Etiqueta: E. K. Johnston

  • Anunciados dos nuevos libros de Star Wars

    Anunciados dos nuevos libros de Star Wars

    Escrito por Gorka Salgado

    Acabamos de conocer el próximo lanzamiento de dos nuevas obras de Star Wars creo que muy sorprendentes, pero que continuan con propuestas empezadas en otros libros que harán las delicias de los fans. Por un lado la tercera novela de la la saga de libros escritos por E. K. Johnston sobre la historia de Padme antes y durante lo visto en la trilogía de Precuelas, que llevará por título Queen’s Hope, y por otro lado, el libro The Secrets of the Sith, escrito por Mark Sumerak e ilustrado por Sergio Gomez Silvan, que sigue el camino marcado por The Secrets of the Jedi.

    Queen’s Hope de E. K. Johnston

    En su nuevo libro, Queen’s Hope, la autora EK Johnston completará su trilogía explorando la vida de Padmé durante sus primeros años en el Senado, en el trono de Naboo, y finalmente enredada con Anakin Skywalker, el General Jedi, durante una época oscura en la galaxia. Mientras Anakin se destaca por liderar a los soldados clon en los frentes de batalla de la galaxia, Padmé está horrorizada por las repercusiones que dejaron en los planetas devastados por la guerra.

    Queen’s Hope estará disponible el 2 de noviembre de 2021

    The Secrets of the Sith

    Star Wars: Los secretos de los Sith es un nuevo libro para jóvenes escrito por Mark Sumerak e ilustrado por Sergio Gomez Silvan, que explorará el lado oscuro de la Fuerza, con el Emperador Palpatine como narrador. Como un artefacto encontrado en un templo Sith, The Secrets of the Sith está lleno de muchos elementos que algunos consideran antinaturales, incluidos conocimientos arcanos, obras de arte increíbles y otras características interactivas, como ventanas emergentes, folletos y muchas otras sorpresas.

    El libro, una continuación del popular The Secrets of the Jedi, cubre todo, desde las películas de Star Wars hasta las series, los cómics y más; los lectores descubrirán entradas sobre algunos de los guerreros del lado oscuro más legendarios, incluidos Darth Maul, Asajj Ventress, Darth Vader y Kylo Ren, junto con los propios pensamientos de Palpatine sobre varias habilidades del lado oscuro.

    Star Wars: The Secrets of the Sith llegará éste agosto y ya lo podéis preordenarlo en Insight Editions

  • Lista completa de autores y detalles de los relatos del nuevo From a Certain Point of View

    Ayer se reveló por fin la lista completa de los 40 autores que van a contribuir en esta segunda antología de relatos que conmemora esta vez el 40 aniversario de El Imperio Contraataca. Además nos han contado de qué van a ir algunas de esas historias cortas, añadimos lo que sabemos o han publicado el resto de autores sobre las suyas.

