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  • Hermandad: Sé lo que hicisteis en Cato Neimoidia

    Hermandad: Sé lo que hicisteis en Cato Neimoidia

    Por Jose Alabau Casaña

    ¡Hola, bibliotecarios! Todos sabemos que lo que ocurrió en Cato Neimoidia no cuenta, pero… ¿qué ocurrió allí, exactamente? Resulta que es la novela canónica Star Wars: Hermandad (Brotherhood) la encargada de desvelarnos el origen de este comentario que, en La venganza de los Sith, hiciera Obi-Wan Kenobi a Anakin Skywalker. Y es que Star Wars tiene esta magia: cualquier referencia o personaje, por muy secundario que sea, puede tener una historia detrás.

    Portada española de Hermandad, con arte de Laura Racero

    La novela se sitúa inmediatamente después de El ataque de los clones, con voluntad de encajar en ambas continuidades de la saga. Es importante señalar la ubicación temporal porque esto permitirá a su autor, Mike Chen, desarrollar ciertos temas —especialmente la relación entre los distintos personajes—, ya que, más allá de la misión en Cato Neimodia, el libro trata del hermanamiento, en sus distintas variantes, que tienen nuestros protagonistas entre sí.

    Mike Chen y la participación española

    Como hemos mencionado, el autor de la novela es Mike Chen, escritor principalmente de ciencia ficción, con media docena de libros publicados, incluyendo el guion de una miniserie comiquera trekkie, Star Trek: Deep Space Nine – The Dog of War, que, como veremos, tiene cierta relación con la novela que tratamos. En cuanto a su participación en la franquicia, de momento se reduce al libro que analizamos y a dos relatos aparecidos en las antologías From a Certain Point of View, a saber, Disturbance, en la referente a El Imperio contraataca, y Brotherhood, en la de El retorno del Jedi. Hay que aclarar que, pese a la coincidencia de título entre la obra que comentamos y este segundo relato, son totalmente independientes.

    Mike Chen

    La novela, que durante el proceso de escritura se titulaba Playground Fight, apareció en el mercado anglosajón en mayo de 2022, por parte de la editorial Del Rey, publicándola Planeta Cómic en España justo un año más tarde, con traducción del infatigable Albert Agut Iglesias. A este último respecto, el único ‘pero’ quizá lo encuentren los lectores más viejos del lugar en forma de referencia a los «puntos de ruptura» de Mace Windu, aquí traducidos como «puntos de fisura», perdiéndose la terminología clásica utilizada incluso en la novela homónima de junio de 2003 —Shatterpoint en el original y Punto de ruptura en castellano, dentro del ya alejado primer proyecto multimedia de Las guerras clon—. En cuanto a la portada, tanto la nacional como la internacional es obra de la genial Laura Racero, con la que charlaremos del tema en una próxima entrevista. Añadir, aunque sea un mero tema de formato, que cada capítulo está protagonizado por un personaje, alternándose conforme avanza la trama, como ocurría en La princesa y el sinvergüenza, pero aquí con un abanico más amplio.

    Como curiosidad, señalar que la ilustración que hay en las primeras páginas, con Anakin y Obi-Wan corriendo, proviene de la portada del mini cómic Practice Makes Perfect (publicado en 2002, exclusivo de Hasbro/Toys «R» Us, e inédito en castellano), de los españoles Manuel García (dibujo) y Fernando Blanco (entintado). Y como las cosas riman cuando se hacen bien, el título de este cómic coincidió con el quinto capítulo de la serie antológica animada Star Wars: Las crónicas Jedi (Star Wars: Tales of the Jedi), que, a su vez, copiaba el título de la serie comiquera homónima, formando un «eterno y grácil bucle», como apostillaría Douglas R. Hofstadter.

