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  • Novedades Star Wars USA del 30 de enero al 6 de febrero

    Novedades Star Wars USA del 30 de enero al 6 de febrero

    Por Mariana Paola Gutiérrez Escatena

    Nos llegan más novedades mis buenos amigos bibliotecarios para que no extrañemos las historias de una galaxia muy muy lejana. Tenemos boda con una luna de miel algo caótica, una recopilación de las aventuras de la Doctora Aphra y también una nueva serie en solitario de Sana, pero si por esas casualidades necesites más, una de los personajes mas interesantes de La Alta República viene a dominar nuestro tiempo libre con su entretenido cómic, en buena hora Porter Engle.

    STAR WARS: LA PRINCESA Y EL CANALLA

    Reimpresión en tapa blanda del original en tapa dura del 16 de agosto de 2022

    Estás cordialmente invitado a la boda de la princesa Leia Organa y Han Solo.

    La Estrella de la Muerte ha sido destruida. Darth Vader ha muerto. El Imperio está desolado. Pero en la luna boscosa de Endor, entre el caos de una galaxia cambiante, el tiempo se detiene para una princesa y su canalla.

    Después de ser congelado en carbonita y de arriesgarlo todo por la Rebelión, Han está deseando dejar de vivir su vida para los demás. Él y Leia se han ganado su futuro juntos, una y mil veces. Y cuando le propone matrimonio a Leia, es la primera vez en mucho tiempo que tiene un buen presentimiento. Para Leia, toda una vida de lucha no parece haber terminado realmente. Aún le queda trabajo por hacer, penitencia que pagar por el oscuro secreto que ahora sabe que corre por sus venas. Su hermano, Luke, le ofrece esa oportunidad, una que viene con la familia y la promesa de la Fuerza. Pero cuando Han le pide que se case con él, Leia encuentra la respuesta inmediatamente en sus labios. . . Sí.

    Sin embargo, el «felices para siempre» no llega fácilmente. Tan pronto como Han y Leia abandonan su idílica ceremonia para dirigirse a su luna de miel, se encuentran en el escenario más grandioso y glamuroso de todos: el Halcyon, una nave de lujo en un viaje muy público a los mundos más maravillosos de la galaxia. Su matrimonio, y la paz y prosperidad que representa, son un pararrayos para los restos imperiales que aún se aferran al poder.

    Enfrentados a su hora más desesperada, los soldados del Imperio se han dispersado por la galaxia, replegándose en planetas aislados y vulnerables a su influencia. A medida que el Halcyon viaja de mundo en mundo, una cosa queda muy clara: la guerra no ha terminado. Pero a medida que el peligro se acerca, Han y Leia descubren que sus mejores batallas no las libran solos, sino como marido y mujer.

    • Escrito por Beth Revis
    • Reimpresión en tapa blanda
    • 400 páginas
    • Random House Worlds
    • ISBN 978-0-593-49936-8
    • $ 17.99
    • 31 de enero

    STAR WARS: DOCTOR APHRA OMNIBUS Vol. 1

    Conoce a la arqueóloga más audaz de la galaxia, que baila entre el lado oscuro y la luz. Las habilidades únicas de la doctora Chelli Aphra hicieron que se interesara por ella nada menos que Darth Vader, pero las cosas se torcieron y ahora intenta pasar desapercibida. Lo cual es más fácil de decir que de hacer, ya que viaja con dos robots asesinos sociópatas y un cazarrecompensas wookiee. Pero a medida que las aventuras arqueológicas de Aphra se vuelven más peligrosas, pronto se ve sobrepasada. ¿Un romance con una estricta oficial imperial la redimirá o las destruirá a ambas? Aventura, emoción y terror te esperan.

    COLECCIÓN: Star Wars: Doctora Aphra (2016) 1-40; Star Wars: Doctora Aphra Anual (2017) 1-3; Darth Vader (2015) 3-4, 8, 21, 25; Star Wars (2015) 13, 19, 31-32; Star Wars: The Screaming Citadel (2017) 1; material de Star Wars: Empire Ascendant (2020) 1.

    • Omnibus en tapa dura
    • 1240 páginas
    • Marvel Worldwide
    • ISBN 978-1-3029-4794-1
    • $ 125.00
    • 31 de enero

    STAR WARS: SANA STARROS #1

    ¡PROTAGONIZA SU PRIMERA SERIE EN SOLITARIO!

    Tras una serie de decepciones, Sana Starros regresa a la casa ancestral de su familia para descansar. Pero el tiempo en familia está lejos de ser relajante para una canalla y su familia de inútiles, especialmente cuando los Stormtroopers se cuelan en la cena…

    • Escrito por Justina Ireland
    • Arte de Pere Peréz
    • Portada de Ken Lashley y Juan Fernández
    • Marvel Worldwide comic book
    • 40 páginas
    • $ 4.99
    • 1 de febrero

    Portadas variantes disponibles:

    • Portada variante de Sara Pichelli y Matthew Wilson
    • Portada variante de Ernanda Souza
    • Portada variante del Mes de la Historia Negra de Mateus Manhanini

    Variantes exclusivas disponibles:

    • Portadas variantes de The 616 Comics de Takashi Okazaki
    • Portada variante de Pink a la Mode de Jan Duursema

    STAR WARS: LA ALTA REPÚBLICA – THE BLADE # 1 (of 4)

    Conoce
    a uuno de los mayores Jedi de la historia de la Orden, el conocido como «La Espada de Bardotta».

    Estamos encantados de anunciar la última colaboración con @whatnotcomics y @tylerkirkhamart en este increíble High Republic The Blade # 1.

    Saldrá en exclusiva en Whatnot con Tyler el sábado 4 de febrero y en CBE (Mellow Fellow) el 5 de febrero.

    Fuente original: Star Wars upcoming book & comucs

  • Beth Revis escribe sobre la boda de Leia y Han Solo en Star Wars The Princess and the Scoundrel

    Beth Revis escribe sobre la boda de Leia y Han Solo en Star Wars The Princess and the Scoundrel

    Traducido por Alberto Miñán

    The Princess and the Scoundrel es una novela best seller del New York Times que invita cordialmente a los lectores a la boda de la princesa Leia y Han Solo.

    A principios del mes de agosto, los fans de Star Wars fueron cordialmente invitados a la boda de una querida princesa y un contrabandista de aspecto desaliñado, también conocidos como la princesa Leia y Han Solo. Ambientada después de los acontecimientos de El retorno del Jedi, cuando la galaxia se está reorganizando tras la derrota del Imperio y Leia está asimilando que Darth Vader era su padre y Luke Skywalker es su hermano, The Princess and the Scoundrel, de Beth Revis, da la bienvenida a los lectores a la vida de Leia y Han cuando se comprometen, se casan y se ven arrastrados a un mundo de peligros y aventuras en su luna de miel.

    Si aún no te has hecho con un ejemplar de The Princess and the Scoundrel, deberías sacar tiempo este fin de semana para hacerte con un ejemplar de este best seller del New York Times y sumergirte en esta aventura romántica. Y ya que estás, deberías hacerte con un ejemplar de Star Wars: Rebel Rising, de Revis, que es una precuela de Rogue One y una novela perfecta para leer en la antesala de Andor.

    Durante nuestra entrevista con Beth Revis, la autora habló de sus contribuciones al extenso mundo escrito de Star Wars, del proceso de escritura de The Princess and the Scoundrel, de lo que supuso contar una historia sobre Han y Leia, de los easter eggs incluidos en la novela y de contar una historia ambientada a bordo del Halcyon, que es la versión en el mundo del Galactic Starcruiser de Walt Disney World.


    COLLIDER: Anteriormente escribió una de mis novelas favoritas, Star Wars: Rebel Rising, y también escribió dos relatos en las antologías From a Certain Point of Views. ¿Cómo fue el proceso para lograr The Princess and the Scoundrel?

    BETH REVIS: Cuando escribí la historia de Jyn Erso en Star Wars: Rebel Rising, pasé mucho tiempo observando cómo la trama de Rogue One mostraba al personaje de Jyn, y profundizando en cómo funciona Jyn como personaje. En muchos sentidos, hice lo mismo con los personajes que escribí en las antologías: todos conocemos el argumento de Star Wars, y yo me limité a desgranar los personajes que había detrás de ese argumento.

    Para The Princess and the Scoundrel, tuve que adoptar el enfoque opuesto: no tuve que utilizar la trama para entender a los personajes porque ya los conocía. Han Solo y Leia Organa son, sin duda, los personajes más conocidos de toda la galaxia (la suya y la nuestra). Mi reto en esta historia era analizar a los personajes para idear una trama totalmente nueva. Esto supuso un cambio en mi estilo de escritura y un enfoque diferente del que partir.


    Sé que todo el mundo tiene diferentes métodos para elaborar un libro. Yo suelo usar Pinterest y hago listas de reproducción. ¿Tiene una lista de reproducción para The Princess and the Scoundrel? ¿Hubo alguna canción que le ayudase en el proceso creativo para Han o Leia?

    REVIS: En realidad, veía una y otra vez los Biomas de Star Wars y los Vehículos de Star Wars. Son perfectos para ambientar la escritura de un libro de Star Wars. Estos cortometrajes no tienen palabras (no puedo escuchar música o ver algo que tenga diálogos cuando estoy escribiendo), pero la música para días tristes unida a las visiones de los diferentes escenarios de Star Wars era perfecta. Vi estos dos cortometrajes en bucle y los mantuve de fondo mientras trabajaba en el libro.


