Etiqueta: Actors on Actors

  • Diego Luna y Hayden Christensen charlan para Variety en su sección «Actors on actors»

    Diego Luna y Hayden Christensen charlan para Variety en su sección «Actors on actors»

    Hayden Christensen y Diego Luna no se conocían, pero como dijo el primero, «han estado en la misma galaxia durante años«. Christensen surgió de la oscuridad en Canadá cuando George Lucas lo contrató para interpretar a Anakin Skywalker en las películas de 2002 «El Ataque de los Clones» y de 2005, «La Venganza de los Sith«, que contaban la transformación del icónico villano Darth Vader. Luna, nacido en México, se dio a conocer en la obra maestra de Alfonso Cuarón de 2001 «Y tu mamá también«, uniéndose al filme de 2016 «Rogue One: Una Historia de Star Wars«, la precuela en la que una banda de espías Rebeldes, encabezados por el Cassian Andor de Luna, roban los planos de la Estrella de la Muerte.

    Fotografías de Greg Swales.

    Ambos pensaron que sus respectivos viajes en la saga terminaban con dichas películas (en el caso de Luna porque su personaje muere), pero parece que sólo estaban «congelados en carbonita». Christensen, con 42 años actualmente, volvió el año pasado como Anakin y Vader en la serie limitada de Disney+ «Obi-Wan Kenobi» junto a su compañero de reparto Ewan McGregor haciendo del Maestro Jedi protagonista 10 años después de «La Venganza de los Sith«. Luna, de 43 años, protagoniza la serie «Andor« de Disney+, una precuela de «Rogue One» del productor ejecutivo Tony Gilroy que reenmarca cómo contar historias de Star Wars desde la perspectiva de la gente corriente que lucha contra la opresión del Imperio. La temporada 2 se está rodando en Londres; Luna, que también es productor ejecutivo, voló a Los Ángeles sólo para tener esta conversación:

    Diego Luna (DL): Tengo un programa donde hago esto mismo, pero en español.

    Hayden Christensen (HC): Mi español no es muy bueno.

    DL: Oh, mierda. Entonces lo intentaré con mi inglés roto. Voy a empezar con algo que para mí ha estado presente desde el día en que empecé a trabajar en «Rogue One«. De pronto, actuar se hizo algo tan personal como reconectar con mi niñez. ¿Tú tenías cerca de 20 años?

    HC: ¿Cuando empecé a hacer Star Wars? Si, tenía 19.

    DL: ¿Cómo te sentiste entonces? ¿Estabas unido a este universo?

    HC: Si, muchísimo. Adoraba «Star Wars», y cuando se hizo el cásting fue emocionante, pero parecía inalcanzable. Recuerdo cuando me presentaron por primera vez a George Lucas y era un manojo de nervios. Y luego hacer la prueba con Natalie Portman. Fue un proceso muy largo, y todo ese tiempo nunca pensé que me tocaría a mí, así que simplemente lo disfruté. Y entonces me llamaron por teléfono para decirme que tendría que hacer el papel y me cambió la vida.

    DL: ¿Pero ya habías actuado antes, no?

    HC: Si, comencé cuando era joven. Desarrollé mi pasión por ello estudiando teatro en la escuela, y luego fui a hacer artes escénicas en el instituto y me centré en estudios dramáticos.

    DL: Debe haber sido un shock pasar del teatro a Star Wars. Y por aquel entonces tus películas fueron las más avanzadas tecnológicamente.

    HC: Pero ahí había similitudes, también, porque filmábamos delante de pantallas azules y verdes. Te forzaba a usar tu imaginación, y no tienes necesariamente todos los estímulos reales con los que reaccionar. Así que no fue un salto muy grande para mí. Y tampoco tenía la experiencia, así que no estaba acostumbrado a trabajar de cierta manera. Eso era todo lo que sabía.

    DL: Yo tenía la norma de hacer una obra de teatro cada 2 años después de haber hecho «Y tu mamá también«.

