La Fase II de la era de la Alta República, Star Wars: The High Republic, ya está aquí.
La semana pasada en la Comic Con de Nueva York, vimos por primera vez portadas y páginas interiores de varios libros y cómics próximos a la iniciativa Star Wars: The High Republic. Y hoy, en un nuevo episodio de Star Wars: The High Republic Show la carismática presentadora invitada Kristin Baver reveló aún más arte conceptual de personajes de la serie y un vistazo a su próximo libro, el libro de Arte «The Art of Star Wars: The High Republic».
La conocimos por primera vez en la Fase I, pero hoy vimos por primera vez el arte conceptual de una versión más joven de Sav Malagán y una página interior del cómic Star Wars: The High Republic Adventures #1 de la editorial Dark Horse Comics.
La conoces del Episodio I La Amenaza Fantasma, ¡ahora conoce a la Maestra Jedi Yaddle unos cientos de años antes de la película! La usuaria de la Fuerza es de la misma especie que Yoda y Grogu, y jugará un papel importante al final de la Fase II.
Vimos por primera vez a Sky Graf, el genio de la tecnología de 15 años, piloto y miembro del clan de prospección Graf, que está decidido a ser el primero en llegar al misterioso Planeta X.
Y en el próximo cómic de Marvel, The Blade, se reveló a Barash Silvain, un Jedi con el honor de luchar junto a Porter Engle.
Además, el programa estrenó portadas del próximo cómic Star Wars: The High Republic #5 de Marvel ilustradas por Yanick Paquette y la variante de The Blade #3 de Leinil Francis Yu.
Y pudimos echar un vistazo al próximo título de Abrams: The Art of Star Wars: The High Republic, que llegará el próximo mes de noviembre.
Ferrix fue solo el comienzo. En el cuarto episodio de Andor, Cassian ha dado sus primeros pasos en el mundo más amplio de trabajar para la futura Alianza Rebelde, Mon Mothma ha comenzado a encontrar los medios para financiar la causa desde el interior del Senado Galáctico, y en el mundo de Aldhani, un grupo heterogéneo de idealistas y guerreros inventan un plan minuciosamente detallado para un atrevido atraco.
Aquí hay cinco momentos destacados del cuarto episodio de Andor:
1. Llega el supervisor Meero.
Entre la burocracia de la Oficina de Seguridad Imperial, se destaca Dedra Meero. Una mujer que sube de rango en un campo dominado por hombres, a primera vista Meero es equilibrada, organizada, astuta. Como agente del Imperio, eso también la convierte en un adversario aterrador para cualquier rebelde que se atreva a cruzar el Imperio.
2. Llámalo «Clem».
Cassian Andor ha dejado atrás a Ferrix y con él su verdadera identidad. Adoptando el alias «Clem», se prepara para un trabajo robando al Imperio con un día de pago que promete ayudar a Andor a saldar sus deudas.
3. La transformación de Luthen.
La peluca. Los anillos. ¡La postura! No habríamos reconocido esta nueva versión de Luthen Rael si no se hubiera transformado ante nuestros ojos de un agente rebelde clandestino a un miembro de la alta sociedad de Coruscant.
4. Dos palabras: Mon Mothma
Hablando de Coruscant, ¡por fin ha llegado Mon Mothma, la senadora de Chandrila! Su rostro público y su personalidad privada se exhiben aquí, uno girando para revelar al otro, un equilibrio constante y delicado entre su deber y su deseo.
5. Trazar el atraco de Aldhani.
Con un modelo pequeño y un hombre infiltrado, el teniente Gorn , Vel y el equipo de Aldhani repasan el plan detallado para infiltrarse en el complejo imperial y fugarse con los fondos de la nómina trimestral. Entre el escuadrón hay soldados experimentados y jóvenes idealistas, el tipo de personas que algún día formarán la base de la Alianza Rebelde.
Esta semana en el nuevo episodio de This Week in Star Wars, echamos un vistazo a todas las emocionantes revelaciones de Star Wars de la New York Comic Con y recapitulamos el episodio 5 de Andor que se transmite ahora en Disney+. Además, el creador y productor ejecutivo de Andor, Tony Gilroy, se acerca para conversar sobre cómo escribir un thriller de espías ambientado en una galaxia muy, muy lejana.
¡La rebelión ha comenzado! Andor ya está en streaming en Disney+, siguiendo al rebelde favorito de los fans en una historia ambientada cinco años antes de los acontecimientos de Rogue One: Una historia de Star Wars, y nosotros lo estamos presenciando. Consulta nuestra web cada semana para disfrutar de “Andor Analizado”, donde se enumeran los mejores momentos de cada episodio, de la mano de starwars.com.
Aviso de spoiler: Este artículo contiene detalles de la historia y momentos de la trama del tercer episodio de Andor, «Venganza».
A veces, nada sale como está previsto. Para cualquiera.
En el tercer episodio deAndor, «Venganza», el obsesionado subinspector de Pre-Mor, Syril Karn, finalmente lleva a su equipo de intervención a Ferrix, buscando atrapar a Cassian Andor. Mientras tanto, Andor consigue su reunión con Luthen Rael, buscando venderle su unidad NS-9 Starpath robada al misterioso comprador. A medida que los eventos convergen, se cometen errores en ambos lados, dejando devastación y cambiando las vidas de todos los involucrados. «Venganza» es una conclusión satisfactoria de lo que parece un primer acto de la serie, que además envía de manera muy inteligente a los distintos personajes en nuevas e inesperadas direcciones. He aquí cinco momentos destacados.
1. La ira desatada
El episodio comienza con un flashback en Kenari, cuando el joven Cassian entra en el transporte derribado que se vislumbró en los episodios anteriores. Lo único que encuentra es la muerte, y una salida para su ira (ya que golpea todo lo que hay en la sala de control) dirigida a los que han matado a algunos de sus amigos (posiblemente a sus padres) y han despojado a su planeta. Aunque trágico, muestra cómo se plantaron las semillas que lo convertirían, finalmente, en un rebelde.