    La historia

    Como señalábamos en la introducción, la novela se sitúa inmediatamente tras los acontecimientos del Episodio II, es decir: en el comienzo de Las guerras clon, tras, tanto el matrimonio de Anakin y Padmé, como el ascenso del primero a Caballero Jedi, dejando de estar, finalmente, bajo la tutela de Obi-Wan Kenobi, quien, debido a las bajas tras la Batalla de Geonosis, ha pasado a ocupar un puesto rotatorio en el Consejo Jedi. Aunque El ataque de los clones no esté en los primeros puestos de películas favoritas de la saga de muchos fans, es uno de los puntos inflexión más importante, tanto a nivel de personajes como de historia. Por un lado, tenemos Las guerras clon, un conflicto artificial que permitirá a Palpatine hacerse cada vez con más poder, al mismo tiempo que convierte a los Jedi en militares, dejando atrás su labor como guardianes de la paz; por otro, tenemos los dos detonantes que empujarán a Anakin hacia el lado oscuro: la muerte de su madre a manos de los tusken y su relación prohibida —y oculta— con Padmé. Todos estos cambios de paradigma afectarán a su relación con Obi-Wan, separando poco a poco sus caminos, primero con naturalidad y debido a las necesidades de la Orden, y, finalmente, desembocando en el enfrentamiento que convertirá a Anakin Skywalker en Darth Vader.

    Cato Neimoidia

    En este punto, en el que, justamente, vemos que todo empieza a virar, es cuando se produce un atentado en Cato Neimoidia, el planeta natal de los neimoidianos, destrozando parte de su capital. Nadie reclama la autoría, pero ambos bandos, separatistas y republicanos, no dudan en acusarse mutuamente. Por si no fuera poco, el planeta está en un delicado equilibrio diplomático con ambas facciones, ya que, si bien es neutral, tanto la Federación de Comercio, originaria de allí, como su escisión más radical, la liderada por el repudiado Nute Gunray, están sumergidas en el conflicto galáctico.

    Para poder evitar una escalada mayor, pese a las peticiones del Conde Dooku de que sea el mismísimo Canciller Palpatine quien acuda personalmente al planeta como gesto de buena voluntad para lidiar con la crisis, ambos bandos acuerdan la creación de una comisión de investigación conjunta sobre el terreno, estando formada, finalmente, por Obi-Wan —por parte de la República— y Asajj Ventress —del lado separatista—, una misteriosa emisaria que parece que esconde muchos secretos. Por otro lado, Anakin es enviado junto a la Maestra D’urban Wen-Hurd y unos futuros padawan, entre los que se encuentra una introvertida Mill Alibeth, en una misión humanitaria al planeta Langston, devastado tras el conflicto con los separatistas.

    Los personajes

    En cuanto a personajes nuevos, destacan tres por encima del resto: la citada aprendiza zabrak Mill Alibeth, la comando neimodiana Ruug Quarnom —contacto que establecerá Obi-Wan en Cato Neimoidia— y Ketar, un soldado a su cargo. La primera, que a simple vista podría parecernos un trasunto de Ahsoka, tiene un carácter más calmado que ésta, con sus dudas y miedos, que la harán evolucionar hasta descubrir su peculiar habilidad con la Fuerza. Es, además, de estos tres personajes, el único que ha tenido más recorrido, ya que fue mencionada previamente en el cómic Hyperspace Stories 4 (Amanda Deibert, 2023), situado prácticamente cincuenta años después, y en el que se intuía cómo había sido su vida.

    Posible aspecto de Ruug Quarnom y Mill Alibeth

    Como curiosidad, tal y como se indica en los agradecimientos, señalar que para caracterizar a Mill el autor se inspiró en el personaje de Nausicaä, creado por Hayao Miyazaki para su obra magna Nausicaä del Valle del viento (manga y posterior adaptación en película). Por otro lado, para Ruug se basó en Kira Nerys, personaje interpretado por Nana Visitor en la serie Star Trek: Espacio Profundo Nueve (de hecho, su nombre completo, Rugg Quarnom, es una combinación de Quark, Rom y Nog, miembros de la orejona especie ferengi). Ketar, en cambio, es un homenaje a Ocelot, personaje de la saga de videojuegos Metal Gear Solid. Y que no se nos olvide que, además de la referencia a la serie trekkie para la creación del personaje, si volvemos a la introducción sobre Mike Chen y revisamos el nombre completo del cómic que guionizó, The Dog of War, este hacía referencia a un perro de la raza corgi (la misma que Ein en Cowboy Bebop), que son el punto de partida para la creación de los korgee, las bestias autóctonas de Cato Neimoidia. Como podéis comprobar, en esta novela nada se ha dejado al azar o ha sido fruto de la casualidad.

