Por Gorka Salgado
Llegan las navidades y con ello algunas cositas muy chulas que me han llegado de Star Wars. Un mega combo con novelas, libros, guías, cómics y revistas de la saga galáctica

Por Gorka Salgado
Llegan las navidades y con ello algunas cositas muy chulas que me han llegado de Star Wars. Un mega combo con novelas, libros, guías, cómics y revistas de la saga galáctica

Por Gorka Salgado
¡Nuevo directo de la Biblioteca Jedi! Vamos a charlar sobre los últimos trailers de la serie The Book of Boba Fett y del videojuego Star Wars Eclipse. ¿Cómo va vuestra ansia? ¡Por que la nuestra está disparada!
Con la participación de Carlos Rodríguez, Alex Randir, Mario Pinchudo y Gorka Salgado.

Por Jose Alabau Casaña
¡Hola, bibliotecarios! Hoy vamos a sumergirnos en las profundidades del Universo Expandido para rescatar dos novelas cortas oficiales de Abel G. Peña, desconocidas para el gran público. Se trata de dos obras que fueron publicadas online en la web oficial en 2015, con la continuidad de Leyendas ya prácticamente extinguida. Y es que, no olvidemos, meses más tarde llegaría El despertar de la Fuerza. Estamos hablando de SkyeWalkers: A Clone Wars Story y Lone Wolf: A Tale of Obi-Wan and Luke, dos narraciones breves pero con algunos detalles con mucho jugo que, para los que sois seguidores de nuestra revista, Biblioteca Jedi, posiblemente ya os suenen de algo.
Antes de entrar en detalle en ellas, vamos a hablar un poco sobre su autor, Abel Gustavo López Peña IV, más conocido como Abel G. Peña. Nacido en 1979, ha sido uno de los articulistas más conocidos de la etapa de Leyendas, especializándose en reseñar material poco conocido y desarrollar, para publicaciones oficiales, el contexto de muchos personajes, la mayoría ya olvidados. Ha escrito para las revistas Star Wars Insider y Star Wars Gamer, para la web oficial y la de Wizards of the Coast, además de participar en el Star Wars Fact File, entre otras publicaciones. De hecho, muchos de los textos que citaremos como referencia para los personajes de estos relatos han sido escritos por él.
En cuanto a estas dos historias, pese a ser oficiales, no tuvieron mucha relevancia debido a tres factores: su tardía publicación, su aparición exclusivamente online como complemento a un artículo y, como hemos comentado antes, el carpetazo que se había dado ya a la continuidad Leyendas en favor del nuevo canon. Lone Wolf había sido escrita para su publicación en la Star Wars Insider en 2007, conmemorando el 30 aniversario de Una nueva esperanza, pero no llegó a aparecer en este medio, mientras que Skyewalkers, escrita entre 2008 y 2011 para la web oficial de Hyperspace, se pospuso al cerrarse la página. Finalmente, en marzo de 2015, se publicaron online como parte del artículo The Other Lost Missions: Rare Clone Wars Comics and Literature, Part 2, del mismo Peña, en el que se citaban historias poco conocidas ambientadas en ese periodo. Señalar además que la maquetación de ambas historias corrió a cargo de Jason Yuo y la ilustración de portada de Skyewalkers, ya que Lone Wolf no tiene, fue obra de David Rabbitte.
La importancia de estas dos novelas cortas, pese a todo lo que hemos comentado, es que se crearon para resolver algunas incongruencias que se habían ido acumulando a lo largo de los años. La primera, Skyewalkers, funciona como una precuela de la historia La larga caza, aparecida en el Anual de 1979 de la serie marvelita Star Wars, en la que se decía que Obi-Wan había tenido dos aprendices. En cambio, Lone Wolf intenta dar una explicación al hecho de que en algunos productos se indicara que Obi-Wan y Owen Lars eran hermanos.
SKYEWALKERS: A CLONE WARS STORY
Antes de meternos en la historia de esta novela corta, vamos a repasar el cómic del que parte. En diciembre de 1979 se publicó el primer Anual de la serie regular, que contenía la historieta La larga caza (The Long Hunt), escrita por Chris Claremont. Estaba dividida en dos partes, la segunda titulada ¡Un duelo de las águilas! (A Duel of Eagles), y narraba una pequeña aventura independiente de los héroes de la Rebelión en el planeta Marat V, conocido por sus habitantes como Skye. Es importante destacar que la historia es anterior a El Imperio contraataca y, por tanto, a la revelación de que Darth Vader en realidad es el padre de Luke.
La larga caza
La narración empieza en el planeta Tirahnn, en el que Luke y Leia tienen un encontronazo con Kharys, la Majestrix de Skye. Tras lograr escapar en el Halcón Milenario con la ayuda de Han Solo y Chewbacca, deciden ir a Marat V para acabar con el reinado de Kharys, con la que Solo tiene cuentas pendientes de una incursión en el pasado. Allí se aliarán con los partisanos de Aragh, que les ayudarán a derrotar a Kharys, que gobierna el planeta para el Imperio. La importancia de esta historieta radica en su última página, en la que Aragh les cuenta que Obi-Wan estuvo allí hace muchos años, durante las Guerras Clon, en una misión con dos aprendices. Uno de ellos portaba el sable láser de Luke, arma que habían reconocido desde el primer momento, y el otro se había convertido en Darth Vader, que había regresado al planeta tras la caída de la República para enseñar a Kharys los caminos del lado oscuro a cambio de que gobernara Skye para el Imperio. Es decir, se establecía que Obi-Wan había tenido dos aprendices, siendo uno el padre de Luke y el otro la persona que se había convertido en Vader, lo cual entraría en contradicción con lo que veríamos al año siguiente en El Imperio contraataca, además de la cuestión de los padawan, que se desarrollaría más ampliamente en las precuelas, décadas más tarde.

Skyewalkers, la novela corta
En cuanto a la historia que nos atañe, la novela comienza con la accidentada llegada al planeta Skye de Obi-Wan acompañado de dos padawan, Anakin y Halagad Ventor, además de un comando de élite, con la intención de derrocar al terrorista genético Zeta Magnus, aliado de la Confederación de Sistema Independientes. Este, además, está sometiendo a los habitantes del planeta a todo tipo de experimentos monstruosos. Los tres Jedi contarán con la ayuda de una joven Kharys, del también citado Aragh, y de Klarymére, padre de la primera. A lo largo de la historia se nos rebela que Kharys es sensible a la Fuerza, lo que creará un conflicto entre Anakin y Obi-Wan, ya que el padawan quiere llevarla al Templo Jedi para que reciba entrenamiento. Ante la negativa de su maestro, Anakin le prometerá que cuando acabe la guerra vendrá a por ella y le enseñará los caminos de la Fuerza, enlazando con lo que nos contaba el cómic. Como curiosidad, señalar que el comando de élite, conocido como escuadrón Tark y formado por cuatro soldados, no son clones de Jango Fett, sino de Sarsius Torne, un mercenario del culto de los Guardianes del Sol del planeta Thyrsus. Destacar también el buscado juego de palabras entre el apellido «Skywalker» y el título, «Skyewalkers», puesto que los s’kytri, que tienen alas, los llaman «walkers», caminantes, ya que no pueden volar como ellos, al mismo tiempo que consideran a Anakin como una especie de mesías profetizado.
Halagad Ventor
Como hemos mencionado, Obi-Wan llegaba al planeta acompañado de otro padawan, Halagad Ventor, un personaje que guarda muchas similitudes con Anakin. Nacido en Alderaan, fue un amigo de la infancia de Bail y Tia Organa, con la que tuvo un hijo, Nial. En lo que se conoce como «La tragedia de Okonomo», los padres de Halagad murieron a causa de un virus que los hizo enloquecer. El creador de este virus no era otro que Zeta Magnus, quien quería eliminar a otro arkaniano que iba a asistir al evento. Después de esta tragedia, Halagad, que era sensible a la Fuerza, intentó, de manera autodidacta, convertirse en un Jedi, pero acabó en la Academia Almas, una escuela experimental alejada de la ortodoxia de la Orden. Gracias a la influencia de Bail Organa, la maestra Jedi Everen Ettene tomó finalmente a Halagad como padawan, pese a su edad y pasado.