2. «Ni lo conciben. Que alguien como yo pueda entrar en su casa»
La explicación de Cassian sobre cómo robó la unidad NS-9 Starpath al Imperio es sencilla pero creíble. Y suena lo suficientemente cierto como para que Luthen Rael, el contacto rebelde de Bix, le ofrezca una oportunidad para algo más grande.
3. Batalla en el almacén
¿Cómo hacer más emocionante un tiroteo normal? Fácil: añadiendo maquinaria pesada sujeta a poleas y dejándola caer desde el techo. Esta secuencia, una pieza de acción memorable e ingeniosa que no deja de tener sentido, ilustra el desorden de las operaciones de Pre-Mor, el liderazgo incisivo de Luthen y el agudo instinto de supervivencia de Andor.
4. «Es el sonido de la venganza»
Los habitantes de Ferrix se reúnen, golpeando cacerolas y sartenes a modo de alarma, y está claro que el equipo de aspirantes a tropas de asalto de Pre-Mor está de más.
5. No hay vuelta atrás
El episodio finaliza con un poderoso corte de imágenes que muestra las ramificaciones de la debacle de la misión de Pre-Mor. El subinspector Syril Karn está conmocionado, Bix tiene el corazón roto. Pero Cassian parece listo para un nuevo comienzo, dirigiéndose hacia el sol, como vemos en el flashback cuando fue rescatado de Kenari, siendo tan sólo un niño. Un momento aleccionador tras los frenéticos acontecimientos del episodio, que mezcla oscuridad y esperanza, refleja la complejidad de estas nuevas realidades para todos los implicados.
Nuevo DIRECTAZO para hablar de la serie de STAR WARS ANDOR que promete volvernos locos a todos y todas.
Hemos podido disfrutar del episodio 6 de la serie y para hablar de el, tenemos un equipazo de lujo: Alex Randir, Mario Pinchudo, Mariana Paola y Gorka Salgado. Además, en cada directo tendremos invitados sorpresa, y hoy estarán con nosotros: Alejandro Plaza y Amelia la Gata de La Fragua de Beskar.
Al comienzo de 2021 se encendió una chispa en el mundo editorial de Star Wars cuando llegó la primera oleada de novelas ambientadas en la época de la Alta República, donde los Jedi estaban en su punto más álgido. Pero esa fuerza se hizo pedazos al enfrentarse a los fieros anarquistas Nihil, encabezados por Marchion Ro, quien no sólo quería desmantelar a los Jedi, sino a toda la República Galáctica, que los veía como invasores del vastamente poco colonizado Borde Exterior.
A medida que la oleada final de la Fase I de La Alta República llegó a su fin esta primavera, la iniciativa multimedia cambió de tercio, desplazándose 150 años antes de los eventos que vieron la destrucción del Faro Starlight. Collider se complace en compartir para nosotros en exclusiva el capítulo 4 de la novela para jóvenes adultos Path of Deceit, de Justina Ireland y Tessa Gratton, antes de su lanzamiento el día 4 de Octubre… y nosotros hacemos lo propio traduciendo este fragmento.
En Path of Deceit la Caballero Jedi Zallah Macri y su Padawan, Kevmo Zink, viajan al planeta fronterizo Dalna para investigar el robo de la preciada Vara de las Estaciones, perteneciente a la Reina de Hynestia. Es en Dalna donde Kevmo conoce a Marda Ro, una devota seguidora de El Camino de la Mano Abierta, un grupo que cree que «la Fuerza es libre» sin que los Jedi puedan interferir con la energía mística que nos rodea y nos une.
A pesar de que sus creencias están en desacuerdo, Kevmo y Marda se atraen mutuamente, pero su intrigante conexión no es lo único alarmante que sucede en Dalna. La Madre, una ex refugiada acogida por El Camino de la Mano Abierta, se ha convertido en su líder gracias al poder de sus visiones y de los pequeños milagros que parecen fluir a través de ella. Pero su liderazgo se pone en duda cuando se comienza a centrar en comprar caros artefactos de la Fuerza mientras sus seguidores luchan por sobrevivir.
A medida que los Jedi intentan obtener el artefacto robado de la Reina, Los Niños (los jóvenes acólitos que efectúan los robos de artefactos para La Madre) se ven envueltos en un plan siniestro después de que la prima de Marda, Yana, revele sus intenciones de abandonar El Camino, algo que La Madre no tiene intención de permitir.
En este extracto exclusivo, Kevmo conoce a Marda y se siente atraído por ella desde su primera interacción. Este pequeño y dulce pasaje prepara el escenario para una novela plagada de intriga, drama, y de una narración convincente, que mantendrá a los lectores enganchados hasta sus últimas páginas.
Conozcamos a Kevmo y Marda:
«Cuando el esquife rompió la atmósfera de Dalna, Kevmo Zink no pudo permanecer quieto. Su talón izquierdo bailaba ligeramente contra la cubierta de metal como única forma de liberar su energía. El resto de su cuerpo se centró en guiar los controles mientras pilotaba hacia la baliza de acoplamiento en Ferdan.
Kevmo aún no podía ver la ciudad, y rozó los picos de tres volcanes hacia ese bosque púrpura y verde que había bajo sus pies. Quería detenerse y girar la nave para dar un alegre paseo alrededor del borde norte del supercontinente mientras ardían los soles rojos. Los esquifes hacían giros perfectos para separarse, y el cielo era perfecto. Pero estaban de caza, y Kevmo sabía por experiencia que el argumento de que las acrobacias le ayudaban genuinamente a concentrarse y con su relación con la Fuerza no comulgaban con su Maestro. Y… probablemente era lo mejor.
«Kevmo», solía decir la Jedi Soikan con su voz más agradable.
Detuvo su pierna y sonrió para disculparse sin mirarla. Tomando un profundo respiro, Kevmo contuvo sus pensamientos y calmó las hebras de su conciencia, que constantemente estaba en alerta. Revisó los rodamientos del esquife y accionó el interruptor de comunicación, indicando su aproximación a la baliza. En el Borde Exterior los espaciopuertos más pequeños a menudo no estaban supervisados, y Ferdan no era una excepción, teniendo sólo un droide que administraba la baliza. No tenía absolutamente ningún sentido que la Vara Hynestia de las Estaciones hubiera sido llevada de contrabando a Dalna. Sin embargo, ahí estaban.
