Aquí tenéis el final de ambas series, Star Wars y Darth Vader. Finalizamos ambas colecciones situadas entre el Imperio Contrataca y el Retorno del Jedi con broche de oro, para dar inicio a una nueva era de historias próximamente. Dos finales de infarto. Que la Fuerza y la lectura os acompañen.
Star Wars Inside Intel es una función de StarWars.com en la que Emily Shkoukani, miembro de Lucasfilm Story Group, cuyo trabajo es saber todo lo posible sobre una galaxia muy, muy lejana, y explorar hechos oscuros sobre la historia y la continuidad de Star Wars. En esta entrega, Emily conecta los puntos del plan de contingencia de Palpatine…
Aunque Poe Dameron podría no haber entendido cómo regresó Palpatine en el Ascenso de Skywalker y estaba comprensiblemente exasperado por la noticia, todo era parte de la Contingencia: un plan que anticipó la muerte de Palpatine y se preparó para su regreso al poder.
Palpatine era un manipulador talentoso, desde matar a su propio Maestro Sith hasta crear conflictos y conspiraciones dentro del Senado de la República, orquestar una guerra en toda la galaxia y tomar el poder como Emperador. Como Lord Sith, Palpatine ansiaba poder pero temía perderlo. Esto lo obligó a diseñar un plan de respaldo, conocido oficialmente como «la Contingencia». En el caso de que muriera, la trama de Palpatine entraría en vigor.
Introducida originalmente en la novela Estrellas Perdidas de Claudia Gray como un concepto, la Contingencia en sí comenzó en la trilogía de novelas de Consecuencias de Chuck Wendig. Después de que el Emperador Palpatine fuera traicionado y asesinado inesperadamente por Darth Vader, y la noticia de su muerte, junto con la destrucción de la segunda Estrella de la Muerte, viajó a través del Imperio. La Contingencia se desarrolló según lo planeado: se enviaron droides centinelas a los imperiales de toda la galaxia y les aconsejaron sobre los siguientes pasos, comenzando con la Operación Ceniza.
La Operación Ceniza buscó destruir los planetas Imperiales y de la nueva República por igual, con el objetivo de destruir información sensible u otras responsabilidades. La operación se llevó a cabo de varias formas, incluido el uso de matrices de alteración del clima que, una vez disparadas sobre un planeta, crearían condiciones meteorológicas catastróficas; detonadores de vórtice, un explosivo personalizado que hizo inhabitable el planeta Nacronis; y la Armada Imperial, que participó en batallas en planetas que intentaron resistir la operación como Naboo, Burnin Konn (como se menciona en The Mandalorian ), Abednedo y más. La Operación Ceniza fue devastadora, pero también solidificó muchas lealtades a la Nueva República recién erigida y vio a muchos Imperiales desertar debido a la brutalidad de la operación.
Un elemento importante de la Contingencia ocurrió aproximadamente un año después de la muerte del Emperador en la Batalla de Jakku. Dirigido por el autoproclamado Consejero del Imperio Gallius Rax, llevó al resto del Imperio a Jakku en una última batalla contra la Nueva República. La mayoría de los Imperiales involucrados en la batalla creían que recuperarían la galaxia con una victoria, pero la Contingencia planeó que esta fuera la conclusión del Imperio. Originalmente, se suponía que Rax tenía que destruir todo el planeta de Jakku junto con los Imperiales como castigo adicional por fallar a Palpatine. Lo que no se contabilizó en este plan fue a la Gran Almirante Rae Sloane.
Subordinada de Gallius Rax, Sloane se mantuvo en la oscuridad sobre la Contingencia y la participación de Rax. Como tal, Sloane comenzó a creer que Rax estaba desviando al Imperio de su gloria prevista. En Jakku, Sloane se enfrentó a Rax donde ella le disparó y lo mató. En sus momentos finales, Rax nombró a Sloane a la Contingencia y la instó a retirarse a las Regiones Desconocidas con Brendol Hux para crear un Imperio nuevo y mejorado. Con Rax muerto, y gracias a Sloane, Jakku se salvó. El plan de Rax para destruir completamente el Imperio no se desarrolló, y los restos del Imperio continuaron durante años después del final oficial de la guerra. Sloane haría caso de las demandas finales de Rax y se dirigirá a las Regiones Desconocidas.