    Es increíble pensar que El cortejo de la princesa Leia tiene casi treinta años. ¿Cómo fue reinventar ese concepto con algo nuevo y fresco, dirigido a una nueva generación de fans de Star Wars?

    REVIS: Crecí con los libros de Legends, y mencioné a algunos de mis favoritos en los agradecimientos de The Princess and the Scoundrel. ¿Ser capaz de añadir una nueva historia a la galaxia? Alucinante. No veo este libro como una reinvención, sino como una realidad diferente; después de todo, Qui-Gon tenía razón cuando dijo: «Tu enfoque determina tu realidad». Hay muchas historias diferentes en esta galaxia, y hay una realidad, de las muchas que existen, que incluye mi historia. Quería llegar a la gente como antes, cuando intercambiaba libros de bolsillo en el autobús escolar con mi mejor amigo. Para mí, Young Jedi Knights me sirvió de introducción a un mundo más amplio fuera de las películas. Espero que The Princess and the Scoundrel pueda llegar a la gente que quizá no conozca tan bien la trilogía original o que no sea consciente de que hay más historias más allá de las películas.


    Cuando escribe, ¿tiene un objetivo fijado desde el principio? ¿O deja que los personajes le sorprendan en la página?

    REVIS: Con un personaje como Han Solo, ¿cómo es posible que no haya sorpresas al escribir? Hice un esquema completo del libro antes de escribirlo, con toda la intención de seguir ese esquema, pero me desvié varias veces, sobre todo por el descaro.

    ¿Hubo algo que le sorprendiera al escribir a Han o Leia? ¿Se encontró con pequeñas peculiaridades o matices inesperados a medida que se desarrollaban sus voces?

    REVIS: Conseguir que las voces fueran correctas era vital: las discusiones y las peleas son el lenguaje del amor para estos dos, y si me salía de tono con sus voces, todos los lectores lo sabrían. No son mis personajes; Han y Leia pertenecen a todos los que los quieren, y sabía que no podía equivocarme con sus voces. Probé casi todas las líneas de diálogo con mi marido: le hice leer las líneas de Han en voz alta y yo leí las de Leia, en un esfuerzo por conseguir el tono adecuado.

    Sin embargo, lo que más me sorprendió mientras escribía fueron las referencias al Imperio Contraataca. El libro comienza en la misma noche en que termina El Retorno del Jedi, con el humo de los incendios aún presente en el bosque. Esperaba sacar muchas cosas del Retorno del Jedi, pero muchas de las emociones se desprenden de El Imperio: El hecho de que Han estuviera congelado en carbonita y perdiera un año de vida, que Leia vivió, se convirtió en un punto emocional crucial para ambos. Tuve que llevar esta línea temporal dual en mi cabeza, que Leia tuvo un año entero sola con el conocimiento de su amor, que Han está todavía bastante recién despertado de su tiempo congelado en el momento de la Batalla de Endor.


    ¿Hay algún easter egg que le haga ilusión que los lectores descubran al sumergirse en el libro?

    REVIS: ¡Por supuesto, me aseguré de esparcir divertidos easter eggs a lo largo de los libros! Algunos son específicos de Star Wars, y los fans se darán cuenta de pequeños detalles que otros pueden pasar por alto. Tuve que hacer una regresión a mi primera novela de Star Wars, incluyendo un planeta que tuve que inventar para Rebel Rising en The Princess and the Scoundrel. Si eres un fan de los cómics y otros libros del fandom, reconocerás personajes y acontecimientos; de lo que me acuerdo, puede que veas a cierto rebelde Jelucano de Lost Stars, una placa importante de los cómics de La Guerra de los Cazarrecompensas, e incluso algo de la novela juvenil Smuggler’s Run.

    Más allá de las referencias a Star Wars, he incluido un importante guiño a dos de mis autoras de ciencia ficción favoritas (Madeleine L’Engle y Ursula K. Le Guin) que creo que los lectores reconocerán fácilmente. Y escondí los nombres de algunos amigos y familiares en algunos de los personajes de fondo.

    ¿Hubo algún momento específico de Han y Leia que le pareció haber visto ya, tanto en las películas como en las novelas anteriores?

    REVIS: Me sorprendió mucho, pero siempre volvía a Bespin. Vi la trilogía original docenas de veces para preparar el libro, pero la escena que más me llamó la atención fue la de Han y Leia en Bespin, antes de darse cuenta de que habían caído en una trampa, cuando Leia está preocupada y Han le besa la frente. Para mí, ese es el punto de inflexión: ahí es donde creció el amor, incluso antes de que ninguno de los dos fuera capaz de decir la palabra. Ahí es donde el coqueteo dio paso a un pensamiento serio, donde la confianza en el otro se hizo más fuerte que cualquier duda sobre sí mismo.


    ¿Es difícil escribir a Han y Leia en el resplandor del nuevo amor sabiendo que su matrimonio, su futuro y su hijo acaban en tragedia?

    REVIS: Aunque sepamos lo que ocurre en el curso de la vida de estos personajes, es importante recordar que Han y Leia no conocen su propio futuro. Al igual que es importante recordar que hay valor en el amor cuando existe, en el momento. De hecho, creo que es hermoso celebrar el amor de Han y Leia, incluso sabiendo lo que ocurrirá en su futuro: ¿negamos la alegría sólo porque sabemos que un día terminará? Por supuesto que no. Aprovechamos los momentos que podemos; los disfrutamos, en parte porque sabemos que no pueden durar.

    ¿Qué espera que los lectores se lleven de la novela?

    REVIS: Realmente espero que los lectores se pierdan en el momento, al igual que Han y Leia, y espero que los lectores se lleven de esta historia lo mismo que Han y Leia: saber que siempre debemos celebrar el amor y la alegría. Un tema constante de Star Wars es que nunca debemos perder la esperanza, por muy mal que se pongan las cosas, y eso es cierto, pero también debemos recordar las cosas que esperamos y valorarlas siempre que las consigamos, durante todo el tiempo que podamos. Star Wars trata de la esperanza, sí, pero este libro nos lleva más allá, donde la firme esperanza tiene su recompensa, donde llegamos a vivir en el amor y la alegría.


    El telón de fondo de la luna de miel de Han y Leia es el Halcyon. ¿Ha estado a bordo del Crucero Estelar Galáctico? Hace poco hablé con el equipo que está detrás de LEGO Star Wars Vacaciones de Verano, y me comentaron que tenían acceso al arte conceptual y a los detalles de la nave. ¿Fue algo que también pudo utilizar?

    REVIS: Aunque no he estado a bordo del Halcyon, me siento como si lo hubiera hecho después de estudiar todos los mapas y el arte conceptual. Lo mejor que pude hacer fue distanciarme de la idea de que es un hotel y pensar en él como un barco, yendo más allá de los espacios «abiertos» hacia las zonas prohibidas del Halcyon, hacia las zonas donde es real.

    Más allá de llegar a escribir, posiblemente, uno de los mejores romances de Star Wars hasta la fecha, ¿cuál fue su parte favorita de llegar a dar vida a The Princess and the Scoundrel?

    REVIS: Hubo un momento a principios de este año en el que el libro estaba terminado, pero nadie lo había leído más que yo. Y en ese momento, fue como si tuviera mi propio lugar personal en una galaxia muy, muy lejana. No era una autora de ficción; era una biógrafa, una testigo silenciosa de la mayor historia de amor de todos los tiempos. ¿Y eso? Eso era mágico. Lo único mejor que vivir en esa galaxia con mis personajes favoritos es tener la oportunidad de compartirla con gente que los quiere tanto como yo.


    The Princess and the Scoundrel ya está a la venta. Aquí el vídeo promocional de la novela:

    En agradecimiento por haber disfrutado de esta genial entrevista de Collider te obsequiamos con un enlace a las figuras Black Series de Leia y Han en la Base Eco de Hoth, que además vienen en una caja muy especial. Un pack difícil de conseguir ahora mismo y un regalo perfecto para los/as fans de estos dos amantes de una galaxia muy, muy lejana.

    Artículo original: collider.com

  • La Luna de Miel de Han y Leia en el nuevo extracto de Star Wars The Princess and the Scoundrel

    La Luna de Miel de Han y Leia en el nuevo extracto de Star Wars The Princess and the Scoundrel

    Traducción de Fabricio Gili Barboza.

    Con el fin del Imperio llegaron nuevos comienzos para la galaxia y aquellos que trabajaron tan duro para liberarla. Para Han Solo y Leia Organa, era un futuro que explorarían juntos, para bien y para mal.

    En el último extracto exclusivo de Star Wars.com, sobre Star Wars: The Princess and the Scoundrel, la nueva novela de Beth Revis que ha salido a la venta en USA el 16 de agosto, Han y Leia llegan a la primera parada de su crucero de luna de miel a bordo del crucero estelar Halcyon. Los dos discuten ciertas dudas sobre sus anfitriones, así como una carga que ahora lleva Leia: la revelación de que Darth Vader era su padre biológico.