La Reina de Hynestia estaba furiosa por el robo de su Vara y exigió la ayuda de los Jedi, pero los culpables no habían dejado nada atrás. Habían entrado y salido con sorprendente facilidad, dada la seguridad del Palacio. El robo había tenido lugar durante una época en la que muchos grupos distintos de personas visitaban la ciudad capital, más de lo habitual gracias a una festividad local. Kevmo y Zallah habían examinado las pruebas de inmigración durante horas en busca de posibles pistas, y la mejor que habían encontrado era que un grupo misionero de Dalna se había registrado en la autoridad espacioportuaria durante dos días, además de un rumor de que había un comprador especialmente interesado en artefactos relacionados con la Fuerza en Dalna. El planeta no había sido una prioridad para los Jedi porque nadie había resultado herido, y hasta entonces no había habido robos obvios, por lo que sabían. Todos tenían derecho a la Fuerza, siempre y cuando los artefactos fueran adquiridos de forma legal y segura.
Esta parte de Dalna parecía, desde lo alto, un fértil paraíso agrocultural para Kevmo. Volcanes nevados rodeaban el valle del río. Altos árboles de color púrpura y rojo verdoso que se extendían bordeando el río, derramándose en una pradera ondulada que brillaba gracias a los amplios depósitos de ópalo como charcos arcoiris. La ciudad de Ferdan no se parecía mucho, pero Kevmo apostó a que tenían fruta y productos horneados realmente deliciosos.
El droide que gestionaba la baliza del espaciopuerto los reconoció, y Kevmo impulsó el esquife hacia su descenso final.
Fue un descenso simple, y en el momento en que el tren de aterrizaje hizo contacto con el suelo, Zallah desabrochó su arnés de seguridad y abandonó la cabina. Kevmo activó los procedimientos de cierre del esquife y se unió a ella, tomando sus enseres. Se quedarían en Ferdan, porque a pesar de que Kevmo y Zallah no estaban asignados actualmente a un equipo de Pioneros de la República, parte de su misión incluía ese tipo de trabajo: presentarse ante los nativos para aprender todo lo posible sobre sus necesidades y opiniones, explorar ubicaciones potenciales para futuros puestos para los templos, y buscar niños sensibles a la Fuerza.
La mayoría de los planetas que habían visitado tenían su propia población indígena inteligente, pero nada comparable a los evolucionados habitantes de Dalna, y el planeta había sido colonizado una y otra vez de forma notablemente desordenada… probablemente debido al inestable cinturón de súper volcanes que básicamente rodeaban todo el planeta.
Sin embargo habían estado en silencio durante más de un siglo, y Ferdan era el corazón de uno de varios centros agrarios, así como de un aparente puesto avanzado de contrabandistas de mercado abierto. Justo en medio de una enorme caldera subterránea.
En su litera, Kevmo introdujo su capa en su mochila y ató sus pesadas trenzas negras a un palo en la nuca, con cuidado de dejar libre la pequeña trenza de Padawan, y que cayese hacia adelante sobre su hombro. Luego tiró de ella, un recordatorio de su viejo hábito, cuando la había tenido por primera vez, porque la presencia de esa trenza específica le reconfortaba, le recordaba dónde pertenecía – igual que los brillantes tatuajes de clan dorados en forma de líneas que surcaban sus mejillas doradas.
Entonces Kevmo se sonrió a sí mismo, emocionado, y se apresuró a unirse a Zallah donde le esperaba con sus manos entrelazadas calmadamente a su espalda. No le miró, pero cuando salió tras ella, vibrando de anticipación, hubo una diminuta impresión en la esquina de sus labios azules como el hielo. Una que él había aprendido a leer como una micro expresión de diversión.
Ella ladeó la cabeza inquisitivamente, y él asintió: estaba listo. Se estiró para darle un golpecito a la palanca que abría el esquife.
Llamar espaciopuerto a esa franja de tierra rosada donde Kevmo había hecho aterrizar el esquife resultó ser extremadamente generoso. Kevmo rió ligeramente cuando el barro se aplastó al extenderse la rampa de embarque. Pero el aire olía bien, como a lluvia y a flores astringentes tras el escape de la nave. Se centró lo más rápidamente posible y siguió a Zallah por la rampa.
La ciudad se esparcía con edificios pequeños de una o dos plantas de piedra rosa y madera pálida nudosa que, claramente, había sido extraída de un río. Al igual que muchos asentamientos fronterizos, era una combinación de construcción local y viviendras preempaquetadas. Para Kevmo estaba lleno de potencial. La gente de allí no tenía muchas cosas, pero hacían uso de todas sus ventajas.
Se detuvieron en la oficina portuaria, y Kevmo rellenó el registro obligatorio de aparcamiento de su esquife, luego pagó las tasas junto a un pequeño extra. No podía evitarlo. Sólo había otras dos naves en el puerto, una transportista de carga y un crucero de recreo deteriorado, obviamente reutilizado. Ferdan necesitaba los créditos.
Mientras se dirigían a la ciudad, Kevmo asimiló todo lo que pudo mientras Zallah se desplazaba a su lado. Las calles estaban llenas de gente de toda la galaxia. Kevmo reconoció muchas especies: Mon Calamari, humanos, Chagrianos, una familia de Grans, e incluso un Wookiee que estaba muy lejos de casa, pero había varias personas que le resultaban totalmente extrañas. Todos tenían el aspecto cansado de los refugiados y los agricultores rústicos, y prestaban poca atención a Kevmo y Zallah, a pesar de sus túnicas Jedi y los sables de luz que colgaban de sus cinturones. Zallah atrajo algunas miradas por su elegancia y comportamiento frío, pero Kevmo se mantuvo bajo los radares de la gente. Allí eran tan amenazadores como cualquier cara nueva. A Kev le gustaba: cuanto más se acercaba uno a Coruscant, más opiniones tenían todos sobre los Jedi. Y esas opiniones, fueran buenas o malas, se interponían en su trabajo.
