RECORDANDO THE MANDALORIAN: La importancia de la Espada Oscura en la serie

Por Lara Franco Cobo y Alberto Izquierdo López.

«Ahora es tuya. La espada oscura. Te pertenece […] Ella no puede cogerla. Debe ganársela en batalla. Para poder volver a empuñar la espada oscura, debe derrotarte en combate […] No funciona así. La espada oscura no tiene poder alguno, el relato sí. Sin esa espada, ella no tiene derecho alguno al trono». Moff Gideon, esposado en el puente de mando de su, aparentemente, nave insignia: un crucero Arquitens.

¡Muy buenas, bibliotecarios! Os suena este diálogo, ¿verdad? Como para no hacerlo, sin duda, porque el revuelo que se formó en la red ese mismo fin de semana de hace dos semanas fue de aúpa. Y es que si algo en El rescate, el último capítulo de la segunda temporada de The Mandalorian, pudo, quizás, superar el regreso de un Luke Skywalker con rostro CGI o ver vivito y coleando —al menos durante un tiempo— a un orondo Bib Fortuna, fue la escena en la que Din Djarin entrega al Moff Gideon a Cara Dune, Marshall de la Nueva República, e intenta hacer lo mismo con la espada oscura a Bo-Katan, líder mandaloriana de los Búhos Nocturnos. Salvo que con esto último pareció haber algún problema, ¿no? La realidad es que, sorprendentemente, aún a día de hoy se sigue discutiendo este tema, así que, si os parece bien, intentemos dirimir la cuestión por si hubiera algún bibliotecario necesitado de una respuesta. ¿Nos acompañáis?

Pudiera parecer algo nuevo que la actriz Katee Sackhoff interpretara a una Bo-Katan reluctante a aceptar la espada oscura en The Mandalorian, pero lo cierto y verdad es que ya la rechazó durante el primer encuentro entre su personaje y Sabine Wren (Tiya Sircar) en el arco de Mandalore visto en la tercera temporada de Star Wars Rebels.

Por lo general, nosotros no solemos meternos demasiado en cuestiones de trasfondo y tendemos a quedarnos a gustito y al calorcito de La Biblioteca de AlberSinLar, la sección comiquero-especializada de la revista Biblioteca Jedi, pero como, al final, en Star Wars una cosa siempre va con la otra, nos acabó tocando ‘la patata caliente’, como solemos decir por aquí. Así que a la pregunta de si, en Star Wars, la espada oscura es un objeto cuyo derecho de ser portado solo se puede conseguir mediante el éxito en combate singular, la respuesta, de momento, es un «» rotundo, tal y como la madre de Sabine Wren, la condesa Ursa Wren, del clan mandaloriano Wren, nos contó en la tercera temporada de la serie Star Wars Rebels —¡por primera vez en toda la saga!— durante una acalorada charla con su hija, en el planeta Krownest.

«—¿Cómo la conseguiste? —De Maul. —¿La ganaste en combate? —No exactamente. Yo… verás… —Entonces no tienes derecho a ella. —Pues yo la tengo. Diría que eso la hace mía. —Cualquiera puede tener la espada oscura. Lo difícil es mantenerla en tus manos sin que te corten el pescuezo».

Hasta ahí pareciera que las declaraciones de Ursa indican que, en la tradición mandaloriana, la espada oscura es un objeto que no solo puede ser únicamente portado si ha sido ganado en combate, sino que goza de un importante poder simbólico para aquel que lo maneja. Hasta ahí, las palabras del Moff Gideon mantienen estrictamente la continuidad mostrada en Rebels y, por otro lado, lo vinculan con lo poquísimo que de esta tema conocimos en tiempos de su debut en la segunda temporada de The Clone Wars, hace ya mucho tiempo, en los alocados últimos años de la continuidad Leyendas, cuando los escritores daban vueltas a cómo aunar los cambios y nuevos detalles que la susodicha serie estaba introduciendo en el universo Star Wars. Hagamos, por un momento, un repaso a lo que del sable oscuro decían sus portadores en aquellas temporadas para, así, entrar en contexto.

