Inquisidora. El ascenso del filo rojo: descenso a los infiernos

Por Jose Alabau Casaña

¡Hola, bibliotecarios! ¿No os ha pasado alguna vez, que leéis un libro poco conocido, os encanta, y necesitáis gritarlo a los cuatro vientos para que los demás lo descubran? Pues este sería uno de estos casos, así que vamos a hacer proselitismo de la causa para convenceros de que no os tenéis que perder este novelón.

Antes de nada, os advertimos que esta reseña, aunque siga los mismos esquemas que empleamos habitualmente para desgranar las publicaciones que llegan a nuestras manos, será un poco diferente. «¿Por qué?», os preguntaréis; porque esta historia lo es. No entraremos en todos los detalles, ni en todas las conexiones o personajes relacionados con otras obras, porque la gracia está en ir descubriéndolos poco a poco, conforme avanza la lectura. Y es que este es, sin duda, uno de los logros de la historia, puesto que, desde que vemos el título y la portada, ya intuimos cómo va a acabar… Pero esto último no es lo importante, sino el cómo llegamos ahí. Puede sonar a tópico, especialmente como excusa para con aquellas obras que no tuvieron un final acorde a las expectativas, pero si le dais una oportunidad a este libro, comprobaréis que no es el caso, que el viaje es incluso más importante que el destino.

Portada de la edición española

Delilah S. Dawson

Empezando con el protocolario repaso a la trayectoria del autor —autora, en este caso—, tenemos a Delilah S. Dawson, quien, como veremos, se ha prodigado bastante en el nuevo Canon. Pero más que sus obras, que son varias y diversas, queremos centrarnos en su habilidad para extraer petróleo de personajes secundarios y crear nuevos, hilando tramas con una atmósfera propia. El caso más paradigmático de esto, que, como veremos, también es trasladable al libro que tratamos, sería Phasma (2017), novela sobre la capitana homónima de la Primera Orden que nos presentaron —y ya— en las secuelas. Dawson fue capaz de crear el post apocalíptico planeta Parnassos (inspirado en Mad Max: Fury Road), en el que la fuerza de voluntad de los personajes, enfrentados a una supervivencia límite, los obliga a luchar contra el determinismo que los llevaría a morir miserablemente. Y, al mismo tiempo, la novela se contraponía con la historia de Cardenal (un soldado de la Primera Orden con armadura roja, de ahí el nombre) y Vi Moradi (una agente de la Resistencia), personajes con varias capas que enriquecían la trama. De hecho, la misma Moradi regresaría en su siguiente novela, inédita en España, Galaxy’s Edge: Black Spire (2019), que, además, incluía —en la edición anglosajona de bolsillo, eso sí— el relato Black Spire: Return to a Shattered Planet (2020), con el mismo personaje como protagonista.

Chuck Wendig y Delilah S. Dawson

Siguiendo con su obra breve, tenemos su debut en la saga, The Perfect Weapon (2015) —publicada primero como eBook y luego en, cómo no, la edición bolsillo anglosajona de la novelización de Episodio VII: El despertar de la Fuerza—, sobre las aventuras de Bazine Netal, personaje que aparecía brevemente en la mencionada película. Después, Scorched (2016), otro relato —publicado, en este caso, en la Star Wars Insider #165— protagonizado por Greer Sonnel, piloto y asistente personal de Leia en la novela Linaje, de Claudia Gray. Como decíamos, y tal y como estáis viendo en estas breves pinceladas, Dawson es capaz de desarrollar personajes ajenos y crearles todo un trasfondo. Para otras muestras de ello, sus tres participaciones en algunas de las antologías literarias por antonomasia de este Canon, y que viene a ser ya un clásico de los autores que solemos leer últimamente: The Secrets of Long Snoot, en From a Certain Point of View; She Will Keep Them Warm, en From a Certain Point of View: The Empire Strikes Back; y Worthless, publicado en Stories of Jedi and Sith. Planeta Cómic, ejem, a ver si nos animamos…

No nos olvidamos tampoco de su lado comiquero, con Tales from Wild Space: The Best Pet, Rose Knows, Raiders of the Lost Gundark y The Right Wrong Turn, todas ellas historias aparecidas en varios números —#5, #6, #18 y #25, para ser exactos— de la serie de corte juvenil Star Wars Adventures (2017) de IDW, además del one-shot Star Wars: Forces of Destiny—Rose & Paige (2018) de la misma editorial, y The Skywalker Saga, un libro ilustrado que repasa toda la saga desde el punto de vista del Canon. Por supuesto, ninguna editada en nuestro país… Ejem de nuevo, Planeta Cómic.