    HC: Esa fue la primera película en la que recuerdo haberte visto. Qué gran película.

    DL: Tenía 20 años. Por eso establecía esos paralelismos. Es como si para tí Star Wars «ocurriera». Para mí, [Rogue One] me conectó con algo que no sabía que existiera siquiera, o de lo que pudiera formar parte. De pronto, mi trabajo podía llegar a espectadores en países donde yo no hablaba nada el idioma. Todos mis primeros trabajos fueron en México. Teatro, películas o TV que nadie más podía ver.

    HC: Me encantaría saber cómo te metiste en «Rogue One«. Ya eras un actor muy reconocido.

    DL: Fue la primera vez que existía tanto secretismo en algo de lo que yo formaba parte. Mi agente me pidió reunirme con alguien para algo que no podía comentarse por teléfono. Fue a esa cita en un restaurante que estaba completamente vacío. Había un tipo sentado en una esquina con un portátil abierto, y resultó ser Gareth [Edwards], el director. Me senté con él y charlamos durante cuatro horas.

    HC: ¿Así que no tenías ni idea de que era Star Wars en ese momento?

    DL: Mi agente me dijo «Podría ser Star Wars«. Imagino que no quería que me emocionase demasiado con nada. Gareth me explicó toda la película, y al final me dijo: «De verdad me gustaría que tú interpretases este papel.» Le dije: «Pero yo no me veo ahí. Adoro estas películas pero… ¿dónde encajo yo aquí? Nadie tiene mi acento. Nunca pensé que esto pudiera ser posible.» Básicamente me respondió: «Desde que te ví en ‘Y tu mamá también’ creí que podrías ser perfecto para un papel como este. Quiero ese tipo de tono en mi película. Quiero ese realismo, esa sensación de que es la vida rutinaria.» Nunca pensé que una película como «Y tu mamá también» me daría la oportunidad de estar en el mundo de Star Wars.

    HC: Por eso me encanta. Es mucho más oscura y tiene una parte mucho más terrenal. Creo que es importante para Star Wars. Adoro tu manera de actuar. Hay mucha sutileza y muchos matices que no siempre se pueden alcanzar en este tipo de historias. ¿Cómo te resultó eso a ti?

    DL: ¡Gracias! Fue algo que nos recordábamos a nosotros mismos cada día en «Rogue One«. Y en «Andor» lo llevamos incluso más allá, la idea de que «tienes que olvidar que esto es Star Wars.» Tony Gilroy fue muy específico, siempre. Cada vez que tenías que explicar algo demasiado sobre lo que querías hacer respondía «No tenemos espacio para esto. Debe ser simple. Debe ser fácil. Debe ser real.» Era un recordatorio constante cada día. Si empezaba a parecer sobreimpuesto o raro o «de una galaxia muy, muy lejana«, entonces lo estábamos haciendo mal.

    HC: Creía que mis días en Star Wars ya habían terminado, y de pronto me llaman por teléfono para invitarme a volver. Imagino que tú tuviste una experiencia similar cuando terminaste «Rogue One«. ¿Sabías que ibas a continuar con ello?

    DL: Era una broma en el set de rodaje. «Un día deberíamos contar cómo esta gente ha llegado hasta aquí.» Pero nunca nos lo tomamos en serio. No sabíamos si la película iba a gustar o si íbamos a ser la película que nadie iba a ver. Tuvimos que esperar a que saliera la película para entender que había espacio para algo como esto.

    HC: Fue una de mis películas favoritas de «Star Wars».

    DL: ¡Vaya, hombre!

    HC: Y «Andor» también tiene mucho éxito. Es una gran historia de origen para el comienzo de la Rebelión y ver el arco de tu personaje y cómo comienza en este lugar donde realmente no quiere tener nada que ver con nada de eso. Solo quiere ocuparse de sí mismo. Pero su destino le termina llamando.