    A pesar de estar hecha de hielo, la residencia de invitados que les dieron a Han y Leia estaba lujosamente equipada, cálida y privada. Desde el suelo, la casa cubo parecía como si estuviera encaramada en un tubo, muy parecido a los vasos de Kistrozer precariamente calentados, pero por dentro, el suelo era plano y estaba hecho de una especie de panel de metal que irradiaba calor. Todas las paredes tenían un ángulo extraño, pero las esquinas afiladas permitían que prismas de arcoíris brillaran sobre los muebles blancos. La ciudad residía en el polo norte de Madurs; nunca oscurecería del todo mientras estuvieran de visita, y la luz tenue y brumosa proyectaba todo con una suavidad de tonos fríos.

    “No está mal”, dijo Han, encogiéndose de hombros mientras se sentaba en la cama. Se echó hacia atrás, con las botas sobre la colcha blanca hasta que Leia las derribó.

    “¿Qué piensas del primer ministro Yens?”, preguntó ella, sentándose en el lugar donde habían estado sus pies.

    Han no se molestó en abrir los ojos. “Él está mintiendo”.

    “Obviamente”. Leia se detuvo, observando un haz de luz que atravesaba la habitación. “¿Pero sobre qué?”.

    Han levantó la mano en el aire desde su posición en la cama, contando con los dedos. “La torre negra. Los palacios en ruinas. La verdadera razón por la que te invitó aquí. Elige tu opción.”

    Leia frunció el ceño, empujando sus piernas de nuevo. “El Imperio llegó aquí primero”.

    Han resopló. No todo tenía que recordar al Imperio. No se molestó en discutir con Leia ahora; sabía que ella nunca lo vería desde su punto de vista. Pero los pequeños mundos como este, que no solo podían sostenerse a sí mismos sino prosperar lo suficiente como para desarrollar su propio arte y cultura, no querían unirse a ningún gobierno más grande, imperial o republicano. Solo querían que los dejaran solos.

    Han podía respetar eso.

    Leia se levantó de la cama y se dirigió al puesto de ropa en la esquina, donde dos capas de paja estaban colgadas, esperándolos. Les habían informado que, después de un breve respiro, comenzaría el primer recorrido para ver la pesca en hielo y la base submarina. Leia le arrojó una de las capas a Han, quien dejó escapar una bocanada de aire en un audible ¡uf! cuando el material pesado lo golpeó en el estómago.

    “Te das cuenta de que no tenemos que ir, ¿verdad?”, dijo, tirando la capa al suelo.

    “Vamos, esta es nuestra oportunidad de ver esa torre negra”.

    “No hay forma de que nos lleve a ver eso”, dijo Han con un resoplido. Apuesto a que nos llevará en la otra dirección y luego dará alguna excusa sobre cómo no podemos ir allí.

    Lea frunció el ceño. “De cualquier manera, no nos vamos a quedar aquí”.

    Han finalmente se sentó. Sus ojos buscaron los de ella. “¿De verdad crees que el Imperio tiene algún control aquí? Claro, esa torre negra es bastante condenatoria, pero Yens hizo que pareciera que llegó el Imperio y lucharon contra ellos”.

    “Una pequeña luna como esta no puede luchar sola contra todo el Imperio”.

    Han se encogió de hombros. Podría haber sido más problemático de lo que parecía. Y el Imperio estaba perdiendo su control.

    “No hace un año. No mientras tú…”. Leia se detuvo.

    Pero Han sabía lo que ella había estado a punto de decir. No mientras no estabas. Había perdido un año entero, y a la semana de despertar, tanto Jabba the Hutt como el Imperio estaban muertos. Todo había sucedido tan rápido, pero no para Leia. No para cualquiera que no haya quedado atrapado en carbonita.

    “No tiene por qué ser el Imperio”, dijo Han malhumorado. “Parece que a Yens simplemente no le gusta ningún gobierno en general”.

    Leia lo miró fijamente, girando su anillo en su dedo. “La nueva república que hagamos será diferente”.

    “Multa”. dijo Han, echándose hacia atrás sobre las almohadas. “Digamos que está ocurriendo el Imperio o algo más malo en esta luna”. Simplemente no pudieron tomar un descanso. Sin embargo, se incorporó sobre los codos. “Pero…”.

    “Pero ¿qué?”. Ya había una pelea en la voz de Leia, como si pudiera adivinar lo que Han no estaba diciendo.

    Han no terminó la oración. No tenía sentido decir que deseaba que las cosas fueran diferentes, más fáciles. No lo estaban, y tanto él como Leia no harían la vista gorda ni se quedarían de brazos cruzados esperando refuerzos.

    Sin embargo, había una emoción luchando detrás de sus ojos que preocupó a Han. La había visto ponerse una máscara antes cuando se le presentó a alguien con quien necesitaba ser cortés, o un droide de cámara, o en un escenario.

    No le gustaba que ella estuviera usando una máscara ahora, cuando estaban solo ellos dos.

    Se enderezó en la cama, acercándola más. Se sentía tan delicada en sus brazos, casi frágil, como un pájaro recién nacido, sin saber si lanzarse o no desde su nido y emprender el primer vuelo.

    “No puedo parar ahora”, murmuró Leia. Han no respondió, solo frotó un círculo rítmico contra su espalda. Después de varios pequeños momentos, Leia agregó: “Tengo que hacer todo lo que pueda mientras pueda”.

    Eso hizo que se detuviera. “¿Mientras puedas?”. La reacción lo hizo sonar siniestro, y los hombros derrotados y la cabeza baja de Leia confirmaron su deducción.

    Ella se giró en la cama para mirarlo a los ojos. “No todos en la galaxia son como tú”, dijo.

    Han sonrió, reclinándose sobre las almohadas para que Leia pudiera ver mejor todo lo que tenía para ofrecer. “Gracias.”

    Eso realmente le hizo reír, pero una sombra de preocupación pasó rápidamente por su semblante. “Quise decir que no todos se tomarán la noticia de mi, er, paternidad tan bien como tú”.

    Han parpadeó varias veces. Tenía que recordarse a sí mismo lo que quería decir Leia. Cuando ella le había dicho por primera vez que Vader era su padre, había sido tan absurdo: la noticia le había sido dada tan repentinamente y después de la precipitación de la aceptación de su propuesta, que casi había olvidado. Leia, ¿vinculada a Vader? Eso era imposible. No tenía sentido lógico. Así que su cerebro lo había apartado, dejando de lado la verdad tan completamente que había sido capaz de ignorarla.

    Eso había sido un error.

    Han no solo no había visto cuánto seguía pesando la noticia sobre su esposa, sino que tampoco se había dado tiempo para aceptar la verdad.

    Nada como la represión para asomar su fea cabeza en el peor momento. Han se obligó a reprimir sus pensamientos. Otra vez. Tanto como pudo.

    “No va a…”, comenzó.

    “Importa”, afirmó rotundamente. “Una vez que la galaxia sepa mi secreto, la gente me verá diferente. Limitará lo que podré hacer para ayudar a los demás; cuestionarán, como mínimo, mis motivos. Leia tenía una mirada distante en sus ojos desenfocados. A Han le recordó mucho la forma en que había hablado de Luke, justo después de que la segunda Estrella de la Muerte fuera destruida, la certeza con la que sabía que había sobrevivido.

    Esa mirada puso nervioso a Han. Hablaba de cosas incognoscibles, de esa forma extraña en que Luke había pasado de ser un niño a un Jedi, y a Han no le gustó ni una pizca. Le hizo sentir como si toda la galaxia estuviera pasando a su lado, como si estuviera estancado mientras todos los demás iban a hipervelocidad.

    Pero cuando la mirada de Leia se centró en él, solo vio miedo en su interior. Y de alguna manera, eso era peor.

    Una parte de Han quería alejar su preocupación con un beso, hacerla olvidar lo que fuera que le estaba causando tantos problemas. Y supo instintivamente que ella lo dejaría. Al diablo con la pesca en hielo y las excursiones; si Han levantaba a Leia en brazos y la arrojaba sobre la cama, estaba seguro de que dejaría que él la distrajera de los oscuros pensamientos que la perturbaban.

    Pero no pudo hacer eso. No a ella.

    Leia cerró los ojos. “Tengo que hacer todo lo que pueda, mientras pueda”, repitió. Leia dejó escapar un suspiro derrotado. “Un secreto como este, no puede ocultarse para siempre. Entonces, si hay algo que puedo hacer, tengo que hacerlo. Ahora. No puedo dejar de hacer mi trabajo”, continuó, hablando rápidamente, como si sus palabras fueran una confesión. “No puedo dejar de ayudar a los demás. No puedo dejar de ser yo misma. Y en parte se debe a que esta es la forma en que creo que debo vivir mi vida. Este es el trabajo que amo. Y es porque tengo que mantener la culpa a raya. Comandé las batallas. Sabía que la gente moriría, buenas personas, y lo hicieron”.

    Era una guerra, quería decir Han, pero tenía demasiado miedo de que sus palabras silenciaran las de ella.

    “Pero también, sé que ya no seré confiable si… una vez que la gente lo sepa. Si tengo un cargo en el nuevo gobierno, será revocado. Cualquier trabajo que haya hecho será criticado, posiblemente desmantelado. Lo perderé todo”.

    “Excepto a mí”. Las palabras se deslizaron por los labios de Han antes de que pudiera procesar el pensamiento, pero vio la forma en que Leia lo miraba, la esperanza reavivada en sus ojos. “Acéptalo, cariño, estás atrapada conmigo”.

    Ella se rio de nuevo, el sonido dulce y verdadero.

