Escrito por Gorka Salgado
¡Ya era hora de grabar un nuevo video de Preguntas y Respuestas! Respondo a todas vuestras preguntas dejadas en las redes de la Biblioteca Jedi…

Escrito por Gorka Salgado
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Escrito por Gorka Salgado
Hoy vamos a ver como es la edición limitada de la novela Star Wars The High Republic: Light of the Jedi de Charles Soule que viene con portada exclusiva, unos calcetines de diseño y un pin de la República. ¡Todos somos la República!

Escrito por Gorka Salgado
Esta semana en el episodio de This Week in Star Wars felicitan a la serie de The Mandalorian por su nominación a los Globos de Oro como Mejor serie Dramática de Televisión, celebramos el 50 aniversario de Lucasfilm con los nuevos lanzamientos del Fan First Friday de Hasbro Pulse y echamos un vistazo exclusivo a las portadas de los cómics de The High Republic Adventures #2 de la editorial IDW…

Escrito por Gorka Salgado
La novela que inicia la nueva era de historias de Star Wars titulada The High Republic: Light of the Jedi de Charles Soule está siendo un éxito como hacía tiempo que no ocurría en la saga. Por cuarta semana consecutiva desde que se puso a la venta en USA, la novela está en la lista de los más vendidos en ficción del New York Times. Sin duda, un inicio inmejorable para la Alta República.

Por si esto no fuera suficiente, la audionovela de Light of the Jedi también se encuentra en el listado de superventas del mes. Desde aquí, os recomendamos muchísimo el trabajo que han realizado la editorial Penguin Random House y el actor de doblaje Marc Thompson con la adaptación de la novela.

Aquí tenéis dos extractos de la audionovela para escuchar: Extracto 1 / Extracto 2
Sin duda, buenas noticias para los fans de Star Wars. La novela Light of the Jedi será publicada en España por la editorial Planeta Cómic en mayo.
Enlace oficial a los listados del New York Times en novelas de ficción y audinovelas.

Traducción de Mario Tormo
La nueva era de Star Wars ya está aquí. Con una serie de nuevos libros y cómics La Alta República ha llegado por todo lo alto. Después de un gran lanzamiento, The High Republic #1 ha vendido unos 200.000 ejemplares en tiendas de cómics, y con el segundo número del fantástico cómic de Cavan Scott, Ario Anindito, Mark Morales, Annalisa Leoni y Ariana Maher en las estanterías, Cavan Scott cuenta cómo ha recibido el éxito, sus influencias en el género del terror y qué pueden esperar los fans en los próximos números de la serie de Marvel.
La descomunal respuesta al primer número
Es muy poco común que un cómic venda cientos de miles de copias a día de hoy. Pero The High Republic lo acaba de hacer. Por otro lado, la reacción de los fan ha sido apasionada y positiva. ¿Cómo ha recibido todo esto Scott?
«Sinceramente, un poco locura. Estamos por la tercera tirada y sigo recibiendo tweets de gente que realmente se sienten felices cuando encuentran algunas de las ediciones anteriores en las tiendas. Es como si hubiesen ido a un antiguo templo y hubiesen encontrado un tesoro de otro tiempo, lo cual es maravilloso. Es un alivio que tras años de trabajo parece que está llegando.»
El primer número se está agotando en las tiendas de todos lados, pero no te preocupes si aún no lo has encontrado. El segundo número sirve como punto de entrada.
«De hecho, la historia del segundo número era mi plan original para el primer número. El segundo número lleva a Keeve a su primera misión como Caballero Jedi. Tiene que trabajar codo con codo con una pareja de nuevos Jedi en la estación, Ceret y Terec, y junto el Maestro Jedi Sskeer. Eso iba a ser el primer número, pero no encajaba. Todos notamos que había que dar un paso atrás y realmente ver el momento en el que Keeve se convierte en Caballero. Por lo que, en muchos sentidos, el primer número es la secuencia previa a los títulos, por lo que puedes empezar directamente con el segundo número. Y aunque el primer número es importante para entender de donde viene Keeve y su relación con Sskeer, la cual se convierte en un tema fundamental en este arco.»

