dónde sale todo eso?

    TG: Tengo un puñado de fuentes. Tengo a Pablo Hidalgo, que está en la Curia del Vaticano de Lucasfilm. Lo conozco desde Rogue One. La Wookieepedia es una herramienta que uno debe aprender a utilizar, porque hay al menos cuatro tipos de canon que puedo describir: está el canon de las películas, el de las películas junto a las series animadas, y luego está el canon de las novelas y la fan fiction, que conforma el mayor grupo de todos. Así que ahí está todo eso.

    Cuando hablamos de la historia de mis cinco años [para la serie], ahí está mi tablero. Conozco los incidentes canónicos que provienen de mi gente. Cuando se trata de naves, o artefactos o armas o a veces planetas, si no nos los inventamos, estamos muy implicados en ello. Pero luego el departamento de arte pondrá de tapadillo toda esa mierda en la galería de Luthen de la que no tengo ni idea. Es tipo «¡Oh, Dios mío, mira eso que hay de fondo!» y a la gente le vuela la cabeza. Eso es del departamento de arte. Hay mucha gente genial trabajando en la serie. Hay un profundo fanatismo en Pinewood, créeme.

    Mon Mothma y Luthen Rael en Coruscant.

    V: Así que cuando Luthen hace la referencia a «los Invasores Rakata», ¿de dónde salió eso?

    TG: Eso estaba en el guion. Es diálogo. Si está en el diálogo, estamos al cargo de ello.

    V: ¿Así que fuiste a la Wookieepedia y pensaste, «necesito algo extremadamente antiguo»?

    TG: O algo igualmente aplicable. No puedo decir la fuente de proveniencia. No sé si llamé a Pablo y le dije «Eh, ¿tienes algo de esto?» o si encontré algo online y luego le llamé y le dije «Eh, ¿puedo utilizar esto? ¿Va a ser guay? ¿O le han hecho un retcon ya?»

    V: Con Val y Cinta creo que habéis creado a la primera y completa pareja del mismo sexo en la historia de la Star Wars de acción real. ¿Cuál fue la conversación con Lucasfilm sobre eso?

    TG: Chico, eso fue todo un gesto. No hubo para nada controversia. Desde el principio nadie nos dijo que no podíamos hacerlo y nadie nos dijo «Oh, Dios, por favor, hacedlo». Nuestra actitud al completo es que es otra relación más. Quiero decir, es una de las relaciones menos complicadas de la serie si consideras la de Dedra y Syril, o la de Syril y Eedy, o la de Perrin y Mon Mothma. Hay cosas que no podemos hacer, quiero decir, hay estándares y prácticas. No podemos poner sexo. Hay un nivel de violencia que tampoco podemos poner. Hay límites en lo que podemos hacer. No podemos hacer algunas de las cosas que querríamos. Pero dentro de eso, nos parece bien.

    V: Casi parece que no erais conscientes de que estabais haciendo un poco de historia.

    TG: En realidad no. En la vorágine de todo esto yo simplemente estaba en plan «Oh, esto es muy guay». Era un poco inocente al respecto.

    V: Así que no puedes mostrar sexo, pero ciertamente sí puedes ponerlo de forma implícita. La serie empieza en un burdel, y hay una escena post coital en el Episodio 2.

    TG: Escribí eso como un desafío. Escribí los tres primeros episodios antes de entrar en la sala de guionistas. Todavía estábamos tanteando nuestra relación con Disney. ¿Esta serie iba a ser algo de desarrollo o íbamos a ponernos con ella realmente? Así que definitivamente pensé «Eh, tío, esto es lo que quiero hacer. ¿Lo podéis asumir?» Hubo un poco de desafío por mi parte al respecto.

    V: Un tuit que fue bastante viral decía que «Andor era brutalmente antipolicial y anti-complejos carcelarios industriales». La serie va sobre una revolución contra un régimen opresivo, esas cosas ciertamente están ahí. ¿Pero cómo funciona eso en tu cabeza?

    TG: Tengo mi propia política, mi visión del mundo, la cual probablemente se filtra en mi trabajo de formas distintas. Pero yo no intento empezar una agenda para un show como este. Mi agenda son los personajes. He estado leyendo historia durante casi 20 años. Soy un viejo tipo blanco. ¿Qué es lo que hacemos? Escuchamos podcasts de historia. Hay grandes podcasts sobre revoluciones. Quiero decir, he estado estudiando la revolución rusa durante 15 años. Todos esos libros están ahí, en esta habitación.

    Así que la revolución, la opresión, la esclavitud, el imperialismo, el colonialismo… Todos se remontan a 3000 años atrás. Y en una serie como esta, lo mejor es que no tienes que ser contemporáneo. Puedes lanzar el dardo desde cualquier sitio. ¿Quieres hacer la revolución Haitiana durante un minuto? ¿Quieres hacer la revolución Rusa durante un minuto? Escojo todo lo que conozco de esos temas y, si algo se aproxima contemporáneamente, es como un espejo. No te respondo con subterfugios, tampoco. No intento hacer comentarios sobre política contemporánea. Es divertido ver – porque he visto algunas de estas cosas – a la gente intentar retorcerse para entrar un lado u otro de la conversación. Para mí, por eso es por lo que esto se ha vuelto un gran lugar en el cual estar, porque ahora puedo hablar de lo que quiera y no meterme en líos.

    V: ¿Cómo te sentiste cuando la serie se presentó ante el mundo?

    TG: ¿En qué sentido?

    V: Creo que esta serie ha tenido algo de ataque por sorpresa para muchos espectadores. No sé si parecía que fuera a ser algo tan grande hasta que empezamos a verla.

    TG: Me satisfizo mucho lo que hicieron. Los materiales son geniales. Creo que me sorprendió. Pensé que la serie iría por otro camino, que tendríamos esta cantidad de público gigante e instantánea, pero que le llevaría un mundo a la gente «no fan de Star Wars» o a los críticos o a mi cohorte de amigos implicarse en el show. Y ocurrió lo contrario. Terminamos con toda esta cantidad de alabanzas de crítica, toda esta profunda apreciación y comprensión de un sorprendente número de fuentes, y estamos persiguiendo a la audiencia.

    Diré esto, dado que esta es una publicación comercial. Todo el mundo intenta fingir que esto es un trabajo habitual. «Oh, hay una compensación para esto, y otra para aquello, y así es como lo solemos hacer». Y todo esto es fingido. Este es un modelo nuevo de negocio. Todo el mundo está intentando saber cómo funciona. Tienes problemas de negocio intentando fingir con el streaming que lo entienden y cómo deberían pagarse a los artistas. Vamos a tener un montón de problemas que van a ir saliendo por ese motivo.

    Nadie ha lanzado estos aviones de carga antes, estos shows tan enormes. Quiero decir, nuestra serie tiene un presupuesto. Y es ajustado. Pero los hay que no lo tienen, de verdad, quiero decir, hay algunas cosas que salen por ahí con las que piensas, ¡la hostia!

    V: Dos de estas series que son casi eventos, «El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder» y la precuela de «Juego de Tronos», «La Casa del Dragón», debutaron justo cuando «Andor» iba a estrenarse a finales de Agosto.

    TG: No lo había escuchado nunca hasta, creo, que finalizó Julio. Me dije: «Oh, tío, esto es un cachondeo. Quizá deberíamos cambiar nuestra fecha». Y de pronto me dijeron «Vamos a cambiar nuestra fecha». Quiero decir, esto no es como los antiguos negocios donde todos estaban haciendo lo mismo por centésima vez. Todo es absolutamente nuevo.

    Creo que es verdaderamente fascinante. Estoy realmente contento de haber vivido lo suficiente como para formar parte de ello. Lo único que no me gusta es fingir que sabemos absolutamente todo lo que estamos haciendo, o fingir que este es el negocio habitual, porque simplemente no lo es. ¿No lo percibes de la misma forma?

    V: Si, completamente. Y ahora estás a punto de lanzar tu segundo avión de carga con la temporada 2 de Andor. Cuando hablamos en Agosto dijiste que no pensabas hacer algo más con Star Wars después de terminar con esta serie. ¿Te ves haciendo algo similar aunque sea con otra franquicia que tenga este tipo de legado?

    Si dije algo que pareciera definitivo anteriormente, me debes haber cogido medio borracho o algo así. Intento sobrevivir a esto. Son otros dos años. No me quejo, pero hay un montón de putísimo trabajo, tío, y simplemente nunca se termina. Tenemos estas nuevas camisetas para todo el mundo que hay ahora en Pinewood [con una frase de Andor]: «Una salida». La única salida es que debemos hacer los siguientes 12. Me encantaría llegar al final con salud e revigorizado para intentar pensar qué haré, pero parte de mí cree que probablemente estaré en una posición fetal en algún sitio durante unos meses. Intento llegar a Febrero, donde todos mis guiones estarán terminados y todos los directores implicados. Esa es mi línea de meta.


    ENTREVISTA CON THE HOLLYWOOD REPORTER:

    THE HOLLYWOOD REPORTER: Bueno, Tony, me ha encantado esta serie durante cuatro episodios, pero ahora, tras diez episodios, ¿tienes la absoluta certeza de no querer revertirlo al plan original de cinco temporadas?

    TONY GILROY: (Se ríe). Creía que tendrías algo de piedad, mirarías lo que estamos haciendo y dirías «Físicamente no puedes hacerlo». Quiero decir, todos pueden ver cuánto hemos tenido que trabajar en ello, y ni siquiera estamos en el final. Tenemos un par más por venir, así que sería una locura hacerme eso a mí mismo. Seríamos demasiado viejos.

    THR: Disculpa mi glotonería. En cualquier caso, has recibido estupendas opiniones en cada paso del camino, así que… ¿Cuál es la temperatura ahora mismo en Lucasfilm? ¿Están Kathy Kennedy y compañía por las nubes?

    TG: Creo que sí, sí. Todos lo están. Nunca había tenido opiniones o afirmaciones como estas en mi vida, por nada. Y la pasión de la gente que he estado siguiendo te sobrepasa, tío. No sé qué más puedo decir. Es algo que te hace más humilde. Así que sí, creo que todos están contentos con ello. Todos están complacidos de que [La Casa del Dragón] y [Los Anillos de Poder] estén fuera de nuestro camino, y creo que mucha gente ha estado esperando que alguien les diga que está bien ver [Andor] ahora o lo que sea. Así que el plan es que tenemos esa enorme cola mientras tiramos para adelante, y todos parecen bastante complacidos, a menos que sepas algo que yo desconozco.

    THR: En retrospectiva, ¿desearías que hubieran evitado a los Dragones y a los Anillos?

    TG: Es interesante porque cambiamos nuestra fecha de estreno inicial [del 31 de Agosto al 21 de Septiembre]. Íbamos a estrenar con ellos, pero realmente tampoco estaba en nuestro radar. No estoy seguro de que las fechas de los streaming hayan llegado al nivel de articulación militar que tiene estrenar películas. Es extraño. Sé que hay enormes cantidades de dinero que se mueven por esa especie de tablero de ajedrez con estos shows, pero mucha gente hace estas cosas por primera vez. Quiero decir, yo mismo estoy haciendo una segunda ronda de entrevistas por algo en lo que he trabajado. Esto es algo nuevo. ¿Como lo hacemos? Es todo nuevo. «Oh, Dios mío, tenemos que hacer ruedas de prensa durante cinco meses? ¿Debemos seguir anunciándola durante cinco meses?» Todo el mundo está haciendo mierda nueva, pero no estoy seguro de que todos supieran realmente cuándo iba a ocurrir. Así que fue bueno que lo retrasásemos.

    THR: La única queja que he visto tiene que ver con el número de aliens, lo cual es divertido dado que el episodio diez tiene unos cuantos de fondo. [El Director] Toby Haynes me dijo que querías que esas cosas estuvieran en el tejido de la serie, no al frente. Así pues… ¿Cómo describirías tu razonamiento?

    TG: Ya hay mucha política en el show, para empezar. Y estamos intentando contar una historia de aventuras, realmente. Así que añadir personajes alien fuertes quiere decir que, de repente, tendría un montón de nuevos problemas con los que lidiar y que yo no entiendo tan bien, o que no creo que exista una forma de que encajen en la historia que estamos construyendo. Veréis más a medida que avanzamos, pero es una pregunta legítima y una que iremos respondiendo a medida que continuamos. Hay un lado más humano-céntrico en la historia y en su política interna. Ciertamente no hay aliens trabajando para el Imperio, así que esto debería dar una pista en esa dirección de forma automática.

    THR: Con respecto a la sensibilidad, ¿hubo algún cálculo por el cual decidieses dar a [el escritor] Dan Gilroy el arco del atraco y a Beau Willimon el de la fuga de la prisión?

    TG: Bueno, Danny y yo llegamos con el mismo tipo de conjunto de habilidades; el de Beau es diferente. Beau es el tipo que realmente nos daría una paliza en términos de planificación y de usar las pizarras blancas. Sólo hicimos la reunión de guionistas durante cinco o seis días, pero Beau no había hecho nada de acción antes. Así que teníamos que hacer algo al respecto. Danny y yo hemos hecho un montón de cosas así, de modo que era un territorio familiar, pero podíamos haber ido fácilmente por el otro camino.

    THR: ¿Te ayudaron a plantear la segunda temporada?

    TG: Sí, hicimos lo mismo que la última vez, simplemente una versión más larga. Creo que nos reunimos [en la sala de guionistas] siete días, y nos trajimos a un escritor nuevo, también. Trajimos a un tipo llamado Tom Bissell, que es un guionista fuerte y tiene un currículo muy interesante [La Costa de los Mosquitos (2021), autor de The Disaster Artist]. También tiene un interés muy poderoso en Star Wars, y es casi un fan nerd de la saga. Y como ya sabes, vamos hacia Rogue One, así que vamos a cubrir cuatro años [en la temporada 2]. Y mucho de ello es canónico, así que fue realmente una gran ayuda tener también a una voz más fuertemente canónica en la habitación.

    THR: El episodio 6 es un gran logro. ¿Cuál fue el momento de edición más duro de la temporada uno? ¿Estaba [el co-editor] John Gilroy tras ello?

    TG: El seis fue muy difícil de montar, así que diría que sí. Intento pensar dónde tuvimos Johnny y yo las discusiones más acaloradas. (Se ríe.) Si, el seis fue duro. El doce fue muy, muy complicado, pero de una forma divertida. Es un gran banquete. Es muy abundante y tiene muchas cosas con las que lidiar. Pero sí, el seis fue duro. Mucho trabajo de edición fue para el seis, más que en la mayoría de episodios.

    La oficial del BSI Dedra Meero.

    THR: La ironía de la siguiente pregunta reside en que estoy sentado ahora mismo en una silla con temática Imperial de Star Wars…

    TG: (Ríe).

    THR: Pero estoy sorprendido por cuándo disfruto viendo a la Supervisora Dedra Meero del BSI (Denise Gough). Así pues… ¿Por qué querías poner al público en la piel de una fascista?

    TG: Bueno, quiero que todos estén en la piel de todos. Toda la cosa gira en torno a la empatía. Quiero decir, esa es la cosa en sí. Si lo quieres hacer bien, debes estar con todos. No puedo imaginar escribir a un personaje donde no pueda ponerme bajo su punto de vista para los momentos en que esté con él. Cuando la escribimos y le dimos forma, teníamos la misma experiencia exacta que está teniendo el público. Estábamos en plan «Oh, Dios mío, es una mujer que está atrapada en esto, y sólo hay otra mujer que trabaja ahí. Está currándoselo mucho más que el resto, y no le dan ningún crédito. Es una maldita subordinada. La animamos. ¿Cómo la hacemos más fuerte?» Y luego fuimos a Ferrix y pensamos… «Oh, Dios mío, mírala. ¿Qué está haciendo?» Tiene que haber otro término para «ponerse bajo la piel». No tienes que coincidir con la forma de pensar de alguien, ni con su filosofía ni su sadismo o lo que sea, pero debes estar ahí y estar con ellos si quieres que sean personajes fuertes.