Durante la investigación del proyecto Vuelo de Expansión, maestra y aprendiz coincidieron con Obi-Wan y Anakin, forjándose una fuerte amistad entre los dos padawan. En una misión durante la guerra civil del sistema Virgillia, Everen Ettene murió, por lo que Obi-Wan se hizo cargo temporalmente de Halagad para que completara su entrenamiento, solucionando el problema de los dos aprendices del cómic. Debido a la amistad entre ambos aprendices, Anakin y Halagad realizaron el ritual de la Concordancia de Fidelidad, que permitía a los Jedi intercambiar sus sables láser, de manera que en la misión narrada en la novela, Anakin lleva el arma de Halagad y viceversa. Esto serviría para solucionar, aunque fuera parcialmente, el error de continuidad que se planteaba en el cómic. Por un lado tenemos que esta arma no la portaba Anakin, futuro Darth Vader, pero esto implicaría que Halagad es el padre de Luke, lo que sería otra incongruencia, en este caso, insalvable.
Después de las Guerras Clon, y tras sobrevivir a la Orden 66, Halagad intentó coordinar una pequeña resistencia formada por los Jedi supervivientes, pero fue finalmente capturado. Aunque al principio se resistió, Darth Vader, con la ayuda del lado oscuro, pudo extraerle la información. Así que, aunque sea de manera retrocontinuada, ya que el interrogatorio se escribió mucho antes del relato que nos atañe, ambos antiguos amigos se volvieron a reencontrar. Consumido por el lado oscuro, Halagad se exilió en Trinta, aunque finalmente se redimió cuando lo encontró, décadas más tarde, una expedición de la Alianza Rebelde.
Es precisamente su etapa en Trinta la primera que se contó en el Universo Expandido, ya que la primera aparición del personaje fue en el libro de rol Domain of Evil (Jim Bambra, 1991), en el que un grupo de rebeldes deben enfrentarse a un Jedi Oscuro —el mismo Halagad— en el citado planeta. En este texto se indicaba que había servido a las órdenes de Obi-Wan durante las Guerras Clon y que fue él quien traicionó a los Jedi escondidos tras la Gran Purga, revelando sus paraderos al Imperio. Esta información fue matizada en Echoes of the Jedi (Abel G. Peña y Jean-François Boivin, 2008), otra campaña de rol en la que se especificaba que Halagad solo reveló a Darth Vader la localización de los Jedi de la Academia Almas. Esta institución, casi inexplorada en la literatura, fue creada para la gran campaña de Living Force (Morrie Mullins, August Hahn y Cynthia Hahn, 2001-07), de la que podéis leer más en la sección Efemérides de una galaxia atemporal de Biblioteca Jedi #6.
Para rematar, dos curiosidades: su nombre proviene de Galahad, uno de los más famosos caballeros de la Mesa Redonda del Rey Arturo, y su aspecto está basado, como no podía ser menos, en Abel G. Peña.
Zeta Magnus
Por último, vamos a hablar del villano, Zeta Magnus, un genetista mutante arkaniano enemigo de la República y aliado de Darth Sidious y la Confederación de Sistema Independientes. Creado como parte de un experimento, después de recorrer la galaxia se convirtió en un terrorista biológico que extendió plagas por algunos planetas, entre ellos, la citada tragedia de Okonomo en Alderaan, y Skye, tras lo que se autoproclamó a sí mismo como Magister. Todo este contexto fue desarrollado más ampliamente en los artículos para la web oficial Aliens in the Empire, Part 2: To a Traitor Go the Spoils y The Imperial Warlords: Despoilers of an Empire, Part 3, del mismo Peña.

Durante todo el relato vemos que Magnus trabaja en experimentos de clonación, siendo él mismo producto de uno de ellos, lo que da pie a jugar con su identidad y posible correspondencia con otros personajes del Universo Expandido. Zeta Magnus también es conocido como K’am’ir Zaarin, que en los noticieros in-universe de la Star Wars Gamer, las Galaxywide NewsNets, se insinuaba que podría ser la verdadera identidad del agente imperial Cronal, aunque posteriormente este fuera retrocontinuado como Blackhole en 2005. Otro personaje al que se le intentó asimilar fue a Atha Prime, ya que ambos villanos eran maestros genetistas. Prime iba a ser el villano principal de una línea de figuras de la juguetera Kenner en 1986 conocida como The Epic Continues, que sería una expansión de la ya existente Power of the Force, pero fue cancelada. Antes de la citada oficialización de Cronal como Blackhole, el propio Peña, en un artículo para la revista Polyhedron en 2004, había asimilado al agente imperial con a Atha Prime, pero finalmente este no fue publicado. Es decir, durante un tiempo se estuvo barajando esta triple concordancia, pero no salió adelante. Aunque en el supuesto de que hubiera sido oficializado, su nivel de canonicidad habría sido muy secundario, quedando relegado al mundo de los artículos online. Por lo que, en cuanto a literatura, la única referencia oficial de Zeta Magnus es este relato.
LONE WOLF: A TALE OF OBI-WAN AND LUKE
Pasamos ahora a la otra historia que se subió a la web junto con Skyewalkers. Este relato, más corto que el anterior, nos narra una breve parada que hizo Obi-Wan en Nar Shaddaa, de camino a Tatooine, para llevar a Luke a sus tíos, Owen y Beru. Su objetivo es vender el Desalmado Uno, el caza personal de Grievous, con el que logró escapar de Utapau, y entregar el dinero que consiga a los tíos de Luke para ayudarles en la crianza del niño. Para ello espera encontrarse con T’ra Saa y Tholme, dos maestros Jedi que estaban en la Luna de los contrabandistas antes de la Orden 66.
Se trata de una narración muy oscura y tenebrosa, acorde con el ambiente malvado y enfermizo que quiere transmitir. A lo largo de todo el relato, Obi-Wan, con Luke en brazos, tendrá que enfrentarse a todo tipo de criaturas dispuestas a darles caza, ya que el recién creado Imperio acaba de publicar una lista con los Jedi que no han sido aún capturados. Además, tendrán dos encuentros muy significativos. El primero con Vima, una anciana Jedi que abandonó la orden hace muchísimos años y que malvive como vagabunda, y el segundo con Mei y Fomadu, pertenecientes a los jensaraai, un culto que mezcla ambos lados de la Fuerza. Obi-Wan, aún con su enfrentamiento con Anakin reciente y atormentado por todo lo sufrido en las Guerras Clon, se verá tentado en numerosas ocasiones de sucumbir al lado oscuro para salvar a Luke, llegando incluso a asesinar a sangre fría si es necesario.
Rescatando personajes del Universo Expandido
Como hemos dicho, nuestros protagonistas habían llegado a Nar Shaddaa con la esperanza de localizar a T’ra Saa y Tholme. Estos dos personajes fueron creados por John Ostrander y Jan Duursema para la serie Star Wars (1998-2006) de Dark Horse Comics, aunque tendrían mayor importancia en el maxiarco Republic, que acabó rebautizando la serie al completo, y que en España se editó como Las Guerras Clon; aunque T’ra Saa aparecería también en la serie de Legado (Legacy, 2006-11), de los mismos autores, debido a la longevidad de su especie, los neti. Por añadir un poco de contexto, ya que en el relato no se dan muchas pinceladas, indicar que Tholme había sido el maestro de Quinlan Vos, y este a su vez de Aayla Secura. El Conde Dooku había enviado al inicio de las Guerras Clon a la agente Khaleen Hentz para que espiara a Vos, pero los dos personajes se enamoraron y tuvieron un hijo, Korto. En el recopilatorio Las Guerras Clon Volumen 9: Fin del juego veíamos como T’ra Saa y Tholme huían de Nar Shadda, llevándose con ellos a Khaleen, que en ese momento estaba embarazada, hacía Khasyyyk, donde Quinlan los escondería.