    “Pero”, agregó Han, “me parece que estás perdiendo todo tu precioso tiempo preocupándote por el futuro. Tal vez la galaxia se entere. Tal vez no. En este momento, tenemos un primer ministro con el que trabajar para que podamos averiguar qué es esa maldita torre negra. Una cosa a la vez”.

    No quería descartar demasiado los pensamientos de Leia; estaba claro que esto realmente la preocupaba. Pero Han no se molestó. Leia, no tenía ninguna duda, superaría cualquier desafío. Y sabía mejor que nadie que era posible reinventarse más allá de su pasado.

    Fuente

  • Nuevo extracto de la boda de Han y Leia en Endor

    Nuevo extracto de la boda de Han y Leia en Endor

    Traducción de Fabricio Gili Barboza.

    Los vimos coquetear en Hoth. Los vimos besarse en el Halcón Milenario. Los vimos decirse “te amo” en Bespin (o al menos uno de ellos decirle eso al otro). Ahora, podemos verlos casarse.

    En la nueva novela de Star Wars: The Princess and the Scoundrel, escrita por Beth Revis y publicada hoy, los lectores viajan con Han Solo y la princesa Leia Organa a la luna boscosa de Endor, donde el sinvergüenza en cuestión hace la pregunta, lo que lleva a, con disculpas de Anakin y Padmé, la boda más famosa que tuvo lugar en una galaxia muy, muy lejana.

    Y si bien se puede leer todo sobre la boda (así como la luna de miel interrumpida que sigue) en el libro, tenemos un arte conceptual exclusivo inspirado en un libro de cuentos románticos de Ginebra Bowers de ¡las nupcias aquí mismo, así como un extracto exclusivo!

    La boda se lleva a cabo en el Gran Árbol, un templo Ewok de gran importancia en Endor, y la oficia nada menos que Luke Skywalker, conocedor de la Estación Tosche. (Aunque el chamán Ewok Logray interviene para asegurarse de que la feliz pareja participe en algunas costumbres matrimoniales locales).

    Pero Luke y Logray no son los únicos rostros familiares que juegan un papel importante en la boda. La mayoría de los arreglos los hizo nada menos que la mismísima Mon Mothma, mientras que Lando Calrissian (quien hábilmente encuentra la manera de engañar a Han para que use una linda chaqueta) actúa como padrino. Evidentemente, a juzgar por el arte, los droides no son bienvenidos en el estrado, por lo que C-3PO y R2D2 tienen que salir a la calle con los Ewoks.

    Pero no solo tienes que mirar este arte conceptual exclusivo de la boda de Han y Leia. También se puede leer sobre el gran día por cortesía de este extracto exclusivo a continuación de The Princess and the Scoundrel.

    Un extracto de The Princess and the Scoundrel, cortesía de Random House Worlds

    El árbol en el que se construyó el templo se llamaba el Gran Árbol, según la traducción de C-3PO, y era algo así como un dios para los Ewoks.

    “El Gran Árbol es parte de su mitología de origen”, explicó C-3PO cuando Han y Chewie llegaron allí esa mañana. “Da vida y los conecta con su tierra. Dicen que las raíces de todos los árboles del bosque se entrelazan con las raíces del Gran Árbol. Cada árbol en toda la luna es un individuo único y una parte del Gran Árbol”. C-3PO pareció considerar su traducción por un momento. “Es bastante confuso”, admitió.

    Pero fue un gran lugar para casarse, tuvo que admitir Han. Separado del pueblo principal, el Gran Árbol tenía un aire de solemnidad que en realidad no existía en ningún otro lugar de la luna del bosque. Y los Ewoks se habían superado a sí mismos en las decoraciones. Guirnaldas de flores se tejían alrededor de todo el perímetro exterior del templo construido en lo alto del Gran Árbol. C-3PO había tratado de explicar lo que simbolizaba cada flor, pero Han ni siquiera sabía cómo distinguir las diferentes variedades, y mucho menos que la flor amarilla envuelta alrededor de la rosa se suponía que era una bendición del bosque para muchos niños. O mucha comida. Uno de esos. C-3PO no fue exactamente claro en las distinciones.

    Pero las bolas de pelo realmente habían ido más allá, metiendo pequeños capullos de flores apretados entre cada peldaño de la escalera que Han había subido para llegar al templo. Y era aún mejor por dentro.

    El templo no solo era el edificio más grande de todo el pueblo, sino que incorporaba el Gran Árbol en su diseño. De pie en el centro del espacio abierto, las ramas del Gran Árbol se extendieron ampliamente. Debajo del templo, extendiéndose hasta el suelo, había un tronco sólido, pero detrás de las paredes, el tronco se dividía en tres direcciones diferentes. Han no estaba seguro de si el árbol había crecido así de forma natural o si algún Ewok paciente había doblado las ramas para formar el diseño entrelazado. Las tres divisiones diferentes se curvaron, entrelazándose y creando un espacio hueco en el medio del tronco antes de salir disparadas en tres direcciones diferentes, formando las vigas principales que sostenían el techo del templo.

    Luke miró a Han y Leia a la multitud reunida en el templo y luego se volvió hacia Leia.

    “¿Listos?”, preguntó suavemente. Ella asintió y luego lo hizo Han.

    Lucas comenzó a hablar. Sus palabras fueron suaves, pero todos en el templo lo escucharon. En realidad, fue un discurso simple: sobre el amor, la unidad y la confianza. Pero la verdad estaba en la sencillez. Habló con sinceridad y Leia sintió que todo se desvanecía cuando las palabras de su hermano los envolvieron a ella y a Han, una reconfortante promesa de que ellos, todos ellos, eran una familia y que este momento duraría mucho más allá de este día.

    “Cuando vi a Leia por primera vez, habló de esperanza”, dijo Luke. “Y eso es lo que ella siempre ha encarnado para mí”.

    Leia casi se rio en voz alta. Ese mensaje había sido enviado a Obi-Wan, una llamada formal, pero desesperada, un grito al vacío que no tenía idea de que encontraría su hermano gemelo perdido hace mucho tiempo. ¿Él la nombró como el símbolo de la esperanza? No, ella no lo encarnaba.

    Ella lo había estado buscando.

    Y, de alguna manera, había sido escuchada.

    Las manos de Leia apretaron las de Han y él la miró a los ojos. “¿De acuerdo?”, él articuló. Ella asintió en silencio, sonriendo.

    Tal vez Luke tenía razón. Tal vez, para ser la encarnación de la esperanza, todo lo que tenía que hacer era buscarla.

    Fuente

  • El Romance entre Han y Leia en el nuevo extracto de Star Wars The Princess and the Scoundrel

    El Romance entre Han y Leia en el nuevo extracto de Star Wars The Princess and the Scoundrel

    Por Gorka Salgado

    A pesar de su estatus icónico, no sabemos mucho sobre su historia de amor. En la era anterior a Disney, en el denominado Universo Expandido ahora conocido como Leyendas, estaba el libro El Cortejo de la Princesa Leia, una novela de 1994 que termina con la boda de Han y Leia. Pero eso ya no es canon…

    La nueva novela de Star Wars titulada The Princess and the Scoundrel llegará a las librerías el próximo 16 de agosto, donde podremos seguir a Han y Leia mientras se casan y se embarcan en el Halcyon, un crucero galáctico de lujo (el del Galactic Starcruiser de Disneyworld).

    El libro está escrito por Beth Revis, autora de la exitosa trilogía Across the Universe y enfatiza el amor entre Han y Leia, que nunca llegamos a ver florecer. En el extracto exclusivo a continuación, se revela el momento de la propuesta de matrimonio de Han Solo a Leia Organa. Que la lectura os acompañe.

    Una noche. Todos habían tenido una noche para celebrar y fingir que la guerra había terminado. Pero…

    Aún no había terminado.

    Han maldijo. La sesión informativa con los generales (los otros generales, porque ahora él también tenía ese rango) había sido rápida y sucia, solo un relevo de información seguido por los demás dispersándose en varias direcciones para hacer nuevos planes. Es hora de que los cerebros funcionen. Nadie había invitado a Han a quedarse e idear una estrategia para reunir a los imperiales que aún quedaban y no habían recibido el mensaje de que habían perdido. Eso estuvo bien. Solo necesitaban decirle dónde volar y qué disparar. Era bueno en esa parte. Lo mejor. Claro, había tenido algunas ideas decentes en el pasado. Pero ahora que la explosión había terminado, tenía sentido para los demás. . .

    A su lado, Chewbacca rugió.

    «Sí, te entiendo», murmuró Han. Nunca parecía terminar. Pero luego se detuvo, volteándose para mirar a su viejo amigo. “Sin embargo, no lo he olvidado, lo sabes, ¿verdad? Regresaremos a Kashyyyk lo antes posible, expulsando a los imperiales de tu mundo. Tienes una familia a la que cuidar.»

    Chewie empezó a gruñir, pero Han lo interrumpió. «No. Nos apegamos a nuestro plan, y siempre fue que te fueras a casa tan pronto como tuviéramos un descanso”.

    Han agarró el peldaño de una de las escaleras que conducían a la aldea de los árboles. Si bien los líderes de la Rebelión habían establecido una base en tierra para estar más cerca de las naves en el claro y de la acción inmediata que anticipaban, era poco más que una gran tienda de campaña con algunas más pequeñas cerca para manejar el desbordamiento de acuartelamiento de pilotos y tropas terrestres. Las cabañas de los Ewok eran viviendas mucho más cómodas. Debajo de él, la escalera se balanceó cuando Chewie siguió a Han, su peso adicional hizo que Han perdiera el equilibrio por un momento antes de que pudiera ajustarse.