    • Austin Walker explora la inesperada sociedad que forman los cazarrecompensas Dengar y IG-88 persiguiendo a Han Solo.
    • Hank Green nos trae las crónicas de un naturalista interesado por los tauntauns en el helado mundo de Hoth.
    • Tracy Deonn se adentra en el oscuro corazón de la cueva de Dagobah donde Luke se enfrentó a aquella terrible visión.
    • Martha Wells muestra el mundo de los clanes Ugnaught que habitan en las profundidades de Cloud City.
    • Mark Oshiro relata el trágica mito wampa sobre la pérdida y la supervivencia.
    • Seth Dickinson se pregunta sobre el coste de servir en un despiadado a bordo del puente de mando de una nave Imperial maldita.
    • Delilah S. Dawson. Gracias a un tweet de Tom Hoeler sabemos que es sobre «cierto capitán de un Destructor Estelar» y los rumores apuntan al Capitán Xamuel Lennox del Tyrant.
    • Brittany N. Williams. Su agente Alexandra Levick describe su relato como alucinante. Dice que días, semanas, después de leerlo, se ha encontrado a sí misma mirando al espacio pensando en la historia que ha creado. Que es magnífica.
    • Alexander Freed descarta que su historia esté centrada en la Compañía Crepúsculo, que aunque se sintió tentado, consideró que no tenía nada más que añadir ya que todo lo relacionado con Hoth está incluído en su libro.
    • Catherynne M. Valente comenta que sólo puede insinuar detalles y avanza que su personaje tiene boca… Y que su libro favorito cuando era una adolescente era Tales from the Mos Eisley Cantina (inédito en Castellano).
    • Mike Chen inició un hilo en Julio de 2019 que ha rescatado ahora donde presentaba 20 ideas para desarrollar un FOACPOV de La Amenza Fantasma. Quizá alguno de esos personajes sea el protagonista de la historia que presenta ahora.
    • Tom Angleberger nos cuenta que no escribirá el punto de vista del gusano espacial, como podríamos haber intuido en primera instancia…y descarta también a Lobot, un Ugnaught, Yoda… Aunque cuando le preguntan por Willrow Hood, el Ice Cream Man sale por la tangente sugiriendo que tal vez es sobre un Jawa maligno…
    • S.A. Chakraborty cuenta que no puede revelar mucho, salvo decir que es extremadamente — se podría decir deliciosamente — ajustado al tema. Interesante que le haya dado Like a un usuario que pregunta si son los cocineros que prepararon la comida para la cena de Vader con Han y Leia… Sumado a que ella misma puso un gif de esta escena…
    • Beth Revis comparte un tutorial sobre cómo realizar el famoso peinado de Leia…
    • John Jackson Miller cuenta que su historia es tan divertida como secreta y nos recuerda su participación en la anterior antología confirmando que su historia no es sobre MArn Hierogryph
    • Gary Whitta no revela cuál será el personaje sobre el que ha escrito, pero adelanta que fue su primera elección y que tendrá sentido cuando lo veamos. Nos deja una pista en forma de imagen.
    Imagen

    El resto de relatos asombrosos, conmovedores y graciosos correrán a cargo de los siguientes autores. Que como apunta Tom Hoeler el editor de Del Rey, muchos de ellos son nuevos ya que uno de los objetivos de estas antologías es expandir el número de voces contando historias de Star Wars.

    Adam Christopher, Zoraida Córdova, Jason Fry, Christie Golden, Rob Hart, E. K. Johnston, Lydia Kang, Michael Kogge, R.F. Kuang, C.B. Lee, Mackenzi Lee, John Jackson Miller, Michael Moreci, Daniel José Older, Amy Ratcliffe, Lilliam Rivera, Cavan Scott, Emily Skrutskie, Karen Strong, Anne Toole, Django Wexler, Kiersten White, Charles Yu, Jim Zub

    Aunque si habéis contado bien, suman 39. Parece que se están guardando el anuncio del último para más adelante. El libro saldrá el 10 de Noviembre y los preorders ya están abiertos.

    Por último hemos descubierto también que en estos momentos se está trabajando en la versión audiolibro del mismo gracias a un tweet de Del Rey.

    ¿Qué os ha parecido la lista total de autores? ¿Qué historias querríais ver contadas?

  • Tercer y último extracto de la novela Star Wars Queen’s Peril de E.K Johnston

    Tercer y último extracto de la novela Star Wars Queen’s Peril de E.K Johnston

    A falta de pocos días de su salida a la venta en USA, tenemos el tercer y último extracto de la esperada novela de Star Wars Queen’s Peril escrita por E. K. Johnston y que sirve de precuela de la exitosa Queen’s Shadow. En ella veremos a Padmé Amidala como Reina de Naboo y la llegada de los conflictos que darían como resultado el bloqueo de la Federación de Comercio en el Episodio I. La novela sale a la venta el 2 de junio.

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    Ésta no era la manera tradicional de recibir los resultados de los exámenes. El Conservatorio de Theed atraía estudiantes de todo el planeta, a pesar de no ser la única escuela de música en Naboo. Ni siquiera era, en opinión del público, la mejor. Establecida en un viejo edificio, lejos de las áreas principales de entretenimiento de la ciudad, el conservatorio era conocido por sus tradiciones. Eran el motivo por el que las familias enviaban a sus hijos ahí. Un músico enseñado ahí era consistente. Estable. Confiable. Listo para pasar las tradiciones a una nueva generación de estudiantes, lo quisieran o no.

    Tsabin había odiado cada momento allí.