Metiéndonos en el segundo número
Mientras que el cómic que da inicio a la serie de The High Republic establecía el tono para el nuevo mundo donde los Jedi disfrutan de autoridad y admiración, el que sigue es una aventura en el espacio profundo. Según Scott ese cambio de tono era clave.
«Ahora vemos a Keeve metida en un mundo que no esperaba. Ya había visto peligros antes. Ya se había visto envuelta en situaciones como esta antes. Pero ahora siente la presión añadida que supone ser parte de la luz en esta región de la galaxia. Esa es la auténtica razón por la que la Starlight está allí. Y en su primera misión encuentran algo que no se esperan, y se dan cuenta de lo peligrosos que los Nihil pueden ser.»
La infame organización de los Nihil será la principal antagonista de los sucesos que se van a ir produciendo.
«En la narrativa global, si has leído las novelas de Charles y Justina, los Jedi en este punto piensan que ya han lidiado con los Nihil. Pero van a empezar a descubrir que quizá no se han ido, y quizá han tenido una papel mayor en todo lo que ha sucedido.»

Nuevos amigos y caras conocidas
El número 2 también establece otro punto clave de la serie: un grupo de Jedi trabajando de manera conjunta. Es algo que pocas veces hemos visto en el lore de Star Wars, ya que estamos acostumbrados a ver a la orden desmoronada y los restos luchando por aguantar. Aquí, sin embargo, nuevos aliados y posibles amigos se unen a Keeve.
«Eso era importante. Queríamos que pareciese un equipo. En esta misión en concreto tenemos a Sskeer, que ha sido maestro desde que Keeve era una niña, y que de repente es su igual. Y rápidamente se da cuenta de que hay algo diferente en él. Así que, ya sabes, su relación es un poco más dura de lo que solía ser. Y además tenemos a Ceret y Terec, que son unos personajes que creamos muy al principio. Son un par de gemelos con un vínculo en el que básicamente comparten una mente entre dos cuerpos. No está muy claro cuando empieza uno y acaba el otro.»
Si has estado leyendo las otras historias de La Alta República, puedes también contar con ver alguna cara conocida en el segundo número.
«Empezamos a ver Jedi que aparecieron primero en el libro de Justina Ireland. Y Vern e Imri tienen también un pequeño cameo en este número. Así vamos juntando a todos esos personajes. Así que este es el momento en el que empiezas a darte cuenta de que todos esos primeros libros que hubo en la primera ola presentando a todos esos personajes están interconectados. Y todos partiendo de la Starlight como punto central.»

Sumiéndonos en el terror y hacia donde se dirige la serie
Scott descubrió Star Wars con la fantástica serie de cómics Marvel de los 70. The High Republic parece ir en la misma línea. Hasta ahora, cada número ha cambiado el tono y estilo, siendo el segundo la puerta de entrada hacia el terror.
«Si alguna vez tienes la ocasión de ver algunos de mis guiones, están llenos de ‘¿recuerdas ese fragmento de aquella película?’ Diría que vamos totalmente con ‘Los chicos del maíz’ aquí. Lo bueno es que Ario Anindito es un auténtico fan del terror. Así que en cuanto digo eso, es una gran manera de ahorrar tiempo y él sabe hacia donde vamos.»
Y con respecto al gran misterio que acompaña a la serie, justo ahora se centra en los extraños cambios que se dan en el Maestro Jedi Sskeer. Aunque Scott no puede contarnos todo, nos adelanta algo de lo que está por llegar.
«Todo lo que diré es que Keeve no es la única con inseguridades. Y algo le está pasando a Sskeer y tiene miedo de admitirlo. Uno de los puntos comunes a todas estas historias era una de las preguntas que nos hicimos: ¿Qué temen los Jedi? Por lo que sabemos, el miedo lleva al lado oscuro. Eso no quiere decir que los Jedi no se asusten. Sienten miedo y es cómo lidian con ese miedo lo que los convierte en héroes. Esto los hace fuertes porque el miedo sigue existiendo en sus vidas. Con Sskeer no es algo que haya hecho. Es algo que le está sucediendo. Y es algo que cree que no puede controlar.»