    Leia no había estado en el interrogatorio.

    Han sabía que ella había estado en otra parte, grabando mensajes para los aliados, y sabía que los demás la alcanzarían rápidamente. Pero…

    Quería verla.

    El historial de amor de Han no era necesariamente el mejor. Pero esta cosa con Leia, se sentía como más que… No podía cuantificarlo. Simplemente se sentía más. Había intentado alejarse, más de una vez. Tal vez, si hubiera podido dejar Hoth cuando lo había planeado…

    Han lo dijo en serio cuando le dijo a Leia que dejaría su vida si ella quería. Por supuesto, eso fue antes de saber que Luke y Leia eran hermanos, antes de saber muchas cosas. Pero él había querido decir sus palabras. Se habría ido, no por su propio beneficio, sino por el de ella. En otra vez en la vida de Han, cuando se alejó, lo hizo por sí mismo. Pero no esa vez.

    Sin embargo, en lugar de dejar que se fuera, ella había acudido a él.

    Y Han no sabía si podría dejarla ir de nuevo.

    Especialmente no después de todo el tiempo que ya había perdido. Había estado congelado en Bespin y cuando se despertó de nuevo, ciego y desorientado por la enfermedad de la hibernación, había pasado mucho tiempo. Leia lo había amado durante casi un año entero, y Vader le había robado ese año. Han no iba a dejar que se le escapara más tiempo de las manos.

    Distantemente, se dio cuenta de que Chewie había estado hablando con él. Han pasó la pierna por encima de la escalera y aterrizó con un ruido sordo de sus botas en la pasarela de madera del pueblo. «¿Sí compinche?» preguntó.

    Chewie se levantó, sus grandes brazos se equilibraron antes de aterrizar por completo. Rugió, medio divertido, medio descontento por haber sido ignorado.

    «¡Lo siento!» dijo Han, levantando las manos. «Tengo cosas en mente».

    «Oh, ¿soy solo una cosa?» La voz de Leia atravesó el cerebro de Han.

    “Oye, ahora, no ocupas todos mis pensamientos, princesa”, espetó Han, pero la cálida sonrisa en sus ojos desmentía la declaración.

    «¿Estas seguro de eso?» preguntó ella, sonriendo, su rosado labio inferior rogaba por ser besado, y Han se quedó en blanco por varios momentos, incapaz de hacer nada más que parpadear hacia ella.

    Chewie se rió entre dientes.

    “Sí, sí”, se quejó Han, reorientándose.

    “Solo te estaba buscando”, dijo Leia. Su tono pasó de juguetón a comercial. «Mon me contó sobre los planes descubiertos en la base imperial, y quería consultar con el general que hizo el descubrimiento».

    Derecha. Ese era él.

    Leia siguió hablando, sin darse cuenta de que Han no estaba concentrado en sus palabras. «El momento de la comunicación de esa base, incluso si aún no hemos podido descifrar la mayoría de los contenidos codificados, indica que hay mucho más en juego de lo que pensábamos originalmente».

    Refunfuñando, Chewie los dejó a los dos solos y se adentró más en el pueblo. Sin embargo, Han estaba demasiado concentrado en Leia como para darse cuenta de que su amigo se alejaba. Su mente se aceleró con la imposibilidad de sus pensamientos: ¿él y una princesa ? Posiblemente no podría funcionar a largo plazo.

    «Hemos estado monitoreando mucho tráfico en el sistema Anoat en particular, y quería ver si alguna de las transmisiones que interceptaste indicaba eso», continuó Leia. “O tal vez vio algo en la base: no todo tiene que estar en línea, podría indicar el transporte físico de los códigos de sector”.

    Sin embargo, ¿desde cuándo Han se preocupa por el largo plazo?

    «¿Han?» preguntó Leia, su cabeza inclinada hacia él.

    «Te quiero», dijo rotundamente.

    «¿Yo?» Miró a su alrededor, aunque la base de abajo había estado llena de actividad, esta parte del pueblo estaba notablemente tranquila. «¿Para qué?»

    “Para siempre”, dijo Han.

    La confusión de Leia cambió a otra cosa, algo que él no podía leer del todo. Nunca podía decir todo lo que pasaba por su mente, y amaba eso de ella.

    El la amaba.

    Era una princesa, el rostro de la Rebelión, la mayor esperanza del nuevo gobierno, un símbolo más que una persona. Pero ella también era solo Leia. Y ella era suya. Han la necesitaba de la misma manera que necesitaba al Halcón ; claro, podía volar sin ella, pero ¿cuál era el punto?

    “Cásate conmigo”, dijo Han.

    Leia, por lo general tan tranquila y serena, con la capacidad de enfrentarse al mismísimo Vader, no pudo ocultar su sorpresa en ese momento. Sus ojos se agrandaron, sus labios se abrieron y el resto de su cuerpo se quedó inmóvil, congelado por la sorpresa. Han sintió que se le torcía la comisura de los labios al ver que Leia no intentaba ocultar su sorpresa. Tampoco ocultó su deseo. Él también era suyo.

    Pero ella tenía un destino más grandioso de lo que él podía comprender. Hasta los codos en la política y alguien que siempre estaría haciendo, haciendo, haciendo.

    Incluso ahora, aunque ninguno de los dos se había movido físicamente, Han podía ver a Leia alejándose de él, fuera de su alcance.

    Así que se acercó a ella. Él tomó su mano. Frotó el lugar en su dedo donde podría ir un anillo.

    Han estaba seguro de que las mismas preguntas que volaban por su mente también estaban en la de ella. ¿Cuántas personas ya estaban hablando de matrimonios y estableciéndose con gente que solo habían conocido en combate? Era algo bastante común: las emociones se disparaban después de la batalla, la gente sentía la necesidad de aferrarse a la vida cuando se enfrentaba a la muerte de la guerra. La otra cara de la lucha era el amor, y había un montón de energía que necesitaba ser redirigida a alguna parte.

    Esta era la parte en la que se suponía que Han debía levantar la barbilla, reír y decir que todo era una broma.

    Pero no lo hizo.

    No se inmutó cuando vio que la duda nublaba el rostro de Leia. Se quedó allí y esperó a que ella se diera cuenta de la misma verdad que él conocía.

    Estaban mejor juntos.

    ¿Y el matrimonio? Bueno, era una formalidad. Pero también fue una promesa.

    Uno que pretendía conservar.

    «Sí», dijo ella. Solo esa palabra, pero con una sonrisa que la acompañaba y que iluminaba toda la galaxia.


    Enlace original en Inverse

  • Luke y Leia juntos en el nuevo extracto de la novela Star Wars The Princess and the Scoundrel

    Luke y Leia juntos en el nuevo extracto de la novela Star Wars The Princess and the Scoundrel

    Por Gorka Salgado

    La princesa Leia Organa y Han Solo se van a casar y tú estás invitado.

    Los fans de Star Wars y los románticos empedernidos pueden experimentar la boda en la nueva novela de Beth Revis que llevará por titulo Star Wars: The Princess and the Scoundrel a la venta el 16 de agosto.

    Con la Estrella de la Muerte destruida, Darth Vader muerto y Han libre de la carbonita, la luchadora pareja finalmente tiene tiempo para el amor, una ceremonia y una luna de miel a bordo de la lujosa nave Halcyon. Pero la guerra no ha terminado, y Han y Leia tendrán que luchar por su felicidad para siempre…


    «Tú y Han, ¿eh?» Luke le preguntó.

    Leia sintió una punzada de nervios en el estómago mientras esperaba su respuesta. ¿Qué pasaría si él no lo aprobaba? ¿Y si esto agriaba su amistad? ¿Y si…?

    “ ¡Finalmente! —gritó Luke, la euforia se extendía por su rostro.

    «¿En realidad?» El alivio inundó sus sentidos.

    Luke tiró de ella en un abrazo. «Deberías saber», dijo con una risita en su voz, «que Chewie ya estaba amenazando con secuestrarlos a ustedes dos y dejarlos en algún planeta desierto hasta que ambos pudieran darse cuenta de lo bien que estaban el uno junto al otro».

    Los hombros de Leia temblaron de risa. «Supongo que los wookiees no son precisamente conocidos por su sutileza».

    «De nada.» Luke dio un paso atrás, con los ojos brillantes. «En serio, estoy feliz por ustedes dos».

    «Se lo dije», dijo Leia. «Le dije lo que me dijiste, y no le importó».

    “Por supuesto que no lo hizo. Han es uno de los buenos.

    ¿Estamos? Leia quería preguntar. ¿Cómo el conocimiento de su parentesco no perturbaba a Luke como a ella? De hecho, ¿cómo había sido la reacción de Han tan tranquila? Debería haber estado disgustado; debería haber sido—

    La preocupación se apoderó de los rasgos de Luke, pero Leia lo ignoró y se abrazó a sí misma. Una parte de ella se preguntó qué tan rápido había llegado Luke a este rellano desierto. Había buscado a Han antes, con la intención de reunirse con él después de su misión con los Conquistadores. Pero Luke parecía haber llegado casi tan pronto como había pensado en él. ¿Se había acercado inconscientemente a él de alguna manera, o él controlaba su conexión? No estaba segura de cómo se sentía al respecto. Luke le había dicho que ella podría tener el mismo poder que él, pero. . .