    No había dudas de porqué la habían enviado. No había habido preguntas sobre qué instrumento tocaría. Sus hermanos habían abierto el camino por delante de ella, y todo lo que tenía que hacer era seguirlo. Nunca hubo la menor duda de que hiciera algo tan atrevido como ser la líder. Ella simplemente no tenía el talento. Era suficientemente buena, y en otros planetas tal vez podría vivir como una solista en algún lugar que no supiesen tanto, pero Tsabin había sabido durante toda su vida que nunca estaría en la fila frontal de ninguna orquesta.

    Ahora esperaba en un pequeño cuarto, mirando una silla vacía frente a una mesa sin grscia. El droide procurador la había envíado ahí, sin apenas darle importancia a la habitación, esperando saber cómo le había ido en sus exámenes finales. En vez de ello, se encontraba en un cuarto oscuro pasando una espera al parecer interminable.

    Tsabin había llegado tan lejos solo porque había ocultado sus sentimientos frente a todos, y no se iba a dar por vencida ahora, ni siquiera frente a una burocracia obsoleta.

    La puerta finalmente se abrió, realmente sobre sus bisagras, porque ese era el estilo del Conservatorio de Theed… Tsabin se enderezó hacia la puerta. Incluso si era solo un droide, era importante estar lista. Los droides del conservatorio podían monitorear la postura y conducta de los estudiantes, llevando un registro de quién se comportaba mejor como un músico, o realizando tareas mundanas. Pero la persona en la entrada no era un droide. Tsabin respiró hondo sin aparentarlo, otro beneficio de la educación en un conservatorio.

    Era más alto que ella, lo cual no significaba mucho. Pero era algo por donde comenzar. Usaba el uniforme azul y marrón de las Fuerzas Reales de Seguridad de Naboo, con su sombrero bajo el brazo, ya que estaba en interiores. Tenía el cabello corto y la piel café oscuro, sus ojos eran casi cálidos, excepto que había algo raro que le impedía esa relajación. Se sentó en la silla sin presentarse, y puso el sombrero sobre la mesa que había entre ellos.

    Si el oficial de seguridad quería ponerla nerviosa, había escogido el peor día. Los exámenes habían terminado, y Tsabin había dormido una noche completa por primera vez en varias semanas. Su familia se había puesto en contacto con ella esa mañana. Sus hermanos le habían asegurado que todo iría bien, y sus papás le habían dicho que podía contactarlos en cuanto tuviera los resultados. Sabía que no había hecho nada para merecer esta situación, así que debía ser solo algo rutinario. Algo querían de ella. Así que Tsabin lo miró con calma, usando cada pared que se había construido para escudarse de él.

    Después de varios minutos, el esbozo de una sonrisa apareció en sus labios y extendió la mano sobre la mesa en dirección a ella, con la palma hacia arriba.

    «Quarsh Panaka,» dijo. «De las Fuerzas Reales de Seguridad. Pero me imagino que ya te diste cuenta de eso.

    «Tsabin,» contestó ella, estrechando la mano con amabilidad. «Si.»

    El soltó su mano y ella devolvió las manos a su regazo. El las cruzó sobre la mesa y la miró.

    «¿Cómo te sientes con respecto a la elección,» le preguntó.

    Tsabin arqueó una ceja muy a su pesar. No había esperado esa pregunta.

    «No necesito contestar eso,» replicó.

    «Es cierto,» dijo, casi soltando una carcajada. «Pero al menos podrías decirme si conoces a los candidatos.»

    «Por supuesto,» dijo ella. «Ésta será mi primera votación.»

    «Tienes trece años,» dijo. Se reclinó en su silla sin dejar de mostrar que permanecía en guardia.

    «Tendré catorce años cuando suceda,» le dijo. «Debía de haber consultado mi fecha de nacimiento antes de entrar aquí.»

    «Lo hice,» dijo él. Tamborileó con sus dedos en la mesa.

    Tsabin comenzaba a impacientarse. Si, era el primer día del resto de su vida, al menos en teoría, dado que su educación formal había terminado, y aunque aún no tenía planes, no quería desperdiciar el día en la habitación con este hombre.