En cuanto a Vima, cuyo nombre completo es Vima-Da-Boda, apareció por primera vez en el cómic de Imperio Oscuro (Dark Empire, Tom Veitch, 1992), teniendo otras apariciones puntuales en novelas del Universo Expandido de los 90. Nacida 190 años antes de la Batalla de Yavin, era descendiente directa de Nomi Sunrider, la legendaria Jedi que luchó en la Gran Guerra Sith, cuatro milenios antes de los eventos de la saga Skywalker. Neema, la hija de Vima, heredó su sensibilidad a la Fuerza, pero sucumbió al lado oscuro. Se casó con el señor de la guerra Ottethan, que la asesinó, dándola de comer a los rancor. Cuando Vima se enteró del final de su hija, el deseo de venganza hizo que abrazara el lado oscuro y asesinara a Ottethan. Después se cerró a la Fuerza y desapareció, hasta que fue encontrada por Obi-Wan en los bajos fondos de Nar Shaddaa. Como curiosidad, hay que añadir que, años más tarde, se cruzaría con Han Solo, leyéndole el futuro, hecho narrado en La maniobra hutt (The Hutt Gambit, A. C. Crispin, 1997), el segundo volumen de la Trilogía de Han Solo. Con la Nueva República ya establecida, colaboraría con Luke en el Praxeum, la Academia Jedi.
Respecto a la orden de los jensaraai, estos fueron nombrados por primera vez en la novela I, Jedi (Michael A. Stackpole, 1998), aunque fueron principalmente desarrollados en libros de rol y en textos para la web oficial, como Evil Never Dies: The Sith Dynasties, también de Abel G. Peña. El culto fue fundado por el Jedi Oscuro anzati Nikkos Tyris en el planeta Susevfi, durante las Guerras Clon, y en el contexto del Levantamiento Bpfasshi. Su nombre en lengua Sith significa «seguidores de la verdad oculta», y tienen una doctrina que mezcla ambos lados de la Fuerza. Como parte de las operaciones militares del citado levantamiento, y con la necesidad de investigar los cultos relacionados con la Fuerza buscando posibles acólitos del lado oscuro, el Consejo Jedi envió una misión formada por Obi-Wan, Nejaa Halcyon e Ylenic It’kla para investigar a los jensaraai. En el transcurso de esta, Obi-Wan mató a Sukarr, el padre de Mei, por lo que esta aprovechará su encuentro con el Jedi en el relato para ejecutar su venganza. Acompañando a Mei está Fomadu, otro jensaraai cuyo hermano había muerto en el Levantamiento Bpfasshi. Curiosamente, ambos personajes habían ido a Nar Shaddaa para matar a T’ra Saa y Tholme, que también habían participado en ese conflicto.
Ben Kenobi y su “hermano” Owen
En lo concerniente a Obi-Wan, hay dos pequeños detalles que enriquecen el personaje. El primero sería el uso del seudónimo «Ben», nombre falso que adoptará a partir de ese momento para ocultar su identidad. Se trataría, cronológicamente y con este propósito, de la primera vez que se da este hecho, aunque durante las Guerras Clon lo usó puntualmente en una operación encubierta para desmantelar un intento de asesinato contra el Canciller Supremo (episodios 4×07 a 4×10 de The Clone Wars). El origen de este seudónimo lo encontramos explicado en la novela Kenobi (Kenobi, John Jackson Miller, 2013), en la que Obi-Wan especifica que era el nombre por el que lo llamaba la duquesa Satine.

El segundo sería la resolución de una contradicción que se dio en algunos productos de la saga, cuyo origen encontramos en el guión de El retorno del Jedi; y es que se indicaba que Obi-Wan y Owen Lars eran hermanos. Si bien esto no apareció finalmente en la película, sí que lo hizo en la novelización de la misma (James Kahn, 1983), además de, como podéis encontrar en el artículo Un universo de incongruencias de Biblioteca Jedi #6, en el juego de cartas de la empresa Decipher vendido años más tarde, entre 1995 y 2001, el Star Wars Customizable Card Game. Además, en la novela El pasado oculto (The Hidden Past, Jude Watson, 1999), el tercer volumen de la saga Aprendiz de Jedi, Obi-Wan soñaba que tenía un hermano llamado Owen. Para salvar esta contradicción, ya que en El ataque de los clones conocíamos el origen de Owen y Beru Lars, en el relato que nos atañe se establece que el citado sueño era en realidad una premonición, de manera que Owen Lars, metafóricamente, sería su hermano en el sentido de hermandad en cuanto a cuidar a Luke.
Lobo solitario y su cachorro
Por último, aunque no menos importante, señalar la principal inspiración para este relato, así como para su título, que no es otra que El lobo solitario y su cachorro (Kozure Ōkami), un manga escrito por Kazuo Koike, ilustrado por Goseki Kojima y publicado en Japón entre 1970 y 1976. En él se nos narran las aventuras de Ogami, el albacea real del shogun, y su hijo de tres años, Daigoro, quienes escaparan cuando, acusado falsamente, el primero se niegue a realizar el seppuku, el sacrificio ritual. A partir de ese momento, viajarán por todo Japón, con Ogami trabajando como mercenario. Esta historia, que ha sido adaptada en varias ocasiones, ha sido además una de las principales inspiraciones para la serie The Mandalorian, con Din Djarin y Grogu trasladando los personajes de Ogami y Daigoro a una galaxia muy lejana.

Hasta aquí este repaso a las dos novelas cortas de Abel G. Peña que, además, nos han servido de excusa para tratar otros temas del Universo Expandido. Las dos historias las podéis leer en la web de Libros Star Wars gratuitamente bajo registro. Esperamos que os haya resultado interesante esta inmersión en pasajes ya olvidados de la continuidad de Leyendas y, como siempre decimos, ¡que la lectura os acompañe!
Traducción por Kalvin SWCCMTY

Es un hombre sencillo que que intenta encontrar su camino a través de la galaxia, como su padre antes que él. También es un temible cazarrecompensas, un superviviente indomable y un hombre de pocas palabras. Solo podríamos estar hablando de Boba Fett .
Boba Fett capturó instantáneamente la atención de los fanáticos mientras aparecía discretamente en Star Wars: El Imperio Contraataca , y la ha mantenido desde entonces. Repasemos la historia del cazarrecompensas cuando ocupa un lugar central por primera vez en El libro de Boba Fett .
El viaje de Boba Fett en la vida real desde su conceptualización hasta la pantalla es una historia digna del famoso cazarrecompensas. El personaje cobró vida por primera vez como un concepto de «súper soldado» para El Imperio contraataca, una figura enmascarada con una armadura totalmente blanca diseñada por Joe Johnston y Ralph McQuarrie. El súper soldado finalmente fue descartado, pero George Lucas tenía otra idea de personaje bajo la manga: un cazarrecompensas. La armadura blanca fue pintada y desportillada, se colgó un poncho sobre su hombro y nació Boba Fett.


Después de que el diseño fuera ajustado y probado, Boba Fett hizo su primera aparición, y no fue en una pantalla. Los fanáticos pudieron ver por primera vez al ahora legendario cazarrecompensas en el desfile de la Feria de San Anselmo de 1978. Apareció en televisores como personaje animado en el Star Wars Holiday Special más tarde ese mismo año. Su debut en la pantalla grande finalmente llegó con el lanzamiento de El Imperio contraataca en 1980, y Boba Fett ha estado a la caza desde entonces.

