Etiqueta: Star Wars Jedi: Battle Scars

  • Novedades editoriales USA del 6 al 12 de marzo de 2023.

    Novedades editoriales USA del 6 al 12 de marzo de 2023.

    Más y más, el canon es el árbol de los frutos ilimitados. Todas las semanas tenemos novedades de todo tipo para hacer crecer nuestras bibliotecas con historias galácticas. Aquí os dejamos las novedades de la semana en los Estados Unidos del 6 al 12 de Marzo de 2023.

    STAR WARS JEDI: BATTLE SCARS

    Cal Kestis dirige a la tripulación de la Stinger Mantis en una aventura ambientada entre Star Wars Jedi: Fallen Order y el esperado Star Wars Jedi: Survivor.

    Cal Kestis se ha construido una nueva vida con la tripulación de la Stinger Mantis. Juntos, la tripulación de Cal ha abatido a cazarrecompensas, derrotado a inquisidores e incluso evadido al mismísimo Darth Vader. Y lo que es más importante, Merrin, Cere, Greez y el fiel droide BD-1 son lo más parecido a una familia que Cal ha tenido desde la caída de la Orden Jedi. Aunque el futuro de la galaxia se vuelve cada día más incierto, con cada golpe asestado al Imperio, la tripulación de la Mantis se vuelve más audaz.

    En lo que debería ser una misión rutinaria, conocen a una soldado de asalto decidida a trazar su propio rumbo con la ayuda de Cal y la tripulación. A cambio de ayuda para empezar una nueva vida, la desertora Imperial les trae noticias de una herramienta poderosa y potencialmente inestimable para su lucha contra el Imperio. Y lo que es mejor, puede ayudarles a conseguirla. La única pega es que, si la buscan, se encontrarán en el camino de uno de los sirvientes más peligrosos del Imperio, el Inquisidor conocido como el Quinto Hermano.

    ¿Se puede confiar realmente en la desertora Imperial? Y aunque Cal y sus amigos ya han sobrevivido a enfrentamientos con los Inquisidores, ¿cuántas veces podrán eludir al Imperio antes de que se les acabe la suerte?

    • Escrito por Sam Maggs
    • Tapa dura
    • 304 páginas
    • Random House Worlds
    • ISBN 978-0-593-59860-3
    • $ 29.99
    • 7 de marzo

    STAR WARS: HUNTERS – BATTLE FOR THE ARENA

    ¡Un emocionante libro basado en el juego Star Wars: Hunters!

    En el planeta Vespaara se encuentra la Arena, una serie de campos de batalla donde los luchadores conocidos como Cazadores se enfrentan en equipos para competir ante multitudes enfervorizadas. La más reciente en sus filas es Rieve, una huérfana de Corellia sensible a la Fuerza, con habilidades que apenas puede controlar y un pasado que desea desesperadamente dejar atrás. Pero Rieve tiene un comienzo difícil, luchando con su falta de confianza tanto dentro de la Arena como con sus compañeros Cazadores. Y cuando un misterioso desconocido empieza a acechar la Arena, Rieve teme que su turbulento pasado la haya atrapado por fin….

    Incluye ilustraciones originales basadas en los personajes del juego.

    • Escrito por Mark Oshiro
    • Tapa dura
    • 384 páginas
    • Disney – Lucasfilm Press
    • ISBN 978-1-368-07603-6
    • $ 14.99
    • 7 de marzo

    STAR WARS: EL RETORNO DEL JEDI – LA BATALLA DE ENDOR Mundo de Lectura Nivel 2

    ¡Revive la emoción de Star Wars: El retorno del Jedi!

    En la Luna Forestal de Endor, los héroes rebeldes Luke Skywalker, la Princesa Leia y Han Solo se encuentran con los Ewoks, ¡unos seres peludos tan feroces como adorables! Los Ewoks ayudan a Han y Leia en su misión de volar el búnker de escudos que protege la segunda Estrella de la Muerte, ¡mientras Luke se enfrenta a Darth Vader y al Emperador en una batalla final!

    Tanto a los padres como a los niños les encantará este homenaje a una de las películas más queridas de todos los tiempos.

    • Escrito por Ella Patrick
    • Tapa blanda
    • 32 páginas
    • Disney – Lucasfilm Press
    • ISBN 978-1-36809-347-7
    • $ 4.99
    • 7 de marzo

    THE ULTIMATE STAR WARS: BOUNTY HUNTERS STICKER COLLECTION

    Un libro de pegatinas para niños de 72 páginas sobre los cazarrecompensas de Star Wars con más de 1.000 pegatinas.

    Únete a Greedo, Boba Fett, Din Djarin y otros famosos cazarrecompensas de la galaxia Star Wars en este divertido libro de pegatinas. ¡Incluye más de 1.000 pegatinas!

    Entretenidas actividades con pegatinas y datos fascinantes hacen que este libro sea perfecto para los jóvenes fans de Star Wars. Con personajes populares de toda la saga Star Wars, incluidos los programas de televisión El Mandaloriano y El libro de Boba Fett, con Din Djarin, Boba Fett, Fennec Shand y Krrsantan, además de cazarrecompensas muy queridos de las películas y series de televisión animadas, como Bossk, Greedo, Asajj Ventress, Jango Fett e IG-88.