Por Mario Tormo
En el segundo número de la serie de cómics de Marvel nos metemos de lleno en harina. Keeve Trennis se enfrenta a su primera misión como recién embestida Caballero Jedi. El equipo, donde además de contar con su antiguo Maestro Sskeer, se completa con Ceret y Teret, dos gemelos Kotabi que comparten la misma mente.









Historia (con spoilers)
Keeve Trennis, Sskeer, Ceret y Teret acuden a una llamada de auxilio en el Sistema Kazlin. Se encuentran con los restos de una nave Hutt que transportaba Vratixia Renanicus, un tipo de cebada que es uno de los ingredientes necesarios para producir Bacta. Los restos de gas Nagnol les dan la pista de los responsables, los Nihil. De hecho uno quedó atrás abandonado y es destruido, literalmente, por Sskeer en cuanto aparece.
El equipo se pone entonces en contacto con la estación Starlight para informar y decidir los pasos que dar a continuación. Avar Kriss decid que ella y Vernestra Rwoh irán con la Ataraxia para recuperar la fragata Hutt, con la ayuda de Keeve y Terec que los esperarán allí mientras que Sskeer y Cerec irán a Sedri Minor, de donde parece que provenía la nave, a investigar el origen del cereal.
Una vez juntas, Trennis aprovecha para contarle a Kriss el incidente de Sskeer, ya que ha visto mucha rabia en su antiguo Maestro al deshacerse del Nihil… Pero en ese momento Terec siente que a su hermano le ha sucedido algo…
Y es que en Sedri Sskeer y Cerec se han encontrado con que no son bienvenidos, y mientras el trandoshano parlamentaba con Kalo Sulman, un local, el kotabi ha desaparecido entre la cosecha, dejando su sable láser atrás…
Opinión
Cavan Scott empieza a ir mostrando las cartas, y los verdaderos peligros empiezan a asomarse. Argumentalmente este número ha sido de presentación de la aventura, pero lo más interesante puede ser lo que estamos viendo de Sskeer. Nos queda mucho por ver de este personaje que parece que carga una gran cruz y no sabemos cómo acabará…




El dibujo de Anindito es excepcional, con algunas viñetas a doble página que son una auténtica pasada. La nave Hutt hecha trizas, el Hutt destrozado, Sskeer partiendo por la mitad al Nihil… En mi opinión creo que es el dibujante de cómics más dibujante de cómics que ha tenido el canon actual. Me explico. El dibujo no copia nada, no está tratando de parecerse a ninguna película, ni está constantemente intentando recrear rostros reales. Son dibujos de cómic, con un estilo muy personal pero sin llegar a ser protagonista por ello, si no que utiliza todos los elementos posibles para que el cómic pueda vivirse a través de sus viñetas, los planos son variadísimos, los personajes siempre tienen las misma proporciones, no se ven expresiones o posturas forzadas… Qué maravilla poder disfrutar de Star Wars en cómic y que sea genuino y no parezca una adaptación. Además el color de Annalisa Leoni consigue que tenga una entidad única, muy variado y muy adecuado a cada situación, sin ser demasiado estridente ni aburrir. A disfrutar.
Curiosidades


La Batalla de Kur donde Sskeer perdió su brazo se narra en la novela Light of the Jedi de Charles Soule. En la Nebulosa Kur la República se enfrenta a los Nihil, a la Tempestad de Kassav. Las naves de los piratas empezaron a hacer saltos hiperespaciales cortos y aparecían y desaparecían en cualquier lugar, y una de las naves apareció en mitad del Vector del trandoshano, seccionándole el brazo.