«Este sable láser fue sustraído de tu Templo Jedi por mis ancestros durante la caída de la Antigua República. Desde entonces, muchos Jedi han muerto bajo su filo. Prepárate para unírteles». Pre Vizsla, del clan Vizsla, líder de la Guardia de la Muerte, durante su duelo con Obi-Wan Kenobi en la luna de Concordia, en órbita alrededor del planeta Mandalore, por la vida de la duquesa Satine Kryze.

«Reclamo esta espada y mi legítimo lugar como líder de la Guardia de la Muerte». Darth Maul, líder del Colectivo de las Sombras, tras derrotar a Pre Vizsla en duelo singular por el mando de la Guardia de la Muerte, en la sala del trono de Sundari, la capital del planeta Mandalore, y, por extensión, por la recientemente obtenida soberanía del planeta y los mandalorianos.

Resulta paradójico cómo es esa última escena de la quinta temporada de The Clone Wars la que, en lo que al trasfondo y simbología de la espada oscura se refiere, tiene la auténtica capacidad de aunar la posesión del arma en sí y el gobierno de los mandalorianos, ¿verdad? Casi podría ser la solución definitiva. Pero, en realidad, o al menos para aquel momento, aquello solo supuso la coincidencia de dos hechos en el tiempo, ya que, si recordáis aquel capítulo, Maul venía de liberar a Almec, el antiguo primer ministro de Mandalore en tiempos del gobierno de la duquesa Satine, líder de los Nuevos Mandalorianos, de los calabozos de Sundari, con quien, antes de ello, charló sobre la idea de retar al mismo Vizsla en un duelo singular por el mando. Ello vino acompañado de la siguiente cita: «Si le derrotas, según las antiguas leyes de Mandalore sus soldados estarán obligados por su honor a seguirte». De esta manera, la conexión de ambas facetas se torna circunstancial, lo cual vendría apoyado en ese mismo año 2013 por la publicación, en otoño, de la obra in-universe El código del cazador de recompensas. En sus páginas, y en un intento de, como decíamos antes, aunar todo lo que The Clone Wars introducía al antiguo trasfondo Star Wars, se explicaba que la espada oscura, aún de origen desconocido, solo era un arma y, por tanto, una posesión simbólica, que refrendaba únicamente el control sobre la Guardia de la Muerte. Un sistema que Tor Vizsla introdujo al crear este grupo con el fin de enfrentar al del mand’alor (gobernante) de los mandalorianos de aquel entonces, Jaster Meerel, en la subsiguiente Guerra Civil Mandaloriana que se iba a producir y cuyo debut comiquero encontraréis en la reseña de Jango Fett – Temporada de caza, en la revista Biblioteca Jedi #5.

Pero hace ya unos cuantos años que estamos en una continuidad nueva, por lo que ello requiere de explicaciones nuevas. Así que, ¿cómo respondemos a la segunda pregunta? ¿Es la espada oscura un requisito inalterable para sentarse en el trono de Mandalore, tal y como declaró el Moff Gideon y, aparentemente, fue refutado por la actuación de Bo-Katan? La respuesta vuelve a estar en Rebels. En este caso, en las palabras de Fenn Rau, el antiguo líder de los Protectores Mandalorianos convertido en agente rebelde, durante una charla mantenida con Kanan Jarrus en la base rebelde del planeta Atollon.