    Echa un vistazo a la armadura de Boba Fett y conoce las malvadas aventuras de Cad Bane. Averigua por qué Greedo persigue a Han Solo y descubre temibles droides cazarrecompensas como 4-LOM e IG-11. Descubre cómo el mandaloriano Din Djarin rastrea a sus objetivos y cómo conoce a Grogu. Todo esto y mucho más se incluye en Star Wars: Cazarrecompensas: La Colección Definitiva de Pegatinas.

    • Tapa blanda
    • 72 páginas
    • Editorial DK
    • ISBN 978-0-74407-064-4
    • $ 12.99
    • 7 de marzo

    STAR WARS: CAZARRECOMPENSAS # 32: portada de Guiseppe Camuncoli & Jesus Aburtov

    Zuckuss se debate entre la vida y la muerte…

    Un misterioso suceso ha dejado al cazarrecompensas Gand en un coma profundo reviviendo su pasado ¿Podrán T’onga y 4-LOM salvar a Zuckuss antes de que pierda la razón? Y antes de que la unidad más letal del Imperio a la caza de Valance los alcance…

    • Escrito por Ethan Sacks
    • Arte de Alessandro Miracolo
    • Portada de Guiseppe Camuncoli y Jesus Aburtov
    • Marvel Worldwide comic book
    • 32 páginas
    • $ 3.99
    • 8 de marzo

    Portadas variantes disponibles:

    • «Inferno Squad First Appearance» (Primera aparición del Escuadrón Infierno), portada variante de Rachael Stott.
    • Portada variante del 40º Aniversario de El Retorno del Jedi (nº 9 de 40: «Batalla en el Foso Sarlacc») de Chris Sprouse, Karl Story y Neeraj Menon.
    • Tapa variante del Mes de la Historia de la Mujer (Nakano Lash) de Peach Momoko.

    STAR WARS: LA ALTA REPÚBLICA # 6 (de 10): portada de Yanick Paquette & Alejandre Sánchez

    ¡LA BATALLA DE JEDHA CONTINÚA!

    Mientras Tey Sirrek defiende el Templo del Kyber, Vildar Mac acaba sepultado, y sólo su fe en la Fuerza le mantiene con vida. ¿Quién puede acudir en su ayuda mientras la Ciudad Sagrada se desgarra? Pero Vildar es un Jedi acosado por las dudas, un hombre marcado por un pasado que debería haber olvidado hace años. La Fuerza está con Vildar, pero ¿es él uno con la Fuerza?

    BATALLA POR LA FUERZA, capítulo 1: EL DÍA EN QUE CAYÓ LA ESTATUA

    • Escrito por Cavan Scott
    • Arte de Ario Anindito
    • Portada de Yanick Paquette y Alejandre Sánchez
    • Marvel Worldwide comic book
    • 32 páginas
    • $ 3.99
    • 8 de marzo

    Portadas variantes disponibles:

    • Portada variante de Rod Reis
    • Portada variante (1:25) de Phil Noto
    • Portada variante del Mes de la Historia de la Mujer (Matthea Cathley) de Peach Momoko

    STAR WARS: SANA STARROS # 2 (de 5): portada por Ken Lashley & Juan Fernandez

    ¡ENCUENTROS CERCANOS!

    ¡El clan Starros se encuentra en la colisión de su vida! ¿Qué misterios del pasado de Sana están volviendo a casa? ¿Y de quién es la fiesta en la que se van a colar?

    • Escrito por Justina Ireland
    • Arte de Pere Pérez
    • Portada de Ken Lashley y Juan Fernández
    • Marvel Worldwide comic book
    • 32 páginas
    • $ 3.99
    • 8 de marzo

    Portadas variantes disponibles:

    • Portada variante de Natacha Bustos y Rachelle Rosenberg
    • Portada variante del Mes de la Historia de la Mujer (Grammy Thea Starros) por Peach Momoko

    STAR WARS: LA ALTA REPÚBLICA – CHRONICLES OF THE JEDI

    ¡Por la luz y la vida!

    Sumérgete en el apasionante mundo de Star Wars: La Alta República con esta guía increíblemente ilustrada de la edad de oro de los Jedi.

    Ambientado cientos de años antes de la Saga Skywalker, este libro es la guía definitiva del universo de los Caballeros Jedi de Star Wars: La Alta República, y ofrece una fascinante visión de una época de valerosos héroes, monstruos aterradores y audaces exploraciones. Con impresionantes ilustraciones originales y nuevas revelaciones exclusivas, este impactante libro es una pieza de colección esencial que te transportará a la edad dorada de la galaxia.

    LA GUÍA JEDI DEFINITIVA DEL UNIVERSO: Conoce a los Jedi de la Alta República, con perfiles detallados de héroes como Avar Kriss, Bell Zettifar, Stellan Gios, Keeve Trennis, Burryaga, Yoda y muchos más. IMPRESIONANTES ILUSTRACIONES: Contempla cómo los personajes, criaturas, vehículos y lugares favoritos de los fans cobran vida a través de asombrosas ilustraciones conocidas y aquellas nunca vistas. APRENDE LOS SECRETOS DE LA ALTA REPÚBLICA: Descubre los misterios de la Fuerza y conoce la tecnología de la Orden Jedi, incluidos sus cazas estelares y los diseños únicos de los sables de luz de esta increíble época.