    Syrill Karn (Kyle Soller) y Dedra Meero (Denise Gough) en el exterior de las oficinas del BSI.

    THR: Syril Karn (Kyle Soller) también es completamente fascinante, y durante vuestra primera rueda de prensa te escuché rechazar a alguien que lo llamó fascista durante cuatro episodios. ¿Cómo lo ves en este punto de su arco, habiendo básicamente confesado su amor por Dedra?

    TG: Bueno, no sé si le ha confesado su amor aún, o si lo hará, pero no es un fascista. Está sin formar, en realidad. Obviamente adora las normas. Le gusta el orden. Vemos que ha sido llevado a un paisaje de caos emocional, y la simplicidad de que las cosas sean del modo en que deben ser y la gente haciendo su trabajo es lo que le mantiene cuerdo. Combatir el caos es lo que le mantiene cuerdo, y esa energía y motivación está ahí, ideológicamente, para ser moldeada. No creo que la ideología de Dedra sea susceptible de ser moldeada. Obviamente tampoco creo que lo sea la del BSI, pero hay algo sin conformar en Syril. Es igual de simple verlo ir en diferentes direcciones. Así que sus problemas son mucho más personales en este momento; son más de comportamiento y psicológicos que ideológicos.

    THR: La gente continúa especulando con lo que están construyendo en Narkina 5, y hasta que hablé con Andy Serkis recientemente pensaba que la respuesta no importaba demasiado. ¿Qué puedes decir tú sobre esos bloques de construcción?

    TG: Están construyendo la segunda temporada. (Risas.) Es la médula espinal de la temporada dos. He escuchado todo tipo de cosas, es genial. Todo ese material que tiene el Imperio, yo lo miro todo en plan «Económicamente, ¿cómo funciona? ¿Quién construyó Scarif? ¿Cómo construyes algo así? ¿Cómo construyes Eadu? ¿Cómo construyes la Estrella de la Muerte y esa armada de naves?». Hay muchas cosas que necesitan ser construidas, y hay una increíble cantidad de material. Así que, para mí, lo que construyen no es tan importante como su escala. Cuando vas a la Oficina de Estándares donde trabaja Syril, dices «Oh, Dios mío», y simplemente trabaja en el escritorio de Pureza del Combustible. Pero eso es lo que implica hacer funcionar a este Imperio. Así que su escala es lo que realmente estamos intentando sugerir aquí.

    THR: ¿Para el «look & feel» de Narkina 5 se inspiró [el diseñador de producción] Luke Hull de verdad en THX-1138, tal y como muchos han teorizado?

    TG: Eso es fascinante, porque cuando entramos en la sala, sabía que Cassian iba a ir a prisión. Pero todo el mundo estaba en plan «Oh, Dios, una puta prisión. ¿Cómo construyes algo nuevo?», porque no queríamos hacer algo que nadie hubiera hecho antes. Éramos inflexibles con eso. Esa era la regla. Así que honestamente no sé quién dijo primero lo de tener suelos electrificados en la oleada de mierda que pasó, pero alguien lo sugirió. Y de pronto estábamos todos en plan «Oh, Dios mío, ¿qué quiere decir eso?» Y así pasamos todo el día construyendo la prisión, y Luke estaba con nosotros, construyéndola.

    Nos volvimos muy locos con ese asunto. Mucha gente cree que la prisión es simplemente «blanca», pero hay un billón de tipos de blanco. Cuando hicimos la sala de conferencias del BSI también tuvimos que ver qué blancos y cuánto de gris poner. Creo que había fotos de THX 1138. Sé que teníamos fotos de The Conformist, así que seguro que también había de THX, de esos blancos. Así que es una convergencia feliz, y es muy complaciente y genial que sea la primera película de George Lucas. Pero definitivamente retrocedimos y miramos hacia atrás y nos quedamos en plan «Oh, Dios, mira todos esos colores blancos».

    «No sé nadar«.
    Kino Loy (Andy Serkis) durante la fuga de la prisión de Narkina 5.

    THR: La frase «No sé nadar» es un momento heroicamente trágico desde que Kino (Andy Serkis) lideró a sus compañeros prisioneros hacia la libertad sabiendo perfectamente que no iba a conseguir escapar él. ¿Crees que Kino fue ejecutado poco después?

    TG: No lo sé. No está muerto. ¿Está muerto? Yo no le he visto morir [en el episodio diez].

    THR: Cassian (Diego Luna) huye junto a Melshi (Duncan Pow), a quien vimos en Rogue One. ¿La idea de que Melshi volviera vino tras volver a ver Rogue One y escogiendo ciertos cortes para poder reintroducirlo en Andor?

    TG: Adoro a ese personaje. Duncan Pow, el actor que interpreta a Melshi, fue un gran gancho en Rogue One, y me gustó muchísimo. Así que me preguntaba… «¿Cómo podemos volver a meterlo?» Habrá unas cuantas cosas más adelante que haremos con él, pero la prisión pareció un lugar genial para mostrar dónde y cómo se conocen.

    THR: Honestamente prefiero ese nivel de detalle, al contrario que alguien como Darth Vader.

    TG: ¡Oh, bien! Eso es lo que estábamos excavando. Ahí es donde queríamos llegar.

    Luthen Rael (Stellan Skarsgard) en los niveles inferiores de Coruscant.

    THR: En el episodio ocho, Luthen (Stellan Skarsgard) quería que Saw (Forest Whitaker) se encontrase con el líder Separatista Anto Kreegyr, pero ahora pretende sacrificar a Kreegyr para proteger a Lonni (Robert Emms), su topo en el BSI. ¿Dónde tiene la cabeza Luthen ahora?

    TG: Ya viste su gran discurso.

    THR: ¡Y tanto! Fue algo increíble.

    TG: Bueno, es un jugador de ajedrez, hombre. Sacrifica a una torre para proteger a su reina. Así que no creo que la historia de Kreegyr haya terminado aún. Luthen está en un lugar muy comprometido, y su posición durante los próximos cinco años se va a complicar mucho, porque… ¿cómo construyes esa red? En un momento anterior dice que ha estado construyéndola durante 10 o 12 años, pero de pronto, cuando ocurre lo de Aldhani, todo se revela. De repente van a exponerse. Y en un sentido político clásico, es un aceleracionista. Cree en el hecho de que debes hacer que duela mucho para que la gente cambie.

    Una vez haces ese anuncio [vía el atraco en Aldhani del capítulo seis], una vez haces eso, ya no estás al cargo de lo que has puesto sobre la palestra. Así que… ¿cómo haces malabares con tu paranoia? ¿Cómo mantienes tu secretismo? ¿Cómo vas a lo grande pero sigues siendo pequeño y ajustado? ¿Cömo te expandes mientras tu expansión te hace más vulnerable? Esos van a ser los problemas. Estáis viendo el comienzo de esos problemas en el episodio diez y luego en este tramo. Esa es también una de las mayores piezas de comida que tendremos que servir en la segunda temporada.

    THR: Provocar al Imperio para empeorar las cosas es una gran herramienta de reclutamiento.

    TG: Sí, se llama aceleracionismo. Creo que es el término dialéctico. Cubre todos los ámbitos del espectro político. Puede ser de izquierdas, de derechas, puede ser de cualquiera. Pero es la idea de que «no conseguiremos que la gente haga algo a menos que lo sientan de verdad». Y es un movimiento del liderazgo revolucionario clásico de principio a fin. Quiero decir, puedes retroceder 2000 años y encuentras gente que hizo exactamente eso.

    Vel Sartha (Faye Marsay) y Cinta Kaz (Varada Sethu) junto a los Rebeldes de Aldhani.

    THR: Vel (Faye Marsay) como prima de Mon Mothma (Genevieve O’Reilly)… ¿Tuvisteis que comprobar el canon para ver si era contradictorio?

    TG: El canon de Mon no es tan extenso como algunos creen. Procede de Chandrila. Se hizo Senadora con 16 años. Sabemos cuándo abandona el Senado; eso está canónicamente en nuestro calendario. Pero su vida familiar era nuestra para moldearla.

    THR: Hablamos anteriormente de que no eras un fan de Star Wars cuando hiciste Rogue One, y antes de Andor supongo que Dan y Beau tampoco lo eran. Así que una vez escribisteis vuestros guiones, ¿vino algún cerebro de Lucasfilm a esparcir jerga técnica para ellos?

    TG: No, pero tenemos a Pablo Hidalgo. Es casi como la Curia del Vaticano ahí en Lucasfilm. Es la voz final, pero tenemos mucha gente en el show. Mohen Leo, nuestro supervisor de efectos visuales, estaba también en Rogue One, es una parte importante de nuestro show y una característica importante del mismo. Mohen y su equipo lo saben todo. Tenemos mucha gente que son grandes fans. Así que si tenemos alguna pregunta la hacemos, pero es como un sistema muy orgánico, en realidad. De vez en cuando sacan mierda de lugares que ni conozco. Estuve leyendo online sobre las antigüedades que tiene Luthen en su galería y la proveniencia de algunas de ellas eran algo nuevo para mí. (Se ríe.) Así que fue fantástico que el departamento de arte deslizase esas cosas ahí, pero de largo es un proceso colaborativo que va desarrollándose orgánicamente.

    THR: Tu trabajo está lleno de compromisos, pero, ¿cuál resultó ser el más beneficioso durante el camino?

    TG: Aldhani se concibió originalmente para tener seis o siete mil personas en el valle, pero con el COVID, Dios mío, no puedes poner a tantos extras juntos. No puedes llevarlos por la colina, meterlos en camionetas, no puedes hacer esas cosas. Más allá de un obstáculo económico era que fue físicamente imposible hacerlo. Así que ahí hubo un problema. Todo está escrito de cierta manera. Es importantísimo. Así que piensas «Oh, Dios mío, se ha arruinado. Se ha ido a la mierda.» Pero lo que sale de ahí es algo incluso mejor, porque la respuesta es aún más triste y más importante: son los rezagados. Es el final del camino [para los Dhanis]. Es una cultura que está siendo diezmada, y entonces eso se convierte en lo dominante.

    Y entonces, oh, Dios, ese monólogo que hay sale de ahí, y todo el concepto del ingeniero se va al traste y se acerca a un enfoque completamente nuevo de lo malo y lo terrible que hay en todo eso. Así que, de repente, es más real, y quedé muy contento de cómo quedó. Muchas de las limitaciones que tuvimos que sortear fueron eminentemente de presupuesto. No las tuvimos en el propio show, sino que el presupuesto tiene limitaciones. Y diría que ocho de diez veces que ocurre llevan a algo mejor.

    THR: ¿Puedes compartir algunas escenas eliminadas con nosotros en algún momento?

    TG: Hay una o dos pequeñas secuencias que no utilizamos. Aparte de eso, nos comimos la proverbial vaca entera, hasta los cuernos. No desperdiciamos nada. Nos financiaron muy bien, pero no hubo sobrefinanciación. No somos uno de esos shows con presupuesto ilimitado. Hay algunos por ahí que lo tienen, a quienes no les importa, pero nosotros no. Estuvimos muy constreñidos por lo que hacíamos, así que no tenemos prácticamente nada que no usásemos. Hay un par de cosas que volvimos a encargar y que movimos de aquí para allá, y otra u otro par que volvimos a rodar porque podíamos mejorarlas. Pero no, no es ese tipo de serie. No nos lo podíamos permitir.

    THR: Tuviste que reescribir el primer bloque de episodios por el COVID. ¿Cuál fue el mayor cambio?

    TG: Era tan inocente, y todo pasó tan deprisa… Era todo muy tentador. «¿De verdad vamos a hacer esto? ¿Podemos conseguir el dinero?» Estuvimos tanteando durante siete meses o algo así. Y estaba en ese punto donde me preparaba para empezar a buscar el cast, pero no sabía qué nivel íbamos a tener para esto. Al final los guiones deben ser absolutamente perfectos. Necesitábamos 600 páginas, pero no lo sabíamos. Beau casi lo sabía por House of Cards, pero los requisitos eran un poco distintos. Todos los elementos de diseño y los de presupuesto.

    Era realmente una forma de pensar «Oh, Dios, si vamos a meternos en esto, cada momento simple debe estar bien matizado». Y nos dimos cuenta cuando volvíamos a los teclados. (Gilroy se ríe y coge su teclado.) Aquí es donde estoy hoy, de hecho. Tienes que hacerlo perfectamente y yo navegaba por ello alegremente, pensando que esto se haría sólo o que estaría bien, o que podría encargarme. Pero no me dí cuenta de a qué me enfrentaba, así que el COVID realmente salvó el espectáculo. (Se ríe.)

    Jyn Erso (Felicity Jones) en Rogue One.

    THR: Cualquiera de los personajes de Rogue One podrían dar pie a una precuela interesante, pero ignorando el hecho de que ya había una serie de Andor en preparación, ¿es Cassian el personaje por el que te habrías decantado de cualquier manera para hacer una precuela?

    TG: Creo que una serie sobre Jyn Erso [Felicity Jones] podría ser muy fascinante, también. Mi actitud es que puedes hacerla de cualquiera. Quiero decir, el drama doméstico de Bodhi Rook [Riz Ahmed]… Todo es interesante si te implicas. Si excavas un poco, es todo interesante. ¿Qué vida no lo es, realmente? La de Cassian tiene un poco más de chicha porque va a terminar en esa playa y va a darlo todo, conscientemente.

    THR: La conversación sobre las historias de las precuelas siempre me han frustrado. Por ejemplo, hay gente que surgir la falacia de que el show no toma riesgos porque ya conocemos la muerte de Cassian en Rogue One. Sin embargo, tú has rechazado esa noción diciendo que nuestras propias vidas toman riesgos aunque sepamos que vamos a morir.

    TG: Exactamente.

    THR: Pues muchas gracias por ello.

    TG: Me complace. Eso salió de una conversación que tuvimos en una cena una noche. Pensé: «Voy a utilizar eso mañana».

    THR: Toby me dijo que el set del interior de la casa de Maarva [Fiona Shaw] era tan frío durante el día que rodaron aun cuando el aliento que salía de su boca era visible, pero en términos de historia, ¿por qué insiste en sentarse en el frío? Cassian y Brasso lo comentan.

    TG: Es una pajarraca vieja y dura. Ella es así. Le pega perfectamente. Es en plan «Sólo encenderé el termostato cuando se ponga bajo cero sí o sí».

    THR: Me he guardado mi peor pregunta para el final. En realidad es más una broma de coordinación conjuntiva, si es que eso existe.

    TG: ¡Vamos a por ella!

    THR: Si el nombre Andor (Y-O) existe en la galaxia de Star Wars, ¿también existe el nombre Butyet (Peroaún)?

    HG: (Se ríe.) Sabes, guardémonos esa pregunta. Te daré la respuesta cuando hagamos esta misma entrevista para la temporada dos. Ambos tendremos mucho tiempo para pensar sobre ello.


    ENTREVISTA CON COLLIDER:

    COLLIDER: Sólo quería agradecer que hicieras esta serie, y a tus hermanos y a todo aquel que haya logrado contribuir a hacerla realidad. Sé que estáis trabajando a tope en la temporada 2, pero… ¿qué debo hacer, qué debemos hacer los fans, para que sigas haciendo más Star Wars tras la temporada 2? Porque creo que llegaríamos incluso a hacer un GoFundMe.

    TONY GILROY: Quedan aún dos años hasta que esté lista. Es una tarea titánica suprema escuchar a la gente del negocio cinematográfico y que paguen bien y hacer lo que todo el mundo quiere hacer… Pero es un puto montón de trabajo, tío. Nunca termina. Cada día, simplemente no termina. Es literalmente como trabajar en dos granjas de vacas y tener que ordeñar a todo el mundo cada día. No se detiene. Es demasiado para considerar algo más. No puedo imaginar qué hacer cuando esto termine salvo acurrucarme en posición fetal, macho.

