Escrito por Gorka Salgado
El Maestro Jedi Sskeer es uno de los grandes protagonistas de #StarWarsTheHighRepublic al que conoceremos en Light of the Jedi y en la serie de cómic principal…

Escrito por Gorka Salgado
El Maestro Jedi Sskeer es uno de los grandes protagonistas de #StarWarsTheHighRepublic al que conoceremos en Light of the Jedi y en la serie de cómic principal…

Traducido por Mariana Paola Gutiérrez Escatena
Corregido por Mario Tormo Tavira
Segunda parte del relato canon exclusivo de la revista Star Wars Insider, que nos trae la conclusión de la historia de Joss y Pikka que no vimos en la novela The High Republic: Luz de los Jedi. Escrito también por Charles Soule este relato en dos partes es un complemento perfecto al superventas de la nueva era de la saga. Si os perdisteis la primera parte, podéis leer la traducción que os ofrecimos en exclusiva aquí.
Previamente:
Habiendo conseguido detener un problema catastrófico, que amenazaba con destruir la Baliza Starlight antes de que pudiera comenzar su esperanzadora misión, los ingenieros Joss y Pikka Adren acabaron luchando salvando vidas frente a una nueva y mortal amenaza para la paz en la República. Los Nihil.
Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana….
Pikka Adren observó la habitación, sintiendo la reconfortante presencia de su marido justo detrás de ella. Joss, por una vez, estaba callado, lo cual era bueno, teniendo en cuenta quienes esperaban en la mesa. No tenían pinta de ser el tipo de personas con las que charlar un tato.
Ella y Joss ya habían estado en esta estación antes. La Baliza Starlight, la enorme instalación construida en el Borde Exterior como una de las Grandes Obras de la Canciller Lina Soh, emblema de la República Galáctica. Pero desde la última vez que estuvieron aquí, el camino que ella y su marido habían tomado les había llevado a lugares increíbles, y habían hecho cosas que ella aún no podía creer que hubieran logrado, o incluso sobrevivido. Como resultado, ahora se encontraban en una elegante sala de conferencias, convocados a una especie de reunión informativa con una buena parte de los más altos dirigentes de la República. La propia Canciller Soh estaba sentada a la cabeza de la mesa, acompañada a su derecha por una mujer rubia vestida con túnicas blancas y doradas: la Maestra Jedi Avar Kriss, el miembro de más alto rango de su Orden destinado a Starlight.
Pikka conocía a la maestra Kriss de una batalla espacial en la que ambas habían participado recientemente. ¡Una batalla espacial! ¿Qué terribles pecados había cometido en una vida anterior para encontrarse luchando en una batalla espacial? Ella y Joss eran básicamente trabajadores de la construcción de alto nivel. Habían ayudado a completar la Baliza Starlight, de hecho.
En realidad, no tenía a nadie a quien culpar mas que a sí misma. Ella y Joss se habían ofrecido como voluntarios para luchar en la batalla de Kur. Al recordar la sensación de aquella batalla (el caos, la intensidad, el miedo), Pikka sintió temblores y se obligó a recuperar la calma. Sea cual sea la razón por la que ella y su marido habían sido convocados, ella y Joss habían querido ayudar. Eso era todo.
A la izquierda de la canciller, un oficial de alto rango de la Coalición de Defensa de la República llamado Almirante Pevel Kronara, de pelo plateado y uniforme gris y azul, y a quien Pikka también conocía un poco. Un buen soldado de carrera, sencillo y enormemente competente.
El resto de los asientos estaban ocupados por una combinación de oficiales del gobierno y de la coalición; conocía al senador Izzet Noor, pero los demás eran nuevos para ella. Sin embargo, había un montón de esos uniformes grises y azules de la CDR. Pikka frunció un poco el ceño. Demasiados guerreros para una galaxia supuestamente en paz.
«Bienvenidos», dijo la Canciller Soh. «Por favor, siéntense. Queremos terminar con los informes lo antes posible».
Joss y Pikka entraron, sacaron dos sillas y se sentaron. El mensaje que habían recibido, de uno de los ayudantes de Kronara, era vago, y sólo indicaba que se solicitaba su presencia para ayudar a elaborar un informe posterior a la batalla de Kur. Aunque Pikka no tenía mucho interés en revivir aquellos momentos, comprendía la importancia de transmitir sus impresiones sobre el combate.
Pero ella y su marido se habían imaginado una entrevista rápida con un funcionario de la CDR, no una audiencia con algunas de las personas más importantes de la galaxia. Esto parecía una especie de interrogatorio, ¡o un juicio! Ella estaba agotada y Joss también. Ninguno de los dos había dormido bien desde Kur, y quizá se habían excedido en la ceremonia de inauguración de la Baliza Starlight la noche anterior. Se sentía como una sombra, apenas presente, su insustancialidad subrayada por el brillo de todos los demás en la sala.
—Pues… buenos días —dijo Joss—. Si hubiera sabido que esta sería una ocasión formal, me habría lavado los dientes. ¿De qué se trata exactamente?
Pikka hizo una mueca.
Avar Kriss sonrió.
—Lo entiendo —dijo—. Yo también estuve despierta hasta tarde anoche. Menuda fiesta. Sé que esto no es lo que ninguno de nosotros quiere hacer esta mañana, pero no tardaremos mucho. Los dos fuisteis fundamentales para ayudar a derrotar a los Nihil en Kur. Tenemos algunas preguntas sobre cómo lo hicisteis.
Pikka intercambió una mirada con su marido, luego volvió a mirar a la Jedi y se encogió de hombros.
—Sólo intentamos mantenernos vivos —dijo—. No hay mucho más que añadir.
—No estoy de acuerdo —dijo el almirante Kronara—. Pilotasteis uno de nuestros Vigalargas, como parte de la flota de la Coalición de Defensa de la República, reunida para enfrentarse a un grupo de merodeadores del Borde Exterior llamados Nihil.
—Ayudasteis a hacer justicia por las miles de millones de vidas inocentes cercenadas por sus salvajes ataques —añadió la canciller Soh de forma sombría, aunque con cierto todo de aprobación, sobre lo adecuado de las consecuencias.
—Así es —aceptó Kronara.
Pulsó un botón en la mesa y un droide de comunicaciones flotante proyectó una imagen bidimensional. Era un poco tosca, más gráfica que realista, pero Pikka reconoció inmediatamente lo que mostraba.
A su lado, Joss gruñó. Él también lo había reconocido.
La Nebulosa de Kur. Y en una zona no muy lejana a su centro, un vasto conjunto de naves de guerra representadas con símbolos de colores brillantes. Las fuerzas de la República en verde: varios cruceros de la CDR, incluida la nave insignia del almirante Kronara, el elegante Tercer Horizonte de clase Emisario, junto con una amplia dotación de naves de ataque más pequeñas, los Longbeam de tamaño medio y los cazas Incom Z-28 Alacielos de un solo piloto. El crucero Jedi Ataraxia, y su propio despliegue de los pequeños y ágiles Vectores, cada uno con un piloto Jedi al timón, todos en azul. Y los Nihil, en rojo, con sus feas naves cubiertas de pinchos, cada una de ellas con tres relámpagos brillantes en el casco. Las naves Nihil eran como dientes rotos en una mandíbula enferma.
Ella y Joss también estaban en alguna parte de ese batiburrillo. Uno de esos Vigalargas era el suyo, el Aurora III, con Pikka navegando y manejando los sistemas de armas y Joss en el asiento del piloto. Volando, luchando, intentando desesperadamente mantenerse con vida.
Pikka apretó su mano temblorosa. Podía sentir los controles de las armas bajo sus dedos, ver los objetivos Nihil en su pantalla. Su cabina inundada por la luz verde de la nebulosa, sin saber si estarían vivos diez segundos después. Podía oír a Joss, gritando…
***
—Por la luz… ¿qué están haciendo? —gritó Joss.
Mirando desde la cabina del Vigalarga pudo ver una de las naves Nihil, una cosa grande y voluminosa. Pensó que tal vez fuera un carguero de residuos reconvertido, y esa sospecha se vio reforzada cuando la nave abrió su compartimento de carga y liberó un horrible mar de lodo a su paso.
Otro Vigalarga y dos Alacielos iban tras una nave Nihil, todos moviéndose a tal velocidad que no tuvieron oportunidad de esquivarlo. Volaron directamente hacia la nube de asquerosa suciedad marrón grisácea, que se incendió a causa de los motores, y las tres naves de la República se convirtieron en bolas de fuego.
Qué manera tan horrible, repugnante y deshonrosa de morir. Y esa tampoco era la peor táctica que los Nihil estaban usando.
Los Nihil luchaban como bestias, como animales acorralados, intentando todo lo que podían para destruir, para matar. Utilizaban cañones láser, misiles y torpedos, pero eso era sólo el principio. Algunas de sus naves expulsaban gas radiactivo de sus reactores, envenenando a los pilotos que tenían la mala suerte de atravesarlo.
Otras, fuertemente blindadas, intentaban embestir de manera activa y deliberada a las naves de la República.
Joss recibió comunicaciones de otros pilotos de la flota llenos de pánico. Ninguno de ellos era un cobarde, ni mucho menos, pero nadie había luchado nunca contra algo así.
Un torpedo de protones salió del arsenal del Vigalarga y un pequeño y feo caza Nihil desapareció.
—¡Buen tiro, Pikka! —gritó Joss.
Su mujer no contestó. Se mantuvo concentrada en la tarea que tenía entre manos. Eso era bueno. Ambos necesitaban hacerlo. Él volaba, ella elegía los objetivos. Y estaba funcionando. Mientras Joss miraba su pantalla táctica, tenía la sensación de que los Nihil estaban perdiendo, lenta aunque innegablemente. La disciplina y el entrenamiento de la CDR estaban superando la voluntad de los Nihil de luchar sucio.
Algo sucedió.