    • Escrito por Cole Horton
    • Tapa dura
    • 160 páginas
    • Ediciones Insight
    • ISBN 978-1-6472-2644-2
    • $ 45.00
    • 8 de marzo

    Fuente original: starwarsbooksandcomics

  • Segundo extracto de la novela Star Wars Jedi Fallen Order: Battle Scars en castellano

    Segundo extracto de la novela Star Wars Jedi Fallen Order: Battle Scars en castellano

    Traducción por Alex Randir

    Los fans de Star Wars hemos estado a punto de caer en el Lado Oscuro tras recibir el anuncio de que Star Wars Jedi: Survivor, secuela del aclamado Star Wars Jedi: Fallen Order retrasaba su lanzamiento seis semanas, del 17 de Marzo al 28 de Abril.

    Pero no temáis, pues el 7 de Marzo volveremos a ver a la tripulación de la Stinger Mantis en un nuevo libro escrito por Sam Maggs titulado Jedi Fallen Order: Battle Scars (Jedi Orden Caída: Cicatrices de Guerra), y aquí os ofrecemos un pequeño adelanto de la acción.

    El Quinto Hermano tal y como apareció en la serie animada Star Wars: Rebels.

    La novela nos proporcionará una nueva aventura que se sitúa entre Fallen Order y Survivor. Más abajo os traducimos un extracto (publicado por la revista digital Entertainment Weekly) para que os vayáis preparando (aunque ya publicamos una traducción previa, cuyo enlace os dejamos al final del artículo). Pero antes os dejamos con la sinopsis del libro:

    «Cal Kestis tiene una nueva vida junto a la tripulación de la Stinger Mantis. Junto a ellos, Cal ha acabado con cazarrecompensas, derrotado Inquisidores e incluso ha evadido al propio Darth Vader. Y lo más importante: Merrin, Cere, Greez y el fiel droide BD-1 son lo más parecido a una familia que Cal ha tenido desde la caída de la Orden Jedi. Aunque el futuro de la galaxia parece ser cada vez más incierto, con cada golpe que dan contra el Imperio la tripulación de la Mantis tiene más arrojo.

    En lo que debía ser una misión rutinaria se encuentran con un soldado de asalto determinado a trazar su propio rumbo con ayuda de Cal y los demás. A cambio de poder comenzar una nueva vida, el desertor Imperial les da una pista sobre una poderosa herramienta que podría ayudar a combatir al Imperio. El único problema es que ir tras ella podría atraer la atención de uno de los mayores servidores del Imperio: el Inquisidor conocido como el Quinto Hermano.

    ¿Pueden confiar realmente en ese desertor? Y aunque Cal y sus amigos han sobrevivido a sus encuentros con los Inquisidores anteriormente, ¿cuántas veces podrán evadir al Imperio antes de que se les termine la suerte?»

    En este extracto exclusivo, Cere y Cal luchan contra un oponente conocido: el Quinto Hermano, a quien ya vimos en Rebels y en la serie live-action de Obi-Wan Kenobi.

    Además, podéis escuchar el extracto en formato audiolibro (y en versión original) en el episodio de esta semana del podcast de EW dedicado a Star Wars: Dagobah Dispatch.

    EL EXTRACTO:

    «Percibir las cosas a través de la Fuerza era algo natural para Cere en este momento de su vida. Era lo mismo que usar otros sentidos, como la vista o el olfato, una entrada y salida constante de su energético cuerpo que pulsaba hacia el mundo a su alrededor, fluía a través de su mente, rezumando por sus poros. Dejó que su mente se desenrollara a través de su palma, a través del espacio que se cerraba rápidamente entre ella y el rampante Inquisidor, hacia su sable láser, y a la vez el tiempo se ralentizó.

    Sus nervios se electrificaban a medida que alcanzaba cada lado de la espada, sus átomos ardientes abrasando su cerebro, y ella lo permitía, sólo lo suficiente, no demasiado como para meterla en líos, sino para sostenerla.

    Sabía lo que Cal vería desde donde estaba, volviendo a ponerse de pie. Vería al Inquisidor moverse lentamente como si estuviera golpeando un muro de agua, sus pies traicionando su propia orden de continuar su movimiento hacia delante. Vería el sable láser rojo y su circular amenaza detenerse, congelado en mitad del giro, volviendo a su forma menos peligrosa. Vería al Inquisidor sudar mientras trataba de devolver el empujón a través de la Fuerza, para volver a tener el control sobre sí mismo y su sable láser, y vería el creciente miedo en la cara del Inquisidor al darse cuenta de que estaba a punto de estar sobrepasado.

    Cere se había enfrentado a Darth Vader y había sobrevivido. Había estado más cerca de acabar con el reinado de terror de los Sith sobre la galaxia que cualquier ser vivo. Posiblemente ella era la Jedi más poderosa que quedaba en toda la existencia.

    Y no iba a permitir que este mamarracho lo olvidase.

    Sintió que le devolvía el empujón a través de la Fuerza, el intento del Inquisidor de acabar con su control, y se mordió el labio inferior. Había un modo de terminar con él con la Fuerza, de un modo simple, y sería tan sencillo… Sería una victoria segura. Fluir con su sable láser por encima de los brazos, deslizarse sobre sus hombros y arrastrarse alrededor de su cuello incluso antes de que sospechara, de que pudiera darse cuenta. Todo lo que debía hacer es convertir sus dedos en una garra mientras apretaba la Fuerza alrededor de su garganta. Vería la luz apagarse de sus ojos y sabría que la tripulación de la Mantis estaría a salvo, que el futuro de la Orden Jedi estaría un paso más cerca de ser segura.