    DL: Creo que es porque sabes de lo que es capaz. Entonces, el viaje interesante es… ¿Hasta dónde podemos comenzar desde ahí? ¿Cuán perdido puede estar? Es un espectáculo sobre sus defectos y esa contradicción que nos hace reales. No siempre somos la mejor versión de nosotros mismos. Fue agradable encontrar a Cassian en su peor versión posible.

    Cuando decidiste volver para la serie «Obi-Wan«, ¿qué había detrás de esa decisión?

    HC: Solo la naturaleza de recibir la invitación. «Star Wars» ocupa un lugar muy especial en mi corazón. Disfruté pudiendo volver a ser un fan de nuevo y simplemente ver estas historias como todos los demás. Pero había una parte de mí que también se lo perdió. Así que cuando recibí la llamada, fue una decisión muy fácil. Y el hecho de que fuera el show de «Obi-Wan» con Ewan McGregor, que es un buen amigo mío, y que pudiera volver a blandir un sable de luz con él, fue una invitación emocionante. Y la directora, Deborah Chow, es muy elocuente sobre lo que es «Star Wars». Ella entiende muy bien a estos personajes. Así que sentí que estaba en buenas manos con ella, y estaba emocionado de poder hacer más con el personaje.

    DL: Eso es así, quiero decir, no es solo un personaje, hombre. Es «EL» personaje.

    HC: ¡Es muy buen personaje!

    DL: Si pienso en las peores pesadillas de mi vida, realmente…

    HC: ¿Tienen que ver con Darth Vader? [Risas.]

    DL: Recuerdo tener que esperar durante dos o tres meses para conseguir una maleta de Darth Vader cuando tenía, cerca de ocho o nueve años. Tenías que ir a la tienda de juguetes y decir: «Quiero esto» y pedirlo, no es como ahora, que antes de que salga la serie ya hay figuras de Andor pequeñitas por ahí. La usé hasta que era adolescente, hasta que mi amigo dijo: «Eso ya no mola. ¿No puedes traerte una mochila en vez de eso?«

    HC: Sí, bueno, son buenos con el tema del merchandising. La imagen de Darth Vader es muy conocida. Recuerdo que cuando era niño, antes de ver las películas, tenía una conexión con este personaje, simplemente estaba muy cautivado con su presencia física y su voz. Recuerdo asustar a mi hermana pequeña tratando de imitar la voz de Darth Vader, y funcionaba. Así que hay algo en la construcción de ese personaje que hace que sea muy efectivo.

    DL: Creo que es más que solo la apariencia y la presencia. Es la historia detrás, la simplicidad de eso.

    HC: Sí, por supuesto. George Lucas subvirtió nuestras expectativas y la comprensión que teníamos de este personaje; cuando regresó al «Episodio I» y lo presentó como este joven tan dulce, que prometía tanto y que tenía tanto potencial. Trazó un arco de personaje muy convincente que, con suerte, era algo simpático. Creo que entendimos por lo que Anakin estaba pasando, y por qué estaba tomando algunas decisiones que tal vez no eran las mejores, y las circunstancias que rodearon su vida. Así que fue una caída muy comprensible al Lado Oscuro, pero lo humanizó y lo convirtió en una persona real y casi algo patética en muchos sentidos. Y ahora también te sientes de una manera diferente con Darth Vader. Porque es un hombre atrapado en una vida que tal vez no quería realmente.

    DL: Sí, me gusta eso. Conecto eso con lo que Tony Gilroy hizo con «Andor«, esa idea de tener que contar una historia al revés. Tenemos la oportunidad de asegurarnos de que este personaje provenga de un pasado que nunca habías imaginado.

    HC: En «Andor» también eres productor. ¿Cómo es eso?

    DL: Diría que hace 15, 20 años, comencé a ser muy consciente de lo que estaba sucediendo antes y después [del rodaje] y me interesaba formar parte de ello. A veces, la actuación, en cierto modo, te aleja del proceso real de hacer una película. El teatro es todo lo contrario. En el teatro, estás ahí desde la primera lectura hasta el momento en que metes en la maleta los accesorios y los trajes.