    Quiero sobrevivir a esto. Queremos mantener el estándar. Queremos seguir igual de obsesionados. No queremos quitar el pie del acelerador, y queremos hacer algo mejor e ir incluso más allá. Queremos ir más lejos si nos dejan. No puedo imaginar aún qué haré después de esto. De verdad que no puedo. Es demasiado difícil.

    Cassian Andor (Diego Luna) en Ferrix.

    C: Me he cachondeado de ello, pero en realidad estoy muy agradecido de que estéis haciendo una segunda temporada y de que Lucasfilm esté haciéndola.

    TG: Oh, estamos abriendo el camino para mucha gente que no pudo tomarse un respiro tratando de cambiarlo, o tener el suficiente valor, o incluso plantearse qué posibilidades había. Como dije antes, es como sacar la masa del Latín fuera de la Iglesia Católica Romana, de cierta manera. Una vez lo haces piensas algo tipo «Guau, todo ha cambiado». Bueno, ¿qué hará otra gente con ello? Eso sería lo más guay. Lo mejor sería que otras personas vinieran y empezaran a intentar llevar las cosas al siguiente nivel, a la siguiente carretera. Hay muchos tipos de cosas que puedes hacer con esto.

    C: Es muy divertido que lo menciones porque la semana pasada he estado al teléfono con directores sin nombre de los que habrás oído hablar y todo lo que les dije fue: «¿Has visto ya Andor? Porque debes ver Andor ya que Tony está mostrando qué puede hacerse, y necesito que todos le echéis un vistazo porque quiero que penséis en Star Wars de esta manera».

    TG: Todo el mundo me odia ahora, Steve. Todo el mundo me odia. Es genial. Muy bien. Es genial. Necesito que haya colegas de renombre que me odien también.

    C: Lo primero de todo… ¡Nadie te odia!

    TG: No, estoy de broma.

    C: Estás mostrando qué puede también ser Star Wars, y quiero que haya más gente que piense como tú. Estoy seguro de que aprendiste mucho haciendo la primera temporada. ¿Qué te llevas de tus experiencias en las temporadas 1 y 2 en términos de lo que puedes conseguir? Porque estoy convencido de que ha habido una curva de aprendizaje haciendo esta primera.

    TG: Bueno, a ver, los guiones deben quedar muy cerrados, pero que muy cerrados. Quiero decir, lo aprendimos por el camino. Fui muy inocente al principio, no sé. Quiero decir, cuando me paro a pensarlo, lo que no sabía cuando comenzamos me resulta chocante. Es como dije antes, es como tener niños. Si sabes cómo va a ser, no lo harías. Una vez lo haces dices «Oh, Dios mío». Porque piensas sobre ello, «Oh, Dios mío». Y tener un segundo hijo es en plan «Bueno, ya tenemos un primero, sabemos qué hay que hacer». Y cuando te pones a ello te quedas pensando «Bueno, espérate, que esto es igual de difícil que antes».

    Hay ciertas cosas que sí hemos aprendido. Ciertamente tenemos un gran sistema, y tenemos mucha gente genial en el equipo: Luke [Hull], y Michael Wilkinson, Mo, Leo, John Gilroy, Nick Mortel y Sanne son gente que está ahí. Somos un equipo. Así que no tenemos que aprender quién somos. No tenemos que aprender cómo comunicarnos. No tenemos que aprender sobre cómo funciona el flujo de la información. No tengo que establecer un tono para la compañía para asegurarme de que todo el mundo hable entre sí. Todos sabemos lo que se espera basándonos en esto.

    ¿Qué es lo más difícil? ¿Qué has aprendido? Queremos hacerlo todo. Debemos diseñarlo todo. Somos mucho más autoconscientes. Y creo que a veces es muy aterrador darte cuenta de que tienes que diseñar absolutamente cada cosa que quieres hacer, y que es desafiante y no existen atajos para ello. Y no hay atajos para obtener más espacio en el escenario. A veces estamos muy limitados. «Dios mío, no hay más escenarios. Me encantaría hacer esto, pero no podemos porque no tenemos otro escenario, no hay más disponibles. No podemos hacer eso porque…»

    Además, es mucho más difícil encontrar a los actores porque todos son mucho más complicados. Estamos llegando a los personajes del legado ahora, además. Es muy complicado reservar tu tiempo y el de todo el mundo. Todos están muy ocupados. Nadie sabía que íbamos a tener tantos personajes cuando empezamos. Culpa mía.

    Así que hacer malabares con todo esto es, puedes imaginarlo como un control del espacio aéreo pero para los horarios de todos. Es muy complicado. Así que muchas cosas son desafíos y son nuevas, y existe ese nuevo terror que no sentimos la primera vez. Pero las cosas que aprendimos las plasmamos en nuestras páginas. Alguien me dijo el otro día, «¿Quién es tu guionista en el set?» y le respondí «No tengo un guionista en el set. Nunca tuvimos uno en el set. Nunca tuve un guionista en el set, pero el director sí está, y también el guión. Todos saben lo que hacen. Para cuando aparecemos, sabemos lo que vamos a hacer.»

    El Buró de Seguridad Imperial encabezado por el Mayor Partagaz (Anton Lesser).

    C: Se puede ver cuando revisas cada episodio que no hay momentos de improvisación, que está todo planificado. Tengo que preguntarte, ya que soy un fanático de los directores y guionistas de la primera temporada: ¿Cuántos de esos directores volverán para la segunda, o tienes alguno nuevo?

    TG: Bueno, no es por no haberlo intentado, pero tuve una conversación muy larga, y nada nefasta ni nada de eso, pero esta vez serán todos nuevos directores. Es muy difícil, tío. Contratar directores es algo realmente complicado. Nunca tuve que contratar a un director anteriormente. Quiero decir, cuando contratas directores quiere decir que debes ver muchas cosas. Es como en Supermarket Sweep, porque hay muchos otros shows y todos van a por la misma gente. Y tienes que convencerlos. «Oh, Dios, no quiero entrar para la temporada 2, ya lo habéis hecho todo». Y tú les dices «No, estamos haciendo la segunda mitad de una cosa». Hay muchas conversaciones y cosas así. Pero tendremos tres nuevos directores esta vez.

    Ariel Kleiman viene de nuevas, y hace cosas parecidas a las que hizo Toby la última vez. Va a dirigir el primer y el último bloque. De la forma en que lo hacemos sólo puedes hacer el primero y el último porque es demasiado. De otro modo, no tendríamos tiempo. El primer bloque que estamos rodando no es el primero cronológicamente. Así que Ariel dirigirá los primeros seis episodios al final. Y luego Janus Metz viene para dirigir un bloque y, tras esto, Alonso Ruizpalacios hará otro bloque de tres, también. Así que tenemos tres nuevos directores por los que estamos muy emocionados. Hay una increíble cantidad de competición por ciertos directores, ahora mismo.

    C: Se lo he oído a la gente anteriormente. ¿Tuviste alguna intención de dirigir tú mismo algún episodio o dado todo lo que haces no tenías tiempo?

    TG: Es simplemente imposible. Es absolutamente imposible. No podía ni planteármelo. Tengo mucho más que hacer. No puedo. Y además, ¿sabes qué? No es bueno para la serie porque lo realmente bueno es que puedan entrar e infectarse con lo que tú haces. Tienen entre tres o cuatro meses para prepararse y 55 dias de rodaje. Es grande. Tienen mucho tiempo. Pasamos mucho tiempo con ellos. Pero si pueden infectarse con las sensaciones de la serie, y lo hacen todo, vienen y aportan toda su nueva energía, y aportan sus nuevas ideas, y aportan sus cosas, van mucho más lejos. Hay escenas donde si yo las hubiera dirigido habrían sido la mitad de ambiciosas de lo que los directores que las rodaron.

    ¿La escena del interrogatorio entre Syril y Dedra que hizo Toby donde ella lo lleva al BSI y tienen esa escena dividida en dos partes? Mi versión habría sido en plan «Dios mío, es como una sala de interrogatorios policial y hay un espejo y hay esta cosa…» Estaba cansado, y cuando ví lo que hicieron dije «¿En serio? Vamos a tener este set y todo esto. ¿Lo necesitamos de verdad? ¿Va a estar bien? Pues adelante».

    Y, muchacho, cuando ví lo que hizo pensé «Tío, Dios te bendiga. Gracias, gracias, gracias». Así que eso es lo que hacen. Cuando funciona bien pero hay otra versión donde no obtienes exactamente lo que quieres. Pero la mayor parte de veces lo tienes, y es lo que de verdad necesitas.

    C: Mi última pregunta de la temporada 2: ¿Cuándo empezáis a rodar?

    TG: Querría decirte que el 21 de Noviembre. Es el Lunes antes de Acción de Gracias, y es porque me quedo en Londres. Me voy a Londres el Sábado. Me quedaré para el primer rodaje. Iré a verles hacer el primer rodaje y luego me voy al aeropuerto y vuelvo a casa.

    Saw Gerrera (Forest Whitaker) en la serie de Andor.

    C: Sólo diré que te deseo suerte en Heathrow. Bueno, esta pregunta me la pasó alguien por Twitter, me pareció divertida y quería hacértela. ¿En qué contribuiste en Armageddon para conseguir esa rara acreditación de «adaptado por» sin que sea basándose en un libro?

    TG: Esa es una historia de una hora sobre un montón de cosas raras y culpa. Pongámoslo así: cuando me dieron esa acreditación tuvo un montón de implicaciones financieras para mí. Y cuando la ICM volvió a sus grabaciones nadie había negociado nada por esa acreditación, y ni bonuses ni nada porque el crédito no había sido otorgado durante 25 años. No tengo ni idea. No la he vuelto a ver. ¿Qué dice, «adaptado por» o alguna mierda rara?

    De todas maneras, es una historia de Hollywood muy larga e interesante sobre subvenciones, arbitrajes y todo lo demás, pero no sé qué significa ese crédito. ¿En qué contribuí a la película? Trabajé en la primera mitad de esa peli con todo lo referente a personajes. Trabajé para que se estrenase. Muchos escritores trabajaron en esa película.

    C: Oh, créeme, yo la he visto. Pero volvamos a Andor. Creo que una de las razones por las que el show es tan bueno es que tienes a tus hermanos trabajando contigo, y me suscita curiosidad saber a quién te costó más convencer para hacerlo. ¿O es que ambos se lanzaron a por ello?

    TG: No, es decir, es un tipo de implicación distinta. Danny viene a la sala de guionistas durante unos cinco días y escribe sus guiones, y luego se va y habla conmigo por teléfono. John Gilroy necesita ir a Londres el Sábado y estará allí durante dos años. Es mi rehén allí. Está allí cada minuto. Así que para Johnny es algo en lo que debe implicarse durante cinco años, como yo. Pero debe vivir allí todo el tiempo. Y para Danny, él puede y venir arrogantemente y hacer lo que quiera. Es un poco distinto.

    Syrill Karn (Kyle Soller) frente al Inspector Jefe Hyne (Rupert Vansittart).

    C: ¿Pudiste convencer a Dan para escribir algo para la temporada 2?

    TG: Si, Danny vino. Y tuvimos a Danny y a Beau, y luego añadimos a un tipo llamado Tom Bissell. Tom Bissell es un escritor muy guay y muy, muy interesante, versátil y bueno en lo suyo. Pero también es un enorme, enorme, enorme fan de Star Wars, lo cual queríamos tener, porque nos vamos hacia Rogue One, y nos vamos a Yavin, y luego nos iremos a lugares que necesitaremos más adelante para tejer nuestro sendero hacia las fuentes. Así que Tom vino y ha sido genial. Así que él también tendrá sus episodios.

    C: En los episodios ocho y nueve construyen lo que pienso que son piezas de la Estrella de la Muerte. ¿Es eso lo que están haciendo?

    TG: No. Hay una sala de guionistas ahí. Están construyendo un guion. Están construyendo la espina dorsal de la segunda temporada, tío. Eso es lo que están haciendo.

    C: ¿Sabes de qué estoy hablando, no?

    TG: ¿Esto no viene de Clerks? ¿No hablan sobre los conserjes y bedeles de la Estrella de la Muerte? Quiero decir, mira todo lo que tienen por todas partes. Esa es una de las cosas que me voló la cabeza. Dije, «¿Quién ha construido toda esta mierda? ¿Quién construyó Scarif? ¿Quién construyó Eadu? ¿Quién hizo todo esto? ¿Quién construyó sus naves?» Así que… ¿qué están construyendo? Ya se verá.

    C: Hablé ayer con Andy Serkis y dijo que parecía que sabía lo que estaban construyendo. Y le comenté «Bueno, ¿es la Estrella de la Muerte?» O, creo, podría ser una parte de un Destructor Estelar.

    TG: Si. Bueno, quizá debamos esperar a ver qué dice Andy. Escuché una teoría. Alguien dijo: «Mi hija me ha enviado algo: están construyendo algo en la sala adyacente, y luego lo están destruyendo», lo cual no es cierto. Es muy nihilista. Dije «No, no somos tan oscuros». Supongo que lo averiguaremos. Si, si. Queda para ser visto más adelante.

    Kino Loy (Andy Serkis) y Cassian Andor (Diego Luna) en Narkina 5.

    C: Una de las cosas que más me sorprendió de Andor es que en casi todas las series se presentan personajes que estarán durante toda la temporada, o temporadas, y tienes una o dos ubicaciones, o lo que sea. Pero con Andor tuvisteis todo el asunto del atraco al dinero del Imperio, y luego nos vamos a esta secuencia de la fuga de la prisión. Tienes todas estas ubicaciones diferentes y la gente viene y va de la serie. ¿En qué momento durante todo el proceso de crearla dijiste «Qué coño he hecho»?

    TG: Oh, tío, no fui el único. Había un montón de gente mirándome y preguntándose «¿Qué coño estoy haciendo?» No, quiero decir, no sé en qué momento… Quiero decir, hay que ser honestos con todo lo que ocurre. Primero estuvo todo lo que llevó a ello, y luego fui a prepararme todo el invierno, junté algunos de los guiones, y teníamos la sala, y conocíamos la forma que iba a tener la serie, pero esos otros guiones no eran perfectos, y esos tipos ya se habían ido. Y entonces iba a dirigir y comenzó el COVID. Y honestamente, el COVID salvó la serie porque pude dar una nueva oportunidad a la gente de resetear y decir «Oh, Dios mío, ¿podremos hacer esto?». Y me dio la oportunidad de volver a hacer algunos guiones para todo lo que íbamos a hacer. Y también me retractó de ser director para poder hacer el resto del trabajo y completar el show.

    Macho, no puedo decirte cuántas veces durante todo el proceso me pregunté «¿Qué he hecho con mi vida, y por qué hice esto, y no merece la pena…» Tuve amigos que venían a decirme «¿Qué estás haciendo?» Y todos se preguntaban qué hacía, y podía haber estado haciendo otras cosas. No fue hasta un momento del año pasado en que teníamos todo filmado que empezamos a juntarlo y empezamos a enseñar a la gente lo que teníamos, y empecé a sentir que «Oh, Dios mío, a lo mejor sí que merecía la pena».

    Este trabajo, en general, hablas con todos los que lo hacen. Quiero decir… Es una mezcla muy rara. Tienes que ser ridículamente sobre confiado, y luego ser simplemente horriblemente inseguro. Así que vas y vienes entre el terror, la vanidad y la gloria. Ese ir y venir en esta serie es tan distante como tú quieras que sea. Ahora parece que merece la pena. Ciertamente, durante el camino tenía mis dudas. Es demasiado tiempo y asumir demasiados riesgos.

    C: Una de las cosas que la serie hace estupendamente es poner pequeños «easter eggs» de Star Wars por aquí y por allá. ¿Cómo decides cuándo hacer un guiño al público, o poner algo ahí para los fans? ¿Sabes lo que significa? ¿Está en el proceso de escritura o en el set? ¿Cómo pergeñáis esas cosas?

