«STAR WARS: LA ALTA REPÚBLICA» VE LAS FECHAS DE LANZAMIENTO MODIFICADAS. LA INICIATIVA EDITORIAL ALTAMENTE ANTICIPADA COMENZARÁ EN ENERO DE 2021 DESPUÉS DE LOS RECIENTES EVENTOS MUNDIALES.
Lucasfilm ha confirmado nuevas fechas para el lanzamiento de Star Wars: The High Republic, debido a retrasos generales en el mercado:
5 de enero de 2021.Light of the Jedi de Charles Soule y A Test of Courage de Justina Ireland.
2 de febrero de 2021.Into de Dark de Claudia Gray.
Las nuevas fechas de lanzamiento de la serie Star Wars: The High Republic de Marvel y StarWars: The High Republic Adventures de IDW Publishing se anunciarán más adelante
Star Wars: The High Republic se desarrolla en una era en la que la República Galáctica y la Orden Jedi están en su apogeo, aproximadamente 200 años antes de los eventos de Star Wars: The Phantom Menace. Este período en la línea de tiempo de Star Wars no se superpondrá a ninguna película o serie de Star Wars filmada o planeada, lo que les dará a los creadores un lienzo en blanco y una gran cantidad de espacio creativo. Habrá nuevos mundos, nuevos enemigos, nuevos héroes y nuevas aventuras.
El director creativo de Lucasfilm Publishing, Michael Siglain, proporcionó a StarWars.com la siguiente carta sobre el cambio, entre otras palabras nos informó de lo siguiente:
«Dados estos tiempos sin precedentes, hemos tomado la decisión de trasladar el lanzamiento de The High Republic a enero de 2021 para asegurarnos de que el lanzamiento sea tan bueno y épico como merece ser». Ahora sé que esperar no es fácil. Y sé que los fans han estado emocionados por esto desde que se anunció por primera vez. Estoy a tu lado. También he estado esperando para contar esta historia durante años. Y aunque todavía no puedo decir mucho al respecto, puedo decirles que nuestros arquitectos de la historia — Claudia Gray, Justina Ireland, Daniel José Older, Cavan Scott, y Charles Soule — siguen trabajando en esta nueva era de las historias. Tendrán noticias de ellos este verano y cuando las tengan, asegúrense de preguntarles sobre «El Héroe de Hetzal», «Los gemelos», «La hoja de Bardotta», los clanes Starros y San Tekka, y las Tormentas. No vas a creer lo que tienen reservado para los Jedi y la República».
Por lo tanto, amigos, tendremos que ser pacientes y esperar… ¡¡¡hasta el 2021!!!
El dibujante de Marvel Comics, conocido por sus trabajos en varios de los héroes y anti héroes de la casa de las ideas, regresa una vez al universo galáctico para hacerse cargo, eso si, desconocemos si puntualmente o de manera regular, de la serie de cómic regular Star Wars a partir de su número siete.
Hasta ahora, la nueva serie de Star Wars había estado dibujada por Jesús Saiz, y guionizada por Charles Soule, quien seguirá escribiendo las historias, por cierto, muy interesantes, en las que veremos que ocurre entre los Episodios V y VI. Por ahora, Luke ha ido en busca de su sable Laser, perdido en Ciudad Nube tras su duelo con Vader, quien resultaba ser su padre, y donde perdía su mano.
Ramón Rosanas ha comentado en su cuenta de twitter que pronto mostrará su trabajo para la seri, así que estaremos atentos para compartirlo con vosotros. Seguramente le recordéis por su trabajo en los cómics de Star Wars Age of Resistance de Poe, Finn, Rey y Rose.
¡Muy buenas, bibliotecarios! ¡Aquí Alberto y Lara desde La biblioteca de AlberSinLar!