    HC: Pero como actor puedes aislarte en tu personaje de muchas maneras.

    DL: En el cine, sí, y llegas cuando se han tomado la mayoría de las decisiones. Es bueno involucrarse desde el principio, desde el momento en que los diseños son solo bocetos, y tus preguntas y comentarios pueden ayudar a conformarlo.

    HC: Qué genial que hayas sido parte del proceso en una etapa tan temprana.

    DL: ¡Mucho! Tenemos 24 episodios. Van a ser cuatro años y medio de nuestras vidas. Así que es la única manera, porque tienes que hacerlo tuyo. Tomé un vuelo anoche para estar aquí para hablar contigo, y tomaré un vuelo ahora mismo para volver a trabajar porque me importa este espectáculo y porque siento que es parte de mí. Quiero defender lo que hacemos y luchar para mejorarlo.

    HC: Supongo que también estás mucho más involucrado en el trabajo que estás haciendo como actor porque has formado parte de todas esas decisiones que se toman durante el camino.

    DL: Mmmhmm. Tenemos cientos de papeles hablados, muchos actores entran y salen de nuestro espectáculo. Es bueno que puedas hacer que se sientan seguros y darles la información que necesitan. Es una gran sensación saber de qué formas parte. En el cine muchas veces es al revés, puedes llegar al estreno y darte cuenta de que eras parte de una película que no sabías que estabas haciendo.

    Creo que, para mí, «Star Wars» trajo libertad de muchas maneras. Pero, ¿qué te aportó a tí?

    HC: Quiero decir, sería más fácil contar las formas en que no afectó mi vida. Me dio una carrera como actor. Me dio estabilidad financiera, que como persona creativa es algo con lo debes lidiar. Después de terminar «Star Wars» todavía albergaba el deseo de volver a un cine más pequeño e independiente y tratar de mejorar como actor. Porque todavía estaba aprendiendo mucho. Simplemente intenté no pensar en navegar por una carrera tanto como en hacer un trabajo que me atrajera, e interpretar personajes que pensé que me desafiarían y me ayudarían a crecer como actor. Eso me dio una gran libertad.

    Pero lo que «Star Wars» realmente me ha dado es una conexión con todas las personas que aman estas historias. Eso es algo tan especial que no puedes apreciar completamente a menos que seas parte de algo así. Quiero decir, ahora conozco gente y me hace sentir un poco viejo, pero me dicen: «Anakin fue mi héroe cuando era niño, y ahora mi hijo ama a Anakin«. Es algo generacional que se transmite, y eso es realmente especial.

    ¿Cómo ha cambiado «Star Wars» tu vida?

    DL: Yo diría que ha sido un shock, en el buen sentido, percibir el amor en torno a este proyecto y este universo. Las expectativas y la conciencia que hay por tu show, incluso antes de terminarlo. He pasado toda la vida tratando de llamar la atención de la gente para decir: «¡Oye, mira, tenemos una película aquí, te puede gustar!» Aquí es todo lo contrario. No es que estén simplemente esperando que la película o el programa debuten, es que también quieren amarlo. Quieren sentirse parte de lo que estás haciendo, esa conexión no la encuentras en ningún otro lugar.

    También tienes que entender por qué está sucediendo. Eres parte de otra cosa. Si esperas que eso suceda cuando haces una obra tan extraña, y de repente dices: «Oh, mierda, nadie ha venido a verla esta noche…«

    HC: Eso es realmente astuto. Ser consciente de que eres parte de algo que es más grande que tú… creo que es algo saludable.