Los iconos rojos que representaban a las fuerzas Nihil comenzaron a parpadear, desapareciendo y reapareciendo. Joss golpeó el puño contra la consola, pensando que tal vez había un cortocircuito (nada como un buen golpe para arreglar un cable mal asentado), pero nada cambió, excepto que ahora las naves de la República y de los Jedi comenzaron a desaparecer de la pantalla.
No era tan dramático cuando eran pequeños iconos en una pantalla, pero… Joss miró hacia arriba. Pudo ver lo que estaba sucediendo con sus propios ojos, y fue horroroso. Increíble. Las naves Nihil realizaban lo que parecían micro-saltos a través del hiperespacio, pequeños saltos que las hacían imposibles de apuntar, desapareciendo y reapareciendo a cortas distancias. Y, a su alrededor, las explosiones que estallaban en la negrura del espacio, mientras gente buena moría tratando de hacer lo correcto.
***
Pikka miró la proyección que había sobre la mesa de conferencias, recordando el horror de aquel momento, al darse cuenta de que su enemigo era capaz de algo que ellos no, y no tenían forma de combatirlo.
—Todavía no sabemos cómo lo hicieron los Nihil —dijo el almirante Kronara—, pero sabemos que la táctica fue devastadora en el lugar de batalla. Sólo los Jedi parecían capaces de luchar eficazmente contra ellos, a través de sus reflejos y velocidad mejorados.
—A través de la Fuerza —dijo Avar.
Kronara asintió con fuerza en señal de reconocimiento, y luego se volvió hacia Pikka y Joss.
—Me he expresado mal —dijo el almirante.
—Los Jedi no eran los únicos pilotos que parecían capaces de contrarrestar los micro-saltos de los Nihil.
Señaló hacia el final de la mesa, directamente a ellos.
—Vosotros también lo lograsteis. Vuestro Vigalarga fue capaz de reaccionar y maniobrar con una precisión y velocidad superiores a las del resto de nuestra flota. Donde otros perecieron, vosotros dos sobrevivisteis. Necesitamos saber cómo lo hicisteis.
Pikka tragó saliva. Miró a su marido.
—¿Pueden creer que simplemente somos así de buenos? —dijo Joss.
—Probablemente no —dijo Kronara.
—Tal vez usamos la Fuerza —dijo.
—En cierto modo, todos los seres vivos utilizan la Fuerza —dijo Avar—. Pero no. No la usasteis.
La canciller Soh habló, las primeras palabras que dijo desde que les dio la bienvenida.
—Joss, Pikka. Necesitamos saber qué habéis hecho. ¿Fue suerte, o algo que podamos replicar? Algo que podría salvar otras vidas en posibles combates futuros.
—Pero los Nihil han desaparecido. Todas sus naves fueron destruidas en la batalla.
—Sí —dijo la canciller—. Lo sé. Aún así. Complacednos.
Pikka miró a Joss. Se encogió de hombros.
—Díselo —dijo.
***
Joss miró las caras tensas, serias y con el ceño fruncido que estaban sentadas alrededor de la mesa. Los únicos que parecían relajados eran la canciller y la maga del espacio, lo cual tenía sentido: eran los más poderosos de la sala. Suspiró. Estaban atrapados.
—Hemos hackeado los sistemas de seguridad del código operativo del Vigalarga —dijo—. Bueno, en realidad…
Señaló con el pulgar a Pikka.
—… ella lo hizo.
—Muchas gracias —murmuró su esposa.
—Hackear equipos militares de la República conlleva duras penas —dijo uno de los oficiales de la CDR.
–¿Más elevadas que la muerte? —respondió Joss acalorado—. Pikka y yo somos expertos. Así nos ganamos la vida. Desciframos sistemas y pensamos en formas de mejorarlos. Tanto si se trata de una estación espacial como de una nave estelar, a los dos nos gusta saber cómo funcionan las cosas. No íbamos a llevar uno de vuestros Vigalarga a una batalla si no sabíamos lo que podía hacer.
Miró a Pikka, asintió con la cabeza para que continuara.
—Así que, sí. Hackeé el código de operaciones. Eso es todo. No cambié nada.
—Bueno… —dijo Joss.
Pikka lo fulminó con la mirada y luego respiró profundamente. Miró la pantalla de batalla, recordando.
***
—¡Desacopla los propulsores! —le gritó Joss.
—¿Qué? —Pikka frunció el ceño.
—¡Eso que encontraste en el código! —dijo mientras la nave se sacudía bruscamente, probablemente evitando, por poco, una ardiente y agonizante muerte.
Entendió lo que quería decir. Cuando accedió al código del Vigalarga en el Tercer Horizonte, antes de que lo sacaran, había visto que todos sus propulsores estaban controlados por ordenador, conectados entre sí para asegurar una maniobra suave. Pero era posible, con varios elegantes atajos, desvincularlos. De modo que cada propulsor pudiera funcionar de forma independiente, bajo control manual.
Pikka introdujo los comandos, y de repente el control de la nave resultó… más sencillo. Más maniobrable.
—Muy bien —oyó decir a Joss.
—Esto funciona. Veamos que es lo que puede hacer realmente este trasto.
El Longbeam se movió de nuevo, esquivando, zigzagueando por el espacio. Se notaba distinto, vivo, de una manera distinta que antes.
Joss gruñó en señal de aprobación, y luego voló, y Pikka luchó, y a su alrededor, las naves Nihil explotaban, y de alguna manera, increiblemente, sobrevivieron.
***
—¡Esos sistemas están conectados para evitar el sobreesfuerzo de la estructura del Vigalarga! Podría haberse partido —dijo otro oficial de la CDR.
Joss puso los ojos en blanco. Abrió la boca para contestar, pero Pikka se adelantó.
—No con Joss al timón —dijo sencillamente, escueta y segura.
—Tengo bastante idea de lo que puede soportar una nave —dijo Joss.
Se hizo el silencio en la mesa mientras los asistentes reflexionaban.
—Porque… —decía el Almirante Kronara—, hackeasteis nuestra nave para salvar nuestra nave.
Joss asintió.
—Supongo que sí.
El almirante miró a la canciller.
—Gracias a los dos —dijo la mujer más poderosa de la galaxia—. Pueden marcharse.
***
—Pueden marcharse —dijo Joss, imitando perfectamente el tono de la canciller mientras deambulaba por su habitación temporal—. ¿Qué demonios fue eso? ¡Les estábamos haciendo un favor luchando en esa batalla! No somos soldados. Simplemente estábamos tratando de ayudar. Desde el desastre del Ruta Legado hasta Kur, todo lo que hemos hecho es intentar ayudar. ¡Y ahora nos tratan como criminales!
—No pasa nada —dijo Pikka—. No importa. Se acabó, y no parece que vayan a hacernos nada por hackear el Vigalarga.
—Pffff —dijo Joss—. No puedo creer que nos hayamos levantado temprano para esto. De hecho, nos hemos saltado el desayuno…
Se levantó.
—Vamos a comer. Me muero de hambre, y ya sabes lo buena que es la comida en Starlight. Vayamos a una cantina, y luego buscamos un transporte de vuelta a Coruscant para hacer ese pequeño viaje que tenemos planeado, ¿te parece?
Pikka se desperezó y se frotó los ojos, tratando de encontrar un poco de energía.
—Vale Joss —dijo—. Me vendría bien una taza de café.
Sonó el timbre de su puerta, y ambos miraron en esa dirección. Frunciendo el ceño, Joss pulsó el mando de control. La puerta se abrió y apareció el almirante Kronara.
—¿Puedo entrar? —dijo—. No tardaré mucho.
—¿Nos va a meter en el calabozo? —dijo Joss—. Una advertencia, no me va bien en las jaulas.
—Estoy seguro de que eso es cierto —dijo el almirante—. No. Tengo una oferta para vosotros.
—Déjalo entrar, Joss —dijo Pikka, y su marido se hizo a un lado.
La puerta se cerró detrás de Kronara, y comenzó a hablar.
—Voy a hacerlo sencillo —dijo—. No estamos seguros de que los Nihil que destruimos en Kur representen la totalidad de su organización. Tenemos que estar seguros. La Canciller Soh ha autorizado a la CDR a poner en marcha un grupo de trabajo especial para dar caza a cualquier Nihil que pueda estar por ahí. Encontrar su base de operaciones, aprender más de ellos, erradicarlos si podemos.
—Vale… —dijo Pikka.
—Me gustaría que vosotros dos formarais parte de ese grupo de trabajo.
Joss resopló, incrédulo.
—Somos contratistas —dijo—. Chapuzas mecánicos. ¿A qué se refiere?
—Sois innovadores y brillantes. Los dos improvisasteis estrategias para salvar vidas durante el desastre del Ruta Legado, y luego encontrasteis una forma, sobre la marcha, de sobrevivir a tácticas enemigas completamente nuevas durante la batalla de Kur. Si estáis dispuestos, contamos con los dos. Parecéis el tipo de personas a las que les gusta ayudar, y esto es lo que os ofrezco. La República os necesita. ¿Estáis dispuestos?
Pikka respondió, sin dudarlo.
—No.
Tanto Joss como el almirante la miraron, sorprendidos.
—Mi marido y yo teníamos planeadas unas vacaciones para cuando termináramos nuestro trabajo de construcción en esta estación, y luego nos vimos envueltos en todo este asunto de los Nihil, y desde entonces no hemos parado. Nos merecemos un descanso —se cruzó de brazos.
—Así que queremos nuestras dos semanas en Amfar. Sol, arena y nada de peleas, Pero después de eso, creo que podemos hacer lo que nos pide.
—¿Podemos? —dijo Joss.
—¿No crees? —dijo Pikka, mirándolo.
Joss se lo pensó.
—Sí —dijo—. Supongo que sí.
El almirante Kronara asintió, y se dirigió a la puerta.
—Nos vemos en dos semanas —dijo—. Hay mucho que hacer.
La puerta se cerró tras el almirante y Joss se volvió hacia Pikka.
—¿Qué crees que significa eso? —dijo mostrándose un poco sorprendido—. ¿En qué nos has metido?
Ella se le acercó a y lo rodeó con sus brazos. Sus manos apenas se tocaban en la parte baja de su espalda.
—No lo sé Joss —dijo Pikka, mirándole—. Pero dondequiera que vayamos —sonrió—, iremos juntos.
En el próximo número de Star Wars Insider, el 201, habrá otro relato exclusivo de The High Republic. La primera parte de First Duty (Primera Obligación), escrito por Cavan Scott. Lo tendréis, como siempre, traducido al Castellano, a los pocos días de ser publicado en La Biblioteca del Templo Jedi.