Jango Fett fue contratado por el Conde Dooku para servir como plantilla genética para el ejército de clones de la República. Jango, un hábil guerrero y expósito mandaloriano, era un cazarrecompensas de oficio. Fue respetado y considerado honorable entre sus asociados. Jango tenía una solicitud especial para sellar el trato con Dooku: un clon inalterado para criar como un hijo. Lo llamó Boba.

Boba Fett creció en Kamino junto al ejército de clones. Algún tiempo después de la muerte de su padre a manos de Mace Windu, Boba se escondió entre las filas de los jóvenes cadetes en un intento fallido de vengarse del Maestro Jedi. Trabajando con Aurra Sing y Bossk , lo intentó de nuevo y tomó cautivos a los oficiales de la República para obligar a Windu a ir con ellos. Sin embargo, el plan no le salió bien al conflictivo muchacho, y finalmente reveló la ubicación de los rehenes a los Jedi.
Boba pasó un tiempo en una prisión de la República. Después de escapar, aceptó trabajos de mercenario, incluido un trabajo desafortunado con Bossk, Dengar y Asajj Ventress cuando ella comenzó su propia carrera de caza recompensas.
Jango Fett fue considerado uno de los mejores cazarrecompensas de los últimos días de la República. Antes de su muerte, Jango le había enseñado a Boba a pelear y pilotar; más tarde, Aurra Sing lo guió y agregó a su arsenal de habilidades. Boba se puso la armadura mandaloriana de su padre y comenzó a hacerse un nombre. Cuando comenzó a trabajar para Jabba el Hutt, tenía años de experiencia bajo su mochila propulsora.

Poco después de la Batalla de Yavin, Darth Vader contrató a Boba Fett para averiguar la identidad del piloto que estaba tras de la destrucción de la Estrella de la Muerte. La investigación de Boba finalmente reveló un solo nombre: Skywalker. Compartió la información con el Señor Oscuro de los Sith, y comenzó la obsesión de Vader por encontrar a Luke Skywalker.
Darth Vader volvió a contratar a Boba, esta vez para localizar al Halcón Milenario. Tras deducir los planes de Han Solo, Boba siguió en secreto al carguero hasta Bespin y alertó al Imperio. Una vez que se le concedió el visto bueno para darle a Han Solo a Jabba el Hutt, Boba cargó el contrabandista congelado en carbonita en su nave y partió para hacer la entrega.
Por supuesto, nada en la galaxia muy, muy lejana es simple.


El cazador se convirtió en cazado cuando Han Solo fue sustraído a Boba Fett en Nar Shaddaa. El sindicato criminal Crimson Dawn le había arrebatado el premio de Jabba y el señor del crimen puso precio a la cabeza de Boba en represalia. Boba, decidido a terminar el trabajo y honrar su código, terminó luchando contra casi todos en la galaxia para reclamar su premio.
Con la recompensa finalmente entregada y Han Solo como polizón en el palacio de Jabba, Boba Fett estaba de vuelta en la gracia del gánster. Acompañó al Hutt a la Fosa de Carkoon, donde serían ejecutados Han Solo y Luke Skywalker. Un golpe descarriado envió a Boba Fett a la boca del hambriento Sarlacc dentro del pozo. El infame cazarrecompensas fue dado por muerto.
Pero el destino a veces interviene para rescatar a los desdichados.

No está claro cómo o cuándo Boba Fett escapó de las garras de Sarlacc. Años después de que la Rebelión proclamara la victoria sobre el Imperio, la armadura de Boba Fett resurgió en el asentamiento de Mos Pelgo. Los rumores sobre el equipo legendario de Tatooine no solo llamaron la atención del mandaloriano Din Djarin , sino también de Boba. El Mandaloriano partió de Tatooine con la armadura de Boba en la mano. Boba quería recuperarlo, y alcanzó al Mandaloriano en el planeta Tython para recuperarlo.
Boba no estaba planeando simplemente tomar la armadura por la fuerza; le ofreció al mandaloriano la oportunidad de hacer un trato primero. “Dejemos las armas y charlemos”, le dijo Boba al Mandaloriano cuando se encontraron cara a cara . «No hay necesidad de un derramamiento de sangre«.

Con su nueva compañera, la francotiradora Fennec Shand, a su lado, Boba cumplió su acuerdo con el Mandaloriano. Luego pasaron a su próximo objetivo: el inframundo. Boba Fett reclamó el trono de Jabba en Tatooine y tomó el control del antiguo territorio de los Hutt. ¿Su verdadero objetivo? Eso aún está por verse…
Que la lectura os acompañe…
Fuente: StarWars.com

Por Mariana Paola Gutiérrez Escatena
En Imgur ha aparecido un set de productos que les fueron entregados a miembros de Lucasfilm en una fiesta, con un tocadiscos de vinilo dentro de una maleta. Lo más interesante del regalo es el embalaje en el que se puede ver el título Star Wars: Tales of the Jedi. Tales of the Jedi está en una cara junto con The Bad Batch, Willow y Star Wars: Visions, mientras que en la cara opuesta aparecen The Book of Boba Fett, Andor, Obi-Wan Kenobi e Indiana Jones 5.


En este momento no está claro si Tales of the Jedi se inspira en los cómics de Dark Horse del mismo nombre que se publicaron desde 1993 hasta 1998 y que estaban ambientados en la época de la Antigua República, con seis de los ocho libros que tenían lugar durante la gran guerra Sith y que se centraban principalmente en el Jedi convertido en Sith, Ulic Qel-Droma y su interés amoroso, Nomi Sunrider. Sin embargo, el logotipo es sorprendentemente similar, si no el mismo, al utilizado por los cómics de Dark Horse.

El mes pasado se anunció que Dark Horse iba a producir una nueva línea de cómics y novelas gráficas en una galaxia muy, muy lejana, y el año que viene se publicará una reedición de la serie original. Aclara BESPIN BULLETIN

Por Mariana Paola Gutiérrez Escatena
Ya es costumbre o rutina, no lo sé, pero aquí tienes las novedades de la semana en los Estados Unidos, para que siempre, pero siempre estés informado. Esta semana tendremos a Boba Fett, Darth Vader y La Alta República: un combo para todos los gustos.

Un divertido libro de bolsillo repleto de inspiración del cazarrecompensas más famoso de la galaxia. Deja a un lado el horario de 9 a 5 y descubre las alegrías de ir libre.
En la gran galaxia encontrarás todo tipo de personalidades. Hay quienes quieren trabajar para un empleador grande y estable como la Armada Imperial, pulsando botones en un crucero espacial. También están los que se conforman con vivir la vida sencilla (pero aburrida) de un comerciante o de un agricultor de la humedad. Y luego están esos pocos especiales que anhelan la vida de autónomo.
Si no te asusta el trabajo extenuante (y a veces mal visto), viajar a lugares exóticos y ser tu propio jefe, puede que encuentres orientación en las sabias palabras de quienes han pasado por ello. Sé más Boba Fett te ayudará a guiarte en tu camino hacia la vida independiente de un empresario de éxito.