Durante muchos años antes de su muerte, Palpatine buscó la inmortalidad en el planeta Sith de Exegol . Fue en este planeta donde él y sus cultistas, conocidos como los Sith Eternos, experimentaron con la clonación. Exegol también fue donde Palpatine construyó su flota de la Orden Final. Como un Sith inmortal, Palpatine reinaría supremo sobre la galaxia con su armada Sith. Este sería el gran final de la Contingencia, conocido solo por unos pocos elegidos.
Cuando Palpatine fue asesinado en la segunda Estrella de la Muerte, su conciencia se transfirió a un clon de su propio cuerpo en Exegol, pero el cuerpo era demasiado débil para contenerlo. Esto llevó a Palpatine a crear más clones y hebras de sí mismo con la esperanza de que uno le ofreciera un recipiente más adecuado para que él habitara. Todo este esfuerzo finalmente culminó en Rey, la hija de uno de los clones de Palpatine. Ella era el recipiente perfecto, pero su padre y su madre hicieron todo lo posible para esconderla de su siniestro abuelo.
El destino y la Contingencia alcanzarían a Rey en la forma de la Primera Orden, liderada por uno de los malvados duplicados de Palpatine llamado Snoke. Aunque Snoke no tuvo éxito en llevar a Rey a Palpatine, y fue asesinado inesperadamente por su protegido Kylo Ren, Palpatine continuó tirando de los hilos para atraer a su nieta para que finalmente pudiera lograr el poder máximo.
Con la Orden Final operativa, se desplegó lentamente desde Exegol y se comprometió a destruir planeta tras planeta. La Resistencia trabajó rápidamente para contrarrestar esta nueva amenaza. Rey aceptó su papel de Jedi y rebelde, y llegó a Exegol para poner fin al conflicto. Palpatine planeó que Rey participara en un ritual que le permitiría habitar su cuerpo y vivir para siempre, pero Rey tenía otros planes. Con la ayuda del pasado de Ben Solo y el de los Jedi, Rey dio sus últimos pasos y derrotó a la amenaza fantasma de una vez por todas.
La novela Force Collector (nombre original en inglés) se publicó el 4 de Octubre en Reino Unido y el 19 de Noviembre en Estados Unidos. Forma parte del evento editorial Journey to Star Wars: The Rise of Skywalker y cuenta la historia de un chico llamado Karr que empieza a tener visiones al tocar objetos, revelando secretos sobre sus anteriores dueños. Está situada justo antes de los eventos de El Despertar de la Fuerza, aunque hace un repaso por toda la saga galáctica. El 1 de Diciembre salió publicada en español en Mexico de la mano de Planeta, pero para España Planeta Cómic aún no tiene fecha prevista. Esta reseña se hace a partir del ebook de la traducción Mexicana.
Karr Nuq es un adolescente de unos 16 o 17 años que empieza a tener visiones sobre gente y lugares que no conoce al tocar ciertos objetos. Aunque su familia lo trata como si tuviera algún problema su abuela J’hara piensa que tiene que ver con la Fuerza. Aunque ella intenta enseñarle lo poco que sabe, y dado que su «habilidad» empieza a convertirse en un problema sobre todo en su vida escolar decide que lo mejor es ir en busca de objetos que puedan contarle más acerca de la Fuerza y los Jedi, de los que se considera que son un mito, no queda ninguno y se cuestiona si llegaron a existir. En esta aventura le acompañarán su reciente mejor (y única) amiga Maize y el droide de protocolo con apariencia médica RZ-7 (el cuál ha armado él mismo).
fanart de Kevin tras un desmallo después de tocar un casco de stormtrooper
Utapau
El primer destino es Utapau, ya que es uno de los lugares cercanos a Merokia y allí se desarrolló la Batalla de Utapau. Llegados a ciudad Pau conocen a Sconto, quien regenta una tienda de antigüedades. Él les enseña el bastón de Tion Medon, al momento de tocarlo Karr tendrá la visión del encuentro entre Obi Wan y Medon, con un diálogo extra que no aparece en la película La Venganza de los Sith, y en el que se hace referencia a un enfrentamiento anterior junto con Anakin contra Grievous.