Por Mario Tormo
Light of the Jedi es la novela que da el pistoletazo de salida al Proyecto Luminous. Escrita por Charles Soule es el detonante del resto de historias que van a vivir los protagonistas de esta nueva era que se sitúa doscientos años antes de los eventos de La Amenaza Fantasma. Esta época, llamada La Alta República, es un momento de esplendor no sólo político, si no que también la Orden Jedi se encuentra en el cenit de su poder. Vamos a analizar el primer pilar de esta nueva saga se publicó el pasado 5 de Enero de 2021.

Orden Jedi

Es la época dorada de los Jedi. Hay muchos y están repartidos por toda la galaxia, no estan sólo en el templo Jedi de Coruscant, si no que hay muchos otros puestos de avanzada con Jedi destacados para poder llegar a todas las regiones. El consejo Jedi tiene doce miembros, de los cuales 3 son Gran Maestros, y son los que presiden a la vez. Aquí tenéis una tabla con todos los que aparecen en el libro.


Os presentamos a los principales protagonistas de la novela divididos en tres grupos, dada su participación en los eventos: El Gran Desastre, la Invesitgación del desastre y la Batalla de Elphrona.
Así en la primera galería tenéis a Nib Assek y a su padawan Burryaga Agaburry. Y también tendríamos a Te’Ami y Mikkel Sutmani.




En la siguiente tendríamos a Avar Kriss, aunque imprescindible en el Gran Desastre, es destacable su arco narrativo en el que participa junto a su compañero Elzar Mann en la investigación del suceso.


Por último, y aunque también participan en el Gran Desastre los dos primeros, su mayor protagonismo se da en el arco de la Batalla de Elphrona. Serían Bell Zettifar, Loden Greatstorm, Indeera Stokes y Porter Engle.




Políticos y civiles
Lina Soh
Canciller de la República. Con sus dos targons, Matari y Voru. Es la representante del conjunto de planetas y sistemas anexionados al gobierno democrático republicano. Su primer ayudante es Norel Quo, un Koorivar inusualmente albino

Izzet Noor y Jeni Wataro
Senador de Sereno y portavoz de los mundos del Borde Exterior. Un hombre delgado y alto, de avanzada edad pero vigoroso. Calvo pero con una tira de pelo largo blanco que cae sobre un collar que lleva sobre ropas verdes brillantes. Tiene lazos con el Clan San Tekka. Su ayudante es Jeni Wataro y también tiene otros lazos, pero que no se revelados hasta bien avanzada la novela.
Pevel Kronara
Almirante y miembro de la RDC (Republic Deffense Coalition, Coalición para la Defensa de la República). Siempre con su uniforme gris con detalles azules y su gorra. Un buen comandante, con un alto sentido del deber, haciendo siempre lo que se espera de una persona de su rango y responsabilidad.
Jeffo Lorillia
Secretario de Transporte. Un humano de frente alargada. Su trabajo consiste en asegurar que los viajes a lo largo y ancho de la república sean seguros y ofrezcan confianza.
Kaven Tarr
Analista de Sistemas en el Ministerio de Tecnología de Hetzal. Un joven humano pelirrojo y con la piel muy clara. Fue enviado a la oficina del primer ministro Zeffren Ecka para ayudar con el Gran Desastre y acabó teniendo un papel decisivo a la hora de enfrentarse a las Emergencias.
Marlowe y Vellis (San Tekka Clan)
El Clan San Tekka son prospectores, o como ellos prefieren llamarse, exploradores. Hicieron su fortuna a base de explorar y encontrar rutas a través del espacio salvaje hace un siglo aproximadamente. Se adentraban en la nada sin saber si habría camino de vuelta, encontrando las maneras mas cortas para ir de un punto a otro, y vendiendo esas rutas a comerciantes, gobiernos y emprendedores. Además de establecer también peajes para las hiperrutas, de manera que bajo un pago se podían descargar los datos para navegar por ellas. Son una de las familias más ricas de la galaxia, y aún se dedican a encontrar caminos nuevos entre las estrellas. Marlowe y Vellis son, respectivamente, el heredero del imperio y su marido. Residen en Varykino, una isla retiro de artistas en Naboo.
Pikka y Joss Adren
Son contratistas de la Estación Starlight. Fueron contratados para terminar los trabajos de la estación espacial, pero se ven implicados en toda la acción de la novela desde que fueron voluntarios para ayudar en las tareas de rescate durante el Gran Desastre. Son un matrimonio de personas comunes que se ven involucradas en un suceso muy grande y dan lo mejor de sí como héroes anónimos.
Los Blythes
Familia orihunda de Alderaan, que decidieron establecerse en Elphrona para dedicarse a la agricultura y la ganadería. Ottoh, el padre, Erika, la madre, Ronn el hijo mayor y Bee, la hija pequeña


Los Nihil
La organización se compone del Ojo (The Eye) y tres Tempestades (Tempests), cada una de ellas lideradas por un Corredor (Runner). Se rigen por la regla de tres para tomar decisiones, hay que sumar tres votos para que se tome una decisión, aunque el voto del Ojo vale doble, con lo que sólo con un Runner y The Eye quedaría aprobada una propuesta, y sería necesario que los tres Runners se pusieran de acuerdo para tumbar una propuesta de The Eye. Los Nihil son bandidos (o merodeadores si traducimos literalmente el término con el que se los describe, marauders) que se dedican a coger lo que quieren de los mundos que atacan y a destruir todo lo que no. Para ello se valen no sólo de su fuerza bruta y armamentística, si no de los Caminos (Paths) que son unas rutas secretas que les permiten viajar a través del hiperespacio sin ser detectados.

Originalmente, hace muchos años el grupo no estaba estructurado de esta manera. Eran una pequeña banda que operaba en una pequeña región del borde medio, cercana al Thull Shroud, por Belsavis (mirar en el mapa los sectores Senex-Juvex para encontrar Belsavis). Hasta que llegó Asgar Ro y los estructuró como se ha descrito anteriormente, siendo él el Ojo de los Nihil. Actualmente el cargo lo ha heredado su hijo, Marchion Ro, y los Tempest Runners son Kassav, Lourna Dee y Pan Eyta. Cada uno de los tres Corredores de Tempestad (Tempest Runner) tiene unos mil soldados bajo su mando y de manera jerárquica se dividen en Tormentas (Storms), Nubes (Clouds) y Rayos (Strikes).