Como ya se adelanta también en la novela Light of the Jedi, el Bacta es una novedad en la era de la Alta República, donde hasta ese momento el compuesto usado para curar es el Rejuv. Ahora además gracias a Estala Maru tenemos la receta del Bacta. Si algun@ se anima puede empezar a fabricarlo, sólo necesita Vratixia Renanicus, Alazhi y Kavam.

Tenemos en este número la primera aparición de Ceret y Teret, de los que nos han ido hablando y contando durante el periodo de promoción de La Alta República. Además también es la primera aparición en cómic de Vernestra Rwoh, de la novela Una prueba de Valor.

Por último, el Nihil abandonado que Sskeer se carga, es idéntico al que pudimos ver en los concept art que han ido mostrando en las distintas presentaciones del proyecto. Salvo por que tiene un ojo a la vista. La otra acabó siendo Lourna Dee, no sabemos si éste ha sido simplemente un concepto de referencia o el trandoshano se ha cargado a un Nihil importante, aunque lo dudamos.


Conclusiones
Fantástico este Tumba en el espacio, segundo capítulo del arco No hay miedo. No podemos esperar a seguir leyendo, todo es nuevo, todo es interesante, todo está por suceder y no sabemos nada de nada de lo que pasará (aunque ya el hemos visto la «patita» al primer Dengrir). Gran momento para Star Wars.




Reseñas de números anteriores

Escrito por Mariana Paola Gutiérrez Escatena
Krystina Arielle llevaba solo un par de años en Los Ángeles, después de conducir sus posesiones más preciadas desde su estado natal de Georgia, cuando se topó con el estreno de la alfombra roja de Rogue One: Una historia de Star Wars. Desde fuera, sólo pudo ver el espectáculo que había dentro, pero juró que algún día tendría la oportunidad de verlo por sí misma. «Quiero ir a una de esas», dice.
Un año y medio después, eso es exactamente lo que hizo. Con un cosplay inspirado en Lando Calrissian, Krystina consiguió una invitación para asistir al estreno mundial de Solo: una historia de Star Wars. Al estilo de Los Ángeles, había conocido a Donald Glover en un patio de recreo local y le había mencionado su amor por Star Wars y el cosplay. Cuando el actor la vio flanqueando la alfombra roja se detuvo a saludar. «Me dijo: ‘¡Oye, tienes un cosplay de Lando!’», recuerda entre risas.

Billy Dee Williams, que interpretó el papel, también se paró a hablar con ella, dice, y Thandie Newton, que interpretó a Val en la película, cruzó corriendo la alfombra roja para abrazarla. «Thandie Newton, en tacones, pasa corriendo junto a Rupaul y me abraza», cuenta Krystina con los ojos muy abiertos.