    «Tus maestros dicen que eres diligente,» dijo Panaka. «Nunca llegas tarde. Eres escrupulosa cuando se trata de realizar tu parte y tu conducta es casi perfecta todo el tiempo.

    Tsabin esperó a que dejara caer la sorpresa, como siempre sucedía.

    «Y aun así, siempre eres la segunda mejor,» continuó Panaka. «En todo lo que has intentado alguna vez.»

    Casi catorce años de auto control fluyeron por el cuerpo de Tsabin. No le daría la satisfacción de mostrarle lo mucho que le dolía. Nunca le daría esa satisfacción a nadie. Su estómago se contrajo, pero no parpadeó ni apretó sus mandíbulas ante sus palabras. Aunque, después de todo, era cierto: sus hermanos eran mejores músicos que ella, sin importar lo que hiciera en el conservatorio, siempre habría alguien mejor que ella.

    Panaka se levantó y tomó su sombrero.

    «No puedo decir nada de manera oficial, por supuesto,» dijo. «Pero me gustaría que no aceptara ninguna oferta de trabajo o de aprendizaje hasta después de la elección. Estaré en contacto.»

    Con esas palabras, abandonó la habitación. Tsabin podía irse. Pero en lugar de ello, metió la mano en su bolsillo y buscó en su pantalla la lista de candidatas a Reina de Naboo. Había leído sus nombres y sus propuestas con anterioridad, pero esta vez, realmente se fijó en ellas. No, en ella.

    Amidala, se hacía llamar. Podrían ser gemelas, casi. Dos chicas con la misma cara. Y un oficial de seguridad había venido a visitar a una muchacha que era siempre el segundo lugar.

    Tsabin permaneció en la habitación hasta que el droide vino por ella, su mente abierta a todas las posibilidades.

    Extracto original en la página Syfy

  • Segundo extracto de Star Wars Queen’s Peril de E.K. Johnston

    Segundo extracto de Star Wars Queen’s Peril de E.K. Johnston

    Acaba de salir el segundo extracto de la novela Star Wars Queen’s Peril escrita por E.K. Johnston, autora también de la novela Star Wars Queen’s Shadow.

    Esta nueva novela nos acerca a Padme en la época cuando se convierte en la Reina Amidala de Naboo y forma su equipo de sombras. La novela sirve a modo de precuela de la anterior novela, Queen’s Shadow, y también del Episodio I ya que conoceremos como se llega a la situación de bloqueo en su planeta de Naboo.

    Estaban reunidas las cinco, incluyendo a Tsabin, quien se encontraba de pie detrás del trono. Panaka las presentó a la Reina con la más mínima formalidad al final de la segunda semana de su reinado. Todas hicieron una educada reverencia al acercarse, y Amidala les correspondió con una inclinación de cabeza. Su cara estaba totalmente maquillada para la corte, y su elaborado tocado se extendía a ambos lados de su cabeza. Estaba vestida de manera voluminosa en un color verde, la cual la hacía impersonal y misteriosa. Panaka estaba muy seguro de que no se había movido en varias horas, pero no daba indicaciones de que estuviera perdiendo concentración.

    Había sido un largo día con los representantes regionales, había un pronóstico de falta de personal para la temporada de cosecha, y el debate estaba dividido entre traer extranjeros para ayudar con el trabajo, o simplemente comprar comida de otros planetas y dejar que el grano se convirtiera en fertilizante para la próxima estación, todos habían estado ansiosos de terminar las discusiones. Aun así, Amidala estaba sentada con la espalda recta en el trono y miró a cada una de las chicas con detenimiento mientras Panaka las presentaba.

    «Rabene Tonsort, talentosa artista y actriz.» La expresión plácida de Rabene indicaba que Panaka había omitido muchas cosas de su biografía. «Eirtama Ballory, científica e ingeniera; Suyan Higin, costurera y fabricante; y Sasha Adoya…»

    Panaka titubeó al tiempo que Sasha hacía una reverencia, puesto que era incapaz de calcular exáctamente porqué creía que la muchacha de doce años estaba cualificada para esto, incluso aunque en su mente no cabía duda que lo estaba. Amidala notó su pausa y arriesgó a esbozar una sonrisa, lo cual denotaba más emociones de las que usualmente mostraba en público.