    Asajj Ventress y guiños a otras obras

    No hemos incluido a Asajj Ventress en el apartado anterior como personaje nuevo ya que sería trampa. Sí, teóricamente, de cara al canon Disney, esta sería su primera aparición cronológica, generando un poco de extrañeza en el lector, ya que la hemos visto en tantos productos, que llama la atención que Obi-Wan y Anakin no la conozcan. Su debut en Leyendas fue en la magnífica micro serie animada en 2D Star Wars: Clone Wars, de Genndy Tartakovsky, situada entre El ataque de los clones y La venganza de los Sith, en concreto en el Capítulo 11 (el primero de la segunda temporada). Posteriormente, apareció en más productos, como la serie animada en 3D Star Wars: The Clone Wars, la cual, al asumirse como parte de la nueva continuidad, pasaría a ser su nuevo debut oficial. Además de aquí, en el actual canon la podíamos encontrar, por ejemplo, en la novela Discípulo oscuro, de Christie Golden, en la que aparecía con Quinlan Voss —personaje que, por cierto, tiene un breve cameo en el libro que tratamos—. Y como nos gusta mencionar este tipo de detalles, hay que señalar que Asajj toma su nombre —aunque modificado— del personaje Asaji de la película Trono de sangre de Akira Kurosawa, y su apellido del pueblo homónimo del estado de Lousiana donde vivía Marie Laveau, conocida como la reina del vudú, e inspiración parcial del personaje. Y una curiosidad muy loca: ¡su nombre original era Juno Eclipse!, que por suerte acabó reciclado para el proyecto multimedia originado en el videojuego El poder de la Fuerza (The Force Unleashed).

    Duelo entre Asajj Ventress y Anakin Skywalker en Clone Wars

    Como comentábamos, la idea de Mike Chen era que la novela pudiera llegar a encajar en las dos continuidades, tanto Leyendas como Canon. El autor, por decisión propia, hizo hincapié en que no contradijera, ni con lo escrito en El laberinto del mal (James Luceno, 2005), ni con en la novelización de La venganza de los Sith (Matthew Stover), en lo que a la misión en Cato Neimoidia se refería, desarrollando, además, la fábula del dragón-sol de Tatooine que aparecía en esta última. Igualmente, y aun a pesar de la buena voluntad del autor, es difícil no ver algunos problemas de temporalidad canónica en este sentido. Por ejemplo, en el coleccionable Star Wars Enciclopedia, en su tomo de junio de 2021 dedicado a Anakin Skywalker, se mantenía la idea original de que la misión de ambos Jedi en el planeta era inmediatamente anterior a La venganza de los Sith —tal y como se hiciera, en su día, por ejemplo, con la referencia en El ataque a los clones a que algo pasó en el planeta Ansion, que luego devino en la novela precuela Star Wars: La llegada de la tomenta (Alan Dean Foster, 2002)—, como parte de la escalada de acciones bélicas republicanas que culminarían en los llamados «Asedios del Borde Exterior». De hecho, durante el decimoséptimo capítulo de la quinta temporada de The Clone Wars, llegamos también a visitar el planeta durante una acción Jedi contra los separatistas, ya a las puertas de La venganza de los Sith, por lo que debemos estar ante un destino la mar de popular. En resumen, el mismo Chen siempre fue consciente de esta cuestión y, posteriormente, llegó incluso a aconsejar a los fans que, más allá de continuidades, se quedaran con la versión del evento que más les gustara.

    Además, tenemos muchas más referencias, como la pasada y furtiva relación entre Obi-Wan y Satine Kryze (The Clone Wars), la mención de la corporación minera Czerka (Darth Plagueis y Maestro y aprendiz), o la breve aparición de la soldado clon conocida como Hermana —desarrollada en la Trilogía de la Reina, ya que Chen se coordinó con E. K. Johnston para que no hubiera contradicciones entre las novelas—, que dan consistencia a la historia dentro del marco general. Incluso el autor se permite crear referencias propias, como es el caso de una misión protagonizada por Anakin, Obi-Wan y la Maestra Shaak Ti en el planeta Naran-Shiv, que, quién sabe, quizá en el futuro encontremos en alguna otra obra.