Una pregunta, si no es molestia. ¿Estáis disfrutando de la actual etapa de la saga Star Wars en manos, nuevamente, de Marvel Comics? ¿Le habéis echado ya un ojo al nuevo reinicio de su serie principal, Star Wars, la cual volvió a comenzar desde el número #1 en enero de este año 2020? Llevamos ya cuatro números publicados en USA, y aunque rápidamente ya todos nos hayamos habituado a que, desde 1977, y en según qué editorial, haya habido varias series tituladas Star Wars (diferenciadas entre sí como Volumen 1, 2… dentro del argot del mundillo), la verdad es que estamos ante un caso de lo más paradigmático dentro de este universo comiquero de la saga galáctica. Cierto es que el tema de los reinicios de numeración de una serie es algo tremendamente habitual dentro del frente de vanguardia comercial dentro de Marvel Comics, esto es, las líneas superheroicas, pero en el caso de Star Wars es, aunque por ahí pueda olvidarse, la primera vez que pasa. Claro está que, durante la estancia de la licencia en la editorial Dark Horse Comics, llegaron a conocerse dos volúmenes Star Wars diferentes: el primero entre 1999 y 2006 (aunque a la larga tomara el nombre de su maxiarco final, Republic, a la hora de ser catalogado por la propia editorial), y un segundo muy breve entre 2013 y 2014, guionizado en su totalidad por un Brian Wood al que prácticamente se le concedió carta blanca para rebootear a placer; pero, al final, no es una situación comparable ni de lejos. Quizás en Inglaterra… ¡Los nuevos tiempos y políticas han alcanzado finalmente a la saga!
Casi cuarenta y tres años de Star Wars resumidos en, solamente, cinco portadas. ¡Se dice pronto!
La cuestión es que, como habréis estado leyendo hasta el cese de distribución de la editorial por culpa de la crisis del Covid-19 (la idea es retomar en mayo), si algo definió los primeros números de este último volumen de Star Wars por parte de Marvel es, entre otras cosas, la búsqueda de Luke Skywalker de su espada láser perdida en la Ciudad de las Nubes durante su duelo con Darth Vader en El Imperio contraataca. De momento, la línea argumental firmada por Charles Soule no se deja nada en el aire y cierra el cuarto número del pasado mes de marzo con no solo la decisión de Luke de dejar de compadecerse por la derrota y revelación, tanto física como mental, sufrida a manos de su padre, sino con la localización del noble arma en el vertedero de residuos al que todo acaba cayendo dentro de la ‘ciudad flotante’. ¿Acabará apareciendo la mano seccionada? ¿Lo recuperará en algún momento? ¿Conoceremos alguna transición entre este y el que debutara en El retorno del Jedi? ¿Pasará por más manos antes de acabar en posesión de Maz Kanata? A partir de aquí, todo se irá viendo, porque parece que Luke está más animado y entiende que su arma no le hace un mejor o peor Jedi. Un pensamiento muy del Yoda del Episodio V y de la Ahsoka Tano del segundo arco argumental de la séptima temporada de The Clone Wars.
Al igual que en Leyendas, un ugnaught es el responsable de localizar la espada láser. El The Last Command Sourcebook de 1994 sería el responsable de contar esta primera historia bajo el título Clone B-2332-54. Eso sí, al pobre Groggin no le fueron bien las cosas.
Pero claro, en febrero se lanzaron las solits de los cómics de Marvel de mayo, las cuales revelaron una portada cuanto menos llamativa al referirnos a la sexta grapa de la serie: Luke Skywalker enarbolando una nueva espada láser dotada de una hoja color amarillo. Sin entrar en teorizaciones argumentales que damos por hecho tendrán su debida explicación, lo cierto y verdad es que, a raíz de las multitudinarias reacciones de los fans a esta ilustración del portadista R.B. Silva, el mismísimo Soule entraría en acción destacando que, entre otras razones, el color de la hoja es un guiño/homenaje a la figura de Luke con espada láser de hoja amarilla retráctil del legendario Early BirdPack de Kenner. Como ya no estamos en aquellas décadas en que lo mostrado en la portada de un cómic no tiene por qué salir en su interior, es de suponer que el joven héroe tendrá una nueva arma más pronto que tarde, quedando el destino de la anterior, antigua propiedad de su padre, en manos del futuro. Aunque estemos ante un homenaje hacia aquellos juguetes del año 77, a decir verdad, los que tenemos el noveno arte de Star Wars en las venas no pudimos sino pensar en aquella portada del Star Wars #49: The last Jedi! (El último Jedi) de abril de 1981 en la que, más multitudinariamente, veníamos a tener lo mismo que en esta de 2020. Y es que en los tiempos ahora designados como Leyendas, la cuestión de la espada láser de Luke entre los Episodios V y VI, y en lo que a la traslación de sus aventuras en las páginas del Star Wars de Marvel se refiere, resultó bastante curiosa a la par que chocante.
Técnicamente, de esta figura en particular hay ediciones tanto de 1977 como de 1995, e, incluso, 2019, así que desde aquí nuestra disculpa a los entendidos en la materia juguetera si veis que no está bien elegida. Ya mucho que nos hemos arriesgado [Risas].