    «Gracias, Capitán,» dijo, como si las presentaciones se hubieran completado sin incidentes. «Ha hecho un trabajo encomiable en tan corto tiempo para encontrar a estas excelentes candidatas.»

    «Es un privilegio,» dijo Panaka, haciendo una reverencia.

    «Nos trasladaremos a la suite para continuar la conversación,» dijo Amidala, hablando directamente a las muchachas. «Hay algunas cosas que debemos discutir.»

    Panaka apretó los dientes. Amidala había sido excepcionalmente firme en su negativa a permitir guardias en la suite sin una buena razón, y tenía el presentimiento de que estaba siendo deliberadamente expulsado de la siguiente conversación.

    La Reina se levantó y guió al grupo hacia las escaleras. Las muchachas la siguieron hacia las habitaciones, Tsabin cerró la puerta, haciendo su mejor esfuerzo en no reírse ante la expresión de Panaka. En la sala de espera, Amidala les indicó que tomaran asiento, y entonces se encaramó en una silla cerca de la chimenea y se quitó el tocado. Tsabin ya estaba parada a su lado antes de que se terminara de quitar todas las horquillas, y aceptó el tocado sin protestar.

    «Sólo déjalo sobre la mesa por ahora,» dijo Amidala. Tsabin así lo hizo y volvió a tomar asiento. Padmé tomó un momento para mover su cabello y miró a las muchachas que Panaka había escogido. Todas eran físicamente similares a ella, excepto Eirtama, quien era rubia, y todas mostraban interés de manera cortés. Ni siquiera Sashah estaba intimidada por la estancia. Padmé estaba impresionada.

    «Mi nombre es Padmé,» dijo, como forma de presentación. Quería que la entendieran. «Imagino que el Capitán Panaka les explicó los aspectos peligrosos de este puesto, pero estoy deseando tener algo más en adición que guardaespaldas.»

    «No es una adición,» dijo Sashah. Tenía una voz ensoñadora. «Es una expansión.»

    «De hecho,» dijo Padmé. «Pero también es una colaboración. Panaka las seleccionó porque tienen talentos que yo no poseo. Quiero usar eso como base para convertirnos en algo más fuerte.»

    «No solo seis partes,» dijo Suyan. «Quiere que todas tengamos las habilidades de las demás.»

    «Me contrató para enseñarle a mentir,» dijo Rabene. Hablaba con tanta franqueza que Padmé sospechaba que estaba ocultando algo. Eso estaría bien por el momento. Padmé tenía muchos secretos por su parte. «Aparentemente no cree que usted sea suficientemente engañosa, pero comienzo a creer que la ha subestimado.»

    Padmé sonrío con modestia. Esto iba mejor de lo que esperaba. Dejarle la elección a Panaka había tenido el riesgo de que escogiera muchachas que fueran talentosas y leales, pero que no fueran compatibles con su estilo y metas particulares. De alguna manera, tanto el capitán como la Reina habían obtenido lo que deseaban: un grupo de doncellas que podían, pensó de forma optimista, evolucionar en una unidad con la que habría que tener cuidado. Asumiendo, por supuesto, que sus personalidades fueran cohesivas. Había una diferencia entre tener ambición y tener compromiso, entre querer servir y formar parte de un todo.

    «Padmé y yo hemos comenzado a entrenar juntas en combate,» dijo Tsabin. «Le he enseñado ejercicios de respiración, que le ayudarán a controlar sus reacciones físicas.»

    Eirtama se inclinó hacia adelante y levantó el tocado. Aparentemente ella era del tipo de persona que no podía estar con las manos quietas.

    «¿Son todos como éste?» preguntó, volteando el tocado para examinar la parte que entraba en contacto con la cabeza de Padmé.

    «¿Así de grandes?» replicó Padmé.

    «Así de rígidos y desgarbados,» aclaró. «¿Es este un original o una réplica de una pieza histórica? Debe ser tremendamente incómodo.»

    «Lo es,» dijo Padmé. «Quiero decir, es original y también incómodo.»

    «Puedo diseñar un tocado que se vea idéntico pero que pese solo la mitad,» dijo Eirtama. «Nadie sabrá la diferencia excepto nosotras.»