Jakku
El segundo planeta a visitar en la ruta es Jakku, donde le han contado la leyenda de que Luke Skywalker usó la fuerza para derribar naves del imperio. Cuando llega al Puesto de Niima donde conocen a Unkar Plutt. Éste les enseña alguna baratija sin importancia, pero el premio gordo lo encuentran por si mismos cuando Karr, Maize y RZ-7 acaban subidos al Halcón Milenario. A través del droide de entrenamiento remoto Marksman-H accedemos a una escena que sucede justo antes de que destruyan a Alderaan y que tiene como protagonistas a Obi Wan animando a Luke a entrenar con la esfera (y cuya continuación es lo que se muestra en Una Nueva Esperanza).
Luna de Obah Diah
La tercera parada será en la luna de Obah Diah donde los pykes derribaron la nave de Syfo Dyas. Entre los restos de ésta que aún quedaban (la nave pudimos ver como la encontraban en el episodio 10 de la 6 temporada de The Clone Wars, «Los perdidos«), encuentra Karr un holoproyector con un mensaje de Dyas.
Obah Diah
De paso por Obah Diah conocen en la cantina a Nabrum Leids, quien les relata lo acontecido en la cantina de Tatooine donde vio a un Jedi sacar usar su sable y a otro que lo portaba sin usarlo. Hablaba de la escena de Kenobi y Luke que vimos en Una Nueva Esperanza. No recuerda en qué planeta sucedió, pero aporta el dato de que tenía dos soles.
Batuu
Siguente parada: Batuu. Nada más llegar a la Guarida de las Antigüedades de Dok-Ondar y mientras éste iba a por una pieza para Karr, nuestro protagonista aprovecha para tocar una máscara de un Guardián del Templo de Jedi. La visión que obtiene es la de Anakin entrando al templo seguido por soldados de asalto, escena de la que pudimos ver el inicio en La Venganza de los Sith y que ahora conocemos que continúa con los Guardias haciendo frente a Skywalker.
Tras esto aparece Dok-Ondar con una caja de vidrio que con al menos media docena de sables de luz en su interior. Aunque el ithoriano tan sólo le dejó probar uno, el cual estaba descompuesto en varias partes. Originalmente había pertenecido a un inquisidor. La empuñadura era de las que podían utilizarse bien como media luna con una sola hoja o como disco con dos hojas. Al tocarlo la visión fue perturbadora, vio como el Inquisidor asesinaba a un Jedi, y al fijarse mejor en la cara del asesino… Karr vio su propio rostro.
Takodana
Takodana es el siguiente destino. El trato era que si Karr llevaba un paquete a Maz Kanata, Dok-Ondar le entregaría los restos del sable del inquisidor. Cuando llega Maz le habla de la Fuerza y de la importancia que tiene su castillo. Nos revela que el mismo tiene un milenio de antiguedad, que se creía que fue un complejo Jedi, con catacumbas bajo el mismo, una especie de cementerio (columbario) donde se guardaban las cenizas de los Jedi incinerados. De ahí su gran poder en la Fuerza.
Tras ello ofrece a Karr una medalla para probar sus poderes. El joven le cuenta que la medalla perteneció a Luke Skywalker (la que obtuvo por su participación en la Batalla de Yavin), esto hace enfurecer a Maz, ya que Han Solo se la dio como si fuese la suya.
A continuación abre el paquete que le había llevado Karr y se lo entrega. Contiene un brazo robótico que rápidamente identificamos como el de C3-PO (del que conocemos su pérdida en el one-shoot C3-PO) que le falta durante los eventos de El Despertar de la Fuerza. En cuanto lo toca lo ve todo. Tenemos entonces un momento que reproduce perfectamente las palabras de George Lucas cuando dijo que la historia de Una Nueva Esperanza estaba contada a través de los ojos de los droides.
“As in say A New Hope where the story is told through the eyes of the droids”
Os dejamos con las dos páginas del libro porque son fantásticas.
Kijimi
La siguiente parada, tras una charla con Maize, es Kijimi. Para repostar y reconocer el posible futuro destino de la chica. Pero era una trampa, todas sus comunicaciones habían sido escuchadas, y tras un interrogatorio con un oficial de la Primera Orden lo dejaron libre tras comprobar que no tenía ninguna pista sobre el paradero de Luke Skywalker. De vuelta a la Avadora tiene una visión reveladora al tocar a su droide, algo que no había hecho hasta ese momento con las manos desnudas desde que su abuela le hizo los guantes. En la visión los padres de Karr hablaban sobre ocultarle un secreto.