    Los ojos de su hermano buscaron los de ella, y supo que él no necesitaba la Fuerza para ver las emociones conflictivas que la atravesaban. «¿Cómo te sientes?» preguntó.

    Él era tan diferente ahora de cuando lo conoció. Habían pasado años, por supuesto, pero el chico que conoció en la Estrella de la Muerte, proclamando que había venido a salvarla, estaba muy emocionado, lleno de optimismo y oportunidades. Este hombre ante ella ahora era el mismo Luke, pero. . . más tranquilo Se movió con un propósito en lugar de estrellarse, atravesando puertas o dando tumbos por la galaxia. Leia casi lamentó el cambio. Lo había visto antes, por supuesto, durante los años de la guerra: brillantes esperanzados que se cansaron cuando se dieron cuenta de que ya no estaban disparando a objetivos inanimados. Luke mantuvo una especie de quietud más profunda dentro de él, como un árbol que crece en una luna sin aire, sin viento para mover las ramas.

    Leia se alejó de él y se acercó al borde de la plataforma. Las barandillas rodeaban el rellano, pero estaban construidas para la diminuta estatura de los Ewoks. Más de un piloto ebrio de jugo de jet en las celebraciones posteriores a la destrucción de la Estrella de la Muerte había derribado las barreras que los golpeaban a la altura de la rodilla. Ahora Leia dejó que los robustos rieles presionaran contra sus piernas mientras los dedos de sus pies, cubiertos con pantuflas de cuero, se enroscaban sobre el borde de la plataforma de madera. «Me siento como si estuviera en un precipicio», respondió Leia a Luke mientras se obligaba a sí misma a mirar hacia abajo, a través de las ramas de los árboles hacia el suelo distante de abajo.

    Ella miró por encima del hombro. “Me siento así por los tres. Tú, yo, Han. Este momento, ahora mismo, se siente como. . .” Se volvió hacia la barandilla, pero esta vez sus ojos estaban en el horizonte salpicado de árboles. “Se siente como un cambio, y todos nos dispersaremos en diferentes direcciones. Ahora mismo, estamos juntos. En este momento, estamos a salvo”.

    Y solo quiero que este momento dure para siempre , pensó, aunque supuso que Luke entendía su sentimiento tácito.

    Luke no se movió hacia ella; se quedó en el centro, cerca del lugar donde habían ardido las hogueras. “Cuando piensas en el futuro. . .”

    “No quiero pensar en eso,” dijo ella, su tono de súplica. “Quiero que este momento dure. Cuando hayamos ganado. Cuando estamos todos juntos. Y, si era honesta consigo misma, casarse ahora mismo le daría permanencia al momento. A ella, si, nada más. Endor no fue solo el lugar donde terminó la guerra. . . porque, después de todo, la lucha aún no había terminado. La guerra no había terminado. Puede que nunca termine, no si el Imperio continuaba operando a pesar de la muerte del Emperador. Pero casarse ahora, aquí, convirtió la batalla que en realidad no era el final en el día en que se olvidó de la guerra y eligió el amor en su lugar.

    «Pienso . . .” La voz de Luke se apagó. Leia buscó sus ojos. Su frente se arrugó en una sonrisa que desmentía la gravedad del momento. “Creo que estás olvidando que el final de la guerra no solo compró la paz de la galaxia. Te hizo ganar tiempo.

    Leia negó con la cabeza, confundida. En respuesta, Luke le tomó la mano y la apartó del borde. “Tienes razón”, reconoció. “Nosotros tres tenemos muchos caminos diferentes que podríamos tomar. Y este momento es decisivo. Las decisiones que tomemos ahora lo harán. . . persistir.» El pauso. “Pero seguir este camino no significa que no puedas seguir a otros. Ahora tienes la libertad de seguir cualquier ruta que quieras explorar”.

    “No sé si quiero. . .” La voz de Leia se apagó. Sabía lo que Luke estaba ofreciendo, pero por mucha curiosidad que tuviera sobre lo que la Fuerza podía ofrecerle, también sabía que cada paso más cerca de ella era un paso más cerca del poder que había transformado a Darth Vader en un monstruo.

    El dolor cruzó el rostro de Luke, y Leia se dio cuenta de que no había entendido lo que Luke estaba diciendo. No estaba pensando en el poder en absoluto. Estaba pensando en ella. Ella no era la única que había perdido a su familia. Luke también lo había hecho. Él le había hablado de su tía y su tío. El corazón de Leia dio un vuelco: ¿habían sido también su tía y su tío? La casa de Luke se había quemado, y con ella, todo lo que había representado su pasado. Tatooine todavía existía, pero para Luke, había desaparecido como Alderaan.

    Leia se inclinó y colocó un mechón de cabello de Luke detrás de la oreja. Siempre desaliñados, estos muchachos.

    «Puedo ayudarte a aprender», dijo Luke, interpretando su movimiento como una señal de aceptación. “Después de que hayas pasado un tiempo con Han, tú y yo podemos empezar a entrenar. He oído hablar de lugares donde puedo encontrar más conocimientos Jedi. Yoda se ha ido, pero puedo entrenarte como él me entrenó. Y hay tanto que todavía no sé. Yoda me llamó Caballero Jedi, pero sé que en el pasado, los Jedi se entrenaron desde que eran jóvenes. También tengo más que aprender. Podemos hacerlo juntos.»

    Su voz se apagó cuando Leia negó con la cabeza. “No me importa la Fuerza,” dijo suavemente. “Me gustaría ir contigo porque me gustaría estar contigo . Me gustaría llegar a conocer a mi hermano como mi hermano”.

    Luke no dejaba de decirle que tenía tiempo para decidir, que no era lo uno o lo otro. Pero se sentía como si tuviera que tomar una decisión. Vaya con Luke y elija una familia de un par de hermanos, explorando los elementos desconocidos de la galaxia, descubriendo la Fuerza y ​​todo lo que significa. O ve con Han y elige una familia de su propia creación, sin descubrir nada más que a sí misma.

    “Podríamos hacer cosas grandiosas juntos”, dijo Luke, con los ojos desenfocados, como si pudiera ver un futuro diferente al que imaginaba Leia.

    Qué solitario debe ser , pensó. Ella estuvo entre los últimos alderaanianos, pero él fue el último Jedi. —Podrías venir con nosotros —ofreció ella.

    Luke resopló. «¿En tu luna de miel con Han?»

    «No.» Leia se rió. “Quiero decir que podrías ayudarnos a formar el nuevo gobierno. Mi padre me contó cómo los Jedi una vez sirvieron junto al Senado, cómo también formaban parte de la política. Cuando la nueva república esté completamente formada, podrías trabajar conmigo en la capital. Podríamos construir algo juntos”. No tienes que estar solo . Por un brillante momento, Leia se permitió la fantasía de una ciudad capital, reluciente y nueva, con un glorioso Salón del Senado. Podría abogar y traer la paz a través de la política, y luego volver a casa con su esposo y, tal vez, con uno o dos jóvenes. Cena con el tío de sus hijos. Un hogar para que todos ellos se centren.

    No necesitaba planificar cada momento de su vida como lo había hecho en Alderaan, pero esa estabilidad había permitido que el amor y las familias florecieran juntos. Sería bueno.

    «Queda tanto por aprender y descubrir», dijo Luke, sus palabras rompiendo su fantasía. “No sé a dónde iré, pero sé que me iré”. Era como cuando desapareció tras Hoth, persiguiendo a Yoda en un planeta lejano, incapaz incluso de comunicarse y hacerles saber que estaba a salvo. Él buscó sus ojos, intentando una vez más: «Podrías ir conmigo».

    «No creo que pueda», dijo Leia suavemente. Luke podría creer que ella podía elegir múltiples caminos, pero Leia no estaba tan segura. Seguirlo significaría perseguir el poder, y ese poder podría ayudar a dar forma al tipo de galaxia que ella había trabajado toda su vida para construir. Pero si tuviera que elegir entre el poder y la felicidad, elegiría la felicidad.

    Porque esa era realmente la elección. Ir con Luke, convertirse en Jedi, sería una aventura. Podría darle el poder con el que él la tentó.

    Pero ella había entregado toda su vida al poder.

    Y estaba lista para elegir, por primera vez, lo que quería para sí misma.


    Enlace original en USA Today

  • Luke y Leia hablan sobre la familia en el primer extracto de la novela Star Wars The Princess and The Scoundrel

    Luke y Leia hablan sobre la familia en el primer extracto de la novela Star Wars The Princess and The Scoundrel

    Traducción de Fabricio Gili Barboza

    La Batalla de Endor fue una victoria fundamental para la Alianza Rebelde y una ocasión de celebración para todos.

    Pero, ¿qué sucedió después de que, en la aldea Ewok, la música cesó y se enfriaron las brasas en la pira funeraria de Darth Vader?

    En el primer extracto de la novela Star Wars: The Princess and the Scoundrel, la nueva obra de Beth Revis, que llegará este agosto, Luke y Leia se toman un momento para examinar el daño que ha dejado la Guerra Civil Galáctica y considerar el trabajo que queda por hacer para acabar con el Imperio…

    Todos los fuegos se habían extinguido, el humo viajaba por el cielo nocturno y se disipaba mucho antes de que pudiera alcanzar a cualquiera de las innumerables estrellas que brillaban a través de la copa de los árboles. La mano de Leia se deslizó sobre los cascos blancos y negros de las tropas de asalto imperiales que los Ewoks habían convertido en una batería improvisada. Se había reído y bailado junto con todos los demás cuando los fuegos estaban encendidos y las bebidas fluían libremente.