    «Déjame verlo,» dijo Suyan, extendiendo sus manos. Eirtama le pasó el tocado sin pestañear. «Oh, si, podemos mejorarlo. Creo que fue hecho antes de que la seda Karlini fuera importada en masa, no hay motivo para no poder duplicarlo en un estilo más manejable. Este original podría ir a parar a un museo o algo así.»

    «También revisaremos sus vestidos,» dijo Eirtama mientras examinaba con ojo crítico la prenda verde que vestía Padme. Suyan asintió. «Esto al menos parece estar hecho con materiales modernos, pero veremos si podemos hacer modificaciones para aumentar el confort y la funcionalidad.»

    Tsabin volteó con expectación hacia Sashah, quien aún no había dicho nada que indicara porqué Panaka la había escogido. Padmé tambíen la miró con curiosidad.

    «El capitán piensa que trabajamos para él,» dijo Sashah. «Cree que somos una extensión de las Fuerzas Reales de Seguridad. No entiende qué es lo que usted quiere de nosotras. Y creo que sabe algo sobre Rabene que piensa que lo ayudará a controlarla.»

    Eso no era un secreto. Rabene se encogió de hombros.

    «Cuando dijo que yo era ‘artista y actriz’, se refería a que hago imitaciones de piezas de arte clásico y convenzo a los extranjeros que las compren como si fueran originales,» dijo Rabene tratando de contener la risa. «Dejó fuera la parte en la que soy una hábil intérprete de música. Tenía que escoger algo en la escuela, antes de que me expulsasen, así que escogí…»

    «¿El crimen?» rió abiertamente Tsabin. Suyan parecía ligeramente escandalizada, pero incluso ella estaba sonriendo.

    «Escogí música porque nunca la usé de manera convencional,» dijo Rabene intencionalmente.

    «Por supuesto,» dijo Tsabin.

    «¿Te amenazó?» preguntó Padmé. No apoyaría eso.

    «No con esas palabras,» dijo Rabene. No sonaba como si Panaka fuera una preocupación para ella. «La escuela no levantó cargos después de que me atraparan, y ninguno de los extranjeros se dio cuenta. Solamente dejó claro que podía hacerme la vida más difícil si decía que no.»

    «Le diré que eso fue inapropiado,» prometió Padmé.

    «No creo que deba hacerlo,» dijo Rabene. «Al menos, todavía no.»

    Las seis permanecieron sentadas, tratando de entender qué quería decir.

    «¿Por qué dice que esto es peligroso?» preguntó Suyan. «No ha habido un ataque, directo o indirecto, contra un monarca de Naboo en décadas. Usted es brillante, pero también lo era Sanandrassa, a su manera. También lo han, sido todas las que han sido reinas. ¿Qué cree él que pueda pasar?»

    «Honestamente, creo que solo está paranoico,» dijo Padmé. «Era un oficinista en la legislatura cuando era joven, y entonces se convirtió en guardia de seguridad en vez de artista. Se que tiene una relación con el Senador Palpatine, así que probablemente sabe más de política exterior que la mayoría de los otros guardias. Creo que es más bien una corazonada.»

    «¿Y ahora?» preguntó Eirtama

    «No estoy segura,» titubeó Padmé. «Estamos frente a una escasez de mano de obra para la cosecha, lo cual no es nada nuevo. El debate generalmente va de un lado a otro con respecto a la solución a tomar, pero esta vez la facción que pide traer mano de obra de fuera del planeta es la más fuerte, probablemente porque Sanandrassa estuvo a favor del aislamiento durante su reinado y yo apenas he tenido dos semanas para cambiar las cosas. El Senado Galactico está tratando de cambiar las leyes de impuestos y Naboo se verá definitivamente afectado si se aprueban esas leyes. Pero aún no hay manera de saberlo.»

    «Así que la paranoia es una buena dirección» dijo Rabene.

    «No quiero que las cosas se salgan de control,» dijo Padmé. «Quiero estar lista para cualquier cosa, por supuesto, pero no quiero tener tanto miedo de mi propia sombra que deje a un lado las partes mías que quieren ser idealistas y optimistas. Es por eso que quería ser reina, en realidad. Para mostrar que Naboo puede tener tradiciones fuertes y ser parte de la comunidad galáctica.»