De vuelta al redil tras su rebelión contra el Emperador, Darth Vader se enfrenta a los horrores de la reconstrucción en los laboratorios secretos de Coruscant. Mientras se desmaya bajo el bisturí, ¿sigue soñando el Señor Oscuro de los Sith con vengarse de su maestro? ¿O sus pensamientos se dirigen a su hijo… y a los amigos que hacen que Luke Skywalker sea tan vulnerable? No te pierdas este nuevo y decisivo capítulo de la evolución de Darth Vader, que incluye la revelación de la primera vez que Vader conoció el nombre de Han Solo. ¿Qué significa la Guerra de los Cazarrecompensas para los planes de Vader?
COLECCIÓN: Star Wars: Darth Vader (2020) 12 – 17
Portadas Variantes:






¡FRÍO CONSUELO!
Un misterioso ataque reúne a EMERICK y SIAN en el Faro Starlight para investigar las conexiones con su caso. Mientras tanto, ARATHAB intenta emboscar una nave Nihil con resultados mortales. ¿Podrán el Maestro Jedi Emerick Capthor y la detective privada Sian Holt descubrir las pistas para resolver el caso, o estarán a punto de enfrentarse a su mortal desaparición a manos de los Nihil?
Portadas Variantes:



Lord Vader… ¡levántate! Tras La venganza de los Sith, sigue a Vader en su ascenso al poder como Señor Oscuro de los Sith. Habiendo perdido todo lo que le era querido y siendo ahora más máquina que hombre, Vader da sus primeros pasos en un mundo más oscuro, empezando por erradicar a los Jedi que quedan en la galaxia. Pero la bibliotecaria Jocasta Nu está haciendo un esfuerzo desesperado por preservar el legado Jedi, ¡y en el sistema de Mon Cala ha comenzado a surgir una rebelión! Para asegurar el control absoluto del Emperador sobre la galaxia, Vader debe enfrentarse rápida y brutalmente a cualquier sublevación, pero tiene su propio objetivo. Y mientras la oscuridad se eleva sobre Mustafar, el escenario de la mayor derrota de Vader, ¿se dará cuenta el hombre que una vez se llamó Anakin Skywalker de su verdadero destino?
Recogiendo DARTH VADER (2017) #1-25 y ANNUAL #2.
Fuente original: Star Wars Upcoming Books & Comics
Traducción por Kalvin SWCCMTY

Todos los martes, BringHomeTheBounty.com revela nuevos productos inspirados en todo, desde El Libro de Boba Fett, que se estrenará exclusivamente en Disney + el 29 de diciembre, hasta The Mandalorian, la saga Skywalker, series animadas y mucho más.
¡Esta semana, Bring Home the Bounty presenta figuras basadas en ARC Trooper y mucho más!
La búsqueda comienza en BringHomeTheBounty.com, con los últimos productos que incluyen nuevas prendas, accesorios y coleccionables de Gentle Giant Ltd., Hasbro y otros. Muchos artículos nuevos están a la venta o disponibles para pedidos anticipados a partir de mañana a las 10 a.M. PT/1 p.M. ET en los principales minoristas del mundo, incluido shopDisney.com. ¡Mira algunos de nuestros favoritos a continuación!

Basado en El Libro de Boba Fett, este busto de aproximadamente 6 pulgadas a escala 1/6 será una adición sorprendente a la colección de cualquier fan de Fett. Y es una recompensa poco común, limitada a solo 3,000 piezas con un certificado de autenticidad numerado a mano.


El ARC Trooper favorito de los fanáticos de Star Wars Battlefront II llega a Star Wars: The Black Series de 6 pulgadas y Star Wars: The Vintage Collection de 3.75 pulgadas junto con las variaciones de la Colección Vintage Umbra Operative y Lambent Seeker. Pre-pedido disponible pronto.

Prepárate para la nueva serie Disney + del cazarrecompensas con esta elegante gama.

El juego de edición limitada incluye tés inspirados en Boba Fett (Legendary Green Chai) y Fennec Shand (Elite Black Tea), los sorbos perfectos para disfrutar mientras gobiernas con respeto.

Muestra tu amor por The Mandalorian con estos atractivos pines de esmalte, que incluyen al propio Din Djarin, Grogu, la Armera, Moff Gideon, la Razor’s Crest y un tributo especial a Nevarro, hogar del Gremio de cazarrecompensas. Disponible solo en Amazon.
Fuente: StarWars.com

Sabes que es una mala señal cuando la Doctora Aphra es la persona más responsable de la habitación.
Equipo de starwars.com
Porque cumplimos nuestras promesas y mantenerte al día con todos los adelantos de Star Wars es una de ellas aquí os dejamos dos muy esperados. En el avance de Doctor Aphra, la arqueóloga renegada y Sana Starros se encuentran con la vieja némesis de Aphra en Coruscant, en medio de un ritual arcano, por supuesto.






Doctor Aphra #17, de la escritora Alyssa Wong y el artista Minkyu Jung, con una portada de Sara Pichelli, llega el 5 de enero.
Mientras tanto, Beilert Valance se enfrenta al imperial que le inspiró a unirse al Imperio en el próximo número de Star Wars: Bounty Hunters.





Bounty Hunters #19, del escritor Ethan Sacks y el artista Ramón F. Bachs, con portada de Giuseppe Camuncoli, llega el 29 de diciembre.
Fuente original: starwars.com

Traducción por Mariana Gutiérrez Escatena
En este intrigante y algo divertido [debo confesar] artículo de starwars.com, Kristin Baver nos cuestiona con una pregunta que no queremos ni pronunciar.
«¿Quién sobrevivirá?. Desde la publicación del teaser póster de la próxima oleada de libros y cómics de Star Wars: La Alta República, esta pregunta ha estado pesando en los fans de la nueva era. Pero, al estilo clásico de Star Wars, debe haber un equilibrio. Al igual que Han Solo, que hace una broma con una sonrisa justo cuando las cosas se ven sombrías, la frivolidad y el humor nos permiten descansar de la tensión.
Porque, admitámoslo, Star Wars tiene una forma particular de rompernos el corazón. Desde que el pobre Greedo fue frito, Obi-Wan desapareció, el rencor fue aplastado y Yoda eligió el sueño eterno antes que las incesantes preguntas de Luke Skywalker, he sabido que ningún personaje querido está a salvo. Pensé que la Alta República podría ser diferente. Es una época de paz, después de todo, o al menos lo era. Con la Orden Jedi en su mejor momento, seguramente mi querida nueva clase de padawans estaría a salvo. ¿Verdad? ¿¡CIERTO!?»
Aunque la autora de Star Wars Skywalker: A Family At War asegura no tener idea de quién sobrevivirá, en este artículo reflexiona sobre el arte del póster y nuestros valientes Jedi de la Alta República.

