Etiqueta: el imperio contraataca

  • BLACK ANGEL: EL CORTO QUE SE PROYECTÓ ANTES DE EL IMPERIO CONTRAATACA

    BLACK ANGEL: EL CORTO QUE SE PROYECTÓ ANTES DE EL IMPERIO CONTRAATACA

    Por Jose Alabau Casaña

    ¡Hola bibliotecarios! Hoy dejamos de lado temas editoriales para traer de vuelta a la palestra un cortometraje, poco conocido en general, que se proyectó en algunos cines de Reino Unido, Australia y de los países escandinavos antes de El Imperio contraataca.

    Hay que señalar que el corto que nos ocupa no forma parte de la continuidad galáctica, ni de Leyendas ni del nuevo canon, ya que se trata de una historia de “espada y brujería” ambientada en una mágica Edad Media, pero podemos considerarla parte de la historia de todo lo que rodea Star Wars no solo por el hecho de que George Lucas la seleccionara para que fuera proyectada antes de su película, sino por su director, Roger Christian, que participó activamente en la creación de la trilogía original y en La amenaza fantasma.

    En la actualidad, cuando vamos al cine, vemos primero unos trailers intercalados con los más variopintos anuncios, y luego ya la película en cuestión. Además, la mayoría nos levantamos de la butaca cuando empiezan los créditos finales, y solo nos quedamos a verlos si sabemos que habrá algún tipo de escena después de estos. Pero la historia del cine es muy longeva, y a lo largo de los años la manera de programarse los pases de películas ha cambiado: desde sesiones dobles hasta cortes intermedios si la duración lo requería. En nuestro país, esta tradición de proyectar un cortometraje antes que la película nunca ha existido, excepto casos particulares como los estrenos de Pixar, por eso nos puede resultar chocante que antes de ver una película de la saga galáctica se proyectase un corto de este estilo.

    Así pues, nos remontamos cuarenta años atrás en el tiempo hasta 1980, el año en el que por fin va a llegar la primera secuela fílmica de La guerra de las galaxias, es decir, El Imperio contraataca. Para la ocasión, y en determinados países como hemos mencionado, George Lucas quiso que se proyectara antes de su película un cortometraje. De entre todos los guiones que tuvo entre manos, selecciono uno de Roger Christian, debutante en la dirección pero con el que ya había trabajado anteriormente como veremos a continuación, sobre un relato de un caballero que vuelve de las Cruzadas. El corto tuvo un presupuesto de 25.000 libras esterlinas, y fue producido por el propio Christian y por Leslie Dilley, además de contar con ayudas del estado británico enmarcadas dentro del programa Eady Levy para el desarrollo de la industria fílmica nacional.

    Roger Christian

    Vamos a ver primero quien es el protagonista de esta historia. Así a bote pronto puede que el nombre de Roger Christian no nos suene mucho, pero los aficionados a los making off galácticos sabrán de quien estamos hablando. Además de ser el director del cortometraje que nos ocupa, Christian trabajó como decorador de sets en Una nueva esperanza, desempeño que le valió el Premio de la Academia (el Óscar) a la mejor dirección artística, compartido con John Barry, Norman Reynolds y Leslie Dilley, que como hemos visto, había cofinanciado el cortometraje. Recordemos que Star Wars ganó en su momento la friolera de siete estatuillas, todas técnicas. Además, en El retorno del Jedi fue el director de la segunda unidad, trabajo que repitió en La amenaza fantasma. Por mencionar otras producciones en las que ha participado: trabajó como director artístico en Alien (1979), lo que le valió otra nominación a los Óscars, y en La vida de Brian (1979), así como director de segunda unidad en un episodio de Las aventuras del joven Indiana Jones (2000). A pesar de todo esto, es conocido por haber dirigido Campo de batalla: La Tierra (2000), película basada en una novela de ciencia ficción del fundador de la Cienciología y que ese año arrasó en los premios… pero en los Razzie, incluyendo el de peor director.

    El equipo de Lucasfilm ganador del Óscar a Mejor dirección artística. Roger Christian a la derecha del todo.