Kassav Milliko
Es un weequay de cierta edad con piel como la de una carne secada al sol, con una capa de pelo, pantalones de piel desteñidos y una máscara hecha de una ligera chapa de metal golpeado, con aberturas cortadas para los ojos, y boca. Una parodia horrible de una cara. que siempre elegía a guerreros para su Tormenta. Su gente son caóticos e impulsivos, buscando su próxima presa para ganar algo mientras están colocados. Su nave es la New Elite y es como un club nocturno cutre.
Lourna Dee



Es una Twi’lek de unos cuartenta años de piel verde ciénaga. Ataviada con cuero de un dragón Kell. que elige a mentirosos y soplones. Su grupo es discreto, mantiene sus intenciones ocultas hasta que consiguen el resultado propuesto. Además suelen ser los más crueles de todos los Nihil.
Pan Eyta
Es un Dowutin siempre bien vestido con pieles turquesas bien pulidas. Su máscara es una versión distorsionada de su propia cara, con inmensas cejas y cuernos saliendo de mentón. Todo en él muy cuidadosamente elegido, desde la ropa a la comida que ingiere, pasando por la música que escucha. Elige para sus Tempestades pensadores engreídos. Estrategas precisos. Su nave es la Elegantia, bonita, con los interiores recubiertos de suave piel y la iluminación diseñada para acentuar cada precioso detalle escogido con gusto.
Marchion Ro (El Ojo de los Nihil)
Es el Custodio de los Caminos (Custodian of the Paths). En la época de la novela El Ojo de los Nihil (The Eye of the Nihil) es Marchion Ro, título que heredó del difunto Asgar Ro, su padre. Marchion sospecha que alguno (o varios) de los Tempest Runners fueron los responsables de la muerte de su padre. Al principio de la novela participa de la organización como un miembro más, aunque al ser el proveedor de los Caminos (Paths) le acaba dando poder sobre el resto, cosa que utiliza para alzarse finalmente con el poder de la organización. Su nave es el Gaze Electric.


Mari San Tekka
Es la proveedora de Caminos (Paths). Con un centenar de años a sus espaldas pilota el Gaze Electric encerrada en alargada vaina con un panel transparente en la parte frontal que sirve como cápsula médica para mantenerla con vida, conectada al resto de la nave para poder transmitir los datos de navegación que permiten almacenar nuevos Caminos.
Legacy Run
Un carguero modular de Clase A de los astilleros de Kaniff. Con más años de vuelo de los esperados para una nave de su tipo, aunque bien mantenida gracias a su capitana Hedda Casset. Una nave mixta que podía transportar tanto pasajeros como carga. Consta de un puente de mando central, y todo el resto del espacio se usa para poder albergar hasta 144 módulos adicionales, todos ellos customizables para las necesidades que el viaje, cargamento y ocupantes requieran.


Third Horizon
Crucero de Clase Emisario de la República, parte de la flota de la RDC (Republic Defense Coalition) Comandado por el almirante Kronara. Su forma recuerda a una fortaleza tumbada, con sus torres de lado. Una obra de arte que pretende reflejar la grandeza de los mundos que integran la República. Estaba transportando a una comitiva Jedi, además de civiles, que volvían de conocer los trabajos de finalización de la Estación Starlight dirección a Coruscant. En su interior puede albergar varios Longbeams y Vectores Jedi.
Longbeam Republicanos
Cruceros versátiles, capaces de realizar labores de combate, búsqueda y rescate, transporte y cualquier cosa que la tripulación requiera. Pueden ser pilotados por sólo tres miembros pero pueden albergar de manera cómoda hasta veinticuatro personas. Desde soldados, diplomáticos, médicos, técnicos… lo que sea necesario. Uno de los que tienen más relevancia en la novela es el Aurora III.

Vectores Jedi
Configurados en versiones de uno o dos pasajeros. Pequeñas naves como pequeños dardos para que los Jedi puedan usar de manera personal. Destacable es su armamento, que sólo puede ser accionado usando un sable láser mediante la Fuerza. De manera que no podrían ser útiles a ningún enemigo común.

Starlight Beacon
La Estación Starlight es uno de los Grandes Trabajos ideados por la Canciller Lina Soh para expandir la República mas allá de los límites conocidos de la galaxia. Entre los múltiples propósitos de esta enorme estación espacial están el de servir de embajada de la República, pudiendo cumplir la función de ciudadela incluso. También el de ser un puesto fronterizo Jedi, con el mayor contingente destacado fuera de el Templo de Coruscant, donde podrán enseñar, investigar y encontrar el camino que marque la Fuerza. También tiene el propósito de ser una torre de comunicaciones que mejorará las comunicaciones y acelerará las transmisiones hasta diez veces. Instalaciones médicas de última generación. Contará también con espacios culturales y recreaciones de hábitats naturales de todos los mundos del sector para mostrar su belleza.



Ataraxia

Una gran nave estelar Jedi que sirve como Templo Jedi móvil, pensada para estar anexionada a la Estación Starlight. Diseñada para evocar el símbolo de la Orden con su casco, con alas redondeadas luciendo el blanco y el dorado. Inicialmente capitaneada por Jora Malli.




Podemos ver que realmente la Estación Starlight está en los límites de los mapas que se tenían hasta el momento. El último de de los que podemos ver pertenece a las últimas actualizaciones del Essential Atlas, y si lo comparamos con el que aparece en el The High Republic Adventures de IDW, muestran que la Starlight estaría en los alrededores de Hoth y Bespin, justo al lado de Thakwaa. En la imagen a continuación se pueden ver algunos de los sitemas y planetas citados en el libro que tienen localización exacta o aproximada. Faltarían el Sistema Ab Dalis, que según se cuenta en la novela está mas allá del Sistema Hetzal, en la misma hiperlínea que seguía el Legacy Run, pero nunca se llega a especificar la ruta. Y el sistema Ringlite, del que tampoco sabemos ubicación pero hay otra emergencia.

Sistema Hetzal
El Sistema Hetzal estaría al final del Corredor Coreliano, pasado Tatooine. Consta de tres soles y tiene como planeta principal Hetzal Prime, con dos lunas, la Luna Frutada (Fruited Moon) y la Luna Enraizada (Rooted Moon). Aunque la población se encuentra principalmente en Hetzal Prime (unos cuarenta millones de habitantes) las dos lunas tienen un uso para agricultura muy importante tanto para el sistema como para el resto de la galaxia por la producción de Bacta y alimentos.

Coruscant

Capital de la República en la época en la que se sitúa la novela. Destaca el Umate, el punto más alto de la cordillera Manarai, donde se encuentra la Plaza de los Monumentos. Lugar al que le gusta acudir a la Canciller.

Sistema Ab Dalis
Situado en la misma hiperlínea en la que viajaba el Legacy Run. No tan poblado como el sistema Hetzal su mundo principal (el más poblado) un páramo pantanoso con algunas ciudades-factoría, sólo habitadas por sus trabajadores y dueños.
Naboo
Aunque no se describe mucho de este planeta que ya conocemos de sobra de las precuelas, es importante reseñar que el Clan San Tekka posee aquí una finca en la región de los lagos. Concretamente el lugar que visitan los protagonistas es Varykino, una isla retiro de artistas.

Sistema Eriadu
Uno de los sistemas mas castigados por el bloqueo impuesto por la república, y con una situación política en la que los ciudadanos, cazadores por naturaleza, están muy inclinados a alzarse contra el gobierno. Su gobernador planetario es Mural Veen. Eriadu son principalmente exportadores de lommite, un mineral usado para al transpariacero.
Elphrona
El lugar donde se encuentran asentados los Blythes, concretamente en Ogden’s Hope. Allí también hay, a unos 30 kilómetros, un puesto de avanzada Jedi que sirve como templo. Este puesto suele albergar entre tres y siete miembros de la Orden, que fue diseminando estos pequeños templos por sectores de la República con poca población para explorar nuevas regiones y ofrecer asistencia a cualquiera que la necesitase en aquellas zonas salvajes. Estar en un puesto de avanzada era una parte usual del entrenamiento de los Padawans.



La novela está dividida en tres partes
Primera Parte – El Gran Desastre (The Great Disaster)
El Legacy Run es una nave multipropósito haciendo un viaje hacia el Borde Exterior con pasajeros que buscan asentarse en esa región del espacio para iniciar una nueva vida. Pero en mitad del vuelo hiperespacial se encuentran con un objeto que no debería estar ahí.

En un intento por evitar la colisión el Legacy Run trata de virar, pero a esas velocidades y con tan poco tiempo lo único que consiguen es destrozar la nave, haciéndose pedazos a velocidad hiperespacial.

Los restos del Legacy Run empiezan a aparecer a lo largo del Borde Exterior, produciéndose la primera alarma en el Sistema Hetzel. Cerca de allí se encontraba la nave Third Horizon, con un grupo de Jedi a bordo, que rápidamente acuden a la llamada de socorro.
Haciendo un esfuerzo conjunto, tanto los Jedi, como los ciudadanos y dirigentes del sistema, como la tripulación de las naves de la República, consiguen salvar de los mayores impactos al Sistema Hetzal.
Pero la Canciller es consciente de que el peligro no ha acabado, y que hay nuevos fragmentos saliendo del hiperespacio causando otras tantas catástrofes. A esto se les va a llamar las Emergencias, y será el objetivo primordial hasta que controlen la situación. Para evitar mayores catástrofes se impone un bloqueo en el borde exterior restringiendo los viajes en esta región, y los riesgos que ello implican.
Segunda Parte – Los Caminos (The Paths)
Después de que la primera Emergencia (en el sistema Ab Dalis) es aprovechada por la Tempestad de Pan Eyta (y algunos de los Nihil de Lourna Dee y Kassav) Marchion Ro preside una reunión de los Nihil para pedir que permanezcan un tiempo con perfil bajo ya que si siguen apareciendo, con el bloqueo impuesto por Lina Soh, puede que empiecen a fijarse en ellos. En última instancia sólo permiten que un pequeño grupo de los Nihil de Lourna Dee, formado por una Nube y siete Rayos, lleven a cabo un secuestro en Elphrona.
Pero cuando Marchion Ro se entera de que la República está construyendo un sistema para predecir las próximas Emergencias, y que están intentando encontrar el grabador de vuelo del Legacy Run, teme que éste pueda conducirlos a los Nihil, decide pasar a la acción. A través de Mari San Tekka (quien le suministra los Caminos) obtiene los puntos donde aparecerán las próximas Emergencias. Con estas ubicaciones encarga a los Tempest Runners recuperar el grabador.
Por su parte la República, con Keven Tarr a la cabeza, consiguen poner en marcha un conjunto de navidroides que logran predecir dónde aparecerán las próximas Emergencias.
Elphrona

Los piratas llegan al asentamiento Ogden’s Hope para secuestrar a los Blythes. Como tienen familiares adinerados en Alderaan el plan es pedir una recompensa por ellos. Un plan sencillo. Aunque la familia le hizo frente a los Nihil con los droides que tenían (consiguiendo dejarlos sin sus transportes) no fue suficiente para evitar que los capturasen. Usaron para huir parte de los steelees de la manada que criaban los Blythes.
Pero en ese planeta hay también un puesto de avanzada Jedi, un pequeño templo donde estaban destinados Bell Zettifar, Loden Greastorm , Indeera Stokes y Porter Engle. En cuanto recibieron el aviso fueron a ayudar.