Si para noviembre de 1980 los lectores de la saga galáctica en cómic contemplaron el fin de la fidedigna adaptación de El Imperio contraataca, no tardarían en conocer que la historia contada en la película continuaría, como pasara en octubre de 1977 con el número #7, justo al siguiente mes con un nuevo número de la serie: el #45, de título Death Probe (Sonda mortal). Cómo sería para los lectores de la época el encontrarse, al poco de ir pasando las páginas y descubrir la implicación de Luke en la historia, que, así, de golpe y porrazo, y destacándose bien claro los ya acontecidos sucesos de la mencionada película, cómo de su cinturón de piloto rebelde colgaba ni más ni menos que una espada láser. Y no cualquiera, porque, aparte de proyectar una característica hoja color azul, viéndola más de cerca (lo cual, con Carmine Infantino a los lápices, a veces puede ser toda una odisea) resultaba idéntica a la perdida en la Ciudad de las Nubes. Mango incluido, que es donde suele estar la trampa. Nos imaginamos a los lectores recordando la película o, directamente, echando un vistazo a la adaptación al cómic (ya fuera en la recopilación de bolsillo previa al filme o en el formato grapa posterior) para decirse a sí mismos «sí, mira, aquí se ve perfectamente, dibujado por Al Williamson y Carlos Garzón… ¿Y entonces, cómo es posible?»
Escenificación del seccionamiento de la mano especialmente pensado para todos los públicos. Afortunadamente, Jesús Saiz no necesitó disimularlo tanto en el Star Wars #1 de 2020, lo cual es de agradecer. Ni siquiera Carmine Infantino, en el Star Wars #45, al rememorar la escena dibujada de Al Williamson, incluiría la mano.
Comienza a partir de aquí un suceso de lo más extraño que, aún a día de hoy, de vez en cuando aparece destacado en algún foro de la red en el que, algún usuario que ha ido descubriendo estas lecturas clásicas a través de las reimpresiones posteriores, y al no acabar de entender muy bien este recurso de la espada láser reaparecida, se pregunta de dónde la ha sacado. Y es que entre prácticamente toda la trama comiquera de la serie Star Wars que va entre el Episodio V y el VI se va desarrollando esta cuestión acerca de la misteriosa obtención del susodicho arma en según va apareciendo en, concretamente, ocho números; cada uno, por supuesto, perteneciente a distintas etapas representadas por sus autores: últimas colaboraciones entre Archie Goodwin y Carmine Infantino, la apoteósica reentrada de Walter Simonson ahora como dibujante junto a un David Michelinie a los guiones, el inicio de la mítica relación entre Mary Jo Duffy y el dibujante Ron Frenz, y, por último, pero no por ello menos importante, el único trabajo completo de interior del experto entintador Klaus Janson. Todo esto verdaderamente curioso cuando, además, estamos en una parte de la serie de cómics en la que, cómo no, las prohibiciones argumentales desde Lucasfilm a la hora de aprobar el material, estaban a la orden del día: la imposibilidad de usar a Han Solo en el tiempo presente y que dio lugar al empoderamiento de la figura de Lando Calrissian, la imposibilidad de recuperar la idea de una segunda Estrella de la Muerte y que dio lugar a la creación de El Tarkin… Conceptos que fueron bien salvados ‘tangencialmente’ por sus guionistas a la hora de tratarlos pero que, para el tema de la espada láser, ¡la verdad es que se presentó un Deus Ex Machina como una catedral! ¿La respuesta a todo esto? Pues en las fuentes originales, como siempre.
De izquierda a dererecha y de arriba abajo: Star Wars #45, #49, #51, #71, #72, #74, #75 y Anual #3. De haber alguna diferencia, como mucho estaría en la base originalmente estriada del mango, que a veces es dibujada más o menos definida.