Zallah hizo una pausa en una amplia encrucijada. Su mirada la llevó a la taberna del otro lado del camino y al holo parpadeante que se proyectaba desde los aleros del primer piso, afirmando que había habitaciones en alquiler. Kevmo asintió.
«Alquilaré habitaciones y buscaré información en el bar», dijo su maestra. «Tú ve a ese mercado en busca de suministros y haz lo que mejor se te da.»
Kevmo asintió y le entregó su mochila. A lo que ella se refería era a hacer amigos con todos los que se cruzasen en su camino. Para la puesta de sol, habría comenzado a tejer una nueva red de rumores en Ferdan.
Zallah lo estudió durante un momento y luego le comentó: «Recuerda la diferencia entre creer en tus sentimientos y expresarlos de manera entusiasta.»
Una risa burbujeó en su pecho, pero logró ahogarla y sólo responder con una sonrisa. La piel azul y blanca alrededor de los ojos de Zallah se tensó en una versión de entornar los ojos.
Con una pequeña y alegre reverencia, Kevmo volvió sobre sus pasos y salió en dirección contraria a la taberna, hacia el atareado mercado.
El sol de la tarde centelleaba sobre el metal oscuro de los puestos que bordeaban la calle del mercado mientras los vendedores gritaban en varios idiomas, pero principalmente en básico. Kevmo dejó atrás frutas de color rojo rubí y verduras de hojas naranjas, nueces confitadas, gallinas de hierba ya atadas y colgadas por sus patas. Charló con un viejo Rodiano que atendía una cabina de protectores solares personales, y lo encantó para que le describiera un mapa de los barrios de la ciudad. Una familia de humanos, todos cubiertos de pecas, que vendían purificadores de agua y frascos de verduras en escabeche elaboradas en la población local, incluido el campamento más nuevo de refugiados de Eiram y E’ronoh, y los cultistas cercanos llamados «El Camino de la Mano Abierta». Esos eran los que habían estado en Hynestia Prime, pero Kevmo trató de ocultar su profundo interés en ese objetivo. El mercado estaba repleto de gente de toda la galaxia chocando con él, gritando, riendo, regateando… y Kevmo lo respiró todo.
Quería detenerse en mitad del mercado, rodeado por todo ese caos y vida, y simplemente ponerse a meditar. La Fuerza se arremolinaba a su alrededor: Kevmo estaba bastante seguro de que podía vibrar con ella si cerraba los ojos y la liberaba. La Fuerza era tan brillante, al igual que los soles que brillaban sobre sus cabezas, y era ruidosa, llena de luz y vida.
Kevmo tuvo que hacer una pausa a la sombra de un puesto de zumo para recordarse a sí mismo que debía centrarse. Él era un ser, parte de la Fuerza viviente, pero individual. Eran esos límites los que necesitaba mantener, lo que lo separaba de los demás, del suelo, el cielo y las estrellas. Necesitaba bloquear el glorioso flechazo de la vida a su alrededor, y necesitaba comprarse a sí mismo y a Zallah algo de cena.
Buscó la Fuerza, dio la bienvenida a su cálido flujo, permitiéndose sentir cómo pulsaba en su corazón, y luego, justo cuando lo inundó, cuidadosamente, a propósito, redujo sus conexiones. La Fuerza se atenuó, estrellas distantes en lugar del sol abrasador, y Kevmo sonrió.
Se secó el sudor de la frente, movió sus trenzas hacia atrás, sobre su hombro y abrió los ojos.
Lo primero que vio fue a una hermosa niña con túnicas lisas y sin teñir, rodeada de niños y flores. Su cabello negro era elegante y se retorcía en un nudo por su cuello gris oscuro, que estaba adornado con pequeñas flores blancas y amarillas. Tres ondas azules marcaban su frente, recordándole los tatuajes de su familia. Ella sonrió dulcemente mientras daba la vuelta a uno de los niños, indicándole que ofreciera un pequeño ramo de esas mismas flores a un transeúnte. Mientras Kevmo lo miraba fijamente, la chica de repente lo observó: sus ojos eran sólidamente negros, tan negros como el espacio, y por un momento pudo jurar que vio estrellas brillar en ellos.
Kevmo ni siquiera trató de evitar dirigirse hacia ella.
Ella estaba entre un grupo de jóvenes: una Rodiana, un Mikkian, dos adorables Klatooinianos, tres humanos, un Gran y un pequeño Mon Calamari que estaba literalmente rebotando en su sitio. Ocupaban una de las mesas oxidadas en ese extremo del mercado, disponibles para que cualquiera las usara, vendiendo, no, regalando flores. Las rosas blancas del río flotaban en cuencos llenos de agua, y ramos de flores de los prados, starium naranjas marchitos y plumas aleatorias estaban dispersos por la mesa. Tenían una pequeña pancarta con palabras en Aurebesh pintadas en azul vivo: El Camino de la Mano Abierta. Libertad, armonía, claridad.
Oh. Él había ido directamente hacia ellos.
Kevmo se detuvo al alcance de la mesa y le sonrió a la niña. «Hola».
Sus pestañas revolotearon mientras miraba hacia otro lado. «Hola». Sus ojos volvieron a encontrarse, como si no pudieran hacer nada más que observarse.
En la lengua de Kevmo se empezaron a gestar unas palabras de presentación mientras la estudiaba, sintiéndose aún más cálido que antes. Sus labios se separaron, pero de ellos no brotó ninguna de sus habituales conversaciones fáciles. Él quería…
De repente, la niña se lanzó hacia delante para agarrar la muñeca de la pequeña Rodiana, que a su vez estaba intentando alcanzar el sable de luz de Kevmo. «Hallisara», dijo la niña con un poco de pánico mientras le apartaba la mano a la Rodiana.
Kevmo inclinó su cuerpo hacia atrás, dejando escapar una ligera risa. «Hallisara, ¿verdad?» Se agachó. «Esto no es un juguete, pero mira». Desabrochando el sable de luz, lo sostuvo cuidadosamente en ambas manos. «Puedes tocarlo aquí, a lo largo del agarre, con suavidad».