    TG: Bueno, están las cosas grandes, esas en las que dices «Muy bien, este es el canon y aquí es donde lo voy a respetar y allí es donde lo voy a cambiar», en ciertas pinceladas grandes. Y luego tienes cosas que surgen por el camino, en plan «Muy bien, necesitamos esta nave, o este planeta, o qué uniformes llevan aquí. ¿Qué quiere deir? ¿O cómo vamos a hacer la galería? ¿Qué son los artefactos?» Hay todo tipo de conversaciones. Y luego está el nivel secundario, donde bromeo con lo que pasa y digo «Sí, eso mola, haz lo que quieras». Pero debo decirte, hay todo tipo de cosas del departamento de arte y demás que son cosas nuevas para mí. No conocía eso del escudo en la galería de Stellan. No conozco todos los artefactos. No sé de dónde provienen.

    Es divertido cuando eso ocurre. Veo una pieza y digo «Oh, dios mío, este es el mismo bláster que tenían en tal o cual sitio y la gente lo sabrá, es fantástico». Para mí, a veces me sorprende gratamente. No puedo pensar en una cosa que haya causado tanta controversia. No, tenemos una buena mezcla de gente en la serie. Mucha gente no tiene ninguna experiencia en Star Wars o la ha obtenido mientras hacía la serie, pero también tenemos a mucha gente que son fans muy ávidos. Esas colaboraciones son realmente gratificantes.

    Bix Caleen (Adria Arjona) siendo interrogada y torturada por el Imperio.

    C: Una de las cosas de las que la gente puede darse cuenta es la escena del interrogatorio de Bix, que se parece mucho a la de Leia en Star Wars. Incluso vi un vídeo online que mostraba los planos y cómo se reflejan perfectamente. Quería saber quién decidió ese homenaje.

    TG: Bueno, esto es algo nuevo para mí. Recibí un texto de Toby hace dos días donde alguien lo mencionaba y me dijo «bueno, eso lo metí yo». Y me mandó el vídeo. No sabía siquiera que era una referencia. Así que le contesté, dije, «Estás despedido. No, es broma».

    Ahí lo tienes. Ese es el fanático que hay en Toby metiendo algo. Es muy guay. Funciona. Porque obviamente Johnny y yo somos más del palo «¿Ese plano funcionará?» y «Ese corte pasó por todas las diarias y por el primer proceso final, o el proceso de edición secundario, y logró llegar». Creo que John Gilroy no lo sabe, así que supongo que esa es tu respuesta.

    C: Cuando te involucraste por primera vez y estabais desgranando la serie, ¿cuánto teníais pensado para que tuviera dos temporadas, y cómo fue eso inicialmente? ¿Sabes lo que quiero decir? ¿Cómo pensaste en el plan de que fuera dos años, 24 episodios?

    TG: Al principio iban a ser cinco, pero terminando en el mismo sitio. Sabía cuál iba a ser el primer año, y no sabía cómo coño íbamos a hacer cinco temporadas, pero sabía dónde quería que terminase porque vamos a acabar con él en Rogue One. Quiero decir, debemos viajar hacia Rogue One. Es decir, todos deben saber lo que pasará, hombre. En la escena final, o la secuencia cercana al final, es Cassian caminando por el asfalto para subir a la nave con K2 y viajar al Anillo de Kafrene para ir a ver a Danny Mays.

    Quiero decir: ahí es hacia donde vamos, así que tenemos que saber dónde es. Eso lo sabía. El primer año sabía exactamente dónde debíamos ir. Y ahora simplemente lo estamos condensando. En la segunda mitad hemos dicho «Muy bien, tenemos estos cuatro años en tramos de tres episodios en que usamos mucho espacio en negativo, y usamos al propio tiempo como nuestro aliado, lo que le ocurre a esta gente con el tiempo».

    C: La niñez de Cassian que vemos en los primeros episodios tocó la fibra a mucha gente. ¿Pues comentar algo sobre por qué era importante que la serie la tocase y qué ejerció cierta influencia para escoger esa elección concreta sobre lo que le sucedió?

    TG: Bueno, es decir, esto de nuevo es lo mismo para mí que la construcción de la prisión y esas cosas. Lo primero que pensé es «Oh, me encantaría explicar su acento». Es decir, vamos a ocuparnos de eso. Si va a ser de Ferrix o de cualquier otro sitio, ¿por qué tiene ese acento?

    Quise contar eso. Así que lo aboceté durante un par de horas y una cosa llevó a la otra. Y quería amplificar la fuente de su rabia. Quería amplificar el sentido de su exilio. Quería amplificar ese odio que casi precede a su memoria hacia la autoridad y las instituciones que han destruido su mundo natal. Viene de ahí. Pero en primera instancia sólo pensé: «Debo explicar su acento. ¿Cómo lo hago?»

    Mon Mothma (Genevieve O’Reilly), Perrin Fertha (Alastair Mackenzie) y Tay Kolma (Ben Miles).

    C: Has mostrado cosas bastante brutales con el interrogatorio a Bix y con Ulaf. ¿Hubo algún momento en que quisiérais dar marcha atrás u os dieron algunas anotaciones al respecto? Porque son unas descripciones bastante honestas de las cosas.

    TG: No. Quiero decir, hay un límite a lo que podemos hacer. Es decir, hay un límite a la violencia que podemos mostrar, obviamente. Hay un límite a, obviamente, cualquier cosa sexual que hagamos, y al lenguaje. Tenemos unos estándares y unas prácticas bastante rigurosas al respecto. Pero también la propia Star Wars, es decir, tiene cosas como alguien arrastrándose para alejarse de la lava con los huesos ardiendo. Cuando alguien te dice que no es violenta, hay unos cuantos clips de víde que puedes sacar en que las cosas se ponen bastante duras. Así que creo que a veces importa más, o eso me parece, ser algo más gráfico si has sido paciente hasta llegar a ese momento, y es un poco más molecular otras veces. No sé. Pero nadie nos ha apartado de nuestro nivel de tragedia.

    C: De nuevo, puedo listar las cosas que adoro de la serie, pero me encanta que no haya ningún Jedi, ningún sable láser, nada que se haya hecho antes. ¿Hubo alguna conversación, a cualquier nivel, incluyendo la segunda temporada, de alguien que dijese «Eh, sería genial si tuviéramos un Jedi por ahí caminando, o algo con algún sable láser?»

    TG: Estoy seguro de que la habría oído. No vamos a ignorar de forma Calvinista el destino de Cassian. Eso es todo lo que voy a hacer, deberías ir percibiéndolo ya. Quiero decir, es un poco como Selig de cierta manera, ¿no? No en que es un cambiaformas, pero sí en que está donde todos los eventos parecen estar ocurriendo.

    Ahora está en psisión por algo que hizo. Vuelve a ver a su madre y le dice «Eh, tengo todo este dinero, ven conmigo, mudémonos a Florida», y ella le responde «No, no puedo hacerlo porque igual no te has enterado pero ha habido un robo». Y él piensa «No puedo decírselo a mi madre». Y luego está en prisión por eso, y eso es lo que causa que las sentencias sean indefinidas.

    Va a acabar en un montón de sitios. Y cuatro años es mucho tiempo. La segunda temporada es realmente… Cuatro años es una cantidad enorme de tiempo en la revolución. Las cosas que pasarán ahí serán unos cuantos elementos donde la sincronicidad en su vida se convierte en algo a tener en cuenta.

    Maarva Andor (Fiona Shaw) y Cassian (Diego Luna).

    C: Adoro la actuación de Andy Serkis en estos episodios. Lo da todo. ¿Puedes hablar sobre su casting y cuándo supiste que ese sería el actor apropiado?

    TG: Ah, le perseguí durante meses. Me pareció genial en «Black Panther». Sabía que era bueno y todo eso, pero pensé «Guau, tío, ¡hace unas actuaciones tan carismáticas e intensas!» Pensé que era genial.

    De todas maneras, empecé a darle la turra sobre esto muy temprano, y no iba a estar disponible. Estaba dirigiendo, estaba haciendo Venom, y seguía y seguía hasta que al final pudo. Fue muy agradable tenerle. Hace un papel muy exigente.

    C: ¿Hay algo que hayáis cortado o que no pudiérais hacer por el tiempo o el presupuesto de lo que hayáis escrito?

    TG: Si, tuvimos algunas cosas de presupuesto por el camino. Cuando tuvimos restricciones por el COVID en cierto momento, creo que la concepción original de Aldhani iba a ser un par de miles de personas allí, eso es lo que se iba a hacer inicialmente. Y entonces no pudimos por el virus, pero se convirtió en algo más interesante.

    Muchas veces – no voy a decir «todas» las veces porque entonces todo el mundo te encasilla – pero muchas veces las soluciones a los problemas acaban siendo mejor. Las limitaciones son buenas. El problema que intentas resolver te fuerza a meterte más de lleno. De esta forma, convertir a los Aldhani en una cultura tan disminuida, tan en sus últimos estertores y tan al final del camino los hizo mejores, de una forma rara. Pero hay otras cosas por el camino. Hay cosas que no puedo permitirme hacer. Ahora mismo estoy en medio de algo que estaba completamente escrito pero que no podemos permitirnos hacer.

    C: Bueno, no me gusta escuchar esa noticia, pero confío en que lo conseguiréis.

    TG: No, pero creo que resolverlo será una mejora en cierto sentido. De verdad.

    C: Una de las cosas que he tratado de contar a la gente sobre la temporada 1 de Andor es que nunca hemos estado tan asustados de un único caza TIE hasta que lo hemos visto en la seire. Quería reconocer esto contigo por ese vuelo sobre la superficie del planeta, ya que sientes que si los ven, se acabó. El caza TIE se va a ocupar de ellos. Fin. ¿Puedes comentar algo al respecto? Estáis convirtiendo al Imperio… Les tengo un miedo de una forma que no había tenido durante mucho tiempo.

    TG: Parecía cosa simplemente de buena gramática. Quiero decir, debeía parecer que es así como deben ser y que deberían dar miedo. No sé. No conozco la respuesta a eso. Me sorprende a la gente decir que nunca habían sido tan terroríficos antes.

    No, queríamos hacer ese vuelo, y ese zumbido, y la mera arrogancia que contiene, y su maldad. No tengo una buena respuesta para eso. Es decir, lo queremos hacer todo real. O sea, eso es lo que tratamos de hacer. Ese es el mandato para «¿Cuál es la realidad en el suelo?» Antes de escribir la escena, «¿cuál es la realidad?» Los actores quieren saberlo, «¿cuál es la realidad? ¿Dónde estoy caminando? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy?» Así que forma parte de un todo, lo que está escrito en la pizarra cada mañana, queremos mantenerlo realista.

    Fuentes: Variety, The Hollywood Reporter y Collider.


    Bonus track:

    Hace unos días os presentamos la traducción de una entrevista que realizó The Hollywood Reporter a Andy Serkis.

    Aquí os dejamos un vídeo donde el actor habla, esta vez para Collider, de su personaje, Kino Loy, en Andor.

    ¡Que la lectura os acompañe!

  • El Pasado, Presente y Futuro de Star Wars

    El Pasado, Presente y Futuro de Star Wars

    Traducción por Mariana Paola Gutiérrez Escatena

    «Diego Luna no podía confiar en el conductor. No creía poder confiar en nadie». ¿Y no había leído algo sobre una epidemia de escuchas que piratean los teléfonos? «Eso era sólo mi paranoia», dice ahora el actor. «No tiene que ver con la realidad». Aun así, apretó el teléfono con tanta fuerza contra la oreja que se le calentó la cara, mientras una voz procedente de miles de kilómetros le contaba secretos de otra galaxia. El coche estaba atascado en el tráfico en la parte superior de una autopista de dos pisos en Ciudad de México. «Hablaba con palabras en clave porque intentaba no decir demasiado en el coche», dice Luna. Las palabras que más evitaba eran estrella y guerra.

    Luna había interpretado al intrépido espía rebelde Cassian Andor en la película de 2016 Rogue One. Ahora, al otro lado del teléfono, estaba Tony Gilroy, que había revisado el guión de la película para volver a rodar. Gilroy cuyos créditos incluyen haber escrito las cuatro primeras películas de suspense de Bourne y haber escrito y dirigido Michael Clayton, estaba desarrollando una serie que exploraría la historia de Andor, revelando lo que lo atrajo a la Rebelión galáctica y cómo evolucionó de un nihilista egoísta a un mártir desinteresado. En esa llamada de hace tres años fue la primera vez que el actor escucho la historia de Andor. «Una cosa que recuerdo, por formar parte de esto desde el primer día, es lo poco que puedes compartir de lo que ocurre», dice el actor. «Tengo hijos. Es doloroso para ellos… y para mí».

    El propio George Lucas había intentado, y abandonado, una serie de acción real de Star Wars llamada Underworld antes de vender Lucasfilm a Walt Disney Company en 2012. Se escribieron guiones y se rodaron secuencias de prueba, pero el nivel de calidad que buscaba resultó ser demasiado caro para un presupuesto de televisión. Entonces, en 2017, Lucasfilm recibió el encargo de volver a intentarlo, esta vez haciendo no una serie sino toda una flota para reforzar las ambiciones de streaming de su empresa matriz. Disney+ necesitaría la potencia de fuego de muchas series de Star Wars para competir con titanes rivales como Netflix y Amazon. El Mandaloriano, ya lo sabemos, se convirtió en un fenómeno global, lo que no hizo más que aumentar las expectativas. Este invierno, El libro de Boba Fett ofreció una historia de redención casi cuatro décadas después de la aparente desaparición del personaje principal en El retorno del Jedi. Ahora, con 130 millones de suscriptores a la espera, Disney ha aumentado sus exigencias a tres series distintas de Star Wars en un año. Para esta historia, Lucasfilm ha levantado el secreto que rodea a su universo televisivo y cómo se formó, como lo hacen los universos, bajo una inmensa presión.

    El primero es el regreso de Ewan McGregor a su papel de maestro Jedi cansado en el exilio. Obi-Wan Kenobi se estrena el 27 de mayo, siguiendo al personaje 10 años después de su estancia en el mundo desértico de Tatooine, donde sirve de guardián distante al joven Luke Skywalker y es perseguido por una «inquisidora» del lado oscuro llamada Reva (interpretada por Moses Ingram, de Gambito de dama). La saga de espías de Luna, Andor, llega a las pantallas a finales de este verano. La tercera temporada del Mandaloriano, que reunirá al pistolero con casco de Pedro Pascal con su pequeño pupilo verde (ya sabes quién), llegará a finales de 2022 o principios de 2023. El año que viene, Rosario Dawson protagonizará la serie Ahsoka, interpretando la versión de acción real de la favorita de los fans de la Fuerza, que fue aprendiz de Anakin Skywalker. Un poco más lejos está El Acólito, con una historia ambientada un siglo antes de la era de los Skywalker.

    Es una época abundante para ser fans de Star Wars, por decir algo. McGregor que luchó por unirse a la galaxia a finales de los 90 y volvió a luchar por volver dice que el trabajo ha saturado su vida. «Mi pareja, Mary, está haciendo esa serie de Star Wars con Rosario y está a punto de empezar», dice. Lucasfilm no había confirmado previamente los rumores de que Mary Elizabeth Winstead estará en Ahsoka, pero… ahora no tienen que hacerlo. «Nuestro pequeño ha nacido en esta enorme familia de Star Wars», dice McGregor, cuyo hijo con Winstead nació el verano pasado. «Él lo aceptará o realmente irá por el otro lado. No sé.«

    Aquel día de mediados de 2019, cuando Luna fue reclutada para Andor, el actor recuerda haber mirado por la ventanilla del coche las azoteas de los edificios adyacentes, visualizando la historia sobre espías con mentalidad de resistencia y huidas casi mortales. Se alegró especialmente de que la propuesta de Gilroy incluyera detalles que le sonaban personalmente. Luna describe Andor como una historia de refugiados, con gente desesperada que huye del Imperio en pleno apogeo de su poder. “Es el viaje de un emigrante”, dice. «Ese sentimiento de tener que moverse está detrás de esta historia, muy profundamente y muy fuerte. Eso te forma como persona. Te define en muchos aspectos, y lo que estás dispuesto a hacer».