    Conectarse con esa energía, con el Lado Oscuro, había sido la forma de aguantar tanto tiempo contra Vader.

    Ella lo sabía, y Vader también lo había sabido.

    Pero ese era un camino resbaladizo que no llevaba a nada bueno, y Cere no tenía por qué llegar hasta ahí de nuevo. No contra alguien que le devolvía el pulso de la Fuerza con tanta emoción bruta, toda esa rabia y pesar y falta de control.

    Y, por supuesto, uno de los caminos por los cuales el Lado Oscuro te mentía era intentando convencerte de que era el único. Porque, en realidad, que Cere hubiera conectado con el Lado Luminoso había sido lo que le había permitido derrotar a Vader en ese momento, después de todo.

    Podía sentir que el Quinto Hermano estaba listo para romperla. Pero ella usaría la luz para romperlo a él antes.

    Con un grito, Cere dejó dejó caer su mano, liberando el control sobre el sable láser del Inquisidor y sus movimientos, y voló hacia él, lanzándose hacia adelante con su hoja azul. A él le llevó demasiado darse cuenta de que había sido liberado; no estaba preparado para ella cuando llegó dando una oleada de ataques que lo pusieron a la defensiva. Con cada choque de sus armas, Cere golpeaba una y otra vez, copiando su estilo casi exactamente, sabiendo que eso le desconcertaría y lo mantendría desequilibrado al ver su propia técnica replicada hacia él de forma más efectiva.

    «¿Quieres que terminemos con esto juntos?» Cal estaba a su lado, su sable láser activado y preparado, y los ojos del Inquisidor abiertos como platos ante el desafío de combatir con dos Jedi a la vez, ambos presionándolo con una ferocidad que claramente no había esperado cuando apareció para derrotar a Cal en solitario.

    El Inquisidor estaba claramente enfurecido por este desarrollo de los acontecimientos; toda su energía estaba ahora centrada en la lucha. Apenas lograba esquivar un envite de la hoja de Cal sin ceder ante la de Cere, y sabía que lo tenían a su merced.

    Si esto seguía así, lo destruirían.

    Pero Cere sabía que ese no era siempre el camino. Debía intentarlo.

    Igual que con Trilla, debía intentarlo.

    Usando la misma energía que hace un momento, Cere alzó la otra mano y bloqueó un ataque con su espada de luz, pero esta vez, detuvo a Cal y su sable láser.

    El Inquisidor hizo una pausa sorprendido mientras Cal también gorgoteaba de pura conmoción a su lado, el único sonido que podía emitir mientras permanecía congelado.

    «Este no es el único camino», dijo Cere a través de sus rechinantes dientes, deteniendo su arma con la de ella, con los brazos sufriendo por el esfuerzo que conllevaba. «Puedes abandonarlos. Volver a la luz. No es demasiado tarde.»

    El Quinto Hermano se detuvo sólo durante un instante. Cere vio una sombra pasar sobre sus ojos, reflejada en la luz roja del filo de su arma.

    Y entonces él se rió, apartándose del sable láser de Cere, impulsándose hacia atrás, y atacando a Cal con locura.

    Cere rompió su control sobre Cal lo suficientemente rápido como para que él pudiera alzar su espada para defenderse, lo que enfureció sin fin al Inquisidor. Con un chasquido, el Quinto Hermano desconectó ambos lados de su sable láser, blandiendo uno en cada mano. Cere se concentró en su derecha mientras Cal trataba de lidiar con la izquierda. El Inquisidor era fuerte, pero eran dos contra uno, y Cere aún podía manipular algunos de sus movimientos con la Fuerza, podía anticipar su siguiente movimiento antes de que lo hiciera. Juntos, Cere y Cal presionaron hacia delante, manteniendo esa presión sobre el Quinto Hermano, alcanzando y rechazando cada uno de sus golpes con los suyos propios. Estaba sobrepasado y eran más poderosos, pero su vigor no tenía fin; hizo que cada uno de sus ataques encontraran los suyos propios, ambas manos moviéndose a la velocidad del rayo, raramente intentando alcanzar la Fuerza y confiando en su pura habilidad con la espada para tratar de mantenerlos a la defensiva.

    Cuestionarse, hacerse preguntas, incluso durante un breve segundo, eran distracciones que Cere no podía permitirse. El Quinto Hermano vio que llegaba su momento a través del sudor que goteaba por los ojos de Cere y lo aprovechó, lanzándose hacia delante con ambas espadas mientras Cal rebotaba tras una finta, y Cere fue demasiado lenta durante una fracción de segundo, en la que uno de los sables láser rojos quemó su hombro antes de que se hubiera podido alejar.

    Era lo peor que había podido pasar en ese momento. Cal observó horrorizado, preocupado por Cere. Estaba demasiado apegado a ella, siempre trataría de proteger a sus aliados por encima de todo lo demás, a toda costa, incluso si ese aliado le había dicho que no lo hiciera. Siempre iba a tener ese problema, pero eso era también lo que le hacía tan bueno, y Cere no estaba realmente segura de qué hacer, de cómo lidiar con ello, y ahora mismo parecía que iba a suponer su caída. El Inquisidor levantó una mano, lanzando hacia atrás a Cal y luego hacia el aire, golpeándolo contra el techo con tanta velocidad que Cere dudó cuando escuchó el cemento romperse por la fuerza del golpe.