Las antenas turquesas de la pequeña Rodiana se crisparon, y extendió la mano para colocar un dedo terminado en ventosa exactamente donde Kevmo había indicado. Sus grandes ojos negros se abrieron aún más, y dijo: «Oh», muy reverentemente. Kevmo pensó que los Rodianos veían un espectro de luz diferente al de los Pantoranos, pero no estaba seguro de cuál. Para él, su sable de luz era precioso, chapado en oro rojo y una aleación que reflejaba el sol como un espejo, pero tal vez la niña vio algo totalmente diferente.
«¿Qué es?», Preguntó la chica a cargo de todos los jóvenes.
«Un sable de luz». Kevmo la miró. «Un arma».
Su bonita boca se curvó hacia abajo. Sus profundos ojos negros eran increíbles, incluso cuando estaba preocupada. Kevmo podía ver todavía la luz en ellos, y trazas de una sombra gris más oscura que iba hacia sus orejas, ligeramente festoneadas. No tenía ni idea de quién era su gente. Era completamente nueva para él. Y él no quería creer que ella era una ladrona. Se puso de pie, sosteniendo la mirada mientras devolvía su sable de luz a su cinturón. «Mi nombre es Kevmo Zink», dijo. «Acabo de aterrizar en Dalna».
La niña parpadeó y pasó sus manos por su túnica lisa. «Soy Marda Ro, del Camino de la Mano Abierta. Estos son nuestros mayores Pequeños». Indicó a los nueve niños que la rodeaban. Uno de los humanos se escondió detrás del brazo de Marda, el Mikkian torció dos de sus zarcillos amarillos vivos de la cabeza, los dos hermanos Klatooinianos sacaron sus mandíbulas inferiores para mostrar sus grandes dientes romos, y el resto le sonrió.
«¡Me gustan tus tatuajes!», gritó el Mon Calamari rebotando, haciendo parpadear sus ojos bulbosos uno tras el otro.
Kevmo se rió. «Gracias, joven. Eran de mi familia biológica». Ya tenía los tatuajes cuando lo llevaron al Templo, y aunque honró el linaje de la poesía Pantorana, los Jedi eran su familia. Dirigió su mirada hacia las ondas azules de la frente de Marda.
Ella acercó sus manos como para tocarlos, pero no lo hizo del todo. «Estos son para la Fuerza».
Kevmo se sobresaltó. «¡La Fuerza! ¿El Camino de la Mano Abierta se trata de la Fuerza?» Eso explicaría por qué estaban involucrados en el robo de artefactos relacionados con la Fuerza. Si es que lo estaban.
Marda asintió lentamente, tímida o vacilante ante tanto entusiasmo.
Recordando el consejo de su Maestra, Kevmo se contuvo un poco. «Conozco la Fuerza», dijo suavemente.
Justo en ese momento, el más pequeño de los niños humanos chilló cuando un planeador de miel azul brillante saltó desde su hombro, donde debía haber estado escondido bajo su maraña de cabello rojo. El planeador extendió sus membranas alares y se deslizó por el aire para aterrizar en la cúpula de la cabeza del Mon Calamari. El niño se rió mientras la cara del niño humano al que el animal había abandonado se arrugaba con dolor, y el Mon Calamari dijo: «¡Debe ser mi turno, Simi!»
El viejo Klatooiniano ladró: «¡Un regalo que se da gratis, Simi!»
Silenciando a los niños burlones, Marda tiró suavemente de los rizos enredados de Simi para calmar al humano que lloraba. Ella deslizó a Kevmo una mirada de disculpa. Él quiso frotar su nudillo a lo largo de la parte alta de su pómulo.
Kevmo miró abruptamente hacia otro lado, un poco sorprendido de sí mismo. Se suponía que no debía estar pensando tales cosas.
Se reunió recordando lo cuidadoso que necesitaba ser con sus apegos, y lo susceptible que era a la fantasía y el entusiasmo. Necesitaría pasar más tiempo meditando esta noche y tal vez desgastarse por completo practicando las formas de lucha con el sable de luz. Aún así, a pesar de que todo esto era lo más importante en su mente, Kevmo se arriesgó a mirar hacia atrás.
Marda esperó pacientemente, sin vergüenza, a ser sorprendida mirándolo mientras se componía. El tirón de su mirada se mantuvo fuerte como un rayo tractor. Kevmo logró ofrecerle una sonrisa torcida.
Mientras se la devolvía, Marda sacó una de las rosas del río de un cubo. Goteó contra la mesa de metal cuando se la ofreció a Simi. «¿Le harás este regalo a nuestro nuevo amigo?»
Kevmo esperó pacientemente a que el niño humano se terminase de arrastrar por debajo de la mesa y saliera a la calle a su lado, con la rosa acunada en sus palmas huecas. Kevmo se agachó de nuevo.
«Un regalo que se da gratis», dijo Simi casi demasiado suavemente para ser escuchado en el caótico mercado.
Kevmo alcanzó con la Fuerza para levantar la rosa de las manos de Simi y la hizo flotar durante el breve lapso entre ellos, hasta que pudo atraparla con la punta de su primer dedo.
Esperando risas o tal vez incluso algunos aplausos encantados, Kevmo frunció el ceño ante el repentino silencio dramático. Se volvió para ver a todos los niños boquiabiertos, y a la hermosa Marda mirándolo con horror abyecto.
«¡Para!», sollozó ella, y Kevmo estaba tan sorprendido que la rosa de río voló de su dedo y cayó al suelo.»
La novela The High Republic: Path of Deceit se publicará en próximo 4 de octubre en los Estados Unidos.
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Aquí os dejamos la traducción de un interesante articulo de Kristen Baver a Lawrence Kasdan, director y productor ejecutivo de la nueva serie documental Light & Magic, que nos cuenta que podemos ver en su nuevo documental y cual es su enfoque. Espero os disfrute.
«Sólo tienes que pensar en ello».
Con este sencillo consejo, el creador de Star Wars, George Lucas, inspiró a los artistas de efectos especiales de Industrial Light & Magic para ser pioneros en nuevas técnicas y hacer realidad lo imposible.