En otra parte de la galaxia suceden dos acontecimientos importantes.
Por un lado Kassav acude a Eriadu, donde se producirían en breve tres emergencias. Su plan es extorsionar al gobierno para que le transfiera créditos a cambio de evitar las Emergencias. Todo sale mal, ya cuando consigue convencerlos (tras el impacto de las dos primeras emergencias) falla y no evita la última de las emergencias. Además de que ha desvelado tanto el identificador de la nave como su identidad.
Por otro lado Lourna Dee acude a la Emergencia donde aparece el grabador de vuelo. Pero también lo hace la República. Esto desata una batalla que la Nihil pierde, aunque consigue huir con vida.
Ante estos hechos Marchion Ro aprovecha para rebelarse ante sus «socios». Todos han metido la pata, pero él tiene una solución. Una de las Nubes de Pan Eyta, después de un asalto, fue la que causó el desastre del Legacy Run. El plan para atracar Eriadu de Kassav fue también un desastre. Y Lourna Dee también falló en su misión de hacerse con el grabador de vuelo. Así que coloca a cada Corredor en la posición que deben jugar en la partida que el Ojo de los Nihil lleva tiempo maquinando. Kassav debe ir a la Nebulosa de Kur a recuperar el grabador de vuelo. Lourna Dee debe ir a ayudar a su Tormenta a terminar el trabajo de los Blythes. Mientras Pan Eyta tendrá que esperar.
Tercera Parte – La Tormenta (The Storm)
En Elphrona los Jedi consiguen salvar a todos los miembros de los Blythes menos a Otto, el padre. Además para ello ha tenido que sacrificarse Loden. Estos dos son las capturas que Lourna Dee ofrece a Marchion Ro para justificar su nuevo fracaso.
Mientras tanto Kassav y toda su Tempestad acuden a la Nebulosa de Kur, donde según le dijo Marchion Ro la República custodiaba el grabador de vuelo. Pero ha sido una trampa. Son emboscados por naves del RDC, Jedi y finalmente Eriadunas. Aunque con muchas bajas y secuelas importantes (Te’Ami y Jora Mali fallecen y Sskeer es severamente herido), la Batalla de Kur termina con la victoria del bando republicano.
Pero esto es parte del plan de Marchion Ro. El sacrificio de Kassav le ha permitido dos cosas, por un lado deshacerse de un competidor y hacer que esto sirva como refuerzo de su poder ante el resto de Nihil. Y por otro que la República crea que la amenaza de los Nihil ha terminado. Además se ha hecho con un sable láser y mantiene preso en su nave al dueño, Loden Greatstorm.
Finalmente la Estación Starlight es inaugurada. Avar Kriss (que había investigado al Clan San Tekka junto con Elzar Mann) es nombrada Marshal de la estación. Tenemos una escena tras ello en la que vemos que entre Avar y Elzar hay algo mas profundo que una amistad.
Orden alternativo
Si tras leer la novela, tenéis problemas a la hora de ordenar los hechos, qué sucedió antes, qué después, qué sucesos llevaron a otros… Este orden propuesto permite comprender qué está sucediendo de manera aislada. Lo dejamos como curiosidad y como síntesis del argumento global y los principales sucesos que son motor de la historia.

Emergencias
A modo de curiosidad, aquí hay un listado de las emergencias que son claramente referidas en la novela.
Descubrimiento del Bacta
El Bacta es una novedad en la era de la Alta República, donde hasta ese momento el compuesto usado para curar es el Rejuv. De hecho los cultivos de Hetzal Prime son donde se producen los compuestos para la fabricación de este elixir medicinal para la República.
Hiperespacio
Sabíamos hasta ahora poco de cómo se viaja a través del hiperespacio, y en esta novela es uno de los puntos clave. La descripción que hace Vellis San Tekka es que cuando estás en el hiperespacio te encuentras como en una burbuja de espacio-tiempo, en donde no se puede interactuar con nada, ya que cada ruta tiene su propio plano de existencia. Los Nihil hacen microsaltos (microjumps), gracias a los Caminos (Paths) provistos por Mari San Tekka. Cuando pilota el Gaze Electric, su navegación es descrita como el vuelo zumbante de un insecto de flor en flor, cambiando la dirección sin atender a consideraciones de inercia, aceleración o deceleración.
Fuera de estas descripciones vemos que los que trazan las rutas son el Clan San Tekka, y que parece que tienen el monopolio. Nos queda por descubrir si la proveedora original y única es Mari o veremos otras maneras de explorar este detalle tan poco explorado del universo.

Diferentes maneras de percibir la fuerza
Avar como una canción, Elzar como un mar (sin límites de fondo o extensión), Burryaga se siente como una hoja de un gigante árbol de inmensas raíces y ramas, Bell Zettifar como una danza con el fuego, Loden Greatstorm como una danza con el viento… Es una novedad ya que es muy intencionado y permite que sea un elemento mas para que distingamos la particularidad de cada Jedi, las capacidades que lo hacen único, y que no hay una única manera de entender la Fuerza.
Apego entre los Jedi
Tenemos dos ejemplos de situaciones de apego en la novela. Parece que en esta época el mantra de que los Jedi no deben establecer lazos no es tan dogmático como en los tiempos de la caída de la Orden (y quizá sea uno de los detonantes). Vemos como en Elphrona tienen una mascota, lo cual crea un situación de dependencia. Y que también entre Elzar y Avar hay una relación mas profunda que la mera amistad. Algo que quizá estaba empezando a surgir entre Te’Ami y Mikkel Sutmani, pero que trágicamente quedó truncado. Veremos cómo siguen desarrollando estos lazos y cuáles serán las consecuencias, pero por ahora no parece que el resto de miembros de la Orden estén muy preocupados por ello.
Burnium Ro
Parece que el Clan de los Ro, o al menos un imitador, llega hasta los tiempos del Imperio. En la serie de cómics Star Wars (2020), guionizada también por Charles Soule, aparece un señor de la guerra llamado Burnium Ro.

Palo Hidalla
El arquitecto que diseñó la Estación Starlight es un Jedi llamado Palo Hidalla. Esto parece una alusión directa por el juego de palabras a Pablo Hidalgo. Esto es un claro homenaje a su participación y aportación al proyecto como parte del Lucasfilm Story Group.