Ya fuera de Star Wars, la carrera de esta escritora norteamericana es también muy prolífica, destacando su presencia en obras que responden desde a géneros como la fantasía y la ciencia ficción —en los subgéneros de Steampunk y Weird West (historias del oeste mezcladas con un toque fantástico), para mayor detalle—, hasta otros como juvenil y erótica, además de en varios cómics, entre ellos, algunos números de las series Spider-Man y Hellboy respectivamente, e incluso historietas de otras franquicias, como Firefly, Hora de aventuras, Expediente X y Rick y Morty. Por si esto no fuera poco, el dato loco del mes: además de haber coescrito algún libro con Chuck Wendig (el autor de la trilogía galáctica de Consecuencias), también lo ha hecho con, señoras y señores, ¡Kevin Hearne! Si al leer su nombre un escalofrio ha recorrido vuestra espalda, es normal, no os preocupéis, ya que es la mastermind que nos trajo Heredero de los Jedi; sí, la famosa novela de Luke y los fideos.

Ediciones

Antes de sondear la trama, no queremos olvidarnos de los datos editoriales. La novela, cuyo título original es Inquisitor: Rise of the Red Blade, fue publicada en el mercado anglosajón, por primera vez, el 18 de julio de 2023, en formato tapa dura y eBook, por parte de Random House Worlds, el nuevo sello editorial creado expresamente desde Random House en ese mismo año para publicar todo lo relacionado con la saga, dejando así a Del Rey para otros menesteres, que no a su equipo ‘starwasero’ de toda la vida, ahora trasladado a la nueva firma. El arte de portada es de Anthony Jones, siendo esta, de momento, su única participación en la franquicia. En España ha sido publicada por Planeta Cómic en junio de este 2024, con la misma portada y con traducción de Albert Agut Iglesias, aunque no sin cierta discusión, por parte de los fans, sobre el por qué, para esta ocasión, usar la palabra «filo», en vez de «espada» u «hoja», u otro símil de arma blanca más habitual, para trasladar al castellano la inglesa «blade», cuando, por ejemplo, el cómic The High Republic: The Blade pasó a llevar, aquí, La espada en su sobretítulo… Es imposible negar que lo de «Filo Rojo» sonaba, a priori, más a organización per se que a metáfora. Finalizando, y como curiosidad, hay que añadir que, para la Comic-Con de San Diego de 2023, existió una edición exclusiva que se vendía en la caseta de Penguin Random House con firma de la autora y pin de regalo —un sable rojo de inquisidor—, que tenía una portada distinta.

Edición especial a la venta en la Comic-Con de San Diego de 2023

La historia

«¿De qué va esta novela?», os preguntareis. Pues el arranque principal de la historia, a grandes rasgos, sucede justo al final de Episodio II: El ataque de los clones, con el desembarco de los Jedi en la arena de Geonosis para rescatar a Obi-Wan, Anakin y Padmé. Iskat Akaris, nuestra protagonista, es la padawan de la Maestra Sember Vey, quien fallecerá en la misión. De regreso al Templo Jedi de Coruscant, ahora huérfana de instructor, Iskat empezará a sentir la soledad más absoluta, ya que el Consejo sigue sin asignarle un nuevo mentor y, literalmente, pasa de ella, por no decirlo más suavemente. No sólo eso, sino que sus compañeros Padawan, destacando la figura de Charlin Plaka, siempre la han mirado con recelo, evitándola todo lo que pueden, siendo Tualon Yaluna —un twi’lek que le hace tilín— el único que parece hacerle más caso, así como el askajiano Klefan Opus, antiguo maestro de Sember, quien, por cierto, tenía más interés por los antiguos artefactos y fuentes escritas Jedi que en su aprendiz. Mientras espera por los pasillos del Templo a que algo cambie su vida, conocerá a Heezo, un seloniano anciano que trabaja como técnico de mantenimiento.