«Una cosa que nunca oíste de ellos fue «¡Eso es imposible!». cuenta Lawrence Kasdan, director y productor ejecutivo de la nueva serie documental Light & Magic, a StarWars.com. «Renunciar era inaceptable». En cambio, ILM estaba impregnada de un espíritu de ingenio y de la creencia de que siempre había una manera, ya fuera trayendo a los dinosaurios de vuelta de la muerte o enviando al público a toda velocidad a través de las estrellas durante una épica pelea de dogfight en el espacio. En opinión de Kasdan, el enfoque de Lucas refleja la atmósfera humanista que hizo especial a ILM, dando prioridad a las personas y permitiendo que la creatividad floreciera a través del libre intercambio de ideas y técnicas tecnológicas.
En Light & Magic, la nueva serie documental de seis partes que se emite ahora en Disney+, Kasdan descorre el telón de los titanes de la industria cinematográfica para contar las historias de las personas que hicieron posible la magia, desde los inicios de ILM hasta las innovaciones actuales. Recientemente, Kasdan se sentó con StarWars.com para hablar de cómo se enamoró del cine, del día en que una invitación para escribir Indiana Jones y los Cazadores del Arca Perdida cambió el curso de su carrera, y de por qué las lecciones de Luz y Magia son importantes para la próxima generación de aspirantes a cineastas.
Lawrence Kasdan, en el centro, observa a un miembro del equipo trabajando con Mark Hamill en el set de Star Wars: El Imperio Contraataca.
«Un momento enormemente importante»
Kasdan estuvo escribiendo guiones durante siete años antes de tener su gran oportunidad, trabajando con Steven Spielberg y George Lucas en la primera película de la franquicia Indiana Jones y, poco después, en Star Wars: El Imperio Contraataca. Pero en 1977, era como todo el mundo que descubría Star Wars en la gran pantalla. Ese verano, mientras visitaba a unos amigos en Washington, Kasdan vio Star Wars: una nueva esperanza en un cine de la ciudad. «Todo el mundo en el país iba a ver esta película. Y mis amigos, ya sabes, no estaban necesariamente interesados, pero los arrastré. Y todo el mundo tuvo la misma reacción: ‘¡¿Qué?! Es lo más divertido que he visto nunca. ¿Cómo lo han hecho?».
Un mes después, Kasdan había vendido su guion para Continental Divide a Spielberg y le invitaban a reunirse con el director. «La cabeza me daba vueltas porque llevaba mucho tiempo intentando entrar en el negocio», dice Kasdan. «De repente vendí dos [guiones] y fue casualidad que uno de ellos fuera a parar a Steven Spielberg. El día que me reuní con él, me dijo: ‘Vamos a hacer algo grande con Continental Divide, pero no te he llamado para eso. George Lucas y yo vamos a hacer una [película] y quiero que la escribas tú’. Y creo que George también lo quiere’. Bueno, puedes imaginar lo que estaba pensando. Acababa de estar en la calle, ¿sabes? Y me dijo: «Quiero llevarte a conocer a George Lucas».Yo era completamente nuevo en el negocio y eso resultó ser un momento enormemente importante en mi carrera».
El interés inicial de Kasdan por el cine había comenzado casi 20 años antes, cuando el entonces niño de 10 años vio Los siete magníficos en su pequeña ciudad natal de Morgantown, Virginia Occidental. «Lo que era más importante que cualquier película específica cuando era muy joven era que me encantaba estar en esa sala oscura y me encantaba transportarme a lugares. Era mucho mejor que leer», dice riendo. «Leer era difícil comparado con eso, pero tenía el mismo efecto: te abre el mundo». El remake de John Sturges de Los siete samuráis como western se le quedó grabado a Kasdan en particular. «Cuando por fin vi [la original] en la universidad, me quedé alucinado. Creo que es la mejor película de la historia, pero no me di cuenta. Pensé que era un gran western y que estaba lleno de estos jóvenes actores, todos los cuales se convirtieron en estrellas y todos los cuales se convirtieron en mis estrellas favoritas. Eso transformó mi vida».
El hermano de Kasdan, Mark, volvió de estudiar en la Universidad de Harvard por la misma época, y fue la primera persona que iluminó la realidad de la magia del cine para el futuro cineasta. «Había salido de esta pequeña ciudad y volvió y a los dos nos encantaba el cine. Y me dijo: ‘Sabes, no vas a creer esto, pero la gente realmente hace estas películas. Se ganan la vida haciendo estas películas. Estos actores no se inventan estas líneas’. Así de ingenuo era yo. Y él dijo: ‘Podrías tener un futuro trabajando, haciendo películas’. Todo fue diferente después de eso».
Lawrence Kasdan, a la izquierda, con George Lucas y Mark Hamill entre bastidores en Hoth durante la producción de Star Wars: El Imperio Contraataca.
Imágenes nunca vistas
El trabajo de Kasdan en Raiders y Empire le llevó a la órbita de ILM al principio de su carrera. Aunque su trabajo le resultó estimulante, abordar el documental fue la primera oportunidad que tuvo de sentarse a hablar largo y tendido con sus antiguos colegas. «Estaba cerca de ILM, pero ILM acababa de crearse. No observaba cómo lo hacían, sino que me reunía casualmente con la gente y acudía a las proyecciones y decía: ‘¡Guau!’, ¿sabes?».
Tras escribir y dirigir películas narrativas durante 40 años, Light & Magic es el segundo documental de Kasdan, después de que la realización de un cortometraje sobre un restaurante familiar favorito despertara su interés por el género. En colaboración con Imagine Documentaries, fundada recientemente por Ron Howard y Brian Grazer, le pareció que era el momento adecuado para relatar la historia de ILM. A Howard y Grazer les encantó la idea, y ya tenían una relación de trabajo con Disney e ILM. «Y yo dije: ‘Bueno, ILM, eso es como pedirme que vuelva a mi antiguo instituto’», bromea Kasdan.
Dennis Muren examina un modelo de ala Y.Phil Tippett, a la izquierda, y Joe Johnston en el set de Star Wars: El Imperio Contraataca.