Mario Tormo
Me gusta mucho que a medida que vas leyendo el libro te vas dando cuenta de la situación tanto política como geográfica. El tema es que la República lleva años a tope, y en fase de expansión, y para ello construyen una estación faro en los límites del borde exterior. Pero es que en aquella zona ya operaban antes los Nihil, organizándose bajo Asgar Ro para poder campar a sus anchas y saquear todo aquello. Y Marchion Ro es el actual heredero de aquello. Un personaje interesantísimo ya que su historia tanto pasada como presente está llena de misterios, ¿relación de sus antepasados con los Jedi? ¿Y ahora él tiene un sable láser? Nuestra imaginación vuela.
El conflicto estaba escrito entonces. Y eso es el Gran Desastre, una Gran Casualidad en realidad, una nave Nihil se cruzó por el medio de una de las mayores rutas comerciales hacia el Borde Exterior y provocó que el Legacy Run tuviera un accidente fatal. Aunque sospecho que Marchion Ro llevaba maquinando su plan desde hace tiempo y quizá este momento sea el detonante para que decida ponerlo todo en marcha. O quizá era parte del plan. Porque todos los fracasos que atribuye a los Tempest Runners habían sido incitados por él…
Y todo el tema del hiperespacio es una novedad temática interesantísima. Ya que algo que siempre había estado ahí ahora se usa como uno de los motores principales de una historia situada 200 años antes de las precuelas. Asombroso. Porque han coseguido coger elementos que todos conocemos y hacer que resulten misteriosos, interesantes, ¡hasta novedosos! Como con el Bacta. El esfuerzo creativo es magnífico.
En esta línea siguen las aportaciones hacia cómo eran los Jedi de esta época, mas bondadosos, menos dogmáticos, viéndose como un conjunto y no como individuos. Aceptando y valorando las diferencias. Parece que la manera de presentarnos a la Orden aquí nos evidencia muchísimo más la decadencia de la misma en el final de la República. De nuevo usando algo que todos conocemos para narrar algo anterior y que parezca nuevo.
Las partes que a mi más me han hecho disfrutar y no parar de darle vueltas a la cabeza han sido, primero, las posibilidades que se abren al explorar en profundidad qué es el hiperespacio, ya que esa descripción que le atribuye un plano de existencia al margen del tiempo y el espacio, de alguna manera, me llevan a pensar al Mundo entre Mundos. Segundo el personaje de Marchion Ro, un villano magníficamente esbozado, y que estoy deseando conocer más de su pasado, pero también de su futuro. Esa es otra de las maravillas de ser una época virgen, no sabemos qué va a a pasar con los personajes. Y por último, el anunciado romance entre Avar y Elzar. Cuando se nos presentó al trío (que completa el aún por explorar Stellan Gios) y nos hablaron de cómo habían pasado toda la adolescencia unidos, pensé inmediatamente en Harry Potter, Hermione y Ron. Y creo que los tiros pueden ir por ahí, ya que están intentando coger elementos de otras sagas. Creo que el amor, el desamor, y las tragedias que ello conlleva es un tema que se ha tratado de manera muy, muy, muy torpe en la saga. Se ha contado poco y mal. Y creo que es una muy buena oportunidad oportunidad para hacerlo bien.
Mariana Paola Gutiérrez Escatena
La luz de los Jedi es una extraordinaria manera de darnos la bienvenida a un mundo no explorado. Una época dónde la República quería expandirse en su magnitud y ser el faro de la galaxia, literal y metafóricamente. Literal por el faro en sí, al igual que los puestos en diferentes sistemas. «La estación sería la primera en responder a prácticamente todos los problemas relacionados con la República o los Jedi en esa enorme extensión de espacio.»… El Marshal «…tendría el mismo mando que un almirante de la RDC y un administrador territorial de la República, y todas las decisiones importantes se tomarían por mayoría de votos. «… Una manera de gobernar descentralizada, pero dejando en claro la importancia del sistema político y su cabeza de mando, la canciller, además Coruscant como centro administrativo.
Es tangible también por el hecho de crear obras tan monumentales como el faro del Starlight, el cual haría gloriosa la época y a quien la lidere. La acción de dejar huellas, aquello visible para preservarse en la memoria colectiva por siglos. Ser como el Umate, una elección que perdura en la historia por representar un modelo abstracto de significados para quienes por generación lo recordarán como obra y símbolo.
Ahora ese deseo de unir y ser quien perdure en los libros de historia galáctica, de ser la elección… ¿Hará que se pierda la visión de los hechos precedentes y con ello aquel sueño de una galaxia en comunión? Es una pregunta que debería responderse a medida que crezca la historia.
“Es inspirador y simbólico todo lo que quiero que sea esta República. Todos nos ayudamos unos a otros, y todos crecemos y prosperamos juntos «.– Lina Soh
Metafóricamente, por el hecho de unir a cada ser bajo el lema «todos somos república» y aunque parezca algo sin importancia abarca una necesidad, un deseo y un accionar de integrar primero y luego incluir a toda la galaxia a esta manera de vivir, gobernar y ser. Una forma que no todos están dispuestos a asumir con decoro. Por el contrario, la intención y el acto de quebrar la institucionalidad se ve reflejado en la organización de los Nihil, que aunque suena similar a cualquier hecho real de la política conocida, tiene su particularidad, la cual descubrirán al leerlo; una que aparenta libertad, pero que esclaviza. Una que pregona el orden jerárquicos estancado y el sacrificio de las bases (rayos) si es necesario para mantener el poder ascendente e imponer nuevas reglas.
A su vez, parece más una tiranía, la de Marchion Ro, él inteligente, estratégico, que aprovecha el acto primitivo de ser Nihil (violento, fuera de la sociedad, de las leyes y del orden preestablecido), para impartir sus designios. Aquel que posee las herramientas para crear dependencia (los caminos de Mary San tekka). Él que tiene un sistema para dominar a los Nihil. Que conoce sus enemigos y es capaz de tomar decisiones encubiertas que tendrán consecuencias y quizás serán el inicio de la decadencia para la República y la orden Jedi.
En contradicción, los Jedi, son del pueblo y para el pueblo aunque parezcan místicos e inalcanzables, aunque denotan poderes inexplicables para algunos, o quizás no sean siempre bienvenido, están ahí caminando junto a los ciudadanos de la galaxia. Estos guardianes que al inicio eran unos colaboradores para la república, terminan convertidos guerreros defensores, en votos del consejo Jedi, al tomar una postura más activa contra el nuevo mal que acecha.
«Aquí la Maestra Jedi Avar Kriss. La ayuda está en camino»… Esa ayuda son los Jedi, en su plenitud, fortalecidos como orden. Loden, Bell, Avar, Elzar, Stellan, Jora, Burryaga, Nib y más, son ese manto protector y espectáculo para multitudes que miraba atentos el heroísmo y la proeza en Hetzal de un conjunto de Jedi liderados por Avar Kriss.
Por otro lado, las diferentes historias de la luz de los Jedi, destacadas tan bien aquí por Mario, se entrelazan con un hecho en común, el gran desastre, provocado por los Nihil y sus consecuencias, generando una profunda inestabilidad y miedo, que se va abordando detalle tras detalle, desde Ab Dalis, a Hetzal, desde Ringlite a Eriadu.
Cientos de seres en la galaxia perdieron la vida abruptamente y millones más pusieron en duda los esfuerzos de la República para gobernar. Y cuando se considera una forma gobierno falto de gobernabilidad, se genera un ambiente de incertidumbre y desorden. El contexto perfecto para que grupos terroristas con los Nihil de Marchion Ro crezcan, progresen y se expandan. Esa fue la idea primordial de este líder déspota, que ostenta el caos.
Pero, también es un momento ideal para ver a los Jedi en su apogeo, salvando vidas, incluso cuando las suyas corren peligro. Entonces dirás, si es eso lo que siempre han hecho y te contestaré, si quizás, pero aún así no deja de ser emocionante leer las hazaña.
Avar Kriss, [mi personaje favorito de esta Era, por su manera tan particular de sentir la fuerza], tiene una capacidad extraordinaria de entrelazarse con los demás sensibles, para generar una red de comunicación invisible que monitoreé y guíe los actos de valentía. Aquí logró unirlos para evitar una catástrofe mayor, conectando sus mentes y sus capacidades en un objetivo común.
Ya sea en el espacio, en el suelo, ellos estarán ahí para traer paz a la galaxia, en un momento en dónde el panorama es absolutamente oscuro, aunque otorgue una sensación de estar bajo control, pero que en realidad trae consigo el mal, desde lo desconocido en forma de tempestad, o desde la tierra sigiloso peligro. Todo está ahí, pero no todos pueden encontrar la verdad como presagio desolador. ¿Podrán encontrar el camino hacía la paz y la prosperidad que tanto anhelan?… ¿Podrán esos lazos ser fuentes para erradicar el mal?.
La Alta República para mí es una de las épocas más interesantes que me han presentado en Star Wars. Repleta de todo lo que necesito y quiero ver en una historia. Estoy ilusionada por saber más y conocer hacía dónde nos llevan, que nos contarán y como diseñaran el camino hacía la época del elegido, hacía la era Skywalker.
Que la lectura os acompañe, siempre y más ahora que Star Wars está más vivo que nunca.

ALEX RANDIR
Siendo la primera obra de esta era, La Luz de los Jedi cumple perfectamente con su propósito. No sólo explica de una manera coherente y fácil de comprender el contexto galáctico inicial, con todos los sistemas que conforman la República confiando y colaborando plenamente entre sí, sino que además presenta de una forma igual de cómoda para el lector el inicio de lo que será esta nueva era.
Los Jedi son más Jedi que nunca, realizando actos – tanto conjuntos como por separado – tan desinteresados como heroicos, llegando a cumplir verdaderas hazañas, especialmente cuando colaboran entre sí. Si bien no están excesivamente desarrollados (algunos más que otros, eso sí, como Bell Zettifar y la forma en que Loden Greatstorm lo entrena), la mayoría de ellos tienen la suficiente personalidad y rasgos propios como para rápidamente empatizar con cada uno, distinguiéndose unos de otros de una manera sucinta y más que efectiva. El énfasis en las diferencias a la hora de percibir la Fuerza que tiene cada uno es una forma preciosa de definirlos, además de por sus propios caracteres y formas de ser.
Por supuesto, un héroe se mide por la calidad de su villano y en este caso mis dudas desaparecen pronto. Marchion Ro es un perfecto némesis, un ser tan astuto como taimado, que aunque no destaca especialmente por su fuerza física sí lo hace por su capacidad de anticipación y planificación, llegando a recordarme en cierto modo a cierto Gran Almirante de piel azul (salvando las distancias, claro, Ro es un tipo mucho menos curtido y para nada tiene que ver con lo militar). Además de eso, es alguien con grandes expectativas y nada que perder, algo que le convierte en un ser extremadamente peligroso, especialmente cuando compruebas la «estructura casi desestructurada» en que se basa la «organización» de los Nihil, que no pueden ser más diferentes a un Imperio o a una Primera Orden.
Por último añadir que, como siempre, Soule hace un trabajo excelente a la hora de referenciar detalles de otras obras (propias o ajenas) de Star Wars. La forma en que retrata el sistema Eriadu, hogar futuro del taimado Gobernador Wilhuff Tarkin, es sencillamente magnífica, por poner un ejemplo, y la manera de lidiar con el Gran Desastre en cada momento que aparece una Emergencia está estupendamente estructurada. Mención especial al Desastre en Hetzal, al principio de la novela, y a la Batalla de Kur, al final. Star Wars no sería Star Wars sin batallas espaciales además de esas proezas con las que los Jedi nos siguen sorprendiendo y maravillando.
En definitiva: una obra que, sin ser literariamente colosal, cumple más que correcta y perfectamente con la función de abrirnos a una galaxia nueva, llena de nuevos peligros y de nuevas aventuras, de personajes que irán perfilándose cada vez más a cada iteración y con cada aparición que hagan, y que promete convertirse en un imprescindible a la hora de entender que la galaxia es cada vez más grande.