Como el lector se habrá imaginado, la historia tiene su punto de partida en Las guerras clon, y estas marcarán el ir y venir (incluido el devenir) de todos los miembros de la Orden. Misiones, ausencias, fallecimientos… Poco a poco, el conflicto va destruyendo y corrompiendo a los que, en un principio, eran guardianes de la paz. A esto hay que añadir que Iskat no conoce su origen: esto incluye tanto su especie, como su planeta natal, así como que cuando intenta preguntar sobre ello, todos se, digamos, cierran en banda, pareciendo que quisieran ocultarle algo. ¿El qué? Pues es lo que intentará averiguar. «Y hasta aquí puedo leer», que decían en el programa Un, dos, tres… responda otra vez.

Ilustración de Anthony Jones

Una novela distinta

¿Por qué decimos entonces que esta novela es distinta? Los bibliotecarios más cinéfilos conocerán que en la película Dunkerque, su director, Christopher Nolan, añadió de fondo el sonido de un reloj que, paulatinamente, y conforme se acercaba el desenlace de la película, se iba acelerando. Tic, tac, tic, tac. En Inquisidora: El ascenso del filo rojo no tenemos algo tan evidente, pero sí podemos percibir cómo los engranajes dentro de los corazones de Iskat (así es, tiene dos) van moviéndose, poco a poco, con cada traba que la Orden Jedi le pone, con cada menosprecio que le hace un compañero, con cada mentira —dejémoslo en piadosa— que recibe por respuesta a sus preguntas… Y sí, Iskat explotará, y mucho.

Iskat Akaris

La novela trata de muchos temas, y, además, nos hace pensar. ¡Ojo! Cualquier libro que consiga esto ya vale la pena. Tenemos el fanatismo exacerbado de los Jedi en su máximo esplendor, con una lobotomizada ausencia de sentimientos frente a la muerte de sus compañeros —con un Mace Windu más Samuel L. Jackson que nunca, siempre a punto de recitar un vengativo salmo—; vemos cómo Padawans —que no dejan de ser niños—, sin apenas preparación, son enviados a morir en la guerra; Caballeros Jedi egoístas y rencorosos que, y perdón por la expresión, mentirían lo que hiciera falta por salvar su trasero… Es decir, personajes humanos (entiéndase, por sus flaquezas, no por su especie) que tienen aristas, no superhéroes idealizados que salvan el día con una media sonrisa en los labios. Aquí hay muerte, violencia, crueldad, brutalidad, sadismo y acoso psicológico. Los duelos de espadas, aunque sean de entrenamiento, como mínimo acaban en la enfermería; y, si no, en amputaciones, o algo peor.

Conforme va avanzando la historia, e Iskat va completando su descenso a los infiernos, los escenarios son cada vez más enfermizos y agonizantes —con visitas a planetas Sith incluidos—. Los valores originales de los personajes se van perdiendo hasta diluirse en lo más básico y primario: matar o morir. Ya no hay reglas ni límites para nada.

No queremos entrar en más detalles para no desvelaros mucho de la trama, ya que, como decíamos, perdería parte de la gracia. Diremos, eso sí, que se recomienda encarecidamente, como lectura complementaria, la serie comiquera Darth Vader, Lord Oscuro de 2017, de Charles Soule y Giuseppe Camuncoli; en especial, los primeros números del arco argumental —comic-books y tomo en tapa dura del mismo nombre— El fortín Vader, en cuyas páginas se encuentra el origen de esta novela.

Agradecimientos como siempre a Alberto y Lara por pegarle un repaso a este texto, y, como diría Juan Eslava Galán: «me la lean».

Y como añadiríamos nosotros: ¡que la lectura os acompañe!

Comentarios

2 respuestas a «Inquisidora. El ascenso del filo rojo: descenso a los infiernos»

  1. […] S. Dawson en Star Wars, y de la cual, en España, hemos podido disfrutar recientemente de su novela Inquisidora: El ascenso del filo rojo. ¡Y es que parece que fue ayer cuando Disney compró los derechos de la saga, iniciando una nueva […]

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