    Así pues, dejamos en vuestras manos la lectura de esta novela, esperando que esta reseña os haya llamado la atención lo suficiente como para que le echéis el guante. Agradecer, como siempre, la revisión del texto llevada a cabo por Alberto y Lara.

    Y, sin más dilación, ¡que la lectura os acompañe!

  • Novedades Star Wars de Planeta Cómic en España para Junio 2023

    Novedades Star Wars de Planeta Cómic en España para Junio 2023

    Por Alex Randir.

    Aunque realmente se publicarán el 31 de Mayo, estas son las novedades de Planeta Cómic para Junio de 2023 en la Península: Aphra, más integrales de Leyendas, sigue el manga de Rebels y nos llega otra novela.

    ¡Aquí tenéis el detalle de cada cosa!

    Star Wars: Doctora Aphra #5

    Guion: Alyssa Wong.
    Dibujo: Minkyu Jung.
    Formato: Cómic, tapa dura, 128 páginas, 17,95 euros.

    Sinopsis:
    La Chispa Eterna corrompe todo lo que toca, ¡y la Doctora Aphra no es una excepción!

    Ahora, atrapada dentro de su propia mente contaminada, la única esperanza de escapar que tiene Aphra radica en sus propios recuerdos, pero ¿puede encontrar una salida antes de que la Chispa la consuma por completo?

    Y como Sana Starros se encuentra cara a cara con una presencia antigua y malévola, tendrá que tomar una decisión, y deberá hacerlo rápidamente. ¿Podrá salvar a Aphra? ¿Podrá incluso salvarse ella misma?


    Star Wars: Legado (Integral #2, Leyendas)

    Guion: John Ostrander.
    Dibujo: Jan Duursema.
    Formato: Cómic. tapa dura, 328 páginas, 45 euros.

    Sinopsis:
    Cade Skywalker se dirige solo a Coruscant, capital del Imperio Galáctico. Objetivo: el Templo Sith. Misión: rescatar al Jedi que él mismo había entregado a cambio de una recompensa. Destino: un enfrentamiento con Darth Krayt (líder de los Sith, emperador de la galaxia y portador de un secreto que desvelará un capítulo desconocido de la historia de la legendaria estirpe de Cade).

    ¿Qué ocurrirá cuando el último Skywalker se enfrente al poder del Lado Oscuro? ¿estará a la altura del triunfo de Luke, o se repetirá la tragedia de Anakin?


    Star Wars: Rebels (manga) #2

    Guion: Akira Aoki.
    Dibujo: Mitsuru Aoki.
    Formato: Manga, tapa blanda, 176 páginas, 9,95 euros.

    Sinopsis:
    Ezra es el miembro más reciente de la nave rebelde Fantasma. Está ansioso por comenzar a entrenar en los caminos Jedi de la Fuerza con Kanan, pero las dudas de Kanan lo convierten en un instructor reacio. Cuando reciben la noticia de que una vieja Maestra Jedi está viva, la tripulación viaja para encontrarse con ella, pero lo que encuentran está lejos de lo que esperan.

    Una entidad siniestra acecha, y busca llevar a Ezra al otro lado…


    Star Wars: Hermandad

    Autor: Mike Chen.
    Formato: Novela adulta, 400 páginas, 22 euros.

    Sinopsis:
    Con cada mundo que se une a los Separatistas, la paz que defiende la Orden Jedi se escurre entre sus dedos.

    Tras unas explosiones que asolan Cato Neimoidia, la joya de la Federación de Comercio, la República es inculpada y la frágil neutralidad del planeta se ve amenazada. Los Jedi envían a Obi-Wan Kenobi, uno de los diplomáticos más dotados de la Orden, para investigar el crimen y mantener un equilibrio peligrosamente precario.