Para la veterana fan de Star Wars, fue una noche inolvidable. Hoy comparte su amor por la galaxia muy, muy lejana de una manera más formal, como presentadora de la nueva serie online Star Wars: The High Republic Show. El programa combina la pasión de Ariellle por la cultura pop con su sonrisa contagiosa y su risa exuberante, dando la bienvenida a los fans en un viaje para descubrir la nueva era de Star Wars. Habrá, sin duda, juegos de palabras y un humor extravagante, a veces exagerado. «Creo que los juegos de palabras son fantásticos», dice.
Os presentamos a la fan, cosplayer, esposa, madre, actriz, jugadora de mesa y presentadora…
Todo en familia
Para Krystina, su amor por Star Wars es muy personal y comenzó, como para muchos fans, cuando todavía era lo suficientemente joven como para pasar las mañanas con su pijama rosa favorito. No descubrió Star Wars a través de las películas, sino a través de los dibujos animados de los Ewoks, cuando tenía unos 3 años y medio. El amor por la ciencia-ficción y la fantasía le viene de familia. «La veía con mi abuelo, Jack. Lo veía con mi padrastro, Jerry Gaines», dice. «Falleció el 25 de abril de COVID y muchas cosas son muy queridas porque son cosas que compartí con él o cosas que compartí con mi abuelo. Poder apoyarme en mis intereses para mi trabajo ahora es realmente genial «.
Cuando Krystina estaba en el instituto, las precuelas estaban en los cines. Star Wars: El ataque de los clones fue la primera película de Star Wars que Krystina vio en la pantalla grande, dice, y quedó enganchada. Ya era fan de Hayden Christensen y Natalie Portman – «había visto todos los movimientos de Natalie Portman que existen», dice- y sus interpretaciones de Anakin Skywalker y Padmé Amidala capturaron su imaginación. «Hay algo en Star Wars que me enamoró».
Años más tarde, cuando Krystina estaba embarazada de su hijo, que ahora tiene un año y medio, rindió homenaje a la reina y senadora con un cosplay del vaporoso vestido morado y crema de Star Wars: La venganza de los Sith. ¿Lo único que lamenta Krystina? No haber podido recrear todos los looks de Padmé embarazada durante esos nueve meses. «Quería hacer el traje de ‘Anakin me estás rompiendo el corazón’», dice, su voz transformándose en una recreación de la línea. «Padmé está embarazada de gemelos y sale a la calle con este increíble traje, un moño bajo trenzado, con una pieza suelta -que sí intenté hacer en mi pelo el otro día-. Pienso mucho en eso».
El poder del cosplay
La afinidad de Krystina por el cosplay comenzó de forma orgánica durante un viaje a Atlanta, Georgia, por el Día de San Patricio, que coincidió con la MomoCon. Cuando empezaron a ver a los codiciados personajes disfrazados deambulando por las calles, Krystina cuenta que se dirigió a su mejor amiga y le dijo: «¡Sigue a la gente de la cola!». La convención se celebraba en el mismo hotel en el que se alojaban e inspiró a Krystina a asistir a su primera DragonCon poco después, vestida como el icono de Star Trek, la teniente Nyota Uhura.

Después de mudarse a Los Ángeles en 2014, atravesando el país con un coche lleno de su ropa, disfraces y libros, se metió más en la comunidad cosplay. Desde entonces, se ha disfrazado de Padmé, Lando y Rey.
«Me encanta ponerme disfraces y convertirme en personajes. Y no me gusta necesariamente hacer un cosplay de un actor interpretando un personaje, sino ser yo misma como un personaje. Así que reimaginar el pelo, ponerle diferentes tipos de toques, simplemente ser capaz de sentirme poderosa como personaje o sentirme malvada como personaje.» Por ejemplo, en el papel de Rey, Krystina luce tres peinados afro, lo que le da un toque único a la chatarrera de Jakku. «La única cosa que realmente quiero hacer es un Han Solo completo con dos mechones», dice, colocados como el característico moño de Leia. «Estoy esperando a que mi pelo sea mucho más grande para una Leia en profundidad. Mi objetivo es probar todos los peinados de Leia de forma natural».
Fuente: StarWars.com

Escrito por Mariana Paola Gutiérrez Escatena
Todo Jedi debe poner a prueba su entrenamiento. Para la padawan Lula Talisola y sus amigos, ese momento ha llegado. En el primer vistazo de StarWars.com al próximo cómic The High Republic Adventures #1 de la editorial IDW Publishing, el Star Hopper, crucero académico padawan, recibe una llamada de socorro luego de un desastre hiperespacial que ha provocado el caos en toda la galaxia. A bordo está la prometedora Jedi Lula Talisola y otros estudiantes de la Fuerza, y todos están a punto de dar sus primeros pasos reales hacia un mundo mucho más grande… Guión de Daniel José Older y dibujo de Harvey Tolibao.






Fuente: StarWars.com

Escrito por Mariana Paola Gutiérrez Escatena
El libro gira principalmente en torno a las aventuras de Reath Silas, un padawan estudioso que preferiría pasar sus días dentro de los Archivos Jedi en vez de en la salvaje frontera de la galaxia. Pero la Fuerza funciona de formas misteriosas, por lo que Reath y su maestra Jora Malli se encuentran entre los cientos de viajeros varados a bordo de una estación espacial abandonada y muy espeluznante.