    Black Angel, el cortometraje

    El cortometraje que nos oscupa, Black Angel, nos cuenta la historia de un caballero cruzado en su vuelta a casa. Como tenemos la suerte de que está subido oficialmente en Youtube, por si alguien quiere verlo primero que nada, pondremos el video a continuación. De todas maneras, os dejo aquí la sinopsis resumida por si preferís verlo conociendo de antemano la historia. En caso negativo, pasad directamente al video. Sir Maddox, un caballero medieval, regresa de las Cruzadas y se encuentra con que su casa está llena de enfermedades y su familia ha desaparecido. En su viaje por este místico reino se encuentra con una misteriosa y hermosa doncella, que se le aparece mientras se ahoga. Sir Maddox se entera de que la doncella está prisionera de un caballero negro y para liberarla debe enfrentarse a su captor, el Ángel Negro.

    El actor que encarna a Sir Maddox, nuestro caballero cruzado, es Tony Vogel, ya fallecido, y que llegó a aparecer en papeles secundarios de películas como En busca del arca perdida (1981) y Mision: Imposible (1996). Completan el reparto James Gibb como Anselmo, John Young, como el anciano, y Patricia Christian como la dama.

    En cuanto al equipo técnico, además de Roger Christian en las labores de guión y de dirección, tenemos al famosísimo Trevor Jones componiendo la banda sonora (Excalibur, Cristal Oscuro, El último mohicano, etc). En la fotografía, siendo este su debut, Roger Pratt, que se ha encargado de la dirección de fotografía de varias películas de Harry Potter y Troya entre otras. Del montaje se encargó Alan Strachan y de la dirección artística John Beard, que también han desarrollado su carrera en Hollywood. El poster original fue obra de Mark Raats, a cuyos trabajos recomiendo que les echéis un vistazo, porque reconoceréis muchos carteles de películas míticas, además de algunas actuales, ya que sigue el mismo estilo de dibujo que Drew Struzan. A continuación os dejamos con el video de creación del mismo.

    La importancia de ese cortometraje, además de la curiosidad que pueda despertar por haberse proyectado antes del Episodio V, viene por ser el debut o uno de los primeros trabajos de una serie de técnicos que llegarían a la industria cinematográfica para quedarse, con el soplo de aire fresco que suponía la nueva ola de directores como Lucas, Spielberg o Coppola. Además, tiene ciertos detalles que se han visto en otras películas. Por ejemplo, los planos a cámara lenta en el duelo final contra el Ángel Negro los encontramos en el enfrentamiento de la cueva de Dagobah entre Luke y Darth Vader. También se ha dicho que la estética de Excalibur (1981) vino influenciada por este corto, con la que comparte compositor y mitología artúrica.

    Lamentablemente, este corto no tuvo ningún tipo de lanzamiento doméstico, ni individual ni como acompañamiento de la saga, por lo que se perdió durante treinta años hasta que, como veremos a continuación, fue rescatado del olvido.

    Black Angel, la película

    En diciembre del año 2011, un archivista de la Universal Studios en Los Ángeles encontró una copia del cortometraje. El negativo de 35mm fue restaurado por la empresa californiana de efectos visuales Athena y dos años más tarde, en 2013, fue exhibido en el 36º Mill Valley Film Festival, llegando a incorporarse al catálogo de Netflix e iTunes en 2014 (aunque ya no está disponible, al menos en la primera).

    Poco a poco, desde el descubrimiento de la copia en 2011, el corto fue adquiriendo popularidad, lo que envalentonó a Roger Christian para anunciar en 2015 que estaba trabajando en una adaptación en película de la historia. Para crear hype, él mismo definía el guión como una mezcla de Juego de Tronos, El señor de los anillos y Excalibur. Los protagonistas iban a ser Rutger Hauer, conocido por ser el replicante Roy Batty en Blade Runner (“He visto cosas que vosotros no creeríais…”) y ya tristemente fallecido; John Rhys-Davies, famoso por interpetar a Salah en la trilogía original de Indiana Jones y a Gimli en la de El señor de los anillos; y la actriz, prácticamente desconocida por estas tierras, Laura Weissbecker. Además, el rodaje iba a realizarse en localizaciones de Escocia, Hungría, Marruecos y Bélgica, y tendría un presupuesto total de 15 millones de dólares, para los cuales iba a necesitar reunir una parte mediante crowdfunding.