1. El Faro Starlight. Si K-2SO estuviera aquí, te diría que la probabilidad de que el Faro Starlight sea destruido es alta. Es muy alta. Quiero decir, parece estar literalmente en llamas aquí. Pero de nuevo, tal vez alguien dejó que el Vernestra pilotase.
2. Vernestra Rwoh e Imri Cantaros. Vernestra es una prodigio, habiendo alcanzado el rango de Caballero Jedi a la edad de 15 años. Y ha sobrevivido a un trabajo de niñera glorificada cuidando a la precoz Avon Starros. Estará bien, siempre y cuando nadie la llame Vern. Y como Imri ya ha perdido a un Maestro por la tragedia, esperemos que no tenga más mala suerte.
3. Bell Zettifar. Hablando de Padawan que han pasado por el llamado, Bell ha salido de la pérdida de Loden Greatstorm sin entrar en una espiral de venganza a lo Anakin Skywalker, así que espero que también se salve. Y que no se encuentre con una habitación llena de jóvenes cuando esté de mal humor. Pero no pude evitar notar que Ember está ausente. Voy a seguir adelante y asumir que eso significa que Ember está bien. ELLA ESTÁ BIEN. ¿Verdad?
4. Burryaga y Nib Assek. Queridos autores, por favor no dañen ni un pelo de la dulce cabeza wookiee de Burry. Es demasiado puro para este mundo. Estoy seguro de que su maestra Nib estaría de acuerdo.
5. Avar Kriss. Avar suele llevar el peso de la galaxia sobre sus hombros. Si vive, no me sorprendería que decidiera retirarse a Dagobah o a algún otro lodazal viscoso para no tener que volver a lidiar con la burocracia de la República. Se lo ha ganado.
6. Sskeer. Ya sabes lo que dicen. Si los Drengir no te atrapan, la estación espacial en llamas lo hará. ¿Aún puede regenerarse de las cenizas? Lo pregunto para un amigo…
7. Keeve Trennis. Nos hemos encariñado con Keeve. ¿Quién de nosotros no quiso atravesar la página y darle un gran abrazo cuando rompió a llorar al final de Marvel: La Alta República #1? ¡Ha sido todo un viaje! Y considerando que su Maestro podría ser un montón de cenizas tratando de hacer crecer un cuerpo entero ahora, tenemos esperanza de que los escritores hayan sido suaves con ella.
8. Terec y Ceret. Los gemelos enlazados por la Fuerza van en el mismo paquete. Cualquier cosa que le ocurra a uno de ellos seguramente repercutirá en el otro.
9. Estala Maru. Estala dejó su té espacial en esa estación en llamas, y quienquiera que haya interrumpido su taza matinal lo va a pagar. Aunque no me extrañaría que fuera de los que se hunden con la nave, transportando desesperadamente sus muchos archivos a un almacén externo. Debería haber empezado a hacer copias de seguridad hace años.
10.Torban «Baldes de sangre» Buck! Al igual que Avar, espero que Baldes de sangre pase el corte y viva para retirarse y vivir sus sueños como juez famoso en el Gran Espectáculo de Panadería Galáctica, que se retransmitirá en una galaxia cercana a ti en algún momento lejano. Nueva idea de apodo: Cubos de Sangre.
11. Lula Talisola, Farzala Tarabal y Qort. El poder de la amistad protegerá a este trío sagrado. Que celebren su victoria con una ceremonia de entrega de medallas al estilo del final de Star Wars: Una nueva esperanza. Excepto que las medallas están hechas de chocolate espacial. Y Qort recibe una nueva máscara.
12. Kantam Sy. Es los antiguos Padawan de Yoda. Nunca le pasa nada malo a la gente que estudia con Yoda. ¿Verdad, Doo?
13. Porter Engle. La Espada de Bardotta no será silenciada fácilmente. Pero puedes apostar a que preferiría estar cocinando un guiso de nueve huevos en mitad del desorden que lidiar con cualquier fechoría de los Nihil que esté envolviendo a la galaxia esta vez. ¡Qué incivilizados!
14. Orla Jareni. Estoy seguro de que Orla podría matar con sólo una mirada. Lo más probable es que esté bien, siempre y cuando no se quede atrapada en un planeta desértico sin protección solar.
15. Stellan Gios. Con una melena que me hace pensar «Vaya, debe estar emparentado con Poe Dameron», seguro que nada desastroso puede ocurrirle a este Consejero Jedi.
16. Cohmac Vitus. Otro miembro del club de los «Padawan huérfanos», el pobre Cohmac sigue arrastrando la carga emocional de la crisis de Eiram-E’ronoh. Esperemos que evite todo el fiasco de Starlight mientras se encuentra en un bonito retiro de meditación.
17. Ram Jomaram. ¿Puede arreglarlo? Sí, puede. Especialmente si tiene unos cuantos Bonbraks a mano para ayudar. Aunque, habiendo aprendido recientemente que Ram se siente completamente desprovisto de emociones… puede estar a una hipervelocidad estropeada de un colapso total del Lado Oscuro.
18. Reath Silas. ¡Deberías haberte quedado en tu rincón de lectura donde era seguro, Reath!
19. Elzar Mann. Más como Elzar ‘Mujeriego Man’, ¿me equivoco? De todos los Jedi de la lista, es mi elección número 1 para «Jedi que se ha hartado del ruido que hacen los Nihil y se pone en modo venganza como Maul». «Patas de araña Mann» tiene cierta sonoridad.
20. Lily Tora-Asi, la padawan Keerin Fionn y el maestro Arkoff. Con sus sables de luz dobles y un Maestro Jedi wookiee a su lado, Lily es una fuerza a tener en cuenta. Esperemos que este trío haga una aparición fuera de la serie de manga.
21. Emerick Caphtor. Ojalá tuviéramos a Emerick aquí para resolver este misterio.
Un saludo especial: El Maestro Yoda. El Maestro Jedi ha sido una cara familiar bienvenida en la nueva era y sabemos que va a estar bien. Probablemente por eso no está en el póster. ¿Y el resto? Acordemos todos mantener la esperanza.
Fuente original: starwars.com