    Pero ahora su mano se demoró sobre los rasguños y las abolladuras de un casco que antes era de un inmaculado blanco.

    Una persona, un ser vivo, había estado bajo él.

    El enemigo.

    Alguien que habría disparado a matar, a cualquier rebelde, por supuesto, pero Leia sabía que su muerte habría sido el punto culminante de la carrera de un soldado de asalto. Alguien le disparó a esta persona antes de que pudieran dispararle. Y luego el casco del soldado muerto había sido arrancado de su cabeza y como un tambor golpeado.

    Se preguntó quién había sido el soldado. ¿Un niño adoctrinado, tal vez? Eso sucedía con bastante frecuencia. ¿Alguien de un mundo ocupado, puesto al servicio del Imperio? ¿Había elegido este soldado de asalto el camino que condujo a su muerte y burla en una luna boscosa, o simplemente había tenido mala suerte?

    Sus dedos se deslizaron sobre la superficie rayada del casco, pero su mano se congeló antes de tocar el siguiente.

    Negro.

    No era su casco, ella lo sabía. La noche hizo que el gris verdoso del casco del operador del AT-ST pareciera más oscuro de lo que era, y la forma era similar pero claramente diferente.

    Una mano cayó sobre el hombro izquierdo de Leia, con dedos firmes, tirando de ella hacia atrás. Leia respiró hondo, el toque era demasiado familiar. La mano tiró de ella con la misma presión que antes, la misma distancia entre los dedos, dolorosamente en la clavícula, y cuando ella se estremeció ante el tacto, el mismo roce suave, casi suave, de un pulgar contra su omóplato.

    «Soy solo yo», dijo la voz de Luke; la preocupación grabada en su rostro cuando ella se apartó y se volvió hacia él.

    Solo Luke. Su hermano.

    El hijo de Darth Vader.

    «Hueles a…»

    «¿Fumar?». Luke adivinó. «Todos lo hacemos.» Intentó sonreír, pero Leia no se la devolvió. Porque el olor que se adhería a la túnica negra de Luke no era el mismo que el humo que aún flotaba en la aldea Ewok de Bright Tree. El hedor le revolvió el estómago, eso y la idea de que mientras ella bailaba, él había ido a darle a Darth Vader una pira funeraria.

    Aun así, cuando lo miró a los ojos, solo vio a Luke. Y estaba triste.

    “Toda la galaxia celebró mientras tú llorabas”, dijo Leia en voz baja.

    Luke negó con la cabeza. “Yo no era el único que estaba de luto.”

    Leia miró el casco del soldado de asalto. “No, supongo que no.”

    «¿Cómo estás?» La voz de Luke era sincera, pero Leia no estaba segura de cómo responderle. Se suponía que esto era un triunfo, pero todo lo que realmente sentía era confusión. No solo sobre lo que Luke le había dicho sobre su linaje: su conexión era algo que había sentido desde hace tiempo, y había sido fácil aceptar a Luke como su hermano. No pensaría en lo que eso significaba de su padre biológico. No, no era solo eso.

    «Es la Fuerza, ¿no?», preguntó Luke.

    Leia asintió. Le había dicho a Luke que no entendía —no podía—el poder que él tenía, pero él parecía inquietantemente tranquilo y seguro de que ella podía manejar la Fuerza como él. Puede que Leia no tuviera ninguna experiencia real con la Fuerza, pero no se podía negar el poder que tenía Luke… el poder que ella también sentía, como un revoloteo de moscas justo en el borde de su conciencia. Esperando a que ella lo aproveche.

    «Él me dijo que te dijera…», comenzó Luke, pero la cabeza de Leia se levantó; con ojos feroces lo miraba.

    «No lo hagas», advirtió ella.

    “Fueron sus últimas palabras. Quería que te dijera…”

    «No me importa.»

    «Era bueno», insistió Luke. «Todavía había algo bueno en él, después de todo…»

    Mi padre era bueno, pensó Leia, pero en su mente se imaginó a Bail Organa, no a Darth Vader. Pensar en Bail la hizo pensar en Breha, su madre. En su casa. De todo lo que había perdido.

    Cuando habló con Luke esa noche, Leia le dijo que recordaba a la madre que compartían, su madre biológica. Habían sido imágenes vagas, sentimientos en realidad, nada más. Pero tenía un recuerdo: de amor, de cercanía, de cosas que no podía describir. Era imposible poner sus sentimientos en palabras, pero no se podía negar su verdad. Sentía como… una conexión, un vínculo hecho de luz.

    Sin embargo, Luke, que era un Caballero Jedi, fuerte en la Fuerza, no recordaba a la mujer que los había dado a luz a ambos.

    ¿Tenía recuerdos de su padre? ¿Era por eso que era tan capaz de perdonar al monstruo que era Darth Vader? Habían sido separados al nacer, no solamente de ellos, sino también de sus padres biológicos. Tal vez Leia tenía una conexión con su madre y Luke tenía una conexión con su padre.

    Leia reprimió una risa amarga. Quizás no era tan profundo como eso. Quizás era simplemente que Luke nunca había sido torturado por su padre biológico como ella.

    «¿Qué pasa después?», preguntó Luke.

    Laia lo miró. Desde que se convirtió en Caballero Jedi, siempre había parecido tan tranquilo, tan seguro de su camino.

    No estaba seguro ahora. Sus ojos buscaron los de ella. Está esperando que decidiese mi destino antes de elegir el suyo propio, se dio cuenta. Su conexión de sangre podría ser un nuevo conocimiento, pero él también era su amigo. Los hilos del destino que los habían tirado en direcciones separadas podrían volver a tejerse.

    Más allá de Luke, en las sombras, Leia vio la silueta de otra persona. Han estaba iluminado por detrás por una antorcha persistente, pero ella reconoció sus hombros, su postura. Arrogante, incluso cuando nadie estaba mirando. Cuando sus ojos se posaron en ella, caminó directamente hacia ella, sus pies ruidosamente sobre las tablas desvencijadas de la pasarela entre las viviendas en las copas de los árboles.

    Leia no tenía idea de lo que sucedería mañana o al día siguiente o al siguiente. Pero cuando dejó a Luke en las sombras y se reunió con Han en el puente, supo exactamente lo que sucedería esa noche.

    Fuente

  • La nueva novela de Beth Revis es una invitación a la boda de Leia y Han

    La nueva novela de Beth Revis es una invitación a la boda de Leia y Han

    Por Mariana Paola Gutiérrez Escatena

    Starwars.com nos presentó en el día de San Valentín The Princess and the Scoundrel, una nueva novela de la autora Beth Revis que llegará este verano. Ambientada justo después de los acontecimientos de Star Wars: El retorno del Jedi, la historia comienza en la luna forestal de Endor, donde Han se declara en la euforia de la victoria rebelde contra el Imperio. Después de una ceremonia en el lugar de la celebración de la victoria al final de la película, los recién casados parten para una luna de miel a bordo del crucero estelar Halcyon, el crucero de lujo que es el corazón de la nueva experiencia Star Wars: Galactic Starcruiser en Disney World Resort. En su momento más desesperado, con la guerra aún en marcha y el Imperio a punto de dar sus últimos coletazos, la pareja deberá burlar a los restos imperiales que se aferran al poder.

    En la presente entrevista, StarWars.com se sienta con Revis para hablar de su amor por Leia, de cómo su marido ayudó a perfeccionar el diálogo de Han Solo y del poder del amor en medio del caos de una galaxia en guerra.

    Aquí os dejamos la entrevista…

    StarWars.com: Lo primero es lo primero: ¡felicidades por tu nuevo libro! Has escrito algunas heroínas increíbles de Star Wars, como Padmé, Ahsoka y Jyn. ¿Cómo reaccionaste al saber que ibas a escribir a Leia, nada menos que tras la victoria rebelde en Endor?

    Beth Revis: A menudo he dicho que mis dos películas favoritas de Star Wars son El retorno del Jedi y Rogue One. Escribir a Jyn Erso fue un sueño hecho realidad, y mi primer viaje para escribir sobre Star Wars. Pero Leia ha sido mi heroína desde que tengo uso de razón: me dejaba el pelo largo para ser como ella, ¡e incluso tenía un hermano llamado Luke! Era mi princesa cuando era niña, y se convirtió en mi general cuando me hice adulta. Espero haberle hecho justicia en esta historia.

    StarWars.com: ¿Cómo abordaste esta historia?

    Beth Revis: Lo primero que hice fue volver a ver las tres películas originales (¡qué suerte tengo de que este sea mi trabajo!). Mi instinto inicial era centrarme en El retorno del Jedi, ya que este libro comienza justo después de ella, pero a medida que me adentraba en la historia, me encontré viendo El Imperio contraataca una y otra vez. Los ritmos emocionales de la relación de Han y Leia comienzan a girar en Imperio, no es solo la famosa línea «Lo sé», sino también la forma en que Leia relata cómo no confía en Lando y Han responde con seriedad, la forma en que se construye su confianza, todos los momentos que conducen a su confesión de amor. En el momento en que El retorno del Jedi retoma la historia, Para cuando Return of the Jedi retoma la historia, Leia se ha quedado con esa confesión el tiempo suficiente para sentirse cómoda con la idea de ella. Es una de las razones por las que la relación entre ambos funciona: Leia siempre iba a ser alguien que tuviera que pensar en algo como el amor, y Han siempre iba a ser alguien que simplemente siguiera su instinto. El lapso de tiempo transcurrido entre esas dos películas les ayudó a evolucionar, de modo que están en la misma línea cuando Han es descongelado.