    Debía tomar una decisión en medio segundo mientras Cal, inconsciente por el porrazo, cayese de nuevo al suelo, y no había elección, en realidad, aunque sabía que eso la dejaría vulnerable. Cere abandonó su concentración en el Inquisidor lo suficiente como para amortiguar la caída de Cal con la Fuerza, cogerlo y dejarlo gentilmente en el suelo.

    Fue suficiente apertura para que el Quinto Hermano volviese a tener el control de la situación, tal y como Cere sabía que iba a ocurrir.

    Y sólo había una forma de resolverlo.

    Cere tuvo menos de un segundo antes de que el sable láser del Quinto Hermano hiciese un movimiento vertical hacia su abdomen con la clara intención de partirla en dos por la mitad, inmisericorde e imparable.

    Para cualquiera que no fuese Cere.

    Alcanzar profundamente la Fuerza implicaba una cierta sensación, una celeridad que Cere sabía que podía ser adictiva si se permitía caer en ella demasiadas veces, si dejaba que ese canal estuviera abierto más de lo absolutamente necesario. Era una sensación de triunfo y gozo, especias y skee de fuego estelar, como si hubiera algo que le dijese que estaba destinada a sentirse así y que era lo mejor y que siempre querría estar de esa manera. ¿No podía simplemente vivir así y no dejarlo ir nunca?

    Así es como ella lo percibía.

    Hubo un tiempo en que Cere habría alcanzado el Lado Oscuro de la Fuerza en un momento así. Lo había hecho, primero para salvar a Trilla, luego para salvar a Cal de Vader. Pero había aprendido que había mejores maneras que ir ahí de nuevo. Nunca volvería a ir ahí de nuevo.

    Cere vio a Cal golpear el techo, vio la sacudida del sable del Inquisidor mientras cambiaba de rumbo para matarla, y todo lo que sintió – y se permitió sentir – fue empatía.

    Empatía por Cal y por todo lo que había perdido. Por este pobre Inquisidor y por el Caballero del Bien que había debido ser. Por ella misma y el modo en que había huido de todo y de todos en esta maldita galaxia durante toda su vida, aunque fuera con intención de salvarla. Pero sobre todo, empatía por incluso los Sith; por la gente que entendía y usaba mal el propósito que la galaxia les había dado para destruir el equilibro de la Fuerza, para doblegarlo a su voluntad, por toda la gloria y poder del Imperio y el beneficio personal. Le pareció que era demasiado solitario.

    Cere permitió que esa empatía fluyera a través de ella, y el sable láser del Quinto Hermano estalló en pedazos, volviendo a sus componentes base.

    No fue una explosión, nada tan descontrolado. Era más como haberlo deshecho, como un desenredo, cada pieza del sable de luz separándose de la siguiente, en una espiral hacia afuera de una pequeña galaxia, orbitando alrededor de su cristal kyber, que ahora quedaba expuesto en su núcleo.

    Cere miró a los sorprendidos ojos del Quinto Hermano mientras las diminutas piezas de lo que una vez había sido su sable láser repiqueteaban contra el suelo.

    Vio la sorpresa en ellos, y en ese instante, todo lo que Cere quiso fue ver más.

    Podía ayudar a ese hombre.

    Podía ayudarlos a todos ellos.«

    Fuente: Entertainment Weekly.

    Primer extracto traducido de Star Wars Jedi: Battle Scars en la Biblioteca del Templo Jedi.

  • Extracto de la próxima novela Star Wars Jedi: Battle Scars

    Extracto de la próxima novela Star Wars Jedi: Battle Scars

    Traducción por Alex Randir.

    Star Wars Jedi: Survivor, la secuela del videojuego ya clásico moderno Star Wars Jedi: Fallen Order está a unos meses de lanzarse, pero… ¿Qué ha pasado entre ambos relatos?

    La próxima novela Star Wars Jedi: Battle Scars (Cicatrices de Batalla) que nos llegará el 7 de Marzo va a contarnos esa historia. El libro de Sam Maggs, creado en colaboración con Lucasfilm, Electronic Arts y Respawn Entertainment, sigue al Jedi Cal Kestis y a la tripulación de la Mantis cuando conocen a un soldado de asalto que está determinado a fijar su propio rumbo. El desertor Imperial conoce un objeto que podría ayudar en la lucha contra el Imperio, pero adquirirlo va a llevar a Cal y su banda a cruzarse en el camino del Quinto Hermano.

    En este extracto exclusivo de StarWars.com, Cal trabaja para infiltrarse en una base oculta que pertenece al infame sindicato criminal Haxion Brood.

    Llegar allí, sin embargo, es el verdadero desafío.

    Con ello os dejamos:

    Portada de la novela Star Wars Jedi: Battle Scars.

    EXTRACTO

    Hoy iba a ser un buen día para los Jedi.

    El Jedi Cal Kestis se iba a asegurar de ello.

    Cierto, era posible que él fuera uno de, quizá, dos que quedaban.

    Pero… ¿esos Jedi? Iban a tener un buen día.