    Gilroy respira hondo y revela un poco más sobre Andor. «Este tipo dio su vida por la galaxia, ¿verdad? Es decir, se sacrificó de forma consciente, sobria, sin vanidad ni reconocimiento. ¿Quién hace eso?», pregunta. «De eso trata esta primera temporada. Trata de él siendo realmente reacio a la revolución, cínico, perdido, y un poco desordenado». La historia comienza con la destrucción del mundo natal de Andor, y luego le sigue hasta la edad adulta, cuando se da cuenta de que no puede huir para siempre. «Su hogar adoptivo se convertirá en la base de toda nuestra primera temporada, y vemos cómo ese lugar se radicaliza», dice Gilroy. «Luego vemos otro planeta que está completamente desmantelado de una manera colonial. El Imperio se expande rápidamente. Están aniquilando a cualquiera que se interponga en su camino». Al final del viaje, el camino de Andor será bloquear el suyo.

    La serie también se centra en la enigmática líder rebelde Mon Mothma, interpretada por Genevieve O’Reilly, que la representó como joven senadora en La venganza de los Sith, y luego repitió el papel en Rogue One. Mothma (interpretada entonces por Caroline Blakiston) era la figura con aspecto de sacerdotisa en El Retorno del Jedi, de 1983, que esboza los puntos débiles de la nueva Estrella de la Muerte, entonando gravemente: «Muchos Bothans murieron para traernos esta información». En Andor, su historia correrá paralela al personaje principal, que sabemos que eventualmente se convertirá en uno de sus agentes clave. «Es un reparto enorme, orquestal y dickensiano«, dice Gilroy.

    Luna recuerda la conversación en el coche como el momento en el que se decidió por todo. «Al final, [Gilroy] me dijo: ‘¿Quieres arriesgarte conmigo, hombre? Somos tú y yo de principio a fin«, dice el actor. «Fue como si te hubieran reclutado para unirte a una fuerza rebelde. Yo dije: ‘¡Sí! ¡Por supuesto, hombre! Sí!». Luego, la realidad se impuso: «¿Qué acabo de decir? ¿Esto va a ocurrir en Londres? Mi vida está en México. Mierda, ¿qué he hecho?».

    Es el tema que une a todas las nuevas series: la devoción. «Lo que es único de Star Wars es que somos una sola historia, básicamente», dice la presidenta de Lucasfilm, Kathleen Kennedy. «George siempre estaba lidiando con episodios. Irónicamente, estaba serializando su narración. Fue influenciado por Flash Gordon y los cliffhangers de los sábados en los cines. Todo eso formó cuál es el ADN de Star Wars , por lo que creo que es orgánico que hayamos hecho la transición a la televisión».

    La transición no fue un pivote obvio para un imperio construido sobre las películas. Cuando se hizo cargo de Lucasfilm en 2012, el objetivo principal de Kennedy era rejuvenecer Star Wars con una nueva era de películas, tras una trilogía de precuelas que decepcionó a muchos fans. Pocos productores estaban mejor preparados para hacerlo, dado su legado de éxitos de público que van desde E.T. hasta Volver al Futuro y El Sexto Sentido. A finales de 2015, Han, Leia y Luke volvieron a la gran pantalla en El despertar de la fuerza, de J.J. Abrams, que presentó a la chstsrrera del desierto Rey, al soldado de asalto Finn, que busca la redención, al piloto de X- Wing Poe Dameron y al melancólico aspirante a Sith Kylo Ren. La secuela de Rian Johnson, Los últimos Jedi, de 2017, continuó la saga de los Skywalker, como se llegó a conocer, pero se desvió bruscamente de la visión de Abrams y pareció cerrar algunas líneas argumentales centrales. Abrams dio un giro de 180 grados cuando regresó para el capítulo final de 2019, El ascenso de Skywalker, haciéndose cargo del Episodio IX en una fase tardía del desarrollo. Todas las películas ganaron miles de millones, pero la narrativa zigzagueante fue llamativa.


    Ewan McGregor y su pareja, Mary Elizabeth Winstead, estarán en las nuevas series de Lucasfilm: «Nuestro pequeño ha nacido en esta enorme familia de STAR WARS. Lo abrazará o se irá por otro lado. Tal vez sea un Trekkie».


    Todo esto condujo a la «pausa», un punto de inactividad en el panorama cinematográfico de Star Wars que Kennedy anunció a principios de 2019, meses antes incluso de que se estrenara El ascenso de Skywalker. Lucasfilm necesitaba reagruparse y replantearse: «Todos reconocimos, cada uno de nosotros, que este era un nuevo capítulo para la compañía y que necesitábamos trabajar todos juntos para crear la arquitectura de hacia dónde íbamos.»

    Con las películas independientes Rogue One y Solo, la productora del Área de la Bahía había estado produciendo un éxito de taquilla al año, un ritmo vertiginoso considerando que el propio Lucas solo lanzó una película de Star Wars cada tres años, con más de una década entre trilogías.. Kennedy quería prescindir del plazo anual y reconsiderar todo. La lección más importante que habían aprendido era ésta: Star Wars requería un mayor grado de devoción profesional por parte de los cineastas. «Cualquiera que entre en el universo de Star Wars tiene que saber que es un compromiso de tres, cuatro o cinco años», dice. «Eso es lo que se necesita. No se puede entrar durante un año y rodar algo y luego marcharse…. Requiere ese tipo de cuidado».

    Preparar algo adecuadamente cósmico para el lanzamiento de su servicio de streaming se convirtió en la máxima prioridad de Disney. Tenía que ser tan grande como las películas. Así que Kennedy recurrió a un cineasta.

    Jon Favreau había inaugurado el Universo Cinematográfico de Marvel con Iron Man una década antes y estaba impregnado de la narración en serie a gran escala. El actor y director también se había vuelto tan hábil con los efectos visuales que sus proyectos más recientes de Disney, El libro de la selva y El rey león, a menudo se describían erróneamente como de acción real, a pesar de que ambos son casi totalmente simulados digitalmente. «Sabía que Jon Favreau siempre estuvo muy interesado en Star Wars. Fue la primera persona a la que acudí», dice Kennedy. «Me dijo: ‘No sólo tendría interés, sino que tengo una idea’. » Además, estaba dispuesto a cumplir ese nuevo criterio de ella. «Lo que es único de Jon es su compromiso», dice Kennedy. «Se ha centrado exclusivamente en esto durante los últimos años. Eso ha sido una bendición».

    Después de reunirse en la oficina de Kennedy en Santa Mónica, Favreau comenzó a trabajar sin siquiera un contrato. «Simplemente empecé a escribir», dice. «Así que cuando me contrataron oficialmente, ya había escrito los primeros, creo, cuatro episodios».

    Pero había un problema. La idea de Favreau era sobre un mandaloriano, la tribu de guerreros galácticos con casco que frecuentemente aparecen como mercenarios o cazadores de recompensas. El primer, y durante mucho tiempo único, mandaloriano de las primeras películas de Star Wars fue Boba Fett, y Lucasfilm planeaba convertirlo en el personaje central de un largometraje que estaba desarrollando el director James Mangold. Ese no era el problema, aunque Favreau acabaría retomando la historia de Boba Fett después de que Mangold pasara a otra propiedad de Lucasfilm, dirigiendo Indiana Jones 5. El problema al que se enfrentaba Kennedy era que otro estimado ejecutivo creativo; Dave Filoni, también había ideado una serie centrada en los mandalorianos. Filoni es el colorido cerebro con sombrero de vaquero que está detrás de muchos de los programas de animación de Lucasfilm. Se incorporó a la compañía en 2005 como aprendiz del propio Lucas y desarrolló con él La guerra de los clones. Filoni quería explorar algunas de las ideas que nunca se habían realizado del todo. «Recuerdo que cuando hice Clone Wars, George vino y dijo: ‘Bueno, los mandalorianos son pacifistas en este periodo de tiempo’. Yo dije: ‘Oh, bueno, eso es muy diferente de lo que todo el mundo piensa que eran’. Y él dijo: «Bueno, tienes que recordar que la gente nunca es una sola cosa. Las culturas evolucionan y cambian con el tiempo. «

    Ser capaz de canalizar al creador hace que Filoni sea indispensable en Lucasfilm. Era una parte fundamental de las nuevas aventuras televisivas de la compañía, y Kennedy había estado alimentando sus ambiciones cinematográficas desde su llegada. Favreau y Filoni eran amigos, pero Kennedy temía que se produjera una guerra territorial. Ella ideó una solución. «Organicé una cita de juego», dice.

    Tras reunirse en Los Ángeles, Favreau y Filoni intercambiaron ideas y dibujos para un espectáculo mandaloriano que pudiera combinar sus ideas. «Se llevaron bien al instante, como si fuera un éxito», dice Kennedy. Los conocimientos de Filoni sobre la historia de los mandalorianos se combinaron con el concepto de pistolero solitario de Favreau. Lo más importante es que los nuevos socios se desafiaron mutuamente. La idea de Favreau para el Niño fue el mayor punto de fricción. «Nos hizo reflexionar», dice Kennedy. «Él y Dave debatieron con bastante ferocidad».

    El Niño, por supuesto, es el ladrón de escenas de color pistacho que derretiría el gélido corazón de cazarrecompensas del mandaloriano al convertirse en el inocente que debe proteger a toda costa. El pequeño permaneció en secreto hasta el estreno del primer episodio, y luego se convirtió instantáneamente en objeto de adoración mundial. Su nombre real es Grogu, pero en nuestro mundo es siempre Baby Yoda. «Sinceramente, es algo que nunca habría hecho porque Yoda es Yoda», dice Filoni. El mundo natal de Yoda y su historia de fondo nunca fueron revelados por completo, y Filoni quería proteger el misterio que Lucas construyó alrededor del maestro Jedi original. «Creo que la gente ahora mira hacia atrás y piensa que fue como un golpe de suerte, pero fuimos muy cautelosos», dice Filoni sobre el Niño. “La cantidad de medidas, especialmente en la primera temporada, sobre cómo estábamos enmarcando a este niño requirió mucho esfuerzo”.

    El dúo habló con Vanity Fair en una entrevista conjunta de Zoom, y mientras Filoni describía sus reservas iniciales en una ventana, Favreau desaparecía de otra, rebuscando entre los papeles y volviendo con bocetos y dibujos de Mando y niño. Uno de ellos, dibujado por el propio Filoni, mostraba la mano del bebé saliendo de una cuna flotante hacia su fornido protector. La mayoría de los demás conceptos eran desagradables: arrugados, feroces o caricaturescos. Es fácil entender las dudas de Filoni. «Hubo un montón de looks diferentes que surgieron, y luego tuvimos uno que finalmente encajó. Es este dibujo», dice Favreau, haciendo referencia a una imagen conceptual a todo color del artista Chris Alzmann, que ahora aparece en innumerables piezas de merchandising. En ella, el Niño está sentado con un voluminoso body marrón, con ojos de ciervo muy abiertos y una expresión un poco rara. «Ese es él. Este», dice Favreau. «Tenía un aspecto un poco bobo y feo. No queríamos que fuera demasiado mono». Parte de su encanto es que sientes un poco de lástima por el tipo, como el Vagabundo de Chaplin o Charlie Brown.

    Nunca hubo una sugerencia de criatura alternativa. No es que hubiéramos conseguido un Bebé Ackbar con aspecto de crustáceo en loncheras, muñecos, mochilas y camisetas. Y puede que nunca hubiéramos tenido un Niño si Lucasfilm no hubiera resuelto otro problema aún mayor con El Mandaloriano: cómo crear una serie que vaya a nuevos mundos en cada episodio sin las agotadoras exigencias presupuestarias de enviar un equipo a los lugares más lejanos de nuestro propio planeta. «Estábamos haciendo series que debían acompañar a nuestras películas con un tercio del presupuesto y la mitad del tiempo», dice Carrie Beck, una ejecutiva de desarrollo y producción de Lucasfilm que coproduce El Mandaloriano. «Aunque se convirtió en un gran éxito, siento que la sangre, el sudor y las lágrimas de todos están en esa pantalla».

    Irónicamente, lo que les despejó el camino fue un muro.

    El grupo de voluminosos edificios de color beige de Manhattan Beach, una comunidad del sur de la bahía cerca de Los Ángeles, parece tan aburrido como cualquier distrito de almacenes. Son los pantalones khaki de la arquitectura. Sin embargo, en su interior, al menos dos de estos escenarios son portales a otros mundos.

    Después de que El Mandaloriano se estrenara a finales de 2019, la división de efectos especiales de Lucasfilm, Industrial Light & Magic, comenzó a revelar detalles de la colosal pared curva de LEDs que llaman El volumen y que puede envolver a un equipo de rodaje con la misma eficacia que cualquier rodaje en exteriores, generando un entorno convincentemente fotorrealista, incluso para una cámara digital. No es necesario enviar al equipo, la utilería y los actores a ningún sitio. Se puede llevar todo al estudio. Con tres Volumes ya en Los Ángeles, uno en Londres y otro en Vancouver, los creadores de cine y televisión están empezando a descubrir sus posibilidades. El resplandor del atardecer o del amanecer puede durar toda la jornada de trabajo si es necesario. Puedes congelar el sol. O, si estás rodando algo ambientado en Tatooine, puedes congelar dos de ellos.

    En 2018, cuando se empezó a planificar El Mandaloriano, la tecnología era inestable. Richard Bluff, supervisor de los departamentos de entornos de ILM, había pasado gran parte de su carrera construyendo fondos virtuales y sabía que El volumen (que ILM llama oficialmente StageCraft) podría ser justo lo que El Mandaloriano necesitaba. Sin él, la serie sería demasiado costosa de producir o demasiado cutre para impresionar. El punto de inflexión llegó en la primavera de ese año, cuando uno de los directores más exigentes de todos los tiempos se pasó por allí. «James Cameron vino de visita», dice Bluff. «Estaba al lado trabajando en las secuelas de Avatar en su tanque de agua. Jon nos pidió que mostráramos en los monitores la prueba que habíamos rodado ese mismo día».

    Este metraje mostraba a un suplente mandaloriano paseando por las ruinas de un edificio abandonado, lleno de escombros y manchado por daños causados ​​por el agua, con paredes descascaradas como piel muerta. La estructura existe realmente y se encuentra en la Isla del Ángel, en la bahía de San Francisco. Pero la ubicación del edificio había sido escaneada e importada a las pantallas LED, y el cazarrecompensas y su armadura de espejo parecían haber sido transportados a una habitación en descomposición. Si alguien en la Tierra podía ver las costuras del efecto, era Cameron. «Recuerdo claramente que Jim se quitó las gafas y se acercó para ver la calidad de la imagen y lo convincente que era», dice Bluff. «Creo que, para todos, esa tarde fue el momento eureka, porque estaba funcionando».

    Cuatro años después, El Volumen es una herramienta esencial para el día a día. Durante una visita a mediados de marzo, evoca una caverna gris rocosa, con acantilados incrustados con grandes componentes tecnológicos. Sea lo que sea este lugar, ha sido colonizado. En el techo plano del estudio, se puede ver el escarpado techo de la cueva, con una tosca abertura que deja caer la luz desde un círculo de cielo azul.

    Hay menos desorden que en otros set y prácticamente no hay polvo. No hay olor a pintura fresca, espuma esculpida o madera recién cortada. El volumen tiene el olor estéril y a ozono de una mejor adquisición y mientras millones y millones de diminutos diodos emisores de luz incrustados en la superficie curva evocan paisajes extraterrestres. Favreau muestra el escenario como quien abre el capó de un coche clásico recién restaurado. Al preguntarle si la tecnología les permite hacer una temporada completa de televisión en el mismo tiempo que una película de Star Wars o Marvel, Favreau niega con la cabeza: «No, es como la mitad del tiempo».