    DL: ¡Lo es! Y disfrutar del viaje. Antes de hacer «Rogue One«, pensé: Mi vida va a cambiar. ¡Mi vida es la misma, pero siento que yo cambié! Ahora soy diferente. Todavía hago teatro. Todavía hago las películas que puedo en mi país. Pero ahora lo veo desde una perspectiva diferente. Crecí pensando que era imposible hacer algo realmente bueno, algo de lo que te sientas realmente orgulloso, algo que tenga una integridad artística y ser popular al mismo tiempo. Crecí en el teatro mexicano, donde la fama y la popularidad aparecen cuando se agota. Después de hacer «Andor» y «Rogue One» y ser parte de la familia de «Star Wars», me di cuenta de que no. Puedes tener integridad, puedes hacer cosas que te importan, que me gustaría ver como público, y esas cosas pueden ser populares y enormes al mismo tiempo.

    HC: Sin embargo, es algo único poder tener «tu parte del pastel y poder comértelo«. Así que debemos estar agradecidos de que podamos hacer ese tipo de cosas.

    DL: Me gusta esa expresión. «¿Tener tu parte del pastel…?«

    HC: «…Y poder comértelo también«. Nunca lo entendí completamente, porque pensé, si vas a hacer un pastel, ¿por qué no podrías comerlo?

    En fin… después de terminar «Rogue One«, ¿pudiste guardar algún recuerdo? Por lo general, todo acaba bloqueado y luego lo envían a un museo en vete tú a saber dónde.

    DL: Conseguí la chaqueta del personaje. Realmente me lo trabajé para poder quedármela. Hice bromas al respecto desde el primer día. Decía cosas tipo «Acabo de conseguir este trabajo porque esta chaqueta me queda bien. Claramente, todo va de la chaqueta».

    HC: Es una buena chaqueta.

    DL: Y luego tuve que usar la chaqueta en Jordania a 45 grados centígrados. Quiero decir, era imposible. Estaba sudando. Pero estoy seguro de que también sudaste mucho con tu atuendo.

    HC: ¿Con el atuendo de Darth Vader? Sí, es un disfraz que da mucho calor.

    DL: Tienes una hija. ¿Alguna vez vas a…?

    HC: ¿Dejar que me vea con el [traje de Darth Vader]? Bueno, aún no. Ahora tiene ocho años. No sé si puedo esperar mucho más. Sé que he estado intentando evitarlo. Ella sabe que estoy en «Star Wars» y que interpreté a este personaje, pero nunca lo ha visto todavía. Estamos en ello. Estoy tratando de pensar en la mejor manera de hacerlo.

    DL: No suena fácil, hombre. Hablaría con psicólogos y obtendría algunos consejos. ¡No va a ser sencillo!

    HC: ¡Lo sé, lo sé! Hay algunas escenas perturbadoras que soy reacio a que ella vea a esta edad. Pero fue muy agradable poder hacer el show de «Obi-Wan» y llevarla al set. No cuando estaba en el traje de Darth Vader, sino cuando hicimos la secuencia de flashback y pude interpretar a Anakin. Ella pudo verme usar un sable de luz con Ewan. Estaba muy preocupada por mi bienestar. Tenía miedo de que uno de nosotros se hiciera daño.

    DL: ¿Cómo conseguís hacer eso?

    HC: ¿Lo de los sables láser? Requiere mucho entrenamiento. Lo aprendes como un baile coreografiado, hacia dónde deben ir tus pies…

    DL: Pero, ¿realmente tienes un palo que se convierte en una espada láser?

    HC: Bueno, sí. Una vez que conocemos la coreografía, entonces lo damos todo entre nosotros. Cuando estábamos haciendo las precuelas, los sables de luz estaban hechos de algún tipo de aleación de metal y después de cada toma, todos acababan deformados y doblados.

    DL: ¡Ibais a por todas!

    HC: Sí, nos zurrábamos bastante fuerte. Y también te perdías de vez en cuando, y recibías un golpe en los nudillos o algo así. Eso siempre dejaba huella. Pero, quiero decir, llegar a manejar un sable de luz es bastante impresionante. Pude quedarme con un par de ellos. Uno de las precuelas y luego pude quedarme con dos sables de luz de la serie de «Obi-Wan«: uno de Darth Vader y uno de Anakin, porque son un poco diferentes.