    «Eh, colega, ¿la cosa está despejada?», preguntó Cal, su voz reverberando en sus oídos dentro de su yelmo. Desde su espalda Cal pudo escuchar dos pequeños golpes de su droide, el modo de BD-1 de comunicarse con él mientras iban en una misión de sigilo. Cal podía escuchar los trinos de BD-1 a través de las comunicaciones, pero el sonido implicaba un riesgo mientras trataba de escabullirse y el droide a veces prefería comunicarse de una forma más rápida y táctil, sabiendo que el resto de la tripulación no podía entenderlo de todas maneras. «Gracias, Bedé. ¿Te he dicho últimamente que eres el mejor?»

    Una pausa. Y después:

    Un golpecito.

    Cal se rió. «Bueno, pues ahora te lo digo. No voy a volver a remolonear en hacerlo.»

    Golpecito. Golpecito.

    Un maldito buen día.

    Lo cual no solía ser el caso, cuando un tipo estaba agachado en una roca espacial pequeña y que se movía rápidamente alrededor de un enorme asteroide en mitad del espacio profundo, pero la vida de Cal no era usual, y lo prefería así. Enfundado en un traje espacial completo, Cal recolectó con la mirada sus alrededores, respirando el aire reciclado lenta y pausadamente para no desperdiciarlo. El cinturón de deshechos que rodeaba el asteroide era denso; Cal debía avanzar saltando de pieza rocosa en pieza rocosa, cada pasito acercándole al asteroide principal de su centro, una roca excavada de forma masiva, hogar de una base de los Haxion Brood en la que Cal y su tripulación trataban de infiltrarse. Era irónico, considerando que la última vez que Cal había estado en una base de los Brood había sido para tratar de escapar de ella. En aquella época, en Ordo Eris, había sido capturado. Esta vez, el mejor movimiento era meter a alguien primero en la roca para deshabilitar los sistemas de seguridad para que nada pudiera detectar al Stinger Mantis, la nave de Cal, cuando entrase en órbita.

    Y el mejor modo de hacerlo era ir saltando entre las pequeñas rocas hasta llegar a la superficie de la más grande. De un asteroide móvil a otro, volando a través del espacio sin ninguna atadura.

    Sin problema.

    Respirando profundamente y entrecerrando los ojos mientras se concentraba, Cal flexionó las rodillas antes de alejarse de la escarpada roca que tenía bajo sus botas.

    No le llevó mucho tiempo. Un salto y Cal estaba… «en el aire» no eran las palabras adecuadas al no tener atmósfera ni aire a su alrededor. Era más como ir flotando. Era distinto de volar, del todo; cuando Cal se impulsaba hacia el aire con la Fuerza siempre sentía ese tirón en su estómago, el familiar aviso de que su cuerpo aún muy humano le alertaba del hecho de que estaba muy, muy alto por encima de la tierra, en el buen sentido. Pero allí fuera, en el espacio, lo percibía más como si nadase, propulsándose hacia delante, sin que su cuerpo tuviese el concepto de arriba o abajo, bien o mal, demasiado alto o demasiado bajo. Adelante, flotando, nada más.

    Echaba de menos el pequeño apretón.

    Cal apuntó a ir hacia el siguiente fragmento de asteroide, elevándose directamente hacia él con un propósito. Lento pero seguro.

    La primera vez que su Maestro, Jaro Tapal, había llevado a Cal al espacio, le dijo a su Padawan: Una vez pones algo en movimiento en el espacio, seguirá moviéndose exactamente por ese camino, en esa dirección y a la misma velocidad, a menos que actúe hacia una fuerza sin equilibrar.

    Hoy, significase lo que significase, Cal era esa fuerza sin equilibrar.

    Con los brazos extendidos hacia delante de él, las manos de Cal buscaron rápidamente comprar el momento en que hicieron contacto con el siguiente fragmento flotante. El impacto de Cal hicieron girar al pequeño asteroide y a él mismo. Se agarró por su vida hasta que, tras lo que parecieron diez minutos pero seguramente fueron sólo diez segundos, BD activó las botas de agarre de Cal y, selladas magnéticamente, dieron un golpe que le hizo posarse en la roca, estabilizando al Jedi.

    Temblando, Cal soltó la roca y poco a poco volvió a ponerse de pie. Estaba contento de que ese fuera su segundo y último salto. Estaba acostumbrado a balancearse de agarradera en agarradera, haciendo gigantes saltos de fe primero cuando trabajaba como chatarrero en Bracca y cuando se infiltró en una oscura fábrica Imperial tras otra durante esos años, pero por algún motivo contrario, la atracción gravitatoria le resultaba reconfortante a Cal. ¿Quería eso decir que, si se equivocaba en un salto o si sus garras para trepar le fallaban, se desplomaría contra el suelo hacia una muerte segura? Por supuesto. Un poco, probablemente. Pero también quería decir que no estaría condenado a morir flotando en solitario por el vacío hasta que se convirtiese en un seco pero horriblemente bien preservado témpano Jedi.

    Eso era mucho, mucho peor.

    «¿Has sobrevivido?», la voz de Merrin cobró vida con un chasquido en los comunicadores de Cal. Su acento y su modo de hablar frecuentemente retorcido hizo que la pregunta sonase simplista, como si realmente no le importase la respuesta de un modo u otro.

    «¿Has oído algo, Bedé?», preguntó retóricamente Cal, conociendo lo suficiente a Merrin como para saber que el sonido de su voz por el comunicador fuera suficiente para satisfacer la sarcástica pero genuina pregunta de Merrin. «Parecía casi como si… ¿Como si alguien estuviera preocupada por nosotros?», añadió con una voz un poco cantarina.