    Uno de los primeros forasteros en ver El volumen fue Pedro Pascal, cuando el actor fue reclutado por Favreau para dar una presencia acerada al antihéroe de El mandaloriano. «Sabía que era un as en la manga. Simplemente lo sabía», dice Pascal. «Y no me ha sorprendido nada de esto. Quizá me ha sorprendido un poco lo convincente que puede ser el mandaloriano, porque no tiene rostro.»

    Pero eso también había sido un punto de venta para él. El personaje, que más tarde se reveló que se llamaba Din Djarin, es tan devoto de las reglas mandalorianas que mantiene escrupulosamente el casco puesto en presencia de otros. Eso significa que Pascal puede a veces interpretar el papel como actor de voz mientras un suplente lleva la armadura, lo que le libera para aceptar otros proyectos. «Tal vez soy un poco fóbico al compromiso», dice, «Porque la frescura de esto realmente me emociona, y la vida útil realmente me intimida».

    Los actores de Star Wars tienden a convertirse en actores de Star Wars de por vida. A finales de los 90, esto llevó a McGregor a agonizar por interpretar al joven Obi-Wan Kenobi en las precuelas. «Me lo cuestioné mucho», dice. «Sentía que formaba parte de esta nueva ola de cine británico, realmente, y que Star Wars no era yo, no era lo que yo representaba. Yo era esta especie de actor de cine urbano, grunge e independiente». El difunto Sir Alec Guinness despreciaba notoriamente la saga espacial cuando interpretó al anciano sabio en las películas originales. McGregor dice que él también lo hizo, sobre todo después de que su primera entrega, La amenaza fantasma, de 1999, sufriera críticas muy duras: «Fue duro porque fue una decisión tan grande hacerlas, un acontecimiento tan grande. Fue bastante difícil para todos nosotros lidiar con eso, sabiendo además que tienes un par más que hacer».

    McGregor se sintió aliviado al dejar atrás la franquicia. Pero en 2017, fue invitado al Teatro El Capitán de Hollywood para un maratón de proyecciones de todas las películas de Star Wars. «Me preguntaron si quería presentar una, y nunca había hecho algo así, pero de repente, me di cuenta de que realmente quería hacerlo», recuerda McGregor. ¿Por qué habían cambiado sus sentimientos? «No lo sé», dice, rascándose una mejilla desaliñada. «Realmente creo que tiene que ver con el hecho de haber crecido». Disfrutaba viendo a la gente en sacos de dormir, pasando toda la noche con sus películas. Los niños que habían crecido con las precuelas no eran tan cínicos como los críticos. Algunos críticos incluso habían empezado a revalorizarlas. La gente le quería como Obi-Wan, lo que hizo que McGregor se diera cuenta de que él también lo hacía.

    Después de la proyección, a McGregor le empezaron a hacer La Pregunta casi cada vez que daba una entrevista: ¿Consideraría volver a interpretar a Obi-Wan Kenobi? McGregor siempre respondía afirmativamente, lo cual es una buena política pero no una obligación contractual. La única vez que la pregunta realmente importó fue cuando McGregor fue preguntado por la entonces jefa de historia de Lucasfilm, Kiri Hart, hace unos cuatro años. «Ella sólo dijo: ‘Sólo queríamos saber si es verdad. Has dicho que lo volverías a hacer. Queremos saber si lo dices en serio’», recuerda McGregor. «Y yo dije: ‘Sí, lo digo en serio. Estaría encantado de volver a hacerlo’. «

    Lucasfilm tenía la intención de hacer una película de Obi-Wan Kenobi, dirigida por el nominado al Oscar Stephen Daldry. McGregor sería productor esta vez, lo que le daría más voz sobre la historia. «Sólo dije: ‘Creo que debería ser una historia sobre un hombre roto, un hombre que ha perdido la fe’», dice. «Siempre tiene una frase graciosa que decir o siempre parece estar tranquilo y es un buen guerrero o soldado o lo que sea, pero ver a ese hombre desmoronarse, y ver lo que hace que vuelva a reunirse… ahí es donde empezamos».

    Cuando la película de Obi-Wan evolucionó más tarde hacia una serie de televisión de Obi-Wan como parte del nuevo anhelo de Lucasfilm por los contenidos de Disney+, Daldry se marchó y Deborah Chow, directora de El Mandaloriano, se incorporó con el objetivo de mantener el alcance cinematográfico de la serie. Faltaba un componente. El coprotagonista de McGregor en las precuelas, Hayden Christensen, había sido Anakin Skywalker para su Obi-Wan, hermanos de armas hasta su brutal batalla en una corriente de lava en La venganza de los Sith. Sin embargo, en las primeras iteraciones de la historia de Obi-Wan en el exilio, Vader no estaba incluido.

    A finales del año pasado, Rosario Dawson pareció confirmar accidentalmente un rumor con un post en Instagram: «Miré mi correo electrónico, y Star Wars estaba como, ‘QUIZÁS QUIERAS QUITAR ESO’. Yo estoy como, ‘Hombre, no se puede confiar en mí’. «


    Es un dilema constante en Lucasfilm: ¿Cuánto deben mostrar los personajes heredados y cuánto deben mantenerlos en reserva? ¿Introducir a Vader en una historia sobre el exilio de Obi-Wan restaría importancia a su fatídico encuentro en la Estrella de la Muerte en la Guerra de las Galaxias de 1977, cuando Vader abate a su viejo amigo? ¿O podría un encuentro previamente desconocido mejorar ese momento? «Tenemos estas conversaciones de «y si» las 24 horas del día», dice Michelle Rejwan, productora ejecutiva de Obi-Wan y una de las principales jefas de desarrollo de la compañía. «Es divertido, en tu cabeza, recorrer la tienda de juguetes de Star Wars. ‘Oh, podríamos tener este personaje, o presentar esa nave’. Pero al final del día, realmente necesitamos mantener la pureza del por qué».

    En otoño de 2019, Chow se sentó en el salón de Christensen para pedirle que volviera como el tirano más temible de la galaxia. Los troncos crepitaban en la chimenea. Una taza de té de hierbas, limón y jengibre humeaba en la taza de Chow. Vader, le dijo a Christensen, añadiría una nueva dimensión que, en última instancia, podría replantear la forma en que los fans ven su clásico duelo en la película original.

    En el momento de la reunión, habían pasado 14 años desde La venganza de los Sith, y el actor asumió que sus días de gloria galáctica habían terminado. Se alegró de estar equivocado. «Este es un personaje que ha llegado a definir mi vida de muchas maneras», dice. «Me contrataron originalmente para interpretar una parte muy específica de la vida de esta persona. La mayor parte de mi trabajo fue con Anakin. Y ahora puedo volver y explorar el personaje de Darth Vader».

    Técnicamente, no se necesita a Christensen para hacer de Vader; todo lo que se necesita es la máscara, una figura corpulenta con el traje y, si se tiene suerte, la voz imperiosa de James Earl Jones. Pero sí se necesita a Christensen para mostrar al público al hombre impulsivo pero compasivo que se perdió cuando Anakin Skywalker se convirtió en Vader. “Muchas de mis conversaciones con Deborah trataban sobre querer transmitir este sentimiento de fortaleza, pero también relacionado con el encarcelamiento”, dice Christensen. «Hay este poder y vulnerabilidad, y creo que es un espacio interesante para explorar».

    Cuando Chow se convirtió en la directora de la serie, abogó por una revancha entre Vader y Kenobi mientras el grupo de expertos de Lucasfilm reflexionaba sobre si seguir ese camino. Mientras tanto, se habían reservado escenarios en Inglaterra y luego se habían cancelado a medida que la historia se sometía a un mayor escrutinio interno, lo que hizo temer a los fans que la propia serie también desapareciera. En marzo de 2020, poco antes de que comenzara el cierre, se tomó la decisión: Vader volvería.

    Parte de la acertada perspectiva de Chow sobre «por qué» Vader y Kenobi deben enfrentarse de nuevo puede sorprender incluso a los fans más acérrimos de Star Wars, especialmente a aquellos que piensan que ambos albergan un desprecio épico el uno por el otro. «Para mí, a través de las precuelas, a través de la trilogía original, hay una dinámica de historia de amor con estos dos que atraviesa todo», dice Chow. «Sentí que era bastante difícil no [incluir] a la persona que dejó a Kenobi con tanta angustia en la serie». Lo que le intrigaba era la idea de que, a pesar de en qué se había convertido Vader, Kenobi podría seguir preocupándose profundamente por él. «No sé cómo podría no hacerlo», dice. «No creo que nunca deje de preocuparse por él. Lo especial de esa relación es que se querían».

    Mientras que Luna es el tipo de actor que se acurruca en el asiento trasero de un coche, ocultando su llamada de Star Wars de un conductor probablemente ajeno, Rosario Dawson es del tipo que hace FaceTimes al hijo de ocho años de su amiga mientras está disfrazada de Ahsoka que busca la Fuerza, coletas completas de color azul y blanco enmarcando el maquillaje de color sombra quemada y las marcas blancas de guerrera. «Llamé a mi amiga Polina porque su hijo Cosmo es un gran fan de Star Wars, conoce todas las naves, todos los robots», dice Dawson. «Me ve y lanza el teléfono al otro lado de la habitación. Solo enloquecido. Me he tomado un helado con este chico. Hemos salido juntos. Pero era demasiado que este personaje que le gusta empezara a hablarle y dijera su nombre. Me llama al día siguiente y me dice: «Cosmo acaba de entrar en la habitación y me lo ha dicho: Ya está listo». Yo le dije: «Bueno, eso es muy dulce, pero ya no estoy en el disfraz. Se ha perdido su momento’. » Se encoge de hombros. «Eso será una lección de vida para él de cara al futuro».

    Dawson tiene el mismo entusiasmo por Star Wars que Cosmo. Su elección como Ahsoka Tano, a la que antes ponía voz Ashley Eckstein y que sólo existía en animación, fue el resultado de una sugerencia de los fans que Lucasfilm se tomó en serio. Alguien tuiteó a Dawson una pieza de arte que la representaba como la heroína, y ella respondió: «Ummm… ¿Sí, por favor?». Eso llegó a Filoni, que había estado trabajando con Favreau para incluir a Ahsoka tanto en El Mandaloriano como en En el libro Boba Fett. Su objetivo final era dar a Ahsoka su propia serie de televisión.

    En octubre de 2021, después de que Dawson hubiera rodado anuncios como invitada, leyó un informe comercial sobre la posibilidad de que Christensen se uniera a su serie independiente. Anakin Skywalker había sido el mentor del personaje, y el recuerdo de Vader, comprensiblemente, aún la persigue. Dawson hizo una captura de pantalla del titular y abrió Instagram, utilizando los apodos de los personajes de La guerra de los clones como pie de foto. «Acabo de publicar: ‘Skyguy… ¡¡¡Lo saben!!! Nos vemos pronto, Snips « Sólo más tarde se dio cuenta de que el informe era sólo un rumor no confirmado. Los fans tomaron su post como una dura confirmación, y los poderes de Lucasfilm se angustiaron. «Miré mi correo electrónico y Star Wars me dijo: ‘Puede que quieras quitar eso«, recuerda Dawson. «Me dije: «hombre, no se puede confiar en mí’. «

    Ahsoka aparecerá en Disney+ en 2023, aunque Lucasfilm, deseoso de recuperar el secreto, sigue sin confirmar si Dawson había filtrado sin querer la verdad sobre Anakin o si realmente era una noticia falsa. Como en todo título de Star Wars, las emociones y la nostalgia están envueltas en esta serie. Filoni, que supervisa la serie, ayudó a crear el personaje principal con Lucas, y vio cómo se convertía en un icono para las jóvenes. La búsqueda que Ahsoka ha insinuado en sus apariciones como invitada en El Mandaloriano y Boba Fett, la caza de un gran almirante imperial llamado Thrawn que se desvaneció en el espacio profundo al final de la serie animada Star Wars Rebels es probable que se explore más a fondo, aunque los detalles de la trama todavía se mantienen en secreto. «Ahsoka es una historia en evolución», ofrece Filoni. «Definitivamente está conduciendo hacia una meta, en mi mente, en lugar de ser pequeñas aventuras singulares. Eso es lo que quiero que haga el personaje, y creo que eso es lo que los fans quieren ahora. Tienen una gran relación con ella. Hace poco que he empezado a entender que todos esos niños que veían Clone Wars son ahora mucho más mayores: están muy entusiasmados con todas las cosas con las que crecieron, como debe ser».

    Para seguir acuñando fans, Lucasfilm debe dar a las nuevas generaciones su propia colección de personajes para amar u odiar, y de todos modos no se puede traer de vuelta a todos los personajes clásicos sin parar. Kennedy es muy consciente de todo esto. En El mandaloriano y El libro de Boba Fett, Mark Hamill, de 70 años, ofreció interpretaciones como el treintañero Luke Skywalker, pero actores más jóvenes interpretaron el cuerpo de Luke mientras una avanzada tecnología de imitación profunda sustituía el rostro. Dar vida a Luke es ahora un deporte de equipo. Pero esa tecnología tiene sus limitaciones. Y lo mismo ocurre con el recasting.

    La película de 2018 Solo exploró los años de juventud de Han Solo, con Alden Ehrenreich asumiendo el papel del contrabandista originado por Harrison Ford. La película tiene sus admiradores, pero hizo menos en la taquilla que cualquier otra película de acción real de Star Wars. La fanfarronería de Solo puede ser demasiado singular para que otro actor la reproduzca. «Debe haber momentos en el camino en los que aprendes cosas», dice Kennedy. «Ahora sí parece muy claro que no podemos hacer eso».

    Para perdurar, Star Wars necesitará nuevos actores, nuevos personajes y una nueva era, alejándose de la línea temporal tal y como la conocemos. Otra serie de próxima aparición, El acólito, supuestamente protagonizada por Amandla Stenberg, pretende hacerlo. La serie está en la fase de casting, pero la escritura está en gran parte completa, dice la showrunner Leslye Headland, cocreador de la serie de Netflix Russian Doll. Lleva dos años planeando la serie, sobre todo desde su casa. Su perro y su gato, que se asoman con curiosidad desde el fondo de las conversaciones de Zoom, están ciertamente impregnados del concepto de la era de la Alta República de la galaxia, dice, pero los fans casuales de Star Wars que no hayan seguido las novelas y los cómics recientes podrían no estar al tanto.

    El Acólito, dice Headland, tiene lugar aproximadamente 100 años antes de La Amenaza Fantasma: «Muchos de esos personajes ni siquiera han nacido todavía. Estamos echando un vistazo a las cosas políticas, personales y espirituales que surgieron en un periodo de tiempo del que no sabemos mucho». Mi pregunta al ver La Amenaza Fantasma era siempre: ‘Bueno, ¿Cómo han llegado las cosas a este punto?’ ¿Cómo hemos llegado a un punto en el que un lord Sith puede infiltrarse en el Senado y ninguno de los Jedi se da cuenta? ¿Qué fue lo que salió mal? ¿Cuáles son los escenarios que nos han llevado a este momento?«

    Headland describe El acólito como un thriller de misterio ambientado en una época próspera y aparentemente pacífica, en la que la galaxia sigue siendo elegante y reluciente. «En realidad utilizamos el término Renacimiento, o el Siglo de las Luces», dice. Los Jedis no siempre fueron figuras ascéticas como monjes que vivían de forma desinteresada y valiente. «Los uniformes de los Jedi son dorados y blancos, y es casi como si nunca se ensuciaran. Nunca saldrían a la calle», dice Headland. «La idea es que puedan tener este tipo de uniformes porque es lo poco que se meten en las escaramuzas».

    Otra nueva serie en el horizonte ni siquiera tiene título, sólo un nombre en clave: Grammar Rodeo, una referencia a un episodio de Los Simpson en el que Bart y sus compañeros de colegio roban un coche y se escapan durante una semana, utilizando un falso evento educativo como coartada. La serie tiene lugar durante la reconstrucción posterior al Retorno del Jedi que sigue a la caída del Imperio, al igual que El Mandaloriano, pero su trama sigue siendo un secreto. Está creada y producida ejecutivamente por el director Jon Watts y el guionista Chris Ford, que hizo Spider-Man: Homecoming para Marvel. Un anuncio de casting ha pedido cuatro niños, de unos 11 a 12 años. Dentro de Lucasfilm, la serie se describe como una versión galáctica de las clásicas películas de aventuras de Amblin de los años 80.