Escrito por Mariana Paola Gutiérrez
La editorial Planeta Cómic acaba de anunciar las novedades Star Wars que llegarán a España el próximo mes de mayo, algunas de ellas muy esperadas por los fans.




Aquí podéis ver el video avance que han lanzado desde la editorial:
El tomo de leyendas de Vader recopila las siguientes historias:





Escrito por Gorka Salgado
Hoy vamos a ver como es la edición limitada de la novela Star Wars The High Republic: Light of the Jedi de Charles Soule que viene con portada exclusiva, unos calcetines de diseño y un pin de la República. ¡Todos somos la República!

Escrito por Gorka Salgado
La novela que inicia la nueva era de historias de Star Wars titulada The High Republic: Light of the Jedi de Charles Soule está siendo un éxito como hacía tiempo que no ocurría en la saga. Por cuarta semana consecutiva desde que se puso a la venta en USA, la novela está en la lista de los más vendidos en ficción del New York Times. Sin duda, un inicio inmejorable para la Alta República.

Por si esto no fuera suficiente, la audionovela de Light of the Jedi también se encuentra en el listado de superventas del mes. Desde aquí, os recomendamos muchísimo el trabajo que han realizado la editorial Penguin Random House y el actor de doblaje Marc Thompson con la adaptación de la novela.

Aquí tenéis dos extractos de la audionovela para escuchar: Extracto 1 / Extracto 2
Sin duda, buenas noticias para los fans de Star Wars. La novela Light of the Jedi será publicada en España por la editorial Planeta Cómic en mayo.
Enlace oficial a los listados del New York Times en novelas de ficción y audinovelas.

Escrito por Gorka Salgado
La nueva era de publicaciones de la saga galáctica, la conocida como La Alta República, The High Republic, está siendo un éxito de ventas. Si el cómic de Marvel llevaba vendidas 200.000 copias antes incluso de salir a la venta, las dos novelas que inician la saga, no se quedan tampoco atras. Tras su primera semana en la lista de los más vendidos del New York Times, como #1 y #2 respectivamente en la categoría de novelas y novelas juveniles, Light of the Jedi de Charles Soule y A Test of Courage de Justina Ireland vuelven a estar entre las más vendidas por segunda semana consecutiva.


Para mmás información sobre The High Republic aquí.

Escrito por Gorka Salgado
¡La Alta Repúblicaya ha llegado! Y vaya comienzo… ¡Brutal! Os traigo el unboxing + reseña sin spoilers + reseña con spoilers de la novela que inicia la nueva era de Star Wars The High Republic, titulada Light of the Jedi, la Luz de los Jedi, de Charles Soule.

Escrito por Gorka Salgado
Guía para que sepáis el orden de lectura oficial de la primera tanda de novelas y cómics de la Alta República, The High Republic, que han empezado ha salir en enero del 2021en USA, y que llegarán a España a partir de marzo del mismo año.Que la lectura os acompañe.

Traducción por Mariana Paola Gutiérrez Escatena
Buenas amigos bibliotecarios os dejamos aquí la traducción de un interesante articulo sobre conexiones, tecnologías y Jedi. Advertencia está repleto de SPOILERS.

Los libros y comics lanzados de La Alta República nos han dejado una cosa clara, la maxima expresión de los Jedi no trata necesariamente de su poder sobre la Fuerza. De hecho, ha quedado increíblemente claro que incluso el más luminoso de los Jedi que conocemos a través de esta historia sigue sintiendo que apenas sabe sobre el uso de la Fuerza.
Elzar Mann, uno de los Jedi, es visto como una especie de provocador por su enfoque de experimentar con las formas en que la Fuerza puede ser utilizada. Tanto es así que su ascenso al rango de Maestro está siendo frenado por su incapacidad de apegarse a la doctrina que los Jedi ya conocen. Pero aunque saben relativamente poco sobre cómo usar y manipular la Fuerza, los Jedi de la Alta República están representados por la diversidad de pensamiento sobre cómo cada uno de ellos interactúa e interpreta la Fuerza a nivel personal.
La mayor parte de esto es a través de un Jedi en particular, Avar Kriss, que tiene una habilidad relativamente única similar a la de las novelas de la Nueva Orden Jedi o la Meditación de Batalla de Bastila Shan en Caballeros de la Vieja República. En un intento por evitar que los desechos del hiperespacio destruyan los mundos agrícolas del sistema Hetzal, Avar extiende su mano en la Fuerza a través de la galaxia para conectar a los Jedi en el único acto de empujar un explosivo pedazo de desecho de una trayectoria de colisión con la estrella de Hetzal. Es un esfuerzo extremo tanto para ella como para los Jedi que se vinculan a ella, varios mueren en el proceso, abrumados por el esfuerzo. Pero también es básicamente un empuje de la Fuerza a escala cósmica, no un gigantesco súper ataque o un momento de batalla épico, presentado como un acto de rescate increíblemente desesperado.
Este acercamiento más relajado a los Jedi de la Alta República se refleja igualmente en sus personalidades. Mientras que todos están cortados por el mismo patrón, en el sentido de que son buenas personas que tratan de hacer lo mejor que pueden por los que les rodean, lo que hace que los Jedi de estas historias se destaquen en comparación con los que vimos en la Saga Skywalker, es su calidez y libertad con los demás. Keeve Trennis en el comic de Marvel The High Republic #1 es una adolescente impulsiva y no es exactamente amonestada por eso cuando se encuentra en el camino a convertirse en caballero Jedi. Vernestra Rwoh en A Test of Courage utiliza un sable de luz modificado que también puede ser utilizado como una tecnología de látigo de luz que se ve en el pasado de los Jedis como vinculada a los antiguos Sith, pero está dispuesta a utilizarlo y experimentar con él para rechazar esa visión.
En Light of the Jedi, nos encontramos con un montón de Jedi con actitudes igualmente desenfadadas, pero los mencionados Elzar y Avar una vez más son interesantes en este sentido; amigos extremadamente cercanos desde una edad temprana, nunca se reconoce explícitamente pero se da a entender fuertemente que previamente tuvieron una relación romántica entre ellos, mostrando una calidez y afecto incluso en el presente que haría que el Consejo Jedi de las precuelas se sonrojara de indignación. Y sin embargo, aunque no se presenta del todo abiertamente, su amor mutuo, romántico o platónico, nunca se expone como un tabú. No fue sólo una época más civilizada cuando se trata de cosas como el diseño del sable láser o el uso de la fuerza, parece.
La larga historia de los Jedi, y su oscuro futuro
Junto con todo esto está nuestro propio conocimiento de que esta «Alta» República no durará, una corriente subterránea que perdura a través de cada una de estas historias de manera sutil, incluso cuando el conflicto entre la República y los Nihils se intensifica. Los Jedi de este período se sienten muy conscientes de los fracasos pasados en la historia de su orden, hay muchas referencias no sólo a conflictos como las Guerras Sith y las batallas contra los Mandalorianos, refiriéndose tanto a la antigua mitología de los Caballeros de la Antigua República como a los conflictos insinuados en espectáculos como Las Guerras Clon, Star Wars rebeldes y Los Mandalorianos, pero también a épocas en las que la Orden Jedi no era tan vasta, querida o populosa como lo es en este momento.

La historia del ascenso y la caída, de las purgas y la expansión, es referida múltiples veces, como si los Jedi fueran casi conscientes de que no siempre serán los guardianes preminentes de la paz y la justicia en toda la galaxia. Esto se hace más fascinante por algunos Jedi que tienen apariciones pasajeras a través de esta historia, dado que todavía estarán alrededor de 200 años más tarde en la época de las películas de la precuela, cuando la orden se haya estancado y ciega a la idea de su inminente caída. No es sólo Yoda, quien hace breves apariciones aquí, y quién tendrá un papel más protagonista en el cómic para jóvenes lectores de la editorial IDW. El consejo de esta era incluye a Jedi conocidos como Yarael Poof y Oppo Rancisis, cada uno está representado como muy consciente de los oscuros caminos que los Jedi han recorrido antes y saben que podrían volver a hacerlo, si continúan alineándose más cerca de los inminentes conflictos de la República.
Todos somos la República
Además de presentarnos a los Caballeros Jedi de esta era, Luz de los Jedi, Una Prueba de Coraje, Alta República #1, y los libros ilustrados para jóvenes lectores también tienen que, a su vez, presentar a sus aliados más cercanos dentro de las oficinas ejecutivas de la República. Aunque nos reunimos con algunos senadores y ayudantes, también hay oficiales dentro de las fuerzas de mantenimiento de la paz de la República, que están poco conectados. No tiene un ejército o marina permanente, sino la Coalición de Defensa de la República, una pequeña organización de mantenimiento de la paz que trabaja con los Jedis, que fueron reclutados en compromisos militares aquí junto con oficiales de la República por primera vez en la mayor parte de la memoria viva de su orden. Pero la figura más importante de la República que hemos conocido hasta ahora es su jefe de estado: La Canciller Lina Soh.