    «Debe haber sido tu imaginación», respondió contemplativamente Merrin. Hubo un latido de silencio, como si ella estuviera muy profundamente metida en sus propios pensamientos. «Sí, la próxima vez que necesitemos créditos te dejaremos en una cantina. Sobrevivirás.»

    «Eh», interrumpió una voz. La de Greez. «Si alguien de por aquí va a recibir propinas por su aspecto, ese sería yo. Vosotros, los bípedos, no sois capaces de apreciar lo bien apreciado que soy por la gente que tiene buen gusto.»

    Un montón de golpecitos fueran la respuesta desde la espalda de Cal. Se aseguró de apagar momentáneamente su comunicador antes de soltar una risotada.

    «Si hemos acabado, gente», la voz más cere-moniosa de Cere (la forma favorita de pensar de Cal sobre su mentora y Maestra Jedi) ordenaba atención, incluso por los comunicadores. «Cal, ¿cuánto vas a tardar en aterrizar y darnos acceso?».

    De vuelta al trabajo, entonces. Siempre.

    Ahora, en el precipicio que suponía entrar en la base Brood, Cal se tomó un momento para evaluar la situación que tenía ante sí. Esta no era una misión típica; ninguna de las hazañas de la tripulación de la Mantis lo era, supuso. Pero incluso para ellos, esto estaba un poco fuera de su alcance.

    Se irguió en una pequeña roca que giraba en mitad del espacio abierto, rodeada por los restos de un planeta en ruinas. Lo que había sido una vez, según le habían dicho a Cal, el verde y brillante hogar de millones, había sido masticado y escupido por las manos de un Imperio o corporación o algo más; era complicado seguir esas pistas, tras cierto punto. Lo que quedaba eran los fragmentos de lo que una vez fue, piedras y polvo e islas en el vacío, orbitando el antiguo núcleo sólido de hierro del planeta.

    Era el núcleo lo que ahora miraba Cal, directamente sobre su cabeza. El núcleo y la base Brood excavada directamente en él, rodeada de un anillo exterior ensamblado a toda prisa con un con gran variedad de chozas y puestos de mercado ensamblados a toda prisa, y cubiertos por una burbuja de blindaje a prueba de vacío, con sensores para detectar naves de cualquier tamaño.

    Pero no, convenientemente, para detectar algo de tamaño humano que resulta que llevaba equipada una mochila cohete.

    O, en el caso de Cal, equipado con la suficiente valentía como para flotar sin una.

    Greez le había explicado la mecánica de los sistemas de sensores de la base durante un informe de misión previo. El sensor de los escudos barría el asteroide lo suficientemente rápido para detectar algo más grande que una persona, pero lo suficientemente lento como para permitir a los cazarrecompensas un acceso individual a su base sin ser monitorizados.

    Pero la tripulación de la Mantis era la mejor en lo que hacía. Y lo estaban haciendo ahora mismo.

    Y por eso Cal estaba pasando tan buen día.

    «Veo la plataforma de aterrizaje», Cal respondió a Cere. «Lanzamiento en tres, dos…»

    Por, alabada sea, la última vez hoy, tras lo que parecían horas de saltar de roca en roca por el cinturón de asteroides, Cal sintió a BD liberar sus botas y se impulsó fuera de la última roca, lanzándose directamente hacia arriba. Experimentó un breve momento de desorientación al aproximarse de cabeza a la base: Arriba era abajo y abajo era arriba, ¿y realmente importaba en el espacio? Por eso Cal prefería que hubiera gravedad.

    «Greez, mejor que tengas razón sobre esto», murmuró Cal, más para sí mismo, pero sin desactivar su comunicador, mientras su cabeza se aproximaba al escudo magnético con gran velocidad.

    Sintió que su yelmo hizo contacto con la burbuja del escudo y, durante un segundo, sintió resistencia, como cuando empujabas la infame «Sorpresa de Gelatina» de Greez (la sorpresa era que estaba llena de sal) y, de forma extraña, parecía que te devolvía el empujón. Pero fue sólo durante un momento, y Cal lo atravesó.

    Y de pronto ahí estaba su vieja amiga, la gravedad, para darle la bienvenida.

    Cal volvió a pensar en todo lo que había meditado sobre cómo la echaba de menos. Ahora habría preferido seguir en el vacío, muchas gracias, porque ahora se dirigía de cabeza hacia el suelo, que se aproximaba muy rápidamente a su cara y…

    Concéntrate.

    Escucó las voces en su cabeza. No eran voces, en realidad, sino más una sensación, una memoria y un fantasma. Todo a la vez.

    Y a sí mismo.

    Cal no tenía ni idea de si la Fuerza era percibida igual or todos; había leído y escuchado todo tipo de descripciones desde que era un niño. De su primer profesor, Jaro Tapal. De su Maestra más reciente, Cere. De los otros iniciados con los que había entrenado antes de…

    Antes.