    «Nosotras seremos su sombra,» dijo Sashah.

    Padmé las miró una a una. Como había sucedido con Tsabin, ya había decidido que confiaría en ellas. Habían sido honestas con ella, y habían accedido a los términos originales de Panaka, que incluían una promesa de confidencialidad significativa. Todas habían ganado algo y perdido algo para llegar aquí, en este cuarto en el palacio, donde podían planear el futuro de millones, así que eso era un punto en común para formar algo. Cuando Padmé miró a Tsabin a los ojos, la doncella asintió.

    «En ese caso, creo que hay algunas precauciones que debemos tomar,» dijo Rabene. «Creo que deberíamos tomar nuevos nombres. Todas ocultaremos secretos a nuestras familias, y a todos en el planeta, y yo soy particularmente notable, después de todo.»

    «¿Tienes alguna sugerencia?» preguntó Padmé.

    «Usted tuvo que dejar atrás el nombre de Padmé,» dijo Tsabin. «¿Que tal si todas escogemos nombres que suenen similares?»

    «Eso sería perfecto,» dijo Rabene. «Les garantizo que cuando mucha gente escuche tantos seguidas nunca serán capaces de recordar cuántas somos, mucho menos saber quién es quién.»

    Eirtama claramente tenía objeciones sobre dejar atrás su nombre pero no dijo nada. Padmé se inclinó hacia el frente.

    «Ustedes pueden estar en desacuerdo conmigo, mientras estemos en privado,» dijo. «Especialmente cuando estamos teniendo tormentas de ideas.»

    «Me gusta mi nombre,» dijo Eirtama después de un corto silencio. «Quiero hacerme famosa algún día, ¿sabe? Construyendo cosas o al menos arreglándolas. No quisiera dejarlo.»

    «Tiene que ser todas o ninguna, o esto no va a funcionar,» dijo Rabene. «Y puedes hacer que tu nombre sea famoso después, si realmente lo deseas.»

    «Yo…» Eirtama dudó una vez más.

    «Es muy extraño, escuchar que alguien te llame por un nuevo nombre,» dijo Padmé. «Me tomó algo de tiempo acostumbrarme. Yo no tuve elección, así que no eligiré por ustedes.»

    «El punto es ser invisibles,» dijo Sashah. «Si quieren ser famosas, este no es el trabajos para ustedes.»

    Eirtama se enderezó al escuchar la crítica, como si la hubieran desafiado directamente.

    «Puedo hacer ambas,» insistió. Se dejó caer en su asiento aceptando, pero no derrotada. «Pero tienes razón acerca de aceptar. No seré la más joven en hacer las cosas, supongo, pero aún puedo ser la mejor.»

    Era claro que Eirtama no estaba emocinada, pero el primer obstáculo había sido superado.

    «Cuando está maquillada, siempre la llamaremos Su Alteza,» sugiró Suyan, aclarando su garganta para cambiar el tema. Sashah la miró y rápidamente alejó su mirada. «Eso ayudará a establecer límites y nos dejará saber cuando podremos discutir cosas. Incluso si estamos solas.»

    «Todas usaremos el maquillaje en algún punto, creo,» dijo Tsabin. «Incluso si es solo como prática.»

    «Quien use el maquillaje recibirá el título,» dijo Eirtama. Estaba determinada a ayudar a tomar decisiones, incluso si era solo para asegurarse que eran con las que estaba de acuerdo. Era mejor que nada. «Y practicaremos no estar sorprendidas si algun paje del palacio nos habla.»

    «Hablando de pajes,» dijo Sasha. «Creo que yo debería ser una. Necesitará alguien que haga tareas sin levantar sospechas porque la gente está acostumbrada a verla a cada momento. Soy la más pequeña y la que tiene menos posibilidades de ser la Reina. Soy la mejor opción.»

    Padmé repasó todas las sugerencias en su mente. Estaban progresando juntas mejor de lo que hubiera esperado, y apenas estaban comenzando.

    «Creo que Padmé debería ser una paje, también,» dijo Rabene.

    «¿Cómo funcionaría eso?» preguntó Tsabin.