El gran misterio, que técnicamente tampoco lo sería si las distintas web especializadas en Star Wars se les hubiera ocurrido recogerlo en algún momento, está en que desde la editorial veían que Luke, para los tiempos de la película,ya había demostrado tener la suficiente maestría en la Fuerza, incluso antes de iniciar su entrenamiento con Yoda en Dagobah (lo cual lo potenciaría aún más), como para sobrevivir al ataque del wampa en Hoth haciendo levitar su espada láser clavada en la fría nieve. De esta manera, dan por hecho que, en el momento en que éste se precipita voluntariamente al vacío del gigantesco conducto de ventilación (o conducto del reactor en el guión de aquel entonces), rechazando así la propuesta de su padre de unirse a él para destruir al Emperador y gobernar juntos la galaxia, hay un momento de la caída en que, usando la Fuerza, es capaz de atraerlo para sí desde donde supuestamente acabara inicialmente. Además, que en ningún momento concebían en el bullpenpresentar aventuras de Luke sin la espada láser. Y ya está, sin miedo ninguno Lo cierto es que no todo resulta tan del pensamiento «porque yo lo valgo» como pudiera parecer, ya que, al fin y al cabo, la editorial admitía, de manos de su propia editora y su auxiliar de edición respectivamente, Louise Jones y Danny Fingeroth, que esta justificación era una enorme sobrada por su parte, por lo que tuvieron el detalle de aclarar que, aunque esa era su defensa, no tendrían inconveniente en tener que inventarse algo para cuando llegara a los cines lo que, para entre marzo y junio de 1981, aún se conocía como Revenge of the Jedi. O lo que es lo mismo, cuando desde Lucasfilm les dieran una voz durante la producción como en tiempos del Episodio V. Sí, esa misma que aprobó el misterioso retorno de la espada láser en cuestión. Irónico, ¿cierto?
Efectivamente, es lo que acabó pasando a posteriori, tal y como los lectores descubrieron en, literalmente, el primer cómic de este primer volumen Star Wars de Marvel que más relación tuvo con el ya estrenado bastantes meses antes Episodio VI: Star Wars #80: Ellie, el cual, por cierto, es uno de nuestros favoritos. Quitando que es una preciosidad de historia conceptualmente similar al posterior y también enternecedor relato comiquero Mostly Automatic (Star Wars Primeras victorias:Casi todo automático), no solo buscaba situarse literalmente antes de los acontecimientos de la película presentándonos la existencia del almirante Ackbar, de una más que presente flota rebelde, los atavíos oscuros de Luke y de lo que a las claras eran planos y esquemas del Proyecto Endor, sino que, finalmente, ¡hacía blandir a Luke su característica espada láser de hoja color verde! Si bien es cierto que el color se desteñía un poco en según la viñeta, y ya hemos dicho anteriormente que esto no era nada raro desde abril de 1977, su mango no daba lugar a dudas.
¡Finalmente una buena comunicación interdepartamental! El propio Star Wars #80, ilustrado en la imagen de la derecha bajo las manos de Ron Frenz, Tom Palmer y Glynis Wein, ya mostraba un aviso al final del número -con espada láser perfectamente identificable incluida- sobre la inminente salida de la adaptación en cómic de la película.
¡Y así es como pasó, bibliotecarios! Definitivamente, no se puede decir que sea el mejor trabajo de continuidad Star Wars de la historia, pero bueno, ya sabéis que en aquellos tiempos la idea de un Universo Expandido codificado y jerarquizado estaba aún más que en pañales, así que dadas las simpáticas locuras que llegaron a plasmarse en las páginas de estos cómics, casi que lo salvaron relativamente bien… Aunque luego se olvidaran de ello más adelante.
Por supuesto, la llegada de los años 90 y el boom editorial que la saga vivió de manos de Bantam Spectra y Dark Horse Comics, cada una dentro de su propio campo literario-impreso, acabarían por definir un relato totalmente distinto y oficial para el que fuera el destino final del sable láser que Luke perdiera en la Ciudad de las Nubes. De manos del escritor Timothy Zhan y la novela La última orden, su tercera entrega dentro de la posteriormente bautizada como Thrawn Trilogy (Trilogía de la Nueva República), quedó establecido que, por supuesto, aquello contado en los tiempos de Marvel Comics sería desechado para definirse cómo la espada láser, aún adherida a la mano seccionada de Luke, acabaría siendo recuperada por Darth Vader y ofrecida a regañadientes al Emperador para ser ambas guardadas en su almacén personal del planeta Wayland, a la larga guardado por el demente Jedi Oscuro Joruus C’Baoth. A esto hay que añadir la creación de los antiguos niveles del Canon para organizar lo mejor posible este universo de ficción, en el que el primer volumen de Star Wars acabó en el nivel S o Secundary (secundario), es decir, material antiguo a usar o desechar a gusto del autor de turno.
El resto, como se suele decir, es historia.