    Mientras investiga con la ayuda de una heroica guardia Neimoidiana, se descubre trabajando contra los separatistas, que pretenden atraer al planeta hacia su conspiración… y percibe la siniestra mano de Asajj Ventress tras las brumas que cubren el planeta.

    Entre el caos creciente, Anakin Skywalker asciende a rango de Caballero Jedi. A pesar de que Obi-Wan tiene órdenes de viajar solo y que su antiguo Maestro insistiera en que «le haga caso, para variar», la tenaz determinación de Anakin le lleva a involucrarse, acompañado de una prometedora pero conflictuada Iniciada Jedi.

    Antes el antiguo Padawan de Obi-Wan, Anakin se encuentra ahora en igualdad de condiciones con el hombre que lo entrenó. Sus crecientes fricciones aumentan los peligros para todos los que los rodean. Los dos Caballeros Jedi deberán aprender a trabajar juntos de otra manera… y deprisa, si quieren salvar de la guerra a Cato Neimoidia y sus ciudadanos.

    Para superar la amenaza a la que se enfrentan, deberán ser algo más que Maestro y aprendiz. Deberán unirse como hermanos.


    Gracias a Libros y Cómics de Star Wars por la información del formato.

    Fuente:

    ¡Que la lectura os acompañe!

  • Traducción del primer extracto de la novela Star Wars Brotherhood

    Traducción del primer extracto de la novela Star Wars Brotherhood

    Traducción por Alex Randir.

    StarWars.com nos ofrece un primer extracto exclusivo de la futura novela Star Wars: Brotherhood, escrita por Mike Chen.

    Sin más dilación, os dejamos con una traducción del mismo en el momento en que Obi-Wan se encuentra por primera vez con Asajj Ventress.

    ¡Que lo disfrutéis!

    «Esto es interesante», dijo la mujer. Se levantó, su túnica fluyendo hacia una postura descansada, y presentó el dispositivo ante los Neimoidianos que estaban allí reunidos. «Nunca había visto un recubrimiento tan elaborado en un dispositivo de escaneo».

    «Está personalizado. Un regalo de un amigo. Considéralo», dijo Obi-Wan, «un poco como un amuleto de buena suerte».

    Apretó un dedo contra la parte inferior donde se unía la caja de aleación antes de volver a Obi-Wan, sosteniéndolo mientras se encontraban cara a cara. «Es muy bonito. No sabía que los Jedi se preocupaban de cosas tan extravagantes».

    «Tiene valor sentimental».

    «Un Jedi sentimental». La mujer sonrió, las duras líneas de su cara tatuada doblándose de formas poco naturales. «Creo que seremos amigos».

    «Quizás puedas quedártelo cuando haya terminado con mi investigación».

    «Sería un accesorio precioso. Y mira, incluso es de mi color». Devolvió el dispositivo a su caja, y luego cerró la compuerta de la misma. «El Jedi está limpio», anunció, su larga túnica girando para revelar un atisbo de piel bajo ella mientras volvía sobre sus pasos.

    «Ven, emisario», dijo el Ministro Eyam. «Deseamos enviar tus pertenencias a tus aposentos. Esta lanzadera» – gesticuló hacia un pequeño transporte que estaba en una plataforma conectada más pequeña, una probablemente usada para vehículos que viajaban de ciudad a ciudad – «nos llevará al área del desastre».

    Caminaron en silencio, aunque Obi-Wan se dio cuenta de que la mujer misteriosa mantenía paso a paso la cadencia de los suyos. «Lo lamento», dijo Obi-Wan, «no recuerdo tu nombre».

    «Ventress», dijo ella. «Asajj Ventress. Un placer conocer al fin a un Jedi. El Conde Dooku habla con gran estima sobre su Orden».