    Para ello lanzó una campaña en Indiegogo, en la que llegó a recaudar más de 150.000 euros. El guión y los diseños estaban preparados, pero en 2019 empezaron los problemas con un inversor chino que paralizaron el proyecto. La última actualización por parte de su productor, Harald Reichebner, en enero de 2020, daba a entender que el proyecto seguía adelante, pero no hay más información al respecto, tan solo que la película estaba en fase de preproducción y que estaban sumergidos en todo el proceso burocrático y financiero, complejo debido al rodaje en varios países. Esto último no parece haber convencido a muchas de las personas que accedieron a financiar el film a través de esta plataforma, porque algunos han reclamado que se les devuelva el dinero invertido. Por otro lado, la web oficial dejó de funcionar, así que no sabemos muy bien si el proyecto seguirá adelante o no, y más aun con toda la crisis del coronavirus. La ficha en IMDB sigue activa, y en el casting solo continua, de los anunciados en su momento, John Rhys-Davies. Como curiosidad, el actor que sustituiría al fallecido Rutger Hauer sería Tchéky Karyo, con el que Roger Christian ya rodó Nostradamus en 1994.

    Seguramente nunca lleguemos a ver esta película, por unas razones u otras, pero al menos podemos echarle un vistazo al arte conceptual de la película, obra de Richard Anderson, Lamin Martin, Martina Pilcerova y Belinda Leung.

    Espero que, aunque nos hayamos salido un poco de la temática editorial, os haya resultado interesante descubrir este cortometraje y toda la historia que derivó de él. En cierta manera se trata de un pedacito del mundo que rodea a Star Wars poco conocido, pero que como hemos visto, incluyó a su manera en lo que vendría después. Y por supuesto, ¡qué la lectura y el coleccionismo os acompañen!

  • PUBLICACIONES OFICIALES DESCONOCIDAS: EL IMPERIO PERDIDO, EL CÓMIC ITALIANO Y EL COLECCIONABLE FANTASMA

    PUBLICACIONES OFICIALES DESCONOCIDAS: EL IMPERIO PERDIDO, EL CÓMIC ITALIANO Y EL COLECCIONABLE FANTASMA

    Por Jose Alabau Casaña

    ¡Hola, bibliotecarios! Bienvenidos a esta nueva entrada de «investigación editorial”. Si en el artículo anterior vimos algunas de las falsificaciones y triquiñuelas editoriales más descaradas, en esta ocasión retornamos al lado luminoso de la oficialidad para referirnos a tres productos desconocidos que tuvieron el sello de Lucasfilm y que el tiempo ha convertido en griales del coleccionismo galáctico. Primero, y aprovechando que estamos celebrando el cuarenta aniversario del estreno de El Imperio contraataca, veremos una versión literaria estadounidense resumida y modificada de la película que se publicó en la revista menos pensada. Luego un curioso y extrañísimo cómic italiano que roza el amateurismo y, por último, el coleccionable fantasma de Planeta, que apareció y desapareció más rápido que la moral en un hutt.

    EL IMPERIO PERDIDO

    De El Imperio contraataca tenemos muchas versiones, fruto de su adaptación a los diferentes medios en los que se ha comercializado la película. Incluso dentro de los mismos formatos existen variaciones, lo que a veces supone un auténtico quebradero de cabeza para los coleccionistas pero, al mismo tiempo, un placer culpable para todos aquellos que disfrutamos con estas pequeñas diferencias que enriquecen y nos muestran los ligeros matices que los autores han dado a la historia.

    Por supuesto, tenemos la versión cinematográfica, con las diferentes ediciones que se han estrenado, o las caseras, con escenas retocadas en cada una de ellas para el lanzamiento, pero también las literarias, como la novelización de Donald F. Glut o su adaptación juvenil, de Ryder Windham, ya sea de Leyendas o su actualización al Canon. Versiones menos conocidas como la de formato Elige tu propia aventura de Christopher Golden, la shakesperiana de Ian Doescher o la multitud de storybooks  y adaptaciones infantiles ilustradas. Incluso la dramatización para radio guionizada por Brian Daley, autor de la trilogía de novelas Las aventuras de Han Solo.

    Elige tu propia aventura, la versión shakesperiana y el póster de la dramatización para radio.

    En cuanto a cómics, está la mítica adaptación de Marvel, guionizada por Archie Goodwin y dibujada por Al Williamson y Carlos Garzón, que formaba parte de la serie regular Star Wars de la época (números #39#44) y que ha sido reeditada en varias ocasiones. O la no menos célebre versión manga de Toshio Kudo, que en España se editó con unas magníficas portadas de Jesús Saiz. Por último, señalar otra versión comiquera, la cinestory comic, prevista para 2019, pero que se quedaría nonata debido a la quiebra de la editorial Joe Books. En esencia, iba a ser muy similar a la edición photo comic de Dark Horse, solo que mucho más extensa.