    Pero para Cal siempre había sido igual. Era como un pozo profundo, el más negro que uno puede imaginar, que le tragaba entero cuando se zambullía más y más en él, hasta un vacío donde el color y el sonido quedaban mudos, distantes. Era una expansión de su conciencia; una breve y directa conexión a la fuente de todas las cosas. Como extender tus brazos hacia adelante al meditar, acomodándote y moviéndote a través del vacío que conectaba a cada ser vivo, con sus ondas extendiéndose concéntricamente, como círculos entrelazados que afectan al mundo que te rodea. Esto había sido una vez mucho más difícil para él; había tenido que suprimir sus habilidades durante tanto tiempo que el vacío se había quedado estancado… Vacío. Pero ahora, años después, tras gran práctica y concentración y en paz con el presente…

    Ahora Cal intentaba alcanzar la Fuerza, y la Fuerza le alcanzaba a él.

    Con una velocidad y equilibrio a las que muchos no deberían – podrían – acceder normalmente, Cal logró aterrizar primero con los brazos, flexionándose y rodando sin problema. Un movimiento que, en otras circunstancias, le habría roto el cuello.

    Saltó de nuevo para ponerse de pie antes de poder considerarlo mucho más.

    «He aterrizado», informó Cal con calma por su comunicador. Se acurrucó en las sombras de la esquina del edificio más cercano.


    Star Wars Jedi: Battle Scars (Cicatrices de Guerra) llegará el 7 de Marzo, y Star Wars Jedi: Survivor llegará el 28 de Abril.

    Fuente: StarWars.com

    ¡Que la lectura os acompañe!

  • Postada y sinopsis de la próxima novela Star Wars Jedi: Battle Scars

    Postada y sinopsis de la próxima novela Star Wars Jedi: Battle Scars

    Por Gorka Salgado

    Cal Kestis ha recorrido un largo camino desde que la Orden 66 lo obligó a esconderse por primera vez.

    Después de recuperar su conexión con la Fuerza, el ex Padawan Jedi emprendió un viaje en Star Wars Jedi: Fallen Order que finalmente lo llevó a conocer a su nueva familia entre la tripulación Stinger Mantis

    Ahora, StarWars.com se complace en brindarle su primer vistazo a Star Wars Jedi: Battle Scars, la nueva novela de Sam Maggs ambientada entre el videojuego favorito de los fanáticos y la muy esperada secuela, Star Wars Jedi: Survivor.

    En la revelación de la portada, con arte de Anthrox Studio, encontramos a Cal con cicatrices pero sin inmutarse, con el sable de luz listo, junto a Cere, Greez y Merrin. Pero se avecinan problemas, con el Quinto Hermano Inquisidor acechando a nuestros héroes.

    Cal Kestis ha construido una nueva vida para sí mismo con la tripulación del Stinger Mantis. Juntos, el equipo de Cal ha derrotado a cazarrecompensas, derrotado a inquisidores e incluso evadido al mismísimo Darth Vader. Más importante aún, Merrin, Cere, Greez y el fiel droide BD-1 son lo más parecido a una familia que ha tenido Cal desde la caída de la Orden Jedi. A pesar de que el futuro de la galaxia se vuelve más incierto cada día, con cada golpe asestado contra el Imperio, la tripulación Mantis se vuelve más atrevida.

    En lo que debería ser una misión de rutina, se encuentran con un soldado de asalto decidido a trazar su propio rumbo con la ayuda de Cal y la tripulación. A cambio de ayuda para comenzar una nueva vida, el desertor imperial trae noticias de una herramienta poderosa y potencialmente invaluable para su lucha contra el Imperio. Y aún mejor, ella puede ayudarlos a lograrlo. El único inconveniente: seguirlo los llevará al camino de uno de los sirvientes más peligrosos del Imperio, el Inquisidor conocido como el Quinto Hermano.

    ¿Se puede confiar verdaderamente en el desertor imperial? Y aunque Cal y sus amigos han sobrevivido a enfrentamientos con los Inquisidores antes, ¿cuántas veces pueden evadir el Imperio antes de que se les acabe la suerte?

    Star Wars Jedi: Battle Scars, una nueva novela de la editorial Del Rey Books, llega el 7 de marzo de 2023.

    Enlace original en StarWars.com

  • Anunciados nuevos libros sobre Cal Kestis y la historia de Star Wars Jedi

    Anunciados nuevos libros sobre Cal Kestis y la historia de Star Wars Jedi

    Por Gorka Salgado

    La experiencia del videojuego Star Wars Jedi se expande a nuestras bibliotecas también a partir del 2023.

    Lucasfilm anunció dos lanzamientos importantes vinculados a la serie de juegos Star Wars Jedi, de los cuales los fieles de Cal Kestis querrán tomar nota. Un título promete contar una historia original, mientras que otro se adentra en la realización de la próxima secuela.

    Star Wars Jedi: Battle Scars, una nueva novela de Del Rey escrita por Sam Maggs, encuentra al sobreviviente de la Orden 66, Cal Kestis, liderando a la tripulación Mantis en una aventura ambientada entre el aclamado Star Wars Jedi: Fallen Order y el muy esperado Star Wars Jedi: Survivor. Star Wars Jedi: Battle Scars llega el 7 de marzo de 2023.

    The Art of Star Wars Jedi: Survivor, publicado por Dark Horse, narrará el desarrollo del juego, recopilando arte conceptual y los comentarios de los creadores en un libro de tapa dura de gran tamaño a todo color. El tomo llegará a los estantes el 2 de mayo de 2023.

    Aún no se ha anunciado una fecha de lanzamiento para el videojuego Star Wars Jedi: Survivor.

    Enlace original en StarWars.com