    Comenzaron con las formalidades – una visita básica por las oficinas del gobierno y los puntos de mayor interés de Zarra: una mezcla brillantemente iluminada de negocios y arte, desde las torres colgantes debajo del arco de piedra más grande de la capital hasta el Gran Teatro del Juzgado al aire libre donde se llevaban a cabo juicios y debates. El paisaje urbano parecía verdaderamente dorado desde el aire, diseños y arquitectura únicos de la cultura y distintos de cualquier otra cosa que Obi-Wan hubiera visto en sus viajes a través de la República – elegante y sofisticado de forma muy diferente a, por ejemplo, Naboo, sin dejar de aprovechar las maravillas naturales únicas del planeta, estructuras que sobresalían en direcciones simplemente imposibles en cualquier otro lugar. El recorrido en sí fue de corta duración, y pronto pasaron a través de la niebla ondulante de Cato Neimoidia, un largo descenso que reveló cuán altas eran las agujas rocosas de este mundo. Aunque había visto holos que mostraban la topografía del planeta, nada de eso hizo justicia a la abrumadora circunferencia – no era de extrañar que tuvieran la capacidad de anclar ciudades enteras.

    «Es bastante majestuoso, ¿no le parece? ¿Había usted visto algo similar?», dijo Obi-Wan, una pregunta estratégica para incitar a que Ventress revelase algo más sobre sí misma.

    «En persona no».

    «Yo tampoco. He viajado a planetas con todos los tipos de rarezas ambientales, pero nunca similares a esta».

    Ella sacudió su cabeza con un suspiro, y luego se irguió. «Dejemos las cortesías. ¿Desea usted preguntarme algo, Kenobi?»

    Su manera directa de preguntar cogió por sorpresa la sensibilidad diplomática de Obi-Wan. Quizá era por el diseño, dado su comportamiento. «Intento ser educado». Obi-Wan se inclinó hacia adelante en su asiento. A su alrededor, los Neimoidianos permanecieron en silencio, aunque él estaba seguro de que escuchaban. «A menos que sienta que tiene algo que ocultar. ¿Algo…», dijo Obi-Wan, de repente toda esa experiencia discutiendo estratégicamente con Anakin resultaba fructífera, «…que le haga desconfiar?»

    La cabeza de Ventress se ladeó mientras mordía su labio inferior, un soplo divertido que surgió lo suficientemente alto como para que Obi-Wan lo escuchara. De hecho, los otros pasajeros quizá se lo habían perdido. «Si bien mi Maestro tiene un gran respeto por su Orden, también entiende que es la herramienta política de la República. Si recuerda», ella asintió con la cabeza, «esa es una de las razones por las que lo dejó».

    Se refirió a Dooku como «Maestro». ¿Había sido una representación intencional de la jerarquía dentro de la dirección separatista? ¿O un desliz que revelaba algo más?

    «Bien dicho».

    «Debido a ello, me ha enviado para supervisar su investigación e interacciones con los Neimoidianos -» Contuvo un suspiro, manteniéndolo como intentando burlarse de él. «- para asegurar que no existan pruebas de corrupción». Los ojos de ambos mantuvieron la mirada, un vistazo amenazante que parecía casi tan atrevido como una amenaza.

    Afortunadamente, Obi-Wan había tratado con cosas peores. Después de todo, había visto pasar a Anakin a través de unos años de adolescencia muy turbulentos. «Muy bien, pues», respondió él con una tensa calma, haciendo una pausa de la misma duración. Entonces su tono se retiró, volviendo a la voz habitual de diplomático como si simplemente estuviera hablando con otro político de Coruscant. «Espero con ansia trabajar con usted», añadió, alzando su mano para que la estrechase, «de buena fe».

    Miró a su mano extendido, luego de nuevo hacia arriba para leer la expresión de su cara. Él le respondía con una amable y educada sonrisa y esperaba sin hacer ningún otro movimiento, como una IA holográfica que esperase interacción antes de animarse de nuevo en una respuesta enlatada. «Lo mismo digo», contestó ella al fin, tomando su mano.


    El daño era peor de lo que Obi-Wan había esperado. Comenzaron con una vista aérea, haciendo círculos constantes mientras el inspector Neimoidiano explicaba la simulación del desastre que habían creado para intentar comprender cómo había caído toda la estructura: velocidad, ángulo, inclinación, cómo los fuegos de las explosiones iniciales se habían extendido a otras áreas, el modo en que esos fuegos habían, entonces, debilitado otras estructuras antes del impacto. Y aunque Ventress presentaba un frente frío e inmóvil, se dio cuenta de que el aire cambiaba a su alrededor cuando el inspector describió el modo en que los cuerpos salían volando de la estructura durante su caída en picado a la superficie del planeta – y, en términos muy pragmáticos, cuando había descrito el radio alrededor de la estructura en que los cuerpos habían sido recuperados hasta el momento.