Eso es todo por hoy, bibliotecarios. ¡Un saludo a todos y todas! ¡Nos vemos en La Biblioteca del Templo Jedi y en su revista, Biblioteca Jedi, para más curiosidades y detalles de esta etapa tan interesante de la saga en formato cómic!
La nueva serie de cómic titulada Star Wars continua su andadura con paso firme y cada vez se va poniendo más interesante. Charles Soule y Jesús Saiz están tejiendo una historia entre el Imperio contrataca y el Retorno del Jedi en la que conoceremos qué pasó con el sable laser que Luke Skywalker perdió durante el duelo con Darth Vader en Ciudad Nube. Y eso solo será el inicio…
Estamos de vuelta en Ciudad Nube. Luke, Leia y Lando se han infiltrado allí, ahora en manos del Imperio, en principio para conseguir encontrar el sable de Luke, pero como ya vimos en el anterior número, Lando y Leia también tienen sus propias razones.
Por un lado, rescatar a Lobot, y por otro, descubrir los secretos de la Carbonización. Pero ninguna de las dos misiones parece que vayan bien. Leia ha acabado carbonizada en manos del Imperio, y Lando, que ha encontrado a Lobot, no tiene forma alguna de escapar.
Aunque las cosas no pintan bien, será Lobot quien ayude a Lando a salir, utilizando el poder de sus implantes. Luke también llegará a tiempo para hecharles una mano con su poder de la Fuerza, que a cada momento que pasa, aprende a controlar un poco mejor.
El siguiente paso, será encontrar a Leia, y liberarla de su confinamiento en carbonita, así como a otros presos de Ciudad Nube, y aquí será donde Luke vuelva a usar de forma efectiva su control sobre la Fuerza, liberandolos a todos de sus prisiones.
Pero el momento del cómic es cuando Luke tenga una visión en la Fuerza, y allí descubra que una persona encapuchada le está llamando para que vaya a buscarla. Posiblemente alguien sensible a la fuerza, o incluso Jedi.
Una vez acabada la misión, y fuera de Ciudad Nube, ya a salvo, Luke emprenderá el camino en su X-Wing hacia un destino incierto, guiado por la Fuerza. Hacia el planeta donde se encuentra esa persona misteriosa…
Como en todos los números hasta ahora, nos quedamos justo en lo mejor, con ganas de conocer lo que va a pasar a continuación. Algo que esta nueva serie está consiguiendo con un notable alto. Tenednos con ganas de más.
¿Quién será el ser encapuchado? ¿Será Jedi? Se nos abren un montón de preguntas que solo serán respondidas dentro de un mes. Hasta entonces… ¡Que la lectura os acompañe!
La miniserie de cómic de Star Wars The Rise of Kylo Ren llega a su fin en éste cuarto y último número. Estamos ante la que probablemente sea una de las mejores series de cómic de Star Wars desde que Disney se hiciese con los derechos de la saga y Marvel se hiciera cargo del universo comiquero.
Hasta ahora, hemos podido ver uno de los momentos más esperados y demandados por los fans desde que se estrenase el Episodio VII el despertar de la fuerza, la destrucción de la Academia Jedi de Luke Skywalker, hemos descubierto que Ben Solo no fue quien lo hizo, pero intuimos quien fue. Hemos visto como Ben Solo y Snoke ya se conocían y mantenían conversaciones a través de la fuerza, desde mucho tiempo atrás, y hemos podido ver como éste ha ido empujandolo poco a poco hacia el camino que iniciará al final de éste último número…
El cómic comienza con Ben y los Caballeros de Ren en una misión en el planeta Mimban (el mismo que vimos en la película de Han Solo cuando Han escapa con Chewbacca de allí), donde han ido a buscar un artefacto denominado «Mindsplitter» que la raza de ese planeta lleva ocultando en sus minas desde hace mucho tiempo.
Todavía veremos reacio a Ben ante las maneras bárbaras y asesinas de los Caballeros de Ren, cuando harán acto de presencia sus dos excompañeros Jedi de la Academia que mediante su conexión en la Fuerza le seguían. Lo que dara pie a una batalla entre ambos lados, con Ben luchando contra su amigo, y la Jedi luchando contra los Caballeros de Ren.
Cuando Ben está a punto de que su excompañero Jedi llegue a él a través de la Fuerza y del lado luminoso para traerle de vuelta, morirá a manos del Jefe de los Caballeros de Ren, lo que acabará en un combate entre ambos, que será lo que finalmente decida el camino de Ben Solo.