    La versión de Family Circle

    Pero en esta ocasión vamos a ver una versión casi desconocida que se publicó en el tipo de revista que menos hubiéramos imaginado que editara material galáctico. Se trata de una versión literaria de cuatro páginas firmada por el propio Donald F. Glut, publicada en la revista Family Circle, que estaba enfocada a un público femenino más “hogareño”, con consejos de belleza, moda, recetas, etc.

    Esta revista nació en 1932 y se editó hasta finales del reciente 2019, con periodicidad mensual. Se distribuía en supermercados y fue muy popular en Estados Unidos. Como hemos dicho, estaba enfocada a un público femenino con unos intereses muy definidos (hay que entender la época y el contexto), por eso es tan llamativo que en la portada del número correspondiente al 5 de agosto de 1980 nos encontráramos, abajo a la izquierda, con las palabras «The Empire Strikes Back», sin ninguna mención a Star Wars; seguramente porque no lo necesitaba debido al boom galáctico de la época, con el Episodio V recién estrenado.

    En el interior de estas cuatro páginas, descubrimos varias cosas curiosas. La primera es el sello de Lucasfilm y la autoría de Donald F. Glut, por lo que no estamos hablando de un texto publicado sin permiso. Además, en la primera página, en la izquierda, tenemos una columna con el dramatis personae en el que los dos droides aparecen citados como Artoo Deetoo y See Threepio, nada de R2-D2 y C-3PO. Por último, el uso autorizado de viñetas del cómic de Marvel para ilustrar la historia, entre los que destaca una versión de Yoda basada en los primeros bocetos del personaje, y que será tratada en la sección comiquera de nuestra revista Biblioteca Jedi #5.

    Página 1

    En cuanto a la historia, para poder condensar toda la trama en estas escasas cuatro páginas, el autor hizo su propio director’s cut y quitó algunas escenas, matizando otras para no perder la coherencia con la narración fílmica. Así pues, encontramos que el relato comienza directamente con la batalla de Hoth, omitiendo todo el ataque del wampa a Luke, por lo que la visión de Obi-Wan Kenobi en la que le indica que vaya a Dagobah para buscar a Yoda se produce después de estrellar su snowspeeder. En este planeta la trama también se aligera bastante, ya que Luke aterriza su Ala-X con normalidad, Yoda se presenta sin rodeos y se omite la visión de la cueva. En Bespin, la subtrama de C-3PO desmontado desaparece y el diálogo entre Leia y Han antes de que este sea congelado en carbonita es ligeramente diferente.

    Página 2
    Página 3
    Página 4

    EL CÓMIC ITALIANO

    El caso que vamos a ver ahora es un cómic guionizado y dibujado por fans que salió con el sello oficial de Lucasfilm. Por el noveno arte galáctico han pasado autores de mucho renombre: desde los pioneros Roy Thomas y Howard Chaykin, hasta los actuales Kieron Gillen y Charles Soule; ¡incluso Alan Moore se atrevió con algunas historietas! Pero entre todo este elenco encontramos este curioso cómic amateur que se coló entre las estrellas de este firmamento. Se trata de Il Potere della Forza, una historieta de ocho páginas creada para acompañar a las figuras de la serie FlashBack que la juguetera Hasbro iba a sacar con motivo del estreno de La amenaza fantasma en 1999. El guión corrió a cargo de Fiorenzo Delle Rupi, mientras que del dibujo se encargó Filippo Rossi. Aunque nuestro nivel de italiano sea macarrónico, podremos intuir su título en español: «El poder de la Fuerza», pero hay que aclarar que no está relacionado de ninguna manera con el proyecto multimedia homónimo que apareció años más tarde.

    Portada de Il potere della Forza

    Veamos primero un poco del contexto en el que nos movemos. Cuando Kenner sacó a la venta en 1978 el juguete del vehículo de transporte de tropas imperial, es decir, el Imperial Troop Transporter, este iba acompañado, junto al manual de instrucciones, de una historia ilustrada de pocas páginas en las que se narraba el ataque de las tropas imperiales al transporte jawa durante su búsqueda de los droides en el Episodio IV. La importancia de este librito, que incluía ilustraciones a blanco y negro y un texto plagado de «TM» (marca registrada) después del nombre de cada personaje o vehículo que formaba parte de la línea de juguetes, radica en que inauguró la tradición de acompañar con alguna historia, bien fuera un cómic o un relato corto, las figuras de acción que se lanzaban al mercado. Por cierto, este vehículo no apareció en la película, pero sí que pudimos verlo en la primera temporada de la serie The Mandalorian.