Durante unos 25 días de rodaje, Kasdan y su equipo realizaron decenas de entrevistas a algunos de los titanes de la industria, como Dennis Muren, Phil Tippett y Joe Johnston. Kasdan quedó maravillado con sus historias sobre la creación de nuevas tecnologías y equipos, a veces con materiales de desecho y piezas en bruto encontradas en una tienda de electrónica de Ventura Boulevard, frente a su taller. Mientras que los documentales anteriores solían centrarse en los avances tecnológicos y en cómo se descubrían e implementaban las técnicas, Kasdan tenía en mente un ángulo diferente.
En seis horas, Light & Magic explora los fundamentos de algunas de las técnicas de ILM centrándose en las personas que hicieron esos descubrimientos y avances, contando las historias de los individuos que hacen que ILM siga avanzando. «Me encanta ese espíritu», dice Kasdan. «Pero más que eso, me hace cosquillas el tipo de gente que quiere hacer eso, como Joe Johnston, que puede hacer cualquier cosa. Es un pintor estupendo. Es un gran diseñador. Y lo ves, está empujando una carretilla y moviendo los [speederbikes] a lo largo. No había nada que no hiciera».
A través de la atenta curiosidad de Kasdan, los maestros de los efectos visuales hablan de sus mayores logros y de sus más difíciles luchas, a menudo superpuestos con imágenes nunca vistas, desde películas caseras personales hasta fotos y películas extraídas de la colección personal de Lucas y de las bóvedas de Lucasfilm. «Contamos con el mejor personal, fabulosos productores, investigadores y archiveros, y George y Lucasfilm abrieron por separado bóvedas que nunca antes se habían abierto. Estás viendo [metraje] que nunca se había visto antes», dice Kasdan. “Me encanta esa sensación de intimidad que tienes cuando un hombre de 74 años está describiendo algo y puedes pasar a él a los 31 y él está haciendo lo que está hablando. Eso no tiene precio.«
Lawrence Kasdan y J.J. Abrams en el set de Star Wars: The Force Awakens.
«Cómo se hacen las cosas»
Después de cuatro décadas escribiendo diálogos incluyendo el regreso a Star Wars en Star Wars: The Force Awakens fue liberador permitir que sus sujetos de entrevista le sorprendieran, añade Kasdan. «Tenía confianza para hablar con la gente porque ese ha sido mi principal interés toda mi vida. La mayoría de mis otras películas tratan sobre personas que hablan entre sí y eso es lo que me gusta. Lo que me pareció tan liberador en el documental fue que se les ocurrieron cosas mucho mejores que las que yo habría escrito y mucho más imprevisibles y excéntricas», añade riendo. «Mi objetivo en Light & Magic era crear una atmósfera para la gente en la que se sintieran cómodos hablando de todo….. Conseguir que hablaran de lo que hacían y que fueran abiertos sobre sus relaciones, la lealtad que tenían hacia los demás, y los problemas que tenían y las decepciones que tenían».
Respetuoso, pero sin rodeos, «creo que les estaba haciendo preguntas que no les habían hecho antes, porque gran parte del interés en esas cosas es tecnológico», dice Kasdan. «Se puede ver en el programa que sus recuerdos son tan vívidos como si fuera la semana pasada. Estaban tan apasionados por este trabajo». Aunque el documental ofrece diagramas y explicaciones básicas en torno a algunas de las maravillas de los efectos especiales, el interés de Kasdan se centraba en cuestiones clave como «¿Cómo se consigue un grupo de personas brillantes y se aplica a un trabajo diferente cada dos meses, cada año? ¿Cuáles son los retos de éste?». Me encanta el hecho de que George creó una atmósfera en la que se fomentaba eso, en la que no tenías que saber la respuesta. Sólo tenías que saber que ibas a descubrirla».
Kasdan espera que ese sea el mensaje que resuene en los jóvenes soñadores que se sientan a ver su serie documental hoy en día. «George siempre solía decir: ‘Sólo piénsalo’. Y eso, para mí, es algo muy inspirador para decirle a los jóvenes», dice Kasdan. «Tengo nietos que están viendo esta serie y me gustaría que recibieran el mensaje de que, aunque a veces un problema parezca insuperable, si sigues trabajando en él…. Es una historia sobre cómo se hacen las cosas. Y me encanta que vean a la gente diciendo: ‘Oh, esto es un problema, pero podemos resolverlo’. Creo que eso es algo muy bueno para que los jóvenes lo vean. Y el estímulo para ir a hacer algo es terriblemente importante para la gente. Eso es lo que hicieron estos chicos».
Algunos de los momentos
favoritos de Kasdan de Light & Magic son de aquellos años de formación de los futuros ganadores del Oscar de ILM. «Lo que realmente me gusta es cuando ves a un Dennis Muren de 12 años o a un Ken Ralston de 10, y están haciendo cosas que yo no podría hacer hoy. Están creando de la nada», dice Kasdan. «Hacían unos efectos especiales increíbles. ¿Cómo lo hacían? No había ningún manual para hacerlo. Y quiero que los niños de hoy vean esto y digan: ‘Sabes, yo podría hacer una de estas películas en mi patio trasero’».
Si quieres ver parte de la entrevista te dejamos aquí «Esta semana en Star Wars»…
Este otoño, Star Wars Reads regresa por undécimo año, ¡otro mes de celebración de lectura y diversión galáctica!
A partir del 1 de octubre de 2022, los Jedi curiosos de cualquier edad están invitados a explorar su propia historia de Star Wars a través de libros, cómics y actividades digitales gratuitas, como páginas para colorear imprimibles.
“Estamos entusiasmados de continuar con esta tradición anual que muestra la importancia de la lectura y la alfabetización”, dice Michael Siglain, director creativo de Lucasfilm Publishing. “Con el apoyo de nuestros socios editoriales, fanáticos de toda la vida, lectores nuevos y autores talentosos, esperamos alentar a los lectores de todas las edades a leer historias que los transportarán a una galaxia muy, muy lejana”.