    Eso deja la cuestión de qué pasa con las películas de Star Wars.

    «Tenemos una hoja de ruta», dice Kennedy, aunque es poco probable que el regreso de Lucasfilm a la gran pantalla siga la misma cadencia implacable que antes. Lo más probable es que primero llegue una película de Taika Waititi, de Jojo Rabbit, y de Krysty Wilson-Cairns, guionista de 1917, y que más adelante llegue Rogue Squadron, de la directora de Wonder Woman, Patty Jenkins. ¿Es cierto que el presidente de Marvel Studios, Kevin Feige, producirá una película de Star Wars? «Me encantaría ver qué película se le podría ocurrir», dice Kennedy. «Pero ahora mismo, no, no hay nada específicamente». ¿Y la trilogía de Los últimos Jedi de Rian Johnson que se anunció hace cinco años? De espaldas a la realidad. «Rian ha estado increíblemente ocupado con Knives Out y el acuerdo que hizo en Netflix para múltiples películas».

    El énfasis en la televisión ya está influyendo en la próxima lista de películas. «Dudo en seguir usando la palabra trilogías porque Star Wars es mucho más una narración persistente», dice Kennedy. Ahora sólo tiene que reclutar a directores de largometrajes.

    El 19 de marzo, Kennedy y Lucas recibieron el premio Milestone del Gremio de Productores de América, y algo le ocurrió mientras veía el montaje de vídeo. Los clips de la pareja a lo largo de las décadas incluían a un Lucas sin camisa en una batalla de pistolas de agua con Steven Spielberg, y a Kennedy y Lucas bromeando bajo un aguacero que interrumpía la producción. «Lo que me impresionó fue lo bien que nos lo estábamos pasando», dice. «Fue un momento de realización: Creo que se ha perdido un poco de diversión al hacer estas películas gigantescas. El negocio, las apuestas, todo lo que se ha infundido en los últimos 10 años más o menos. Hay una especie de espontaneidad y buen tiempo que tenemos que tener cuidado de preservar. Me sigo aferrando a ello: Más vale que sea divertido».

    Después de más de 50 años, con Lucasfilm navegando por un nuevo camino, ese es un buen punto de referencia para seguir.

    Fuente original: Vanity Fair

  • The Book of Boba Fett: Jennifer Beals habla sobre la esperada serie

    The Book of Boba Fett: Jennifer Beals habla sobre la esperada serie

    Por Mariana Poala Gutiérrez Escatena

    La actriz Jennifer Beals hace más de un año que quiere hablar sobre su papel en «El libro de Boba Fett» con alguien más que no sea su familia.

    «Quería contárselo a todo el mundo y no podía decírselo a nadie»

    Desde la escena, en donde Boba Fett (Temuera Morrison) y Fennec Shand (Ming-Na Wen) se adentran en el recinto del difunto Jabba el Hutt, donde Boba mata a Bib Fortuna (Matthew Wood) y se hace cargo de la organización criminal de Jabba en la segunda temporada del Mando, los Fans no hemos sabido nada sobre la nueva producción de Jon Favreau, Dave Filoni y el director de episodios Robert Rodríguez.

    Desde entonces, sin embargo, Lucasfilm ha cubierto la serie con su habitual velo de secreto, incluyendo quiénes, además de Morrison y Wen, la protagonizarían, hasta el primer tráiler, en el que Beals aparece en una breve toma como una Twi’lek, miembro de una raza alienígena con dos largos apéndices en la cabeza llamados lekku.

    Beals dice que se lo pasó «estupendamente» trabajando en la serie. «Tem y Ming-Na hacen que el set sea increíblemente alegre», dice. «Entre toma y toma, Tem está cantando a todo el mundo. Hay música por todas partes. La habitación de Robert estaba al lado de la mía y estaba tocando la guitarra. Era un ambiente increíblemente creativo».

    Sin embargo, hasta que se estrene «Boba Fett» el 29 de diciembre, eso es todo lo que Beals puede decir sobre el personaje.

    ¿Qué recuerda de la primera vez que vio la primera película de «Star Wars»?

    No es que esté muy versada en la historia de «Star Wars». Pero ese momento en el que Luke recibe instrucciones para usar la Fuerza identificó para mí el comienzo de mi comprensión del universo, en cierto modo, como una joven mujer. Pensé para mí, «Oh, sí, eso es, eso es lo que es esta cosa, esta energía que, que voy a sentir a veces si estoy en el bosque o me estoy meditando». Fue la primera vez que se identificó para mí. Nunca me imaginé ser parte de esto, que sería posible para mí estar en la familia «Star Wars». Todavía me emociono mucho.

    ¿Hasta qué punto siguió la franquicia cuando se hizo adulta?

    En realidad no la había seguido. Me llevaban a otros temas y, ya sabes, a ver otras películas, pero también leía mucho más. La última película que ví de Star Wars fue su cierre.

    ¿»El ascenso de Skywalker»?

    Sí. Esa fue la última película que vi en una sala de cine antes de que me eligieran. Como sucedió, tampoco sabía de «The Mandalorian» realmente. Mi hermano mayor me llamó y me dijo: «Voy a ver «The Mandalorian» con mis hijos». Y le dije: «Oh, háblame de ‘The Mandalorian’», y empezó a hablarme de la serie y de lo genial que era. Entré en casa y sonó el teléfono y era la oferta, para «El libro de Boba Fett». Así que esa noche empecé a verla. Me quedé boquiabierta. ¡Era tan hermosa, tan cinematográfica y tan centrado en el corazón al mismo tiempo!

    ¿Así que esta franquicia que te abrió una especie de conexión espiritual volvió a ti de la manera más Kismet, parece?

    Sí, sí. Había trabajado con Jon [Favreau] y Robert [Rodríguez] hace muchos, muchos años. Jon y yo estuvimos en «Mrs. Parker and the Vicious Circle«, y con Robert trabajé en «Four Rooms». Y le conocía de ese círculo de amigos con Quentin [Tarantino] y mi ex marido, Alex Rockwell. Pero hacía décadas que no los veía.

    Sé que no se puede decir mucho sobre su personaje, pero ¿sabía mucho de ella al principio?

    ¿Me estás tomando el pelo? Quiero decir, sabía sobre el personaje. Pero esto es lo bueno, los secretos: Incluso cuando entré por primera vez en el set, no me di cuenta de que estaba en «El libro de Boba Fett». Sólo sabía que iba a formar parte de esta historia.

    ¿Sabías lo que es un Twi’lek o tuviste que investigarlo?

    Tuve que recordar lo que era, quiénes son y de dónde vienen. Dave Filoni es simplemente extraordinario. Es como una enciclopedia andante. En lugar de confiar en Internet que, ya sabes, no sé quiénes son los autores de ciertos artículos que estoy mirando, iba a la fuente. Me dirigiría a Dave, y hablamos del personaje y de cómo esta persona es diferente tal vez del linaje que ha venido antes, y qué ha informado sus experiencias y luego cómo cambia eso la forma en que se ve o se comporta o se viste para el caso.

    ¿Cómo es el proceso de ponerse los apéndices, los lekku? ¿Qué peso tienen?

    El equipo hizo todo lo posible para asegurarse de que no sólo fueran increíblemente ligeros, sino que estuvieran perfectamente equilibrados para mi cráneo. Eran fáciles de llevar durante el día. Podíamos quitármelos durante un descanso si lo necesitaba. Pero [llevarlos] lo cambia todo. Es como una increíble corona de sensibilidad e identidad.

    Quiero hacer la observación de que el Twi’lek más prominente del universo de «Star Wars», Bib Fortuna, fue asesinado por Boba Fett al final de la segunda temporada de «The Mandalorian». Por favor, guarde silencio si eso es significativo para su personaje.

    (Pausa) Por favor, manténgase en silencio si eso es significativo para mi personaje. Esa era la pregunta.

    Sí.

    (Pausa) ¿He guardado silencio o te he hecho una pregunta? No lo sé.

    Bien, probemos esto: La mayoría de los Twi’leks son esclavos, pero en la breve toma de tu personaje en el primer tráiler, su traje parece caro, como si fuera una persona de categoría.

    Yo diría que es justo, por resumirlo así.

    ¡Ah, mis instintos eran correctos!

    Creo que es justo que te diga eso. ¿Qué voy a hacer? Di: «Oh, no sé, es verdad?»

    Así que estabas rodando la segunda temporada de «The L Word: Generation Q» al mismo tiempo, y realmente no puedo pensar en dos programas que parezcan más diferentes. ¿Cómo se comparan?

    Fue una locura. Estás en «The L Word» y es como la pequeña locomotora con la que pudo, y luego vas a «El libro de Boba Fett» y es una cúpula del placer que ya se ha construido, y tienen tantos recursos, entre los cuales no es menor la imaginación de las personas que dirigen la organización. Son solo 180 grados diferentes..

    Por último, esta es la inevitable pregunta de «Star Wars»: ¿Sabe ya cómo va a ser su figura de acción?

    ¿No sé si tendré una? Quién sabe. Ya veremos. Hicimos esa increíble sala en la que tienen cientos de cámaras a tu alrededor haciéndote fotos para que puedan hacer la figura de acción. Pero no lo sé. Quién sabe si decidirán hacerlo. Creo que se lo dicen a todas las chicas.

    Esta entrevista ha sido editada y condensada. (Nos aclara Variety)

    Fuente original: Variety

  • La actriz Amandla Stenberg podría ser la protagonista de la serie The Acolyte.

    La actriz Amandla Stenberg podría ser la protagonista de la serie The Acolyte.

    Por Mariana Paola Gutiérrez Escatena

    La revista Variety ha publicado que la actriz Amandla Stenberg podría estar en conversaciones para unirse a la próxima serie de Disney Plus «The Acolyte«, el show de acción en vivo de Star Wars a cargo de la directora Leslye Headland.

    En la nota aclaran que no se han dado mayores detalles, pero como todos sabemos un Acólito es un aprendiz del Lado Oscuro. Esto sucedería, según la propia Variety, antes de que el Lord Sith Darth Bane instituyera la Regla de Dos.

    Disney y Lucasfilm confirmaron previamente que «The Acolyte» tendrá lugar en los últimos días de la era de la Alta República de la línea temporal de Star Wars y se centrará en la aparición de ciertos poderes secretos del Lado Oscuro. Para contextualizar, se dice que la era de la Alta República terminó unos 50 años antes de los eventos de «La amenaza fantasma«.

    Stenberg, que se identifica como no binaria, irrumpió con el papel de Rue en la adaptación cinematográfica de 2012 de «Los juegos del hambre«. Desde entonces ha protagonizado películas como «The Hate U Give«, «The Darkest Minds«, «Everything, Everything» y la reciente versión cinematográfica de «Dear Evan Hansen«, interpretando a Alana Beck.

    Stenberg también ha aparecido en programas de televisión como «Sleepy Hollow«, «The Eddy«, y «Mr. Robinson«. Su posible participación en «The Acolyte» fue reportada por primera vez por The Illuminerdi.

    Headland es guionista, productora ejecutiva y showrunner de «The Acolyte«, del que Variety informó en exclusiva en abril de 2020. Disney y Lucasfilm confirmaron oficialmente el proyecto el 4 de mayo de ese año. La producción de la serie está prevista para mediados de 2022.

    Aunque aún no está confirmada ni por parte del representante de la actriz o de Lucasfilm, esperemos que pronto tengamos más novedades. Ya tengo muchas ganas de «The Acolyte«. ¿Y vosotros?

    Fuente: Variety

  • Pedro Pascal habla sobre The Mandalorian

    Pedro Pascal habla sobre The Mandalorian

    Escrito por Rafa Galán

    Gracias a la entrevista que le han realizado a Pedro Pascal desde el portal Variety, hemos podido conocer un poco más de la vida y carrera de éste gran actor al que el día 30 de octubre veremos volver a vestir la armadura del Mandaloriano.

    Los padres de Pascal habían venido a vivir a San Antonio después de huir de su Chile natal durante el ascenso del dictador Augusto Pinochet a mediados de los 70. Llevar a Pascal y a su hermana mayor al cine, a veces más de una vez a la semana, se había convertido en el ritual familiar, y en la manera de absorber la mayor cantidad posible de cultura-pop estadounidense. Cuando Pedro Pascal tenía 4 años, él y su familia fueron a ver “Superman” la película de 1978 protagonizada por Christopher Reeve.

    En una de estas visitas al cine, Pascal tuvo que ir al baño y sus padres lo dejaron ir solo. «Realmente no sabía leer todavía», dice Pascal con la misma sonrisa que deslumbró a los fans de «Juego de tronos» durante su papel como el astuto (y condenado) Oberyn Martel. «No encontré el camino de regreso a ‘Superman’».

    En cambio, Pascal entró en un cine diferente (cree que estaba proyectando el drama de 1979 “Kramer vs. Kramer”, tenía 4 años). En su conmoción y desconcierto por estar perdido, se acurrucó en un asiento y se durmió. Cuando se despertó, la película había terminado, el cine estaba vacío y sus padres estaban de pie junto a él. Para su sorpresa, parecían bastante tranquilos, pero hay otro detalle que destaca aún más.

    «Sé que terminaron la película «, declara sonriendo. “Mi hermana estaba tratando de hacerme enfadar diciéndome: ‘ Y sucedió esto… y luego Superman hizo esto y luego, ya sabes, el terremoto y las vueltas alrededor del planeta ‘”.  La implacable cara de Pascal Para burlarse hizo lo único lógico cuando dijo “Todo eso pasó en mi película también».

    No tenía forma de saberlo en ese momento, por supuesto, pero 40 años después, Pascal tendría la oportunidad de protagonizar una película junto a un superhéroe de DC Comics, sin mencionar una batalla contra Stormtroopers, y enfrentarse contra el guerrero más formidable de Westeros. Después de su papel en «Juego de tronos», se convirtió al instante en un “consígueme a ese tipo”, siendo principalmente hombres de acción taciturnos y testarudos, persiguiendo a narcotraficantes en Colombia durante tres temporadas en la serie de Netflix “Narcos”, hasta enfrentarse a Denzel Washington en «The Equalizer 2».

    Pedro Pascal como policía de la DEA en la serie Narcos

    Este año, sin embargo, Pascal se encuentra preparado para el gran papel con el que ha pasado la vida soñando. El 30 de octubre, regresará como estrella principal de la segunda temporada de “The Mandalorian», la exitosa serie de “Star Wars” producida por Luscasfilm para Disney Plus, que obtuvo 15 nominaciones a los Emmy, incluido el de mejor drama, en su primera temporada. Y el 25 de diciembre, dependiendo de lo que se determine por el COVID-19, interpretará al villano de los cómics Maxwell Lord junto a Gal Gadot, Chris Pine y Kristen Wiig en «Wonder Woman 1984».

    Los roles son a la vez tremendamente divergentes y el mejor escaparate hasta ahora para los talentos elásticos de Pascal. En «The Mandalorian», debe ocultar su rostro – y, en algunos episodios, hasta su cuerpo – en una actuación empujada al minimalismo y la moderación a un ideal casi ascético. En «Wonder Woman 1984», en contraste, ofrecerá el tipo de personaje amplio y malvado que ya pobló las proyecciones palomiteras de su juventud en los años 80.

    “Continuamente me sorprende que todo el mundo lo considere un tipo tan serio”, dice la directora de Wonder Woman 1984, Patty Jenkins. “Tengo que decir que Pedro es una de las personas más atractivas que he conocido. Al instante se convierte en alguien a quien todos invitan y quieres tener cerca, y sobre todo con quien quieres hablar».