Por Jose Alabau Casaña
¡Hola, bibliotecarios! Hoy os traemos Viendo rojo, la traducción de Seeing Red, un relato de Leyendas perteneciente al videojuego Star Wars: The Old Republic, en concreto a su actualización 6.3 de verano de 2021. Está escrito por Jay Watamaniuk y, al igual que Toda una historia que contar (Quite a Story to Tell), que ya tradujimos aquí, apareció en la web oficial del videojuego, en este caso el 14 de julio de 2021. Y sí, aunque parezca increíble por las fechas en las que estamos, estos relatos pertenecen a la anterior continuidad. Os dejamos con él:
Otra vez tarde. Jek me va a matar.
Rass Ordo estaba a sólo unos pasos de la entrada del «Fuego de cobertura», el lugar favorito que él y su hermano Jekiah habían frecuentado durante años. Cuando Jekiah no estaba en una misión, era muy probable que se le encontrara aquí más o menos a la misma hora del día, comiendo más o menos lo mismo, rodeado del mismo tipo de gente. Esta era la cantina no oficial de los guerreros. Los verdaderos tipos duros con créditos para gastar. Todo, desde los carteles rotos hasta el letrero oscilante, pasando por la gruesa puerta de madera, tenía el color oxidado de la sangre seca; manchada por años de vientos del desierto soplando sobre las dunas de arena roja que rodeaban el asentamiento. Rass no había nacido en Geonosis, pero había vivido aquí el tiempo suficiente como para echar de menos las ardientes puestas de sol y las numerosas lunas cuando el trabajo le llevaba fuera del mundo.
Tiró del pomo de latón teñido de rojo. La pesada puerta de roble no pudo amortiguar el bullicio del interior. La abrió con un chirrido penetrante y desenfadado y se vio envuelto en el sabor picante de la comida cocinada, la cerveza amarga y el bullicio incontrolado de los soldados de permiso.
Entró, entrecerrando los ojos por la tenue luz. Los clientes habituales le dieron una fuerte ovación. Rass devolvió el saludo con una gran sonrisa. Esperando una merecida reprimenda por parte de su hermano mayor, se abrió paso rápidamente entre las mesas, asintiendo, saludando y dando palmadas en la espalda a algunos, mientras se dirigía a la esquina familiar del pub. Jekiah estaba con la cabeza hundida en su datapad personal, con la cara encerrada en una sombría concentración. Parecía cansado. Rass sintió una punzada en el pecho. Las cosas habían cambiado para Jekiah. Víctima de su propia competencia y de su tozudez en situaciones imposibles, Jekiah no podía permanecer oculto al liderazgo. Shae Vizla, la líder de los mandalorianos, estaba persiguiendo a un peligroso rival y ascendió a Jekiah a Árbitro. Su hermano era ahora su voz en todos los temas mandalorianos. Un gran honor, o como el propio Jekiah añadió, un gran dolor de muelas.
Jekiah se había quedado en Geonosis para dirigir las operaciones cotidianas, poniendo distancia de por medio con la sede del poder mandaloriano para que la gente entendiera que él no era Shae Vizla y que no tenía ninguna influencia sobre ella. Rass no creía que fuera necesario, pero Jekiah era un soldado leal y soportaría una o dos heridas por el bien de la causa. Ahora ya no era un soldado raso, pero en esta cantina de mala muerte en un planeta polvoriento los clientes le hacían el mayor cumplido posible al pasar por alto su nuevo estatus y seguir considerándolo como uno de ellos.
—¿No hay noticias? —preguntó Rass, elevando su voz por encima del clamor mientras se sentaba. Deben ser malas noticias, pensó mirando el datapad. Echó una mirada al camarero y este le sirvió dos tragos.
—Otro muerto. El tercero esta semana —dijo Jekiah.
Los mandalorianos rara vez estaban en paz y hoy no era una excepción. Jekiah dejó su pantalla, tirando de su barba, más gris que marrón estos días. Los mandalorianos luchaban. Era una forma de vida y Rass estaba orgulloso de ella. Su hermano siempre decía que no se afila una espada que no se piensa usar. Dejaron las bebidas sobre la mesa sin ninguna ceremonia. Rass empujó una.
—¿Qué pasa?
—Otro ataque al clan Shale. La victima apenas había salido del entrenamiento —Jekiah entregó el datapad. No se atrevió a mirar la imagen.
—¿Nerak? —Rass sabía que era obvio. El clan Nerak no tenía problemas para dejar claro su punto de vista derramando sangre. Miró la pantalla. Eran ellos, sin duda.
—Es probable. No saben cuándo parar.
—Qué maldito desperdicio —Jekiah bebió un trago para bajar la frustración.
El clan Nerak era joven para los estándares mandalorianos, eficaz pero poco notable y todavía estaba buscando su identidad. Por eso, cuando el antiguo líder se burló de un impulsivo advenedizo llamado Ballag, este lo mató en el acto. Algunos lo calificaron como un auténtico desafío, otros como un asesinato. Ballag se convirtió en el jefe del clan, pero su reputación quedó manchada. No quería parecer débil.
Ballag empezó a buscar peleas y a derramar sangre para demostrar su fuerza. El último, y más atrevido problema, había sido con el clan Shale. Eran un clan antiguo y respetado por todos.
El cadáver de la pantalla merecía una muerte mejor con un enemigo mejor.
—¿Qué esperabas con Ballag dirigiéndolos? —dijo Rass—. Va a llevar a Nerak a la ruina si sigue así —se burló. No le gustaba Ballag. Demasiado terco para dirigir y demasiado estúpido para verlo.
—He hablado con Arla Shale —dijo Jekiah—. Luché con ella durante la incursión en Darvannis. No permitirá que su pueblo sea tratado así. Con Mandalore fuera, tenemos que estar unidos.
—¿Qué vas a hacer?
—Llamarlos. Es hora de hablar.
—¿Un duelo? —preguntó Arla, con su rostro tan delineado y lleno de cicatrices que no revelaba ninguna emoción. Sin pensárselo dos veces, asintió a Jekiah—. Como decida el Árbitro —no había ningún indicio de miedo en sus ojos, sólo una certeza férrea.
Ballag dudó. Era una cabeza más alta que todos. Sus ojos eran de un amarillo extraño y pasaban de Jekiah a Arla, con un mínimo indicio de inquietud en su mirada. Arla era experimentada, quizá no más rápida, quizá no más fuerte, pero Ballag tendría que estar ciego para considerarla un blanco fácil. Arla arqueó una ceja ante la pausa.
—De acuerdo —dijo, hinchando el pecho. Rass sintió la necesidad de poner los ojos en blanco, pero se controló. El asunto se acabaría. Tal vez. Rass confiaba en Jekiah, pero no estaba seguro de que esto funcionara. Habían pasado demasiadas cosas y las cicatrices aun eran demasiado profundas.
—Bien —Jekiah asintió—. Pero antes de hacerlo oficial, hay una condición más —sus ojos eran como dos astillas de obsidiana—. Si sois derrotados —comenzó lentamente, observando a cada líder—, vosotros y vuestro clan seréis destruidos. Sin cuartel, sin excepciones.
—¡Qué! —exclamaron Ballag y Rass a la vez. Rass dio un paso hacia Jekiah, con voz incrédula.
—¿Jek…?
La mirada de Jekiah detuvo a Rass en seco. Este no era su hermano. No era la cara amistosa de mil recuerdos de lucha en el patio de entrenamiento o de robar un velocípedo desatendido aparcado detrás del mercado para dar una vuelta. Era el árbitro de los mandalorianos. Su palabra era la ley.
—¡No puedes destruir a todo un clan por esto! —Ballag insistió. Era una queja razonable, pero en este momento sonaba débil.
—Acepta este duelo o termina tu disputa —dijo Jekiah.
—Estoy de acuerdo —dijo Arla. Permaneció impasible, pero había algo en su rostro. Cautela y algo más… ¿diversión? Algo había pasado entre Jekiah y ella, pero Rass no sabía qué.
Ese algo en su rostro enfureció a Ballag. Empezaron a aparecerle manchas rojas. Le dirigió una mirada enfurecida.
—¿Y bien? —La cara de Jekiah era de hierro.
El joven apretó los puños y se burló. —¡Haar’chak! —Maldijo—. ¡De acuerdo! —Se dio la vuelta y salió furioso. Arla asintió a Jekiah y le siguió. La puerta se cerró con estruendo tras ellos.
—A los clanes no les gustará esto. Ni un poco. ¿Qué has hecho?
Jekiah le dirigió una mirada incisiva. —Tomar una decisión.
La arena. Tan lejos de los grandes salones de Alderaan y de las grasientas luces de Nar Shaddaa como cualquier otro lugar. Había poca decoración que distrajera. No era un lugar de entretenimiento como los asquerosos pozos de la muerte de los hutts. Era un lugar para dirimir disputas entre guerreros.
El suelo de la arena era una mezcla de tierra compactada, arena roja y grava que raspaba la piel y enganchaba los pies de cualquiera que perdiera la concentración. Era un buen lugar para luchar y un lugar adecuado para morir. Después de siglos, las paredes grises se mantenían estoicas ante los sonidos de la batalla. No había asientos, para que nadie estuviera a gusto en este lugar. Cuando otros luchaban, tú te quedabas de pie. Los reunidos gritaban, chocando armas contra armaduras en un caótico regocijo mientras esperaban el comienzo de la contienda.