    El juguete y el librito

    Esto no se ha producido siempre, pero tenemos ejemplos como el mini cómic de 1999 que salió con los Micro Machines de Galoob de Sombras del Imperio; el cómic Battle for Theed del año 2000 para el juego de rol Invasion of Theed Adventure Game de Wizards of the Coast; los cuatro cómics de Hasbro distribuidos por Toys’R’Us en 2002 para acompañar las figuras de El ataque de los clones; los tres relatos cortos de 2003 del Star Wars: Short Story Collection para varios juguetes de Hasbro de las Guerras Clon (que ya vimos en el artículo de los relatos); o el storybook de 2011, Watch Out for the Wookiee!, que venía con el set de Playskool de Jedi Force del Halcón Milenario. Curiosamente, tanto Kenner como Galoob y Playskool acabaron en manos de Hasbro, así que de alguna manera, se podría decir que todo quedó en casa.

    Mini-cómic de Sombras del Imperio y el Short Story Collection

    Para que nos hagamos una idea de los autores que intervinieron en estos “acompañamientos”, el cómic de Micro Machines fue escrito por Ryder Windham y dibujado por Bill Hughes, el de Battle for Theed recayó en manos de Michael A. Stackpole y de Daniel Veesenmeyer, en el guión y dibujo respectivamente, mientras que los cuatro de Toys’R’Us fueron escritos por Jason Hall e ilustrados por Francis Portela y Manuel García, siendo todos editados por Dark Horse. En cuanto a los tres relatos de Hasbro, fueron escritos por Jude Watson, Matthew Stover y Timothy Zahn. Es decir, que pese a que estas historias puedan parecer a priori secundarias, están escritas por algunos de los autores más importantes del universo expandido.

    El poder de la Fuerza

    Ahora que ya sabemos de donde venimos (en este asunto, claro), vamos a ver quiénes eran sus autores. Fiorenzo Delle Rupi era el fundador y presidente del Cloud City Fan Club Italiano di Guerre Stellari, el primer y mayor club de fans de Star Wars de Italia en ese momento. Filippo Rossi, por su parte, era miembro también, y ya había colaborado con Delle Rupi en otro cómic amateur, The Hidden Wars, de 130 páginas y que encajaba con la continuidad de entonces. Este se publicó en el sitio web de TheForce.net y podéis encontrarlo al final, en los recursos. Es decir, ambos tenían relativa experiencia en el mundo del cómic, Delle Rupi guionizando y Rossi dibujando, pero aún no a nivel profesional. Hay que señalar que si bien el Cloud City no gozaba de la oficialidad dada por Lucasfilm, era el club de referencia nacional sobre el tema, tanto que Hasbro se dirigió directamente a ellos en el verano de 1998 para crear el cómic que estamos tratando. Y a los dos les tocó la lotería, como fans, claro. Hay que añadir que Rossi fundaría años más tarde el club Yavin 4, que sustituiría al Cloud City, y que casualmente edita un fanzine galáctico: Living Force Magazine (no sé de que me suena eso…).

    El fanfic The Hidden Wars y el fanzine Living Force Magazine

    La idea era crear una historia que uniera la Trilogía Original con el argumento de la precuela y que, además, se ciñera a la línea de juguetes FlashBack que iba a acompañar. Estas figuras incluían en el blíster un pequeño portafotos del personaje en cuestión, en el que se mostraba cómo era en los episodios originales y, al estirar de una lengüeta amarilla, aparecía una imagen del mismo en la precuela, es decir, un flashback. Como tampoco se podía hacer esto con todos los personajes, la princesa Leia se convierte en la reina Amidala y Luke en un joven Anakin. Además, Chewbacca, en su versión precuela, aparece como senador de Kashyyyk, cargo que en la continuidad ostentaría Yarua. Para poder crear la historia, a Delle Rupi y a Rossi se les suministró material de referencia de La amenaza fantasma que, recordemos, no se estrenaría hasta casi un año más tarde. Por tanto, de una manera indirecta, conocieron mucho antes que la mayoría de fans por donde iba a transcurrir la precuela.

