En este número tenemos una aventura apasionante protagonizada por Luke, que con la ayuda de R2-D2, y a pesar de Verla, conseguirá el objetivo que tenía fijado. Aunque no será sencillo… ¿será todo una trampa?
Historia (con spoilers)
Sexta y parece última parte del arco La Senda del Destino (The Destiny Path Part VI). Parecía todo perdido para Luke, pero una vez mas R2 aparece para salvarle de un destino fatal. Una vez controlada la situación, y aunque Verla insiste en que no siga los dictados de la Fuerza, ésta le confiesa que no tiene su espada láser perdida, pero le indica donde puede encontrar otro sable.
Luke deja atrás Serelia para llegar a Tempes, en el Borde Exterior. Allí encuentra un antiguo emplazamiento Jedi donde encuentra un holocrón, una armadura de un Guardia del Templo Jedi y un sable láser… Pero todo era una trampa perpetrada por Vader para cazar a sujetos en busca de seguir la senda Jedi. De la nada aparece lo que parece El Gran Inquisidor envuelto en llamas. Tras un intenso duelo, y antes de que llegue Vader, Luke consigue vencerle e irse con el trofeo.
Curiosidades
Tenemos de nuevo una gran referencia a la Alta República, por lo que esperamos que el templo que podemos ver en el planeta Tempe tenga una aparición en el Proyecto Luminous. Además, la imagen final del número tiene cierta semejanza con uno de los artes conceptuales que se publicaron para anunciar esta nueva era.
Mas sorprendentes (y divertidas) son las referencias al futuro de Luke, y a su situación en Los Últimos Jedi, diciendo que no sabe pescar un pez.
Por último mencionar también la referencia al Jedi Iktotchi Ferren Barr, como maestro de Verla, al que igual que a ella pudimos conocer en la serie de cómics Darth Vader: Lord Oscuro a partir del número 13.
Opinión
Magnífico número donde se explora y se debaten los caminos de la Fuerza. Desde el punto de vista de Verla, sensible a la fuerza, y que intentó ser padawan y seguir el camino para convertirse en una Jedi, pero que no ha encontrado más que sufrimiento podemos ver reflajado el sentir de Luke en Los Últimos Jedi.
Verla considera que la Fuerza simplemente usa a los seres sensibles a ella para sus propios e inescrutables propósitos. Es un tema muy interesante ya que se toma a la Fuerza como ente con voluntad y se le adjudica el egoísmo de sólo «pensar» en sus propósitos y no valorar en nada la vida y sentimientos de los seres de los que se vale para alcanzarlos.
«Te garantizo que un día desearas haberte quedado y haber aprendido a pescar»
Desde luego Charles Soule se mete hasta el fondo de la mitología de la Saga y nos hace cuestionarnos el punto de vista que tenemos.
Este parece ser el último número de Jesús Saiz, que ha hecho un magnífico trabajo que podéis ver en todas las viñetas y páginas que acompañan esta reseña. El próximo correrá a cargo de otro español, Ramon Rosanas (como ya os contamos aquí)
Deseando estamos que llegue el siguiente número, ya que nos prometen conexión con Tarkin y con el Episodio IX, ¿qué mas se puede pedir?
Nos acercamos a la mitad de agosto, y mientras seguimos volviendo a la normalidad de salidas de material Star Wars, vamos a poder disfrutar de algunos cómics muy recomendables que no os podéis perder. Que la lectura os acompañe.
Star Wars Darth Vader #4
Darth Vader continúa su aterradora búsqueda de venganza contra todos los que le ocultaron la existencia de su hijo. Pero en Nabo, se enfrenta un nuevo desafío mortal cuando su enfoque cambia de Luke a Padme, la esposa del hombre que solía ser Vader. ¿Y qué secretos esconde la tumba de Padmé Amidala?
Autor: Greg Pak y Raffaele Ienco
Editorial: Marvel
Fecha: 12 de agosto del 2020
Páginas: 32 pags.
Precio: 3,99 dólares
Star Wars The Rise of Kylo Ren
Con la caída de Ben Solo … ¡llega el ascenso de Kylo Ren!. Como hijo de los héroes de la Alianza Rebelde Leia Organa y Han Solo, así como sobrino y protegido del caballero Jedi Luke Skywalker, Ben Solo tiene el potencial de ser una gran fuerza de luz en la galaxia. Pero el legado de Skywalker proyecta una larga sombra, las corrientes del lado oscuro son profundas… y la sangre de Darth Vader corre por las venas de Ben. Las voces llaman tanto de su pasado como de su futuro, diciéndole quién debe ser. Se hará añicos, será reformado y su destino será revelado. Snoke espera. Los Caballeros de Ren esperan. El camino de Ben Solo hacia su verdadero yo comienza aquí…
Recopila: Star Wars: The Rise Of Kylo Ren (2019) 1-4
Star Wars Action Figure Variant covers collector’s book
Cuando era niño, John Tyler Christopher pasaba sus días jugando con Luke Skywalker, Darth Vader y su amado Boba Fett. Como adulto, Christopher ha pasado los últimos cinco años dibujando a los héroes y villanos más grandes de Star Wars en una serie de portadas variantes de figuras de acción para los títulos de Marvel, que se han vuelto tan buscadas entre los fans como las figuras originales. Ahora, casi 100 de las portadas de Christopher, que incluyen a todos, desde Ackbar hasta Zuckuss, están reunidas, en todo su esplendor, en esta edición imprescindible.
Después de rescatar a Leia en Bespin Luke emprende su camino hacia el planeta de la visión de la Fuerza que tuvo donde vio de nuevo a la misteriosa mujer encapuchada con apariencia de Jedi sosteniendo su sable láser perdido.
Historia (con spoilers)
Seguimos avanzando en esta quinta parte del interesante primer arco de La Senda del Destino (The Destiny Path Part V), acompañando a Luke en la búsqueda de su láser perdido tras los eventos de El Imperio Contraataca. Este número comienza volviendo a mostrar a Vader en acción, deshaciéndose de un falso Luke y dejando claro que no quiere perder el tiempo con pistas falsas ya que tiene asuntos que resolver en Vendaxa. Aunque lo intersante viene después, ya que por fin Luke conocerá a Verla, quien le cuenta a Luke sobre las partes oscuras de la Orden Jedi, le habla de La Purga, La Orden 66 y Los Inquisidores. Y aunque ella no es una Jedi, si se reconoce sensible a la Fuerza, y demuestra su capacidad de leer a los demás…hasta que descubre que Vader es el padre de Luke.
Curiosidades
Vendaxa es un planeta que tuvo su primera aparición en los cómics Legado, pertenecientes a Leyendas. Ha regresado recientemente al canon con una primera aparición Star Wars Adventures 30.
Lo interesante es que es el planeta también que vemos en Darth Vader (2020) #1 y que es donde siguiendo las pistas de Padmé se encuentra con Sabe, su ayudante como descubrimos en Darth Vader (2020) #2, por lo que podríamos suponer que este número 5 de Star Wars sucede previo a lo que nos narran en el primer número de la nueva serie de Vader.
En su llegada al puerto de Serelia vemos un deslizador muy similar al M-68 visto en la película de Han Solo.