Como agradecimiento, la Biblioteca Pública de Anaheim y la comunidad circundante, Disney Publishing y Lucasfilm Press colaborarán con la organización sin fines de lucro First Book para una donación de libros de 20,000 títulos nuevos y gratuitos para familias y educadores elegibles del área. El evento también incluirá lecturas y cuentos con Disney VoluntEARS de Disneyland Resort. First Book es una organización sin fines de lucro dedicada a proporcionar nuevos libros y recursos educativos gratuitos y asequibles a los educadores que atienden a niños necesitados.
¿Cómo están estimados amigos bibliotecarios?, aquí os dejo las novedades de esta semana, algunas reimpresiones como la popular novela de Claudia Gray o el distinguido cómic de Star Wars escrito por Charles Soule. Algo entretenido para colorear, nuestra buena doctora Aphra y el sinvergüenza mas conocido de la galaxia Han Solo y su compañero el fiel Chewie. Y si todo ello te parece insuficiente, también podes contar con el buen Mando y nuestro babé favorito Grogu. Así que como bien decimos aquí… ¡Que la lectura os acompañe!
STAR WARS: LA ALTA REPÚBLICA – LA ESTRELLA CAÍDA: reimpresión en tapa blanda
En esta apasionante secuela de Star Wars: The Rising Storm, la luz de los Jedi se enfrenta a su hora más oscura.
Una y otra vez, los despiadados asaltantes conocidos como los Nihil han tratado de llevar la edad de oro de la Alta República a un final ardiente. Una y otra vez, la Alta República ha salido maltrecha y cansada, pero victoriosa, gracias a sus protectores Jedi, y no hay monumento más grande a su causa que el Faro Starligth.
Colgado como una joya en el Borde Exterior, el Faro encarna a la Alta República en la cúspide de sus aspiraciones: un centro de cultura y conocimiento, una antorcha brillante contra la oscuridad de lo desconocido y una mano extendida de bienvenida a los confines de la galaxia. Cuando los supervivientes y los refugiados huyen de los ataques del Nihil, el Faro y su tripulación están preparados para dar refugio y curar.
Los agradecidos Caballeros y Padawans de la Orden Jedi estacionados allí tienen por fin la oportunidad de recuperarse, del dolor de sus heridas y de la pena de sus pérdidas. Pero la tormenta que pensaban que había pasado todavía se desata; simplemente están atrapados en su ojo. Marchion Ro, el verdadero cerebro del Nihil, está preparando su ataque más audaz hasta la fecha, uno diseñado para apagar la luz de los Jedi.
Escrito por Claudia Gray
Reimpresión en rústica
400 páginas
Random House Worlds
ISBN 978-0-593-35541-1
$ 17.99
27 de septiembre
STAR WARS: OBI-WAN – MAESTRO JEDI para colorear
Cuatro lápices de colores giratorios y este libro de colorear y actividades te ayudarán a dar vida a los enfrentamientos de Obi-Wan Kenobi con el lado oscuro mientras comienzan las Guerras Clon.
Obi-Wan Kenobi se enfrenta al Conde Dooku, al General Grievous, al Canciller Palpatine y a Darth Sidious en este libro para colorear de 48 páginas lleno de acción. Viene con cuatro lápices de colores giratorios e incluye actividades como laberintos, códigos, sopas de letras y un marco recortado de R2-D2 en la contraportada. Anakin llega para luchar junto a Obi-Wan. ¿Cómo acabará la batalla? Las páginas perforadas son fáciles de quitar y exponer.
Tapa blanda
48 páginas
Dreamtivity
ISBN 978-1-64588-649-5
$ 7.99
27 de septiembre
STAR WARS: DOCTORA APHRA # 24: portada regular de Rickie Yagawa
DESCENSO
Desesperados por rescatar al DOCTORA APHRA a cualquier precio, la búsqueda de SANA STARROS y su EQUIPO les lleva a un VIEJO ASILO… ¡y a dos rostros familiares a los que podrían no sobrevivir! Mientras tanto, Aphra profundiza en los secretos del ASCENDENTE… ¡y en el verdadero origen de la CHISPA ETERNA!
Escrito por Alyssa Wong
Arte de Minkyu Yung
Portada de Rickie Yagawa
Marvel Worldwide comic book
32 páginas
$ 3.99
27 de septiembre
Portadas variantes:
Caspar Wijngaard
Choose Your Destiny (Lord Momin) por Chris Sprouse, Karl Story y Rachelle Rosenberg
STAR WARS: HAN SOLO & CHEWBACCA # 6 (de 10)
¡CHEWBACCA ENTRE REJAS!
¡Chewie está cautivo en la prisión del planeta Gulhadar! Y no te vas a creer quiénes son sus compañeros de celda. Nada menos que Maz Kanata y Boba Fett. ¿Y qué pasó con el Halcón Milenario?
Escrito por Marc Guggenheim
Arte de David Messina
Portada de Phil Noto
Marvel Worldwide comic book
32 páginas
$ 3.99
28 de septiembre
Portadas Variantes:
David Nakayama
Choose Your Destiny (Mace Windu) por Chris Sprouse, Karl Story y Rachelle Rosenberg
STAR WARS # 26 – SEGUNDA IMPRESIÓN: reimpresión de la portada por E.M. Gist
¡EL CAMINO A LA VICTORIA! La Flota Rebelde se ha reunido por fin, y Leia Organa, Mon Mothma y los demás líderes de la Alianza envían un fuerte mensaje a la galaxia de que la resistencia al dominio de Palpatine sigue siendo tan fuerte como siempre. Mientras tanto, Lady Qi’ra del Amanecer Carmesí ha activado a sus agentes durmientes en toda la galaxia, dándoles instrucciones para que causen el caos al Imperio por cualquier medio necesario.
Escrito por Charles Soule
Arte de Andrés Genolet
Portada de E.M. Gist
Marvel Worldwide comic book
32 páginas)
$ 3.99
28 de septiembre
STAR WARS: THE MANDALORIAN # 2 – SEGUNDA IMPRESIÓN
¡BATALLA CON EL BESTIAL CUERNO DE BARRO!
Tras localizar una valiosa cantera, el mandaloriano debe enfrentarse a unos bandidos ladrones. ¿Se enfrentará el mandaloriano a los jawas o habrá una alianza?