    Blíster de la figura de Darth Vader

    El cómic consta de seis páginas, junto con dos más de publicidad: una de los personajes de la línea Flashback y otra de las figuras del droide B1 a bordo de un STAP y de Mace Windu. La historia, que se sitúa entre el Episodio V y VI, se divide en dos: por un lado, tenemos al Emperador Palpatine rememorando, mediante hologramas, su pasado como senador, recuerdos en los que también aparecen Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi, mezclados con sus planes para que Luke sucumba al lado oscuro, y, por otro, a Yoda desde Dagobah haciendo lo suyo a través de la Fuerza con Mace Windu, R2-D2 y Padmé, con la que establece un paralelismo con su futura hija, Leia. En las dos partes aparece Chewbacca: en la de Palpatine como senador wookiee, aunque como hemos dicho, esto no sería correcto (en la Wookieepedia aparece directamente en la entrada de Yarua), y en la de Yoda, en su versión contrabandista. En esta narración, al ser de 1999, destacan dos cosas: dejando a parte la confusión senatorial, el hecho de que Yoda conociera a Chewbacca, amistad que no descubriríamos hasta años más tarde con el estreno de La venganza de los Sith y que el fantasma en la Fuerza de Anakin sigue teniendo el rostro de Sebastian Shaw, ya que no se cambiaría por el de Hayden Christensen hasta 2004 con la salida en DVD de la Trilogía Original.

    Foto donde se aprecia el tamaño real del cómic (Colección de Alberto Izquierdo y Lara Franco)
    Última página del cómic con el fantasma de Anakin y página de publicidad con el «joven» Chewbacca de senador en el portafotos
    Viñeta traducida al inglés en la que se ve a Chewbacca, que luego fue retrocontinuado a Yarua

    EL COLECCIONABLE FANTASMA

    Vamos a ver, en último lugar, uno de los griales del coleccionismo español más desconocidos y del que apenas hay información. Se trata de una colección de Planeta DeAgostini de 2013 que se esfumó tan rápidamente como salió a la venta. Veni, vidi, vici, pero en versión apareció, desconcertó y desapareció.

    En España hemos tenido muchas colecciones por fascículos de esta misma editorial, siendo la más famosa la larguísima, aunque incompleta en nuestro país, Star Wars Fact File, que aglutinaba la mayoría del Universo Expandido desarrollado hasta ese momento. A nivel literario, hemos disfrutado de la Biblioteca Planeta DeAgostini, que reeditó la mayoría del catálogo de Alberto Santos al mismo tiempo que completaba la saga de La Nueva Orden Jedi, como vimos en este artículo, y en cuanto a historietas tenemos la amplísima Cómics Star Wars, centrada también en la continuidad de Leyendas. En cuanto a “objetos”, Planeta DeAgostini nos ha traído la colección de naves, de cascos, de bustos… ¡hasta un ajedrez galáctico!

    Coleccionable de cómics de Leyendas de Planeta DeAgostini

    Si sois seguidores de la saga, independientemente de si os gustan más los libros, los cómics, las figuras, etc., conoceréis estas colecciones bien de verlas en internet, de los anuncios en televisión, de encontrároslas en los quioscos o, directamente, porque adornan vuestras estanterías. Pero, ¿os suena la Star Wars Enciclopedia Oficial? No, no me refiero a ninguna guía, sino a un coleccionable de tomos en los que se trataban personajes, vehículos, armas… Y no, tampoco me refiero a una versión patria de la colección latinoamericana de ocho tomos Star Wars: Enciclopedia de la galaxia.

    No, estas no son.

    La Star Wars Enciclopedia Oficial

    Allá por septiembre de 2013 apareció en algunos quioscos de España, no en todos, un primer número de una nueva colección llamada Star Wars Enciclopedia Oficial. Este tenía en portada a Darth Vader, un clásico ya de los primeros ejemplares de coleccionables, y en la portada se leía «Humanos» en un lateral, y Vader-Yularen abajo a la izquierda. Para desconcertar más aun al personal, el tomo llevaba el número 28 en el lomo. Junto a este, iba de regalo un desplegable que, por un lado, informaba de la colección e incluía una cronología de la saga y, por otro, era un mapa estelar de la galaxia, con las rutas hiperespaciales y las distancias entre planetas, así como el folleto típico de Planeta DeAgostini para realizar la inscripción. Este primer número tenía un precio de 2,99€ y las siguientes entregas ya a un precio de 7,99€, hasta completar un total de 50 volúmenes de 72 páginas y salida semanal, y que formarían un dibujo al juntar todos los lomos.