    DL: ¡Guau, eso es genial! Cuando estábamos filmando la primera o segunda semana de «Rogue One» nos dieron un regalo increíble, unos diseños de los cascos de las tropas de asalto. No voy a decir quién, pero una hora después, había una foto en todas las redes sociales. Ese fue el último regalo que recibimos en el show.

    HC: Se pusieron en plan «¡Nunca más!«

    DL: Sí, eso fue todo. El secreto. ¿Cómo vives con eso?

    HC: Hay muchos secretos en «Star Wars». Es difícil.

    DL: Y todo el mundo quiere conocerlos aunque tengas toneladas de secretos sobre tu pasado que a nadie le interesan. Puedes acabar en una conversación en la que alguien está allí para que digas algo que se supone que no debes decir.

    HC: Es difícil para mí porque me gusta compartir cosas. Pero siempre fui muy hermético sobre todo. Por supuesto, cuando recibí la primera llamada telefónica de que me daban el papel, me dijeron: «No puedes decírselo a nadie«, y llamé de inmediato a mi madre, se lo dije a mi mejor amigo… Pero cuando se trata de cosas de la historia y cosas que están sucediendo en las historias reales, no quiero ser yo quien lo revele. Quieres que sea una experiencia fresca para el público.

    DL: Esa es otra de las cosas que realmente me encantaron de ser tan riguroso con los secretos. Crecí yendo al cine y sabiendo el título de la película y probablemente un nombre o dos, y eso era todo. Hoy, tienes ya una opinión antes de haber visto la serie, antes de que salga la película. Ya conoces la música, cómo queda, lo que sucedió en el set y lo que a otros les gusta de ella, algo que me parece bastante triste. Le quita un poco de magia.

    HC: Sí. Quiero decir, hacen un muy buen trabajo al mantener en secreto las cosas importantes [de Star Wars»]. También es divertido mantener ese secreto, también.

    DL: Se conecta con la forma en que veía la televisión en los años 90. Esta idea de algo que sale cada semana y tienes que esperar. Te da una semana para reflexionar.

    HC: En cuanto terminé de ver «Andor«, tuve que poner «Rogue One» de nuevo y volver a verla. Pero, hombre, quería felicitarte por todo lo que has hecho en «Star Wars» y en tu carrera en general. Creo que Andor es un personaje muy emocionante, y lo que le has aportado es, creo, realmente especial. Es realmente agradable estar aquí contigo y charlar sobre ello.

    DL: ¡Es al revés! ¡Y no solo por tus películas, sino también por «Obi-Wan«! Fue muy tranquilizador ver que tu serie funcionaba tan bien. Es agradable ser parte de esta familia, y este universo loco que conecta a tres o cuatro generaciones ahora.

    HC: Es una familia, y creo que una que se queda contigo durante el resto de tu vida.

    DL: Eres parte de un universo que de alguna manera me hizo hacer lo que hago. El peso y la riqueza de esas películas me formaron cuando era niño y como adolescente, y luego como adulto joven cuando salieron las tuyas. Y ahora que soy parte de esto, entiendo cuánto significó esa historia para mí. Es bueno tener la oportunidad de decirlo, porque hay tantas películas que amo y que sé que nunca podré estar frente a alguien que fuera parte de ellas y darle las gracias. Así que gracias por ello.

    HC: ¡Eso es muy amable por tu parte!

    DL: Cuando dijiste que ahora somos parte de una familia, ahora sé que estás en Toronto, te iré a buscar. Diré que busco a mi primo. «¿Dónde está mi primo?«

    HC: Hombre, ¡el sentimiento es muy mutuo! Soy un gran fan del trabajo que has hecho y del trabajo que sigues haciendo. ¡Todavía estás filmando la segunda temporada de «Andor«, y como fan, estoy muy emocionado por ella y no puedo esperar a ver cómo continúa!


    La charla que ambos actores han mantenido ha sido sintetizada y resumida, pero podéis ver su conversación completa en el vídeo que ha publicado la propia Variety: