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  • Ciencia de una galaxia muy Lejana: La Estrella de la Muerte

    Por Diego Manuel Ruiz

    No hay una buena aventura, sin un buen vilano. Y no hay un buen villano sin un artilugio que ponga a muchos en peligro. Y en nuestra saga espacial preferida no podía faltar, no uno, sino muchos y variados. Pero comencemos por el primero, el arma más secreta y famosa del Imperio. Como seguramente sabrán o supondrán, hay mucha ciencia detrás de una estación de combate conocida como la Estrella de la Muerte.

    Se trata de una Estación de Combate Orbital grande… muy grande… enorme, de forma esférica, cuya principal finalidad es infundir miedo a la población. Ya sea por los impresionante de sus dimensiones, por la incontable cantidad de tropas, oficiales y vehículos que es capaz de transportar, o por la superarma que contiene, capaz de destruir un planeta en su totalidad.

    El material principal con el que está construida es el duracero y el quadanio, dos aleaciones más resistentes que el acero común, capaces de proteger del daño debido a movimientos bruscos (daño cinético), por lo que su uso principal es como revestimiento defensivo en diferentes locaciones de tipo militar. Está dividida en dos hemisferios, siendo el hemisferio norte destinado casi en su totalidad a una sola función: el superlaser. La zona ecuatorial contiene dos enormes motores sublumínicos, además del hiperimpulsor, que le permite desplazarse rápidamente por la galaxia.

    La historia de la estación difiere según el universo desde el que se la plantee. En Leyendas, hubo varias versiones: por un lado, está la idea original que Raith Sienar expuso a Tarkin, pero el diseño y desarrollo correspondió a un equipo de científicos con nombres como Bevel Lemelisk, Qwi Xux y Tol Sivron, y muchísimos otros especialistas reclutados (voluntariamente o por la fuerza) por el Imperio para desarrollar un prototipo en las instalaciones de Las Fauces. De todo esto dan cuenta dos de las novelas de la Trilogía de la Academia Jedi: La Búsqueda de Jedi y Campeones de la Fuerza, ambas de Kevin J. Anderson.

    En principio esa idea parecía contradecirse con lo que se muestra al final de El Ataque de los Clones y La Venganza de los Sith, pero todo fue resuelto por Michael Reaves y Steve Perry en su obra Death Star, en donde se nos aclara que los diseños originales fueron mejorados por el Separatista Poggle el Menor y que fueron desarrollados por el Imperio en otra parte, a partir del prototipo de Las Fauces. El que vemos al final del Episodio III es finalmente el que conoceremos como Estrella de la Muerte en el Episodio IV.

    En el nuevo canon, la historia está más simplificada; en este universo el diseño original, conocido como Estación de Combate Orbital EM-1, es de los geonosianos, y luego de la derrota de los Separatistas, pasó a control del Imperio (es decir, no hay un prototipo en otra parte de la galaxia). La novela Catalizador de James Luceno transcurre durante este período, en el que Orson Krennic se hace cargo de tamaña empresa.

    El aspecto principal de dicha novela es el avance en el desarrollo del superlaser por parte de Galen Erso, un experto en cristales kyber. El concepto del arma es sencillo: 8 haces láser independientes que se concentran en un mismo punto para formar un único rayo tremendamente potente. Las primeras pruebas de la misma (con un potencia mucho menor) fue sobre la ciudad de Jedha, que puede verse en Rogue One, y luego de eso Tarkin realizó una simulación para poner a prueba la lealtad de los técnicos que la operaban, previo a la destrucción de Alderaan, como se muestra en el comic Era de Rebelión – Villanos.

    Otro aspecto que llegó a genera polémica son las dimensiones de la estación espacial, porque según la fuente que se consulte se obtienen valores diferentes que oscilan entre un diámetro de 120 kilómetros (según la información del juego de rol de West End Games de los noventas), hasta una aproximación de 216 kilómetros (en base a la estimación de uno de los constructores de la maqueta para la película). En ese rango, el valor aceptado a partir de la información del material Star Wars: Vistas en Seccción de Vehículos y Naves y las dimensiones vistas en la película es de 160 kilómetros.

    Como podrán imaginar una estación del tamaño de una luna pequeña requerirá de muchísimos materiales. Tantos que al Imperio le llevó casi dos décadas para finalizarla, dejando sin recursos a un montón de mundos. Varias de esas operaciones fueron apareciendo en diversas novelas, como Thrawn de Timothy Zahn o Un Nuevo Despertar de John Jackson Miller, en general ocultando la finalidad de las cargas a partir del carácter ultrasecreto de la operación (haciéndonos un guiño a los lectores cuando se habla de “cierto proyecto ultrasecreto”).

    Otra gran necesidad para la construcción de tamaño emprendimiento fue la mano de obra. Inicialmente se realizó por parte de los geonosianos. Pero a medida que el totalitarismo imperial fue avanzando en la galaxia, también comenzó a esclavizar a muchas otras especies para trabajar en la construcción. Entre ellos, los más famosos fueron los wookies, un hecho que se ilustra tanto en novelas de leyendas como en las del canon. Un ejemplo de cada una es la invasión de Kashyyk en Darth Vader – El Señor Oscuro de James Luceno, y el rescate de los wookies esclavizados y encarcelados en Consecuencias – Deuda de Vida, de Chuck Wendig).

    Finalmente tenemos el destino final de la Estrella de la Muerte, a manos del joven piloto Luke Skywalker quien logró destruirla de un solo disparo de su Ala-X contra una exclusa de ventilación del sistema del superláser, gracias a que los rebeldes consiguieron con mucho esfuerzo los planos de la estación.  Siempre se criticó y broméo sobre la debilidad que permitió su destrucción, por tratarse de algo simple de solucionar desde su diseño. En ese sentido Rogue One (y su novelización) lo muestra como una falla introducida a propósito por Galen Erso para que su destrucción fuese posible, “una falla tan pequeña y poderosa que jamás la encontrarán”.

    En cuanto al robo de los planos tenemos diferentes versiones según en universo que analicemos. La versión canon es la que nos relata Rogue One, que vendría a ser la biblia en lo que a Estrella de la Muerte se refiere. Por el lado de Leyendas, la versión más aceptada es la de la novela Dark Forces – Soldier for the Empire de William C. Dietz en donde es Kyle Katarn quien robó los planos de un laboratorio en Danuta.

    Pero también existe otra posibilidad, que la destrucción no haya sido a causa del disparo de Luke, sino de una falla en el mecanismo del superláser que tuvo lugar precisamente en ese momento. Según el libro de relatos Historias de una galaxia muy lejana, Aliens, fue Bobbajo, uno de los alien que aparece en Jakku en el Despertar de la Fuerza, quien dice haber atascado el superlaser junto a sus criaturas mascota, al inhabilitar los circuitos de control. El relato “Todas las criaturas grandes y pequeñas” de Landry Q. Walker, da cuenta del suceso.

    Pero eso no es todo, pues si hablamos de relatos alternativos, nada mejor que el comic Infinitos – Una Nueva Esperanza (entiendo que en este caso hablar de Leyendas o canon no tiene sentido) para mostrarnos como, a consecuencia del fallido disparo de Luke contra la Estrella de la Muerte, tiene lugar toda una serie de eventos alternos en la que la estación sobrevive, el Imperio aleja la rebelión y, varios años después la estación, rebautizada “La Estrella de la Justicia” es secuestrada por Yoda, quien la estrella contra Coruscant, acabando con Palpatine y su Imperio.

    Bueno, y ahora recapitulemos y volvamos a nuestra realidad. ¿Es posible y factible una estación espacial de las dimensiones de la Estrella de la Muerte?  Hay tres aspectos para analizar: En primer lugar, los materiales; según las estimaciones se necesitaría casi un millón de años para juntar la cantidad de acero suficiente. Si otras civilizaciones nos ayudaran, y ponen sus recursos a disposición, el tiempo se reduciría a miles de años. En ese sentido punto para el Imperio: lo logró en menos de 20 años con gran parte de toda una galaxia a su disposición.

    Otro aspecto es el transporte de todo ese material hacia el punto del espacio donde se construiría. Brian Muirhead, el Ingeniero jefe del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA sugiere que sería mucho más económico usar como base para la construcción un planeta o un asteroide.

    El tercer aspecto es el económico. En nuestro planeta, la construcción de la Estación Espacial Internacional (ISS), el segundo proyecto más costoso de la historia de la humanidad, insumió 150 billones de dólares, tiene un poco más de 20 años y la máxima tripulación que tuvo es 11 personas. La estimación solamente para el transporte del material de una estrella de la muerte al espacio se estima que insumiría alrededor de 20 trillones de dólares. Según el libro de referencia Star Wars: Absolutamente Todo Lo Que Necesitas Saber de Adam Bray, Kerrie Dougherty, Cole Horton y Michael Kogge la construcción de la Estrella de la Muerte insumió cerca de 1 trillón de créditos galácticos.

    Otro problema que se nos presenta es la masa de la estación. Al tener el tamaño de una Luna, probablemente se vería atraída por los grandes cuerpos celestes (planetas, lunas o estrellas) a los que se acerque, debido a que la fuerza de atracción gravitatoria depende de la cantidad de materia que contienen los cuerpos que se atraen y la distancia entre ellos. 

    Para finalizar queda el “asunto” del superlaser capaz de destruir un planeta. El término láser es un acrónimo: Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation (Luz amplificada por emisión de radiación estimulada), en el cual gracias a un efecto de la mecánica cuántica se genera un haz de luz coherente (con un campo eléctrico uniforme) a partir un medio especial que será el que transmita el haz. Ese medio usualmente es un gas o un cristal, por lo que la propuesta de usar cristales kyber es acertada. En la actualidad, un láser de estado sólido de neodimio es capaz de lograr temperaturas de cientos de millones de grados (en la escala que se les ocurra), es decir las condiciones que existen en el interior de una estrella. De hecho, mediante espejos se concentran varios haces en un único punto, donde se vaporiza una sustancia que tiene isótopos del hidrógeno (como deuterio o tritio) que, al colapsar, libera grandes cantidades de energía, pero ni se acerca a las magnitudes necesarias para lograr lo mismo que la superarma imperial.

    Otro detalle imposible es que varios haces laser converjan formando uno solo. La luz viaja siempre en línea recta, y los rayos no pueden cambiar su dirección y unificarse (prueben hacerlo con una linterna o un puntero). Lo que sí es posible, como se vio en el ejemplo anterior, es que todos los haces se dirijan a un mismo punto.

    Y finalmente entra en discusión un hecho importante: un rayo láser, por más potente que sea, no va a lograr explotar un planeta desde el interior, como sucede con Alderaan; para eso sería más efectivo colocar miles de bombas termonucleares en el interior del planeta (algo que con la tecnología actual es imposible de lograr).

    El físico y divulgador Michio Kaku, en su libro Física de los Imposible en el que, entre otras, aborda la problemática de construir una Estrella de la Muerte, aporta otra opción a partir de una idea del científico Edward Teller: sería un láser de Rayos X, que utiliza un arma nuclear para liberar los rayos, los cuales se concentran en varillas de cobre, que son el medio que genera el haz del laser, el cual podría usarse para activar una bomba termonuclear. De hecho, en 1983 se hizo un ensayo en Estados Unidos, cuyos resultados dudosos fueron suficientes para que el Presidente Reagan propusiera la creación de un escudo defensivo de estos dispositivos: ¿el nombre del proyecto? “Star Wars”.

  • Reseña de los tres primeros capítulos y extractos disponibles de The High Republic: A Test of Courage

    Reseña de los tres primeros capítulos y extractos disponibles de The High Republic: A Test of Courage

    Por Mario Tormo

    Os contamos todos los detalles que hemos podido leer del libro de Justina Ireland gracias al sampler y los extractos publicados de manera gratuita disponibles hasta el momento. La Alta República está a punto de dar su pistoletazo de salida y no podemos estar más deseosos de conocer todo lo que va a aportar a esta nueva era de Star Wars.

    Como ya os contamos, se ha publicado un sampler digital con adelantos de todos los productos de la nueva era de Star Wars, The High Republic. Ayer os trajimos la reseña de los primeros tres capítulos de Into the Dark, y hoy os traemos el análisis de los tres primeros capítulos de Una Prueba de Valor (A Test of Courage) de Justina Ireland, así como de dos extractos más que os tradujimos aquí y aquí, y que no están incluidos en esos tres capítulos y que nos permiten tener una mejor idea de la historia que se va a contar en esta novela que sale en Enero de 2021 en Estados Unidos.

    Vern

    La protagonista principal es Vernestra Rwoh. Aunque hay quien la llama Vern, pero ella odia el diminutivo. Que ella sepa es la primera Jedi de su edad en superar las pruebas Jedi a la primera y convertirse así en una Caballero Jedi a los 15 años. Una Jedi muy correcta y aplicada, siempre dispuesta a las misiones que se le encomienden y decidida a seguir el camino de la luz.

    Su maestro fue Stellan Gios, aunque la misión que la ocupa, la primera como Caballero Jedi, está ordenada por el Maestro Douglas Sunvale. Y aunque parece algo menor, piensa cumplir con ella. Se trata de cuidar de Avon Starros, la hija de la senadora Ghirra Starros, en el Borde Exterior.

    En el primer capítulo veremos todo esto esto explicado a través de los ojos de Vernestra, y de cómo en el fondo le parece poca cosa para un Caballero Jedi hacer de niñera de una niña de doce años que no entiende que le digan que no. Aunque en el fondo le gusta la manera de ser de Avon, siempre investigando y enredando con su droide J-6 modificado por ella misma.