Opinión
Seguimos disfrutando de la narración de Soule, quien parece que se ha convertido en el narrador estrella de la casa, dada su alta calidad demostrada en series anteriores como The Rise of Kylo Ren o Darth Vader Lord Oscuro, y en quien ha recaído el peso de arquitecto de la nueva era de Star Wars: The High Republic. Y si vamos al dibujo continúa el buen hacer del español Jesús Saiz, quien capta a la perfección los rasgos de los protagonistas.
En cuanto a Verla, por fin se desvela el misterio de quién era, y podemos decir que por ahora es una maravilla que hayan rescatado a este personaje, a quien pudimos conocer en la serie de cómics Darth Vader: Lord Oscuro a partir del número 13. Y ver esa viñeta con los Inquisidores o la aplicación de la Orden 66…
Nosotros estamos deseando saber más, ¿y vosotros? ¡Os dejamos con la portada del próximo número!
El próximo cómic Star Wars #5 de la editorial Marvel Comics se centra en la búsqueda de Luke Skywalker por aprender los secretos de los Jedi y dominar la Fuerza, y gracias a Newsarama podemos compartir la vista previa exclusiva, con Charles Soule a los guiones y un magnífico dibujo por Jesús Saiz, y cuyo lanzamiento en USA será el 5 de agosto.
En la historia del escritor de la serie Charles Soule, Luke Skywalker y su padre tienen una confrontación, más o menos. Hay un giro, ya que el Luke que se ve en la galería de abajo es aparentemente un impostor, para disgusto de Vader (y lamento del impostor, ya que pierde la vida).»¡Los siguientes pasos en la búsqueda de la sabiduría Jedi por parte de Luke Skywalker comienzan aquí! Después de una misteriosa visión que recibió en Cloud City, Luke viaja a un planeta perdido en busca de una mujer que cree que puede ser la clave de su futuro Jedi y el de toda la Rebelión «, lee la descripción oficial de Marvel de Star Wars # 5. «¿Pero llegará a su destino a tiempo para aprender lo que necesita … o el malvado Darth Vader llegará primero?»
Nueva información revelada en starwars.com. Los creadores de La Alta República nos enseñan a un Maestro Jedi heterodoxo y nos hablan de más personajes nuevos.
Como ya os contamos inicialmente en el artículo El Proyecto Luminous: Star Wars La Alta República y siguiendo el cual en el que se desvelaban los nuevos Caballeros Jedi (esa sería la Parte 1) seguimos ahora desvelando detalles de esta epopeya editorial situada 200 años antes de los eventos de La Amenaza Fantasma. Esta historia, que llegará a partir de Enero de 2021, será explorada a través de múltiples voces y abarcará desde novelas para adultos y jóvenes, libros infantiles y cómics de distintas editoriales. En esta entrega veremos por primera vez a varios Caballeros Jedi y Maestros, así como una poderosa familia de la Alta República.
Obi-Wan Kenobi y Yoda, dos de los más grandes Jedi, vivieron su vida con ciertas reservas. Enseñaron paciencia. Respetaban las opiniones de los demás. Eran comprensivos y considerados.
Pero no todos los Jedi eran como Obi-Wan y Yoda.
Arte conceptural de Sskeer
Presentamos a Sskeer: un Maestro Jedi difícil que no suele encajar en los moldes. Y como tal pinta muy, muy divertido.
Sskeer con vestuario para misiones
«Sskeer juega un papel principal en la serie regular de Marvel Cómics y es un absoluto placer escribirlo,» dice Cavan Scott, uno de los escritores detrás de The High Republic. «Es un Trandoshano brusco y cabezón que ha librado más batallas de las que puede recordar. Leal, pero brutalmente honesto, puedes estar seguro de que Sskeer te dirá siempre lo que pasa por su cabeza… o al menos eso es lo que Avar Kriss y sus compañeros Jedi piensan. Eso está a punto de cambiar. Este es un Maestro Jedi con un secreto que lo está destrozando.» A pesar de todo, La Alta República está situada en un momento en el que los Jedi están en su punto mas álgido. Y nadie lo ejemplifica mejor que Avar Kriss.
Avar Kriss en ropa para misiones, con equipamiento de protección, funda para el sable láser y muñequeras protectoras y comlink
Como ya vimos el la Parte 1 Kriss es la mejor entre lo mejor. «Es una Maestra Jedi sabia y comprensiva que juega un papel principal en el Gran Desastre que da inicio a la historia,» cuenta Michael Siglain, director creativo de Lucasfilm Publishing. Nos ofrece también un pedacito más interesante del lore que seguramente se encuentra en los Archivos Jedi: «La respuesta a la pregunta que ya os habíamos sugerido de ¿quién es el ‘Héroe de Hetzal’? Es Avar Kriss. Pero la respuesta a por qué es ella la ‘Heroína de Hetzal’ podréis encontrarla en Light of the Jedi en Enero.» Tras la noble Jedi, sin embargo, hay otros poderosos protagonistas en la galaxia.
Se refería Siglain al anuncio que hicieron en Mayo por el retraso en la publicación, allí nos lanzaban unas preguntas para que se las hiciéramos a los autores en las próximas apariciones que tuvieran durante el verano. Se hablaba también del clan San Tekka, quienes son una importante fuerza en la era de la Alta República.
«En tiempos eran simplemente una familia de duros exploradores hiperespaciales de en busca de rutas valiosas en los confines de la galaxia,» explica Charles Soule, uno de los co-creadores junto con Scott de The High Republic, «el clan San Tekka se ha convertido en una dinastía, al frente de la tecnología y técnicas de vanguardia que han permitido a la Canciller de la gran República Galáctica Lina Soh continuar expandiéndose de manera segura a nuevas áreas. Bajo la supervisión de los vástagos Marlon y Vellis San Tekka, el clan opera de forma estrechamente conjunta a la República, y llega a ser crucial en su respuesta al Gran Desastre. Pero los San Tekkas tienen un secreto…su ascenso no ha llegado sin costes.» Parece que Sskeer y los San Tekkas tienen algo en común: sucesos del pasado que desean mantener ocultos.
¿Qué os ha parecido este nuevo Maestro Jedi? Parece que nos empiezan a encajar cada vez mas piezas de las que nos han ido dando, y van añadiendo más pedazos. Nos emplazan a Agosto para revelarnos más detalles a través de la web oficial.
Recojemos el texto final de la sinopsis del libro de Charles Soule sobre la Alta República, sus declaraciones al medio IGN que publicó el primer capítulo ofreciendo un poco mas de contexto a lo que está por llegar y además vemos algún detalle y conexión más.
Mucho antes de la Primera Orden, antes del Imperio, antes de las Guerras Clon… Los Jedi eran la luz en el camino para la galaxia en La Alta República.
En una edad dorada. Exploradores hiperespaciales galácticos expanden el alcance de la República hasta las más alejadas estrellas, los mundos florecen bajo el benevolente liderazgo del Senado, y reina la paz, reforzada por la sabiduría y la fortaleza de la renovada orden de los usuarios de la Fuerza conocidos como los Jedi. Con los Jedi en la cúspide de su poder, el ciudadanos libres de la galaxia confían en su habilidad para capear cualquier tormenta. Pero incluso la luz más resplandeciente puede arrojar sombra, y algunas tormentas desafiar cualquier previsión.
Cuando una impactante catástrofe en el hiperespacio hace trizas una nave, la ráfaga de metralla procedente del desastre amenaza a todo un sistema. Tan pronto como se da la señal de auxilio hacen su aparición en escena los Jedi. La magnitud de la emergencia, sin embargo, es suficiente para llevar al límite a los Jedi. Mientras que el cielo se resquebraja y la destrucción empieza a caer sobre la pacífica alianza que ayudaron a construir, los Jedi deberán confiar en la fuerza para guiarles a superar un día en el que un solo error puede costar millones de vidas.
Incluso mientras los Jedi luchan valientemente contra este desastre, algo realmente mortífero crece mas allá de los confines de la República. El desastre del hiperespacio es más siniestro de lo que los Jedi podrían haber sospechado. Una amenaza se esconde en la oscuridad, alejada de ellos.
Esta ha sido la traducción de la sinopsis, la cual nos sitúa en el momento en el que transcurre la historia, el estado de la galaxia.
Tal y como hemos visto en el primer capítulo, la novela Light of the Jedi muestra la, en principio accidental, destrucción de una enorme nave espacial viajando a través del hiperespacio, lo cual desata el desastre. En Los Últimos Jedi, la Maniobra Holdo nos enseñó cómo de peligrosa es una nave moviéndose a velocidades hiperespaciales, aunque por la manera en la que Soule describe los hechos de este relato podríamos considerar que son mucho peores.
«Este extracto es el primer vistazo al momento que cambia La Alta República para siempre» cuenta Soule. «La destrucción del Corredor Legado es el detonante de un desastre de proporciones galácticas. Fragmentos de transporte de carga destruido comienzan a salir volando del hiperespacio a velocidades altísimas, lo que supone mortíferos misiles de escombros pueden aparecer en cualquier lugar en cualquier momento, desde el Borde Exterior hasta el Núcleo. En esta situación de crisis la República acude a los guardianes de la paz y la justicia -los Jedi.«
Soule continúa, «la apertura de Light of the Jedi describe una catástrofe de magnitudes épicas y lo que es una respuesta emocionante y heroica tanto por parte de la República como de los Jedi para salvar vidas y cerrar la crisis. Aunque eso es sólo el principio. El desastre del Corredor Legado desata una historia con mucho más recorrido; es solamente una pieza de una saga mucho mas grande.«
Desde el medio IGN, el redactor Jesse B. Gill, especula con que realmente el desastre del Corredor Legado no es un accidente. Los villanos de La Alta República son los Nihil, que son una especie de Vikingos Espaciales, por lo que Jesse apuesta todos sus créditos a que son os responsables, de manera que puedan desestabilizar a la República y dividir a los Jedi repartiéndolos por la galaxia.
Ya conocemos alguno de los Jedi que van a protagonizar esta nueva era, por lo que suponemos que al menos los que aparecen en la portada, Avar Kriss (la Jedi humana al frente), Burryaga (el wookie Jedi), el Jedi humano masculino del que aún no conocemos el nombre y Loden Greatstorm (el Twi-lek al fondo), serán los protagonistas de esta historia.
Sabemos también, gracias a lo mostrado en The Star Wars Show, que la historia escrita por Daniel José Older y que se publicará en la línea de cómics Adventures que publica IDW, tendrá a los Padawans Lula y Farzalla haciendo frente a una lluvia de piezas del gran desastre.
En este hilo por Pascal Blaché, autor del diseño original de la Estación Faro Starlight, podemos ver diferentes imágenes de la estación.
So.. this happened 🙂 #StarWarsTheHighRepublic . I made the designs, not the colors. Not used to that, but damn, it looks good! Specially that John Harris vibe on the station! pic.twitter.com/IB0birhK2O
Una de las naves mencionadas, la Incom Z-24, parece ser una antecesora de la conocida Z-95 Headhunter, también de la Corporación Incom.
Parece que el recibimiento está siendo muy bueno pero «tengo que decir que este primer capítulo es como los primeros 10 segundos del trailer comparados con el resto de la historia. Si os ha gustado esto…vaya chicos, os espera un regalo en Enero.«
Reactions to this first look at LIGHT OF THE JEDI have been *amazing* – but I have to say, this one chapter is like the first ten seconds of the trailer compared to the rest of the story.
¡Hola bibliotecarios! Os traemos la traducción de este relato corto no canónico escrito por Charles Soule e ilustrado por Will Sliney. Se trata de una historia escrita para recaudar fondos para la Book Industry Charitable Foundation, que ayudará a las librerías y tiendas de cómics que se hayan visto afectadas por la pandemia del covid-19. Sin más dilación, os dejamos el relato para que lo disfrutéis.
LA PRIMERA LECCIÓN
Escrito por Charles Soule. Ilustrado por Will Sliney. Traducido por Jose Alabau Casaña.
Ciudad Hanna, Chandrila. 13 dbY
Ben sintió que las manos se cerraban a su alrededor, enormes, cada una casi tan grande como su cabeza. Sus pies dejaron la tierra, y entonces fue lanzado hacia arriba en el aire. Todo sucedió rápido, muy rápido.
Por un momento, estaba volando, con los brazos extendidos a ambos lados. Arriba, y arriba, y por una breve pausa, un pequeño momento, como si el tiempo se hubiera cortado tan fino que se pudiera ver a través de él… y entonces ya no estaba volando, sino cayendo. De vuelta al suelo, de vuelta a la tierra.
Luego, las manos de nuevo, y Ben fue envuelto en el suave pelaje de su tío, rodeado de calor, amor y seguridad. Ben se rió.
«Deja de tirar al niño, Chewie», dijo la voz de su padre, ese gruñido áspero que sonaba como nadie más. «Si se te cae, Leia nos matará a los dos».
Chewbacca dijo algo en respuesta. Ben no entendía mucho de shryiiwook todavía, sólo unas pocas palabras, pero el tono transmitía una sensación de falso rechazo a la idea de que su tío permitiera que Ben sufriera algún tipo de daño.
«Sí, sí», dijo su padre, mientras Chewbacca lo bajaba. «De todos modos, ya casi está la cena. Ben, ve a lavarte».
Ben sintió la enorme mano de su tío dándole una palmadita en la cabeza una vez, luego dos, y luego Chewbacca se fue donde su padre estaba sentado en el salón hablando con su otro tío, Lando.
«Hey, deja al pequeño guerrero espacial en paz, Han,» dijo Lando. «Es su cumpleaños. Y no es como si tú tuvieras las manos más limpias de la galaxia».
«¡Sí, papá!» Ben dijo. «¿Por qué no vas a lavarte?»
Su padre se rio. Un buen sonido. El padre de Ben siempre sonaba gruñón, pero el secreto era que no era realmente gruñón, al menos la mayor parte del tiempo.
«Porque yo soy un adulto y tú eres un niño. Ahora vete,» dijo. «Estoy hablando de negocios con tu tío Lando.»
«Tiene razón, Ben», dijo Lando. «Cuanto antes te pongas en marcha, antes podremos comer todos, lo que significa que antes recibirás tus regalos».
Ben sintió que otra presencia entraba en la habitación, y supo que su madre estaba allí. Ni siquiera tenía que mirar, y ella no tenía que decir nada. Él siempre lo sabía, y ella también.
«Bueno, estamos esperando a un invitado más», dijo, «debería llegar en cualquier…»
Sonó una campana en la puerta principal.
«Ve a ver quién es, Ben», dijo su madre, con una sonrisa en su voz.
Ben corrió a la puerta principal y la abrió, aunque ya sabía quién era. Siempre podía sentir a su madre, y siempre podría sentir a esta persona también, aunque no la viera muy a menudo. Su estómago empezó a ponerse al revés.
No iba a venir… pensó Ben.
Pero lo hizo. Esperando en la puerta de su casa estaba el otro tío de Ben, Luke Skywalker… el Maestro Jedi.
«Ben», dijo Luke, y sonrió, su cara y su espíritu brillaban de felicidad, «Feliz cumpleaños». Te he echado de menos».
Su madre pasó por delante de él y abrazó a su tío.
«¡Luke!» dijo ella. «¡No estaba segura de si lo lograrías!»
«Hola, Leia», respondió Luke. «Por supuesto que lo hice. Estaba siguiendo una pista muy prometedora sobre unas ruinas de un templo de la Alta República, pero ya sabes, han estado ahí durante siglos, no van a ir a ninguna parte. Mientras que tú, hombrecito…»
Se agachó y miró a Ben a los ojos.
«…cada día son más grandes. Ocho años de edad. Difícil de creer. Solía cambiar tu pañal».
«Sí, dos veces», dijo Leia. «Eres peor que Han».
«Nadie es peor que yo», dijo su padre, dando un paso adelante y abrazando a Luke.
«Me alegro de verte, amigo. Significa mucho que hayas venido».
«No me lo perdería por nada», dijo Luke.
«Muy bien, ahora ya podemos empezar a cenar», anunció su madre. «Venga, venid al comedor y sentaros. Luke, deja tu sable en el estante. Nada de armas en la mesa».
«Lo que tú digas, Leia», dijo Luke.
Le guiñó un ojo a Ben, y luego desenganchó un brillante cilindro de plata y oro del gancho de su cinturón y lo colgó en un estante cerca de la puerta principal.
Un sable de luz, pensó Ben, unas palabras que resonaban en su mente.
Había visto el arma de su tío antes, aunque nunca la había visto encendida. Había oído las historias -sobre la batalla entre Skywalker y Vader ante el Emperador Palpatine en la Estrella Muerte, la que había terminado la gran guerra en la que sus padres habían luchado y en la que pensaban a veces – lo sabías porque sus ojos se perdían en la lejanía. Este era el sable de luz de esa pelea, el mismo.
«¡Ven ya, Ben Solo!», gritó su padre desde el comedor, no muy gruñón pero apunto de estarlo, y Ben se dio la vuelta y corrió para estar con su familia -su madre, su padre y sus tres tíos… todos los que le querían mucho. Había otras personas que podrían haber invitado, y de hecho iba a hacer una fiesta con algunos de sus amigos de la escuela en unos días, pero esto era lo que les había pedido a sus padres para el día de hoy.
Su familia.
La cena estaba deliciosa, con todos sus platos favoritos. Chewbacca se comió todo, o eso parecía, y Lando tomó muchas bebidas para adultos, y su madre habló con Luke sobre su búsqueda de lo que quedaba de los Jedi, y su padre no estaba nada malhumorado. Todo eran risas y bromas, y luego había pastel, y más tarde regalos.
Chewbacca le dio una hermosa talla de madera, una pequeña estatua de un wookiee sosteniendo a un niño humano sobre su cabeza, con los brazos del niño a ambos lados, y Ben se dio cuenta de que eran ellos, los dos, lo que les gustaba hacer. Lando le dio un mazo de cartas sabacc, muy llamativo, con bordes dorados en las cartas, y le prometió que le enseñaría a jugar y a ganar siempre, lo que provocó una risa y una mirada de complicidad por parte de su padre. Su madre y su padre le prometieron que se irían todos juntos, en un viaje de verdad, los tres, sin trabajo ni nada, sin encontrarse con «viejos amigos» como su padre parecía hacer siempre, muchos de los cuales no parecían muy amistosos con Ben. Ese fue un regalo perfecto, y él pensó que era el mejor, y luego recibió el último.
Luke Skywalker metió la mano en su túnica y sacó una pequeña caja de metal, que le entregó a Ben. Le dio una sensación extraña. Había algo especial en su interior.
«Ábrela», dijo su tío.
Ben lo hizo, y vio… una roca. Un poco transparente, con bordes afilados y partes planas y ¿una especie de especie de luz en el interior?
«Esto se llama cristal kyber, Ben», dijo Luke. «Es muy especial. Cada sable láser tiene uno dentro, y están muy conectados a la Fuerza. Están casi vivos. ¿Puedes sentirlo?»
Ben pensó… sí, tal vez podría. Había algo en la roca, y podía sentirlo, como cuando sabía que su madre estaba cerca. Y pensó… que tal vez la roca podría sentirlo también a él. Era extraño, pero no estaba mal. Esto era algo bueno.
«Creo que sí», dijo.
«Bueno, no es algo que ocurra de una sola vez, y los Jedi suelen elegir los cristales kyber con los que sienten una fuerte conexión. Esto es sólo para que veas lo que se siente. Sólo por diversión».
«Tranquilo, Skywalker», dijo su padre. «No le hagas un Jedi todavía. Mi hijo va a ser un sinvergüenza cuando crezca, como su padre.»
«¿No puedo ser ambas cosas?» Ben dijo, y todo el mundo se rio, y luego los adultos empezaron a hablar de cosas de adultos, primero contando historias sobre cosas que habían hecho todos juntos antes de que Ben naciera, y se volvió algo aburrido.
Luke lo percibió y se volvió hacia Ben, sonriendo.
«Lo siento, chico. Estoy seguro de que esto no es tan interesante, y menos en tu cumpleaños. Déjame hablar con tu madre y tu padre unos minutos, y luego puedo mostrarte algunos trucos Jedi interesantes. ¿De acuerdo?»
«¿Esto es por la escuela?», preguntó su padre.
«Creo que es hora, Han», dijo Luke. «O al menos es hora de empezar a hablar de ello en serio. Estoy listo, y fuera hay personas que necesitarán ayuda. Instrucción».
Ben sabía que estaban hablando de él, pero también sabía que no lo querían revoloteando alrededor… así que se levantó de la mesa, con el cristal kyber aferrado a su mano.
Salió del comedor, luego miró hacia la mesa -los adultos estaban hablando muy seriamente de algo muy importante. Nadie le prestaba atención, y así que se deslizó por el pasillo que llevaba a la entrada principal.
El sable láser.
Ben levantó su cristal kyber, y luego miró el arma de nuevo. El gancho del que estaba colgando estaba demasiado alto para que él lo alcanzara. Ese era el problema. Pero también sabía podría alcanzarlo de una manera u otra.
Extendió su mano vacía hacia el sable, y agarró el cristal kyber con fuerza con la otra mano, tan fuerte que le dolía un poco.
El sable láser se movió. No mucho, pero pensó que tal vez si podía sacarlo primero del gancho y entonces cuando cayera atraparlo, y entonces podría… bueno, no lo sabía. Pero, ¿al menos podría tocarlo, no? Era un sable de luz, el arma de un Caballero Jedi. Tenía que intentarlo. Tal vez podría incluso averiguar cómo encenderlo.
Cerró los ojos, extendió su mano, y… lo intentó. Realmente lo hizo. Sabía que podía hacerlo. Sabía que…
«Ben», llegó la voz de su tío, amable y tranquila. «Entiendo lo que intentas hacer, pero los sables de luz son peligrosos si no sabes cómo usarlos. Deberías haberme preguntado si querías echar un vistazo de más cerca».
Ben abrió los ojos, y allí estaba Luke Skywalker, no enfadado – quizás un poco preocupado, pero eso era todo.
«¿Vas a contárselo?» dijo Ben.
«No», dijo Luke, sonriendo. «Lo entiendo. Los sables de luz son bastante fascinantes. Sólo tienes que prometerme que nunca más lo intentaras a no ser que yo esté contigo, ¿vale?»
«Vale», dijo Ben.
«Bien», dijo Luke.
Alargó la mano y el sable de luz se descolgó del gancho, y fue hasta su mano extendida.
«Retrocede un poco», dijo Luke, y Ben lo hizo.
Y entonces, donde no había nada, de repente hubo algo, una larga y zumbante línea de una luz verde brillante que se extendía desde la empuñadura del sable y llenaba el aire entre Ben y su tío.
«Pon tu mano en la mía», dijo Luke, y Ben lo hizo, y estaban sosteniendo el sable de luz juntos.
Luke balanceó un poco la hoja, dejó que silbara en el aire, y Ben se sorprendió. No notaba… nada. Como si la hoja no pesara.
Nada… pero Ben conocía todas las historias. Podías no sentir su peso, pero con un sable de luz… podías hacer cualquier cosa.
«Feliz cumpleaños, Ben», dijo su tío. «Que la Fuerza te acompañe».
FIN.
Esperamos que os haya gustado la historia. En este enlace podéis encontrar el material original. ¡Que la lectura y el coleccionismo os acompañen!
Son los tiempos de La Alta República: una pacífica unión de mundos con ideas afines donde todas las voces son escuchadas, y la gobernanza se alcanza mediante el consenso, no bajo coacción o miedo. Es un tiempo de ambiciones, de cultura, de inclusión, de Grandes Obras. La visionaria Canciller Lina Soh lidera la República desde la elegante ecumenópolis de Coruscant, situada cerca del luminoso centro del Núcleo Galáctico.
Pero mas allá del Núcleo y sus muchas Colonias pacíficas, está el Borde – Interior. Medio,y finalmente, en el filo de lo conocido: El Borde Exterior. Estos mundos está llenos de oportunidades para aquellos lo suficientemente valientes para viajar a través de las pocas rutas bien cartografiadas que llevan hasta el mismo, junto con los peligros que ello implica. El Borde Exterior es el cielo de aquellos que buscan escapar de las leyes de la República, y está repleto de depredadores de todo tipo.
La Canciller Soh ha alcanzado el compromiso de traer a los mundos del Borde Exterior bajo el manto de la República a través de ambiciosos programas de ayuda tales como la Estación Faro Starlight. El orden y la justicia con mantenidos en la frontera galáctica por los Caballeros Jedi, guardianes de la paz que han alcanzado el dominio de habilidades increíbles provinientes de un misterioso campo de energía conocido como la Fuerza. Los Jedi trabajan estrechamente con la República, y han aceptado establecer asentamientos en el Borde Exterior para auxiliar a cualquiera que necesite ayuda.
Los Jedi de los puestos fronterizos pueden ser el único recurso para personas que no tienen a dónde ir. Aunque los asentamientos operan de manera independiente y sin ninguna ayuda directa del gran templo Jedi de Coruscant, actúan como un disuasivo para aquellos que buscan usar la oscuridad para hacer el mal.
Pocos pueden oponerse los Caballeros de la Orden Jedi.
La Capitana Hedda Casset revisió las lecturas y pantallas integradas en el sillón de mando por segunda vez. Siempre revisaba al menos dos veces. Tenía más de cuatro décadas de vuelo a sus espaldas, y creía que el doble chequeo era en gran parte la razón por la que seguía volando. El segundo análisis confirmaba todo lo que había visto la primera vez.
«Todo está bien,» dijo, en voz alta esta vez, anunciándolo al personal del puente. «Tiempo para una de mis rondas. Teniente Bowman, tome el puente.»
«Recibido, capitana,» respondió su primer oficial, levantándose de su asiento preparándose para ocupar el de ella hasta que volviese de su paseo vespertino.
No todos los capitanes de cargueros pesados manejaban su nave como un vehículo militar. Hedda había visto naves estelares con suelos sucios, tuberías con fugas y grietas en las ventanas de la cabina, fallos que le rompían el alma. Pero Hedda Casset comenzó su trayectoria profesional como piloto de combate en las fuerzas de trabajo conjunto Malastare-Sullust, manteniendo el orden en su pequeño sector del Borde Medio. Empezó pilotando un Incom Z-24, caza monoplaza que todo el mundo llamaba simplemente Zumbador (Bugbuzz). Principalmente misiones policiacas, atrapando piratas y todo eso. Finalmente, sinembargo, ascendió hasta capitanear un crucero pesado, una de las naves más grandes de la flota. Una buena trayectoria, haciendo un buen trabajo.
Abandonó las Mallust JTF (acrónimo para designar las Fuerzas de Trabajo Conjunto de Malastare-Sullust) con honores, trasladándosé a un puesto de trabajo capitaneando veleros mercantes para el Gremio Byrne – su propia versión de un relajado retiro. Pero los más de treinta años en el cuerpo militar significaban que el orden y la disciplina estaban no solo en su sangre, si no que eran su sangre. De manera que, cada nave en la que volaba era llevada como si fuese a librar una batalla definitiva contra la Armada Hutt, incluso cuando sólo transportaba una carga de pieles de ogrut del mundo A al mundo B. Esta nave, el Corredor Legado (Legacy Run), no era una excepción.
Hedda se puso de pie, aceptando y devolviendo el saludo entrecortado del Teniente Jary Bowman. Se estiró, sintiendo los huesos de su columna crujir. Demasiados años de patrulla en cabinas minúsculas, demasiadas maniobras de Fuerza G – a veces en combate, otras simplemente porque le hacían sentir viva.
El verdadero problema, sin embargo, pensaba, apartando un mechón de cabello gris tras su oreja, es que eran demasiados años.
Dejó el puente, abandonando la precisa máquina de su cubierta de mando y caminando por un apretado pasillo hacia el espacioso y mas caótico mundo del Corredor Legado. La nave era un Transporte de Carga Modular de Clase-A de Kaniff Yards, tan viejo como ella. Eso situaba al navío un poco mas allá de su tiempo de vida operativo ideal, pero dentro de los parámetros de seguridad si se mantenía adecuadamente y era atendido regularmente – cosa que así sucedía. Su capitana se encargaba de ello.
El Corredor era una nave de uso mixto, clasificada tanto para carga como pasajeros – de ahí lo «modular» en su designación. Estaba compuesta por un enorme compartimento central, con forma de prisma triangular alargado, con la ingeniería en la popa y el resto del espacio asignado a la carga. El puente conectaba con el casco central a través de largos y atronadores túneles, uno de los cuales atravesaba en ese momento. A la sección central se le pueden añadir módulos adicionales más pequeños, hasta ciento cuarenta y cuatro, acoplados o desacoplados en el patio dependiendo las necesidades del viaje.
A Hedda le gustaban las propiedades modulares de la nave, porque significaba que nunca sabías de antemano lo que ibas a obtener, qué extraños desafíos tendrías que afrontar de un trabajo a otro. Una vez había volado la nave cuando la mitad de la carga asignada había sido reconfigurada como un enorme tanque de agua, para poder transportar un gigantesco pez espada de los tormentosos mares de Spira al acuario privado de una condesa en Abregado. Hedda y su tripulación habían conseguido cargar la bestia de una manera segura – lo cual no fue una tarea sencilla. Pero mas complicado fue traer de vuelta a la criatura tres ciclos más tarde, cuando el maldito bicho enfermó, ya que la gente de la condesa no tenía ni idea de como cuidarlo. Tuvo que reconocer sin embargo que la mujer pago el porte completo para devolver al pez espada a su hogar. La mayoría de la gente, nobles sobre todo, simplemente lo habrían dejado morir.
Este viaje concreto, en comparación, era tan simple como se presentó. Las secciones de carga del Corredor Legado estaban ocupadas al ochenta por ciento por colonos que se dirigían al Borde Exterior desde el superpoblado Núcleo y los mundos Colonias, en busca de una nueva vida, nuevas oportunidades, nuevos cielos. Podía identificarse con eso. Hedda Casset había estado toda la vida en tensión. Tenía la sensación de que también moriría así, mirando por un ventanal, esperando que sus ojos divisasen algo que no había visto nunca.
Debido a que era un viaje de transporte, la mayor parte de los módulos eran configuraciones básicas de pasajero, con sillones cama de uso libre, en teoría, suficientemente cómodos como para dormir en ellos. Instalaciones de aseo, almacenaje, pequeñas galerías y ya está. Para aquellos colonos dispuestos a pagar por un confort extra y comodidades, algunos módulos tenían cantinas atendidas por droides y compartimentos privados para dormir, aunque no muchos. Estas personas eran austeras. Si tuvieran el dinero con el que comenzar, seguramente no se estarían dirigiendo al Borde Exterior para intentar labrarse un futuro. El oscuro límite de la galaxia era un lugar de desafíos tan emocionantes como mortíferos. En realidad, mas mortíferos que emocionantes.
Incluso el camino para llegar aquí fuera es intricado, pensó Hedda, con la mirada puesta en el torbellino de hiperespacio a través de la escotilla por la que pasaba. Apartó los ojos, sabiendo que podría tirarse ahí veinte minutos embobada si quería. No podías confiar en el viaje hiperespacial. Era útil, por supuesto, te llevaba de un punto a otro, era la clave de la expansión de la República mas allá del Núcleo, pero algo que nadie realmente entendía del todo. Si tu navidroide calculaba erróneamente las coordenadas, aunque fuese ligeramente, podías salirte de la ruta establecida, la vía principal para cualquiera que fuese el viaje hiperespacial, y entonces estarías en un camino oscuro que llevaría a quién sabe dónde o a quién. Había ocurrido incluso en las transitadas hiperrutas cercanas al centro galáctico, y aquí fuera, donde los cartógrafos prácticamente no han trazado ninguna ruta…bueno, era algo de lo que había que estar pendiente.
Apartó todo eso de su cabeza y continuó su camino. Lo cierto es que, el Corredor Legado, estaba ahora mismo surcando las más transitadas y conocidas rutas hacia los mundos del Borde. Era un viaje rutinario. Las naves usaban esta hiperruta constantemente, en ambas direcciones. Nada por lo que preocuparse.
Pero mas de nueve mil almas a bordo de la nave dependían de la Capitana Hedda Casset para que las llevase a su destino. Esto le preocupaba.
Hadda salió del corredor y entró en el casco principal, llegando a un gran espacio circular, un lugar abierto necesario que, debido a la estructura de la nave, se había convertido en una especie de área común oficiosa. Un grupo de niños estaban dando patadas a un balón mientras que los adultos permanecían en pie charlando o simplemente estirando los músculos en una zona distinta a aquella en la que amanecían cada mañana. El lugar no era lujoso, tan sólo un punto de encuentro donde confluían varios pasillos – pero estaba limpio. La nave empleaba – por empeño de la capitana – un equipo automatizado de mantenimiento que mantenía sus interiores limpios y ordenados. Uno de los droides custodio se deslizaba en ese momento por la pared, realizando una de las interminables tareas que una nave del tamaño de la Carrera requerían.
Se tomó un momento para hacer balance de este grupo – unas veinte personas, de todas las edades, de varios mundos. Humanos, por supuesto, pero también algunos Trandoshanos de piel escamada, una familia de Bith y hasta un Ortolan, de piel azul y hocico largo, con sus largas y pesadas aletas saliendo de los laterales de la cabeza – no suelen verse muchos de ellos. Aunque no importaba su planeta de procedencia, tan solo eran gente común, esperando para poder comenzar una nueva vida.
Uno de los chicos alzó la vista.
«¡Capitana Casset!» dijo el chaval, un humano pelirrojo de piel aceitunada. Lo conocía.
«Hola, Serj,» dijo Hedda. «¿Alguna novedad? ¿Todo bien por aquí?»
El resto de los chicos dejaron de jugar y se arremolinaron a su alrededor.
«Nos vendrían bien nuevos holos,» dijo Serj. «Hemos visto todos los que hay en el sistema.»
«Lo que tenemos es lo que hay,» respondió Hedda. «Y deja de intentar colarte en el archivo para ver los títulos con restricción de edad. ¿Crees que no me entero? Esta es mi nave. Me entero de todo lo que sucede en el Corredor Legado.
Se inclinó hacia delante.
«Todo.»
Serj se sonrojó y miró a sus amigos, quienes también, de repente, habían encontrado cosas muy interesantes que observar en los muy poco interesantes suelo, techo y paredes de la sala.
«No os preocupeis,» dijo irguiéndose. «Lo entiendo. Es un viaje muy aburrido. No me creeréis, pero en poco tiempo, cuando vuestros padres os tengan arando campos, construyendo vayas o luchando contra rancors estaréis soñando con el tiempo que pasasteis en este barco. Relajaros y disfrutad.»
Serj puso los ojos en blanco y volvió a lo que fuese el juego de pelota improvisado que él y el resto de chicos habían inventado.
Hedda sonrió y atravesó la sala, asintiendo y charlando mientras avanzaba. Gente. Probablemente algunos eran buenas personas, otras malas, pero durante los próximos días, su gente. Le encantaban estos viajes. No importaba lo que finalmente pasase en las vidas de estas personas, se dirigían hacia el Borde para cumplir sus sueños. Ella era parte de ello, y le hacía sentir bien.
La República de la Canciller Soh no era perfecta -ningún gobierno lo era o iba a serlo- pero era un sistema que daba a la gente la posibilidad de soñar. No, aún mejor. Alentaba los sueños, tanto grandes como pequeños. La República tenía sus defectos, pero teniéndolo todo en cuenta, podría ser muchísimo peor.
Las rondas de Hedda le llevaron cerca de una hora -se abrió paso a través de los compartimentos de pasajeros, pero también revisó un envío de tibanna líquido súper refrigerado para asegurarse de que los elementos volátiles estaban correctamente sujetos (lo estaban), inspeccionó todos los motores (todo bien), se puso al tanto del estado de las reparaciones de los sistemas de recirculación ambiental de la nave (en progreso y avanzando correctamente) y se aseguró de que las reservas de combustible seguían manteniéndose más que adecuadamente para el resto del viaje con un amplio margen (lo eran).
El Corredor Legado era exactamente como ella quería que fuese. Un pequeño mundo adecuadamente mantenido en medio del desierto, una cálida burbuja de seguridad que mantiene a raya el vacío. No podía responder sobre lo que les esperaba a estos colonos una vez que se dispersaran por por el Borde Exterior, pero se aseguraría de que llegasen allí sanos y salvos para averiguarlo.
Hedda volvió al puente, donde el Teniente se puso de pie prácticamente de un salto en cuanto la vio entrar.
«Capitana en el puente,» dijo, y el resto de oficiales se irguieron en sus asientos.
«Gracias, Jary,» dijo Hedda, mientras su segundo se hacía a un lado y regresaba a su puesto.
Hedda se sentó en su sillón de mando, comprobando todas las pantallas automáticamente, en búsqueda de algo fuera de lo normal.
Todo correcto, pensó.
KTANG. KTANG. KTANG. KTANG.
Una alarma, atronadora e insistente. La iluminación del puente cambió a su configuración de emergencia -bañándolo todo de rojo. A través del puerto frontal se veían los torbellinos hiperespaciales, en cierta manera. Quizá era la iluminación de emergencia, pero tenían un…tinte rojizo. Parecían…enfermizos.
Hedda notó como se le aceleraba el pulso. Su cabeza se puso en modo de combate sin pensarlo.
«¡Informe!» vociferó mientras sus ojos escrutaban su conjunto de monitores en busca del origen de la alarma.
«Alarma generada por el navicomputador, capitana,» inquirió su navegante, el Cadete Kalwar, un joven Quermian. «Hay algo en la hiperruta. Justo delante. Grande. Impacto en diez segundos.»
La voz del cadete se mantuvo firme, Hedda se sentía orgullosa de él. Probablemente no era mucho mayor que Serj.
Sabía que esta situación era imposible. Las rutas eran seleccionadas porque estaban libres de potenciales escombros, que estuvieran despejadas se calculaba hasta a un metro de resolución. Cualquier partícula que se escapase era detectada y evitada por los navidroides de abordo haciendo ajustes a lo largo del vector. Colisiones a velocidad luz durante rutas establecidas era matemáticamente imposible.
También sabía que aunque fuese absurdo, estaba sucediendo, y esos diez segundos no eran tiempo en absoluto para la velocidad a la que el Corredor Legado estaba viajando.
No puedes confiar en los viajes hiperespaciales, pensó,
Hedda Casset pulsó dos botones en su consola de mando.
«Prepárense,» dijo, con voz calmada. «Estoy tomando el control.»
Se tomó un instante para tomar aire y justo después comenzó a volar.
El Corredor Legado no era un Zumbador Incom Z-24, ni siquiera uno de los nuevos Longbeams de la República. Era un carguero sexagenario al final -mas allá incluso- de su vida útil, cargado, con motores diseñados para una aceleración y deceleración lenta y gradual, para aterrizajes en puertos espaciales e instalaciones con carga orbital. Maniobraba como una luna.
El Corredor Legado no era una nave de guerra. Ni si quiera se acercaba. Pero Hedda la pilotaba como si lo fuera.
Vio el obstáculo en su camino gracias a su vista de piloto de caza e instinto, lo vio avanzando a una velocidad increíble, lo suficientemente grande para que tanto su nave como fuera lo que fuese eso acabasen desintegrados en átomos, polvo eternamente a la deriva a través de las rutas hiperespaciales. No había tiempo para evitarlo. La nave no podía esquivarlo. No había espacio ni tiempo.
Pero la Capitana Hedda Casset llevaba el timón, y no le fallaría a su nave.
Un ligero toque en la palanca de control izquierdo y un giro más grande en la derecha, y el Corredor Legado se movió. Mas de lo que hubiese querido, pero no menos de lo que ella creía que era capaz, y el enorme carguero se deslizó a través del obstáculo que había en su camino, pasando el objeto tan cerca del casco que Hedda sintió como se despeinaba a pesar de las muchas capas de metal y blindaje que los separaban.
Pero estaban a salvo. No había habido impacto. La nave había sobrevivido.
Había turbulencias y Hedda luchaba contra ellas, abriéndose paso a pesar de traqueteos y sacudidas, sin necesidad de ver para pilotar. La nave gruñía, el casco se quejaba.
«Puedes lograrlo, vieja amiga,» dijo en alto. «Claro que somos un par de viejas damas gruñonas, pero aún nos queda mucha vida por vivir. He cuidado rematadamente bien de ti, y lo sabes. No te voy a dejar tirada si tú no me abandonas.»
Hedda no le falló a su nave.
La nave le falló a ella.
El rugido del sobreesfuerzo metálico se convirtió en un grito. Las vibraciones de la nave atravesando el espacio dieron paso a un nuevo tono que Hedda ya había escuchado antes demasiadas veces. Era el sentir de una nave que había sido llevada más allá de sus límites, ya hubiese sido por recibir demasiados daños en un tiroteo o, como en esta ocasión, por haber sido forzada a realizar una maniobra por encima de sus posibilidades.
El Corredor Legado estaba resquebrajándose. Le quedaban unos segundos de vida, como mucho.
Hedda abrió los ojos. Soltó las palancas de control e introdujo los comandos en su consola para activar los blindajes de las compuertas que separaban cada módulo de carga en caso de catástrofe, pensando que eso les daría alguna oportunidad las personas a bordo. Pensó en Serj y sus amigos, jugando en el área común, y en cómo las puertas de emergencia acababan de cerrarse de golpe a la entrada de cada módulo de pasajeros, atrapándolos posiblemente en una zona que estaba a punto de convertirse en vacío. Deseó que los chicos se hubiesen ido con sus familias cuando sonó la alarma.
Pero no lo sabía.
Simplemente no lo sabía.
Hedda fijó los ojos en su primer oficial, que estaba observándola, sabiendo lo que estaba a punto de suceder. Saludó.
«Capitana,» dijo el Teniente Bowman, «ha sido un-«
El puente se resquebrajó.