Contexto: «Después de que el desastre del hiperespacio haya obligado a la nave de Reath y a muchas otras a refugiarse a bordo de la estación espacial abandonada, una revuelta estalla rápidamente cuando los refugiados entran en pánico y comienzan a acaparar alimentos y suministros, lo que obliga a Reath y sus camaradas a restaurar la ley y el orden por la fuerza.
Extracto: Into The Dark
El atrio de la estación resonó con gritos, bramidos y el repiqueteo del metal. El maestro Cohmac asintió rápidamente mientras se enderezaba. «Orla, ¿estás en condiciones de luchar? «Su mano se dirigió al sable de luz que llevaba en el cinto. «El maestro Cohmac miró a Reath, que asintió rápidamente. los cuatro se apresuraron a entrar en la estación. «Orla, toma esto», dijo el maestro Cohmac, señalando el segundo nivel. «Yo despejaré los niveles superiores. Dez, dirígete a la parte más alejada de la estación y observa lo que ocurre allí. Reath, vigila las esclusas». Reath asintió. Orla y el maestro Cohmac saltaron en el mismo instante, y ambos se elevaron metros de altura. Reath no los observó más tiempo. En su lugar, encendió su sable de luz. Hacía tiempo que no sentía su zumbido, desde que su fría luz verde lo había bañado con su resplandor, pero para alguien que se consideraba mucho más erudito que luchador, se sentía sorprendentemente bien al tener de nuevo el sable de luz en la mano.
Un grito atrajo su atención hacia un forcejeo que tenía lugar cerca de otra entrada al anillo de la esclusa. Los ojos de Reath se abrieron de par en par al ver a Nan agarrada por un enorme hombre humano.
Tenía los brazos inmovilizados a los lados y, aunque agitaba la cabeza de un lado a otro, le resultaba imposible escapar. Parecía más furiosa que asustada, aunque tenía que estarlo.
«¡Hague!» gritó Nan. «¡Hague, ayuda!»
No tenía a nadie de confianza en toda la galaxia para cuidarla, salvo un anciano. Reath no dudaba de que Hague saldría cojeando dispuesto a aporrear con su bastón a sus secuestradores. Tampoco dudaba de que Hague sería rápidamente golpeado o asesinado por conflicto.
Reath corrió varios pasos hacia ellos, luego saltó. Su salto le llevó cinco metros sobre la hierba, a través de enredaderas que golpeaban contra sus extremidades, a un punto directamente delante de Nan y su posible secuestrador. Ambos parecían igualmente asombrados al verlo.
Otro humano, que llevaba un pañuelo rojo, se pavoneó detrás de él. «¿Vienes a decirnos que no estamos siendo ordenados?», dijo con voz burlona. «Todavía no hay ley en estos lugares, pequeño. Eso significa que podemos sacar de esta estación todo lo que podamos llevar. Y podemos llevarlo sin problemas».
Los ojos de Nan se abrieron de par en par. «Reath… ¿qué estás…?» Se quedó sin aliento y sólo pudo mirar el sable de luz con incredulidad.
Recorrió los escenarios en su cabeza. No había muchos. Todos eran más violentos de lo que él prefería. Reath dijo uniformemente: «Bajala y aléjate, o me veré obligado a actuar».
«¿Qué, crees que puedes acabar con los dos con tu espadita?», se mofó el matón que seguía agarrando a Nan con rudeza. «Parece un juguete».
«No es así», dijo Reath en voz baja, poniendo poder e intención en sus palabras. «Suéltala y aléjate».Pero, al igual que todos sus otros intentos hasta el momento de utilizar la Fuerza para cambiar de opinión, esto fracasó. El hombre de pañuelo rojos se movió hacia delante, con las manos en la cadera. «Haz lo peor que puedas, pequeño».
Nunca antes se había encontrado Reath en esta situación, en la que tendría que ser el primero en actuar, en hacer daño. Siempre se había preguntado si dudaría. Si dudaría de sí mismo.
Sin embargo, cuando se trataba de salvar una vida, no podía haber dudas.
En cambio, Reath dijo: «Tengo entendido que las prótesis de brazos son más avanzadas que las de piernas. También son más cómodas».
Ningún destello de comprensión mostró en el rostro del hombre, no hasta el momento después de que el sable láser de Reath le atravesó el brazo, cortándolo por el codo. Un antebrazo cayó al suelo. La expresión del hombre del pañuelo rojo pasó de la presunción a la incredulidad, luego se arrugó en una mueca cuando sus terminaciones nerviosas conmocionadas finalmente transmitieron dolor.
Inmediatamente, el tipo más grande dejó caer a Nan y corrió hacia la selva sombría que los rodeaba. Nan se llevó la mano a la boca mientras miraba el antebrazo abandonado. Reath dijo: «Tengo que hacer guardia en las esclusas. Ven conmigo».
El hombre del pañuelo rojas finalmente cayó de rodillas y gritó. «¿Qué me has hecho?»
Reath enfundó su sable de luz. «Te haremos un chequeo médico completo en cuanto se calme la situación».
Con eso jaló a Nan contra su costado.No estaba seguro de cómo equilibrarse para el salto mientras llevaba a otra persona, por lo que recalculó rápidamente. «Agárrate».