Un único cuerno sonó. Un instrumento de hueso extraído de una antigua bestia para señalar el inicio de una contienda de honor. La multitud respondió del mismo modo con un aullido atronador. Jekiah Ordo, árbitro de los mandalorianos, apareció en el borde exterior. El débil resplandor de un muro de escudos se elevó en el aire para asegurarse de que ningún testigo sufriera daños o tuviera la tentación de interferir. En la arena, todos los juicios eran definitivos.
Jekiah comenzó a caminar. El clamor comenzó a desvanecerse con cada paso. Cuando llegó al centro, se detuvo para observar a la multitud. Estaban tan silenciosos como la piedra. Lo desaprueban, pensó Rass. Más que eso, están enfadados. Por supuesto, se había corrido la voz de que se derramaría más sangre cuando se decidiera el vencedor de esta contienda. Desde que Mandalore el Reivindicado, una generación atrás, había ordenado el fin del clan Cadera por su negativa a atender su llamada, no se habían tomado medidas tan despiadadas. Rass había hablado con su hermano muchas veces en los últimos días, pero Jekiah no cedía. Los líderes de estos dos clanes lucharían, el ganador se marcharía y el perdedor y todos los que les siguieran morirían. Jekiah permaneció inmóvil en el centro. Asintió con la cabeza.
Ballag, del clan Nerak, y Arla Shale, del clan Shale, entraron por lados opuestos. Ballag llevaba trofeos en el cinturón, pieles y huesos de monstruos a los que se había enfrentado. Llevaba un broquel con cuchillas en la muñeca y una fea rifle de dispersión apoyada en el hombro. Inclinó la cabeza hacia la multitud, levantando los brazos en señal de victoria prematura. Arla no llevaba ningún adorno, salvo el desgastado acabado de su armadura y el largo rifle con una afilada bayoneta sujeta en la punta. Su mirada no se apartó de su oponente.
Un choque de metales sonó entre los testigos. El ruido se hizo más y más fuerte a medida que todos golpeaban el suelo, una placa de pecho o dos armas juntas. No honraban a los combatientes, si no al hombre que los puso allí.
Los mandalorianos de los clanes destacados estaban en lados opuestos. Había mucho más en juego que este único combate. Rass notó que algunos del clan Nerak no estaban presentes. Tal vez no tenían confianza en su líder y habían huido. Cobardes. O apoyaban a quien los dirigía o elegían un nuevo líder.
Jekiah levantó la mano abierta. El público se calmó. Un destello de fuego azul salió de su mochila propulsora y se elevó en el aire, con la mano aún abierta. Todos los ojos estaban puestos en él. Miró a Ballag, que asintió, se golpeó el pecho y lanzó un grito de guerra. Miró a Arla, que giró su rifle hacia delante y asintió. Jekiah cerró el puño.
Ballag se lanzó hacia adelante, con su mochila propulsora en llamas. Arla lo esquivó, pero él sacó su broquel y le dio un tajo en la placa del pecho y en el casco, derribándola. Una pequeña salpicadura desapareció en la arena roja. La multitud aplaudió. La primera sangre. Esa era su intención, pensó Rass. ¿Su vida, su clan entero, en juego y él juega con la multitud? Ballag había vuelto a levantar las manos mientras Rass veía a Arla luchar por ponerse en pie. El ataque había hecho más daño del que parecía. Apoyándose fuertemente en su rifle, se preparó una vez más. Ballag cargó; esta vez conectó, lanzándola hacia atrás, casi haciéndola caer de pie una vez más. Al aterrizar, apuntó con su rifle de dispersión, pero ella la apartó con su rifle justo en el momento en que se disparaba en una explosión ensordecedora. Arla continuó con el movimiento de su arma en un rápido arco, y clavó la culata de su rifle en el casco de Ballag, haciéndole retroceder la cabeza. Volvió a blandir su bayoneta, pero Ballag se agachó ante el ataque. Dejando caer su rifle de dispersión, sacó con suavidad un largo cuchillo dentado que llevaba enfundado en la pierna. Lo levantó entre ellos, con la hoja balanceándose de un lado a otro como una serpiente.
Ballag no tenía rival en el combate cuerpo a cuerpo, y confiaba en su fuerza y velocidad. Se abalanzó sobre ella con salvajes golpes y cortas estocadas. Arla desviaba a duras penas cada ataque, utilizando su largo rifle como bastón. El repiqueteo de metal contra metal era lo único que se elevaba por encima del ruido de la multitud. Arla luchaba a la defensiva, sin malgastar energía, sin moverse ni un pelo más de lo necesario. Estaba frustrando a Ballag, pero su mesurada defensa no le haría ganar este combate.
Otro desvío. Ballag maldijo y dio un paso atrás, haciendo girar la daga en su mano. Arla sostenía su rifle frente a ella. Tenía media docena de cortes en los brazos y el torso y empezaba a tambalearse. Ballag soltó un ladrido y giró su daga una vez más, atrayendo su mirada. Se abalanzó, encendiendo su mochila propulsora en el último segundo y girando para atraparla con su broquel. La sangre voló y Arla se hundió en el suelo, con una mano en el cuello y la otra en el rifle para apoyarse. La multitud se lanzó hacia delante, apretada contra el escudo. Comenzó un canto rítmico y bajo mientras Ballag volaba por los aires, gritando su victoria. Arla agarró el rifle con fuerza, apoyándose en él, pero no pudo ponerse en pie. Rass miró a su hermano, con el corazón acelerado. Jekiah lo observaba desde su posición elevada, con el puño cerrado.
Ballag invirtió el agarre de su daga para dar un golpe mortal. Otro chispazo de su mochila propulsora y salió disparado hacia Arla, con su arma brillando.
Con apenas un brazo de distancia entre ellos, Arla giró su rifle, con la culata ya firmemente clavada en el suelo, y clavó la punta de la bayoneta en el pecho de Ballag, atravesándole el hombro con la punta. Ballag gritó, y la sangre salió de su boca. No era un golpe mortal, pero era más que suficiente para acabar con esto. Arla atrapó la daga cuando se le cayó de los dedos. Su boca se abrió y se cerró un par de veces, conmocionado. Arla se puso en pie, sin rastro de su anterior debilidad. Las heridas en su cuello y en otros lugares estaban ensangrentadas, pero eran mucho menos graves de lo que parecían. Ballag se aferró a su rifle, pero su fuerza había desaparecido.
Arla levantó la propia daga de Ballag en el aire, invirtiendo su agarre. La multitud se quedó en silencio. Ella miró a su propio clan durante varios latidos. Asintió con la cabeza antes de dirigir su mirada al clan Nerak, que estaba sentado en silencio al otro lado de la arena. Algunos estaban afligidos, otros enfadados, otros aceptaban su destino y esperaban. Bajó la daga hasta la garganta de Ballag. Su filo dentado presionaba su piel expuesta. Se estremeció, sus ojos brillaron de odio y miedo. Jekiah se acercó pero no dijo nada.
—Un empate— dijo Arla en voz baja.
Jekiah aterrizó junto a ella. Los testigos que estaban lo suficientemente cerca para escuchar comenzaron a murmurar. —Un empate, Árbitro —repitió, más fuerte esta vez.
Más personas de la multitud empezaron a murmurar. Jekiah la miró a ella y al indefenso Ballag durante un momento.
—¡Se declara un empate! —anunció Jekiah, con su voz llegando a todos los rincones. Se oyeron gritos. Rass no podía decir si estaban enfadados o conmocionados. Probablemente ambas cosas. Jekiah se volvió hacia Ballag, que estaba perdiendo mucha sangre. —¿Estamos de acuerdo?
Ballag apretó los dientes varias veces. La lucha seguía saliendo de él, mezclándose con el creciente charco rojo. Asintió con la cabeza.
—Este duelo ha terminado —levantó el puño y lo abrió para que todos lo vieran.
Arla tiró la daga antes de volverse hacia su clan. El choque de las armas contra el metal fue ensordecedor.
Ballag agarró su daga con los dedos entumecidos. El clan Nerak permaneció en silencio.
En calle no se esuchaban conversaciones, pero Rass iba a iniciar una.
Dobló la esquina y Jekiah estaba de pie fuera del pub, mirando su datapad.
—¿Jek?
Levantó la vista. —Rass. A tiempo. Hm… ¿debería estar preocupado? —dijo Jekiah. Sus ojos eran brillantes. Una mirada rara pero bienvenida.
—No hay tráfico. ¿Alguna noticia?
—El clan Nerak encontró un nuevo líder.
—¿No me digas? —Rass sonrió—. ¿Y el clan Shale?
—Está fuerte —Jekiah asintió—. Arla es una buena guerrera. Sabes que luché con ella hace tiempo.
—Lo mencionaste, sí —Rass sonrió antes de acercarse, bajando la voz—. Te has arriesgado mucho, Jek.
Jekiah asintió, sus ojos se oscurecieron. Rass le dio una palmadita en el hombro. —Entremos.
—Rass —Jekiah lo detuvo, con la mano en la puerta—. Pensé que podríamos probar otro lugar. Cambiar cosas.
—¿Qué? ¿Por qué? —Rass tiró de la puerta.
—Rass —el tono era suave, pero mantuvo la puerta cerrada—. Vamos a dejar que cenen tranquilos. —Jekiah quitó la mano de la puerta, con el polvo rojo cayendo y arremolinándose alrededor de ambos. —Vamos. Yo invito.
Los familiares sonidos apagados del interior eran fuertes y reconfortantes, pero Rass soltó la puerta y los dos hermanos subieron la calle en silencio.
Esperamos que os haya gustado esta historia. Ya sabéis que si queréis consultar el listado de relatos de Star Wars lo podéis hacer en este artículo. ¡Que la lectura os acompañe!