Hedda Casset murió, sin ni si quiera saber si había salvado a alguien.
Light of the Jedi está escrito por Charles Soule y se publicará el 5 de Enero de 2021 en Estados Unidos.
Según el escritor Charles Soule el próximo Lunes podremos descubrir más sobre la Alta República. Además os presentamos a los nuevos Caballeros Jedi (traducción del artículo originalmente publicado en starwars.com).
En un tweet publicado ayer por el autor de la que será la novela que de inicio a esta nueva era, Light of the Jedi, nos reconoce que hemos sido muy pacientes y que podremos echar una pequeña ojeada tras la cortina.
Something Luminous is coming Monday, just pulling back the curtain a little, and I am Highly excited for it.
Star Wars: The High Republic es una epopeya editorial situada 200 años antes de los eventos de La Amenaza Fantasma. Como ya os contó Gorka en este anterior artículo la historia será explorada a través de múltiples voces y abarcará desde novelas para adultos y jóvenes, libros infantiles y cómics de distintas editoriales. A continuación echaremos un primer vistazo a los Caballeros Jedi y Maestros protagonistas.
«Durante más de mil generaciones los Caballeros Jedi fueron los guardianes de la paz y la justicia…»
Las palabras de Obi-Wan Kenobi en Una Nueva Esperanza han permanecido entre los fans durante años, generando preguntas, inspirando imágenes y admiración. ¿Cómo eran los Jedi en su mejor momento, antes del surgimiento de Luke Skywalker? ¿Cómo operaban en la galaxia? ¿Quiénes eran? Lo descubriremos en esta saga multiplataforma de Lucasfilm.
«Los lectores van a ver una gran variedad de Jedi en esta época«. dice el director creativo de Lucasfilm Publishing Michael Siglain. «Es un tiempo de esperanza, optimista, donde los Jedi son buenos y nobles, y queremos reflejar eso en los personajes y además seguir dotándolos de la suficiente profundidad y recorrido para que sus personalidades individuales e idiosincracia puedan brillar a través de ellos. Los Caballeros Jedi de la Alta República tienen aspiraciones de la misma manera que son inspiradores. En pocas palabras, son los chicos buenos.«
Aunque los Jedi son indudablemente héroes en La Alta República, prometen ser variados, únicos y muy «humanos» – sin importar la especie. «Hemos invertido mucho tiempo y esfuerzo en que nuestros Jedi parezcan reales, individuos equilibrados,» cuenta Cavan Scott, uno de los arquitectos de The High Republic. «Son todos diferentes, acercándose a la Fuerza de maneras únicas y particulares pero que aun así se mantienen unidos por un objetivo común. Están al servicio no sólo de un inquebrantable dogma, si no de una profunda pasión por proteger la luz y la vida. Y cada uno se encuentran un punto diferente de su propio camino. Algunos tienen la experiencia de su lado, mientras que otros tienen el entusiasmo de la juventud. Unos están aún buscando su lugar en la Orden mientras que otros alcanzan de manera natural roles de liderazgo. Algunos quizá no hayan elegido trabajar con el Jedi con el que se les ha emparejado, pero todos están comprometidos a ser la luz de guía para la galaxia. Individualmente son fuertes, juntos invencibles, pero tal y como los mejores héroes, tienen lecciones que aprender y desafíos que superar. Nos esperan tiempos emocionantes.»
Avar Kriss
Avar es el más positivo y noble ejemplo de hermandad Jedi. Siempre intenta ver lo bueno de las personas y las situaciones y jamás pone sus intereses por encima de los de los demás. Se encuentra cautivada por la vida en los márgenes y los desafíos que ello conlleva, y es una inspiración para aquellos que trabajan con ella. Es compasiva, nada dogmática, y siempre está preparada para sacrificarse por los demás. Avar Kriss es la mejor entre los mejores.
Loden Greatstorm
Loden es un Maestro Jedi Twi’lek, y es considerado como uno de los mejores maestros en la Orden Jedi. Fuerte y astuto, con buen sentido del humor, Loden ve cada momento como una experiencia de aprendizaje, siempre intentando de mejorar y hacer que los demás sean mejores, sobre todo sus padawans.
Keeve Trenis
Keeve es una joven Jedi explosiva, de la que se espera tenga un gran futuro por delante, pero sólo si cree en sí misma. Ingeniosa y más impulsiva de lo que debería, Keeve lleva siendo Caballero Jedi tan sólo unas semanas y se encuentra un poco a la sombra de Avar, sabiendo de la cantidad de grandes hazañas que ha realizado en el pasado. Está decidida a demostrar de lo que es capaz a Avar y otros legendarios Jedi destinados en el Estación Faro Starlight, aunque primero debe aprender a confiar en sí misma tanto como lo hace en la Fuerza.
Stellan Gios
Stellan es un Maestro Jedi optimista y muy respetado. Stellan llegó a la Orden con Avar Kriss, y aunque suelen estar en diferentes encargos para los Jedi o la República, cuando trabajan juntos forman un poderoso equipo de dos nobles héroes en acción. Poderoso en la Fuerza y un profesor nato, Stellan se encuentra actualmente destinado en uno de los asentamientos de Templo Jedi en el distante planeta de Caragon-Viner.
Vernestra «Vern» Rwoh
Vern es una recién investida Caballero Jedi. Vernestra, una Mirialan, fue Padawan de Stellan Gios. Trabaja duro y es una devota de la Orden Jedi, más que la mayoría de los de su edad. A los dieciséis es una de las más jóvenes Caballero Jedi de su generación. Se esfuerza por encajar con los adultos a la vez que intenta ser un buen ejemplo para los jóvenes Jedi.
Todos estos diseños son de la artista Elisa Serio.
Gracias a un tweet de Justina Ireland conocemos que en la próxima San Diego Cómic Con habrá un panel dedicado a los libros y cómics de Star Wars. La convención será online y gratuita, por lo que todos podremos asistir a la presentación que tendrá lugar del 22 al 26 de Julio.
Poco más sabemos de qué otros autores estarán presentes, pero Justina Ireland nos adelanta que nos dará detalles sobre el clan Starros, lo que nos asegura que hablará de la Alta República y del libro que ha escrito para esta época, A Test of Courage (que ya os contamos que se retrasa hasta el 5 de Enero de 2021 debido a la pandemia).
Parece que esto forma parte de lo que decía Michael Siglain, el director creativo de Lucasfilm Publishing, en la carta donde explicaba los motivos del retraso de The High Republic:
Y aunque todavía no puedo decir mucho al respecto, puedo decirles que nuestros arquitectos de la historia — Claudia Gray, Justina Ireland, Daniel José Older, Cavan Scott, y Charles Soule — siguen trabajando en esta nueva era de las historias. Tendrán noticias de ellos este verano y cuando las tengan, asegúrense de preguntarles sobre «El Héroe de Hetzal», «Los gemelos», «La hoja de Bardotta», los clanes Starros y San Tekka, y las Tormentas. No vas a creer lo que tienen reservado para los Jedi y la República
¿Tenéis ganas de saber más sobre la Alta Repúlica? ¿Veréis el panel desde casa?