    La acción comienza en el muelle del Puerto Haileap, donde se encuentra la Steady Wing, la nave que las debe llevar a la estación Starlight. Que uniendo los recuerdos de Vernestra a lo que pudimos leer en los capítulos de Into the Dark, podemos intuir que debe llevar en construcción menos de 25 años pero más de 15. Lo que nos recuerda que la primera Estrella de la Muerte tardó 19 años en contruirse.

    En el segundo capítulo vamos a conocer el punto de vista y punto de vista y pensamientos de Avon. En realidad tampoco odia a Vernestra, todo lo contrario, la admira. Aunque le da rabia lo perfecta que es. Pero siente fascinación por su sable láser. Incluso podemos llegar a leer una frase que nos hace suponer que es sensible a la Fuerza.

    Aquí vamos a comentar un par de momentos que pasan casi desapercibidos pero que parecen relevantes. El primero es que Vernestra tiene una sensación extraña con un mecánico Aqualish al que le falta uno de sus cuatro ojos. Y por otro es que Avon se tropieza con una mujer de pelo rosa y un piercing bastante extraño. Luego os comentaremos lo que pensamos.

    El tercer y último capítulo nos presenta al tercer personaje de esta historia. Se trata de Honesty Weft, hijo del embajador Weft del planeta Dalman. Este planeta está valorando entrar a formar parte de la República, y por eso los embajadores han decidido enviar a su hijo a conocer la estación Starlight y que pueda conocer un momento histórico para su mundo. Honesty, de la misma edad que Avon, no está muy conforme con la decisión y por ello su actitud inicial es negativa.

    En este punto vemos cómo la novela, que está orientada a adolescentes, trata no solo de que los lectores se sientan identificados, si no también de transmitir valiosas enseñanzas a través de la figura del padre. Es muy satisfactorio ver este tipo de mensajes, ya que Star Wars no es sólo aventura y diversión, si no que también nos permite aprender y ver la vida desde distintos puntos de vista.

    Otro detalle interesante es el tema de las canciones de la Fuerza y de cómo en esta era, y por lo que hemos leído en los otros extractos del reto de novelas, se está tratando a la Fuerza como algo bastante más místico, a nuestro entender, y con este sentido musical.

    Conceptos para los Nihil

    Hasta ahora todo lo que hemos contado es referido a los capítulos que hemos podido leer en el sampler. Pero hay un par de extractos más que cuentan pasajes extras del libro. En uno de ellos, y que se publicó en teoría como parte del capítulo 2, se habla de los Nihil. Decimos en teoría porque en el capítulo 2 del sampler no aparece, no sabemos si porque no es el capítulo completo o porque se ha reestructurado el libro y esta parte se cuenta al final más adelante. El caso es que en la Wookiepedia se puede leer cierta información que estaría relacionada con el capítulo 2 y con este extracto de los Nihil, pero que no aparece en ninguno de los dos textos disponibles.

    En este extracto conocemos a Klinith y a Gwishi, dos Nihil, bajo el mando de Kassav, a los que se les ha encargado la misión de destruir la Steady Wing. Para ello se infiltran como mecánicos en la nave para desactivar todas las cápsulas de escape y poner las cargas explosivas.

    Ahora volvemos a un par de temas que hemos dejado antes en el aire, y es que la mujer de pelo rosa con la que se tropieza Avon debe ser Klinith, ya que en la descripción de la Wookieepedia a la que hacemos referencia se la describe con el mismo color de pelo y piercing. Y a Gwishi, aunque no se le describe físicamente, lo dejamos con el resto de mecánicos, por lo que suponemos que es el Aqualish en el que se fija Vernestra.

    Y parece que consiguen su objetivo, ya que en el último extracto disponible, y que podéis leer en castellano aquí, tenemos a nuestros protagonistas en un planeta selvático, tratando de ponerse a salvo tras escapar en una cápsula de salvamento (parece que no las desactivaron todas) tras haber sido destruída la Steady Wing.

    En este extracto hay un nuevo Jedi, Imri Cantaros, acompañando a los protagonistas, además de un droide scout, Essdee (SD). Están intentando buscar refugio ya que hay una lluvia ácida que, y usando una frase del maestro Yoda, puede consumir su materia cruda.

    Lo más revelador del extracto, además de conocer el resultado del sabotaje, es descubrir que Vernestra tiene un sable láser que se transforma en látigo láser. Esto además de presentarnos un arma bastante novedosa, aplica un trasfondo mucho más profundo al personaje. Cuenta que el diseño le vino como una inspiración, y en el diálogo que se establece entre los dos Jedi sobre los orígenes del látigo, se menciona a Las Hermanas de la Noche, las Guerras Sith y referencias un tal Cervil «El misterioso» o las Formas Prohíbidas. Tenemos ganas de ir conociendo como expanden el Lore con estos conceptos.