    Imagen de carga diferida

    Habla con Pascal solo cinco minutos – incluso cuando está atrapado en su coche porque se quedó sin tiempo haciendo recados antes de su vuelo para llegar al set de una película de Nicolas Cage en Budapest – y tendrás una idea sobre lo que Jenkins está hablando. Antes de que la entrevista comience, Pascal señala, a través de Zoom, que el perro del periodista está lamiendo sus regiones inferiores en el fondo. «¡No lo detengas!» dice con un reproche casi travieso. «¡Déjalo vivir su vida!»

    A lo largo de tres conversaciones está claro que el buen humor y el encanto de Pascal han sido a la vez un lastre para una serie de dificultades y un baluarte, que hacen que el éxito que se ha ganado con tanto esfuerzo haya sido un desafío que él ha aceptado por completo.

    Antes de que Pascal supiera algo sobre «The Mandalorian», su showrunner y productor ejecutivo Jon Favreau ya sabía que le quería a él para protagonizarla.

    “Es muy parecido a una estrella de cine clásico por su encanto y entrega», declara Favreau. «Y es alguien que se toma su oficio muy en serio». Favreau sintió que Pascal tenía la presencia y la habilidad esenciales para entregar un personaje, llamado Din Djarin, que pasa prácticamente cada segundo de su tiempo en la pantalla con un casco, el cual es parte del credo sacrosanto de la orden mandaloriana.

    Imagen de carga diferida

    Convencer a cualquier actor de que oculte su rostro durante el transcurso de una serie puede ser tan precario como escapar de un pozo de Sarlacc. Para ganarse a Pascal en su reunión inicial, Favreau lo llevó detrás del telón «Mandaloriano», a una sala de conferencias empapelada con guiones gráficos que cubrían el arco de la primera temporada. «Cuando entró, debió sentirse un poco surrealista», dice Favreau. “Sabes, en la mayoría de las experiencias como actor, la gente patea los neumáticos para ver si encaja bien. Pero en este caso, todo está ya cerrado».

    No hace falta decir que funcionó. “Espero que esto no suene como si fuera, ya sabes, tan inteligente, pero acepté hacer esta serie porque tuve la impresión tras mi primera reunión que esta sería el próximo gran S…”, dice Pascal riendo.

    La determinación de Favreau de elegir a Pascal, sin embargo, puso al actor en una situación delicada: los compromisos de Pascal para «Wonder Woman 1984» en Londres, y de actuar en la serie de Broadway «King Lear» con Glenda Jackson, entraban en conflicto con el plan de producción de «The Mandalorian». Algunas escenas, y ​​al menos un episodio completo , tuvieron que apoyarse en el anonimato del personaje principal más de lo que se hubiera planeado en un principio, teniendo que usar a los actores de riesgo Brendan Wayne y Lateef Crowder para interpretar a Mando en el set, y haciendo Pascal el doblaje del diálogo meses después.

    Oberyn Martell and Ellaria Sand | Game Of Thrones Wallpapers
    Pedro Pascal como Oberyn Tyrell en «Juego de Tronos»

    Se estaba pidiendo a Pascal exprimir una de sus mejores herramientas como actor, algo extraordinariamente poco común para cualquiera al frente de una franquicia de acción en vivo (Imaginate a Robert Downey Jr. solo interpretando a Iron Man mientras usa la máscara, ¡no podría!) Ahora tenía que entregar el control del cuerpo del Mando a otros artistas también. Algunos actores se habrían marchado, pero Pascal no lo hizo.

    “Con páginas de escenas en las que había momentos de uno contra otro, me sentía incómodo por no poder ser el intérprete total en dichas escenas”, dice. “Pero era fácil de una manera práctica y poco emocionante depender de ellos. Cuando se trata de una franquicia tan grande como esta, eres un pasajero que forma parte de lo que se va a forjar. Es tan específico. Es ‘Star Wars’ ” (Para la segunda temporada, Pascal dice que estuvo mucho más tiempo en el set, aunque no participó en muchas de las acrobacias del Mando).

    “The Mandalorian” sería el gran éxito que ayudó a catapultar el lanzamiento de Disney Plus a 26,5 millones de suscriptores en sus primeras seis semanas. Con las películas de «Star Wars» congeladas en carbonita hasta 2023 (al menos), ahora Pascal se ha convertido en el rostro de una de las franquicias de la cultura pop más grandes del mundo. Hay que decir que apenas pudo evitar poner los ojos en blanco al oír esto el intérprete del Mando.

    Imagen de carga diferida

    «¡Quiero decir, vamos, no hay cara!» dice con una risa que se siente como un poco forzada. «Si quieres decir: ‘Tú eres la silueta’, que también es un esfuerzo de equipo, entonces, sí». Hace una pausa. «¿Podemos simplemente cortar esta m… y hablar sobre el Niño?»

    Sí, por supuesto, el Niño o, como lo llama el resto de la galaxia, Baby Yoda. Pascal vio por primera vez a esta criatura tan linda durante el vistazo que tuvo a los guiones gráficos de «Mandalorian» en esa reunión inicial que tuvo con Favreau. «Literalmente, mis ojos miraban de izquierda a derecha, arriba y abajo, y, boom, Baby Yoda estaba ahí al final del primer episodio», declaraba. «Fue entonces cuando yo estaba pensando ‘¡Oh, sí, ese es un ganador!’»

    Baby Yoda es sin lugar a dudas la estrella emergente de «The Mandalorian». Pero el programa no funcionaría si el público no estuviera interesado en la conexión emocional que hay entre el Mando y el pequeño ladrón de escenas, algo que Favreau comenta que Pascal entendió desde el principio. «Se sigue el arco de esa relación», dice el showrunner. “Su perspicacia nos ha hecho repensar varios momentos durante el transcurso de la serie”.

    Incluso si Pascal no siempre podía estar dentro del Mando, nunca abandonó la personalidad del personaje, siempre consciente de cómo este cazarrecompensas huérfano que va de un planeta a otro miraría con recelo cualquier cosa que sintiera como demasiado buena (o demasiado adorable) para ser verdad.

    “La fugacidad es algo con lo que estoy muy familiarizado, ¿sabes?” Dice Pascal. “Entender la oportunidad de la complejidad que hay bajo la armadura no fue difícil para mí”.

    Pedro Pascal habría abandonado 'The Mandalorian'

    Cuando Pascal tenía 4 meses, sus padres tuvieron que dejarlo a él y a su hermana con su tía, para que ellos pudieran esconderse y evitar ser capturados durante la represión de Pinochet contra la oposición. Seis  meses después, finalmente lograron escalar los muros de la embajada venezolana durante un cambio de turno y solicitar asilo; a partir de ahí, la familia se trasladó, primero a Dinamarca, luego a San Antonio, donde el padre de Pascal consiguió un trabajo como médico.

    Pascal era demasiado pequeño para recordar nada de esto, y durante un período de su niñez, su complicada herencia chilena se asentaba en paralelo a su vida en los Estados Unidos. Cuando Pascal tenía 8 años, su familia pudo hacer viajes regulares de regreso a Chile para visitar a sus 34 primos hermanos. Pero no recuerda haber hablado mucho de su tiempo allí con sus amigos estadounidenses.

    “Recuerdo que ni siquiera me había dado cuenta de que mis padres tuvieran acento hasta que un amigo me dijo, ‘¿Por qué tu mamá habla así?’” recuerda Pascal. «Y recuerdo haber pensado, ¿cómo?»

    Además, amaba su vida en San Antonio. Su padre lo llevaba a su hermana y a él a los partidos de baloncesto de los Spurs si hacían los deberes. Engañó a su madre para que le dejara ver “Poltergeist” en el multicine local. Veía casi cualquier cosa por cable; el especial de HBO del espectáculo de Broadway de Whoopi Goldberg lo dejaría sin aliento. Recuerda haber visto a Henry Thomas en  “ET” y a Christian Bale en “El imperio del sol” y desear fervientemente poder vivir esas historias.

    Imagen de carga diferida

    Luego, su padre conseguiría un trabajo en el condado de Orange, California. Después de que Pascal terminase el quinto grado, se mudarían allí. Fue un shock. “Fueron dos años muy, muy duros”, dice. «Mucha intimidación».

    Su madre le encontró una incipiente escuela secundaria de artes escénicas en el condado, y Pascal profundizó aún más en su afición por la interpretación, devorando cualquier obra de teatro o película que pudiera tener en sus manos. En su último año, un amigo de su madre le daría a Pascal su entrada para una larga obra de teatro de dos partes en el centro de Los Ángeles que su dolor de espalda no pudo soportar. Saldría temprano de la escuela para conducir hasta allí y ver la presentación previa a Broadway de «Angels in America».

    “Y esto me cambió”, dice con un asombro casi religioso. «Me cambió».

    Después de estudiar interpretación en la Tisch School of the Arts de la Universidad de Nueva York, Pascal consiguió  estar en series  como “Undressed” de MTV y “Buffy caza vampiros”. Pero la muerte de su madre, a quien se le había permitido regresar a Chile unos años antes, llevaría a un retiro repentino a Pascal. Perdió a su agente y su carrera se estancó casi por completo.

    Como homenaje a ella, decidió cambiar su apellido profesional de Balmaceda, que era el de su padre, al de su madre, Pascal. “Y también, porque a los estadounidenses les costaba mucho pronunciar Balmaceda” declaraba. “Era agotador”.

    Pascal incluso intentó cambiar incluso a Pedro por Alexander (en homenaje a “Fanny and Alexander” de Ingmar Bergman, una de sus películas favoritas de juventud). “Estaba dispuesto a hacer absolutamente cualquier cosa para poder trabajar más”decía “Y eso significaba que si la gente se sentía confundida porque a quien estaban mirando en la sala de casting su nombre era Pedro, entonces debería cambiar eso. Pero no funcionó”.

    Pedro Pascal negocia para ser parte de la película sobre Nicolas Cage - La  Tercera

    Fue una época desesperadamente escasa para Pascal. Estuvo en un episodio de “Ley & Orden”, pero sobre todo estaba junto a sus otros amigos del teatro de Nueva York, como Oscar Isaac, quien conoció a Pascal en una obra de teatro en Broadway. Se convirtieron rápidamente en amigos para toda la vida, unidos por las pasiones y frustraciones que compartían como actores.

    “Ha mejorado, pero en ese momento, era muy fácil encasillarte en roles muy específicos al ser latinos” comentaba Isaac. “Era como, ¿cuántos papeles de pandillero me van a enviar?”. Al igual que a otros actores, el sueño que Pascal e Isaac compartían desde su infancia se reducía finalmente a su utilidad más básica. “El sueño al final era poder pagar el alquiler”, decía Isaac. “No había una estrategia definida. Solo luchábamos. Algo que a los dos nos encanta pero que parece algo insuperable».

    Pero al igual que a otros actores, ese sueño finalmente se reavivó por pura valentía y la suerte de a quien conoces, cuando otra amiga de toda la vida, la actriz Sarah Paulson, se acordó de pasar la audición de Pascal para Oberyn Martell a su mejor amiga Amanda Peet, quien a su vez está casada con David Benioff,  co-showrunner de “Juego de Tronos”.

    “En primer lugar, fue una audición a través de Selfies en el iPhone, lo cual era inusual”, recuerda Benioff, “Y este no era uno de los iPhones novedosos con cámaras espectaculares. Todo era muy amateur. Excepto por la actuación, que fue intensa, muy creíble y perfecta».

    Imagen de carga diferida

    Antes de que Pascal se diera cuenta, se encontraba en Belfast, sentado dentro del Gran Salón de la Fortaleza Roja como uno de los jueces del juicio de Tyrion Lannister por el asesinato del rey Joffrey. “Estaba entre Charles Dance y Lena Headey, con una vista de todo el puñetero set”, dice Pascal, con los ojos muy abiertos, y  asombrado por el recuerdo. “No podía creer que tuviera puesto ese disfraz tan incómodo. Sabes, tenía que sentarme, y con esta vista” suspira, “Extrañamente esto se alineaba con el tipo de pensamiento que tenía cuando era niño y que, en ese momento, pensaba que no estaba sucediendo”.

    Pero luego todo empezó a suceder.

    A principios de 2018, mientras Pascal estaba en Hawái preparándose para hacer el thriller de Netflix «Triple Frontera», con su viejo amigo Isaac, recibió una llamada del productor de la película, Charles Roven, quien le dijo que Patty Jenkins quería reunirse con él en Londres para discutir sobre un papel en otra película que él también estaba produciendo, «Wonder Woman 1984».

    “Fue una oferta increíble” decía Pascal incrédulo. “Realmente no entendía que Patty quisiera hablar conmigo sobre un papel para interpretar. No era un papel que tuviera que conseguir. No podía aceptar eso totalmente”.

    Pascal había filmado un piloto de televisión con Jenkins, hecho justo antes de que se emitiera la intervención que cambiaría su vida y carrera, “Juego de Tronos”. “Pude trabajar con Patty durante tres días más o menos, y pensaba que nunca la volvería a ver” recordaba, “ni siquiera sabía que ella me recordaría por eso».

    Pero ella si se acordaba. “Trabajé con él, así que lo conocía bien” decía, “No necesitaba que demostrará nada. Me encantó la idea de contar con él, y pensé que sería algo inesperado”.

    Pedro Pascal avanza grandes sorpresas en Wonder Woman 1984

    En la visión de Jenkins, Max Lord, un pícaro de DC Comics desde hace mucho tiempo y que comparte una historia particularmente enredada con Wonder Woman, es un magnate hábil con una habilidad especial para la manipulación y con un patetismo genuino. Es el tipo de personaje que la vida nunca le había pedido que abordase a Pascal, así que hizo algo poco ortodoxo: transformar su guion en una especie de álbum de recortes de arte pop, lleno de fotocopias ampliadas del Max Lord de los cómics, y que Pascal luego enfocaría a través de su visión particular sobre el personaje.

    Incluso las pocas páginas que Pascal muestra son bastante reveladoras. Una, con Max luciendo un traje de poder y una sonrisa elegante, con varios agujeros quemados, incluso a través de ojos del personaje. Otra página presenta a Max rodeado de burbujas de texto en las que Pascal ha escrito, una y otra vez con letras diminutas, «Estás realmente mal».

    “Sentí que me despertaba de nuevo a lo grande” decía. “Esta era una forma práctica de en lugar de ir a casa cansado y poner Netflix, me ocuparía de esto pensando, garabateando y ejecutando”.

    Jenkins es tan optimista con la interpretación de Pascal que cree que podría explotar su carrera de la misma manera que su película de 2003 «Monster» cambió para siempre la forma en que la industria veía a Charlize Theron. «Nunca lo elegiría como un tipo estoico y tranquilo», dice Jenkins. “Está irreconocible desde ‘Narcos’ hasta ‘Wonder Woman’. Ni siquiera pensaría que es el mismo tipo. Y creo que eso puede cambiar”.

    Actualmente “Wonder Woman 1984” permanece atrapada en el caos que la pandemia ha causado en la industria; tanto Pascal como Jenkins tienen la esperanza de que la fecha de lanzamiento del 25 de diciembre se mantenga, pero no están seguros de que así sea. Tal vez sea por esa incertidumbre, tal vez sea porque pasó su vida en un sueño que ahora se está cumpliendo, pero Pascal no comparte el optimismo de Jenkins sobre que “Wonder Woman 1984” le abrirá más puertas a oportunidades como esta.

    “Nunca volverá a suceder”, dice Pascal, una vez más en ese susurro incrédulo.

    Después de todo lo que ha hecho en estos años, ¿por qué Pascal no piensa que habrá más papeles como este a futuro?

    “Pues no lo sé” dice finalmente con un tono juguetón y puntiagudo. “¡Quizá me estoy protegiendo psicológicamente! ¡Es demasiado bueno para ser verdad! ¡Cómo me puedo atrever!”

    501st Legion - Spanish Garrison on Twitter: "Hoy felicitamos por su 45  cumpleaños a Pedro Pascal, protagonista de "The Mandalorian". Muchas  Felicidades! This is the way! #501stLegion #SpanishGarrison  #BadGuysDoingGood #StarWars #TheMandalorian ...

    Enlace original de la entrevista en el portal Variety