En la batalla, veremos como todos los personajes importantes de la nueva trilogía sienten el momento a su manera, como Leia o Rey, o incluso están detrás de la razón de que ocurra, como Snoke e incluso el mismo Emperador Palpatine. Será en este combate, cuando adoptando las palabras del Caballero de Ren con quien lucha, que aceptará que puede hacer lo que quiera, y le dará la muerte que estaba deseando. Acto siguiente, haciendo gala de ese cambio que se ha producido en su interior, asesinará a sangre fria a la Jedi.
A modo de final, veremos el momento en el que Ben Solo haga sangrar su propio cristal Kyber y fabrique su nuevo sable laser, el que veremos después en las películas, y una voz, la de Snoke/Palpatine, que le pregunta… «¿Cual es tu nombre?».
El éxito de ésta miniserie ha sido tanto de crítica como de público, agotando sus tiradas en el mismo día de ponerse a la venta en USA y teniendo que sacar diferentes ediciones posteriores, como con el primer número, en la que van cuatro ediciones hasta el momento, y siendo uno de los cómics más vendidos del año.
Grandes momentos, grandes revelaciones, respuestas a algunas de las dudas que llevábamos arrastrando desde el Episodio VII y sobre todo una historia muy bien escrita, llena de acción, con un Ben que poco a poco le vamos viendo caer en el lado oscuro por propia voluntad, eso si, con ayuda en todo momento de Snoke, quien ahora ya sabemos que era el Emperador Palpatine.
Ahora lo único que nos queda es esperar que sigan sacando más historias como estas, que son las que todos queremos ver y leer. Esperemos que la editorial Planeta Cómic nos la traiga pronto a España…
Acaba de salir a la venta en USA el nuevo número de la serie de cómic STAR WARS situada tras los acontecimientos del Imperio contrataca y en ella estamos viendo como nuestros héroes favoritos lidian xon lo que les ocurrió allí. En este número volveran a Ciudad nube y solventar cabos pero no todo va a salir como ellos esperaban…y vaya final, madre mía…
Llevamos solo tres números de ésta nueva serie de cómic de la saga galáctica y mes a mes vamos descubriendo nuevos momentos increíbles, dando significado a escenas vistas en las películas, e incluso en este número, a cierta serie mandaloriana donde sale un pequeño ser que todos amamos…
La Rebelión sigue estando contra la espada y la pared debido a las filtraciones de sus codigos de comunicaciones cifradas que el Imperio logro descifrar y está usando para localizar y destruirlos uno a uno. Para esta misión seguimos viendo como opera la Comandante Imperial Zahra y las razones personales que tiene, que no son otras que la destrucción de la Estrella de la Muerte y la pérdida de un ser querido a manos de la Rebelión y más en especial, de la Princesa Leia.
Al mismo tiempo, Leia, Luke y Lando viajan a Ciudad Nube en Bespin para conseguir recuperar la espada laser que Luke perdió en su combate con Darth Vader, su padre. Pero no será facil poder acceder de nuevo ya que el Imperio está al mando de todo el complejo. Además, como descubriremos más adelante, Leia y Lando también tienen algo que hacer allí, y una vez dentro, cada uno de ellos emprendera su propia búsqueda. Luke su sable; Lando a Lobot; Leia respuestas de la congelación en carbonita de Han.
Cada uno de nuestros héroes encontrará lo que buscaban pero el Imperio hará acto de presencia al darse cuenta de la incursión. Luke acabará dandose cuenta que igual encontrar su sable laser no va a ser nada facil…
Lando y Leia tampoco tendrán suerte. Aunque será Leia la que se lleve lo peor cuando sea capturada, y aquí, se produce una conversación muy interesante entre miembros del Imperio, que hablan de una nueva norma Imperial de transporte de presos más eficaz, instaurada poco tiempo antes por el mismísimo Darth Vader. Ésta nueva forma de transportar prisioneros, no permite huidas, y Leia lo probará en sus propias carnes, dando lugar al final del número y dejándonos con un cliffhanger tremendo.
Un número muy interesante que sigue sembrando de nuevos personajes y sobre todo, de nuevas relaciones entre los protagonistas, así como nos abre muchísimas posibilidades que irán desarrollando número tras número.
Además, aquí se nos da explicación a la razón por la que los cazarecompensas utilizaran la Carbonización como método de transporte de presas, como hemos podido ver en la exitosa serie The Mandalorian.