    Tomo 28, dedicado a «Humanos» y que comprendía entre Vader y Yularen
    Desplegable que incluía información del coleccionable, una cronología y el mapa estelar
    Folleto típico de inscripción, en el que vemos los dos tomos de la segunda entrega

    Os estaréis preguntando: «¿pero… esto salió anunciado en la tele?» Pues no. Ni en televisión ni en ningún sitio, de hecho ni siquiera apareció en la web de Planeta DeAgostini. Y, además, ¿por qué empezaron por el número 28? Pues os vais a reír, pero en la segunda entrega, que incluía dos tomos por el precio de uno, eran el 3 y el 47.

    Tomos de la segunda entrega

    Esta colección iba a funcionar como el Fact File, es decir, iba a abarcar el Universo Expandido desarrollado en cómics, series, videojuegos… como si fuera una actualización, pero en lugar del formato de este en fascículos anillados para colocar en archivadores, aquí venía ya encuadernado. Además, a diferencia del Fact File, que en cada entrega venían unas hojas de cada sección, aquí cada tomo era monotemático y se dividía en Aliens, Armas y tecnología, Planetas y ubicaciones, Naves y vehículos, Droides, Historia o Humanos. Por ejemplo, el primer tomo, el 28, pertenecía a este último grupo y abarcaba los personajes humanos comprendidos alfabéticamente entre Darth Vader y Wullf Yularen. En la segunda entrega se incluían dos: el 3, que pertenecía a Historia, concretamente a los acontecimientos ocurridos en el 22 ABY, es decir, durante el Episodio II, con el ejército clon llegando a Geonosis en portada, y el 47, a la sección de Armas, desarrollando el tema de armas a distancia y mostrando a Jango Fett como reclamo. En la tercera entrega salía el cuarto volumen, que, curiosamente, sí coincidía con la numeración, ya que era el 4, y que formaba parte de la temática de Aliens y comprendía alfabéticamente a los personajes entre Aak y Chewbacca, teniendo a este último en portada.

    Trasera del cartón que venía con la segunda entrega y en la que vemos no solo la colección completa, sino el hipotético tomo 4.

    ¿Una prueba de mercado?

    Entonces, si solo llegaron a los quioscos estos cuatro primeros tomos, ¿qué paso? ¿Por qué no se publicitó? ¿Tenía Planeta alguna intención de completarla? Como no hubo ninguna información oficial más allá de lo que hemos reseñado que aparecía en los cartones, y cuando hemos contactado con Planeta para obtener más información no nos la han podido facilitar, vamos a plantear dos posibilidades.

    La primera sería que se trató de una prueba de mercado. No sería la primera vez ni la última que una editorial hace esto para ver como funciona una colección, pero esto nos plantea otras cuestiones. Si no se anunció, ¿cómo pensaba la editorial que iban a enterarse sus clientes potenciales? Y si se tratara de una prueba de mercado, ¿tanto esfuerzo de planificación? Además, nos daban la posibilidad de suscribirnos. Personalmente no descarto que lo fuera, porque como hemos dicho, no sería la primera vez, pero hay indicios en otros países que pueden alumbrar un poco de luz en este asunto y nos llevan a una segunda explicación.

    Star Wars Fact File anglosajón de 2013

    En abril de ese mismo año, en países anglosajones como Reino Unido, Australia o Nueva Zelanda, comenzó a publicarse una nueva versión del coleccionable Star Wars Fact File, pero actualizada con todo lo que había aparecido desde entonces. También corría a cargo de Planeta DeAgostini, por lo que, a priori, nos llevaría a pensar que podría tratarse de la misma colección o, al menos, del mismo contenido, ya que recordemos que estos fascículos contenían información de varias secciones y no eran monotemáticos como nuestros tomos. Tenía periodicidad semanal y con el primer número salía como regalo el mismo póster con el mapa estelar. Incluso la portada del desplegable era idéntica a la española. El número, y tomo, 1 tenía como principal reclamo a Darth Maul, mientras que el nuestro… no lo sabemos, porque recordemos que empezó con el tomo 28, aunque, como hemos comparado, no es exactamente equiparable.