    «Si aparece otra muchacha como por arte de magia al lado de la Reina, alguien podría darse cuenta,» dijo Rabene. «La gente debería acostumbrarse a verla. Nadie le pone atención a los pajes.»

    «Creo que es contradictorio,» dijo Tsabin. «Pero también creo que tienes razón.»

    Panaka nunca lo permitiría. La idea de que Padmé pudiera deambular sola por Theed sería presionar mucho al capitán. Estaba segura de ello. Pero tal vez entendería porqué ese papel sería algo razonable que ella podría interpretar dentro del palacio. Él era una persona razonable y lo que dijo Rabene tenía lógica.

    «Le iremos acostumbando,» dijo Sashah, comprendiendo el problema. «Y yo seré la paje principal, de cualquier manera, eso nos ayudará.»

    Todas sonreían abiertamente ahora, deleitadas por el ardid que estaban tejiendo, los secretos que guardarían juntas.

    «Rabé», dijo Rabene. «Seré su dama de vestuario, creo.»

    Eso le daría acceso a los artículos más personales que protegían a la Reina, sus ropas, joyería y otros accesorios, y le darían una buena razón por la cual estaría siempre cerca. Era perfecto para una oficial de inteligencia.

    «Yané,» dijo Suyan. «Estaré a cargo de las relaciones con el personal de palacio y los droides.»

    Eso le permitiría estar con las manos metidas en todo lo que sucedía dentro de las murallas. Nadie sospecharía nada fuera de lo normal si de repente se aparecía en la cocina o los jardines para hablar con alguien más acerca de las necesidades de la Reina.

    «Eirtaé,» dijo Eirtama. «A cargo de comunicaciones.»

    Todos la verían usando todo tipo de tecnología en la mano. No le prestarían atención a lo que estuviera haciendo.

    «Saché. La humilde paje.»

    Pasaría desapercibida para todos.

    Cada muchacha había escogido algo que las haría parecer completamente inofensivas, pero que les permitiría tener funciones adicionales sin que nadie lo notara. Sus habilidades podrían utilizarse sin que nadie se diera la vuelta para verlas.

    Padmé sonrió y miró a Tsabin. Su primera doncella. En las dos semanas desde su elección, habían pasado casi cada momento juntas, aunque la mayoría de la gente ni siquiera se había fijado en la presencia de Tsabin. Había ofrecido su opinión sobre varios asuntos, y Padmé estaba comenzando a confiar en el sentido común de Tsabin para mitigar su propio idealismo. Eran amigas, o estaban camino a serlo. Y habían aprendido a navegar el desequilibrio de poder entre ellas. No era perfecto (Sabé parecía evitar a Yané de manera deliberada), pero era un comienzo.

    «Yo seré la asistente de todas,» dijo Tsabin. «De esa manera la gente se acostumbrará a que yo cumpla diversos papeles, y que no se preocupen si estoy ausente.»

    «¿Y?» preguntó Padmé. Tsabin siempre seguiría las preferencias de otras personas. Lo menos que podían hacer era darle una opción.

    Tsabin sonrió.

    «Sabé.»

    Enlace original del extracto en la página de Polygon.

  • Descarga gratuita del Ebook de la novela Star Wars Queen’s Shadow

    Descarga gratuita del Ebook de la novela Star Wars Queen’s Shadow

    Éste año dentro de las propuestas para el día de Star Wars que se celebra el 4 de mayo, vamos a poder descargar una de las últimas novelas de la saga galáctica totalmente de forma gratuita.

    Desde hoy 1 de mayo hasta el día 8 de mayo, está disponible para descargar en ebook en ingles la novela de la escritora E. K. Johnston sobre Padme Amidala que lleva por título Star Wars Queen’s Shadow.

    Podéis descargar la novela desde: https://books.disney.com/book/queens-shadow-ebook/

    Cuando Padmé Naberrie, «Reina Amidala» de Naboo, deja su cargo, la reina recién elegida le pide que se convierta en representante de Naboo en el Senado Galáctico. Padmé no está segura de asumir el nuevo rol, pero no puede rechazar la solicitud de servir a su gente. Junto con sus doncellas más leales, Padmé debe descubrir cómo navegar por las aguas traicioneras de la política y forjar una nueva identidad más allá de la sombra de la reina.