Sus brazos le rodearon el cuello. Reath saltó hacia adelante y hacia arriba en un arco pronunciado, hasta que su mano libre se aferró a una de las lianas más largas. Su impulso y su peso hicieron el resto, enviándolos a balancearse en una larga curva hacia el anillo de la esclusa.
Tan pronto como aterrizaron, Nan corrió hacia la esclusa donde aguardaban su nave y Hague.
Por supuesto que querría encontrar a su tutor. Pero miró hacia atrás por encima del hombro y gritó: «¡Gracias!»
Reath le dedicó una breve sonrisa antes de volver a coger su sable de luz.
Los Orincans apuntaron a Cohmac con sus desintegradores mientras él saltaba a la cubierta de la estación. ¿Sellado magnéticamente? se preguntó de la estación. Posiblemente.
La hoja azul de su sable de luz se encendió y su brillo atravesó la oscuridad. Mientras los orinqueños disparaban, él hacía girar su sable, desviando con pericia los rayos hacia los troncos de los árboles más grandes que podían soportarlo, o hacia algunas de las cajas y troncos de la carga abandonada. Ninguno dio en las paredes, que era su principal objetivo.
Consternados, los orinqueses se apresuraron a retirarse. Miró hacia abajo justo a tiempo para ver que Orla sacaba su sable de luz y lo encendía: dos hojas, brillantes y blancas, que atravesaban las sombras. Los Mizi comenzaron a retroceder inmediatamente. Pero era demasiado fácil para los saqueadores escapar; la disposición de la estación significaba que él y Orla estarían literalmente corriendo en círculos tratando de perseguirlos a todos.
Las naves carecían de la fuerza militar necesaria para impedir que los saqueadores se marcharan con sus ganancias mal habidas. Por lo tanto, para detener el saqueo habría que recurrir a algo más que a la fuerza. La razón y la persuasión tampoco habían funcionado.
Es la hora del asombro.
Cohmac subió los peldaños de la barandilla del atrio. Sus ojos detectaron a Affie Hollow hábilmente oculto tras una barrera de vegetación, pero eso apenas importaba, salvo que esta chica también aprendería por fin lo que eran realmente los Jedi.
Concentró su energía y recurrió a la Fuerza. Aunque la oscuridad lo rodeaba, la pura vitalidad de los seres vivos de la estación funcionaba en Cohmac como un combustible. La fuerza inundó su cuerpo y la máxima claridad agudizó su mente.
Con eso, saltó.
Affie gritó, pero el sonido pasó por delante de Cohmac, un aspecto más de la ilusión-realidad que le rodeaba. Alcanzando la Fuerza, percibió el suelo del atrio y se equilibró sobre él. Ocho metros por encima de él.
La levitación era un arte complejo. Los Maestros más académicos discutían sobre las razones por las que debía ser más difícil para los Caballeros Jedi levantarse y estabilizarse que cualquier otro objeto. Cohmac consideraba la discusión académica hasta el punto de ser esotérica; además, ésta era una habilidad que, para él, era natural.
Mientras flotaba en el centro del atrio, sostenía su sable de luz por encima de su cabeza. Su brillo azul parpadeaba contra las astillas de metal expuestas, como si encendiera docenas de pequeñas llamas. Gritó: «¡Escúchenme!».
Su voz resonó por todo el atrio, como había calculado Cohmac. Los sonidos del combate se ralentizaron y luego se silenciaron. Rostros de muchas especies miraban fijamente, armas a los costados, relajados de asombro al ver a un hombre humano en el aire, sostenido por ningún otro poder que el suyo.
En realidad, era una de las habilidades menos importantes de un Jedi. Pero hacía que la gente prestara atención y se ganará su respeto, que era todo lo que Cohmac necesitaba en ese momento.
«En nombre de la República, os ordeno que dejéis de saquear y robar a bordo de esta estación inmediatamente». La resonante voz de Cohmac llenó todo el vasto espacio, llegando a todas las antenas y oídos. «En quince minutos, todos los capitanes de todas las naves atracadas aquí deben hacer una de estas dos cosas: recoger a su tripulación y marcharse, o prepararse para cooperar pacíficamente. Aceptas la autoridad de las leyes de la República y te quedas, o la rechazas y te vas. No importa cuál. Pero elijan una, ahora, o nos veremos obligados a tomar esa decisión por ustedes».
Nadie se apresuró a marcharse. En cambio, muchos de los grupos se recogieron, dejaron los hallazgos que habían robado y comenzaron a arrastrar los pies hacia el nivel de la esclusa. Estarían listos para negociar. Él y los demás Jedi tendrían la oportunidad de discutir el extraño fenómeno que emanaba de los ídolos, tan fuertemente ligado al lado oscuro.
Pero Cohmac no se engañaba a sí mismo pensando que había conseguido algo más que un aplazamiento temporal. Mientras descendía por el aire, con la túnica ondeando a su alrededor, sabía que esta frágil paz no duraría mucho.
Fuente: IGN
Espero que lo hayan disfrutado. !Que la lectura os acompañe».