    «¿Hay algún superviviente?»

    «Si. La suerte estaba de su lado. Nuestro equipo de análisis quiere discutir las circunstancias con ellos para ver si pueden identificar un patrón, algún tipo de parámetro de seguridad que podamos implementar en nuestra infraestructura». Miró hacia abajo, su piel verde volviéndose más cenicienta mientras se cerraban sus ojos. «Pero la mayoría renuncian a hablar sobre ello».

    «Mirad», dijo Ventress, interrumpiendo la discusión. «Detened a esa lanzadera».

    El vuelo se detuvo flotando en el aire. Ventress tomó un visor, y luego se plantó al lado de la cabina. «Ahí está», dijo. «Venga aquí, Kenobi».

    «¿Qué ocurre?» Ella le entregó el visor y señaló un ángulo fuera de la trayectoria de vuelo. Obi-Wan acercó el visor a sus ojos, el área objetivo ya resaltada en un cuadrado verde brillante dentro de la pantalla. El visor amplió el encuadre, su computadora interna interpolando los detalles sobre los daños tan rápido que Obi-Wan no pudo digerirlo todo. Pero la zona resaltada era suficiente. Eran claramente los restos de un puntal construido para asegurar la manzana de la ciudad entre las agujas, una explosión carbonizada que indica el centro de una explosión.

    «Los puntos de explosión», dijo, y como a propósito, cinco cajas verdes más se iluminaron, cada una destacando marcas de quemaduras claras. «¿Cuántos cuentas?»

    «Seis». Seis puntos de explosión, cada uno dispuesto con precisión con espaciado y ángulos exactos entre sí, probablemente calculados por computadora. La destrucción en el extremo destrozado del masivo puntal cubrió muchas de las mejores pruebas, pero Obi-Wan había visto lo suficiente en su momento – incluyendo sus pocas semanas alrededor de los clones – para comprender que Ventress tenía razón. Y aunque los cazarrecompensas, piratas o mercenarios pudieran hacer algo así, las probabilidades de eso parecían bajas, especialmente después del informe de Dex.

    «Seis puntos de explosión, distribuidos específicamente para maximizar el daño dada la carga en el puntal. Yo consideraría esta precisión militar. ¿No?»

    «Quizás», dijo Obi-Wan, con un ojo en Eyam, en la parte delantera de la nave. «Los droides también pueden ser precisos».

    «Pueden. Una observación muy astuta. Puedo ver por qué te llaman Maestro». Ella también se volvió hacia Eyam. «Y esto es solo un solo puntal. ¿Quién sabe lo que encontraremos en otros lugares?»

    Aunque una exhalación de frustración luchó por salir de su boca, Obi-Wan la atrapó y en su lugar ofreció el visor a Ventress en un gesto controlado. «Esto ciertamente requiere más investigación».

    «Sin duda.» Ella recogió el visor con un fuerte tirón de sus dedos.

    «Si no hay objeciones», dijo Eyam, «me gustaría aterrizar y mostrarles la destrucción a nivel de superficie».

    «Por favor, hágalo. Es imperativo que vea todo el alcance de la destrucción antes de comenzar mi investigación. Prometo que llegaré al fondo de esto». La silla del transbordador crujió cuando Obi-Wan se movió en su asiento para mirar directamente a Ventress. «Tal vez a través de la cooperación mutua podamos encontrar un terreno común entre nuestros gobiernos».

    «¿Cooperación?» Ventress se acomodó de nuevo en su silla, con las piernas y los brazos cruzados. La luz del exterior se reflejaba en los estrechos cuartos del transbordador, y Obi-Wan captó el destello de un reflejo metálico en su cadera antes de que ella ajustase su capa.

    «Ciertamente. Si puedes conquistarme».

    Fuente: StarWars.com