«Es la espada oscura, el símbolo del líder de la Casa Vizsla, y luego, el grupo conocido como la Guardia de la Muerte […] Las leyendas dicen que fue creada hace más de mil años por Tarre Vizsla, el primer mandaloriano que se unió a la Orden Jedi. Tras su muerte, los Jedi guardaron la espada en su templo. Hasta que miembros de la Casa Vizsla se infiltraron y la robaron. Utilizaron la espada para unificar al pueblo y acabar con todos los que se opusieran a ellos. En una época, llegaron a gobernar todo Mandalore con esa espada. Es un símbolo importante para esa casa y respetado por los otros clanes»

De momento, ya tenemos el hecho de que la espada oscura no solo representa el liderazgo del clan y Casa Vizsla —vinculando así la información anteriormente referida de los tiempos de The Clone Wars con la línea argumental mandaloriana del canon—, sino que viene refrendado por una historia de índole legendario más que perfecta para apoyar tus acciones. Pero esperad, que aún podemos refrendarlo del todo.

«Solo eras un bebé, por lo que no podías venir, pero Padre me trajo aquí para ver la estatua de Tarre Vizsla, el antiguo gobernante de Mandalore». Sabine Wren, durante una escaramuza contra las tropas de ocupación imperiales en el mismo planeta Mandalore junto a su hermano, Tristan Wren.

Esta declaración, escuchada en la segunda temporada de la webserie Star Wars: Forces of Destiny, vendría a ser, directamente, la conjunción del cliffhanger que nos dejó a todos el final de la segunda temporada de The Mandalorian acerca de la cuestión de a quién pertenece la espada oscura. No solo Tarre Vizsla fue el primer Jedi mandaloriano, sino que gobernó su planeta como mand’alor en algún momento indeterminado, haciendo su espada oscura un elemento fundamental para la iconografía del título. Por supuesto, sabemos que no es necesario poseer este objeto para gobernar el planeta y a su gente, pero si esa gente son clanes guerreros, la historia del actual canon de Star Wars nos dice que sería lo ideal para asegurarte su apoyo, por lo que la respuesta a esa última pregunta es, de nuevo, «», pero con algunos matices.

En conclusión, técnicamente no habría mayor necesidad de continuar con el debate sobre este tema leído todo lo anterior, ¿verdad? El guion interpretado por Giancarlo Esposito es bastante sólido en lo que a materia de continuidad Star Wars se refiere. Realmente, la única cuestión que sigue presente en el fondo del debate es la decisión que Bo-Katan toma en el momento de no aceptar la espada oscura que le ofrece Din Djarin prácticamente de la misma manera que Sabine Kryze —quien prefería continuar la lucha contra Palpatine junto a sus compañeros de la Alianza Rebelde— lo hiciera, por segunda vez, en el especial de la cuarta temporada de Rebels tras la derrota de Tiber Saxon, hermano de Gar Saxon, el antiguo comandante de Darth Maul convertido en gobernador de Mandalore en alianza con el Imperio Galáctico. ¿Querrá quedar bien delante de su versado enemigo? ¿Querrá hacer las cosas bien esta vez? ¿No era suficiente aceptarla en su momento en nombre de la memoria de su hermana y el pueblo de Mandalore, tal y como ella misma alega ante todos? ¿Tendrá alguna historia pasada con Gideon que relacione la caída de Mandalore con la pérdida del sable oscuro y convierta su recuperación en algo personal? Solo el tiempo, y la explicación de qué pasó con la causa mandaloriana tras los eventos de Rebels, presumiblemente lo dirá.

No, no es que la volviera a rechazar por segunda vez en Star Wars Rebels y pusiera una expresión parecida a la vista en The Mandalorian, es que Bo-Katan es una mujer seria la mayor parte del tiempo. Sonríe lo justito y necesario.

Pero sí, definitivamente, es algo extraño y contradictorio a priori. ¡Si todos los clanes presentes tras la destrucción de la superarma ‘La Duquesa’ la aceptaron como su líder! ¡Y ni siquiera fue ella la ejecutora de Tiber Saxon! ¿Con solo Sasha Banks y Pedro Pascal a bordo no le valía? En fin, no seremos nosotros los que opinemos.

¡Que la lectura os acompañe! ¡Nos vemos por aquí y por Biblioteca Jedi!

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