Soh se presenta como una figura unificadora impulsada por la conexión que tiene la República no sólo entre los mundos miembros -independientemente de su ubicación-, sino también entre los mundos que aún podrían formar parte de la República a medida que sus políticas expansionistas continúan empujando su alcance cada vez más hacia el Borde Exterior. Unificadora e idealista, está fascinada con lo que repetidamente se refiere como sus Grandes Obras: monumentos y tributos a los ideales de la República (como la estación Starlight Beacon que se está construyendo en los actuales límites del espacio de la República en el Borde Exterior, que se convierte en un centro de facto para los Jedi y estas historias hasta ahora) que espera que duren para siempre, más tiempo que su mandato como Canciller.
El optimismo de Soh por una República que se preocupa por todos sus ciudadanos está atenuado por un enfoque sagaz y firme ante cualquier amenaza potencial a su crecimiento, ya sea el desastre hiperespacial que se conoce a través de estas primeras historias, o eventualmente los Nihil, a quien Soh esencialmente le declara la guerra al final de la Luz de los Jedi.
Este último evento también coloca su relación con los Jedi en una situación interesante: en el momento actual, la relación general de la República con la Orden Jedi es amistosa, pero distante. El templo de la Orden está en Corsucant, seguro, pero no son consejeros políticos o realmente ayudan a dar forma a la política, son una rama totalmente independiente que casualmente ayuda a la República si se ajusta a los objetivos de la Orden. La población en general los ve como grandes, pero extraños seres, objeto de románticas holonovelas sobre el amor y la justicia fronteriza, en lugar de las manos derechas del Senado como las conocemos en las películas de la precuela. La decisión de Soh de reunir a los Jedi en una acción militar junto a la RDC es un punto de inflexión en el lugar que ocupa la Orden dentro de la estructura de la República, y, bueno… ya sabemos cómo resultará.
El hiperespacio y el gran desastre
Los viajes por el hiperespacio y la tecnología que los sustenta juegan un papel importante en estas primeras historias, lo cual tiene sentido ya que todas ellas se refieren principalmente al borde exterior, una región del espacio que está poblada, pero no muy cartografiada, especialmente por los navegantes de la República. Atravesar el hiperespacio de forma estructurada, a través de rutas descubiertas y dispersas, es todavía algo relativamente reciente en este período de la Alta República. Light of the Jedi nos presenta a los antepasados de la familia de San Tekka, una familia de navegantes y empresarios (un negocio familiar mantenido actualmente por la pareja Marlowe y Vellis) que se han convertido en prominentes y lucrativos mantenedores de mapas y cartas de viajes hiperespaciales seguros en la galaxia conocida.
Todo eso se vuelve loco con el Gran Desastre, la colisión entre una nave de la República llamada Legacy Run y lo que finalmente se revela como una nave raider de los Nihil. La desintegración del Legacy Run a mitad del salto dispersa los escombros, algunos de los cuales contienen pasajeros sobrevivientes, a través del hiperespacio, dejando caer trozos en cualquier lugar a lo largo de una ruta a velocidades vertiginosas, convirtiéndolos en devastadores impactos de meteoritos que pueden arrasar con los sistemas estelares en un instante. Es un cataclismo que se presenta como algo distinto a todo lo que se ha visto en la historia de la República y crea una crisis que fundamentalmente reformará tanto a ella como a la Orden Jedi, ya que están atados para ofrecer alivio (y justicia a los perpetradores del desastre), en parte porque el hiperespacio sigue siendo una zona desconocida, muy parecida a la Fuerza.
La República se mueve para bloquear los viajes al hiperespacio hacia el Borde Exterior mientras dure el desastre, creando una crisis socioeconómica y logística a su vez por la necesidad de desviar la ayuda a mundos repentinamente aislados de las rutas comerciales y de tránsito. Esto hace que, por un raro momento en Star Wars, la galaxia parezca imposiblemente más grande y más difícil de manejar de lo que nunca ha sido, y el acto físico de atravesarla es mucho más complejo que simplemente apretar el acelerador de un hipermotor y darlo por terminado.
El ascenso del Bacta

Sin embargo, la tecnología hiperespacial no es el único descubrimiento reciente que fascina profundamente a estas primeras etapas de la Alta República. Un acontecimiento particularmente importante que desempeña un papel esencial en los esfuerzos de socorro de los Jedi es que uno de los primeros sistemas afectados por el Gran Desastre es el de Hetzal, un sistema agrícola cuyo principal recurso y exportación ha experimentado un gran auge por necesidad, ya que se ha descubierto que puede sintetizarse en los componentes orgánicos de un nuevo dispositivo médico: el Bacta.
Los fans de Star Wars han sabido de las propiedades curativas y milagrosas de Bacta desde que Luke se sumergió en una cámara de ella en el Imperio contrataca. Ha sido entrelazado a través de los medios de Star Wars desde entonces como el primer auxilio de la galaxia, al igual que su mucho menos eficiente predecesor, el Kolto, el líquido curativo natural fabricado por el acuático Selkath en Knights of the Old Republic.
Su descubrimiento aquí se presenta una vez más como un cambio en el juego, a diferencia de todo lo que los protagonistas de estas historias han visto antes, y es en parte la razón por la que los Jedi se lanzan a la acción para ayudar a salvar el sistema de un desastre total. También es genial que, aunque ya nos resulte familiar, una de las mayores piezas de tecnología de estas primeras historias no sea una súper arma o algún tipo de nave capital: es simplemente… una buena medicina. ¡Eso es genial!
La Sombra de los Nihil
Aparte del Gran Desastre, la amenaza establecida desde el principio en estas nuevas historias, Light of the Jedi y Test of Courage en particular, son los Nihil. Una pandilla de asaltantes en el borde exterior, de una posición relativamente baja, que se encuentran disparados hacia el escenario intergaláctico gracias a las maquinaciones de su joven y nuevo testaferro, Marchion Ro, cuando planea subversivamente el desastre de Legacy Run como un intento intencionado de encender la hostilidad entre la República, y los mundos comienzan a invadir el Borde Exterior.
Los Nihil están divididos en tres niveles. En la parte superior está el Ojo, un título heredado, y el encargado de distribuir las órdenes generales y el acceso a los recursos y la tecnología a la siguiente y más poderosa capa de mando, que son los tres Corredores de la Tempestad, quienes dirigen cada uno sus propias milicias de asaltantes y piratas de primera línea, divididos a su vez en sus filas en tres niveles dependiendo sus logros conseguidos para los Nihil. La estructura fue adoptada por la llegada de la familia Ro dentro de la organización Nihil, cuando el padre de Marchion, el anterior Ojo, les consiguió acceso a una tecnología hiperespacial aún más avanzada que las cartas y sistemas actuales utilizados por la República.
Apodado «Los Caminos» y propulsado por motores de hipervelocidad específicamente sintonizados, el Ojo del Nihil da acceso a estas rutas intrincadas y detalladas que de otra manera no podrían ser accedidas por los motores hiperespaciales convencionales. No sólo permiten a las naves Nihil viajar sin ser detectadas, sino que los caminos son lo suficientemente intrincados como para que, con los cálculos correctos, las naves Nihil puedan realizar intensos y cortos saltos hiperespaciales punto a punto, lo que les permite reposicionarse en la batalla (o, de forma similar pero no tan lejos como la desesperada maniobra del Almirante Holdo en El último Jedi, preparar sus naves para acciones de embestida saltando en la proximidad inmediata de una nave enemiga).
Los caminos, y el acceso de Ro a ellos, son lo que finalmente catapulta el estatus de los Nihil desde las bandas del borde exterior a una amenaza interestelar para cuando esta primera oleada de liberaciones de la Alta República llegue a su fin, preparando el escenario para un conflicto que no se ha visto en la historia de la República durante un tiempo considerable.
Nuestras primeras incursiones en la era de La Alta República pintan un cuadro fascinante de lo que está por venir, no sólo dando cuerpo a este período de la historia, sino proporcionando paralelismos y contrastes a los sistemas y organizaciones que hemos dado por sentado en la propia y larga historia de la Guerra de las Galaxias. Pero por todas sus conexiones con lo que sabemos de la Guerra de las Galaxias en este momento, lo que la hace sobresalir (hasta ahora, al menos) es su disposición a utilizar esa familiaridad para hacer nuevas y excitantes preguntas sobre la galaxia.
Fuente: GIZMODO
Autor: James Whitbrook