Escrito por Gorka Salgado
El 14 de abril llegará a España traducida gracias a Planeta Junior la nueva novela de Claudia Gray situada en la nueva Era de la Alta República, y que continua tras lo planteado en la novela que lo inicia todo, Light of the Jedi de Charles Soule. Una noticia muy esperada por los fans españoles que empezamos a ver como poco a poco vamos a poder tener todas las grandes obras que están saliendo sobre éste nuevo evento de publicaciones traducidas y apenas un par de meses de su salida en USA.
Al padawan Reath Silas le encanta la aventura… pero la que suele leer en los libros. Feliz de pasar horas rebuscando en los Archivos Jedi, en Coruscant, Reath sueña con ser uno de los más grandes académicos de la Orden Jedi. Pero la maestra de Reath, la respetada y virtuosa Jora Malli, tiene otros planes: ha sido destinada a la baliza Starlight, el nuevo puesto de avanzada de la República en el borde del espacio conocido. A regañadientes, Reath embarca en la nave que lo llevará a él y a otros Jedis a la baliza. Sin embargo, durante el viaje surge un problema en el hiperespacio que deja varada a la nave, y el refugio más cercano es una inquietante estación espacial abandonada. A Reath le aguardan muchos secretos ocultos allí, y el padawan estará ante un cruce de caminos que podría sumir a toda la galaxia en la oscuridad.

Agradecimientos a Argo Lat y Libros y cómics de Star Wars