Merokia
Tras devolver la nave y enfadado con Maize sus padres le cuentan la verdad. Su bisabuelo fue un Jedi llamado Naq Med. Abandonó la orden antes de las Guerras Clon y tras la purga se ocultó. Tras hacer las paces con Maize encontraron un mensaje que la abuela J’Hara había dejado grabado en un holocubo para Karr. En el le contaba un poco más sobre Naq Med y le revelaba su lugar de exilio: Pam’ba.
Pam’ba
Empieza el último acto. Tras un enfangado periplo llegan a la casa que J’Hara describió. La mayúscula sorpresa es que allí encuentran a Nar Med, que debe tener entre 90 y 100 años. Tras ponerse al día el Jedi le cuenta su historia. Os dejamos con una página del libro bastante reveladora, donde Nar descubre a Karr el origen del sable que le dio Dok-Ondar y la realidad de sus visiones.
No sólo Karr estaba equivocado, si no también su bisabuelo. Tras contarle su bisnieto lo que realmente pasó con la Orden 66 Med por fin puede sentirse en paz y ser uno con la Fuerza. Es el momento en el que Karr entiende cuál es su misión, y cómo va a utilizar sus habilidades. La historia de los Jedi tiene que permanecer, no puede ser olvidada. Y él será quien se encargue de recolectar y documentar cada pedazo de historia que pueda encontrar, para que las generaciones futuras puedan conocer su pasado.
Opinión
El libro, aunque esté orientado a jóvenes lectores (y de hecho es algo que se nota en el estilo de narración y en muchas de las situaciones cuya resolución o consecuencias son bastante descafeinadas) es muy, muy disfrutable para cualquier rango de edad. Es una aventura, pura y divertida, llena de misterios y de detalles de la saga. Es un repaso a muchos lugares y momentos que hacen que nos sintamos recompensados a los que ya llevamos años disfrutando de este mundo y que obtengamos más detalles de momentos memorables. Además de tener una revelación chocante, ya que descubrimos que hay un Jedi (aunque desertara) que sobrevivió a la Orden 66 y que estuvo vivo durante la era de la Trilogía Original, ¿abrirá esto la puerta a otros Jedi que corrieron una suerte similar?
Podría ser el libro perfecto para un nuevo lector que no ha leído nada de la saga y quiere iniciarse en el mundo de los libros de Star Wars.
Se lee muy rápido, aunque no es un libro corto. Los personajes están muy bien construidos y las interacciones entre ellos son divertidas, entrañables y memorables en muchos casos. Podría ser el libro perfecto para un nuevo lector que no ha leído nada de la saga y quiere iniciarse en el mundo de los libros de Star Wars.
El autor, Kevin Shinick
Kevin no es nuevo en Star Wars, ha participado en Robot Chicken (escribiendo para los episodios II y III y recibiendo un Emmy por ello), la cancelada Star Wars Detours y recientemente publicó el libro infantil Chewie y los porgs.
Aparte de otros trabajos como el de colaborador en la revista MAD podemos destacar el de showrunner de la serie Marvel’s Spider-Man y el de presentador del show Where in Time is Carmen San Diego. De esto último ha publicado hace poco un vídeo en el que con un mensaje que viaja a través del tiempo, y desde lo que parece el interior del Halcón Milenario, avisa a su yo del pasado del virus del Covid-19.
Curiosidades
El nombre del planeta Merokia proviene de la tribu Merokee, que fueron los fundadores del pueblo natal de Kevin, Merrick, en New York. Por ello se estableció el Force Collector Day que se celebró el pasado 20 de Diciembre de 2019, donde di una charla en su antiguo instituto, presentando el libro en una librería local y firmando en los Cines Merrick, donde trabajó de adolescente y donde tuvo lugar la premiere de El Ascenso de Skywalker.
«Ciertamente la posibilidad de hacerlo existe y espero tener la oportunidad. Este libro sienta los cimientos para un montón de posibilidades y ya he empezado a debatir posibles futuras aventuras, por no hablar de las ganas de visitar algunos de los lugares a los que no he tenido la oportunidad de viajar en este libro.«