    Número 1 del Fact File anglosajón y el desplegable de regalo

    Entonces, ¿qué semejanzas tenemos de momento? La primera, que coinciden las fechas. La segunda, que ambas colecciones se vendían como la versión actualizada del Universo Expandido. La tercera, que compartían el mismo regalo: el póster desplegable. ¿Y qué diferencias? Su estructura básicamente, lo cual tampoco debería ser un problema, ya que si este Fact File tuviera ya toda la información planificada, Planeta DeAgostini podría haber optado por publicarlo en nuestro país organizado de una manera distinta. Pero aún hay más. Resulta que este coleccionable duró solo cinco números, saliendo el último en mayo. Es decir, se canceló igual que el nuestro… pero, resurgió de sus cenizas y, al año siguiente, volvió a los quioscos, publicándose otra vez los cinco números ya editados, en este caso revisados, y se continuó la colección hasta llegar al 106.

    El eslabón brasileño

    Después de buscar y rebuscar información por internet, encontré que en Brasil salió la misma colección en tomos que en España, pero con una peculiaridad que parece ser la respuesta a este misterio. Y es que estos volúmenes eran exactamente idénticos a los nuestros, empezando con el 28 con portada de Darth Vader, pero en lugar de titularse Enciclopedia Oficial, este coleccionable se llamaba Fact File. Es decir, en cierta manera, podríamos estar hablando de tres versiones del mismo contenido. Y, por si faltaba alguna coincidencia, el coleccionable brasileño también se canceló nada más iniciarse. ¿Demasiada casualidad, no?

    Entonces, ¿qué pudo haber ocurrido? Puede ser que Planeta tuviera la intención de sacar el coleccionable completo en todos los países, al menos, dos formatos: el clásico de fascículos y el de tomos. Pero, por alguna razón, la anglosajona, que salió primero, se canceló en el número 5. No creo que fuera debido a las ventas, ya que Star Wars se vende solo, al menos en esa época y más en Reino Unido, etc., sino más bien a algún tema de contenido, ya que este fue revisado para una segunda tirada del mismo al año siguiente. Así pues, esta cancelación puede que afectara en cadena a las otras: la española y la brasileña, que salieron después.

    Si fuera ese el caso, ¿qué sentido tendría sacar en septiembre un coleccionable que ya había sido cancelado en mayo en otros países? Lo único que se me ocurre, pero esto es pura especulación, y planteado como alternativa a la mencionada prueba de mercado, es que Planeta DeAgostini tuviera ya preparados esos tres tomos cuando llegó la cancelación anglosajona. Como sabían que no iba a salir la colección entera no lo anunciarían, pero al mismo tiempo querrían amortizar el trabajo hecho, así que sacaron a la venta a hurtadillas estos cuatro volúmenes para intentar recuperar algo de la inversión. Todo esto, repito, es especulación, pero encajaría con que Planeta suele sacar las mismas colecciones en la mayoría de países, y con que en España los coleccionables suelen empezar en septiembre, después de las vacaciones estivales, lo que explicaría el retraso.

    RECURSOS

    Toda la historia del Family Circle la saqué del blog Star Wars Kids Cast, del siempre activo en las redes sociales Chris Hamilton. La podéis encontrar en este enlace. Me gustaría agradecer a Mario Pinchudo, nuestro co-redactor de noticias, por descubrirme esta publicación, y a Alberto Izquierdo y Lara Franco por el aviso sobre el Yoda comiquero, del que hablarán en nuestra revista Biblioteca Jedi #5.

    La publicación en la que me he basado para sacar la información del cómic Il Potere della Forza es este magnífico artículo de Abel G. Peña para starwars.com, además de la información que hay en la entrada de la Wookieepedia. Por si tenéis curiosidad, la web del club Yavin 4 es ésta, donde podréis encontrar el fanzine, ya que ahora se publica online. El cómic The Hidden Wars lo podéis leer aquí. Y si os gustan los juguetes vintage, aquí tenéis información sobre el vehículo de transporte de tropas, tanto del juguete en si como del librito. 

    Por último, la poca información e imágenes del coleccionable fantasma las he encontrado en este hilo de la web Spanish Stuff y de la colección de Gorka Salgado. La versión brasileña del asunto podéis leerla aquí, y la entrada de la Wookieepedia sobre el Fact File de 2013 en este enlace.

    Como siempre, espero que este artículo os haya resultado interesante, y ¡qué la lectura y el coleccionismo os acompañen!