    Tomé páginas y páginas de notas sobre sus diálogos, sus gestos, las formas sutiles en que interactuaban. Carrie Fisher y Harrison Ford son actores simplemente brillantes, y me dieron mucho trabajo. Quería que fuera una historia en la que el pasado siguiera presente, pero que avanzara hacia un nuevo territorio. Es un viaje emocional: las secuelas de la guerra siempre lo son, pero también los nuevos pasos del amor.

    StarWars.com: Por supuesto, hay mucho tiempo para explorar a mi pastor de nerfs de aspecto desaliñado favorito. ¿Qué te pareció más desafiante de escribir Han y Leia como individuos y como pareja?

    Beth Revis: Probé cada línea de bromas en voz alta mientras las escribía. Por suerte, me casé con mi propio pastor de nerfs de aspecto desaliñado, así que lo acorralaba mientras escribía y repasábamos los diálogos para asegurarnos de que sonaban bien. Después de todo, las discusiones son el lenguaje del amor de Han y Leia. Puedo hacer volar naves en el espacio, pero encontrar el equilibrio adecuado entre lo divertido y lo romántico en sus diálogos fue quizás lo más difícil de todo el libro.

    En el caso de Han, quería asegurarme de que la emoción siguiera siendo real detrás de su bravuconería. Nadie ha acusado a Han de estar en contacto con sus sentimientos, pero es un tipo inteligente con fuertes instintos, y sabe lo que hace, ya sea besar a una chica o disparar un blaster. Así que es consciente de que su relación con Leia nunca podrá ser realmente sencilla, pero sigue teniendo la suficiente confianza como para pensar que vale la pena intentarlo.

    Por otro lado, necesitaba asegurarme de que el salto de fe de Leia en su vida personal fuera real. Siempre la he visto como alguien que puede guiar a las tropas mejor que su propio corazón, alguien que se ha compartimentado para su propia supervivencia. Desenrollar eso se convirtió en algo crucial, y encontré los recursos más útiles para esos sentimientos en los cómics, en particular en los cómics de Star Wars que sirvieron de puente entre El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi, pero también en [la serie de cómics de Marvel] Imperio destruido.

    Han tuvo que aprender a construir algunos muros, y Leia tuvo que aprender a derribar otros.

    StarWars.com: La esperanza era un trasfondo importante en su libro Rebel Rising, que exploraba la vida de Jyn Erso antes de los principales acontecimientos de Rogue One. ¿Cuáles son algunos de los temas recurrentes que los lectores pueden esperar en esta historia?

    Beth Revis: Algo que me encanta de las nuevas películas es que Leia y Han no terminan en la idílica vida familiar perfecta que nos gusta considerar como un «felices para siempre». En lugar de eso, tienen que trabajar durante décadas para seguir enamorados, y eligen constantemente hacerlo. Aunque estén separados, siguen enamorados, no por el destino, sino porque así lo deciden. Y eso es impresionante. Eso era lo que quería mostrar de ellos como pareja: que tenían que elegir, y se eligieron el uno al otro.

    Es una variación de la esperanza, en cierto modo, que es el principio fundador de todas las cosas de Star Wars. La idea de que cada día tenemos una elección. Y sólo tenemos que seguir eligiendo el amor y la esperanza. En cualquier momento, podemos alejarnos cuando las cosas se ponen difíciles. Pero elegir no hacerlo, en eso consiste el verdadero amor.

    StarWars.com: Ya hemos visto a Han y Leia arreglados para la ceremonia de la Medalla de Yavin. ¿Qué puede decirnos de su boda tal y como la ha imaginado?

    Beth Revis: No quiero estropear nada, ya que la boda es posiblemente mi escena favorita de todo el libro, pero diré que cuando hay ewoks de por medio, ¡nunca nada sale bien!

    En serio, sin embargo, lo que hace que la escena de la boda sea mi favorita es la ceremonia de los anillos. Los anillos se convierten en un símbolo importante a lo largo del libro; estoy siendo impreciso a propósito para no estropear nada, pero creo que es cierto que en todas las sociedades, ya sea en la Tierra o en una galaxia muy, muy lejana, las ceremonias se convierten en un componente necesario de la cultura. Atribuimos valor a momentos concretos, y damos importancia a los símbolos de esos momentos, incluidos los anillos de boda. Una boda es como una estrella brillante en la vida de una persona: un punto de luz fijo. Y eso también es cierto para Han y Leia.

    Fuente original: starwars.com

    Autor: Kristin Baver

  • Lista completa de autores y detalles de los relatos del nuevo From a Certain Point of View

    Ayer se reveló por fin la lista completa de los 40 autores que van a contribuir en esta segunda antología de relatos que conmemora esta vez el 40 aniversario de El Imperio Contraataca. Además nos han contado de qué van a ir algunas de esas historias cortas, añadimos lo que sabemos o han publicado el resto de autores sobre las suyas.

    • Austin Walker explora la inesperada sociedad que forman los cazarrecompensas Dengar y IG-88 persiguiendo a Han Solo.
    • Hank Green nos trae las crónicas de un naturalista interesado por los tauntauns en el helado mundo de Hoth.
    • Tracy Deonn se adentra en el oscuro corazón de la cueva de Dagobah donde Luke se enfrentó a aquella terrible visión.
    • Martha Wells muestra el mundo de los clanes Ugnaught que habitan en las profundidades de Cloud City.
    • Mark Oshiro relata el trágica mito wampa sobre la pérdida y la supervivencia.
    • Seth Dickinson se pregunta sobre el coste de servir en un despiadado a bordo del puente de mando de una nave Imperial maldita.
    • Delilah S. Dawson. Gracias a un tweet de Tom Hoeler sabemos que es sobre «cierto capitán de un Destructor Estelar» y los rumores apuntan al Capitán Xamuel Lennox del Tyrant.
    • Brittany N. Williams. Su agente Alexandra Levick describe su relato como alucinante. Dice que días, semanas, después de leerlo, se ha encontrado a sí misma mirando al espacio pensando en la historia que ha creado. Que es magnífica.
    • Alexander Freed descarta que su historia esté centrada en la Compañía Crepúsculo, que aunque se sintió tentado, consideró que no tenía nada más que añadir ya que todo lo relacionado con Hoth está incluído en su libro.
    • Catherynne M. Valente comenta que sólo puede insinuar detalles y avanza que su personaje tiene boca… Y que su libro favorito cuando era una adolescente era Tales from the Mos Eisley Cantina (inédito en Castellano).
    • Mike Chen inició un hilo en Julio de 2019 que ha rescatado ahora donde presentaba 20 ideas para desarrollar un FOACPOV de La Amenza Fantasma. Quizá alguno de esos personajes sea el protagonista de la historia que presenta ahora.
    • Tom Angleberger nos cuenta que no escribirá el punto de vista del gusano espacial, como podríamos haber intuido en primera instancia…y descarta también a Lobot, un Ugnaught, Yoda… Aunque cuando le preguntan por Willrow Hood, el Ice Cream Man sale por la tangente sugiriendo que tal vez es sobre un Jawa maligno…
    • S.A. Chakraborty cuenta que no puede revelar mucho, salvo decir que es extremadamente — se podría decir deliciosamente — ajustado al tema. Interesante que le haya dado Like a un usuario que pregunta si son los cocineros que prepararon la comida para la cena de Vader con Han y Leia… Sumado a que ella misma puso un gif de esta escena…
    • Beth Revis comparte un tutorial sobre cómo realizar el famoso peinado de Leia…
    • John Jackson Miller cuenta que su historia es tan divertida como secreta y nos recuerda su participación en la anterior antología confirmando que su historia no es sobre MArn Hierogryph
    • Gary Whitta no revela cuál será el personaje sobre el que ha escrito, pero adelanta que fue su primera elección y que tendrá sentido cuando lo veamos. Nos deja una pista en forma de imagen.
    Imagen

    El resto de relatos asombrosos, conmovedores y graciosos correrán a cargo de los siguientes autores. Que como apunta Tom Hoeler el editor de Del Rey, muchos de ellos son nuevos ya que uno de los objetivos de estas antologías es expandir el número de voces contando historias de Star Wars.

    Adam Christopher, Zoraida Córdova, Jason Fry, Christie Golden, Rob Hart, E. K. Johnston, Lydia Kang, Michael Kogge, R.F. Kuang, C.B. Lee, Mackenzi Lee, John Jackson Miller, Michael Moreci, Daniel José Older, Amy Ratcliffe, Lilliam Rivera, Cavan Scott, Emily Skrutskie, Karen Strong, Anne Toole, Django Wexler, Kiersten White, Charles Yu, Jim Zub

    Aunque si habéis contado bien, suman 39. Parece que se están guardando el anuncio del último para más adelante. El libro saldrá el 10 de Noviembre y los preorders ya están abiertos.

    Por último hemos descubierto también que en estos momentos se está trabajando en la versión audiolibro del mismo gracias a un tweet de Del Rey.

    ¿Qué os ha parecido la lista total de autores? ¿Qué historias querríais ver contadas?